
El lobo beta Donghae Kim sólo quería proteger a su hermano pequeño. No quería trabajar para los Templarios en la caza de dragones. Para empeorar las cosas, uno de los dragones que trajo es su compañero predestinado.
Eunhyuk Lee está disgustado cuando un lobo se acerca a él por sexo, aunque él no puede negar el deseo que siente por Donghae, quien es guapo, por lo que decide aceptar, pero sólo por placer. Pero él tampoco puede negar la necesidad de proteger a Donghae cuando el lobo le ayuda a escapar.
Ahora Donghae está cautivo entre los dragones, y aunque tiene a su hermano de vuelta, él es miserable porque el apareamiento es unilateral, y todo el clan de Eunhuyk odia su existencia. Aunque Eunhyuk intenta permanecer lejos, no puede, y cuando él se entera de que Donghae se acopló con él antes de ser ordenado por los Templarios, hará todo lo que esté en su poder para compensarlo por su mal comportamiento.
CAPITULO 1
El nuevo problema ahora, sin embargo, era que él había visto a ese dragón negro de cerca y lo miró a sus ojos, ¿Cómo podía dejarlo atrás? Donghae tuvo que correr al baño más cercano para hacer frente a su estúpida polla después de mirar a la criatura. Él había tenido que masturbarse. Donghae estaba todavía desnudo después de su carrera y el cambio, y no quería tratar con el jefe Templario con su pene rojo y empalmado.
Y eso había pasado porque tuvo que mirar al maldito dragón. Sólo una mirada. Su sangre se había calentado en las venas, y todo su cuerpo le había llamado para estar con la criatura, para consolarlo por lo menos y decirle que lo lamentaba malditamente muchísimo.
Había sólo una razón por lo que esto sucedía. Rezaba porque no fuera cierto, que fuera un error. Necesitaba coger a Dongwa para salir de aquí y no volver jamás.
Descubrir que su compañero era uno de los dragones que había ayudado a capturar complicaba las cosas demasiado.
El sótano de la iglesia era casi como un edificio independiente. No había juegos de bingo de la tercera edad aquí abajo. Esto era el lugar donde los Templarios vinieron e hicieron sus planes para luchar contra los engendros de Satanás.
Normalmente, a los Shifters que se transformaban en animales normales, como lobos, zorros y ciervos, les dejaban tranquilos. Eran considerados por los Templarios como las criaturas naturales de Dios, que era un cambio agradable teniendo en cuenta lo que los cazadores pensaban de ellos.
Cuando Donghae terminó en el cuarto de baño, él caminó hacia fuera y miró a su alrededor, esperando que nadie lo hubiera visto hacer eso.
Todos parecían estar corriendo moviéndose alrededor, demasiado preocupados con las dos capturas en un día para prestarle atención.
Los Alfas y Betas que habían salido a cazar con él antes, consiguieron volver todos, y estaban de pie fuera de la oficina del jefe Templario, cruzados de brazos y no parecían felices.
Donghae fue a la estantería donde se guardaba la ropa de repuesto, y cogió un par de pantalones para sí mismo y una camiseta. No había zapatos o chaquetas para los hombres lobo. Los Templarios habían decidido que ese tipo de cosas no eran necesarias, teniendo en cuenta el número de veces que cambiaban a lobo.
―Hola, Hyun Joon¿qué está pasando?― le preguntó Donghae al moreno más mayor.
Hyun Joon era un Beta, al igual que Donghae ,pero su constitución era más grande, y tenía una mirada en su rostro que no estaba dando a Donghae ninguna esperanza.
―Esos cabrones hijos de puta...― Hyun Joon tuvo que interrumpirse, y miró alrededor para asegurarse de que nadie del personal lo escuchó.
Los Templarios podían haber secuestrado a muchos de ellos y estaban haciendo cosas cuestionables a los dragones, pero aún se consideraban de moral religiosa, fuera lo que fuera que eso quería decir. Donghae sabía que todas las maldiciones eran muy mal vistas por aquí.
Donghae no necesitó que el hombre dijera nada más. Ya sabía porque estaba tan cabreado.
―Tienes que estar bromeando. Dijeron que podríamos obtener a nuestros cachorros si traíamos un par de dragones―, dijo Donghae,
silbando sus palabras porque él no podía hablar demasiado fuerte. Si lo hacía, él comenzaría a gritar, y entonces iba a tener que ser sometido porque no había manera de que saliera de aquí sin Dongwa.
Hyun Joon frotó su rostro, claramente tratando de obtener control sobre sí mismo. El hombre tenía una hija, una niña que era más pequeña que Dongwa, así que Donghae no lo culpó por no querer perderla.
―Ellos dijeron que no era suficiente. Tenemos dos de ellos, pero al que perdimos fue al Gran Dragón de su clan. Cogimos un par de abejas obreras, pero no a la reina. Sus palabras, no la mías.
―¿Y qué? Un trato es un trato.― Dijo Donghae y él apretó los puños. Él no había visto a Dongwa desde ayer, y quería que su hermano se fuera de este lugar, ahora mismo.
Pero los Templarios sabían cómo funcionaban los hombres lobo. No sólo eran hombres lobo. Estos eran padres y hermanos. La mentalidad de la manada, junto con la necesidad de defender a sus cachorros, mantener la porción de ellos en línea hasta el final.
―Traté de decirles que...― espetó Hyun Joon.
Como si fuera una sugerencia, la puerta de madera se abrió, y salió una mujer. Llevaba un traje gris con una falda, tacones altos y lápiz labial color rojo a juego con su esmalte de uñas. Su cabello rubio estaba hacia atrás en un moño que era tan apretado, que las cejas le iban a llegar a la nuca. Ella era joven y parecía muy profesional con un portapapeles en sus manos.
―¿Donghae Kim?― llamó ella, anunciando su nombre como si ella no conociese a todos y cada uno de los hombres lobo, y necesitaran dar un paso adelante durante una llamada.
Él dio un paso adelante de todos modos, preguntándose lo que quería con él para comenzar.
―Estoy aquí, Jessica, sabes quién soy.
Ella frunció los labios rojos, pero por lo demás no le hizo caso mientras daba un paso a un lado. Nunca había visto una mirada tan disgustada en su rostro antes.
―Entra, por favor.
Donghae estaba a punto de entrar en pánico, y él era consciente de que los otros lobos lo observaban con curiosidad.
No habían sido llamados a la oficina, como él estaba a punto de hacer.
―Para qué?
―Sólo sígueme―, soltó Jessica secamente, y entrecerró sus ojos en él.
¿Qué opción tenía?
Hyun Joon puso su mano en el hombro de Donghae, y estaba agradecido sólo por ese pequeño gesto de consuelo cuando él caminó a través de la puerta con Jessica.
La puerta daba a otro pasillo, cuya entrada estaba prohibida incluso al nivel inferior de Templarios y definitivamente a los lobos.
Donghae adivinó que sería la última línea de defensa en caso de que hubiera cualquier fuga de prisioneros y trataran de venir en pos de los hombres a cargo de este lugar. No se sorprendería si descubriera que había trampillas que serían utilizadas en algún lugar aquí. Era todo ridículo, pero él no podía burlarse de eso demasiado ya que todavía no había descubierto este lugar completamente.
Si él lo hubiese sabido, habría cogido a su hermano fuera aquí semanas atrás.
Jessica se acercó a una puerta de acero que parecía fuerte y lo suficientemente gruesa que incluso Donghae no sería capaz de romper, ni siquiera un Alfa.
Un dragón podría, si tuviera la fuerza y el tiempo.
Jessica pasó una tarjeta hacia abajo en el panel, y una luz verde brilló antes de que algo pesado hiciera clic. Luego ella abrió la puerta. Donghae medio esperaba que allí hubiera un intercomunicador de voz robótica que le diera la bienvenida, pero no había nada de eso. En el otro lado de la puerta había una oficina normal y corriente.
Concedido, era una oficina de aspecto cara, pero no había dispositivos de tortura a la vista entre los estantes de caoba, que se habían cargado con Biblias que tenían que ser de cientos de años, por no hablar de libros sobre derecho y leyendas de Dragones, ese tipo de cosa.
―¿Te gusta mi colección?―, preguntó el hombre detrás del escritorio.
Donghae frunció el ceño y miró al hombre que se había llevado a su hermano. El hombre en realidad se llamaba Lee Sooman . Donghae sabía que no era su verdadero nombre, pero no tenía ni idea de cuál era su verdadero nombre.
―Me gustarían más a una cierta distancia― dijo Donghae. ―Usted me prometió que si le ayudaba a traer un dragón, mi hermano y yo podríamos irnos. Se supone que trata de cumplir con sus promesas y tener honor.
―Lo haré―, dijo Sooman, asintiendo con la cabeza como si fuese la cosa más obvia del mundo.
El tipo era humano, y tenía más de cincuenta o así, pero aun increíblemente fuerte y sano para una época donde su cuerpo debería comenzar a debilitarse. Él también estaba mirando a Donghae, como si fuera un ratón preso en las garras de su gato. Joder, esto no podía ser bueno.
―¿Qué quiere?― Preguntó Donghae. Sabía que no iba a conseguir a su hermano hoy, o incluso esta semana, tal vez incluso este mes. Tenía que seguir jugando este juego horrible.
Sooman se echó hacia atrás en su silla, con la misma sonrisa espeluznante en su cara. Entonces llegó para su ordenador portátil, y volvió la cosa para que Donghae pudiera ver lo que estaba en la pantalla. Él se tensó de humillación inmediatamente haciendo que su cara y su cuerpo se pusieran calientes, y no de buena manera como antes cuando tuvo que correr al baño.
De hecho, el video fue de él en el cuarto de baño. Tenía que ser una cámara apuntando hacia abajo en él en el cubículo donde había estado. Era la única manera de explicar el ángulo.
Nadie había estado dentro de ese cuarto de baño cuando lo había usado. Él se había asegurado antes de entrar.
Lo que significaba que la cámara había estado en ese cuarto de baño antes de que hubiera entrado en él y es probable que hubiera estado allí por un tiempo. Donghae miró al hombre.
―Creo que tiene sentido que usted tiene un grupo secreto de pervertidos, junto con el grupo de secuestradores.
―No fui yo quien hizo algo tan indecente en el servicio de caballeros. En una iglesia, debo añadir.
―No, tú eres el cerdo que está viendo chicos cuando ellos van a mear en una iglesia, debo añadir,― dijo Donghae, haciendo todo lo posible para burlarse del hombre.
―Y se masturban, al parecer,― Sooman respondió, y esto enfureció a Donghae a este hombre no parecía importarle en absoluto la total falta de privacidad en su propio edificio. Él no parecía preocuparse por nada, ni siquiera que Donghae estaba tratando de comenzar una pelea con él.
Sooman volvió el equipo a su posición anterior, y luego volvió a ver a Dpnghae.
―Así que ¿qué va a hacer? Me masturbé en su preciosa guarida. Que te jodan― dijo Donghae. Teniendo en cuenta la posición de la cámara, estaba dispuesto a apostar que Sooman se tocó a sí mismo detrás de ese escritorio todo el maldito tiempo, que era realmente grande por alguna razón.
―Sé cómo funcionan los hombres lobo. Eres de naturaleza sexual, el buen Dios te hizo de esa manera. No puedes ser ayudado.
―Genial, ¿así que puedo irme ahora?
―Sin embargo,― dijo Sooman, y esta vez sus ojos brillaron un poco.
―Revisé el resto de las cámaras del resto del edificio, y estuviste mirando a uno de esos dragones durante bastante tiempo.
El corazón de Dongha de aceleró, y por primera vez, estaba encantado de que Sooman era un ser humano.
A pesar de eso, el hombre mayor sonrió con una sonrisa malvada, que realmente era como si él sabía que tenía a Donghae por las pelotas.
―¿Y qué pasa si estaba mirando? Nunca había visto un dragón tan cerca antes. Dame a mi hermano y déjelo echar un vistazo al dragón y va a hacer lo mismo.
―Posiblemente, sin embargo, no es probable que tu hermano vaya corriendo al baño de hombres a masturbarse. Donghae se estremeció.
―No hables así de mi hermano pequeño, asqueroso pervertido.
Una vez más, el insulto no parecía pasar los escudos invisibles que Sooman tenía a su alrededor. Él estaba totalmente impertérrito por todo, y realmente estaba empezando a fastidiar a Donghae.
―Es la forma natural en que los lobos tienen a sus compañeros elegidos para ellos por la naturaleza. Esto ocurre a través de la vista, olor o incluso un toque por lo que he leído.
Y sonaba como que todo lo que este hombre sabía sobre el apareamiento de los hombres lobos salió de los libros. Él nunca se sentó y tuvo una conversación con un lobo en su vida. Por eso, Donghae estaba dispuesto a apostar todo lo que tenía.
―Así que ¿qué importa?― Preguntó Donghae.
Sooman se encogió de hombros.
―Después de que el Gran Dragón se escapara, tengo todas las razones del mundo para que me importe.
―Eso no fue culpa nuestra. Si quieres culpar a alguien, culpa a los Templarios muertos que mató el Gran Dragón. Los idiotas tienen la culpa.
―Y ¿qué prueba tienes de eso?
―Que están muertos―, soltó Donghae.
Sooman entrecerró sus ojos, y finalmente parecía que Donghae estaba empezando a irritar al hombre. Bueno.
―Tus hormonas e instinto demandan aparearte con él. Quiero que hagas eso. Hoy.
Donghae dio un paso atrás, como si él hubiera sido empujado físicamente.
―¿Qué?
―Tienes que ir con el dragón y aparearte con él. Mientras estás en ello, averiguas como podemos llegar a la montaña y su castillo. Tiene que haber una manera de subir sin la habilidad de volar.
―¡¿Está de broma?! ¡No voy a hacer eso!
―¿Por qué no?
―¡¿Por qué...?! ¿Habla en serio? Me está diciendo que me aparee con un dragón, follar a alguien que ni yo mismo conozco, ¿para que descubra donde vive su líder? ¡Hace diez segundos que me estaba dando un sermón de mierda por masturbarme en el baño!
―Cuida tu lengua, joven― dijo Sooman,frunciendo el ceño un poco ahora.
―Tengo treinta y cinco años. No me diga cómo hablar.― se burló Donghae.
―Sí, bueno, te puedo decir todo lo que quiera y como te has de comportar si no tienes modales para controlarte a ti mismo de nuevo. Irás con ese dragón, y te acoplarás a él. Te ganarás su confianza, y tú y tu hermano seréis libres de iros. Incluso liberaré a los otros cachorros y a sus padres.
Donghae tragó. De repente eso parecía una buena oferta, y si alguno de los chicos fuera de ese pasillo se enteraron acerca de esto, entonces habría mucha más presión sobre él para hacer lo que Sooman le pidió.
―Si me emparejo con él, entonces estaré atado a él por el resto de mi vida. Él no tiene que devolverme el sentimiento. Estaré ligado a él y él será libre de irse y casarse con quien quiera.
―Sí, soy consciente de que los dragones pueden ser crudos comparados con creaciones más naturales de Dios.
Donghae realmente deseaba que el hombre parara con eso.
―Eso no es... los Dragones solo se acoplan de manera diferente. Tienen opción. Puede unirse a mí, pero no lo hará. Sé que no. Ya me ha visto y sabe que trabajo para usted.
―Bueno, entonces, será tu trabajo convencerlo de lo contrario. Ya he solicitado que Jessica informe al resto de tu pequeña manada acerca de los planes y las condiciones para que sean liberados. ¿Sin duda no les decepcionarás a ellos o sus hijos? ¿Qué hay de tu hermano?
Donghae respiró hondo, y él no quería nada más que hundir sus colmillos en la garganta de Sooman.
El estúpido bastardo sabía exactamente cómo tirar de la cadena de Donghae, cómo hacerle girar y retorcerse.
―¿Estás de acuerdo?― preguntó Sooman.
Donghae apretó los puños, y tuvo que mirar hacia abajo a sus pies, porque no había manera en el infierno que él pudiera mirar a Sooman a los ojos mientras estuvo de acuerdo en algo tan horrible como esto.
―Saca a todos los Templarios de allí y al otro dragón. No quiero cualquier cámara observándonos tampoco. Si me voy a prostituir para usted, entonces quiero toda la puta intimidad para eso.
―No te vas a prostituir. Esto es para el mejoramiento de su manada y de la humanidad como un todo. Es un noble sacrificio.
―Va a usarme para que tenga relaciones sexuales con un dragón para que él me diga todos sus secretos para usted, y me está pagando con los cachorros. No hay otra palabra para describirlo.
Sooman se encogió de hombros.
―Siento que te sientas de esa manera.
Que fue exactamente lo que la gente dice cuando no lo sienten en absoluto.
―Jessica te dará todos los suministros que necesitas. Búscala y ella te los dará. Puedes ir a ver a tu hermano mientras se realizan los preparativos. Incluso dejaré a los otros padres ver a sus cachorros.
Y eso sólo haría a los lobos más desesperados por conseguir a sus cachorros fuera de este lugar, y poner mucha más presión sobre los hombros de Donghae.
Dejó la oficina, y ni siquiera tenía la dignidad para sostener su cabeza en alto como lo hizo.
Estaba a punto de entregarse a una criatura que podría romperlo en lugar de emparejarse con él. Iba para tratar de engañar al dragón para que renunciara a algo que él no podía.
Donghae se sentía tan condenadamente sucio
CAPITULO 2
Eunhyuk Lee vio como los Templarios se dirigían directamente a la celda contigua a la suya, él rugió y luchó contra las cadenas que lo ataban al suelo, mientras cuatro hombres luchaban con la tarea de recoger a Kai del suelo y luego salieron con él.
Eunhyuk tiró de sus cadenas hasta que cavaron en sus escamas, y dejó salir un rugido furioso e impotente. Su garganta fue siendo rayada cruda por los ruidos fuertes provenientes de él, pero los Templarios le ignoraron, mientras se llevaron a su hermano gemelo
¿A ser asesinado? ¿A experimentar con él? ¿Si regresara vivo, todavía tendría sus alas? ¿Cuántas escamas le quitarían?
Kai seguía inconsciente a causa de que lo habían drogado. Las heridas de bala hicieron un lío en sus escamas y no estaban ayudando. Tal vez pensaban que Kai ya estaba muriendo, y por eso lo llevaban lejos de aquí.
Eunhyuk sintió una oleada de impotencia que crecía dentro de su pecho, como una bola de fuego que quisiera salir, pero él no tenía fuego dentro de él. No era ese tipo de dragón. Él rugió todavía, lo suficientemente alto para asegurarse de que todos en este maldito edificio le escucharan, y que las paredes y el suelo temblaran a su alrededor.
Iba a matar a cada uno de estos bastardos cuando llegara la oportunidad. Si su hermano moría, ¡Eunhyuk iría a su propia tumba teniendo tantos de estos locos con él!
Eunhyuk tiró de sus cadenas hasta que cortaron en sus escamas, y aún no paró.
Él no paró hasta que lo forzaron, cuando más Templarios vinieron para él, y le rodearon.
Con sus alas y cola encadenadas, él no podía usarlas contra la gente a su alrededor, y sus garras y piernas traseras estaban fuera de la cuestión así. La cadena y el collar alrededor de su cuello largo no permitían morder a nadie, pero seguro como el infierno iba a probar.
Los Templarios eran buenos. Ellos no estaban siendo arrogantes al igual que algunos de los hombres que les habían atacado a él y a su hermano cuando habían aterrizado en el bosque. Kai, aunque él había sido disparado, logró matar algunos de ellos antes de que hubiera sido derrotado.
Eunhyuk en su intento de salvar a su hermano, había sido descuidado, y aunque él había logrado matar a tres Templarios, estos chicos no estaban a punto de cumplir con la misma suerte. Todavía no, por lo menos.
Eunhyuk dejó escapar un rugido de dolor cuando él fue apuñalado en la curva que su ala se juntaba a su espalda, justo donde las escamas no eran tan fuertes.
¡No! ¡Ellos estaban cortando sus alas! Pero entonces empezó a sentirse soñoliento y sus oídos y boca podrían estar llenos de algodón. No, no era un cuchillo que lo había apuñalado, pero sí una aguja. Le estaban drogando también. Esperaba que lo llevaran al mismo laboratorio donde estaba su hermano. Quería verlo antes de morir.
Cuando Eunhyuk se despertó, estaba frío y en su forma humana, y alguien estaba al lado de él, el roce de una manta.
―Eso es todo, estás bien. Vamos, te calentarás
Las manos de Eunhyuk volaron recogiendo al hombre más pequeño, que estaba en su jaula, por la garganta.
Él gruñó al chico, pero entonces se dio cuenta demasiado tarde que estaba aún atado, desnudo y aún en una jaula en lugar de atado a una mesa de metal en alguna parte.
El chico agarró la muñeca de Eunhyuk , intentando quitar su mano para poder respirar, y habría sido divertido, la boca del tipo abriendo y cerrando en un intento desesperado por respirar si la situación no hubiera sido tan condenadamente seria.
―¿Quién eres?― exigió Eunhyuk. Su garganta estaba un poco áspera debido a los rugidos que él había estado haciendo recientemente, pero no iba a mostrarle a esta cosita, que se había hecho daño de tanto rugir.
El hombre abrió la boca y silbó, desesperado por aire, y Eumhyuk se dio cuenta que debía dejar al chico respirar si él quería respuestas.
Él relajó su control, pero no lo dejó ir.
El joven rubio, que parecía tener veinte y tantos, aspiró una bocanada desesperada, y el color volvió a su rostro.
Eunhyuk de repente lo reconoció y no podía creer lo que veía.
―Tú eres... estabas afuera, caminando alrededor. Me viste. ¡Estás con ellos!
―¡Yo no estoy con ellos!―, gritó el chico, y ahora parecía el único y desesperado. Tenía una buena razón para verse de esa manera.
―Lo que sea,― dijo Eunhyuk con un resoplido. ―¿Dónde está mi hermano? ¿A dónde se lo llevaron tus amigos gilipollas?
―No sé. ¡No van a lastimarlo!
―Sí, claro―, dijo Eunhyuk.
―Por favor, no me mates― le rogó el chico.
Eunhyuk fue tentado a hacer precisamente eso. Quería terminar con tantos Templarios como sus subalternos como fuera posible, pero aunque él podía apretar sus dedos para ahogar la vida del chico que tenía en sus manos, no apretó más.
Eunhyuk difícilmente podía moverse y estaba bastante seguro de que no tenía nada que ver con las drogas.
El chico era guapo, a pesar de estar aterrorizado. Pelo rubio corto, pero no tan corto como Eunhyuk mantenía su propio pelo.
Él también tenía un interesante tono de color de ojos. Como si alguien hubiera sumergido un poquito de verde en pintura azul y mezclado, pero luego no terminado la mezcla, dejando los ojos con una especie de efecto Tie-Dye. Nunca había visto ese color en nadie antes en su vida
El olor también le dijo que se trataba de un hombre lobo. El hecho de que él había rogado por su vida significó que él no era un Alfa, pero su tono muscular sugería un Beta. Él definitivamente no sería capaz de derrotar a Eunhyuk en una pelea, que era probablemente por qué él todavía estaba encadenado, aunque era interesante notar que el chico que sostenía también estaba desnudo.
Había estado desnudo cuando Eunhyuk le había visto antes, pero ¿no se molestó en vestirse desde su regreso?
De repente era un infierno mucho más sospechoso el hombre que Eunhyuk sostenía. También se dio cuenta de que sus cadenas eran más flexibles, a diferencia de las había usado como un dragón. Estas permitirían a Eunhyuk un poco más de movimiento. Tal vez incluso levantarse y caminar.
―¿Qué estás haciendo aquí? ¿Quién eres?― exigió.
El hermoso joven tragó.
―Mi nombre es Donghae. Donghae Kim soy un hombre lobo Beta y por ahora trabajo con los Templarios.
―¿Por qué?
―Porque me obligan, no porque esté de acuerdo con ellos,― dijo Donghae.
Eunhyuk entrecerró los ojos.
―Habla claro, o te cierro la boca para siempre― amenazó, y logró conseguir sus dedos apretando sólo lo suficiente para que el hombre supiera que no estaba bromeando.
Esto era una mierda total porque, por alguna razón, Wunhyuk no quería matar a este hombre.
―No te puedo decir nada más, ¿vale?― Donghae se quebró. ―Solo estoy... haciendo un trabajo.
Eunhyuk emitió un ruido de disgusto, y arrojó el lobo lejos de él, odiando que hubiera tenido que tocarlo en absoluto.
El único hombre lobo que a Eunhyuk le gustaba era Henry, el nuevo compañero de su Gran Dragón, e incluso el respeto que sentía por él, se lo había ganado poco a poco por la naturaleza genuinamente alegre del chico.
Parecía que Henry estaba destinado a ser el único lobo que le gustara a Eunhyuk ya que este delante de él estaba sacando lo peor de él.
―¿ Así que es tu trabajo venir aquí desnudo y envolverme en una manta?
―Tenías frío. Estabas temblando de frío,― dijo Donghae, pero no estaba mirándole a la cara, o incluso en su dirección. Él estaba mirando hacia abajo en el piso mientras frotaba su brazo. Parecía nervioso, y Eunhyuk empujó una pequeña parte de sí mismo que todavía simpatizaba con el lobo.
Ambos estaban aún de rodillas, y ahora Eunhyuk se dio cuenta de que el suelo estaba muy frío. Mucho más frío de lo que pensaba que estaba. Eunhyuk hizo una mueca para sus adentros mientras cogía la manta mirándolo, quería echar un vistazo por sí mismo, como si hubiera algo siniestro en ella.
Realmente sólo parecía una manta normal, lo único extraño fue el hecho de que había una pequeña botella de lubricante entre los pliegues.
Eunhyuk recogió el lubricante y miró la cara enrojecida del rubio. El chico estaba realmente ocultando su rostro detrás de su mano.
―Eres lindo y todo...
―Lo puedo explicar...
Dijeron a la vez, y al hacerlo, los dos se miraron conmocionados.
―Muy bien, explícamelo,― dijo Eunhyuk―Porque a cada segundo que pasa parece más que te enviaron aquí para que te folle. ¿Los templarios quieren algún cruce entre lobos y dragones? Porque si eso es lo que quieren, entonces cachorro, están sin suerte.
―¿Por qué no quieres tener sexo conmigo?
―Porque las condiciones no son las adecuadas,― dijo Eunhyuk, y eso era todo que iba a decir sobre el asunto, así. Apenas sabía nada de este hermoso chico, y no había manera de que le dijera que los dragones podían quedar embarazados solamente durante ciertas épocas del año. A veces no podía incluso hacerlo durante años. Con una larga esperanza de vida, no sería lo mejor del mundo si dragones se reprodujeran como conejitos.
Eunhyuk tendría que entrar en calor. Su cuerpo produciría una inmensa cantidad de esperma, así como un huevo en blanco que iría dentro de su compañero elegido.
Todo iba a ser un proceso doloroso para los hombres que fueron elegidos para llevar a las crías, por eso todo el mundo se había preocupado sobre el Gran Dragón eligiendo a un compañero tan débil por sí mismo. Los hombres que pasaban por eso tenían toda la parte interior de su cuerpo cambiado alrededor de una matriz se creó para albergar el huevo. El huevo entonces tomaría el ADN de la madre y el esperma haría el resto antes de que pudiera empezar a crecer.
Era mucho más fácil y menos peligroso a tener crías con otro dragón, o incluso una mujer. Ya tenían las entrañas de ese tipo de cosas, incluso si el huevo era puesto siempre podía haber un problema más tarde, cuando comenzara a crecer, especialmente si se quebró antes de nacer.
Eunhyuk aún no podía recordar la última vez que había entrado en calor, pero nadie había impregnado a nadie en años y juró a sí mismo que no lo haría a menos que el Armagedón ocurriera para volver a hacerlo.
―Bueno, para mí funciona muy bien de todos modos, porque no deseo quedar embarazado y no vayas por ahí hablando de mezclar lobos y dragones. Vas a darles ideas.
Casi sonaba como si este joven realmente estaba tratando de ayudar a Eunhyuk pero fácilmente podría ser un truco. Los Templarios no eran conocidos exactamente por ser honestos ni justos.
―Entonces, ¿por qué te pusieron aquí conmigo? Donghae apartó la mirada de él otra vez.
―Te lo dije, es un trabajo que tengo que hacer. Yo... no es nada personal.
―Entiendo. Bien, si los Templarios no quieren mi esperma para hacer una cría contigo, entonces está claro que te trajeron aquí para calmarme y darme una falsa sensación de seguridad. No voy revelar los nombres de mi clan o donde está el castillo o cómo llegar allí.
―Prácticamente ya saben dónde está de todos modos,― dijo Donghae y ¡sonaba que el pequeño mocoso estaba de mal humor! ―No es como si se hizo difícil que lo descubrieran, teniendo en cuenta que siempre están volando en la misma dirección para regresar a casa.
Eunhyuk frunció el ceño. Él no había pensado en eso. Cuando saliera de aquí, iba a tener que hablar con Hangeng, el Gran Dragón, sobre eso también.
―No voy a decir nada.
―¿Incluso si eso significa salvar a tu hermano?― Preguntó Donghae. Eunhyuk inmediatamente agarró al hombre por el cuello, y lo golpeó en el frío suelo.
El corazón de Donghae se aceleró, y los interesantes ojos azul verdosos mirándolo le miraron. Había miedo en ellos. Eunhyuk odiaba eso.
―Para que sepas, no disfruto provocando miedo en los hombres más pequeños que yo.
La diversión estaba solamente en hacer que los hombres más grandes le temieran.
Donghae le miró.
―¿Así que es mi culpa si no puedes controlarte a ti mismo?
―¡Sí!― gritó Eunhyuk, y entonces tuvo que contener un gemido, porque eso no sonaba bien.
Se miraron fijamente el uno al otro durante un rato, y Eunhyuk recordó que él y Donghae estaban desnudos cuando el hombre lobo se agachó entre ellos y su cálida mano envolvió la polla de Eunhyuk.
El cuerpo entero de Eunhyuk se tensó.
―¿Estás hablando en serio?
―¿No te pareció serio antes?― preguntó Donghae, pero incluso él no estaba mirando a Eunhyuk a la cara. Él estaba mirando hacia abajo a su mano como se mueve arriba y debajo de la dura polla de Eunhyuk.
Sus mejillas estaban ligeramente coloradas, y comenzó a morderse en labio inferior, que les daba un color natural más oscuro.
Eunhyuk prestó especial atención al sonido del corazón del hombre. Latía rápidamente. La piel de Donghae era más caliente cuando su sangre fluyó más rápido, y cuando miró hacia abajo entre ellos, era fácil ver la erección de Donghae, oscura y dura entre sus piernas.
―Quieres esto, ¿verdad?― Preguntó Eunhyuk.
Donghae dejó lo que estaba haciendo durante sólo medio segundo, y miró a la cara de Eunhyuk con sorpresa, antes de que su mano empezara a moverse otra vez.
―Seguro. Se podría decir que sí.
Raro, que este chico estaba en tan metido en esta mierda pervertida, que le importaba ser utilizado por él, y claramente quería esto. Cristo, teniendo en cuenta las reacciones del cuerpo de Donghae, Eunhyuk estaría dispuesto a apostar que el chico estaría dentro de esta jaula, tratando de tener sexo con él, independientemente de cualquier orden de los Templarios.
Y a pesar de lo extraño que era todo,Eunhyuk encontró lentamente que no le importaba. Sus hombros se relajaron y él gimió, su cuerpo se convirtió en casi demasiado blando para soportar. Al presionar sus pechos juntos, podía sentir los duros pezones de Donghae contra su piel, junto con su aliento caliente.
No debería ser posible, pero Eunhyuk no estaba teniendo una reacción corporal por conseguir su polla acariciada. Él se estaba poniendo seriamente cachondo con esto. Quería poner a este lobo en sus manos y rodillas, y clavar su polla tan profunda dentro de él de modo que Donghae siempre recordaría a quien pertenecía.
Eunhyuk ya había decidido su venganza. Iba a tener sexo con este chico, e iba a hacer que Donghae le perteneciera. ¿Donghae tanto quería ser follado por un dragón? Bien, está bien, pero Eunhyuk iba a asegurarse de que él era la última persona que Dlnghae se llevaría a la cama con él.
Se empujó a sí mismo lejos del calor de Donghae con sólo un leve gemido, y miró fijamente a los ojos ahora amarillos de Donghae. Una clara señal de que la bestia estaba justo bajo la superficie de su piel.
Eunhyuk ya sabía que sus ojos eran los mismos. Él y el dragón dentro de él no eran exactamente entidades separadas, como algunos Shifters lobo describieron, pero tenía los instintos que le gritaban que reclamase y se cobrara este premio para él.
―¿Esto significa que vas a hacerlo?― Preguntó Donghae.
Parecía tan malditamente joven. Eunhyuk iba a tener que averiguar exactamente cuántos años tenía. Después de que él le hubiera jodido.
Alargó la mano para coger la botellita de lubricante que Donghae había traído a la celda con él. ―Sí.Inclínate hacía delante en tus manos y rodillas|;
CAPITULO 3
Donghae hizo lo que le dijo Eunhyuk pero sólo después de que él rápidamente agarró la manta y la había colocado por debajo de su cuerpo. El piso de cemento era frío como el jodido polo norte, pero no quería que su primera vez con su compañero fuese tan incómoda, hasta el punto de ni siquiera tener la comodidad de una manta debajo de ellos.
No iba a decirle a Eunhyuk que estaba acoplado al hombre. Todavía no. El temor de ser rechazado era demasiado grande. Sólo tenía que hacerlo, hacerle ver a Sooman que estaba más que dispuesto a hacer lo que debía hacer para librarse de este lugar, y luego él podría salvar a
Dongwa antes de encontrar una manera de liberar a Eunhyuk.
Sería mejor si Eunhyuk le dijese cómo llegar al castillo a pie. Si sólo pudiera conseguir que el dragón le diera esta información, entonces Donghae iría hasta el castillo mismo y les diría a los dragones donde estaba Eunhyuk.
Tantos pensamientos corriendo por su cabeza, y todo ello fue sólo para tratar de pensar en otra cosa y en lo que él estaba a punto de hacer.
Siempre había pensado que encontrar a su compañero sería un acontecimiento feliz. Él nunca había esperado que fuera un dragón en cautiverio.
Un magnífico dragón cautivo. Cuando Donghae había visto a su compañero tiritando en el piso, había estado feliz de haber pensado en pedir una manta antes a Jessica, ya que su misión había llegado a ser entonces impedir que su compañero muriera congelado.
Mientras se calentaba, fue capaz de registrar todos los detalles de la cara y el cuerpo de Eunhyuk. Sus hombros anchos, una mandíbula que fue cuadrada sin ser gruesa y la marca en su mejilla que Donghae había notado antes resultó ser un tatuaje de una estrella. Se preguntó por qué el hombre se la habría hecho.
Eunhyuk le agarró por los hombros y lo trajo de vuelta. Donghae fue tan sorprendido por la sensación de sus manos grandes y fuertes en su piel, que su boca se abría y cerraba mientras estúpidamente pensaba en algo que decir.
―¡No pierdas más tiempo con esa manta, maldita sea! Sé un hombre y te pones encima o te largas― murmuró Eunhyuk.
El hecho de que lo estaba llamando cobarde de una manera indirecta, y luego diciéndole que se fuera si él no podía hacerlo, dio a Donghae el coraje que no tenía antes.
Él gruñó al hombre más grande, y Eunhyuk le siseó. Donghae se sorprendió de que una lengua bifurcada no saliera de su boca.
No. Sólo una lengua rosada normal, buen aspecto y Donghae la quería. Él agarró a Eunhyuk por las orejas y tiró de su cara hacia delante,
aplastando sus bocas juntas en un fuerte beso y al mismo tiempo una lucha por el dominio de la situación.
Donghae estaba decidido a ganar, aunque sólo fuera para probar a este estúpido Dragón que él no era ningún pequeño cobarde delicado, pero luego las manos de Eunhyuk en su cuello y hombros eran demasiado condenadamente fuertes y el lobo interior de Donghae se encontró respondiendo a un Alfa percibido.
Eunhyuk era más fuerte que Donghae , a pesar de que todavía estaba tan malditamente débil, después de haber sido drogado y dejado en el piso frío y helado de su celda.
El maldito cuerpo de Donghae quedó inerte cuando el hombre apretó su cuello. El cuello siempre había sido su talón de Aquiles. Nunca fallaba, joder.
Pero entonces Donghae estaba gimiendo y haciendo ruiditos como maullidos de un gatito cuando Eunhyuk abrió su boca y luego empujó su lengua profundamente, lamiendo en todas partes.
Él era tan condenadamente minucioso. Fue increíble. Eunhyuk tenía un sabor fresco, como el agua de un manantial, que fue muy interesante teniendo en cuenta que había estado aquí por un par de horas ya. Donghae no había probado nunca esto en la boca de nadie antes en su vida, y sabía de hecho que él nunca iba a poder besar a otro hombre otra vez.
Eunhyuk podría decidir que no quería a un lobo por compañero, sobre todo uno que había trabajado con los Templarios, y estaría libre de tirar a Donghas lejos. Eunhyuk no era quien se había acoplado, como Donghae, después de todo.
Ese solo pensamiento hizo que el peor dolor que hubiera sentido se estableciera en su pecho, y un ruido ahogado se le escapó cuando eso sucedió.
Eunhyuk inmediatamente se echó hacia atrás, y su agarre en la parte posterior de la garganta de Donghae disminuyó un poco.
―¿Te he hecho daño?― preguntó.
Donghae lamió sus labios. Estaban tan malditos hinchados por los besos, y se sentían muy bien.
―No. Estoy bien.
―Entonces deja de hacer esos ruidos como si te doliera,― dijo Eunhyuk.
―Si sientes dolor, házmelo saber y podemos parar.
―¡No!― gritó Donghae presa de un pánico desesperado con el pensamiento de no ser capaz de terminar lo que empezó, ―Puedo hacer esto. Estoy bien.
Eunhyuk se quedó mirándolo por un momento, casi como si no le creyera. Tenía que creerlo porque Donghae no podría sacar a su hermano de aquí si no lo hacía.
Y si Eunhyuk decidía que esto era demasiado para que Donghae tratara, no le follaría necesita esto. Al menos una vez. Incluso si nunca sucedía otra vez, necesitaba esto ahora. Donghae se olvidó de su hermano pequeño y el hecho de que estaban sentados en una celda fría en una manta que apenas le mantenía lejos de la frialdad del duro suelo de cemento debajo de ellos. Él empujó contra el pecho de Eunhyuk necesitó utilizar una gran cantidad de su fuerza solo para hacer que el hombre se acostara sobre su espalda.
Eunhyuk hizo un ruido de gemido, que era cuando Donghae recordó que no estaba en tan buena forma.
―¿Estás bien?
Eunhyuk frunció el ceño en él.
―Esto no se parece a ti de rodillas,― él dijo.
Donghae sonrió, recordando la orden que Eunhyuk le había dado para permanecer en sus manos y rodillas.
―Estoy sobre mis rodillas―, dijo, y él movió su culo un poco sobre la erección de Eunhyuk. ―Solo que estoy montándote mientras estoy en ello.
―Ven aquí,― exigió Eunhyuk tratando de llegar a él. Y Donghae hizo como le ordenó, se inclinó sobre él, y entonces él estaba en sus manos y rodillas, con Eunhyuk debajo de él, besar y ser besado por Eunhyuk tan dulcemente era casi como si Donghae podía convencerse a sí mismo que eran una pareja real. Eunhyuk suspiró y dejó que sus manos recorrieran todo el camino hasta el culo de Donghae. El hombre apretó cada nalga redonda, masajeando antes de sumergir sus dedos en la grieta de Donghae.
Donghae se estremeció de placer cada vez que vibró dentro de él, y eso fue antes de que Eunhyuk colocara su polla entre las mejillas del culo de Donghae.
Él se tensó, listo para saltar de inmediato.
―Sera mejor que no estés pensando en hacerlo en seco,― dijo Donghae.
―Por supuesto que no, simplemente, relájate...― dijo Eunhyuk y Donghae suspiró.
Él no tenía que actuar como si fuera la cosa más obvia en el mundo que él haría. ¿Cómo podía Donghae saberlo? Él había estado con algunas personas en su vida que lo habían hecho, y nunca le había gustado la experiencia.
Se dio cuenta que no tenía más remedio que hacer como dijo el hombre. Él hizo todo lo posible por relajarse, y entonces empezó a darse cuenta de lo que estaba haciendo Eunhyuk.
El hombre buscaba fricción para su polla, que ahora se sentía aún más gruesa que cuando Donghae había estado frotándolo ligeramente.
El hombre gimió debajo de él, y Donghae se juró que nunca había visto nada en su vida tan hermoso como él. Eunhyuk estaba luchando para mantener sus ojos de dragón abiertos mientras empujaba su cabeza nuevamente hacia atrás en la manta, todo el tiempo empujando su polla hacia arriba y hacia adelante entre las nalgas de Donghae.
―Joder, ¿qué estás haciendo?― Eunhyuk preguntó, mirándole.
―Muévete.
¿Por qué no pensó en eso?
Donghae se inclinó hacia abajo y presionó sus labios en Eunhyuk para otro beso abrasador. Empujó sus caderas hacia abajo y hacia adelante cuando Eunhyuk se movió hacia arriba. El roce de su polla contra los duros abdominales de Eunhyuk envió escalofríos a través del cuerpo de Donghae, y él gimió, haciendo más de esos indefensos pequeños ruidos que él no podía parar, puso sus brazos alrededor de hombro de Eunhyuk.
Sólo quería ser tocado en todas partes por este hombre.
Eunhyuk movió su boca de labios de Donghae, y luego puso esa boca caliente y su lengua hábil sobre el cuello de Donghae y a lo largo de la curva del hombro.
Todo dentro de la mente de Donghae zumbó, cuando las células de su cerebro fueron explotando en fuegos artificiales miniatura delante de sus ojos.
―¡Sí! ¡Ahí!― Donghae gimió. No era aún consciente de que él había hablado en voz alta hasta que oyó la risa de Eunhyuk.
―Los lobos y su cuello,― dijo y luego negó con la cabeza un poco, pero continuó lo que estaba haciendo a pesar de su diversión de él.
Mientras tanto, el lobo interior de Eunhyuk estaba bailando y ladrando como un cachorro hiperactivo. Había querido la boca de Eunhyuk allí. Deseó la mordida de apareamiento que marcaría para siempre a Donghae como perteneciente a él.
Donghae no estaba incluso pensando en la posibilidad de no poder ver o hablar con Eunhyuk después de esto. Todo lo que importaba era ahora.
Eunhyuk no lo mordió, lo que hizo a Donghae gemir. Eunhyuk debía haber tomado eso como un ruido de placer más que decepción, porque no hizo comentarios al respecto, excepto para decirle que fuera paciente.
―Cálmate. Eras tú el que quería asegurarse de que estar bien lubricado, recuerdas?
¿De qué demonios estaba hablando?
Entonces Donghae escuchó el estallido de una tapa de plástico, escuchaba el apretón y luego sintió los dedos resbaladizos tocar su culo. Él gimió y se estremeció, dejando caer su cabeza sobre el pecho de Eunhyuk cuando esos dedos empujaron profundamente dentro de él.
Se movieron ensanchándolo. La entrada de Donghae se quemó con la preparación. No tenía sexo desde... bien la última vez, y que había sido hacía un par de años ya.
Eunhyuk lo notó, y lo comentó.
―Si no te conociera, diría que eres virgen.
―No lo soy,― contestó Donghae, pero luego se estremeció y abrió la boca otra vez cuando los dedos de Eunhyuk encontraron su próstata, y jugaron com ella, deslizando a través de ella y haciendo la maldita cosa suplicar y cantar.
¡Oh espera!, Eso era Donghae solo rogando y gimiendo por más. Donghae abrió la boca y dejó escapar un grito sorprendido cuando Eunhyuk le agarró por la cintura y lo levantó fuera del suelo.
―¿Qué estás... aaahhhhh!― dijo mientras su espalda golpeó sobre la manta. Su cuerpo sólo estaba a mitad de camino en la manta ahora, pero él no podía sentir cualquiera del frío desde el duro cemento, pues estaba jodidamente caliente de lo que Eunhyuk le estaba haciendo.
El hombre empujó las rodillas de Donghae más abiertas y se instaló entre ellas, y entonces sus dedos estaban empujando dentro y fuera de la entrada de Donghae. Imitando el acto de follar.
―Me gusta estar arriba―, dijo Eunhyuk inclinado sobre Donghae como si fuera su presa.
A Donghae no le importaba en lo más mínimo.
―¿D-de veras? No me habría dado cuenta. ¡Oh!
―Tienes una boca inteligente para contestarme.
―¿Quieres que haga algo más con ella?
Eunhyuk se rió entre dientes.
―La hora de cantar ha terminado. Ya me tienes en la cama, así que ahora estás preso conmigo― dijo.
Maldita sea, Donghae estaba a punto de a explotar de placer. En serio.
Él extendió la mano y agarró su polla, teniendo necesidad de tocarse así mismo porque lo que estaba experimentando era mucho para él en el aquel momento. Él estaba jadeando pero no podía tomar una respiración y el placer era tan monumentalmente bueno, sin embargo, Donghae no podía venir o conseguir suficiente de él.
―Joder, que se siente bien. No pares, no pares por favor. ¡Más fuerte!
Eunhyuk no hizo algún comentario sobre cómo de ansioso estaba Donghae por él, acerca de cómo su cuerpo respondió a él, pero Donghae no podía estar exactamente seguro de lo que estaba diciendo. Su cerebro estaba frito, y estaba perfectamente bien.
¿Fue esta razón por la cual nadie se separa de su compañero? ¿El sexo era demasiado condenadamente bueno? ¿O era una combinación del sexo y lo cerca que se sentían los espíritus de los lobos a sus compañeros? Donghae sentía tan cerca a Eunhyuk ahora, que él no sabía a ciencia cierta cómo se las había arreglado toda su vida sin este hombre, o sin sentirlo encima de él o incluso sin saber su nombre.
Nunca iba a ser el mismo después de esto. No tenía idea lo que iba hacer si Eunhyuk intentaba dejarlo.
Los dedos se retiraron del cuerpo de Donghae, y luego la larga y dura polla de Eunhyuk se presionó contra su agujero estirado. La cabeza fue la parte más difícil de tomar, y Donghae apretó los dientes en el leve dolor. Se había olvidado de esto, pero entonces la cabeza pasó a través del anillo de músculos estirados, y luegoEunhyuk suspiró, su cuerpo temblando cuando él empujó lentamente en una bruma de placer...
La quemadura estaba de vuelta, pero el dolor no era tan malo, teniendo en cuenta lo grande que era la polla de Eunhyuk.
Donghae podía manejarlo. Lo tomaría y lo haría con mucho gusto. Sabía que podía hacerlo con mucho gusto cuando la punta de la polla de Eunhyuk tocó su próstata.
―Oh joder,― él gimió.
―Así es, nunca vas a conseguir nada tan bueno como esto otra vez.
Donghae sacudió la cabeza.
―No―. Él aceptaría sinceramente de todo corazón, porque nunca querría a otro hombre que no fuera Eunhyuk. ―Muévete. Por favor, joder, muévete,― le rogó Donghae, y cuando Eunhyuk no hizo como él rogó en ese milisegundo, intentó alcanzar hacia abajo con su mano para darse algún alivio. Su pene palpitaba al mismo ritmo que sus latidos y él levantó se cuerpo intentó para obtener más fricción del pecho de Eunhyuk, pero no fue suficiente. Todavía no. Donghae dejó escapar un gemido impotente cuando Eunhyuk agarró sus muñecas y las llevó por encima de su cabeza.
El pánico lo inundó.
―No, por favor no,― dijo, retorciéndose para soltarse.
Eunhyuk entendió mal, gracias a Dios.
―No puedes tocarte hasta que yo lo diga,― dijo. ―No te corres hasta que lo diga.
Sus palabras lograron traer a Donghae desde el borde de los duros recuerdos, hacia donde realmente estaba y lo que estaba haciendo. Él respiró hondo varias veces, tratando de calmarse a sí mismo.
Funcionó. Solo necesitaba emparejar su respiración a la de Eunhyuk, y que parecía ser suficiente para que él y su lobo interno se relajaran completamente.
Eunhyuk le sonrió, y él realmente alcanzó y empujó de nuevo algunos cabellos de Donghae, aunque no estaban en sus ojos. Sólo sentir los dedos del hombre contra su cuero cabelludo fue suficiente para hacer a Donghae temblar.
Él no podía devolver a Eunhyuk a los Templarios. Él no podía hacer nada de esto, ni siquiera para sus amigos o sus propios cachorros. Iba a encontrar una manera de conseguir sacar a su hermano y su compañero de este lugar en cuanto fuese posible.
Eunhyuk agarró la muñeca de Donghae otra vez, él no se movió de su lugar por encima de su cabeza cuando Eunhyuk tocó su pelo, y el hombre más grande se inclinó por otro beso. A continuación, sus caderas comenzaron a moverse.
Donghae se quedó sin aliento, su boca se abrió permitiendo que la lengua de Enhyuk se deslizara dentro. Considerando que los dragones no reclaman a sus compañeros de la misma manera que los lobos, Donghae se sentía bien cuidado ahora.
La siguiente estocada de Eunhyuk fue más fuerte, y después de eso fue aún más rápido. El ritmo fue aumentando y la entrada de Donghae fue estirada, quemaba cuando Eunhyuk comenzó a perder el control de sí mismo. El hombre estaba gimiendo en la boca de Donghae y Donghae intentó tragar cada uno de esos ruidos, gimiendo junto a él cuando sus cuerpos chocaron, porque Eunhyuk y él estaban casi pecho a pecho, el pene de Donghae finalmente estaba contento con más fricción atrapado entre sus vientres.
Donghae necesitaba más. Necesitaba mucho más. Sus bolas estaban subiendo a su cuerpo pero él no podía parecen correrse, y no porque Eunhyuk no le había dado permiso tampoco. Si su cuerpo estaba a punto de estallar, entonces no había nada que nadie pudiera decir. Era sólo biología.
Entonces se dio cuenta de lo que necesitaba.
―Muérdeme. ¡Por favor muérdeme!
CAPITULO 4
Eunhyuk no entendía en lo más mínimo porqué quería el hombre debajo de él un mordisco. Donghae le rogó por él, parecía tan desesperado, que al principio estaba preocupado por el hombre.
Pero entonces recordó que Henry usaba una cicatriz de mordedura en su cuello, y el rumor que corría alrededor de que había ocurrido cuando él y Hangeng habían estado juntos en la cama. Los hombres lobos adoraban tener el cuello mordido, y parecía que también disfrutaron ser mordidos durante el sexo también.
―¡Muérdeme, por favor!
El cuerpo de Donghae estaba rígido, y estaba sudando. Sus músculos se contrajeron y convulsionaron, parecía ser algo que necesitaba desesperadamente, así que ¿por qué no dárselo?
Dejó que sus dientes crecieran más dentro de su boca. Sintió el picor y las encías hinchadas, pero luego se habían ido en un instante, dejando sólo el ligero sabor de sangre.
Sus dientes no eran como los colmillos de un vampiro, o incluso como los colmillos de un lobo. Todos sus dientes se hicieron más largos y puntiagudos. Todos ellos.
―¿Esto es lo que quieres?― Preguntó Eunhyuk.
Casi esperaba que la aterradora visión de sus dientes asustaran el infierno fuera el lobo, pero no lo hizo. El hombre seguía mirándolo con esa misma lujuria en sus ojos. Estaba casi borracho en ella, pero él asintió con la cabeza.
―Sí, ahora mismo, por favor.
Estaba hablando en serio. Bien, Eunhyuk podía hacerlo. Quería empezar a moverse otra vez. El cuerpo de Donghae era como un guante caliente alrededor de su polla, y Eunhyuk quería entrar allí.
Donghae guió la cabeza de Eunhyuk a su cuello, mostrándole exactamente donde quería ser mordido. Eunhyuk presionó sus labios en ese lugar, y abrió su boca.
Todo el cuerpo de Donghae se tensó, su culo se levantó tirando a Eunhyuk más profundamente dentro de él mientras él gemía.
Donghae gimió. Eunhyuk casi no podía creerlo. Que obtuviera placer de tener la piel en su cuello y hombro roto era un poco extraño, pero ahora Eunhyuk tenía la sangre del chico en su boca, él fue consumido por el gusto también. Estaba caliente y era embriagador. Hizo correr a su sangre más caliente y su latido del corazón más rápido. Necesitaba esto. Eunhyukb no chupó la sangre como un vampiro, pero incluso cuando
sacó sus dientes, insistió en lamer la sangre que goteaba de la pequeña herida que había creado.
Fue una marca de apariencia media. Eunhyuk no quiso morder tan fuerte, pero no había nada que pudiera hacer ahora, excepto poner un pequeño beso de disculpa al lado de la mordida. El punto que no estaba herido.
Donghae no parecía preocupado en absoluto. Estaba jadeando y parpadeando como si estuviera en trance, y que fue cuando se miraban entre ellos y se dio cuenta de que el chico se había corrido.
Realmente había tenido un orgasmo al ser mordido en el hombro.
―Lo siento,― dijo Donghae. ―Yo no me podía contener.
Ah sí, Eunhyuk le había dicho que no se podía correr hasta que le fuera permitido. Pero no había nada que hacer al respecto ahora. Quizás él encontraría una manera de castigar al lobo más adelante.
―No te disculpes. Todavía pretendo terminar,― dijo Eunhyuk.
Sabiendo que el lobo debajo de él había llegado realmente a su placer, hizo sacudirse a su polla e hincharse. Sus bolas dolían, y él iba a hacer algo al respecto ahora mismo.
Donghae gimió aún, al parecer sintiendo las agradables réplicas que todavía venían después de un orgasmo, cuando Eunhyuk le agarró por las piernas y levantó sus rodillas por encima de sus hombros.
Mirando a Donghae hasta que espabiló, dejando drenar su propio semen sobre él, estaba oliendo la lujuria y el sexo entre ellos era muy fresco y Eunhyuk le quería follar durante horas.
Fue entonces cuando realmente empezó a moverse. No se guardó nada. Sus caderas se movían como si estuvieran conectadas a una máquina y la manera en que Dongjae seguía gimiendo era música para sus malditos oídos.
¿Cómo diablos los Templarios lograron poner sus manos en alguien tan hermoso como él? ¿Era sólo para tener relaciones sexuales con los presos?
Eso hizo cabrear a Eunhyuk. Odiaba pensar en Donghae con nadie, utilizarlos y dejarse ser utilizado de esa manera, y debido a esto Eunhyuk aceleró el ritmo de sus empujes.
Sus bolas apretadas entre las piernas y temblaba con la necesidad de mantener a sí mismo tanto como fuera posible. Quería que esto durara. Se sentía tan condenadamente bueno, tan perfecto. Iba a asegurarse de que cuando saliera de este lugar, Donghae se fuera con él.
Abrió su boca y dejó escapar un rugido cuando todo lo que tenía en él se unió, y de repente se derramó. Su cálido semen llenó el interior de Donghae y continuó corriéndose rápido y fuerte mientras su polla estaba todavía erecta. La adición de su semen hizo el túnel de Donghae mucho más suave y fue muy decepcionado cuando él finalmente tuvo parar.
Eunhyuk estaba jadeando con fuerza, presionando su cara al lado de la pierna de Donghae. Su temperatura corporal estaba, realmente, fría; que generalmente no era el caso con dragones y lobos. Tendía a ser al contrario.
Eunhyuk dejó lo que estaba haciendo cuando se dio cuenta de que estaba acariciando el pene del chico.
Donghae estaba prácticamente desmayado en la manta, que se había convertido en un lío por debajo de ellos. Las manos del hombre todavía estaban por encima de su cabeza y sus ojos estaban vidriosos y apenas abiertos.
―Fue genial―, dijo, una pequeña sonrisa en sus labios rosas, hinchados.
Eunhyuk tenía que estar de acuerdo totalmente.
No fue hasta que un poquito de afecto apareció que llegó, él se enfadó.
Esto no fue un encuentro entre amantes, o incluso amigos. Donghae había venido aquí diciendo que tenía que hacer un trabajo, y ahora el trabajo estaba hecho. Tenía que irse, antes de que Eunhyuk pusiera en práctica las extrañas ideas que entraron en su mente acerca de abrazar o sostener al chico mientras sus corazones se volvieran a un ritmo normal.
Sacó su polla ahora suave fuera el otro hombre, y aun así, tenía muchas ganas de hacerlo suavemente. No quería lastimar al chico, después de todo.
―Ahora vete.
Eso pareció despertar a Donghae, y sus ojos se ampliaron cuando él se sentó sobre sus codos.
―¿Qué?
Esto era molesto.
―Viniste aquí a follar, por alguna razón retorcida los Templarios querían que hicieras eso. Conseguido, se hizo, y todavía no te digo cómo llegar el castillo. Ellos perdieron.
El diminuto sonido ahogado que salió de la garganta de Donghae sorprendió a Eunhyuk y la barbilla del chico realmente tembló un poco antes de que Donghae se diera la vuelta.
―Quédate con la manta, hace frío aquí,― dijo.
Eunhyuk miró como se levantó, y no sabía qué hacer acerca de esto, porque él era realmente se sentía como un gilipollas total. Se sentía culpable por aparentemente herir los sentimientos del lobo, a pesar de no tener nada para sentirse culpable.
Aun así, una parte de él quería llamar al chico cuando él dejó la jaula, cerrando la barra de acero de la puerta detrás de él. No hizo nada de eso. Eunhyuk estaba cabreado después de que Donghae saliese. ¿Cómo se atrevía ese pequeño mocoso a actuar herido y traicionado, cuando tenía un trabajo con los Templarios? Los hombres lobos y Shifters en todas partes, estarían en pie de guerra si escucharon que los dragones se asociaron a los cazadores. Donghae era el que tenía algo para sentirse culpable, no Eunhyuk.
A Eunhyuk se le ocurrió después de que Donghae se había ido que debía haber intentado utilizar al chico como su rehén. Eunhyuk estaba encadenado, pero él había estado sosteniendo a Donghae no hace mucho tiempo. Él había estado dentro de él y lo mordió con sus dientes, y Donghae le había dejado hacer todo eso a él para cumplir su misión.
Y a pesar de eso, no se le había ocurrido a Eunhyuk agarrar al chico y usarlo como escudo humano, o incluso matarlo, como probablemente él debería haber hecho.
Ya sabía que él nunca mataría a ese chico. Había algo muy siniestro sobre matar a una persona con quien se hace el amor. Ni siquiera le gustaba ver películas de horror con esa escena. Pero aun así, tenerlo como rehén habría sido útil. Tal vez.
¿Por qué él no lo había hecho? ¿Por qué se había olvidado por completo de su única oportunidad de escapar? Necesitaba salir de aquí. Su hermano contaba con él y Eunhyuk había jodido todo, porque había estado demasiado ocupado teniendo sexo en su celda de la prisión.
Estaba tan jodido.
Después de una breve ducha para deshacerse del olor de Eunhyuk ,Donghae fue a la cama donde dormía. Su cama era la de abajo, y puso su mano a los pies de ella para conseguir un cambio de ropa limpia.
Los lobos que habían sido secuestrados por los Templarios vivieron escasamente en este lugar. Dos pares de ropa, todas las cuales fueron usadas y baratas en caso de que necesitaban reemplazar, y nadie tenía su propio espacio personal. Había literas a lo largo de la pared, y Donghae pudo ver lo que todo el mundo lo estaba mirando por el rabillo de sus ojos. Eran curiosos. Querían saber si Donghae había tenido éxito por lo que podrían llevar a sus hijos fuera de aquí, pero nadie preguntaba.
Hyun Joon fue el primero en romper el silencio.
―Veo que te mordió―, dijo tranquilamente.
―Sí,― dijo Donghae suavemente. Aún no quería ver a los ojos de su amigo. Quería meterse debajo de las sábanas finas de su cama y esconderse. Sería mejor si Dongwa estuviera por lo menos aquí con él, así podría ver por sí mismo que su hermano estaba bien, pero ya se había dicho así mismo que no iba a tratar de conseguir otra visita hasta mañana.
―¿Estás bien?― Hyun Joon preguntó.
No, pensó Donghae, y un destello de la ira y el disgusto que había visto en los ojos de Eunhyuk cruzó por su mente. Nunca quería volver a ver esa mirada en el rostro del hombre. Había dolido demasiado.
La peor parte, sin embargo, fue a sabiendas de que la reacción de Hyun Joon sería exactamente la misma, si sabía que Donghae estaba planeando salir corriendo. Una vez que hubiese planeado todos los detalles.
―¿Quieres hablar de ello?― preguntó Hyun Joon.
Donghae negó con la cabeza. Él quería su cama. Quería fingir dormir así podría pensar acerca de lo que iba a hacer mañana, cómo iba a salvar a su hermano y su compañero de este lugar. Dongwa tenía sólo cuatro años. Él no sería capaz de defenderse si lo dejaba solo, pero él no podía dejar a Eunhyuk tampoco. No ahora que se apareó con el hombre.
―Sólo quiero dormir. Hablaremos mañana,― dijo y él se dejó caer sobre el delgado colchón de la litera inferior, tirando las cubiertas encima de su cabeza.
―Sí, lo que quieras, hombre,― replicó Jeremy.
Tom se sentía tan culpable. Culpable y sucio. Iba a ir al infierno por esto.
CAPITULO 5
Eunhyuk estuvo paseando en su celda ,tanto como permitian las cadenas de sus muñecas ,tobillos y cuello. Mucho despues de que Donghae se habia ido,nadie habia venido a él para disminuir el numero de eslabones de la cadena,obligandolo a quedarse en el suelo como habia sido en su forma de dragon.
Un hombre habia venido a él con un plato de comida, pero Eunhyuk no lo habia tocado. El no iba a dejar que los templarios lo drogaran con cualquier cosa . El problema era que él nunca se habia privado de comer antes.
Habia soportado tortura una o dos veces en su vida , pero¿ cuanto tiempo seria capaz de estar sin comer, especialmente cuando tenia comida justo el frente, antes de que cediese. Pero penso en su hermano . Habia gritado al hombre cuando trajo la comida exigiendo algunas respuestas,pero el no habia hablado una palabra cuando empujo el plato a Eunhyuk con un palo y luego se fue.
Eunhyuk toco el tatuaje de estrella en su mejilla derecha, pensando en el hombre que era mayor que el por un par de horas. Su madre habia afirmado que Eunhyuk habia sido terco y no queria salir a conocer el mundo.
Cuando finalmente él llego las estrellas brillaban en el cielo.Kai y Eunhyuk habian conseguido sus tatuajes inmediatamente cuando llegaron a la mayoria de edad . El tatuaje de Kai era el de un pequeño sol y apenas tocando la tinta su propi cara era suficiente Eunhyuk a sentir un poco mas al hombre y mas lejos al mismo tiempo.
Podia estar muerto o atado a una mesa¿ estaria despierto?¿ preguntaria que paso con Eunhyuk?.
Eunhyuk iba a matar a todos los responsables de herir al hombre. Pero entonces se pregunto ¿porque no mato a Donghae? El hombre habia estado literalmente indefenso en manos de Eunhyuk. Donghae habia estado distraido con el sexo,bajando la guardia y Eunhyuk incluso se las arreglo para conseguir su mano alrededor del cuello del chico una o dos veces.
Pero el no habia hecho nada. Como si importara Eunhyuk no se preocupaba por el chico o cual podria ser su razon para trabajar con los templarios . Era imperdonable de todos modos y necesitaba prestar atencion a su entorno y encontar un punto debil que pudiera alrovechar para salir de aqui.
Una de las puertas metalicas del sotano , la sala donde se guardaba su celda se abrio y chirrio al estar mal engrasada. Miro hacia arriba a ver quien era el recien llegado . Problemente alguien etaba aqui solo para asegurarse de que comia su alimento drogado.
El se atranganto a la vista de Donghae, solo medio vestido con pantalones de chandal grises , siendo arrastrado a su celda por los brazos . Él no estaba haciendo nada para ayudar a los dos hombres su cabeza caia hacia delante, su pelo rubio y liso estaba sudoroso, y se pregunto si aun estaba consciente .
Las manos de Donghae fueron encadenadas frente a él , y entonces cuando uno de los hombres utizaron un viejo juego de llaves para abrir la puerta de la jaula donde Eunhyuk fue arreatado, Donghae de repente cobro vida y comenzo a pelear y luchar . Eso sorprendio a Eunhyuk , asi como los dos templarios que fueron aferrarse a el porque de repente era una lucha para conseguir a Donghae fuera de la jaula.
-¡sujetalo!¡ sujetalo!- grito uno de los templarios.
-¡ lo estoy intentando!.
Donghae dio u.a patada y rugio. Mordio y torcio su cuerpo rededor ,golpeando a uno de los temarios , derribando al bastardo co el.
Eunhyuk obsevaba ,el corazon golpeando cuando el penso que el lobo podria desacerse de los dos hombres , pero entonces aparecio un taser y cuando fue despedido en la piel desnuda de Donghae el retrocedio gritando. Asi lo hizo el templario bajo de el . Por miedo a una sacudida electrica , o puede que incluso sentia parte del dolor que sentia Donghae, teniendo en cuenta que sus uniformea se componian de un monton de placas de metal.
Donghae cayo y Eunhyuk gimio . Su corazon latia tan condenadamente rapido,y odiaba ver como esos templarios trataban a otro ser semejante. Fue repugnante la forma que hacharon el cuerpo de Donghae mientras se acurrucaba para proteger su estomago ,costillas y cabaza .
Y estos hombres pensaban que trabajan para Dios.
Finalmente , se detuvieron con su abuso cuando sintieron que Donghae habia pagado lo suficiente lo que habia hecho.
-Lobo estupido- dijo uno de ellos,y cuando Donghae no se movio ,solo le agarraron por las piernas que tambien fueron encadenas y lo arratraron por la jaula de Eunhyuk.
-Es tu culpa y lo sabes - dijo el otro templario cuando se pusieron en marcha ,las piernas de Donghae en el suelo frio y duro .
Ahora que estaba mas cerca y ya no estaba luchando ,podia ver los enormes hematomas desagradables que aparecian por su cara.
Desde la diatancia y por como Donghe habia estado luchando alrededor,habia parecido como si solo hubiera suciedad o algo por su rostro. De hecho tenia un ojo negro de aspecto desagradable que ya estaba inchado ,y desde la pelea con los dos templarios ahora ,tambien parecio como si la piel se habia roto. Gotas de sangre salian de la carne aruinada.
Él tambien el labio partido y un rasguño en la frente . La pista taser tambien le daria un moreton de aspecto desagradable mas tarde en la espalda.
Eunhyuk rugió a los templarios y atacó con sus garras cuando llegaron cerca de él, estaban descuidados después de haber estado jugando en la celda del Shifter.
Maldijeron y se apartaron del camino. Los cabrones afortunados no sabían lo que les hubiera hecho Eunhyuk si les hubiera cogido.
―¡Joder! ¡Casi me coge!
―¿Qué esperabas que hiciera un dragón? ¿Qué te pusiera una alfombra roja?
―¡Vete a la mierda! Como si tú estuvieras prestando atención,― se quejó el otro Templario, y entonces realmente empezaron a hacer bromas sobre Donghae cuando dejaron la jaula.Eunhyuk había aprendido ya que la puerta era del tipo que se cerraba automáticamente. Los dos hombres se rieron de su encuentro con el dragón y se alejaron, Eunhyuk deseaba poder explotar sus cabezas con su mente. Realmente quería a alguien muerto.
Donghae gimió y se dio la vuelta, ocultando su rostro de Eunhyuk.
Algo en el interior de Eunhyuk se retorció. Quería a alguien muerto, pero él no iba a matar a este chico.
―¿Estás bien? ¿Puedes venir aquí?
Donghae solo gimió otra vez, y Eunhyuk seriamente estaba empezando a preocuparse de que pudiera estar cerca del colapso. Había visto como algunas de esas patadas habían aterrizado en la parte posterior de su cabeza, sin dejar de mencionar todo el abuso que había tomado antes de llegar aquí.
Él podría tener una conmoción cerebral. Donghae era un lobo, pero ¿qué tipo dijo que era? Un Beta, era eso ¿verdad? ¿Qué tan rápido se curan?
Una cantidad anormal de pánico comenzó a deslizarse poco a poco a través de Eunhyuk. No podía manejarlo y él tiró contra sus cadenas, pero no había espacio suficiente para conseguir un apretón en cualquiera de los miembros de Donghae para tirar de él y acercarlo. Estaba a corta distancia, la longitud de la mano de Eu.hyuk.
―Donghae, vamos, no lo hagas. Permanece despierto y ven aquí. Sé que se puedes oírme, ¡vamos!
Donghae hizo otro ruido gimiendo. Se veía mareado, como si fuera a vomitar. Eu.hyuk había estado enfermo una hora o dos después de bastantes golpes en la cabeza. Él sabía exactamente lo que Donghae estaba sintiendo ahora, pero el problema era que estaban en una celda. Eunhyuk sólo no podía llevar al hombre a un médico o llamarlo.
―Donghas, vamos. ¡Donghae!
Donghae volvió su cabeza y parecía tener problemas para conseguir una buena mirada en la cara de Eunhyuk, pero había un... ¿intento de una sonrisa? No había razón alguna para estar sonriendo sobre su situación, así que ¿por qué estaría haciendo justo eso?
Al menos cuando él sonrió más, demostró que los Templarios no habían golpeado ninguno de los dientes perfectos de su boca.
Donghae rodó sobre su cuerpo y se volvió, poniéndose al alcance de las manos de Eunhyuk,y levantó su mano para mostrar lo que él realmente había estado protegiendo.
Las llaves.
Dios Santo, Donghae había conseguido robar las claves de esos templarios idiotas. Lo debe haber hecho cuando golpeó contra ellos y comenzó a luchar, y los dos idiotas habían estado más preocupados por avergonzar y humillar a su cautivo que asegurándose de que tenían todas sus cosas.
Eunhyuk agarró las llaves para poder abrir sus cadenas y sacarlos fuera de aquí, pero Donghae no las soltó inmediatamente.
Eunhyuk le miró.
―Las necesito para sacarnos de aquí―, dijo, ni siquiera estaba seguro cuánto podía entender Donghae.
Donghae asintió con la cabeza, y parecía tan malditamente aturdido que estaba rompiendo el corazón de Eunhyuk. Como si él fuese responsable del hombre y debía haberle protegido o algo.
―No te vayas sin los cachorros―, dijo Donghae, su voz era tan baja que Eunhyuk tuvo que inclinarse para oírlo.
Incluso entonces no estaba tan seguro si le entendió bien.
―¿Qué? Donghae, no he visto ningún cachorro alrededor.
Necesitaban empezar a moverse. Cuanto más se sentaron en esta celda, más posibilidades habría de que uno de esos dos idiotas se diera cuenta que faltaban las llaves y luego vinieran a buscarlos.
―Están aquí,― dijo Donghae hablando muy bajo. ―M-mi hermanito. Tiene sólo cuatro.
Los ojos de Eunhyuk se ampliaron. Ah, mierda, eso explica por qué Donghae estaba aquí ayudando a los Templarios. Básicamente tenía una cría que cuidar. O un cachorro, como los lobos decían.
Eunhyuk asintió con la cabeza.
―Está bien. Voy a buscarlos, pero tienes que ayudarme en eso, también. Necesito encontrar a mi hermano primero, ¿de acuerdo?
Donghae no respondió. Sus ojos permanecían cerrados.
El maldito corazón de Eunhyuk estuvo cerca de pararse.
―¿ Donghae ? ¡Donghae!― gimió Eunhyuk, susurrando el nombre del chico tan fuerte como pudo, esperando que sin llamar la atención de uno de los Templarios en el edificio.
Lo agarró de los hombros y comenzó a sacudirle. Él todavía no despertaba, y Eunhyuk contuvo la respiración, se inclinó hacia abajo y controló los latidos cardíacos de su lobo.
Estaba allí, lento y constante. El lobo sólo se había desmayado, pero Eunhyuk todavía se sentó y dejó escapar un largo suspiro de alivio. Él limpió las gotas de sudor de su frente. Había sido aterrador.
Él no había sido consciente de que los hombres lobo podían ser que frágiles. Definitivamente no era un Alfa. Un Omega no habría sido suficientemente fuerte como para sobrevivir a esa paliza, pero Donghae estaba siendo valiente para soportarlo. Eunhyuk no podía llevar a Donghae con él y esperar permanecer ocultos.
Sería bastante difícil ir furtivamente alrededor con su tamaño y solo. Iba a tener que vestirse, pero lo primero que tenía que hacer era salir de aquí.
Donghae tendría que quedarse en la jaula, por ahora. Sería el lugar más seguro para él una vez que empezara la liberación de presos. Eunhyuk sólo necesitaba encontrar a uno de los Templarios, una persona con sus vestiduras santas, o ropas con el emblema del ejército Templario o incluso una de las armaduras de acero con el material rojo que tanto parecían amar. Necesitaba algo para mezclarse con el resto de la multitud. Él y Kai podrían luchar para que todos saliesen, y aún estarían de regreso en el castillo a tiempo para la cena.
Y Eunhyuk sin dudarlo se llevaría a su pequeño lobo definitivamente con él. Le debía una al chico ahora, e iba a pagar esa deuda.
Eunhyuk abrió las esposas de Donghae primero, y luego las suyas antes de que él cuidadosamente levantara a Donghae en sus brazos y lo llevó a la manta que Donghae le había traído la noche anterior.
Nadie se la había quitado, y él la enderezó y dobló varias veces por lo que parecía un rectángulo largo. Funcionaba muy bien para que Donghae pudiese descansar en ella sin sentir tanto el frío, o en el suelo duro, debajo de él. No era bueno, pero mejor que nada.
Él agarró una esquina de la misma para desplegarlo un poco, así puso a Donghae abajo en la pequeña cama improvisada y luego dobló el resto encima de él, envolviéndolo.
Esto, por lo menos, lo mantendría un poco caliente mientras Eunhyuk se fuese. La manta no fue exactamente de alta calidad, pero pretendía volver y pronto.
Era muy improbable que si entrara un Templario y echara un vistazo a Donghae, creyera que el Dragón simplemente estaba durmiendo junto a él. Escondió las cadenas junto a él, sin embargo, sólo para que no fuera totalmente obvio que no estaba prisionero.
Por supuesto, justo cuando abrió la puerta de su jaula y salió fuera, manteniéndola abierta apenas una grieta así Donghae no estaría totalmente atrapado si no podía volver. La puerta que daba al resto de la guarida de los Templarios se abrió. Uno de los hombres que habían arrastrado a Donghae aquí antes de golpearlo entró.
Estaba claro que iba a venir buscando sus llaves, y la forma en que paró de caminar, frunciendo el ceño por la confusión antes de que todo el color desapareciera de su rostro, era francamente cómico.
El hombre era rápido, pero Eunhuk fue más rápido y estaba más furioso. Se lanzó hacia adelante y agarró al Templario por la cara, cortando su grito de auxilio.
―¿Dónde está el otro dragón?― Eunhyuk le susurró al oído del hombre.
Soltó la boca del Templario sólo el tiempo suficiente para obtener su respuesta. El hombre estúpido le gruñó.
―¡Jódete, monstruo!
Eunhyuk dejó salir sus garras y apretó contra la garganta del hombre, cortó lo suficientemente profundo para extraer la sangre, pero no quería matarlo, no ahora. Sólo quería asustarlo.
―Vamos a intentarlo otra vez. ¿Dónde está mi hermano, y donde están los cachorros que robasteis de los lobos?
Debido a la ubicación de sus dedos, pudo sentir perfectamente cuando la laringe del hombre se balanceaba cuando tragó duro.
«El Señor es mi pastor, nada me faltará...»
Eunhyuk estaba perdiendo demasiado tiempo con este hombre, y él tenía que encontrar a su hermano y al hermano de Donghae antes de que algo pasara con ellos.
Él dejó que sus garras se hundieran rápido y profundamente en la garganta del Templario, cortando la oración del hombre antes de dejar caer su cuerpo inerte al suelo.
No estaba triste, y no iba a pensar nunca en ese humano otra vez. Cualquiera que encerrara a su hermano, secuestrara a los niños y puso sus manos sobre Donghae merecía morir.
Comenzó recogiendo la ropa de los Templarios antes de que pudiera mancharse con la sangre. Por lo menos necesitaba ver si había algo en el hombre que podría ser utilizado. Había un arma de electrochoque, más juegos de llaves, y sólo por si él fuese a necesitar, Eunhyuk tomó todo el dinero de la billetera del hombre así.
No era como si el Templario estaba usándolo de todos modos.
Dejó el Taser junto a Donghae. Había estado tan malditamente débil cuando le trajeron a la jaula. Eu.hyuk quería que tuviera una manera de defenderse en caso de que más Templarios volvieron y se trataron de pelear con él.
Apretó su mano en el pelo de Donghae, sin saber por qué quería tocar al hombre una última vez antes de dirigirse a una guarida llena de Templarios.
Luego se fue.
CAPITULO 6
Donghae se despertó con un gemido de dolor. Él cambió de posición acostado en la espalda y se dio cuenta de algo muy extraño.
Lo primero fue que el aire olía increíblemente bien. Como si hubiera carne cocinándose en la olla y la cosa siguiente que sabía, era que no estaba acostado en el duro cemento. Estaba tumbado sobre algo suave. ¿Su propia cama en casa? Dios, si esto era un sueño realmente esperaba no estar a punto de despertarse.
―¿Donghae? ¿Hae?― una pequeña voz susurraba llamándole.
Oh Cristo, ahora él sabía que estaba soñando, porque esa era la voz de Dongwa.
Donghae levantó la mano a su cara, manteniendo sus ojos cerrados porque él no quería abrirlos y ver que estaba alucinando.
El problema era que generalmente las alucinaciones no se sienten tan reales y el pequeño apretón en la mano, junto con los gritos que siguieron, seguro que sonaba bastante real para él.
―¡Está despierto! ¡Está despierto!
Dongwa deja ir los dedos de Donghae, y pasos pequeños, pero ruidosos y rápidos, pisotean fuera de la habitación.
―¡Está despierto! ¡Está despierto! ¡Está despierto!
Donghae abrió los ojos, y él gimió cuando la punzada aguda de luz atacó sus retinas. ¡Joder! Bien podría verterse ácido en los ojos.
Lo intentó de nuevo, y esta vez lo logró.
Definitivamente no estaba dentro de la iglesia de los Templarios.
Estaba... en algún lugar mucho más agradable.
Las paredes fueron hechas de piedra negra que brilló en todos los colores diferentes en los lugares donde la luz era más fuerte. Su cama era grande y tan suave y cómoda que pensó que iba a perderse en ella.
Había incluso una chimenea crepitante tallada en la roca, y el fuego era cálido y relajante, la difusión de calor a lo largo de la habitación.
Donghae intentó sentarse con una sonrisa en su rostro cuando se dio cuenta de lo real que era en realidad, fue cuando él notó el grillete en su muñeca, y la cadena estaba unida al elegante poste metálico de su cama.
Dongwa volvió a la habitación y saltó sobre la cama. Donghae dejó escapar un ruido de dolor cuando el chico aterrizó en su intestino, pero estaba condenadamente feliz de verlo sano y salvo después de todo este tiempo, que él sólo envolvió al niño en un abrazo gigante, olvidando todo sobre la cadena, dejando las manos y la nariz deambular por todo su hermanito.
No sintió cualquier daño o malestar y Dongwa olía a limpio, a diferencia de la vez última que él había sido autorizado a visitarlo en la iglesia, lo que significaba alguien había estado cuidando de él.
―¿Cómo te sientes?
Donghae saltó un poco en su cama. Alzó la vista para ver a un gran hombre con el pelo largo de color rojo, y le tomó medio segundo para darse cuenta de que a quién estaba mirando.
Hangeng Zheng. Éste era el hombre con el que Donghae había estado luchando hacía un par de días atrás. La misión de Donghae, junto con los otros lobos que trabajaron con él en ese momento, había sido llevar a los dragones, que recientemente habían disparado en el cielo.
Nadie se había percatado de que el dragón rojo había sido el Gran Dragón de la montaña, y a pesar de que Hangen había dejado a Donghae y los otros irse en el momento cuando todo había sido descubierto, ahora Donghae se encontró encadenado a una cama, y él no estaba seguro de qué pensar.
―Te pregunté ¿Cómo te sientes?― repitió Hangeng, aunque no había ninguna malicia en sus palabras. Ninguna que Donghae podía sentir, en cualquier caso.
―Estoy... mejor.― dijo Donghae,eligiendo la respuesta cuidadosamente. Aún tenía que ver como estaba, aunque Dongwa no parecía demasiado horrorizado. Él debía haber estado inconsciente el tiempo suficiente para que su cuerpo sanara.
―¿Por qué estoy encadenado?― preguntó Donghae, frotando la espalda de Dongwa. El niño se inclinaba contra su pecho, haciendo lo que hacía siempre que quería ir a dormir.Donghae perdió a su hermano tanto tiempo, que dejaría que durmiera sobre él, suponiendo que no se lo llevaran en primer lugar.
Hangeng suspiró y entró en la habitación.
―Es por nuestra seguridad. Entendemos por qué hiciste lo que hiciste, pero nadie quiere arriesgarse de que estés fingiendo o que tengas algún tipo de cambio en el corazón y luego volver a lo que estabas haciendo con los Templarios.
―Yo no haría eso―, dijo Donghae rápidamente, y él movió la cabeza. Todo lo que quería, aparte de Eunhyuk, estaba justo en sus brazos, y él no quería volver a ver un Templario otra vez.
Hangeng asintió con la cabeza.
―Bueno, pero por el bien de mi clan, tendrás que permanecer en esta habitación hasta que tome una decisión.
Donghae se tensó.
―¿Qué decisión?― preguntó, y él estaba empezando a ponerse increíblemente nervioso. Dongwa lloriqueó en sus brazos, sintiendo el cambio en su estado de ánimo.
Donghae frotó su espalda.
Hangeng cruzó sus brazos, pero no había nada defensivo sobre el gesto.
―Cuando Eunhyuk nos llamó y nos dijo dónde estaba la iglesia, fuimos a recuperarle a él y a ti.
Eso significaba que Eunhyuk estaba vivo, Donghae estaba increíblemente agradecido por ello. ―¿Qué acerca de Hyun Joon y los demás?
¿Consiguieron a los cachorros? ¿Están todos bien?
Hangeng asintió con la cabeza.
―Están bien, aunque hubiera sido mejor si tú o uno de los otros lobos se hubiera tomado la molestia de decirnos dónde estaba la iglesia antes de correr. Tú y Eunhyuk podríais haber sido rescatados hace algún tiempo.
―Yo...― Donghae estaba impresionado con lo completamente estúpido que se sentía. Eso era verdad. Él había visto al Gran Dragón y fue perdonado por él, pero cuando los Templarios habían sido asesinados, huyó, demasiado preocupado por Dongwa como para molestarse en decirle al hombre delante de él donde estaba la iglesia de los Templarios. Esto podría haber ahorrado mucho tiempo, pero él había estado completamente asustado y casi le había costado la vida de tanta gente. ―Creo que nunca pensé en eso.
―Por desgracia, es por eso qué estás encadenado. Se te mantendrá cómodamente, sin embargo. Esta habitación no es una prisión.
―Pero sigo siendo un prisionero― dijo Donghae.
Hangeng le sonrió.
―Técnicamente.
Genial.
Donghae continuó abrazando a su hermano pequeño. El niño estaba muy tranquilo simplemente acurrucándose como un cachorro, pero él no se daba cuenta lo mucho que sus abrazos estaban ayudando a Donghae ahora.
―¿Qué pasó con Eunhyuk?― preguntó Donghae, dándose cuenta de que él no podía recordar nada después de los dos guardias Templarios intentaron meterle en esa jaula. Estaba todo borroso. ―¿Está bien?
Hangeng asintió con la cabeza.
―Sí, envié a uno de los criados ir a buscarlo cuando tu hermano corrió a llamarme.
―¿Estamos...?― Donghae miró a su alrededor, apenas capaz de creer que esto estaba ocurriendo, y que estaba realmente aquí. ―¿Estamos en el castillo?
Hangeng no parecía demasiado feliz sobre la pregunta, pero todavía le respondió.
―Sí. Me dijeron que estaban intentando obtener que Eunhyuk te dijera cómo llegar hasta aquí sin vuelo.
Donghae apartó la mirada del dragón. Nunca había estado tan avergonzado de nada en toda su vida.
―Yo no estaba... Yo no iba a decirles realmente― dijo Donghae, no estaba seguro si era verdad, ya que tenía a su hermano pequeño, que era tan pequeño, frágil y probablemente había estado aterrado mientras esperaba que Donghae lo rescatase.
Hangeng sin embargo, demostró que era un hombre paciente no llamando mentiroso a Donghae.
―Espero que entiendas que es por eso que debemos tomar el mismo cuidado contigo. Hay gente en el clan que no sólo no te creen. Quieren
matarte.
Donghae tragó y miró inmediatamente hacia abajo a su hermano, feliz de ver que el niño estaba durmiendo por lo menos ahora y no había oído lo que acababa de decir Hangeng.
―Lo siento, pero debías saberlo. No es todo el mundo, o incluso un montón, y a pesar de lo sucedido con Kai, nadie en mi guardia personal es uno de esos pocos,― dijo Hangeng.
―Kai,― dijo Donghae, y luego recordó que Eunhyuk había hablado acerca de un hermano. Su corazón se hundió. ―¿Él es hermano de Eunhyuk?
Hangeng asintió con la cabeza.
―¿Está muerto?
Hangeng abrió su boca, pero entonces resonaron pasos ruidosamente por el pasillo exterior.
Entonces Eunhyuk apareció en la puerta abierta, completamente vestido con pantalones negros, pesadas botas, y lo que parecía una camiseta debajo de una chaqueta de cuero. Se veía bien, y sus ojos fueron a Donghae.
Donghas se ruborizó. Sentía el calor en sus mejillas y no sabía qué hacer ahora. ¿Por qué Eunhyuk lo miraba de esa manera?
Hangeng puso su mano en el hombro del hombre y se volvió para caminar hacia fuera la puerta.
―Sólo le estaba dando la información más reciente. Puedes terminar ahora.
Eunhyuk miró brevemente su líder antes de asentir con la cabeza.
―Amber estará aquí en breve―, dijo Hangeng, y entonces se marchó.
Dejando a Eunhyuk y Donghae mirándose entre sí con algunas respiraciones jadeantes.
―¿Cómo... cómo te sientes?― Preguntó Eunhyuk.
Donghae se encogió de hombros.
―Estoy un poco nervioso por verme un espejo―, dijo, sonriendo, intentó hacer una broma.
Eunhyuk no le devolvió la sonrisa.
El corazón de Donghae se detuvo y paralizó sus pulmones.
―Siento lo que le sucedió a tu hermano,― él dijo.
Eunhyuk respiró hondo.
―¿Lo sabías?
Donghae sacudió la cabeza.
―No, yo...
―¿Habrías hecho cualquier cosa para ayudarlo si lo hubieras sabido?
Aquello realmente sorprendió a Donghae, y se puso tenso. ¿Qué tipo de respuesta debía dar?
Todavía estaba pensando en ello cuando una pequeña mujer golpeó en el marco de la puerta, y ella sonrió a Eunhyuk y Donghae al entrar en la habitación.
Donghae la miró con recelo cuando fue derecha hasta él, levantado sus manos como si se preparara para tomar a Dongwa de su regazo o algo así.
―¿Puedo?― preguntó ella, sonriéndole suavemente.
Donghae sacudió la cabeza.
―No,― él dijo.
¿Esta señora estaba mal de la cabeza? No sabía quién era ni donde se iba a llevar a su hermano. Como si él fuera a entregar a un niño cuatro años a un extraño.
―Donghae ―, dijo Eunhyuk ―Has estado durmiendo tres días ahora. Amber está a cargo del cuidado del pequeño. Ella es básicamente su niñera.
―¿Qué?― Donghae preguntó, mirando hacia atrás a la mujer. Ella continuaba sonriéndole.
―¿Eres un dragón?― preguntó, y luego quiso morder su propia lengua por hacer una pregunta tan estúpida. ―Quiero decir, no es que importe ni nada...
―Lo soy―, respondió Amber. ―Yo nací en este castillo. He estado mostrando a Dongwa todos los lugares secretos en sus alrededores, y le gusta ir a la cocina a por los dulces.
Cualquier niño de cuatro años tenía un diente dulce natural, pero Donghae aún no estaba seguro de ella hasta que miró a Eunhyuk, y el hombre
asintió con la cabeza.
Sí, al parecer era considerada segura entre los otros dragones que vivían en este castillo.
Poco a poco y muy a regañadientes, Donghae entregó a su hermano pequeño. Veía como el niño se aferró al pecho de Amber como un pequeño mono, incluso en el sueño, y fue cuidadosa con él mientras caminaba fuera de la habitación.
Un poco de su preocupación se había deslizado lejos, pero no toda.
―Él estará bien―, dijo Eunhyuk. ―Es mejor que no esté aquí de todos modos. Todavía quiero algunas respuestas.
Donghae mordió sus labios juntos y miró hacia abajo a sus manos. Más específicamente, miraba fijamente la cadena de acero que estaba alrededor de su muñeca. Sólo sería libre de esas cadenas antes de tiempo si se arrancaba la mano de un mordisco.
―Me imagino que, teniendo en cuenta lo que le sucedió a tu hermano. Te debo eso,― dijo Donghae.
―No, me imagino. Tú me lo debes― dijo Eunhyuk, y la irritación en su voz hizo estremecer a Donghae.
―Cierto.
Eunhyuk suspiró.
―Volviendo a lo de antes. ¿Sabías lo que le iba a suceder a Kai?
Donghae negó con la cabeza, dando al hombre sólo rápidas miradas porque era un maldito cobarde. No había realmente un punto en enfadarse o tratar de defenderse. Él había salido de esa iglesia con su vida y su hermano. Eunhyuk no podía decir lo mismo.
―No lo sabías―, dijo Eunhyuk. ―¿Y, tú y todos esos lobos estaban solamente con los Templarios debido a todas las crías?
―Son cachorros,― Donghae aclaró.
―Los niños pequeños, lo que sea, es lo mismo.
Donghae supuso que era cierto.
―Sí. Los Templarios... ellos estaban recogiendo lobos solitarios que no tenían manada, solo que han estado tomando personas que tienen cachorros con ellos. Nos separaban de los niños y nos dijeron que sólo necesitaban nuestra ayuda con un par de cosas antes de que pudiéramos recuperarlos y volver a casa.
―¿Fue por eso que tirasteis a mi líder y mi hermano del cielo?
Donghae parpadeó de nuevo.
―No fui yo... sí, es por eso. Los Templarios fueron los tiradores, y estábamos básicamente para actuar como perros de caza.
―Tiene sentido. Utilizar a los lobos para perseguir a la presa herida. Se lastimarían menos humanos haciendo eso. Deja de temblar. No te estoy atacando, ni siquiera estoy enfadado. Solo estoy tratando de averiguar lo que ha estado sucediendo,― dijo Eunhyuk.
Eso era bastante justo, supuso Donghae aunque no entendía por qué Eunhyuk estaba siendo tan tranquilo ahora. Se sentó un poco más erguido.
―Tu hermano ha muerto, ¿cómo puedes no estar enfadado conmigo? Los ojos de Eunhyuk se ensancharon, y tensó todo su cuerpo.
―¿Muerto? ¿De qué coño estás hablando? No está muerto. ¡Es mejor que no esté muerto!
Ahora Donghae no sabía lo que estaba hablando.
―Acabas de decir que... bueno, ¡me estabas preguntando si lo sabía!
―¡¿Qué si sabías que se lo habían llevado?!― gritó Eunhyuk. ―Pregunté a uno de los Templarios, un hombre que no empezó inmediatamente a rezar por su vida, y me dijo que Kai había sido enviado a otro complejo para ser estudiado.
A Donghae se le aceleró el corazón por el hombre, y al instante comenzó a pedir disculpas por cualquier cosa con la que hubiera contribuido a la captura.
―Lo siento mucho― dijo.
Eunhyuk se mordió el labio, y apretó los puños. Durante unos segundos, Donghae pensó que iba a conseguir un puñetazo o algo. Después de todo, fue uno de los lobos responsables de derribar a Eunhyuk y su hermano del cielo.
Él solo debía encararlo como un hombre. Fue su culpa, y si él aceptaba rápidamente su castigo, entonces tal vez Eunhyuk podría empezar a perdonarlo.
―Si deseas sacar tu ira sobre mí, no te contengas. Está bien. Lo entiendo.
―¿Qué?― preguntó Eunhyuk.
Donghae no estaba particularmente ansioso de recibir su castigo, pero lo aceptaría si fuera de alguna ayuda. Él quitó las sábanas de sus piernas. Llevaba un pantalón de pijama de algodón que él no reconocía. Sacó sus piernas sobre el lado del colchón y se puso de pie.
Él caminó lo más lejos de la cama como le permitía la cadena en su muñeca.
Él estaba parado delante del hombre, manteniendo su cabeza baja doblada, pero ligeramente inclinada hacia el lado para que su cuello fuera expuesto. Era un Beta, no un Alfa, por lo que era más fácil para él someterse a alguien que era más fuerte, sobre todo alguien que había ofendido.
Eunhyuk no dijo nada, y obviamente no pidió nada tampoco. Después de un minuto, lo que era una eternidad para un hombre estaba esperando a ser castigado,Donghae tuvo la oportunidad de mirar hacia arriba. Eunhyuk tenía una mirada de disgusto y horror en su cara que Donghae no entendía en lo más mínimo.
―¿Esperas que te pegue?
Donghae se puso tenso, y sus ojos analizaron todos los músculos que estaban en el cuerpo de Eunhyuk. Si alguna vez quería golpear a alguien, entonces esa persona no era probable que sobreviviera, hombre lobo o no.
―¿No vas a pegarme o castigarme?― dijo Donghae. ―Por lo que hice.
Está bien, me lo merezco.
La mirada de horror cambió a una de lástima, a Donghae no le gustó.
―¿Así es cómo tratan los Shifters lobos a sus compañeros? ¿Ellos les golpean cada vez que hay un problema?
―No, por supuesto que no, es sólo...― Donghae paró abruptamente cuando se dio cuenta de lo que había dicho Eunhyuk, y juró que cada gota de sangre fue drenada directamente fuera de su cara. ―¿Qué?― le susurró.
Miró a Eunhyuk,sin saber qué hacer, pero aunque quisiera hacer algo, él no podía porque sus piernas estaban paralizadas y congeladas, y sus pies se mantenían clavados al suelo, como si estuvieran atrapados en un bloque de hormigón como un enemigo de la mafia.
Eunhyuk suspiró y se pasó la mano a través de su pelo negro corto.
―Pensé que cuando me pediste que te mordiera era solo para el sexo. Desde que volví, he estado hablando con Hangeng sobre todo lo que ha ocurrido y todo lo que vi mientras estaba en esa iglesia. Le expliqué y le dijo lo que pasó. No entré en detalles, pero por curiosidad le pregunté si él había mordido a Henry en el hombro. Es el compañero de Hangeng. Hangeng me respondió que los lobos sólo desean que les muerdan así cuando ellos están aceptando un compañero.― Eunhyuk miró a los ojos de Donghae cuando dijo esa parte, y no parecía estar exactamente muy impresionado. ―Sé que te has acoplado conmigo.
Sin contar conmigo, por cierto.
Donghae parpadeó, y era tan cobarde que tenía que apartar la mirada lejos de la mirada acusadora en los ojos de Eunhyuk.
―No se suponía que sería así. No estás acoplado a mí, no estás atado a mí, pero yo lo estoy a ti.
―Te hiciste eso a ti mismo porque te lo dijeron los Templarios―, dijo Eunhyuk. No era una pregunta. Era una afirmación. Ya tenía una idea clara en su mente sobre lo que pensaba de Donghae.
No sabía por qué estaba molestando, pero su defensa se derramó de su boca de todos modos.
―No lo hice porque me lo dijeron. No soy una especie de puto, ¿sabes? Me amenazaron con no devolverme a mi hermano nunca sino lo hacía. No sé si lo notaste, pero él es todavía prácticamente un bebé.
―Lo noté―, dijo Eunhyuk. ―¿Dónde están tus padres?
―Están muertos―, dijo Donghae y miró al hombre, desafiándolo a que se atreviera hacer algún comentario acerca de hombres lobos muertos, pero nada salió de boca del dragón.
Eunhyuk suspiró después de unos segundos, sin embargo. Parecía estar luchando con todo lo que sucedía a su alrededor.
―Independientemente de lo que sucedió―, dijo Eunhyuk ―Eres mi responsabilidad ahora. Quería ir a rescatar a mi hermano, pero esto no puede suceder ahora que tengo que cuidar de ti.
Donghae detectó cierta amargura en la voz de hombre, y frunció el ceño.
―Realmente no tienes que cuidar de mí. Ve a rescatar a tu hermano.
―Ya fui―, dijo Eunhyuk ―Hangeng me dio un día para ir a buscar con los otros, porque pensaba que Kai no estaría demasiado lejos. No encontramos nada, y tuve que volver.
Eunhyuk estaba evitando mirar a Donghae,pero él todavía podía decir que el hombre estaba luchando contra una gran ira.
―Entonces castígame― dijo Donghae. ―No tienes que pegarme. Esperaba que no lo hicieras, pero esto es mi culpa y necesito que hagas algo.
―Ya te dije que no voy a pegarte. Poniendo mis manos sobre ti con ira, sin importar cuánto tiempo pasó, sería exactamente lo mismo.
―No parecía importarte tanto cuando estábamos en esa celda juntos,― dijo Donghae, y él sabía se estaba quejando ahora, pero él no podía evitarlo.
―Eso es diferente, estás acoplado a mí ahora,― dijo Eunhyuk.
Donghae se preparó. Apretó los puños y trató de no dejar que su cuerpo temblara de ira, mientras que una monumental tristeza fue corriendo a través de su cuerpo, pero apenas podía contenerse. Sabía que esto iba a pasar, y había pensado que estaba preparado para ello.
Definitivamente no lo estaba.
―¿Cuántos años tienes?― Preguntó Eunhyuk.
―¿Por qué?― preguntó Donghae, mirando hacia otro lado.
―Porque estás actuando como un niño que está a punto de lanzar una rabieta. Tu hermano pequeño se comporta mejor que tú.
Donghae miró al hombre. Lo amaba, pero en este momento definitivamente lo odiaba.
―¡Tengo treinta y cinco años! ¡No soy un niño!
Los ojos de Eunhyuk se ampliaron un poco.
―Te ves joven incluso para los estándares de un hombre lobo. Pensaba que el envejecimiento se paraba alrededor de los treinta y cinco, no veintiuno.
―Me veo más joven que la mayoría de los lobos y dragones― gruñó Donghae―Demándame.
―Deja de comportarte como un crío. Si tuvieras veintiuno, entonces habría una razón para esto, pero no la hay. Estás actuando como un niño malcriado exigiendo que te pegue.
―¡No estoy exigiendo nada!― gritó Donghae. El hecho de que Eunhyuk no entendía lo que Donghae estaba tratando de decirle lo estaba volviendo loco. ―Es una cosa Alfa. No eres un lobo Alfa, pero te veo como un Alfa. Tienes el cuerpo de uno y yo me sometí a ti en esa celda. Cuando un lobo se sale de la raya trazada por la manada, tiene que ser traído de vuelta a su lugar de nuevo. Me pasé de la raya. Sabía lo que iba a pasar. Así que está bien que afirmes tu dominio sobre mí.
Eunhyuk se inclinó lenta y cuidadosamente, y la respiración de Donghae se aceleró. Casi pensó que Eunhyuk iba a besarlo, pero no lo hizo.
―Yo no soy un lobo alfa. No soy un hombre lobo tampoco. Yo soy un dragón, y aquí, no castigamos a los soldados con fuerza, o dragones más débiles y ciertamente no a nuestros compañeros.
Donghae tragó duro, y luego asintió. Esto no iba a suceder ahora mismo, por lo que podía dejar de pedirlo.
―Entonces ¿qué vas a hacer?
Donghae nunca le iba a contar a Eunhyuk que se había acoplado con él porque sentía que eran compañeros antes, y había deseado hacerlo incluso antes de que los Templarios se lo ordenasen. Eunhyuk ya estaba disgustado con él, y claramente odiaba el hecho de que Donghae era su responsabilidad, como lo había llamado. Donghae era su carga, parte de la razón por la qué Eunhyuk y su hermano habían sido capturados y separados y sin duda la razón por la qué Grant no podía ir a buscarlo ahora mismo.
Donghae nunca iba a dejar caer ese bombazo sobre él. Sería demasiado para el hombre manejar. El control sobre su vida ya le había sido quitado, y ¿qué pasa si ya tenía a alguien especial esperando dentro de este castillo? Donghar no quería interponerse en su camino.
Eunhyuk no dijo nada, pero su mano se levantó y sus dedos se apoderaron de la barbilla de Donghae antes de levantar la cabeza.
Donghae estaba congelado, y estaba demasiado aturdido para moverse cuando la boca de Eunhyuk descendió y cubrió los labios de Donghae.
Realmente no se esperaba el beso, y él no tenía idea de lo que Grant estaba esperando que hiciese, hasta que el hombre comenzó lentamente a empujarlo de nuevo hacia la cama, donde había pasado gran parte de su tiempo durmiendo.
CAPITULO 7
Eunhyuk no podía soportar ver al chico delante de él luchar con sus emociones. Donghae estaba claramente luchando con todo lo que estaba alrededor de él. Se había despertado en una habitación agradable con calor y mantas y su hermano, sólo para darse cuenta de que había cambiado una prisión por otra.
Hangeng estaba caminando una línea muy fina con el resto del clan permitiendo a Donghae alojarse en una habitación hermosa como esta. Había unas pocas personas que lo querían muerto, pero la mayoría de ellos creía que merecía un buen castigo, por lo menos hubiera sido darle una habitación con los criados inferiores. Dándole una habitación con ellos, teniendo un guardia en todo momento y haciéndole trabajar con los servidores inferiores. Haciendo todos los trabajos.
Ellos realmente estaban presionando a darle un castigo porque todos querían tomar unas pequeñas vacaciones mientras que Donghae se viera obligado a hacer el trabajo pesado. Todos en el clan del dragón tenían tareas que hacer, incluso las crías del Gran Dragón y el compañero del Gran Dragón, cuando consiguieran tener algunos, pero nadie quería hacer el trabajo más desagradable y difícil.
Los dragones cuyo trabajo consistía en barrer y limpiar los cuartos de baño, fregar el suelo después de que habían sido barridas y luego limpiar el vómito de las crías más jóvenes, fueron realmente quejándose y se sentían ofendidos porque no era un castigo para el que fue entregado.
Eunhyuk había puesto fin a eso, y no tuvo que luchar muy duro. Él simplemente había dicho a Hangeng lo que había sucedido y cómo Donghae le había ayudado a escapar, y entonces pidió que el lobo Beta no fuera despertado y traído para trabajar inmediatamente. Eunhyuk había querido darle a Donghae todo el tiempo que necesitaba para descansar y recuperarse.
Y ahora Donghae estaba delante de él, pidiendo ser castigado, y Eunhyuk estaba horrorizado. Estaba enfadado, pero no necesariamente con Donghae. Donghae había sido forzado a hacer lo que había hecho, y ahora estaba atado a Eunhyuk, como un perro con una correa para el resto de su vida, todo para salvar a su hermano.
Y a pesar de eso, o tal vez por eso, él había arriesgado todo para conseguir la llave de las celdas y dejarlo libre.
Esto era probablemente una mala idea, pero Eunhyuk quería besar al chico. Él quería consolar a Donghae y hacerle sentirse mejor. No tenía palabras para calmarlo. Solo sabía hacer daño con sus palabras, entonces lo dejó a sus acciones.
Todo el cuerpo de Donghae estaba duro como la roca de la montaña, pero luego su cuerpo se volvió dócil en los brazos de Eunhyuk y él gimió cuando empujó contra la boca de Eunhyuk.
Sus brazos enrollados alrededor de los hombros de Eunhyuk y Eunhyuk fue de verdad sorprendido por la fuerza que había en los brazos del hombre más pequeño. Aunque, al mismo tiempo, le complacía observar que seguía siendo el más fuerte de los dos.
Eunhyuk abrió la boca y Donghae hizo lo mismo, sus lenguas se unieron, y a pesar de todo el tiempo que Donghae había pasado dormido, su sabor era dulce.
Endureció la polla de Eunhyuk, y empujó a Donghae contra la cama hasta que sus rodillas chocaron contra ella, y luego Donghae hizo un ruido sorprendido cuando cayó, seguido por Eunhyuk, que mantenía todo su cuerpo sobre el chico.
De repente, no podía pensar en otra cosa que en lo mucho que quería meter su polla dentro de Donghae. Quería follarle y hacer que Donghae gritara su nombre. Quería todo eso y mucho más. Porque no tenía al chico desde, bueno, la primera vez que estuvieron juntos.
Eunhyuk presionó un beso en la nueva cicatriz que estaba todavía fresca y oscura entre el cuello y el hombro de Donghae.
―Quiero morder esto otra vez. Quiero volver a hacer esta marca y hacerte correrte gritando para mí al igual que la última vez.
Donghae se estremeció debajo de él, pero luego sus manos estaban sobre los hombros de Eunhyuk, y estaba haciendo un esfuerzo para empujar al hombre para abajo.
―Chupa mi polla. Por favor. Joder, me estoy quemando.
Eunhyuk sonrió e hizo como le pidió. Él normalmente no llevaba bien que le dieran órdenes, pero siempre había algo bueno acerca de tener a otro hombre haciéndole demandas en la cama.
Eunhyuk se deslizó hacia abajo del cuerpo de Donghae estirando el elástico de sus pantalones de pijama hacia abajo con él. Buscando la polla dura de Donghae surgida de los confines de su pantalón, oscura y casi dolorosa de ver.
Las manos de Donghae fueron inmediatamente al cabello de Eunhyuk y a su propia polla cuando intentaba guiarse a sí mismo en boca de Eunhyuk.
Eunhyuk retrocedió ligeramente.
―Tranquilo―, dijo, aunque él adoraba cuánta prisa tenía Donghae.
Donghae sacudió la cabeza con desesperación.
―No, yo... Necesito... Necesito...
―Sé lo que necesitas―, dijo Eunhyuk y sostuvo las bolas de Donghae. Estaban duras entre sus piernas, y el chico gimió y dejó caer su cabeza hacia atrás como Eunhyuk las masajeaba, y cuando él no estaba mirando, Eunhyuk mojó sus labios con su lengua antes de colocar la boca alrededor de la corona del pene de Donghae.
Chupó fuerte, deleitándose en la forma que las caderas de Donghae empujaban bruscamente hacia adelante, tratando de follar su boca.
Eunhyuk tuvo que soltar las bolas de Donghar y poner ambas manos sobre las caderas del chico. Su pequeño Beta se estaba convirtiendo fuerte en su lujuria.
Eunhyuk podía oír la velocidad a la que el corazón de que Donghae estaba latiendo. Su cuerpo estaba muy caliente cuando Donghae se debatía en la cama.
―Eunhyuk....Eunhyuk...― gimió Donghae, y entonces él agarró su propio pelo y gritó en voz alta cuando el líquido caliente inundó la boca de Eunhyuk.Mucho antes de lo que él había esperado, pero le encantó. Él gemía cuando el sabor golpeó su lengua, y luego tragó todo.
Donghae gimió y suspiró, jadeando mientras Eunhyuk continuaba moviendo su boca hacia arriba y hacia abajo en la polla de Donghae hasta que empezó a ablandarse.
Eunhyuk dejó resbalar la polla de Donghae de su boca antes de mirarlo.
―Supongo que este es el momento cuando pregunto si la resistencia de un hombre lobo es tan buena como dicen― dijo, tratando de hacer una broma, pero cuando levantó la vista, Donghae no respondió. De hecho, el estaba acostado sin fuerzas en la cama, y para los primeros dos segundos, Eunhyuk asumió que su pequeño Beta simplemente estaba descansando, pero luego se levantó lo suficiente para ver que los ojos de Donghae estaban realmente cerrados. Se había desmayado, y su cara estaba increíblemente roja.
―¿Donghae? ¿Donghae?― preguntó Eunhyuk, y si el hombre simplemente hubiera perdido la consciencia, entonces no hubiera pensado mucho en eso. No habría sido la primera vez que un compañero de cama estaba tan desbordado de placer que su cuerpo tuviera que descansar.
Algo dentro de Eunhyuk le decía que no era el caso. Un pánico que no había sentido nunca antes se instaló dentro de él, excepto el que sentía cuando estaba preocupado por su hermano en la batalla, y Eunhyuk agarró por los hombros a Donghae y lo sacudió un poco.
―¡Donghae!
Él no despertó. Parecía como si él estaba apenas respirando, el latido del corazón que Eunhyuk había oído solamente segundos antes estaba desacelerando increíblemente, y el corazón de Eunhyuk era el que estaba acelerando ahora.
¿Y si Donghae se estaba muriendo? El corazón de Eunhyuk se detuvo con ese pensamiento, y él no podía respirar.
Eunhyuk cogió a Donghae en sus brazos e intentó salir corriendo de la habitación cuando se dio cuenta de la cadena. Se había olvidado de la puta cadena.
Era gruesa, y debía ser lo suficientemente fuerte como para impedir que un hombre lobo Beta la rompiera. Eu.hyuk la cogió y tiró con la fuerza suficiente para reventar los eslabones. Corrió fuera de la habitación, pidiendo a gritos un médico mientras corría.
―Es simplemente agotamiento. Su cuerpo está utilizando demasiada energía para la curación,― dijo Lay. El hombre era un médico dragón, que tenía poderes curativos. Sólo él podía sanar un poco, y nunca algo tan simple como un resfriado común, que siempre parecía molestar a todo el clan.
Lay era también la clase de hombre que tenía el cuerpo de un guardia. Tenía la altura y la constitución para el trabajo, pero el pelo rubio y cara de niño de la casa de al lado le impedía poner el miedo en los corazones de los enemigos.
―¡Él durmió durante días!― discutió Eu.hyuk.
Lay rodó sus ojos. El hombre no parecía estar de humor para aguantar con preguntas constantes de Eunhyuk.
―Bien, algo le drenó. Él tiene que relajarse. ¿Intentó cambiar? ¿Estaba corriendo por el pasillo? Cualquier cosa que le hiciera utilizar mucha energía e hiciera necesitar dormir de nuevo.
Tosió y apartó la mirada del hombre. Un raro momento de vergüenza le superó. Lay era un dragón bueno y un excelente médico que se preocupaba por sus pacientes, pero no había manera en el infierno que Eunhyuk iba a explicar al hombre que Donghae había perdido el sentido porque Eunhyuk le había dado una mamada.
―Me aseguraré de preguntarle qué estaba haciendo antes de ser encadenado a la cama―, dijo Eunhyuk.
―Y asegúrate de decirle a quien lo dejó salir fuera de la cama para hacer ejercicio, que no tiene permiso para correr o hacer cualquier actividad estresante.
Eunhyuk asintió con la cabeza, pero cuando Lay le sonrió y miró fijamente durante un rato, sabía que el hombre era consciente de lo que había sucediendo exactamente.
Rodó sus ojos y se volvió hacia su compañero en la cama.
―¿Cualquier idea de cuándo despertará esta vez?
―Ya le he dado un poco más de energía para que su cuerpo funcione. Debería tardar menos que la última vez―, respondió Lay. ―Te dejo solo por ahora. Creo que no necesitamos preocupar a ese niñito sobre su hermano. Donghae debe estar bien antes de avisar al niño.
Eunhyuk asintió con la cabeza. Era una buena idea.
Esperó a que Lay saliera de la habitación pequeña en el área médica. Eunhyuk tenía permitido llevar a Donghae a su dormitorio si se despertara dentro de dos horas. Donghae ya estaba empezando a cambiar de posición y hacer pequeños ruidos gimiendo en su sueño, como si él estuviera nadando de regreso a la consciencia.
¿Por qué todo tenía que ser tan malditamente complicado? Eunhyuk tenía mucho de lo que preocuparse, pero su hermano debía ser su prioridad. Sin embargo Kai era de alguna manera segundo en la lista ahora. Eunhyuk entró y se sentó junto a su amante, el chico que se había acoplado con él contra su voluntad, y tomó la mano de Donghae entrelazando sus dedos juntos. Él no estaba seguro si estaba tratando de consolarse a sí mismo o no, mientras esperaba que Donghae despertara.
Lo que hizo, después de sólo media hora. Donghae realmente sólo necesita descansar, y probablemente estaba cansado de despertarse y encontrarse en lugares extraños. Primero una habitación en el castillo y ahora en lo que básicamente era la enfermería.
Eunhyuk estaba simplemente feliz que estaba todo bien. Donghae estaba algo sorprendido al darse cuenta de que ya no llevaba la cadena. Porque Eunhyuk la había roto, Lay había anunciado que era inútil ponerle el grillete mientras estaba inconsciente en la enfermería.
Eunhyuk aprovechó la oportunidad y llevó al Beta al baño. Donghae se había quejado profusamente acerca de ser bañado también, pero cuando Eunhyuk amenazó con meterse en el agua con él, se calmó.
Era mejor que tomar un baño de esponja. Eunhyuk estaba bastante seguro de que a Donghae no le gustaría saber lo que había ocurrido cuando había estado inconsciente.
El problema principal era lo que Eunhyuk se estaba haciendo a sí mismo mientras esperaba que Donghae se recuperara lo suficiente para poder tener sexo con él.
Teniendo en cuenta que no estaba acoplado al hombre, él discutía consigo mismo, si sería una buena idea intentar incluso tener relaciones sexuales otra vez. ¿Debería tener sexo con el chico? ¿Y si Donghae quería una vida con él?
Ese pensamiento le hizo detener el movimiento de sus manos cuando lavaba la espalda de Donghae. Donghae miró sobre su hombro, dándole una mirada curiosa.
―¿Cuál es el problema?― preguntó.
Se sacudió el pensamiento de su cabeza.
―Nada,― dijo, y él sólo podía esperar que Donghae le creyera
capitulo 8
Pasaban cuatro semanas desde que Donghae se quedó con los dragones. Él y su hermano fueron oficialmente invitados, y además del compañero del Gran Dragón, eran los únicos lobos en el castillo.
Donghae todavía no tenía permitido dejar el castillo, todavía no, lo que significaba que cada vez que necesitaba cambiar a lobo, tenía que hacerlo en el jardín.
Al menos ya no estaba encadenado a su cama, haciendo saber constantemente a Eunhyuk cuando tenía que ser desbloqueado para poder usar el baño.
El hombre insistió que se quedara en cama, especialmente después de lo que pasó por sólo conseguir una mamada.
Había sido una gran mamada, pero Donghae nunca se había desmayado antes por tener una.
Para ser justos, Eunhyuk le había traído una pequeña biblioteca de libros para leer, y no tenía que hacer las tareas. Él fue visitado a menudo por su hermanito y Henry, quien era un joven Shifter lobo interesado en hablar con Donghae, ahora que básicamente ellos estaban compartiendo el mismo espacio.
Aun así, Donghae realmente deseaba poder conseguir permiso para ir a la montaña y salir a correr con Henry y su hermano pequeño. El compañero del Gran dragón y un niño de cuatro años no estaban castigados por actividades sospechosas, por lo que fueron llevados por la montaña para dar a sus lobos algo de ejercicio.
Hangeng también estaba allí, protegiendo a su compañero, junto con casi todos los guardias de mayor confianza del hombre. Había muchos de ellos, y eran todos grandes hombres. Los únicos que faltan eran Kai, puesto que todavía no le habían encontrado, y Eunhyuk que siempre se quedaba a proteger a Donghae. El hombre estaba todavía preocupado por los pocos dragones que querían enfrentar a Donghae a la pena de muerte.
Su preocupación era que alguien podría hacer realmente un intento contra la vida de Donghae, lo que a Donghae le parecía muy poco probable puesto que por su experiencia con personas que querían una venganza sangrienta, eran generalmente demasiado cobardes para querer llevarla a cabo ellos mismos.
Que era por lo que él dormitaba tranquilamente bajo el sol. Este punto en la montaña era normalmente frío. Donghae descubrió muy rápidamente, y tenía sentido, considerando que este castillo fue construido en la montaña. Incluso le habían dicho que en la cima de la montaña la capa de nieve era aún mayor en el invierno, y que podría incluso nevar en el jardín durante la temporada baja.
Fue por eso que necesitaba cambiar a lobo tanto tiempo como le fuera posible. Estaba bajo un rayo de cálida luz del sol, disfrutando antes de que desapareciera. Si él no podía salir a correr como un lobo, entonces lo menos que podía hacer era tomar una siesta como un lobo.
Entonces una sombra cayó sobre él, bloqueando la luz solar, y él gruñó suavemente para ver quien estaba de pie encima de él.
Una bota le dio una patada en el costado, pero no lo suficientemente fuerte para herirle. Se sentía más como si alguien estaba tratando de conseguir su atención.
―Deja de gruñirme.― Dijo Eunhyuk. ―Puedes olerme y sabes quién soy.
Donghae abrió los ojos, y aunque su corazón se hinchó inmediatamente con amor y cariño por el hombre más alto, tuvo que alejarse de él, gimiendo y suspirando sin realmente proponérselo.
No pudo evitarlo. Donghae no sabía qué hacer acerca de sus sentimientos por el hombre. Eran cada vez más fuertes, sospechaba que era un subproducto del apareamiento unilateral y el hecho de que Eunhyuk siempre tenía que estar cerca de él, pero nunca parecía querer estar, sólo estaba matándolo.
―Donghae, es hora de levantarse. Has estado aquí durante demasiado tiempo.
Donghae gruñó otra vez. Él no había descansado durante tanto tiempo y quería estar solo.
Esto realmente pareció llamar la atención de Eunhyuk porque lo siguiente que Donghae supo fue que estaba siendo agarrado por el cuello y llevado en los brazos de Eunhyuk.
Lamentó al principio el dolor de ser recogido de esa manera, después de todo no era un cachorro como su hermano, pero no resistió
cuando se deleitaba en la manera que él estaba en los brazos de Eunhyuk.
Casi hubiera sido bonito, si al hombre le gustara. Bien,Donghae sabía que le gustaba el hombre. Eunhyuk sólo tendía a ser un poco gruñón sobre ciertas cosas y un poco más de lo habitual últimamente, pero no le gustaba de la misma manera que a Donghae le gustaba él.
Ni siquiera había tratado de tocar a Donghae desde el incidente con la mamada. Donghae todavía se estaba pateando a sí mismo por desmayarse.
Eunhyuk lo trajo de vuelta a su habitación, era sorprendente puesto que Donghae pensaba que sería llevado al piso de abajo, donde se encontraba la lista de tareas y darle algo que hacer.
Eumhyuk colocó a Donghae en la cama, luego se arrodilló en el suelo y puso su mano encima de la cabeza de Donghae. Él incluso acarició sus orejas, del modo le gustaba a Donghae.
―¿Estás enfermo? ¿No te sientes bien?
Cristo, Donghae iba a tener que cambiar. Eunhyuk no iba a dejarlo solo hasta que lo hiciera.
Dejó el cambio venir sobre él, sus huesos se alargaron en algunos lugares y se cerraron en otros. El pelo le vino a través de los poros de su piel hasta que estuvo frente a Eunhyuk en su forma humana desnuda, pero apenas podía reunir la energía para mirarlo. Estaba sufriendo demasiado, maldita sea. Las manos de Eunhyuk estaban en la cama de Donghae, y probablemente fue la primera vez que el hombre había tocado la cama de Donghae en dos semanas. El hombre evitó ir cerca de la cama, apenas la tocó cuando lanzó las cadenas que sujetaban a Donghae, como si incluso las cosas que Donghae usaba para dormir lo dejaran enfermo.
―No estoy enfermo―, dijo Donghae, a pesar de que realmente se sentía muy enfermo en ese momento. Su estómago estaba sufriendo de estrés.
―Mentira,― dijo Eunhyuk, y agarró la muñeca de Donghae para comprobar su pulso antes de poner su mano sobre la de Donghae, al igual que Lay le había enseñado. ―Estás completamente caliente. Voy a llamar a Lay para ver si puede hacer algo.
―He dicho que estoy bien. No necesitas salir a buscarlo―, dijo Donghae, alcanzando la mano de Eunhyuk cuando el hombre se levantó para irse.
Eunhyuk se detuvo, pero sólo el tiempo suficiente para mirarle, sonreír suavemente y luego suavemente retirar la mano de Donghae de su muñeca.
―Me voy. Estás claramente agotado en términos de energía y Lay puede ayudar con eso.
―¡Te dije que no estoy enfermo, mierda!― gritó Donghae, incapaz de contener la frustración absoluta ya.
Eumhyuk sólo parpadeó, y su boca se abrió ligeramente. Era evidente que no esperaba eso, y Donghae no podía culparlo. Nunca realmente había gritado a Eunhyuk antes. Él le gruñó, como lo hizo anteriormente, pero la frustración de Donghae nunca llegó al punto de que empezó a gritar.
Siempre se sentía demasiado culpable por lo sucedido al hermano de Eunhyuk y había odiado el hecho de que era una de los pocos pobres desgraciados en el mundo que fue acoplado a alguien que nunca iba a devolver el sentimiento.
Eunhyuk se pasó la mano por la cara. Respiró profundamente, sus hombros anchos se elevaron antes de caer otra vez, y entonces él finalmente se calmó antes de mirar de nuevo a Donghae.
Donghae no sabía lo que iba a suceder, y aunque sabía que debería hacer una cuenta atrás, él no podía hacer más que mirar lejos de los ojos de Eunhyuk. Él seguía mirando y apretando los puños, sin embargo.
―De acuerdo. Basta ya de esto. Dime lo que está pasando.
―No está pasando nada,― insistió Eunhyuk.
―Bueno, algo es; porque has estado distante durante semanas.
―¿Se supone que no debo estar molesto cuando yo no puedo salir a correr con mi hermanito?
―No me eches eso en cara. Sabes por qué no puedes aún. Me dijiste que lo entendías.
Él había entendido, pero ¿cómo debería explicar a Eunhyuk para que entendiese que ya no era suficiente?
Donghae no podía decirlo, así que prefirió no decir nada en absoluto.
Y Eunhyuk continuó allí parado. Claramente no estaba a punto de ir a ninguna parte.
―Donghae, hablo en serio. Dime lo que está sucediendo. Lo intenté ¿vale? De verdad lo he intentado. Ya no tienes que llevar las esposas cuando estás con nosotros, y puedes caminar alrededor del castillo sin escolta en su mayor parte. Y tú sabes cuánto me molesta eso.
―Me acuerdo―, dijo Donghae, apretando los puños más duros en la memoria.
Eunhyuk había querido que Donghae tuviera una escolta con él casi todo el tiempo. ¡Era una locura! ¿Cómo podía sentir que pertenecía a este lugar cuando constantemente él estaba siendo tratado como un criminal?
Hubo una gran pelea acerca de eso. No fue una batalla de gritos y más gritos, pero básicamente Donghae se había negado a hablar con nadie hasta que Eunhyuk cedió. Y le había sorprendido cuando el hombre se rindió, pero no era como si Eunhyuk tomó la derrota con alguna gracia, porque entonces había dejado de hablar con Donghae durante un tiempo.
Dejaron de hablar entre sí durante unos pocos días, y luego Eunhyuk se había sentido mejor acerca de que no llevara escolta convirtiéndose él mismo en su guardaespaldas personal.
Donghae había aceptado, porque parte de él todavía quería al dragón fuerte a su alrededor todo el tiempo, pero la otra se sentía mal tener a Eunhyuk con él, totalmente intocable, suspiró con alivio porque Eunhyuk no podía seguirlo alrededor todo el tiempo. El hombre todavía quería mantener el control sobre la búsqueda de su hermano, aunque él no podía estar físicamente ahí rastreando al hombre.
―Así que dime lo que está sucediendo,― dijo Eunhyuk. ―Estoy cansado de esto. Has ido a peor y no sé qué hacer al respecto.
Donghae se mordió los labios, y se alejó. Nunca le diría a Eumhyuk que ya estaba acoplado a él antes incluso de entrar en la celda. Y no iba decirle que lo estaba matando por dentro, no tener su afecto o sentir su tacto. Había perdido al hombre y sin embargo estaba con él todo el tiempo. Era como si pudiera mirar la cosa que más quería en el mundo y no pudiera tocarla, y ahora Eunhyuk ni siquiera se sentaba en la cama con él ya.
No es como si lo hubieran hecho mucho en primer lugar. Habían tenido sexo una vez y Eunhyuk le había dado una mamada, que Donghae había arruinado.
Decirle que estaba enamorado de él, y que para Donghae era un acoplamiento real, estaba fuera de la conversación. Eso sería peor que la muerte.
―¿De verdad no vas a hablar conmigo?― dijo Eunhyuk,y él estaba perdiendo la poca paciencia que le quedaba.
Donghae apartó la mirada. Quería que se fuera y lo dejara solo. No podía manejar esto ya, y él sólo quería acostarse en su cama y esperar a que Heney y su hermano volvieran. Estar cerca de otros lobos siempre ayudaba. Un poco al menos.
―Está bien―, dijo Eunhyuk, y desde la esquina de sus ojos, Donghae pudo ver como Eunhyuk cruzaba sus enormes brazos sobre el pecho. ―Voy a hablar con Hangeng cuando regrese. Voy a decirle que tienes una mala actitud y tengo un castigo para ti.
―¿Mala actitud? ¿De qué puta mala actitud hablas?― exigió Donghae, mirando al otro hombre.
―¡De esa!,― dijo Eumhyuk. ―Estás siendo cabezota a propósito, y estás deprimido de estar aquí como si yo te estuviese golpeando.
―Bueno, podría ser, considerando...― Donghae se interrumpió.
Eunhyuk esperó. Claramente pensó que había conseguido algo, pero se enfadó de nuevo cuando Donghae no siguió.
―Considerando ¿qué? ¿Qué estoy haciendo que te hace pasear por el castillo como un fantasma? Hay personas en este castillo que no les importaría que te convirtieras en un fantasma, ¿sabes?
Donghae no podía responder a eso. Él apretó los puños y mantuvo los ojos firmemente mirando al suelo.
―Está bien,― espetó Eunhyuk ―Voy a encargarme de que no puedas ver a Dongwa cuando vuelva.
Donghae levantó la cabeza.
―¿Qué cojones acabas de decir?― Ni siquiera le importó ser solamente un Beta, y que Eunhyuk podría patearle el culo. Dongwa era su hermano, y considerando que Donghae era la única persona que tenía el niño, iba a protegerlo como si él fuera más que un hermano, como si Dongwa fuera su propio cachorro.
Donghae se levantó, y podía sentir su interior lobo gruñendo, los pelos creciendo por su cuerpo preparándose para cambiar y defender a su hermano.
Pero al mismo tiempo, mantuvo su distancia. El lobo no quería salir y empezar a pelear con su propio compañero.
―Le pediré a Hangeng si Henry puede cuidar de él por un tiempo. Él está encariñado con Amber, y está tratando de ir a volar más. Con Henry y Amber con él, será más fácil convencer al niño de estas recibiendo algún tipo de tratamiento. No estás siendo una persona divertida para un niño de cuatro años, de todos modos.
Donghae hizo una mueca al oír eso. ¿Eunhyuk tenía razón? Donghae había estado pasando tiempo con su hermano pequeño que le permitía el niño. Una vez que Dongwa se dio cuenta de que estaba a salvo, comenzó a confiar en los muchos dragones que le rodeaban, y luego comenzó a correr fuera para explorar, creó cierta independencia para sí mismo y la forma de encontrar a otros niños con los que jugar. Habló acerca de sus sabios amigos todo el tiempo, y de los diferentes colores cuando cambiaban a dragones.
Donghae sabía que nunca demostró mucho interés, siempre centrado en el color del dragón que realmente quería, pero él no había pensado que había sido tan malo.
Donghae continuó frunciendo el ceño, con ganas de luchar un poco más para demostrar que Eunhyuk estaba equivocado.
―Y ¿qué demonios vas a hacer cuando finalmente empiece a preguntar por mí? No puedes fingir que no existo y mantenerme lejos de él para siempre.
Eunhyuk se encogió de hombros, y el movimiento era tan condenadamente molesto e indiferente que Donghae quería sacar sus garras y dientes y empezar a moverse. Se quedó justo donde estaba, porque en su interior era un cobarde.
―Si no me dices qué demonios está mal contigo, entonces los sentimientos de tu hermano ya no serán problema mío. Será tu culpa cuando pida verte y no pueda.
capitulo 9
Eunhyuk odiaba mentirle a Donghae de la forma que estaba haciéndolo.
Odiaba mirar a los ojos del chico y hacer este tipo de traición. Estaba destrozándole por dentro y haciéndole sentirse la persona más despreciable de todos los tiempos, pero no podía hacer nada al respecto.
Donghae no estaba hablando con él, y parecía que se estaba perdiendo en sí mismo. Donghae ni siquiera se había dado cuenta de que estaba más delgado, y cada vez durante la comida cuando se sentaron en la mesa, molestaba como el infierno a Eunhyuk ver lo poco que su lobo estaba comiendo, o lo miserable que parecía cuando se sentaba a su lado en la mesa.
Siempre parecía como si quisiera estar en cualquier otra parte en el mundo menos donde estaba, y eso estaba rompiendo el maldito corazón de Eunhyuk.
Su única esperanza era que Donghae iba a comprar su farol. Eunhyuk era un cabezota a veces, pero no quería que el castigo de Donghae lo compartiera un niño de cuatro años.
Eunhyuk mantuvo su mirada seria en Donghae. Él miró todo, y de vuelta en el hombre, deseando que dejara de ser tan cabezota y solo le dijera lo que tenía que hacer para que todo estuviera mejor.
La boca de Tom cayó abierta, y su barbilla temblaba, como si tratara de hablar pero se hubiera quedado sin voz.
―¡No puedes hacer eso! ¡Eunhyuk! ¡¿Estás loco?! ¡No me lo puedes quitar! ¡Lo arriesgué todo por él! Lo amo, él es mi hermanito, es sólo un niño, no lo hagas.
Donghae era claramente presa del pánico, y Eunhyuk necesitaba darse prisa y recuperar el control de la situación otra vez.
―Todo esto va a terminar pronto, así que relájate y dime cómo podemos arreglar lo que te preocupa. ¿Es porque no hay más lobos por aquí? Dijiste que tenías un amigo llamado a Hyun Joon, que estaba en la iglesia de los Templarios contigo. ¿Quieres que vaya a buscarlo? Creo que él y su hija están con la vieja manada de Henry.
Un dolor insoportable lo atravesó por tener que hacer esa oferta. ¿Qué pasaba si Donghae había estado enamorado de Hyun Joon antes de que le dijeran que tenía que aparearse con Eunhyuk? Donghae era ahora de
Eunhyuk, pero el chico claramente no quería estar cerca de él. Eunhyuk había permanecido lejos de Donghae sexualmente al principio porque no quería que el lobo se esforzase demasiado mientras él se recuperaba.
Entonces se hizo evidente que Donghae no quería tener nada que ver con él, y ¿Qué se suponía que tenía que hacer Eunhyuk después de eso? No quiso imponerse al chico, ya era bastante malo que estuviese forzando su presencia.
Eunhyuk esperó la respuesta, no estaba seguro de lo que haría si tuviera que bajar la montaña para visitar a otro hombre con Donghae.
Donghae sacudió la cabeza y se pasó las manos por el pelo con desesperación, tirando de los mechones rubios.
―Yo... No es debido a Hyun Joon. No estoy enfermo y... Estoy harto de esta mierda, ¿vale? ¿No puedes dejarme en paz?
Eso le dolió y Eunhyuk trató de ocultarlo frunciendo el ceño.
―No voy a ninguna parte. Si me odias tanto, entonces es demasiado malo. No he hecho nada malo, y deja de actuar como si te estuviera torturando.
―¡Lo haces!― gritó Donghae.
La fuerza de la emoción detrás de esas palabras, y sus ojos muy abiertos, salvajes y brillantes, parecía que Donghae estaba a punto de llorar, fue suficiente para hacer a Eunhyuk dar un paso atrás.
¿Había ido demasiado lejos?
Eunhyuk tragó y se recompuso.
―Está bien. Dime lo que estoy haciendo y voy a dejar de hacerlo. Si quieres a alguien más para escoltarte, voy a encontrar a alguien. No me importa si eso te molesta o si no me hablas el resto de tu vida. Prefiero que sigas con vida y me odies, a que yo te guste y acabes muerto por ser tan terco y no querer que alguien te escolte. Esto es para tu protección como para la protección del Clan.
Un poco de toda la tristeza y la rabia salvaje se desvaneció un poco de la cara de Donghae cuando frunció el ceño. Estaba claramente confundido.
Pero entonces parecía enfadado de nuevo.
―Vale. Haz lo que quieras.
Incluso Eunhyuk sabía que él no quiso decir lo que dijo.
―¡Deja de comportarte como un niño! ¡Dime lo que hice para hacerte tanto daño!
―¡No me estás tocando!― Donghae gritó de vuelta.
Inmediatamente después, los sonidos de la habitación cesaron cuando reinó la paz en el ambiente. Sólo estaban los dos mirándose el uno al otro, el pecho de Donghae estaba subiendo y bajando como si acabara de correr con su hermano y Henry en el bosque.
―¿Dices que te estoy torturando porque no te toco?― Preguntó Eunhyuk.
Donghae puso sus manos sobre su rostro y negó con la cabeza, entonces se dio la vuelta apartándose de él.
―Oh Dios, por favor, sólo déjame en paz.
¿Y qué Donghae sintiera lástima de sí mismo y se deslizara más en su depresión? Eunhyuk no estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por el estilo.
Caminó hacia Donghae y puso su mano en el hombro del chico. Donghae no se volvió, pero se estremeció.
Él se estremeció, pareciendo que estaba sobre una pila de nervios y emociones.
―¿Todo esto es porque no he tenido sexo contigo?
―No lo entiendes,― dijo Donghae, y sonó como si estuviese llorando ahora.
Donghae estaba ocultando su rostro porque no estaba orgulloso de él en ese momento, por lo que Grant no lo mencionó. Estaba esperando que se calmara para acercarse a él.
―¿Es una cosa de lobos? ¿Necesitas afecto de tu compañero?
―Esto es tan jodido,― dijo Donghae. ―¡Ni siquiera me quieres! No debería estar hablando de esto contigo.
Muy bien. Joder.
Eunhyuk giró a Donghae para que el chico tuviera que hacerle frente. Eunhyuk miró a unos sorprendidos ojos llenos de lágrimas y empezó a hablar.
―Necesito dejarte una cosa perfectamente clara―, dijo. ―No tienes ni idea de lo que siento por ti, así que no asumas que lo sabes.
―No sé por qué me has estado evitando,― dijo Donghae y por lo menos le estaba mirando de nuevo. Eunhyuk preferiría tener la ira del chico que su depresión. La depresión era una bestia mucho más difícil de ahuyentar.
Eunhyuk apretó los dientes.
―Tienes razón, y es mi culpa,― dijo. ―Lay recomendó que descansaras, por lo que nunca traté de tocarte, a pesar de que yo quería. Quería tirarte en la cama y follarte lo más duro y rápido que pudiese desde que te traje aquí. ¿Tienes alguna idea de lo difícil que es mantenerse alejado de un hombre después de aparearse con él?
La cara de Donghae se volvió un poco rosa, pero sus labios estaban apretados todavía. Estaba avergonzado, pero no quería admitirlo.
―Eso... eso fue hace un mes. ¡He estado mejor durante semanas!― Dijo Donghae. ―Si de verdad tenías tantas ganas de follarme entonces, ¿por qué no vienes a mí?
Eunhyuk entrecerró los ojos.
―Nunca me querías cerca de ti. Siempre estabas triste por tener que sentarte junto a mí en el comedor. ¡No podías estar en cualquier lugar cerca de mí! ¡Podía verlo en tu cara!
Prácticamente estaban gritando el uno al otro, pero entonces Donghae dejó de gritarle. Su voz estaba agotada y tan baja cuando él respondió.
Era apenas más que un susurro que podría haber llegado de un Omega asustado y no un Beta capaz.
―Pensé que no me querías.
Era una afirmación tan ridícula que Eunhyuk se quedó sin palabras.
―¿E-en serio? Pensabas... ¿Cómo podías pensar que no te quería? ¿Te acuerdas de lo que hice el día que despertaste después de salir de esa iglesia?
Donghae no se ruborizó y no giró la cabeza, pero su barbilla temblaba, y el corazón de Eunhyuk se rompió como cuando alguien golpea un frasco de vidrio con un martillo.
―Yo... Sólo pensé que te alojabas conmigo... bueno, me había apareado contigo, y estaba disponible... ¿por qué no querrías aprovechar...?
―Yo nunca me aprovecharía de ti―, dijo Eunhyuk, agarrando los hombros de Donghae aún más fuerte. ―Si piensas eso, aunque sea por un solo segundo, entonces lo siento muchísimo. Eso no era así. Yo no estaba follando contigo, o tratando, simplemente porque sabía que tú estarías dispuesto.
―Así que... Me estabas evitando porque yo no estaba siendo muy bueno, o social o parecía triste cuando estabas cerca― dijo Donghae, y no era una pregunta. Él estaba señalando todas las cosas que habían estado sucediendo.
―Y no eras feliz de estar cerca de mí, porque dejé de tocarte― dijo Eunhyuk, y como con Donghae, sus palabras no eran una pregunta, fueron una declaración. Tocó la mejilla de Donghae, y lo sostuvo, y luego intentó que el chico levantara la cara para poder inclinarse y darle un beso.
Donghae inmediatamente huyó de su control.
―No, no hagas eso,― dijo, alejándose de Eunhyuk, como si Eunhyuk no tuviera suficientes cosas para confundirle.
―¿Por qué no?― Preguntó Eunhyuk ―Pensé que querías esto.
―Quiero hacerlo, es decir, de verdad que quiero. Lo quiero más que nada en el mundo ahora mismo. Pero tú no quieres.
―Estoy bastante seguro de que quiero―, dijo Eunhyuk.
―No, no entiendes.― Donghae negó con la cabeza. ―Entiendo que estás tratando de ser amable y que te sientes atraído por mí, pero yo estoy acoplado a ti.
―Y me acabas de decir que el hecho de que no te estoy tocando ni teniendo intimidad te está haciendo daño. Quiero resolver ese problema,― dijo Eunhyuk. Así que quería resolver el problema. Eunhyuk trató de caminar hacia adelante otra vez, pero como antes,Donghae dio un paso atrás.
―¡No quiero que hagas esto si te sientes obligado!
―¿Obligado? ¿Parece que estoy siendo obligado a hacer algo? No eres la persona que se supone debe ser el protector de esta relación. Te quiero, simplemente porque te quiero.
―Me quieres porque sientes lástima por mí―, dijo Donghae, sacudiendo la cabeza. ―Piensas que los Templarios me dijeron que me apareara contigo.
Eunhyuk frunció el ceño.
―¿No lo hicieron?
Donvhae se agarró del pelo y se volvió. El pobre chico parecía dividido a retirarse o volver a su posición. Eunhyuk quería ir con él y consolarlo, pero hasta que Donghae le dijera la verdad, eso estaba fuera de la cuestión.
―No,― dijo Donghae finalmente. ―Ellos no me obligaron a hacer nada. Fue... Fue... porque... Yo ya estaba acoplado contigo. Te eché un vistazo en esa jaula y sabía que eras tú. No te había visto de cerca, de modo que la única cosa que podía pensar, era que no te había visto porque bajaste a tierra a buscar a tu hermano. Pero cuando llegué a la iglesia y eché una ojeada, solo fue... fue sólo que estabas allí. Estaba tan condenadamente caliente...
Donghae se detuvo y miró a Eunhyuk, estaba avergonzado otra vez, pero Eunhyuk esperó a que continuara. Su corazón estaba latiendo en sus oídos, y estaba disfrutando lo que estaba oyendo.
―Tuve que... Lo sentí tan rápido. Fue como si mi cuerpo estuviera ardiendo y había tanta gente alrededor y no podía hacer nada al respecto.
―¿Te querías acariciar?― Preguntó Eunhyuk, y su polla se endureció ante la idea.
―Sí,― dijo Donghae.Él agachó la cabeza, y el rubor en su rostro aumentó un poco. Su timidez era tan dulce, era un lado de Donghae que Eunhyuk apenas tuvo la oportunidad de ver.
Pero entonces el rubor de Donghae se transformó en un ceño rojo de ira.
―Entré en el servicio de caballeros. Me aseguré que no había nadie allí, y cuando terminé me llamaron a la oficina de Sooman.
―El hombre a cargo de la iglesia―, dijo Eunhyuk, recordando como uno de los nombres mencionados cuando los lobos fueron interrogados tras el rescate.
―Sí,― dijo Donghae. ―Había una cámara en el baño y él había estado viéndome. Él sabía lo que yo estaba haciendo porque te había visto.
Donghae volvía a tener esa mirada vergonzosa en su rostro, pero lo único que Eunhyuk podía pensar era en lo mucho que quería encontrar a Lee Sooman y rasgarle la garganta por violar la privacidad de Donghae así.
Donghae le estaba mirando, como si esperara a ser juzgado y ejecutado en el acto, al admitir algo tan importante como eso.
―¿Te acoplaste conmigo antes de que Lee Sooman te dijera que entraras en la celda?
Donghae asintió con la cabeza.
―Quería usarme para descubrir cómo subir a este castillo. Yo ya te lo dije, pero amenazó con llevarse a Dongwa lejos de mí para siempre.
Yo ni siquiera... él no me dejó verlo hasta que accedí a hacerlo.
En un primer instante Eunhyuk estaba más que cabreado, pero luego se dio cuenta de que estaba haciendo exactamente lo mismo. Fue una amenaza vacía, pero no lo sabía.
―No tengo... Donghae, lo siento. Sólo estaba tratando de empujarte a hablar conmigo. No me estabas diciendo lo que estaba mal y pensé que tenía que hacer algo. Yo no te iba a impedir ver a Dongwa, te lo juro.
Los ojos de Donghae se ensancharon un poco, y se rió con una risa suave con un tono triste.
―Debería haberlo sabido. Toda esa charla sobre el deseo de protegerme. No quieres herir los sentimientos de Brandon incluso si tuviera que ser castigado.
―Y no quise decir lo que dije sobre que no fueras tan divertido para él. Eres su hermano mayor, he visto la forma en que estás cerca de él, y no es triste. Incluso deprimido todavía sonríes sus bromas o juegas juegos con él. Donghae parecía pensar sobre eso.
―Supongo que... Sólo pensé que cualquier tensión que sentía era porque estaba teniendo problemas de adaptación a la vida en el castillo con un montón de dragones. Incluso con Henry, y yo, pensé que no era suficiente y que necesitaba una manada.
―No es eso, él te echa de menos, y yo también,― dijo Eunhyuk.
Aprovechó la oportunidad y se adelantó una vez más, agradecido esta vez cuando Donghae no dio un paso atrás. Estaba tenso, sin embargo, como si no supiera qué esperar en absoluto. Eunhyuk puso sus manos sobre los hombros de Tom, y se inclinó para darle un beso. El cuerpo de Donghae se tensó en el mismo momento que sus bocas se encontraron, pero después, Donghae se derritió contra él con un gemido. Abrió su boca para Grant, y sus brazos enrollados alrededor de sus hombros.
Realmente había estado muerto de hambre por esto, y así Eumhyuk entendió. Él no había experimentado el hambre tal como lo hizo Donghae, pero él sentía y se sentía aún más cada segundo que se tocaban.
Donghae realmente se estaba muriendo. Habría tomado un tiempo, pero su energía estaba siendo drenada de él por tener que sufrir tanto tiempo sin el toque de su compañero, y ahora que él lo conseguía, Donghae era un hombre deshidratado bebiendo agua después de una semana en el desierto.A pesar de eso, Donghae todavía se apartó de él.
―¿Estás seguro? ¿Seguro que quieres esto?
Eunhyuk ya estaba empujando al chico hacia atrás contra la cama.Iban a hacer esto y lo harían bien. Eunhyuk estaba agradecido de que Donghae estaba todavía desnudo, porque entonces no tenía que perder tiempo en quitarle la ropa, aunque no sabía cuánta paciencia le quedaba para deshacerse de la suya propia.
―Estoy seguro. Lo he querido desde que te vi, y sé que no ha sido fácil para ti, pero he estado pensando en ti todos los días desde que llegaste. Te deseo, y creo que te amo. No estoy seguro acerca de cómo se supone que funciona esto o si es demasiado pronto...
Donghae se lanzó a los brazos de Eunhyuk, las manos sujetando el pelo de Eumhyuk y tirando de Eunhyuk más cerca para otro beso apasionado que estaba lleno de lengua y dientes, y Eunhyuk gimió decidiendo que ahora era el momento de dejar de hablar.
Habían hablado suficiente. El amante de Eunhyuk necesitaba ser curado, y no de la manera que Lay podría, con algunas pastillas o reposo en la cama. Eunhyuk empujó a Donghae hacia la cama, y el chico no peleó con él. Caminaron hasta que la parte posterior de las rodillas de Donghae tocó el colchón, en el que Eunhyuk no había estado desde la mamada y fallido intento de sexo. Cayeron sobre él, y no hubo ninguna risa romántica o miradas tiernas. Esto fue una reclamación para los dos.
Eunhyuk ya estaba empujando su pene todavía vestido contra Donghae , estaban duros e incluso a través de sus pantalones vaqueros, Eunhyuk podía sentir cómo la polla de su compañero palpitaba y le dolía.Compañero. Esa palabra cruzó tan fácilmente a través de su mente que él sabía que era cierto. Él no solo amaba a Donghae, él había caído en el amor con él, y muy pronto, iba a dar a este lobo una de sus escamas de su dragón negro para que usara como una joya para mostrar al resto del clan.
―¿De verdad quieres esto?― le preguntó Donghae a través de sus gemidos y sus besos. ―Yo... Quiero esto para el resto de mi vida. No puedo... No puedo...Eunhyuk silenció al chico con un beso. Él empujó su lengua entre los labios abiertos de Dongheae y le lamió profundo antes de retroceder, mirando a los aturdidos ojos azul y verde.
―Te quiero. Eres mi compañero. Voy a follarte, cuidar de ti durante el tiempo que necesites, y luego voy a darte una de mis escamas para que la lleves alrededor del cuello.Los ojos de Donghae se ensancharon y un escalofrío atravesó su cuerpo, pero llegó a respaldo y agarró a Eunhyuk por el cuello, tirando de él hacia abajo para otro beso caliente y húmedo.Se quedaron así durante varios minutos, sin hacer el amor ya que estaban demasiado atrapados en el placer de lo que estaban haciendo, por eso parecía que se olvidaron de quitarse cualquier prenda de vestir.
Pero entonces Donghae empezó tirando de la ropa de Eunhyuk, sus manos en una búsqueda desesperada. Estaba jadeando, como si necesitara conseguir más contacto piel a piel. Eunhyuk se preguntó si la vida de su compañero dependía de esto. Había estado tan seguro, y la reacción de Donghae ahora le estaba mostrando que tal vez accidentalmente casi había causado la muerte de su compañero por desamor. Iba a tener que preguntar a Hangeng y Henry sobre esto. Ellos sabían más sobre los rituales de apareamiento de los hombres lobo.
Eunhyuk ayudó con la eliminación de su ropa tanto como pudo. Quería mantener las manos ocupadas jugando con Donghae. Él quería pasar sus dedos por toda la piel caliente del chico. Un mes. Un mes entero había pasado sin tener esto, y ahora Eunhyuk se daba cuenta de lo hambriento que estaba.
Él se quitó los pantalones hasta las rodillas y Donghae arrancó su camisa con una impaciencia que hizo que los botones salieran disparados, y que sin duda puso una sonrisa en la cara de Eunhyuk.
―Fóllame, por favor, ahora mismo.― Dijo Donghae ―Fóllame y muérdeme.
―Lo haré―, contestó Eunhyuk. Incluso no iba a fastidiar al hombre sobre eso. Habría tiempo suficiente para horas de juego erótico, lento y torturante más adelante. Ahora Grant iba a darles a ambos lo que necesitaban.
―¿Tienes algo?― Preguntó Eunhyuk. Exactamente no había traído ningún lubricante aquí con él, y esperaba que la depresión de Donghae no hubiera detenido la saludable necesidad de masturbación.
―Sí,― dijo Donghae, y él se inclinó a su lado, y entre las almohadas y trató de agarrar una pequeña botella de color púrpura.No era exactamente un escondite original, pero definitivamente no tan obvio como la mesita de noche de cualquiera.
Eunhyuk la tomó y abrió con el pulgar. Inmediatamente se roció un poco en su mano y acarició su polla casi roja. Fue tan bueno que casi llegó de eso solamente. Su pene estaba oscuro y la cabeza estaba casi morada.
Pulsado en la mano, así él acarició una vez sólo para sí mismo, y entonces quitó su mano para evitar correrse demasiado pronto. Donghae ya estaba acariciando su polla, gimiendo mientras observaba a Eunhyuk tocarse a sí mismo.
―Métela dentro de mí. Ahora mismo, no esperes.
Eunhyuk resopló de la risa.
―No creo que debamos hacerlo―, dijo, y luego añadió algo más de lubricante a los dedos. El lubricante hacía vibrar y calentaba su polla y sus dedos con el contacto, y se preguntó dónde había encontrado Donghae, el material.También decidió que no importaba.
―Voy a dejarte húmedo para mí, y luego te voy a follar.
―Sí,― dijo Donghae, y todo su cuerpo se inundó con deseo. Fue bueno verlo así, viendo su cuerpo lleno de vida en lugar de falta en él. Eunhyuk se inclinó y presionó su boca en el agujero de Donghae, lamiendo y presionando su lengua contra él, sintiendo al chico temblar y escuchando cómo él gemía en el placer que estaba recibiendo.
Tiró lejos su boca y sustituyó su lengua con los dedos manchados de lubricante. Él empujó dentro, y Donghae empujó su culo contra la intrusión. La visión de Donghae ,empujando sus caderas hizo que la polla de Eunhyuk pulsara y apretara sus bolas. Su boca se hizo agua, y él no podía esperar mucho más tiempo. Tenía que recordar que había sido un mes desde que había hecho nada ni remotamente sexual, y pasó más tiempo desde que habían hecho el amor.
Él metió sus dedos dentro del anillo de músculo, extendiendo el lubricante tan profundo y tan lejos como pudo. Donghae gimió, sus hermosos ojos se cerraron, cuando le agarró del pelo y se arqueó contra los dedos de Eunhyuk.
―N... no más. ¡Jódeme ahora! ¡Ahora, por favor!
Eunhyuk tuvo que escuchar al chico porque no había manera en el infierno que él pudiera negar a su amante, su compañero, después de todo ese tiempo.
Eunhyuk sacó sus dedos del agujero de Donghae y él se inclinó dándole un beso duro, mordiendo los labios hinchados del chico mientras agarraba la base de su pene, alineando la cabeza de su polla y luego empujó hacia casa.
Donghae gritó y se tensó. Las garras de su lobo habían salido y se agarró a los hombros de Eunhyuk, clavando sus garras en la carne y haciéndole sangrar, pero Eunhyuk no sentía ningún dolor porque era tan condenadamente bueno . Donghae estaba tan malditamente apretado. Eunhyuk había olvidado lo caliente y bueno que se sentía, y al segundo que su polla fue enterrada dentro de ese calor, Eunhyuk perdió toda capacidad de pensar en otra cosa que en golpear sus caderas hacia delante y follar a Donghae tan fuerte y rápido como pudo.
Donghae arqueó su espalda y clavó sus uñas más profundamente en la piel de Eunhyuk, y eso sólo calentó más al Shifter dragón. Por primera vez en tanto tiempo, Eunhyuk estaba mirando la marca de la mordedura en el cuello de Donghae con algo más que culpa, se inclinó y presionó los dientes en la familiar cicatriz cuando sus cuerpos se fundieron juntos. Su piel se sentía resbaladiza con el sudor y pre-semen que escapaba de la polla de Donghae, cuando fue atrapada entre sus cuerpos, Eunhyuk perdió el control completo de sí mismo.
Él se corrió con un gruñido, su cuerpo se puso rígido y su polla hinchada aún más cuando el orgasmo lo atravesó como un cohete.
Derramando su semilla en lo profundo de su compañero, el placer lo sacudió, y enseguida el agujero de Donghae le apretó con la suficiente fuerza para hacerle daño. Crema caliente se derramó entre ellos cuando Donghae abrió la boca y llegó con un fuerte grito. La vista de los dientes de su lobo, la forma en que sus ojos brillaban como si fueran de oro brillante era tan caliente, que Eunhyuk pensó que él podría correrse otra vez.
De hecho, él sabía que podía correrse otra vez. Su polla todavía estaba dura y todavía quería mantener el impulso de sus caderas.Dongheae parpadeó como si estuviera aturdido.
―Esto seguirá por un rato, ¿no?― preguntó Eunhyuk, sonriendo un poco mientras sacudía sus caderas hacia adelante. Estaba completamente duro de nuevo en pocos segundos, y pronto estaba follando en serio otra vez.
―Sí...― gimió Donghae. ―M-mi olor, mis fe-feromonas...
Eunhyuk besó al chico, empujando su lengua entre los labios de Donghae y disfrutando del sabor natural de su lobo Beta. Él no tenía que decir nada más de todos modos. Eunhyuk lo entendió. Ya había sospechado que esto sucedería cuando se dio cuenta de lo que pasaba. Habían estado separados durante demasiado tiempo, evitándose mutuamente durante semanas, y ahora tenían que compensar todo ese tiempo perdido.
capitulo 10
Donghae se despertó durante los siguientes cinco días con la sensación de que estaba de luna de miel. Había estado tan perdido en la angustia y con su depresión creyendo que estaba en un apareamiento unilateral, que no había hecho lo más inteligente, o por lo menos hablado con Eunhyuk. Todo ese tiempo que estuvo languideciendo podía haberlo evitado. Donghae habría podido poner más energía en pasar tiempo con su hermano pequeño y llegar a conocer a Eunhyuk, si sólo hubiese preguntado a Eunhyuk lo que estaba sintiendo, en vez de saltar a conclusiones precipitadas.
Habían hecho mucho más que hablar, cuando finalmente comprendió. El primer día se compuso mayormente por sexo. Sexo
increíble, caliente, fuera de serie. Donghae había estado tan condenadamente dolorido después de que todo terminó, que Eunhyuk le había cogido en brazos y lo llevó a la bañera. Exactamente como lo había hecho cuando Donghae había despertado después del incidente de la mamada.
La única diferencia era que Eunhyuk se había quedado con él en el baño, y había sido increíble.
Fue muy romántico, el tipo de romántico que Donghae nunca había pensado que pudiera ser Eunhyuk. La única cosa sobre el baño es que habían desaparecido las burbujas.
Después de lavarse la espalda el uno al otro y hacer unas cuantas cosas más, salieron y tuvieron algo más de sexo en su dormitorio.
Eunhyuk llevó a Donghae en su propia habitación al final de la noche, y Donghae nunca había sido más feliz al despertar junto a alguien en toda su vida.
El próximo par de días fueron perfectos. Casi nunca salieron de la habitación, excepto para que Donghae pasara tiempo con su hermano y Eunhyuk acompañara a la búsqueda de Kai.
Aparte de eso, todo se había vuelto perfecto en el mundo de Eunhyuk. El mismo Hangeng había declarado incluso que después de cuatro semanas de ser poco más que un preso muy bien tratado, Donghae y su hermano eran oficialmente miembros del Clan.
Estar acoplado a uno de los guardias de alto rango probablemente tuvo ese efecto. Había corrido el rumor de que ya no era un
apareamiento unilateral, y a pesar de que Eunhyuk todavía insistía en seguir a Donghae como un cachorro, Donghae fue notando que ya no había tantas personas evitándolo.
Era libre de sentarse con Henry ,charlar en la mesa, y fácilmente se hizo amigo de Heechul, que aunque estaba en silencio la mayor parte del tiempo, parecía un buen chico. Había unos pocos dragones en el Clan que estaban evitando al chico y ahora que Donghae sabía cómo se sentía ser excluido no que quería ser parte del grupo que le hacía algo parecido a otra persona.
También estaba Kang Ta, que era un siervo, que al parecer se había metido en problemas por fastidiar a Henry por un tiempo, junto con Joan e Isolda.
Donghae había estado un poco sorprendido por eso. No parecían el tipo de personas provocadoras de bromas, pero tal vez fue sólo cómo eran, y eso también explicaba por qué todos fueron tan reservados alrededor de Donghae cuando tenían que compartir las tareas con él.
Donghae estaba saliendo de su caparazón, y ahora que se había levantado el velo oscuro sobre de sus ojos, mostrándole todas las cosas increíbles que podría hacer y tener, le gustaba estar de nuevo en medio de un grupo de amigos.
Disfrutó de hacer nuevos amigos, aprender sobre la manada de Henry ; aprender acerca de los dragones a través de , Eunhyuk,Heechul y Kang Ta.
Luego, al final de cada noche, después de leer un cuento a su hermano, regresaba a su nueva habitación con su compañero, y dormía en los brazos del hombre.
Después llegó el día que Eunhyuk cambió a su forma de dragón; la criatura era hermosa y elegante de color negro brillante, y resplandecía con todos los colores del arco iris cada vez que se movía.
―Quiero hacerlo en privado―, dijo Eunhyuk. Siempre era extraño escuchar las palabras saliendo de la boca de un dragón. Tal vez era porque Donghae no podía hablar mientras estaba en su forma de lobo, pero todavía le gustaba. Le gustaba ver el movimiento de la boca de
Eunhuk y su lengua formar palabras mientras se encontraba en esa forma.
―¿Por qué en privado?― preguntó Donghae, llegando a arrodillarse al lado de su compañero. Tocó las escamas de Eunhyuk. Él esperaba fueran lustrosas, lisas y suaves, como una serpiente, pero eran ásperas como lengua de un gato.
La parte lisa y suave no se reveló hasta que la mano de Donghae se deslizó más bajo hacia el vientre de Eunhyuk.
―Hangeng tuvo su ceremonia frente al Clan. Él es el Gran Dragón, y eso es lo que se espera de él. Yo soy sólo uno de sus guerreros. No tengo lugar para pedir un gran evento, y para ser honesto, no creo que deberíamos tener uno. No sería lo mismo con mi hermano...
Cuando Eunhyuk se detuvo Donghae entendió inmediatamente, y cogió la cara larga de Eunhyuk y se acercó a besar las escamas entre los ojos de Eunhyuk y luego en su frente.
―Lo entiendo. No vamos a hacer nada grande hasta que recibamos a tu hermano. Siento mucho lo de...
―No te disculpes―, dijo Eunhyuk rápidamente. ―No es tu culpa. Nunca lo fue. Eventualmente encontraremos a Kai y le traeremos de vuelta a casa, pero tanto como quiero que todos en el Clan sepan que eres mío, no me parece bien tener una ceremonia con nuestros amigos cuando él no está allí.
Donghae aceptó sin reservas. Escuchó cuidadosamente cuando Eunhyuk le ayudó a decidir qué escama debería elegir. Al parecer, sacar una era tan doloroso como arrancarse una uña, lo que explicaba por qué los dragones no vendían sus escamas aunque les pagaran una fortuna por ellas.
También explicaba por qué algunos dragones estaban buscando joyas de escama de dragón que se habían hecho ilegalmente y trataron de destruirlas.
Incluso esto podría explicar cómo lograron financiarse los Templarios, Donghae tenía miedo de pensar en Kai por ahí en algún lugar, vivo y con sus escamas siendo arrancadas una a una.
Se estremeció, y Eunhyuk tuvo que decirle que se calmara. Donghae no quería escoger una gran escama. Quería que esto fuera lo menos doloroso posible. Para ello, se tomó su tiempo, dando vueltas a su compañero mientras que él buscaba una perfecta. Encontró una escama más pequeña en el hombro de Eunhyuk que daba destellos en rojo y azul a la luz del fuego, dependiendo de cómo se inclinaba cuando Eunhyuk respiraba.
―Ésta,― dijo Donghae.
Eunhyuk tomó en una respiración profunda, y fue interesante ver a un dragón sonreír.
―Genial, coge el alicate.
Donghae hizo. Su mano temblaba mientras agarraba la maldita cosa.
―Está bien, lo tengo― dijo Donghae.
―No te pongas nervioso―, dijo Eunhyuk, y se agachó lo suficiente para que le alcanzara, sus escamas ya no estaban planas una contra la otra. ―Sólo tienes que apretar y tirar con fuerza. Te voy a hacer el amuleto más grande que hayas visto en tu vida.
―Seré más feliz si puedo quitar esto sin dejarte ninguna cicatriz.
―Arráncala y ya veremos―, dijo Eunhyuk, y estaba aturdido de emocionado que parecía cuando estaba a punto de pasar por un procedimiento doloroso.
Donghae tomó una profunda respiración, utilizando los alicantes para agarrar la escama elegida, y luego dio un buen tirón, con fuerza.
Eunhyuk no había esperado que doliera tanto que le arrancaran una escama. Apenas dio un rugido, y su pobre compañero le había mirado horrorizado. Él había agarrado los alicantes tan apretados que Eunhyuk estaba preocupado de que Donghae arruinara la escama y otra tendría que ser arrancada.
Rápidamente cambió a su forma humana, un poco aturdido al ver que había sangre en su hombro, pero la herida se curó rápidamente.
Afortunadamente, la escama está intacta. Hacía falta mucha fuerza para dañarlas, pero Donghae aún tenía la fuerza de un hombre lobo Beta.
Después de elogiar a su compañero y asegurarle que todo estaba bien, que estaba ileso y bien, él finalmente consiguió que Donghae dejara de entrar en pánico, y el chico incluso logró sonreír un poco.
Tom observó ansiosamente mientras Grant se puso a trabajar en la creación de su amuleto. Lo primero que hizo fue tallar su nombre y el de Donghae en la parte posterior, y luego, con las herramientas que había traído a su habitación, perforó dos pequeños agujeros a cada lado de la escama. Ya había encontrado y fundido bastante oro y otros metales para crear una cadena de oro fina, que uniera a los agujeros.
Cuando preguntó a Donghae qué piedra preciosa le gustaría en su escama, fue primero decepcionado y luego satisfecho cuando Tom explicó que no quería un rubí o un diamante incrustado en la escama. Donghae la quería tal como era, usando sólo sus destellos naturales como su joya.
Eunhyuk colocó el amuleto alrededor del cuello de su compañero, deseando que su hermano pudiera estar aquí para verlo y compartir su felicidad, pero estaría feliz de presentar solamente a Kai al chico que Eunhyuk había llegado a amar.
Estaba muy orgulloso de ver un pedazo de sí mismo en Donghae, y Donghae parecía igualmente satisfecho con su nuevo premio. Aunque no había nadie alrededor, a excepción de Eunhyuk, el chico caminó alrededor de la habitación con el pecho inflado, de vez en cuando mirándose en el espejo. Sonrió como si le hubiera dado un verdadero regalo.
Fue el mayor halago que Eunhyuk había recibido nunca.
Por supuesto, todo el mundo se dio cuenta cuando Eunhyuk llevó a Tom hasta el comedor principal para la cena. Todos sabían que Eunhyuk y Donghae habían trabajado sus diferencias, pero ahora podían ver cuán oficial era realmente.
Eunhyuk recibió fuertes apretones de manos y palmadas en la espalda de cada uno de los guerreros de Hsngeng.
Lee Joon hizo bromas y consiguió que todos se rieran. Siwon estrechó su mano y sonrió suavemente, aunque Eunhyuk notó cuando los ojos del hombre fueron arrastrados por Heechul, que estaba a un lado, claramente inseguro de ser bienvenido.
Zhoumi, otro de los guerreros dragón y un buen amigo, agarró a Eunhyuk en un gran abrazo que verdaderamente le levantó del suelo, mientras Minho y Kangin estaban tan emocionados con las buenas noticias que comenzaron una pelea amistosa. Hangeng felicitó a Eunhyuk y Donghae le ofreció a Eunhyuk diez días de descanso para que él y su compañero pudieran tener una luna de miel apropiada.
Todo el mundo parecía más que feliz de buscar un motivo para celebrar. Fue suficiente para tomar su mente del hecho de que uno de ellos todavía faltaba y probablemente fue incluso asesinado. Eunhyuk todavía no se arrepintió de haberlos mantenido fuera de la habitación cuando Donghae había arrancado su escama. Sólo habría querido hacerlo si Kai estaba allí para verlo.
Por lo menos, no iba a envidiar a los otros por querer su diversión.
Incluso los sirvientes consiguieron su diversión. Las bebidas fueron rotando por la sala, empezó el baile, pero todo estaba lo suficientemente tranquilo por el bien de los niños que fueron invitados a la diversión y juegos.
Eunhyuk sonrió cuando Donghae cogió su hermano pequeño en brazos, y el muchacho tocó el amuleto curiosamente.
―¿Qué es esto?― preguntó.
―Eso significa que me casé―, dijo Donghae sonriendo.
―¿Te casaste?
―Sí, con él,― dijo Donghae, apuntando a Eunhyuk ―Así que estamos teniendo una fiesta para celebrarlo y estás invitado.
Por supuesto, eso fue lo que hizo que un niño cuatro años se emocionara, no el hecho de que él no había estado allí cuando la ceremonia de la boda había tenido lugar. Dongwa retorcía en espera de su hermano, y entonces corrió fuera a jugar con las crías que todavía estaban siendo observadas atentamente por Joan, que intentaba impedir que comieran demasiados dulces. Grant estaba en el cielo
capitulo 11
Heechul abandonó la fiesta. Él estaba teniendo problemas en permanecer de pie alrededor, viendo como todo el mundo estaba celebrando felices, cuando él era todavía... ¿tan miserable? No. Él definitivamente no encajaba en esa categoría ya.
Pero Eunhyuk era el segundo dragón llevando un compañero, y un compañero lobo, en sólo cuestión de unas semanas.
Pensó en Hangeng, y cómo una vez había pensado que estarían juntos. Ya no estaba enojado con el Gran Dragón, pero todavía estaba triste y todavía le dolía la forma en que algunos de los otros dragones le dieron la espalda.
No importaba cuánto tiempo había pasado. Parecía que iba a ser siempre la puta del Clan.
―¿A dónde vas?-Heechul se paró y se volvió. Su corazón se aceleró en su pecho, y él suspiró ante la visión de Siwon, relajándose al instante.
―¡Eres tú!―, dijo, y logró sonreír cuando el Segundo al mando de todo el Clan caminó hacia él, las manos en los bolsillos y viéndose muy oficial con la franja roja en el de acero negro del pecho.
Siwon estaba dando a Hechul una mirada interesada, algo que le hizo sentirse un poco incómodo.
―Sí, soy yo. Te vi salir y pensé que te gustaría compañía― dijo Siwon.
Heechul empujó lejos cualquier inquietud que podría haber sentido. Por supuesto Siwon emitía un aura que provocaba algo en él. Él era el Segundo al mando y el líder de los guerreros que guardaban este castillo. No sería bueno en su trabajo si él pareciera demasiado amable y accesible.
Heecul se relajó.
―Yo solo... no me sentía bien para bailar, ¿sabes? No creo que nadie quiera bailar conmigo de todos modos.
―No puedo imaginar por qué,― contestó Siwon, y se detuvo justo al lado de Heechul, apoyado contra la pared fría mirándole.
Heechul pensó en la última vez que él y Siwon habían estado tan cerca. Habían sido en la habitación de Heechul, justo después de que llegó a ser evidente que Hangeng no iba a elegir a Heechul sobre su nuevo
compañero.
Heechul tenía el corazón destrozado, y la sensación de que había sido usado. Corrió a su cuarto como una niña tontita y Hangeng no había ido allí para consolarlo, Siwon sí fue.
Siwon siempre tenía algo agradable que decir, incluso si no podía sentarse y charlar. El hombre nunca hizo a Heechul sentirse indeseable o incómodo. De hecho, su sonrisa se fue convirtiendo en algo que Heechul esperaba ver.
―Así que, ¿quieres bailar conmigo?― preguntó Siwon.
Eso pilló a Heechul desprevenido, y miraba fijamente al hombre, sintiendo su rostro arder. Incluso miró alrededor para asegurarse de que él no estaba de pie junto a una fuente de fuego, o un respiradero o cualquier cosa que produciría calor.
No... Él no lo estaba. Lo que significó que él se estaba ruborizando.
―¿Q-quieres bailar contigo?― Preguntó Heechul.
Siwon se encogió de hombros, y tenía una sonrisa de confianza en su rostro, una que a Heechul le gustó y nunca había visto antes.
―Si eres ese tímido, podemos bailar aquí. Todavía se puede oír la música empezando a sonar.
Eso era verdad. Heechul la podía oír, y él no podía negar el hecho de que Siwon era impresionante. Probablemente era uno de los mejores en el equipo de guardias de Hangeng. Cuando Heechul había estado enamorado de Hangeng, secretamente siempre había pensado que Siwon era muy guapo. Por supuesto, en aquel entonces,Hangeng había estado en la parte superior de la lista de los hombres más guapos en el Clan, con su pelo rojo y ojos azules. Él tenía su cabello trenzado, que fue interesante ya que, en la fiesta, Heechul podría haber jurado que lo llevaba en una cola de caballo colgando en su cuello.
Siwon se acercó, entrando en el espacio de Heechul, y él no retrocedió. Su polla estaba dura, y estaba justo en la punta de su lengua aceptar un baile. Y quizá algo más después.
Heechul no era exactamente un buen partido. Era considerado por el resto del Clan la puta local, a pesar de que sólo había tenido una relación, con Hangeng, en toda su vida. De alguna manera, ser abandonado por el Gran Dragón significaba que Heechul era mercancía dañada.
Él tampoco tenía poderes naturales como Hangeng hacía con su fuego, y Lay tenía la curación. Incluso Siwon podía aparecer y desaparecer en bocanadas de humo.
Siwon también tenía una cantidad increíble de fuerza. Heechul había oído que el hombre había levantado una vez un camión justo por encima de su cabeza.
Eso no era lo que tenía a Heechul tan ansioso ahora, sin embargo.
Pensó en lo solo que había estado este mes, y cómo se hizo menos solitario porque Siwon nunca lo miró como si fuera una mancha para el Clan.
De repente, su corazón se llenó de cariño por el hombre. Incluso más cariño de que él se creía capaz de tener por otro hombre después de lo ocurrido con Hangeng. Hangeng ya no era tan extraordinario en la mente de Heechul y ahora que él pensaba, no lo era desde hacía un tiempo. Hangeng lentamente había sido reemplazado por alguien, y Heechul se alegraba por ese hecho.
―Entonces, ¿Cuál es tu respuesta?― preguntó Siwon.
―Aquí está mi respuesta―, dijo Heechul y se elevó de puntillas, suavemente apoderándose de la cara de hombre más alto, y dándole un beso en la boca.
Siwon gimió y cerró sus brazos detrás de Heechul. Él lo estaba levantando y aplastándolo contra su pecho, y luego Heechul se encontró siendo presionado contra la fría pared de piedra negra del castillo.
Siwon era más áspero de lo que Heechul pensó sería, y había algo casi violento sobre el beso, sobre la manera en que Siwon empujó su rodilla entre las piernas de Heechul y luego reclamó su boca con su lengua.
A Heechul no le importaba. Él gimió en el beso y con cada segundo que pasaba, sentía cada vez más a Siwonn. Pertenecía a este hombre. Quería ser suyo. Él quería que esto fuera diferente a todas las otras relaciones que había tenido en su vida.
―¿Heechul? -la voz de Siwon, sonaba más lejos de que lo que realmente estaba y sorprendió a los dos, maldición, aturdió a Heechul lo suficiente para que rompiera el beso. Tanto él como Siwon se volvieron para ver a... ¿Siwon?
―¿Siwon? ―preguntó Heechul, y miró al Siwon que sostenía en sus brazos, que había estado besando apasionadamente tan sólo unos segundos antes.
―¿Qué está pasando aquí?― preguntó el nuevo Siwon, mirando al hombre que todavía sostenía a Heechul con claro odio y recelo en sus ojos.
Heechul tuvo que alejarse del hombre que lo sostenía. De alguna manera, el hecho de que él todavía estaba mirando al otro Siwon en el pasillo, con una extraña sonrisa en su rostro, no inspiraba ninguna confianza.
―¿Quién eres? ― preguntó Heechul, y una punzada de miedo corrió a través de su cuerpo cuando este falso Siwon se volvió a mirarlo. La extraña sonrisa en su cara, y la mirada que él estaba dando a Heechul estaba más allá de horrible. Era como si el hombre estuviera mirando a través de él.
Este hombre era un extraño, y Heechul había aspirado su lengua en su boca.
Todo el cuerpo y la cara del falso Siwon brillaron y todo cambió. El cabello del hombre se hizo más corto y más ligero, convirtiendo un color rubio. El falso Siwon incluso se redujo un poco, y cuando su rostro apareció, era otra persona y Heechul se quedó mirando a...
¿Donghae?
―¿Qué demonios está sucediendo aquí?― gritó Siwon.
Donghae, el falso Donghae, extendió la mano y tocó suavemente la mejilla de Heechul. Heechul se congeló por completo. No podía moverse mientras la mano le estaba tocando.
Luego el falso Donghae sonrió.
―Volveré por ti,― dijo, se dio vuelta alrededor y huyó corriendo por el pasillo. No sólo huyó, él realmente se desvaneció mientras corría.
Siwon comenzó la persecución, corriendo quizás diez pasos pasando a Heechul antes de que se diera cuenta de que no podía lograr capturar... a quién coño que fuera.
Un metamorfo. Alguien que podría cambiar su forma, incluso su ropa, para ser quien quisiera. Heechul acaba de ser... esa persona le había engañado y...
Heechul se deslizó hasta el suelo. No podía mirar a Siwon, no podía siquiera pensar en lo que casi había hecho con un completo extraño.
No sólo un desconocido cualquiera. Peor que un extraño. Heechul no tenía idea de cómo el verdadero rostro del hombre incluso parecía.
Siwon estaba delante de él al instante siguiente, de rodillas con las manos sobre los hombros de Heechul. El hombre lo sacudió un poco hasta que Heechul le miró.
―¿Heechul? ¡Heechul! Mírame. ¿Necesito saber si estás bien?
¿Estás bien?
Heechul le miró, y luego apartó la mirada. Su estúpida polla estaba todavía dura y mirar fijamente a Siwon, los ojos del verdadero Siwon, no estaba ayudando en lo más mínimo. Él estaba tan jodidamente avergonzado de sí mismo. Por supuesto el verdadero Siwon no lo besaría y ni le tocaría de esa manera.
―¿Heechul?― le preguntó Roman suavemente.
Heechul meneó la cabeza.
―No, no estoy bien,― dijo.
―Siwon, cálmate, estoy investigando eso―, dijo Hangeng.
Pero a su mejor amigo y Segundo al mando no le importaba nada de eso.
―¡Un puto dragón que cambia de forma! ¡Haciéndose pasar por mí!
¡Tocando a Heechul!
―Lo sé, te escuché las primeras cinco veces,― dijo Hangeng. No le gustaba mucho lo que le había sucedido al chico tampoco. Ellos ya no estaban saliendo, no desde antes que Hangeng tomara a Henry por compañero. Él estaba felizmente enamorado de Henry pero la idea de alguien haciendo esto a Heechul, engañándolo, era exasperante.
Indignante, e incluso si él no estaba subiéndose por las paredes como Siwon hacía.
El hombre estaba caminando alrededor de la oficina, crujiendo los nudillos y gruñó como si fuera derribar los muros del castillo.
―Voy a matarlo. Quiero matar a ese hijo de puta, quiero que lo encuentren, y así rasgar su maldita garganta. ¡Joder!
―Tengo a Lee Joon y Kangin por ahí, interrogando a todos los que no estaban en la fiesta.
―¿Cuántas personas en el Clan son metamorfos?― exigió Siwon.
―¡Quiero hablar con todos ellos!
―Los tres estaban en la fiesta de ellos―, dijo Hangeng ―Los tres que conocemos.
―¿Qué conocemos?― dijo Siwon, cambiando de tema.
Hangeng se encogió de hombros.
―No es obligatorio que los miembros del Clan revelen cuáles son sus poderes, o si tienen alguno.
Era difícil ver a su amigo digerir eso, y Siwon tomó una respiración profunda, claramente tratando de calmarse a sí mismo.
―¿Por qué no están registrados?
Hangeng necesitaba mantener tranquilo a su amigo.
―Las únicas personas que necesitan registrar sus poderes son los protectores y guerreros por razones obvias. Todos los demás no tienen que hacerlo.
―Eso tiene que ser más de la mitad del clan. ¡Hay más de un centenar de nosotros!
Había casi doscientos.
―Lo sé―, dijo Hangeng.
Los hombros de Siwon no se hundieron, y no se veía como estaba a punto de perder toda esperanza en esto tampoco. Él tenía esa mirada determinada en su cara que le dijo a Hangeng que Siwon iba a hacer todo lo que podía para encontrar a este hombre.
―¿Por qué te importa tanto?― preguntó Hangeng.
―¿Qué?― preguntó Siwon, parpadeando confundido y pareció salir de su estado de ira, aunque sólo fuera por un momento.
―¿Por qué te importa? Heechul no resultó herido, y estabas con él antes de que sucediera nada. Estoy seguro de que está bien.
―¡Él no está bien! ―Gritó Siwon, y ahora él estaba siendo sarcástico con Hangeng.
―Si no lo trataras como a una mierda entonces lo sabrías.
Los ojos de Hangeng se ensancharon, y él voló inmediatamente hacia el otro hombre. Hangeng agarró a Siwon por la garganta y lo empujó contra la pared negra de su oficina.
Siwon le mostró los dientes a Hangeng, fue la primera vez en su vida que su mejor amigo había hecho una cosa así. Hangeng estaba teniendo problemas para mantener a Siwon contra la pared. El hombre quería herirlo.
―¡Siwon! ¡Siwon! ¡Cálmate ahora!
―¿Crees que estoy mintiendo? ¿O siendo demasiado grosero con el puto Gran Dragón?
―¿Qué demonios estás hablando?― preguntó Hangeng. ―Nunca íbamos a funcionar juntos. Terminamos mucho antes de que trajera a Henry al Clan. Yo nunca le engañé o traté mal.
―No, sólo quedaste con él después de traer a Henry. Rompiste su maldito corazón y decidiste que no importaba porque no lo amabas ya.
―Yo nunca quedé con él,― dijo Hangeng a través de dientes apretados.
―Le dejaste besarte. Le dejaste pensar que todavía había una oportunidad.
―Nunca...― comenzó a decir, y entonces se detuvo a sí mismo. Él podía recordar el día en que Heechul pidió hablar en privado con él. El chico le había llamado alejándolo de la mesa donde él estaba sentado con Henry. Hangeng había ido, sospechando que iba a escuchar algunos ruegos y suplicas más, pero había ido de todos modos, pensando que su siguiente negación de todo lo que Heechul estaba a punto de decir o hacer finalmente mostraran al chico que ya no estaba interesado en él.
Heechul había echado los brazos al cuello de Hangeng y le dio un beso, un último intento desesperado de buscar cualquier afecto oculto que Hangeng podría todavía mantener por él. Hangeng no había sido precisamente bueno con él. De hecho, él pudo ver que Heechul tenía el corazón roto cuando Hangeng no le devolvió el beso y actuó como si no hubiera sido
nada. En ese momento, él había asumido que actuar duro era lo mejor.
―No estaba tratando de hacerle daño―, dijo Hangeng suavemente, aflojando el apretón de su mano en la garganta de Siwon.
―Sí, pero lo hiciste―, respondió Siwon empujando a Hangeng. Él todavía estaba siendo sarcástico. ―No te importa una mierda cuando el resto del castillo lo llama una puta en su cara.
―Ellos... Yo no sabía que estaba pasando―, dijo Hangeng.
―¿Qué pensaste que pasaría cuando el Gran Dragón descartó al hombre con el que había estado en relación durante años por un lobo?
No me mires así. Me encanta Henry tú lo sabes.
―No lo parecía por la manera que lo dijiste―, dijo Aris.
Roman lo ignoró.
―Hay otros en el castillo que todavía piensan diferente. Piensan que porque le dejaste por un lobo, entonces significaba que sólo estaba allí para mantener caliente tu cama.
No hubiera sido tan sencillo. Hangeng y Heechul habían estado saliendo y cortando durante años. Habían luchado y follado de forma increíble, nunca cortaron definitivamente, pero nunca estuvieron enteramente juntos. Hangeng no había pensado en cómo tomar a otro hombre como su compañero le afectaría. Él no había pensado que sería tan difícil para Heechul, teniendo en cuenta que siempre estaban rompiendo.
Pero luego él fue traído de vuelta a la pregunta de por qué n estaba tan cabreado por ello, y entonces de pronto tuvo su respuesta. Fue tan inesperado que él casi se cayó como si le hubieran golpeado.
―Tú lo amas, ¿verdad? 103
La boca de Roman cayó, y él caminó lejos de Aris. El silencio fue muy revelador.
ultimo capitulo
Donghae no estaba demasiado contento de tener a todo el clan de dragones mirándolo como si él fuera el enemigo otra vez, pero después de lo ocurrido a Heechul, él lo comprendía.
Para ser justos, no todo el Clan. La mayoría de la gente había oído la historia que Siwon había contado a Hangeng, y sabían que había sido otro dragón, uno con el poder de cambiar su forma.
¿Por qué un dragón haría eso con los suyos? Donghae no tenía ni idea, pero sólo algunos de los dragones en el Clan simplemente se aferraban a un solo hecho. Que quienquiera que fue se había transformado en Donghae antes de escapar, y eso era todo lo que les importaba.
No parecía importar que Donghae hubiera estado en el gran salón con todos los demás, bailando con su compañero y llenando su cara de torta y dulces cuando tuvo la oportunidad. De hecho, hubo algunos
dragones que pensaban que todo fue una especie de truco mental para que pudiera ir y causar problemas en el castillo, haciéndose pasar por otras personas.
Explicó a algunas personas que su única habilidad era el poder de cambiar a un lobo y mientras la mayoría le creyeron, no fueron todos, unos pocos aún tenían sus teorías de conspiración.
Y luego estaba el pobre Heechul. Donghae no era del único que se murmuraba en el castillo.
Siwon se había puesto furioso, y todo el mundo, incluyendo Donghae, podía oír lo que el Segundo al mando del castillo había gritado en la oficina de Hangeng, queriendo la sangre del hombre que había engañado a Heechul y casi violado.
Donghae estaba totalmente de acuerdo con eso. Engañar a una persona para tener relaciones sexuales no era mejor que ser violado, y quería venganza por amor a su amigo también.
Por supuesto, debido a la percepción que todos en el castillo tenían sobre Heechul, los chismes contra él parecían haber crecido mucho peor en un corto periodo de tiempo. Había sido tan malo que Heechul se había desterrado a su cuarto, y apenas mostró su rostro en las comidas excepto para tomar un bocado rápido y luego volver corriendo a la seguridad de su habitación.
Donghae defendió al chico cuando escuchó algo, pero todavía era uno de solamente tres lobos en un Clan de dragones, y no quería dar un mal nombre a otros hombres lobo comenzando a una discusión. Él deseaba poder gritarle a la gente que sonrió y llamó a Heechul todo tipo de nombres. Él deseaba poder cambiar en su lobo y arrancarles los ojos.
Después del evento con el dragón que cambió de forma, Donghae y su hermano tuvieron que ponerles protección otra vez. Necesitan escoltas. Dongwa tenía casi siempre a Amber con él y las crías no parecían preocuparse por las cosas que estaban sucediendo con los adultos, pero un guardia estaba programado para trabajar con Amber por lo que el hermano de Donghae, siempre estaría a salvo.
Con Donghae era lo mismo. La única diferencia era que su escolta siempre era Eunhyuk. Por desgracia, eso significaba que tendría incluso menos tiempo en encontrar a su hermano.
―Estoy empezando a pensar que no lo encontraremos―, dijo Eunhyuk.
Estaban sentados en su cama, cada uno de ellos discutiendo como terminarían los próximos eventos, y cuánto tiempo tendrían que necesitar escoltas.
Donghae no esperaba oír esas palabras salir de boca de su amante, y estaba atónito al oírlas. Sorprendido y enfadado, Donghae agarró a Eunhyuk por los hombros.
―¡No! ¡No vas a darte por vencido!
―Han sido semanas, Donghae. Semanas y todavía no lo encontramos.
―¡Todavía hay una oportunidad!― Donghae insistió. No quería que su compañero tuviera que sufrir la pérdida de un hermano. No lo quería para nadie.
―No la hay―, admitió Eunhyuk, y cuando miró a Donghae, su fuerte rostro estaba tan triste y derrotado que lo sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago. ―Pero quiero que pienses acerca de esto. Si los cazadores se hubieran llevado a tu hermano, y él hubiera estado desaparecido durante semanas sin ningún rastro de él, ¿crees que él estaría vivo?
La garganta de Donghae se cerró. Sólo el pensamiento de algunos cazadores tomando y dañando a su hermanito fue suficiente para ponerle enfermo. Era nauseabundo, y no sabía cómo Eunhyuk podía seguir funcionando.
Pero Donghae aún no quería que renunciara. No, quería que Eunhyuk mantuviera alguna esperanza hasta que él hubiera visto al menos un
cuerpo y fue capaz de decir un adiós apropiado.
―Me lo contaste todo acerca de tu hermano. Me dijiste que una vez se las arregló para ganar una pelea contra cinco Templarios él solo, cuando los dos estaban atrapados.
Eunhyuk logró darle una pequeña sonrisa.
―Sí, él me salvó la vida aquel día.
―Y entonces... ¿Cómo fue eso que me contaste cuando eráis niños? Los dos juntos vencieron a un adulto espeluznante que intentaba llevarlos lejos de tus padres.
La sonrisa de Eunhyuk se convirtió en un poco menos forzada.
―Dimos un susto de muerte a nuestros padres, caminando todo ensangrentados. Pensaron que nos habíamos peleado entre nosotros.
―Tu hermano es duro y es resistente. Dudo que se hubiera hecho uno de los guerreros de Hangeng si no lo fuera.
Eunhyuk lo miró por unos segundos, y luego respiró hondo antes de soltar el aire.
―Está bien. Tienes razón. No voy a renunciar a él todavía.
―No te preocupes, yo tampoco―, dijo Donghae. ―Pídele a alguien para escoltarme, así puedes sacar tiempo para salir a buscarlo. Eres un buen rastreador. Debes ser capaz de hacer eso.
―Pero, ¿cómo puedo confiar en alguien, cuando alguien en este castillo intentó engañar a Heechul así y luego trató de echarte la culpa?
Donghae no estaba totalmente seguro que ese daño colateral fuera intencional, pero no era el punto de la conversación.
―Tengo un buen sentido del olfato,― dijo Donghae. ―O me quedo con Henry entonces. Conozco su olor bastante bien, así que no creo que un metamorfo me pueda engañar―, dijo.
Eunhyuk volvió a respirar profundamente y luego asintió. Entonces él sonrió, una sonrisa real, antes coger a Donghae por la nuca y acercarle para un beso suave.
Entonces Donghae estaba sonriendo. Era una sensación interesante, sonriendo mientras intentaba besar, con ambos de sus labios estirados
ampliamente.
Donghae alcanzó entre las piernas de Eunhyuk y agarró el bulto en sus pantalones de cuero. Se deleitaba en el suave gemido que salía de la garganta de Eunhyuk.
Eunhyuk empujó sus caderas contra la mano de Donghae, y luego sus dedos más grandes fueron abriendo la camisa de Donghae y deslizándola fuera de sus hombros.
Las manos de Eunhyuk eran ásperas pero cálidas contra la piel de Donghae, y era jodidamente increíble cuando él se arrodilló delante de Donghae, abriendo sus vaqueros y luego sacando la polla de Donghae, que ya estaba dura.
Inmediatamente él aspiró la cabeza en su boca, y Donghae casi se corrió. Él puso sus manos en el pelo negro de Eunhyuk, lanzó su cabeza hacia atrás y gimió.
―Oh, sí. Sí, jódeme.
La succión de la boca mojada de Eunhyuk era tan fuerte, y el hombre mantuvo sus labios firmes conduciendo a Donghae a la locura. Empujó su culo hacia delante en la cama, tratando de empujar su polla más profundamente en esa boca caliente. Se sentía tan condenadamente bueno que él se habría corrido vergonzosamente rápido si Eunhyuk no se hubiera apartado.
El hombre tenía una mirada caliente en los ojos, lamió sus labios y subió en el cuerpo de Donghae. Tenía la mirada de un depredador acechando a su presa.
Donghae no era un Alfa, pero no era un Omega tampoco. Por esa razón, no era demasiado sumiso, y no era tan dominante. Él debía estar en algún lugar de en medio, pero a pesar de esto, le encantó cuando Eunhyuk le dio esa mirada, y él agarró su polla cuando su amante se subió sobre su cuerpo.
―Jódeme, por favor― Pidió Donghae.
―Hmm,― dijo Eunhyuk, dejando que sus dedos jugaran con sus pezones, que endurecieron bajo el toque, y entonces él trazó los bordes del amuleto de escama de dragón que Donghae llevaba todavía. A Donghae no le gustaba quitárselo y sólo lo hacía a regañadientes cuando tomaba un baño.
―Creo que te lo mereces. ¿Realmente no te importaría si me voy la mitad del tiempo? No me hace un buen compañero.
―Serías un compañero peor si das la espalda a tu única familia. Ve y encuentra a tu hermano, y vuelve a mí solamente cuando estés convencido que has hecho todo lo que pudiste para conseguirlo.
Eunhyuk se inclinó y le besó. El hombre empujó su lengua dentro de la boca de Donghae, y Donghae se apoderó de su pelo firmemente y gimió.
―Te amo―, dijo Eunhyuk y sus ojos brillaban, o tal vez fue sólo la luz de la chimenea de su habitación, pero brillaban. ―Joder, te amo.
Y ahora el hombre iba a reclamarle. Donghae se estremeció de placer ante la idea de la enorme lanza de Eunhyuk clavándose dentro de él, haciéndole gemir y estremecerse de placer indefenso.
Donghae puso su brazo alrededor del cuello musculoso de Eunhyuk, y él utilizó su mano libre para continuar su masaje de bombeo de la polla del Shifter dragón.
―Yo también te amo― dijo Donghae. ―Ahora, date prisa y me jodes.
FIN
Y asi este el final de un libro mas el sgte es sobre el kailu subire el primer capitulo si puedo mas tarde o talvez mañana el libro es DE DRAGONES Y LOBOS 3: EL GURRREO DRAGON U EL LOBO OMEGA
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