viernes, 19 de enero de 2018

DE DRAGONES Y LOBOS LIBRO 15 LA SUMISIÓN DEL LOBO

El lobo Alfa Jung Junho acaba de ser forzado a someterse al Gran Dragón después de su traición. Ahora, él es un lobo Alfa en un Clan dragón, pero no terminó allí. El Gran Dragón quiere que escoja un compañero de su Clan, cimentando su lealtad a los dragones para siempre.
De los voluntarios, él elige a Kim Jaejoong, quien odia a los lobos Alfa lo suficiente como para tratar de matar a Junho en su primera noche juntos.     
Junho ahora está apareado con su nuevo compañero y lo suficientemente intrigado como para que quiera quedarse. 
Jaejoong tiene algo en él que hace a Junho querer hacer algo que él nunca ha hecho con nadie. Quiere cuidar de él, consolarlo y protegerlo de la amenaza de los otros Alfas cuando atacan el castillo.
Jaejoong se entera de que Junho no es como cualquier otro Alfa, y que tal vez, sólo tal vez, quiere hacer lo que tienen juntos trabajar




CAPITULO 1

―He decidido con quién quiero aparearme ― dijo Junho, mirando hacia abajo tres hembras y un macho .
Solo uno de ellos le interesaba y ese era el chico que seguía mirando hacía abajo en el suelo ,como si él no tuviera el valor de mirar a Junho a la cara. Eso no fue lo único interesante sobre él tampoco .No solo mirada también la manera de apretar sus puños y la forma en que sus puños temblaban ligeramente.
Kris parecía sorprendido por su anuncio.
―Dije que podías hablar con ellos y conocerlos. No tienes que elegir ahora mismo.
―Lo sé, pero quiero hacerlo ― dijo Junho, y apuntó con su dedo. ― Ese mismo, el rubio.
Podría haber sido rubio, o tenía el cabello castaño increíblemente claro, pero puesto que las dos hembras tenían el cabello de color oscuro, y una era pelirroja, no había duda de que Junho apuntaba hacia el chico.
Las hembras se miraban entre sí, la decepción en sus ojos y los celos hacia el chico, que estaba mirando a Junho por primera vez, con ojos sorprendidos y amplios.
Tiene los ojos azul claro. Son agradables de mirar. Él chico es agradable para la vista.
Eso es bueno. Si voy a ser forzado a hacer esto, por lo menos quiero escoger a un compañero que sea un regalo para los ojos. Las hembras son muy bonitas, pero el chico es más hermoso que ellas, si esa es la palabra adecuada para un hombre. Eso, y que me siento muy curioso por saber qué pone ese ceño en su cara.
Obviamente soy yo.
Pues vale, voy a lidiar con eso. Si este dragón está cabreado conmigo, voy a dejar que descargue un poco de esa agresividad. Yo no debería ser el único en sufrir por esto.
Si alguien que no entendiera lo que estaba sucediendo caminara cerca, podría haber asumido que un macho y tres hembras estaban siendo ofrecidos a Junho porque eran una especie de recompensa para él.
  No.
Junho tenía que aparearse con uno de ellos.
Él era un lobo Alfa en un castillo lleno de dragones, y tuvo suerte de que estos dragones no lo despedazaran por lo que casi había hecho contra ellos.
Junho lo habría hecho.
Si hubiera sido el Alfa, o el Gran Dragón en este caso, habría
arrancado la cabeza de cualquier persona que pusiera a su Manada en peligro.
El hecho de que se vio obligado a someterse, para tener a su lobo
cambiando de líder de su ex líder Alfa Clyde, a un Gran Dragón de todas las personas, fue misericordioso. Tan misericordioso que él tenía que preguntarse acerca de las habilidades de Kris como líder.
Por supuesto, el hombre también había engañado a Junho haciéndolo pensar que él iba a morir, y que ya había ejecutado a Baekhyun y aunque Junho no quería admitirlo, él casi tuvo miedo de mearse encima.
Así que tal vez Kris no era tan suave o benigno, después de todo. De hecho, el hombre claramente quería asegurarse de que Junho iba a ser fiel a él, por lo tanto, esa era la razón de por qué Junho tenía que elegir un compañero.
Si Junho se acoplaba y se enamoraba de un dragón, entonces sería fiel por el resto de su vida. K podría ser asesinado mañana y la lealtad de Junho todavía estaría con el Clan.
―¿Junho ? ¿Me has oído?― Preguntó Kris.
―Te he oído ― dijo Junho, aunque apenas volvió la cabeza para mirar al dragón a los ojos. ― Pero he hecho mi elección. Es él a quien quiero.
El dragón se erizó.
―Tengo un nombre ― dijo, esos ojos azules iluminándose con ira.
¿Ese ceño de antes? Eso fue una leve irritación en comparación con esto.
Junho no podía dejar de sonreír ni un poco.
Oh, ¿así que él es del tipo que está más guapo cuando estaba
enfadado? Dios, voy a esforzarme por mantener al chico cabreado, se ve realmente sexy... ¡está para comérselo!
La forma en que sus ojos brillan, las mejillas sonrojadas y fosas
nasales dilatadas como si quisiera saltar sobre mí y... hacer ¿qué?
¿Pelear conmigo?
El chico no era lo suficientemente grande como para ganar una pelea. No era tan pequeño como un Omega, pero no era tan grande como los guerreros, o como Junho era, para esa materia.
Kris miró entre Junho y el dragón.
Junho estaba de pie en una plataforma junto a Kris y Yesung, el dragón que le venció en la lucha y lo obligó a someterse, junto con los otros guerreros dragón, por lo que Junho estaba en la interesante posición de ser capaz de mirar hacia abajo en todo el mundo en el gran salón.
Muchos ojos lo miraban desconfiados, aunque algunos eran especulativos y esperanzadores. Ninguno estaba tan cabreado como el dragón masculino que iba a ser compañero de Junho.
Kris realmente se agachó, pero todavía no fue suficiente para ponerlo en el nivel de los ojos con el hombre, pero incluso entonces, Junho tuvo que preguntarse qué demonios estaba haciendo. Ningún Líder debía permitirse estar tan bajo frente a la gente que gobernó.
―Jaejoong, si no quieres acoplarte a él, entonces da un paso atrás ahora. Solo quiero personas que estén dispuestas.
¿Su nombre es Jaejoong ? Un nombre bonito y fuerte.
Al principio Junho pensó que Kris haría otra muestra de debilidad por dejar el acto desafiante pasar, pero todo lo que Kris tenía que hacer fue levantar una ceja e inclinar ligeramente su cabeza hacia el lado. La mirada en sus ojos era peligrosa. Kris no se veía atractivo o sexy cuando estaba enfadado, no como Jaejoong  lo hizo.
Jaejoong bajó sus ojos para su líder y cambió de puesto en sus pies. La ira derritiéndose lejos de él en silenciosa alerta.
―Lo siento, Kris― dijo, mirando de vuelta para arriba con un
poco más de sinceridad. ― Pero estoy dispuesto.
―No lo pareces ― dijo Kris, y entonces él gesticuló hacia las hembras. ― ¿Alguna de ustedes todavía está dispuesta?
Las tres asintieron con impaciencia antes de encender los ojos esperanzados hacia Junho. No quería ser parte de esto.
Si estas hembras pensaban que era un perro enfadado que sólo necesita el amor de una mujer para ser domado, entonces no quería ser parte de esto. No quería ser domesticado y no quería ser mimado por una mujer que sólo se sentía atraída a él, porque ella sentía pena de él.
―Muy bien, ¿ves? ―Preguntó Kri. ― No necesitas ofrecerte a ti mismo porque sientes que estas señoras aquí necesitan protección.
Están dispuestas y más que ansiosas por lo que parece.
―Yo también ― dijo Jaejoong. ― No estoy aquí porque quiera proteger a las hembras de él.
―Entonces ¿por qué estás aquí?
Junho estaba ansioso por saber la razón de eso también, pero todo lo que Jaejoong hizo fue girar una mirada fulminante hasta Junho .
―Quiero aparearme con él ― dijo.
No era una respuesta a la pregunta de Kris, pero tal vez el Gran Dragón se dio cuenta de que no estaba a punto de conseguir más del chico porque él sacudió su cabeza y se enderezó.
--Muy bien.Si quieres aparearte con el vale es tuyo Junho te escogió .¿O has cambiado de opinión ?--pregunto Kris.
Clyde habría forzado a cualquier par juntos, que él asumió que sería una buena combinación, o para crear fuertes cachorros. No habría habido ninguna pregunta, ni posibilidades de retroceder.
Aunque molestó a Junho  que le preguntara una y otra vez, estaba agradecido en nombre de Jaejoong sin realmente entender por qué.
―No, no he cambiado de opinión. Lo quiero a él.
―Jaejoong ― dijo Jaejoong, mirándolo otra vez. ― Llámame por mi nombre.
Junho apenas sonrió para él otra vez.
Mono y con fuego en él también.
Ese fue el tipo de cosa que Junho  encontraba atractiva, que él buscó en una pareja sexual. El problema era que él nunca había mantenido a alguno de sus amantes por mucho tiempo. No tenía sentido correr el riesgo de volverse apegado o dar a Clyde algo que pensó que podría utilizar contra Junho en el futuro.
Si este chico va a ser mi compañero, entonces nadie será capaz de apartarlo de mí. Ningún Alfa amenazará con desmembrar a Jaejoong frente a mí si no hago lo que ellos quieren.
¿Hasta dónde será capaz de llevar esto? ¿Si le cabreo un poco más conseguiré que se vea más delicioso de lo que ya es?
―Claro que sí, cielo, te llamaré como tú quieras que te llame.
Eso pareció hacer el truco cuando la cara de Jaejoong se oscureció con más rabia. El chico parecía listo para explotar. Fue interesante de ver.
Kris suspiró.
―No sé lo que está sucediendo contigo, pero date prisa y dale la mordida de apareamiento antes de que cambie de opinión y escoja a una de estas hembras dispuestas para ti ― dijo Kris.
Kris se inclinó un poco, manteniendo su voz baja de modo que sólo Junho le oiría, pero con todos mirando eso en el gran salón sabrían que se le estaría dando un consejo preventivo.
―Si alguna vez descubro que lo lastimaste para vengarte de mí, no habrá segundas oportunidades, ¿me has entendido?
Junho quitó su brazo del agarre de Kris. Eso solo le dejó las
marcas de rasguños, pero no le importaba y no hizo ninguna mueca de dolor tampoco.
―Será mi compañero. Yo no lastimaría a mi compañero o haría
cualquier cosa para hacerlo sentir inseguro o infeliz. Ese es el punto de todo esto, ¿no?
Los ojos de Junho cambiaron. Las pupilas negras cambiando en cortes de diamante que se encuentran a menudo en reptiles y serpientes.
―Sé que no será instantáneo. Sólo porque lo muerdas, no significa que vas a amarlo de inmediato. Estoy hablando de antes de que se establezca.
Junho miró hacia abajo en el dragón cabreado, que estaba mirando fijamente para los dos pareciendo como si estuviera molesto.
Junho honestamente no se sorprendería si el chico intentaba cortar su cuello mientras dormía, por cualquier motivo, y en un alarde de valentía, Junho dio un golpe en el hombro de Kris como si fueran viejos amigos o algo.
--Sin promesas --dijo y entonces el salto de la plataforma aterrizando delante de su futuro compañero .--Ahora bien cielo solo inclina tu cuello un poco hacia un lado y todo terminara antes que te des cuenta.

CAPITULO 2

Kim Jaejoong ya había decidido que odiaba a este lobo más que a otro lobo en el mundo entero. Ya era bastante malo que Kris haya traído años omegas a la montaña que se hubiera acoplado a uno de ellos pero ahora el estaba integrando traidores al clan.
Al Baekhyun se había acoplado con Chanyeol uno de los guerreros y el guerrero había ido amenazando a cualquiera y todos los que habían hablado mal de él después que Baekhyun  había sido declarado culpable de conspirar contra el Clan.
Vale, puedo entender que uno de los guerreros no quisiera que su compañero fuera ejecutado. Yo tampoco querría eso para cualquiera,  pero ¡joder! ¡Uno de ellos debe ser castigado! ¡Estos Alfas han intentado robar secretos del castillo!
Habían hecho planes para furtivamente volver con su líder bastardo y contarle el diseño de las salas del castillo, dónde todos dormían y cómo mejor entrar y salir antes que nadie lo notara siquiera.
Este lobo debía pagar por eso, y puesto que nadie iba a hacer nada al respecto, Jaejoong lo haría.
Él silbó para el lobo cuando el hombre le dijo con esa voz arrogante que inclinara el cuello hacia el lado. Él deseaba que el hombre usara su nombre ya, por lo menos dándole el respeto por eso mucho antes de que él hundiera sus dientes en la garganta de Jaejoong.
Nope. Él ni siquiera va hacer eso, porque es un lobo y un verdadero hijo de puta.
Jaejoong  podía admitir que estaba un poco asustado cuando llegó el momento de inclinar su cabeza y su corazón saltó cuando el tibio aliento pasó en cascada hacia abajo a lo largo de su cuello y la clavícula. Se estremeció como si tuviera frío, pero no lo tenía.
Sentía calor recorriendo todo su cuerpo, a pesar del miedo por los dientes del lobo, a pesar del dolor que sabía que esto iba a traer. Jaejoong estaba completamente aterrorizado.
El lobo podría estar jugando un truco para cortarme el cuello y beber mi sangre. Algunos lobos hacen eso, ¿no?
Jaejoong tragó duro, pero sabía que sólo lo hizo ver como si él estuviera aún más aterrorizado de lo que estaba.
Cojonudo, incluso mi puta voz tenía que temblar.
―Bueno, no te preocupes ― dijo el lobo, y sus labios realmente pasaron sobre la piel de Jaejoong, como si se estuviera preparando para besarlo o algo así. ― Sólo te dolerá durante unos segundos.
Jaejoong podría haber dicho algo inteligente al hombre, aunque fuera solo para hacerlo callar y seguir con esto, pero entonces el más horrible dolor físico que sintió alguna vez en su vida lo golpeó como si le dieran con 100 mil voltios de electricidad.
Abrió la boca para gritar, pero nada salió mientras su cuerpo parecía tener espasmos y se congelaba al mismo tiempo.
No puedo moverme.
¡No puedo respirar!
Pero entonces algo sucedió.
Todo cambió.
Ya no dolía tanto mientras que sí que quemaba mucho. Jaejoong podía sentir los caninos afilados del lobo dentro de él, perforando profundamente y acercándose peligrosamente a las arterias principales, pero no estaba preocupado por eso ya, y ya no sentía dolor.
De hecho, el placer empezó a hincharse dentro de él. No un tipo suave de placer, como disfrutar de una bebida fría en un día caluroso o estirar sus alas para volar después de un largo invierno atrapado.
No, esto era completamente y totalmente sexual.
Su polla se hinchó entre sus piernas y sus testículos se apretaron. El placer se movió como si una corriente eléctrica viajara desde sus caderas a su pecho y pezones, haciéndolos apretarse en brotes cuando cada pelo de su cuerpo se puso de punta.
Nunca se sintió tan vivo y poco a poco, cuando el movimiento de su cuerpo estaba todavía fuera de su alcanze el lucho  para levantar sus manos al cuello del lobo y colgarse.
Entonces él hizo algo completa y totalmente humillante que sabía que nunca iba a ser capaz de olvidarlo, sobre todo porque él lo había hecho frente a todo el maldito Clan.
Jaejoong gimió.
Él dejó escapar un gemido de placer, y lo que era peor, al segundo que el ruido salió de su boca, él llegó al orgasmo. El placer construyéndose dentro de su cuerpo sólo entró en erupción sin previo aviso, y se corrió en sus pantalones por este maldito lobo, al que estaba aferrándose sólo para evitar caerse, como si fuera una especie de adolescente, como si fuera una de esas hembras desesperadas que vieron a Junho como si él fuera el premio gordo.
¡Lo que es demasiado porque el hombre no es guapo!
¡No me siento atraído por él!
¡Y desde luego no me gusta ser mordido!
No quería nada más que salir de allí lo antes posible, para huir y ocultar su rostro de todos los que sin duda habían visto su humillación. Quería estar tan lejos de aquí como fuera posible, pero Junho todavía estaba aferrándose a él, manteniéndolos pecho a pecho.
El hombre tenía a Jaejoong sujeto tan firme que él era capaz de sentir cuán fuerte que latía el corazón del lobo. Todavía podía sentir el tibio aliento del hombre mientras respiraba por su nariz. Y también sentía las manos de Junho mientras sostuvieron firmemente las caderas de Jaejoong.
Jaejoong estaba agarrando a Junho como si se estuviera ahogando en una piscina y necesitaba a alguien para sujetarlo, porque si no lo hacía, él iba a caer de rodillas.
Eso junto con el hecho de que los dientes de Junho  todavía estaban en su cuello significaba que él realmente no quería ser alejado bruscamente ahora. No cuando había la posibilidad de que los afilados dientes podrían sólo morderlo aún más duro y llevarse un pedazo de la de Jaejoong a la que el tenia mucho cariño.
―Yo-yo estoy muy bien. Suéltame ― dijo Jaejoong.
Junho  no se movió, sus grandes manos se quedaron justo donde estaban, y continuó respirando profundamente, hacia adentro y hacia afuera, hacia adentro y hacia afuera.
Oh dioses, como un lobo, eso significaba que Junho  tenía un súper sentido del olfato. Podía oler el semen de Jaejoong. Él sabía lo que había sucedido. Había la posibilidad de que algunos de los otros dragones en el gran salón no supieran, pero por el silencio y porque sentía tantos pares de ojos sobre él, lo dudaba.
Todos sabían, y para los que no, bueno, la noticia iba a difundirse muy rápido.
Dioses por favor, tierra trágame. Me acabo de correr por el mordisco de un lobo Alfa.
Esto es degradante.
―Te dije que me soltaras ― silbó Jaejoong, tratando de mantener su voz baja para no humillarse a sí mismo aún más, llamando más la atención a lo que ya era uno de los peores días de su vida.
No el peor, pero casi.
Los labios de Junho  lentamente retrocedieron. Jaejoong, aún no había estado plenamente consciente de cómo había estado presionándose contra su piel, y luego Jaejoong parpadeó cuando sintió los dientes moverse hacia atrás y fuera de su piel.
Fue especialmente extraño cuando la piel se estiró aun un poco mientras fueron quitados lenta y suavemente los dientes.
Entonces Junho hizo algo aún más inesperado. Su lengua lamió sobre la herida que acababa de crear.
Genial. El lobo está lamiendo mi sangre.
Era repugnante y aún peor era la manera en que Jaejoong se estremeció involuntariamente, su estúpida polla crispándose y endureciéndose otra vez mientras estaba a punto de sacar algo de esto.
Junho era fuerte, sin embargo, y él no se movió. Él sólo mantuvo sujeto a Jaejoong cerca, incluso mientras miraba sobre su hombro a Kris.
―¿No quieres, no sé, comer con él o algo antes de llegar a eso? ―
Preguntó Kris. Él sonaba como si intentara dar a Jaejoong algún
tiempo para adaptarse antes de que él y Junho fueran todo recto a follar.
¡Ja!
Sus pensamientos eran tan morbosos que él no podía incluso detenerse a sí mismo de inhalar una risa cuando pensó en la palabra recto en la misma frase con follar con el otro hombre. Los seres humanos, los Templarios especialmente, amarían un chiste como ese.
―No. Tú me lo entregaste, ahora quiero terminar esto ― dijo Junho. ― ¿Debo llevarlo de nuevo a mi celda? Es un lugar realmente agradable para follar a mi compañero por primera vez. ¿No estás de acuerdo, cielo?
Le tomó a Jaejoong medio segundo para darse cuenta de que Junho estaba hablando con él. No porque no hubiera entendido el "cielo". Eso quedó demasiado claro, y le sacaba de quicio. Sólo que todavía estaba muy aturdido sobre todo lo que estaba sucediendo.
―No me llames así ― dijo Jaejoong, no estando seguro de qué otra cosa podía decir.
Kris suspiró.
Jaejoong estaba demasiado avergonzado para mirar a la cara del Gran Dragón, pero la voz del hombre lo dijo todo. Él estaba poniéndose frustrado, y claramente estaba repensando todo esto. 
Jaejoong oyó un pequeño gruñido retumbar por el pecho de Kris.
¡Está loco! ¿Qué coño hace este Alfa sintiéndose tan posesivo? Nos acabamos de conocer, así que no es como si fuera a perder algo si decido dejarlo.
Pero entonces supuso que era como todos los Alfas funcionaban.
Eran todos tan condenadamente posesivos y celosos que incluso
cuando no querían algo, si alguien trató de quitarles un juguete con el  que no estaban jugando, perdían todos los malditos tornillos.
¡Hostias! No soy un hueso por el que haya que pelear y ni por todo el oro del mundo voy a dejar que Junho crea que lo soy.
Y él iba a dejar clara esa opinión, justo después de que saliera de aquí y tuviera permitido limpiarse. Sólo porque él quería matar al hombre no significaba que quería hacerlo mientras que sus malditos pantalones estaban mojados.
Kris dejó escapar otro suspiro antes de que él hablara.
―¿Yesung ? ¿Puedes llevarlos a un dormitorio de repuesto?
―¿Dormitorio de repuesto? ― Junho le preguntó. ― ¿Y su cuarto? ¿No estoy acoplado a él ahora? ¿No deberíamos pasar tiempo en su habitación?
Kris estaba en silencio, como si lo estuviera contemplando.
―Jaejoong , ¿quieres llevarlo a tu habitación?
Jaejoong lo entendió. Él lo hizo. Kris sólo quería que Junho  tuviera un compañero al que sería leal.
Alguien para evitar que el hombre luchara contra su lealtad a Kris. Tal vez esperaba que Junho y Jaejoong podrían tener dormitorios separados hasta que estuvieran listos para compartir o algo así, hasta que supieran que podrían fácilmente dividir el mismo espacio y convivir juntos.

―Él puede ir a mi habitación ― dijo Jaejoong. ― No es que importe de todos modos.
Desde la esquina de su ojo Jaejoong vio la manera en que Kris le estaba dando esa mirada extraña.
Sí, definitivamente no sueno como alguien que está feliz de estar acoplado, y no lo estoy. Solo quiero acabar con esto.
Además mis armas están en mi habitación de todos modos ,además después que mate a Junho no creo que se me permita vivir de todos modos.


CAPITULO 3

Ryeowook vio desde atrás cómo Junho mordía a Jaejoong en el lado del cuello. El suspiro con la vista ,celoiso de lo que el dragón conseguía apezar que literalmente solo conocía el nombre del hombre después que él se ofreciera como un posible compañero.
Yo no lo hubiera hecho. Yo no lo habría hecho por Baekhyun o Junho . Los dos me asustan demasiado, pero joder, todavía estoy celoso.
Él estaba celoso por lo que la mordida significaba, y él también
estaba celoso porque Jaejoong gozó claramente con ser mordido. El gemido de placer que el chico había dejado salir era señal suficiente de que él realmente se conectó a Junho.
Una mordida de apareamiento es algo muy serio. Es un símbolo de pertenencia al lobo que la dio... pero sentir placer de esa manera, ¿incluso después de sólo acabar conocerse por primera vez?
Eso significa algo. Es una señal de que son compañeros predestinados. Dios, Junho  había estado cerca de ser asesinado por lo que casi hizo al Clan... y ahora que se integró al Clan ganó a su verdadero compañero.
Mientras que el hombre que es mi verdadero compañero no quiere tener nada que ver con conmigo.
Cuando Junho y Jaejoong fueron escoltados fuera del gran salón por Yoochun, Ryeowook vio a los dos salir, viendo como Junho mantenía un brazo posesivamente sobre los hombros de Jaejoong, aunque el dragón parecía muy infeliz sobre todo el asunto.
A lo mejor le pasa como a Yesung. Tal vez odia la idea de estar acoplado a alguien que es parte de la especie que ha a odiado durante tanto tiempo.
¿Yesung puso mala cara cuando llegué y forcé el acoplamiento? ¿Sentirá incluso el mismo tirón que yo siento? Si tengo que ser honesto ni siquiera lo sé.
Al mismo tiempo, estaba seguro de que el Guerrero dragón sentía lo mismo que Ryeowook, pero ahora, después de ser rechazado tantas veces y ver la mirada en la cara de Jaejoong, cómo si odiara que le hubieran quitado la decisión de elegir un compañero. Bien el estaba empezando a pensar dos veces el asunto.
¿Qué pasa si lo que siento es sólo un medio acoplamiento?
Soy un lobo después de todo
Vale, soy un Omega, pero todavía soy un lobo, soy el que siente el tirón de apareamiento más fuerte, especialmente puesto que los lobos y los dragones tradicionalmente no vienen juntos por pares de acoplamiento.
Demonios, Ryeowook se había enterado hace poco que otro Clan de dragones había hecho tal cosa, y para lo que él sabía, eran los únicos.
¿Qué pasa si siempre me siento así, como si estuviera preso con él y mi lobo, anhelando a alguien que no me quiere?
―Pareces bastante perdido en tus pensamientos.
Ryeowook saltó, y cuando miró hacia arriba, Yesung estaba de pie sobre él. Cruzó sus brazos, pero no era una postura defensiva para protegerse.
―Para alguien que es tan alto, sabes muy bien como acercarte a hurtadillas a alguien ―dijo.
Los labios de Yesung fueron hacia atrás en una sonrisa. Ryeowook no la vio en él muy a menudo. Generalmente sólo vio ceños fruncidos e irritación.
―Hay mucha gente aquí. Es fácil perderse en una multitud.
―Supongo ― dijo Ryeowook, y miraba de vuelta hacia la puerta, aunque Junho y Jaejoong ya no estaban allí. Luego miró hacia abajo a sus zapatos ― Jaejoong no parecía demasiado feliz de ser acoplado con Junho. ¿Estás seguro de que él no estaba siendo coaccionado?
Cuando miró hacia arriba, Yesung pasaba una mano sobre su cabeza rapada.
--Lo dudo . No tiene familia aquí y Kris hizo el anuncio de una parece potencial tan de repente que incluso si la hubiera tenido ,no es como si uno de ellos lo hubiera empujado para caminar un paso hacia adelante . No estoy seguro porque piensas así de todos modos. Nadie tiene nada que ganar con un hombre del que ,hasta un par de días atrás ,admitió que iba a hecharnos a comer a los lobos --Al segundo que sus palabras salieron de su boca Yesung se tenso -- EH sin ofender.
―No me ofendo ― respondió Ryeowook, aunque interiormente estaba un poco ofendido y entristecido.
Si es por eso que Yesung nunca va a quererme.
Había sido un guerrero dragón luchando contra la Manada de Clyde durante demasiado tiempo. No le gustaban los hombres lobo.
Especialmente no le gustaba Clyde, el lobo Alfa que asesinó al padre de Yesung delante de él.
Clyde también era el primo mayor de Ryeowook, pero no importaba cuánto Ryeowook le dijo que no lo quería, Yesung no parecía que estuviera a punto de ceder en su postura de mantenerse alejado de Ryeowook.
Ryeowook no pensaba ya que fuera algo personal. Solía, pero ahora sólo sabía la verdad.
A Yesung no le gustaba de esa manera. Era tan natural y normal que Ryeowook no podía sostenerlo contra el hombre. Ryeowook había sentido pasiones por personas que no tenían ningún interés en él antes, y había sido el objeto de deseo de alguien que no le interesaba tanto.
Ryeowook sabía cómo se sentía.
No es culpa de Yesung que mi Lobo no pueda simplemente dejarlo marchar. En todo caso, estoy sólo molestando al hombre. Yo soy el problema, no Yesung.
Ryeowook fue el que no podía quedarse apartado, él que había huido del castillo y fue atacado por los cazadores, y aún entonces, Yesung había hecho algo increíble cuando fue a salvar a Ryeowook. No necesitaba hacer eso, pero lo hizo.
―¿Estás bien? ― preguntó Yesung. ― Parece como si todo esto te molestara de modo personal. 
Ryeowook suspiró.
―¿Me creerías si te dijera que antes de llegar a este castillo, solía ser feliz?
―Siento mucho que estar aquí te moleste, pero nunca puedes volver atrás.
―No, lo siento, eso no es lo que quise decir. No quiero decir que estar rodeado de dragones me haga miserable ni nada parecido. Todo el mundo ha sido muy agradable, sobre todo ahora que todos están acostumbrados a nosotros. Es sólo que Zitao solía venir a mí todo el tiempo y pasar el rato. Dijo que siempre era bueno contando chistes o una historia graciosa, sobre todo cuando Clyde era cruel o hacía demasiados avances. Ahora que él está siempre tan ocupado con su compañero y luego con... todo lo demás, simplemente no siento lo mismo. Es como si estuviera deprimido todo el tiempo.
Y era una cosa increíblemente estúpida que decir a alguien de quien estaba enamorado.
Sí, una historia triste como esa realmente me hace parecer lo suficientemente divertido para que me inviten a salir o ver una peli.
Ryeowook casi había dicho incluso el nombre de Yesung en esa frase, listándolo como una de las razones de por qué Ryeowook estaba tan triste todo el tiempo. Últimamente era tan deprimente que no era de extrañar que el hombre no quisiera estar con él.
Por supuesto, acababa de hacer la situación incómoda cuando Yesung cambió el peso de un pie a otro. En un Guerrero cuya posición era fuerte y orgullosa no parecía bien, y Ryeowook había hecho eso.
―No tienes que mantenerlo para ti mismo, ¿sabes? ― dijo Yesung. ― Sé que soy la razón de esto. Sé que soy la verdadera razón de por qué no he visto ese lado divertido del que oigo hablar a Zitao todo el tiempo.
Ryeowook miró agudamente al hombre.
―¿Qué?
―Zitao  habla de ti a veces. Él me ha contado acerca de esos tiempos cuando tú estabas feliz y sonriente. Nunca he visto eso, y claramente es culpa mía.
Ryeowook tuvo que apartar la mirada lejos de él.
Si no lo sientes, entonces no lo sientes. No es culpa tuya.
Yesung tomó una respiración profunda, su enorme pecho subiendo y bajando.
Ryeowook frunció el ceño mientras levantaba la mirada hacia arriba para el hombre, miró a Yesung directamente en esos brillantes ojos azules suyos. Parecía tan fuera de lugar que un guerrero mirara hacia abajo sobre alguien que era tan débil como Ryeowook era, físicamente al menos, con tanta preocupación en sus ojos.
Antes de que Ryeowook pudiera preguntarle de lo que estaba hablando, Yesung dio bruscamente la vuelta y comenzó a alejarse.
Ryeowook estaba congelado en el sitio, mirando a Yesung hasta que desapareció entre la multitud.
Fue... muy extraño.
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Su corazón latía tan rápido.
Cuando la puerta se cerró detrás de ellos, Junho  se volvió hacia el hombre delante de él.
Mi nuevo compañero.
Entonces miró alrededor de la habitación en que estaban. No era tan magnífica como las que pertenecían a los otros guerreros.
Cuando Junho necesitaba una escolta y fue obligado a caminar por ahí con Yoochun, había visto el interior de la habitación del hombre. Había sido del doble del tamaño de esta habitación, con un baño conectado. No miró en el armario del hombre ni nada, pero él pensó que era más grande que la de este cachorro.
Comparado con el dormitorio de Yoochun, sin embargo, la habitación de Jaejoong se sentía un poco más hogareña. Hubo diversos muebles en la habitación, elementos que parecían hechos a mano incluso.
Incluso, las paredes fueron pintadas en un azul.
Aunque la habitación era más pequeña, había más almohadas alrededor también. Parecía cómoda. Jaejoong probablemente ni siquiera tenía que compartir un baño con los otros dragones.
―Entonces ― dijo Junho, cruzó sus brazos y dirigió su atención hacia el chico que apenas había dejado de mirarlo una vez en toda la mañana. ― ¿Realmente quieres intentar matarme aquí? ¿Eso no arruinará tus bonitas almohadas? No pareces del tipo que las cosió para sí mismo.
Por una vez, esa mirada enfadada huyó del rostro de Jaejoong, y fue reemplazada por una con los ojos abiertos, con la boca abierta, del tipo "¿Qué cojones?".
―Por supuesto que lo sé ― dijo Junho, y se trasladó al sofá, dejando que todo su peso cayera en él. Se sorprendió cuando la cosa no sólo no se hundió bajo su peso, sino que tampoco crujió tanto como cualquier otro sofá. Pensó que por lo menos gemiría debajo de él, pero estaba claramente bien elaborado.
―Las personas han intentado matarme la mayor parte de mi vida. ¿Por qué sería diferente contigo?
El brillo en la cara de Jaejoong regresó, y sí, estaba todavía bastante cabreado. Fue demasiado malo que no hubiera una palabra masculina para eso, pero en la única palabra que Junho podría pensar para describirlo era bonito.
―Cierto, eres muy valiente para defenderte de tanta gente mala que quiere matarte. No eres más que un cobarde. Eres un asqueroso cobarde que tiraría a cualquiera a los leones sólo para salvarte.
Claramente estaba hablando acerca de Baekhyun y el hecho de que la lealtad anterior de Junho era a Clyde, un cruel Alfa.
―Sí, y tú sólo estás acoplado conmigo. Para el resto de tu vida.
Había un cuchillo en su mano que Jaejoong había escondido. Y no un cuchillo de cocina cualquiera. Esto era una cuchilla de caza, y lo sostuvo sobre su cabeza mientras él cargo contra Junho.
Junho no se movió hasta que Jaejoong estaba malditamente cerca y encima de él. Cuando Jaejoong intentó cortarlo, Junho extendió la mano y lo agarró por las muñecas, deteniendo lo que habría sido un golpe descuidado pero que aún lo mataría.
Jaejoong sacudió sus brazos, incapaz de patear a Junho porque él todavía estaba en el otro lado del sofá.
―¡Suéltame! ― soltó, y Dios Santo, era un testimonio de lo mal que estaba de la cabeza que Junho estaba porque él pensaba que el dragón de ojos furioso era endiabladamente sexy. Todavía podía oler el almizcle del orgasmo anterior de Jaejoong sobre él, y la adrenalina estaba cantando a su lobo, haciéndolo querer nada más que reclamar al muchacho.
Quiero follar y reclamar a un chico que me quiere muerto... El Destino tiene un divertido sentido del humor.
Fue bueno que Junho considerara su propio sentido del humor bastante deformado.
―¿Por qué debería dejarte ir? Tú quieres matarme.
―¡Te lo mereces! ¡Te lo mereces después de lo que hiciste!
¿Qué?
Junho apretó duro en los brazos de Jaejoong, haciendo al chico gritar mientras volaba sobre el lado del sofá y Junho lo cubrió en el piso de una sola vez limpio y fácil. El cuchillo cayó de las manos de Jaejoong y se deslizó a través de la habitación, pero Junho no vio a dónde fue.
Su compañero predestinado, si lo que sintió en esa mordida y el orgasmo que Junho tuvo, era cualquier pista.
Cuando Junho tenía sus piernas sobre la cintura de Jaejoong y sostuvo sus manos sobre su cabeza, él no se movió de ese lugar. Jaejoong empujó sus caderas hacia arriba y luchó para liberar sus brazos, pero él no podía hacerlo.
Junho pesaba más que él, y Jaejoong retorciéndose fue prácticamente como un niño luchando contra un adulto. Estaba atrapado y no iba a cualquier lugar.
Por último, la frustración de Jaejoong consiguió lo mejor de él cuando se dio cuenta, y gritó a Junho.
―¿Por qué? ― le preguntó Junho, realmente curioso. ― Te acabo de conocer.
Jaejoong realmente soltó un rugido alto.
Era algo entre silbido y grito, como si estuviera tratando de cambiar en su dragón, pero él mismo no podía dejar de sentirse tan enfadado, tan furioso, que el cambio se convirtió en algo imposible para él.
No es que no lo intentara. Escamas duras aparecieron en los brazos y las muñecas de Jaejoong y tembló y cortó contra las manos de Junho, pero él todavía no soltó al chico.
Sus pupilas se convirtieron en diamantes.
Sí, él estaba enfadado, y Junho sabía que lo tomaría en serio esta vez.
No soltó las muñecas de Logan, sin embargo, porque ni de coña era tan tonto para hacer algo así cuando el hombre quiso todavía herirlo.
Finalmente, Jaejoong dejó de gritar cuando él fulminó con la mirada a Junho, como si no hubiera nadie en el mundo que odiara más. El pecho se levantaba arriba y hacia abajo por la adrenalina que él sentía y su propia adrenalina había sido empujada en el cuerpo de Junho, pensó sobre lo dulce que era la sangre de Jaejoong y cómo había reaccionado su nuevo compañero.
Esto se supone que es el puto destino.
¿Jaejoong  no siente esto? ¿Qué le ha pasado que le ha hecho querer arrancarme los ojos con sus garras?
Pero luego, ah sí, allí estaba. Junho fue repentinamente consciente de la erección de Jaejoong debajo de sus pantalones vaqueros.
Con Junho encima de él, independientemente de cual fuera la razón para sacar esta reacción en el cuerpo de Jaejoong, la expresión antes enfurecida de Jaejoong se convirtió en horror.
Un duro golpe sonó en la puerta y la manija se movió, pero la puerta no se abrió.
―¿Jaejoong? ¿Estás bien? – La voz de Yoochun.
Ah, así que él no se ha ido muy lejos.
Junho miró hacia abajo en la cara de Jaejoong. El dragón todavía estaba mirando para arriba en él, aún respirando duro, cuando habló.
―Estoy bien. Todo está bien.
―No suenas bien ― dijo Yoochun. ― ¿Qué está sucediendo?
Esa mañana, cuando Junho  se despertó en la celda con el pensamiento de que iba a ser ejecutado, a él no le habrían importado los sentimientos de algún débil y pequeño dragón. La mordida y lo que había pasado, sin embargo, cambió eso, y estaba realmente agradecido de que Yoochun se preocupaba lo suficiente para comprobar a Jaejoong y asegurarse de que él estaba bien.
―Estamos... conociéndonos uno al otro. Vete ― dijo Jaejoong.
Yoochun se quedó en silencio por un momento.
―No, abre la puerta y muéstrame que estás bien o voy a romperla.
Otra vez, más que gratitud llenó a Junho y él sabía que el dragón tenía palabra de honor, incluso si el bastardo había ayudado a engañar a Junho para que pensara que estaba en sus últimas horas.
Junho soltó los brazos de Jaejoong, y se sentó, bajándose del chico y permitiéndole levantarse.
Jaejoong solo lo miró. Se apoyó en sí mismo de repente, pero entonces se detuvo, como si no esperara ser liberado.
―¡Ya voy! ¡Ya voy! ―gritó. Junho tenía que sonreír con la irritación que se escuchó en la voz del chico cuando él dio vuelta a las cerraduras y abrió la puerta.
Junho tuvo que mirar lo que estaba delante de él. Fue muy
divertido. Demasiado bueno para apartar la mirada lejos.
El pecho de Jaejoong estaba levantándose todavía por la subida de adrenalina y la ira, y sus ojos sobre Yoochun estaban tan enfadados como habían estado en Junho ni cinco minutos antes.
La polla de Junho se endureció y se hinchó entre sus piernas.
Allí está.
Esa rabia otra vez.
Fue muy divertido ver al chico más pequeño gritándole al aturdido Guerrero.
―¡¿Qué quieres?!
―Yo...― Yoochun parpadeó. El estúpido hombre realmente parecía un ciervo que estaba a punto de ser comido. Junho se rió entre dientes y meneó la cabeza cuando él se levantó.
―Creo que está claro que no has escuchado los sonidos de placer antes. No habría esperado que uno de los guerreros dragón fuera virgen. Baekhyun se pondrá contesto cuando lo averigüe. Por lo menos ahora no tendrá que preocuparse demasiado por Junsu estando alrededor tuyo.
Los hombros de Yoochun se enderezaron cuando se irritó.
¿He tocado un punto sensible?
Antes de que él pudiera profundizar más, Jaejoong se volvió para el hombre otra vez.
―Estábamos haciéndolo bien hasta que nos interrumpiste. Si tengo problemas, te llamaré.
Yoochun abrió su boca, pero Jaejoong le cerró de golpe la puerta en las narices antes pudiera decir todo lo que quería decir.
―Por muy divertido que haya sido, veo que voy a tener que trabajar contigo si vamos a vivir juntos ― dijo. Miró el cuchillo y era feliz de verlo al otro lado de la habitación. Jaejoong tendría que pasar a través de Junho para poner sus manos en él, y Junho no lo permitiría.
También iba a tener que revisar el resto de la habitación para asegurarse de que no había nada aquí que se pudiera utilizar para matarlo mientras dormía.
Hay probablemente una o dos armas más.
Siempre las hay.
―¡No vas a hacer nada conmigo! ― La cara de Jaejoong estaba casi roja de ira.
―Uh huh ― dijo Junho, él fue y cogió el cuchillo del suelo, haciendo caso omiso de la tensión de Jaejoong ahora que estaba en manos de Junho. Como si alguna vez fuera a usar algo como esto en mi compañero predestinado.
Empezó a buscar en la habitación por más armas.
―Sí, lo haremos. Ahora eres mi compañero. Eso significa que eres mi responsabilidad, y voy a ser el que te cuide. No puedo tenerte atacándome todo el tiempo si vamos a tener una existencia pacífica. Es suficientemente malo que tenga que vivir en un Clan dragón. Lo último que quiero es estar atascado en un acoplamiento donde estamos siempre tratando de matarnos el uno al otro.
―Porque sabes que te mataré, eventualmente ―dijo Jaejoong.
Junho encontró otra daga en una vaina de cuero debajo del colchón de la cama. La sacó de la vaina para obtener un vistazo, con la visión de los muchos arcos y ganchos, levantó una ceja en Jaejoong.
―¿Aparte de lobos cobardes sin ninguna lealtad? No. Eres el único en este Clan que merece morir.
--¿Es eso así ?-- le pregunto Junho y lanzo el cuchillo hacia el suelo detraz de él mientras se sentó en la cama .Nunca quito los ojos de Jaejoong mientras daba palmaditas a un lado de él invitando a su compañero a sentarse así lado.--¿Porque no te pones más cómodo aquí y me dices todo ha cerca de las maneras en que quieres matarme ? Te prometo que voy a hacer que valga la pena si lo haces.

CAPITULO 4

Jaejoong no podía creer el descaro de este Alfa. Lo hizo querer golpear al hombre a un más. Pero mientras su mano dio unas palmaditas al punto al lado de él en la cama de Jaejoong, Logan se vio obligado a obedecer, a dar un paso adelante y sentarse al lado del Alfa.
Todavía cruzó sus brazos, frunció el ceño y apartó la mirada lejos del hombre. Quería al menos dar la impresión de que él no era bienvenido.
―Vale, entonces, ¿qué quieres? ― preguntó. ― Porque ni en un
millón de años querrías oírme hablar de cómo voy a matarte.
―Por el contrario. Es exactamente el tipo de cosa que me gustaría conocer. Al menos entonces sabré qué mirar cuando hagas otro
movimiento como ese ―dijo, apuntando su pulgar en la dirección de los cuchillos que Jaejoong había tratado de usar contra él.
Jaejoong miró sus dagas, y entonces se dio vuelta lejos. Sentía su rostro calentándose para arriba y el cuello, y odiaba que estar haciendo algo tan débil como ruborizarse frente a un chico que odiaba con toda su alma.
―No seas crío. Intentaste matarme, yo solo me defendí. Es culpa tuya por no ser más rápido. Se necesita más que un puñal para matar a un hombre. Es necesario tener cierta agilidad y rapidez también, especialmente si vas a arruinar la sorpresa y mostrarme que tienes un puto cuchillo en tu mano cuando lo levantas por encima de tu cabeza como cuando viniste hacia mí.
―Vale, vale, lo he pillado. Dioses, ¿puedes callarte? ― preguntó Jaejoong.
―Y eso es otra cosa. ¿Por qué los dragones siempre están diciendo "Dioses"? ¿Qué Dioses están todos adorando?
―Quiero golpearte, realmente quiero hacerlo ― dijo Jaejoong, apretando sus garras en sus sábanas.
―Bueno, demasiado tarde, ya tuviste tu oportunidad para hacerlo y fallaste. Pero, si quisieras, yo conozco otra gran manera de deshacerte de algunos de esos instintos de agresión que estás sintiendo.
Algo que no debería haber hecho, porque al segundo que su rostro estaba en el ángulo correcto, Junho puso su mano detrás de la cabeza de Jaejoong y atrajo su cara hacia adelante para un beso.
―¡Mmph! ― dijo Jaejoong, intentó alejarse, empujando contra el pecho de Junho, pero el Alfa tenía tanta fuerza que todo lo que tenía que hacer era inclinarse adelante y sin más Jaejoong estaba en su espalda. El peso de Junho fue suficiente para mantenerlo hacia abajo en la cama mientras Junho empujó su lengua dentro de la boca de Jaejoong, lamiéndolo profundo y reclamándolo.
A Jaejoong no le gustó.
No quería sentir otra vez a este hombre a su alrededor, pero incluso cuando Junho se alejó, permitiendo a Jaejoong finalmente tomar una respiración jadeante, no era mucho mejor.
Fue peor cuando Junho presionó su lengua sobre la herida todavía sensible en el cuello de Jaejoong.
Jaejoong gemía y se retorcía, queriendo huir, odiando el tacto, odiando que hacía a su polla palpitar como si él no tuviera el control aquí o algo así y si su cuerpo.
No fue hasta que Junho empujó su pelvis hacia adelante y Jaejoong sintió la polla dura del hombre a través de sus pantalones presionando hacia adelante, que realmente empezó a entrar en pánico. Su versión de pánico, sin embargo, era diferente de los otros.
Él no golpeaba o gritaba. Simplemente dejó de moverse, y su cuerpo se relajó.
Iba en modo supervivencia.
―Debería haber sabido que serías un violador, también.
Junho se congeló completamente sobre él, y esa boca tibia salió del cuello de Jaejoong cuando el hombre se retiró y lo miró. Ahora sus ojos estaban completamente abiertos, dejando a Jaejoong descubrir el blanco alrededor del orbe ámbar.
El hecho de que finalmente había podido choquear al estúpido bastardo hizo a Jaejoong sentirse increíblemente bien. Fue capaz de salir de su leve ataque de pánico.
Bueno. Estoy encantado de por fin haber conseguido aturdir al cabrón.
Por una vez.
―Me estabas aplastando y claramente querías joderme. ¿Tengo
alguna elección en esto? Si la respuesta es no, entonces eres un
violador, y eres simplemente tan repugnante como yo sabía que eras.
Junho le frunció el ceño, y cuando agarró los brazos de Jaejoong y lo presionó más duro en la cama, Jaejoong realmente notó la fuerza del hombre.
―Por qué tú... tú... pequeño y maldito... ―¿Qué? Pequeño y maldito ¿qué? ¡Dilo!
Junho dejó escapar un gruñido inhumano, y sus ojos brillaron. El ámbar se volvió en más brillante, y brillaba dorado. Era el lobo, no el hombre, y Jaejoong estaba legítimamente aterrorizado.
―Ahora escúchame, puto dragoncito ― dijo Junho. ― He matado personas antes, gente que consideraba amigos. He dejado a otros amigos morir y he hecho algunas barbaridades antes, pero yo nunca, nunca, metí mi polla en alguien que no quería. Nunca digas eso otra vez.
―¿O qué? ¿Vas a pegarme?
―No ― dijeron Junho. ― No es así como funciona.
―¿Por qué no? ― Preguntó Jaejoong. ― Dijiste que has hecho algunas barbaridades antes. ¿Por qué un tipo que dejó morir a sus amigos, que ha matado y torturado a sus amigos y traicionado a otros, no golpearía a un compañero rebelde un par de veces? ¿Dónde se supone que está la línea que debo creer que nunca cruzarás?
Los ojos de Junho se volvieron ámbar, pero su expresión era todavía grave.
Él no parecía muy diferente de las pocas veces que Jaejoong lo había visto alrededor del castillo. Todavía parecía endurecido y con esa mandíbula cuadrada y la cicatriz que corría por su mejilla. Su pelo aún estaba en estilo militar, que era una diferencia escandalosa de Baekhyun, que dejaba su pelo crecer bastante largo en comparación.
―¿Qué quieres decir con "para sobrevivir"?
―Exactamente lo que parece ― dijo Junho, mirándolo directamente a los ojos. ― Habría muerto si no hubiera hecho algunas de esas cosas. Clyde me habría matado lentamente, arrancándome la piel a tiras hasta que suplicara que me degollara. ¿Nunca escuchaste de la muerte por mil cortes? Trata de conseguir la muerte arrancando mil tiras de piel de tu cuerpo. Te garantizo que lanzarías a tu propia madre a los lobos si significara alejarse de algo como eso.
Jaejoong se horrorizó, y movió frenéticamente la cabeza.
―¡Nunca enviaría a mi madre a morir a manos de los lobos! ¿Cómo puedes decir eso?
―Es simplemente una expresión.
―¡No, no lo es! ¿Le has hecho eso a tu madre?
Junho lo miró directamente a los ojos, totalmente serio y su expresión carente de cualquier culpa.
―Sí, y me alegro de haberlo hecho. Esa estúpida víbora fue la razón por la que tuve mi culo golpeado todos los días por mi despreciable padre. Así que sí, al segundo que tuve la oportunidad, dejé a los dos tenerlo.
Jaejoong siguió sacudiendo la cabeza.
―Bueno, aún así no habría enviado a mi madre a morir. Yo habría tomado su lugar si hubiera podido.
―A ver si adivino, tu familia fue asesinada por hombres lobo y es por eso que me quieres muerto, ¿no?
―Les desmembraron miembro a miembro, y tuve que escucharlo. Oí sus gritos, pero me... No podía moverme... No podía salvarlos.
Jaejoong hizo algo vergonzoso entonces. Derramó lágrimas. Realmente comenzó a llorar frente a su enemigo, y cuando Junho acercó su mano para tocar el hombro de Jaejoong, él rápidamente se alejó de la mano del hombre.
―¡No me toques, cabrón!― gritó él y limpió con furia sus ojos con los puños.
Junho se quedó en silencio durante sólo unos segundos.
―Eres mi compañero. Quiero hacerte sentir mejor.
―Eso es tan estúpido ― contestó Jaejoong, y empezó a poner mala cara otra vez al hombre. ― Quieres consolarme porque soy tu compañero. He sido tu compañero por un total de diez segundos. No me hagas un favor porque piensas que tienes que mantener una imagen o algo así.
Junho suspiró, y fue un tipo de sonido frustrado.
―No es eso. ¿No lo notaste cuando te mordí?
―Me di cuenta que dolió horrores. Es algo muy bárbaro. ¿Por qué tienen los lobos que morderse unos a otros? Es estúpido, como si necesitaras marcar una posición y asegurarte de que todos pueden ver las marcas de dientes en mi cuello.
―Podría ser peor. Podría haberte orinado encima.
Jaejoong fue tan sorprendido por eso, que después de unos segundos de que su boca colgara abierta, realmente empezó a reírse de la imagen mental de eso.
Él solo no podía evitarlo. Sólo echó su cabeza hacia atrás y rompió en carcajadas. Se rió como si no hubiera tratado de matar al hombre frente a él, como si él no odiara el valor de Junho, y como si fueran buenos amigos.
Tal vez los locos acontecimientos del día sólo estaban poniéndose al día con él. Necesitaba un buen chequeo de cordura después de esto.
Eso fue lo primero que Jaejoong observó cuando abrió los ojos. El hombre se veía más guapo ahora que él no parecía tan serio. Jaejoong no estaba seguro si había algo que Junho podría hacer que le haría parecer guapo, pero definitivamente tenía un aura diferente en él, también.
Entonces Junho empezó a hablar, comenzó a explicar.
―Algunos apareamientos toman tiempo. Nos permiten elegir a
nuestros compañeros. Otros ocurren a la vista o el olfato. A veces, no sabemos que tenemos un compañero, un verdadero compañero, hasta que hemos mordido a nuestras parejas, probado su sangre y sentido el placer que causó. Olí tu orgasmo. Sentí el placer cuando te mordí. Casi me corrí, también y allí mismo delante de todo el mundo y sólo me contuve porque ya era lo suficiente humillante, e iba a morir esa mañana. Pero lo sabía. Al segundo que tuviste esa reacción a mí y probé tu sangre, sabía de hecho que esto era algo a lo que iba a tener que acostumbrarme. Fuiste escogido para mí y no por ti mismo o porque me querías. Eres mi verdadero compañero y nunca te haría daño. Si quieres herirme, de acuerdo. Sólo voy a tener que seguir siendo más rápido que tú para que no me mates. Pero nunca podré  hacerte daño. Y nunca voy a golpearte, y sin lugar a dudas no voy a follarte si dices que no quieres.
Jaejoong estaba empezando a desear una máquina del tiempo así él podría regresar a hace diez minutos, volver a cuando estaba todavía furioso y quería a Junho muerto. Lo preferiría a este sentimiento de confusión.
―Eso no es... ¿me estás diciendo que me amas? ¿Después de acabar de conocernos?
-- No ,no te amo --dijo Junho --Pero siento una confección muy fuerte contigo . Me moriría sin ti . Si quieres matarme todo lo que tienes que hacer  es dejar el castillo o ir lo suficientemente lejos para que mi lobo se sienta  abandonado y perdido y se volverá completamente loco sin ti.
Tal vez Jaejoong era un hijo de puta por pensar en ello, pero todavía quería saber cuáles eran los detalles de ese truco.
―¿Cuánto tiempo tendría que estar desaparecido?
Junho no pareció ofenderse por la pregunta, sin embargo. Él sólo se encogió de hombros.
―No lo sé. He escuchado de compañeros que fueron separados por meses y estaban bien, pero eso podría haber sido porque era una separación dispuesta mientras que siguieron caminos diferentes de caza o viajes de negocios o lo que sea. Mientras estuvieras vivo, supongo que tomaría meses antes de que mi lobo estuviera convencido de que nunca volverías de nuevo.
Lo que significaba que al instante no era una opción para Jaejoong. Su protección estaba dentro de las paredes de este Clan. No tenía ninguna otra familia en cualquier otro Clan al que podría ir y visitar, y porque la mayoría de los otros Clanes eran casi tan peligrosos como vivir en estado salvaje, él no iba a pedir a cualquier otro Gran Dragón acogerlo tampoco.
Vivir en el Clan de Kris fue lo mejor que jamás le había pasado, y él no iba a salir de estas paredes donde estaba a salvo.
―¿Qué pasa si decido que no quiero compartir la habitación contigo? ¿Qué pasaría si te dijera ahora mismo que te odio y no quiero tener nada que ver contigo?
Junho no vaciló, pero había algo en sus ojos que dejó a Jaejoong saber que había llegado al hombre.
―Supongo que podrías hacer eso. Todavía no estoy seguro de cuánto tiempo tomaría, sin embargo.
―¿Lobos Alfa castigan a sus Omegas así? ¿Niegan a sus compañeros por ser malos hasta que se sienten tan torturados que no tienen otra otra opción que volver?
―No. Es raro que un Alfa acoplado maltrate a su compañero. La conexión es demasiado fuerte. Lo he visto, sin embargo. Uno de los Omegas que fue traído a esta montaña tenía un compañero que no era bueno con él. Me imagino que el hombre hacía cosas así, deliberadamente poniéndolo a través de episodios de depresión hasta que volvía. Yo no haría eso, a pesar de todo.
Jaejoong necesitaba estimular más. Necesitaba saber más.
―Y no harías eso porque no tienes otra opción, ¿correcto? Está fuera de tus manos porque estás acoplado a mí. Podrías lastimarme si yo no fuera tu pareja predestinada, ¿o lo que sea?
Junho guardó silencio durante unos segundos, y los segundos no dieron a Jaejoong ningún tipo de esperanza en cuanto a lo que sería su respuesta.
―No lo sé.
A Jaejoong no le gustaba esa respuesta.
―¿Tú me echarías a los lobos, como hiciste con tus amigos y familiares, si significara que ibas a sobrevivir?
―No ― dijo Junho, respondiendo al instante, y en su voz había una finalidad distinta.
Jaejoong no estaba convencido. Así que no estaba convencido.
―No te creo ― dijo. ― No te creo después de que me dijeras sobre todas esas cosas terribles que hiciste. Tú traicionaste a Baekhyun hace dos días.
―Sí, para sobrevivir ― dijo Junho. ― Él conoce la vida como Alfa de la Manada de Clyde. Él lo superaría. El cabrón lo tenía mejor, considerando que él me envolvió con ese truco y el resto de tus preciosos guerreros me tomaron el pelo, haciéndome pensar que iba a morir. El muy capullo.
―¿Estaría bien si te traicionara para salvar mi propio culo?
Lo tengo. Argumento perfecto, he ganado.
El problema era que Junho no parpadeó tanto como él. Tenía una respuesta inmediata.
―Sí. Estaría bien con eso.
―Si fuera para sobrevivir, sí, tira mi culo a los leones por todo lo
que importa y haz lo que quieras. Eso es lo que debes hacer.
Jaejoong solo podría mirar al hombre. Él se debatía entre estar enfadado y confundido, sin mencionar la vergüenza por su malogrado intento de asesinato.
Y mudo.
Sí, él estaba empezando a sentirse medio bobo sobre eso.
―Suena como que no te importa si fuera alguna vez a hacer algo como eso contra ti. Por el amor de los dioses, acabo de intentar degollarte con la daga de un cazador, y ahora estoy sentado junto a ti en mi cama. ¿Por qué no estás cabreado?
―Acabas de decirme que me odiabas porque crees que maté a tu familia.
―¿Lo hiciste? ― Preguntó Jaejoong, listo para abalanzarse sobre el hombre otra vez si le daba la respuesta equivocada. ― Fue tu puta Manada. ¿Estuviste allí? ¿Fuiste tú?
―He matado personas antes, pero, ya que dijiste que tu madre estaba allí, y que nunca he torturado o terminado con la vida de una mujer joven antes, yo diría que no. No fui yo.
―Entonces, ¿has matado a alguna mujer?
―Sólo te dije que dejé a mi madre morir. Entonces, eso es un sí. Pero aparte de ella, la otra mujer que maté fue a esta loba vieja que trató de envenenar a Clyde cuando se folló a su nieta y luego la arrojó lejos por Zitao. Ordenó que le cortara el cuello, y lo hice. No sucedió en el bosque tampoco.Yo no fui el que mato a tu familia . No se quien lo hizo y dudo que Baekhyun tuviera que ver en eso tampoco.
―¿Cómo lo sabes? ¿Estabas con él cuando sucedió? ― Jaejoong sabía que estaba de muy mala leche, pero no podía evitarlo. Él estaba demasiado humillado sobre todo el asunto para preocuparse sobre cualquier cosa en el momento.
―Él simplemente no es de ese tipo. Ha tenido que hacer algunas
cosas desagradables en la Manada de Clyde, también. Siguiendo órdenes y todas las otras cosas, pero él es un buen chico. Tiene integridad y toda esa mierda.
—¿Y tú no?
--No ,ni una pizca.
Junh movió la cabeza, respondiendo inmediatamente.
No fue muy reconfortante. Considerando especialmente que Jaejoong se había acoplado con este hombre.
―Realmente estoy empezando a desear no haberme adelantado ― dijo y luego abruptamente apartó la cara lejos del hombre cuando se dio cuenta de lo suave que estaba empezando a volverse después de sólo unos pocos minutos y una única conversación. ― Y no quiero que te hagas una idea equivocada ni nada. No quiero verte ni en pintura.
No me importa si no fuiste quien realmente mató a mi familia o no. Básicamente has dicho que si hubieras estado ahí y te hubieran ordenado hacerlo, lo habrías hecho.
Junho suspiró.
―Sí, supongo que lo habría hecho.
Jaejoong se volvió a él.
―¿Qué coño te pasa? Sólo admites todo esto como si no fuera gran cosa. ¿No tienes ningún tipo de vergüenza?
Junho se encogió de hombros.
--Tuve que dejar esa mierda hace mucho tiempo . Para ser honesto estoy sorprendido de que Baekhyun sobreviviera a ser uno de los alfas de Clyde por tanto tiempo considerando que el siempre tuvo algo que decir ,siempre tuvo que defender a los omegas cuando  eran bastante estúpidos para dejarse atrapar robando o intentado huir de Clyde .
Jaejoong gruño y aparto la mirada lejos de Junho .Todavía no era feliz ,no con todo esto.
―Tú no vas a follarme ― dijo por último. ―Así que no pongas ideas en tu cabeza. No me importa si me acoplé contigo. Estaba sólo tratando de traerte para poder cortarte el cuello. No hay nada romántico en nada de lo que está ocurriendo aquí.
Mientras observaba la cara de Junho , un escalofrío de miedo recorrió su columna vertebral.
Joder. Básicamente sólo me he atado a mí mismo a este hombre para el resto de mi vida. ¿Qué pasa si Junho decide hacerme pagar por lo que he dicho?
Junho ha dicho que nunca forzó a nadie para tener sexo y que él nunca me golpearía, pero eso son sólo palabras. Eso no significa que el hombre se quede parado si lo empujo demasiado.
Junho no dijo nada. Apenas se puso de pie.
―Ese sofá parece bastante incómodo para dormir, así que debe ser lo suficientemente bueno para mantenerme medio despierto durante la noche para asegurarme de que no intentas matarme otra vez.
Jaejoong parpadeó varias veces, viendo mientras Junho recogió las dagas del suelo.
―Espera un minuto, ¿vas a permanecer aquí?
―Por supuesto. Eres mi compañero y tengo toda la intención de estar cerca de ti. Si querías que consiguiera una habitación separada, bien, es un poco tarde para eso. Estás pegado a mí. Ahora, debes probablemente cambiarte en algo diferente, puesto que todavía hueles a sexo y todo lo que quiero hacer es lamer ese olor de tu piel. Probablemente todo el mundo piensa que ya hemos follado de todos modos, entonces creo que ya podemos salir y mostrarnos. Quiero que tu Gran Dragón vea que no te he matado, y voy a entregarle estas dagas para que no me mates.

CAPITULO 5

Ryeowook miraba ansiosamente  cuando Jaejoong y Junho volvieron al salon . No habia un monton de celebracion para ellos. La mayoria de la gente todavía desconfiaba de Junho, y con razón, aunque fue interesante ver la expresión del hombre cuando unos dragones caminaron adelante para preguntarle a Jaejoong si todo estaba bien.
Los rumores habían comenzado sobre el griterío que había ocurrido en el dormitorio de Jaejoong. La mitad del Clan sospechaba que lucharon debido a la naturaleza brutal y bárbara del lobo de Junho, y la otra mitad eran irónicos y se empujaban unos a otros mientras susurraban sobre lo increíble que debía ser tener sexo con un lobo alfa.
Ryeowook no sabía lo que estaba sucediendo, pero estaba feliz de ver que Jaejoong estaba bien, y Junho estaba claramente todavía vivo, aunque sus brazos se cruzaron y él tenía la más estoica expresión en su rostro. El hombre se parecía un poco a Yoochun, pero de lo contrario, era totalmente cerrado. Parecía una estatua mientras observaba al resto del Clan, el Clan al que él era leal.
Ryeowook dio una respiración profunda y mientras Jaejoong estaba ocupado hablando con los otros dragones y agitando suavemente su cabeza diciendo que no, que Junho no le hizo daño, Ryeowook decidió dar un paso adelante.
Junho no era conocido por ser demasiado agradable, pero él nunca haría daño a Ryeowook tampoco, y Ryeowook necesitaba hablar con el otro lobo. Especialmente con un Alfa.
Junho incluso no pareció darse cuenta de que Ryeowook estaba aproximándose a él hasta que estaba casi al lado del hombre. Los ojos de Junho se ensancharon un poco, y Ryeowook no pudo dejar de pensar que era divertido que realmente hubiera logrado atrapar a un Alfa con la guardia baja. Le sonrió.
―No tienes que lucir tan malvado, ¿sabes? ― dijo Ryeowook,
Ah, bien, olvidé que el fortachón suele ser silencioso.
―Sabes, ahora que no tienes que hacer lo que Clyde dice, estoy seguro de que vas a soltarte por aquí. Todos se quedarán, ya he oído a algunos de los Omegas comentándolo. Lo aceptamos, mejor que los dragones. Sabemos que tú y Baekhyun tenían que hacer lo que dijo el Alfa, y ahora que has sido sometido a Kris, todo va a estar mejor.
―Ya veo ― dijo Junho, todavía no lo miraba. Sus ojos estaban
puestos en su compañero. ― Y, ¿eres feliz aquí arriba?
Eso era más como él. Ahora que tenía al hombre hablando,
Ryeowook no se sentía como un pez que estaba forcejeando alrededor de la orilla.
―Oh sí, definitivamente mucho más feliz. ¿Sabes? Incluso cuando Amber llamó a Clyde para hacerle saber que íbamos a estar en el lago, Kris la perdonó y todo. Zitao sólo habló con él un poco. No era feliz sobre eso. Ninguno de nosotros, pero sabemos cómo funciona la lealtad a la Manada y ella todavía sentía algo de eso.
Junho apenas lo miró antes de que volviera la vista de vuelta a su compañero.
―Sí, lo he visto. Así que obviamente no la mató, pero ¿qué hizo para castigarla? ¿Qué hizo con ella para hacerle saber que no debería tocarle las pelotas?
Ryeowook no esperaba una pregunta como ésa. En la Manada de Clyde, si alguien no fuera inmediatamente ejecutado por una traición, entonces cualquier número de cosas podría haber sido hecho a ellos para hacerles pensar dos veces antes de ir en contra de su Alfa.
Ryeowook supo de un omega que fue colgado de un árbol y dejado allí durante tres a días directamente antes de que él fue tomado. Hambre,sed y elementos ásperos aseguraron que Junsu nunca más tratará de  robar comida nunca más después de eso.
--No le hizo nada .Yo no estaba alli aso que no lo vi ,pero Zitao estaba .Dijo que Kris  se sentó en una de sus sillas de cuero y hablo con ella .Ella estaba llorando pensando que una a tirarla al calabozo ,matarla ,golpearla o dejar que la violarán sus
guerreros, pero sólo le dijo que él la perdonó. Zitao dijo que incluso él la abrazó. Ella estaba tan feliz que lloraba más, y desde entonces ha formado parte del Clan.
―¿Por qué me estás diciendo esto? ― le preguntó Junho, finalmente mirándolo directamente a los ojos.
Cierto. Tiempo para llegar al punto en cuestión.
―Porque tú necesitas saber que todo está bien. Está bien que vinieras aquí para hacernos daño, para llevarnos de vuelta, y que traicionaras a Baekhyun cuando te diste cuenta de lo que iba a hacer, porque todos lo entendemos. Los dragones realmente no entienden completamente todavía, pero nosotros lo hacemos. Tú eras fiel, tuviste que serlo. Clyde era el Alfa, pero él ya no lo es, por lo cual no debes preocuparte por tomar malas decisiones para él nunca más. Estás seguro con nosotros.
Pensó que era lo correcto a decir, pero Junho sólo le miró.
―Soy un Alfa. Sé cómo mantenerme seguro y no necesito el consuelo de un Omega enamorado. 
Ryeowook aspiró una dura respiración, y su cuello y cara calentándose como si hubiese un horno dentro de él y se hubiera encendido al máximo.
―¿Sabes sobre eso?
Junho se mofó y se volvió.
--Acerca de como te apareaste con un dragón que sigue negando .Sihe oído ese rumor .Fue así como los cazadores llegaron hasta el castillo .Escapaste y cuando Yesung fue a atraerte de vuelta los siguieron hasta aquí. Tu puedes hablarme de como los lobos lo entienden pero los dragones no lo hacen nunca lo harán  y la única razón de por qué cualquiera de nosotros está recibiendo alguna misericordia de Kris es porque su pareja está mendigando en nuestro nombre. Estuve allí el día en que Clyde intentó traicionarlo, cuando tuvo su opción para tomar a su compañero y dejar al resto atrás. Sólo trajo a todos aquí por Zitao, no porque él sea un líder con corazón de oro. Kris sólo quiere a su compañero feliz, no al resto de nosotros. Los dragones ciertamente no quieren a cualquiera de nosotros aquí.
―Estoy sólo... Estoy tratando de ser agradable. ¿Por qué tienes que ser tan cruel?
―Porque estoy tratando de darte una prueba de la realidad ― dijo Junho, y él levantó su camisa y sacó dos dagas forradas.
Ryeowook abrió la boca y dio hacia atrás un paso. Después de lo sucedido, sabía de hecho que Junho no le permitiría tener las dagas tan casualmente.
―¿De dónde las has sacado? Parecen dagas de cazador.
Ryeowook incluso miró alrededor para asegurarse de que ninguno de los otros dragones vio lo que estaba en manos de Junho. Nadie lo hizo. Parecían estar atrapados en sus propias conversaciones, pero los guerreros estaban observándolos. Ryeowook vio a Yesung, cuyos ojos estaban curiosos cuando miró a Ryeowook y Junho.
Suerte para Junho que estaba de espaldas a los guerreros, así que no podían ver lo que estaba en sus manos. Sería sólo cuestión de tiempo antes de que uno de ellos se pusiera curioso y viniera aquí a ver lo que Junho estaba sosteniendo.
―Creo que son dagas de los cazadores. Sin duda lo parecen ― dijo Junho. ―Creo que Jaejoong las encontró cuando los cazadores atacaron el castillo. Algunas armas fueron retiradas, por lo que por supuesto que nadie notaría si un pequeño dragón fue a recoger algunas.
―¿Jaejoong  te las dio?― Ryeowook preguntó. ¿Por qué lo habrá hecho?
--Si,el intento dármelas justó en el pecho.
La respiración de Ryeowook se enganchó, y Junho dio vuelta lejos las cuchillas en sus manos y lo miró directamente a los ojos.
―Espero que estés bien acerca de este lugar. Realmente quiero creerlo, al menos por tu bien, ya que estás poniendo gran parte de tus esperanzas en estar aquí ―dijo, y entonces él dio vuelta lejos de Ryeowook y caminó derecho hasta la mesa principal en la plataforma donde estaba Kris y la mayoría de los otros guerreros.
Los guerreros se tensaron cuando vieron a Junho acercarse con las armas, incluso si estaban forradas en cuero. No pareció que les importara. Pero entonces Ryeowook vio como Junho le decía unas palabras a Kris, que tenía un ceño fruncido en su rostro mientras recibió las armas de él.
Ah, así que Junho le está diciendo al Gran Dragón de dónde las ha sacado. Probablemente es mejor.
Jaejoong no debería tener armas de cazador de todos modos, y si Junho fuera encontrado con ellas, entonces él podría fácilmente ser acusado de hacer cualquier número de cosas.
Estaba ya bajo fuerte sospecha tal como estaba.
Aun cuando Junho caminaba lejos de la mesa y hasta Jaejoong, fue claro por la manera en que Yesung se inclinó para hablar con Kris que ya estaban cuestionando sus motivaciones.
Ryeowook frunció el ceño con esa visión.
Junho tiene razón. Los dragones no lo entienden.
Ryeowook había observado cuando Yesung había sometido a Junho, por lo tanto cambiando su lealtad a quien él consideraría el Alfa más fuerte, y aún todavía estaban cuestionándolo, mirándolo como si fuera una cobra preparándose para atacar.
¿Es así como Yesung me ve? ¿Esa es la razón por la que se niega a aparearse conmigo? ¿Porque piensa que lo mataré mientras duerme? ¡Maldita sea, no! No voy a dejar que huya. No desistiré.
Estaba cansado de jugar este jueguito tonto del gato y el ratón.
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Esa noche, Junho dormía en el suelo. El pequeño sofá había demostrado ser demasiado incómodo para el hombre, incluso durante unos minutos, al parecer. Jaejoong lo escuchó durante varias horas mientras que Junho no pudo llegar a dormir, y tirando y girando en él sólo había conseguir molestar a Jaejoong.
Jaejoong permaneció despierto en la cama por un tiempo, como era su rutina todas las noches. Siempre leyó unas páginas de uno de los últimos libros que él había descargado, pero con todos los chirridos que hacía su sofá, parecía como si fuera a romperse.
―Si no puedes permanecer cinco minutos quieto, ¡duerme en el suelo!
Realmente no esperaba que Junho fuera a hacerlo. El hombre ni siquiera se quejó. Sólo tomó su manta y su almohada y se asentó en la alfombra, que no era algo súper suave y gruesa para que fuera cómoda .
Y sin embargo, Junho  no se quejó. Ni siquiera suspiró, como si eso fuera mucho mejor, y aunque no debería serlo, lo que molestó a Jaejoong aún más.
―¿En serio? ¿El suelo es más cómodo que mi sofá? Yo construí esa cosa, ¿sabes?
―No muy bien. La estructura de madera es lo más duro y lo más
incómodo en que nunca he estado, y eso que he dormido en las rocas antes.
Furia inmediata creció en Jaejoong por el insulto hacia algo a lo que le puso mucho esfuerzo para inmediatamente desaparecer cuando se dio cuenta de lo que el hombre acababa de decir.
¿Ha dormido en las rocas?
Huh.
Jaejoong supuso que después de dormir en algo tan incómodo como una piedra, su dura alfombra parecería el paraíso.
―¿Tú... tú dormías en el suelo muchas veces en tu vieja manada?
―Lo suficiente ― dijo Junho.
Jaejoong no iba a dejarse sentir pena por él por eso. Se recostó hacia atrás en sus almohadas y sopló.
―Bien, lo que sea. Para que lo sepas, hago un montón de los muebles en el Clan. Es mi trabajo, y soy realmente bueno en eso. Ese sofá sólo es uno de mis primeros proyectos. Es por eso que no es tan cómodo para acostarse en él.
Junho no le respondió.
Jaejoong solo necesitaba inclinar su cabeza hacia el lado para ver lo que estaba haciendo el Alfa. 
¿Me está ignorando?
El hombre había hecho su cama justo al lado de la cama real de Jaejoong. Estaban justo al lado del otro, lo único era que no estaban compartiendo un colchón.
Al segundo que sintió el calor subiendo hasta su cuello y su rostro, se volvió.
No te empalmes.
No te empalmes.
Demasiado tarde. Su estúpida polla ya estaba hinchándose, y en segundos estaba en plena capacidad. Y palpitante.
Mucho.
Podía sentir el latido de su maldito corazón en su polla, y si esto fuera una noche cualquiera y el maldito Alfa no estuviera acostado ahí, Jaejoong habría tomado su pequeño problema en la mano y haría algo al respecto.
Pero no podía.
Él estaba atrapado y preso en la cama, con la polla dura y en desesperada necesidad de atención, y no había nada que pudiera hacer al respecto. Lo peor fue cuando la memoria de su orgasmo, provocado por los dientes y la lengua de Junho contra su cuello, apareció en su mente.
Jaejoong llevó una mano hasta tocar el punto aún dolorido, con la esperanza de que cualquier cantidad de dolor haría que su polla se relajara de nuevo a lo normal.
Nope.
Joder. Joder. Joder.
Él estaba cachondo y sin razón.
¿Por qué? ¿Porque el Alfa está durmiendo en el suelo justo al lado?
¿Porque su pecho está expuesto y desnudo para alegrarme la vista?
Dioses.
Así que no necesitaba esto. Pensó en levantarse de la cama e ir a otro lugar para ocuparse del problema, pero la última cosa en el  mundo que quería hacer era correr al cuarto de baño compartido, bloquearse en uno de los puestos y masturbar su polla mientras pensaba en Junho. 
Él nunca había hecho eso antes porque nunca había necesitado hacerlo. Siempre había estado solo en esta habitación, así que encontrar un lugar conveniente para masturbarse nunca había sido un problema.
Además, no iba a degradarse a sí mismo haciendo eso. No estaba tan desesperado todavía. No estaba tocando su polla y dándose un orgasmo mientras pensaba acerca de un hombre que tenía prácticamente ninguna moral, que admitió abiertamente hacer cosas horribles por su Alfa, y que estaba solamente interesado en lo que Jaejoong pensaba o sentía porque él tuvo un orgasmo mientras que los dientes del hombre estaban dentro de su cuello.
Es tan injusto.
Esto es completamente injusto.
¿Cómo diablos me he metido en esta posición?
Jaejoong cogió su Kindle y trató de leer otra vez, pero no pudo.
―Si no dejas eso, voy a subir a esa cama, y no voy a ser responsable de lo que haga contigo.
Jaejoong saltó en su lugar, y luego miró hacia abajo a Junho, que todavía tenía su brazo sobre los ojos, que Jaejoong había pensado estaba durmiendo profundamente por ahora.
―No estoy haciendo nada ― dijo Jaejoong. ― Esto es culpa tuya de todos modos .
―¿Culpa mía? ― le preguntó Junho, bajando el brazo para que Jaejoong pudiera ver los ojos dorados del hombre. El dorado del lobo le hizo temblar con un toque de miedo, pero incluso eso no fue suficiente para hacer que su estúpida polla le obedeciera.
―¿Cómo es culpa mía cuando puedo oler tu excitación por mí? En todo caso, yo diría que sería completamente culpa tuya.
Jaejoong dio una respiración profunda y luego él la dejó salir en un largo suspiro largo.
―Dioses, te odio ― dijo él.
―Sí, lo sé ― respondió Junho, cambiando de posición y sentándose así que él podría mirar a Jaejoong.
Jaejoong se inclinó lejos de él, pero estaba demasiado asustado para moverse más.
―¿Qué? ¿Qué estás mirando?
―A ti ― dijo Junho.
¿Es un gruñido lo que escuchó en su voz?
Por favor, que no sea un gruñido. En realidad, no quiero ver al lobo del hombre. No quiero ver eso.
Pero entonces Junho hizo algo que congeló a Jaejoong completamente en el sitio.
Subió a su cama.
Jaejoong estaba tan aterrorizado que él estaba completa y totalmente congelado. No podía moverse, y él lo intentó.
La manta estaba todavía separándolos, y aunque Jaejoong llevaba una camiseta y pantalones cortos, a pesar de la ropa, Junho todavía estaba en gran parte desnudo.
Lo único que él llevaba era ropa interior negra, bien ajustada que realmente se aferraba a sus muslos y su culo, y realmente se veía demasiado bueno, completamente delicioso.
De hecho, la astilla de la luz de la luna que se derramaba a través
de las ventanas de Jaejoong parecían ampliar y destacar cada
centímetro del cuerpo de Junho. Cada curva de músculos y cada cicatriz.
Jaejoong no había dado una mirada a Junho cuando él lo vio por primera vez, pero con esta luz, él era absolutamente magnífico.
Incluso con los esos ojos dorados y varias cicatrices que tenía.
Jaejoong tragó duro, no tanto de miedo, sólo un poco preocupado cuando las manos de Junho se apoderaron de las mantas y comenzaron a tirar hacia abajo.
―Dijiste que no ibas a obligarme ― dijo.
Joder, ¿hay un tambor batiendo en algún lugar en el castillo o es mi estúpido corazón? Necesito conseguir algún tipo de control.
―No voy a obligarte a hacer nada ― dijo Junho, sacudiendo sus ojos del pecho de Jaejoong en su cara. ― Pero claramente necesitas esto. Déjame cuidar de ti. No necesita ser ningún sexo real, pero necesitas esto.
―No, lo deseo. Hay una diferencia. El deseo puede ser ignorado, pero no la necesidad ―dijo Jaejoong, y él no estaba incluso avergonzado por haber admitido eso en voz alta.
Sí, estaba demasiado lejos en este punto para realmente preocuparse por eso.
Sí, definitivamente esta guapísimo con esta luz. Ni siquiera la cicatriz en su mejilla o en la mandíbula cuadrada que lo hace parecer demasiado brutal disminuye su belleza bajo la luz de la luna nueva.
¿De verdad acabo de pensar eso? ¿Realmente pensé en algo tan soso y cursi como la belleza de la luz de la luna? Tengo que dejar de leer novelas románticas. No más para mí. Nope.
―Estás mirándome como si me desearas ― dijo Junho. ―Pero
también me necesitas. Hay una diferencia, pero podría muy bien no existir cuando estás tan claramente necesitado.
―Oh ¿sí? ― Preguntó Jaejoong, y su aliento se enganchó cuando los dedos ásperos de Junho se deslizaron bajo el dobladillo de su camiseta y lentamente se trasladaron arriba, arriba, arriba, y expusieron todo su pecho, pero él no quitó la camiseta. Fue como si él sólo quisiera ver los pezones de Jaejoong.
Cuando los pulgares de Junho rozaron sobre ellos, Jaejoong abrió su boca y suspiró, empujando su pecho más cerca de esa sensación placentera y eléctrica.
Oh sí, Junho quería verlos bien. Claramente, él también quería tocarlos.
―Déjame hacer esto. Ni siquiera tienes que tocarme, pero déjame hacer esto por ti.
―¿P-por qué debería? ― Preguntó Jaejoong, pero fue una pregunta estúpida porque claramente ya estaba perdido en el placer. Quería más de él. Su polla estaba dura y las mantas sólo parecían darle demasiado calor ahora.
―Porque tú lo necesitas ― dijo Junho.
―¿Y t-tú no? ¿No necesitas esto, quiero decir?― Preguntó Jaejoong .
Esa sonrisa irónica volvió a la boca de Junho mientras miraba fijamente a Jaejoong.
―Esta es una de las pocas veces en mi vida donde pongo a alguien en primer lugar .Tal vez  sólo debas sentarte y disfrutar --dijo.
Junho movió una de sus manos lejos de los pezones de Jaejoong, pero sus dedos nunca dejaron la piel de Jaejoong mientras se deslizó hacia abajo, abajo, abajo, hasta que esos dígitos no estaban tocando su piel, sino moviéndose sobre la manta que cubría la cintura de Jaejoong, y aún así, todavía podía sentir el chisporroteo caliente del tacto del hombre a través de la tela.
Especialmente cuando toda la palma de Junho cayó sobre la dura polla de Jaejoong y entonces presionó contra ella con la suficiente presión para hacerlo empujar hacia delante y gemir.
Junho tiene razón.
Realmente lo necesito.

CAPITULO 6

Jaejoong no sabía qué cojones estaba mal con él. No era como si fuera diferente. Es como la diferencia entre la masturbación y el sexo real, no había ninguna comparación entre Junho y cualquiera de los otros amantes que Logan tuvo en el transcurso de su vida.
Hostia puta.
El placer era tan impensable y fuera de este mundo. Él no tenía palabras para describirlo. Estaba tan excitado, pero él aún no iba a correrse.
Estaba tan cerca del borde, pero fue como si algo le impidiera tener su orgasmo. Era bueno y malo al mismo tiempo, porque tanto como quería correrse, necesitaba sentir esa liberación, quería disfrutar de esto y hacerlo durar tanto tiempo como fuera posible. Quería ser arrasado por el placer hasta que su cerebro se transformara en papilla.
No estaba incluso avergonzado por cómo estaba agarrándose a los hombros de Junho, jadeando y gimiendo, como si estuviera siendo tocado por primera vez en su vida.
Y Hostia puta, sólo recordó que Junho no estaba aún tocándolo piel a piel. La mano del hombre estaba todavía encima de la manta, dándole fricción a través del material y a través de sus shorts.
Si esto es así de bueno cuando me toca por encima de la ropa... ¿cómo de bueno será cuando me acaricie por fin de verdad?
―J-Junho , tócame, por favor, tócame ― dijo Jaejoong, mendigando y ni siquiera importándole. Él estaba volando demasiado alto con las sensaciones. Se había hecho adicto ya. En la parte posterior de su mente, sabía que era patético, pero estaba tan lejos en ese momento que no le importaba. No realmente.
―Te dije que lo necesitabas ― dijo Junho con una  sonrisa en su voz, ¿o Jaejoong sólo estaba proyectando eso en el hombre porque estaba demasiado ocupado gimiendo su placer.
Él tembló y gimió en la pérdida cuando Junho quitó su mano, pero entonces él suspiró cuando el hombre se levantó a sí mismo lo suficiente como para tirar abajo las mantas alrededor de las caderas de Jaejoong, empujándolas hasta sus rodillas. Hizo lo mismo con los shorts que Logan llevaba y a pesar de que no estaban apretados, luego de haberlos empujado a sus rodillas, liberando su polla, se sintió tan asombroso que él gimió otra vez.
Era como si su polla hubiera estado atrapada y Jaejoong aún no hubiera sido consciente de ello.
Se sentía mejor cuando el aire frío tocó su polla, pero luego fue casi de inmediato arropado por el calor acariciando todo su cuerpo una vez más y pidiendo ser tocado cuando Junho envolvió sus dedos alrededor de la polla de Jaejoong.
―Sí, así. Así ― dijo Jaejoong, lanzando su cabeza hacia atrás en la almohada mientras él empujó hacia adelante, follándose en la mano de Junho.
Todavía no era suficiente, y a pesar de cuánto aumentó su placer, cómo su cuerpo latía desde el dolor, él todavía no podía correrse.
Trató de empujar un poco más rápido, pero él todavía no podía lograr correrse. Junho incluso tuvo que poner su mano encima del estómago de Jaejoong para evitar que se moviera demasiado rápido.
―Relájate, tranquilo. Vas a hacerte daño.
―¡Lo necesito! ― lloriqueó Jaejoong. Y lo hacía. Hostia puta, lo necesito... Joder, estoy tan cerca...
Quería correrse, tenía que hacerlo, lo necesitaba para no perder su propia cordura en este punto, pero no podía. Diez segundos antes, le gustaba la idea de ser provocado así, de tener su placer retrasado, pero ahora sólo quería el orgasmo.
Quería llegar a ese pico, pero no pudo llegar por cuenta propia. Necesitaba más, y fue una tortura para él ser provocado así por mucho tiempo.
Entonces sus labios moldearon a Jaejoong, y se movieron. Por último, realmente estaban besándose.
Todo el peso del cuerpo de Junho casi se vino abajo sobre él. Jaejoong abrió sus piernas para el hombre, amando el peso, el calor, la forma en que Junho empujó sus caderas hacia adelante contra la polla de Jaejoong, aunque él todavía llevaba su ropa interior y tenía su mano en la polla de Jaejoong.
La fricción fue increíble, y Jaejoong se sorprendió a sí mismo con lo necesitado que estaba, cómo sus miembros parecían moverse sin siquiera pensar lo que estaba haciendo. Agarró el cuerpo de Junho y apretó al hombre más cerca porque a pesar de que estaba justo encima de Jaejoong, todavía no era suficiente.
Jaejoong empujó su lengua, y había sólo degustado el interior de la boca de Junho cuando la lengua del hombre embistió contra él y lamió profundamente la boca de Jaejoong.
El placer fue impactante, sobre todo cuando viajó al sur, como si ya no hubiera suficiente cantidad acumulada allí.
Dioses, sabe tan... tan...
Jaejoong gemía mientras se arqueaba hacia arriba y empujaba sus caderas hacia delante, justo en la mano de Junho. La presa que había sido construida dentro que le impidió su orgasmo antes, finalmente se rompió, y él se corrió. Disparó su semilla tibia directamente en la mano de Junho.
La boca del hombre había atrapado el quejido de Jaejoong. Fue como si su cuerpo se envolviera alrededor de Jaejoong. Se sentía como si el hombre respiraba por él mientras se besaron.
Jaejoong se quedó jadeando en la oscuridad de su dormitorio.
Su respiración sonaba tan ruidosa en la tranquilidad de su habitación. Junho estaba también respirando fuerte, jadeando, como si él hubiera compartido el placer que Jaejoong había sentido. Pero cuando Jaejoong se tomó el tiempo para hacer un balance de su cuerpo, dándose  cuenta  de todo su alrededor ,se dio cuenta que Junho todavía estaba duro.
Él no tenía que mirar hacia abajo para verlo, pero estaba ahí, podía sentirlo pulsando entre las piernas del hombre.
A Jaejoong no le gustaba pensar en cosas que eran tan burdas, pero él no podía evitarlo. El hombre era grande. Debe haber sido doloroso, pero él no abrió su boca y se ofreció a cuidar de él.
Él no estaba seguro de por qué no lo hizo.
Después de lo que había sucedido, estaba más que dispuesto. Quería sexo, él quería sentirse bien. Demonios, él tomaría tantos orgasmos como fuera posible. A pesar de lo lánguido que se sentía su cuerpo, cuando las réplicas estaban todavía adormeciéndolo, él quería más.
Y los ojos de Junho no sólo eran dorados mientras que estaba mirándolo hacia abajo. Eran rojos. Los ojos del hombre estaban brillando en un fuerte rojo mientras miraba fijamente a Junho, como si fuera la presa o algo así.
Jaejoong no se movió.
No podía moverse.
Él también estaba congelado. Partes iguales de terror y excitación se apresuraban a través de él, y fue como si su cuerpo no supiera cuál era cuál.
Jaejoong no dijo nada. Su estúpido corazón latía rápidamente otra vez, y sentía al frío tomar la sensación caliente en su abdomen.
Me siento increíblemente... triste.
No, esa no es la palabra. ¿Solitario? ¿Es eso? Pero nunca me he sentido solitario. No es mi forma de ser. Solitario, no es una opción.
Vacío podría ser la palabra correcta.
Era la explicación correcta para esa sensación de vacío que sintió cuando llegó para la caja de pañuelos al lado de su cama, sacó unos fuera y se limpió a sí mismo. Él echó los pañuelos sucios en la pequeña papelera que estaba en el otro lado de su habitación antes de enderezar sus pantalones cortos y camiseta y luego tirar de la manta sobre su cuerpo.
Así. Como si nunca hubiera pasado nada.
Jaejoong volvió su cabeza hacia el lado, mirando por encima del borde de su cama sólo para echarle un vistazo a lo que Junho estaba haciendo.
Voy a estar completamente asqueado y con un cabreo de cojones si pillo a Junho cascándosela. Sin olvidar monumentalmente insultado. No.
Junho tenía sin duda mucho más control de lo que Jaejoong tenía.
Jaejoong apenas podía guardar sus manos para sí mismo como estaba. Tuvo que apretarlas en puños sobre su colchón para evitar ir y hacer más.
¿Es justo que yo haya podido tener uno de los mejores orgasmos de mi vida... que todavía tiene mis nervios chisporroteando como si estuvieran haciéndome cosquillas con la electricidad... y todavía no estar satisfecho? ¿Porque no hemos hecho más?
Jaejoong se volvió a su lado, dándole la espalda al hombre mientras trató de conciliar el sueño.
Extendió la mano y tocó la marca de mordedura en su cuello mientras se durmió.
Los días se convirtieron en semanas, Junho permanecía en el dormitorio de Jaejoong, y como siempre estaba en el suelo. Podría decir que la ira de su compañero no se había exactamente calmado hasta el grado que quería.
Su compañero estaba todavía distante.
Todavía reacio a dejar a Junho tocarlo, pero cuando lo hizo, era jodidamente increíble.
Junho odiaba que él no pudiera conseguir ningún alivio de esos episodios, pero al mismo tiempo, había algo que decir sobre sí mismo dándose un caso de bolas azules y viéndose obligado a sentarse, esperar hasta la mañana siguiente cuando pudo tomar una ducha por sí mismo y masturbarse, pensando en cómo se veía la cara de Jaejoong, su boca y sus ojos, cuando Junho le había dado placer al chico.
Jaejoong todavía le tenía miedo.
Junho estaba seguro de eso.
Él ya había dado su palabra de nunca forzarlo con el tema del saxo. Bueno el había querido decir eso . Junho había sido serió cuando él había explicado que nunca había forzado a nadie para follar, y no estaba a punto de comenzar esa mierda ahora solo porque su compañero le hacía trabajar para él.
Junho podría decir que Jaejoong estaba empezando a volverse necesitado también. Fue cuando su ritmo cardíaco se aceleraba en la noche aparentemente sin ninguna razón en absoluto. Fue cuando el olor de su almizcle en el aire llegó a ser demasiado grueso para ignorar.
Su compañero necesitaba ser tocado, debía ser satisfecho. Junho había estado mal al principio. Él había asumido que cualquier separación podría lastimarlo solamente a él, pero ahora era muy obvio que Jaejoong estaba más que conectado a Junho simplemente por una marca de mordida en el cuello.
Supuestamente tenía sentido.
Si fueran compañeros predestinados, significaba que esto sucedía en más de una manera. Jaejoong podría no notarlo, sin embargo, pero lo haría, muy pronto.
Cuando lo hiciera, iba a ser entonces cuando Junho sería capaz de tener su diversión. Hasta entonces, él iba a probar y hacer las cosas paso a paso.
Él no podía correr el riesgo.
Él podría ser un cabronazo, pero incluso él sabía eso.
Además, este chico le pertenecía, estaba conectado a él al igual que Junho pertenecía y estaba conectado a Jaejoong, y había un extraño sentido de responsabilidad que venía con ese conocimiento que nunca antes sintió en su vida.
Suponía que fue lo que hizo un verdadero acoplamiento tan condenadamente especial.
Y pensar que solía ser de los Alfas que se burlaba de otros Alfas por ser excesivamente melosos y románticos con sus compañeros. Él lo entendió.
Jaejoong se volvió más abierto a los besos, sus manos exploraron más cada vez que lo hicieron juntos, pero incluso después de que Jaejoong se corría, Junho todavía dejaba la cama y volvía a su lugar en el suelo.
Jaejoong nunca lo invitó a quedarse, nunca.
No es que Junho fuera un príncipe azul sobre eso tampoco. Él sabía que estaban girando las ruedas dentro de la cabeza de su compañero.
Él sabía que todavía estaba dejando a Jaejoong queriendo mucho más de lo que le estaba dando.
Él sólo estaba esperando que Jaejoong lo invitara. Estaba esperando que su compañero lo invitara a pasar la noche en esa cama demasiado pequeña, lo invitara a follarlo y reclamarlo adecuadamente como su lobo estaba constantemente exigiendo.
Era el miedo en los ojos de Jaejoong lo que impidió que Junho pidiera más, lo que le impidió incluso sugerir que fueran más lejos.
La familia de Jaejoong fue asesinada por lobos, pero Junho sabía que era más que eso. No fue solo un incidente, tan horrible como lo era ya.
Nene, ¿qué te pasó?
La única buena noticia sobre el tiempo que pasaron fue el hecho de que Baekhyun y Junho fueron puestos en misiones juntos. Aunque Zitao había declarado abiertamente delante de todos los guerreros que los dos Alfas ahora eran leales al Clan, Kris exigió que trabajaran para ganar su lealtad.
Los Dragones siendo dragones, su percepción de lo que hacía a un hombre leal sería diferente. Kris exigía que realizaran tareas de vez en cuando. Misiones alrededor de la montaña, una de las cuales incluso haciendo que participaran cerca de su territorio anterior de la Manada y dejar un mensaje a uno de los otros Alfas haciéndole saber a Clyde que ellos no iban a regresar.
Luego habían cambiado en su forma de lobo y aullaron, largo y lo suficientemente alto para que Clyde los escuchara burlarse de él antes de salir pitando de allí y hacer el largo viaje de vuelta arriba en la montaña.
Con todo, Junho lo había disfrutado. Había disfrutado de burlarse de su ex Alfa y él tuvo que admitir, que su respeto por Kris por querer frotar eso en la cara de Clyde, había subido considerable después de eso.
El compañero de Baekhyun, Chanyeol, no había estado feliz sobre esa misión, sin embargo. Aunque Junho no había estado allí para verlo, los rumores que fueron alrededor eran que el Guerrero silbó y gritó a su Gran Dragón durante horas debido a eso.
Era una imagen mental divertida y Junho deseaba haber podido estar allí para verlo. Lo que también hizo esa tarea particular valer la pena fue la mirada de Jaejoong cuando Junho volvió.
El chico estaba de pie con los otros guerreros y Omegas cerca de las puertas principales del castillo, sus ojos grandes, cuando las puertas se abrieron y Junho y Baekhyun caminaron a través de ellas.
Junho recordó la forma en que Chanyeol sonrió y caminó hacia adelante, él y Baekhyun abrazándose y besándose antes de caminar con las manos juntas, los dedos entrelazados.
Junho sabía mejor que no debía esperar algo así de Jaejoong. El chico no estaba ni remotamente listo para admitir, incluso para sí mismo, que se preocupaba mucho por Junho, pero Junho había visto el alivio en la cara y el cuerpo del muchacho.
No había duda por la mirada en sus ojos o la forma en que su pecho se levantó en un suspiro con la visión de él, ileso, a pesar de haber estado tan cerca de lo que ahora era territorio enemigo y anunciándose como un traidor.
El correo electrónico que Clyde envió a Kris, sin embargo, fue sólo la guinda del pastel. El hombre estaba cabreado.
Prometió venganza porque Kris hubiera robado a su compañero elegido, varios de sus Omegas y dos de sus Alfas. Aunque Junho encontraba eso increíblemente divertido, él no hizo más que sonreír o reír silenciosamente sobre eso.
Hasta que las amenazas comenzaron a entrar. Clyde era conocido por cumplir sus amenazas.
Junho sabía eso, así como cualquier Alfa que hubiera vivido con él. Incluso tuvo que hablar con Baekhyun, que estaba todavía cabreado acerca del incidente entero donde Junho lo había llamado traidor.
Pobrecitoooo... mañaco consentido.
―Sabes que va a intentar algo ― dijo Junho. ―Tu compañero es un guerrero. Él puede cuidar de sí mismo. Jaejoong no.
Baekhyun suspiró, sus ojos brevemente subiendo al techo, como si él estuviera buscando paciencia.
―Nunca supe que fuera posible que te importara una mierda sobre nadie más que no fueras tú mismo.
―Jaja, sí, como si tú fueras el chico ideal ― dijo Junho. ― Estabas en la misma Manada que yo, por lo que no me vengas con esa mierda solo porque ahora puedes, de repente, dar una mierda.
―¿Qué quieres, Junho? ― Preguntó Baekhyun. El hombre apenas parecía impresionado cuando cruzó sus brazos.
Sí, sin duda todavía está un poco enfadado.
Lo que sea.
―Quiero que cuides de Jaejoong si no puedo, o al menos consigue que Chanyeol lo haga.
Los ojos de Baekhyun se ampliaron un poco.
―¿Es eso? ¿Eso es todo lo que quieres?
―¿Qué demonios significa eso? "Eso es todo lo que quiero". Por supuesto que lo es. Esto es un asunto importante.
―Vale, vale, lo siento. Simplemente no lo esperaba viniendo de ti. ―¿Qué estabas esperando? ― le preguntó Junho.
―No lo sé, pero no eso. Siempre fuiste un lobo solitario en la Manada de Clyde. Ni siquiera parecías preocuparte por los amigos que tenías.
―Uh huh, y por eso eres un idiota. ¿Por qué estoy pidiéndote que cuides de Jaejoong cuando eres claramente un inepto? Le preguntaré a Chanyeol para hacerlo o Yoochun. Ellos lo harán si se lo pido.
Insultar a Baekhyun realmente entró bajo la piel del hombre. Junho disfrutó viendo los hombros del hombre tensarse y sus ojos volverse rojos.
―¿Qué? ¿Quieres pelear conmigo ahora? Puedo contigo, lo sabes.
Eran aproximadamente del mismo tamaño, por lo que podría ser una buena pelea, pero Junho no iba a dar marcha atrás.
―No seas gilipollas ― Baekhyun estalló. ― ¿Cuál es tu puto problema? ¿Por qué supuestamente soy tan tonto para saber lo capullo que puedes ser cuando quieres serlo? No te importaba cualquiera de tus amigos. Te vi enviarlos al cepo lo suficiente para saberlo, al contrario de los demás que todavía se acostaban contigo, y yo podría decir que no te importaban ellos tampoco.
―Cierto, porque si me preocupara por ellos, luego cuando fuera castigado, los utilizarían contra mí. Eso es lo que nunca entendiste, y por qué la mayoría de tus amigos fueron todos asesinados, o torturados o acoplados con capullos. Te preocupabas por ellos demasiado, lo demostrabas y luego Clyde los castigaba cada vez que arruinabas algo. En cuanto a la gente que se acostaba conmigo ― Junho se encogió de hombros. ― Sí, los envié al cepo. Si eran tan estúpidos para confiar en mí con algo, Clyde nos habría matado si alguna vez lo hubiera descubierto, era mejor que creyeras que yo confesaría. Todos los demás, bien, las personas dispuestas a estar cerca de mí no eran exactamente Alfas agradables. ¿Qué me importaba si un par de violadores acababan torturado o asesinado por Clyde cuando la había jodido? Con los Betas y Omegas siempre fui frío a pesar de que realmente me importaban, entonces nunca dejé a 
Clyde saber que me importaban. Era la única manera en que los dejaría tranquilos, si yo fracasaba en una misión o no traía a casa los alimentos para la Manada. Por eso eres tan idiota y por eso siempre voy a ser más inteligente que tú.
Baekhyun parpadeó, en silencio, y Junho se dio cuenta de la larga diatriba que había soltado.
No quería explotar y agrandar la distancia.
―Ju-Junho ― dijo él. ― ¿Es por eso que siempre fuiste tan... siempre tan frío conmigo y los demás?
Junho no era estúpido.
Sabía que era un insulto lo que casi había salido de la boca de Baekhyun, pero Baekhyun se censuró allí mismo en el último segundo, por lo que él no iba a dar al hombre cualquier dolor sobre eso.
En última instancia, sin embargo, él no podía responder la pregunta de Baekhyun. Ellos se consideraban amigos, llamándose mutuamente cada tanto, pero Junho siempre fue tan frío con Baekhyun como había sido con todo el mundo.
Por eso estuvo dispuesto a echar a los leones a Baekhyun con respecto a los dragones, cualquiera que fuera. Seguro, lo lamentó, había lamentado hacerlo al segundo que la acusación dejó su boca, pero ni por todo el oro del mundo él estaba a punto de dar voz ahora a ese lamento.
No si eso lo hacía parecer débil. No si eso lo haría parecer menos hombre, que no pudiera proteger a Jaejoong cuando Clyde finalmente decidiera atacar.
Baekhyun extendió su mano y tocó el hombro de Junho, pero Junho se alejó.
―No me toques ― soltó.
―Vale, vale ― dijo Baekhyun, levantando sus manos como si él estuviera tratando con un Omega asustado o algo así, y eso acabó de cabrear a Junho  aún más.
--¿Pedes vigilar a Jaejoong si o no?
Baekhyun bajó sus manos, pero él no paró de mirar a Junho con esa expresión con los ojos abiertos, sorprendido.
--Si hombre ,claro lo que necesites.
Junho  necesitaba salir de allí, ahora mismo.
Él frunció el ceño a  por un buen tiempo y luego le dio la espalda y se alejó.
En retrospectiva, independientemente de lo que accidentalmente dejó escapar delante del otro hombre, era una buena cosa que hubiera hecho ese trato con él, especialmente cuando los lobos hicieron un audaz ataque contra el castillo en plena luz del día menos de una hora más tarde.     


CAPITULO 7

Jaejoong escuchó todo lo que Junho le había dicho a Baekhyun.
Por alguna estupida  razón tal vez la cicatriz de acoplamiento  en su cuello, cada vez que el hombre estaba fuera de su vista por más de un par de horas, especialmente después de la última misión en que Kris lo había enviado a la Manada rival, bueno, Jaejoong acababa un poco inquieto.
Necesitaba encontrar a su compañero y asegurarse de que él estaba bien.
A veces, incluso no dejaba a Junho saber que él estaba allí porque no quería que el fuerte Alfa pensara que era débil o pegajoso o algo. Era algo aterrador, pero él no podía evitarlo, y no era como si no viera al hombre durante horas y horas, en la ducha y mientras él dormía, así que no era tan malo.
Sin embargo, la fantasía acerca de vigilar a Junho en la ducha era increíble.
El punto era todas las cosas terriblemente tristes y horribles que Junho había confesado a Baekhyun. Jaejoong había oído a Junho hablar antes, pero nunca se había molestado en pensar que podría ser mucho peor de lo que realmente era.
Jaejoong se había burlado de Junho, llamándolo traidor, tanto para su propia Manada, como al Clan, e incluso a cualquier ideal que él podría haber tenido en el pasado. Jaejoong había intentado culpar al hombre de la posibilidad de ser el responsable de asesinar a su familia, y Junho no lo había juzgado nunca por eso.
Jaejoong había juzgado fatal a Junho, y sin embargo Junho nunca había hecho eso mismo con él por intentar asesinarlo y por ser un compañero de mierda en general.
Escuchar a Junto hablando con Baekhyun así fue una verdadera revelación.
Por supuesto que tenía sentido.
No, ahora que Jaejoong lo pensaba, eso no era posible. Junho había confesado tener que darle la espalda a la gente que realmente le importaba y amaba para salvarse a sí mismo, pero Jaejoong estaba al menos feliz de que Junho no había amado siempre a la gente que había sido forzado a traicionar.
Jaejoong quería hablar con el hombre sobre esto.
Su impulso interior para ir detrás de Junho y abrazar al hombre era muy fuerte, pero él necesitaba obtener el control de sí mismo primero.
Si miraba a Junsu ahora, después de haber oído toda esa información personal, él iba a convertirse en una adolescente emocional y estallar en llanto.
Porque Junho estaba trabajando estrechamente con Kris, demostrando al resto del Clan que podría ser un miembro productivo del grupo, Jaejoong no tenía que preocuparse por quedarse con él cuando volviera a su dormitorio.
Se tomó unos minutos para tranquilizarse a sí mismo, pensando en todo lo que había sucedido en las últimas semanas desde que se había acoplado al hombre.
Lo que, ciertamente, no era mucho.
Jaejoong miró hacia abajo en su pequeña cama y pensó en todas las veces, que Junho había subido a ella, besándolo, tocándolo, lamiendo su piel en todos los lugares correctos para darle placer, pero Jaejoong nunca le devolvió el favor.
¿No me hace eso egoísta?
Ya no tenía tanto miedo de Junho y oír esa conversación hizo algo en su interior, sacó un instinto protector que ni siquiera sabía que tenía.
Quería abrigar a Junho de todas esas duras cosas que él había tenido que hacer en su vida, pero sabía que era imposible. Él no estuvo allí cuando Junho estaba teniendo esas horribles experiencias, y aunque él hubiera estado allí, no habría sido en él en quien Junho se apoyaría por consuelo.
No queriendo mostrar cualquier conexión emocional con las personas probablemente haría eso. 
No estuve allí antes, y no he estado para él después de que me dio la mordida de apareamiento, pero puedo estar allí ahora.
Puedo intentar esta cosa del apareamiento.
Había sido casi un mes ya, y las cosas estaban todavía bien. Nada terrible había sucedido, y Junho estaba mostrándose más y más con el resto del Clan dragón.
Si los Omegas podrían perdonar a Junho por cualquier daño que él  hubiera hecho en la Manada, entonces lo mínimo que podría hacer Jaejoong era mostrar la misma cortesía a su propio compañero.
Voy a salir y encontrar a mi compañero, voy a hablar con él y tal vez arreglar todas las chorradas y malos entendidos que hemos tenido.
Sí, eso es lo que tengo que hacer.
Jaejoong acababa de abrir la puerta para volver a salir, pero se detuvo de golpe cuando se encontró un lobo negro enorme con ojos rojos.
Parecía estar olfateando en el suelo, en la puerta, pero entonces saltó un poco de sorpresa cuando la puerta se abrió. Había otros lobos de pie detrás de él, y todos ellos vieron a Jaejoong con diversos grados de un tipo de gruñido enfurecido en sus hocicos.
El cuerpo de Jaejoong se quedó de piedra como si fuera una estatua.
Él no conseguía moverse.
No sé como es el lobo de Junho y estos otros lobos podrían ser Baekhyun y los otros Omegas por lo que sé... ¿Pero los Omegas tienen los ojos rojos?
Estoy seguro de que no.
El lobo negro caminó hacia adelante, la cabeza baja, los pelos del cuello levantados, y esos dientes eran increíblemente aterradores de contemplar. Jaejoong se vio obligado a alejarse de la puerta cuando el lobo se fue acercando más y más.
--¿Ju -Junho ?¿Eres tu?
El lobo saltó sobre él, tan rápido, más rápido de lo que Jaejoong podría pensar, y cayó hacia atrás cuando esos dientes se cerraron en su garganta.
--¿Que coño esta pasando? -- grito Yesung matando abajo al cuerpo del alfa que había matado.
Las dos puertas principales que llevaban al sendero escarpado que condujo arriba y abajo de la montaña, estaban completamente rotas. Destruidas por más de dos docenas de Alfas que habían pasado a través de las puertas y corrieron todos dentro.
Por suerte, Junho había estado allí y por eso llamó a Yesung.
Lograron interceptar a algunos de los Alfas, pero también casi habían sido sobrecargados por el simple número de enemigos.
Es como estar acorralados.
La única razón de por qué Junho y Yesung estuvieran vivos fue porque la mayoría de los Alfas corrieron a través de ellos, buscando otros objetivos. Se dispersaron para matar a otros y hacer estragos en el castillo. No había manera de saber cuántas personas ya estaban muertas, y Junho estaba furioso por esto.
Esto sucedió por una razón y una sola razón, ¿y Yesung no lo ve?
―¡Están atacándonos porque tu estúpido líder nos envió a Baekhyun y a mi abajo en la montaña a burlarse de su alfa !¡Eso esta pasando!
Yesung inmediatamente dio un puñetazo en la nariz de Junho. Era un poderoso puñetazo y golpeó lo suficientemente duro para romper la nariz de Junho y hacerle probar la sangre que salió de su nariz rota, y fluyó abajo en su garganta.
El dolor era increíble, pero también le recordó su lugar.
Está bien.
Él prefería más un dolor físico al mental que hubiera venido después de llamar a su nuevo líder estúpido.
Los Alfas no podían ser desleales con sus dirigentes, no con la gente que tenían un rango superior a ellos. Hacerlo fue contra todo instinto, y para aquellos que alguna vez intentaron alguna cosa, la peor clase de tortura mental y emocional era supuestamente su destino.
Junho levantó sus manos, y él hizo una mueca cuando colocó su nariz en su lugar apropiado. La contracción fue la parte más burda y menos atractiva, no importa el dolor.
―Nunca te atrevas a hablar sobre Kris así otra vez. Sólo ayúdanos a lidiar con ellos, ¿lo has entendido? ― exigió Yesung.
Junho asintió.
―Cierto. Sus objetivos son probablemente los Omegas, principalmente los acoplados. Es su forma de castigar a los traidores.
―¿Estás seguro? ― preguntó Yesung, y su rostro palideció. Sin duda estaba pensando en Ryeowook.
Junho hizo su mejor esfuerzo para no tratar al hombre delante de él como un completo idiota.
―Sí, ellos atacan a los seres que amas. Eso es lo que tú consigues. Necesitamos hacer que los Omegas estén protegidos, las crías, y necesito llegar a Jaejoong. Ni siquiera pienses en decirme que yo no vaya. Al segundo que ellos noten mi aroma en él, lo matarán.
A Junho no le importaba una mierda sobre cualquier tortura mental o emocional. Iba a ir detrás de Jaejoong no importaba lo que Yesung le ordenara hacer.
―Ve, date prisa y llévalo al gran salón. Los otros Omegas y dragones menores serán bloqueados allí por seguridad y luego trae tu culo de vuelta aquí.
―No te preocupes, ya lo pillo. ― Junho giró alrededor y sus ojos volaron amplios con la visión de la forma pálida de Jaejoong en brazos de Chanyeol.
Había sangre por todo el pecho de Jaejoong. El parecía...Junho corrió hacia el chico.
Saltó sobre el cuerpo de un lobo muerto para llegar a Jaejoong, sus ojos nunca dejaron la forma de Jaejoong.
Tanta sangre.
Hay tanta sangre...
Tal vez Junho solo no tenía sentido del olfato porque ya había mucha sangre en el pasillo de entrada. Junho no podía respirar adecuadamente hasta que viera a Jaejoong abrir los ojos y mirarlo.
No está muerto... pero está muy herido.
Tiene una herida en el cuello.
Había una herida en él, aunque Junho  no podía verla porque había un acolchado pedazo de paño ensangrentado que Jaejoong estaba presionando débilmente sobre ella. Considerando que Chanyeol no llevaba camisa, eso es lo que probablemente era.
Junho experimentó una visión de túnel, y cuando Chanyeol le habló, sonaba muy lejos. Es decir, hasta que el hombre lo empujó.
―¡Hey! ¡Presta atención! Va a ponerse bien, Junho. Sus escamas evitaron que la mordedura fuera demasiado profunda, pero necesita llegar a Sunny. Ella puede ayudarle a sanar.
―Sunny. Sí, ella. ¿Ella es vuestro sanador? Vale, tenemos que llegar a su clínica ― dijo Junho, pero él sentía que estaba en piloto automático cuando tocó el pelo sudoroso de Jaejoong. ― Vamos a llevarte allí. Vas a ponerte bien.
Estaba bien con Junho. A la velocidad que iba su cerebro, ni de coña iba a ser capaz de llegar con seguridad a la clínica de Sunny, especialmente con tantos lobos Alfa corriendo alrededor del castillo. Lo mejor era quedarse en la parte de atrás y mantener sus ojos en su compañero. Mantuvo su visión aguda, buscando cualquier cosa y a  cualquiera alrededor de ellos que pudiera ser una amenaza, pero nada saltó, aunque hubo muchos gritos, aullidos y rugidos de batalla. Junho sólo podía pensar en Jaejoong.
¿Todos los dragones tienen la misma capacidad de curación rápida que los guerreros? ¿O es simplemente un regalo para ellos? ¿Sunny es una curandera, pero ese es su poder? ¿Podrá acelerar el proceso y evitar que Jaejoong pierda más sangre?
A pesar de estos pensamientos pasando por su cabeza, Junho todavía estaba lo suficientemente consciente cuando un gran lobo plateado saltó sobre él, giró y lo encontró inmediatamente. En su ira, lo agarró rápidamente, cogiéndolo con las manos antes de que la bestia pudiera atraparlo con sus dientes o garras.
Quebró el cuello del Alfa rápidamente, antes de que Yesung y Chanyeol pudieran hacer algo para ayudarlo.
Junho gruñó a ambos hombres.
―¿Qué estáis haciendo? ¡Moveos! ― soltó.
Los idiotas no deberían estar allí boquiabiertos mirándole mientras que su compañero estaba sangrando en los brazos de Chanyeol. El corazón de Jaejoong estaba latiendo más rápido.
Mi compañero está asustado. ¿Si su corazón se acelera tanto disparará más sangre de su herida? Necesitamos a Sunny y rápido.
Lamentablemente, había tres lobos fuera de las puertas de la clínica, con sólo Yoochun bloqueando su camino. Los tres tenían sus cabezas hacia abajo, sus pelos del cuello levantados, y definitivamente planeaban atacar. Querían entrar en la clínica, querían desgarrar a quienes serían menos capaces de defenderse.
Tenía razón. Los lobos han ido detrás de los dragones más débiles y los omegas.
Clyde y cada otro Alfa al que Junho había servido, siempre amaban atacar en el punto más débil de la Manada rival.
Omegas, Betas, cachorros, no importaba.
No me importa si están cumpliendo las órdenes de Clyde. Ni siquiera me importa que yo hubiera hecho lo mismo si hubiera estado todavía bajo el pulgar de Clyde.
¡Me importa un huevo! Voy a vengarme por ser obligado a hacer tantas cosas despreciables.
Y uno de estos cabrones ha atacado a Jaejoong e intentó arrancarle la yugular. Órdenes o no, voy a asegurarme de que no consigan vivir para contarlo. Sin piedad, sin segundas oportunidades.
Si Junho tuvo cualquier paciencia antes, entonces él la había perdido cuando rugió y cargó contra los lobos.
Jaejoong lucho por mantenerse despierto y consiente cuando finalmente fue llevado a la custodia de Sunny. La mujer tenia claramente mucho en su plato.
Claramente ella estaba luchando para mantener su compostura pero su trenza parecía desordenada como si alguien hubiera
intentado agarrarla. El rasguño en la mejilla sugería eso, también.
¿Uno de los Alfas? ¿Quién la ha salvado?
Iba a preocuparse de eso después, porque en este momento, todo lo que le importaba era tener los agujeros en el cuello cerrados antes de que se desangrara hasta la muerte. Chanyeol había tomado un rápido vistazo en él cuando había corrido al cuarto de Jaejoong y luchó contra los Alfas antes de que pudieran hacer ningún daño más.
El hombre inmediatamente se había quitado la camisa y la presionó contra la herida. Jaejoong había estado tan asustado, tan asustado de que se iba a morir sin ver a Junho otra vez, que le llevó varios segundos antes de que escuchara lo que le estaba diciendo Chanyeol.
―No es profundo. Vas a ponerte bien. ¡Jaejoong ! Escucha. Vas a ponerte bien, pero necesito que me ayudes. ¿Puedes apretar esto en tu cuello? ¿Puedes hacer eso? Necesito llevarte con Sunny.
Encontraron a Junho y Yesung primero, y Jaejoong estaba tan feliz de ver al hombre, a pesar de que su mente estaba nublada y sentía como que iba a morir justo allí mismo.
La preocupación en los ojos de Junho, el horror mientras miraba toda la sangre, sí, él estaba completamente preocupado por Jaejoong. Se sintió bien, sabiendo que a ese hombre endurecido le importaba si él vivía o moría. Hizo a Jaejoong sentirse mejor.
Lo suficiente para lograr mantener la consciencia durante el accidentado recorrido por el resto del castillo hasta que hicieron su camino a la clínica de Sunny. Jaejoong intentó mirar detrás de Chanyeol y ver a Junho detrás de ellos, especialmente cuando oyó una conmoción allí, pero mover la cabeza le pareció una muy mala idea, así que decidió hacer su mejor esfuerzo para no moverla.
Cuando Junho rugió una segunda vez, esta vez Jaejoong lo vio. Observó a su compañero cargar contra dos lobos en una rabia ciega. El hombre destrozó su ropa cuando él cambió en un lobo negro, más grande que el que había atacado a Jaejoong en su dormitorio, más elegante y mucho más hermoso en su fuerza mortal.
Parte de él aún no podía creer lo que estaba viendo. Junho, el autoproclamado bastardo indiferente, estaba corriendo contra dos Alfas, poniéndose deliberadamente en una situación de desventaja por lo que podría distraer a los lobos para que Chanyeol y Yesung pudieran entrar en la clínica.
Aunque la expresión de Sunny era aterrorizada ante el sonido de los combates fuera de su clínica, siguió trabajando en los pacientes y de alguna manera trataba de mantener su enfoque en ellos. Afortunadamente, con la visión de Jaejoong, lo hizo su primera prioridad.
Había bolsas bajo sus ojos, sangre en su bata blanca, pero sus delicadas manos no temblaron cuando ella las colocaba en la mejilla de Jaejoong y justo encima de la herida que le había sido dada.
Fue por miedo a que la sangre chorreara de su boca. No quería perder más sangre, pero estaba aterrorizado de que la mordida en el cuello pudiera crear una cicatriz más profunda, una más prominente que su cicatriz de apareamiento.
Él estaba aterrorizado de que cubriera completamente su cicatriz de apareamiento.
Si la herida cubre la mordida de Junho, ¿eso me acoplaría a ese lobo en lugar de Junho? ¿Junho todavía cuidaría de mí? ¿Me amará lo suficiente como para compartir una habitación y darme un beso a pesar de que traté de matarlo la primera vez que estuvimos solos juntos?
Su mente vagaba a otras cosas sin sentido, como si él estuviera empezando a soñar . El sabia que estaba sucediendo y apezar de
los sonidos de la lucha todavía estaban sucediendo justo fuera de la puerta y debería haber estado demasiado asustado por eso. Él no podía evitarlo.
Hostia puta... Chanyeol estaba equivocado... Voy a morir...
Voy a morir sin haberle dicho a Junho que me arrepiento... Sin disculparme por ser un canalla tan prejuicioso... disculparme por ser distante y hacer las cosas más difíciles...
Lo último que Jaejoong sintió sobre él fue la calidez de las manos de Sunny y sus poderes curativos cuando trataron en vano de cerrar sus heridas.
Junho jadeó para respirar, y escupió un montón de sangre en el suelo de azulejos del castillo de Kris antes de limpiar el sudor de su rostro con el dorso de su mano.
Teniendo en cuenta todos los trozos de piel, la sangre y los cuerpos, Junho no creía que nadie notara si estaba siendo bruto. Y estaba demasiado cansado para importarle.
Yoochun circuló su brazo y hombro, estremeciéndose con la herida de mordedura que había perforado sus escamas. Yesung realmente aplaudió a Junho en la espalda, y él apenas retuvo un gruñido de dolor por que le había golpeado tan bruscamente.
―No pensé que fueras capaz. Buen trabajo ― dijo.
―Sí, genial. Solo necesito ver a Jaejoong ahora ― dijo Junho , pero cuando intento pasar al hombre Yesung lo agarró del codo.
―Estoy siendo serio. Ayudaste a Chanyeol a llegar allí con seguridad sin comprometer la clínica. 
―Sí ― dijo Yoochun. ― Apenas estaba distrayendo a los tres. Si Chanyeol hubiera intentado abrir la puerta para entrar, al menos uno de ellos habría conseguido entrar. Tú solo has salvado la clínica entera.
Por primera vez, Junho se dio cuenta de que los guerreros estaban mirándolo con...
Había realmente un toque de respeto en sus ojos.
No me gusta. Esto es muy incómodo.
Él se alejó de todos ellos.
―Lo hice por Jaejoong. No penséis que soy noble o un caballero de brillante armadura.
La boca de Yesung se levantó para arriba en la esquina.
El muy capullo estaba realmente sonriéndome.
―Claro, lo que tú digas. Ve a ver a tu compañero. Necesitamos un par de personas aquí para proteger la clínica mientras que Chanyeol y yo ayudamos en el resto del castillo. Junho, te quedas dentro y Yoochun puede vigilar la puerta.
Fue interesante ver cómo los guerreros respondieron uno a otro, a las órdenes de un superior, aunque no había nada instintivamente llevándolos a obedecer. Nada que no fuera real y genuino respeto por su segundo al mando.
Junho no tenía tiempo para pensar en eso.
Jaejoong era la única persona que quería ver. Quería saber que el corazón del chico latía, y hasta que él escuchara ese sonido, no iba a ser bueno para la protección de ninguna mierda.
Cuando consiguió entrar en la clínica, el número de llanto y crías heridas lo sobresaltó. Reconoció a Amber, una de las Omegas de su ex manada moviéndose de cama en cama sonriendo y hablando con alguno de ellos jugando con los osos de peluche y contando historias.
Trabajó sobre ellos, haciendo su mejor esfuerzo para confortarlos, mientras que Sunny y sus ayudantes entrenados corrieron alrededor consiguiendo vendar las heridas, empujando energía sanadora en aquellos que más lo necesitaban.
Él no vio a Jaejoong en ningún sitio.
Junho marchó hasta Sunny y la agarró por su brazo antes de que ella pudiera dar vuelta lejos de él. Incluso no pareció darse cuenta de que estaba en la habitación con ella.
Él no tenía que decir una palabra. Ella le dio una mirada y sabía lo que quería.
―Está descansando en la otra habitación. Hay otros dos gravemente heridos allí con él así que mantente tranquilo cuando vayas a verle ― dijo ella. A pesar de las bolsas bajo sus ojos y su piel pálida, su voz era firme. Ella estaba dando órdenes a un Alfa.
―¿Va a sobrevivir? ― le preguntó Junho.
Ella asintió con la cabeza.
―Sí, lo curé tanto como pude, pero ya estaba bajo de energía cuando llegué a él. Se curará muy bien con su propia sanación ahora.
Ella lo dijo como si se disculpara por no poder hacer más por él.
Probablemente fuera más en nombre de Jaejoong, puesto que esta mujer no le debía nada, pero Junho estaba feliz con lo que había hecho. Él podía respirar más fácilmente sabiendo que su compañero viviría. Él asintió en agradecimiento hacia ella y se trasladó a la otra habitación, en la dirección que señaló.
Abrió la puerta silenciosamente. Él esperaba el sonido de pitidos de máquinas sonando, de aire siendo empujado hacia los pulmones de los otros pacientes, pero no había nada como eso.
Sí, los tres hombres en esta sala estaban claramente peor que las crías llorando cerca de la parte delantera, pero no había cables
Sunny había hecho más que suficiente para mantener a los tres hombres vivos, y ella iba a tener su eterna gratitud por eso. Junho  ya decidió que si alguien puteaba a la mujer, haciéndola sufrir o incluso hiriendo sus malditos sentimientos, él iba a estar ahí para castigarlos.
Junho se trasladó a la cama de Jaejoong. Había un vendaje sobre su cuello, y parecía que Sunny no tuvo tiempo suficiente para limpiar cualquier salpicadura de sangre que había hecho sobre su cara y el resto de su ropa.
Eso no le molestaba. Sólo ver el pecho de Jaejoong subiendo y bajando fue suficiente. Junho podría vivir, él podría manejarlo, mientras Jaejoong estuviera vivo.
Pero, sólo porque su lobo interno tenía que asegurarse de eso, él tiró suavemente hacia atrás algunos de los vendajes en la garganta de Jaejoong, solo un poco, lo suficiente como para que pudiera ver por sí mismo lo que estaba sucediendo allí.
Sabía que él no debería tocar, pero tenía que ver qué daño permanecía. Allí no había sangre filtrándose a través del material, y no fue como si cualquiera de las IVS estuviera inyectando sangre nuevamente en su cuerpo, por lo que no podía ser tan malo.
Junho lanzó una risa algo histérica. Jaejoong le había dado un susto muerte, sosteniendo ese trapo ensangrentado en su cuello, y ahora estaba con nada más que unas cicatrices finas, irregulares y pinchazos. Él estaba casi completamente recuperado.
Junho volvió a colocar las vendas en su lugar. Jaejoong no se movió siquiera. Junho quería quedarse en este lugar para siempre, pero él necesitaba conseguir su culo de vuelta al frente con Yoochun. Estar aquí dentro sólo lo distraería. Necesitaba estar donde Yoochun estaba en caso de que algún estúpido lobo pensara que podía atacar al hombre.
Junho se inclinó y tan suave como había sido con las manos sobre los vendajes de su compañero apretó su boca sobre la Jaejoong.Sus labios apenas lo tocaron sin embargo.
Estaba demasiado z preocupado de molestar al chico.
--Volveré-- dijo y luego se alejo lentamente.

CAPITULO 8

Hoy era el día.
Jaejoong estaba tan irritado e inquieto por salir finalmente de la clínica que no podía estar quieto.
La batalla había sido hace tres días, la limpieza todavía estaba ocurriendo y Jaejoong no había participado en nada de eso. Se sentía como un idiota por eso. Estaba lo suficientemente bien para sostener una fregona, pero Sunny insistió en que guardara reposo.
―No eres el único aquí quejándose, por lo tanto, deja de reclamar y solo enfócate en mejorar ― dijo ella, casi haciéndolo reventar un punto cuando ella lo pilló tratando de dejar la clínica sin decirle. Había sido un error.
De cualquier manera, él por fin estaba saliendo de aquí.
Junho había venido a verlo, mucho, pero nunca había estado suficiente tiempo ya que el hombre necesitaba ahora más que nunca vigilar alrededor de los pasillos del castillo. Fue puesto en servicio con Yoochun, patrullando, en la limpieza de sangre y cuerpos y ayudando a proteger al Clan en general.
Habían muerto unos pocos dragones civiles, incluyendo uno de los Omegas que fue traído originalmente a la montaña.
Jaejoong había preguntado inmediatamente por Junsu, Zitao y Sungmin y si estaban todos bien, y ya que Jaejoong había visto a Amber  alrededor de la clínica, él sabía que estaba bien también.
Eso siempre lo hizo sentir peor.
¿Soy una persona tan horrible por estar agradecido de que la persona que murió no es alguien que conozca?
Junho había intentado consolarlo a su manera, pero por sus palabras, estaba claro que él no sabía cómo ofrecer consuelo a nadie.
―No hay nada por lo que disculparse. Sólo alégrate de que las personas que murieron no eran tus seres queridos. Eso tiene que ser siempre tu prioridad.
Cuando Jaejoong no tuvo una respuesta inmediata para Junho en lo que respecta a eso, el Alfa debió haber percibido que lo que dijo no era considerado normal. Había sido la primera vez que Jaejoong había visto al hombre sonrojarse.
Al menos mi compañero endurecido por las batallas todavía puede ruborizarse. Eso es bueno.
Jaejoong solo asintió y aceptó el consejo por lo que Junho había querido hacer, para consolarlo. Todavía iba a llorar por los que habían muerto, aunque él no los hubiera conocido bien.
Ahora, Jaejoong estaba esperando que Junho viniera a buscarlo.
Al parecer, Jaejoong incluso no podía ser confiado a caminar por los pasillos y al ala donde estaba su dormitorio por sí mismo. Al menos no de acuerdo a Sunny, que tenía una sarcástica respuesta para todos estos días.
―Simplemente sé agradecido que no estés en un hospital humano. Te hacen sentarte en una silla de ruedas hasta llegar a las puertas.
Jaejoong no se sintió mejor sobre cualquier cosa hasta que finalmente se abrió la puerta de la clínica, y Junho caminó a través de ella.
Los ojos de Jaejoong bebieron al hombre. Sentía como si él no lo hubiera visto en semanas, aunque la última visita había sido más temprano esa mañana antes de que él fuera en su turno con Yoochun.
Sunny también suspiró al verlo, aunque sus razones eran menos románticas que las de Jaejoong.
―Por fin. Necesitas darte prisa y firmar esto antes de que él me vuelva loca ― exigió, empujando un portapapeles en las manos de Junho.
Junho lo tomó y se quedó allí con la mirada más sorprendida que Jaejoong había visto antes en el rostro del hombre mientras miraba hacia abajo en el objeto que sólo había sido empujado en él y para Jaejoong con una ceja levantada.
Esto es completamente ridículo.
Jaejoong no podía dejar de reírse de él. Era todo tan ridículo, pero él no podía evitarlo.
Junho se quejó, quejándose de las estúpidas reglas y por qué cojones debía tener firmar nada en una clínica en una  montañas  pero todavía hizo como dijeron.
Sunny lo sermoneó incluso acerca de seguir las reglas y obedecer la ley que Kris había establecido. Incluso en una montaña regida por dragones, cierto protocolo todavía necesitaba mantenerse.
Jaejoong estaba feliz cuando Junho puso la mano en su espalda baja, y juntos comenzaron a caminar fuera de la clínica donde se sintió como que se había estado alojando por demasiado tiempo. Agradeció a Sunny una última vez y saludó a Amber, que había sido una compañera sorprendentemente agradable cuando él estaba postrado en la cama, y entonces estaban fuera para sus habitaciones.
―¿Tienes hambre? ― le preguntó Junho. ― Puedo llevarte al gran salón para comer antes de volver a tu habitación.
Sonaba como una buena idea tanto que Jaejoong pidió hacer precisamente eso. Había pasado tanto tiempo encerrado en esa clínica que necesitaba estar en otro lugar antes de que él estuviera encerrado en su habitación.
Jaejoong obtuvo un sorprendente número de abrazos de los Omegas cuando él entró en el gran salón. Zitao y Junsu parecían tan felices de verlo arriba y alrededor cuando Jaejoong fue a verlos. Sungmin también lo abrazó, incluso Baekhyun vino y dijo que estaba feliz de ver a Jaejoong recuperado.
La manera en que Baekhyun miró a Junho inmediatamente después, sin embargo, le dijo que estaba feliz por Jaejoong tanto como estaba por Junho.
Hubo muchas sonrisas y buenos deseos y Jaejoong hizo lo mismo para los otros dragones y Omegas que habían salido de la clínica de Sunny antes que él. Hubo también algunas caras sombrías debido a las muertes que habían ocurrido, y todo el mundo seguía siendo respetuoso hacia los que estaban de luto.
Cuando Jaejoong fue finalmente capaz de agarrar un plato e ir a la  mesa de buffet y escoger lo que quería estaba en el cielo ,y todo pensamiento negativo se esfumo de su mente cuando el apiló en su plato pizza ,pollo ,puré de patatas ,ensalada y hasta unos bocsdillos por ninguna razón en absoluto y sin pesar que el no podría comérselo todo solo.
--No vas a comer nada -- dijo Jaejoong notando que su compañero puso de nuevo su plato en la mesa.
―Solo tomaré de lo que estés demasiado lleno para comer ― dijo Junho, que fue cuando Jaejoong se dio cuenta de cuánto él había apilado en su plato.
Él no podría dejar de reírse de sí mismo mientras él y Junho hicieron su camino a una mesa. Sólo habían acabado de sentarse cuando Yoochun se acercó a ellos, una gran sonrisa en su cara cuando se inclinó hacia abajo y puso sus manos sobre la mesa.
―¿Qué demonios hacéis los dos aquí? Vamos hasta la mesa principal ― dijo.
―¿Qué? ¿La mesa principal? ― Preguntó Jaejoong, mirando adonde el Gran Dragón estaba sentado con su compañero y el resto de sus guerreros dragón.
Baekhyun estaba allí con Chanyeol, pero se podría argumentar que sólo estaba allí porque él era el compañero de Chanyeol. Sungmin  también estaba sentado allí, pero otra vez, él estaba acoplado a Kyuhyun.
¿Esto significa que aceptan a Junho?
Antes de que Jaejoong o Junho pudieran hacer más preguntas, Chanyeol se agachó y tomó a Jaejoong por la muñeca, incluso agarrando su plato, él lo puso de pie.
―Vale, no lo penséis más. Los dos, vamos ― dijo, mirando sobre su hombro a Junho.
Jaejoong tuvo que echarle un vistazo a su compañero también. Casi se rió por el ceño que estaba en la cara de Junho. Parecía que al hombre no le gustaba cuando otras personas lo estaban tocando, se levantó y siguió a Chanyeol y Jaejoong hasta la mesa principal gruñendo todo el camino.
Normalmente Jaejoong no aguantaría cualquier mierda de celos, pero tuvo que admitir, que era agradable ser objeto de afecto de un poderoso Alfa como Junho.
Lo que acabó solo consiguiendo que quisiera tener al hombre a solas. A pesar de lo hambriento que estaba por algo que no fuera sopa o gelatina, de repente quería olvidarse de la comida en su plato, agarrar a Junho por el cuello y besarle hasta quedarse sin aliento. Quería pertenecer al hombre, ser su compañero, una pareja adecuada y no alguien que una vez había ido tras él con un cuchillo. Jaejoong quería borrar ese recuerdo de su historia para siempre.
Se sentaron y comieron juntos.
Jaejoong fue sorprendido con lo acogedor que era el ambiente, aunque quedó claro por lo rígido que estaba sentado Junho que él estaba esperando salir en cualquier momento. Observaba cuidadosamente, a cada Guerrero como si estuviera esperando que lo ridiculizaran o atacaran.
Eso hizo a Jaejoong sentirse peor por el hombre, pero él sabía que su compañero no agradecería tener a alguien sintiendo lástima por él, así que guardó esos sentimientos para sí mismo. Sólo deseaba poder hacer a Junho descubrir que él no siempre tenía que estar en guardia ya. Estos hombres no iban a burlarse de él, al menos no a propósito, y no iban a atacarlo.
Junho no se relajó en toda la comida.
Jaejoong tenía la esperanza de que lo haría, incluso después de que él y Junho comenzaron a compartir su plato y él pilló un atisbo de una sonrisa en la boca del Alfa.
Jaejoong suponía que tomaría más tiempo para perforar años y años de instinto que lo habían mantenido vivo. Ya imaginaba que Junho estaba poniendo cada uno de estos hombres en un compartimiento en su mente, catalogando a cada uno de ellos basado en cuánto le lastimaría si fueran muertos en batalla o traicionados de alguna manera.
Iba a tomar mucho más de una cena pero Jaejoong estaba
dispuesto a hacerlo. Junho valía la pena. No lo parecía al principio, pero realmente era un hombre digno para estar acoplado y Jaejoong tuvo la suerte de tenerlo. Todos los lobos eran dignos de estar en este castillo, y Jaejoong había sido un tonto por no haberlo visto antes.
Fue fácil alejarse de la mesa principal después de que Jaejoong se comiera su plato. Junho estaba claramente tan incómodo de estar con los chicos populares que él apenas recogió los extras en el plato de Jaejoong, y de alguna manera pensó que el hombre sólo lo hizo porque no le gustaba la idea de desperdiciar comida.
Jaejoong no se habría sorprendido.
Jaejoong deseó a todos "buenas noches", cogió a Junho de la mano, y juntos salieron del gran salón.
―Gracias a Dios ― dijo Junho cuando estaban fuera. ― Pensé que iba a asfixiarme ahí sentado. Demasiada gente sonriendo y hablando conmigo.
―Pobrecitooo. ¿Quieres que te haga sentir mejor? ― preguntó.
Él lo había dicho como una broma. La insinuación sexual había sido accidental, pero teniendo en cuenta que quería sexo, estaba dispuesto a ir junto con eso.
Cuando miró hacia arriba en la cara de Junho, él estuvo medio decepcionado por la falta de emoción que vio allí. El hombre miraba hacia adelante, viendo por dónde caminaba como cualquier otra persona responsable haría, pero no era una reacción por lo que acababa de decir Jaejoong.
¿No lo ha entendido?
Volvieron al cuarto de Jaejoong y a Jaejoong le tomó una fracción de segundo para detenerse, mirar a su alrededor y observar los cambios. La alfombra tuvo que ser quitada por toda la sangre que había en ella, y ahora había un suelo de madera en su lugar.
Fue agradable, pero sólo un poco diferente. Él suspiró al ver su cama.
Mi cama tan pequeña como era antes .....Es mía y mis sabanas y mi almohadas, mi olor. Sin sangre, ningún olor a ningún hospital, sólo mi olor.
Inmediatamente se quitó su camisa y fue a ella.
―Hombre, nunca sabes cuánto puedes extrañar tus cosas hasta que no puedes dormir en ella durante varios días ― dijo, consolado inmediatamente solo por la vista.
―¿Necesitas que te traiga algo?
Jaejoong había acabado de lanzarse abajo cuando la pregunta salió de la boca de Junho. Miró hacia arriba en el hombre.
Junho todavía estaba parado cerca de la puerta. La puerta estaba cerrada, pero sólo la postura de Junho dio a Jaejoong la impresión de que el hombre se preparaba para huir. Iba a huir de aquí tan rápido como pudiera.
No importa. No pienso dejar que siga con esta gilipollez.
―Me gustaría que tú vinieras aquí― dijo Jaejoong, y dio unas palmaditas al lugar en su cama junto a él, prácticamente de la misma manera que Junho hizo cuando entró por primera vez en la habitación de Jaejoong.
El hombre no se veía tan seguro ahora como él lo hizo en aquel entonces. Esa mierda tenía que parar.
Al menos hizo como se le dijo y comenzó a caminar adonde Jaejoong estaba sentado. A regañadientes se sentó. Jaejoong tenía que saber lo que estaba pasando.
―¿Vas a decirme lo que te está molestando? ¿Estás todavía molesto por haber sido invitado a la mesa principal? Eso está bien, ¿sabes? Significa que están empezando a confiar en ti. Después de lo que hiciste en la pelea... ayudaste a salvar la clínica. No tenías que hacerlo.
―Sí, lo hice. Todo el mundo está tratándome como a una especie de héroe porque quería salvarte la vida . Están perdiendo el punto yo no soy más noble de cuando trate de traicionar a Baekhyun .
Jaejoong sonrió a su compañero.
―Sí, lo eres. Simplemente no lo sabes, todavía.
―Ataqué a los lobos para salvar tu vida. No de otra persona y no sé porque pensé que era lo correcto. Soy egoísta y un gilipollas. No puedo dejar que nadie olvide eso.
―Porque si lo hicieran, te arriesgas a que te caigan bien, ¿no? ―
Preguntó Jaejoong.
Los ojos de Junho se abrieron como platos.
―Escuché tu conversación con Baekhyun. Sucedió no mucho antes de que me atacaran. Quería hablar contigo ese día, pero ya sabes, pasaron un montón de cosas ― dijo Jaejoong. Junho asintió. Jaejoong continuó antes de que algo sucediera ― Está bien si no eres perfecto. Yo tampoco lo soy. Lo sabes, más que nadie, teniendo en cuenta lo que intenté hacerte.
El recuerdo iba a humillarlo para el resto de su vida, pero Junho solo le sonrió. Era más como una sonrisa, una orgullosa, demasiado.
―Fue lo que hiciste lo que me hizo realmente quererte, más que cualquier mordida de apareamiento ― dijo.
Jaejoong no podía ver su propio rostro, por supuesto, pero estaba bastante seguro de que sus ojos casi saltaron de sus órbitas.
―¿Estás hablando en serio?
Junho asintió con la cabeza, y parecía como si realmente estuviera pensando con cariño en ese mismo recuerdo.
―Claro. Mi compañero tuvo valentía y coraje, rasgos que respeto mucho. Tu inteligencia en elegir el momento podría haber faltado, pero ya te has probado a ti mismo en esa zona ―dijo.
―Muchas gracias ― se burló Jaejoong.
Junho se reía de él, por lo que el insulto valía la pena. Para él por lo menos, si pudiera oír más esa risa. Él no podía contenerse.
Se inclinó hacia adelante y presionó su boca en la de Junho. Fue la primera vez que él había iniciado el beso y era tan nuevo para los dos que Junho realmente se congelo separando un  ataqué.
Jaejoong se echó hacia atrás rápidamente, antes de que el beso incluso pudiera ir a cualquier parte.
No quería leer demasiado en esto. No quería asumir que sus avances serían bienvenidos cuando no lo eran.
Junho sólo siguió mirándolo fijamente.
―No te protegí.
Jaejoong parpadeó. Él no lo entendía.
―¿Qué quieres decir? Sí, lo hiciste. Ayudaste a llevarme a la clínica, a Sunny.
―Pero yo no estaba allí. No te protegí contra los Alfas que te atacaron. ¿Qué clase de compañero soy que no puedo siquiera mantenerte a salvo? Chanyeol tuvo que hacerlo por mí.
Ah, se siente culpable.
Jaejoong solo iba a tener que mostrar al hombre que no importaba.
―¿Te molesta que su cicatriz se superponga en la tuya?― preguntó, apuntando a su cuello. La primera vez que Jaejoong había mirado en el espejo y se dio cuenta de que las cicatrices de su ataque estropearon su cicatriz de apareamiento, casi lloró. La primera vez que Junho lo había visto, Jaejoong había esperado que el hombre dijera algo sobre eso, hacer algún tipo de comentario, pero no dijo nada, y Jaejoong se había preocupado durante días.
Junho movió la cabeza. Sus ojos estaban completamente abiertos, como si estuviera aturdido porque Junho pudiera preguntar tal cosa. ―Por supuesto que no. No es culpa tuya, es mía.
―Pero ese es el problema, no es culpa tuya ― dijo Jaejoong. ―No vas a estar a mi alrededor veinticuatro horas al día. No es así como esto va a funcionar. Sigo vivo, y tú hiciste tanto por mí cuando me encontraste. Ayudaste a salvarme la vida y... Necesito...
¡Joder! No sé cómo decírselo.
¿Cómo lo digo sin parecer como un gallina, o un cretino?
--Se lo que necesitas dijo Junho presionando un suave beso en los labios de Jaejoong .Sus manos se dirigieron al sur la palma de su mano ahuecando y acariciando la polla de Jaejoong atra vez de sus pantalones mientras que su otra mano fue ala camisa de Jaejoong acariciando sus pezones .
Jaejoong se estremeció cuando el placer inmediatamente disparó en su cuerpo. Su polla se endureció y se hinchaba entre sus piernas. Él lo necesitaba. Necesitaba esto ahora mismo.
Pero él abofeteó la mano de Junho lejos.
-- No  -- dijo él.
―¿No? ― le preguntó  Junho apartándose.
Jaejoong agarró sus hombros, impidiéndole ir a ningún sitio.
―No, no te muevas.
―Dijiste que no quieres que te toque ― dijo Junho.
―No, idiota, estoy diciendo que no quiero que sólo me toques. Quiero tocarte ahora, también. Quiero follar... quiero que me folles, ¿vale?
Allí.
Él lo dijo.
Lo escupió y ahora estaba sobre la mesa, y su estúpido rostro estaba más caliente que si estuviera sobre cualquier fuego o el horno.
Cielos, ¿no podía haber pensado una manera más elocuente de decirlo?
Los ojos de Junho cambiaron de su habitual color ámbar a color rojo brillante, del mismo color que parecía cuando estaba realmente cabreado o burbujeante con lujuria.
Sus manos grandes y fuertes se movieron detrás de la cabeza y cuello de Jaejoong y esta vez atrajo a Jaejoong, presionando sus labios en Jaejoong y Jaejoong inmediatamente cerro sus ojos abrió su boca y gimió.


CAPITULO 9

A Junho ciertamente no pareció importarle sobre la pobre elección de palabras románticas de Jaejoong cuando él lo empujó hacia abajo en la cama, y cuando sus manos fueron hasta el borde de la camisa de Jaejoong, empujándola hacia arriba, y él lo permitió.
Jaejoong dejó a Junho tocarlo y desnudarlo, y esta vez tenía toda la intención de acabar desnudo.
Junho vaciló brevemente cuando el material estaba en su pecho  exponiendo sus pezones pero todavía en su cuerpo.
Aquí era generalmente donde Junho paraba. Siempre había empujado la camisa de Jaejoong para arriba, pero nunca realmente se la quitó. Lo mismo con sus pantalones o pantalones cortos, o lo que estuviera él usando para dormir. Junho siempre empujó hacia abajo y fuera del camino, haciendo espacio para sus manos o su boca en la polla de Jaejoong, pero esta vez no iba a ser así.
Jaejoong tenía que hacerlo, porque sin duda Junho  no estaba haciéndolo. Jaejoong se sentó rápidamente, agarró su camiseta y levantó sus brazos, quitando la cosa sobre su cabeza. Los ojos de Junho  siguieron el material cuando Jaejoong lo arrojó hacia el suelo. Entonces sus miradas se cruzaron otra vez.
Junho avanzó, su beso más hambriento ahora de lo que había sido cuando habían comenzado esto. Su boca estaba ansiosa, su lengua abriendo los labios de Jaejoong de nuevo y deslizándose dentro cuando él presionó a Jaejoong hacia abajo una vez más sobre el colchón.
Jaejoong gimió. Él empujó de vuelta contra ese beso, contra el cuerpo de Junho, sintiéndose hambriento como si fuera a morir sin él.
Realmente se sentía de esa manera.
Había oído a otras parejas acopladas alrededor del castillo últimamente, hablando con otros acerca de cómo la necesidad era una sed que no podía ser saciada sin sus compañeros y cómo a veces lo único que lo hacía mejor era el tacto y el gusto y el olfato.
Sí, eso.
Jaejoong podía recordar cómo movió la cabeza para ellos cuando él caminó lejos.
Era tan estúpido. Parecía ridículo que cualquiera pudiera sentir una necesidad como esa por cualquier persona.
Sin embargo, ahora, aquí estaba él, sintiendo esa necesidad, sintiendo esa desesperación. Si Junho dejaba de besarlo, Jaejoong no sería capaz de respirar.
Junho empujó su pelvis hacia abajo contra Jaejoong, y sintió la erección del hombre. Estaba emanando calor, y Jaejoong nunca había querido que lo follaran tanto en toda su vida. Quería ser tomado, y no le importaba si era áspero.
―Me diste un susto de muerte cuando vi a Chanyeol  sosteniéndote  así ― dijo Junho, jadeando sus palabras mientras él empujó sus caderas hacia adelante.
Jaejoong apenas podía creer que estaban incluso en la misma habitación en que el ataque había ocurrido. Antes de ser liberado de la atención de Sunny, él se había asegurado de que todo había sido limpiado hasta el punto que incluso no notaría que había habido una batalla antes. Aparte de la alfombra que faltaba, la explicación había sido acertada.
Se sentía seguro aquí, justo donde él estaba, independientemente de lo que había sucedido un par de días atrás, ya que Junho estaba ahí, su peso sobre él, manteniéndolo sano y salvo.
―No lo volveré a hacer ― dijo Jaejoong, jadeante ahora mismo debido a la manera gloriosa en que Junho se movió sobre él. Realizó un evento real de sólo joder en seco porque joder, esto se sentía increíble y Jaejoong apenas podía pensar bien cuando Junho circuló las caderas así.
Junho sólo sonrió para él, pero el hombre tenía la buena gracia de no señalar que Jaejoong nunca sería capaz de mantener una promesa como esa. No sabían lo que iba a suceder. Podría haber otro ataque Alfa y Jaejoong podría morir mañana.
Bueno, si voy a morir un día, ni loco voy a hacerlo sin que Junho
Las manos de Jaejoong comenzaron a moverse por su propia cuenta. Él luchó para conseguir a Junho fuera de su camisa y pantalones, como si la propia ropa estuviera en llamas y él necesitara eliminarlas tan pronto como fuera posible de la piel del hombre.
Junho estaba muy conforme con eso. Se levantó sobre sus rodillas brevemente y se quitó la camiseta sobre su cabeza, y cuando sus brazos se estiraron arriba así...
Dioses, eso hace que su pecho y abdominales se vean mejor que una tableta de chocolate.
Jaejoong tenía que tocar. Él acarició sus dedos sobre los guiones de abdominales de Junho, su pecho, moviéndose hasta que estaba pellizcado y provocando los pezones del Alfa.
―¿Seguro que quieres hacerlo conmigo? ― le preguntó Junho.
Jaejoong lo miró entre molesto y alucinando en colores. Los ojos de Junho estaban rojos, y su pecho se levantó y cayó, él jadeó un poco.
Por primera vez, no había incluso una astilla de miedo ante la vista de los ojos rojos. Todo lo que sentía era más de esa necesidad, y no iba a ser saciada con caricias o una mamada.
Él asintió con la cabeza.
―Quiero hacerlo contigo. Simplemente no quiero que me toques sin que yo participe. No es justo, eso no se siente correcto. Simplemente te necesito, por favor ―dijo Jaejoong y él notó cómo su tono se convirtió en implorante y suplicando hacia el final de esa frase, pero él no evitarlo.
Una expulsión de aire salió de la garganta de Junho, como si él hubiera estado esperando oír esas palabras durante mucho tiempo, y luego vino adelante otra vez, empujando su boca de nuevo en la boca de Jaejoong antes de deslizarse rápidamente hasta la mandíbula y la garganta. 
Jaejoong se tensó cuando Junho lo besó allí, sus dientes ligeramente quemaban y su lengua tocó los surcos de las cicatrices de Jaejoong.
Eso no tenía sentido, pero estaba allí y él no podía evitarlo. Se sintió avergonzado, como si aquellas cicatrices fueran algo malo.
La mano de Junho agarró el hombro desnudo de Jaejoong, y el toque lo trajo a la tierra.
--No pienses en ello --dijo -- Estoy besando tu cicatriz de apareamiento, no tus mordeduras.
Un nudo grande como una roca se instaló inmediatamente en la
garganta de Jaejoong. Apenas podía hablar, pero se las arregló para dejar salir de todos modos las palabras.
―Eso es probablemente lo más romántico que has dicho alguna vez en tu vida.
Aunque Jaejoong no había conocido al hombre de toda su vida, él estaba dispuesto a apostar todo lo que tenía que era la verdad.
Junho lo miró durante unos minutos antes de que él le sonriera.
―Sí, creo que tienes razón en eso ― dijo él, y luego sus manos fácil y rápidamente derribaron los pantalones de Jaejoong, exponiéndolo completamente al otro hombre. Su polla saltó libre, dura y lista una vez que salió al aire libre, aunque había estado palpitando desde el primer momento que Junho le dio un beso.
Una gota de pre-semen se formó en la raja, y Jaejoong se estremeció y silbó en una respiración suave cuando el dedo de Junho se envolvió alrededor de la columna y se inclinó hacia abajo y lamió con su lengua desde la base de la polla de Jaejoong a la cabeza y la punta, deslizándola a la caída de pre-semen con su lengua.
―Oh joder ― dijo Jaejoong, y aunque él inmediatamente separó sus piernas para más, tenía la presencia de ánimo para empujar a Junho. ― No, quiero hacértelo yo ― dijo, y su cuerpo ciertamente se movió rápidamente cuando se deslizó de la cama, se puso de pie, y luego empujó a Junho sentado.
Junho apenas le sonrió, pero sus ojos seguían siendo depredadores en control e impacientes.
-- Cuando terminemos aquí voy a comprar una nueva cama ,una más grande.
―Voy a hacer una para nosotros ― dijo Jaejoong. ― Hago todos los muebles, ¿recuerdas?
--¿Como podría olvidarlo?-- le pregunto Junho y toco el brazo de Jaejoong deslizando su mano arriba y abajo en su piel en un movimiento que lo hizo temblar de la cabeza a los pies.
¿Cómo he estado compartiendo este espacio por varias semanas y nunca le he hecho una mamada a Junho?
Ese hombre es un santo disfrazado, dándome placer a todas horas, pero nunca exigiendo nada a cambio que no sean muchos, muchos besos calientes e intensos.
Jaejoong se puso de rodillas, poniéndose más al nivel de los ojos con la polla de Junho. Esta fue la primera vez que realmente se dejó mirarla. Había pasado todo este tiempo con Junho, y nunca había visto la polla de este hombre. La sentía lo suficiente cuando Junho empujaba sus caderas hacia abajo a Jaejoong, por lo que ya sabía que el hombre era grande.
Había una verdadera diferencia entre ver algo y sentirlo, sin embargo.
Era definitivamente más gruesa que lo que Jaejoong había imaginado que sería, ligeramente curvada, y Junho no estaba circuncidado tampoco. La cabeza de su polla empujó fuera del prepucio, y sí, definitivamente había pre-semen formándose en la raja.
Jaejoong fue superado por las ganas de probarlo. El olor del almizcle del hombre en la habitación era embriagador, y eso probablemente fue lo que lo puso tan ansioso. Él había chupado pollas antes, pero nunca había estado tan excitado antes con la idea de hacerlo, y absolutamente no podía esperar para conseguir empezar.
Jaejoong trató de hacer lo que Junho le había hecho. Él lamió con su lengua desde la raíz de la polla de Junho hasta la punta, terminando su camino deslizando su lengua por la raja y quitando el pre-semen.
Los músculos de los muslos de Junho se apretaron y su estómago se contrajo. Él ya estaba luchando para evitar correrse y después de que Jaejoong había hecho esperar al hombre tanto tiempo, él honestamente no podía culparlo por eso.
¿Será verdad el rumor que corre por el castillo sobre que los hombres lobo tienen un tiempo de recuperación excelente cuando se corren durante el sexo? Necesito comprobar eso ahora mismo.
Él se hundió más lejos en la polla de Junho, teniendo al hombre más profundo en su boca, girando su lengua alrededor del eje, y su propia polla saltó después del enganche de aire que vino de la boca de Junho.
Cada gemido, cada suspiro y cada vez que él suavemente empujó hacia adelante, más profundo en la boca de Jaejoong, enviaba olas de placer a su polla, como si alguien estuviera tocándolo, dándole placer aun cuando no había manos acariciándolo.
Junho fue gentil con sus movimientos, sin embargo.
Jaejoong podía decir, sin siquiera estar seguro de cómo lo estaba haciendo, que Junho querían echarlo abajo y reclamarlo, follarlo duro y crudo como los lobos Alfa necesitaban hacerlo con sus compañeros, pero no lo hizo.
Él se contuvo, manteniendo sus manos suaves en la parte posterior de la cabeza de Jaejoong, permitiéndole decidir el ritmo al que irían.
Y Jaejoong quería que esto fuera genial. Entonces, desde que Junho no iba a hacerse cargo aquí, él lo haría. Jaejoong apretó los labios y se movió todo el camino de vuelta a la cabeza de la polla de Junho , provocando con sus labios y lengua y dientes, aunque no demasiado de dientes, hasta que el agarre de Junho en su cabello se convirtió en un poco mas duro y sus gemidos más fuertes.
La otra diferencia notable fue la manera en que la polla del hombre se hinchó aún más dentro de la boca de Jaejoong. Podía sentir el pulso del corazón de su Alfa en su lengua.
―Oh, nene ― dijo Junho y cuando Jaejoong miró hacia arriba, los ojos de su compañero estaban firmemente cerrados.
Junho nunca lo había llamado así antes, y justo allí decidió que le gustaba.
Mucho.
El cuerpo de Junho se estremeció cuando Jaejoong lo chupó. Jaejoong no sólo mantuvo su atención en la polla del hombre. Necesitaba probar cuán versátil era, por lo que trasladó su boca hasta los testículos del hombre, chupando uno en su boca y luego el otro antes de que él substituyó su boca con su mano.
El masajeó y rodó las bolas de Junho en una mano antes de poner su boca de vuelta en la polla de Junho.
―Nene, para. Voy a correrme ―dijo.
Jaejoong sacó su boca, apenas lo suficiente para responder.
―Ese es el punto, idiota ― dijo, y sonrió ante la expresión en la cara de Junho mitad sorprendida - mitad indignada, antes de volver a poner la polla del hombre en su boca y añadir suficiente succión para que Junho fuera tan superado con el placer que se olvidara de cualquier insulto que apenas había sufrido.
El hombre se corrió segundos después de lo que Jaejoong había esperado, teniendo en cuenta la manera en que él gimió y empujó su polla hacia delante. Jaejoong sentía su cálida semilla derramándose en su boca y su garganta y tragó fácilmente teniendo en cuenta que no había hecho esto en un tiempo.
Al menos él no arruinó el momento por asfixiarse o atragantarse, pero tuvo que retirarse rápidamente para tomar una respiración adecuada ya que no estaba recibiendo un montón de oxígeno con la manera en que Junho aseguró su cabeza hacia abajo.
Jaejoong estaba estúpidamente orgulloso de sí mismo en ese momento.
Le llevó unos segundos darse cuenta de que Junho estaba tratando de hablar.
―Por qué... por qué... tú pequeño... ― él paró, como si no pudiera terminar, y Jaejoong se congeló cuando el hombre miró hacia abajo en él.
Él se relajó rápidamente cuando se dio cuenta que no había ninguna ira en los ojos rojos del hombre. Sólo un montón de frustración sexual y lujuria. Luego las fuertes manos del Alfa agarraron a Jaejoong alrededor de la cintura.
Su fuerza colosal fue impactante. Jaejoong no esperaba eso.
Junho lo tiró sobre su regazo tan fácilmente como si Jaejoong fuera un pequeño niño o algo.
Entonces él estaba a horcajadas sobre su compañero, una pierna a cada lado de sus fuertes y musculosas caderas. Jaejoong fue superado con una repentina oleada de celos.
―¿En serio? ¿Es que tus músculos tienen músculos o algo así? ― preguntó, mirando hacia abajo en el hombre.
Junho apenas le sonrió.
―¿Por qué? ¿Te gusta?
―Podría. Voy a alimentar tu ego más adelante. ¡Sexo ahora mismo! ― dijo Logan.
Junho se rió y Jaejoong sintió cuando el hombre se inclinó y presionó un rápido beso en su cuello, y luego se alejó y llegó detrás de él, pegando su mano debajo del colchón donde habían empezado a mantener el lubricante.
Su polla pulsada y su pulso se aceleró cuando escuchó el clic familiar de la abertura de la tapa.
Junho no preguntó más si él estaba listo. Él no le ofreció más posibilidades de cambiar de idea.
Bien. Eso significaba que estaba aceptando la palabra de Jaejoong de que él quería esto, que estaba listo.
Junho vertió algo del líquido transparente en su mano, y Jaejoong no podía esperar más. Él estaba demasiado ansioso, demasiado impaciente para que esto finalmente ocurriera.
Se inclinó y presionó su boca en la de Junho, mordiendo suavemente el labio inferior del hombre cuando agarró y acarició la polla del hombre.
Sin que le digan, Jaejoong supo qué hacer, dio media vuelta y se colocó sobre su espalda. Con sólo una mano en su cadera para orientación, Junho fue capaz de decir eso a Jaejoong para que lo hiciera.
Él separó sus piernas amplias para el hombre, y sonrió cuando Junho alzó uno de los tobillos de Jaejoong justo sobre su hombro.
―Vas a probar mi flexibilidad, ¿Eh?
―¿Qué? ― le preguntó Junho, apartando sus ojos lejos del fruncido agujero expuesto de Jaejoong y mirándolo con ojos amplios. Él realmente no había oído lo que había dicho Jaejoong.
¿De verdad está tan enfocado en lo que estaba haciendo?
Jaejoong empezó a reír. Fue muy divertido, y él no podía contenerse.
―Nada, nada ― dijo. ― Sigue, en serio, que se me están poniendo las bolas azules.
Junho no lo provoco sobre eso o hizo algún comentario sarcástico acerca de como el se lo hubiera merecido eso porque eso era lo que el había estado haciéndole durante las ultimas cuatro semanas .
En cambio Junho solo inclino la cabeza hacia un lado lo suficiente para presionar un suave beso en el tobillo de Jaejoong
Fue lo segundo más romántico que Junho había hecho por él. El pecho de Logan literalmente se calentó con el gesto.
Su corazón se saltó un par de latidos dentro de él, y juró que iba a empezar a mantener un recuento de estas cositas que Junho  dijo sin querer. El hecho de que aún no estaba intentando ser romántico fue lo que hizo todo mucho más fuerte, mucho mejor.
Junho presionó sus dedos contra la entrada fruncida de Jaejoong ,deslizándolos dentro de uno a la vez, dando a Jaejoong apenas lo que él podría tomar.
―Tan apretado ― dijo y luego sonrió cuando Jaejoong apretó alrededor de sus dígitos.
Él no podía evitarlo. Parecía estar haciéndolo sin incluso pensar en ello.
Junho añadió más lubricante en su mano antes de acariciar su polla. Jaejoong intentó mirar hacía abajo y ver tanto como podía, pero él fue limitado debido a sus posiciones.
En el segundo que sintió la cabeza de la polla de Junho tocando su culo, él no tenía que ver nada porque sentía más que suficiente.
Los ojos de Jaejoong se ampliaron, y su boca cayó en el dolor ardiente en el momento que la cabeza de la polla de Junho empujó a través de su anillo apretado.
Una expulsión de aire salió de su garganta.
―Hostia puta ― dijo, pero luego suspiró cuando el dolor lo dejó casi tan rápidamente como había aparecido.
Junho miraba atentamente su rostro, y Jaejoong sentía cada pulgada de la polla del hombre hundirse más profundo dentro de su cuerpo.
Y él no estaba asustado en lo más mínimo.
Junho no va a herirme deliberadamente... No es cómo los otros Alfas que mataron a su familia... Aunque a esos Alfas les había sido ordenado hacerlo, les había gustado hacerlo.
Esas garras no van a desgarrarme y esos dientes no van morderme... No, a menos que se lo pida. 
―¿Todavía estás bien? ― le preguntó Junho. Su voz no sonaba como él. Sonaba como una versión monstruosa de él mientras luchaba para mantener el control de su lobo interior. O tal vez eso era normal para su voz ser así, con esos dientes y todo.
Jaejoong se movió, sintiendo la quemadura dentro de él, pero no fue doloroso ya. Era apenas incómodo, y él sabía que iba a pasar. Ya podía sentir la polla de Junho a punto de tocar su próstata.
Todo lo que necesitaba hacer era empujar hacia delante un poco más y él estaría allí.
Sería suficiente.
Jaejoong podría correrse sólo con eso.
―Mejor que bien. Muévete ― dijo Jaejoong, cambiando un poco sus piernas y alrededor de los tobillos. Estaba más allá de con ganas en este momento y quería acercarse. Sentía como que cualquier ligera brisa podría hacer que se corriera.
Junho ya estaba moviéndose lentamente hacia adelante y hacia atrás. Eran empujes superficiales, pero fue suficiente, y Jaejoong ya podía sentir ese placer edificándose dentro de él. Era ya tan fuerte, y sólo se hacía más fuerte.
―Oh sí ― dijo Jaejoong, empujando su cabeza en el colchón y arqueando su espalda. Empujó contra la polla creciente de Junho lo mejor que pudo, pero Junho parecía estar haciendo un excelente trabajo por su cuenta, así que Jaejoong sólo intentó su mejor esfuerzo para mantenerse quieto.
Sí, definitivamente voy a tener que hacer una nueva. Una que tenga una estructura más robusta... porque estoy bastante seguro de... que a pesar de los gruesos muros del castillo, mi vecino podría oírnos.
Junho gradualmente aceleró el movimiento de sus caderas, reteniendo sus gemidos de placer, aun cuando él empujó hacia
adelante, casi doblando a Jaejoong por la mitad por lo que él podía besarlo un poco más.
―¿Así? ― preguntó.
―Sí ― dijo. ― Así. Hostias, sí.
Jaejoong envolvió sus brazos alrededor de los hombros de Junho. Probablemente iba a tener un gran calambre en la pierna después de esto, pero no importaba. No quería que el hombre parara de moverse. Parecía que los empujes de la polla de Junho eran más fuertes ahora que él se inclinaba hacia abajo tan cerca. Él encontró y golpeó la próstata de Jaejoong con cada movimiento hacia adelante, y esta vez, a diferencia de las otras veces cuando Junho lo había hecho llegar al orgasmo, parecía mucho más fácil dejarse ir y correrse.
Jaejoong no tuvo incluso que llegar a tocar su polla cuando él gritó su orgasmo, aunque quisiera. El hecho de que estaba atrapada entre su estómago y los duros y musculosos abdominales de Junho fue más que suficiente.
Era casi como si él estuviera siendo provocado hasta que no pudo manejarlo más y semen caliente disparó en su pecho, acertando a Junho, teniendo en cuenta cómo estaba de cerca el hombre.
Cuando Jaejoong abrió la boca para gritar su orgasmo, los labios de Junho estaban justo allí. Junho le dio un beso y amortiguó su gemido.
Llegó a ser casi doloroso después de eso, ahora que él estaba tan sensible, pero Junho todavía no había alcanzado el clímax, y Jaejoong no estaba seguro de lo que era, pero él no podía parar hasta que sintiera a Junho correrse dentro de él.
Necesitaba sentir el orgasmo del hombre tanto como él había
necesitado ser follado en primer lugar.
―Córrete dentro de mí ― dijo Jaejoong, deslizando sus manos a lo largo de la parte posterior de la cabeza y el cuello de Junho. ― Hazlo,vamos, hazlo ― dijo él, gimiendo cuando la velocidad de las caderas de Junho aceleró.
Junho  gimió, cerrando esos ojos rojos firmemente cuando su cuerpo se estremeció. Él realmente probó los límites de lo flexible que Jaejoong podría ser cuando prácticamente se desplomó sobre el pecho de Jaejoong, pero eso solo forzó a las piernas de Jaejoong para abrirse más, empujando a Junho aún más profundo cuando caliente crema disparó dentro de él.
Los ojos de Jaejoong se ampliaron cuando lo sintió, y extendió la mano y agarró el culo de Junho, intentando forzarlo aún más profundo cuando el orgasmo del hombre desencadenó algo dentro de Jaejoong, otra ola de placer que aún no había sido consciente que estaba construyéndose hasta justo ese momento.
Sus bolas se apretaron y su segundo orgasmo disparó a través de él como un cohete.
Le llevó unos segundos darse cuenta de que Junho había dejado de moverse, y el hombre estaba jadeando pesadamente, su tibio aliento acariciando sobre la piel de Jaejoong mientras estaba mirándolo.
Sus ojos ya no eran rojos. Otra vez eran ámbar, y Jaejoong podía sentir lo rápido que iba el latido del corazón del hombre cuando puso su mano en el lado del cuello de Junho y sintió su pulso.
--Santos Dioses -- dijo Jaejoong y luego miro hacia abajo en él mismo ,y el desorden que habían hecho en sus cuerpos .Iban a necesitar una larga ducha después de esto. ― ¿Quieres decir que podríamos haber estado haciendo esto durante un mes ahora?
Junho  se rió, se inclinó y lo besó.
La pierna de Jaejoong se deslizó hacia abajo desde el hombro de Junho en un punto, y había enganchado los tobillos alrededor de los muslos de Junho  y envuelto sus brazos alrededor de los hombros del hombre cuando la lengua de Junho se deslizó entre sus labios.
Fue perfecto.
El beso más perfectamente suave para rematar el sexo más
increíble que nunca había tenido.
No quiero moverse de este lugar.
Nunca.

CAPITULO 10

--Hay rumores corriendo por el castillo de ir ala guerra contra la manada de Clyde .Kris esta furioso y todo el clan esta pidiendo por eso . Yo no creo que este contra la idea después de lo ocurrido.
Junho miró a su compañero muy de cerca. Acababan de volver del cuarto de baño, y como el sexo tomó tanta energía, Junho ordenó incluso algunos alimentos para que pudieran elegir mientras que se sentaron en la cama de Jaejoong.
Al principio Jaejoong había charlado amablemente sobre cómo iba a construir una cama más grande, algo que pudiera sostener un colchón más duro con un marco más robusto. Había sido una de las pocas veces que Junho había visto una verdadera sonrisa en el rostro del chico y no quería arruinar eso, así que dejó a su compañero hablar, y escuchó todo el tiempo.
Pero ahora tenían que tomarlo en serio. Junho tenía que contarle a su amante, lo que puede o no puede estar planeando el Gran Dragón.
Jaejoong estaba tranquilo. Miraba fijamente hacia abajo a los bloques pequeños de queso que estaban sentados en el plato, entre ellos, y esto fue otra primera vez.
Junho no había visto a Jaejoong tan vulnerable antes. Podía oler la preocupación emanando del chico.
―Si él da la orden, ¿tú vas a ir? ― Preguntó Jaejoong, girando sus ojos hasta Junho.
Junho suspiró.
―Probablemente. Quiero decir, Baekhyun podría ser el elegido para ir, ya que todo el Clan todavía confía en él más que en mí en este momento, pero podríamos también ser los dos. De hecho, estoy dispuesto a apostar que vamos a ser nosotros dos. Sabemos cómo trabaja Clyde mejor que nadie de aquí. Sabemos los trucos que le gusta usar y dónde le gusta establecer sus emboscadas. Si hay un ataque contra su Manada, no creo que vaya a quedarse atrás.
Jaejoong estuvo silencioso por varios largos segundos antes de que él dejara escapar una pequeña risa sin gracia.
Junho no se molestó señalando que si Jaejoong quería ir con él, entonces Junho iba a gastar más que su parte justa de tiempo manteniendo al dragón seguro, en lugar de al revés. Jaejoong no era un hombre pequeño, pero él no era un guerrero tampoco.
―Si sucede, voy a asegurarme de volver contigo ― dijo Junho. ― Te lo prometo.
Jaejoong movió la cabeza.
―Tú no puedes prometer algo como eso. No sabes si te van amatar o lo que va a suceder. No me puedes hacer una promesa como esa.
Él estaba enfadándose.
Junho podía oír cómo rápidamente el corazón del hombre estaba empezando a latir más rápido, pero no tenía idea de qué hacer al respecto, y esa falta de comprensión hacía a Junho tener una sensación de pánico.
Jaejoong empezó a hablar otra vez, afortunadamente.
―Apenas empezamos a entendernos y todavía hay mucho más que podríamos hacer, pero podrías morir antes de que siquiera suceda. Podrías no regresar.
―Volveré ― dijo Junho. ― No importa qué suceda, si debo ir, volveré.
Sus palabras no fueron suficientes.
El corazón de Jaejoong aceleró aún más, y Junho fue superado por este sentimiento de impotencia que lo envolvía y extendió la mano para su compañero, lo agarró por los hombros y la parte posterior de su cuello y lo tiró al frente en un beso.
Fue duro y no tan romántico como él se imaginaba que sería. La manera en que Jaejoong lo miraba con los ojos amplios dijo a Junho lo mucho que fallaba en ese departamento, pero entonces, podía sentir el pulso de Jaejoong desacelerando.
Se fue calmando.
Si Jaejoong estaba en calma, significaba que Junho podía estar tranquilo.
Pronto la sensación de ser engullido por la impotencia lo dejó, y cuando lo hizo, apartó sus labios de Jaejoong. El hombre más pequeño apenas se quedó mirándolo.
--Porque hiciste eso.
Junho mojó sus labios.
―Porque no sabía de qué otra manera hacerte sentir mejor. ¿Te sientes mejor?
Jaejoong suspiró y apartó la mirada de él.
―No estoy tan aterrorizado como lo estaba antes, pero sí, supongo que me siento un poco mejor. Solo... No quiero que vayas.
Junho estaba encantado con eso. Su compañero quería que se quedara. Esa fue la mejor cosa que él podría nunca esperar, teniendo en cuenta cómo había comenzado su relación. Jaejoong estaba tan cabreado con todos los Alfas que estuvo dispuesto a aparearse con uno solo para tratar de matarlo y Junho fue frío e indiferente con el chico.
―No quiero dejarte tampoco ― dijo Junho, y mantuvo una mano ahuecando la nuca de Jaejoong. El necesitaba que su compañero viera que no quería dejarlo. Era la última cosa en el mundo que quería hacer Junho. ― Pero no voy a perderte porque Clyde se ponga engreído y decida atacar de nuevo. Es un Alfa fuerte. No sería difícil para él recoger a algunos salvajes y traerlos a su Manada, y ellos le servirán fielmente siempre y cuando les dé alimento y refugio. Él podría atacar cualquier número de veces durante todo el año, y no voy a arriesgarme a tentar a la suerte otra vez y que consiga asesinarte.
Fue por los pelos, casi te mata, verte con toda esa sangre sobre ti.
Incluso ahora, Junho no podía apartar la mirada lejos de las cicatrices en el cuello de Jaejoong. Aquellas cicatrices estarían allí como un recordatorio para Junho acerca de cómo él casi había perdido a su compañero.
Si Jaejoong hubiera sido humano , el habría muerto . No habría ninguna salvación para el no importa cuanta energía curativa Sunny vertiera en él. Demonios, incluso si hubiera sido un ser humano que milagrosamente hubiera logrado sobrevivir, él todavía hubiera estado en la clínica, luchando para aferrarse a la vida.
Sin embargo, como él era un dragón con las capacidades de cura más rápida y el acceso a una mujer cuyos poderes aceleraban un
proceso ya rápido, estaba sentado aquí en la cama con Junho, ambos ataviados solamente con pantalones, bocadillos de queso y carne mientras que discutieron lo que posiblemente podría ser un futuro sombrío.
Jaejoong dio una respiración profunda y él miró hacia abajo entre ellos, pero Junho no pensó que su compañero estuviera mirando su comida. Parecía estar pensando en algo.
―Tú... Quieres decir, sé que no hemos estado juntos por mucho tiempo, pero ¿te acuerdas cuando dijiste que no me amabas?
Un músculo dentro del pecho de Junho se estrechó dolorosamente solo pensando en eso.
Jaejoong le miró a los ojos otra vez.
―No pasa nada si todavía no lo haces. Una vez más, no quiero poner ninguna presión en ti porque no hemos estado mucho tiempo desde que estamos juntos. Joder, sólo recientemente empezamos a estar verdaderamente juntos y hay todavía mucho que tenemos que aprender uno de otro, pero quería saber si todavía quieres decir eso.
Porque creo que te amo. No estoy seguro de porque no sólo estoy teniendo estos pensamientos y sentimientos porque estamos acoplados uno al otro. Te amo, y sé que no tiene ningún sentido
―Me refería a ese entonces, pero si te dijera que no te amo ahora, no querría decir eso. Te amo – Las palabras eran difíciles en su lengua, así que Junho tenía que decirlas rápidamente. Cuando las palabras salieron libres, no pudo dejar de sonreír ya que no había caído el techo sobre su cabeza, y el mundo no había terminado ― Nunca se lo he dicho a nadie antes.
―Siempre estuve demasiado asustado de lo que sucedería si lo decía, incluso a personas con las que era un poco estrecho. Así que nunca lo dije. Nadie lo ha escuchado salir de mi boca excepto tú, y no quiero decírselo a nadie más. Me asusta incluso decírtelo, así que por favor no te enfades conmigo si no puedo decirlo muy a menudo.
Para su sorpresa, Jaejoong no estaba enfadado o irritado por lo que Junho había dicho. De hecho, sonrió, como si Junho solo le acabara de dar un regalo de algún tipo.
Incuso Jaejoong se inclinó hacia delante y lo besó.
Fue un beso suave, del tipo que sólo envolvió sus labios, que estaba lleno de promesas y calidez. Y Junho estaba muy excitado por él. Él se inclinó más en su compañero, con ganas de más.
Cuando Jaejoong se echó hacia atrás, sus ojos brillaban, pero él no estaba llorando ni nada. Junho nunca había visto una mirada tan feliz en la cara de su compañero antes. Fue realmente muy humillante.
―¿Me amas? ― Preguntó Jaejoong.
―Sí ― dijo. ― Te amo.
Jaejoong se echó a reír, y aunque Junho no vio lágrimas caer, el hombre todavía enjugó sus ojos. Entonces él agarró el plato de aperitivos y lo puso a un lado en la mesita de noche. ―Necesito poner esto aquí antes de volcarlo.
―¿Volcarlo? ― le preguntó Junho y luego inmediatamente sus brazos estaban llenos cuando Jaejoong se abalanzó y lo abrazó con fuerza.
Ah, así que eso es lo que quería decir.
Junho puso sus brazos alrededor de la cintura del joven dragón. Sintió como si estuviera sonriendo cuando él abrazó a su compañero de vuelta.
¿Quién hubiera pensado que sólo abrazar podía sentirse tan agradable?
―Quiero que me muerdas ― dijo.
―¿Morderte? ¿Te refieres en tu cuello?
―Sí ― dijo Junho, y se inclinó hacia atrás en el espacio limitado que Jaejoong tenía en su cama, extendiéndose a sí mismo hasta que estaba totalmente a merced del otro hombre. Llevó su mano arriba y tocó su cuello, justo donde iría la mordida. ― Justo aquí. Saca tus dientes de dragón y dame mi cicatriz apareamiento.
Los ojos de Jaejoong brillaban, y levantó una pequeña sonrisa en sus labios.
―Pensé que el Alfa de la pareja no hacía eso ― dijo, aunque él todavía se subió encima de Junho, montándolo y mirando hacia abajo a su garganta expuesta con interés.
Junho tragó duro en la posición. Ahora su corazón latía rápido.
―Normalmente no, no. Es porque esta es una forma de sumisión. La única vez que un Alfa expone su garganta es cuando él pierde.
―¿Hiciste eso cuando Yesung te sometió para el Clan?
Junho asintió.
―Sí.
Jaejoong dudó durante unos segundos.
―¿Clyde también te hizo hacerlo?
Junho asintió otra vez.
―Sí, pero ninguno de ellos me mordió. Obligar a un Alfa a exponer su garganta y el vientre es suficiente. Morder es para compañeros. Serás la primera persona a la que voluntariamente doy mi garganta.
Quiero someterme a ti.
―Pero ¿por qué? No tienes que hacerlo. No quiero obligarte ― dijo Jaejoong.
―Te he dicho que estoy haciendo esto voluntariamente. De esta manera tú puedes pedirme que vuelva y voy a tener que obedecer.
―¿Voy ser tu Alfa?
―Algo así, pero no realmente. Todavía tendré que tomar órdenes de Kris ya que esta es su Manada.
--Clan--corrigio Jaejoong.
Junho se encogió de hombros.
―Es lo mismo. Ahora ― dijo Junho, inclinando su cuello a un lado, mostrando la larga extensión de su garganta. ― ¿Vas a poner los dientes aquí o qué?
Fue interesante ver algunas de las escamas protectoras aparecer en el cuerpo de Jaejoong y la forma en que las pupilas de sus ojos
cambiaron en diamantes. Junho también vio la boca del chico, y cuando Jaejoong separó sus labios, pudo ver claramente la forma en que los dientes del chico estaban haciéndose ya en algunos lugares más afilados y más finos en otros.
―Tienes que decirme qué hacer ― dijo Jaejoong, más cerca, su voz sólo dificultada un poco por la nueva longitud de sus dientes. ― No quiero morder muy duro en el lugar equivocado.
―No lo harás. Sólo tienes que poner los dientes ahí. Sí, así ― dijo Junho cuando sintió los bordes de los dientes de Jaejoong acercarse y luego raspar en la carne vulnerable de su cuello. ― Para ahí. Sí, justo ahí. Ahora muerde duro hasta que pruebes la sangre y, entonces, retrocede.
Junho tuvo que agarrar las sábanas cuando Jaejoong hizo exactamente como se le dijo. Él gruñó por el dolor agudo, pero la lucha real fue con su lobo, que luchaba por tener tal lugar rasgado abierto. Incluso el hecho de que Jaejoong era su compañero no era suficiente, y Junho tuvo que convocar hasta la última gota de fuerza de voluntad sólo para mantener el control.
Apenas, pero lo hizo.
Los dientes se retractaron de su cuello casi en cuanto habían estado allí en primer lugar dejando solo la quemadura ser mordido y luego Jaejoong hizo algo que lo sorprendió.
Su lengua salió y empezó a lamer en la herida, lamiendo la sangre. El Lobo de Junho inmediatamente se relajó dentro de su mente. Pasó de una criatura salvaje y gruñona que acechaba alrededor dentro de su cabeza a un animal manso que reconocía la lengua de su compañero y luego se acurrucó inmediatamente para disfrutar de la sensación.
Junho gimió en eso, y él puso su mano y tocó la parte posterior de la cabeza de Jaejoong, sintiendo su suave cabello entre sus dedos.
Jaejoong apenas retrocedió.
―¿Te gusta eso?
La polla de Junho palpitaba en el ronco sonido de la voz de su compañero.
―Sí, definitivamente ― dijo él, dejando deslizar las manos hasta las caderas delgadas de Jaejoong.
Amaba tocar a este hombre, amaba todo de él. Era extraño pensar que había habido un tiempo cuando todo lo que habían hecho era gruñirse uno al otro, pero eso parecía hace tanto tiempo que Junho no podía siquiera pensar claramente en sus recuerdos.
Cuando sus manos llegaron hasta el culo de Jaejoong, su dragón lanzó un sonido ronroneante.
No como un gato. Esto no era absolutamente igual que eso, pero la satisfacción que había en ese ruido, y la lujuriosa mirada en esos ojos de diamante, hizo a Junho no poder pensar en nada más.
Hubo un toque de sangre de Junho en los labios de Jaejoong, haciéndolos lucir más oscuros y mucho más sexys que antes. En la esquina de la boca de Jaejoong donde una gota fue más perceptible, él la limpió lejos con su pulgar.
―Sí, quiero que montes mi polla. Haznos corrernos ahora, vamos nene ― dijo, sentándose un poco e ignorando el dolor en el cuello para poder besar y lamer en el cuello de Jaejoong. Pensaba tal vez en morderlo de nuevo, haciendo su cicatriz más prominente, pero sabía que no lo necesitaba.
Él todavía estaba acoplado a Jaejoong, no importaba lo que ese otro lobo había hecho a su cuello. Él sólo mordería al chico otra vez si Jaejoong se lo pedía expresamente y ni un segundo antes de entonces.
Jaejoong estaba un poco agitado esta vez, un poco más ansioso cuando él agarró a Junho y colocó su rostro de modo que Jaejoong podría presionar los labios juntos. El chico estaba definitivamente ansioso, si la forma en que su lengua empujaba en la boca de Junho era cualquier cosa cerca.
Junho lo permitió durante unos segundos, pero sólo porque él quería que su compañero creyera que estaba realmente al mando, y porque puede haberse sentido un poco bueno tener la lengua de Jaejoong dentro de su boca, lamiéndolo profundo y explorando ese nuevo espacio. 
Junho chupó la lengua del chico brevemente, hasta que oyó a Jaejoong gemir, y sintió la vibración de eso en su boca. Entonces empezó a empujar de vuelta.
Jaejoong dejó escapar un ruido sorprendido cuando Junho tomó el control, metiendo su lengua en la boca de Jaejoong donde legítimamente perteneció. Casi se rió en la manera en que su compañero suspiró y se relajó en el beso, como si eso era lo que era realmente cómodo, y cuando él empujó suavemente de vuelta contra la lengua de Junho, chupándola y gimiendo, Junho era muy consciente de que la polla de su compañero estaba hinchándose entre ellos.
Eso es, nene. Eres tan bueno en eso.
Junho extendió su mano abajo y envolvió su puño en la polla de Jaejoong, tragando el quejido de placer del chico y deleitándose con la manera en que se estremeció y tiró en los brazos de Junho.
Tenemos que conseguir el lubricante.
Ahora mismo.

ÚLTIMO CAPITULO

Jaejoong alcanzó el lubricante y se lo alcanzó a Junho. Tenia una enorme sonrisa en su rostro cuando él puso la botella en las manos de su amado.
--Me gusta cuando hicistes eso .
Junho sonrió en eso y Dioses, siempre parecía tan sexy cuando sonreía así, como si tuviera algo un poco siniestro previsto para Jaejoong.
―Vale. Lo haré por ti, pero la próxima vez quiero verte estirándote para mí ― dijo.
Jaejoong se estremeció. Eso no parecía una mala idea en absoluto, y de  repente él esperaba ansioso.
Pero Junho ya tenía el lubricante en la mano, y Jaejoong estaba
ansioso de tener este espectáculo en camino. Con el aviso de Junho, Jaejoong se sentó un poco sobre las rodillas, dando a los dedos de Junho un acceso más fácil a su roseta. Todo lo que el Alfa tenía que hacer era llegar alrededor, y luego Jaejoong sintió dos dedos presionando contra las mejillas de su culo. Él suspiró cuando impulsó y circundó su entrada. La leve provocación fue suficiente para hacerle temblar y gemir, y cuando Junho empujó suavemente para penetrarlo, Jaejoong empujó su culo hacia atrás contra ellos, amando la quemadura y el placer.
Joder, tenía la sensación de que iba a estar así de desesperado por sexo por un tiempo ahora.
Junho se rió de él y Jaejoong tuvo que parpadear sus ojos legañosos antes de mirar hacia abajo a su compañero.
―Te gusta esto, ¿no?
Jaejoong asintió con la cabeza, manteniendo sus manos sobre los hombros de Junho sólo para mantenerse estable.
―S-sí.
―Bien ― dijo Junho, y se inclinó hacia adelante y presionó sus labios en los pezones de Jaejoong, haciéndole temblar y gemir en el placer que recibió en dos lugares separados.
―¿Es... es porque eres un lobo? ¿Estoy tan excitado porque eres un lobo y se supone que tienes este asombroso vigor sexual? Porque si eso es cierto, entonces perdóname mil veces por no permitirte tener relaciones sexuales conmigo.
Junho se echó a reír a carcajadas, y lo hizo así cuando sus dedos tocaron finalmente el punto dulce de Jaejoong. Él resistió y gemía, y él habría llegado a su orgasmo si Junho no hubiera agarrado su pene con su otra mano, manteniendo su placer justo en el borde de ese pico alto.
―¡Oh joder! ¡Oh dioses! ― gemía Jaejoong, y ahora se estaba follando de vuelta con impaciencia contra los dedos de Junho, tratando de hacerse alcanzar el clímax él mismo, pero no pudo hacerlo. ― Junho, por favor, en serio siento que voy a morir sino llego.
Un poco melodramático, seguro, pero él no podía evitarlo cuando estaba tan cerca de tener otro orgasmo de cinco estrellas.
Junho no paró de provocar los pezones de Jaejoong con su lengua, y su sonrisa y esos ojos rojos suyos eran tan sexys como siempre.
―Hasta que no esté dentro de ti. No me importa cuánto te fastidie. No vas a correrte ni un minuto antes de que yo lo diga ― dijo.
Y esa actitud mandona era simplemente otra cosa que Jaejoong
encontró increíblemente atractiva. Él no podía esperar hasta que él y Junho aprendieran todo acerca uno del otro, cuando Jaejoong conociera todos los lugares salvajes en el cuerpo de Junho, como Junho ya había encontrado en Jaejoong.
Dioses, incluso cuando el lobo besó y tocó su hueso del cuello, o incluso su codo, de alguna manera era como si se hubieran convertido en puntos de placer también.
¿Qué coño me pasa? ¿Esto es incluso normal? Si no lo es... entonces no quiero volver a ser normal... nunca.
Junho empujó sus dedos más profundamente dentro del cuerpo de Jaejoong. Estaba haciendo prácticamente un juego de provocación. Tenía que ser, si esa sonrisa en su rostro mientras él torturaba a
―Me voy... me voy a vengar de ti por esto ― dijo Jaejoong, jadeando cada palabra que salió de su boca. Pero al mismo tiempo, estaba amando demasiado lo que estaba pasando para estar molesto con cualquier cosa. Empujó hacia atrás contra los dedos de Junho, jodiéndose a sí mismo, tratando de empujarse a sí mismo en ese acantilado, pero la mano de Junho en su polla ponía una barrera invisible, algo que le impidió sumergirse en el profundo final cuando eso era todo lo que quería hacer.
―Un día, cuando tenga mucho más aguante que esto ― Jaejoong dijo, aún jadeante cuando él miraba directo a Chris a los ojos. ―Vamos a tener que hacer esto otra vez, sólo nos vamos a provocar realmente entre sí. Por horas y horas y horas.
―¿Haciendo planes, entonces? Me gusta eso ― dijo Junho, y luego sus labios calientes estaban en el cuello de Jaejoong, besando su pulso y el flujo sanguíneo de Jaejoong se puso aún más caliente en sus venas. ― Sí, nosotros debemos definitivamente hacer eso, pero no ahora. Juro que voy a reventar si no puedo follarte duro y rápido ahora.
Fue divertido porque Jaejoong se sentía de la misma manera.
Junho empujó un tercer dedo profundo dentro de él, estirándolo ampliamente. Jaejoong no creía que él necesitara mucho trabajo de preparación, teniendo en cuenta que habían tenido sexo un par de horas atrás, pero él estaba demasiado ocupado disfrutando para protestar.
Y sólo así, sabía que no acabarían allí. Ellos iban a tener sexo otra vez, correrse, calmarse y luego hacerlo todo otra vez. Esto iba a seguir probablemente hasta bien entrada la noche porque ambos estaban desesperados uno por el otro.
Sí, esto tiene que ser una cosa del apareamiento.
Por lo menos con un lobo.
Jaejoong no había oído exactamente de cualquier dragón volverse loco de lujuria por los demás después de ser acoplado.
―¿Estabas sintiendo esto desde que nos acoplamos? ― le preguntó Jaejoong y luego se congeló cuando Junho miró arriba. Su cerebro trabajado rápidamente, intentando pensar algo que decir. ― Quiero decir, siempre sentí que estaba demasiado cachondo y que realmente necesitaba sexo, pero siempre estabas tan tranquilo sobre eso. Nunca pediste nada a cambio. ¿No estabas sintiendo esto? ― Preguntó Jaejoong.
―Eso no importa ahora de todos modos. No te preocupes por eso.
Y eso era como admitir que Junho había estado sufriendo con la misma cantidad de lujuria que había estado volviendo loco a Jaejoong prácticamente cada noche, y sin embargo él nunca había exigido nada de él, sabiendo que Jaejoong no estaba listo para dárselo.
Junho era un grandísimo blandengue adorable, y el hombre ni siquiera lo sabía. Jaejoong iba a tener que hacer algo y todo lo que estuviera en su poder para compensar eso. A partir de hoy.
Él se levantó a sí mismo sobre sus rodillas cuando Junho empujó hacia arriba, y cuando Junho ajustó su polla, Jaejoong se agachó detrás de él para agarrarlo suavemente, colocándolo en apenas el punto correcto antes de hundirse hacia abajo.
La circunferencia de la polla del hombre era mucho más, mucho más gruesa que sus dedos y quemó.
―Bien, bien. Esa es la idea ― dijo Jaejoong, y porque él se sentía un poco tonto, él realmente se rió entre dientes por su estúpido comentario.
Sin embargo, inmediatamente empezó a moverse, y luego él no
estaba riéndose en absoluto mientras se movió hacia adelante y hacia atrás, rodando sus caderas un poco mientras lo hacía, dejando que la cabeza de la polla de Junho empujara su próstata una y otra vez.
A veces él sólo avanzaba y permanecía allí, dejando ese toque dulce persistir, haciendo a Jaejoong gemir y estremecerse.
Junho gimió, y sus manos estaban ocupadas cuando Jaejoong se movió sobre él. Las había deslizado alrededor de sus caderas, el pecho y el abdomen. Sus manos subieron a los pezones de Jaejoong, pellizcándolos y burlándose antes de que su boca tomara el lugar de sus dedos.
Jaejoong se estremeció. Su placer se disparó, pero él todavía no estaba allí. Le llevó unos segundos darse cuenta de que la mano de Junho no estaba en su polla ya, y cuando él lo notó, todo estaba a toda máquina cuando la nueva misión de Jaejoong era moverse. Bombear sus caderas tan rápido como él podría posiblemente así que pudiera llegar hasta el final.
Junho fue el primero en correrse esta vez.
Él se tensó antes de que su placer explotara y entonces se liberó profundamente dentro del cuerpo de Jaejoong. Jaejoong se estremeció mientras sentía calientes chorros de semen dentro de su canal, y como la primera vez, sentía como si verdaderamente lo marcaran como perteneciente a Junho.
Él continuó moviendo sus caderas, más rápido y más rápido, puesto que Junho todavía no había perdido su erección, y cuando él se movió, se inclinó y lamió en el cuello de Junho, quitando la sangre que de alguna manera logró ser cobriza y dulce a la vez.
El hecho de que se le permitió estar allí, que el lobo de Junho confiaba en él lo suficiente para morderle y luego lamer en su garganta mientras él montaba las réplicas de su orgasmo le decía mucho a Jaejoong.
Esto va a funcionar... Esto va a funcionar, y no importa lo que pase, Junho va a volver vivo porque vamos a pasar el resto de nuestras vidas juntos.
Junho puso la mano en la polla de Jaejoong, acariciándola esta vez en lugar de simplemente postergar su orgasmo. Eso fue exactamente lo que necesitaba Jaejoong, su orgasmo fue repentino, duro y le hizo arquear la espalda y gritar hasta el techo cuando él tiró su semilla por todo el pecho de Junho.
No fue hasta que Jaejoong se derrumbó en los brazos de Junho, cuando puso su frente sobre el hombro de Junho, que se dio cuenta de cuánto su cama había chirriado cuando se movían. Él y Jaejoong probablemente iban a conseguir algunas miraditas burlonas cuando finalmente mostraran sus rostros después de esto, porque ni de coña era posible que el castillo entero no hubiera oído todo lo que habían hecho.
No le importaba cualquier futura vergüenza, porque todo lo que sabía era que el cuerpo de Junho lo hizo sentirse realmente bien.
Él besó el hombro de su Alfa, y sus manos se deslizaron por la espalda de Junho. Cada caricia era buena, todo era tan maravilloso.
―Siento mucho haber intentado matarte cuando nos conocimos ― dijo Jaejoong.
Ryeowook llamó a la puerta de Yesung, y no tardó mucho para que el hombre respondiera.
Cuando el Guerrero abrió su puerta y vio a Ryeowook, sus ojos apenas se ensancharon un poco.
―Ryeowook ... ¿Estás bien? ¿Qué estás haciendo aquí? ― preguntó.
Ryeowook tomó una respiración profunda.
―He estado pensando sobre esto mucho ― dijo. ― Y voy a dejarte saber ahora mismo que no voy a aguantarlo más.
Él comenzó a caminar hacia delante, prácticamente empujando a Yesung para atrás en su propio dormitorio, y Ryeowook cerró la puerta detrás de él.
Aunque Yesung estaba ahora retrocediendo, no había nada en su voz o en su postura, que dijera que le estaba dando el control. De hecho, él estaba frunciendo el ceño un poco.
Eventualmente, Yesung paró de retroceder. No porque su espalda estaba contra una pared o cualquier cosa, pero claramente no quería ser empujado en una esquina.
Eso está bien.
A Ryeowook le gustaba caminar directamente hasta el hombre más alto, colocándolos frente a frente.
Yesung no era un lobo Alfa, pero tenía una personalidad Alfa, y
Ryeowook estaba defendiéndose a sí mismo. Todo Alfa apreciaba eso.
―No sé qué pasó para que odies tanto a los hombres lobo, pero no soy un terrible malvado monstruo. No voy a cortare el cuello cuando no estés mirando, y no fui la persona que te hizo daño. Fuera lo que fuera que el Lobo te hizo, no fui yo.
―Sé eso ― dijo Yesung, su cara estoica y seria ahora.
―No creo que lo hagas ― dijo Ryeowook. ― Entonces, aquí está lo que va a suceder. Sé que me quieres, así que voy a darte un beso, y luego voy a quitarme la ropa y mostrarte mi cuello, si me puedes mirar y decirme con un semblante serio que no me quieres, entonces voy a salir de aquí y no te molestaré nunca más. Nunca me verás otra vez. Y no me digas que no puedo dejar el castillo. Es mi vida y voy a hacer lo quiera con ella.
Tuvo que decir esa última parte rápidamente cuando parecía como si Yesung fuera a protestar.
No voy a quedarme en este castillo, como una especie de prisionero, cuando el hombre al que estoy acoplado me niega constantemente.
No nos hemos reclamado el uno al otro todavía, pero a veces me duele tanto que casi no puedo respirar.
Yesung no dijo nada. Él solo miraba hacia abajo a Ryeowook y Ryeowook decidió que era ahora o nunca.
Él agarró los lados de la cara de Yesung y acercó al obstinado hombre hacia abajo para que sus labios se estrellaran juntos.
No fue un beso de película perfectamente romántico como Ryeowook imaginó que sería, con la forma en que sus dientes se enfrentaron, pero joder. Ese zumbido fue directamente hacia su polla, extendiéndose a través del resto de su cuerpo cuando sus labios finalmente, finalmente se tocaron, y fue toda la magia que necesitaba.
Mejor aún fue cuando Yesung le devolvió el beso, su lengua lamiendo suavemente en el labio inferior de Ryeowook con las manos en los hombros de Ryeowook y asegurándolo con fuerza.
El corazón de Ryeowook latía como loco. Su polla se endureció inmediatamente entre sus piernas. En el momento en que sus labios se tocaron, era como si toda la sangre en su cuerpo fluyó hacia el sur.
Él estaba listo. Su cuerpo estaba doliendo por esto.
Si Yesung lo alejaba ahora, Ryeowook no sabía lo que haría.
Ambos se alejaron uno del otro al mismo tiempo.
Era como si Yesung hubiera llegado a la misma conclusión que Ryeowook porque movió la cabeza.
―No te vayas ― dijo.
Un bufido de aire salió de los pulmones de Ryeowook. Sólo de escuchar esas palabras hizo su ya rápido latido del corazón, acelerar aún más.
Y esta vez Yesung inició su beso cuando se inclinó hacia abajo y presionó su boca en la de Ryeowook.
💞💓💔💕💖💗💟💞💓💔💕💖💟
LLEGAMOS AL FINAL DE ESTE LIBRO GRACIAS A TODOS POR DARLE ACOGIDA A ESTA SAGA QUE YA ESTA POR TERMINAR SOLO FALTAN DOS LIBROS MÁS Y ACABAMOS YA SABEN TODOS LOS CRÉDITOS PARA LA AUTORA ORIGINAL MARCY JAKS.


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