Yoochun está
hirviendo de pura rabia cuando el hombre que ama es secuestrado del Castillo de
Crystal, casi justo debajo de sus narices. Yoochun fue uno de los primeros en
precipitarse fuera en una misión de rescate para traer de vuelta a Junsu, y
tiene toda la intención de hacer al hombre que se lo llevó, Clyde, pagar con su
vida.
Junsu no va a
mantener la esperanza de que vengan a rescatarles. Aunque él se haya enamorado
hasta las trancas de su Guerrero dragón, Yoochun, Junsu sabe que sólo es un
Omega, que probablemente es más
problemas de lo que él vale. Entonces cuando Clyde le hace una horrible oferta
para mantener la seguridad de los otros Omegas, Junsu no podrá rechazarlo.
Cuando Yoochun
llega a él, Junsu tiene que vivir con la decisión que tomó, pero Yoochun no
cederá tan fácilmente. Quiere pasar su vida con Junsu, no le importa lo dañado
que Junsu cree estar.
CAPITULO 1
―Si vas ahora
allí abajo ― silbó Sunny, su apretón fuerte en el antebrazo de Yoochun, sus
garras excavando en su piel ― entonces lo desollarán vivo frente a ti y te
harán ver cómo se lo comen.
Dos días de vuelo
alrededor de la montaña, parando apenas para beber agua y comer las barras de
proteína que Sunny había pensado en embalar, y esos dos días lo habían dejado
drenado, sucio y agotado.
Nada de eso
importaba ahora.
Una adrenalina
como la que Yoochun nunca tuvo cuando estuvo en batalla temiendo por su vida
surgió a través de él con el tipo de intensidad que vino con ser prendido en
llamas y no ser capaz de moverse, correr o caer al suelo, rodar alrededor, y
apagarlo.
Yoochun no tuvo
más remedio que quedarse quieto y ver cómo Junsu, mi Junsu, fue empujado
alrededor por los Alfas en la parte inferior de la colina, se reían cuando
alguien sacó su pie y lo enviaron volando hacia adelante, y luego se burlaron y
se mofaron cuando dejó caer la comida que había estado llevando a los otros
cautivos.
Rompió el maldito
corazón de Yoochun ver al joven despegar para recoger los pequeños panes de la
tierra sucia y fangosa antes de que fueran totalmente destruidos y luego
apresurarse hacia la esquina donde estaban sentados otros Omegas.
Amontonándose
para calentarse.
Tal vez no tienen
permitido cambiar.
Yoochun estaba
seguro de que no tendrían tanto frío, temblando mucho, si estuvieran en forma
de lobo con abrigos de piel gruesa.
Amber estaba
allí, junto con los que habían sido secuestrados desde el Clan hace dos días.
Hubo otros.
Rostros que Yoochun no reconocía en absoluto.
¿Cautivos de
otras Manadas?
¿En qué coño está
pensando Clyde?
No importa, porque
va a dejar de pensar tan pronto como le arranque la puta cabeza.
En primer lugar,
Yoochun y Sunny habían volado a donde estaba la Manada de Clyde, su territorio
donde estaban sus casas y él y sus alfas vivían.
El lugar había sido abandonado.
Había signos de bloqueos en las puertas, lo que explica por qué el hombre había decidido salir, aunque él todavía no podía averiguar hacia dónde se dirigía Clyde. Viajar por el camino con su Manada completa podría ser más fácil para todos los involucrados, pero entonces podría hacerlo más fácil para coger a muchos de ellos, también.
El lugar había sido abandonado.
Había signos de bloqueos en las puertas, lo que explica por qué el hombre había decidido salir, aunque él todavía no podía averiguar hacia dónde se dirigía Clyde. Viajar por el camino con su Manada completa podría ser más fácil para todos los involucrados, pero entonces podría hacerlo más fácil para coger a muchos de ellos, también.
En todo caso,
mantenerse en los bosques mientras buscaban un
territorio para asentarse podría haber sido una mejor idea, sobre todo después de lo que habían hecho.
territorio para asentarse podría haber sido una mejor idea, sobre todo después de lo que habían hecho.
Yoochun miró a
Junsu.
Su rostro estaba
manchado con tierra, y su normalmente cabello rojizo animado con el flequillo
teñido de azul parecía mucho más blando de lo que Yoochun sabía que era.
Sus ropas estaban
sucias.
Eran las mismas
que él había usado el día en que lo había visto Yoochun por última vez. Una
camiseta blanca debajo de una camisa a cuadros roja. La única cosa en la
camiseta era una insignia de Nintendo, pero era difícil de ver debido a la
distancia y debido a la suciedad. Yoochun estaba bastante seguro de que los
vaqueros de Junsu no tenían esas rasgaduras en las rodillas la última vez que
lo había visto.
De hecho, lo
sabía, cuando vio la sangre sobre ellos.
Deben haber
forzado a Junsu y los otros rehenes a moverse tan rápido que no importaba si
alguno se tropezó.
Junsu no era la
única persona que estaba ensangrentada allí abajo, pero afortunadamente, no era
la peor ni de lejos. Después de que terminó de repartir los panes pequeños,
empezó a revisar vendajes, que parecían ser poco más que harapos que habían
sido cortados de otras piezas de ropa.
Amber estaba allí
ayudándole.
―Están atendiendo
a los heridos, le mostré a Amber cómo hacerlo. Ella está diciéndole a Junsu qué
hacer. ¿Ves?
Sí, era bastante
obvio por cómo ambos pasaron, que Junsu estaba siguiendo órdenes ahí abajo,
pero a Yoochun ciertamente no le importaba una mierda.
―Sólo mantente
vigilando. Tal vez podamos encontrar una grieta.
―¿Cómo? Son más
que nosotros.
Yoochun hizo todo
lo posible para evitar mirarla. Él miró hacia abajo en Clyde en su lugar
cuando el hombre apareció de su tienda, rascando su vientre y luego estirando
sus brazos sobre su cabeza. El hombre había tomado una siesta, descansando,
mientras los Alfas observaban el campamento, y los rehenes fueron mantenidos
hasta ahora lejos del fuego viéndose obligados a amontonarse juntos para
calentarse.
Junsu también.
Cuando él y Amber
terminaron de comprobar a los heridos, trabajaron uno sobre otro. Parecían
tener una crema de algún tipo, y Junsu la aplicó en la parte trasera de los
tobillos de Amber y en sus codos donde estaban sus heridas, y Amber había
aplicado algo en las rodillas de Junsu.
¿Estará asustado?
¿Se preguntará si voy a venir por él?
Él deseaba poder
comunicarse con el chico y decirle que él estaba justo aquí, vigilándolo ahora
mismo y solo esperando el momento justo antes de que pudiera desatar el
infierno sobre esos hombres por lo que estaban haciendo con él.
Sunny parecía
estarse cansando de ser ignorada. Ella se inclinó un poco más cerca de Yoochun
y comenzó a susurrar una vez más.
―¿Entonces? ¿Cuál
es el plan? ¿Qué debemos hacer?
Los labios de
Yoochun se adelgazaron, y miró hacia arriba al cielo. Estaba oscuro y no sólo
porque había estado nublado y un poco lluvioso en los últimos días.El sol
detrás de las espesas nubes estaba empezando a bajar. Muchos de los alfas se
preparan para dormir en sus pequeñas tiendas.
Yoochun no quería ni pensar en lo que estarían utilizando para mantenerse calientes . Había una gran probabilidad de que empezaran a tirar a los omegas a sus tiendas para acurrucarse con un cuerpo cálido.
Yoochun no quería ni pensar en lo que estarían utilizando para mantenerse calientes . Había una gran probabilidad de que empezaran a tirar a los omegas a sus tiendas para acurrucarse con un cuerpo cálido.
―Esperaremos que
los Alfas se vayan a dormir, y entonces nos movemos.
―Uh huh, ¿y si
tratan de arrastrar a Amber o Junsu en una de esas tiendas?
Sunny era
inteligente. Ella estaba preocupada por exactamente por lo mismo que Yoochun
estaba.
―Si vemos alguien
allí poniendo sus manos en Junsu, o Amber ― añadió, sólo porque sabía que Sunny
se preocupaba por ella ― entonces voy allí abajo y empiezo a arrancar cabezas.
Tú vas furtivamente hacia abajo y tranquilamente te los llevas de aquí. Deja al
resto si tienes que hacerlo.
Sunny solo lo
miró, sus ojos como si ella estuviera sorprendida de que él pudiera decir algo
tan frío.
Adelgazando sus
labios, ella asintió, su mirada nuevamente en la escena de abajo.
―Lo pillo ― dijo.
Eso fue rápido.
Mejor, por un
momento estaba preocupado de que iba a tener que discutir con ella sobre esto.
Me siento mejor sabiendo que estamos en la misma página.
Yoochun volvió
sus ojos a Junsu.
Su misión hasta
que el sol se pusiera y los Alfas comenzaran a relajarse era asegurarse de que
nadie lastimara a Junsu, que nadie lo tocara ni comenzara a pegarle sin razón.
Si alguien lo hacía, entonces joder, él no iba a ser capaz de detenerse.
Era como si
estuviera tratando de protegerlos.
Aunque la cara de
Junsu podría estar sucia, su ropa mojada y fangosa, volver con su antigua
Manada abusiva todavía no lo había roto. Los Alfas claramente sólo mantenían su
distancia por ahora Junsu por opción. Junsu no podría luchar ni de coña con uno
de ellos si alguien quería hacer un intento para llegar a uno de los Omegas o
Junsu mismo incluso, pero Yoochun estaba completamente orgulloso.
Tan orgulloso y
tan asustado.
Junsu parecía no
molestar a nadie, pero sólo sentándose como estaba, con un palo pesado en las
manos, podría ser suficiente para llamar la atención sobre sí mismo,
especialmente con la forma en que miró a todos los que vinieron cerca de metro
y medio de él.
Ya voy, mi amor.
Simplemente resiste un par de horas más.
CAITULO 2
Junsu se
estremeció, pero no volvió con los otros Omegas.
No pienso moverme de aquí, incluso si consigo que me maten, y no Amber se le acercó en un momento dado, tratado de hacerlo volver al grupo, que él podría al menos calentarse si se amontonó con los otros, como si fueran todos un montón de cachorros, con ganas de hacer una pila.
No pienso moverme de aquí, incluso si consigo que me maten, y no Amber se le acercó en un momento dado, tratado de hacerlo volver al grupo, que él podría al menos calentarse si se amontonó con los otros, como si fueran todos un montón de cachorros, con ganas de hacer una pila.
Sería mucho más
fácil si Clyde los dejara cambiar. Sus cuerpos
humanos no podían manejar este tipo de tratamiento.
humanos no podían manejar este tipo de tratamiento.
Amontonarse con
los otros haría las cosas un poco más fáciles.
No, no voy a
hacer eso porque eso parecería que estoy escondiéndome. Yo no voy a esconderme.
Voy a proteger a los otros de Clyde y sus hombres.
Nadie vendrá a
salvarme, y tengo que confiar en mí mismo. Eso significa mantenerme despierto y
permanecer consciente.
No bajaré la
guardia.
Maldita sea...
realmente estoy empezando a desear amontonarme.
Sin embargo,
cuando la lluvia se calmó y un viento frío comenzó, disparándose a través de su
ropa mojada y penetrando profundamente en su carne, en sus huesos.
El viento frío
fue lo peor de todo. Junsu tosió para respirar un par de veces.
Al principio,
cuando comenzó esta mañana, había sido sólo para limpiar su garganta, pero su
garganta estaba realmente empezando a doler. Su boca y la garganta estaban más
calientes que el fuego, y su cuerpo estaba congelado.
Los Alfas habían
renunciado a su fuego.
Se había
mantenido vivo durante mucho tiempo. Realmente fue impresionante, pero con la
lluvia y ahora el viento, no era nada más que humo negro. No había nada que
emitiera calor. Los Alfas estaban empezando a girar para sus tiendas secas y
Junsu sabía que nadie se molestaría en correr sobre el hoyo de fuego ahora. No
cuando no había ningún punto.
Cuando la mayoría
de los Alfas habían abandonado su fuego para descansar, los Omegas corrieron
hacia adelante, tratando de conseguir los mejores lugares más cercanos al
fuego.
También, apenas
como habían hecho las dos últimas noches, algunos de los Alfas se trasladaron
al grupo de Omegas. Un par de mujeres hicieron algunos ruidos de pánico. Junsu
se levantó y se interpuso en el camino, su arma en la mano.
El Alfa, que le
sacaba una cabeza de altura, miró hacia abajo y
sonrió, como si nadie se hubiera puesto en su camino antes.
sonrió, como si nadie se hubiera puesto en su camino antes.
―Apártate de mi
camino, cachorro.
―No soy un
cachorro ― dijo Junsu, agarrando su rama con más fuerza. Sentía la necesidad de
toser por la picazón en la parte posterior de la garganta, e hizo su mejor
esfuerzo para evitarlo.
El Alfa le
sonrió.
Se sentía como si
Junsu solo hubiera parpadeado cuando abrió los ojos y había dos Alfas más de pie
detrás de él.
―Tú eres el
compañero de Jareth, ¿no?
―No ― dijo Junsu,
odiando ese nombre. ― Él está muerto. Está pudriéndose en el infierno.
El Alfa a la
derecha había codeado al del medio, quien había llegado primero.
―Tal vez
deberíamos dejarlo solo. Jareth fue un hijo de puta espeluznante.
Y un pedófilo,
pero Junsu no iba a señalarlo.
―¿Por qué? Él
tiene razón. Jareth ha estado muerto durante años. Casi una década y él no
tiene ninguna familia que vaya a preocuparse. Este pequeñajo puede irse a la mierda.
―¡No me llames
pequeñajo! ― gritó Junsu, y él hizo pivotar su rama con fuerza, como si fuera
un bate de béisbol y la quebró en la cara del primer Alfa.
No parecía estar
en estado de shock. Parecía más cabreado que cualquier otra cosa, y Junsu sintió
congelarse y no por el frío en el aire.
El Alfa
lentamente volvió su cabeza y miró fijamente hacia abajo en Junsu con esos ojos
amplios, vacíos. No, vacíos no era la palabra correcta, sino que estaban
carentes de todo y cualquier cosa que no sea rabia completa.
Junsu sintió que
empezaba a temblar mientras sostuvo su pedazo de rama rota.
Su respiración se
enganchó y su corazón se detuvo cuando el Alfa lo agarró por el cuello.
―¡N-no, espera!
―Suéltalo.
Los Alfas
rodeaban a Junsu y allí estaban más ahora que un segundo pasó, y todo terminó.
Clyde estaba parado a pocos metros de distancia, las manos en los bolsillos de
sus pantalones vaqueros sucios. El pelo del hombre estaba mojado y presionando
hacia abajo en la cabeza, como si se hubiera bañado con gomina.
El Alfa aferrando
la garganta de Junsu gruñó, su agarre apretando lo suficiente para que fuera
incómodo y difícil respirar. El idiota probablemente sabía eso muy bien ya que
podía sentir el corazón de Junsu latir como loco. El hombre sólo quería hacerlo
retorcerse, y Junsu odiaba que aún estuviera funcionando.
―¡Éste me golpeó!
No puedo dejarlo...
El Alfa
inmediatamente dejó de hablar cuando Clyde gruñó, los ojos rojos mientras sus
labios se acurrucaron en un gruñido que reveló dientes afilados.
―Así está mejor ―
dijo Clyde y se volvió hacia Junsu, con una mirada más feliz en su rostro, pero
Junsu no se sentía nada feliz con la vista de él. Casi deseaba que la mano del
Alfa estuviera de vuelta en su cuello.
Clyde se dio la
vuelta y comenzó a caminar hacia su tienda, y Trystan realmente se tensó. Miró
detrás de él a los Omegas, que le miraban con ojos temerosos y amplios. Amber
especialmente.
―No era una
petición, Junsu. Muévete. Ahora.
El comando de un
Alfa sacó algo que Junsu no había
experimentado en mucho tiempo. La necesidad de obedecer como un Omega.
experimentado en mucho tiempo. La necesidad de obedecer como un Omega.
Se odiaba por
eso, odiaba que su cuerpo y su cerebro todavía respondieran a este tipo de
cosas cuando estaba seguro de que era libre, pero él comenzó a moverse.
Él no bajó la
cabeza, sin embargo.
Lo único que
podría hacer para tomar represalias fue mirar con furia en cada Alfa por el que
él caminó más allá, entonces fue lo que hizo.
Se detuvo fuera
de la entrada a la carpa de Clyde. La tapa estaba abierta, así que Clyde por lo
menos todavía era capaz de ver que había seguido sus órdenes e ido con él.
La tienda de
Clyde era más grande que todas las demás. Era el tipo de cosa que brotó en
segundos y se doblada de vuelta junta otra vez para rellenar en una bolsa que
se cierra con cremallera. No era lo suficientemente grande como para estar
parado, pero era espaciosa y tomó un montón de espacio. Junsu siempre pensó que
este tipo de tiendas de campaña fueron las clases que compró la gente de la
ciudad. Eran para personas que no quieren acampar en alguna cosilla y querían
sus propias áreas para dormir separadas, si había un montón de gente.
Pero en el
interior, Junsu pudo ver que su saco de dormir fue colocado en medio de la
tienda, Clyde tenía una linterna con pilas y un termo térmico que calentaba
agua para el té. Él también tenía una tablet y, desde la vista de la pantalla,
estaba buscando una propiedad barata que pudiera comprar.
Clyde se había
sentado de rodillas sobre una almohada delgada cuando miró hacia arriba y se
dio cuenta de que Junsu no estaba
siguiéndolo dentro de la tienda.
siguiéndolo dentro de la tienda.
Junsu apretó sus
labios, sabiendo que no tenía ninguna opción sino entrar como le ordenaron,
pero odiando el hecho de que él sabía lo que pasaría si Clyde intentaba meterlo
dentro.
―Ven aquí y
cierra la solapa. Hace frío. Hay una toalla a tu derecha. Sécate antes de venir
a sentarte conmigo. Asegúrate de quitarte los zapatos.
Junsu apretó sus
puños contra su cuerpo e hizo como le dijeron.
Él tuvo que
admitir que una toalla para secarse el pelo y la cara lo hizo sentirse mejor.
Sus ropas se encontraban todavía empapadas, pero ni de coña iba a sacárselas.
Porque él sabía
que era de mala educación, fue un poco más lejos con la toalla secando lo que
debía y secó sus pies sucios, asegurándose de que él había manchado de suciedad
marrón la toalla blanca.
Esperaba que
Clyde la necesitara más tarde.
Clyde no comentó
sobre eso, sin embargo, y Junsu se sentó sobre sus rodillas, lo más lejos de
Clyde como pudo sin que pareciera que deliberadamente estaba tratando de
alejarse de él.
Que no era mucho.
Tal vez era un metro de distancia, justo en el otro lado de la linterna.
Clyde recogió la
tablet, y empezó a golpear ligeramente en la pantalla, deslizando sus dedos,
simulando como si él y Junsu
―¿Cómo eres
incluso capaz de permitirte el lujo de tener un ordenador y obtener Internet
hasta aquí? Pensé que estaba cortado.
―¿Estás hablando
de los avisos que fueron publicados en las puertas de nuestras cabañas?
Junsu asintió con
la cabeza, manteniendo las manos sobre las rodillas, la toalla alrededor de su
cuello.
―Eso fue por
elección. Nuestra Manada estaba en deuda, sin duda, pero mi crédito y el
crédito de los Alfas, está lo suficiente bien, podríamos habernos establecido
si realmente hubiésemos querido. Es mejor volver a empezar, sin embargo.
También, quería deshacerme de cualquier dragón que pudiera haber venido a
buscarnos.
El corazón de
Junsu apenas latía pensando en ello.
―¿Hay algún
dragón buscándonos?
Los ojos de Junsu
se ampliaron.
―¿En... en serio?
Clyde se encogió
de hombros.
―Por supuesto. No
tengo los medios para configurar las cámaras, pero he tenido la propiedad
vigilada. Recibí un correo electrónico que dos personas, un hombre y una mujer,
volaron hacia abajo, cambiaron, revisaron las cerraduras en las puertas,
intentaron mirar a través de las ventanas y luego volaron lejos.
―¿Sólo dos
personas? ― El corazón de Junsu se hundió. Aunque sabía que él y los otros
Omegas no eran exactamente importantes en el Clan, él esperaba que Kris hubiera
enviado a más de dos personas. Parecía como si fuera algo solamente por
cortesía, que ni siquiera estaban tratando de encontrarlos.
Junsu pensó en
Yoochun, el Guerrero que era tan grande y cuyo tamaño sólo había sido tan
aterrador para Junsu al principio, pero era tan suave en comparación con
Jareth. Yoochun podría ser tan Dios, yo sé que el hombre no me ama. Nunca lo he
dejado llegar tan lejos, pero... ¿de verdad? ¿Sólo dos?
Su corazón se
hundió más y más profundo.
A menos que
Yoochun hubiera sido uno de los dragones enviados.
―Dime, Junsu,
¿cómo está Zitao estos días?
La cuestión casi
de inmediato retiró a Junsu fuera de su aturdida depresión.
Él miró a Clyde.
―Él está
felizmente casado, y nunca habla de ti. ¿Por qué?
Él se dio vuelta
lejos del Alfa en ese momento, pero desde su visión periférica, era fácil ver
la forma en que Clyde estaba gruñéndole. Junsu hizo de todo para evitar mirar
esos ojos rojos, pero ya era demasiado tarde.
Cuando él giró su
cabeza, Clyde apenas logró controlar sus facciones a tiempo para evitar a Junsu
de ver un resplandor rojo de muerte.
Junsu odiaba los
ojos rojos del Alfa. Fueron también condenadamente aterradores.
―Sí, bueno, bueno
para él, supongo ― dijo Clyde y su termo comenzó entonces a sacar vapor.
Clyde lo agarró,
giró el dial para apagar el calentador, y luego él tiró de la tapa, que también
funcionó como una taza. Él se la dio a Junsu, que la tomó solamente porque no
tenía idea qué se suponía que debía hacer justo entonces y vio cómo Clyde había
sumergido un saquito de té dentro de su termo caliente. El hombre lo sumergió
un par de veces antes de que él estuviera satisfecho que había saturado el agua
lo suficiente y entonces se movió para que Junsu asegurara sus manos.
Junsu lo hizo
dándose cuenta de que Clyde tenía la intención de compartir la bebida con él.
Clyde con cuidado
vertió el agua y luego dejó el resto para sí mismo.
Aunque había luz
artificial en la tienda, no era lo suficientemente fuerte como para que Junsu
viera el color del té. El olor le dijo que era hierbabuena.
Esperó hasta que
vio a Clyde tomar una copa antes de que Junsu hiciera lo mismo.
Quemó su lengua
enseguida, pero el primer trago y la sensación del agua caliente viajando por
los tubos de su cuerpo a su estómago, calentándolo desde el interior, sólo le
recordó lo frío que todavía estaba.
Tomó otro trago,
envolviendo sus manos alrededor de la taza de plástico.
―¿Puedo preguntar
algo, Alfa?
―Compartí el té
porque es descortés beber sin ofrecer a tu huésped.
¿En serio piensa
que no es un bárbaro? ¿Después de todo lo que ha hecho?
―No iba a
preguntar eso ― dijo Junsu, aunque tenía que admitir que fue un choque que un
Alfa a cargo de una Manada entera de hombres lobo le gustara tomar té en
absoluto. Cada uno tiene sus manías, supongo, a mí gusta teñirme el flequillo
de colores de vez en cuando. Ahora lo llevo azul.
―Vale. ¿Qué ibas
a preguntar?
Junsu tomó otro
trago caliente de su té. Estaba bastante seguro de que estaba quemando sus
papilas gustativas, pero él quería beber tanto como fuera posible, sólo en caso
de ser devuelto a la niebla fría y la lluvia.
―¿Cuál es tu
intención con nosotros? ¿Con los otros Omegas?
―Ah, ¿eso es
todo? ― le preguntó Clyde, como si no fuera nada.
Junsu esperó
impacientemente para que él respondiera.
―Ellos eran míos
para comenzar, y los quería de vuelta.
―No reconozco a
algunos de ellos. ¿De dónde los sacaste?
-- De otras manadas fugitivos que buscaban un lugar mejor.
―Pero... atacaste el castillo de Kris. ¿Por qué hacer todo eso solo porque querías algunos Omegas? ¿No hay otros en el mundo? Acabas de decir que tomaste a algunos de otras Manadas.
-- De otras manadas fugitivos que buscaban un lugar mejor.
―Pero... atacaste el castillo de Kris. ¿Por qué hacer todo eso solo porque querías algunos Omegas? ¿No hay otros en el mundo? Acabas de decir que tomaste a algunos de otras Manadas.
―Los hay, pero
hemos estado teniendo problemas para encontrar más en las últimas semanas y mis
Alfas no apareados han estado poniéndose inquietos. Esos pocos ahí afuera que
son nuevos, no son suficiente para mantener un equilibrio entre todos los
Alfas y Betas. Necesitas un equilibrio para que este tipo de cosas funcione.
―Me di cuenta ―
dijo Junsu. ― Algunos de ellos llevaron a algunos de los Omegas lejos en el
bosque ya.
Los Omegas
volvieron siempre con la expresión de alguien que estaba en shock, que estaba
deliberadamente reteniendo cada emoción que tenía en blanco, para ser capaces
de funcionar de nuevo, aturdidos. Junsu apenas logró mantener a un Alfa de
llevarse a Amber, aunque odiaba que la protección de Amber significara que alguna
otra joven tuvo que tener sexo con un Alfa en su lugar.
Casi había tenido
su brazo roto por eso.
―Tú y todos los
Omegas, desacoplados, son añadidos. Está en su naturaleza querer servir a sus
Alfas.
―No todos ― dijo
Junsu.
Es cierto que
algunos de los Omegas inmediatamente cayeron de nuevo en sus viejos papeles y
los Omegas incluso habían caminado hacia adelante, ofreciéndose con ansiosas
sonrisas en sus caras para evitar que otros fueran llevados en las tiendas.
No estoy seguro
de cuánto de eso es instinto y cuánto es sólo la necesidad de conseguir una
comida caliente después, dormir en una tienda cálida y para proteger a los
demás de ser violados.
Yo no podría
hacerlo.
―¿No todos? ―
Preguntó Clyde. ― ¿Quieres decir que algunos están acoplados?
―Bueno, no, eso
no es a lo que me refería.
Junsu se tensó, y
se preguntó de repente si el té agradable y
caliente que había estado disfrutando en este poco tiempo realmente fue drogado con algo.
caliente que había estado disfrutando en este poco tiempo realmente fue drogado con algo.
―Dime y sé
honesto, ¿has encontrado a un compañero? ― Preguntó Clyde.
La pregunta fue
tan rara en la lengua de Clyde, y Junsu abrió su boca con la intención de
mentir y decir que sí, pero la verdad salió de él.
El omega siempre
obediente.
―No. Nadie me ha
reclamado.
Decirlo en voz
alta lo lastimó terriblemente, y se sentía tan equivocado decirlo, como se
había sentido mal por Clyde preguntar.
Necesito a
Yoochun tanto... le quiero en ese momento.
Lo necesitaba
tantísimo que su cuerpo palpitaba de dolor por él, extrañándolo y sintiendo que
él lo estaba traicionando.
La acogedora
sonrisa volvió al rostro de Clyde.
―Bueno, eso es
muy bueno.
―Pensé que
estabas enamorado de Zitao ― preguntó Junsu. ¿Soy un completo bastardo por
lanzar a mi amigo a los leones así? Bueno, Zitao no está aquí, y yo necesito
una distracción.
La sonrisa se
deslizó fuera de la boca de Clyde. Ya parecía viejo, para un Alfa. Tenía
solamente sesenta años, pero él parecía estar en sus cincuenta, mientras que
otros shifters permanecían jóvenes, viéndose como en sus 20 o 30 años hasta los
cientos.
El ceño fruncido
en su rostro le hizo parecer años más viejo de lo que él realmente era y mucho
más irritado.
―Sí. No estaba
seguro, pero lo sospeché.
―Porque ningún
Omega está realmente deprimido y dispuesto a negar a su compañero, un Alfa de
una manada entera, por mucho tiempo, ¿no?
Junsu asintió con
la cabeza.
―Fui un tonto, un
tonto de verdad y supongo que me merecía aprender mi lección.
―No quieres
lastimarlo, ¿verdad? ― le preguntó Junsu. Era extraño estar asustado por su
amigo, aunque sabía que Zitao estaba seguro en el castillo.
Clyde vaciló por
un momento, pero luego finalmente movió la cabeza.
―No. Yo todavía
amaba y respetaba a su padre. Aunque le enseñaría a Zitao una lección, nunca
pondría mis garras en él, nunca lo mataría, y sin duda nunca podría aparearme
con él ahora.
Junsu suspiró, un
poco demasiado fuerte.
―Tú, sin embargo,
no estás acoplado a nadie.
CAPITULO 3
El corazón de
Junsu se paralizo al oír esas palabras. Abrió su boca pero salio el mas
diminuto de los graznidos. No sabía que decir y su cerebro no sumistraba nada
para el ni siquiera algo tonto.
―Puedo ver que el honor te chocó. Nunca esperaste que te fuera dada la oportunidad de convertirte en mi compañero.
―Puedo ver que el honor te chocó. Nunca esperaste que te fuera dada la oportunidad de convertirte en mi compañero.
Junsu meneó la
cabeza.
―No... ― Él
despejó su garganta, para pensar en una manera mejor para decir lo que
realmente quería. ― Lo siento, pero no creo que sea digno de ese honor.
¡¡Se le ha ido la
olla!!
¡¡¡Esto era una locura!!!
¡¡¡Esto era una locura!!!
¿En serio va a
escogerme porque Zitao no está disponible y es demasiado difícil llegar a él?
―Por supuesto que
lo eres ― dijo Clyde. ― Jareth sin duda pensó en ti como alguien digno de ese
honor. Él se ha ido ahora, y es una pena que ya no tengas un Alfa tan fuerte
como él para protegerte. Voy a tomar su lugar.
Junsu comenzó a
entender ahora.
Clyde sólo quiere un compañero.
Clyde sólo quiere un compañero.
Él estaba siendo
impulsado por la necesidad de tener uno ahora que era un poco mayor. Tal vez
eso era por qué había estado tan desesperado por conseguir a los Omegas de
vuelta después de que Zitao se había ido con ellos. El movimiento natural del
hombre para asentarse se había apoderado de él.
Puesto que Junsu
era otro hombre que era de una edad similar a Zitao, nacido en la misma década
por lo menos y el hecho de que Junsu había ya demostrado su valor cuando Jareth
lo había escogido como compañero, le hizo el candidato más probable.
Junsu odiaba todo
el asunto.
Él sabía de hecho
que Clyde sabía cuánto él había odiado estar acoplado a Jareth. Jareth había
sido un anciano. Había sido un Alfa fuerte, sí, pero había usado esa fuerza
contra Junsu en más de una ocasión.
Ahora Clyde
estaba esperando tomar a Junsu en lugar de Zitao.
Casi dejó caer lo
último de su té cuando Clyde apareció detrás de él. Junsu saltó, y Clyde tuvo
que tomar la taza de plástico de sus manos y colocarla a un lado antes de que
él pudiera derramarla.
Junsu había
estado tan metido en sus pensamientos que no había visto a Clyde moverse. Clyde
inclinó el cuello de Junsu hacia un lado, exponiendo el pedacito de carne que
era más vulnerable.
―Como mi
compañero, tendrías cierto poder y privilegios que los demás no tendrán. ¿No
quieres eso? ― preguntó Clyde, presionando el más ligero de los besos en el
cuello de Junsu.
Junsu aun no
había pensado en eso.
Él tendría más
que decir sobre lo que pasó en la Manada que nadie. Si él sorprendiera a los
Alfas abusando de los Omegas, él podría decirles que se detuvieran, y tendrían
que escucharlo.
Una imagen del
hombre brilló a través de su mente, y Junsu tuvo que parpadear para alejarla.
Sólo pensar en él en esta situación hacía el interior de su pecho revolverse.
―¿No? ― Preguntó
Clyde.
―No, estaba
sacudiendo mi cabeza. Yo estaba solo... pensando ― dijo Junsu.
Clyde se rió
entre dientes.
―Sí, es algo
importante para considerar.
Junsu no podía
dejar de pensar en Yoochun.
Quiero a Yoochun.
Me gusta tanto...
Me gusta estar con él, sostener su mano... y cuando sonríe sabiendo que no hay
nada siniestro detrás... Pero Yoochun no está aquí.
Estoy por mi
cuenta. No va a llegar ningún rescate, ¿eso no quiere decir que tengo que
cuidar de mí mismo?
Esperar un
rescate que puede o no puede venir era una idea malísima.
Podría no haber
manera que él pudiera evitarlo, pero sin lugar a
dudas que podría asegurarse de que los otros Omegas no tuvieran que sufrir más.
dudas que podría asegurarse de que los otros Omegas no tuvieran que sufrir más.
―¿Si... si estoy
de acuerdo, permitirás a los Omegas y a Amber,
volver al Clan de Duncan?
volver al Clan de Duncan?
―¿Por qué haría
eso? ― preguntó Clyde, estrechando sus ojos.
Junsu tragó. Su
garganta cerrándose y doliendo, por lo que necesitaba hablar rápidamente.
―Yo puedo
ayudarte a encontrar más Omegas. Siempre hay prófugos en busca de una Manada y
más Omegas fugitivos. Por favor... estaban todos viviendo felices en la
montaña. Voy a hacerlo si los dejas ir. Sé que puedes hacerlo de todos modos,
pero no lucharé contra esto y no me quejaré. Por favor.
Él no se quejaría
y no lucharía contra él, pero eso no significaba que él tuviera que quedarse
para siempre. Aún así, incluso con el plan de huir una vez que la posibilidad
de escapar se presentara apenas le hizo sentirse mejor. Todavía tendría que
conformarse con ser compañero de Clyde durante un tiempo.
Clyde suspiró
contra el cuello de Junsu, la fiebre caliente de su aliento fantasma sobre la
garganta y el hombro de Junsu.
Los músculos
pequeños en su cara lucharon para temblar, pero él se mantuvo.
No lo hacía
sentirse seguro, como cuando Yoochun lo sostenía y Junsu podía sentir el
aliento de Clyde sobre su piel expuesta. Era como si el hombre estuviera
haciendo algún extraño intento de seducirlo.
Junsu deseaba
desesperadamente haberse permitido a sí mismo tener sexo con Yoochun en vez de
ser tan tímido sobre eso todo el tiempo. Entonces por lo menos sabría lo que se
sentía antes de que tuviera que hacer esto. Él no era virgen, pero joder, de
alguna manera el hecho de que nunca se dejó a sí mismo estar piel a piel con
Yoochun hizo esto mil veces peor.
―Vale. Como un
presente de apareamiento para ti, mandaré que los Omegas dejen nuestro
campamento. Pueden volver con Kris si así lo desean.
Junsu suspiró
cuando la devastación y el alivio lo tomaron.
No tenía mucho
tiempo para detenerse en la extraña mezcla de sentimientos antes de que los
afilados dientes perforaran su cuello, y él gimió por el horrible dolor que lo
paralizó.
La vista de la
sombra de Clyde dentro de esa tienda yendo hacia Junsu, inclinándose cerca,
demasiado cerca y luego deteniéndose en el lugar, fue lo que quebró la cadena
fina de determinación de Yoochun.
Él no podía
esperar para que más Alfas se durmieran.
Se acabó. Tengo
que bajar.
Todos miraron
hacia arriba, pero Yoochun mismo los había rasgado más rápido de lo que podían
cambiar en sus lobos. Estaba en su forma de dragón rugiendo fuego y
descendiendo el infierno sobre los Alfas que se pusieran en su camino.
Los Alfas
gritaban, junto con los gritos de los asustados Omegas.
La meta de
Yoochun era llegar a la tienda donde había visto a Junsu desaparecer. Él rasgó
a través de los Alfas como si fueran soldados de juguete en su camino.
Un Alfa grande
saltó sobre su espalda y comenzó a morder en la
espalda donde estaban sus alas, justo donde él era el más vulnerable, y él rugió y giró alrededor.
espalda donde estaban sus alas, justo donde él era el más vulnerable, y él rugió y giró alrededor.
Yoochun continuó
escupiendo fuego.
Algunas ramas de
los árboles terminaron en llamas, iluminando el área, pero nada más destructivo
sucedió. Probablemente ya que todos los árboles y corteza estaban demasiado
mojados. Era como tratar de encender fuego con bolas de algodón mojado.
Yoochun resistió
y pateó y arrojó su cuerpo alrededor como un toro salvaje. Probablemente fue
sólo un par de segundos antes de que él consiguiera quitarse al maldito lobo de
su espalda, enviándolo a volar contra uno de los árboles, pero se sentía como
siempre.
Suerte para el
lobo, que él no regresó cuando su cráneo golpeó el pino.
Clyde apareció
fuera de su tienda, gritando por orden. Algunos de los lobos obedecieron, pero
otros estaban demasiado lejos en sus estados de pánico para obedecer y todavía
estaban tratando de lanzarse contra Yoochun, que contraatacó contra todos
furioso.
Yoochun sopló
fuego en muchos de ellos. Los lobos corrieron hasta patinar en un alto, algunos
de ellos no pararon a tiempo antes de que se empaparan en llamas, su piel
ardiendo y el olor de su pelo chamuscado habría hecho a su nariz arrugarse si
él hubiera tenido una en esta forma.
A pesar de lo
caliente que él podría hacer su fuego, seguía estando demasiado húmedo y
bochornoso fuera. Muchos de los lobos lograron detenerse y rodar en el barro, a
pesar de que no estaban en llamas. Era todavía un método seguro para aliviar
las quemaduras calientes que Yoochun había infligido sobre ellos.
Otros lobos
cayeron al suelo y no se movieron en absoluto, su humo en la piel saliendo en
el aire frío. Dudaba mucho que estuvieran muertos, a pesar de la sombría
escena.
Clyde le sonrió,
la sangre en su boca haciéndole parecerse como una versión más retorcida del
Joker.
―¡Sabía que iban
a venir! ¡Joder, sabía que Kris no podría dejarnos solos! ¡Él nunca lo hace!
―¡Nos atacasteis!
¡Tú nos atacaste, idiota! ― rugió Yoochun. Su voz era diferente en esta forma
más grande, pero estaba seguro que tenía más que ver con el hecho de que él
estaba furioso. ― ¿Dónde está Junsu?
--¡Tu no me vas a quitar otro compañero!
¿Otro compañero? La sangre en su boca.
--¡Tu no me vas a quitar otro compañero!
¿Otro compañero? La sangre en su boca.
Las entrañas de
Yoochun se helaron, justo antes de que se iluminaran y el fuego ardió en sus
pulmones una vez más.
Aspiró una
respiración profunda, abriendo su boca para que los
Alfas vieran lo que estaba a punto de llegar a ellos. Muchos corrieron cuando el fuego expuso el terror en sus ojos y cuando sus cuerpos temblaron.
Alfas vieran lo que estaba a punto de llegar a ellos. Muchos corrieron cuando el fuego expuso el terror en sus ojos y cuando sus cuerpos temblaron.
Con la excepción
de Clyde, todos dieron la vuelta y huyeron justo antes de que Yoochun desatara
sus llamas sobre ellos.
El fuego había
rodeado el cuerpo de Clyde, y abrió sus brazos como si él se preparara para
abrazar el fuego firmemente en su pecho.
Él no grito.
Él no hizo ningún ruido en absoluto.
Él no grito.
Él no hizo ningún ruido en absoluto.
Antes de que el
hombre cayera de rodillas, Yoochun estaba bastante seguro que el movió
sonriendole como si estuviera disfrutando de lo que estaba pasando.
Yoochun paró con
el fuego, dejando el cuerpo de Clyde caer sobre el barro húmedo y la hierba.
Su piel era negra
carbonizada, y a través de la brumosa lluvia y niebla, los zarcillos de humo
negros se movieron sobre su cuerpo, como tenues fantasmas de serpientes.
Yoochun pensó en
pisar fuerte en su cabeza, aplastando su cráneo sólo para asegurarse de que el
hombre estaba muerto, como merecía estar.
No, no voy a hacer eso.
No, no voy a hacer eso.
La policía humana
probablemente compraría que un dragón sintió la necesidad de utilizar su fuego
para la autodefensa, pero ¿luego pisar fuerte en la cabeza del hombre cuando ya
está en el suelo?
Yoochun iría a
prisión por décadas por eso, y él estaría lejos de Junsu. Él no iba a dejar que
Clyde le hiciera eso, incluso en la muerte.
Joder, el muy
cabrón.
Yoochun marchó
hasta la tienda de la que había salido Clyde, con sangre en su boca. Su
ansiedad se triplicó, y él no podía mantener su forma de dragón. Derritiéndose
en su forma humana sin realmente querer, pero estaba bien. Iba a necesitar
manos humanas para evitar rasgar la carpa en fragmentos.
―¿Junsu? ¿Junsu?
Cuando Yoochun
llamó su nombre, y entonces no recibió ninguna respuesta, su cerebro comenzó a
trabajar más rápido de lo que su cuerpo podía moverse, y en los dos segundos
que pasaron para tirar de las aletas de la tienda, un centenar de escenarios
pasaron a través de su mente, la mayoría de los cuales implicó ver a Junsu
muerto o mutilado.
Cuando abrió la
aleta de carpa y vio a Junsu en el suelo de la tienda, sus ojos cerrados y
sangrando por el cuello, un sonido horrible de dolor salió de la boca de
Yoochun.
Su cuerpo estaba
caliente y había un leve aleteo de un pulso. Yoochun esperó hasta que sintió
varios latidos hasta que él mismo se dejó respirar de nuevo, aunque era
difícil.
Junsu está vivo.
Su garganta no
estaba rasgada abierta como Yoochun había pensado que estaba. La herida parecía
peor de lo que era realmente debido a la sangre, y cuando Yoochun puso su mano
en ella, se dio cuenta de lo que la herida era exactamente.
Una cicatriz de
apareamiento. Clyde ha intentado tomar a Junsu como compañero.
De repente
Yoochun quería volver fuera y rasgar miembro por miembro del cadáver y
arrancarle la cabeza y quemarlo con más fuego.
¿Por qué haría
algo así Clyde? Pensé que Clyde estaba enamorado de Zitao.
No importa.
Necesito llegar a Sunny.
Él cogió a Junsu
en sus brazos, mirando alrededor de la tienda por cualquier cosa que pudiera
utilizar. Junsu no estaba caliente. Estaba demasiado caliente, especialmente
teniendo en cuenta el frío en que había estado.
Había mantas
delgadas en la esquina, y aunque Yoochun odiaba tener que utilizar algo de
Clyde, las necesitaba.
Las agarró y
descuidadamente fue poniéndolas sobre el cuerpo y cara de Junsu, haciendo su
mejor para proteger al chico de la lluvia antes de dirigirse hacia fuera de la
tienda.
―¿Sunny?
¡Sunny!
--Estoy aquí.
--Estoy aquí.
Yoochun dio la
vuelta, y siguió el sonido de la voz de la sanadora.
Ella estaba con
los Omegas, de pie cerca de ,Amber, que sostenía su mano como un niño pequeño
cuando Sunny había vertido tanta energía en las personas que estaban claramente
enfermas y heridas.
Sus heridas no
eran tan malas, solo raspones, así que Yoochun se impulsó al frente.
―Junsu necesita
sanación más que estas personas. Tiene una herida en el cuello.
Sunny lo miró
agudamente y luego tiró de la manta de la cara de Junsu. La sangre había
empezado a filtrarse a través de la manta, y aunque Sunny ya parecía drenada,
ella puso su mano sobre la mordida de su cuello.
Una suave luz
salía de su palma, como si ella escondiera las luces LED en su cuerpo en algún
lugar.
Frente a los ojos
de Yoochun, la herida se volvió en más pequeña, los agujeros de dientes no tan
profundos. Sunny se alejó antes de que ella pudiera terminar y Yoochun tuvo que
usar la manta para limpiar la sangre y ver lo mal que la herida todavía estaba.
No tan mal como
antes, pero todavía estaba allí, y todavía mató a Yoochun verlo.
―No terminaste ―
gruñó.
Sunny rompió de
vuelta él.
―No se está
muriendo, y eso es lo mejor que puedo hacer por él sin drenarme yo misma.
Algunas de estas personas tienen cortes y raspaduras infectadas.
¿Infectados?
Yoochun puso su
mano sobre la frente de Junsu otra vez. No estaba tan caliente como antes.
¿Tal vez la
capacidad curativa de Sunny ha parado la propagación de la fiebre?
Él miró a Amber,
que estaba temblando al lado de Sunny y mirando a Junsu con ojos amplios.
Yoochun se aproximó.
Amber vaciló y se
acercó más cerca de Sunny y Yoochun podía ver la forma en que Sunny miraba a
Yoochun por el rabillo de sus ojos, aunque
―¿Estás bien? ―
preguntó Yoochun.
Amber saltó un
poco, sus ojos ensanchados, como si ella no esperara la pregunta.
―Lo estoy. Sí,
gracias por venir por nosotros.
Si de alguna
manera estuvo involucrada en esto, él la descubriría,
pero no ahora. Realmente hubo cosas mejores que hacer.
pero no ahora. Realmente hubo cosas mejores que hacer.
Había un montón
de Omegas aquí. Incluyendo Amber y Junsu, eran sólo cinco. Muchos más que los
que habían sido tomados del Clan.
Todos ellos
miraron a Yoochun, como si estuviera a punto de decirles qué hacer.
Supongo que debería. No vamos a sentarnos todo el día bajo la lluvia.
Supongo que debería. No vamos a sentarnos todo el día bajo la lluvia.
―Escucharme, sé
que estáis todos cansados, pero otros dragones están llegando. Ellos van a
acompañarnos. Tenemos que ir a algún lugar seguro. ¿Podéis moveros?
Cada cabeza
asintió, y Sunny sacó sus manos de detrás del Omega, ambos de pie.
―Eso es lo mejor
que puedo hacer por ahora. ¿Qué sugieres?
―La carretera ―
dijo Yoochun. ― Es nuestra mejor opción por ahora y tal vez conseguir que un
conductor se detenga. ¿Puedes volar?
―Por supuesto ―
dijo Sunny viéndose confundida.
―Yo no creo que
pueda ― dijo Yoochun. ― Si puedes llevarla, lleva a Amber de vuelta al Clan.
Dile a Kris que el resto de nosotros va caminando al sur de la autopista, rumbo
hacia el Clan. Yo llamaré si encuentro un teléfono antes de eso.
CAPITULO 4
A veces las
personas pueden tener experiencias interesantes donde son conscientes que están
soñando entonces pueden
controlar sus sueños, reconocer las visiones y los monstruos aterradores delante de ellos estando dentro de su propio control, y que nada les perjudicará.
controlar sus sueños, reconocer las visiones y los monstruos aterradores delante de ellos estando dentro de su propio control, y que nada les perjudicará.
En sus
pesadillas, soñaba que estaba en el territorio de la Manada en la parte
inferior de la montaña, que no había sido hipotecada, pero por alguna razón,
los dragones no bajaban por los Omegas secuestrados.
Junsu soñó que él
estaba gritando para arriba en la montaña, con las manos arqueadas alrededor de
su boca para hacer que el sonido viajara más lejos, gritando el nombre de
Yoochun tan fuerte que le dolía la garganta por el esfuerzo.
También, en la
forma en que los sueños no tienen generalmente sentido, mientras Junsu gritó
por ayuda, también se escondía de Clyde.
Clyde estaba
buscándolo, acechando entre cabañas, obligando a Junsu a pasar una y otra vez a
otro lugar y luego continuamente encontrando su escondite cada vez que gritó
por ayuda.
Sólo sabía que si
Clyde lo atrapaba iba a morder su cuello, otra vez, y entonces es probable que
tuviera sexo con él. En su sueño, Junsu no podía recordar si eso había sucedido
todavía, pero consideró que era muy probable, y no quería que volviera a
suceder.
Entonces la cosa
más aterradora de todas, fue capturado.
Fuertes brazos le agarraron los hombros, las muñecas y las piernas.
Fuertes brazos le agarraron los hombros, las muñecas y las piernas.
Él gritó,
tratando de escapar, pero no pudo.
Demasiadas manos.
¡Hay muchas
manos!
Junsu abrió de
golpe sus ojos, sintiéndose aplastado y rodeado de tantas caras que su cerebro
no podía procesarlas. Él no podía respirar no importa lo mucho que abrió la
boca en busca de aire, y le tomó un par de largos y dolorosos segundos darse
cuenta de que la gente sujetándolo le hablaba, tratando de consolarlo.
―Estás bien.
Estamos todos seguros ahora.
El corazón de
Junsu no volvió inmediatamente a lo que podría considerarse un ritmo normal, no
de inmediato y ni siquiera cuando se dio cuenta de que estos eran los rostros
de los Omegas que habían estado con él de vuelta en el campamento.
No estaban afuera
ahora mismo.
Junsu miró hacia
arriba y alrededor, dándose cuenta de que estaba en una especie de habitación
de motel.
―¿Qué?
Una puerta se
abrió en alguna parte, no la puerta que llevaba fuera de su cuarto sino la
puerta que conectaba al siguiente. Otro macho Omega estaba parado en esa puerta
mirando hacia fuera.
―Se acaba de
despertar ― dijo él.
Junsu no tuvo
tiempo de saber de qué estaba hablando porque pasos pesados inmediatamente se
abalanzaron y Yoochun apareció en la puerta. Tuvo que parpadear un par de veces
para asegurarse de que la visión no cambiaría.
Yoochun.
El hombre miró
fijamente hacia abajo en Junsu con sus ojos color ámbar muy abiertos.
Junsu logró
levantarse a sí mismo hasta que no había ninguna mano sosteniéndolo hacia
abajo. Él no podía sostenerse.
Inmediatamente
empezó a llorar con la vista de Yoochun, no solo lágrimas de tristeza cayendo,
sino que él estaba tan feliz, tan feliz y tan avergonzado de la mordedura en su
cuello que no sabía qué hacer con nada de eso.
Yoochun corrió
hacia adelante, e incluso con Junsu limpiando sus ojos, podía ver la forma en
que los otros Omegas se separaron para él, permitiendo que el Guerrero dragón
llegara hasta la cama.
Poniendo una
rodilla en el colchón, lo suficiente para acercarse para poder envolver sus
grandes brazos alrededor de los hombros de
―Lo siento ―
dijo. ― Lo siento mucho, lo siento mucho ― No estaba incluso seguro si él
estaba disculpándose por el llanto o porque dejó que Clyde lo mordiera. De
cualquier manera, lo mataría si Yoochun se levantaba y lo dejaba allí,
disgustado con él por una u otra. O ambas cosas.
Los ásperos dedos
fuertes de Yoochun, acariciaron el cabello de Junsu mientras el hombre lo
mecía.
―Está bien. No
hiciste nada malo. Estás bien. Estamos todos bien ― Él sopló hacia fuera un
suspiro después de eso. ― Joder, me has dado un susto de muerte.
Una repentina
oleada de pánico superó a Junsu, algo que no pudo retener.
―¿Clyde... él...
él está muerto? Me mordió. ¿Qué pasó con él?
―Shh, cariño, te
vas a poner enfermo. Me ocupé de él. No va a volver.
―¿Lo prometes?
¿Me juras que no va a volver?
Junsu no
reconoció su propia voz. Él sonaba como alguien que sólo había sobrevivido a
una película de terror en la vida real en vez de, bueno, por lo que él había
pasado.
No ha sido tan
malo, ¿no? Yoochun está aquí así que ahora debería estar sintiéndome mejor.
Sin duda, había
pasado frío, había estado incómodo y un poco asustado, especialmente cuando los
Alfas comenzaron a usar a los Omegas, preparándolos para recuperar el hábito de
no sólo dar a los Alfas lo que querían sino también queriendo dárselos.
Nadie me ha
aterrorizado, no exactamente, nadie me ha golpeado o violado, así que, ¿por qué
sueno tan histérico?
Le hizo pensar en
Zitao y lo increíblemente fuerte que era no solo para sobrevivir a los avances
de Clyde si no para salir de la situación normal y feliz. Nada acerca de lo que
Clyde había estado haciendo era feliz y normal.
―Él no va a
volver. Sunny lo comprobó. Se ha ido para siempre. Te lo prometo ― dijo
Yoochun. En sus ojos había un brillo serio y Junsu sabía que el hombre lo había
visto él mismo.
¿Por qué no era
eso suficiente para que me sienta mejor? ¿Por qué todavía siento que si suelto
a Yoochun, va a levantarse y no regresar nunca? ¿Y si decide que lo que
hubiéramos tenido no vale la pena?
Yoochun dio media
vuelta y Junsu gimió y le agarró más fuerte, pensando aterrorizado que sus
miedos estaban a punto de convertirse en una realidad, pero Yoochun no trató de
dejar la cama.
―¿Podéis agarrar
las bolsas que dejé caer?― preguntó.
Un par de los
Omegas se movieron, Junsu no veía cuáles eran, pero luego volvieron
rápidamente, colocando las bolsas de plástico de la tienda en la mesita en la
esquina de la habitación.
Yoochun comenzó a
dar órdenes.
―Hay comida en
algunas de esas bolsas. Tomar lo que necesitéis e iros a la otra habitación. Necesito
unos minutos a solas con él.
Los Omegas
vacilaron solamente un breve momento antes de que hicieran como se les dijo.
Junsu no los
miró, pero podía oír el tranquilo movimiento de sus pies, el sonido de las
bolsas que se abren, y había incluso el olor de la carne y el azúcar en la
habitación antes de que todo el mundo se fuera.
La puerta que
daba al otro cuarto de motel se cerró, y entonces estaban solo Yoochun y Junsu.
Él solía buscar
razones para estar a solas con este hombre, amando su tiempo juntos. Ahora no
sabia l que iba a suceder y eso lo aterroriza.
―¿Crees que
puedes comer algo? Esto no es saludable, pero te ayudará ― Él sonaba como si
estuviera disculpándose por eso, como si fuese un crimen de algún tipo por no
llevar leche, yogurt, granola y fruta.
―¿Dónde estamos?
― le preguntó Junsu. Estaba todavía
demasiado asustado para mirar a Yoochun a la cara.
demasiado asustado para mirar a Yoochun a la cara.
―Un motel de la
carretera. Hay una estación de gas a través de la calle y algunas otras tiendas
de carretera. Recogí algo de comida
mientras esperamos.
mientras esperamos.
―¿Esperar?
―A que lleguen
Kris y los otros. Sunny se ocupó de todo el mundo lo mejor que pudo, pero
incluso el Red Bull que trajo no fue suficiente para darle la energía curativa
que necesitaba para tanta gente.
--¿Donde esta Amber?
―Sunny la llevó de vuelta a casa. Podría haberte llevado también, pero estabas inconsciente, y eso habría sido demasiado peligroso.
--¿Donde esta Amber?
―Sunny la llevó de vuelta a casa. Podría haberte llevado también, pero estabas inconsciente, y eso habría sido demasiado peligroso.
Otra vez, Yoochun
sonaba irritado por tener que admitir eso.
¿Es porque él no
quiere estar atrapado conmigo en mitad de la nada? ¿O porque no quiere que
tenga que esperar para que esté de vuelta en la seguridad del Clan?
Junsu imaginó que
se volvería loco tratando de averiguar qué fue lo qué, pero justo ahora iba a
fingir que era lo último.
―Casa ― dijo
Junsu, probando la palabra en su boca, y nada en el mundo entero nunca sonó tan
bien. Él miró de nuevo a Yoochun. Mi maldito caballero de brillante armadura...
O brillantes escamas. Estoy bastante seguro de que las escamas de Yoochun
brillarían con la iluminación correcta. ― ¿Vamos a casa?
La sonrisa de
Yoochun era dulce.
―Sí, en sólo un
par de horas más. Sunny y yo salimos por nuestra cuenta. Nos fuimos temprano, y
ella tiene que regresar y decirle a Kris donde estábamos. Ella ya volvió.
Me las arregle para hacer una llamada desde mi móvil. Ahora están en camino. No
deberían tardar demasiado tiempo.
Junsu dejó
escapar un pesado suspiro. No podía creerlo.
―¿Viniste por
nosotros? ― Todavía apenas podría creerlo.
―Vine por ti ―
dijo Yoochun. El énfasis en esa palabra hizo el pecho de Trystan hacer otra vez
esa cosa bamboleante. ― Para ser honesto, estoy todavía debatiéndome sobre la
sabiduría de enviar a Amber con Sunny. Aun no confío en ella. Quería enviarte
primero, pero Sunny no es tan fuerte como yo, y no creo que ella pudiera
manejar aferrarse a una persona inconsciente durante un par de horas.
―Me alegro que estés aquí ― dijo Junsu. Aunque hubiera
preferido despertar en la seguridad del Clan, el hecho de que él estuviera aquí con Yoochun era tan bueno, casi mejor en realidad.
―Me alegro que estés aquí ― dijo Junsu. Aunque hubiera
preferido despertar en la seguridad del Clan, el hecho de que él estuviera aquí con Yoochun era tan bueno, casi mejor en realidad.
Yoochun presionó
un suave beso en la parte superior de la cabeza de Junsu.
¡Me ha dado un
beso!
No en la boca
como solía hacer, pero eso tiene que significar algo. Incluso con la cicatriz
de apareamiento de otro alfa en mi cuello, Yoochun me ha besado.
―No iba a dejarte.
Salí de allí y estaba persiguiéndote al segundo que sabía que te habías ido.
―¿Lo hiciste?
Sentía a Yoochun
cabecear debido a la forma en que el hombre aseguró su mejilla en la parte
superior de la cabeza de Junsu.
Esa sensación de
traición, de disgusto consigo mismo, se levantó dentro de él como bilis
caliente cuando sintió la mordedura en su cuello quemándole. Todos los buenos
sentimientos corriendo a través de él antes, se desvanecieron.
―Yo... yo... dejé
que me mordiera. Yoochun, lo siento mucho. Me mordió. Dejé que lo hiciera.
Los brazos de
Yoochun se tensaron con fuerza por una fracción de segundo y eso fue suficiente
para que la mente de Junsu le sumistrara todo tipo de cosas horribles que el
otro hombre debería estar pensando de el en este momento.
―No quería ― dijo
Junsu rápidamente. Su garganta se estaba hinchando y doliendo de nuevo, como
siempre lo hizo cuando dejó sus estúpidas emociones sacar lo mejor de él. ― Él
dijo que dejaría a los demás ir si me acoplaba con él. Sólo quería... Lo
siento, no quería, pero le dejé hacerlo.
―Está bien.
Junsu, mírame. Está bien ― dijo Yoochun, apartándose hacia atrás y sosteniendo
su rostro para que Junsu
tuviera que mirarlo a los ojos.
tuviera que mirarlo a los ojos.
No había ningún
enfado, ninguna mirada de traición y nada en el rostro o los ojos para sugerir
que estuviera decepcionado con Junsu por lo que había hecho.
Yoochun
agarró la muñeca de Junsu y llevó su mano hasta su cuello.
―Aquí, lo
sientes. Sunny te sanó. No hay una cicatriz muy grande allí. Tal vez nada.
Apenas puedes notarla.
Junsu sentía su
corazón empezar a romperse todo otra vez, y movió la cabeza.
―Yo puedo... sí,
puedo sentir que la cicatriz no es tan profunda, pero no importa. El todavía...
La mirada de
Yoochun fue de absoluta devastación, como si Junsu le acabara de
destruir.
--¿Te toco?¿él?
--¿Te toco?¿él?
Yoochun le miró,
y Junsu sabía lo que quería decir. El hombre estaba tratando de preguntar si
Clyde había puesto su polla dentro de él, o cualquier otra cosa.
Al fin, algo
sobre lo que agradecer. Junsu meneó la cabeza.
―No me acuerdo.
Me desmayé cuando me clavó los dientes. No sé aún por qué.
―Bajé
directamente cuando vi lo que estaba sucediendo ― dijo
Yoochun. ― No creo que tuviera la oportunidad entonces. ¿Él no te tocó
Yoochun. ― No creo que tuviera la oportunidad entonces. ¿Él no te tocó
―No ― dijo Junsu.
― Él no tocó a ninguno de los Omegas, aunque lo hicieron algunos de los Alfas.
A mí no ― dijo rápidamente cuando la mirada de Yoochun se llenó de ira. ― Lo
juro, ninguno de los Alfas intentó nada conmigo. Quiero decir, lo intentaron,
pero los mantuve lejos, y algunos de los Omegas caminaron de vuelta en sus
papeles como si nunca hubiéramos ido a vivir con vosotros.
―No estaba
enfadado contigo, cariño. Nunca podría estar enfadado contigo ― dijo él.
Junsu sentía algo
de su histeria burbujear para arriba otra vez.
―¡Pero dejé que
me mordiera! ¡Él es una parte de mí para siempre ahora, incluso si está muerto!
¡Nunca voy a dejar de sentirlo! Y yo quería estar contigo, y si solo hubiera
esperado que vinieras, sólo un poco más... y ahora lo he arruinado todo.
Junsu frotó sus
ojos con la parte posterior de su muñeca, odiando eso, odiando todo, pero no
había mucho que pudiera hacer al respecto. Él no podía dejar de llorar, y eso
lo hizo odiar todo mucho más. Se sentía tan débil. No había nada remotamente
atractivo acerca de eso.
¿Por qué le
gustaría a Yoochun después de que yo mismo dejara que me mordiera un Alfa? ¿Y
con la manera en que estoy reaccionando sobre eso ahora?
―Hey, hey, mírame
― dijo Yoochun, y sus ásperas manos se trasladaron a la mandíbula de Junsu,
levantando suavemente su rostro.
Junsu estaba
demasiado avergonzado para mirar al hombre a los ojos, pero Yoochun no le dio
mucha opción en eso. Tuvo que levantar la mirada.
Parecía como si
Yoochun iba a inclinarse hacia abajo y darle un beso, pero después de lo que
había hecho Junsu, él no esperaba eso.
Que era porqué él
aspiró una respiración conmocionado por su nariz cuando sus bocas se
encontraron.
Lo besó de
vuelta, decidido a participar, sin importar lo poco romántico que fuera su
llanto.
Afortunadamente,
se las arregló para poner un tapón en eso cuando él consiguió su boca abierta,
dejando que la lengua de Yoochun se deslizara dentro suavemente y con cuidado,
igual que el hombre siempre lo trató.
Fue un beso
rápido y terminó en unos momentos, pero fue más de lo que Junsu había necesitado
para calmarse a través de ese ataque de histeria.
Yoochun sonrió
hacia abajo para él, tratando de ser tan suave a pesar de su tamaño y la fuerza
que Junsu sabía que tenía.
―¿Allí, ves? ― le
preguntó Yoochun, con sus pulgares limpiando lejos la humedad que había
recogido en las mejillas de Junsu. ― Todo es lo mismo. No eres diferente para
mí, y no importa si tienes una marca de mordedura en tu cuello. No para mí. No
le perteneces. Puedes quedarte conmigo si quieres. O puedes estar por tu propia
cuenta. Tú tienes todo el control.
La respiración de
Junsu se enganchó pensando sobre la idea de estar sin Yoochun, aunque incluso
él sabía que el hombre ponía la oferta sobre la mesa porque no quería a Junsu
solo, especialmente después de lo que casi había sucedido.
Yoochun era así
de sensible. Yoochun tenía mucha suerte de tenerlo.
―No quiero estar
solo. Yo... si todavía me quieres, me gustaría estar contigo.
―¿Es incluso una
pregunta? Por supuesto que quiero estar contigo.
Junsu miró hacia
arriba, pero él no hizo la pregunta obvia de por qué.
―Tengo un montón
de equipaje emocional, en caso de que se te haya olvidado ― dijo Junsu tratando
de sonreír.
Yoochun descansó
su mano en la parte posterior de la cabeza de
Junsu. La sensación de sus dedos deslizándose por el pelo de
Junsu se sintió bien. Alguien debía haberlo bañado cuando le trajeron aquí porque él no se sentía tan total y absolutamente sucio como había estado en el campamento de Clyde.
Junsu. La sensación de sus dedos deslizándose por el pelo de
Junsu se sintió bien. Alguien debía haberlo bañado cuando le trajeron aquí porque él no se sentía tan total y absolutamente sucio como había estado en el campamento de Clyde.
―Recuerdo lo que
me dijiste acerca de Jareth. No huí despavorido entonces, ¿no?
―No, pero esto es
diferente ― dijo Junsu, subiendo sus manos hasta su cuello. Una mordida de cada
lado ahora. Podía sentirlas. ―Estoy conectado a dos personas que no son tú. No
importa si están ambos muertos. Nunca voy a olvidarlos. ¿Por qué esto no te
molesta?
Casi temía mirar la cara de Yoochun justo en ese momento, pero lo hizo. Yoochun parecía más confundido que nada, estaba tratando de pensar lo que era correcto para decir. O qué decir.
Casi temía mirar la cara de Yoochun justo en ese momento, pero lo hizo. Yoochun parecía más confundido que nada, estaba tratando de pensar lo que era correcto para decir. O qué decir.
–Yo no soy un
miembro de tu Manada y supongo ¿que esto es algo importante para los hombres
lobo?
Junsu asintió con
la cabeza, más vergüenza llenándolo, como si fuera un imán para él. Él no podía
hacer nada al respecto tampoco.
Solo vino y vino
y vino hasta que pensó que su cuerpo no podía contener más.
―Bueno, yo soy un
dragón, ¿recuerdas? ― preguntó Yoochun. ― No muerdo los cuellos de los demás.
¿Esas cicatrices que tienes? Puedes fingir que no están allí si eso ayuda. Y si
no puedes hacer eso, entonces recuerda que incluso ni las veo. No son algo malo
que van a hacerme odiarte o creer que no vales la pena. Creo que realmente
vales la pena.
Junsu sonrió. Era
una sonrisa real, pero él no podía conseguir nada exuberante en ese momento.
Sabía que había
algo que realmente quería, tan mal que su cuerpo estaba doliendo por eso.
Junsu parpadeó,
como si él no hubiera esperado eso, pero luego salió rápidamente de la cama.
―Por supuesto que
puedes. Aquí, déjame ayudarte ― dijo.
Junsu aceptó la ayuda. Sus rodillas se sentían un poco débiles, aunque estaba bastante seguro de que no estaba en peligro de caer enseguida.
―Déjame saber si necesitas cualquier cosa ― dijo Yoochun.
Junsu aceptó la ayuda. Sus rodillas se sentían un poco débiles, aunque estaba bastante seguro de que no estaba en peligro de caer enseguida.
―Déjame saber si necesitas cualquier cosa ― dijo Yoochun.
―Por favor, dime
que compraste un cepillo de dientes ― le pidió Junsu, mirando a su alrededor
del pequeño cuarto de baño con las luces amarillas. La iluminación fue bastante
horrible y estaba bastante seguro que había una araña muerta colgando hacia
fuera por el inodoro, pero él realmente tenía que estar aquí por un minuto.
Yoochun se
apresuró a sus bolsas y luego a Junsu con un paquete de cepillos de dientes y
pasta dental.
―Algunos de los
otros, los pidieron también. Supongo que debo entregarlos, ¿no?
Junsu sonrió,
cogiendo solamente un cepillo de dientes nuevo del paquete. Puso algo de pasta
de dientes en el cepillo y luego dejó a Yoochun ir y comprobar a los otros.
Junsu miró su
rostro en el espejo.
Sí, alguien me ha
limpiado, pero aún estoy horrible. ¡Parece que haya envejecido diez años! Ni
siquiera es divertido...
Lo primero que
hizo fue cepillarse la horrible película de sus dientes. Unos días sin cumplir
sus necesidades básicas le habían dejado querer realmente un enjuague bucal.
Cuando su boca no
hedía como si algo se había arrastrado en su interior y muerto, él se frotó la
cara con agua fría. El agua salió tan congelada que era casi hielo, lo que era
bueno, porque realmente ayudo a bajar las bolsas debajo fe sus ojos.
Él utilizó el
inodoro al lado simplemente porque su vejiga estaba llena, y se sentía bien
poder utilizar un aseo en lugar de tener que usar solo los arbustos mientras
algunos Alfas le miraron para asegurarse de que él no estaba tratando de
escapar.
Cuando él salió
del baño, se estaba sintiendo a algo parecido a un ser humano otra vez. Tan
humano como podría sentirse un hombre lobo.
Yoochun estaba de
pie junto a las bolsas, sacando sándwiches fríos envasados, botellas de agua y
zumo de manzana y Twinkies y otros artículos empaquetados.
El estómago de
Junsu gruñó con la vista de los alimentos.
Yoochun estaba a
su lado en un segundo, ayudándolo hasta la mesa y dejándole elegir lo que quería.
―Trata de no
comer demasiado rápido. Ellos no estaban exactamente vendiendo ensaladas
allí.
No era una comida
caliente, pero era jodidamente increíble. Junsu eligió un sándwich de ensalada
de pollo, y aunque intentó tomárselo con calma, él realmente hizo la cosa
entera de lobo hambriento.
Incluso se sentía
lo suficientemente bien como para que se riera un poco con el pensamiento.
―¿Qué es tan
gracioso? ― preguntó Yoochun.
Junsu meneó la
cabeza, mientras seguía sonriendo.
―Estaba pensando
en cómo estoy devorando esto. Como un Lobo hambriento. Estúpido, ¿verdad?
Yoochun se rió y
abrió un zumo de manzana para que Junsu pudiera beber.
Al menos la
vitamina C era real y había sido añadida.
―También traje
algunos Vicks y algunos Halls. Una de las chicas en la otra habitación tiene
tos. ¿Quieres uno?
Junsu meneó la
cabeza. Yoochun era demasiado dulce con las palabras.
Sintiéndose lleno
y satisfecho, Junsu comenzó a moverse para la cama. Yoochun insistió en
ayudarlo a ir hasta allí.
No voy a dejar al
hombre meterme en la cama como si fuera un
niño. No. No es así como me siento.
niño. No. No es así como me siento.
Yoochun frunció
el ceño un poco, claramente confundido cuando Junsu agarró sus muñecas.
--¿Quieres acostarte conmigo?
Ansia y la luz que surgió en los ojos de Yoochun, era una buena señal.
―Sí, seguro. Dame un segundo y voy a dejar saber a los demás que van a estar solos durante unos minutos. Más de unos minutos si tengo suerte.
--¿Quieres acostarte conmigo?
Ansia y la luz que surgió en los ojos de Yoochun, era una buena señal.
―Sí, seguro. Dame un segundo y voy a dejar saber a los demás que van a estar solos durante unos minutos. Más de unos minutos si tengo suerte.
Dejó a Yoochun ir
y miró cuando abrió la puerta a la otra habitación. La televisión estaba
encendida, pero Yoochun consiguió darles su mensaje rápidamente. Él agarró la
bolsa que tenía zumo de manzana y agua y después de haberla entregado a un par
de manos en el otro lado de la puerta. Yoochun entonces cerró la puerta, pero
Junsu era consciente del hecho de que él no la bloqueó.
¿En caso de que
uno de los Omegas le necesite para algo? ¿Para que no se sientan completamente
solos?
No importa.
Junsu estaba
bastante seguro de que nadie les molestaría, que los otros Omegas serían lo
suficientemente inteligentes como para saber lo que estaba pidiendo Junsu.
Probablemente era
el por qué habían pedido las bebidas antes de Yoochun despareceriera.
De cualquier
manera, Junsu se movió un poco permitiendo a Yoochun llegar a la cama con él y
sosteniendo las mantas para que el hombre más grande pudiera deslizarse abajo
con él.
Junsu suspiró
cuando el cuerpo caliente de Yoochun se abrazó cerca, y se inclinó en el pecho
de Yoochun, que era cálido sin ser demasiado caliente. Cambió ligeramente,
poniéndose cómodo.
Cuando Yoochun
puso su brazo alrededor del hombro de Junsu, sosteniéndolo, él suspiró otra
vez.
--¿Te sientes mejor ?
―Definitivamente ― dijo Junsu, dejando que sus manos se movieran por la extensión dura y musculosa del pecho de Yoochun.
--¿Te sientes mejor ?
―Definitivamente ― dijo Junsu, dejando que sus manos se movieran por la extensión dura y musculosa del pecho de Yoochun.
CAPITULO 5
Yoochun estaba bastante
seguro de que sabía lo que estaba sucediendo cuando sintió las manos de Junsu
vagar. Pero
fue su propia confusión y su incapacidad para creer que esto podría estar sucediendo que le permitió dejarlo seguir por tanto tiempo.
fue su propia confusión y su incapacidad para creer que esto podría estar sucediendo que le permitió dejarlo seguir por tanto tiempo.
Junsu nunca fue
tímido sobre la idea de tocar, besar o acariciar. Realmente fue una de las
cosas que Yoochun apreciaba acerca de su relación, que aunque Junsu quería
llevarlo lento, su idea de algo lento podría ser todavía algo que ambos
disfrutaban tanto.
Y Yoochun nunca
había empujado.
No que la idea
del sexo no estuviera ahí.
Junsu le había
explicado sobre su compañero anterior, acerca de Jareth, que había
tomado a Junsu como compañero cuando él era todavía poco más que un niño.
Junsu había
parecido tan avergonzado de contar esa historia pero también determinado, como
si él hubiera sentido que tenía que ser honesto con Yoochun acerca de por qué
él siempre eludió quitarse la ropa para él.
La mirada en los
ojos de Junsu era una mezcla de valentía y de terror. Junsu había estado tratando
de parecer duro e indiferente, y eso claramente era lo que importaba más.
Era todo un
mecanismo de autodefensa.
Yoochun había sufrido lo suficiente de sus propias tragedias personales para saber cómo funcionaban estas cosas. Cuando él había explicado acerca de su hermana y su novia, ambas de las cuales fueron asesinadas, fue casi como si hubiera consolidado aún más sobre su dolor compartido.
―Yo estuve con alguien antes. ¿No quieres estar conmigo ahora? ― había preguntado Yoochun.
Yoochun había sufrido lo suficiente de sus propias tragedias personales para saber cómo funcionaban estas cosas. Cuando él había explicado acerca de su hermana y su novia, ambas de las cuales fueron asesinadas, fue casi como si hubiera consolidado aún más sobre su dolor compartido.
―Yo estuve con alguien antes. ¿No quieres estar conmigo ahora? ― había preguntado Yoochun.
Junsu frenéticamente
había sacudido su cabeza en negativo, como si la idea fuera ridícula.
Era ridículo para
Yoochun que alguien en el mundo pudiera pensar que Junsu estaba dañado, que no
valía la pena estar con él.
Por supuesto,
todavía tenía que limpiar el desorden que había hecho después de todo el tocar
y besos y jadeos, pero siempre mereció la pena.
Esto, sin
embargo, esto no sentía como las otras veces cuando estaban juntos. Esto no se
sintió como si lo único que Junsu quería fuera besar y tocar, teniendo su mano
alrededor de la polla de Yoochun y la mano de Yoochun sobre la suya.
Esto era otra
cosa.
―Espera ― dijo
Yoochun, agarrando la muñeca de Junsu apenas cuando el chico intentó deslizar
su mano hacia abajo en los pantalones de Yoochun.
― ¿Estás seguro que deseas hacer esto?
― ¿Estás seguro que deseas hacer esto?
Una vez más, era
más de esa falsa confianza, ese aire de no preocuparse, le dijo a Yoochun
cuánto el chico estaba tratando de esconderse de sí mismo. Cuánto lo lastimaría
si Yoochun le dijera que no.
―No me malinterpretes. No hay nada que quiera más en el mundo ―dijo Yoochun. ― Pero has pasado por mucho. Quiero tocarte y besarte, por favor créeme cuando lo digo, pero no quiere sentir que lo necesitas debido a lo que sucedió.
―No me malinterpretes. No hay nada que quiera más en el mundo ―dijo Yoochun. ― Pero has pasado por mucho. Quiero tocarte y besarte, por favor créeme cuando lo digo, pero no quiere sentir que lo necesitas debido a lo que sucedió.
Junsu miró hacia
abajo, lejos de los ojos de Yoochun, y él no parecía nada convencido. No era lo
que quería Yoochun.
―Hey, mírame.
Junsu lo hizo.
Estaba haciendo un buen trabajo en ocultar cuánto estaba sufriendo, pero
Yoochun todavía podía verlo.
―Te amo ― dijo
Yoochun. ― No quiero que hagas esto porque crees que lo necesitas y luego te
arrepentirás cuando termine. No es lo que quiero para nuestra primera vez.
Junsu mordió su
labio inferior y meneó la cabeza. Sus ojos
―¿Por qué siempre
dices cosas como ésa?
―Eso ― dijo Junsu
― Todo lo que dices y haces es siempre perfecto, pase lo que pase. No entiendo
cómo puede existir alguien como tú. No deberías existir, pero estás aquí y
dices tantas cosas bonitas.
―Son todas verdad
― dijo Yoochun.
Él dejó su mano
deslizarse sobre la parte posterior de la cabeza de Junsu, acariciándolo allí y
sabiendo cuánto le gustaba al chico.
Junsu meneó la
cabeza.
―No... Quiero
decírtelo de vuelta, pero no creo que pueda. Lo siento, no quiero ser malo,
pero simplemente no puedo decirlo ahora mismo.
―Hey, hey, no lo
sientas ― dijo Yoochun ― Lo entiendo. Está bien. Soy perfectamente feliz de
esperar por ti. No hay ninguna presión conmigo. Si necesitas recordarme
cualquier cosa, sólo dime. No hay ningún tipo de presión conmigo. Puedes decir
y hacer lo que quieras, y no serás lastimado por eso. Te lo prometo.
Estaba bastante
seguro de que él había conseguido llegar al chico, especialmente con la manera
en que lo miró Junsu. Sus mejillas estaban rojas, y se veía mucho mejor ahora
que cuando Yoochun lo encontró.
Si sólo no
hubiera esperado para que los estúpidos Alfas se fueran a dormir, entonces él
podría haber llegado a Junsu antes de que ese cabronazo de Clyde tratara de
morder su cuello.
En lugar de que
Junsu quitara las manos y tratara de dormir un poco más, esa luz volvió a sus
ojos, y parecía más decidido a conseguir lo que quería.
Se sentó, y antes
de que Yoochun pudiera decir algo sobre eso, el muchacho pasó su pierna sobre
la cintura de Yoochun, montándolo. Las manos de Yoochun fueron inmediatamente a
las caderas de Junsu con la intención de apartar al chico fuera de él , pero en
cambio todo lo que hizo fue agarrarlo un poco mas apretado.
―Quiero hacer
esto. Te quiero, por favor, no estoy mintiendo ― dijo Junsu, dejando que sus
manos subieran lentamente por la extensión del pecho de Yoochun y luego hacia
abajo a su estómago.
Joder, no era aún
toque piel a piel, pero ya estaba volviéndolo loco. Sólo mirando a Junsu en esa
posición, queriéndolo, necesitándolo y rogando por él, fue suficiente para
hacer la polla de Yoochun contraerse nerviosa y su corazón realmente disparar.
Estaba bombeando
la adrenalina de su huida reciente y todos los Alfas que había herido, matado o
expulsado. Tenía que ser la única razón por qué Yoochun se permitió
considerarlo, especialmente cuando Junsu estaba con toda probabilidad sólo
diciendo esto por lo que había tenido que pasar.
Yoochun no podía
hablar, y dolía al tragar.
Estoy
completamente jodido.
―Sé lo que
quiero. Por favor, te quiero a ti ― dijo Junsu, inclinándose hacia abajo y
presionando suavemente su boca sobre la de Yoochun.
Yoochun aspiró
una respiración. Cada centímetro de su piel se estremeció, y algunas de las más
importantes zonas palpitaban.
La idea de que
podría decir no en este punto había salido por la ventana, para nunca ser vista
o escuchada de nuevo. Iba a hacer esto, y no había nada que pudiera decir o
hacer para detenerse a sí mismo ya.
Deslizó sus manos
de alrededor de la cintura de Junsu y envolvió sus brazos alrededor de la
cintura estrecha del chico. Yoochun abrió su boca, dejando que la suave lengua
rosa de Junsu se deslizara brevemente dentro de su boca antes que necesitara
asumir el control.
Él empujó hacia
adelante, besando a Junsu como él nunca se había permitido besar al chico
antes. Siempre había sabido qué si dejaba ir eso demasiado lejos, sólo sería
una provocación para ambos y más difícil decir que no.
Ahora él no tenía
que preocuparse por eso, y el pequeño ruido de Junsu volviendo a aspirar una
bocanada de aire sorprendida fue directo a la erección ya palpitante de
Yoochun. Sus testículos apretaron contra su cuerpo y su polla estaba pidiendo
una caricia, algo que no fuera la presión de su fino pantalón vaquero contra su
piel.
Yoochun los rodó
y Junsu fue fluido con el movimiento, extendiendo sus muslos y manteniendo a
Yoochun entre ellos. El chico sonrió, sus ojos brillantes, como si realmente se
tratara de algo que había querido y que él estaba aliviado de que podría
finalmente conseguir.
―Te amo ― dijo
Junsu, pasando su mano por el pelo corto de Yoochun antes de besarlo otra vez ―
Te amo.
Yoochun amó oír
las palabras así, pero nunca esperó que el interior de su pecho temblara
absolutamente de la manera en que acabó de hacer.
Él gimió,
inclinándose hacia abajo y presionando su boca en Junsu, besándolo como si él
no tuviera otra oportunidad de darle un beso si no lo hacía ahora.
A Yoochun siempre
le gustó el sexo y escuchó la manera en que algunos de los hombres lobo
hablaban sobre tener relaciones sexuales con sus compañeros. Habían descrito
algo como una segunda fuerza en la sala asumiendo, haciendo las acciones más
primordiales, más exigentes y necesitadas.
Por más que
Yoochun disfrutaba de un buen revolcón y pensó que podría perderse en la pasión
mientras estaba con el siguiente chico, jamás había experimentado algo como
eso, y ahora finalmente sabía exactamente qué era de lo que los otros hombres
estaban hablando.
Ellos no estaban
haciendo tormentas en un vaso de agua.
Esto era real, y
Yoochun era muy consciente del hecho de que él no estaría pensando derecho
justo hasta que esto estuviera hecho.
Yoochun la había
sentido muchas veces antes. El metió la mano entre las piernas de Junsu en más
de una ocasión cada vez que se habían escapado lejos como adolescentes
excitados.
Sabiendo que él
conseguiría poner su mano alrededor de la polla de Junsu, realmente tocarla y
verla en lugar de sólo hacer algunas conjeturas, hizo todo dentro de él hizo
realmente saltar.
Esto estaba
sucediendo y se sentía como si estuviera extra agitado desde ese sólo hecho.
―Joder, Yoochun,
por favor. Hazme tuyo.
La gente
normalmente no hablaba con Yoochun así cuando estaban en la cama, a pesar de lo
buen amante que a Yoochun le gustaba pensar que era.
Junsu debe estar
realmente desesperado por tenerme.
Sería demasiado
cruel por parte de Yoochun negarle el toque que necesitaba, así que él debía
hacer algo sobre la necesidad de Junsu.
Yoochun se empujó
a sí mismo del cuerpo de Junsu, escuchando con alguna pequeña cantidad de
satisfacción egoísta en la forma en que el chico gemía, como si sufriera una
pérdida.
―Te necesito
desnudo ― dijo Yoochun, y él agarró la cinturilla de los pantalones de Junsu y
comenzó a tirar hacia abajo.
Estas fueran las
ropas limpias que Yoochun había traído con él antes de abandonar el Clan, que
calculó que Junsu podría necesitarlas. Había estado feliz de haberlas traído
cuando encontró a Junsu mojado y sucio. Ahora quería rasgar las malditas cosas
fuera del cuerpo del chico.
―No tienes que
conseguirme completamente desnudo. Solo saca lo que necesitas ― dijo Junsu,
moviendo sus caderas mientras Yoochun le sacó sus pantalones.
Yoochun no podía
quitar sus ojos de la vista de la polla del chico, que había pensado que era.
Saltó libre al segundo que los pantalones de Junsu estaban abajo de las caderas
del muchacho.
Sí, está
realmente desesperado. Casi parece incómodo.
Yoochun se agachó
y cuando él envolvió sus dedos alrededor del eje grueso de la polla de Junsu,
el sonido del suspiro con la boca abierta de Junsu y la manera en que sus ojos
se cerraron mientras su cabeza cayó hacia atrás fue suficiente para hacer que
un calor abrasador recorriera el cuerpo de Yoochun.
No había nada
para compararlo.
Él gimió y estaba
bastante seguro de que se corrió un poco en sus propios pantalones.
Necesito quitarme
la puta ropa.
Ahora mismo.
―Me estoy
quedando desnudo. Solo vas a tener que ser paciente, y me estoy desnudando
también.
Junsu logró abrir
los ojos y apenas parpadeó. Yoochun se cuestionó si el chico lo había oído o no
antes de que Junsu finalmente lograra responderle.
―Me... Me gusta
la idea de que estés desnudo, pero no necesitas...
―No ― dijo
Yoochun, dejando resbalar su mano de la polla de Junsu para poder agarrar su
camiseta de algodón y tirarla lejos de su cuerpo.
Aunque sólo
habían pasado dos días desde que había sido tomado, Junsu parecía más delgado,
más demacrado. Yoochun no estaba sorprendido por la vista. Había visto cómo se
veía Junsu cuando puso al chico en un baño caliente para calentar su cuerpo y
luego le dio ropa limpia y seca adecuada para usar.
Junsu todavía
tenía algunas de las leves cicatrices cubriendo su pecho y el abdomen, y estaba
mirando a Yoochun con ojos amplios, preocupados.
―No tienes nada
de qué sentirte avergonzado ― dijo Yoochun,
presionando un pequeño beso en uno de los arañazos largos ― Ya me contaste acerca de estos, ¿recuerdas?
presionando un pequeño beso en uno de los arañazos largos ― Ya me contaste acerca de estos, ¿recuerdas?
Junsu también
había explicado a Yoochun sobre las cicatrices que tenía, cuando el hombre le
había contado sobre su ex compañero, Jareth.
El hombre había
dado a Junsu esas cicatrices, arañándolo ya sea
como una forma de castigo o porque él era demasiado áspero teniendo relaciones sexuales con el joven.
como una forma de castigo o porque él era demasiado áspero teniendo relaciones sexuales con el joven.
―Sí, pero
contarte sobre ellas y verlas es totalmente diferente.
―No cubren todo tu cuerpo ― dijo Yoochun ― Y no creo que seas feo por tenerlas. Creo que eres fuerte.
--¿Lo crees?
―Sí ― dijo Yoochun, mirando hacia abajo al abdomen de Junsu y no pudiendo ocultar todo el cariño que sentía por el hombre mientras corría sus pulgares sobre las cicatrices que se curvaban alrededor de las caderas de Junsu ― Estas son cicatrices de batalla. Tienes que sobrevivir para conseguirlas. No te avergüences de ellas. No tienen que gustarte, pero no te avergüences de ellas y no creas que tampoco alejaré mis ojos de ellas. Creo que eres guapísimo.
―No cubren todo tu cuerpo ― dijo Yoochun ― Y no creo que seas feo por tenerlas. Creo que eres fuerte.
--¿Lo crees?
―Sí ― dijo Yoochun, mirando hacia abajo al abdomen de Junsu y no pudiendo ocultar todo el cariño que sentía por el hombre mientras corría sus pulgares sobre las cicatrices que se curvaban alrededor de las caderas de Junsu ― Estas son cicatrices de batalla. Tienes que sobrevivir para conseguirlas. No te avergüences de ellas. No tienen que gustarte, pero no te avergüences de ellas y no creas que tampoco alejaré mis ojos de ellas. Creo que eres guapísimo.
―¿De verdad?
Junsu no quitaba
sus manos de los hombros de Yoochun. Él se colgaba de Yoochun como si fuera un
salvavidas.
Yoochun asintió.
―Yo soy tan
superficial como cualquiera. No me malinterpretes. Creo que eres monísimo y que
tienes una personalidad adorable, pero definitivamente me gusta cómo te ves.
Déjame mostrarte cuánto.
Yoochun agarró
una de las manos de Junsu, besó los nudillos y luego la trajo hasta su polla,
dejando que el lobo Omega sintiera la prueba de la lujuria de Yoochun por él.
Yoochun tomó
todo, su cuerpo calentándose desde el interior, y él mismo estaba encima de
Junsu para más besos, jadeando más pesadamente y respirando fuerte y suspirando
mientras sus cuerpos se fundían juntos antes de alejarse, en un desesperado
intento de encontrar algo que pudieran usar como lubricante.
CAPITULO 6
Junsu siempre
pensó que estaría completamente aterrado cuando extendiendo sus piernas o en
sus manos y rodillas, dándole su culo para que Yoochun lo tomara.
No estaba
asustado.
Él estaba
impaciente.
Tal vez ansioso,
un poco, pero eso no era nada. De hecho, la
ansiedad lo dejó al segundo que los dedos de Yoochun tocaron su culo y empujaron dentro.
ansiedad lo dejó al segundo que los dedos de Yoochun tocaron su culo y empujaron dentro.
Junsu silbó un
poco, aunque no dolió. Probablemente la fuerza de la costumbre.
―¿Bien?
―Perfecto, no te
detengas ― dijo Junsu.
Yoochun lo
respetó lo suficiente para saber que Junsu sabía lo que quería, así que él continuó.
Junsu no tenía
palabras para describir qué alivio fue sentir esto, ser capaz de poder
acostarse a su lado, Yoochun en cucharita detrás de él y sintiéndose sólo
cómodo y seguro, en vez de sentir arrepentimiento y cada emoción negativa que
venía de querer conseguir algo hecho tan pronto como sea posible.
Él todavía podía
recordar vívidamente cómo se sentía querer que Jareth se diera prisa y
terminara para que Junsu pudiera dormir un poco y que le dejara tranquilo.
Ahora era
diferente, y estaba tan feliz de que fuera diferente. No estaba impaciente para
que fuera rápido y breve. Quería que Yoochun se tomara su tiempo para que ambos
pudieran realmente disfrutar lo que estaba sucediendo entre ellos. Quería que
esto durara toda la maldita noche, y él no estaba siquiera experimentando
ningún placer.
No sexualmente.
Definitivamente
le gustaba lo que estaba ocurriéndole y él empujó hacia atrás contra los dedos
de Yoochun, con ganas de más, pero todavía tenía que sentir esa chispa
repentina saltando a la vida centre de él.
Hace tiempo oí a
algunos de los chicos hablar sobre esa placentera sensación de ser follado por
alguien que te ama, alguien que sabe lo que está haciendo y está cuidando de
tus necesidades también.
Había una
intimidad sobre esto con Yoochun que no podía emparejar con cualquier otra cosa
que hubiera experimentado antes en su vida.
Yoochun estaba
tocándolo, sosteniéndolo, siendo suave cuando él había sondeado sus dedos hacia
adelante, estirando a Junsu lo suficiente que sentía el ardor dentro, que
suspiró y se regodeaba en esto, pero eso fue todo.
Es agradable.
Dios, podría hacer esto durante todo el día... Yoochun, sin embargo, comenzó a
quejarse.
―Realmente
necesito conocer tu cuerpo mejor.
―¿Qué quieres
decir?
―Quiero decir que
parece que estoy durmiéndote de aburrimiento. Necesito encontrarlo antes de que
pueda seguir.
Junsu no
necesitaba preguntar de lo que Yoochun estaba hablando. No era un niño de doce
años. Él sabía exactamente lo que Yoochun estaba buscando.
―Tú no estás
durmiéndome de aburrimiento ― dijo Junsu y él se agachó y tocó su polla, que
estaba todavía dura, y pulsaba y saltó cuando su mano hizo contacto. Sólo
necesitaba demostrarse a sí mismo y a Yoochun, que él seguía estando listo y
ansioso.
―Te estás cayendo
de sueño ― dijo Yoochun, metiéndole sus dedos hacia adelante un poco más,
aumentando la quemadura.
Junsu abrió su
boca y suspiró. Ese particular toque se sentía bastante cerca.
―No me estoy
cayendo dormido. Simplemente me gusta. Joder, creo que estás acercándote ― dijo
Junsu.
―¿Sí? ― preguntó
Yoochun, circulando sus dedos en ese mismo punto, empujando hacia adelante una
vez más y todo el cuerpo de Junsu apretó en los dedos del hombre, necesitando
más de ese toque.
Junsu asintió con
la cabeza.
―Joder, sí. Puedo
sentirlo. Estás cerca.
Si lo hacía,
entonces totalmente iba a avergonzarse a sí mismo, y eso era lo último que
quería. Él nunca había tenido un orgasmo mientras estaba siendo penetrado
antes.
Aunque Junsu dijo
a Yoochun un montón de sus secretos, eso era
algo para lo que no estaba absolutamente listo para revelar,
especialmente no cuando parecía como si fuera a correrse ahora
mismo.
algo para lo que no estaba absolutamente listo para revelar,
especialmente no cuando parecía como si fuera a correrse ahora
mismo.
Esa acumulación
de calor dentro de él era cada vez más fuerte, más pronunciada, hasta que el
placer realmente empezó a volverse notable, algo que no era sólo una sensación
agradable, sino que era tan bueno que Junsu abrió su boca, cerró los ojos y
gimió con la sensación.
―Joder, ahí. Eso
es. ¡No te detengas! ― gritó cuando Yoochun tiró lejos de sus dedos.
Yoochun se rió
entre dientes y presionó un beso al lado del cuello de Junsu. A la derecha
donde estaba la mordedura de Jareth.
Junsu estaba
bastante seguro de que el hombre no pillaba el significado de eso. Él había
parecido solo querer darle un beso. De cualquier manera, Yoochun se rió un
poco.
―Tanto como me
gusta la idea de hacer que te corras con mis dedos, hay otra cosa que quiero
probar.
Junsu casi le
preguntó lo que era cuando sintió algo grueso y romo empujando contra su culo
que se extendía.
El cuerpo de
Junsu se tensó, y luego se las arregló para relajarse.
Él no tenía que
convencerse a sí mismo para eso, contar hacia atrás o hacer nada que pudiera
ser contado como parte de un programa de manejo de estrés. Sucedió
naturalmente.
―Esto es bueno ―
dijo Junsu, sintiendo el ardor aumentar cuando resistencia simbólica. ― Esto es
realmente bueno ― dijo con un suspiro y luego cerró sus ojos y agarró las
sábanas debajo de él cuando sintió la cabeza de la polla de Yoochun empujar a
través de su anillo de músculo.
Era demasiado
bueno, demasiado y demasiado bueno.
Su garganta se
cerró con lo placentero que era ya. Yoochun no había incluso empujado
completamente dentro de él todavía. Estaba esperando que el cuerpo de Junsu lo
aceptara. No hubo más resistencia, y entonces, después de unos segundos más,
Yoochun pudo finalmente deslizarse completamente dentro.
El hombre más
grande dejó escapar un gruñido satisfecho cuando su pelvis estaba contra el
culo de Junsu. Sus brazos envueltos alrededor del cuerpo de Junsu,
sosteniéndolo firmemente, como si él estuviera abrazándolo.
Junsu aseguró los
brazos detrás del hombre, no queriendo dejarlo ir. De repente se sentía
demasiado tierno.
Junsu giró su
cabeza, no estando seguro aún de lo que quería decir al otro hombre, pero
Yoochun lo cortó cuando apretó su boca abajo sobre la de Junsu.
Los labios de
Yoochun eran cálidos y suaves. Había algo urgente sobre el beso sin que fuera
duro y exigente, algo que era tan maravilloso que hizo a Junsu lamentar la
posibilidad de que él nunca pudiera recibir ya besos como ese.
Quiero más.
Quiero mucho más.
Yoochun no paró
de besarlo y él no se detuvo tampoco.
Con cada empuje
hacia adelante, la sensación cálida construyéndose dentro de él creció y
creció. Él se iba a correr, pero no todavía. Hubo un minuto o así antes de que
él estuviera en ese pico y, Santa Madre de Dios, fue el mejor viaje de su vida.
Junsu creía que
sabía lo que era un orgasmo, el placer que se
sentía, basado en lo que él había sido capaz de darse con su mano izquierda cuando se las arregló para tener tiempo a solas en la ducha o cuando Jareth no estaba cerca para arruinarlo y tomar su masturbación como algún tipo de invitación, pero esto, esto era otra cosa totalmente diferente. Si hubiera estado masturbándose, él se habría corrido por ahora y no sería capaz de experimentar cuanto más su cuerpo podría aguantar.
sentía, basado en lo que él había sido capaz de darse con su mano izquierda cuando se las arregló para tener tiempo a solas en la ducha o cuando Jareth no estaba cerca para arruinarlo y tomar su masturbación como algún tipo de invitación, pero esto, esto era otra cosa totalmente diferente. Si hubiera estado masturbándose, él se habría corrido por ahora y no sería capaz de experimentar cuanto más su cuerpo podría aguantar.
Es increíble.
¡Esto es la
bomba!
No había otra
palabra que pudiera pensar para describir la explosión de placer sacudiendo su
cuerpo ahora.
Él no podía
aguantar más. Su cuerpo necesitaba una liberación. Necesitaba conseguir todo
fuera de él de alguna manera porque su cuerpo no podía contenerlo más.
Junsu pensó que
iba a correrse cuando alejó su boca de la de Yoochun, así cuando el hombre
envió otra sacudida de placer a través de él con su lengua, pero no lo hizo.
Él sólo gemía en
voz alta, tan fuertemente que no había ninguna manera que los otros Omegas no
lo oyeron, ni de coña, y a la parte loca de él no le importaba tampoco. Él
estaba tan alto en el placer que necesitaba más, y no importaba que le estuvieran
escuchando.
Gritó en voz alta
otra vez. El empujar y alejar de las caderas de Yoochun, la forma en que su
polla extendía las paredes interiores de Junsu mientras lo traspasaba una y
otra vez, su próstata abusada y estrellada hasta que estaba rogando,hizo salir
más y más sonidos de la garganta de Junsu . Eran sonidos que nunca iba hacer
bajo otras circunstancias pero allí estaban.
--Eso es mi amor ¿Tw estas acercando?--pregunto Yoochun
--Eso es mi amor ¿Tw estas acercando?--pregunto Yoochun
La voz gruesa en
el oído de Junsu y la áspera sensación de vello en la mejilla y mandíbula
contra el cuello de Junsu fueron otras sensaciones de las que Junsu no podía
obtener suficiente, que le estimularon y le trajeron más cerca y más cerca de
lo que necesitaba. Y entonces, apenas así, se dio cuenta de cuán cerca él estaba
en realidad. Su voz, sin duda no sonó bien cuando trató de hablar.
―S-sí ― dijo,
totalmente incapaz de decir nada.
Al principio, él
incluso no se dio cuenta de cómo su cuerpo estaba saltando hacia adelante cada
vez que Yoochun golpeaba en él o escuchó los ruidos lascivos del cachetear de
sus cuerpos cuando se unían. Cuando él lo notó, era mejor que cualquier video
porno que pudiera haber encontrado por internet, y él alcanzó el clímax. Apenas
así y tan duro que pensó que iba a arrancar el papel pintado de las paredes. Se
corrió, y se corrió duro.
El flujo del
caliente semen de Yoochun corriendo dentro de él floreció por el cuerpo de
Junsu. Estaba jadeante y sudoroso ahora que él lo notó y totalmente carente de
cualquier fuerza para mover más de un par de sacudidas musculares.
Dios, nunca he
sentido nada mejor en toda mi vida.
Alcanzó detrás,
dejando a Yoochun tomar su mano y luego entrelazar sus dedos juntos, como lo
habían hecho siempre en el Clan. Si era posible, solo lo calentó aún más.
―Eso fue... gracias
― dijo Junsu.
Aunque
inmediatamente se sintió como un idiota por decir algo tan estúpido, no era
suficiente para ahogar el zumbido en él. Por alguna razón, realmente quería
volver a dormir.
Yoochun se rió
entre dientes y luego presionó otro beso al lado del cuello de Junsu.
¿Esta besando las mordeduras de cicatrices porque no le importan o porque,el al ser dragón, no conoce la importancia de poner su boca en la mordida de otra persona?
Conociendo a Yoochun, fue probablemente lo primero.
¿Esta besando las mordeduras de cicatrices porque no le importan o porque,el al ser dragón, no conoce la importancia de poner su boca en la mordida de otra persona?
Conociendo a Yoochun, fue probablemente lo primero.
―Debería ser yo
el que te lo agradeciera ― dijo él, presionando su frente contra la parte
posterior del cuello de Junsu ― Joder, necesitaba esto.
Él no era el
único. ―Estoy realmente cansado ― dijo Junsu. Sin duda su voz sonaba cansada ―
Me voy a dormir.
―Hazlo. Te despertaré
cuando los demás vengan a buscarnos.
―No salgas de la
cama, ¿vale? ― le pidió Junsu, aunque sus ojos estaban ya cerrados, y ya estaba
medio dormido.
Yoochun no quería
levantarse de la cama, y él se quedó todo el tiempo que fue capaz. Incluso
dormitó durante diez minutos o menos antes de que estuviera despierto otra vez.
Teniendo en
cuenta que su trabajo consistía en ayudar a proteger al Clan contra cualquier
invasor - dragones o los lobos - hace tiempo entrenó su cuerpo para estar
descansado después de incluso la más ligera siesta.
No es como si él
pudiera pasar mucho tiempo en la cama de todos modos . Necesitaba verificar a
los otros y Junsu ya estaba durmiendo.
Yoochun
suavemente se alejó del chico, teniendo cuidado para no despertarlo. Junsu
apenas se movió, aun cuando la cama se sumergió y Yoochun se puso de pie.
Junsu estaba tan mono así y Yoochun no podía esperar para poder volver a casa. Junsu iba a mover todas sus cosas a la
habitación de Yoochun y Yoochun iba a aparearse con él, casarse con él, hacer todo y cualquier cosa que pudiera con el fin de cimentar que eran pareja.
Junsu estaba tan mono así y Yoochun no podía esperar para poder volver a casa. Junsu iba a mover todas sus cosas a la
habitación de Yoochun y Yoochun iba a aparearse con él, casarse con él, hacer todo y cualquier cosa que pudiera con el fin de cimentar que eran pareja.
¿Junsu querrá que
le muerda en el cuello?
Yoochun esperaría
antes de sacar el tema. No sabía mucho sobre rituales de apareamiento de
hombres lobo, pero Yoochun estaba seguro que después de tener una mordida
forzada, Junsu podría no querer otra inmediatamente. Parecía avergonzado de sus
mordeduras, y Yoochun no iba a dejar a Junsu creer que necesitaba tomar otra si
él no estaba absolutamente seguro.
Yoochun se vistió
otra vez con la ropa que había sido arrojada al suelo. No estaban ya limpias y
el olor del sexo iba a estar sobre ellas, pero su último conjunto de ropa ahora
era poco más que harapos embarrados después de que Yoochun había cambiado en su
dragón, destruyéndolas.
Fue a ver a los
otros Omegas.
La televisión en
la habitación de al lado estaba un poco más fuerte de lo que tenía que estar, y
cuando preguntó cómo estaba todo el mundo, era muy consciente del hecho de que
nadie absolutamente lo miró a los ojos.
Un montón de
caras sonrosadas aquí, pero también algunas sonriendo.
Por las miradas
de todos, sabían que Yoochun y Junsu habían hecho sólo lo que ellos querían.
Yoochun agarró
una botella de agua, simulando como si no oliera a sexo y luego volvió a la
habitación donde dormía Junsu. Él dejó la puerta abierta esta vez.
La cara de Junsu
estaba todavía sonrosada cuando él volvió, pero después de lo acababa de hacer,
Yoochun no pensaba que fuera nada de qué preocuparse, incluso si el chico
todavía estaba durmiendo.
Él no sospechaba
que algo estaba mal hasta que oyó el aleteo de las alas y se precipitó afuera a
tiempo para ver a Kris aterrizar. Kyuhyun y Chanyeol estaban junto a él,
también en sus formas de dragón.
Un par de puertas
de las otras habitaciones ocupadas del motel se abrieron con el ruido y luego
se cerraron rápidamente otra vez cuando los grandes dragones cambiaron en
hombres desnudos.
Si fue la vista
de enormes y peligrosos dragones o la desnudez cuando cambiaron en sus formas
humanas lo que los asustaron, Yoochun no podía decirlo, pero todavía pensaba
que todo era muy cómico.
Seremos
afortunados si nadie llama a la policía por indecencia.
Kris se precipitó
sobre él en primer lugar y Yoochun no pudo dejar de poner sus brazos alrededor
de los hombros de su líder, palmeando su espalda tan feliz como estaba.
―Me alegro de
verte ― dijo Yoochun.
Kris, sonrió pero
estaba sacudiendo la cabeza.
―Y yo, idiota. No
nos asustes tanto la próxima vez. ¿Junsu está bien?
Kris llevó a los tres hombres dentro. Los Omegas comenzaron a agruparse alrededor, sonrisas en sus caras ahora que había más dragones aquí para protegerlos.
Kris llevó a los tres hombres dentro. Los Omegas comenzaron a agruparse alrededor, sonrisas en sus caras ahora que había más dragones aquí para protegerlos.
Yoochun estaba
sorprendido de que Junsu aun dormía. Hubo
Omegas alrededor de su habitación, la puerta estaba abierta y él
todavía no se había despertado.
―¿Junsu? ― Yoochun se precipitó sobre él, sacudió su hombro, feliz de oír un gemido molesto salir de la boca de Junsu, pero él aún no abrió los ojos.
Omegas alrededor de su habitación, la puerta estaba abierta y él
todavía no se había despertado.
―¿Junsu? ― Yoochun se precipitó sobre él, sacudió su hombro, feliz de oír un gemido molesto salir de la boca de Junsu, pero él aún no abrió los ojos.
Yoochun puso su
mano sobre la frente del chico, dándose cuenta que la cara de Junsu todavía
estaba colorada, y después de tanto tiempo, no podría ser de solo por el sexo.
Como él temía,
Junsu estaba caliente, mucho más caliente que cuando Yoochun lo había tocado
por última vez.
Esto no es normal.
Esto no está bien.
Esto no es normal.
Esto no está bien.
Tiene fiebre.
―¡Kris !
CAPITULO 7
Junsu despertó
con la peor clase de dolor de cabeza y a pesar de sentirse como si él hubiera
dormido por aproximadamente un año, estaba todavía agotado y no quería nada más
que arrastrarse hacia las profundidades del sueño donde él era inconsciente de
cualquier dolor o malestar.
―Está despertando. Aquí, prueba a beber esto.
―¿Qu...? ― dijo Junsu. No pudo siquiera completar la palabra para salir de su boca. Estaba así drenado cómo se sentía. Había bebido un par de veces en su vida, consecuencia de años de abuso sexual y el hecho de que su agresor pasó a disfrutar de buen alcohol de vez en cuando. Junsu había aprendido que era fácil soportar los avances de alguien que era casi diez veces su edad si él estaba borracho. También aprendió que las resacas eran el peor tipo de tortura que él nunca quiso volver a pasar. Se siente como una resaca multiplicada por mil. Incluso no podía reconocer que la voz suave perteneció a Sunny hasta que estaba casi enfrente de él, poniendo una taza en sus labios. El contenido era caliente y tan delicioso que no podía dejar de sorber un poco. Caldo. Caldo real que venía de hervir los huesos durante un par de días, no la falsa mierda de bote. Como un hombre lobo, Junsu podría decir que era carne de calidad cuando lo probó, aunque fuera en forma líquida.
―Está despertando. Aquí, prueba a beber esto.
―¿Qu...? ― dijo Junsu. No pudo siquiera completar la palabra para salir de su boca. Estaba así drenado cómo se sentía. Había bebido un par de veces en su vida, consecuencia de años de abuso sexual y el hecho de que su agresor pasó a disfrutar de buen alcohol de vez en cuando. Junsu había aprendido que era fácil soportar los avances de alguien que era casi diez veces su edad si él estaba borracho. También aprendió que las resacas eran el peor tipo de tortura que él nunca quiso volver a pasar. Se siente como una resaca multiplicada por mil. Incluso no podía reconocer que la voz suave perteneció a Sunny hasta que estaba casi enfrente de él, poniendo una taza en sus labios. El contenido era caliente y tan delicioso que no podía dejar de sorber un poco. Caldo. Caldo real que venía de hervir los huesos durante un par de días, no la falsa mierda de bote. Como un hombre lobo, Junsu podría decir que era carne de calidad cuando lo probó, aunque fuera en forma líquida.
Él gimió cuando
bebió todo. El caldo significaba una cosa. Estoy enfermo y necesito vitaminas
par a recuperarme. Cuando terminó, el tazón fue alejado y la mano de Sunny
llegó a tocar su frente. Su mano estaba fría al tacto, y durante unos segundos,
Junsu estaba preocupado por su salud hasta que se dio cuenta de que
probablemente parecía tan fría porque él estaba muy caliente. Luego esa
sensación se convirtió en una sensación de hormigueo y el dolor en su cráneo y
el calor de sus pulmones comenzó a relajar sus garras sobre él.
―Eso es todo. Duerme un poco más. Voy a decirle a Yoochun que despertaste un par de minutos.
―¿El está bien? Eso es lo que intentó decir Junsu, pero sus palabras salieron sonando más como ¿"de te bien"? Sí, era eso. Probablemente no había mucho de un punto en preguntar dónde estaba. Estaba bastante seguro de que lo sabía. Sunny no pretendió entender nada de lo que él había dicho. Sólo lo envolvió y lo arrulló para dormir con su poder. Cuando Junsu despertó una segunda vez, no sentía como si hubiera estado durmiendo durante tanto tiempo en absoluto, pero la habitación estaba a oscuras. Que siempre fue suficiente para incomodarlo. Odio la oscuridad. No hacía a su cuerpo sentirse bien dormir y despertar cuando estaba oscuro, aunque fuera temprano en la mañana oscura. Él estaba mucho más lúcido esta vez, sin embargo y mucho más consciente de las cosas que le rodeaban. Él no estaba conectado a ningún equipo, que tuvo que ser una buena señal. Significaba que su vida nunca estuvo en peligro, pero había unos paquetes fríos alrededor de él, que le dijo que entonces había tenido fiebre.
―Eso es todo. Duerme un poco más. Voy a decirle a Yoochun que despertaste un par de minutos.
―¿El está bien? Eso es lo que intentó decir Junsu, pero sus palabras salieron sonando más como ¿"de te bien"? Sí, era eso. Probablemente no había mucho de un punto en preguntar dónde estaba. Estaba bastante seguro de que lo sabía. Sunny no pretendió entender nada de lo que él había dicho. Sólo lo envolvió y lo arrulló para dormir con su poder. Cuando Junsu despertó una segunda vez, no sentía como si hubiera estado durmiendo durante tanto tiempo en absoluto, pero la habitación estaba a oscuras. Que siempre fue suficiente para incomodarlo. Odio la oscuridad. No hacía a su cuerpo sentirse bien dormir y despertar cuando estaba oscuro, aunque fuera temprano en la mañana oscura. Él estaba mucho más lúcido esta vez, sin embargo y mucho más consciente de las cosas que le rodeaban. Él no estaba conectado a ningún equipo, que tuvo que ser una buena señal. Significaba que su vida nunca estuvo en peligro, pero había unos paquetes fríos alrededor de él, que le dijo que entonces había tenido fiebre.
También podía
oler el aroma de Yoochun en la habitación. Era fuerte, y cuando Junsu miró a su
alrededor, se encontró con el hombre sentado en una esquina. Sus brazos estaban
cruzados, y bajaba la cabeza. Él roncaba suavemente, tan suavemente que sus
ruidos definitivamente no eran lo que habían despertado a Junsu. Junsu se
relajó en sus almohadas y sonrió al hombre. Sentía una sensación de orgullo y
cariño como nunca había experimentado antes, hincharse dentro de él. Yoochun me
ha salvado. Yoochun fue por él y le rescató a él y a los otros Omegas, la
mayoría de ellos de todos modos, de la Manada de Clyde. Si los olores eran
correctos, entonces Junsu estaba de vuelta en la montaña donde vivían los
dragones, y esa sensación de estar en casa, de estar con su verdadera Manada,
estaba viva y fuerte dentro de él. Entonces él tuvo que arruinar todo al
recordar el hecho de que ahora tenía dos cicatrices de mordidas, una a cada
lado de su cuello. Ninguna de ellas es de Yoochun. Junsu trató no permitirles
llegar a él, pero lo hizo. De la misma manera que él podía a veces sentir a
Jareth dentro de él, a pesar de que el hombre estaba hace mucho tiempo muerto,
ahora podía sentir a Clyde. Esto es completamente injusto. Clyde nunca había
tenido sexo con Junsu. No había tenido tiempo para hacer nada con él sino
morderle el hombro y Junsu iba a sentir la pérdida del hombre por el resto de
su vida. Odiaba al hombre, y a pesar de eso, él iba a llorarlo. Joder. Junsu se
limpió los ojos. Él no estaba llorando, pero sentía una quemadura allí y sólo
quería restregar lejos cualquier posibilidad de lágrimas. Ni en un millón de
años.
Él quería golpear
sus puños en las paredes y destruir tantas cosas a su manera como podía, y
quería la rabia y debatirse en esta cama, pero se contuvo. Yoochun estaba aquí,
y Yoochun lo quería. El hombre lo había demostrado cuando dejó a Junsu
ofrecerse él mismo. Eso es correcto. Si Junsu se acordara de algo, tenía que
recordar que a Yoochun no le importaba cómo muchos otros hombres habían puesto
una reclamación en Junsu antes que él. Yoochun me quiere. Me quiere lo
suficiente para correr a rescatarme, besar las cicatrices que me avergüenzan y
acostarse conmigo. Junsu miró de vuelta al fuerte hombre, que incluso ahora
todavía dormía plácidamente al lado de la cama de Junsu. No estaba allí porque
sentía un sentido de obligación o culpa. Él no podía estar haciendo eso. Junsu
no creía eso. Esto era más. Junsu observó a Yoochun dormir por un minuto,
admirando la forma del hombre en paz, antes de que él decidiera que sesenta
segundos era el tiempo apropiado para mirar, y él se dio la vuelta lejos.
Observarle durante más rato no sería adorable o romántico. Sería espeluznante.
Pero todavía estaba despierto. Dudaba que tuviera permitido salir de la cama,
él no necesitaba usar el baño y no quería despertar a Yoochun. El hombre
parecía que necesitaba un buen sueño. Además, aunque la mente de Junsu era
perfectamente consciente de todo lo que le rodeaba y no estaba listo para
descansar, su cuerpo estaba todavía más cómodo donde estaba. Estaba cálido y
limpio en esta cama, y no quería salir de debajo de las sábanas. Junsu giró su
cabeza de lado a lado, finalmente dándose cuenta de las flores y obteniendo las
tarjetas que habían sido traídas por Zitao, Sungmin, Amber y varios de los
otros Omegas.
Las flores, rosas
blancas con bordes rosa, eran de Yoochun. Así eran las gerberas coloridas y la
variedad de flores silvestres. Junsu imaginaba que las flores eran sólo para
chicas, pero al verlas allí y reconociendo que el nombre de Yoochun estaba
sobre todas ellas, envió una sacudida a través de él. Como una flecha en su
corazón. Amo a este hombre. Amaba a Yoochun aún más cuando se dio cuenta que el
Guerrero dragón había dejado su teléfono en la bandeja pequeña al lado de la
cama de Junsu. Solo tuvo que extender la mano un poco para llegar a él. Junsu
había estado pasando suficiente tiempo con Yoochun para saber que el hombre tenía
una adicción por el Candy Crush, junto con Plants vs Zombies y todos los juegos
que del héroe patea-culo adorable, Barry Steakfries. También eran los favoritos
de Junsu y con una gran pantalla, algunos juegos y una conexión a Internet, él
tenía más que suficiente para mantenerlo ocupado hasta que el sol saliera. Sólo
por diversión, sin embargo, sacó una foto rápida de Yoochun, durmiendo
tranquilamente como estaba y luego la envió a sí mismo antes de que procediera
a usar todas las vidas de Yoochun en el Candy Crush.
Yoochun se
consideraba de sueño ligero, por lo que le sorprendió cuando se sacudió
despierto para ver al sol empezando a subir a través de las cortinas de las
ventanas y escuchar el sonido del tintineo de monedas. Miró hacia arriba y vio
a Junsu, sonriendo en la pantalla del teléfono de Yoochun, los dedos tocando
mientras tocaba lo que sonaba a Jetpack Joyride. Él no parecía enfermo. Su
color era bueno, y estaba sentado mientras puso todo su enfoque en el juego.
Yoochun sonrió y se ajustó en la incómoda silla. Era una maravilla que se
hubiera dormido en absoluto. Junsu notó el segundo en que Yoochun se movió.
Yoochun no podía dejar de sonreírle.
―¿Cómo te sientes?
―Bastante bien ― dijo Junsu y cierto color había oscurecido sus mejillas, pero Yoochun estaba bastante seguro de que nada tenía que ver con la fiebre ― Lo siento, vi tu teléfono ― dijo, dejándolo a un lado.
―No te preocupes por eso ― dijo Yoochun ― Puedes jugar tanto como quieras.
―Casi gasté la batería. Yoochun se rió a carcajadas.
―Bueno, eso está muy bien, también. Estamos en un lugar que tiene luz y conseguirá recepción. Puedo cargarlo y volver a traértelo. En realidad, te iré a buscar el cargador para que puedas utilizarlo tanto como desees.
―¿No lo necesitarás? Es tu teléfono. Joder, tiene razón.
―Te traeré mi iPad. Tiene los mismos juegos y un par de libros. Junsu le sonrió, y fue demasiado. Yoochun se inclinó, poniendo sus manos en la parte posterior del pelo de Junsu y tiró suavemente su cabeza hacia adelante para presionar un beso en el flequillo azul del chico.
―¿Cómo te sientes?
―Bastante bien ― dijo Junsu y cierto color había oscurecido sus mejillas, pero Yoochun estaba bastante seguro de que nada tenía que ver con la fiebre ― Lo siento, vi tu teléfono ― dijo, dejándolo a un lado.
―No te preocupes por eso ― dijo Yoochun ― Puedes jugar tanto como quieras.
―Casi gasté la batería. Yoochun se rió a carcajadas.
―Bueno, eso está muy bien, también. Estamos en un lugar que tiene luz y conseguirá recepción. Puedo cargarlo y volver a traértelo. En realidad, te iré a buscar el cargador para que puedas utilizarlo tanto como desees.
―¿No lo necesitarás? Es tu teléfono. Joder, tiene razón.
―Te traeré mi iPad. Tiene los mismos juegos y un par de libros. Junsu le sonrió, y fue demasiado. Yoochun se inclinó, poniendo sus manos en la parte posterior del pelo de Junsu y tiró suavemente su cabeza hacia adelante para presionar un beso en el flequillo azul del chico.
Los ojos color
ámbar de Junsu fueron amplios y tan bonitos de ver cuando Yoochun miró hacia
abajo. Él nunca había notado el anillo de color más oscuro que rodeaba los iris
antes. Eran realmente preciosos.
―La temperatura está bastante bien.
―¿Cuánto tiempo he estado aquí? ― le preguntó Junsu.
―Un par de días. Estabas un poco febril cuando te traje hasta Sunny la primera vez antes de que ella saliera con Amber. Supongo que no fue suficiente. Volvió tan rápido que incluso no lo noté hasta después que vino Kris. Estabas hablando mucho en sueños. Estaba preocupado. Más rubor y Yoochun tuvo que tocar las mejillas del chico sólo para asegurarse de que no estaba excesivamente caliente. Junsu le sonrió cuando él empujó las manos de Yoochun lejos.
―No tienes que hacer eso. Estoy bien ahora.
Yoochun sonrió nuevamente. Estaba demasiado feliz por el hecho de que la fiebre de Junsu había bajado y estaba finalmente despierto.
―Lo siento. No quiero tratarte como si fueras de cristal. Estoy solo... preocupado.
Junsu desvió la mirada brevemente antes de girar los ojos hasta Yoochun.
―Entonces, ¿qué pasa ahora? ¿Con nosotros?
―Yo esperaba, teniendo en cuenta lo que hicimos en la habitación del motel, que te interese mudarte a mi habitación, conmigo. Si quieres seguir lento, eso está bien, también.
Los ojos de Junsu se ensancharon un poco, como si la idea de dormir en la habitación de Yoochun le diera una sacudida eléctrica.
―Vale.
Las cejas de Yoochun se levantaron en su frente. Él podía decir sinceramente que no esperaba eso.
―¿Te ha sorprendido? ― le preguntó Junsu ― ¿Que dijera que sí? ―No, pero no me malinterpretes, estoy encantado. Sólo necesito agarrar a Sunny para que ella me pueda decir cuando estarás listo para ser liberado, y entonces te pueda llevar nuevamente a mi cama. Te prometo que es mucho más cómoda que ésta. ―¿Cómo puedes estar seguro? ― le preguntó Junsu ― ¿Te has subido aquí conmigo cuando estaba durmiendo?
A Yoochun le gustó esa coqueta sonrisa en su rostro. Le gustó que el secuestro de Junsu, y la mordida en el hombro, no lo estuvieran arruinando.
―No, pero he estado lesionado un par de veces. Sé lo que es pasar tiempo en una cama como esta. Yoochun estaba demasiado emocionado. Demasiado feliz y ansioso después de que Junsu dijo que quería vivir en la habitación de Yoochun con él. Presionó otro beso en la boca de Junsu antes de correr para encontrar a Sunny.
―La temperatura está bastante bien.
―¿Cuánto tiempo he estado aquí? ― le preguntó Junsu.
―Un par de días. Estabas un poco febril cuando te traje hasta Sunny la primera vez antes de que ella saliera con Amber. Supongo que no fue suficiente. Volvió tan rápido que incluso no lo noté hasta después que vino Kris. Estabas hablando mucho en sueños. Estaba preocupado. Más rubor y Yoochun tuvo que tocar las mejillas del chico sólo para asegurarse de que no estaba excesivamente caliente. Junsu le sonrió cuando él empujó las manos de Yoochun lejos.
―No tienes que hacer eso. Estoy bien ahora.
Yoochun sonrió nuevamente. Estaba demasiado feliz por el hecho de que la fiebre de Junsu había bajado y estaba finalmente despierto.
―Lo siento. No quiero tratarte como si fueras de cristal. Estoy solo... preocupado.
Junsu desvió la mirada brevemente antes de girar los ojos hasta Yoochun.
―Entonces, ¿qué pasa ahora? ¿Con nosotros?
―Yo esperaba, teniendo en cuenta lo que hicimos en la habitación del motel, que te interese mudarte a mi habitación, conmigo. Si quieres seguir lento, eso está bien, también.
Los ojos de Junsu se ensancharon un poco, como si la idea de dormir en la habitación de Yoochun le diera una sacudida eléctrica.
―Vale.
Las cejas de Yoochun se levantaron en su frente. Él podía decir sinceramente que no esperaba eso.
―¿Te ha sorprendido? ― le preguntó Junsu ― ¿Que dijera que sí? ―No, pero no me malinterpretes, estoy encantado. Sólo necesito agarrar a Sunny para que ella me pueda decir cuando estarás listo para ser liberado, y entonces te pueda llevar nuevamente a mi cama. Te prometo que es mucho más cómoda que ésta. ―¿Cómo puedes estar seguro? ― le preguntó Junsu ― ¿Te has subido aquí conmigo cuando estaba durmiendo?
A Yoochun le gustó esa coqueta sonrisa en su rostro. Le gustó que el secuestro de Junsu, y la mordida en el hombro, no lo estuvieran arruinando.
―No, pero he estado lesionado un par de veces. Sé lo que es pasar tiempo en una cama como esta. Yoochun estaba demasiado emocionado. Demasiado feliz y ansioso después de que Junsu dijo que quería vivir en la habitación de Yoochun con él. Presionó otro beso en la boca de Junsu antes de correr para encontrar a Sunny.
CAPOTULO 8
Junsu drenó lo
último de la batería de Yoochun y esperó a que Sunny y Yoochun volvieran, y
luego Sunny lo comprobó, tomó su pulso, incluso miró en su lengua y en sus ojos
con una luz. Ella anunció que su fiebre estaba realmente fuera, pero que no
debería ir fuera por un tiempo. El corazón de Junsu se hundió en ese
pensamiento. Pensó que había pasado más tiempo fuera del que él deseó en los
últimos días, su lobo interno ya estaba sintiéndose irritado y encerrado en el
pensamiento de que él no podría salir en absoluto.
―Lo mantendré ocupado ― dijo Yoochun ― Uh, ¿hay algo que se pueda hacer para cuando necesite, tú sabes, cambiar? Las mejillas de Sunny se colorearon, como si ella se hubiera olvidado de que Junsu todavía era un hombre lobo. Le hizo preguntarse cuánto tiempo había pasado con Amber, quien también era un lobo. ¿O Amber mantiene esa parte de sí misma separada de Sunny? Sunny recomendó ejercicio ligero y también que Junsu podría cambiar en su lobo y llevarlo al gimnasio donde había cintas de correr. Junsu no lo apreció al pensar en ver a ciertos perros haciendo su ejercicio de esa manera. No soy un perro. Lo que sea, él no iba a decir nada. Sin Sunny, probablemente todavía estaría enfermo. De hecho, su fiebre hubiera empeorado sin ella hace un tiempo. Incluso podría haber muerto. Ya no me gusta la lluvia. Yoochun tuvo que esperar una hora antes de llevar a Junsu a su habitación. Sunny los retuvo, queriendo obtener todo fuera del camino y entregó a ambos una pequeña bolsa llena de pastillas de vitaminas, más paquetes de hielo que podrían ser congelados, y un termómetro con instrucciones estrictas para Yoochun de devolver a Junsu si su temperatura comenzaba a elevarse otra vez. Yoochun caminaba con su uniforme mientras llevaba a Junsu a su habitación, que estaba al parecer en la misma sala como la de los otros guerreros. Era tan temprano en la mañana que la mayoría de los guerreros estaban despiertos y circulando por el castillo. Otros, sin embargo, estaban durmiendo, y también sus compañeros. Los pocos guerreros que Junsu vio lo palmearon en la espalda y le dieron la bienvenida a casa, pero no impidieron que él y Yoochun volvieran a - ahora su - dormitorio. Casa. Se había sentido tan condenadamente bueno cuando Baekhyun y Chanyeol le dieron la bienvenida con esa palabra. Incluso Jaejoong y Junho habían dejado de pelear por un par de minutos cuando lo vieron, para sonreír con gusto. Yoochun sonrió todo el tiempo, sus dedos entrelazados con los de Junsu. Sonrió como si él estuviera aferrando a su posesión más preciada. Junsu no quería poner dudas en su propia mente. Quería creer, creer que todo lo que estaba sucediendo a su alrededor era real y verdadero y que él no había mal entendido cualquier cosa. Yoochun lo quería. Él quería estar con Junsu, y ahora iban a compartir una habitación.
―No tiene mucha decoración ― dijo Yoochun, como si pidiera disculpas antes de girar la llave de su cuarto. Abrió la puerta, permitiendo a Junsu entrar ― Pero pensé que podríamos decorarla juntos. Sé que te gustan los juegos y la lectura. Puedo poner una estantería si quieres.
Junsu caminó en la habitación y miró a su alrededor. Era más pequeña que la sala donde todos los Omegas compartían su espacio y sus camas. Obviamente. Tenía que serlo, ya que esta era una habitación para una persona, dos como máximo.
―Lo mantendré ocupado ― dijo Yoochun ― Uh, ¿hay algo que se pueda hacer para cuando necesite, tú sabes, cambiar? Las mejillas de Sunny se colorearon, como si ella se hubiera olvidado de que Junsu todavía era un hombre lobo. Le hizo preguntarse cuánto tiempo había pasado con Amber, quien también era un lobo. ¿O Amber mantiene esa parte de sí misma separada de Sunny? Sunny recomendó ejercicio ligero y también que Junsu podría cambiar en su lobo y llevarlo al gimnasio donde había cintas de correr. Junsu no lo apreció al pensar en ver a ciertos perros haciendo su ejercicio de esa manera. No soy un perro. Lo que sea, él no iba a decir nada. Sin Sunny, probablemente todavía estaría enfermo. De hecho, su fiebre hubiera empeorado sin ella hace un tiempo. Incluso podría haber muerto. Ya no me gusta la lluvia. Yoochun tuvo que esperar una hora antes de llevar a Junsu a su habitación. Sunny los retuvo, queriendo obtener todo fuera del camino y entregó a ambos una pequeña bolsa llena de pastillas de vitaminas, más paquetes de hielo que podrían ser congelados, y un termómetro con instrucciones estrictas para Yoochun de devolver a Junsu si su temperatura comenzaba a elevarse otra vez. Yoochun caminaba con su uniforme mientras llevaba a Junsu a su habitación, que estaba al parecer en la misma sala como la de los otros guerreros. Era tan temprano en la mañana que la mayoría de los guerreros estaban despiertos y circulando por el castillo. Otros, sin embargo, estaban durmiendo, y también sus compañeros. Los pocos guerreros que Junsu vio lo palmearon en la espalda y le dieron la bienvenida a casa, pero no impidieron que él y Yoochun volvieran a - ahora su - dormitorio. Casa. Se había sentido tan condenadamente bueno cuando Baekhyun y Chanyeol le dieron la bienvenida con esa palabra. Incluso Jaejoong y Junho habían dejado de pelear por un par de minutos cuando lo vieron, para sonreír con gusto. Yoochun sonrió todo el tiempo, sus dedos entrelazados con los de Junsu. Sonrió como si él estuviera aferrando a su posesión más preciada. Junsu no quería poner dudas en su propia mente. Quería creer, creer que todo lo que estaba sucediendo a su alrededor era real y verdadero y que él no había mal entendido cualquier cosa. Yoochun lo quería. Él quería estar con Junsu, y ahora iban a compartir una habitación.
―No tiene mucha decoración ― dijo Yoochun, como si pidiera disculpas antes de girar la llave de su cuarto. Abrió la puerta, permitiendo a Junsu entrar ― Pero pensé que podríamos decorarla juntos. Sé que te gustan los juegos y la lectura. Puedo poner una estantería si quieres.
Junsu caminó en la habitación y miró a su alrededor. Era más pequeña que la sala donde todos los Omegas compartían su espacio y sus camas. Obviamente. Tenía que serlo, ya que esta era una habitación para una persona, dos como máximo.
En todo caso,
había una cantidad decente de espacio. El mobiliario era llano. Beige y blanco
en todas partes. La cama era bastante grande, y las cubiertas eran lo único que
no era de color beige o blanco. El edredón era negro. También había una
televisión de pantalla plana colgada en la pared lejana. La capa de polvo sobre
ella habló sobre cuándo fue utilizada. Yoochun le ayudó a entrar, aún sin
querer tratar a Junsu como si él fuera de cristal. Junsu decidió que iba a
disfrutarlo, disfrutar de Yoochun cuidando de él, y cuando se sentó en la cama,
le complacía sentir que era realmente suave y más cómoda que la cama en que
estaba durmiendo en la clínica de Sunny.
―Así que, ¿qué opinas? ― preguntó Yoochun sonriéndole, como si esperara la aprobación de Junsu del espacio que le rodeaba. Junsu giró la cabeza de un lado a otro.
―¿Tienes tu propio cuarto de baño privado?
Yoochun giró y sonrió.
―Sí, eso, casi todos los guerreros tienen uno. No tienes que compartir con los Omegas ya. La ducha es increíble si quieres probarla.
De repente, fue todo lo que Junsu quería. Primero miró de vuelta a Yoochun, en caso de que el hombre todavía estuviera esperando algún tipo de aprobación sobre cómo se veía su habitación. ―Puedo decir que no pasas mucho tiempo aquí ― dijo. Coño. No era eso lo que quería decir.
Yoochun se encogió de hombros, no viéndose ofendido para nada, como si Junsu sólo hubiera dicho una verdad evidente en vez de dejar salir un comentario grosero.
―No, pero ahora, contigo aquí, tengo una razón más para volver salvo que solo dormir.
Junsu sonrió.
―Así que, ¿qué opinas? ― preguntó Yoochun sonriéndole, como si esperara la aprobación de Junsu del espacio que le rodeaba. Junsu giró la cabeza de un lado a otro.
―¿Tienes tu propio cuarto de baño privado?
Yoochun giró y sonrió.
―Sí, eso, casi todos los guerreros tienen uno. No tienes que compartir con los Omegas ya. La ducha es increíble si quieres probarla.
De repente, fue todo lo que Junsu quería. Primero miró de vuelta a Yoochun, en caso de que el hombre todavía estuviera esperando algún tipo de aprobación sobre cómo se veía su habitación. ―Puedo decir que no pasas mucho tiempo aquí ― dijo. Coño. No era eso lo que quería decir.
Yoochun se encogió de hombros, no viéndose ofendido para nada, como si Junsu sólo hubiera dicho una verdad evidente en vez de dejar salir un comentario grosero.
―No, pero ahora, contigo aquí, tengo una razón más para volver salvo que solo dormir.
Junsu sonrió.
―Me gusta eso. Eres
como un guerrero espartano. No necesitaban mucho tampoco.
―Pero tú no eres un espartano ― dijo Yoochun ― Un Guerrero fuerte seguro. No tienes idea de lo orgulloso que estoy de ti por proteger a los otros Omegas y mantenerte con vida mientras estaba buscándote, pero no eres espartano, lo que significa que puedo mimarte tanto como quiera. Todo lo que quieras. Considera que Navidad es el próximo mes. Te daré todo lo que pidas.
Junsu no podía dejar de reír en el afán del hombre de mimarlo, y él tomó la decisión entonces, que iba a aceptar ser mimado. ―Voy a intentar no tomar demasiada ventaja de esa oferta y hacer que te arrepientas ― dijo Junsu ― Pero, por ahora, ¿podemos ir a la ducha? ¿Juntos?
Él no estaba seguro de por qué estaba preocupado. ¿Preocupado de que Yoochun se negaría? ¿Dijera que no? ¿Incluso después de traerme aquí y decirme que quiere compartir este espacio sorprendente conmigo? No tiene sentido. Pero Junsu todavía estaba increíblemente aliviado cuando Yoochun sonrió, sus ojos encendidos como si estuviera a punto de recibir un regalo para sí mismo, en lugar de ofrecer lo mejor que Junsu podría recibir. Que sería el cuerpo magnífico del Guerrero.
―Pero tú no eres un espartano ― dijo Yoochun ― Un Guerrero fuerte seguro. No tienes idea de lo orgulloso que estoy de ti por proteger a los otros Omegas y mantenerte con vida mientras estaba buscándote, pero no eres espartano, lo que significa que puedo mimarte tanto como quiera. Todo lo que quieras. Considera que Navidad es el próximo mes. Te daré todo lo que pidas.
Junsu no podía dejar de reír en el afán del hombre de mimarlo, y él tomó la decisión entonces, que iba a aceptar ser mimado. ―Voy a intentar no tomar demasiada ventaja de esa oferta y hacer que te arrepientas ― dijo Junsu ― Pero, por ahora, ¿podemos ir a la ducha? ¿Juntos?
Él no estaba seguro de por qué estaba preocupado. ¿Preocupado de que Yoochun se negaría? ¿Dijera que no? ¿Incluso después de traerme aquí y decirme que quiere compartir este espacio sorprendente conmigo? No tiene sentido. Pero Junsu todavía estaba increíblemente aliviado cuando Yoochun sonrió, sus ojos encendidos como si estuviera a punto de recibir un regalo para sí mismo, en lugar de ofrecer lo mejor que Junsu podría recibir. Que sería el cuerpo magnífico del Guerrero.
Yoochun no estaba
seguro si él debería continuar teniendo relaciones sexuales con Junsu, pero su
egoísmo le impidió ver lo que era probablemente en beneficio del chico. Le
impidió decir que no, y si él se sentía como un hijo de puta, no podía
detenerse. Junsu había perdido cualquier temor que tenía sobre el sexo al
parecer, porque ahora estaba más que deseoso de quitarse la ropa delante de
Yoochun, provocarlo mientras caminaba en el cuarto de baño mientras que antes,
había estado interesado por sólo calientes y pesados besos y algunas caricias
en el mejor de los casos. Tal vez fue por eso que Yoochun siguió al chico a su
cuarto de baño como un perrito faldero. Estaba demasiado desesperado por el
sexo, por tocar y ser tocado por ese increíble cuerpo ágil. La parte más
extraña de todo fue cómo Junsu aun no parecía saber lo hermoso que era. Incluso
ahora, Yoochun estaba bastante seguro de que Junsu estaba haciendo su mejor
esfuerzo para evitar que sus manos cubrieran sus cicatrices, de ocultar las
marcas de mordida en su cuello, pero él estaba siendo fuerte. Prácticamente
hacía sus necesidades conocidas, asegurándose de que Yoochun era consciente de
cuánto Junsu lo quería. ¿Siempre ha sido así? ¿Y si él escondió esta necesitad
desesperada esas otras veces cuando nos escapábamos por un rato a solas en la
biblioteca o en un rincón oscuro de las salas? ¿Y si ha estado sintiendo esta
lujuria acumulada construyéndose dentro de él y nunca dijo nada porque estab a
asustado? Yoochun odiaba la idea de que Junsu le temiera y odiaba la idea de
que el chico sólo se ofrecía a sí mismo ahora porque temía que, si no lo hacía,
Yoochun no tendría ninguna razón para quedarse. Voy a arreglar eso. Voy a darle
a Junsu todo el placer que se merece. Esto va a ser para él. Él y nadie más.
Junsu se inclinó
hacia abajo y abrió el grifo de cromo y agua caliente brotó de inmediato en una
cascada alta de pulsación. La ducha era de piedra con paredes de cristal. Había
una bañera para un largo baño en el otro lado del cuarto de baño, pero era algo
que Yoochun nunca usaba. Una ducha de cinco minutos era más que suficiente.
Ahora, quería poner a Junsu dentro de ella y joderlo en un baño caliente.
Pronto, pronto. Junsu se enderezó, sin darse cuenta de que había mostrado su
culo y su pliegue para Yoochun cuando se había doblado y pegó su mano bajo el
chorro. Aparentemente satisfecho, se volvió y sonrió a Cailean.
―¿Quieres venir conmigo?
Yoochun frunció el ceño y luego se miró a sí mismo. Oh, todavía estoy vestido. Él sonrió a Junsu y comenzó a desvestirse, lanzando primero sus pesadas botas.
―Espera. Te sigo ― dijo Yoochun.
Junsu vaciló, como si él no estuviera muy seguro sobre eso, pero luego hizo como le dijo. Su sonrisa no regresó hasta que Yoochun lo acompañó bajo el rocío. Por entonces, Yoochun agarró la parte posterior de la cabeza magnífica de Junsu de pelo castaño rojizo y le tiró en un beso largo y profundo. Su lengua lamió profundamente dentro de la boca de Junsu, y sintió inmediatamente la forma en que la polla del chico saltó con atención contra el muslo de Yoochun, como si fuera esa persuasión lo que había necesitado. Yoochun no podía dejar de sonreír a través de su beso. Esa sonrisa lo dejó cuando sintió la mano de Junsu contra su polla. Él no estaba preocupado por eso. Era difícil ser molestado por un toque íntimo que él recibía de alguien que quería hacerlo sentir bien.
―¿Quieres venir conmigo?
Yoochun frunció el ceño y luego se miró a sí mismo. Oh, todavía estoy vestido. Él sonrió a Junsu y comenzó a desvestirse, lanzando primero sus pesadas botas.
―Espera. Te sigo ― dijo Yoochun.
Junsu vaciló, como si él no estuviera muy seguro sobre eso, pero luego hizo como le dijo. Su sonrisa no regresó hasta que Yoochun lo acompañó bajo el rocío. Por entonces, Yoochun agarró la parte posterior de la cabeza magnífica de Junsu de pelo castaño rojizo y le tiró en un beso largo y profundo. Su lengua lamió profundamente dentro de la boca de Junsu, y sintió inmediatamente la forma en que la polla del chico saltó con atención contra el muslo de Yoochun, como si fuera esa persuasión lo que había necesitado. Yoochun no podía dejar de sonreír a través de su beso. Esa sonrisa lo dejó cuando sintió la mano de Junsu contra su polla. Él no estaba preocupado por eso. Era difícil ser molestado por un toque íntimo que él recibía de alguien que quería hacerlo sentir bien.
Se sintió bien, y
cada bombeo de la mano húmeda de Junsu hizo más flujo de sangre ir al sur,
llenando el interior de su erección, haciéndole hincharse y palpitar. Yoochun
gimió y él se alejó lo suficiente como para mirar hacia abajo en la cara de
Junsu. Sus mejillas estabas rojas otra vez. Yoochun no se atrevió a comprobar
la temperatura del chico. En este punto estaba seguro que iba a molestar al
chaval, pero él todavía no podría mantener su boca cerrada.
―Si hace demasiado calor aquí, me avisas. Podemos ajustar la temperatura. Eso no pareció molestar a Junsu. Él asintió, con la boca abierta, labios color de rosa y la lengua más sensible y jadeante como si él estuviera acariciando su propia polla en vez de la de Yoochun. Lo que Yoochun realmente quería decir era pedir una rápida confirmación de que esto era realmente lo que Junsu quería hacer. Él sabía, que eso irritaría gravemente al chico. Conocía a Junsu lo suficientemente bien como para saber que no debía cuestionar al chico cuando él dijo que quería algo, incluso si Yoochun estaba seguro de que Junsu escondía algo.
De acuerdo.
Yoochun no necesitaba palabras para transmitir su propio punto. Junsu no iba sólo a ofrecerse a sí mismo continuamente como si él fuera un premio que Yoochun había ganado por su buen comportamiento o como un incentivo para mantener a Yoochun interesado. Iba a demostrar que estaba interesado y que quería a Junsu, aunque Yoochun no estuviera en el centro absoluto de todo el sexo que hicieran.
Él se alejó de Junsu lo suficiente para que la mano del chico cayera lejos de su eje. Su polla realmente protestó contra aquello. Palpitaba y tuvo que morder un gemido, pero entonces él empujó a Junsu contra la pared de piedra blanca de la ducha, le besó de nuevo y luego cayó de rodillas. La confusión de Junsu era adorable.
―Si hace demasiado calor aquí, me avisas. Podemos ajustar la temperatura. Eso no pareció molestar a Junsu. Él asintió, con la boca abierta, labios color de rosa y la lengua más sensible y jadeante como si él estuviera acariciando su propia polla en vez de la de Yoochun. Lo que Yoochun realmente quería decir era pedir una rápida confirmación de que esto era realmente lo que Junsu quería hacer. Él sabía, que eso irritaría gravemente al chico. Conocía a Junsu lo suficientemente bien como para saber que no debía cuestionar al chico cuando él dijo que quería algo, incluso si Yoochun estaba seguro de que Junsu escondía algo.
De acuerdo.
Yoochun no necesitaba palabras para transmitir su propio punto. Junsu no iba sólo a ofrecerse a sí mismo continuamente como si él fuera un premio que Yoochun había ganado por su buen comportamiento o como un incentivo para mantener a Yoochun interesado. Iba a demostrar que estaba interesado y que quería a Junsu, aunque Yoochun no estuviera en el centro absoluto de todo el sexo que hicieran.
Él se alejó de Junsu lo suficiente para que la mano del chico cayera lejos de su eje. Su polla realmente protestó contra aquello. Palpitaba y tuvo que morder un gemido, pero entonces él empujó a Junsu contra la pared de piedra blanca de la ducha, le besó de nuevo y luego cayó de rodillas. La confusión de Junsu era adorable.
―¿Qué estás
haciendo?
―¿Tienes que preguntar? ― preguntó Yoochun, mirando hacia arriba, sonriendo y acariciando suavemente su mano hacia adelante y hacia atrás a lo largo de la dura y gruesa polla de Junsu. Junsu rodó los ojos mientras él mordió sus labios.
―Vale, pillo lo que estás haciendo, pero no tienes que hacer eso. Has cuidado de mí desde hace días. Me rescataste. Quiero cuidar de ti.
―Pero no quiero que cuides de mí como si sintieras que es parte de alguna deuda. No contestes ― dijo Yoochun, consiguiendo sus palabras de forma rápida antes de que Junsu tuviera la oportunidad de abrir la boca. ― Confía en mí, me va a gustar esto, probablemente no tanto como a ti, pero yo mismo disfrutaré bastante. Llevo muuuucho tiempo soñando con hacértelo.
Él acentuó esas palabras con una larga lamida de su lengua encima del eje del chico, desde la base de su pene a la parte inferior de la cabeza. Fue interesante cómo Yoochun podía sentir los latidos del corazón de Junsu pulsando a través de su polla y su lengua. Le gustaba eso, y le gustaban los pequeños ruidos de jadeos indefensos que Junsu dejaba salir cuando Yoochun puso su boca alrededor de la cabeza en forma de hongo. Pre-semen goteaba de la raja del chico. Era amargo en la lengua de Yoochun, pero él todavía estaba disfrutando. El sabor no lo impidió. Lo empujó, hizo que su cuerpo anhelara más hasta que hundió sus labios hacia abajo, abajo, abajo, tan lejos como podía ir. Él deseaba poder hacer garganta profunda al chaval, deseaba poder tragarlo entero y realmente mostrarle a Trystan cuánto lo amaba. Iba a tener que conformarse con esto. A Junsu no parecía importarle demasiado. Sus manos estaban frotando a través del pelo corto de Yoochun. Probablemente lo habría agarrado y se hubiera apoderado lo bastantemente fuerte como para tirar de él si el pelo de Yoochun hubiera sido lo suficientemente largo.
Yoochun resbaló sus manos alrededor de la cintura de Junsu, sintiendo la forma del vientre del chico succionando y expulsando otra vez con cada respiración jadeante que tomó. Junsu sonaba como si estuviera teniendo problemas para respirar, pero Yoochun sabía mejor. Dejó sus manos moverse hacia abajo a los globos del culo de Junsu, exprimiéndolos, sacudiendo a Junsu para empujar hacia adelante con el choque mismo. Él gimió. Junsu gimió, y fue el mejor sonido que Yoochun había escuchado en toda su vida.
―Yo... Yo no puedo creer que estés haciendo esto. Hostia puta ― dijo Junsu. Yoochun intentó mirar en él, para ver la lujuria que sabía que estaba en el rostro del muchacho, pero no pudo. Tratar de girar los ojos arriba manteniendo su cara apuntando hacia abajo y asegurado en el mismo lugar fue realmente doloroso. Lo mejor que pudo hacer fue ver la mirada en la cara de Junsu a través de su visión periférica, y no fue bastante cerca, no era suficiente para Yoochun, pero tendría que hacerlo. Junsu pronto se perdió en el ritmo que él y Yoochun establecieron por sí mismos. Empujó hacia atrás y hacia delante, suavemente empujando su erección en la boca de Yoochun, estremeciéndose cuando Yoochun apretó el agarre de sus labios sobre la polla de Junsu.
Junsu, sin embargo, demostró una gran cantidad de contención. Para alguien que no había recibido mucho placer, supo que no debía empujar hacia adelante, como si él estuviera enterado de que Yoochun no sería capaz de tomarlo. Aunque Yoochun deseaba poder hacerlo, y aunque el macho dominante en él quería intentarlo de todos modos sólo para ver si podría, él aún sabía mejor. Él no sería capaz de llegar muy lejos haciendo algo como eso.
―¿Tienes que preguntar? ― preguntó Yoochun, mirando hacia arriba, sonriendo y acariciando suavemente su mano hacia adelante y hacia atrás a lo largo de la dura y gruesa polla de Junsu. Junsu rodó los ojos mientras él mordió sus labios.
―Vale, pillo lo que estás haciendo, pero no tienes que hacer eso. Has cuidado de mí desde hace días. Me rescataste. Quiero cuidar de ti.
―Pero no quiero que cuides de mí como si sintieras que es parte de alguna deuda. No contestes ― dijo Yoochun, consiguiendo sus palabras de forma rápida antes de que Junsu tuviera la oportunidad de abrir la boca. ― Confía en mí, me va a gustar esto, probablemente no tanto como a ti, pero yo mismo disfrutaré bastante. Llevo muuuucho tiempo soñando con hacértelo.
Él acentuó esas palabras con una larga lamida de su lengua encima del eje del chico, desde la base de su pene a la parte inferior de la cabeza. Fue interesante cómo Yoochun podía sentir los latidos del corazón de Junsu pulsando a través de su polla y su lengua. Le gustaba eso, y le gustaban los pequeños ruidos de jadeos indefensos que Junsu dejaba salir cuando Yoochun puso su boca alrededor de la cabeza en forma de hongo. Pre-semen goteaba de la raja del chico. Era amargo en la lengua de Yoochun, pero él todavía estaba disfrutando. El sabor no lo impidió. Lo empujó, hizo que su cuerpo anhelara más hasta que hundió sus labios hacia abajo, abajo, abajo, tan lejos como podía ir. Él deseaba poder hacer garganta profunda al chaval, deseaba poder tragarlo entero y realmente mostrarle a Trystan cuánto lo amaba. Iba a tener que conformarse con esto. A Junsu no parecía importarle demasiado. Sus manos estaban frotando a través del pelo corto de Yoochun. Probablemente lo habría agarrado y se hubiera apoderado lo bastantemente fuerte como para tirar de él si el pelo de Yoochun hubiera sido lo suficientemente largo.
Yoochun resbaló sus manos alrededor de la cintura de Junsu, sintiendo la forma del vientre del chico succionando y expulsando otra vez con cada respiración jadeante que tomó. Junsu sonaba como si estuviera teniendo problemas para respirar, pero Yoochun sabía mejor. Dejó sus manos moverse hacia abajo a los globos del culo de Junsu, exprimiéndolos, sacudiendo a Junsu para empujar hacia adelante con el choque mismo. Él gimió. Junsu gimió, y fue el mejor sonido que Yoochun había escuchado en toda su vida.
―Yo... Yo no puedo creer que estés haciendo esto. Hostia puta ― dijo Junsu. Yoochun intentó mirar en él, para ver la lujuria que sabía que estaba en el rostro del muchacho, pero no pudo. Tratar de girar los ojos arriba manteniendo su cara apuntando hacia abajo y asegurado en el mismo lugar fue realmente doloroso. Lo mejor que pudo hacer fue ver la mirada en la cara de Junsu a través de su visión periférica, y no fue bastante cerca, no era suficiente para Yoochun, pero tendría que hacerlo. Junsu pronto se perdió en el ritmo que él y Yoochun establecieron por sí mismos. Empujó hacia atrás y hacia delante, suavemente empujando su erección en la boca de Yoochun, estremeciéndose cuando Yoochun apretó el agarre de sus labios sobre la polla de Junsu.
Junsu, sin embargo, demostró una gran cantidad de contención. Para alguien que no había recibido mucho placer, supo que no debía empujar hacia adelante, como si él estuviera enterado de que Yoochun no sería capaz de tomarlo. Aunque Yoochun deseaba poder hacerlo, y aunque el macho dominante en él quería intentarlo de todos modos sólo para ver si podría, él aún sabía mejor. Él no sería capaz de llegar muy lejos haciendo algo como eso.
Amordazado y
estrangulado, podría incluso asustar simplemente a Junsu clavando sus dientes
en la carne sensible de su polla y arruinar el momento. Entonces continuó hasta
que podía sentir las perlas de sudor brotando en la piel de Junsu bajo las
manos de Yoochun, hasta que Junsu estaba jadeando más fuerte, más duro, y aún
entonces él no se detuvo. Iba a tragar todo y luego lamer al chico hasta
limpiarlo. Él quería. Ojalá Junsu dejara de retenerse. Con su mandíbula
dolorida, Yoochun casi se aleja para decirle a su amante que él no tenía que
luchar contra su orgasmo. Afortunadamente, Junsu ya había perdido la batalla.
Había intentado advertir a Yoochun que iba a dejarse llevar, pero él no podía conseguir cada palabra antes de que se derramara. ―Yoochun... estoy... oh joder... estoy ¡ Nnghhh ! Calor salpicó la lengua de Yoochun. Él no estaba preocupado por eso. Quería más de eso, todo. Él mantuvo el movimiento de sus labios y la boca, deslizando su lengua sobre el eje de Junsu hasta que no quedaba nada para que su amante le diera. El cuerpo de Junsu se desplomó hacia adelante, pero no cayó.
Yoochun podía sentir sus rodillas temblando un poco. Iba a tener que aferrar las caderas de Junsu si quería mantener al chico de pie. Yoochun se echó a reír, levantándose y luego presionando un beso en la boca de Junsu.
Él lamió su camino adentro, disfrutando de la forma en que los brazos de Junsu subieron y se envolvieron alrededor de sus hombros. Se sentía más como si el chico se agarraba para evitar caerse, en lugar de simplemente querer estar cerca debido a lo que habían hecho.
―¿Te gustó eso? Ahora que finalmente podía mirar a los ojos de Junsu y admitir que estaban todavía medio cerrados con lujuria, Yoochun tomó nota de lo monísimo que era el chico. Era casi un pecado para un chico ser tan mono. No era femenino ni nada como eso, pero todavía... Yoochun nunca iba a tener suficiente. ―Yo no... Yo no esperaba eso ―dijo Junsu, una pequeña sonrisa tirando de sus labios.
―No, bien entonces, me alegro de haberte sorprendido.
―Voy a hacerte eso. Pronto. Después de que mi cuerpo deje de temblar.
Dios.
Junsu aún se estaba recuperando y Yoochun deliberadamente permitió eso inflar su ego.
―Voy a hacértelo tantas veces como quieras. Me gusta oír esos ruidos que haces y hacer que te corras para mí. Relajante, ¿no? ―Sí, solo estoy...
A Yoochun no le gustó la forma en que Junsu paró y apartó la mirada lejos de él.
―Hey ― dijo, agarrando el mentón del chico ― Todo lo que quieras decirme, puedes decírmelo. Puedes decir lo que quieras, cuando quieras. Nunca te meterás en problemas.
―No quiero arruinar el estado de ánimo. Todavía tengo que cuidar de ti ― dijo Junsu, mirando entre ellos.
Agua rociaba todavía sobre sus cuerpos, miró también hacia abajo, y sonrió en su propia erección de color oscuro.
―Puedo manejarlo. Si necesitas arruinar el estado de ánimo de algo, entonces hazlo. No es como si nosotros no pudiéramos recrear el estado de ánimo en un par de minutos.
Junsu todavía no parecía como si le creyera.
Yoochun lo codeó suavemente.
―En serio, adelante. ¿Qué pasa por tu cabeza? Más de una vez en su vida él había quedado con una erección, y él sabía cómo manejarlo si no podía cuidar de sí mismo inmediatamente. Cualquier molestia no era nada mientras él y Junsu estuvieran en la misma página.
Había intentado advertir a Yoochun que iba a dejarse llevar, pero él no podía conseguir cada palabra antes de que se derramara. ―Yoochun... estoy... oh joder... estoy ¡ Nnghhh ! Calor salpicó la lengua de Yoochun. Él no estaba preocupado por eso. Quería más de eso, todo. Él mantuvo el movimiento de sus labios y la boca, deslizando su lengua sobre el eje de Junsu hasta que no quedaba nada para que su amante le diera. El cuerpo de Junsu se desplomó hacia adelante, pero no cayó.
Yoochun podía sentir sus rodillas temblando un poco. Iba a tener que aferrar las caderas de Junsu si quería mantener al chico de pie. Yoochun se echó a reír, levantándose y luego presionando un beso en la boca de Junsu.
Él lamió su camino adentro, disfrutando de la forma en que los brazos de Junsu subieron y se envolvieron alrededor de sus hombros. Se sentía más como si el chico se agarraba para evitar caerse, en lugar de simplemente querer estar cerca debido a lo que habían hecho.
―¿Te gustó eso? Ahora que finalmente podía mirar a los ojos de Junsu y admitir que estaban todavía medio cerrados con lujuria, Yoochun tomó nota de lo monísimo que era el chico. Era casi un pecado para un chico ser tan mono. No era femenino ni nada como eso, pero todavía... Yoochun nunca iba a tener suficiente. ―Yo no... Yo no esperaba eso ―dijo Junsu, una pequeña sonrisa tirando de sus labios.
―No, bien entonces, me alegro de haberte sorprendido.
―Voy a hacerte eso. Pronto. Después de que mi cuerpo deje de temblar.
Dios.
Junsu aún se estaba recuperando y Yoochun deliberadamente permitió eso inflar su ego.
―Voy a hacértelo tantas veces como quieras. Me gusta oír esos ruidos que haces y hacer que te corras para mí. Relajante, ¿no? ―Sí, solo estoy...
A Yoochun no le gustó la forma en que Junsu paró y apartó la mirada lejos de él.
―Hey ― dijo, agarrando el mentón del chico ― Todo lo que quieras decirme, puedes decírmelo. Puedes decir lo que quieras, cuando quieras. Nunca te meterás en problemas.
―No quiero arruinar el estado de ánimo. Todavía tengo que cuidar de ti ― dijo Junsu, mirando entre ellos.
Agua rociaba todavía sobre sus cuerpos, miró también hacia abajo, y sonrió en su propia erección de color oscuro.
―Puedo manejarlo. Si necesitas arruinar el estado de ánimo de algo, entonces hazlo. No es como si nosotros no pudiéramos recrear el estado de ánimo en un par de minutos.
Junsu todavía no parecía como si le creyera.
Yoochun lo codeó suavemente.
―En serio, adelante. ¿Qué pasa por tu cabeza? Más de una vez en su vida él había quedado con una erección, y él sabía cómo manejarlo si no podía cuidar de sí mismo inmediatamente. Cualquier molestia no era nada mientras él y Junsu estuvieran en la misma página.
―Estaba sólo...
sorprendido me imagino. Que te pusieras en tus rodillas para mí.
―¿Te han dado una mamada antes?
Yoochun inmediatamente se dio cuenta de su error al segundo que las palabras salieron de su boca. ¡Joder! Qué idiota.
El primer compañero de Junsu fue algún cabrón pedófilo y ciertamente no voy a contar a Clyde, marca de mordida o no. Por todo lo que sé, Junsu nunca ha conocido el tacto de otro hombre aparte de Jareth y yo.
Junsu meneó la cabeza.
―No. Quiero decir, sé lo que es una mamada. No soy virgen ni nada, pero nunca me han dado una antes. Nunca hubo habido nadie de quien quería conseguir una, hasta ti, y hasta ahora nunca pensé... Esto es estúpido. Probablemente crees que estoy confuso por incluso hablar de esto. Me refiero a que tengo bastantes problemas sin lanzar todas estas estúpidas inseguridades sobre ti.
―No son estúpidas. Has tenido un momento duro al crecer, y has pasado a través de algunas cosas malas. Que permanecen contigo ― dijo ―¿Qué pensaste?
Junsu parecía estar mordiendo en su mejilla.
―Creo que sólo pensé que poner una polla en la boca de alguien era una señal de sumisión. Sé que no eres un hombre lobo, pero hay algo sobre ti, mientras estabas de rodillas y luego trabajando tan duro para hacer que me corriera mientras no estaba haciendo nada para ti. No eres un lobo Alfa, pero todavía eres un Alfa. Creo que nunca pensé que harías eso.
Oh, mi amor .
Yoochun quería tomar a Junsu y envolverlo en el abrazo más grande que podía manejar. Quería protegerlo de todas las cosas malas en el mundo y protegerlo de todo y cualquier cosa que pudiera lastimarlo o asustarlo alguna vez .
―Sí, yo no soy un lobo Alfa, pero no creo que Baekhyun o Junho tengan que lidiar con ese tipo de cosas. Yo no me siento humillado por querer hacerte el amor, y no estás siendo humillado si quieres hacerme eso.
―¿Es una indirecta?― le preguntó Junsu, sonriendo para Yoochun tan brillantemente que el vapor de la ducha casi le hizo perder la forma en que los ojos de Junsu se llenaron de lágrimas.
Yoochun se inclinó y le besó. Sus besos eran suaves después de eso, como sus toques. Junsu tenía razón. La discusión había matado el estado de ánimo, pero no de mala manera, y a Junsu ciertamente no le molestaba que el chico lo hiciera tampoco. Yoochun sentía que tenía asuntos más apremiantes en la mano. Su erección se había marchitado, y ambos se lavaron mutuamente.
Yoochun apenas apartó su boca fuera de la piel de Junsu, a excepción de cuando empezó a degustar el jabón y Junsu se rió de las muecas que empezó a hacer debido a eso.
Se besaron y tocaron más en la cama, pero no había nada demasiado sexual, incluso si estaban desnudos.
Junsu parecía cansado. Él aún se estaba recuperando, y el orgasmo claramente le había drenado, entonces Yoochun abrazó al chico cuando se durmió, siguiéndolo poco después.
―¿Te han dado una mamada antes?
Yoochun inmediatamente se dio cuenta de su error al segundo que las palabras salieron de su boca. ¡Joder! Qué idiota.
El primer compañero de Junsu fue algún cabrón pedófilo y ciertamente no voy a contar a Clyde, marca de mordida o no. Por todo lo que sé, Junsu nunca ha conocido el tacto de otro hombre aparte de Jareth y yo.
Junsu meneó la cabeza.
―No. Quiero decir, sé lo que es una mamada. No soy virgen ni nada, pero nunca me han dado una antes. Nunca hubo habido nadie de quien quería conseguir una, hasta ti, y hasta ahora nunca pensé... Esto es estúpido. Probablemente crees que estoy confuso por incluso hablar de esto. Me refiero a que tengo bastantes problemas sin lanzar todas estas estúpidas inseguridades sobre ti.
―No son estúpidas. Has tenido un momento duro al crecer, y has pasado a través de algunas cosas malas. Que permanecen contigo ― dijo ―¿Qué pensaste?
Junsu parecía estar mordiendo en su mejilla.
―Creo que sólo pensé que poner una polla en la boca de alguien era una señal de sumisión. Sé que no eres un hombre lobo, pero hay algo sobre ti, mientras estabas de rodillas y luego trabajando tan duro para hacer que me corriera mientras no estaba haciendo nada para ti. No eres un lobo Alfa, pero todavía eres un Alfa. Creo que nunca pensé que harías eso.
Oh, mi amor .
Yoochun quería tomar a Junsu y envolverlo en el abrazo más grande que podía manejar. Quería protegerlo de todas las cosas malas en el mundo y protegerlo de todo y cualquier cosa que pudiera lastimarlo o asustarlo alguna vez .
―Sí, yo no soy un lobo Alfa, pero no creo que Baekhyun o Junho tengan que lidiar con ese tipo de cosas. Yo no me siento humillado por querer hacerte el amor, y no estás siendo humillado si quieres hacerme eso.
―¿Es una indirecta?― le preguntó Junsu, sonriendo para Yoochun tan brillantemente que el vapor de la ducha casi le hizo perder la forma en que los ojos de Junsu se llenaron de lágrimas.
Yoochun se inclinó y le besó. Sus besos eran suaves después de eso, como sus toques. Junsu tenía razón. La discusión había matado el estado de ánimo, pero no de mala manera, y a Junsu ciertamente no le molestaba que el chico lo hiciera tampoco. Yoochun sentía que tenía asuntos más apremiantes en la mano. Su erección se había marchitado, y ambos se lavaron mutuamente.
Yoochun apenas apartó su boca fuera de la piel de Junsu, a excepción de cuando empezó a degustar el jabón y Junsu se rió de las muecas que empezó a hacer debido a eso.
Se besaron y tocaron más en la cama, pero no había nada demasiado sexual, incluso si estaban desnudos.
Junsu parecía cansado. Él aún se estaba recuperando, y el orgasmo claramente le había drenado, entonces Yoochun abrazó al chico cuando se durmió, siguiéndolo poco después.
CAPITULO 9
―No lo entiendo.
¿Cuál es el problema con tener mucho sexo? Junsu se inclinaba hacia abajo, la
barbilla sobre la mesa, al lado del plato que tenía su sándwich y patatas fritas.
Él estaba ignorando completamente su comida mientras miraba fijamente al
chaval, medio mirándolo por ser estúpido.
―Zitao, vamos, es un problema, ¿no? Zitao parecía ajeno, a pesar del hecho de que Junsu sólo acababa de soltar todo al chico, sin importar cómo personal y embarazoso fue. Junsu había tenido miedo de invocar TMI (1) en un punto, pero el chico continuó haciendo preguntas siempre que Junsu pensó que estaría demasiado avergonzado para continuar. Obviamente buscando el verdadero problema, aunque Junsu estaba seguro que él había entregado ese problema.
―Tener mucho buen sexo no parece un problema.
―Es que él apenas me deja tocarlo ― dijo Junsu, sentándose recto pero solo porque así él podía cruzar sus brazos.
Él y Zitao no eran exactamente amigos. Se conocían, pero incluso cuando todavía vivían en la Manada de Clyde, nunca realmente habían sido cercanos.
Por un lado, Ryeowook era el mejor amigo de Zitao, y también, más atrás cuando Jareth había estado vivo, el hombre había sido tan controlador y celoso que Junsu no tenía exactamente permitido tener amigos en absoluto. Incluso después de que el hombre hubiera muerto, Junsu había conservado parte de su naturaleza tímida, su miedo de hablar incluso a cualquier persona, hombres o mujeres.
―Zitao, vamos, es un problema, ¿no? Zitao parecía ajeno, a pesar del hecho de que Junsu sólo acababa de soltar todo al chico, sin importar cómo personal y embarazoso fue. Junsu había tenido miedo de invocar TMI (1) en un punto, pero el chico continuó haciendo preguntas siempre que Junsu pensó que estaría demasiado avergonzado para continuar. Obviamente buscando el verdadero problema, aunque Junsu estaba seguro que él había entregado ese problema.
―Tener mucho buen sexo no parece un problema.
―Es que él apenas me deja tocarlo ― dijo Junsu, sentándose recto pero solo porque así él podía cruzar sus brazos.
Él y Zitao no eran exactamente amigos. Se conocían, pero incluso cuando todavía vivían en la Manada de Clyde, nunca realmente habían sido cercanos.
Por un lado, Ryeowook era el mejor amigo de Zitao, y también, más atrás cuando Jareth había estado vivo, el hombre había sido tan controlador y celoso que Junsu no tenía exactamente permitido tener amigos en absoluto. Incluso después de que el hombre hubiera muerto, Junsu había conservado parte de su naturaleza tímida, su miedo de hablar incluso a cualquier persona, hombres o mujeres.
(1 Too Much Information.
Demasiada información.)
La única razón
por la que él había lanzado su naturaleza tímida era por causa de Yoochun,
permitiendo que los dos construyeran su frágil relación para comenzar, que era
porque él había deseado al hombre tantísimo. Y caído enamorado por su hermosa
cara. Junsu no podía ignorar este hecho.
Él era tan superficial como cualquiera. Pero ahora, ahora hablaba con Zitao en concreto, sobre una base regular.
Él casi estaba empezando a pensar que estaban llegando a ser amigos, especialmente cuando Zitao le invitó a almorzar con él y Ryeowook por ninguna otra razón que porque podía. Nada de eso era el punto.
Junsu había buscado a Zitao porque él era el chico por el que Clyde tenía un interés real. Clyde había querido a Zitao y él había intentado conquistarlo por un año, incluso compartiendo una habitación con él y reclamándolo como compañero frente a los otros Alfas para que nadie lo tocara.
El hecho de que Zitao era un maestro manipulador fue probablemente la única razón de porqué nunca había recibido una mordedura o tuvo que tener sexo con el hombre. Tal vez fue por eso que Clyde había estado tan ansioso de morder a Junsu justo después. Quería un compañero, y el instinto y el orgullo exigieron que él tuviera uno - y a sus Omegas que Kris se llevó, y él no iba a dejarse engañar para no morder a su compañero elegido una segunda vez. Junsu sólo quería saber cómo Zitao sobrevivió con eso.
Junsu había estado con Clyde durante un corto periodo de tiempo que no tenía casi nada de qué quejarse. El hombre había colocado la cicatriz de apareamiento en el cuello de Junsu y luego, minutos más tarde, estaba muerto. Zitao había pasado un año entero luchando contra los avances del hombre, durmiendo en la misma cama con él y a veces duchándose con él, y sin embargo parecía perfectamente normal y feliz
Él era tan superficial como cualquiera. Pero ahora, ahora hablaba con Zitao en concreto, sobre una base regular.
Él casi estaba empezando a pensar que estaban llegando a ser amigos, especialmente cuando Zitao le invitó a almorzar con él y Ryeowook por ninguna otra razón que porque podía. Nada de eso era el punto.
Junsu había buscado a Zitao porque él era el chico por el que Clyde tenía un interés real. Clyde había querido a Zitao y él había intentado conquistarlo por un año, incluso compartiendo una habitación con él y reclamándolo como compañero frente a los otros Alfas para que nadie lo tocara.
El hecho de que Zitao era un maestro manipulador fue probablemente la única razón de porqué nunca había recibido una mordedura o tuvo que tener sexo con el hombre. Tal vez fue por eso que Clyde había estado tan ansioso de morder a Junsu justo después. Quería un compañero, y el instinto y el orgullo exigieron que él tuviera uno - y a sus Omegas que Kris se llevó, y él no iba a dejarse engañar para no morder a su compañero elegido una segunda vez. Junsu sólo quería saber cómo Zitao sobrevivió con eso.
Junsu había estado con Clyde durante un corto periodo de tiempo que no tenía casi nada de qué quejarse. El hombre había colocado la cicatriz de apareamiento en el cuello de Junsu y luego, minutos más tarde, estaba muerto. Zitao había pasado un año entero luchando contra los avances del hombre, durmiendo en la misma cama con él y a veces duchándose con él, y sin embargo parecía perfectamente normal y feliz
Aunque el pequeño
capullo no pudo averiguar por qué Junsu tenía tantos problemas ahora para
confrontar por qué Yoochun no dejaba a Junsu tocarlo.
―Es raro cuando no participo.
―¿Tú simplemente estás allí parado y lo aguantas?
La cara de Junsu se calentó y esta vez encaró al chaval.
―No ― contestó él ― No estoy simplemente allí y lo aguanto. Zitao tuvo la buena gracia parecer avergonzado.
―Lo siento. No es a lo que me refería.
―Tenemos sexo y es realmente genial, pero no siento que estoy haciendo algo. Cada vez que llego abajo, ya sabes, para agarrarlo, para participar, me empuja lejos, uh, mi mano. Es como si él no quisiera que lo toque, pero no tiene ningún sentido. Me toca todo el tiempo, y parece que él realmente disfruta de eso, por lo que no entiendo lo que está sucediendo.
Zitao parecía pensativo.
―Por lo que ambos están teniendo sexo, y es muy buen sexo, y te gusta. ¿Te gusta? Tú no dijiste si te hace sentir incómodo o cualquier cosa.
El cuerpo entero de Junsu se fue calentando ahora. Esta humillación fue probablemente tan fuerte porque él y Zitao todavía no se conocían entre sí tan bien. Otra cosa, que fueron víctimas de abuso sexual y Junsu odiaba tener ese hecho colgando sobre su cabeza.
―Me gusta. Definitivamente ― Teniendo en cuenta que, antes de Yoochun, la única referencia de Junsu sobre sexo fue Jareth y luego el porno hardcore, a veces violento, que al hombre le gustaba ver en internet. Era difícil no amar y disfrutar la manera en que Yoochun lo trataba en la cama. Eran dos polos opuestos, como la noche y el día.
―Me gusta cuando Yoochun me toca. Espero por eso. No hay casi nada que haga que no me gusta.
―¿Casi?
Junsu suspiró y luego brevemente apretó sus manos en puños antes de remover sus patatas en su plato. Él tenía hambre cuando llegaron. Ahora, no tanta.
―Odio no poder manejar cosas normales que hacen otras personas. Es decir, que no es culpa suya. Es mía.
―¿Qué pasó? Tal vez él debía preguntarle a Zitao si él hace estas cosas con Kris.
―Por favor, no te cabrees, pero ¿Kris alguna vez se despierta con, bien, tocando, besando, ese tipo de cosas?
―¿Quieres decir sexo? ― Le preguntó Zitao, ojos amplios cuando él vio a través de eso. En lugar de que Zitao pareciera sorprendido u horrorizado, un adorable rubor realmente se esparció sobre el rostro del chaval. Sus ojos tenían una pequeña mirada aturdida en ellos cuando sus labios tiraron hacia atrás, como si estuviera pensando en un buen recuerdo. Tal vez incluso más que un buen recuerdo.
―Sí, me ha despertado así un par de veces. El mejor despertador del mundo entero. ¿Por qué, qué? Oh . Entonces, ¿Yoochun...? Junsu asintió con la cabeza, molesto, celoso y avergonzado todo a la vez. Estaba molesto porque realmente no era tan gran cosa, celoso porque a Zitao parecía gustarle mucho, a pesar de su propia historia con Clyde, y avergonzado por la forma en que se había asustado cuando despertó.
―No fue culpa suya ― dijo otra vez Junsu. ―Pero no sé. Supongo que estaba tratando de despertarme, sus manos estaban sobre mí y él estaba besándome, moviéndose y me gustaba, realmente lo hacía, pero estaba todavía medio dormido. Pensé que era... otra persona. Él no estaba engañando a nadie con eso.
Zitao tenía que saber que de quién Junsu hablaba era de Jareth, pero Junsu nunca iba a admitir que Clyde había estado también en ese sueño particular.
―Sigue ― dijo Zitao suavemente.
―Es raro cuando no participo.
―¿Tú simplemente estás allí parado y lo aguantas?
La cara de Junsu se calentó y esta vez encaró al chaval.
―No ― contestó él ― No estoy simplemente allí y lo aguanto. Zitao tuvo la buena gracia parecer avergonzado.
―Lo siento. No es a lo que me refería.
―Tenemos sexo y es realmente genial, pero no siento que estoy haciendo algo. Cada vez que llego abajo, ya sabes, para agarrarlo, para participar, me empuja lejos, uh, mi mano. Es como si él no quisiera que lo toque, pero no tiene ningún sentido. Me toca todo el tiempo, y parece que él realmente disfruta de eso, por lo que no entiendo lo que está sucediendo.
Zitao parecía pensativo.
―Por lo que ambos están teniendo sexo, y es muy buen sexo, y te gusta. ¿Te gusta? Tú no dijiste si te hace sentir incómodo o cualquier cosa.
El cuerpo entero de Junsu se fue calentando ahora. Esta humillación fue probablemente tan fuerte porque él y Zitao todavía no se conocían entre sí tan bien. Otra cosa, que fueron víctimas de abuso sexual y Junsu odiaba tener ese hecho colgando sobre su cabeza.
―Me gusta. Definitivamente ― Teniendo en cuenta que, antes de Yoochun, la única referencia de Junsu sobre sexo fue Jareth y luego el porno hardcore, a veces violento, que al hombre le gustaba ver en internet. Era difícil no amar y disfrutar la manera en que Yoochun lo trataba en la cama. Eran dos polos opuestos, como la noche y el día.
―Me gusta cuando Yoochun me toca. Espero por eso. No hay casi nada que haga que no me gusta.
―¿Casi?
Junsu suspiró y luego brevemente apretó sus manos en puños antes de remover sus patatas en su plato. Él tenía hambre cuando llegaron. Ahora, no tanta.
―Odio no poder manejar cosas normales que hacen otras personas. Es decir, que no es culpa suya. Es mía.
―¿Qué pasó? Tal vez él debía preguntarle a Zitao si él hace estas cosas con Kris.
―Por favor, no te cabrees, pero ¿Kris alguna vez se despierta con, bien, tocando, besando, ese tipo de cosas?
―¿Quieres decir sexo? ― Le preguntó Zitao, ojos amplios cuando él vio a través de eso. En lugar de que Zitao pareciera sorprendido u horrorizado, un adorable rubor realmente se esparció sobre el rostro del chaval. Sus ojos tenían una pequeña mirada aturdida en ellos cuando sus labios tiraron hacia atrás, como si estuviera pensando en un buen recuerdo. Tal vez incluso más que un buen recuerdo.
―Sí, me ha despertado así un par de veces. El mejor despertador del mundo entero. ¿Por qué, qué? Oh . Entonces, ¿Yoochun...? Junsu asintió con la cabeza, molesto, celoso y avergonzado todo a la vez. Estaba molesto porque realmente no era tan gran cosa, celoso porque a Zitao parecía gustarle mucho, a pesar de su propia historia con Clyde, y avergonzado por la forma en que se había asustado cuando despertó.
―No fue culpa suya ― dijo otra vez Junsu. ―Pero no sé. Supongo que estaba tratando de despertarme, sus manos estaban sobre mí y él estaba besándome, moviéndose y me gustaba, realmente lo hacía, pero estaba todavía medio dormido. Pensé que era... otra persona. Él no estaba engañando a nadie con eso.
Zitao tenía que saber que de quién Junsu hablaba era de Jareth, pero Junsu nunca iba a admitir que Clyde había estado también en ese sueño particular.
―Sigue ― dijo Zitao suavemente.
Aunque estaban en
el comedor público, estaban en una esquina, y todos los demás en las mesas
circundantes parecían atrapados en sus propias conversaciones, sonriendo,
siendo felices, no patéticos y rotos como Junsu era.
―Lo golpeé cuando me desperté, pensando que estaba luchando contra... bueno, de todos modos, golpeé accidentalmente a Yoochun antes de darme cuenta que era él. Él pareció sorprendido. No exactamente de dolor, pero eso todavía no cambia el hecho de que lo hice.
―¿Qué pasó entonces?
Junsu decidió que no iba a dar todos los detalles sobre este incidente particular. No iba a mencionar cómo Yoochun lo había mirado con los ojos abiertos, la mano en su nariz donde Junsu le había golpeado. Cómo, durante unos pocos segundos, Junsu había estado aterrorizado de que Yoochun le golpearía de vuelta. Y entonces cómo Junsu se asustó aún más cuando una gota de sangre se deslizó sobre el labio superior y nariz de Yoochun. Sobre todo no iba a hablar de cómo a Yoochun le había tomado una media hora para persuadirlo de salir del cuarto de baño donde corrió a esconderse y llorar como un idiota.
―No quise golpearlo. Y todo el tiempo él fue tan paciente conmigo... ―contestó Junsu, pensando que era una respuesta suficientemente adecuada ― Pero yo sigo esperando que se canse de esto, y se dé cuenta que esto no vale la pena. Que no se trata de una verdadera relación si él está teniendo constantemente que ir con pies de plomo a mi alrededor, ¿no? Lo que lo llevó de nuevo hacia el hecho de que Yoochun no parecía querer dejar a Junsu tocarlo. Junsu consideraría una bendición que Yoochun todavía quería tener sexo con Junsu en absoluto. ―Vale, él estuvo contigo todo este tiempo, ¿no?
―Pero, ¿qué pasa si él sólo está haciendo eso porque se siente mal? ― le preguntó Junsu, dejando que su peor temor saliera fuera ― Me pidió que viniera a vivir con él a su habitación. ¿Qué si sólo sigo ahí porque él piensa que sería demasiado cruel echarme a patadas?
Zitao estaba sacudiendo la cabeza incluso antes de que Junsu terminara ese pensamiento.
―No, lo dudo. Exactamente no paso el tiempo con él, pero Kris habla de él, y le he visto interactuar con Baekhyun y los otros.
Al parecer Baekhyun una vez amenazó con partirle la cara a Yoochun si alguna vez te hacía daño, y por eso a Yoochun comenzó a caerle bien Baekhyun.
―¿En serio? ― le preguntó Junsu ― ¿Baekhyun dijo eso?
Zitao se encogió de hombros.
―Al parecer.
―Huh ― Zitao se quedó sin palabras.
Baekhyun había sido un Alfa en la ex Manada de Clyde antes de que conociera a su compañero y cambiara sus lealtades. Junsu nunca habría adivinado que al hombre le habría importado lo suficiente en absoluto, pero entonces otra vez, no era como si los Alfas tuvieran mucha libertad bajo el mando de Clyde.
―Y en cuanto a lo del sexo, está bien si no te gusta. No es un crimen, y ahora Yoochun lo sabe para la próxima vez.
―A ti te gusta ― dijo Junsu haciendo pucheros en las palabras, casi acusadoramente, todavía deseando poder ser tan fuerte como el otro chico.
Zitao era un Omega, como Junsu, pero era mucho más fuerte y fue capaz de mantener sus malas experiencias de deformarlo y jugar con su personalidad. Zitao meneó la cabeza, una pequeña sonrisa en su rostro.
―Junsu, has pasado por cosas mucho peores que yo. El hecho de que estás todavía alrededor y tratando, que te dejaste entrar en una relación con Yoochun y aprendiste a dejarte confiar en él dice mucho de ti. No haces las cosas por las razones equivocadas. Estoy completamente seguro. No buscaste por eso porque sentías la necesidad de una relación para sentirte entero, y algo me dice que, si él no te tratara bien, no te quedarías tampoco. Creo que eres más fuerte del crédito que te das y creo que me estás dando más crédito del que merezco.
Junsu parpadeó un par de veces. Se había formado un nudo en su garganta, y él no se atrevía a decir una palabra.
―En cuanto a lo que sucedió con Yoochun, te disculpaste por golpearlo, ¿no?
Junsu asintió con la cabeza.
―Y estoy seguro de que él sabe de todos modos que fue un accidente. No pareces del tipo que disfruta pegando, y él no te culparía por eso. Él es un guerrero fuerte, y dudo que deje a alguien empujarlo. Si no te gusta ser despertado con sexo, entonces eso está perfectamente bien. Sólo porque a mí me gusta no significa que a ti tenga que gustarte. A mucha gente no le gusta, pero ahora sabes algo acerca de tu compañero.
―¿El qué?
― Las palabras salieron gruesas y Junsu cerró su boca después de eso, no molestándose en corregir a Zitao sobre lo de compañero. Zitao sonrió en eso, entonces pareciendo un poco travieso.
―Él sabe que al chico con que comparte una cama no le gusta ser despertado así. Posiblemente, a él le gusta, y si quieres tocarlo, entonces, tócalo. Creo que la única razón por la que está tratando de hacer todo el trabajo es porque quiere mimarte, y él no se da cuenta que está cortándote la diversión.
―¿Tú crees?
Zitao sonrió y asintió, viéndose como un experto de repente.
―Sí, definitivamente. Estos hombres dragón no son lobos Alfa, pero son todavía Alfas. Incluso los seres humanos pueden ser Alfas. Se trata de la personalidad. Estos chicos quieren actuar, no hablar. Esto suena como que está tratando de mostrarte su amor con mucha acción, pero no puede estar despierto todo el tiempo, ¿o sí?
―Lo golpeé cuando me desperté, pensando que estaba luchando contra... bueno, de todos modos, golpeé accidentalmente a Yoochun antes de darme cuenta que era él. Él pareció sorprendido. No exactamente de dolor, pero eso todavía no cambia el hecho de que lo hice.
―¿Qué pasó entonces?
Junsu decidió que no iba a dar todos los detalles sobre este incidente particular. No iba a mencionar cómo Yoochun lo había mirado con los ojos abiertos, la mano en su nariz donde Junsu le había golpeado. Cómo, durante unos pocos segundos, Junsu había estado aterrorizado de que Yoochun le golpearía de vuelta. Y entonces cómo Junsu se asustó aún más cuando una gota de sangre se deslizó sobre el labio superior y nariz de Yoochun. Sobre todo no iba a hablar de cómo a Yoochun le había tomado una media hora para persuadirlo de salir del cuarto de baño donde corrió a esconderse y llorar como un idiota.
―No quise golpearlo. Y todo el tiempo él fue tan paciente conmigo... ―contestó Junsu, pensando que era una respuesta suficientemente adecuada ― Pero yo sigo esperando que se canse de esto, y se dé cuenta que esto no vale la pena. Que no se trata de una verdadera relación si él está teniendo constantemente que ir con pies de plomo a mi alrededor, ¿no? Lo que lo llevó de nuevo hacia el hecho de que Yoochun no parecía querer dejar a Junsu tocarlo. Junsu consideraría una bendición que Yoochun todavía quería tener sexo con Junsu en absoluto. ―Vale, él estuvo contigo todo este tiempo, ¿no?
―Pero, ¿qué pasa si él sólo está haciendo eso porque se siente mal? ― le preguntó Junsu, dejando que su peor temor saliera fuera ― Me pidió que viniera a vivir con él a su habitación. ¿Qué si sólo sigo ahí porque él piensa que sería demasiado cruel echarme a patadas?
Zitao estaba sacudiendo la cabeza incluso antes de que Junsu terminara ese pensamiento.
―No, lo dudo. Exactamente no paso el tiempo con él, pero Kris habla de él, y le he visto interactuar con Baekhyun y los otros.
Al parecer Baekhyun una vez amenazó con partirle la cara a Yoochun si alguna vez te hacía daño, y por eso a Yoochun comenzó a caerle bien Baekhyun.
―¿En serio? ― le preguntó Junsu ― ¿Baekhyun dijo eso?
Zitao se encogió de hombros.
―Al parecer.
―Huh ― Zitao se quedó sin palabras.
Baekhyun había sido un Alfa en la ex Manada de Clyde antes de que conociera a su compañero y cambiara sus lealtades. Junsu nunca habría adivinado que al hombre le habría importado lo suficiente en absoluto, pero entonces otra vez, no era como si los Alfas tuvieran mucha libertad bajo el mando de Clyde.
―Y en cuanto a lo del sexo, está bien si no te gusta. No es un crimen, y ahora Yoochun lo sabe para la próxima vez.
―A ti te gusta ― dijo Junsu haciendo pucheros en las palabras, casi acusadoramente, todavía deseando poder ser tan fuerte como el otro chico.
Zitao era un Omega, como Junsu, pero era mucho más fuerte y fue capaz de mantener sus malas experiencias de deformarlo y jugar con su personalidad. Zitao meneó la cabeza, una pequeña sonrisa en su rostro.
―Junsu, has pasado por cosas mucho peores que yo. El hecho de que estás todavía alrededor y tratando, que te dejaste entrar en una relación con Yoochun y aprendiste a dejarte confiar en él dice mucho de ti. No haces las cosas por las razones equivocadas. Estoy completamente seguro. No buscaste por eso porque sentías la necesidad de una relación para sentirte entero, y algo me dice que, si él no te tratara bien, no te quedarías tampoco. Creo que eres más fuerte del crédito que te das y creo que me estás dando más crédito del que merezco.
Junsu parpadeó un par de veces. Se había formado un nudo en su garganta, y él no se atrevía a decir una palabra.
―En cuanto a lo que sucedió con Yoochun, te disculpaste por golpearlo, ¿no?
Junsu asintió con la cabeza.
―Y estoy seguro de que él sabe de todos modos que fue un accidente. No pareces del tipo que disfruta pegando, y él no te culparía por eso. Él es un guerrero fuerte, y dudo que deje a alguien empujarlo. Si no te gusta ser despertado con sexo, entonces eso está perfectamente bien. Sólo porque a mí me gusta no significa que a ti tenga que gustarte. A mucha gente no le gusta, pero ahora sabes algo acerca de tu compañero.
―¿El qué?
― Las palabras salieron gruesas y Junsu cerró su boca después de eso, no molestándose en corregir a Zitao sobre lo de compañero. Zitao sonrió en eso, entonces pareciendo un poco travieso.
―Él sabe que al chico con que comparte una cama no le gusta ser despertado así. Posiblemente, a él le gusta, y si quieres tocarlo, entonces, tócalo. Creo que la única razón por la que está tratando de hacer todo el trabajo es porque quiere mimarte, y él no se da cuenta que está cortándote la diversión.
―¿Tú crees?
Zitao sonrió y asintió, viéndose como un experto de repente.
―Sí, definitivamente. Estos hombres dragón no son lobos Alfa, pero son todavía Alfas. Incluso los seres humanos pueden ser Alfas. Se trata de la personalidad. Estos chicos quieren actuar, no hablar. Esto suena como que está tratando de mostrarte su amor con mucha acción, pero no puede estar despierto todo el tiempo, ¿o sí?
Junsu sonrió, y
aún con la forma en que su garganta se cerró, todavía se sentía feliz en todas
partes cuando él asintió con la cabeza.
―Cierto.
―Cierto.
Yoochun sonrió
mientras veía a Junsu interactuar con Zitao. Al principio estaban sonriendo y
charlando mientras recolectaban sus alimentos antes de que la conversación
aparentemente fuera al sur y Junsu logró verse herido y pequeño.
Tomó todo el control de Yoochun impedirse de ir hasta allí y averiguar cuál era el problema y luego arreglarlo. La mano de Kris en su hombro fue lo que le ayudó a mantener su distancia. Entonces, cuando la conversación entre Zitao y Junsu continuaba, Junsu parecía cada vez más estarse levantando hasta que él estaba sonriendo otra vez, y luego estaban comiendo y riéndose incluso un poco. El pequeño adorable rubor en las mejillas de Junsu hizo a Yoochun preguntarse lo que estaban hablando. De cualquier manera, era feliz con los resultados cuando se dirigió a Kris.
―Tenías razón. Hablar con alguien está ayudándolo.
Kris sonrió con orgullo, su mirada fijada en su compañero.
―Zitao fue a través de mucho con Clyde. Pensé que sería una buena persona para hablar.
Yoochun se volvió a los dos hombres.
Tomó todo el control de Yoochun impedirse de ir hasta allí y averiguar cuál era el problema y luego arreglarlo. La mano de Kris en su hombro fue lo que le ayudó a mantener su distancia. Entonces, cuando la conversación entre Zitao y Junsu continuaba, Junsu parecía cada vez más estarse levantando hasta que él estaba sonriendo otra vez, y luego estaban comiendo y riéndose incluso un poco. El pequeño adorable rubor en las mejillas de Junsu hizo a Yoochun preguntarse lo que estaban hablando. De cualquier manera, era feliz con los resultados cuando se dirigió a Kris.
―Tenías razón. Hablar con alguien está ayudándolo.
Kris sonrió con orgullo, su mirada fijada en su compañero.
―Zitao fue a través de mucho con Clyde. Pensé que sería una buena persona para hablar.
Yoochun se volvió a los dos hombres.
Aunque Yoochun
había notado que Junsu hizo contacto primero con Zitao, Zitao pasó mucho tiempo
con Kris lo que fue difícil para los dos estar a solas, para realmente
hablar.
Yoochun no estaba seguro que sería de ayuda, pero cuando preguntó a Kris si ambos podrían retirarse para dar a Zitao y Junsu cierta privacidad para hablar, Kris había ido con esa idea. Él insistió, aunque Yoochun había estado vacilante, no seguro si alguien más estaría dispuesto a hablar con Junsu realmente. Él era feliz que no había caído en esa primera tentación inicial para mantener a Junsu todo para sí mismo. Sofocando al chico por estar constantemente a su alrededor solo empeoraría las cosas. Junsu necesitaba amigos. Necesitaba una vida fuera de la habitación a la que Yoochun lo invitó a vivir, y eso significaba que a veces él no siempre estaría a la vista de Yoochun. También significaba que Junsu no siempre estaría protegido. Pero él todavía tendrá la oportunidad de sentirse normal, para reír con los demás, y eso es muy bueno. Tal vez fue una lección que Yoochun necesitaba aprender también, que no deberían aferrarse tanto y no parecía adecuado creer que era bueno saber siempre dónde Junsu estaba en todas las horas del día. Yoochun dejó escapar un suspiro suave y feliz.
―Creo que necesito volver a mis obligaciones.
―¿Quieres que mantenga un ojo sobre ellos? ― le preguntó Kris, nunca quitando los ojos de su sonriente compañero.
Yoochun meneó la cabeza.
―No, creo que van a estar bien.
Yoochun no estaba seguro que sería de ayuda, pero cuando preguntó a Kris si ambos podrían retirarse para dar a Zitao y Junsu cierta privacidad para hablar, Kris había ido con esa idea. Él insistió, aunque Yoochun había estado vacilante, no seguro si alguien más estaría dispuesto a hablar con Junsu realmente. Él era feliz que no había caído en esa primera tentación inicial para mantener a Junsu todo para sí mismo. Sofocando al chico por estar constantemente a su alrededor solo empeoraría las cosas. Junsu necesitaba amigos. Necesitaba una vida fuera de la habitación a la que Yoochun lo invitó a vivir, y eso significaba que a veces él no siempre estaría a la vista de Yoochun. También significaba que Junsu no siempre estaría protegido. Pero él todavía tendrá la oportunidad de sentirse normal, para reír con los demás, y eso es muy bueno. Tal vez fue una lección que Yoochun necesitaba aprender también, que no deberían aferrarse tanto y no parecía adecuado creer que era bueno saber siempre dónde Junsu estaba en todas las horas del día. Yoochun dejó escapar un suspiro suave y feliz.
―Creo que necesito volver a mis obligaciones.
―¿Quieres que mantenga un ojo sobre ellos? ― le preguntó Kris, nunca quitando los ojos de su sonriente compañero.
Yoochun meneó la cabeza.
―No, creo que van a estar bien.
CAPITULO 10
Fue un poco más
fácil decir que de hacer, manteniéndose a sí mismo de acosar a Junsu o
controlar todo sobre él cuando pasó a sentirse preocupado por algo. Él todavía
apareció de vez en cuando, generalmente para encontrar a Junsu todavía en su
habitación, leyendo o dibujando o jugando tranquilamente en la tablet de
Yoochun.
Junsu no parecía ser consciente de las razones de por qué Yoochun sintió la necesidad de verlo cuando él iba a estar trabajando en un turno con los otros.
Yoochun no eludía sus responsabilidades por cualquier medio. No corría para verificar a Junsu cuando estaba en un cronograma en una noche de viernes cuando estallaron unas cuantas peleas de borrachos entre machos dragón, y él nunca escapó de vuelos alrededor del castillo. Vigilar era importante, sobre todo últimamente. No, él intentó hacerlo parecer tan casual como fuera posible.
Cuando estaba en la hora del almuerzo, él sólo quería pasar tiempo con Junsu, comer con él y tener una charla rápida antes de volver a trabajar. Junsu parecía apreciar esos momentos. Él no suspiraba y parecía molesto cuando Yoochun entró por la puerta, como si su presencia fuera una molestia. Espero no estar siendo demasiado pegajoso, pero ¿cómo voy a saber cuándo la necesidad de pasar tiempo con Junsu se convierta en algo insano?
Junsu no parecía ser consciente de las razones de por qué Yoochun sintió la necesidad de verlo cuando él iba a estar trabajando en un turno con los otros.
Yoochun no eludía sus responsabilidades por cualquier medio. No corría para verificar a Junsu cuando estaba en un cronograma en una noche de viernes cuando estallaron unas cuantas peleas de borrachos entre machos dragón, y él nunca escapó de vuelos alrededor del castillo. Vigilar era importante, sobre todo últimamente. No, él intentó hacerlo parecer tan casual como fuera posible.
Cuando estaba en la hora del almuerzo, él sólo quería pasar tiempo con Junsu, comer con él y tener una charla rápida antes de volver a trabajar. Junsu parecía apreciar esos momentos. Él no suspiraba y parecía molesto cuando Yoochun entró por la puerta, como si su presencia fuera una molestia. Espero no estar siendo demasiado pegajoso, pero ¿cómo voy a saber cuándo la necesidad de pasar tiempo con Junsu se convierta en algo insano?
Aún no sabía, y
Junsu no sería capaz de decirle. No pensaba así, de todos modos. Decidió
preguntar un día, mientras comían su almuerzo juntos.
―¿Te molesta que venga para el almuerzo?
Los ojos de Junsu se ampliaron, y casi dejó caer el bocado de ensalada en su mano.
―¿Qué?
La expresión en su rostro, boca abierta ligeramente, como si la idea de que Yoochun podría estar molestando fuera absurda para él.
―¿Por qué me molestaría que quieras verme? ¿A ti te molesta? Yoochun meneó la cabeza.
―¡No! Ni pensarlo. Me gusta venir y pasar el tiempo contigo, pero solo... No sé. Pensé que estabas llegando a ser mejor amigo de Zitao y Ryeowook. Estaba sólo, supongo, asegurándome de que no estaba deteniéndote de pasar tiempo con ellos.
―Paso tiempo con ellos ― dijo Junsu ― Comí el almuerzo con ellos hace tres días.
Eso no era exactamente un montón de tiempo social y Junsu no parecía darse cuenta. Tal vez él no era del tipo social, y no tenía nada que ver con Yoochun.
―Lo siento, supongo que no quería agobiarte. Me preocupa a veces.
―Tú no me estás agobiando. Me gusta cuando vienes a comer conmigo ― dijo Junsu, ruborizándose un poco ― Y todo lo que hacemos después.
Yoochun no podía dejar de sonreír, incluso cuando su propia cara y cuerpo se calentaron. Sí, él generalmente dejaba la habitación después de un rapidito apasionado.
Junsu estaba aprendiendo a ser más asertivo en la cama. Al parecer, comenzó a molestarse con la insistencia de Yoochun en darle placer a Junsu excluyéndose a sí mismo.
Junsu despertó a Yoochun una mañana con la más fantástica mamada que Yoochun podía recordar alguna vez recibir en toda su vida.
―¿Te molesta que venga para el almuerzo?
Los ojos de Junsu se ampliaron, y casi dejó caer el bocado de ensalada en su mano.
―¿Qué?
La expresión en su rostro, boca abierta ligeramente, como si la idea de que Yoochun podría estar molestando fuera absurda para él.
―¿Por qué me molestaría que quieras verme? ¿A ti te molesta? Yoochun meneó la cabeza.
―¡No! Ni pensarlo. Me gusta venir y pasar el tiempo contigo, pero solo... No sé. Pensé que estabas llegando a ser mejor amigo de Zitao y Ryeowook. Estaba sólo, supongo, asegurándome de que no estaba deteniéndote de pasar tiempo con ellos.
―Paso tiempo con ellos ― dijo Junsu ― Comí el almuerzo con ellos hace tres días.
Eso no era exactamente un montón de tiempo social y Junsu no parecía darse cuenta. Tal vez él no era del tipo social, y no tenía nada que ver con Yoochun.
―Lo siento, supongo que no quería agobiarte. Me preocupa a veces.
―Tú no me estás agobiando. Me gusta cuando vienes a comer conmigo ― dijo Junsu, ruborizándose un poco ― Y todo lo que hacemos después.
Yoochun no podía dejar de sonreír, incluso cuando su propia cara y cuerpo se calentaron. Sí, él generalmente dejaba la habitación después de un rapidito apasionado.
Junsu estaba aprendiendo a ser más asertivo en la cama. Al parecer, comenzó a molestarse con la insistencia de Yoochun en darle placer a Junsu excluyéndose a sí mismo.
Junsu despertó a Yoochun una mañana con la más fantástica mamada que Yoochun podía recordar alguna vez recibir en toda su vida.
Junsu solo no se
detuvo allí, ni siquiera con las manos sobre los muslos y testículos de
Yoochun. Cuando terminó, el hombre se había levantado y montó a horcajadas el
regazo de Yoochun en un movimiento que tenía la polla de Yoochun levantándose
por atención otra vez.
―No me digas que no te toque ― dijo Junsu, sus ojos semi cerrados, cara seria y endiabladamente sexy ― Si vas a tocarme, entonces voy a tocarte. ¿Lo has entendido?
El comando había sido tan sexy, tan jodido y sorprendentemente erótico que Yoochun quería tenerlo otra vez, y Junsu había cumplido, montando a Yoochun duro hasta hacer que se corriera rápidamente, incluso no dejándole rodarlos.
Junsu quería estar en la parte superior, y era donde él había permanecido. No fue siempre así, pero Junsu sin lugar a dudas había hecho un punto de sacar ese lado más salvaje de sí mismo cuando estaban en la cama.
Yoochun también amó el servicio de despertador por la mañana. Junsu había reaccionado mal a él cuando Yoochun había intentado hacérselo, pero Junsu parecía no tener ningún problema con dar a el mejor despertar de su vida. Sólo pensando en eso fue suficiente para hacer a Yoochun excitarse. Suficiente sangre fluyó al sur haciendo a su polla temblar y tomar interés, empalmándose rápidamente. El hecho de que comían en privado en su habitación hizo la posibilidad del sexo aún mejor. No tenían que lidiar con la molesta tarea de salir de la zona del comedor público y entonces correr hacia la privacidad de este cuarto. Yoochun sonrió y meneó la cabeza.
―Lo siento. Creo que he estado tan paranoico acerca de sofocarte que estoy empezando a olvidar la diferencia entre agobiar y, bueno, simplemente pasar tiempo contigo.
―No me digas que no te toque ― dijo Junsu, sus ojos semi cerrados, cara seria y endiabladamente sexy ― Si vas a tocarme, entonces voy a tocarte. ¿Lo has entendido?
El comando había sido tan sexy, tan jodido y sorprendentemente erótico que Yoochun quería tenerlo otra vez, y Junsu había cumplido, montando a Yoochun duro hasta hacer que se corriera rápidamente, incluso no dejándole rodarlos.
Junsu quería estar en la parte superior, y era donde él había permanecido. No fue siempre así, pero Junsu sin lugar a dudas había hecho un punto de sacar ese lado más salvaje de sí mismo cuando estaban en la cama.
Yoochun también amó el servicio de despertador por la mañana. Junsu había reaccionado mal a él cuando Yoochun había intentado hacérselo, pero Junsu parecía no tener ningún problema con dar a el mejor despertar de su vida. Sólo pensando en eso fue suficiente para hacer a Yoochun excitarse. Suficiente sangre fluyó al sur haciendo a su polla temblar y tomar interés, empalmándose rápidamente. El hecho de que comían en privado en su habitación hizo la posibilidad del sexo aún mejor. No tenían que lidiar con la molesta tarea de salir de la zona del comedor público y entonces correr hacia la privacidad de este cuarto. Yoochun sonrió y meneó la cabeza.
―Lo siento. Creo que he estado tan paranoico acerca de sofocarte que estoy empezando a olvidar la diferencia entre agobiar y, bueno, simplemente pasar tiempo contigo.
―No me siento
agobiado ― dijo Junsu, y había tal sonrisa en su rostro cuando él lo dijo, algo
tan sincero y verdadero que Yoochun y no pudo dejar de creerle.
Después de todo, Junsu sabía perfectamente lo que era ser agobiado, seguido constantemente y ser objeto de tantos celos que siempre parecía perjudicarlo. Él todavía se estaba acostumbrando a una relación normal, pero al menos era bastante confiado con su juicio para estar cómodo con Yoochun. Yoochun bajó su tenedor y empujó su plato de arroz. Se levantó de su silla, se apoderó del rostro de Junsu con una mano y luego se inclinó hacia adelante para presionar un beso en los labios suaves del chico.
Junsu parecía un poco nervioso al principio, su cuerpo tenso mientras él se ruborizó. Fue su reacción habitual cuando Yoochun le dio cualquier afecto físico, pero eso pronto se derritió lejos cuando Junsu se aferró a la parte posterior del cuello de Yoochun y le besó de vuelta.
Después de todo, Junsu sabía perfectamente lo que era ser agobiado, seguido constantemente y ser objeto de tantos celos que siempre parecía perjudicarlo. Él todavía se estaba acostumbrando a una relación normal, pero al menos era bastante confiado con su juicio para estar cómodo con Yoochun. Yoochun bajó su tenedor y empujó su plato de arroz. Se levantó de su silla, se apoderó del rostro de Junsu con una mano y luego se inclinó hacia adelante para presionar un beso en los labios suaves del chico.
Junsu parecía un poco nervioso al principio, su cuerpo tenso mientras él se ruborizó. Fue su reacción habitual cuando Yoochun le dio cualquier afecto físico, pero eso pronto se derritió lejos cuando Junsu se aferró a la parte posterior del cuello de Yoochun y le besó de vuelta.
―He estado
hablando con Hangeng ― anunció Kris ―Los Alfas de la Manada de Clyde, algunos
de ellos de todos modos, parece que han llegado a su montaña. Creo que la
policía humana recogió algunos otros.
Yoochun fue sorprendido por la noticia.
―¿Los Alfas están dándole a él y a su Clan problemas?
―No justo ahora, pero le dije lo que pasó. Él ha enviado una advertencia a su suegro. El hombre tiene un montón de conexiones con la Manada en la parte inferior de su montaña. Él dijo que hay problemas de vez en cuando pero que van a mantener un ojo en eso.
―Maldita sea, deberían, con todos los problemas que esos cabrones nos dieron ― dijo Chanyeol.
―Al menos tenemos un par de compañeros fuera de ella ― dijo Kyuhyun con una sonrisa, y había una vuelta murmurando e incluso un par de sonrisas sobre cómo él tenía razón.
Yoochun frunció el ceño ante la idea. Tiene razón. Todos en esta sala habían encontrado a un compañero con los lobos, incluso un par de los civiles.
Jaejoong se había acoplado con Junho, después de todo, y Sunny anunció que se iba a casar y aparear con Amber.
Un par de otros anuncios habían sido hechos, pero tendían a estar con la gente que Yoochun no prestaba mucha atención ni hablaba.
Otros civiles, gays, hetero, que con todo, los lobos y los dragones parecían mezclarse muy bien. Y a pesar de ello, Yoochun todavía no había anunciado a Junsu como su propio compañero. ¿Por qué no lo he hecho ?
―De todos modos ― dijo Kris ― He estado hablando con un par de abogados sobre la compra de la tierra que Clyde no podía pagar. Pensé que esta sería la mejor manera para nosotros de garantizar la propiedad antes de que alguien lo haga, y con muchos de nuestros compañeros siendo lobos que necesitan correr al aire libre de vez en cuando, esto podría ser la oportunidad perfecta.
―¿Hangeng tiene algo como eso para los lobos que viven en su montaña? ― Le preguntó Kyuhyun.
Kris sacudió la cabeza.
―No, pero porque tiene una mejor relación con la Manada en la parte inferior de su montaña de lo que tuvimos con Clyde, no importa.
De todos modos, hablé con él, y básicamente me dijo que me apurara y firmara todo lo que tenía que firmar. Sólo quería comunicárselos a todos primero.
―Debemos hacerlo, entonces ― respondió Yesung, brazos cruzados y viéndose de repente muy ansioso ― Esto será perfecto. Podemos incluso apoderarnos de esas casas allí abajo que Clyde dejó atrás y rehacerlas.
―¿Para qué? ― preguntó Yoochun.
Yesung se encogió de hombros.
―Privacidad. No es que no tenga privacidad decente aquí, pero la idea de Ryeowook y yo teniendo una cabaña para nosotros suena genial para una cosa de fin de semana o incluso un día de descanso.
Yoochun tuvo que admitir que la idea sonaba atractiva. El hecho de que él podría llevar a Junsu abajo de la montaña, dejarlo correr con los otros lobos como él pretendía, y entonces tener un lugar seguro para volver, debido a que Yoochun no estuviera por alguna razón, parecía una gran idea.
Hasta que pensó en los puntos en contra.
Junsu había vivido en una de esas cabañas durante muchos años de su vida. Yoochun no estaba seguro de cuál había compartido con su ex compañero, Jareth, pero Yoochun segurísimo que no quería llevarlo a cualquier casa que pasó a ser de su compañero. O ya sea la casa de Clyde.
Las casas de Jareth y Clyde pueden quemarse hasta los cimientos por lo que a mí respecta. Aún así, pensó que la idea de tener algunas casas debajo de la montaña sería bueno para Junsu, siendo un lobo que quería correr entre los árboles y todo eso. Habría buena caza para él y para los demás. Todo lo que Yoochun tenía que hacer era asegurarse de que construyó una flamante casa para Junsu, algo que no tuviera recuerdos de abuso del pasado ligados a ella.
Yoochun fue sorprendido por la noticia.
―¿Los Alfas están dándole a él y a su Clan problemas?
―No justo ahora, pero le dije lo que pasó. Él ha enviado una advertencia a su suegro. El hombre tiene un montón de conexiones con la Manada en la parte inferior de su montaña. Él dijo que hay problemas de vez en cuando pero que van a mantener un ojo en eso.
―Maldita sea, deberían, con todos los problemas que esos cabrones nos dieron ― dijo Chanyeol.
―Al menos tenemos un par de compañeros fuera de ella ― dijo Kyuhyun con una sonrisa, y había una vuelta murmurando e incluso un par de sonrisas sobre cómo él tenía razón.
Yoochun frunció el ceño ante la idea. Tiene razón. Todos en esta sala habían encontrado a un compañero con los lobos, incluso un par de los civiles.
Jaejoong se había acoplado con Junho, después de todo, y Sunny anunció que se iba a casar y aparear con Amber.
Un par de otros anuncios habían sido hechos, pero tendían a estar con la gente que Yoochun no prestaba mucha atención ni hablaba.
Otros civiles, gays, hetero, que con todo, los lobos y los dragones parecían mezclarse muy bien. Y a pesar de ello, Yoochun todavía no había anunciado a Junsu como su propio compañero. ¿Por qué no lo he hecho ?
―De todos modos ― dijo Kris ― He estado hablando con un par de abogados sobre la compra de la tierra que Clyde no podía pagar. Pensé que esta sería la mejor manera para nosotros de garantizar la propiedad antes de que alguien lo haga, y con muchos de nuestros compañeros siendo lobos que necesitan correr al aire libre de vez en cuando, esto podría ser la oportunidad perfecta.
―¿Hangeng tiene algo como eso para los lobos que viven en su montaña? ― Le preguntó Kyuhyun.
Kris sacudió la cabeza.
―No, pero porque tiene una mejor relación con la Manada en la parte inferior de su montaña de lo que tuvimos con Clyde, no importa.
De todos modos, hablé con él, y básicamente me dijo que me apurara y firmara todo lo que tenía que firmar. Sólo quería comunicárselos a todos primero.
―Debemos hacerlo, entonces ― respondió Yesung, brazos cruzados y viéndose de repente muy ansioso ― Esto será perfecto. Podemos incluso apoderarnos de esas casas allí abajo que Clyde dejó atrás y rehacerlas.
―¿Para qué? ― preguntó Yoochun.
Yesung se encogió de hombros.
―Privacidad. No es que no tenga privacidad decente aquí, pero la idea de Ryeowook y yo teniendo una cabaña para nosotros suena genial para una cosa de fin de semana o incluso un día de descanso.
Yoochun tuvo que admitir que la idea sonaba atractiva. El hecho de que él podría llevar a Junsu abajo de la montaña, dejarlo correr con los otros lobos como él pretendía, y entonces tener un lugar seguro para volver, debido a que Yoochun no estuviera por alguna razón, parecía una gran idea.
Hasta que pensó en los puntos en contra.
Junsu había vivido en una de esas cabañas durante muchos años de su vida. Yoochun no estaba seguro de cuál había compartido con su ex compañero, Jareth, pero Yoochun segurísimo que no quería llevarlo a cualquier casa que pasó a ser de su compañero. O ya sea la casa de Clyde.
Las casas de Jareth y Clyde pueden quemarse hasta los cimientos por lo que a mí respecta. Aún así, pensó que la idea de tener algunas casas debajo de la montaña sería bueno para Junsu, siendo un lobo que quería correr entre los árboles y todo eso. Habría buena caza para él y para los demás. Todo lo que Yoochun tenía que hacer era asegurarse de que construyó una flamante casa para Junsu, algo que no tuviera recuerdos de abuso del pasado ligados a ella.
―Debemos hacerlo
― dijo Yoochun.
― No estoy exactamente seguro cómo están las finanzas, pero si podemos pagar el préstamo, si los seres humanos entregarán la escritura, ¿por qué no? Kris sonrió.
―No necesitamos un préstamo, pero tendremos que tener cuidado con nuestros gastos por un tiempo, hacer más caza en lugar de compras de comestibles. Luego está el hecho de que una buena mayoría del Clan todavía se compone de dragones que no han tomado lobos por compañeros y tengamos alguna pelea en nuestras manos.
Quiero darle a Junsu esa casa. Incluso si no permanecían en ella todas las noches, o toda la noche, algo dentro de él quería darle al chico una casa en una propiedad donde él podría correr y cazar y perseguir y dejar que sus instintos se volvieran salvajes. ―Podríamos decir que algunos de los edificios y casas serán para acampar para los dragones que tomaron a lobos como compañeros ― dijo Yoochun ― Y podemos ofrecer para construir su propia casa allí también. Con el lago a un corto vuelo de distancia, creo que muchos de los padres con sus crías le darían la oportunidad de poder bajar y divertirse, también. Si haces esto para todo el Clan, entonces más personas deben estar a bordo. ―Esa es una buena idea ― dijo Kris ― Especialmente la parte sobre ofrecer a los otros la posibilidad de construir. Hay tanta tierra abajo allí que no debería ser un problema.
―Si conseguimos la tierra ― dijo Yoochun ―Me gustaría también construir una pequeña casa para Junsu. No quiero ir allí y alojarlo en cualquiera de las casas que ya están construidas. Hay demasiados malos recuerdos para él.
―Cameron, también ― dijo Yesung.
Chanyeol saltó.
―Sí, Baekhyun es fuerte y resistente y todo eso, pero no estoy seguro de que sería capaz de conseguir relajarse en cualquiera de esos lugares. Tengo dinero suficiente como para construir un nuevo hogar para nosotros dos.
Kris asintió con la cabeza.
―Estaba pensando lo mismo de Zitao. Podemos construir nuestras propias casas, cerca del lago. Cualquiera en el Clan que quiera bajar puede compartir las casas que ya existen. La mayoría de los dragones aquí no tiene ningún mal recuerdo asociado con las casas de allá abajo, por lo que pueden usarlas. ―¿Vas construir una casa para Junsu entonces? ― Chanyeol preguntó, una sonrisa grande y estúpida en su cara ― Bien por ti y buena idea. Espero que no te importe si te la robo.
Yoochun meneó la cabeza.
―Ve por ello. De todos modos, quiero darle un regalo para cuando le pida ser mi compañero. Yoochun consiguió bastantes palmadas en la espalda y felicitaciones por eso.
Todo el mundo sonrió y Kris incluso sirvió whisky. El buen humor en el aire era contagioso, y aunque Yoochun se sentía ya bastante bien, ahora sólo se sentía aún mejor. Bebió, dejando al líquido quemar hacia abajo por su garganta y calentar su vientre. Las sonrisas y felicitaciones, y preguntas sobre qué demonios le había llevado tanto tiempo, continuó durante otro par de minutos antes de que Yoochun tuvo que tomarlo en serio otra vez. ―Realmente, me estaba preguntando sobre las mordidas en el cuello. Eso me preocupa ― dijo Yoochun, sinceramente ― Él ya tiene cicatrices en ambos lados de su cuello. No sé si él me querrá dándole otra más.
Es cierto que la cicatriz de Clyde podría verse sólo si Yoochun miraba muy cerca, pero había visto a Junsu tratar de usar camisas de cuello alto lo suficiente como para ocultarla, para saber que el chico era autoconsciente sobre eso. Lo odiaba por él. Junsu no tenía ninguna razón para ser consciente de nada. Por supuesto, a pesar de que estaba rodeado por hombres que estaban todos acoplados a lobos, nadie tenía una idea real de lo que debería hacer. Algunas de las personas aquí incluso tenían mordidas en su cuello y le habían dado a sus propios compañeros la suya, pero nadie estaba seguro de lo que era apropiado cuando se trata de un caso tan delicado como el de Junsu.
―Pregúntale ― dijo Kris, brazos cruzados y mirando tan paciente y tan a cargo ― Pregúntale si quiere estar acoplado a ti y luego pregúntale si él quiere que pongas tus dientes en su cuello. Tal vez quiere. Estoy seguro que cualquier cicatriz que le des sería mejor que las que tiene. Tal vez si muerdes sobre la cicatriz de Clyde, la cubrirás y él no se molestará por ella más.
Eso era verdad, y algo que Yoochun honestamente no había siquiera pensado. Después de todo, aunque Junsu había llevado el cuello ocasional cuando al principio habían empezado a salir, él ahora llevaba camisas así mucho más después de ser traído a casa. Yoochun asintió y aceptó la idea simple pero brillante de sólo preguntar. Lo haría. Luego se aparearía con Junsu delante de todos, incluso de Baekhyun, con quien él estaba todavía medio cabreado. Decidido a tomar a su compañero, realmente poner ese plan en acción, acabaría con el mal humor de su lobo.
― No estoy exactamente seguro cómo están las finanzas, pero si podemos pagar el préstamo, si los seres humanos entregarán la escritura, ¿por qué no? Kris sonrió.
―No necesitamos un préstamo, pero tendremos que tener cuidado con nuestros gastos por un tiempo, hacer más caza en lugar de compras de comestibles. Luego está el hecho de que una buena mayoría del Clan todavía se compone de dragones que no han tomado lobos por compañeros y tengamos alguna pelea en nuestras manos.
Quiero darle a Junsu esa casa. Incluso si no permanecían en ella todas las noches, o toda la noche, algo dentro de él quería darle al chico una casa en una propiedad donde él podría correr y cazar y perseguir y dejar que sus instintos se volvieran salvajes. ―Podríamos decir que algunos de los edificios y casas serán para acampar para los dragones que tomaron a lobos como compañeros ― dijo Yoochun ― Y podemos ofrecer para construir su propia casa allí también. Con el lago a un corto vuelo de distancia, creo que muchos de los padres con sus crías le darían la oportunidad de poder bajar y divertirse, también. Si haces esto para todo el Clan, entonces más personas deben estar a bordo. ―Esa es una buena idea ― dijo Kris ― Especialmente la parte sobre ofrecer a los otros la posibilidad de construir. Hay tanta tierra abajo allí que no debería ser un problema.
―Si conseguimos la tierra ― dijo Yoochun ―Me gustaría también construir una pequeña casa para Junsu. No quiero ir allí y alojarlo en cualquiera de las casas que ya están construidas. Hay demasiados malos recuerdos para él.
―Cameron, también ― dijo Yesung.
Chanyeol saltó.
―Sí, Baekhyun es fuerte y resistente y todo eso, pero no estoy seguro de que sería capaz de conseguir relajarse en cualquiera de esos lugares. Tengo dinero suficiente como para construir un nuevo hogar para nosotros dos.
Kris asintió con la cabeza.
―Estaba pensando lo mismo de Zitao. Podemos construir nuestras propias casas, cerca del lago. Cualquiera en el Clan que quiera bajar puede compartir las casas que ya existen. La mayoría de los dragones aquí no tiene ningún mal recuerdo asociado con las casas de allá abajo, por lo que pueden usarlas. ―¿Vas construir una casa para Junsu entonces? ― Chanyeol preguntó, una sonrisa grande y estúpida en su cara ― Bien por ti y buena idea. Espero que no te importe si te la robo.
Yoochun meneó la cabeza.
―Ve por ello. De todos modos, quiero darle un regalo para cuando le pida ser mi compañero. Yoochun consiguió bastantes palmadas en la espalda y felicitaciones por eso.
Todo el mundo sonrió y Kris incluso sirvió whisky. El buen humor en el aire era contagioso, y aunque Yoochun se sentía ya bastante bien, ahora sólo se sentía aún mejor. Bebió, dejando al líquido quemar hacia abajo por su garganta y calentar su vientre. Las sonrisas y felicitaciones, y preguntas sobre qué demonios le había llevado tanto tiempo, continuó durante otro par de minutos antes de que Yoochun tuvo que tomarlo en serio otra vez. ―Realmente, me estaba preguntando sobre las mordidas en el cuello. Eso me preocupa ― dijo Yoochun, sinceramente ― Él ya tiene cicatrices en ambos lados de su cuello. No sé si él me querrá dándole otra más.
Es cierto que la cicatriz de Clyde podría verse sólo si Yoochun miraba muy cerca, pero había visto a Junsu tratar de usar camisas de cuello alto lo suficiente como para ocultarla, para saber que el chico era autoconsciente sobre eso. Lo odiaba por él. Junsu no tenía ninguna razón para ser consciente de nada. Por supuesto, a pesar de que estaba rodeado por hombres que estaban todos acoplados a lobos, nadie tenía una idea real de lo que debería hacer. Algunas de las personas aquí incluso tenían mordidas en su cuello y le habían dado a sus propios compañeros la suya, pero nadie estaba seguro de lo que era apropiado cuando se trata de un caso tan delicado como el de Junsu.
―Pregúntale ― dijo Kris, brazos cruzados y mirando tan paciente y tan a cargo ― Pregúntale si quiere estar acoplado a ti y luego pregúntale si él quiere que pongas tus dientes en su cuello. Tal vez quiere. Estoy seguro que cualquier cicatriz que le des sería mejor que las que tiene. Tal vez si muerdes sobre la cicatriz de Clyde, la cubrirás y él no se molestará por ella más.
Eso era verdad, y algo que Yoochun honestamente no había siquiera pensado. Después de todo, aunque Junsu había llevado el cuello ocasional cuando al principio habían empezado a salir, él ahora llevaba camisas así mucho más después de ser traído a casa. Yoochun asintió y aceptó la idea simple pero brillante de sólo preguntar. Lo haría. Luego se aparearía con Junsu delante de todos, incluso de Baekhyun, con quien él estaba todavía medio cabreado. Decidido a tomar a su compañero, realmente poner ese plan en acción, acabaría con el mal humor de su lobo.
CAPITULO 11
Junsu no estaba
totalmente seguro acerca de lo que tenía a Yoochun tan inquieto cuando llegó a
la cena ese día.
Ambos estaban sentados en el comedor principal, a lo largo de la mesa principal donde Kris se sentó con su compañero Zitao, en el centro y los otros guerreros y sus compañeros repartidos a lo largo de la mesa rectangular.
Estoy preocupado.
La idea de que algo podría molestar a Yoochun, y que no había nada que Junsu podría hacer para ayudar al hombre lo comió por dentro como si fuera ácido. No me gusta y no sé qué hacer... Yoochun pareció sorprendido y algo feliz, cuando Junsu se agachó y agarró su mano.
Junsu no miró a Yoochun a los ojos. Miró hacia abajo en su plato, usando su otra mano para sostener el tenedor y sólo fingió que él no había hecho nada fuera de lo común.
Todavía podía ver la forma en que Yoochun sonrió, sin embargo, desde la esquina de su ojo.
Luego, justo antes de que la cena terminara, Kris se levantó de su asiento y llamó para un anuncio.
Con una sonrisa de satisfacción en su rostro, dijo que él iba a hacer un intento de comprar la tierra que Clyde había abandonado antes de que cualquier otra persona, ser humano, hombre lobo, vampiro o lo que sea, pudiera poner sus manos sobre ella y comenzara una nueva serie de peleas por quién tenía el derecho de estar dónde.
Ambos estaban sentados en el comedor principal, a lo largo de la mesa principal donde Kris se sentó con su compañero Zitao, en el centro y los otros guerreros y sus compañeros repartidos a lo largo de la mesa rectangular.
Estoy preocupado.
La idea de que algo podría molestar a Yoochun, y que no había nada que Junsu podría hacer para ayudar al hombre lo comió por dentro como si fuera ácido. No me gusta y no sé qué hacer... Yoochun pareció sorprendido y algo feliz, cuando Junsu se agachó y agarró su mano.
Junsu no miró a Yoochun a los ojos. Miró hacia abajo en su plato, usando su otra mano para sostener el tenedor y sólo fingió que él no había hecho nada fuera de lo común.
Todavía podía ver la forma en que Yoochun sonrió, sin embargo, desde la esquina de su ojo.
Luego, justo antes de que la cena terminara, Kris se levantó de su asiento y llamó para un anuncio.
Con una sonrisa de satisfacción en su rostro, dijo que él iba a hacer un intento de comprar la tierra que Clyde había abandonado antes de que cualquier otra persona, ser humano, hombre lobo, vampiro o lo que sea, pudiera poner sus manos sobre ella y comenzara una nueva serie de peleas por quién tenía el derecho de estar dónde.
Hubo algunos
murmullos alrededor de las mesas sobre esto. No a todo el mundo parecía
gustarle la idea, pero había otros que estaban claramente asintiendo y
sonriendo.
Junsu realmente no podía oír ninguna voz por encima de la corriente constante de murmullos, pero él estaba dispuesto a apostar que algunos de los comentarios fueron a lo largo de las líneas de "bueno, ya era hora".
Entonces Kris hizo su anuncio de que él estaría utilizando algunas de las casas abandonadas que Clyde había dejado para los dragones y sus compañeros y, si cualquiera de los dragones que se había acoplado a lobos quería una, sólo necesitaban pedirla.
Junsu se tensó en eso, y él no estaba seguro de por qué. No era que él quisiera vivir en una de esas casas horribles. ¿Por qué mi pulso se disparó así? Miró a Yoochun.
Yoochun le sonrió suavemente, y habló, como si ya estuviera leyendo sus pensamientos.
―No te preocupes, sé que no quieres estar en ninguna de esas casas.
Junsu asintió, totalmente de acuerdo con él.
―Odio a ese lugar ― dijo tranquilamente.
Yoochun se inclinó y le besó en la cabeza.
Trajeron el postre.
Muchas de las personas dragón ignoraron todo a favor de preguntar a Kris más.
Yoochun se levantó de su asiento y trajo a Junsu un pequeño trozo de su favorito, tarta de queso y calabaza. El azúcar sin duda le hizo sentirse mucho mejor, aunque rápidamente se dio cuenta de la manera en que Yoochun no comía ningún postre en absoluto, así como la forma en que el hombre lo estaba mirando. Yoochun tenía la mejilla apoyada en el puño, mirando a Junsu como si fuera algo especial que admirar.
―¿Qué? ― preguntó Junsu, recogiendo lo último de su dulce y poniendo el tenedor en la boca. Tiró de él hacia fuera lentamente cuando se dio cuenta de la mirada en la cara de Yoochun, el profundo rubor, los párpados medio cerrados, no estaban desapareciendo.
Se fue haciendo más fuerte.
Había lujuria en esa mirada.
El cuerpo de Junsu respondió de la misma forma.
Quería ser tocado por Yoochun, ambos desnudos en la cama, cuerpo a cuerpo completamente enredados.
No había nada que le gustaba más en el mundo.
―Ven, te deseo ― dijo Yoochun, levantándose y tomando las manos de Junsu.
―¿No necesitas estar aquí? ― le preguntó Junsu, mirando al enjambre de personas que había rodeado a Kris.
―Él está bien. Eres la única persona con quien quiero hablar ahora mismo. Hablar. No quien estar. Esto era algo más que sexo e inmediatamente trajo la sensación de desgracia a Junsu. Intentó sacudir lejos esa preocupación estúpida, inútil. No tenía nada que temer, no había razón para permitir que su ansiedad aumentara.
Yoochun ya había probado ser amable y paciente. Lo que quería decir a Junsu seguramente no sería tan malo. No regresaron a sus habitaciones. Yoochun lo llevó a la pequeña área del jardín. Hacía frío allí y no había mucho ya creciendo gracias al cambio de temporada, pero era todavía bonito, aunque ahora estaba más oscuro.
―Siéntate aquí ― dijo Yoochun, haciéndole gestos a Junsu hacia un banco.
Junsu hizo como le dijeron, se sentó y miró para arriba a Yoochun. ―¿Está todo bien?
―Bien, bien, todo realmente bien ― dijo Yoochun, no mirando en nada en ese momento, no mirando a Trystan en absoluto. Él aclaró su garganta y paseó alrededor.
Junsu realmente no podía oír ninguna voz por encima de la corriente constante de murmullos, pero él estaba dispuesto a apostar que algunos de los comentarios fueron a lo largo de las líneas de "bueno, ya era hora".
Entonces Kris hizo su anuncio de que él estaría utilizando algunas de las casas abandonadas que Clyde había dejado para los dragones y sus compañeros y, si cualquiera de los dragones que se había acoplado a lobos quería una, sólo necesitaban pedirla.
Junsu se tensó en eso, y él no estaba seguro de por qué. No era que él quisiera vivir en una de esas casas horribles. ¿Por qué mi pulso se disparó así? Miró a Yoochun.
Yoochun le sonrió suavemente, y habló, como si ya estuviera leyendo sus pensamientos.
―No te preocupes, sé que no quieres estar en ninguna de esas casas.
Junsu asintió, totalmente de acuerdo con él.
―Odio a ese lugar ― dijo tranquilamente.
Yoochun se inclinó y le besó en la cabeza.
Trajeron el postre.
Muchas de las personas dragón ignoraron todo a favor de preguntar a Kris más.
Yoochun se levantó de su asiento y trajo a Junsu un pequeño trozo de su favorito, tarta de queso y calabaza. El azúcar sin duda le hizo sentirse mucho mejor, aunque rápidamente se dio cuenta de la manera en que Yoochun no comía ningún postre en absoluto, así como la forma en que el hombre lo estaba mirando. Yoochun tenía la mejilla apoyada en el puño, mirando a Junsu como si fuera algo especial que admirar.
―¿Qué? ― preguntó Junsu, recogiendo lo último de su dulce y poniendo el tenedor en la boca. Tiró de él hacia fuera lentamente cuando se dio cuenta de la mirada en la cara de Yoochun, el profundo rubor, los párpados medio cerrados, no estaban desapareciendo.
Se fue haciendo más fuerte.
Había lujuria en esa mirada.
El cuerpo de Junsu respondió de la misma forma.
Quería ser tocado por Yoochun, ambos desnudos en la cama, cuerpo a cuerpo completamente enredados.
No había nada que le gustaba más en el mundo.
―Ven, te deseo ― dijo Yoochun, levantándose y tomando las manos de Junsu.
―¿No necesitas estar aquí? ― le preguntó Junsu, mirando al enjambre de personas que había rodeado a Kris.
―Él está bien. Eres la única persona con quien quiero hablar ahora mismo. Hablar. No quien estar. Esto era algo más que sexo e inmediatamente trajo la sensación de desgracia a Junsu. Intentó sacudir lejos esa preocupación estúpida, inútil. No tenía nada que temer, no había razón para permitir que su ansiedad aumentara.
Yoochun ya había probado ser amable y paciente. Lo que quería decir a Junsu seguramente no sería tan malo. No regresaron a sus habitaciones. Yoochun lo llevó a la pequeña área del jardín. Hacía frío allí y no había mucho ya creciendo gracias al cambio de temporada, pero era todavía bonito, aunque ahora estaba más oscuro.
―Siéntate aquí ― dijo Yoochun, haciéndole gestos a Junsu hacia un banco.
Junsu hizo como le dijeron, se sentó y miró para arriba a Yoochun. ―¿Está todo bien?
―Bien, bien, todo realmente bien ― dijo Yoochun, no mirando en nada en ese momento, no mirando a Trystan en absoluto. Él aclaró su garganta y paseó alrededor.
Yoochun paró
justo enfrente de Junsu y luego se inclinó para mantener sus manos. Solo ese
pequeño gesto fue más que suficiente para calentar el corazón de Junsu.
Esto no iba a ser una noticia devastadora.
Lo que fuera, Junsu podría manejarlo.
Consiguió dar una sonrisa suave para su amante.
―Junsu ― dijo Yoochun, despejando su garganta una vez más ― No sé por qué nunca te lo he preguntado antes, los dioses saben que todos los demás chicos se acoplaron a su compañero en un tiempo récord, pero no sé, nunca te he preguntado antes, pero quiero preguntarte ahora.
Yoochun parpadeó unas cuantas veces, como si necesitara orientarse después de decir tanto.
El corazón de Junsu intentaba romper su camino a través de su pecho.
¿Preguntar? Preguntarme, ¿qué exactamente?
―Tal vez nunca te pregunté porque has tenido tan malas experiencias con compañeros y estar apareado. Supongo que sólo quería darte una relación donde no tuvieras que preocuparte por eso. Donde no tengas que sentir que inmediatamente fuiste sometido. Así que quiero que entiendas que lo entenderé si dices que no, si no estás listo. Está perfectamente bien conmigo. ―¿Qué quieres preguntar? La voz de Junsu sonaba demasiado tranquila incluso para sus propios oídos. Él no podía dejar de mirar la cara de Yoochun, la forma en que su boca estaba apretada en ese ceño torcido y cómo sus mejillas se estaban volviendo rojo brillante debido a las cosas que estaba diciendo. Junsu nunca había visto al guerrero tan expuesto, tan frágil. Él no debería estar viéndose frágil en absoluto. Él era fuerte y orgulloso, y una vez más parecía como si alguien que era un Alfa, en la personalidad, aunque no en la definición real, estaba sometiéndose para Junsu.
Esto no iba a ser una noticia devastadora.
Lo que fuera, Junsu podría manejarlo.
Consiguió dar una sonrisa suave para su amante.
―Junsu ― dijo Yoochun, despejando su garganta una vez más ― No sé por qué nunca te lo he preguntado antes, los dioses saben que todos los demás chicos se acoplaron a su compañero en un tiempo récord, pero no sé, nunca te he preguntado antes, pero quiero preguntarte ahora.
Yoochun parpadeó unas cuantas veces, como si necesitara orientarse después de decir tanto.
El corazón de Junsu intentaba romper su camino a través de su pecho.
¿Preguntar? Preguntarme, ¿qué exactamente?
―Tal vez nunca te pregunté porque has tenido tan malas experiencias con compañeros y estar apareado. Supongo que sólo quería darte una relación donde no tuvieras que preocuparte por eso. Donde no tengas que sentir que inmediatamente fuiste sometido. Así que quiero que entiendas que lo entenderé si dices que no, si no estás listo. Está perfectamente bien conmigo. ―¿Qué quieres preguntar? La voz de Junsu sonaba demasiado tranquila incluso para sus propios oídos. Él no podía dejar de mirar la cara de Yoochun, la forma en que su boca estaba apretada en ese ceño torcido y cómo sus mejillas se estaban volviendo rojo brillante debido a las cosas que estaba diciendo. Junsu nunca había visto al guerrero tan expuesto, tan frágil. Él no debería estar viéndose frágil en absoluto. Él era fuerte y orgulloso, y una vez más parecía como si alguien que era un Alfa, en la personalidad, aunque no en la definición real, estaba sometiéndose para Junsu.
―Quería
preguntarle si, por favor me harías el honor de pasar tu vida conmigo. Me
gustaría darte una de mis escamas y hacerte mi compañero. No quiero que lo
hagas por obligación tampoco. Si estás bien con eso, yo quisiera poner una
mordida en tu cuello para que tengas mi cicatriz allí en lugar de dos
cicatrices de gente que ni siquiera te gustaban.
Yoochun apartó la mirada lejos de los ojos de Junsu en algún momento durante ese discurso. No haciendo contacto con los ojos otra vez durante varios segundos, y aún entonces, Junsu todavía aún no había respondido.
Es el choque.
Tiene que ser eso.
Él miró fijamente en la cara de Yoochun, su rostro hermoso y magnífico. Los ojos del hombre eran tan amplios y abiertos, y en ese momento, Junsu sabía seguro que Yoochun estaba diciendo la verdad.
Estaría bien con él si Junsu decía que no.
Y aunque estaba en la punta de su lengua para hacer justamente eso, para pedir más tiempo, él encontró que no podía.
No por culpa o por dar a Yoochun el gusto, sino que Junsu deseó el título de compañero. Quiero estar acoplado a este hombre y a nadie más. La revelación, como un soplo de aire fresco después de casi ahogarse, hizo la garganta de Junsu cerrarse y su pecho hincharse. Él aspiró, respirando profundamente mientras sus ojos ardían, y él no podía dejar de mirar a Yoochun, no podía hablar, pero él podía asentir con su cabeza. Una y otra vez y otra vez. Finalmente, tuvo que apartar la mirada lejos de él, aunque sólo fuera para restregar su mano sobre los ojos, pero él todavía asintió con la cabeza.
―¿Es un sí? ¿Estás diciendo que sí? ― Yoochun sonaba tan ansioso.
Junsu tuvo que darle una confirmación verbal.
Junsu miró de vuelta al hombre, sabiendo lo mal que debería verse en ese momento y asintió otra vez.
―Sí ― dijo, croando la palabra como una rana.
La felicidad, la luz total que brillaba detrás de los ojos de Yoochun, era más brillante que cualquier cosa que Junsu había visto en su vida.
Le llenó de felicidad, alegría y esperanza, esos mismos sentimientos cálidos y cosquilleando que hicieron el calor de su cuerpo aumentar, al igual que lo que había sucedido la primera vez que puso los ojos sobre Yoochun, la primera vez que sostuvo la mano del hombre y sus dedos se entrelazaron juntos. Igual que la primera vez que se había dejado besar por Yoochun y entonces permitió a Yoochun tocarlo, incluso si hubiera sido sólo por encima de su ropa.
Era esa misma sensación exacta.
Junsu estaba tan absolutamente más allá de feliz que todavía podía sentir las cosas así, que no estaba roto, que su cuerpo se sentía como si él no podría contener nada de eso. Rebosante de emoción y energía repentina, Junsu abrió sus brazos y los echó al cuello de Yoochun.
Yoochun escupió una risa cuando lo atrapó, ambos casi cayendo al suelo cuando Junsu se había lanzado desde la mesa pequeña al regazo de su futuro compañero.
Yoochun lo quería como compañero.
Pensaba que Junsu era digno de ser un compañero, y Junsu amó a este hombre tanto que estaba dispuesto a darle una oportunidad.
Quería ser lo suficientemente bueno para Yoochun, para probarse a sí mismo que podría ser lo suficientemente bueno.
―No... No te arrepentirás ― dijo Junsu.
Yoochun se echó a reír.
―¿Arrepentirme? Bueno, no creo que pudiera, pero te prometo lo mismo. Voy a hacerte el hombre más feliz del planeta. Lo juro por Dios, juro que lo haré.
Fue interesante cómo Yoochun no sabía que no tenía que aparearse con Junsu para hacerle el hombre más feliz del planeta.
Junsu ya era el hombre más feliz sobre la tierra sólo estando con Yoochun, compartiendo la habitación con él, esperando que el hombre acudiera para almorzar. Esta felicidad que sentía, ahora mismo, eso, bien, era otra cosa que no podía nombrar.
Él no podía compararlo con nada porque estaba seguro que estaba en su propia categoría. Junsu, un poco más impaciente de lo que él normalmente habría sido, comenzó a besar el lado del cuello de Yoochun. Puso sus labios sobre cualquier pedazo de piel expuesta. Él no podía obtener suficiente, y se movió por todas partes, a lo largo de la parte delantera del cuello de Yoochun, sobre la manzana de Adán y sobre la raya áspera de la mandíbula del hombre.
Cuando Junsu se quedó sin espacio para poner su boca, empezó a tirar a un lado la camisa de Yoochun, buscando más, intentando conseguir el hombro del hombre, su clavícula. Quería nada más que tocar y ser tocado en ese momento.
Aunque Junsu amaba la sensación de ser tocado, y tener relaciones sexuales con Yoochun, incluso fue lo suficientemente honesto consigo mismo al reconocer que era raramente así de ansioso.
Y hombre, estaba muy ansioso.
Le gustaba eso.
Le gustaba saber que Jareth no lo había arruinado para alguien que realmente amaba.
―Quiero estar contigo, ahora mismo, por favor ― dijo Junsu, ya tirando hacia arriba en el dobladillo de la camisa de Yoochun, casi rasgándola en la costura.
Yoochun se echó a reír.
―Voy a terminar sin camisas si sigues haciendo eso.
Junsu inmediatamente se volvió un poco más suave.
―Lo siento.
―No lo sientas ― dijo Yoochun, sus ojos entornados, las manos sobre las muñecas de Junsu ― Confía en mí, es muy sexy. Sólo voy a tener que advertirte si llevo una camisa favorita. Ésta puedes destrozarla.
Yoochun apartó la mirada lejos de los ojos de Junsu en algún momento durante ese discurso. No haciendo contacto con los ojos otra vez durante varios segundos, y aún entonces, Junsu todavía aún no había respondido.
Es el choque.
Tiene que ser eso.
Él miró fijamente en la cara de Yoochun, su rostro hermoso y magnífico. Los ojos del hombre eran tan amplios y abiertos, y en ese momento, Junsu sabía seguro que Yoochun estaba diciendo la verdad.
Estaría bien con él si Junsu decía que no.
Y aunque estaba en la punta de su lengua para hacer justamente eso, para pedir más tiempo, él encontró que no podía.
No por culpa o por dar a Yoochun el gusto, sino que Junsu deseó el título de compañero. Quiero estar acoplado a este hombre y a nadie más. La revelación, como un soplo de aire fresco después de casi ahogarse, hizo la garganta de Junsu cerrarse y su pecho hincharse. Él aspiró, respirando profundamente mientras sus ojos ardían, y él no podía dejar de mirar a Yoochun, no podía hablar, pero él podía asentir con su cabeza. Una y otra vez y otra vez. Finalmente, tuvo que apartar la mirada lejos de él, aunque sólo fuera para restregar su mano sobre los ojos, pero él todavía asintió con la cabeza.
―¿Es un sí? ¿Estás diciendo que sí? ― Yoochun sonaba tan ansioso.
Junsu tuvo que darle una confirmación verbal.
Junsu miró de vuelta al hombre, sabiendo lo mal que debería verse en ese momento y asintió otra vez.
―Sí ― dijo, croando la palabra como una rana.
La felicidad, la luz total que brillaba detrás de los ojos de Yoochun, era más brillante que cualquier cosa que Junsu había visto en su vida.
Le llenó de felicidad, alegría y esperanza, esos mismos sentimientos cálidos y cosquilleando que hicieron el calor de su cuerpo aumentar, al igual que lo que había sucedido la primera vez que puso los ojos sobre Yoochun, la primera vez que sostuvo la mano del hombre y sus dedos se entrelazaron juntos. Igual que la primera vez que se había dejado besar por Yoochun y entonces permitió a Yoochun tocarlo, incluso si hubiera sido sólo por encima de su ropa.
Era esa misma sensación exacta.
Junsu estaba tan absolutamente más allá de feliz que todavía podía sentir las cosas así, que no estaba roto, que su cuerpo se sentía como si él no podría contener nada de eso. Rebosante de emoción y energía repentina, Junsu abrió sus brazos y los echó al cuello de Yoochun.
Yoochun escupió una risa cuando lo atrapó, ambos casi cayendo al suelo cuando Junsu se había lanzado desde la mesa pequeña al regazo de su futuro compañero.
Yoochun lo quería como compañero.
Pensaba que Junsu era digno de ser un compañero, y Junsu amó a este hombre tanto que estaba dispuesto a darle una oportunidad.
Quería ser lo suficientemente bueno para Yoochun, para probarse a sí mismo que podría ser lo suficientemente bueno.
―No... No te arrepentirás ― dijo Junsu.
Yoochun se echó a reír.
―¿Arrepentirme? Bueno, no creo que pudiera, pero te prometo lo mismo. Voy a hacerte el hombre más feliz del planeta. Lo juro por Dios, juro que lo haré.
Fue interesante cómo Yoochun no sabía que no tenía que aparearse con Junsu para hacerle el hombre más feliz del planeta.
Junsu ya era el hombre más feliz sobre la tierra sólo estando con Yoochun, compartiendo la habitación con él, esperando que el hombre acudiera para almorzar. Esta felicidad que sentía, ahora mismo, eso, bien, era otra cosa que no podía nombrar.
Él no podía compararlo con nada porque estaba seguro que estaba en su propia categoría. Junsu, un poco más impaciente de lo que él normalmente habría sido, comenzó a besar el lado del cuello de Yoochun. Puso sus labios sobre cualquier pedazo de piel expuesta. Él no podía obtener suficiente, y se movió por todas partes, a lo largo de la parte delantera del cuello de Yoochun, sobre la manzana de Adán y sobre la raya áspera de la mandíbula del hombre.
Cuando Junsu se quedó sin espacio para poner su boca, empezó a tirar a un lado la camisa de Yoochun, buscando más, intentando conseguir el hombro del hombre, su clavícula. Quería nada más que tocar y ser tocado en ese momento.
Aunque Junsu amaba la sensación de ser tocado, y tener relaciones sexuales con Yoochun, incluso fue lo suficientemente honesto consigo mismo al reconocer que era raramente así de ansioso.
Y hombre, estaba muy ansioso.
Le gustaba eso.
Le gustaba saber que Jareth no lo había arruinado para alguien que realmente amaba.
―Quiero estar contigo, ahora mismo, por favor ― dijo Junsu, ya tirando hacia arriba en el dobladillo de la camisa de Yoochun, casi rasgándola en la costura.
Yoochun se echó a reír.
―Voy a terminar sin camisas si sigues haciendo eso.
Junsu inmediatamente se volvió un poco más suave.
―Lo siento.
―No lo sientas ― dijo Yoochun, sus ojos entornados, las manos sobre las muñecas de Junsu ― Confía en mí, es muy sexy. Sólo voy a tener que advertirte si llevo una camisa favorita. Ésta puedes destrozarla.
―¿Puedo?
―Definitivamente. Muéstrame algo de esa fuerza de hombre lobo. Junsu mordió una sonrisa, que sabía que le hacía parecer tan completamente tonto, pero él hizo como le dijeron de todos modos, como si ahora fuera incapaz de retener el impulso ineludible de ser salvaje y alocado. Su fuerza estaba en ninguna parte cerca de la de un guerrero dragón, pero él rasgaría la camisa bastante bien.
Yoochun se echó a reír, y la luz en sus ojos cambió.
La alegría no lo dejó, pero hizo crecer la lujuria del hombre. ―¿Quieres que te arranque la ropa también? ― preguntó.
Él siempre preguntaba, como si le preocupara que cualquier cosa que hiciera que fuera demasiado repentino o áspero pudiera asustar a Junsu lejos de él para siempre.
Junsu apreciaba la pregunta.
Él no estaba ya en un lugar donde Yoochun sólo podría asustar a Junsu, incluso tirarlo sobre su hombro y lanzarlo en la cama para una ronda de hacer el amor. El necesitaba prepararse para eso, pero estaba esperanzado para el día cuando Yoochun no necesitaría preguntar más, cuando podría ser tan espontáneo como le gustaba con Junsu, y todo sería aceptable.
―Sí, arráncamela. Hazlo ― dijo Junsu, esas ganas de dejarse llevar seguían corriendo fuertes dentro de él.
Yoochun hizo como le dijeron.
Entonces se dio cuenta de donde estaban.
―Uh, tal vez debo llevarte de regreso a nuestra habitación.
―Definitivamente. Muéstrame algo de esa fuerza de hombre lobo. Junsu mordió una sonrisa, que sabía que le hacía parecer tan completamente tonto, pero él hizo como le dijeron de todos modos, como si ahora fuera incapaz de retener el impulso ineludible de ser salvaje y alocado. Su fuerza estaba en ninguna parte cerca de la de un guerrero dragón, pero él rasgaría la camisa bastante bien.
Yoochun se echó a reír, y la luz en sus ojos cambió.
La alegría no lo dejó, pero hizo crecer la lujuria del hombre. ―¿Quieres que te arranque la ropa también? ― preguntó.
Él siempre preguntaba, como si le preocupara que cualquier cosa que hiciera que fuera demasiado repentino o áspero pudiera asustar a Junsu lejos de él para siempre.
Junsu apreciaba la pregunta.
Él no estaba ya en un lugar donde Yoochun sólo podría asustar a Junsu, incluso tirarlo sobre su hombro y lanzarlo en la cama para una ronda de hacer el amor. El necesitaba prepararse para eso, pero estaba esperanzado para el día cuando Yoochun no necesitaría preguntar más, cuando podría ser tan espontáneo como le gustaba con Junsu, y todo sería aceptable.
―Sí, arráncamela. Hazlo ― dijo Junsu, esas ganas de dejarse llevar seguían corriendo fuertes dentro de él.
Yoochun hizo como le dijeron.
Entonces se dio cuenta de donde estaban.
―Uh, tal vez debo llevarte de regreso a nuestra habitación.
CAPITULO 12
Yoochun rasgó la
camisa de Junsu justo fuera de su pecho y hombros, convirtiéndola en poco más
que harapos, arrancándola completamente cuando volvió a su habitación donde no
había ojos indiscretos que pudieran verlos.
Eso fue bueno.
La mirada en los ojos de Junsu, esa luz ansiosa porque que quería más, dijo a Yoochun que lo que había hecho estaba bien. Una camisa rasgada no iba a asustarlo. Había estado un poco más preocupado por estas cosas desde el incidente donde él había despertado a Junsu asustándolo y Junsu le había golpeado.
Eso era bueno.
Estaban mejorando, y se alegró de que su compañero todavía podía disfrutar de esto, que Junsu confiaba lo suficiente para querer hacer esto.
―Te amo, ¿lo sabes? – dijo Yoochun.
Junsu asintió, el rubor floreció en su rostro.
Es tan mono. Es completamente adorable cuando se ruboriza . Realmente debería haber sido un pecado. Bueno, Yoochun le dijo a su polla dolorida que esperara, que fuera paciente, para que pudiera inclinarse hacia abajo y presionar un beso en la boca rosada de Junsu.
― Mmm ― dijo Junsu, gimiendo levemente cuando sus bocas se tocaron y entonces naturalmente se separaron uno del otro.
Eso fue bueno.
La mirada en los ojos de Junsu, esa luz ansiosa porque que quería más, dijo a Yoochun que lo que había hecho estaba bien. Una camisa rasgada no iba a asustarlo. Había estado un poco más preocupado por estas cosas desde el incidente donde él había despertado a Junsu asustándolo y Junsu le había golpeado.
Eso era bueno.
Estaban mejorando, y se alegró de que su compañero todavía podía disfrutar de esto, que Junsu confiaba lo suficiente para querer hacer esto.
―Te amo, ¿lo sabes? – dijo Yoochun.
Junsu asintió, el rubor floreció en su rostro.
Es tan mono. Es completamente adorable cuando se ruboriza . Realmente debería haber sido un pecado. Bueno, Yoochun le dijo a su polla dolorida que esperara, que fuera paciente, para que pudiera inclinarse hacia abajo y presionar un beso en la boca rosada de Junsu.
― Mmm ― dijo Junsu, gimiendo levemente cuando sus bocas se tocaron y entonces naturalmente se separaron uno del otro.
Junsu tendía a
ser un poco pasivo, por lo que siempre fue una agradable sorpresa cuando
Yoochun encontró la lengua del hombre empujando de vuelta, tratando de
conseguirse dentro de su boca en lugar de al revés. Yoochun luchó contra una sonrisa,
pero todavía sonreía estúpidamente en su cabeza.
Le gustaba esto.
Con cualquier otro amante pudo haber sido una competición para ver quién conseguía dominar a quién, pero porque Junsu siempre se ofreció a sí mismo tan libremente, durante las pocas veces cuando quería ser un poco dominante, Yoochun sólo lo permitió.
Dio la bienvenida y lo disfrutaba.
Suavemente chupaba la lengua de Junsu, empujando la suya propia contra él, como si las dos tuvieran su propia forma especial de decir hola. Mientras, disfrutaba de la sensación de los gemidos de Junsu vibrando a través de su lengua, la manera en que Junsu se aferraba a él, sus manos sobre los hombros de Yoochun y luego deslizándolas alrededor de su espalda.
Yoochun quería más.
Él empujó con cuidado su rodilla entre las piernas de Junsu, sintiendo la dura longitud de su erección presionando contra su muslo.
Ahora Yoochun gimió.
Quería caer de rodillas y adorar la polla de Junsu.
Una de sus más favoritas cosas para hacer en la cama, especialmente desde que descubrió que fue un gran gesto para los otros hombres lobo.
El agarre de Junsu en la espalda de Yoochun se convirtió en apenas un poco más áspero.
Sus garras estaban empezando a salir, Yoochun podría decirlo sólo porque su piel estaba empezando a picar. Mucho. Se encogió y se alejó del beso.
―¿Qué pasa?― Junsu preguntó y luego miró a los hombros de Yoochun, sus ojos ensanchándose ligeramente
― Lo siento ― dijo, apartando sus manos lejos ― ¿Te duele?
―Un poco, pero definitivamente no es suficiente para arruinar el estado de ánimo. Voy a levantarte ahora ― dijo Yoochun, ofreciendo a Junsu la advertencia habitual antes de que él lo hiciera. El grito de asombro que vino de la boca de Junsu cuando él fue levantado en el aire estilo novia fue maravilloso. Yoochun nunca iba a cansarse de eso, y comenzó a caminar con Junsu hasta a la cama. Junsu dejó ir el tema. Habían tenido esta discusión antes. Si Yoochun fuera lastimado alguna vez accidentalmente, ya sea porque Junsu tenía pánico o algo de su lobo había salido, entonces necesitaba saber que cuando Yoochun lo perdonaba, o dijo que no estaba lastimado, él quería decir esas palabras. Yoochun colocaba el bienestar de Junsu demasiado alto en la lista de prioridades para actuar demasiado machista. Si estaba herido, iba a decirlo. De lo contrario, él podría manejar cualquier pequeña protuberancia y rozaduras que vinieron en el camino de su relación.
―Todavía quiero poner vendas en tus arañazos, pero después de terminar ― dijo Junsu, como una ocurrencia tardía.
―No puedo esperar para eso ― dijo Yoochun.
La idea de Junsu jugando a la enfermera con él fue siempre un poco extraño por cómo lo encendía y no podía contenerse.
Junsu no pareció averiguar eso tampoco.
Su ceño confundido fue suficiente para que Yoochun no pudiera dejar de reír.
Los llevó a la cama rápidamente, complacido cuando la mano de Junsu - sin las garras esta vez - vino detrás del cuello de Yoochun, tirándolo hacia abajo para un beso mientras se movían y retorcían su camino hacia el colchón. Sus caderas aún vestidas inmediatamente se unieron, como si sus pollas no pudieran incluso esperar a desnudarse, entonces tuvieron que empezar a joderse en seco mutuamente.
Junsu lanzó su cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello largo, y las cicatrices de mordida de las que era tan autoconsciente. Él no parecía recordar que estaban allí en ese momento y gimió y jadeó para respirar.
―Sí, Yoochun ― dijo él en un pequeño suspiro, empujando sus caderas de vuelta contra las de Yoochun ― Solo así. Justo así. ¿Cómo podría pone r fin a lo que estamos haciendo para tomar m e el tiempo para terminar de desnudar m e cuando Junsu habla tan dulcemente? No le importaba. Estaba totalmente bien si ellos se venían simplemente así y no hubiera otra cosa. Él solamente se preocupaba sobre cuánto disfrutaría Junsu. No importaba cómo lo hicieron.
Yoochun continuó moviéndose, rodando sus caderas, gruñendo mientras su polla empujaba contra el algodón de sus pantalones vaqueros, pre-semen haciendo una fría y mojada mancha debajo.
―¿Así? ― preguntó, casi gruñendo la palabra.
Junsu asintió con la cabeza, cerrando los ojos un poco mientras mordía sus labios. Este fue otro de los acuerdos. Si a Junsu no le gustaba lo que estaba sucediendo, entonces todo lo que tenía que hacer era decirlo y lo dejarían.
Era la única forma para Yoochun de saber con certeza que no estaba presionando o forzando nada, sin querer. Aunque Junsu afirmó que le gustaba todo lo que hicieron en la cama juntos, a veces era simplemente difícil decirlo, basado solo en la expresión en su rostro. Pero luego las cejas de Junsu se relajaron, y aunque sus ojos todavía se cerraron, él suspiró. El hombre apenas abrió los ojos una vez más antes de que él estuviera presionando su cara contra la cueva del hombro y cuello de Yoochun. El cuerpo ya caliente e incómodo de Yoochun se calentó aún más.
Se sentía como si Junsu le estuviera abrazando, y entonces sintió la presión suave de la boca de Junsu contra su cuello, sus hombros, así como la mano de Junsu se movió hacia abajo y alrededor, pellizcando y apretando los pezones de Yoochun.
Le gustaba esto.
Con cualquier otro amante pudo haber sido una competición para ver quién conseguía dominar a quién, pero porque Junsu siempre se ofreció a sí mismo tan libremente, durante las pocas veces cuando quería ser un poco dominante, Yoochun sólo lo permitió.
Dio la bienvenida y lo disfrutaba.
Suavemente chupaba la lengua de Junsu, empujando la suya propia contra él, como si las dos tuvieran su propia forma especial de decir hola. Mientras, disfrutaba de la sensación de los gemidos de Junsu vibrando a través de su lengua, la manera en que Junsu se aferraba a él, sus manos sobre los hombros de Yoochun y luego deslizándolas alrededor de su espalda.
Yoochun quería más.
Él empujó con cuidado su rodilla entre las piernas de Junsu, sintiendo la dura longitud de su erección presionando contra su muslo.
Ahora Yoochun gimió.
Quería caer de rodillas y adorar la polla de Junsu.
Una de sus más favoritas cosas para hacer en la cama, especialmente desde que descubrió que fue un gran gesto para los otros hombres lobo.
El agarre de Junsu en la espalda de Yoochun se convirtió en apenas un poco más áspero.
Sus garras estaban empezando a salir, Yoochun podría decirlo sólo porque su piel estaba empezando a picar. Mucho. Se encogió y se alejó del beso.
―¿Qué pasa?― Junsu preguntó y luego miró a los hombros de Yoochun, sus ojos ensanchándose ligeramente
― Lo siento ― dijo, apartando sus manos lejos ― ¿Te duele?
―Un poco, pero definitivamente no es suficiente para arruinar el estado de ánimo. Voy a levantarte ahora ― dijo Yoochun, ofreciendo a Junsu la advertencia habitual antes de que él lo hiciera. El grito de asombro que vino de la boca de Junsu cuando él fue levantado en el aire estilo novia fue maravilloso. Yoochun nunca iba a cansarse de eso, y comenzó a caminar con Junsu hasta a la cama. Junsu dejó ir el tema. Habían tenido esta discusión antes. Si Yoochun fuera lastimado alguna vez accidentalmente, ya sea porque Junsu tenía pánico o algo de su lobo había salido, entonces necesitaba saber que cuando Yoochun lo perdonaba, o dijo que no estaba lastimado, él quería decir esas palabras. Yoochun colocaba el bienestar de Junsu demasiado alto en la lista de prioridades para actuar demasiado machista. Si estaba herido, iba a decirlo. De lo contrario, él podría manejar cualquier pequeña protuberancia y rozaduras que vinieron en el camino de su relación.
―Todavía quiero poner vendas en tus arañazos, pero después de terminar ― dijo Junsu, como una ocurrencia tardía.
―No puedo esperar para eso ― dijo Yoochun.
La idea de Junsu jugando a la enfermera con él fue siempre un poco extraño por cómo lo encendía y no podía contenerse.
Junsu no pareció averiguar eso tampoco.
Su ceño confundido fue suficiente para que Yoochun no pudiera dejar de reír.
Los llevó a la cama rápidamente, complacido cuando la mano de Junsu - sin las garras esta vez - vino detrás del cuello de Yoochun, tirándolo hacia abajo para un beso mientras se movían y retorcían su camino hacia el colchón. Sus caderas aún vestidas inmediatamente se unieron, como si sus pollas no pudieran incluso esperar a desnudarse, entonces tuvieron que empezar a joderse en seco mutuamente.
Junsu lanzó su cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello largo, y las cicatrices de mordida de las que era tan autoconsciente. Él no parecía recordar que estaban allí en ese momento y gimió y jadeó para respirar.
―Sí, Yoochun ― dijo él en un pequeño suspiro, empujando sus caderas de vuelta contra las de Yoochun ― Solo así. Justo así. ¿Cómo podría pone r fin a lo que estamos haciendo para tomar m e el tiempo para terminar de desnudar m e cuando Junsu habla tan dulcemente? No le importaba. Estaba totalmente bien si ellos se venían simplemente así y no hubiera otra cosa. Él solamente se preocupaba sobre cuánto disfrutaría Junsu. No importaba cómo lo hicieron.
Yoochun continuó moviéndose, rodando sus caderas, gruñendo mientras su polla empujaba contra el algodón de sus pantalones vaqueros, pre-semen haciendo una fría y mojada mancha debajo.
―¿Así? ― preguntó, casi gruñendo la palabra.
Junsu asintió con la cabeza, cerrando los ojos un poco mientras mordía sus labios. Este fue otro de los acuerdos. Si a Junsu no le gustaba lo que estaba sucediendo, entonces todo lo que tenía que hacer era decirlo y lo dejarían.
Era la única forma para Yoochun de saber con certeza que no estaba presionando o forzando nada, sin querer. Aunque Junsu afirmó que le gustaba todo lo que hicieron en la cama juntos, a veces era simplemente difícil decirlo, basado solo en la expresión en su rostro. Pero luego las cejas de Junsu se relajaron, y aunque sus ojos todavía se cerraron, él suspiró. El hombre apenas abrió los ojos una vez más antes de que él estuviera presionando su cara contra la cueva del hombro y cuello de Yoochun. El cuerpo ya caliente e incómodo de Yoochun se calentó aún más.
Se sentía como si Junsu le estuviera abrazando, y entonces sintió la presión suave de la boca de Junsu contra su cuello, sus hombros, así como la mano de Junsu se movió hacia abajo y alrededor, pellizcando y apretando los pezones de Yoochun.
Bueno, quizás
entonces le importaba sobre cómo él se venía porque Yoochun de repente pensaba
que no podía retenerse.
Realmente quería estar dentro de Junsu.
Cuando el movimiento de las caderas de Yoochun se detuvo, Junsu fue el primero en hablar.
―¿Qué pasa?
―Nada ― Yoochun meneó la cabeza, enganchando los dedos en la cintura de los pantalones de Junsu ― ¿Podemos ir más lejos? Realmente quiero estar dentro de ti.
La nuez de Junsu batía fuertemente, y luego asintió. Gracias a los dioses.
Yoochun colocó un beso rápido más en la boca de Yoochun antes de tirar de los pantalones vaqueros del chico de sus caderas delgadas. Él ni siquiera tenía que desabotonarle el botón metálico o tirar hacia abajo la cremallera. Él sacó los boxers negros de Junsu, mirando con impaciencia mientras su polla dura saltó inmediatamente curvada hasta su ombligo y libre. Yoochun no pudo resistir. Se inclinó hacia abajo y presionó su boca alrededor de la cabeza. Junsu aspiró una suave respiración, su cuerpo, liberando un agradable escalofrío mientras sus manos encontraron su camino en el pelo corto de Yoochun, los dedos arañando a través de su cuero cabelludo con la cantidad justa de presión.
A Yoochun siempre le gustó eso.
―¡ Nnngh ! ― dijo Junsu, y cuando Yoochun miró, la cabeza del hombre más pequeño fue lanzada hacia atrás, su pecho levantado. Y luego se desplomó hacia abajo, la columna sobre la cama mientras miraba en Yoochun ― ¿Estás parando?
―No ― dijo Yoochun con una sonrisa ― Sólo necesitaba hacerlo realmente rápido, perdón por provocar.
Junsu lo miró. ―Sin provocación ― dijo él.
―Quieres que te folle rápido, ¿eh? ― preguntó Yoochun. ―Sí ― dijo Junsu.
―Eso es justo lo que quería oír ― dijo Yoochun. Él empujó sus pantalones abajo, saboreando la sensación de su polla libre del encierro de sus pantalones vaqueros por una fracción de segundo, antes que la molestia de estar tan malditamente cerca llegara a ser demasiado para él.
Yoochun alcanzó la mesita de noche y abrió el cajón. Inmediatamente no pudo encontrar el lubricante, y él estaba demasiado impaciente para buscarlo. ¿T al vez lo dejé en el baño después de la última vez? Entonces sólo cogió el tarro de crema para manos y decidió que sería lo suficientemente bueno.
―Separa tus piernas para mí ― dijo Yoochun, pero él no necesitaba porque Junsu ya estaba haciéndolo, exponiéndose e invitando a Yoochun más cerca. Yoochun había torcido la tapa del frasco y la lanzó, sin importarle donde aterrizó mientras él recogió una cantidad saludable de la crema. Él cubrió el culo de Junsu con ella, parando al segundo que Junsu silbó.
―¿Estás bien?
―Todo bien, está frío.
―Oh, perdón ― dijo Yoochun, pero él no pudo evitar sonreír, que Junsu devolvió.
Yoochun extendió la crema alrededor del agujero fruncido de Junsu y luego lo hizo una y otra vez. Él deseó estar absolutamente seguro que su decisión de utilizar este material no causaría a Junsu cualquier dolor, aunque Yoochun había tenido unos pocos amantes que habían estado impacientes, y cosas como esta tienden a funcionar. Yoochun observó la cara de Junsu cuidadosamente cuando él empujó dentro un dedo. Las mejillas de Junsu se volvieron más oscuras con su rubor, su boca abierta caída, jadeó y abrió la boca para respirar.
Es tan sexy ...
―¿Todo bien?
Junsu asintió con la cabeza.
―¿Puedo añadir otro dedo?
Él asintió otra vez.
Yoochun sabía que había algunas cosas que probablemente no tenía que preguntar tanto, pero había llegado a ser un hábito ahora y desde que mantenía a Junsu cómodo y sintiéndose seguro, entonces importaba. Yoochun empujó dentro un segundo dedo, observando la forma en que el cuerpo de Junsu se tensó, como generalmente lo hizo, antes de relajarse. El chico no era virgen, pero habían sido años desde que había tenido sexo con alguien antes de Yoochun. Él estaba todavía acostumbrándose al estiramiento y la quemadura. ―¿Quieres cambiar de posición? ― preguntó Yoochun. Junsu asintió con la cabeza.
—Sí. Creo que quiero estar sobre mis manos y las rodillas.
Yoochun tomó una respiración profunda a través de su nariz, apenas siendo capaz de contener la lujuria que una imagen así trajo a su cerebro.
¿Junsu sobre sus manos y las rodillas? Generalmente no le gustaba esa posición, prefería algo más íntimo y cercano, como cara a cara o tener a Yoochun en cucharita detrás de él mientras que estaban ambos en sus lados. Yoochun lo besó, retirando suavemente sus dedos y luego hacia atrás.
―Vale.
Junsu se movió, apoyando las manos debajo de él y suspirando cuando Yoochun puso su palma contra la espalda lisa de Junsu y volvió sus dedos a lo que habían estado haciendo.
Junsu cerró los ojos y suspiró cuando él fue penetrado, y Yoochun vio la forma en que sus manos se apoderaron de las sábanas debajo. Las garras se estaban formando. Junsu iba probablemente a hacer un par de agujeros en la colcha, y eso estaba perfectamente bien.
Yoochun quería verlo, realmente.
—Así es, mi amor, te ves tan bien ― dijo Yoochun, animándolo y encantado con todo, en general, cuando Junsu empezó a bombear sus caderas hacia atrás contra los dedos de Yoochun.
―Justo ahí ― dijo él, gimiendo.
—¿Aquí? — Yoochun empujó sus dedos otra vez, sabiendo que estaba tocando la próstata de Junsu, siendo capaz de sentir el nudo minúsculo dentro pero todavía queriendo provocar.
Junsu realmente giró su cabeza y le gruñó. Los ojos del
Junsu cambiaron.
Yoochun los había visto convertirse en ese dorado de lobo una vez antes, y cada vez que lo vio, su sangre fluyó más caliente y más gruesa y siempre hacia el sur.
Dioses.
―No más burlas ― dijo Junsu.
Yoochun quitó sus dedos.
―Vale, vale ― dijo él.
Tenía que hacer algo ahora de todos modos. Se hacía difícil de retener, y él quería estar dentro de su compañero.
Mi compañero.
Yoochun retrocedió, sus dedos agarrando más crema de manos y cubriendo su polla.
Junsu se echó a reír.
―No creo que podamos prestar eso a nadie después de esto.
Yoochun bufó una risa propia.
―Joder, no pensé en eso. Supongo que esto significa que no la usaremos para la piel seca tampoco.
Junsu realmente comenzó a reír.
Su risa es preciosa .
Realmente quería estar dentro de Junsu.
Cuando el movimiento de las caderas de Yoochun se detuvo, Junsu fue el primero en hablar.
―¿Qué pasa?
―Nada ― Yoochun meneó la cabeza, enganchando los dedos en la cintura de los pantalones de Junsu ― ¿Podemos ir más lejos? Realmente quiero estar dentro de ti.
La nuez de Junsu batía fuertemente, y luego asintió. Gracias a los dioses.
Yoochun colocó un beso rápido más en la boca de Yoochun antes de tirar de los pantalones vaqueros del chico de sus caderas delgadas. Él ni siquiera tenía que desabotonarle el botón metálico o tirar hacia abajo la cremallera. Él sacó los boxers negros de Junsu, mirando con impaciencia mientras su polla dura saltó inmediatamente curvada hasta su ombligo y libre. Yoochun no pudo resistir. Se inclinó hacia abajo y presionó su boca alrededor de la cabeza. Junsu aspiró una suave respiración, su cuerpo, liberando un agradable escalofrío mientras sus manos encontraron su camino en el pelo corto de Yoochun, los dedos arañando a través de su cuero cabelludo con la cantidad justa de presión.
A Yoochun siempre le gustó eso.
―¡ Nnngh ! ― dijo Junsu, y cuando Yoochun miró, la cabeza del hombre más pequeño fue lanzada hacia atrás, su pecho levantado. Y luego se desplomó hacia abajo, la columna sobre la cama mientras miraba en Yoochun ― ¿Estás parando?
―No ― dijo Yoochun con una sonrisa ― Sólo necesitaba hacerlo realmente rápido, perdón por provocar.
Junsu lo miró. ―Sin provocación ― dijo él.
―Quieres que te folle rápido, ¿eh? ― preguntó Yoochun. ―Sí ― dijo Junsu.
―Eso es justo lo que quería oír ― dijo Yoochun. Él empujó sus pantalones abajo, saboreando la sensación de su polla libre del encierro de sus pantalones vaqueros por una fracción de segundo, antes que la molestia de estar tan malditamente cerca llegara a ser demasiado para él.
Yoochun alcanzó la mesita de noche y abrió el cajón. Inmediatamente no pudo encontrar el lubricante, y él estaba demasiado impaciente para buscarlo. ¿T al vez lo dejé en el baño después de la última vez? Entonces sólo cogió el tarro de crema para manos y decidió que sería lo suficientemente bueno.
―Separa tus piernas para mí ― dijo Yoochun, pero él no necesitaba porque Junsu ya estaba haciéndolo, exponiéndose e invitando a Yoochun más cerca. Yoochun había torcido la tapa del frasco y la lanzó, sin importarle donde aterrizó mientras él recogió una cantidad saludable de la crema. Él cubrió el culo de Junsu con ella, parando al segundo que Junsu silbó.
―¿Estás bien?
―Todo bien, está frío.
―Oh, perdón ― dijo Yoochun, pero él no pudo evitar sonreír, que Junsu devolvió.
Yoochun extendió la crema alrededor del agujero fruncido de Junsu y luego lo hizo una y otra vez. Él deseó estar absolutamente seguro que su decisión de utilizar este material no causaría a Junsu cualquier dolor, aunque Yoochun había tenido unos pocos amantes que habían estado impacientes, y cosas como esta tienden a funcionar. Yoochun observó la cara de Junsu cuidadosamente cuando él empujó dentro un dedo. Las mejillas de Junsu se volvieron más oscuras con su rubor, su boca abierta caída, jadeó y abrió la boca para respirar.
Es tan sexy ...
―¿Todo bien?
Junsu asintió con la cabeza.
―¿Puedo añadir otro dedo?
Él asintió otra vez.
Yoochun sabía que había algunas cosas que probablemente no tenía que preguntar tanto, pero había llegado a ser un hábito ahora y desde que mantenía a Junsu cómodo y sintiéndose seguro, entonces importaba. Yoochun empujó dentro un segundo dedo, observando la forma en que el cuerpo de Junsu se tensó, como generalmente lo hizo, antes de relajarse. El chico no era virgen, pero habían sido años desde que había tenido sexo con alguien antes de Yoochun. Él estaba todavía acostumbrándose al estiramiento y la quemadura. ―¿Quieres cambiar de posición? ― preguntó Yoochun. Junsu asintió con la cabeza.
—Sí. Creo que quiero estar sobre mis manos y las rodillas.
Yoochun tomó una respiración profunda a través de su nariz, apenas siendo capaz de contener la lujuria que una imagen así trajo a su cerebro.
¿Junsu sobre sus manos y las rodillas? Generalmente no le gustaba esa posición, prefería algo más íntimo y cercano, como cara a cara o tener a Yoochun en cucharita detrás de él mientras que estaban ambos en sus lados. Yoochun lo besó, retirando suavemente sus dedos y luego hacia atrás.
―Vale.
Junsu se movió, apoyando las manos debajo de él y suspirando cuando Yoochun puso su palma contra la espalda lisa de Junsu y volvió sus dedos a lo que habían estado haciendo.
Junsu cerró los ojos y suspiró cuando él fue penetrado, y Yoochun vio la forma en que sus manos se apoderaron de las sábanas debajo. Las garras se estaban formando. Junsu iba probablemente a hacer un par de agujeros en la colcha, y eso estaba perfectamente bien.
Yoochun quería verlo, realmente.
—Así es, mi amor, te ves tan bien ― dijo Yoochun, animándolo y encantado con todo, en general, cuando Junsu empezó a bombear sus caderas hacia atrás contra los dedos de Yoochun.
―Justo ahí ― dijo él, gimiendo.
—¿Aquí? — Yoochun empujó sus dedos otra vez, sabiendo que estaba tocando la próstata de Junsu, siendo capaz de sentir el nudo minúsculo dentro pero todavía queriendo provocar.
Junsu realmente giró su cabeza y le gruñó. Los ojos del
Junsu cambiaron.
Yoochun los había visto convertirse en ese dorado de lobo una vez antes, y cada vez que lo vio, su sangre fluyó más caliente y más gruesa y siempre hacia el sur.
Dioses.
―No más burlas ― dijo Junsu.
Yoochun quitó sus dedos.
―Vale, vale ― dijo él.
Tenía que hacer algo ahora de todos modos. Se hacía difícil de retener, y él quería estar dentro de su compañero.
Mi compañero.
Yoochun retrocedió, sus dedos agarrando más crema de manos y cubriendo su polla.
Junsu se echó a reír.
―No creo que podamos prestar eso a nadie después de esto.
Yoochun bufó una risa propia.
―Joder, no pensé en eso. Supongo que esto significa que no la usaremos para la piel seca tampoco.
Junsu realmente comenzó a reír.
Su risa es preciosa .
No había
realmente nada como eso y Yoochun lo saboreó durante unos segundos antes de
presionar la cabeza de su polla en el agujero extendido de Junsu.
Junsu dejó de reírse, convirtiéndose inmediatamente en sobrio y serio mientras él sentía la intrusión.
―Dime si duele ― dijo Yoochun.
Junsu asintió.
Fiel a su palabra, Junsu le dijo cuándo le dolía.
Permitió a Yoochun parar de empujar hacia delante, dando a su compañero unos segundos para ajustarse antes de que él empujara hacia adelante otra vez. Centímetro a centímetro lento y agonizante.
Junsu silbó y apretó en las sábanas y en realidad las rasgó un poco gracias a sus garras, pero luego suspiró y dejó escapar un leve gemido cuando Yoochun empujó hacia adelante hasta que él estaba tan profundo como se podía ir.
Sus testículos tocaron las partes posteriores de los muslos de Junsu.
―¿Estás bien?
Junsu asintió con la cabeza, sin mirar a Yoochun.
Yoochun no podía parar.
Caliente, resbaladizo y apretado. Eso fue todo lo que rodeaba a su polla en ese momento, y él no podía mantenerse de empujar hacia adelante y hacia atrás, hacia adelante y hacia atrás. Él estaba apenas moviéndose realmente, pero todavía no podía evitarlo. ―Lo siento, Junsu, no puedo... Necesito moverme. Lo necesito.
Junsu empujó su culo hacia atrás contra la erección de Yoochun, y Santa Madre de Dios, incluso él apretó su culo a su alrededor, aumentando ese placer increíble que parecía derretirlo.
―Te puedes mover. Muévete, por favor, muévete ― dijo Junsu, sus preciosos ojos cayendo cerrados una vez más ― Joder sí.
Junsu dejó de reírse, convirtiéndose inmediatamente en sobrio y serio mientras él sentía la intrusión.
―Dime si duele ― dijo Yoochun.
Junsu asintió.
Fiel a su palabra, Junsu le dijo cuándo le dolía.
Permitió a Yoochun parar de empujar hacia delante, dando a su compañero unos segundos para ajustarse antes de que él empujara hacia adelante otra vez. Centímetro a centímetro lento y agonizante.
Junsu silbó y apretó en las sábanas y en realidad las rasgó un poco gracias a sus garras, pero luego suspiró y dejó escapar un leve gemido cuando Yoochun empujó hacia adelante hasta que él estaba tan profundo como se podía ir.
Sus testículos tocaron las partes posteriores de los muslos de Junsu.
―¿Estás bien?
Junsu asintió con la cabeza, sin mirar a Yoochun.
Yoochun no podía parar.
Caliente, resbaladizo y apretado. Eso fue todo lo que rodeaba a su polla en ese momento, y él no podía mantenerse de empujar hacia adelante y hacia atrás, hacia adelante y hacia atrás. Él estaba apenas moviéndose realmente, pero todavía no podía evitarlo. ―Lo siento, Junsu, no puedo... Necesito moverme. Lo necesito.
Junsu empujó su culo hacia atrás contra la erección de Yoochun, y Santa Madre de Dios, incluso él apretó su culo a su alrededor, aumentando ese placer increíble que parecía derretirlo.
―Te puedes mover. Muévete, por favor, muévete ― dijo Junsu, sus preciosos ojos cayendo cerrados una vez más ― Joder sí.
Justo lo que
Yoochun necesitaba oír, y se apoderó de las caderas de Junsu duro, más duro de
lo que él nunca había asegurado al chico y golpeó duro hacia adelante. Sus
cuerpos haciendo sonidos lascivos al golpear uno contra el otro, pero él no
podía evitarlo.
No realmente.
Los ruidos fueron directamente a la líbido de Yoochun, llevándolo aún más cerca del orgasmo.
Ya estaba tan cerca que era vergonzoso, pero joder, había necesitado esto.
―Estoy cerca ― dijo Yoochun, casi como si él estuviera pidiendo disculpas por eso.
Junsu asintió, todavía con la boca abierta jadeando con los ojos cerrados.
―S-sí. Yo, también.
Yoochun se movió un poco más, un poco más rápido. Retener su orgasmo le estaba comprando segundos solamente, y quería sentir a Junsu llegando primero. Él quería que su compañero tuviera un orgasmo antes de que Yoochun fuera forzado a parar, y quería sentir el culo de Junsu apretar aún más apretado alrededor de su polla. Con una mano, suave y un poco mojada de toda la loción que había utilizado, Yoochun alcanzó alrededor y envolvió sus dedos alrededor de la polla de Junsu, haciendo un puño.
Junsu lanzó su cabeza hacia atrás, gimiendo, su canal apretando alrededor del eje de Yoochun y hostia puta si no fue suficiente para hacer a Yoochun gritar con él cuando sintió los chorros calientes de semen disparar de la polla de Junsu.
Yoochun le siguió poco después, casi inmediatamente, y cuando Junsu se derrumbó en la cama, Yoochun fue con él.
La única cosa en que Yoochun podía centrarse en los próximos segundos era el sonido de su corazón golpeando. Entonces podía oír el de Junsu también, disminuyendo lentamente a la normalidad. Los ojos de Junsu estaban deslumbrados, enseguida cerrándose, y Yoochun podría decir que su compañero se preparaba para dormir.
Todavía no.
No realmente.
Los ruidos fueron directamente a la líbido de Yoochun, llevándolo aún más cerca del orgasmo.
Ya estaba tan cerca que era vergonzoso, pero joder, había necesitado esto.
―Estoy cerca ― dijo Yoochun, casi como si él estuviera pidiendo disculpas por eso.
Junsu asintió, todavía con la boca abierta jadeando con los ojos cerrados.
―S-sí. Yo, también.
Yoochun se movió un poco más, un poco más rápido. Retener su orgasmo le estaba comprando segundos solamente, y quería sentir a Junsu llegando primero. Él quería que su compañero tuviera un orgasmo antes de que Yoochun fuera forzado a parar, y quería sentir el culo de Junsu apretar aún más apretado alrededor de su polla. Con una mano, suave y un poco mojada de toda la loción que había utilizado, Yoochun alcanzó alrededor y envolvió sus dedos alrededor de la polla de Junsu, haciendo un puño.
Junsu lanzó su cabeza hacia atrás, gimiendo, su canal apretando alrededor del eje de Yoochun y hostia puta si no fue suficiente para hacer a Yoochun gritar con él cuando sintió los chorros calientes de semen disparar de la polla de Junsu.
Yoochun le siguió poco después, casi inmediatamente, y cuando Junsu se derrumbó en la cama, Yoochun fue con él.
La única cosa en que Yoochun podía centrarse en los próximos segundos era el sonido de su corazón golpeando. Entonces podía oír el de Junsu también, disminuyendo lentamente a la normalidad. Los ojos de Junsu estaban deslumbrados, enseguida cerrándose, y Yoochun podría decir que su compañero se preparaba para dormir.
Todavía no.
Yoochun todavía
tenía su enfoque sobre el cuello del chico.
―Junsu, hey, despierta ― dijo, sacudiendo suavemente los hombros del chico.
―Mmm ― dijo Junsu, como si realmente quisiera escapar para dormir.
Yoochun sonrió.
―Mientras que puedo apreciar una siesta después de un orgasmo, hay algo más que debemos hacer en primer lugar ― dijo ― ¿Recuerdas, morderte en el cuello? Los ojos de Junsu se abrieron, y volvió la cabeza para mirar a Yoochun. Al principio Yoochun se preocupó que él podría haber empujado demasiado lejos, pero luego Junsu le sonrió y señaló al lado de la garganta que tenía la cicatriz más profunda.
―Aquí. Pon los dientes aquí.
―¿Estás seguro? ― preguntó Yoochun, mirando a la marca mientras Junsu dio vuelta su cuerpo para enfrentarse a él.
― Habría pensado que querrías que mordiera el otro lado, en vez de hacer este lado aún peor.
—Este lado no cuenta — dijo Junsu, golpeando ligeramente su dedo contra la cicatriz que Clyde apenas le había dejado ― Así que no importa. Si deseas cubrir una de ellas, creo que prefiero ver las marcas de tus dientes por aquí.
Yoochun sonrió, y permitió que el cambio viniera sobre él, apenas, sin embargo. Lo suficiente como para que algunas de sus escamas se formaran y endurecer su cuerpo, sus dientes alargarse y afinarse en las puntas. No solía dejar sus dientes crecer así dentro de su boca que era todavía sobre todo humano, por lo que sus palabras tuvieron un toque de dificultad cuando él habló.
―Dime cuando parar o cuando llega a ser demasiado ―Yoochun no era un hombre lobo, y no era su instinto morder en el cuello de nadie. El temor de que podría morder muy duro y en algo importante era muy real dentro de él.
―Junsu, hey, despierta ― dijo, sacudiendo suavemente los hombros del chico.
―Mmm ― dijo Junsu, como si realmente quisiera escapar para dormir.
Yoochun sonrió.
―Mientras que puedo apreciar una siesta después de un orgasmo, hay algo más que debemos hacer en primer lugar ― dijo ― ¿Recuerdas, morderte en el cuello? Los ojos de Junsu se abrieron, y volvió la cabeza para mirar a Yoochun. Al principio Yoochun se preocupó que él podría haber empujado demasiado lejos, pero luego Junsu le sonrió y señaló al lado de la garganta que tenía la cicatriz más profunda.
―Aquí. Pon los dientes aquí.
―¿Estás seguro? ― preguntó Yoochun, mirando a la marca mientras Junsu dio vuelta su cuerpo para enfrentarse a él.
― Habría pensado que querrías que mordiera el otro lado, en vez de hacer este lado aún peor.
—Este lado no cuenta — dijo Junsu, golpeando ligeramente su dedo contra la cicatriz que Clyde apenas le había dejado ― Así que no importa. Si deseas cubrir una de ellas, creo que prefiero ver las marcas de tus dientes por aquí.
Yoochun sonrió, y permitió que el cambio viniera sobre él, apenas, sin embargo. Lo suficiente como para que algunas de sus escamas se formaran y endurecer su cuerpo, sus dientes alargarse y afinarse en las puntas. No solía dejar sus dientes crecer así dentro de su boca que era todavía sobre todo humano, por lo que sus palabras tuvieron un toque de dificultad cuando él habló.
―Dime cuando parar o cuando llega a ser demasiado ―Yoochun no era un hombre lobo, y no era su instinto morder en el cuello de nadie. El temor de que podría morder muy duro y en algo importante era muy real dentro de él.
Junsu sonrió y
asintió con impaciencia.
―Lo haré. Ahora muérdeme.
Yoochun escupió una pequeña risa y luego se inclinó para hacer lo que le dijeron.
―Lo haré. Ahora muérdeme.
Yoochun escupió una pequeña risa y luego se inclinó para hacer lo que le dijeron.
ÚLTIMO CAPITULO
La ceremonia de
apareamiento no fue nada demasiado llamativo o grande. Kris les preguntó si les
gustaría invitar a Hangeng y su compañero para el evento, para mostrar que los
dos Clanes eran amigables hacia el otro. Junsu no había dicho que no, pero
Yoochun podía ver en los ojos de su compañero que no estaba cómodo con tener a
todo el Clan, además de los líderes de otro, viéndolo sacar una de las escamas
de Yoochun.
Para eso, Yoochun tuvo que coger a Junsu solo y dejar claro que a él no le importaba si su ceremonia de apareamiento era pequeña.
Que no lo hizo.
Yoochun no quería estar frente a un grupo gigante de gente tampoco, especialmente otros dragones que, a pesar de las apariencias exteriores, todavía tenían una actitud estirada sobre los lobos y dragones casándose entre sí.
Yoochun quería sólo a su compañero allí con él y Kris para presenciarlo.
Eso fue todo.
La expresión feliz de Junsu, y cómo él había envuelto los brazos alrededor del cuello de Yoochun antes de besarlo, probó que Yoochun había tomado la decisión correcta. Sí, Junsu no quería tener varios cientos pares de ojos sobre él tampoco. El hombre todavía podía hacer un intento de ser valiente y fuerte, pero todavía era muy tímido, por lo menos cerca de otras personas. Yoochun no podía culparlo por eso. En lo que a él respecta, tener una escama retirada estaba destinado a ser una especie de asunto privado.
Para eso, Yoochun tuvo que coger a Junsu solo y dejar claro que a él no le importaba si su ceremonia de apareamiento era pequeña.
Que no lo hizo.
Yoochun no quería estar frente a un grupo gigante de gente tampoco, especialmente otros dragones que, a pesar de las apariencias exteriores, todavía tenían una actitud estirada sobre los lobos y dragones casándose entre sí.
Yoochun quería sólo a su compañero allí con él y Kris para presenciarlo.
Eso fue todo.
La expresión feliz de Junsu, y cómo él había envuelto los brazos alrededor del cuello de Yoochun antes de besarlo, probó que Yoochun había tomado la decisión correcta. Sí, Junsu no quería tener varios cientos pares de ojos sobre él tampoco. El hombre todavía podía hacer un intento de ser valiente y fuerte, pero todavía era muy tímido, por lo menos cerca de otras personas. Yoochun no podía culparlo por eso. En lo que a él respecta, tener una escama retirada estaba destinado a ser una especie de asunto privado.
Además, si
Yoochun pasó a gritar de dolor, o llorar de emoción, sin lugar a dudas que no
quería que el resto de los chicos viera nada de eso. Él no lloró, pero sus ojos
quemaron como el infierno cuando Junsu arrancó hacia fuera la escama con un par
de pinzas. El ruido que salió de su larga y escamosa garganta no había sido
demasiado masculino tampoco. Gracias a los dioses que los Templarios fueron
disuelt o s en su mayoría. Yoochun nunca había sido capturado y torturado por
los Templarios, él probablemente habría dado cualquier información que
quisieran y cantado como un pájaro para ellos, también. Joder , realmente duele
que te arranquen una escama.
Junsu, sin embargo, estaba teniendo uno de esos momentos donde él estaba mostrando una sorprendentemente poca cantidad de simpatía. Había sonreído brillantemente mientras él se aferró a los alicates, la escama sangrienta agarrada en su punta. Parecía tan orgulloso y feliz, del mismo modo que él había parecido cuando Yoochun le había dado su marca de mordedura, que todavía estaba vendada al costado de su cuello. El dolor era claramente una parte muy normal de ser acoplado a un hombre lobo. Iba a ser para los dragones también, pero... S antos Dioses , al menos esto iba a suceder sólo una vez en mi vida. Después de eso, lo primero que hizo Yoochun fue cambiar en su forma humana, aunque la vista de carne cortada no era tan fea como un lugar donde una de sus escamas le faltaba. Iba a tratar de mantenerse fuera de su forma de dragón hasta que se curara. Aún así, disfrutaba fingir que él estaba con dolor - que totalmente no lo estaba ya - porque Junsu lo mimaba e insistió en ser el único para tratar la herida, poner el vendaje y luego darle un beso y un montón de abrazos, de lo que definitivamente no estaba en contra
Junsu, sin embargo, estaba teniendo uno de esos momentos donde él estaba mostrando una sorprendentemente poca cantidad de simpatía. Había sonreído brillantemente mientras él se aferró a los alicates, la escama sangrienta agarrada en su punta. Parecía tan orgulloso y feliz, del mismo modo que él había parecido cuando Yoochun le había dado su marca de mordedura, que todavía estaba vendada al costado de su cuello. El dolor era claramente una parte muy normal de ser acoplado a un hombre lobo. Iba a ser para los dragones también, pero... S antos Dioses , al menos esto iba a suceder sólo una vez en mi vida. Después de eso, lo primero que hizo Yoochun fue cambiar en su forma humana, aunque la vista de carne cortada no era tan fea como un lugar donde una de sus escamas le faltaba. Iba a tratar de mantenerse fuera de su forma de dragón hasta que se curara. Aún así, disfrutaba fingir que él estaba con dolor - que totalmente no lo estaba ya - porque Junsu lo mimaba e insistió en ser el único para tratar la herida, poner el vendaje y luego darle un beso y un montón de abrazos, de lo que definitivamente no estaba en contra
Con el
apareamiento oficialmente completado en el mundo dragón y hombre lobo, ellos
eran libres de volver dentro, tener sus felicitaciones de todos los que a
Yoochun realmente le importaban y comer tarta, solomillo y más pastel antes de
volver a su habitación y no salir hasta bien pasado el mediodía de la mañana
siguiente. El sexo fue jodidamente increíble. Yoochun estaba bastante seguro de
que nunca había tenido tanta diversión en su puta vida.
Junsu nunca había parecido tan ansioso, o a cargo, y había sido más que sexy. Le tomó a Yoochun dos días para tallar su escama en un amuleto que estaba seguro de que su compañero estaría orgulloso de usar para el resto de su vida. Junsu se lo colocó y caminó alrededor con su amuleto fuera de su ropa por todo el castillo. Fue a cualquier lugar en que podría ir mostrándolo. Personalmente, Yoochun no estaba tan impresionado con su propia obra. Había trabajado duro en ella, tratando de hacerlo tan bonito como podría ser para su compañero, pero aun cuando él lo había entregado, había estado interiormente deseando tener la habilidad para hacerlo mejor.
Junsu no parecía notar cualquiera de los pequeños defectos, que el amuleto no estaba centrado exactamente en la cadena, o cómo las joyas que había insertado en los agujeros perforados no eran asimétricas.
Junsu había estado ciego para esas cosas.
Él lo había amado, Yoochun podía ver la honestidad en la reacción de Junsu y lo amaba mucho más por eso. Las semanas que siguieron fueron casi aburridas en comparación con los meses que habían llegado antes. No había hombres lobo en la parte inferior de la montaña para perseguir o para luchar. Ningún Templario había aparecido en meses para tratar de matarlo o a alguno de sus amigos.
Junsu nunca había parecido tan ansioso, o a cargo, y había sido más que sexy. Le tomó a Yoochun dos días para tallar su escama en un amuleto que estaba seguro de que su compañero estaría orgulloso de usar para el resto de su vida. Junsu se lo colocó y caminó alrededor con su amuleto fuera de su ropa por todo el castillo. Fue a cualquier lugar en que podría ir mostrándolo. Personalmente, Yoochun no estaba tan impresionado con su propia obra. Había trabajado duro en ella, tratando de hacerlo tan bonito como podría ser para su compañero, pero aun cuando él lo había entregado, había estado interiormente deseando tener la habilidad para hacerlo mejor.
Junsu no parecía notar cualquiera de los pequeños defectos, que el amuleto no estaba centrado exactamente en la cadena, o cómo las joyas que había insertado en los agujeros perforados no eran asimétricas.
Junsu había estado ciego para esas cosas.
Él lo había amado, Yoochun podía ver la honestidad en la reacción de Junsu y lo amaba mucho más por eso. Las semanas que siguieron fueron casi aburridas en comparación con los meses que habían llegado antes. No había hombres lobo en la parte inferior de la montaña para perseguir o para luchar. Ningún Templario había aparecido en meses para tratar de matarlo o a alguno de sus amigos.
Fue tan
deliciosamente mundano que casi le hizo preguntarse por qué él y los demás
todavía necesitaban salir por turnos para vigilar el castillo. Un día Yesung
volvió con Chanyeol, sus caras y sus cuerpos un poco sonrojados mientras
hablaban de la persecución de un hombre lobo deshonesto al azar que habían
olido alrededor de la propiedad que Kris acababa de comprar. Ambos hombres
habían estado tan felices y emocionados por el cambio en la rutina, como si la
posibilidad de perseguir a alguien lejos de la propiedad hubiera sido apenas lo
que ellos habían estado esperando.
Yoochun podía recordar tener un sentimiento de celos sobre su entusiasmo. Incluso Baekhyun y Junho habían gemido en la diversión que los otros dos hombres parecían tener. Era loco, completamente loco extrañar a veces cuando las cosas habían sido peligrosas. Todo lo que tenía que hacer Yoochun era mirar a Junsu, su feliz y sonriente cara, tan en paz en su casa con sus amigos, para estar satisfecho. No cada Clan en el país estaba teniendo la buena suerte de Kris y Hangeng. Algunos Clanes todavía luchaban con los lobos que estaban empujando fuera de su territorio. Otros Clanes no tenían un castillo adecuado para alojarse y encontraban casas baratas para alojarse, mucho de la misma manera que Clyde había estado haciendo con su Manada. Era triste de oír, saber que no todos los Clanes en el país, sin dejar de mencionar el mundo, lo hacían como el Clan de Kris. Yoochun había sobrevivido a su Gran Dragón anterior, que había sido un cabrón absoluto y abusivo, la clase de hombre que había sido tan horrible en su trabajo que Yoochun, Yesung y casi todos los demás en el castillo habían trabajado para derrocarlo y colocar a Kris a cargo. Incluso algunos de los suyos habían muerto en esa lucha.
Yoochun podía recordar tener un sentimiento de celos sobre su entusiasmo. Incluso Baekhyun y Junho habían gemido en la diversión que los otros dos hombres parecían tener. Era loco, completamente loco extrañar a veces cuando las cosas habían sido peligrosas. Todo lo que tenía que hacer Yoochun era mirar a Junsu, su feliz y sonriente cara, tan en paz en su casa con sus amigos, para estar satisfecho. No cada Clan en el país estaba teniendo la buena suerte de Kris y Hangeng. Algunos Clanes todavía luchaban con los lobos que estaban empujando fuera de su territorio. Otros Clanes no tenían un castillo adecuado para alojarse y encontraban casas baratas para alojarse, mucho de la misma manera que Clyde había estado haciendo con su Manada. Era triste de oír, saber que no todos los Clanes en el país, sin dejar de mencionar el mundo, lo hacían como el Clan de Kris. Yoochun había sobrevivido a su Gran Dragón anterior, que había sido un cabrón absoluto y abusivo, la clase de hombre que había sido tan horrible en su trabajo que Yoochun, Yesung y casi todos los demás en el castillo habían trabajado para derrocarlo y colocar a Kris a cargo. Incluso algunos de los suyos habían muerto en esa lucha.
Las cosas no
habían sido exactamente tranquilas desde entonces, teniendo en cuenta lo que
Clyde había intentado hacer, pero con la forma en que las cosas estaban ahora,
lo perfectamente felices que todos los guerreros parecían, era difícil de creer
que había alguien más en el mundo que no estaba experimentando la misma
felicidad que Yoochun. Era tan estúpidamente feliz, tan feliz de que Junsu
quisiera tomar su apellido, que el chico que amaba dormía junto a él todas las
noches, especialmente en el hecho de que llegaron a tener sexo. Montones y
montones de sexo. Fue simplemente extraño mirar alrededor de vez en cuando y
darse cuenta de que estaba viviendo en una burbuja de alegría. No todos los
demás en el mundo tenían lo que él tenía. Fue suficiente para hacer a Yoochun
querer compartir, para hacer lo que necesitaba hacer para que otros sintieran
lo mismo que él. Pero él no podía hacer eso.
Kris no tenía fondos ilimitados, y las responsabilidades de Yoochun estaban con su Clan. Necesitaba proteger a su Clan, y la gente que necesitaba proteger era a su Gran Dragón, el compañero del Gran Dragón, sus amigos y su compañero.
Yoochun no terminó su meta de hacer a Junsu feliz. Él no estaba ni cerca de mostrar al chico cuánto lo amaba y lo feliz que él podría hacerle. A veces Junsu se quedaba absolutamente sorprendido con todas las libertades que Yoochun le permitió, como si todavía creyera en algún pequeño nivel que necesitaba permiso de su compañero para hacer algo. Generalmente esto era algo pequeño pero que involucraba a otras personas, tales como ir a ver una película con los otros Omegas o almorzar con ellos en lugar de Yoochun.
Yoochun sólo podía sonreír en ese tipo de pensamiento, incluso si la razón de por qué Junsu tenía esa reacción fuera triste. Era como si Junsu estuviera preocupado por insultar o herir a Yoochun por querer estar con otras personas en lugar de él.
Yoochun tuvo que explicarle que no había nada malo con eso, que es incluso saludable querer mantener su amistad con otras personas.
Yoochun estaba empezando a preocuparse que fuera a sonar como el Dr. Phil, o algo así, pero esto era algo que Junsu necesitaba hacer, y era algo a lo que Yoochun iba a tener que acostumbrarse. No podían pasar cada segundo que estaban despiertos juntos. No era un psiquiatra, pero incluso sabía lo insano y extraño y escalofriante que podría ser eso.
Yoochun dijo a Junsu la misma cosa. Si Yoochun alguna vez por arte de magia se convirtió en la clase de persona que necesitaba llamar y textear a Junsu a cada momento del día, sólo para averiguar dónde estaba y lo que estaba haciendo, entonces necesitaba correr y correr rápido. Eso no era saludable, y no estaba bien. Lo correcto era que Junsu saliera de su caparazón y quisiera socializar con otras personas, salir con sus amigos, hablar, hacer relaciones más fuertes. Esas eran todas las cosas buenas. Junsu hasta había comenzado a buscar pasatiempos que le gustaban. Leía libros en internet, jugaba video juegos con los otros Omegas, persiguiéndolos alrededor mientras estaba en su forma de lobo - que había sido más que adorable la primera vez que Yoochun lo había visto dibujando e incluso estaba aprendiendo a usar ordenadores, entonces él podría diseñar juegos sencillos o hacer cortos dibujos animados. Los dibujos animados parecían ser lo que a Junsu le gustaba más, y fue especialmente divertido ver al chico cortar formas y personajes con papel desechable para hacer esos dibujos animados.
―Así es cómo la gente de South Park solía hacerlo ― había dicho, creando escenas con sumo esmero y sacando fotos para armar.
Yoochun sólo quería que Junsu se encontrara a sí mismo. Él había perdido tantos años que debían haberse utilizado para el auto-descubrimiento y la auto-conciencia que Yoochun quería empujarlo a hacer esas cosas ahora.
Kris no tenía fondos ilimitados, y las responsabilidades de Yoochun estaban con su Clan. Necesitaba proteger a su Clan, y la gente que necesitaba proteger era a su Gran Dragón, el compañero del Gran Dragón, sus amigos y su compañero.
Yoochun no terminó su meta de hacer a Junsu feliz. Él no estaba ni cerca de mostrar al chico cuánto lo amaba y lo feliz que él podría hacerle. A veces Junsu se quedaba absolutamente sorprendido con todas las libertades que Yoochun le permitió, como si todavía creyera en algún pequeño nivel que necesitaba permiso de su compañero para hacer algo. Generalmente esto era algo pequeño pero que involucraba a otras personas, tales como ir a ver una película con los otros Omegas o almorzar con ellos en lugar de Yoochun.
Yoochun sólo podía sonreír en ese tipo de pensamiento, incluso si la razón de por qué Junsu tenía esa reacción fuera triste. Era como si Junsu estuviera preocupado por insultar o herir a Yoochun por querer estar con otras personas en lugar de él.
Yoochun tuvo que explicarle que no había nada malo con eso, que es incluso saludable querer mantener su amistad con otras personas.
Yoochun estaba empezando a preocuparse que fuera a sonar como el Dr. Phil, o algo así, pero esto era algo que Junsu necesitaba hacer, y era algo a lo que Yoochun iba a tener que acostumbrarse. No podían pasar cada segundo que estaban despiertos juntos. No era un psiquiatra, pero incluso sabía lo insano y extraño y escalofriante que podría ser eso.
Yoochun dijo a Junsu la misma cosa. Si Yoochun alguna vez por arte de magia se convirtió en la clase de persona que necesitaba llamar y textear a Junsu a cada momento del día, sólo para averiguar dónde estaba y lo que estaba haciendo, entonces necesitaba correr y correr rápido. Eso no era saludable, y no estaba bien. Lo correcto era que Junsu saliera de su caparazón y quisiera socializar con otras personas, salir con sus amigos, hablar, hacer relaciones más fuertes. Esas eran todas las cosas buenas. Junsu hasta había comenzado a buscar pasatiempos que le gustaban. Leía libros en internet, jugaba video juegos con los otros Omegas, persiguiéndolos alrededor mientras estaba en su forma de lobo - que había sido más que adorable la primera vez que Yoochun lo había visto dibujando e incluso estaba aprendiendo a usar ordenadores, entonces él podría diseñar juegos sencillos o hacer cortos dibujos animados. Los dibujos animados parecían ser lo que a Junsu le gustaba más, y fue especialmente divertido ver al chico cortar formas y personajes con papel desechable para hacer esos dibujos animados.
―Así es cómo la gente de South Park solía hacerlo ― había dicho, creando escenas con sumo esmero y sacando fotos para armar.
Yoochun sólo quería que Junsu se encontrara a sí mismo. Él había perdido tantos años que debían haberse utilizado para el auto-descubrimiento y la auto-conciencia que Yoochun quería empujarlo a hacer esas cosas ahora.
Incluso empezó a
dejar folletos para facultades para que Junsu pudiera encontrarlos, sólo para
descubrir que Junsu nunca tuvo la oportunidad de terminar la escuela
secundaria, un hecho que al parecer le había avergonzado.
Yoochun tenía al chico inscrito en clases por internet para obtener su diploma ese día.
Un año más tarde, Kyuhyun entró en calor, y se las arregló para dejar embarazado a Sungmin.
Kris consiguió lo mismo con Zitao menos de dos meses después de eso. Mucha celebración y palmadas en la espalda ocurrieron dentro de ese tiempo. Un montón de guerreros comenzaron a pensar en la posibilidad de tener familias.
Junho parecía horrorizado de que un dragón pudiera dejar a una pareja masculina embarazada, y la historia por ahí fue que él le había dicho inmediatamente a Jaejoong que nunca iba a suceder con él. Muchas personas se reían de aquél malvado lobo feroz Alfa que le gustaba sacar ventaja, que estaba aterrorizado de quedar embarazado de su compañero dragón, y cuando Jaejoong entró en calor... quedó embarazado. La historia también fue que Jaejoong había necesitado un montón disculpas y suplicar después de lo sucedido para que Junho volviera a las buenas gracias con su compañero. Cada uno se había tomado el tiempo para burlarse de Junho por eso. Baekhyun y Chanyeol, sin embargo, eran ambos muy Alfa. Baekhyun fue realmente un lobo Alfa, y por eso, Yoochun nunca podría descubrir cuál de ellos estaba a cargo en la habitación. Con la forma en que la cara de Baekhyun se había drenado de color, y cómo el hombre siempre parecía someterse a Chanyeol como si tuviera autoridad sobre él, bien, Yoochun podría hacer una conjetura. Ambos probablemente iban a tener bastantes conversaciones, ojalá antes de que Chanyeol entrara en calor.
Fue todo sin duda más que suficiente para hacer a Yoochun pensar en comenzar una familia. El hecho de que Kris y Kyuhyun habían entrado en sus celos y conseguido a sus parejas embarazadas hizo a Yoochun darse cuenta de que su propio calor no estaba muy lejos. Quizás otro año, más o menos unos meses. No era muy lejos teniendo en cuenta que Junsu seguía trabajando en su educación y el chico parecía tener planes de ir a la Universidad.
Yoochun quería una familia, pero no quería tener una antes de que Junsu estuviera listo y quería que Junsu tuviera voz en esta decisión también. Se decidió a revelar sus pensamientos al chico cuando él voló hacia abajo de la montaña para reunirse con él. Junsu estaba en su forma de lobo, el lobo se veía más saludable, la capa de piel más completa y más brillante de lo que había sido desde la primera vez que Yoochun lo había visto. Yoochun no estaba en su forma de dragón completo. Sólo sus alas estaban hacia fuera, lo que le permitió llevar suficiente ropa para no estar completamente desnudo cuando él aterrizó. Sonrió al lobo, alejándose de la corriente de agua en que había estado sentado, una sonrisa en su propio ladrido de lobo.
―Hola, mi amor. ¿Tienes unos minutos? Hay algo que quiero mostrarte.
Junsu cambió, y a diferencia de Yoochun, Junsu estaba muy desnudo. Lo único que llevaba era el amuleto alrededor de su cuello. El cuerpo de Yoochun reaccionó... ¿Cómo podría no reaccionar cuando tengo delante algo tan hermoso que debería ser ilegal? Y tenía a su tonta polla quemando. Más adelante. Más adelante.
Aunque estaba duro ahora en sentido literal y figurado. Realmente estaba luchando duro contra su polla.
La piel de Junsu había logrado un bronceado saludable y había desarrollado musculo. El nunca serias del tamaño de un guerrero pero estaba claramente saludable.
Ahora que no había una manada fe lobos pata aterrorizarlo podía cambiar en su lobo y hacer todo el ejercicio que su lobo necesitaba para estar saludable.
Incluso podía estar solo como ahora.
Yoochun tenía al chico inscrito en clases por internet para obtener su diploma ese día.
Un año más tarde, Kyuhyun entró en calor, y se las arregló para dejar embarazado a Sungmin.
Kris consiguió lo mismo con Zitao menos de dos meses después de eso. Mucha celebración y palmadas en la espalda ocurrieron dentro de ese tiempo. Un montón de guerreros comenzaron a pensar en la posibilidad de tener familias.
Junho parecía horrorizado de que un dragón pudiera dejar a una pareja masculina embarazada, y la historia por ahí fue que él le había dicho inmediatamente a Jaejoong que nunca iba a suceder con él. Muchas personas se reían de aquél malvado lobo feroz Alfa que le gustaba sacar ventaja, que estaba aterrorizado de quedar embarazado de su compañero dragón, y cuando Jaejoong entró en calor... quedó embarazado. La historia también fue que Jaejoong había necesitado un montón disculpas y suplicar después de lo sucedido para que Junho volviera a las buenas gracias con su compañero. Cada uno se había tomado el tiempo para burlarse de Junho por eso. Baekhyun y Chanyeol, sin embargo, eran ambos muy Alfa. Baekhyun fue realmente un lobo Alfa, y por eso, Yoochun nunca podría descubrir cuál de ellos estaba a cargo en la habitación. Con la forma en que la cara de Baekhyun se había drenado de color, y cómo el hombre siempre parecía someterse a Chanyeol como si tuviera autoridad sobre él, bien, Yoochun podría hacer una conjetura. Ambos probablemente iban a tener bastantes conversaciones, ojalá antes de que Chanyeol entrara en calor.
Fue todo sin duda más que suficiente para hacer a Yoochun pensar en comenzar una familia. El hecho de que Kris y Kyuhyun habían entrado en sus celos y conseguido a sus parejas embarazadas hizo a Yoochun darse cuenta de que su propio calor no estaba muy lejos. Quizás otro año, más o menos unos meses. No era muy lejos teniendo en cuenta que Junsu seguía trabajando en su educación y el chico parecía tener planes de ir a la Universidad.
Yoochun quería una familia, pero no quería tener una antes de que Junsu estuviera listo y quería que Junsu tuviera voz en esta decisión también. Se decidió a revelar sus pensamientos al chico cuando él voló hacia abajo de la montaña para reunirse con él. Junsu estaba en su forma de lobo, el lobo se veía más saludable, la capa de piel más completa y más brillante de lo que había sido desde la primera vez que Yoochun lo había visto. Yoochun no estaba en su forma de dragón completo. Sólo sus alas estaban hacia fuera, lo que le permitió llevar suficiente ropa para no estar completamente desnudo cuando él aterrizó. Sonrió al lobo, alejándose de la corriente de agua en que había estado sentado, una sonrisa en su propio ladrido de lobo.
―Hola, mi amor. ¿Tienes unos minutos? Hay algo que quiero mostrarte.
Junsu cambió, y a diferencia de Yoochun, Junsu estaba muy desnudo. Lo único que llevaba era el amuleto alrededor de su cuello. El cuerpo de Yoochun reaccionó... ¿Cómo podría no reaccionar cuando tengo delante algo tan hermoso que debería ser ilegal? Y tenía a su tonta polla quemando. Más adelante. Más adelante.
Aunque estaba duro ahora en sentido literal y figurado. Realmente estaba luchando duro contra su polla.
La piel de Junsu había logrado un bronceado saludable y había desarrollado musculo. El nunca serias del tamaño de un guerrero pero estaba claramente saludable.
Ahora que no había una manada fe lobos pata aterrorizarlo podía cambiar en su lobo y hacer todo el ejercicio que su lobo necesitaba para estar saludable.
Incluso podía estar solo como ahora.
--¿Que quieres
mostrarme?
--¿Ven conmigo?
Tomo la mano de Junsu y voló al otro lado del lago el aterrizó en la areana y señalo a Junsu hasta la casita que se estaba construyendo allí.
--Es solo de dos dormitorios pero puedo añadir un tercero si alguna vez lo necesitamos. Puedes utilizar la habitación para tus estudios o hacer tus dibujos animados.
--¿Esto es para nosotros ?
--Definitivamente es para nosotros --dijo Yoochun abrazando a Junsu por la cintura.--He querido mostrártela hace tiempo pero creo que ahora es un buen momento.
--Ni siquiera sabia que habías empezado a construirla.
--Me puedes ayudar a terminarla si quieres --dijo Yoochun.
--¿Podemos ir a adentro ahora? dijo Junsu.
Yoochun podía sentir la erección de Junsu presionando contra el y su sangre se calentó.
El bautizó de su hogar iba hacer ahora.
Hablar del futuro ,de un potencial niño en sus vidas podría esperar hasta que ambos estén completamente saciados.
--Si ahora mismo.
Yovhun dejo a Junsu tomar su mano y liderar con impaciencia el camino.
El resto de sus vidas juntos iba a ser increíble.
--¿Ven conmigo?
Tomo la mano de Junsu y voló al otro lado del lago el aterrizó en la areana y señalo a Junsu hasta la casita que se estaba construyendo allí.
--Es solo de dos dormitorios pero puedo añadir un tercero si alguna vez lo necesitamos. Puedes utilizar la habitación para tus estudios o hacer tus dibujos animados.
--¿Esto es para nosotros ?
--Definitivamente es para nosotros --dijo Yoochun abrazando a Junsu por la cintura.--He querido mostrártela hace tiempo pero creo que ahora es un buen momento.
--Ni siquiera sabia que habías empezado a construirla.
--Me puedes ayudar a terminarla si quieres --dijo Yoochun.
--¿Podemos ir a adentro ahora? dijo Junsu.
Yoochun podía sentir la erección de Junsu presionando contra el y su sangre se calentó.
El bautizó de su hogar iba hacer ahora.
Hablar del futuro ,de un potencial niño en sus vidas podría esperar hasta que ambos estén completamente saciados.
--Si ahora mismo.
Yovhun dejo a Junsu tomar su mano y liderar con impaciencia el camino.
El resto de sus vidas juntos iba a ser increíble.
Fin
💓💔💕💖💗💞💓💔💕💖💗💞
POR FIN LLEGAMOS AL FINAL DE ESTA ADAPTACIÓN GRACIAS A TODOS LOS QUE HAN SEGUIDO ESTA SAGA ESPERO QUE HAYA SIDO DE SU AGRADO .
TODOS LOS CRÉDITOS A LA AUTORA. MARCY JACKS.

Gracias por subirla. Una belleza toda la serie!!!
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