martes, 23 de enero de 2018

THE HAVEN ( REFUGIO ) 4: CAMINOS SECUNDARIOS

No es que no se sienta locamente atraído por J-Hope , pero cuando el hombre comienza a hablar sobre parejas, JungKook se muestra reacio. Fue engañado y manipulado anteriormente por un cambia-formas, y no está convencido de que pueda confiar en el sexy irlandés. 

Después de pasar meses intentando convencer a JungKook de que están destinados a estar juntos, J-Hope se encuentra al límite. No sólo JungKook se niega a aceptar que son pareja, sino que tercamente se aferra a la idea de que es  completamente humano. No importa lo mucho que JungKook intente alejarlo, J-Hope no va a alejarse sin pelear. 

Cuando El Consejo le convence para llevar a JungKook en su próxima misión, J-Hope decide utilizar el tiempo para cortejar a su obstinada pareja. Desafortunadamente, pronto se hace evidente que mantenerles a salvo de sus enemigos será más fácil que convencer a su pareja que deje de huir de la verdad.




PROLOGO 


—Se están alejando. —Era como una pequeña chispa que continuaba atenuándose, hasta que JungKook supo que desaparecería completamente.

—Bien, infiernos sangrientos y condenación.

Minho  no sonaba feliz por las noticias, y JungKook se encontró abriendo su boca para disculparse. No había nada que pudiera hacer sobre ello, a menos que quisiera correr a toda velocidad hacia los árboles y arrastrar al cambia-formas de vuelta por el cuello.

Un huesudo codo lo golpeó en las costillas, haciéndole gruñir y frotó su lado mientras miraba contrariado a Jiyong.

—¿Qué infiernos fue todo eso? —No había dicho una palabra.

—Esto no es tu culpa —declaró Jiyong con firmeza.

—Bien, por supuesto que no.

JungKook apenas resistió el impulso de cerrar los ojos y gemir cuando J-Hope  cruzó los brazos sobre su esculpido pecho y arqueó una oscura ceja hacia él. El hombre podía hacer que su polla se irguiera con sólo una mirada. Cuando hablaba con esa profunda, deliciosa y sexy voz, era suficiente para excitar a cualquier persona.

—¿Qué te haría pensar algo tan tonto? — J-Hope le dio una mirada que significaba que hablarían sobre ello más tarde. Parecía que todo lo que habían hecho durante meses y meses era hablar hasta que JungKook apenas reconocía su propia voz.

—¿Por cuál camino están avanzando? —Preguntó J-Hope cuando JungKook se negó a responder la primera pregunta.

Esto si podía hacerlo. Cerrando los ojos, JungKook se giró hacia un lado, luego hacia el otro, atrayendo la energía del secuestrador y los cachorros.

Manteniendo los ojos cerrados, sintió el sol de la mañana calentando su rostro mientras levantaba el brazo y señalaba hacia el este.

—Están avanzando rápido. Apenas puedo sentirles ya. —No era más que un destello en este punto, y pronto desaparecería por completo si no hacía algo rápidamente.

Un cuerpo grande y caliente se presionó contra su espalda, y el aroma único de J-Hope impregnó el aire a su alrededor. Esos dedos largos se enroscaron alrededor de sus hombros y comenzó a masajear suavemente.

¿Qué más estás sintiendo?

—Es un cambia-formas. —Eso no era completamente cierto—. No, sólo es en parte cambia-formas. —Le molestaba que no pudiera averiguar que más era ese tipo a parte de cambia-formas. Era como si pudiera sentir algo justo en los márgenes, pero no pudiera identificarlo.

—Está bien, cariño —susurró J-Hope en su oído, sosteniendo el cuerpo tembloroso de JungKook. Sus manos vagaban, acariciando los brazos de JungKook volviéndolo loco. Dios, el hombre tenía buenas manos.

—Son tan dulce juntos que creo que voy a tener un coma diabético.

JungKook frunció el ceño por las palabras de Henry, pero mantuvo los ojos cerrados. Sin embargo, nadie sabía cómo se sentía sobre J-Hope, se había asegurado de ello.

—Lo interrogaremos por los detalles más tarde —susurró Jiyong lo suficientemente alto para que JungKook oyera.

Sabían que estaba allí de pie, ¿no?

—¿Qué está pasando?

Oh, pobre SungJung. JungKook amaba mucho al chico, pero honestamente parecía que vivía dentro de su propio mundo. JungKook pensaba que SungJung entendía mucho más de lo que dejaba ver, pero prefería que todos pensaran que era un tonto ignorante. Definitivamente JungKook podía ver el atractivo. Si la gente pensaba que él no comprendía lo que estaba pasando, nadie le preguntaría nada.

Mientras pensaba en esto, un gran pulso de energía le golpeó justo entre los ojos.

—Hay alguien más, viene por ese camino, dijo señalando hacia el noreste.

—¿Qué es, Jungkook? ¿Qué hay ahí afuera? — J-Hope hablaba tranquilamente, relajando a JungKook con su toque y su voz.

Su corazón golpeó fuerte en su pecho, y sus palmas comenzaron a sudar. Lo que estaba allí era enorme y se movía más rápido que cualquier cosa que jamás hubiese visto, e iba directamente hacia los cachorros.

Mientras se concentraba, la enorme bola de energía comenzó a cambiar, y de repente se dio cuenta que no era sólo uno, sino varios pulsos diferentes. Superando la sorpresa inicial, comenzó a clasificar las diferentes lecturas que estaba obteniendo.

Cuando finalmente descubrió que se trataba de un grupo de werelobos, se echó a reír tan fuerte que apenas podía respirar. Probablemente todos lo miraban como si estuviese loco, pero sabiendo que Amber y sus hermanos estaban a punto de desgarrar al hombre que había secuestrado a Kristal y a sus bebes, era el mejor ejemplo gracioso de justicia que podía imaginar. 

—Hey.

J-Hope pensó que su corazón golpearía fuera de su pecho por la tímida sonrisa que le ofreció JungKook mientras le permitía a J-Hope entrara a su dormitorio.

Una vez dentro, le devolvió la sonrisa al hombre, pero con un poco más de confianza. Habían estado bailando alrededor del otro por demasiado tiempo, y era hora de aclarar algunas cosas. J-Hope admitía que estaba un poco nervioso por como iba a reaccionar JungKook cuando le diera la gran noticia, pero no podía mantenerlo por más tiempo en su interior.

—Kristal y los cachorros estás a salvo ahora, ¿cierto? JungKook retorció sus manos juntas mientras se sentó a un lado del colchón y miró hacia arriba a J-Hope con grandes y redondeados ojos.

Era tan adorable que J-Hope se sintió contento de poder darle al chico algunas buenas noticas

—Todo el mundo está sano y salvo, cariño.

JungKook inclinó la cabeza a un lado, y sus suaves rizos castaños le cayeron sobre un ojo.

—¿Por qué me dices así?

—¿Ya no te gusta?

—Oh, me gusta —admitió JungKook, sus mejillas y orejas tintadas con la más bella sombra de color rosa—. Sólo me confunde, sabes como me siento sobre ti pero no has hecho un solo movimiento hacia mí. ¿Por qué, J-Hope?

Conteniendo un suspiro, J-Hope se acercó, se arrodilló en el suelo delante de JungKook y apoyó sus manos en las rodillas del hombre más pequeño. Esta parte de la conversación había llegado mucho antes de lo que había anticipado. Aunque había estado intentando encontrar una manera de traerla a colación durante semanas, ahora no estaba seguro de que decir para evitar que JungKook saliera corriendo.

Había dolor y tristeza en los ojos de JungKook que tiraban de las fibras de su corazón. Algo que le decía que su pequeño hombre había sido herido gravemente por alguien en el pasado. Sabía todo sobre el encarcelamiento de JungKook y la vida que había llevado como un esclavo. Sin embargo, había más en la historia, algo incluso anterior a eso. Hasta que supiera los detalles, tendría que ir con cuidado.

—Hay algo que necesito decirte, JungKook. Creo que quizás también puedas sentirlo, pero no he dicho una palabra. Así que, ahora no estoy seguro de poder decírtelo.

Las pequeñas manos temblorosas de JungKook cubrieron las suyas, y le ofreció una vacilante sonrisa.

—Me estás poniendo nervioso. Sólo dime lo que sea que quieras decir.

—Eres mi pareja —exclamó J-Hope. No había una forma sencilla de decirle eso a alguien, especialmente si no entendía las costumbres y estilo de vida de los cambia-formas.

Inmediatamente, JungKook comenzó a sacudir su cabeza, y sus ojos se redujeron a ranuras.

—No, no lo soy. Sabes que no puedo serlo. ¿Por qué me dirías algo como eso?

—Ah, pero lo eres, cariño. — J-Hope lo había sabido al instante. El pasado de JungKook era un misterio para él, pero no tenía duda de que el hombre era su pareja y por lo tanto había algo de sangre cambia-formas diluida en su árbol genealógico.

JungKook se levantó de la cama con tanta rapidez, que J-Hope cayó de culo hacia atrás con un gruñido. Su pareja parecía listo para saltar como un loco y escupir fuego.

—No soy estúpido, J-Hope. Conozco las reglas. Los cambia-formas sólo pueden emparejarse con otros cambia-formas. Ni siquiera fingiré entenderlo, pero te escuche decirlo, y lo verificaron otros cambia-formas aquí en el aquelarre. Te habría dado todo lo que quisieras. Habría compartido mi vida felizmente contigo. ¿Por qué me mientes sobre algo como esto?

Oh, sí, definitivamente había una historia ahí. Pero juzgando por la mirada furiosa y el color rojo en la cara de JungKook, J-Hope dudaba que estuviera escuchándola pronto.

—Ahora, cálmate. ¿Por qué te mentiría sobre algo tan importante? Sólo habla conmigo, JungKook. Pregúntame cualquier cosa que quieras saber.

No tengo secretos para ti".

—No tengo ninguna pregunta —respondió JungKook rotundamente—. No puedo creer que intentaras engañarme así. Pensé que significaba más para ti. —Dejó caer su cabeza, y sus hombros se hundieron—. Por favor, sólo vete.

J-Hope no había esperado una reacción así. Necesitaba aferrarse a algo mientras todo su mundo se venía abajo. ¿De dónde venía toda esa vehemencia? Normalmente JungKook era tan tímido y sumiso. Este no era como el hombre que J-Hope conocía y cuidaba.

—Háblame, JungKook. Dime lo que te tiene tan alterado.

Aparentemente decir eso había sido un gran error porque JungKook bufó, fue hacia la puerta, la abrió de golpe y señaló hacia el pasillo.

—Por favor, J-Hope. Te estoy pidiendo que te vayas. Necesito cinco malditos minutos. Así que... Se apagó, sus ojos suplicando a J-Hope para que le diera el espacio que necesitaba.

Sin saber que más hacer, J-Hope asintió aturdido, se puso de pie, y caminó fuera de la habitación con su cabeza colgando como un perro apaleado.

Sin embargo, regresaría. JungKook era su pareja, y no lo dejaría huir para siempre de la verdad.

—JungKook. ¿Puedes oírme, cariño?

Gimiendo en su sueño, JungKook rodó y puso la almohada sobre su cabeza. La voz sonaba como J-Hope, pero el hombre estaba desaparecido, a varios estados de distancia, y ciertamente no podría estar en el interior de su dormitorio.

—JungKook. Necesito tu ayuda. ¿Puedes hablar conmigo?

Ayuda. Esa fue la única palabra que penetró la niebla de su sueño. JungKook haría cualquier cosa para ayudar a J-Hope. En los seis meses desde que se habían conocido, el gran irlandés cambia-formas se convirtió en todo su mundo. Se asustó y enloqueció cuando J-Hope pronunció la palabra P, pero eso no disminuyó sus sentimientos por el hombre.

Parpadeando, JungKook frunció el ceño cuando se encontró de pie en medio de un cementerio, con la luna brillando por encima y una gruesa y blanca niebla rodando alrededor de sus tobillos. Escaneando su entorno, su ceño se profundizó cuando vio a J-Hope atado a una de las lápidas. Con la cabeza inclinada sobre un hombro y los ojos vidriosos, pero cuando vio a JungKook esbozo una leve sonrisa.

—Sabía que podrías oírme —dijo con voz ronca.

JungKook corrió junto a él, cayó sobre sus rodillas e intento desatar las cuerdas trenzadas que aseguraban a J-Hope en la grande y decadente roca.

—¿Qué te sucedió? ¿Dónde estamos? Se lleno de pánico cuando ni siquiera pudo mover las restricciones.

—No puedo sacarlas, sollozó.

—Guarda silencio, a ghrá. No te alteres. Voy a estar bien, pero necesito que hagas algo por mí.

—Cualquier cosa —prometió JungKook, limpiando delicadamente sus ojos—. Dime que hacer, J-Hope".

—Los otros están viniendo por nosotros, pero no saben dónde buscar. Dile a Hangeng lo que ves aquí. Recuérdalo todo, JungKook, y cuéntaselo. Cosas malas van a ocurrir si no nos encuentran. ¿Lo entiendes, cariño?

JungKook entendía 'cosas malas' más que casi cualquier persona, y no quería que nada como eso le sucediera a J-Hope. —Se lo contaré a ellos. ¿Vas a estar bien?

—No te preocupes por mí. Necesito que te despiertes ahora, JungKook, cuento contigo.

Inclinándose hacia adelante, JungKook frotó sus labios sobre la mejilla de J-Hope y asintió con la cabeza con firmeza. —No te defraudaré. Sólo aguanta. La ayuda está en camino.

Disponiéndose a despertarse, JungKook no se molestó en detenerse a considerar lo extraño que era para él compartir un sueño con J-Hope. Todo lo que sabía era que el hombre que le importaba necesitaba su ayuda. Luchando contra las mantas, un grito ensordecedor le tuvo apresurándose para sacar un par de pantalones de pijama antes de que saliera corriendo de la habitación. En el momento en que cruzó la puerta, casi se cae de nuevo sobre su culo cuando se encontró de bruces con SungJung justo al otro lado.

—Vi un fantasma, exclamó SungJung sin aliento.

—Bien, yo vi a J-Hope.

—Están en problemas, dijeron ambos simultáneamente.

Luego se miraron durante unos segundos, asintiendo una vez, y salieron hacia el pasillo en busca del líder del aquelarre. JungKook asumió que era MyungSoo al que SungJung había visto. Lo último que había oído, era que J-Hope estaba en camino para encontrar a la bruja, junto con Suga, y algún vampiro maldito y su pareja.

No sabía que significaba que hubiera compartido un sueño con J-Hope, o que MyungSoo se hubiese aparecido a SungJung como un espectro. Sin embargo, dudaba que fuese algo bueno. Necesitaban apurarse.

Cogiendo a SungJung por la mano, JungKook aceleró el paso, prácticamente arrastrando a su amigo. Necesitaban ayuda y rápido.

—¡Hangeng!

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Ghrá: Amor mío en irlandés. 



CAPITULO 1


—JungKook, necesitamos hablar, pequeño. J-Hope  llamó a la puerta de JungKook suavemente, utilizando su voz para convencer a su pareja para que saliera. No importaba que JungKook se negara a reconocer que ellos se pertenecían. J-Hope sabía la verdad.

La puerta se abrió, y JungKook se quedó allí en la rendija, sus ojos rojos y sus rizos castaños rebotando alrededor de su cara. — J-Hope, no puedo hacer esto más. Sabes cómo me siento sobre ti, pero no puedo.

—Déjame entrar.

—No te vas a ir, ¿no?"

—No. No hasta que me dejes entrar en tu habitación. J-Hope apoyó su palma en el marco de la puerta y se inclinó hacia el hombre más pequeño.

—¿Quieres tener esta conversación aquí? —No quería airear sus problemas donde cualquiera pudiera oírles, pero pretendía tener una conversación con JungKook de una u otra forma.

Con un suspiro de derrota, JungKook se apartó de la puerta y la abrió más amplia para que J-Hope entrara.

—No sé de que quieres hablar. Realmente no veo que haya nada más que decir.

—Eres el hombre stubbornest que jamás he conocido. — J-Hope no lo admitiría por no alentar a la pequeña mierda, pero encontraba la terquedad de su pareja muy entrañable.

—Eso ni siquiera es una palabra. —JungKook se alejó rápidamente, pero no antes de que J-Hope lo viera sonreír ligeramente.

—Así es.

JungKook perdió la batalla, y sus labios se extendieron en una amplia sonrisa. —Eres un idiota.

—Siempre, pero ahora estás sonriendo, ¿no?

—¿Qué quieres, J-Hope?

—Podría haber muerto. ¿No estás feliz de verme con vida? — J-Hope conocía a las brujas y otros Magos, pero después de la mierda que había pasado en Hong Kong, bien podría dispararles a muchos de ellos.

—Sabes que lo estoy —respondió JungKook suavemente mientras cruzaba la habitación para sentarse en el sillón cerca del armario—. ¿Qué quieres?

J-Hope levantó sus manos con frustración y comenzó a caminar por la habitación. —Ahora, esa es una manera terrible de saludarme, ¿no crees?

—Mira, sé lo que me quieres decir, y estás equivocado. No sé cuántas veces tenemos que repetir lo mismo. Eres el hombre más asombroso que jamás he conocido, pero no puedo ser tu pareja. 
No soy un cambia-formas, J-Hope. No me voy a enamorar de ti sólo para que más adelante encuentres a tu verdadera pareja y te olvides para siempre de mí.

Era lo máximo que el hombre le había dicho al mismo tiempo en las últimas semanas. Sin embargo, estaba equivocado.

—No estás teniendo ni un poco de sentido común, cariño. Dime cómo te envié ese mensaje desde Hong Kong, si no somos pareja.

JungKook se encogió de hombros. —No tengo ni idea. Me alegra que lo hicieras y que yo fuera capaz de ayudarte, pero eso no cambia lo que soy. Los cambia-formas sólo se emparejan con otros cambia-formas, lo dijiste tú mismo. No se emparejan con humanos, brujas, vampiros, o cualquiera. No soy un cambia-formas, así que por lo tanto no soy tu pareja.

—¿Cómo sabes que no eres un cambia-formas? Sólo porque no cambias a un animal no quiere decir que no seas uno. Sí, sólo nos emparejamos con otros cambia-formas, pero no tiene que ser un pura sangre, solo teniendo un poco de sangre cambia-formas es suficiente. Toma a Ren como ejemplo. Está emparejado con mi hermano, Baekho, pero no va a cambiar a una bestia. Sé lo que mis instintos me están diciendo, y están diciendo que me perteneces.

—¡No pertenezco a nadie! —Gritó JungKook. Se puso de pie de un salto y señaló con un dedo a la cara de J-Hope   —Pertenecí a alguien durante la maldita mitad de mi vida, y no quiero hacerlo de nuevo. Ahora tomo mis propias decisiones. No dejaré que nadie me diga qué hacer, cuando hacerlo, y cómo hacerlo mejor. —Cuando terminó de hablar todo su cuerpo estaba temblando, y su pecho jadeaba como si hubiera corrido una maratón.

—Cálmate, JungKook. Eso no es lo que quise decir. —
J-Hope dio un paso hacia su pareja pero se detuvo cuando JungKook le gruñó—. ¿Entonces qué es?

Como dejando que saliera el helio de un globo, JungKook se desinfló y se hundió de nuevo en su silla. —No puedo hacer esto más. Ya estoy medio enamorado de ti, y no estoy dispuesto a enamorarme del todo.

Sin embargo, eso era exactamente lo que J-Hope quería. Había sabido que JungKook era su pareja desde la primera vez que había atrapado una bocanada del intrigante aroma del hombre. Sabiendo la severa vida que JungKook había llevado como un esclavo, había tomado las cosas lentamente, sólo haciéndose su amigo y facilitándole la idea de estar emparejado.

Aunque JungKook parecía ansioso por la amistad, nunca cambió su postura con respecto al acoplamiento. Durante meses, se había negado rotundamente a aceptar la verdad. J-Hope dudaba que no lo creyese, solo intentaba protegerse a sí mismo. Había dolorosos secretos acechando en el pasado de su pareja, algo más, no solo el haya sido mantenido como un esclavo durante años.

—¿Qué no me estás contando, JungKook?

—¿Si te abro mi corazón me dejarás solo?

—No. —No tenía sentido mentir al chico. J-Hope no tenía intenciones de alejarse de su sienota – su pareja destinada. ¿Qué clase de hombre pensaba JungKook que era?

—Te lo suplico. Por favor, sólo déjame solo. Pensé que podría ser tu amigo sin quererte más, pero no puedo.

J-Hope abrió su boca para responder, pero su móvil eligió ese momento para comenzar a vibrar en su bolsillo. Con un gruñido de frustración, recuperó el ofensivo objeto y respondió sin comprobar el identificador. —¿Qué?

—MyungSoo está preguntando por ti, —dijo Suga al otro lado de la línea—. Supongo que El Consejo tiene una bruja que quiere que rastrees.

—¿No puede esperar? — J-Hope no era vanidoso, pero sabía que sus habilidades como Rastreador eran las mejores del país. Usualmente, no le importaba que lo enviaran en misiones, pero eso era antes de que tuviera una pareja que se ocultaba de él.

—No lo creo, hombre. MyungSoo está haciendo todo lo posible para que las cosas se asienten y mejorar su posición como anciano para poder ver a sus hijos. Sé que yo no estaba demasiado feliz con la idea al principio, pero es un buen tipo. No quiero que lo alejen de Amber y Kristal.

Quizás le hacía un cabrón, pero realmente a J-Hope no le importaba. Se había encontrado con las mujeres un par de veces, pero no tenía raíces emocionales apegadas a ellas ni a sus cachorros adoptados. Sólo se había encontrado con MyungSoo una vez, y la mayor parte de ese tiempo lo había pasado inconsciente debido al psicótico hermano del Líder LeeJoon. Los problemas parentales del trío no eran de su interés.

—¿Dónde se está quedando? Preguntó finalmente J-Hope con un suspiro.

—Está en Seul ahora mismo. ¿Quieres que te lleve?

J-Hope le dio a JungKook una última mirada y suspiró de nuevo. —Sí, nos reuniremos en cinco minutos. Desconectó y se giró hacia JungKook una vez más. —Yo..

—Lo oí —le cortó JungKook—. Ten cuidado, J-Hope. Entonces se levantó de la silla, entró a su baño privado, y cerró la puerta.

No estando seguro de si debía seguirlo, J-Hope dudó durante todo un minuto antes de finalmente levantarse de su asiento y salir de la habitación. Tenía que hacer algo pronto, o iba a enloquecer. Quizás en el momento en que regresara de Seul, tendría un nuevo plan para cortejar a su reacia pareja.

Consideró brevemente pedir consejo a Aron, pero el hombre era un completo idiota. Oh, tenía mucho respeto por el Ejecutor, y le gustaba mucho, pero Aron tendía a saltar a las situaciones sin pensar por adelantado en las consecuencias. Pedir consejo al hombre sobre cómo manejar la situación con JungKook sería terminar de arruinar su ya confusa relación.

Aunque, él solo ya había cometido muchos errores.

JungKook se sentó en el borde de la bañera y puso sus puños en su regazo, esperando el ligero golpe que sería la señal de la salida de J-Hope. No tuvo que esperar mucho, pero no sabía si se sentía aliviado o decepcionado por el hecho. Parte de él quería que J-Hope viniera a buscarlo y le exigiera... bien, algo. Todo era tan confuso, y realmente no sabía qué infiernos quería.

—Odio esto, —susurró a la vacía habitación. Odiaba cómo una gran parte del tiempo sus sentimientos y su estómago estaban hechos nudos.

J-Hope  era sin ninguna duda el hombre más dulce, más amable, por no mencionar el más sexy que jamás había conocido. No importaba que JungKook continuamente le alejara, J-Hope nunca permanecía fuera durante mucho tiempo. Era un bastardo persistente, pero era sólo una cosa más que JungKook amaba del hombre.

—¿JungKook? —Un suave golpe sonó en la puerta del baño, seguido por la voz de Jiyong—. Cariño, ¿estás aquí?

Levantándose de un salto, JungKook se apresuró hacia la puerta, la abrió, y se lanzó a los brazos de Jiyong con tanta fuerza que empujó a su amigo varios pasos hacia atrás. Ahora que J-Hope se había ido, era libre de desmoronarse, y eso era exactamente lo que hizo. Lloró y se estremeció, aferrándose y empapando la camisa de Jiyong con sus lágrimas.

Estaba tan perdido en su crisis, que no se dio cuenta que Jiyong no era el único en la habitación hasta que sintió otros brazos sosteniéndolos a ambos.

—Shh, JungKook, susurró Henry. —Va a estar bien.

—Estamos aquí para ti, añadió SungJung. —Por favor no llores.

Sobreponiéndose, JungKook salió del abrazo grupal y se secó bruscamente sus ojos. Estoy bien chicos. Gracias.

—¿Quieres que hablemos de eso? —Preguntó Jiyong, la preocupación se reflejaba en su cara—. J-Hope es tu pareja, ¿no?

—No, —respondió JungKook inmediatamente, sacudiendo su cabeza a la defensiva—. No puede ser mi pareja.

—Sé que te asusta. —Henry tomó su mano y le llevó hacia la cama. Todos subieron al colchón con él, rodeándole para darle comodidad y apoyo.

—No quería admitir que Hangeng era mi pareja al principio.

—Casi me enojaba cada vez que TOP entraba en una habitación, —añadió Jiyong con una ligera sonrisa.

Eran dulces por tratar de animarlo, pero no era la misma situación.

—Lo amo, —confesó JungKook con otro sollozo—. Sin embargo, no puedo ser su pareja.

Sus amigos se miraron todos tenían idénticos seños fruncidos y la misma confusión reflejada en sus caras. —¿No puedes o no quieres? — Preguntó Henry finalmente.

—No puedo. Es un cambia-formas.

—Aún no lo entiendo, —dijo SungJung con un encogimiento de hombros. El pobre chico rara vez entendía algo, pero JungKook le quería de todos modos. Lo que le faltaba a SungJung de conocimiento del mundo, lo compensaba con entusiasmo.

—Los cambia-formas solo se emparejan con otros cambia-formas. Eso es lo que J-Hope me dijo. No entiendo por qué es eso. —Sacudió su cabeza mientras fruncía su ceño . Todos los demás puede emparejarse 
con quien quieran. En ellos el destino no discrimina. ¿Por qué los cambiaformas son diferentes?

—De acuerdo, ve más despacio. —Henry se recostó a su lado apoyado sobre su codo—. J-Hope es un cambia-formas y eso quiere decir que sólo puede emparejarse con otro cambia-formas. ¿Es eso correcto?

JungKook asintió con la cabeza en derrota.

—Y tú no eres un cambia-formas, —continuó Jiyong.

—Así que, no puedes ser su pareja —terminó SungJung con una disgustada rabieta—. Eso es estúpido.

JungKook no podía estar más de acuerdo. —Sin embargo, no me dejará solo. No sé qué hacer.

—Si J-Hope dice que eres su pareja, quizás sea cierto. —Henry se encogió de hombros cuando JungKook lo miró—. ÉL debe saberlo mejor que nadie. Sólo porque no puedas cambiar no quiere decir que no tengas algo de sangre cambia-formas en alguna parte.

—Eso es lo mismo que dijo J-Hope. —JungKook suspiró y apoyó su cabeza en el hombro de Jiyong cuando su amigo lo abrazó—. Estoy asustado.

—No mierda, —dijo SungJung con un bufido—. No sé cómo algunos de vosotros lo hacéis. ¡Vuestros hombres son enormes! ¿Nunca os preocupáis de que os aplasten mientras estáis durmiendo? ¿Y cómo infiernos tenéis 
sexo con ellos? Pensaría que os aplastarían.

Hubo un momento de silencio antes de que Henry, Jiyong, y JungKook se echaran a reír.

—Oh, sólo espera, —jadeó Jiyong—. Tu turno está llegando.

—Más pronto de lo que piensas —añadió JungKook con una sonrisa satisfecha—. ¿Aún no has hablado con MyungSoo?

SungJung arrugó la nariz y miró hacia otro lado. —Ni siquiera lo he visto. Sé lo que Onew dijo, pero creo que el que MyungSoo se apareciera en mi habitación como un fantasma fue sólo una casualidad. Si realmente fuese su pareja, ¿no estaría aquí conmigo ahora?

JungKook no tenía una buena respuesta para eso, así que no dijo nada.

Tenía exactamente el problema contrario. Su 'pareja' no se alejaba. — Somos un desastre, ¿no?

Sus amigos se echaron a reír estando de acuerdo.

—Sí, supongo que lo somos —respondió Henry.

—Sin embargo, vosotros chicos lo tenéis fácil. ¡Ellos quieren que sea un maldito anciano! ¿No sé nada sobre la responsabilidad? Diablos, aún necesito a Hangeng para pedir el desayuno la mitad del tiempo porque no puedo decidir lo que quiero comer.

—Sin embargo, te importa —dijo JungKook seriamente—. Eres muy bueno, y creo que podrías hacer mucho bien.

—Además —interrumpió SungJung con una sonrisa satisfecha— superarás a Hangeng si aceptas la posición.

Eso envió a todos ellos a más ataques de risa, y JungKook se sentía mucho mejor. Era muy afortunado por tener amigos tan maravillosos.

—No creo que Hangeng se haya dado cuenta de eso aún. Puedo imaginarme su cara cuando se lo diga. —Henry sonrió con picardía y movió las cejas.

—¿Cuánto tiempo tienes para decidirte? —Preguntó SungJung.

—Le dije a Lay que le respondería en Halloween. —Henry se puso serio de nuevo—. Tengo que considerar muchas cosas.

—Bien, si traes un cambio, creo que serías un anciano maravilloso. —JungKook apretó suavemente la mano de Henry—Ahí afuera, hay muchos como nosotros que necesitan a alguien que hable por ellos, Henry. Sé que se supone que representas a los demonios, pero también tendrás el poder para ayudar a los demás.

Todo el mundo estuvo en silencio durante mucho tiempo, y JungKook sintió que había arruinado el ligero ambiente. —¿Qué tal una noche de pijamas? No hemos tenido una de esas en un tiempo. Pero, sin parejas, añadió con severidad.

—¿Qué pasa con Ren? —Preguntó Henry. No le he visto mucho desde que regresó—. Se encogió de hombros. —Me gusta.

A JungKook también le gustaba el pequeño vampiro. —De acuerdo, podemos invitar a Ren. Creo que es mejor que lo hagamos en tú habitación. Jiyong tiene al bebé, así que no se puede, y mi habitación y la de JungKook son demasiado pequeñas.

—Hangeng puede quedarse con TOP esta noche, si no le importa dormir en un sillón y posiblemente escuchar llorar a un bebé —ofreció Jiyong.

Henry sonrió. —Lo convenceré.

Más feliz de lo que había estado en semanas, JungKook suspiró y se dejó caer sobre su cama. Aún no sabía qué hacer sobre J-Hope, pero por una noche, no iba a preocuparse por ello.

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Stubbornest: No tiene traducción literal pero viene a significar el más terco.



CAPITULO 2


—Necesito que localices un hada de nombre  Xiumin.

J-Hope frunció el ceño al Anciano Zhang. —¿Pensé que iba a buscar una bruja?

—Lo harás, pero también necesitamos localizar a Xiumin. —MyungSoo se levantó de su asiento y caminó alrededor del gran escritorio de roble.

J-Hope no tenía deseos de dejar Ulsan. Había recorrido el país desde que había llegado a Corea, y aunque era emocionante, lo mantendría lejos de Heaven por mucho tiempo, y por lo tanto, lejos de JungKook.

—Este es el tipo que deseáis nombrar anciano de las hadas —dijo Suga a un lado de J-Hope  —. Sin faltar al respeto, pero ¿por qué él?

—Es importante, y tiene algo que necesito —respondió el Anciano Zhang enigmáticamente.

No iban a conseguir más información, y J-Hope lo sabía. —Así que, tengo que buscar un hada y una bruja. ¿Cuándo me marcho?

Los ancianos intercambiaron una mirada, y MyungSoo parecía compungido cuando regresó su atención a J-Hope. —Necesitamos la ayuda de JungKook.

—No. — J-Hope sacudió su cabeza con firmeza y cruzó los brazos sobre su pecho—. No irá. —La irá brotó en él ante el pensamiento de que los ancianos utilizaran a JungKook de esa manera. Su pareja no era un guerrero, y se iba a quedar en casa donde estaba a salvo—. Traeré de vuelta a quienes queráis, pero no utilizaréis a mi pareja.

No se dio cuenta del desliz hasta que fue demasiado tarde y MyungSoo le estaba sonriendo en señal de triunfo. Hubo especulaciones, especialmente después de que JungKook soñó con él mientras había estado prisionero en Hong Kong. Sin embargo, hasta ahora, nadie sabía a ciencia cierta que él y JungKook eran pareja.

Aunque no lo hubiera dicho. Su furiosa reacción fue toda la prueba que necesitaban. La gran pregunta era por qué estaban tan interesados en saberlo.

—Tienes que reclamarle.

—Whoa, MyungSoo. ¿Qué carajo, hombre? —Suga dio un paso adelante, agitando su mano con indignación.

—Necesitamos a JungKook —respondió MyungSoo simplemente—. Sé que puede hacerlo, y sus poderes serán más fuertes junto con los de J-Hope si se unen.

—¿Por qué? — J-Hope estaba tan furioso que esas fueron las dos únicas palabras que pudo decir. Era los suficientemente malo que quisieran utilizar a JungKook en cualquier proyecto que hubiesen tramado, pero forzarles a reclamarse mutuamente era demasiado.

Un acoplamiento entre un par destinado – o trío o cualquier cosa – es sagrado. Reclamar a una pareja es la cosa más intensa y personal que un paranormal hacía. Los matrimonios terminaban en divorcios cada día. No había manera de dejarlo una vez que reclamabas a una pareja.

Para empeorar las cosas, J-Hope estaba totalmente de acuerdo en hacer a JungKook suyo. Pero, JungKook estaba lejos de estar preparado para algo como eso.

—Estar unidos hará vuestras habilidades más fuertes. No tenemos mucho tiempo, JungKook.

—¿Cuánto tiempo tengo?

—Hasta Halloween —respondió el Anciano Zhang tranquilamente—. Necesitamos localizarles antes de la reunión del Consejo.

—¿A ellos? ¿Exactamente a quiénes estamos intentando encontrar?

—Suga inclinó su cabeza hacia un lado y frunció el ceño—. Esto suena terriblemente sospechoso.

—Necesitamos dos brujos, Taehung y Zitao, antes del festival de Halloween. MyungSoo suspiró y frotó una mano sobre su cara . Sería mejor si pudiéramos encontrar a doce de ellos, pero eso parece poco probable con tan poco tiempo.

—¿Una docena? —Se atragantó Suga—. ¿Quiénes son esos brujos?

—Mis hermanos.

—Entonces, ¿por qué simplemente no los llamas? —Suga cruzó los brazos sobre su musculoso pecho y tomó una postura similar a la de J-Hope  —. ¿Qué nos escondes? No me importa hacer mi trabajo, pero esto huele a mierda.

J-Hope no podría estar más de acuerdo. Querían que encontrar un hada y doce jodidos brujos, pero no les decían por qué.

Los ancianos intercambiaron otra mirada, y esta vez, MyungSoo bufó en derrota. —Mis hermanos han estado en la clandestinidad desde que nuestro padre fue ejecutado. Nos hemos diseminado por todo el país, posiblemente por el mundo. No mantenemos contacto porque sería demasiado peligroso.

—Divide y vencerás —murmuró Suga—. Hubiera sido más segura que permanecieran juntos.

—Podrías estar equivocado. Lo intentamos al principio, pero a causa de nuestra magia combinada, era más fácil para los Rastreadores encontrarnos. Después de separarnos, nos mantuvimos en contacto por teléfono hasta que Taehung fue capturado. Sólo necesitaron comprobar los contactos de su teléfono para rastrearnos hasta donde vivíamos. Apenas escapé, y no hablé más con mis hermanos desde entonces.

—Así que, ni siquiera sabes si están vivos. —Suga dejó caer su cabeza y la balanceó varias veces—. De acuerdo, lo entiendo, pero ¿por qué les estamos buscando ahora?

—Thunder  es la respuesta más simple. No podemos obtener la localización del Libro de los Desterrados de él. Estoy seguro de que ambos habéis oído las leyendas sobre Halloween.

—Es cuando el velo es el más fino entre nuestro mundo y el siguiente —respondió J-Hope inmediatamente. Por supuesto que habían oído las leyendas.

—Bien, eso no es una leyenda. Si el libro ha caído en las manos equivocadas, lo que ocurrió en ese cementerio en Hong Kong parecerá como un jodido cuento de hadas de Mamá Ganso.

—¿Entonces no deberíamos buscar el libro?

—El libro es imposible de rastrear. Además, no tendríamos suficiente tiempo antes del treinta y uno. Podría estar en cualquier lugar, aunque creo que es una apuesta segura que aún está en Corea.

—De acuerdo, así que déjame ver si he entendido bien. —Suga descruzó los brazos y se rascó detrás del cuello—. Ese libro de hechizos está perdido, o escondido, o algo. —Agitó una mano alrededor para indicar la falta de importancia para él—. Puede o no estar en manos de algunos brujos perversamente malignos que podrían utilizarlo para levantar un ejército de no muertos en Halloween.

MyungSoo simplemente asintió con la cabeza.

—¿Y dónde encajan tus hermanos en todo esto?

—Ahora que estamos renovando completamente El Consejo, es hora de que todos salgan de su escondite. Nuestra familia debía custodiar el Relegatis, pero se perdió después de la muerte de nuestro padre. Tenemos 
que recuperarlo.

—Sí. Eso aún no nos dice por qué necesitamos a tus hermanos antes de Halloween. —Si J-Hope no comenzaba a recibir algunas respuestas directas, se marcharía. Ser un Rastreador era un buen trabajo, pero no iba a arriesgarse sin una buena razón.

—Taehung y Zitao son los más fuertes además de mí —dijo Torren sin nada de arrogancia—. Les necesitaremos si no podemos recuperar el libro antes de esa fecha.

—Dijiste que el libro podría estar en cualquier parte. ¿Qué te hace pensar que llegará hasta nuestra puerta?

J-Hope miró a Suga, y luego regresó a MyungSoo. Era una pregunta razonable. MyungSoo era un hombre inteligente, siempre preveía todo. Si sentía la necesidad de protección, aún había algo que no les estaba diciendo.

—El Relegatis necesita una llave para ser abierto. Mis hermanos y yo tenemos la llave, o más concretamente, somos la llave.

Las cejas de Suga se juntaron, y ladeó la cabeza hacia un lado. — Así que, ¿me estás diciendo que abriste el libro para el hermano de LeeJoon?

MyungSoo suspiró en obvia desesperación. —No tenía el libro con él, Suga. ¿Cómo podría haberlo abierto? 
¿Podemos llegar al maldito punto MyungSoo no era el único exasperado. J-Hope se enorgullecía de ser el más tolerante de sus hermanos. Sin embargo, estaba a dos segundos de perder mucho más que su maldita paciencia.

—MyungSoo, hombre, tu historia no tiene sentido. ¿Cómo utilizó Thunder el libro si no tenía el libro? ¿Y cómo infiernos consiguió el hechizo si la maldita cosa no puede ser abierta por ningún otro que tú y tus hermanos? —Suga estaba gritando y gruñendo en el momento en el que terminó su interrogatorio. El vampiro tenía una mirada terrorífica, y J-Hope esperaba que nunca la viera dirigirse a él.

No es que tuviera miedo de Suga o cualquier cosa ridícula como esa. Sólo era lo suficientemente inteligente para no meter el cuello donde podría ser mordido al igual que un trozo de carne seca.

Con eso dicho, algunas cosas comenzaban a aclarase para él en este cuento retorcido. —Creo que uno de tus hermanos está abriendo el libro para Thunder.

MyungSoo parecía incómodo cuando asintió con la cabeza. —Los seis más jóvenes tienen una madre diferente, una cambia-formas. Son fuertes, pero caerían más fácilmente bajo la coacción de un vampiro, especialmente si ha sido drogado. En cuanto a que Thunder no tiene el libro, sería bastante fácil memorizar un hechizo. Desafortunadamente, Thunder memorizó el equivocado.

—Una vez el libro es abierto... —Suga se apagó, mirando como si estuviera intentando determinar cómo formular su pregunta—. ¿Es necesario volver a desbloquearlo cada vez que se abre? ¿O una vez hará el truco?

—Cada vez que el libro está cerrado, debe ser desbloqueado con una llave, un hechizo que sólo se les enseña a los guardianes del libro.

J-Hope estaba confundido por la sobrecarga de información. Lo que sabía hasta el momento es que MyungSoo tenía doce hermanos, seis de los
cuales eran híbridos cambia-formas, y todos ellos estaban desaparecidos. Añadiendo a eso, un libro que podría traer el fin del mundo tal como ellos lo conocían y sólo podía ser abierto por un Hwang que actualmente estaba perdido en algún lugar del mundo con una alta probabilidad de tener una 'llave' sentada directamente a su jodido lado.

Armagedón envuelto en regalo. ¡Hurra!

—Así que, ¿dónde encaja el tipo hada en todo esto?

Con toda la confusión por la conversación de los brujos, J-Hope se había olvidado completamente del anciano de las hadas.

El Anciano Zhang se sacudió como si saliera de un aturdimiento por la pregunta de Suga. —No tiene nada que ver con el Relegatis. Sin embargo, encontrarle y traerle al Consejo es imperativo.

—¿Y si no quiere venir con nosotros? —Lo que J-Hope realmente quería saber era cuánta fuerza tenía permitido utilizar si el tipo no cooperaba. Nunca había fallado en traer a alguien que había sido asignado para localizar. No estaba planeando comenzar con Xiumin .

—Tráele de vuelta —dijo el Anciano Zhang simplemente—. No le hagas daño, pero tráele de vuelta.

Suspirando derrotado y agotado, J-Hope asintió su entendimiento.

—JungKook no vendrá. —Nunca antes había puesto condiciones en una misión, pero este parecía un buen momento para comenzar.

—Lo hará. Henry va a hablar con él esta noche. Estoy seguro que estará dispuesto a ayudar cuando escuche lo que queremos de él.

Algo dentro de J-Hope se rompió, y se lanzó hacia MyungSoo. Afortunadamente, antes de que pudiera hacer algo tan increíblemente estúpido que seguramente terminaría con su cabeza separada de sus hombros, Suga le cogió alrededor de la cintura y le arrastró hacia atrás.

Por debajo de su rabia, J-Hope se sintió traicionado. No sólo MyungSoo había ido a sus espaldas, sino que Henry también. Aunque no conocía bien al brujo, le gustaba mucho Henry. El hombre se había convertido en un amigo en los pasados meses, y saber que Henry no sólo respaldaba a los ancianos sino que en realidad jugaba un papel activo en su engaño lo lastimo mucho.

Sin embargo, no importaba. Incluso si JungKook quisiera ayudar, se quedaría en Heaven donde estaría protegido. No había ninguna manera que J-Hope fuese a dejar a su pequeña pareja recorrer todo el país buscando a los brujos. Así que ¿qué si estarían juntos todo el tiempo? Tantas cosas podrían salir mal. J-Hope lo había visto una y otra vez.

El anciano no se estremeció ni parpadeó ante la violenta reacción de J-Hope. —¿Qué pasa si te permito elegir un protector para él? Necesitarás ayuda de todas formas. Elige a cuatro Ejecutores para viajar contigo y ayudar a proteger a JungKook.

—No —gruñó J-Hope, aún luchando contra el agarre de Suga.

— J-Hope, no tenemos tiempo para esto. JungKook puede ayudar. De hecho, será crucial para encontrar a Xiumin. Eres el mejor Rastreador que tenemos, pero tus habilidades no son suficientes. No es un niño. Si elige ir, no podrás detenerlo.

—Sólo mírame.

—Puedo poner un hechizo de protección en él. ¿Cambiaría eso tu juicio?

—No.

MyungSoo lanzó sus manos al aire y gruñó. —Eres el mayor terco hijo de puta que jamás he conocido. ¡Necesitamos encontrar a esos hombres, y necesitamos hacerlo de una maldita vez! Va a ir. ¡Si tengo que hacerlo, le enviaré solo!

J-Hope dejó de luchar y miró a MyungSoo de manera asesina. Le tenían acorralado, y no había nada que pudiera hacer sobre ello. No tenía dudas de que sacarían a JungKook de contrabando y le enviarían a donde fuera por su cuenta, o más probablemente con algún otro Rastreador casi tan experto como J-Hope.

Soltándose del agarre de Suga, J-Hope hizo un gesto con la cabeza en aceptación a regañadientes. No confiaba en sí mismo para hablar, así que dio a los ancianos una última mirada fulminante antes de darse la vuelta y salir pisando fuerte fuera de la oficina.

Anciano o no, Hwang MyungSoo pronto iba a darse cuenta de que estar en la maldita lista de un Kang era el último lugar en el que querría encontrarse. 



CAPITULO 3


—¿Estás seguro de que Hangeng está de acuerdo con esto?

—¿A quién le importa? —Respondieron Henry y Ren al unísono antes de caer juntos en un ataque de risa—. En serio —continuó Henry— te preocupas demasiado. Sólo acomódate y mira la película. —Cubrió su boca para ahogar sus risitas mientras golpeaba su hombro contra el de Ren— . Es una película de vampiros gay y la búsqueda de sus parejas eternas.

—¿Hay sexo?

—Bien, ¡eso espero!

—¿Es porno? —Preguntó SungJung en un susurro.

Henry bufó y rodó los ojos antes de gatear por el suelo para poner el DVD en el reproductor. —No, pervertido, no es porno.

SungJung se encogió de hombros despreocupadamente. —He visto la clase de películas que te gustan. Una porno de bajo presupuesto probablemente sería mejor.

Desafortunadamente, JungKook tuvo que estar de acuerdo. A Henry le gustaban las películas independientes, lo cual era bueno, excepto que las únicas que le gustaban eran donde chupaban el pene como nadie. Les había obligado a ver una que vagamente parecía una obra de teatro de secundaria filmada por una videocámara portátil de una madre sobreexcitada. Se parecía vagamente, porque JungKook estaba bastante seguro que en las obras de la escuela secundaria se actuaba mucho mejor.

—Esta te gustará —anunció Henry cuando se acurrucó bajo una manta y una pila de almohadas en medio del suelo.

—Siempre dices eso —se burló Jiyong—. ¿A alguno le gusta algo de lo que Henry encuentra entretenido?

Todos los ojos se giraron hacia Ren, que enrojeció todo el camino hasta la punta de las orejas. —Hey, algunas no estaban tan mal.

—Por algunas, quiere decir todas, porque es tan vicioso como Henry. —SungJung sacó la lengua cuando Henry le dio la vuelta a la situación—. Lo que sea. Sólo no me despiertes si me duermo durante los créditos iniciales.

—No estoy seguro de que esto tenga créditos iniciales —dijo Henry distraídamente mientras comenzaba la película.

JungKook miró hacia la televisión y gimió. Una cursi secuencia de persecución en blanco y negro. Oh sí, esta iba a ser la ganadora.

Sorprendentemente, cuando la película continuó, se encontró con los ojos clavados en la pantalla. Las líneas aún eran cursis y repetitivas. Había agujeros en la trama, personajes añadidos que no tenían absolutamente ningún sentido, y una escena casi demasiado embarazosa de ver a causa de su poca convicción.

El romance entre los dos personajes principales era lo que mantenía su atención. El vampiro en busca de su pareja destinada finalmente le encuentra, sólo que tiene a todos y todo interponiéndose entre ellos. Incluso el interés del amor se interpone en el camino de su felicidad.

¿Eso era lo que JungKook estaba haciendo con J-Hope? Prácticamente tenía la felicidad a su alcance. Sólo se conocían hacía unos pocos meses, no habían avanzado más allá de la etapa de la amistad, y JungKook aún no podía imaginar a nadie más en la tierra que prefiriera tener como pareja.

Excepto que, no tenía una pareja. Era humano para todos los efectos. Por supuesto, tenía un don especial que era una clase de fisura legal para él dentro del mundo paranormal, pero no era nada del otro mundo.

Sin embargo, J-Hope decía que eran pareja. ¿Por qué mentiría sobre algo como eso? Había buscado deliberadamente a JungKook, se hizo amigo de él, y luego más o menos le cortejó. Ahora, quería algo más. JungKook quería más, también, pero había pasado por algo parecido, y decir que no había terminado bien sería un eufemismo.

—¿JungKook? —Una mano aterrizó en su hombro y le sacudió ligeramente.

Sacudiéndose de sus pensamientos, parpadeó hacia Henry e intentó sonreír. ¿Ha terminado la película? Supongo que me despisté un poco.

—No hay problema. Jiyong está preparando la próxima película. Te estaba preguntando si querías algo de la cocina.

—Nah, estoy bien. —Su estómago se sentía como si tuviera nudos, y el mero pensamiento de comida hizo que se le retorciera dolorosamente—. Quizás algo de ginger ale si tienes.

Las cejas de Henry se juntaron con preocupación. —¿Te sientes bien?

Antes de que JungKook pudiera responder, la puerta de la suite se abrió y Minhyun y Baekho entraron, vestidos solamente con pantalones de dormir. Debería haberse sentido avergonzado por comerse con los ojos a las parejas de su amigo, pero maldición, esos hombres eran muy buen atractivos. No tan guapos como J-Hope en la medida que le concernía, pero aún así, nada despreciables.

—Estoy cansado —dijo Minhyun, sin venir a cuento.

Ren inclinó un poco su cabeza y sonrió. —Entonces ve a dormir.

—No tiene gracia, a ghrá. —Baekho cruzó los brazos sobre su pecho y reflejó la cabeza inclinada de Ren—. Esta amaneciendo.

—No, hasta dentro de dos horas no. Además, aquí hay persianas como en el resto del lugar".

—¿Por favor? —Minhyun le dio a su pareja una mirada que JungKook supuso que serían los ojos de un cachorrito, aunque sólo parecía absurdo en el enorme cambia-formas.

—Oh, me encanta cuando suplicas. Hazlo de nuevo.

Ren tenía demasiadas formas de burlarse de sus parejas. Estaba bien para JungKook ya que lo encontraba muy gracioso. Baekho gruñó e intentó cruzar la habitación pero terminó enredándose en las mantas y almohadas que cubrían el espacio entre él y Ren y aterrizó en su culo como una tonelada de ladrillos. La habitación explotó en risas, y JungKook estaba seguro de que se había roto algo por reírse tan fuerte.

—En un buen lío me has metido, Choi Minki. —Baekho luchaba por liberarse y ponerse de pie—. Si no te mueves en dos segundos, te voy a llevar arrastrándote.

—Oh, súplicas y castigos —ronroneó Ren—. ¿Cómo es posible que me niegue? —Aunque lo decía de manera burlona, JungKook vio el fuego en sus ojos mientras miraba a sus grandes cambia-formas. ¿Tenía una expresión similar cuando miraba a J-Hope?

—Gracias por invitarme, chicos, pero tengo que irme. Ren les tiró besos en el aire antes de saltar a los brazos de Baekho y frotarse contra él mientras dejaban la habitación con Minhyun siguiéndolos muy de cerca.

—Eso fue dulce —dijo Jiyong con una sonrisa tonta en su cara. El pobre SungJung estaba congelado y ni siquiera se movió en toda la escena.

Apenas había terminado de hablar Jiyong cuando la puerta se abrió de nuevo y TOP entró en la habitación con una mirada hambrienta. — Tengo una niñera.

Aparentemente, esas tres pequeñas palabras estaban mezcladas con magia porque Jiyong saltó del suelo, cruzó corriendo la habitación, y se lanzó hacia los brazos de su pareja. Sus piernas fueron alrededor de la cintura de TOP, y atacó la boca del vampiro con la suficiente energía y entusiasmo para prender fuego toda una manzana en la ciudad.

Cuando los dos desaparecieron, JungKook se quedó mirando hacia la puerta, esperando a que Hangeng irrumpiera en la habitación en cualquier segundo, agarrara a Henry, y terminara su pequeña fiesta de pijamas. Una vaga fantasía de J-Hope viniendo a por él se tambaleaba en los bordes de su mente, pero por supuesto, eso nunca sucedería. Había hecho todo lo posible para asegurarse de ello.

—No pensé que vendrían aquí —masculló Henry cuando apagó la televisión y se movió para arrodillarse delante de JungKook—. Tengo algo que decirte. Primero, quiero que sepas que no tienes que hacerlo. Nadie pensará menos de ti, pero es importante, y si puedes ayudar.

—Henry, sólo escúpelo.

—MyungSoo y Lay quieren que ayudes a J-Hope a encontrar un hada y un par de brujos. No sé todos los detalles, pero los brujos son hermanos de MyungSoo, el hada es importante, y todo está centrado alrededor de un libro de hechizos que nos hará desaparecer de la faz de la tierra como a los dinosaurios.

— J-Hope es el mejor Rastreador de los alrededores. ¿Por qué me necesitan?

—Realmente no lo sé. Sé que cosas malas podrían suceder en Halloween si no podéis encontrarles, y contigo y J-Hope trabajando juntos es probable que las cosas se hagan más rápido.

JungKook no pudo discutir eso. No se oponía a ayudar a todos. Pasar todo su tiempo con J-Hope durante el próximo par de semanas le asustaba mucho. ¿Cómo se iba a resistir al hombre estando tan cerca?

Quizás no tengas que hacerlo, susurró una pequeña voz en el fondo de su mente. —Lo haré.

Henry le miró en silencio durante un momento antes de que suspirara. —A J-Hope no va a gustarle esto. Quiere que te quedes aquí donde estas seguro.

—Por supuesto que lo querrá —respondió JungKook con una sonrisa—. Él es como todos los machos alfa del planeta y piensa que sólo porque somos pequeños no podemos cuidar de nosotros mismos".

Henry sonrió, pero no parecía muy feliz. —No, tonto, es porque te ama.

—No. —JungKook sacudió su cabeza rápidamente y con firmeza. No iban a discutir la palabra A—. Vamos a seguir con lo del macho alfa, ¿de acuerdo? Eso me pone menos nervioso.

—¿Por qué estás tan nervioso? —Henry se acercó más y alcanzó la mano de JungKook—. Ustedes son perfectos el uno para el otro. Es bueno para ti y obviamente se preocupa por ti. ¿Por qué no quieres estar con él?

—No es eso. —Apretó la mano de Henry y cerró los ojos—. Tengo miedo —susurró—. He pasado por esto antes, y no puedo hacerlo de nuevo. Confía en mí cuando digo que se cómo termina la historia, y no es con un felices para siempre.

—¿Qué ocurrió? —Preguntó Henry en el mismo tono de voz—. ¿Quién te hizo daño, JungKook?

—Sólo alguien que conocí una vez. —Para su inmenso alivio, la puerta principal de la suite se abrió de nuevo, y pasos amortiguados sonaron sobre la alfombra. Parpadeando, la boca de JungKook cayó abierta y su cuerpo comenzó a temblar.

Había esperado ver a Hangeng, viniendo a buscar a Henry con la misma pasión en sus ojos como los anteriores tres visitantes. Pero, demostrando que algunas veces las fantasías se vuelven reales, J-Hope estaba de pie junto al umbral, bajando la mirada hacia él con una mezcla de necesidad y algo que sólo podía describirse como desesperación.

—Ven conmigo. —Su tono era duro y dominante, diferente a todo lo que JungKook había oído antes del hombre, y se encontró moviéndose al instante. Algo estaba muy mal con el gran cambia-formas. Parecía que se desmoronaría por el más leve contacto, y así no era J-Hope.

—¿Qué ocurrió?

—Sólo... — J-Hope se apagó, presionó sus labios juntos, y sacudió su cabeza. Después de un par de profundas respiraciones, le tendió la mano a JungKook y esperó para que la tomara antes de tirar de él fuera de la habitación—. ¿Mía o tuya?

JungKook sólo pudo asumir que J-Hope estaba preguntando a qué habitación deberían ir. Puesto que la suya estaba más cerca, y no creía que J-Hope iba a durar mucho más tiempo antes de explotar o implosionar, cambió de dirección y llevó al cambia-formas hacia su habitación. Ninguno de ellos dijo una palabra mientras caminaron por el pasillo.

Una vez dentro, la conversación paso a segundo plano cuando se encontró con la lengua de J-Hope en su garganta y su duro cuerpo presionándolo contra la pared.

Tan sorprendido por el acto abrupto y agresivo, JungKook se congeló, inseguro de cómo reaccionar. El instinto tardó sólo unos segundos en hacerse cargo, lanzó sus brazos alrededor del cuello de J-Hope, sumergiéndose en el beso.

Un gemido suave y necesitado escapó de él cuando meses de tensión sexual finalmente explotaron entre ellos, bañándole en una vorágine de deseo. La suave y resbaladiza lengua de J-Hope se batió a duelo con la suya, dominando el beso mientras saqueaba las cálidas profundidades de la boca de JungKook.

El bajo y posesivo gruñido de J-Hope le envió un escalofrío por su columna vertebral mientras toda la sangre en su cuerpo se dirigía hacia el sur para reunirse en su ingle e hinchar su polla de modo que se tensó contra el algodón de su pijama, valientemente intentando librarse del confinamiento.

Había pasado demasiado tiempo luchando contra la atracción que sentía por el cambia-formas. Ahora que la presa se había roto, salió cada húmeda fantasía que había tenido con J-Hope, alimentando su pasión hasta que fue poco más que un gemido, lleno de una cantidad de lujuriosa sustancia pegajosa.

Sus caderas se sacudieron sin su permiso, follando su polla dolorida contra los músculos duros del muslo de J-Hope. La fricción y la presión eran agradables, pero JungKook necesitaba más. —Por favor, J-Hope —jadeó cuando terminó el beso con una sacudida—. Por favor.

La desesperación, la calidad suplicante de su voz lo sorprendió, rompiéndole fuera de su conducta lasciva. Sus mejillas ardían y su boca estaba seca como el desierto cuando miró a los ojos verde jade de J-Hope. ¿Qué haría ahora?

La obvia respuesta era correr y esconderse, pero con los brazos de J-Hope enjaulándole contra la pared, escapar no era una opción. Así que, sólo se quedó allí de pie, dejó caer su boca abierta, y esperó a que el objeto de sus deseos hiciera el siguiente movimiento.

Como en cámara lenta, J-Hope levantó una mano de la pared y la llevó para acunar un lado de la cara de JungKook, acarició tiernamente su mejilla con la yema de su dedo pulgar. —Lo siento, cariño. No pude evitarlo.

Había algo vacío y hueco en la voz de J-Hope, y mientras se enfriaba un poco el ardor de JungKook, hacía que su pecho se contrajera incómodamente. —Por favor dime qué ocurrió. ¿Por qué estás tan alterado?

—Shh. — J-Hope presionó su pulgar contra la comisura de los labios de JungKook para silenciarle—. Sólo déjame tener esto por ahora. Inclinó la cabeza más cerca, y reemplazó su dedo pulgar con su boca en un beso sensual que curvó los dedos de los pies de JungKook.

Relajándose en el abrazo de J-Hope e inclinándose contra su pecho, JungKook le permitió tomar lo que necesitaba. Nunca había visto al irlandés así antes, y no le gustaba. Normalmente seguro de sí mismo y desenfadado, ahora J-Hope parecía casi tan incierto y torpe como se sentía JungKook.

Terminando el beso con suaves picos y mordiscos en los labios del hombre, colocó sus manos a los lados del cuello de J-Hope y sobre su pecho. —Esto es sobre El Consejo, ¿no?

—Sí —aspiró J-Hope, inclinándose para que pudiera apoyar sus frentes juntas—. Supongo que Henry ya te lo ha dicho a estas alturas. No vas a ir.

—Esa no es tu decisión. —JungKook mantenía su voz suave y uniforme—. Henry dice que puedo ayudarte.

—¿También te dijo que MyungSoo  quiere que te reclame antes de irnos? — J-Hope se apartó y arqueó una ceja.

JungKook mordió su labio inferior hasta que pensó que sangraría, ignorando deliberadamente la pregunta de
J-Hope. Quería ayudar, para ser útil por una vez en su miserable vida, pero si eso significaba que tenía que atarse a J-Hope para siempre...

—¿Qué piensas?

—Ah, moi chroi, ya sabes la respuesta. Sin embargo, no te obligaré.

Sus pensamientos eran confusos y JungKook no tenía idea de que hacer o decir. Por un lado, adoraba al grande y maravilloso cambia-formas y no podía imaginar siquiera ser feliz con alguien más. Por el otro lado, sólo pensar en dejar que J-Hope le reclamara hacía que sus palmas sudaran y sus piernas temblaran de ansiedad.

—Dime qué hacer. —Sólo estaba malditamente cansado de preocuparse por todo. Si dejaba que alguien más tomara las decisiones de aquí en adelante, quizás fuese capaz de mantener un poco su cordura—. Luchar contra ti es agotador. Estoy tan cansado, J-Hope. Sólo dime qué hacer, y lo haré.

—Oh, dulce corazón. — J-Hope cepilló el cabello de la frente de JungKook y sonrió tristemente—. No soy yo quién tiene que decirlo. Te esperaré siempre, pero no puedo decidir por ti.

—No puedo ser tu pareja. Santo cielo, estaba comenzando a sonar como un disco rayado. Una y otra vez, había estado utilizando la misma escusa hasta que realmente se había convencido de que era verdad.

Ahora..., no estaba tan seguro. J-Hope no le perseguiría con tal determinación si no hubiese una conexión. ¿Verdad? "¿Puedo preguntarte algo?"

Las comisuras de los labios de J-Hope se contrajeron, y sus ojos brillaron por primera vez desde que había arrastrado a JungKook fuera de la habitación de Henry. —¿Qué quieres saber?

—¿Cómo puedo saberlo? Creo que piensas que somos pareja, pero ¿cómo estar seguro? Si lo somos, eso significa que tengo alguna clase de sangre cambia-formas en mí. Era posible considerando que nunca había conocido a su padre, y su madre había sido bastante escasa en detalles sobre él. —¿Cómo supiste que era el único para ti?

Ven aquí, cariño. — J-Hope caminó hacia atrás tirando de JungKook. Luego se sentó en el borde de la cama y dio unas palmaditas en el espacio junto a él. Una vez que JungKook estuvo sentado, J-Hope se giró un poco y enlazó sus manos juntas—. Tienes un aroma que me hace la boca agua. Lo más increíble que alguna vez haya olido.

También le gustaba la manera que olía J-Hope, y aunque le daban ganas de quitarse la ropa y los pantalones, necesitaba algo más para seguir.

—Continúa.

—Mi estómago se agita.

Así que era eso. Sin embargo, atribuyó eso a los nervios. —¿Qué más?

—Mi cerebro está un poco difuso cuando estás cerca.

Bien, eso le ocurría a JungKook cada maldita vez que J-Hope entraba en una habitación. No sólo lo asociaba con el nerviosismo, sino que con el hecho de que toda la sangre se precipitaba hacia el sur de la frontera cada 
vez que veía al hombre. Sentirse atraído por alguien tan hermoso como J-Hope sólo era de esperarse. No probaba que estuvieran destinados a estar juntos.

Mis encías pican un poco, supongo.
Bien, eso le dejó perplejo. JungKook había sentido la misma picazón y hormigueo en sus encías, particularmente alrededor de sus caninos. No podía explicarlo ni de lejos atribuyéndolo a la atracción o la ansiedad. — ¿Huelo como un animal? ¿Y por qué infiernos no había pensado preguntar todas esas cuestiones hace meses? Oh, cierto, porque había estado demasiado ocupado corriendo como un cobarde gatito.

J-Hope se inclinó y rozó su nariz sobre la columna de la garganta de JungKook, inhaló profundamente mientras pasaba. —Sí, pero sólo un poco, y sólo puedo captarlo cuando estoy cerca de ti. —Se inclinó más, avanzando lentamente a través del colchón para cerrar la distancia entre ellos. Con un caliente y húmedo gemido, su lengua se deslizó desde la clavícula hasta la línea de la mandíbula, y terminó raspando sus incisivos sobre la sensible carne justo debajo de la oreja de JungKook.

— J-Hope —susurró y respiró hondo estremeciéndose. Fue una súplica, pero por qué, no pudo decirlo. ¿Quería que J-Hope continuara o se detuviera? Anhelaba más, pero ¿era una decisión acertada?

—¿Por qué luchas contra mí, JungKook? —Apoyó una mano en un costado del cuello de JungKook, y los labios contra el otro lado. —Tan rápido —murmuró—. Tu corazón late tan rápido por mí. Niega que me quieres, y me iré ahora.

No podía. Bien, podía, pero sería una mentira. Cada terminación nerviosa de su cuerpo estaba despierta y chisporroteando, gritando para que J-Hope lo tocara más. Su polla palpitaba dolorosamente, formando una tienda de campaña al frente de sus pantalones, luchando por liberarse.

—Di sí —dijo J-Hope con voz áspera en su oído antes de chupar el lóbulo entre sus dientes y morderlo ligeramente.

JungKook gimió, su cuerpo tembló por la avalancha de sensaciones. Sería tan fácil ceder a las demandas de su cuerpo. Sólo podría apagar su cerebro y aceptar lo que
J-Hope le estaba ofreciendo. Tan fácil.

¿Pero dónde le dejaría eso mañana, la semana que viene, o un mes a partir de ahora? ¿En serio le había pedido a J-Hope que tomara la decisión por él? Cada detalle de su vida había sido orquestado y realizado por otra persona. Primero su madre, luego el hombre que había reclamado amarle, y finalmente terminar siendo un esclavo, nunca él había decidido.

Finalmente, estaba a cargo. Si decía no, y sabía que podía, J-Hope detendría todo, y volverían a bailar alrededor uno del otro. J-Hope decía que la elección era suya, y creía lo que el hombre le dijo.

Qué irónico era que esta fuese su primera decisión real, podría cambiar su vida para siempre, y aún no sabía que hacer al respecto. —Dilo.

—Sí, y puedo gritarlo a los cuatro vientos.

JungKook se rió entre dientes en voz baja, se apartó y sostuvo la cara de J-Hope con ambas manos, mirando profundamente a sus ojos. —Tengo dos cosas que quiero decirte. Primero, si te dejo entrar y rompes mi corazón, voy a golpearte.

—No te preocupes, cariño. Voy a cuidar bien de tu corazón.

JungKook asintió con la cabeza cortantemente para demostrar que hablaba en serio. —La otra cosa podría tomar un poco de tiempo, así que ponte más cómodo.

—¿Estás intentando seducirme para que me desnude, JungKook? — J-Hope sonrió adorablemente, y JungKook no pudo dejar de imitarlo.  
Besó la punta de la nariz de J-Hope y suspiró.

—Vamos a llegar a esa parte.

Con un falso suspiro, J-Hope bajó la mirada hacia el prominente bulto atrapado detrás de su bragueta. —¿Puedo esperar que tu historia sea corta?

—Absolutamente. —Sonrió mientras liberaba la cara de J-Hope, caminó hasta la cama y se acostó debajo de las mantas—. Entonces puedes escupir en la otra mano y me dejarás saber si voy demasiado rápido. 

Moi chroi: Mi corazón. 



CAPITULO 3


Después de quitarse las botas y tirar su camisa por la cabeza, J-Hope se puso de pie y alcanzó el botón de sus vaqueros. JungKook se aclaró la garganta, aunque sonó más como una mezcla entre un suspiro y un gemido.

Haciendo una pausa con sus dedos aún en la cremallera, J-Hope levantó la mirada y sonrió. —Dijiste que debería ponerme más cómodo. Mi polla doblada hacia arriba en forma de zigzag es muy incómoda. —No quería que JungKook estuviese incómodo, pero no estaba mintiendo. Su polla palpitaba dolorosamente dentro del pantalón. Si no la aliviaba tendría un daño permanente en la parte favorita de su cuerpo

JungKook le miró de arriba abajo, y su lengua rosada se lamió sus labios haciendo que brillen con la luz ámbar de la lámpara de la mesita. —Bien, pero los bóxers se quedan.

—¿Qué pasa si te dijera que no llevo? —Por supuesto, llevaba, pero no podía dejar de burlarse un poco del pequeño hombre. Había pasado mucho tiempo desde que había visto este lado más juguetón de JungKook. Desde el minuto en que la palabra P surgió en su conversación, se había vuelto reservado y nervioso. No era como J-Hope quería verlo.

Como se esperaba, JungKook rodó los ojos y bufó mientras levantaba la esquina de la manta. —Sólo ven y acuéstate.

Medio desnudo y en la cama con su pareja, no era una decisión difícil de tomar. Tirando sus vaqueros, J-Hope suspiró de alivio, y juró que escuchó a su erección hacer lo mismo mientras se estiraba y se lanzaba hacia adelante para derramar líquido pre-eyaculatorio contra el frente de sus bóxers azul oscuro.

Miró entre la creciente mancha y JungKook, finalmente se encogió de hombros y se apresuró a deslizarse debajo de los cobertores. No quería inquietarlo cuando parecía que el chico finalmente estaba comenzando a relajarse, pero no había mucho que pudiera hacer por la reacción de su cuerpo hacia su pareja.

Se deslizó tan cerca como se atrevió, deteniéndose justo antes de que su furiosa erección pudiera tocar a JungKook en su vientre, se levantó sobre un codo y apoyó su cabeza en la palma de su mano. No fue fácil, pero se las arregló para controlar su respiración por lo que sus palabras fueron muchísimo más firmes de lo que sentía. —Aquí estamos. Ahora, dime lo necesitas contarme.

JungKook miró hacia abajo y mordió su labio inferior. —¿Puedes acercarte más?

¡Mierda! —Uh, no creo que sea una buena idea.

Su pareja le miró a través de esas increíblemente largas pestañas. — ¿Por favor?

¿Cómo podría decir no a eso, especialmente cuando era exactamente lo que tanto quería? Acostándose de espala, abrazó a JungKook y le empujó hacia su pecho. Un profundo suspiro satisfecho cayó de sus gruesos labios mientras ubicaba su cabeza en el hombro de J-Hope, y fue el sonido más dulce que jamás había escuchado.

—Es tan agotador fingir que no te quiero.

—¿Entonces por qué lo haces? —Era evidente por la tensión en sus hombros y la forma en que temblaban bajo la punta de los dedos de J-Hope mientras los pasaba arriba y abajo por la espalda de JungKook, que tenía miedo de cómo tomaría J-Hope lo que tenía que decirle

—Te conté un poco sobre mi madre, ¿cierto?

—Sí. —Esa era la loca que había hecho la vida de JungKook un infierno durante dieciséis años, mientras envenenaba su mente para que creyera que era poco más que el engendro de Satán. Por lo que J-Hope sabía de las historias de JungKook, ella nunca tuvo una razón lógica para ello. Eso le llevaba a la única conclusión posible, la puta estaba jodidamente loca.

—Ella pensaba que estaba poseído, por un demonio, o algo. Lo cambiaba todo el tiempo. Intentó durante años vencer el mal en mí, y cuando no funcionó, me llevó fuera de la ciudad y me tiró a un lado de un camino de tierra como a un perro que no quieres más.

J-Hope se tragó el gruñido que estaba sintiendo construirse en su pecho y mantuvo la suave caricia en la espalda de JungKook. Le gustaría mucho conocer a la madre algún día, en la oscuridad, sin testigos.

—Tenía dieciséis años, y mi madre había dictado cada aspecto de mi vida. Así que, ahí estoy yo a un lado de la carretera en medio de Dios sabe dónde sin absolutamente ninguna pista de cómo cuidar de mí mismo. — JungKook hizo una pausa y frotó su mejilla contra el pecho de J-Hope, justo debajo de su clavícula—. Ni siquiera me dejaba llevar zapatos con cordones porque pensaba que iba a intentar estrangularla con ellos cuando no estuviese mirando.

J-Hope adoraba a sus padres. Había llevado una vida bastante normal, bien, normal para un paranormal. Su infancia había sido feliz. Su vida de adulto era emocionante y aventurera. Nunca le había faltado nada, ni comida, vivienda, o incluso afecto. Ni siquiera las cosas que había visto como un Ejecutor, primero en Irlanda y ahora en Corea, podrían darle una idea del horror que JungKook había vivido.

—De todas maneras —continuó JungKook después de una larga y embarazosa pausa—. Sólo me quedé allí de pie. Juro que no me moví de ese lugar durante horas. Creo que parte de mí esperaba que mi madre regresara por mí, pero en cambio, llegó una camioneta Chevy destartalada.

Por la forma en que la voz de JungKook vibraba y se quebraba, J-Hope tuvo el presentimiento de que estaban llegando al clímax de esta horrible historia. Quería ofrecerle comodidad, decirle que todo estaría bien, y que él estaría allí. Temeroso de romper cualquier hechizo que finalmente estaba permitiendo a JungKook compartir sus dolorosos secretos, J-Hope no dijo ninguna de esas cosas. En cambio, simplemente mantuvo al hombre más apretado y frotó su mejilla contra la parte superior de su cabeza.

—Su nombre era Jimin , y era la cosa más hermosa que jamás había visto. Se detuvo y me recogió, me llevó a su casa, y...

—¿Y? —Empujó J-Hope suavemente cuando JungKook hubo estado en silencio durante varios segundos.

—Me contó sobre los cambia-formas. —JungKook bufó y se movió más cerca, pegándose al lado de J-Hope  —. Pensé que estaba loco, incluso más loco que mi madre. Es decir, hasta que me lo mostró. Allí mismo, en su sala de estar, cambió a un enorme lobo negro.

Siendo un cambia-formas, J-Hope siempre había sabido sobre el mundo paranormal. Sólo podía imaginar lo aterrorizado que JungKook debió haber estado al descubrirlo, mientras miraba a un lobo gruñendo.

—Estaba aterrorizado.

— Es comprensible —le aseguró J-Hope con un casto beso en la parte superior de su cabeza.

—Bien, salí corriendo, me escondí en el bosque por un tiempo. No tenía idea de a dónde iba. En la tercera noche, comenzó a nevar. Estoy bastante seguro de que habría muerto si Jimin no me hubiese encontrado y regresado a su casa.

—Y es un hecho, déjame asegurar que estoy agradecido por ello. — J-Hope tenía una idea de a dónde iba esta historia, y no sentía simpatía hacia Jimin . Sin embargo, aún estaba agradecido de que su pareja estuviese viva.

—Bien, mientras estuve mejorando, hablamos un poco más acerca de las cosas generales de los cambia-formas. Fue entonces cuando me dijo que era su pareja. Fueron tres años de esa mierda y no te aburriré con los  detalles, pero basta con decir, que las cosas terminaron tan abruptamente como empezaron.

JungKook se acurrucó aún más cerca, como si estuviera intentando meterse dentro de J-Hope para bloquear los dolorosos recuerdos. J-Hope borraría hasta el último de ellos si tuviese la capacidad. Como no podía, hizo lo único que pudo pensar hacer. Giró sobre su lado y envolvió a su pareja apretado, resguardándolo en sus brazos.

Debió ser una buena decisión, porque JungKook suspiró y sus músculos se relajaron ligeramente. —Tenía diecinueve años cuando encontró a su verdadera pareja y me dijo que se había equivocado. Esa fue la palabra que utilizó, como si accidentalmente hubiese llamado al número equivocado. No lo creí ni por un segundo, y aún no lo hago. Sólo fui una distracción hasta que encontró algo mejor.

—Lo siento tanto, JungKook.

JungKook se encogió de hombros. —Lógicamente no podía tenerme dando vueltas y limpiando las cosas con su nueva esposa.

—Espera, ¿se emparejó con una mujer?

—Sí. Esperaba que sólo me echara o lo que fuese, ¿sabes? —JungKook se rió sombríamente—. Pero, no. Me vendió a un aquelarre aquí en Ulsan que hizo que mi madre pareciera como la jodida Betty Crocker. Fui dando tumbos por los alrededores durante un par de años hasta que terminé en ese sótano con Henry y los demás. Creo que estuve allí durante un año antes de que algún cabrón con más músculos que cerebro nos metiera a todos bajo esa cabaña.

J-Hope tragó el nudo en su garganta mientras luchaba para mantener sus emociones a raya. JungKook tenía veinticuatro años, lo que significaba que había pasado al menos cinco años siendo utilizado y abusado antes de su 
rescate. Y todo fue a causa de un hombre en el que confió y que probablemente hubiese amado, un hombre que había profesado ser su pareja sin ofrecer ninguna prueba, y luego repentinamente cambió de opinión.

—Así que, puedes ver por qué no estaba entusiasmado cuando me dijiste que era tu pareja.

—Sí, lo entiendo. No te presionaré, JungKook. Iremos tan lento como quieras o nada. —Le mataba decir eso, ¿pero qué clase de pareja o qué clase de persona sería si intentaba obligar a JungKook a algo que no quería porque era demasiado egoísta?

Después de ser traicionado por cada persona que se supone tendría que protegerlo y cuidarlo, ¿por qué diablos debería confiar en cualquier persona? J-Hope dudaba de que incluso hubiese dejado a JungKook llegar tan lejos si sus posiciones hubiesen estado invertidas cuando se habían conocido.

—¿Por qué quiere MyungSoo que me reclames? —Preguntó JungKook después de unos minutos de mutuo silencio.

—No nos preocuparemos ahora mismo por eso. Todo lo que importa es si, cuando, y por qué tú lo quieras. No me importa MyungSoo .

—Estoy seguro de que también está aturdido de alegría.

—Culo inteligente.

—Amas mi culo.

J-Hope se echó a reír. —Eres un mocoso atrevido, ¿no?

JungKook sólo suspiró y beso la parte inferior de su mandíbula. —Es más divertido. Estoy cansado de preocuparme por todo. Sólo quiero ser feliz, J-Hope.

—Quiero lo mismo, mo chroi.

—¿Qué significa eso?

—Mi corazón —susurró J-Hope en los suaves rizos de su pareja—. Es lo que eres para mí.

—Por favor, déjame ir contigo.

Si J-Hope hubiese prestado más atención en lugar de estar obsesionado por la sensación del hombre más pequeño en sus brazos, habría visto venir esto. Era una batalla que estaba seguro iba a perder, pero aún tenía que lucharla. —No.

—Puedo ayudar.

—No. —Esto no estaba llegando a ninguna parte. Quizás si seguía negándose, JungKook finalmente desistiría. Debía intentarlo de cualquier manera.

—Kang J-Hope, deja de ser un idiota. Puedo hacer esto. Por favor, confía en mí.

—Ahora, eso no es muy razonable. — J-Hope quería llorar era una injusticia con la facilidad que JungKook era capaz de manipularle—. Duerme, y luego hablaremos.

—¿Te quedarás conmigo?

J-Hope no podía pensar en ninguna otra parte en la que prefiriera estar. —Estaré justo aquí cuando despiertes. —Acarició nuevamente la parte superior de la cabeza de su pareja y besó su sien—. Aún no vas a ir.

—Entonces también puedes quedarte aquí. Si es demasiado peligroso para mí, entonces es demasiado peligroso para ti.

—Puedo cuidar de mí mismo.

—Así que, ¿estás diciendo que soy débil?

—No. —El ceño de J-Hope se frunció y sus labios bajaron hacia las esquinas—. Eso no es lo que estoy diciendo.

—Es la única forma en que puedo interpretarlo. O es eso, o no quieres estar atrapado conmigo durante todo ese tiempo.

—Espera. ¿Qué?

—Así que, ¿cuál es? ¿Piensas que soy débil? ¿O estás intentando escaparte de mí?

—Yo... uh... tú... ¿qué? —En este punto, J-Hope se dio cuenta de que cualquier respuesta que diera sería un error. Se había acorralado el mismo y no sabía como lo había hecho. Mierda, ni siquiera sabía por qué estaba en problemas.

—¿Estás de acuerdo en que no soy débil o desamparado?

Sí, pero 

—Y definitivamente te gusta estar conmigo, ¿cierto? —JungKook sacudió sus caderas hacia adelante para enfatizar su punto.

—Sí, pero

—Bien, ¿cuándo nos vamos?

J-Hope cerró los ojos, apoyó su cabeza en la almohada, y comenzó a mascullar en voz baja, enviando una oración por paciencia para no estrangular a su muy complicada pareja. —Estoy pensando que tu trasero necesita una buena paliza.

—Bien, ¿pero cuándo nos vamos?

—¿Por qué es tan importante?

JungKook suspiró y comenzó a dibujar círculos en el pecho de J-Hope con su dedo índice. —Esta habilidad que tengo, es lo único en lo que soy bueno. Si puedo utilizarla para ayudar a mantener a las personas que me importan a salvo, tengo que intentarlo. Necesito hacer esto, J-Hope. Estarás a mi lado todo el tiempo. ¿Qué es lo peor que puede ocurrir?

Más de lo que crees, dulce corazón. —Duerme ahora. Hablaremos más cuando hayas descansado.

Aunque JungKook estuvo roncando suavemente en unos minutos, pasó un largo tiempo antes de que el sueño finalmente llegara a J-Hope. 



CAPITULO 4


El rítmico pitido y el sonido de metal rechinando cuando las persianas de acero subieron por la noche despertaron a JungKook del mejor sueño que probablemente jamás había tenido. Después de revivir las partes más dolorosas de su pasado, se había sentido completamente agotado. Con la calidez del cuerpo de
J-Hope acurrucado a su lado protectoramente y el delicioso aroma del hombre llenando su nariz, se había quedado dormido rápidamente.

Si fuese honesto, casi esperaba que J-Hope hubiese desaparecido cuando despertó. No sólo el cambia-formas aún estaba en la cama con él, sino que lo abrazaba como una manta viva. No parecía ser la postura más cómoda, especialmente el ángulo en que su cuello estaba actualmente arqueado. Sin preocuparse por su propia comodidad, le dio a JungKook exactamente lo que necesitaba sin siquiera penarlo.

¿Cómo podría alguien no adorar a un hombre como ese? J-Hope ya había demostrado ser todo lo que Jimin no había sido. Honestamente, había demostrado ser diferente a cualquiera que JungKook hubiese conocido. Seguramente J-Hope tenía un defecto en algún lugar, pero aún tenía que encontrarlo. Todo lo que el hombre hacía, lo hacía por los demás, especialmente JungKook.

-Buenos días, J-Hope. -Se movió un poco más hasta que pudo presionar su nariz en el tibio hueco del cuello de J-Hope y lo acarició-. ¿Dormiste bien?

J-Hope sólo gruñó cuando sus brazos se apretaron alrededor de JungKook y puso su enorme muslo sobre sus caderas. En este punto, el hombre estaba prácticamente tumbado encima de él, y JungKook estaba teniendo problemas para respirar.

- J-Hope, levántate. -Intentó correrle la pierna, pero no se movía. Así que, intentó zafarse de los brazos, pero simplemente se apretaron a su alrededor como bandas de acero-. ¡ J-Hope !

El hombre gimió y rodó de nuevo, su pecho presionando contra la mejilla de JungKook y haciéndole casi imposible respirar. Por lo menos no tendría que preocuparse por decidir si debería permitir que J-Hope le reclamase o no porque iba a terminar ahogado en su propia cama.

-¡Kang J-Hope" -Doblando su brazo en un ángulo poco amable, JungKook se las arregló para poner una mano sobre el pecho de J-Hope y la dirigió directamente hacia uno de sus oscuros pezones. Cogiendo la pequeña protuberancia entre los dedos índice y pulgar, lo pellizcó fuerte y tiró todo lo que pudo.

En vez de alejarse como esperaba, J-Hope gimió y sacudió sus caderas, moliendo su erección matutina contra el estómago de JungKook. Bien, magnífico. No sabía por qué diablos a J-Hope le preocupaba tanto que él fuera a buscar a los hermanos de MyungSoo. Obviamente era más peligroso dormir al lado del hombre que ir atravesando un cementerio embrujado en la luna llena.

Toda la habitación se sacudió cuando alguien comenzó a golpear la puerta de su dormitorio. Bajo otras circunstancias, estaría enojado por la grosería, pero en ese momento, daba la bienvenida a cualquiera que pudiera ayudarle. -¡Entra!

Aunque intentó gritar las palabras, salieron un poco sin aliento. Para su alivio, debió haberlo hecho lo suficientemente fuerte, porque la puerta se abrió, y Suga entró. No hizo más que dar dos pasos antes de que sus cejas desaparecieran en su línea de cabello cuando obtuvo un buen vistazo de lo que estaba pasando.

-Quizás debería regresar.

-¡No! -JungKook se movía y retorcía, aún intentando quitarse de encima a J-Hope sin ningún éxito-. Ayúdame.

Sin molestarse en ocultar su diversión, Suga dio la vuelta a la cama para quedarse de pie al lado de J-Hope. -Tuve el presentimiento de que estaría aquí. ¿Puedes respirar algo?

-Apenas -gruñó JungKook-. ¿Puedes sólo quitármelo de encima?

Suga cogió a J-Hope por los hombros y le sacudió rudamente. - ¡Amigo, despierta!

J-Hope se quejó un poco, se acurrucó más alrededor de JungKook , y se quedó inmóvil de nuevo.

-Hmm. -Suga ladeó la cabeza hacia un lado y les estudió durante unos segundos antes de que una enorme sonrisa se expandiera en su rostro-. Aguanta, JungKook.

No sabía lo que eso significaba, o qué diablos se suponía que tenía que aguantar, pero inclinó la cabeza y esperó. Suga se inclinó hacia el oído de J-Hope, frunció su labio superior, y rugió con tanta fiereza que envió un escalofrío por la columna vertebral de JungKook.

J-Hope se puso rígido, se dio la vuelta en la cama, y se situó entre Suga y JungKook. Gruñidos fuertes y salvajes se derramaron de su boca abierta, y sus dedos se curvaron en garras.

No estando seguro de lo que iba a suceder, JungKook intentó bajar de la cama para estar lo más lejos posible de la acción, pero el brazo de J-Hope salió disparado, lo sujetó de los hombros, y le acercó a su espalda.

Aunque Suga debería haberse encogido en una esquina como JungKook quería hacer, el vampiro simplemente tiró su cabeza hacia atrás y se rió como un idiota. -Deja de gruñirme, tonto.

Aunque no podía ver la cara de J-Hope, supo el momento exacto en que J-Hope comenzó a calmarse. Su agarre se soltó, sus músculos se relajaron, y su cabello oscuro se agitaba en contra de sus hombros cuando sacudió su cabeza como si se despojara de los restos de un mal sueño.

-Y un sutil saludo para ti -dijo después de un tenso momento, tenso para JungKook de todas maneras. -¿No conoces mejores maneras de despertar a un hombre?

-Estabas aplastando a tu pareja, hombre.

JungKook abrió su boca para negar que fuese la pareja de J-Hope pero la cerró con la misma rapidez. Probablemente no era el mejor momento para hacer ese anuncio. Además, en lo profundo de su mente tenía dudas en cuanto a la verdad de su negación. Todas las señales indicaban la dirección opuesta, especialmente después de la escena que acababa de presenciar. 

Era obvio para cualquiera con medio cerebro que J-Hope había estado protegiéndole, poniendo la seguridad de JungKook por encima de la suya. Su postura defensiva, la manera en que se había situado él mismo delante del peligro, e incluso la manera en que había mantenido un férreo control alrededor de JungKook, todo indicaba sin dudas lo que era más importante para él.

J-Hope había prometido no presionarle en nada en lo que no se sintiera listo, pero estaba comenzando a pensar que no sería un problema durante mucho más tiempo. Aunque había estado intentando esconderse de los demás, lo único que había estado haciendo era engañándose a sí mismo. Si no confiara totalmente en el hombre, entonces ¿cómo era que había dormido tan profundamente por primera vez en más tiempo del que podía recordar?

-¿ JungKook? ¿Estás conmigo, cariño?

Saliendo de sus pensamientos, JungKook parpadeó y levantó la mirada para encontrar a J-Hope sonriéndole sobre su hombro. Regresando la sonrisa, se inclinó sobre... le espalda de si pareja y suspiró. - Definitivamente estoy contigo.

Ceder se sentía increíble. Dejar ir sus preocupaciones, sus dudas, sus inseguridades y sólo aceptar lo que J-Hope le ofrecía fue como una ráfaga de aire frío en un día de invierno. O saltar desde el trampolín más alto en la piscina de la comunidad como había hecho cuando era un niño. Daba un poco de miedo al principio, siempre se le quitaba el aliento, pero después, era sólo pura emoción.

Eso no quería decir que estuviese listo para ser reclamado o declarar su amor eterno. Simplemente estaba preparado para dar a J-Hope una oportunidad para probarle que todo eso debía suceder.

-¿Hay una razón para que Suga aún esté aquí?

-¡Hey! Salvé tu vida, mocoso. Muestra un poco de respeto. - Suga metió los pulgares en la hebilla de su cinturón e infló su pecho, enviando a JungKook a un ataque de risa.

-Buen punto, pero realmente, ahora puedes irte.

Suga miró entre JungKook y J-Hope antes de rodar sus ojos. -No sé lo que le hiciste, pero ahora es una pequeña cosa respondona. Querrás detenerlo antes de que se te salga de las manos.

-¿Disculpa? -La boca de JungKook cayó abierta, y sus cejas se arquearon en incredulidad. Seguramente había oído mal. Ni siquiera Suga era lo suficientemente tonto para decir algo como eso en voz alta.

-Mira, las cosas de pareja funcionan así. -Suga ignoró completamente su indignación cuando comenzó a caminar por la habitación y agitar sus manos alrededor como un idiota. Para ser justos, todo lo que él dijo o hizo en ese momento, JungKook lo encontró totalmente estúpido-. Tienes que mostrarles quién está al mando. Si no te estableces como alfa desde el principio, entonces sólo te pasarán por encima.

JungKook levantó la mirada para ver que pensaba
J-Hope de lo que estaba diciendo Suga. Aunque no creía que J-Hope estuviese de acuerdo con toda esa mierda, estaba un poco sorprendido de ver que se había puesto
muy rojo, y estaba mordiendo su labio tan fuerte para contener la risa, que JungKook temía que le empezara a sangrar en cualquier momento.

Personalmente, no veía nada divertido sobre la situación.

-Dales un centímetro, y dominarán el mundo -continuó Suga-. -Así que, tienes que imponerte. Ser enérgico, está muy bien y es bueno cuando tienes la polla dentro de algo caliente, pero no cuando otras personas puedan realmente verte. Pensarán que no puedes manejar a tu pareja, y eso te hace quedar mal, ¿ves?

-Eso es todo. -Antes de que J-Hope pudiera detenerlo, JungKook se levantó de un salto, dobló las rodillas, y se lanzó de la cama para aterrizar en la espalda de Suga. -¡Te enseñaré lo que es ser combativo, cerebro de cerdo, cabrón egoísta! -Agarró con ambos puños el cabello de Suga, e intentó arrancarlo de raíz.

-¡ JungKook! - J-Hope se levantó de un salto de la cama y comenzó a tirar de JungKook, intentando alejarle de la espalda de Suga.

JungKook se negó a soltarlo. Podía no ser grande ni tener un trabajo importante en el aquelarre, pero era mucho más que solo la pareja de Kang J-Hope. Estaba adquiriendo mucho placer por los gritos de dolor de Suga y el vampiro se lo merecía. -¿Quién está al mando ahora, Suga? ¿Huh? 

J-Hope aún estaba intentando sacar a JungKook, pero no iba bien ya que continuamente tenía que detenerse y recuperar el aliento de tanto reírse.

-Amigo, simplemente estaba jugando. Me estás arrancando mi jodido cabello.

-¿Quién está al mando, Suga?

-Tú, ¿de acuerdo? Puedes ser lo que quieras si te quitas de arriba mío.

No era exactamente lo que JungKook quería oír, pero dudaba que consiguiera algo mejor. Desenredando sus dedos del cabello de Suga, se deslizó de la espalda del Ejecutor y se quedó tranquilamente junto a J-Hope mientras Suga se daba la vuelta para enfrentarlo.

-Amigo, sólo me estaba divirtiendo. Realmente no creo nada de esa mierda. -Suga frotó la parte posterior de su cabeza e hizo una mueca-. Eres un luchador y tienes las bolas del tamaño de Canadá. Definitivamente te concederé eso

JungKook le dedicó una sonrisa encantadora mientras deslizaba su mano en la mano de J-Hope. -Gracias. Fue algo divertido.

-Sí, eres un guerrero feroz. J-Hope lo abrazó y lo levantó de modo que tuvo que girase para agarrarse de los anchos hombros del hombre.

Riendo como un chiflado, JungKook apenas podía creer el drástico espiral ascendente que había tomado su estado de ánimo y sus perspectivas en apenas veinticuatro horas. Y todo fue a causa del hombre en sus brazos - porque J-Hope nunca había renunciado a él. -Gracias -susurró, frotando sus narices juntas.

-De nada, por supuesto, pero ¿por qué estoy siendo agradecido, si puedo preguntar?

-Por ser tan bueno conmigo. -JungKook picoteó los labios de J-Hope -. Porque me dejas luchar mis propias batallas, pero aún quieres cuidar de mí. -Le besó de nuevo-. Y porque vas a dejarme ir a encontrar a los hermanos de MyungSoo. Su lengua salió como una flecha, haciendo cosquillas en la comisura de los labios de J-Hope, y ambos gimieron cuando el cambia-formas la abrió para permitirle la entrada.

Sin embargo, antes de que pudiera entrar demasiado, Suga se aclaró la garganta para interrumpirlos. Gimiendo por una razón completamente diferente, JungKook se apartó de la boca de J-Hope y giró su cabeza para mirar a Suga. -¿Qué?

-Hay una razón por la que vine aquí, y no era tener a una ardilla psicótica saltando en mi espalda e intentando dejarme sin pelo.

JungKook sonrió con satisfacción. -Mira, experimentaste algo nuevo. De nada.

Suga bufó, y J-Hope se echó a reír cuando dejó parase a JungKook. -De acuerdo, así que ¿por qué estás aquí?

-MyungSoo llamó. Nos quiere en un avión ayer. En serio, hombre, se está volviendo loco echando espuma por la boca.

-¿Y JungKook?

A JungKook no le gustaba que se hablara como si no estuviera allí, pero quería la información demasiado para decirle a J-Hope sobre su rudeza.

Suga asintió con la cabeza lentamente. -Sí, quieren que vaya. Si no estás de acuerdo con llevarlo, tienen a otros tres Ejecutores en la cola para acompañarlo.

-¿Qué? -JungKook se apoderó de la mano de J-Hope y levantó la mirada para suplicarle-. Por favor, J-Hope. No quiero ir con alguien que no conozco. Puedo ayudar. ¡Sólo llévame!

-Incluso Lay piensa que es una buena idea, hombre. Podemos confiar en él. No pondría a JungKook en peligro a menos que tuviera una muy buena razón para hacerlo. -Suga resopló y pasó una mano por su rubio cabello-. Todos pensamos que también deberías reclamar a JungKook.

-No -dijo J-Hope rotundamente mientras su cara se manchaba con ira.

Viendo su oportunidad de averiguar por qué todo el mundo estaba súper entusiasmado acerca de que J-Hope le reclamara, JungKook dirigió su atención a Suga y sonrió inocentemente. -¿Por qué piensas que es una buena idea? ¿Por qué es tan importante, Suga?

-Los poderes de ambos serán más fuertes. Serás capaz de comunicarte telepáticamente, y no sólo en sueños. Tengo la sensación de que hay algo que MyungSoo aún no nos está diciendo, y creo que debemos utilizar todas las ventajas que podamos obtener. Esto podría ayudar.

JungKook se quedó mirando sus pies desnudos mientras se lo pensaba. Si algo llegara a suceder, y se separaran, aún tendría un enlace con J-Hope. Definitivamente eso podría ser útil. Ir a esta misión probablemente era una de las cosas más estúpidas que jamás haría. Tenía que ser fuerte o quedarse en casa.

-De acuerdo.

-¿De acuerdo? - J-Hope gruñó, muy poco emocionado por el giro de los acontecimientos-. JungKook, no sabes lo que estás diciendo. No estás preparado para esto.

-Sólo es un pequeño mordisco. No es un gran problema, J-Hope. Soy humano. ¿Qué podría pasarme dejando que J-Hope me reclamara?

Conseguiría un pequeño mordisco en el cuello, y las cosas seguirían como siempre habían sido.

-No es un gran problema -repitió J-Hope en un susurro-. Eso sólo prueba que no estás preparado para esto.

JungKook se encogió de hombros. -Muérdeme, conseguiremos los poderes extraños, y luego quizás salvar algunas vidas. Realmente no cambia nada entre nosotros.

Aparentemente eso había sido algo equivocado para decir. J-Hope parecía como si JungKook le hubiese abofeteado en la cara. Entonces hizo algo completamente desconcertante e inesperado. Liberó la mano de JungKook y se marchó. Sólo jodidamente se fue.

Incluso Suga parecía alterado por alguna razón. -¿Qué hice?

-Estate preparado para ir en una hora. Empaca ligero pero abrigado. Entonces Suga también desapareció por la puerta.

De pie clavado en el suelo, los ojos de JungKook comenzaron a picar y su garganta quemaba incómodamente. No sabía lo que había hecho para enojar tanto a los Ejecutores, especialmente a J-Hope. ¿No es lo que el hombre quería? ¿No era todo este cortejo para finalmente reclamar a JungKook?

Sintiéndose confundido, herido, y más solo que nunca, JungKook salió arrastrando los pies de su habitación hacia el pasillo para encontrar a Jiyong. Su amigo no podía solucionarle los problemas, pero quizás tendría algo que JungKook pudiera pedir prestado para empacar sus cosas para el viaje.

Si es que le dejaban ir ahora.

Desearía conocer a un cambia-formas con el que pudiera hablar sobre lo que había ocurrido.
¿Por qué diablos J-Hope parecía como si JungKook hubiese arrancado su corazón y lo hubiese pisoteado? Nunca había visto al irlandés de esa manera. -¡Ren!

Cambiando su ruta, JungKook corrió hacia la escalera, ansioso por encontrar a la única persona que podía ayudarle.



CAPITULO 6



J-Hope no tenía idea de a dónde iba. Sólo necesitaba alejarse y aclarar su cabeza antes de que dijera algo que lamentara. Realmente no era culpa de JungKook. El hombre sabía muy poco sobre su mundo. Después de la manera en que su última "pareja" lo había desechado tan despiadadamente, no podía saber lo hirientes que habían sido sus palabras.

Una vez que hubo bajado las escaleras, se encontró vagando por los pasillos sin rumbo en mente. Quizás pudiera hablar con Baekho. De todos los hermanos Kang, Baekho era el único emparejado. Tal vez tuviera algún consejo.

Girando sobre sus talones, se apresuró a regresar por donde había venido, dirigiéndose hacia el pasillo del otro lado de la enorme escalera. Justo cuando llegaba al rellano, pasos rápidos captaron su atención, y levantó la vista para encontrar a JungKook prácticamente cayendo por las escaleras en su celeridad.

—¡ JungKook!

Sólo había querido advertir a su compañero para que redujera la velocidad, pero su voz lo estremeció y JungKook tropezó, dejando escapar un pequeño grito cuando su cuerpo se arqueó hacia adelante y cayó por el aire hacia J-Hope. Sintiendo pánico, se impulsó hacia adelante más rápido de lo que creyó capaz de moverse, saltó cuatro pasos de un solo salto, atrapó a JungKook en sus brazos y se tambaleó hacia atrás contra la pared, apenas evitando caerse él también. Aferrando al hombre más pequeño en su pecho, J-Hope cerró los ojos y deseó que su ritmo cardiaco regresara a un ritmo menos peligroso. —¿Estás intentando que me dé un infarto?

—Lo siento —murmuró JungKook, pero no hizo ningún esfuerzo por salir del abrazo de J-Hope. —. Lo siento por todo. No sé que hice mal. Sólo dímelo, por favor.

—Ah, cariño, no estoy enojado contigo. Creo que un poco herido, pero nunca enojado.

JungKook inclinó su cabeza hacia atrás sobre sus hombros para mirar hacia arriba a J-Hope con brillantes ojos marrones. —No fue mi intención hacerte daño. Quiero hacerlo bien, pero no puedo si no me dices qué hice mal.

—Vamos a encontrar un asiento, y te lo explicaré lo mejor que pueda. —Después de asegurarse que JungKook estaba estable sobre sus pies, ¿A dónde ibas con tanta prisa? J-Hope le liberó y le indicó que abriera el camino hacia la sala de estar.

—A hablar con Ren —respondió JungKook cuando se sentó en el sofá de cuero. Sus mejillas ardían, y agachó la cabeza cuando continuó—. Quería saber más sobre los cambia-formas, pero realmente no conozco muy bien a Baekho o a Minhyun. Ya que Ren está emparejado con ellos, pensé que podría ser capaz de responderme algunas preguntas.

J-Hope se rió entre dientes suavemente mientras se sentaba junto a su pareja. Parecía que ambos habían tenido la misma idea. —¿Por qué simplemente no me preguntas, JungKook? Sabes que te diré cualquier cosa que quieras saber.

—No sabía a dónde fuiste. —JungKook se encogió de hombros y se mordió su labio inferior—. También parecías bastante enojado. No estaba seguro de si querrías hablar conmigo.

—Ven aquí. —J-Hope  extendió un brazo y esperó a que JungKook se instalara más cerca a su lado—. Incluso cuando estoy enojado, siempre puedes preguntarme cualquier cosa. Nunca te haría daño, JungKook. Tienes mi palabra.

—Lo sé —susurró JungKook en respuesta—. ¿Puedes por favor decirme qué hice? ¿Fue sobre la cosa del acoplamiento? ¿No quieres reclamarme?"

—Sí, quiero reclamarte para que todos sepan que eres mío. Pero, no es algo que me tome a la ligera. Cuando me dices que no es un gran problema, bien, estás equivocado. Probablemente sea la mayor decisión de mi vida.

La cabeza de JungKook se agitó bruscamente, y sus ojos se agrandaron.

—Oh, no, no, no, J-Hope. No quise decirlo de esa manera. ¡Juro que no lo hice! —Se retorció alrededor hasta que se puso de rodillas y se elevó hasta que estuvieron cara a cara. Sus manos suaves y menudas agarraron las mejillas de J-Hope, y se inclinó más cerca, tan cerca que las puntas de sus narices se tocaban. No estaba pensando cuando dije esas cosas, pero no quiere decir que me tome esto a la ligera"

Oía las palabras de JungKook, pero así de cerca, la única cosa en la que J-Hope podía pensar era en cerrar la corta distancia entre ellos y besarlo. La caliente respiración de su pareja se desplegaba sobre su cara, y el tacto de sus manos sobre la piel de J-Hope ponía su cuerpo en llamas. Cuanto más tiempo pasaban juntos, más difícil se le hacía resistirse.

—¿Te amo? Creo que podría, pero no lo sé con seguridad. Todo esto es tan nuevo para mí. ¿Quiero que me reclames? Sí y no. No sé todo lo que conlleva, pero lo que sí sé, es que si hay la más mínima posibilidad de mantenerte a salvo, entonces eso es lo que quiero.

—¿Y no quieres nada para ti? — J-Hope rozó la punta de sus dedos a lo largo de la satinada y suave columna de la garganta de JungKook—. Dime lo que quieres, JungKook .

Una pequeña sonrisa revoloteó sobre su boca, y JungKook frotó sus labios juntos. 
—Te quiero mucho, J-Hope. Todo lo que viene con ello es lo que me frena. La sonrisa desapareció, y se echó hacia atrás sobre sus talones. —Cuando dije que no era un gran problema... —Se quedó callado y sacudió su cabeza lentamente—. Yo... Yo sé que quiero estar contigo, y por lo tanto me imagino que eso significa que querré que me reclames algún día.

Se detuvo de nuevo, y su ceño se frunció en una profunda V. parecía estar teniendo problemas encontrando las palabras que estaba intentando decir. Tomando una mano de su pareja, J-Hope jugueteó con los delgados dedos mientras esperaba pacientemente a que JungKook trabajara en sus pensamientos.

—Supongo que sólo imaginé que si me reclamabas, conseguiríamos algo de magnetismo sexual extra o como sea que quieras llamarlo, aumentaríamos nuestras posibilidades de encontrar a los hermanos de MyungSoo y no lastimarnos en el proceso, pero principalmente las cosas irían de la forma habitual. Sólo soy un humano,   
J-Hope. No es un gran problema si me reclamas, porque no significa nada para mí. No es que no sea importante, pero seguiré siendo el mismo de antes. —Su barbilla cayó hacia su pecho, y gimió patéticamente—. No me estoy explicando bien.

J-Hope entendía lo que JungKook estaba intentando decir. El problema era que estaba equivocado. Definitivamente él no era "sólo nada". Incluso si hubiese sido completamente humano había mucho más para él que "sólo".

—¿Jimin  nunca te explicó estas cosas? ¿No entiendes lo que significa estar acoplado a un cambia-formas?"

—No sé lo que quieres decir. —JungKook miró hacia arriba, pareciendo tan dulce e inocente cuando mechón marrón claro cayó sobre su ojo izquierdo—. ¿Por qué las reglas son igual para mí?

—Porque tú eres lo mismo que yo. Podrás no ser un Purasangre, pero definitivamente eres un cambia-formas. ¿Recuerdas? Que yo recuerde, ha sido una de tus principales quejas".

—No me quejo. —JungKook levantó la cabeza y sonrió con picardía— Vamos a suponer que tienes razón, que soy en parte cambia-formas. ¿Qué significa para mí?

—Bien, una vez que te reclame, significa muchas cosas. Significa que nunca estarás solo, y que siempre tendrás a alguien que te cuide.

—No necesito un canguro, J-Hope —interrumpió JungKook con un bufido.

—Si, ¿pero necesitas a alguien que te ame? ¿Qué dirías de tener a alguien que siempre te ponga primero? Nunca me alejaré. — J-Hope afirmaba su juramente acercándose cada vez más a su pareja—. Nunca seré infiel. —Un poco más cerca, y prácticamente estuvo inclinado sobre JungKook—. Nunca romperé una promesa o te dejaré caer. Desde ahora y para siempre, serás todo mi mundo, mi razón para vivir".

En el momento en que había terminado de hablar, la espalda de JungKook estaba presionada contra los almohadones, y se quedó mirando con los ojos muy abiertos mientras J-Hope se cernía sobre él. Con una mano apoyada en el sofá junto a la cabeza de JungKook, J-Hope  bajó lentamente hasta que sus bocas estuvieron sólo a un suspiro de distancia una de la otra. —Todas esas que necesitaste, no te faltarán nunca más. Nunca te faltará nada.

JungKook tragó audiblemente y lamió sus labios. —Eso suena perfecto, pero ¿por qué siento que hay más? ¿Qué no me estás contando?

Si, sonaba maravilloso cuando J-Hope lo ponía de esa manera. Sin embargo, tenía que contarle todo a JungKook. No quería engañarlo para que se acoplara con él sin que tuviera todos los datos, incluso las partes menos agradables de estar acoplado a un cambia-formas.

—Sabes que Ren, Baekho y Minhyun están unidos. —Esperó a que JungKook asintiera en entendimiento—. Sin embargo, es más que sólo sentir las emociones de cada uno. Sus hilos de vida están muy entrelazados.

JungKook se levantó sobre sus codos, obligando a J-Hope a retirarse o golpear sus frentes. —¿Qué quiere decir eso?

—En pocas palabras, no pueden vivir uno sin el otro literalmente. — Por la expresión de la cara de JungKook, aún no le estaba captando. Abandonando los tópicos, decidió decirlo con el menor número de palabras—. Si uno muere, todos mueren.

La boca de JungKook cayó abierta, y sus ojos redondos casi cómicamente. —Así que, si me reclamas y luego te matan, ¿también voy morir?"

J-Hope asintió con la cabeza con solemnidad.

—¿Por qué?

No tenía una buena respuesta para eso. No hacía las reglas. Infiernos, ni siquiera entendía la mayoría de ellas. —Si nuestra pareja muere, no conseguimos otra. Supongo que el destino sabe algo que nosotros no sabemos. ¿Te gustaría vivir el resto de tus días solo?

—¡Eso suena mucho mejor que morir! Aún tendría amigos. Aún podría tener sexo. Sólo porque no vaya a encontrar alguna pieza mítica de mi alma que está supuestamente perdida no quiere decir que no pueda llevar una vida perfectamente normal. —JungKook se corrió de nuevo hasta que estuvo sentado en la esquina del sofá con sus rodillas dobladas debajo de su barbilla y los brazos envueltos alrededor de sus piernas. — ¿Realmente vale la pena?

Lo valía para J-Hope, pero podía ver que JungKook estaba teniendo muchas dificultades al pensar en esto. Todos los cambia-formas esperaban con interés encontraran a su pareja para reclamar a la única persona hecha sólo para ellos, la que traería paz y alegría a su corazón y alma. La única persona que siempre estaría ahí para ellos, que los podría entender como nadie más, y compartir cosas que nadie más podría. Era un objetivo por el que los cambia-formas se esforzaban por lograr.

JungKook podría tener algo de sangre cambia-formas, pero era mayormente humano y había vivido de esa forma toda su vida. ¿Cómo se suponía que J-Hope iba a explicar un concepto que no era sólo extraño, sino que debería parecerle casi bárbaro?

—Vale la pena para mí. Pero, no puedo responder por ti, JungKook. Eso es algo que tienes que decidir por ti mismo. Si algo te pasara, yo no querría seguir viviendo. Así funciona la profundidad de la unión. Así que, saber que nunca tendré que intentarlo es un maldito alivio para ser honestos.

—Respeto cómo te sientes, pero aún no estoy ahí. Tengo algunos sentimientos fuertes por ti. Pensé que era amor, pero ahora no estoy tan seguro. Si realmente fuese amor, ¿no estaría dispuesto a morir por ti? — JungKook parecía tan perdido, sus ojos suplicando desesperadamente que J-Hope entendiera—. He luchado duro toda mi vida para sobrevivir. No quiero morir.

—No pasa nada. Lo entiendo. —Lo hacía, pero eso no lo hacía más fácil de escuchar—. Necesito empacar, y luego tendré que llamar a MyungSoo. ¿Aún quieres venir?

JungKook asintió, incluso mientras las lágrimas se desbordaban y corrían por sus mejillas. —¿Estás enojado?

—No, JungKook. No estoy enojado. —Se inclinó y besó la frente de su pareja suavemente—. Te veré más tarde. —Levantándose del sofá, J-Hope se apresuró a salir de la habitación antes de que sus emociones pudieran sacar lo peor de él e hiciera algo estúpido, como rogar.

Había prometido no presionar a JungKook, y lo había entendido. Con todo, nunca había sido del tipo de sentarse alrededor y esperar. Si quería algo, salía y lo conseguía. Poner su destino en manos de otra persona era algo muy difícil.

La noche había comenzado tan perfecta, y ahora sólo era una gran puta mierda. No había querido hacer daño a J-Hope con sus palabras, pero sabía que lo hizo. No era que no quisiera estar con él. Podía manejar todas las rarezas que vienen con estar acoplado a un cambia-formas, pero todo eso de morir en nombre del amor era un poco demasiado Romeo y Julieta para él. Únicamente, Romeo tuvo elección en el asunto.

—¿ JungKook?

Sacudiendo sus pensamientos deprimentes, JungKook levantó la cabeza para encontrar a Sungmin de pie al otro lado de la habitación, mirándole con preocupación. —¿Qué estás haciendo aquí?

Sungmin sonrió y se encogió de hombros cuando se apresuró a sentarse en el sofá junto a él. —Yesung está en Seul para visitar a sus hermanos. Kyuhyun tiene algunos asuntos con Hangeng, y no le gusta dejarme solo. —Rodó los ojos y dio un exagerado suspiro por esto—. Al menos tengo amigos aquí. Tengo que acompañarlo cuando vaya mañana al Consejo. Eso es garantía de aburrimiento. —Sungmin arrugó la nariz y se estremeció.

A pesar de todo JungKook se echó a reír. Sungmin siempre estaba como loco. —Estoy seguro de que sobrevivirás.

—Oh, también estoy seguro de que lo haré, pero quiero hablar contigo. JungKook, ¿por qué estás llorando? ¿Qué ocurrió?

— J-Hope dice que soy su pareja.

—¡Oh! Eso es genial. Es lindo". Sungmin sonrió y movió las cejas. Se mueve como un caballo, ¿no? También le cuelga como uno?JungKook se quedó con la boca abierta. —Eres un elfo travieso.

— Eso es lo que dice Yesung. ¿Qué puedo hacer?

—Incluso si lo supiera, no te lo diría —respondió JungKook con arrogancia. Ya se estaba sintiendo mejor. Sungmin tenía una manera de hacer feliz a la gente solo siendo el mismo.

—No seas aguafiestas. Yo te lo diría. —Sungmin empujó su largo cabello negro hacia atrás de su cara e hizo un mohín.

—De acuerdo, entonces dímelo.

—La polla de Kyuhyun es...

—¡Ahh! —JungKook apretó las manos sobre sus oídos y sacudió su cabeza rápidamente—. Estaba bromeando. No quiero oír sobre la polla de Kyuhyun.

—¡Yo Si! —Henry se precipitó en la habitación, chillando como un idiota cuando se zambulló en el sofá subiendo sobre Sungmin—. ¡Te eché de menos! Vamos a tener que atar a Kyuhyun por esa magnífica polla suya para que puedas venir a pasar más tiempo con nosotros.

—Idiota, ¡bájate de mí! —Sungmin reía tan fuerte que su cara estaba enrojecida, y estaba casi sin aliento.

Henry hizo lo que le pidió, sonriendo ampliamente a Sungmin. Entonces su atención derivó hacia JungKook, y su expresión se volvió oscura en un abrir y cerrar de ojos. —¿Qué ocurrió?

¡Mierda! ¿Realmente era tan fácil de leer? —Nada Tonterías.

¿Te peleaste con J-Hope?

—No exactamente. —JungKook no quería contar cosas deprimente cuando se suponía que estaba divirtiendo pasando tiempo con sus amigos—. Sólo olvídalo

—No. —Sungmin se movió hasta que se enfrentó a JungKook con Henry directamente apoyado sobre su hombro para mirar. —Dinos. ¿Qué ocurrió?

—Quiere reclamarme.

— ¿Y qué? Preguntaron ambos al unísono.

—¡Es un cambia-formas!

—¿Y? —Preguntaron de nuevo.

JungKook bufó y lanzó sus manos al aire. —¡No quiero morir!

—¿Huh? —Preguntó Henry.

Sungmin, por otro lado, suspiró y se sentó en el sofá. —Sabes que hay mucho más que eso, ¿verdad?

—Bien, dijo que seré capaz de sentir sus emociones. Dijo cosas hermosas acerca de que siempre me amará y cuidará de mí. Entonces deja caer la bomba de que si muere, yo también, y viceversa.

—Whoa. —Parecía que a Henry le hubieran dado una bofetada de revés en la cabeza—. ¿Es cierto?

JungKook asintió con la cabeza tristemente. —Es mucho pedir. Quiero decir, ¿morirías por alguien más?

—¿Por Yesung o Kyuhyun? Absolutamente.

—Haría cualquier cosa por Hangeng, respondió Henry seriamente, incluso morir. Esa no sería mi primera opción, pero lo haría.

Bueno, eso respondió una pregunta. —Entonces supongo que no amo a J-Hope, porque no quiero morir, ni siquiera por él. El destino realmente debe de odiarle por darle a alguien como yo.

—No seas tan duro contigo. Es un concepto aterrador. Sin embargo, los cambia-formas son bastante malditamente resistentes. Podemos curarnos a nosotros mismos, pero con una pequeña gota de sangre de nuestra pareja, es como súper curación. No somos propensos a las enfermedades, así que no tienes que preocuparte por eso. Si te reclama, aún serás mayormente humano, pero mejorado. No todo es fatalidad y pesimismo.

JungKook se sentó un poco más erguido cuando Sungmin hubo terminado de hablar. —Creo que ese es el problema. Henry es un demonio y supo que Stavion era su pareja inmediatamente, tú eres un elfo, así que supiste que Kyuhyun y Yesung eran tus parejas. Además, eres parte cambia-formas. Realmente puedes cambiar.

—Espera. —Henry agitó una mano alrededor y frunció el ceño—. Creo que no entiendo el problema.

—Soy humano. Si tengo algo de sangre cambia-formas, es casi inexistente. No tengo idea si J-Hope está diciendo la verdad. No tengo idea si realmente soy su pareja. No puedo sentirlo como tú lo haces. No es como si él entrara en la habitación y yo de inmediato supiera que es él.

Sus amigos le miraron durante un largo tiempo antes de que Sungmin se acercara y le tomara las manos. —¿Los humanos no tienen almas gemelas?

—Supongo. Parece ser un tema popular en las bodas. —Sí, JungKook estaba siendo sarcástico, pero estaba cansado de estar confuso, y cansado de dejar que esa confusión alimentara su miedo. Sólo quería ser feliz por una vez en su maldita vida. ¿Realmente era mucho pedir?

—Entonces deja de preocuparte por toda la mierda, y sólo hazlo de la manera tradicional —intervino Henry—. Enamórate a tu ritmo.

—Incluso a nosotros meros humanos nos gusta decir que cuando nos encontramos con el más adecuado, simplemente lo sabremos. Quizás J-Hope no es el adecuado.

—No puedo responder eso.

Esa era cosa que JungKook estaba cansado de escuchar. Tenía preguntas, pero aparentemente nadie tenía respuestas. Tenía que buscar dentro de sí mismo o alguna mierda como esa, eso no ayudaba. Si tuviese las respuestas dentro, no necesitaría preguntar las malditas cuestiones en primer lugar.

—Te gusta J-Hope, ¿verdad? ¿Más que sólo como amigo? — Preguntó Sungmin.

JungKook asintió. —Sí. No podía negar que se sentía locamente atraído por el hombre y le gustaba pasar tiempo con él.

—Por tanto, olvida toda la mierda paranormal, y sólo deja que ocurra. Al menos date una oportunidad de averiguar si es el único. Si se supone que debe ser, sucederá. Deja de intentar forzarlo y contener todo 
dentro de una caja de lógica. Si hay algo que he aprendido, es que el amor no sigue ningún camino lógico.

Y esa era la jodida verdad. 



CAPITULO 7


—Sí, vendrá. Estaremos preparados mañana por la noche.

—Necesito que os vayáis ahora. Hay un avión esperando en la pista de aterrizaje.

—Bien, todo está bien, MyungSoo, excepto que no sabemos a dónde vamos. — J-Hope apretó más fuerte el teléfono y pellizcó el puente de su nariz con la otra mano—. Va a tomar tiempo.

—No tenemos tiempo, J-Hope. Son menos de cuatro semanas hasta Halloween. —Hubo una pausa significativa antes de que MyungSoo hablara de nuevo—. ¿Has reclamado a JungKook?

J-Hope colgó el teléfono. Luego dio un paso más y lo apagó completamente.  MyungSoo podía joderse. Era muy poco lo que J-Hope no haría por sus hermanos, pero nunca obligaría a nadie a acoplarse en contra de su voluntad – sin importar lo mucho que pudiera ayudar.

Había una buena probabilidad de que JungKook fuese capaz de ayudarle sin la unión entre ambos. MyungSoo tenía que saber eso. Así que, ¿por qué les quería emparejados con tanta insistencia?

Lo que sea. J-Hope renunciaba. Sólo acababa de renunciar a todo. JungKook no le quería. El Consejo sólo quería utilizarle. Sus hermanos estaban ocupados con sus propios trabajos y vidas, y ya apenas les veía. Era un cambia-formas viviendo en una casa llena de vampiros. En muy raras ocasiones no estaba rodeado por personas, y sin embargo nunca se había sentido más solo en su vida.

Y aunque se sentía solo, también se sentía asfixiado. "Joder". Con un sonoro gruñido, lanzó su teléfono a través de la habitación donde se estrelló contra la pared con un satisfactorio crujido. Se levantó de un salto del colchón y fue pisoteando hacia la puerta de su dormitorio, tiró para abrirla, sólo para detenerse en seco cuando encontró a JungKook allí de pie con la mano a punto de tocar. —¿Qué?

No fue justo, y lo sabía. Realmente no estaba enojado con JungKook. El hombre tenía todo el derecho a rechazarle. Había una serie de cosas que le estaban enojando, sin embargo, bien o mal, JungKook era un objetivo para sus frustraciones.

—¿Podemos hablar?

—No. —Había hablado hasta que su cara fue de color azul. Nada de lo que dijo cambó la voluntad de JungKook, y se había quedado sin cosas que decir. Estaba harto de ir de atrás a adelante, caliente y frío. JungKook quería que estuvieran juntos, pero sólo bajo sus condiciones. Ni siquiera estaba dispuesto a satisfacer medio camino de J-Hope.

—¿Por favor?

—No. Ahora muévete. — J-Hope no estaba pidiendo el mundo. No estaba pidiendo que JungKook le envolviera la luna para regalo. ¡Sólo estaba pidiendo una jodida oportunidad! No esperaba que su pareja se rodara y expusiera su vientre jadeando por ser acariciado. Sabía que tenía que trabajar para ello, ganar la confianza de JungKook. ¿Cómo infiernos se suponía que lo haría si JungKook no se lo permitía?

— J-Hope, deja de ser un idiota y déjame entrar.

¿Se había inclinado para cumplir cada una de las demandas de JungKook y ahora era un idiota? Invaluable. —Querías que te dejara solo. Es lo menos que puedes hacer por mí.

—Nunca dije que quería que me dejaras solo. Eres el único que saltó y salió corriendo de la habitación como si estuviera en llamas. Siento que te hiciera daño, y no me digas que no lo hice. Te conozco, tanto si quieres admitirlo como si no. —Dio un paso más cerca para que su pecho chocara contra  J-Hope —. ¿Por qué no puedo estar contigo sin que me reclames?

Sí, por qué J-Hope, parecía gritarle su polla cuando se dio cuenta de la cercanía de su pareja y se hinchaba dentro de sus pantalones vaqueros. —No soy lo suficientemente fuerte, admitió. —Sólo el hecho de estar tan cerca de JungKook, hacía que solo pensara en hundir sus dientes en esa piel cremosa y reclamarlo como suyo para siempre.

—Eso es porque ambos estamos pensando demasiado. —JungKook se acercó más, obligando a J-Hope a dar un paso hacia atrás dentro de la habitación—. Realmente tengo algunos buenos consejos esta noche. —Sus manos comenzaron a vagar por el pecho de J-Hope, sus pulgares frotando sobre los pezones y causando que se endurecieran—. ¿Por qué tiene que ser todo o nada? ¿Por qué no podemos simplemente ir con ello y ver a dónde nos lleva?

J-Hope mordió el interior de su mejilla para evitar un gemido cuando las manos de JungKook viajaron sobre sus abdominales y rozaron a lo largo de su cinturilla. ¿Podría hacerlo? Eso significaría sofocar sus instintos básicos y luchar contra su naturaleza. ¿ JungKook valía la pena? 

Absolutamente.

—¿Qué es exactamente lo que quieres?

—Te quiero, J-Hope. Quiero decir, realmente me gustas. Pensé que podría ser más que eso, pero ahora sólo estoy malditamente confundido. — Sus dedos hicieron una pausa y sus cejas se juntaron—. Sé que soy más feliz cuando estoy contigo. Sé que me haces querer cosas que no he querido en un tiempo muy largo. Todo lo demás es un poco confuso. No puede ser confuso, J-Hope. Tengo que saber sin ninguna duda que quiero esto, que te quiero a ti por el resto de mi vida. De lo contrario, no será justo para ninguno de nosotros.

La petición de JungKook y el razonamiento que lo respaldaba tuvo tanto sentido que J-Hope se sintió de tres centímetros de alto. Había sido un egoísta gilipollas, y a pesar de todas sus afirmaciones de lo contrario, definitivamente había estado intentando presionar a JungKook para que aceptara algo, para lo que no estaban preparados.

Por mucho que ansiara la cercanía que el vínculo afectivo le daría, no sabía absolutamente nada acerca de tener una pareja. En realidad, sabía muy poco sobre JungKook. Hasta la noche anterior, no tenía idea sobre Jimin. Habían pasado meses llegándose a conocer mutuamente, pero J-Hope estaba comenzando a pensar que él había hecho la mayor parte de la conversación.

Pensando de nuevo en las conversaciones que habían tenido, no podía recordar un detalle importante sobre JungKook que no fueran las historias de su horrible madre. J-Hope no conocía la comida favorita, el color, la película, o el libro. No sabía si JungKook prefería rosas o lirios, o quizás no le gustaban las flores. Cosas simples y básicas que debería saber sobre su pareja, y aún, no las sabía

—Ven aquí, dulce corazón. —Habían sido sólo un par de horas, pero se sentía bien tener a JungKook en sus brazos de nuevo—. Lo haré mejor. Te lo prometo.

Los brazos de JungKook se cerraron alrededor de su cintura y le abrazó muy fuerte. —No hiciste nada malo, J-Hope. Sólo necesito más tiempo. Por favor entiéndelo.

—Oh, cariño, lo entiendo. Siento si no mantuve mi promesa. Las cosas serán diferentes.

—No necesito diferentes. De hecho, eso es lo que nos metió en problemas en primer lugar. Sólo quiero regresar a la manera en la que estábamos.

—MyungSoo quiere que nos vayamos esta noche.

—MyungSoo puede esperar —murmuró JungKook distraídamente cuando sus manos comenzaron a vagar de nuevo, encontrando el botón de los vaqueros de
J-Hope y haciéndolo saltar para abrirlo con facilidad—. Hay muchas cosas sobre las que no estoy seguro, pero esta no es una de ellas. Te quiero, J-Hope.

—¿Entonces estás planeando seducirme? —Porque, dulce Jesús, estaba funcionado. La polla de J-Hope estaba hinchaba y pulsaba dolorida esperando que la toque JungKook.

—¿Está funcionando?

—Sí, lo está. — J-Hope cerró los ojos y gimió como una puta barata cuando su pareja metió la mano en sus bóxers y liberó su polla, envolviendo sus dedos suaves y delgados alrededor del duro eje y dándole un ligero apretón.

La única excusa que J-Hope tuvo para su siguiente movimiento fue que toda la sangre de su cerebro se precipitó directamente hacia su polla, y momentáneamente dejó de razonar. Abrazó fuertemente a JungKook, lo giró empujándolo contra la pared y atacó su boca como un animal salvaje.

Gruñidos, rugidos, y bufidos sobrevinieron cuando hizo su mejor impresión de algo entre un hombre de las cavernas y un glotón e intentó meter su lengua tan lejos como fuese posible en la garganta de JungKook. Posiblemente, las cuerdas vocales le sabrían como el cielo si pudiera llegar a ellas.

Su desnuda polla no sólo se frotaba o deslizaba sobre la sección media cubierta de algodón de JungKook. Jodía, molía, y básicamente intentaba joder su ombligo. Tranquilo.

Arriba, abajo, sobre, y alrededor, sus manos ejecutaban movimientos que impresionarían a los Blue Angels mientras agarraba, buscaba a tientas, y amasaba cada centímetro de la desnuda carne que podía encontrar.

Cuando no pudo encontrar suficiente cantidad de sedosa piel para saciar su deseo, pasó por encima la línea de macho agresivo y directamente entró en el reino de la barbarie rompiendo de la camisa de JungKook hasta que fue poco más que harapos.

Siete, los contó, hacia siete terribles meses que acumulaba deseo y lujuria por el hombre que se retorcía en sus brazos. Se había masturbado como un adolescente en la pubertad tantas veces que realmente había desarrollado callos entre los dedos índice y pulgar. Fue un poco sorprendente para él que su polla simplemente no renunciara y directamente se le cayera .

Probablemente estaba aterrorizando a su pareja, pero no podía detenerse. Instinto, junto con una buena dosis de frustración sexual, impulsaron todos sus movimientos hasta que de alguna manera hubo logrado desprender a JungKook de cada prenda de vestir sin darse cuenta.

Con su pronto futuro amante completa y gloriosamente desnudo, extendido como un buffet, J-Hope reorganizó su ataque, enfocándose en los pequeños y dulces pezones de color cobre. JungKook quedó sin aliento y jadeó sobre él, arqueó su espalda y agarrando el cabello de J-Hope acerco aún más.

A J-Hope le hubiese gustado decir que se tomó su tiempo y adoró el cuerpo de su pareja como el tesoro que era. Sin embargo, estaría mintiendo. Mordiendo la dura protuberancia entre los dientes, golpeó su lengua sobre ella antes de chupar toda la cosa en su boca y prodigarle atención hasta que estuvo hinchada y palpitante por él. Luego se trasladó al siguiente, porque su pareja no podía tener pezones asimétricos.

Dulce misericordia, ya ni siquiera sabía lo que estaba haciendo. Su cerebro se había cerrado por completo, y su cuerpo se precipitaba en modo conquista, moviéndose por su propia voluntad sin sus órdenes. Todo lo que supo en ese momento exacto era que JungKook era su pareja, ¡y necesitaba más! Ya fuese más del aroma de JungKook, su sabor, el tacto de su piel satinada, o más fricción en la esforzada polla de J-Hope, no sabía, y realmente no le importaba una mierda.

Abandonando los torturados pezones de su pareja, J-Hope apretó a JungKook contra él y lo giró, con la intención de llevarlo a la cama. En cambio, sus vaqueros se deslizaron por sus caderas, haciéndole tropezar, y terminó abordando a su pareja en el colchón como la línea defensiva de los Pittsburgh Steelers.

No, no un guarda línea, sino todos ellos. Estaba agradecido aunque sorprendido de que su pequeño hombre hubiera sobrevivido a la caída ya que ciento catorce kilos aterrizaron encima de él. Realmente se echó a reír aunque estuviera un poco sin aliento.

—Lo siento —masculló J-Hope distraídamente mientras lamía el cuello de JungKook e intentaba sacar sus vaqueros, pero sólo terminó con ellos atascados en sus botas. Al diablo.

Probablemente JungKook ya pensaba que era un completo idiota. No era como que las cosas pudieran ponerse peor. Quizás. Ojalá. Entonces recordó que si iban a seguir adelante con esto, en algún momento iba a tener que recuperar el lubricante. ¿Dónde infiernos estaba el lubricante?

—Lubricante. Necesitaremos lubricante.

JungKook se rió de nuevo y se dio la vuelta para hurgar en el cajón de la mesita de noche. J-Hope siguió, o mejor dicho, sus labios siguieron recorriendo el cuerpo de Galen.

Entonces su pareja estuvo de vuelta, intentando empujar una botella bastante grande de lubricante en su mano. —Uh, quizás deberías usar eso. —Al paso que iba, probablemente acabaría hiriendo a su pareja, y esa era la última cosa que quería hacer.

—¿Quieres ver? —JungKook ronroneó seductoramente cuando hizo girar la tapa para abrirla y vertió una cantidad generosa del líquido claro en su palma.

J-Hope se recostó, se quitó el resto de sus ropas y luego se arrodilló en el suelo, posicionándose para una vista más cercana y personal del espectáculo a punto de comenzar. Su polla pulsaba, flexionándose con cada latido atronador de su corazón mientras se filtraba una cantidad generosa de líquido pre-eyaculatorio por la hendidura.

Estirando sus piernas a lo ancho y echando sus piernas hacia atrás hasta su pecho, JungKook se abrió para la placentera visión de J-Hope, mostrando su dulce agujero de color rosa. Los músculos se estremecieron y apretaron, aparentemente ansiosos por lo que se avecinaba.

Sin embargo, JungKook había decidido torturar a J-Hope hasta la muerte. En lugar de llegar hasta su agujero obviamente hambriento, sus delgados dedos se envolvieron alrededor de su polla, acariciando y alisando la dura y gruesa longitud.

J-Hope observaba con gran atención, siguiendo cada deslizamiento largo y lento mientras su boca se hacía agua y la electricidad pasaba como un rayo por su columna vertebral. Mirando a la cara de JungKook, prácticamente podía ver el fuego ardiendo allí, le provocó un nudo en su estómago y sus bolas se levantaran cerca de su cuerpo. Si no conseguían que este tren se moviera, iba a estallar antes de que llegara a la estación.

Sintiéndose un poco más en control, arrancó el lubricante del colchón y recubrió sus dedos rápidamente. Apoyó una mano dentro del muslo derecho de JungKook y utilizó sus resbaladizos dedos para acariciar el apretado agujero de su amante.

Los músculos se apretaban y relajaban, ávidos de más. Deslizando sólo la punta de su dedo índice en la ajustada apertura, Bannon levantó de nuevo la mirada hacia su pareja, comprobando para asegurarse de que JungKook no estaba demasiado incómodo.

Un largo y bajo gemido rebotó en las paredes, y JungKook se sacudió de arriba abajo en el colchón, empalándose a sí mismo más lejos en el dígito de J-Hope. —Más. Se siente bien, pero necesito más.

Cualquier cosa que su bebé quisiera, lo obtendría. Insertando más de su dedo, J-Hope hizo una pausa por un instante antes de que comenzara a bombear dentro y fuera, persuadiendo el agujero de JungKook para que se relajara para él. No le llevó mucho tiempo antes de que fuese capaz de insertar un segundo dedo y finalmente un tercero.

Las paredes internas de JungKook se fijaron alrededor de sus dedos, apretándoles dentro de su aterciopelado calor. —Ahora, J-Hope. No voy a durar. ¡Oh, oh, joder! —Su mano era una mera mancha cuando tiró más fuerte y rápido de su hinchada polla—. ¡Por favor! —Eróticos y necesitados gemidos se derramaron de sus labios hinchados por los besos, y J-Hope pensó que se correría directamente donde estaba sentado.

Consiguiendo dominarse, aflojó los dedos del culo de JungKook y se arrastró hasta la cama para ponerse sobre él. La necesidad seguía agarrada a él, haciendo que su cabeza tuviese vértigo y sus bolas dolieran, pero ahora era capaz de controlarse un poco mejor. 

Agarrando la base de su polla, la alineó con la entrada de su pareja y se detuvo, empujando contra el anillo de músculos pero no entrando. Con su otra mano, cepilló los rizos hacia atrás de la roja cara de JungKook y miró los ojos de color marrón chocolate, esperando por el permiso.

—No te detengas. Por favor, J-Hope. Necesito esto. Necesito sentirte. Hazme el amor.

Era música para sus oídos y para su polla, pero no mencionaría esto último. Aún mirando a los ojos de JungKook, meció sus caderas hacia adelante en movimientos suaves y pequeños hasta que la acampanada punta de su polla abrió una brecha en la entrada de su amante. La primera sensación de los músculos increíblemente apretados envueltos alrededor de su polla fue el cielo y el infierno, todo en un paquete perfecto.

Apretando los dientes para evitar el orgasmo ya inminente, continuó hacia adelante hasta que toda su longitud estuvo encerrada en las cálidas profundidades del canal de JungKook. Entonces, como si hubiese oprimido un botón, su control se quebró una vez más, y salió, sólo para golpear de nuevo con una intensidad que sacudía los huesos.

JungKook gritaba y arqueaba su espalda, sus dedos peleando por agarrarse a la espalda de J-Hope, y luego hundiendo sus uñas para asegurar el control. La punzada de dolor sólo estimuló a J-Hope mientras martilleaba sus caderas, surgiendo en el cuerpo de su amante una y otra vez, cada golpe más duro y rápido que el anterior.

Sus gruñidos y rugidos se mezclaban con los ronroneos y gemidos de JungKook y luego eran acompañados por los sonidos de su carne húmeda golpeando juntos para crear una sinfonía erótica que hizo eco por toda la habitación. JungKook dejó caer su cabeza hacia atrás en el colchón, expuso su cuello en un gesto sumiso y J-Hope tuvo que recordar que realmente no era un ofrecimiento.

Era duro recordar algo con la asombrosa sensación del cuerpo de su pareja debajo de él y el calor envuelto alrededor de su polla descuidada durante mucho tiempo. A pesar de que sus encías picaban y su boca se hacía agua cuando su mirada se concentró en la saltona vena en el cuello de JungKook, por algún milagro, se las arregló para aferrarse a ese gesto de autocontrol.

Deslizó un brazo por la parte inferior de la espalda de JungKook, levantó sus caderas de la cama, cambió el ángulo y se clavó en su próstata con en el siguiente empuje. Su pareja gritó, sus músculos se tensaron, y sus paredes internas agarraron la polla de J-Hope en un estrangulamiento cuando largas cuerdas de caliente crema salieron disparadas de la hendidura de JungKook.

A medida que el túnel de su amante se convulsionaba a su alrededor en ondas, J-Hope cerró los ojos y gimió antes de enterrarse hasta la raíz y temblar por el clímax más estremecedor que jamás había experimentado.

Una y otra vez se corrió, rebotando a través de su cuerpo mientras bombeaba cuerdas sin fin de caliente semen en las pausadas profundidades de JungKook.

Cuando finalmente pudo ver con claridad, y mucho menos pensar en términos de más de sí, sí, sí, J-Hope suavemente salió de la entrada de JungKook y se desplomó sobre el colchón junto a su sudorosa pero sonriente pareja.

—Gracias —susurró JungKook un momento más tarde, girándose a su lado para presionar sus labios juntos—. Eres el hombre más asombroso que jamás he conocido.

Empezó a rodar lejos, pero J-Hope le cogió por la cintura y lo abrazó contra su pecho. —¿A dónde piensas que vas?

JungKook se rió entre dientes y le besó de nuevo. —A conseguir algo para limpiarnos. Enseguida regreso. Con un agotado gruñido, J-Hope le liberó y rodó sobre su espalda con una sonrisa tonta en su cara. Finalmente entendía lo que JungKook había estado intentando decirle.

Mientras intentaba apresurar su relación como si corriera por una autopista a alta velocidad, se había estado perdiendo todas las cosas importantes. Ahora que entendió eso, esperaba explorar no sólo el cuerpo de su pareja, sino también su mente y alma. Quería conocer todo lo que había que saber sobre JungKook .


Podría llegar más rápido por la autopista, pero para disfrutar realmente del viaje, tendría que tomar carreteras secundarias. 


CAPITULO 8


—¡Kang  J-Hope, abre esta jodida puerta!

JungKook se despertó sobresaltado, saltó por encima de J-Hope, y se apretó contra la cabecera, intentando volverse tan pequeño como pudiera. No sabía quién diablos estaba al otro lado de la puerta, pero estaba claro que estaban enojado. Los golpes en la puerta eran tan continuos que parecía que toda la habitación temblaba y repercutía en el interior del cráneo de JungKook.

No sabía cuánto había estado durmiendo, pero aún estaba oscuro afuera, así que no podía haber sido durante mucho tiempo. De cualquier manera, sin duda esta no era la forma que hubiese elegido para ser despertado. ¿No habían oído hablar de los relojes con alarma? ¿Y por qué siempre tenían que intentar derribar la puerta como si los perros del infierno estuvieran sobre sus talones?

—No pasa nada —dijo J-Hope mientras daba unas palmaditas en el muslo de JungKook—. Sólo es MyungSoo. Con un fuerte gemido, se empujó hacia arriba sobre el colchón y restregó ambas manos sobre su cara. —¡Deja de golpear! ¡Ya voy, maldita sea!

Rodando fuera de la cama, se tomó su tiempo para ir al armario a encontrar un par de bóxers limpios y ponérselos. Luego paseó hacia la puerta como si no hubiese un brujo enojado al otro lado y la abrió. —¿Qué?

—Me colgaste el teléfono —gruñó MyungSoo.

—Muy amable el que te dieses cuenta. Eso no explica por qué sentiste la necesidad de venir hasta aquí, golpear mi puerta, y darle un susto de muerte a mi pareja.

—Te di una orden.

J-Hope soltó un bufido, pero JungKook realmente no veía nada de humor en la situación. MyungSoo parecía lo suficientemente furioso como para escupir fuego. JungKook se preguntó distraídamente si convertiría a J-Hope en sapo. Los brujos hacían eso, ¿cierto?

—Sí, lo hiciste, y si no te diste cuenta, esa fue mi manera de mandarte a la mierda.

—Tenemos veintisiete días hasta Halloween. En promedio, te toma alrededor de dos semanas encontrar a una persona. Estamos buscando a tres. ¿Crees que esto es un maldito juego? —Rugió MyungSoo, golpeando su mano contra el marco de la puerta.

JungKook gimió cuando se hizo un ovillo y agachó la cabeza. Siendo realistas, sabía que MyungSoo no estaba enojado con él. También sabía que J-Hope no dejaría que el hombre le hiciera daño si fuese a hacerlo. Eso no le impidió que su mente tuviese miedo al hombre grande. 

—Suficiente —gruñó J-Hope. Le dio la espalda a MyungSoo, lo que fue un valiente aunque estúpido movimiento en opinión de JungKook, y cruzó la habitación para arrastrarse de nuevo a la cama. Luego abrazó a JungKook y le acarició el cabello corriéndolo de su cara.

—No te preocupes, cariño. MyungSoo sólo está un poco de mal humor. Nadie va a hacerte daño.

Un fuerte suspiro sonó desde el umbral, y JungKook se asomó para ver a MyungSoo dejar caer su cabeza y frotar la parte posterior de su cuello. —Tiene razón. Lo siento, JungKook. Este trabajo de anciano es mucho más estresante de lo que pensé que sería. Añade mis asuntos personales además de eso, y en realidad no soy yo estos días. No fue mi intención asustarte.

—¿ JungKook? ¿Estás bien? —SungJung apareció detrás de MyungSoo, atisbando alrededor de su enorme cuerpo para mirar dentro de la habitación—. Oí gritos y golpes. No estás herido, ¿no?

JungKook sonrió a su amigo y le hizo un gesto a la habitación mientras J-Hope tiraba una manta sobre él para ocultar su desnudez. —Gracias — susurró a su amante y le dio un rápido beso en la mejilla antes de girarse hacia SungJung—. Estoy bien, pero gracias.

SungJung era tan pequeño, incluso más pequeño que JungKook, y no podría luchar ni para escapar de una bolsa de papel. Cualquier otra persona en su lugar se hubiese encerrado y ocultado debajo de la cama por la cantidad de ruido que había estado haciendo MyungSoo. Sin embargo, SungJung no. Su amigo estaba en problemas, y había venido corriendo sin pensar en su propia seguridad.

—De acuerdo, sólo quería estar seguro. —SungJung cruzó sus piernas debajo de él sobre el colchón y se instaló, no mostrando señales de marcharse a corto plazo. Entonces muy lentamente, giró su cabeza para mirar fijamente a MyungSoo y señaló con un dedo al enorme hombre—. Estás siendo muy rudo.

MyungSoo tenía la mirada más extraña en su rostro cuando miró a SungJung.

Era algo entre un cachorro perdido y un lobo hambriento. Probablemente JungKook la habría encontrado cómica si aún temblara por ser despertado de una manera tan aterradora.

—Me disculpo —dijo MyungSoo tranquilamente—. ¿Te asusté?

—Un poco —admitió SungJung pero se encogió de hombros—. Estaba más preocupado por JungKook. Eres mi pareja, ¿verdad? Te he visto antes, pero eras más brillante y transparente. Me gustas más de esta manera.

Los ojos de J-Hope se redondearon, y elevó ambas cejas. JungKook sonrió y se acurrucó más cerca. Podría parecer un poco brusco para algunos, pero sólo era SungJung. Nunca se andaba por las ramas en nada.

—¿Gracias? —La inflexión en la voz de MyungSoo hizo que sonara como una pregunta, y JungKook presionó su cara contra el cuello de J-Hope para ahogar su risa.

—Oh, de nada. Si somos pareja, ¿por qué no vienes a verme? ¿No te gusto?

—Me temo que no te conozco en absoluto. Sin embargo, me gustaría cambiar eso.

—De acuerdo. —SungJung se puso de pie en la cama y saltó a través de la habitación, directamente a los brazos de MyungSoo—. Vamos a mi habitación.

MyungSoo asintió aturdido y se dio la vuelta para llevar a su pareja por el pasillo. En cuanto estuvieron fuera de la vista, JungKook comenzó a reír. — MyungSoo ni siquiera sabe que lo golpeó. ¿Viste la mirada en su cara?

—¿Te refieres a la que yo llevaba cuando te vi entrar por primera vez en la habitación? —J-Hope acarició las costillas de JungKook, haciéndole cosquillas. Luego suspiró y dejó caer su mejilla para que descansara en la parte superior de la cabeza de JungKook.

—Supongo que deben estar acoplándose. MyungSoo tiene razón en que nos estamos quedando sin tiempo.

—Sí, supongo que tienes razón. Así que, ¿cómo rastreas a las personas? ¿Cómo voy a ayudar?

—No estoy seguro de cómo explicarlo. Creo que será algo que necesitaré mostrarte.

—¿Puedes hacerlo ahora?

—Tengo que estar dormido.

—¿Huh? —JungKook se enderezó y ladeó la cabeza sobre sus hombros—. ¿Cómo diablos encuentras a las personas mientras estas durmiendo?

—Puede mostrártelo en el avión —interrumpió MyungSoo, regresando al interior de la habitación, sin SungJung—. Tenemos razones para creer que Xiumin está en algún lugar en  China, así que hay un avión esperando para llevaros a Pekin donde bajaréis el camino por la costa desde allí.

Ignorando los labios hinchados por los besos y el cabello desordenado de MyungSoo, JungKook frunció sus labios y entrecerró los ojos. — Si sabes que está en China, ¿por qué no sabes exactamente dónde está?

—No soy un GPS, JungKook.

—¿Por qué no? ¿Por qué siento que sólo nos estás dando la mitad de la historia?

—Porque lo estoy —admitió MyungSoo—. No necesitáis saber todo. Sólo necesito que J-Hope haga su trabajo y le ayudes si puedes. Hay un coche listo para salir hacia la pista de aterrizaje en diez minutos. Os espero en él.

SungJung estaba de pie justo en el umbral con los brazos cruzados sobre su pecho y una sonrisa torcida en su rostro.

Todo el cuerpo de MyungSoo se suavizó cuando se dio la vuelta para enfrentar a su pareja. —Tengo que regresar, bào béi. —Su palma enorme acunó tiernamente un lado del rostro de JungKook—. Necesito resolver algunos asuntos, pero regresaré pronto. ¿Esperarás por mí?

—Seguro. —SungJung se paró sobre los dedos de sus pies, besó la mejilla de MyungSoo, y luego se dio la vuelta y salió de la habitación.

—Va a ser un niño problemático —murmuró MyungSoo mientras veía marcharse a SungJung. Sin embargo, tenía una sonrisa boba en su rostro, así que JungKook lo tomó como algo bueno—. Estad en ese coche —dijo sin darse la vuelta. Luego se fue sin más comentarios.

—Supongo que será mejor que estemos en ese coche.

J-Hope se rió entre dientes y besó a JungKook en la nariz. —Sí, supongo que deberíamos.

—¡Wow! —JungKook se sorprendió cuando dio un paso a través de la puerta en la parte trasera del avión—. Esto es impresionante.

JungKook se sorprendería si supiera la cantidad de veces que J-Hope había dormido en esa cama, pero recordaba que había tenido la misma reacción la primera vez. Sin embargo, nunca nadie había compartido la cama con él. De repente, el viaje no parecía tan malo.

—Nunca he estado antes en un avión. Es seguro, ¿verdad?

—No te preocupes, dulce corazón. Es más seguro que conducir.

—Pronto amanecerá. ¿Van a estar bien Suga y Yoochun?

J-Hope se acercó a su pareja y señaló a la pequeña ventana al lado de la cama. —Placas de acero se deslizan sobre ellas, igual que en casa. Incluso hay una puerta de acero que separa la cabina del piloto. Todo el mundo está perfectamente seguro.

—¿Cuánto tiempo falta para que aterricemos? Y luego, ¿qué vamos a hacer cuando lleguemos a dónde vamos?

—Ven aquí, y no sigas preocupándote. —J-Hope se rió entre dientes y se acostó en el colchón—. Tenemos trabajo que hacer.

—¿Vas a mostrarme cómo haces lo del rastreo ahora?

—Sí. En realidad es más fácil cuando nos estamos moviendo, pero llegaré a esa parte. —Metió la mano en un pequeño compartimiento en la cabecera de la cama y sacó dos viales de cristal—. Necesito tomar esto y sentirme cómodo. Es sólo para ayudar a que me duerma —añadió cuando JungKook parecía dudar.

Desenroscando el tapón negro de uno de los viales, bebió el contenido y arrojó la botella y la tapa en la papelera al lado de la cama. Luego sacó sus botas y se despojó de sus bóxers antes de bajar las mantas y meterse en la cama.

—Hasta el fondo —murmuró JungKook cuando volcó la botella y bebió el líquido claro del interior. Su nariz se arrugó, y su boca se torció—. ¿Qué es?

—Más o menos un Valium. —J-Hope se elevó sobre sus codos y dio unas palmaditas en el espacio vacío a su lado—. Acuéstate.

JungKook también se quitó sus bóxers y se movió bajo las mantas directamente hasta el pecho de J-Hope. —¿Ahora qué?

—Relájate e intenta dormir.

—De acuerdo. —JungKook se acurrucó más cerca, descansando su cabeza sobre el pecho de J-Hope y colocando una pierna sobre su muslo.

Ya agotado de la montaña rusa emocional de la jornada, y sintiéndose completamente satisfecho con el olor de su pareja y su cálido cuerpo a su lado, no pasó mucho tiempo antes de que la ayuda para dormir empezara a hacer efecto en J-Hope.

— J-Hope, ¿dónde estamos? —Había una nota ligeramente histérica en la voz de JungKook cuando susurró al oído de J-Hope.

Parpadeando al abrir los ojos, J-Hope miró hacia el vasto campo rodeado con bordes de espesa y laminada niebla. La luz de la luna iluminaba la hierba, dándole un aspecto casi negro en el ámbito espeluznante de su mundo de sueños.

—Sólo es un sueño —aseguró J-Hope a su amante. Estaba muy complacido por haber sido capaz de absorber a JungKook con él en su sueño—. Quédate a mi lado, y no dejes que nadie te toque.

—¿Quién? No hay nadie aquí excepto nosotros. —Igualmente, JungKook hizo lo que le indicó, cogió la mano de J-Hope y se frotó a su lado—. ¿Qué estamos haciendo?

—Guarda silencio ahora, mo chroi.

Los sueños no funcionaban como la realidad. No era como poner el nombre de alguien en una base de datos y esperar a que los resultados apareciesen en la pantalla. Con ordenadores, J-Hope podría buscar por nombre, edad, sexo, número de teléfono, dirección, registros policiales y muchas otras cosas – por lo general cuanto más mejor.

Era todo lo contrario en sus sueños. Con menos detalles normalmente obtenían mejores resultados. Desafortunadamente, también le daban una gran cantidad de resultados. Ahí era donde JungKook entraba en juego.

El primer hombre apareció en el centro del campo, pareciendo aturdido y muy confuso sobre lo que le rodeaba. —No tengas miedo — susurró a JungKook cuando sintió tensarse detrás de él—. ¿Puedes decirme qué es?

J-Hope sabía que el hombre tenía que ser un sobrenatural de algún tipo. Por alguna razón, sus poderes sólo funcionaban en otros paranormales. Había miles de ellos repartidos por todo el mundo, pero afortunadamente, sumaban mucho menos que la población general, lo que hacía su trabajo mucho más fácil.

—D-Demonio —tartamudeó JungKook, apretando la mano de Bannon en un agarre mortal.

—Shh, tranquilo, no pasa nada.

Tres hombres más aparecieron de la nada, dispersos alrededor del claro. —Cambia-formas —susurró JungKook—. Todos son cambia-formas. Relacionados, creo.

—Bien. Lo estás haciendo bien, cariño. —E iba mucho más rápido de lo que normalmente lo hacía. J-Hope no podría haber estado más satisfecho.

—¿A dónde fue?

El demonio que JungKook había identificado se desvaneció hasta que desapareció por completo. —El avión se ha movido fuera de mi alcance. — Había límites en sus poderes, al igual que cualquier otra magia. Sólo podía convocar sobrenaturales, y sólo cuando estaban durmiendo. Una vez que la persona se despertaba o se movía fuera de su círculo, le perdía.

Ocho hombres más aparecieron dentro de los límites de la niebla, dos de lo que aparecieron era adolescentes, un chico pequeño, y cinco hombres totalmente desarrollados. Ahora era donde vagar podría ser un problema. Habían sido enviados a tantear el terreno para los hombres, pero la diferencia de edad lo hacía un poco más difícil.

—Todos son werelobos excepto el chico pequeño —susurró JungKook, y J-Hope podía oír la desaprobación en su voz—. Es... es como Jiyong. Y está asustado.

Antes de que J-Hope pudiera reaccionar a la noticias, un enorme grupo de por lo menos veinte hombres apareció a través de la niebla. Parecían tan confundidos como los otros – todos excepto por uno. Mientras todos los demás se arremolinaban en el claro, viéndose como se esperaría en un sueño, uno de los hombres de la parte de atrás estaba completamente inmóvil, con la mirada fija en los ojos de J-Hope como si le hubiese reconocido por lo que era.

—¿ JungKook?

—¿El que nos está mirando? Su nombre es  Hwang Taehung, y quiere que nos larguemos jodidamente de aquí. Sus palabras, no las mías.

—¿Cómo hiciste eso?

—No lo hice. —JungKook levantó su brazo y señaló hacia el brujo—. Él lo hizo. Está en mi cabeza, y es un poco incómodo.

—¿Dónde está? —Las palabras no habían salido del todo de su boca antes de que Taehung fuese absorbido de nuevo en la niebla como si una línea invisible estuviera conectada a su ombligo.

—¿Qué ocurrió? ¿A dónde se fue?

Alguien se lo llevó. J-Hope sólo había visto que sucediera dos veces antes, y nunca significó nada bueno para él—. Tenemos que irnos, JungKook. Ahora. 
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Valium: fármaco derivado de la 1,4-benzodiazepina, con propiedades ansiolíticas, miorrelajantes, anticonvulsivantes y sedantes. Se utiliza para tratar estados de ansiedad y está considerada como la benzodiazepina más efectiva para el tratamiento de espasmos musculares. Es una de las benzodiazepinas más frecuentemente administrada tanto a pacientes ambulatorios como ingresados. Actúa deprimiendo la conducción nerviosa en ciertas neuronas del sistema nervioso central, donde produce desde una leve sedación hasta hipnosis o coma, en función de la dosis administrada.

💕🌺💖💞bào béi ( tesoro en chino)💕🌺💖💞



CAPITULO 9


— ¡ JungKook, despierta!

Moviendo su cabeza hacia atrás y adelante en la almohada, JungKook gimió cuando el mundo a su alrededor tembló. ¿Por qué se estaba moviendo la cama?

—¡ JungKook!

Oh, bien. La cama no estaba vibrando, pero él sí. J-Hope lo estaba zamarreando mientras gritaba su nombre y le daba golpecitos en sus mejillas irritantemente. —Me levanto. Me levanto. —JungKook gimió de nuevo, forzando varias veces los párpados al abrirlos para conseguir que se centraran—. ¿Por qué me estás sacudiendo?

—Creo que probablemente no deberías tomar las cosas del sueño nunca más. Casi se me para el corazón cuando no despertaste.

—¿Cuánto tiempo he estado dormido? —Se sentía como que fueron sólo minutos, pero de repente se le ocurrió pensar que ya no sentía más la oscilación o balanceo del avión—. ¿Aterrizamos?

—Sí. —J-Hope bajó la mirada hacia él con preocupación—. Casi está anocheciendo, JungKook. Salí del sueño, pero no podía conseguir que despertaras.

JungKook se sentó, gimiendo y agarrando sus sienes cuando su cabeza comenzó a girar. —Sí, no más zumo de buenas noches para mí. Siento como si mi cabeza fuera a explotar.

—Aquí, bebe esto, cariño. — J-Hope le dio un pequeño vaso de plástico con agua—. No estoy seguro si te hará bien, pero lo vi en las películas.

JungKook q soltó un bufido y comenzó a toser cuando el trago que acababa de tomarse se fue por el conducto equivocado. Una vez que pudo respirar de nuevo, posó el vaso a un lado y atrajo sus piernas debajo de él. —Así que, en primer lugar, eso fue muy extraño. ¿Hiciste eso cuando tuve ese sueño sobre ti estando en el cementerio?

—Sí, pero es un poco diferente entrar en tu sueño en vez de atraerte a los míos.

—¿Por qué yo? —JungKook se lo había preguntado desde el momento en que había despertado sudoroso después de la pesadilla.

—Supongo que porque eres mi pareja, y estaba preocupado por ti. En realidad no estoy seguro de cómo sucedió todo.

—Entonces, ¿qué hacemos ahora? —JungKook estaba muy orgulloso del hecho de que su voz sonara tan firme teniendo en cuenta que estaba mentalmente como loco. Ese campo que habían soñado era espeluznante. La niebla era directamente de los sueños húmedos de Wes Craven. Gente entrando y saliendo, demonios, werelobos, y ese maldito brujo deslizándose dentro de su cabeza, todo fue una locura, por no decir completamente aterrador.

—Ya he hablado con MyungSoo. Tiene a mis hermanos buscando en un radio de ciento sesenta kilómetros alrededor del lugar en donde vimos a Taehung. —J-Hope abrazó a JungKook y lo arropó cerca de su lado—. Hay un coche esperando para llevarnos por la costa mientras busco a Xiumin.

—Voy contigo —respondió JungKook con firmeza—. Puedo ayudar.

—Sí, fuiste una gran ayuda, pero es demasiado peligroso. Estarás en el coche, pero no te llevaré dentro de los sueños de nuevo.

En lugar de discutir con el necio testarudo, JungKook cambió de tema.

Estaría dentro del mundo de los sueños, y haría lo que pudiera para ayudar. Sin embargo, el hecho de que
J-Hope pensara que podría ganar en el asunto era muy lindo, así que le dio un rápido beso en la mandíbula. —¿Por qué me dijiste que no dejara que nadie me tocase? Sólo es un sueño, ¿verdad?

—Sí y no. ¿Recuerdas cómo se sintió de incómodo el que Taehung estuviera dentro de tu cabeza? J-Hope esperó a que asintiera . Ahora imagina que haya cientos de personas allí. Las cosas están empezando a estar un poco apretadas, ¿sí? Cuando construyo esos sueños, no los pueblo con gente de mi subconsciente – que es la razón del campo oscuro. Cuando traigo a otras personas dentro de mis sueños, no son sus cuerpos físicos, y siempre y cuando la otra persona no sea más fuerte, puedo atrapar sus mentes dentro del sueño indefinidamente.

—Lo que también podría funcionar en sentido inverso —conjeturó JungKook—. Estaban dentro de tu sueño, donde controlabas qué sucedía. Decir, por ejemplo, que si ese demonio hubiese tomado mi mano antes de que saliera del claro, podría haberme absorbido dentro de su sueño sin escapatoria.

—Correcto. —J-Hope parecía complacido con las habilidades deductivas de JungKook. JungKook decidiría más tarde si tomaba eso como un cumplido o no—. Cuando comienzas a manipular la mente de otras personas, se vuelve más complicado que simplemente despertar para liberarse.

—Entonces sólo tendremos que tener cuidado. ¿Y el niño pequeño? No podría haber tenido más de cinco años, y había estado tan triste y asustado. El corazón de JungKook se rompió por el chiquillo.

—Mis hermanos también le están buscando, pero no es la prioridad.

—¡Eso es una mierda! ¡Sólo es un niño pequeño!

—Sí, estoy de acuerdo, dulce corazón, pero no tengo ninguna opinión en esto.

—J-Hope, eso no es cierto. Tenemos que ayudarle.

Después de un momento de silencio, finalmente J-Hope inclinó la cabeza una vez. —Si Zhoumi no le encuentra antes de que hayamos terminado aquí, regresaremos por él. ¿Eso es suficiente para ti?

No, en realidad no, pero JungKook no veía que tuviese elección. ¿Se daba cuenta su gran amante irlandés que tenía un corazón de oro, y que eso le parecía muy sexy a JungKook? Estirando el cuello, sus dientes rasparon la sombra de las cinco a lo largo de la mandíbula de
J-Hope. — Gracias. ¿Cuánto tiempo tenemos antes de irnos?

Un escalofrío atormentó el cuerpo de , y apretó su brazo alrededor de JungKook. —Media hora o así —respondió distraídamente, inclinando su cabeza hacia atrás para dar más espacio a JungKook para que jugara—. ¿Qué tenías en mente, cariño?

—Creo que lo sabes. —JungKook ronroneó de manera seductora cuando enrolló sus brazos alrededor del cuello de J-Hope. Luego se echó hacia atrás en el colchón, tirando a su amante sobre él. —Debe ser agotador ser tan perfecto todo el tiempo.

J-Hope se rió entre dientes y frotó sus labios juntos ligeramente. — Estoy lejos de la perfección, pero lo estoy intentando. Cuando su boca regresó a la de JungKook, fue cualquier cosa menos tentativa. 
El beso fue duro, sin dejar ninguna duda en la mente de JungKook de lo que J-Hope necesitaba de él.

Con un gemido ahogado, se arqueó contra su amante, presionando sus pechos desnudos juntos mientras se rendía a la hábil lengua de J-Hope. 
Dios, podría besar a J-Hope para siempre. La manera hambrienta en como le mordisqueaba sus labios y le acariciaba dentro de la boca con su lengua dejó la cabeza de JungKook tambaleándose y su cuerpo ardiendo.

Su corazón martilleaba violentamente dentro de su pecho, golpeando contra su esternón mientras bombeaba toda la sangre de su cuerpo directamente hacia su ingle. Su polla se endureció instantáneamente, hinchándose y alargándose donde estaba atrapada entre sus cuerpos calientes.

Los suaves y húmedos labios de J-Hope lo liberaron y viajaron a lo largo de la columna de su garganta, sobre su clavícula, y continuó por el pecho, dejando un rastro de líquido caliente a su paso. JungKook se retorcía y estremecía, jadeó y gimió cuando sus dedos se enredaron en el cabello de J-Hope, guiándole la boca hacia donde más la necesitaba.

Evitando su dolorida polla, J-Hope pasó la lengua sobre la sensible carne donde el muslo se unía a la ingle y luego la mordisqueó. Después de varios minutos de torturar los sentidos de JungKook y poniendo a prueba su cordura lamiendo, mordiendo, y tanteando por todas partes excepto su polla, la lengua de J-Hope se arremolinó alrededor del saco de JungKook, lamiendo con movimientos lánguidos.

JungKook gimió y encorvó sus caderas, demandando silenciosamente más. J-Hope no lo decepcionó mientras chupaba un testículo y lo rodaba antes de pasar al siguiente. Sólo cuando el saco de JungKook estuvo tan duro que pensó que sus testículos podrían retraerse en su cuerpo J-Hope finalmente los liberó.

Acoplando su lengua, lamió una línea húmeda del escroto de JungKook despejando su flexionada polla y todo el camino hasta la llorosa punta. 
Cuando JungKook pensó que finalmente estaba llegando a alguna parte, J-Hope volvió a burlarse de él.

Chupando la esponjosa corona en su boca, J-Hope pasó la lengua por la hendidura, la hizo girar lentamente alrededor de la cabeza, y rastrilló suavemente el borde acampanado con los dientes. Sus labios se deslizaron un poco más abajo de la longitud erecta de JungKook, pero salto nuevamente hacia atrás rápidamente.

—¡Maldita sea, J-Hope!

JungKook sentía más que veía los labios de J-Hope extendidos en una sonrisa alrededor de su palpitante polla. El bastardo. Una y otra vez, J-Hope le torturaba, trabajando la polla de JungKook en la parte posterior de su garganta un poco a la vez hasta que JungKook pensaba que explotaría.

Con un gruñido salvaje que nunca antes había oído salir de sus labios, puso sus manos en puños en el cabello de su amante de nuevo y bombeó sus caderas, jodiendo la boca de J-Hope rudamente. El cambiaformas sólo parecía gritar a la bestia dentro de él.

J-Hope gimió con fuerza, enviando leves vibraciones cursando a lo largo de la longitud de la polla de JungKook. Sus labios se sujetaron con fuerza, incluso cuando los músculos de su garganta se relajaron, y se mantuvo perfectamente inmóvil, permitiendo que JungKook tomara lo que quisiera sin reservas.

—¡Sí, oh, joder! ¡Sí, sí, sí! —Gemidos, lloriqueos, quejidos, y gruñidos que haría la prostituta mejor pagada se derramaron de sus jadeantes labios.

Un resbaladizo dedo se empujó contra su entrada trasera, y JungKook abrió más las piernas, sin preocuparse de donde hubiese venido el lubricante. Quizás recordaría preguntar más tarde. Plantando los pies al lado de su culo, se agitó dentro y fuera de la húmeda y caliente boca de J-Hope y montó el dedo que bombeaba en su hambriento agujero.

La picadura de dolor cuando J-Hope insertó dos dedos más sólo elevó más su lujuria, y se resistió en la boca de su amante mientras su cabeza se batía hacia atrás y hacia adelante en el colchón. —Justo ahí. Oh, no te detengas. ¡Joder, voy a correrme! Rayos chisporrotearon por su columna vertebral, su bajo vientre se tensó, y su polla palpitó contra la lengua de J-Hope.

Entonces todo se detuvo.

J-Hope sacó su polla con un travieso sorbo, extrajo sus dedos del apretado canal de JungKook, y se puso de rodillas en el colchón. Sin una palabra, aunque definitivamente hubo algunos jadeos y gruñidos, J-Hope posicionó la corona de su polla en la entrada de JungKook y empujó hacia adelante, hundiéndose hasta la base en un poderoso empuje.

JungKook arqueó su espalda y gritó al techo cuando sintió cada vena y nervio de la longitud de J-Hope, extendiéndole y deslizándose contra sus tensos músculos. Duro y demandante, J-Hope le tomó en una rápida monta mientras golpeaba en el cuerpo de JungKook con fuerza suficiente para enviarles deslizándose hacia arriba en la cama.

Levantando sus temblorosas piernas al aire alrededor de las caderas de J-Hope, JungKook obligó a su cuerpo a moverse, encontrando cada castigadora embestida de J-Hope. —¡Más fuerte! —Gritó—. Jódeme más fuerte. Haz que me corra, J-Hope.

Aparentemente, "correr" fue la palabra mágica que terminó dejándole vacío e insatisfecho, porque J-Hope salió de su agujero una vez más y se sentó en sus rodillas. JungKook quería gritar de frustración, pero antes de que tuviera la oportunidad, J-Hope le dio la vuelta sobre su estómago, movió su culo en el aire, y se estrelló de nuevo dentro de él.

Un fuerte brazo lo sujetó por su pecho y tiró de él en posición vertical de modo que su espalda presionara contra el húmedo pecho de J-Hope. Más fuerte y más rápido, su amante le condujo en un túnel codicioso mientras un gruñido posesivo retumbó en su pecho.

—Te encanta esto, ¿no, dulce corazón? Adoras la sensación de mi polla gorda perforando tu pequeño y dulce culo. Nadie más puede hacerte sentir como yo lo hago.

—Nadie más —estuvo de acuerdo JungKook con un desesperado gemido. Si no se corría pronto, iba a morir.

—Me perteneces, JungKook . Soy el único que puede hacerte volar.

—¡Sí! —Gritó JungKook cuando la enorme polla de
J-Hope se clavó en su punto dulce y envió luces estallando detrás de sus párpados cerrados. — Justo tú. Sólo tú. Tócame, tira de mi polla, y haz que me corra. Necesito correrme. ¡Por favor!

La callosa mano de J-Hope sujetó la saltarina polla de JungKook y la acarició rudamente. —Córrete para mí entonces. Aprieta mi polla y córrete en mi mano. Dame lo que quiero, JungKook. 

—¡ J-Hope! —Dejando caer su cabeza hacia atrás en el hombro de J-Hope, JungKook se sacudió y estremeció cuando grandes cantidades de espesa crema hicieron erupción de su hendidura y recubrieron la mano y muñeca de su amante.

—A ghrá —susurró J-Hope antes de enterrar su cara en el cuello de JungKook y gemir. Sus músculos se tensaron, su brazo alrededor de JungKook restringiéndole, y lava fundida llenaba las profundidades de JungKook hasta rebosar.

Se sentaron así durante mucho tiempo, sólo sujetándose uno al otro hasta que la blanda polla de J-Hope finalmente se deslizó del húmedo agujero de JungKook. —¿Lo dijiste en serio?

JungKook inclinó la cabeza hacia atrás para mirar a los ojos de J-Hope. —¿Qué soy tuyo? Por supuesto que te pertenezco, J-Hope. Sólo porque no estoy preparado para que me reclames no quiere decir que no sepa eso. Eres todo lo que quiero.

Quiso decir cada palabra. Su principal preocupación era que el sentimiento fuese temporal. Hasta que supiese con certeza que nada volvería a sentirse tan bueno como el tener a J-Hope en sus brazos, no podría dar el siguiente paso.

—Eso es más que suficiente por ahora —murmuró
J-Hope contra la enrojecida piel del hombro de _JungKook.

Se movían hacia un territorio peligroso, y JungKook no quería arruinar el estado de ánimo discutiendo algo que sabía haría daño a J-Hope.

—¿De dónde vino el lubricante?

J-Hope soltó un bufido y besó la nuca de JungKook. —Tenía que hacer algo mientras te estaba viendo dormir, ¿no? 
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Wes Craven: Wesley Earl Craven (Cleveland, Estados Unidos; 2 de agosto de 1939) es un guionista y director de cine estadounidense, conocido por ser el creador de numerosas películas de terror, destacando entre ellas sagas como Scream o Pesadilla en Elm Street y formando junto a David Cronenberg y John Carpenter una triada esencial para entender el cine de terror actual. 




CAPITULO 10



—¿Dónde estamos?

J-Hope sonrió cuando tomó la mano de su pareja y le llevó por las escaleras de piedra del pequeño gazebo. Con solo un pensamiento, suaves y brillantes luces iluminaron la marquesina sobre ellos, y una suave música derivó en el cálido aire de la noche.

Jadeando por la sorpresa, sus ojos brillando con asombro y emoción, JungKook apretó la mano de J-Hope mientras su cabeza giraba a un lado y luego al otro, como si estuviera intentando abarcar todo al mismo tiempo. Sus ojos aterrizaron en el pecho de J-Hope, viajaron sobre su cuerpo, y finalmente se trasladaron a su propio cuerpo expertamente vestido. —¿Qué demonios llevo puesto?

—¿Te gusta? — J-Hope no sabía mucho sobre moda, pero pensó que Armani siempre tenía estilo, y la piel cremosa de su amante deslumbraba contra el color carbón del traje.

—Es asombroso —exhaló JungKook, pasando las puntas de sus dedos sobre la solapa de su chaqueta—. ¿Estamos soñando?

—Sí, tomé la noche libre. —Habían estado viajando por toda la costa Este durante días, y J-Hope echaba de menos a su pareja. No importaba que JungKook estuviera a su lado durante todo el viaje. Simplemente no era lo mismo.

—¿Tiempo de calidad? —Preguntó JungKook, una de las esquinas de sus labios doblándose en una media sonrisa.

—Es el único. —Acercando a JungKook, J-Hope enrolló un brazo alrededor de la cintura de su pareja y le mantuvo apretado contra su pecho mientras les balanceaba de un lado a otro—. ¿Cómo lo estoy haciendo?

—Muy romántico —respondió JungKook con un suave suspiro mientras apoyaba su cabeza en el pecho de
J-Hope—. Sin embargo, realmente deberías estar trabajando.

—Deja que te cuente un pequeño secreto. —Inclinando su cabeza, J-Hope rozó su nariz alrededor de la delicada concha del oído de JungKook, sonriendo ampliamente cuando el pequeño hombre se estremeció—. Me gusta mi trabajo, y soy bueno en ello. Es importante, pero no tan
importante como tú, JungKook . No descuidaré a mi pareja.

—Mmm, dices todas las cosas correctas —ronroneó JungKook—. Esto es realmente agradable.

—Dime lo que quieres, y es tuyo. Cualquier cosa en el mundo. — J-Hope no podía explicarlo, pero tenía una necesidad de hacer que todo fuera perfecto para JungKook. No importaba que solo fuese un sueño. Sería una noche inolvidable.

—La luna está luminosa, las estrellas están brillando, la música es asombrosa, y te tengo todo para mí para variar. En realidad no puedo pedir nada más. —JungKook se presionó aún más cerca, apoyó una mano en el pecho de J-Hope, y envolvió la otra alrededor de su cintura para darle un suave apretón—. Pensaste en todo.

Sin embargo, no era lo suficientemente para J-Hope. Tener a JungKook en sus brazos y no preocuparse por nada más en el universo era estupendo, pero quería más para su pareja. —Por favor, cariño. Elije cualquier cosa. Deja que te dé algo.

Inclinando su cabeza hacia arriba, JungKook le miró durante un buen rato antes de que sus ojos viajaran a la cadena de luces sobre sus cabezas. — Esto me recuerda a una película que vi hace un par de semanas con Henry. Era una película ridícula como siempre, pero mostraba una visión panorámica de Paris.

—Ah, La Ciudad de la Luz.

—¡Sí! ¿Estuviste allí? —JungKook prácticamente vibraba por su entusiasmo.

—Si.

Antes incluso de que JungKook pudiera preguntarle,
J-Hope cerró los ojos y reconstruyó el sueño, ahora estaban de pie en a la Torre Eiffel.

—Oh, es hermoso —susurró JungKook con reverencia. Sus delgados dedos se envolvieron alrededor de los antebrazos de J-Hope y los empujó mientras miraba hacia la ciudad—. Gracias.

No era tan bueno como lo real, pero estaba bastante malditamente cerca. Una vez que las cosas se calmaran y se pudieran relajar, J-Hope se prometió que haría que el sueño de su pequeña pareja se volviera real.

Aferrando más cerca a JungKook, le dio un beso en la parte superior de su cabeza y sonrió. —Me alegro que te guste. Me gustaría poder darte más. —Calla —reprendió JungKook cuando comenzó a mecerse hacia atrás y adelante—. Sólo hay una cosa que podría hacer esto más perfecto.

—¿Y qué es eso? —Todo lo que JungKook tenía que hacer era decir la palabra y sería suyo. J-Hope se aseguraría de ello.

Inclinando la cabeza sobre los hombros y mirando hacia arriba con una sonrisa pícara, JungKook le guiñó un ojo. —Bésame. Aquí mismo en la Torre Eiffel, con vistas sobre la ciudad más bella del mundo, quiero que me beses.

Bien, desde luego no era una dificultad. —Ah, las cosas que sufro por ti, JungKook —bromeó J-Hope mientras acunaba la cara de su amante, juntó su boca con la de JungKook, y solicitó la entrada dentro de las cálidas profundidades.

Los brazos de JungKook subieron para enroscarse alrededor de su cuello, dando un pequeño y suave gemido cuando sus lenguas se encontraron. No 
hubo batalla por la dominación, ni dulce rendición. Fueron iguales en todos los sentidos mientras sus labios y lenguas se mezclaron juntas.

En lugar de su polla creciendo dura como una roca como normalmente lo hacía cada vez que estaba cerca para oler a JungKook, J-Hope descubrió que esta vez era su corazón el que se hinchaba. Todo su cuerpo hormigueaba, un nudo se formó en su garganta, e incluso las luces de París no pudieron competir con el tesoro en sus brazos.

Cuando el beso terminó, el mundo que le rodeaba seguía borroso, dejando sólo a él y JungKook. Sólo era un sueño, pero real o fingido, J-Hope no podía imaginar un momento más perfecto.

Habría querido que no terminara nunca, pero tenía un trabajo que hacer. Afortunadamente para él, JungKook siempre era muy comprensivo. —Necesitamos despertarnos ahora, ¿no? —No había desilusión en su voz, y J-Hope lo adoró aún más por ello.

—Podemos quedarnos unos pocos minutos más —respondió, girando a JungKook para que pudiesen mirar hacia el Campo de Marte.

JungKook se acurrucó a su lado y suspiró. —Necesitas regresar al trabajo. Lo entiendo. —Levantó la mirada y frunció los labios para darle un beso rápido—. Muchas gracias por esto. Es asombroso. Incluso si no es real, es real para mí. Nadie ha hecho algo como esto por mí.

—Cualquier cosa por ti, cariño.

—Lo sé. —JungKook sonrió tímidamente y dio un paso hacia atrás—. Realmente comienzo a ver eso. Su cabeza se inclinó hacia un lado, y frunció el ceño. —Creo que nuestros chóferes no van a estar muy felices con nosotros.

J-Hope tenía el presentimiento de que los hombres que habían sido asignados para patrullar mientras dormían y buscaban al hada y los brujos, nunca estaban contentos con nada. —Lo superaran.

—Probablemente, pero quiero terminar con esto y volver a casa. Echo de menos mi cama. —JungKook tomó la mano de J-Hope y se la llevó a sus labios donde puso un casto beso en la palma—. Gracias de nuevo por esto.

J-Hope tragó alrededor de la constricción en su garganta y asintió con la cabeza. —Despacio, ¿cierto?

JungKook le dio una pequeña sonrisa. —Sí, pero no demasiado. Desnudos sigue estando sin duda en el menú.

Durante el resto de la semana, viajaron a lo largo de la costa de China . JungKook no sabía qué eran los dos conductores, pero sabía que eran cambia-formas, y pensó que tal vez lobos.

Podía obtener una lectura clara de algunos paranormales, pero otros eran más difíciles. Estos tipos no eran trasmisores muy claros, pero tenía la sensación de que preferirían estar en cualquier otro lugar en vez de llevándoles a él y a J-Hope por toda la comarca.

No era que pudiera culparles. Dudaba que se ofrecieran como voluntarios para el trabajo. Diablos, incluso no sabía de qué manada eran. Hangeng confiaba en ellos, y más importante, J-Hope confiaba en ellos. Eso era suficientemente para JungKook.

Sólo deseaba que fuesen un poco más comunicativos. Rara vez hablaban excepto para gruñir órdenes. Probablemente tenían nombres, pero aún tenía que aprenderlos.

Paraban cinco veces al día para comer, lavarse, y abastecerse de combustible. Aparentemente, sus reacios conductores querían acabar de una vez la misión y regresar a casa igual que él.

JungKook estaba comenzando a volverse loco atrapado dentro de su hotel rodante. Para empeorar las cosas,
J-Hope dormía la mayor parte del tiempo. Aparte de la única especial cita soñada que había creado, J-Hope se negó a dejar que JungKook entrara en sus sueños porque era demasiado peligroso. JungKook lo entendía, pero se sentía solo.

Cuando J-Hope no estaba durmiendo, hablaban. JungKook quería que lo jodiera hasta desmayarse, pero en cambio, hablaban. Incluso se habría conformado con un polvo dentro de uno de los sueños de J-Hope, pero el hombre se negó, diciendo que JungKook se merecía algo mejor que eso. Aunque apreciaba el sentimiento, hizo poco por su hiperactiva libido.

J-Hope preguntó las cuestiones más extrañas sobre todo de los personajes de dibujos animados favoritos de JungKook de cuándo había tenido su último examen médico. ¿Se había extraído las muelas del juicio? ¿Cuál era su color favorito? ¿Prefería el queso cortado o en bloque? Una y otra vez era como un extraño episodio de la Familia Feud. La encuesta dice...

¡ J-Hope se ha vuelto loco!

Dos noches de increíble sexo no eran suficientes para sofocar el fuego que ardía en su interior por su pareja. De hecho, sólo empujaba su deseo a nuevos niveles de los que no estaba seguro poder recuperarse alguna vez si pronto no sucedía algo entre ellos. Y sí, en algún momento durante el transcurso de la semana mientras observaba dormir a J-Hope, o se acurrucaba en su regazo, o respondía a una serie de preguntas, había llegado a la conclusión de que el hombre era definitivamente su pareja.

Más importante, finalmente había aceptado que en algún lugar de su árbol genealógico se escondía un cambia-formas que de alguna manera le había pasado sus genes. Nadie podría desear a alguien tanto como él quería a J-Hope sin la ayuda del magnetismo animal. Aparte de su ardiente deseo, había algo calmante y pacífico por estar cerca de su amante.

Durante las largas horas cuando la carretera parecía no acabar nunca, y el único sonido era el repiqueteo de los neumáticos contra el asfalto, JungKook juraba que si cerraba los ojos y se concentraba, podía oír el corazón de J-Hope latiendo sincronizado con el suyo. J-Hope no permitía que JungKook entrara en sus sueños, pero eso no impedía que JungKook soñara con su magnífico amante.

Dos veces se había despertado con los bóxers empapados de semen. A pesar de que todos sus sueños habían sido de naturaleza erótica, la posibilidad de que se despertara con pegajosos parecía tener una relación directa con los sueños que incluían a J-Hope mordiendo y reclamándole. Si eso no respondía a la pregunta de su status de pareja, no sabía que lo haría.

—Quiero que vengas conmigo esta noche —dijo J-Hope de la nada, mientras aceleraban a lo largo de alguna carretera de mala muerte de nuevo en Quindao, viajando ahora hacia el norte, aunque más hacia el interior.

—¿En tu sueño? —JungKook rebotó un poco en su asiento. Aunque apreciaba el deseo de J-Hope por protegerlo, estaba aburrido y definitivamente podría utilizar la distracción. Además, se suponía que debía estar ayudando, algo que J-Hope le permitió hacer muy pocas veces desde que comenzó su viaje.

—Sí, pero quiero que me prometas que harás exactamente lo que yo diga.

—Sabes que lo haré. Déjame ayudar, J-Hope. Estás agotado, y te ves muy mal. Me necesitas. —Probablemente podría haberlo expresado un poco más delicadamente, pero era la verdad. J-Hope parecía la muerte cocinada a fuego lento.

J-Hope suspiró y se inclinó sobre el asiento para besar a JungKook en los labios. —Qué puedo hacer. Te echo de menos, JungKook . Estoy sentado justo a tu lado todos los días, pero necesito sentirte en mis brazos sin toda esa ropa molesta.

JungKook soltó un bufido y rodó los ojos. —Sólo estás caliente.

—Eso, también. — J-Hope sonrió infantilmente y se encogió de hombros—. ¿Puedes culparme?

Gimiendo cuando su polla comenzó a hincharse entre sus muslos, JungKook se frotó el duro bulto con su mano y negó con la cabeza. —Conozco bien la sensación.

—Entonces terminemos con esto para que pueda prestar la debida atención a mi pareja.

—No sé si pueda esperar tanto tiempo —masculló JungKook, lo que le valió un bufido burlón del lobo cambia-formas al volante. El acompañante miró sobre el respaldo del asiento, pero no hizo ningún comentario sobre la situación de JungKook. Inteligente de su parte.

Al igual que con todas las nuevas relaciones, la atracción física era intensa, y la necesidad de lamer, morder, chupar y joder era abrumadora. Si no estaba pensando en las quince maneras diferentes en que J-Hope podría echarle un polvo la próxima semana, entonces estaba salivando por poner sus labios envueltos alrededor de la enorme polla de su pareja.

Pensando positivamente, ahora podía decirle a Sungmin con confianza que, sí, definitivamente a J-Hope le colgaba como un caballo.

—¿Me necesitas, cariño? — J-Hope le agarró de sus caderas y tiró de JungKook hacia su regazo para que se sentara a horcajadas sobre sus musculosos muslos—. ¿Quieres hacerlo?

JungKook miró sobre su hombro y directamente hacia la mirada ámbar del cambia-formas encaramado en el asiento del pasajero. —Me está mirando, J-Hope.

Largos dedos agarraron su barbilla, persuadiéndolo para que sus ojos regresaran de nuevo a su amante.

—Justo aquí, JungKook. Mírame a mí. Sólo nosotros, nadie más. —Su mano se movió alrededor para acariciar la nuca de JungKook y tirar de él hacia abajo en un ardiente beso.

Su otra mano buscó a tientas el botón de los vaqueros de JungKook, y antes incluso de que pudiera pensar en detenerlo, JungKook sintió que su polla emergía libre de su encierro y el aire fresco pasó sobre la tirante longitud. Se estremeció involuntariamente, pero no hizo ademán de alejarse de la boca de J-Hope. Cuando esa mano fuerte se envolvió alrededor de su erección y comenzó a acariciarle al ritmo de la lengua de J-Hope, JungKook 
estuvo en el cielo.

Gimiendo en la boca de su amante, JungKook sacudió sus caderas, empujando su rígido eje a través del férreo control de J-Hope mientras el mundo a su alrededor se desvanecía. Maldición, necesitaba esto. No solo el orgasmo que se iba a disparar hacia él, si no el poder sentir la conexión con su pareja. Sólo una prueba más de que estaban destinados a estar juntos. Literalmente lo lastimó no tener el toque de J-Hope durante tanto tiempo.

Liberando su boca y arrastrando sus labios arriba hacia el oído de JungKook, J-Hope aceleró sus movimientos mientras susurraba entrecortadas, deliciosas y traviesas palabras. —Sé lo que quieres, JungKook. Quieres mi polla gorda en tu culo, estirándote y llenándote. Eso es lo que mi amor quiere, ¿no?

—Sííí —siseó JungKook, arrastrando la palabra mientras su cabeza caía hacia atrás sobre sus hombros.

—Pronto, dulce corazón. Esto es sólo para hacerte correr. Sin embargo, me necesitas, ¿no?

—Sí. Te necesito, J-Hope. Por favor. —JungKook estaba gimiendo más fuerte cada vez con cada palabra, pero no le importó. Si los dos hombres en la parte de delante insistían en mantenerlos encerrados en el estúpido coche durante días, entonces podrían muy bien irse a la mierda por ello si no les gustaba.

—Estoy aquí. No voy a dejarte caer. Córrete para mí, cariño. Deja ir todo lo demás, y córrete para mí.

Eso fue exactamente lo que hizo JungKook. Expulsó todo lo demás de su mente, se enfocó en el intenso placer que le estaba dando J-Hope y apretó los dientes cuando su clímax le atravesó. Semen se disparó de su eje a través de la hendidura y cubrió la camisa de J-Hope con su esperma.

Estremeciéndose por las réplicas, finalmente JungKook abrió sus párpados y sonrió hacia los ojos de J-Hope.

—Gracias.

J-Hope le devolvió la sonrisa y le dio un beso en los labios a JungKook. —Mmm, mi placer. ¿Crees que puedas dormir ahora?

JungKook estaba bastante seguro de que podría dormir durante un tsunami en este momento. —Es usted muy astuto, señor.

Encogiéndose de hombros sin arrepentimiento, J-Hope le puso de nuevo los vaqueros a JungKook y le guiñó un ojo. —No te oigo quejarte.

—¿Podemos detenernos para que pueda asearme y cambiarme?

—Nos detendremos en un par de horas para repostar —más o menos le gruñó el conductor. Aparentemente, aún no le gustaba mucho su trabajo. —¿De dónde eres? Quiero decir, ¿a qué manada perteneces?

—Cloud Peak —gruñó también el pasajero.

JungKook arqueó una ceja y sonrió con satisfacción.
—J-Hope, ¿puedo ver tu teléfono, por favor?

Si hacer preguntas J-Hope metió la mano en su bolsillo para sacar el teléfono y se lo dio, encogiéndose de hombros cuando JungKook se quedó asombrado por la pantalla rota y pedazos de plástico astillados. —Tuve un pequeño accidente.

—¿Aún funciona?

—Por supuesto.

Rodando los ojos, JungKook encendió la pantalla y se desplazó a través de los contactos hasta que encontró el número que estaba buscando. Luego presionó el teléfono en su oreja y esperó mientras sonaba.

—¿ J-Hope?

—Hey, Kyuhyun —respondió JungKook, sonriendo inocentemente cuando ambos cambia-formas le lanzaron una mirada de asombro. —Soy JungKook. ¿Eres el que envió a estos idiotas a que nos llevaran por ahí? Porque, tengo que decir que apestan.

Kyuhyun gimió a través de la línea, y hubo una pausa larga antes de que hablara de nuevo. —Puedo entender que están siendo menos que cordiales.

—Eso es un eufemismo. Sólo quiero parar, tomar una ducha, y comer comida real que no implique el uso de mis dedos como utensilios. ¿Realmente es mucho pedir?

Kyuhyun gruñó, pero no dio ninguna respuesta adicional.

—Nos detenemos para obtener gasolina, aliviar nuestras vejigas, y pasar por alguna cadena de comida rápida, pero sólo cuando ellos lo deciden. No me importa ayudar, pero estoy agotado, huelo, y estoy comenzando a tener migrañas por toda la comida de mierda que siguen empujando en mi cara.

J-Hope frunció el ceño, obviamente infeliz de que JungKook le hubiese ocultado esas noticias. Sonriendo a modo de disculpa, JungKook se empujó hacia arriba en su asiento y besó la mejilla de J-Hope. —Estaré bien — articuló con la boca a su amante.

—No son los tipos más amables del mundo, y están acostumbrados a hacer las cosas a su manera. Además, como que les soborné para que tomaran el trabajo. Sin embargo, son los mejores, y eso es lo que MyungSoo
me pidió. Kyuhyun estaba siendo extrañamente impreciso, lo que parecía ser un tema recurrente con todo el mundo relacionado con El Consejo.

—Tío, no estoy lloriqueando o intentando acusarlos. Sólo quiero una maldita ducha y posiblemente una ensalada sin el Comando Joe Bob gruñendo como si moralmente yo ofendiera a su madre. No te estoy pidiendo que les envíes a sus habitaciones. Sólo quiero saber por qué estamos siendo tratados como prisioneros.

Kyuhyun suspiró audiblemente, y JungKook sólo pudo imaginársele pellizcándose el puente de su nariz. —Sus órdenes eran mantenerse en movimiento y no dejar que nadie se acercara a ti o a J-Hope. De nuevo, eso es lo que MyungSoo solicitó. —Por el tono de su voz, estaba menos que encantado con el nuevo anciano—. Eso es todo lo que puedo decirte. Así que, si quieres una ducha, te sugiero que encuentres rápido al hada.

—¿Qué pasa con Hwang Taehung?

—Aún no le han encontrado ni al niño pequeño que mencionaste. Estoy comprobando la base de datos, pero hay tres manadas de werelobos y dos manadas de cambia-formas alrededor de esa área. Va a llevar algo de tiempo. Sungmin y yo estamos de camino hacia el aeropuerto, así que voy a tener que dejarte. Siento si no puedo ser de más ayuda.

—¿Por qué vais al aeropuerto? —JungKook se dio cuenta de que estaba siendo entrometido, pero no pudo evitar su curiosidad.

—Aunque los Kang no hayan encontrado aún a Taehung, tropezaron con una pequeña manada de Moonlighters. Dejaré que Sungmin te de los detalles más tarde, pero el resumen de la larga historia es que están en malas condiciones. Incluso Haven no sería un buen lugar para ellos.

—Eso es horrible, pero no explica por qué estáis subiendo a un avión.

—Hangeng acaba de comprar el terreno junto a Haven para que pueda expandirse. El lugar está demasiado lleno de gente, y cada día llegan más personas.

—Sí, Henry me lo dijo. —Sin embargo, era una buena cosa. Los paranormales que Haven recibía eran buena gente sin ningún otro lugar a donde ir. Era feliz sabiendo que formaba parte de algo como eso.

—De todos modos —continuó Kyuhyun como tengo vínculos familiares con la manada De Seul, tengo el honor de ir a convencer a su muy terco alfa para que haga las maletas, se muden todos a Ulsan, y acoja a esos Moonlighters. Sé que no has conocido a Siwon, pero créeme cuando digo que preferiría estar en tu posición ahora mismo.

JungKook preferiría estar en cualquier otra posición que en la que estaba, por lo que supuso que podrían necesitar una ley del congreso para convencer a este alfa para que mueva su manada. —Buena suerte, Kyuhyun, y quiero decir eso. Dile a Sungmin que me llame cuando aterricéis.

Se despidieron, y JungKook colgó antes de pasarle el teléfono a J-Hope y contarle partes de la conversación que podría haberse perdido. — Realmente, y quiero decir, realmente quiero una ducha, así que vamos a encontrar a ese pequeño bastardo hada.

J-Hope se rió entre dientes, sacando un frasco de cristal con líquido claro del asiento frente a él. Giró la tapa y bebió la medicina del sueño. —Voy a darme cuenta cuando te duermas y voy a llevarte a mi sueño

—No. —JungKook se inclinó y sacó otro frasco—. Esta vez sólo tomaré menos. —Abrió la tapa y bebió un sorbo con cuidado, estimando que fuese alrededor de un tercio del frasco—. Vamos a ver si esto lo logra.

J-Hope no parecía muy feliz, pero era demasiado tarde para dar marcha atrás ahora. Así que, JungKook sólo sonrió y se acomodó en su asiento. Había sido muy serio sobre esa ducha. 
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Gazebo: pabellón de planta simétrica, generalmente hexagonal o circular, que comúnmente se encuentra en los parques, jardines, y en áreas públicas abiertas. Los gazebos se encuentran aislados, techados, y abiertos por todos los lados; proporcionan sombra, un abrigo de características básicas, función ornamental en un paisaje, y un lugar de descanso.

Campo de Marte: vasto jardín público situado en el séptimo distrito, entre la Torre Eiffel, al noroeste y la Escuela militar al sureste. Su nombre procede del Campo de Marte romano (dios romano, Marte, dios de la guerra) o bien Campo de Marzo (el 14 de julio de 1790 se celebra la fiesta de la Federación). El 17 de julio de 1791 se produjeron los fusilamientos del Campo de Marte y Jean Sylvain Bailly fue guillotinado el 12 de noviembre de 1793. Se celebró la fiesta del Ser supremo el 6 de junio de 1794. En el centro de la explanada se situó el altar de la Patria.

Familia Feud: concurso televisivo donde las familias compiten entre sí. Deben acertar a las respuestas de 100 personas ante una encuesta para ganarse un gran premio. 



CAPITULO 11



La primera noche fue un completo fracaso. Una y otra vez trajeron todo tipo imaginable de paranormales, y alguno que JungKook no pudo identificar, dentro del sueño de J-Hope. A pesar de todo, no pudieron encontrar al maldito hada, o a Hwang Taehung.

—Estoy aburrido. Me duele el trasero. Huelo como un queso viejo que se ha quedado al sol, y si tengo que comer una hamburguesa más me van a comenzar a germinar semillas de sésamo por los oídos.

—¿Hay algo más sobre lo que quieras quejarte, princesa? —Le preguntó el conductor.

J-Hope gruñó y se movió en su asiento, pero JungKook le dio unas palmaditas en la pierna y sacudió la cabeza. —Tiene razón. Todos se sientes tan miserables como yo.

—Igualmente No me gusta —respondió J-Hope, lanzando dagas con la mirada hacia la nuca del cambia-formas.

Rodando los ojos, JungKook se deslizó a través del asiento y se metió debajo del brazo de J-Hope. —El gruñido es sexy, pero no particularmente útil. ¿Qué tal si trabajamos? Necesitamos encontrar a Xiumin antes de que todos nos terminemos matando.

JungKook amaba que J-Hope se sintiera protector hacia él y que estuviera dispuesto a defenderlo. El hombre también tenía una veta posesiva enorme, que JungKook encontraba entrañable. Era agradable pertenecer a alguien sin sentirse un pedazo de propiedad.

Pasaron la semana estando agobiantemente juntos en el interior del vehículo, la tensión era alta. J-Hope y los dos lobos cambia-formas se habían estado gruñendo desde el amanecer. Era dulce por parte de J-Hope salir en su defensa, pero JungKook no sabía cuánto más podrían manejar sus nervios crispados.

—Quizás el pequeño hombre quiera darnos otro espectáculo —dijo el pasajero con una sonrisa arrogante cuando se dio la vuelta en su asiento para mirar a JungKook de arriba abajo.

J-Hope estuvo fuera de su asiento y arrastrándose sobre la consola entre los asientos delanteros para estrellar su puño en la cara del tipo incluso antes de que JungKook registrara el insulto.

El coche se desvió mientras el conductor luchaba por separarles y empujar a J-Hope hacia el asiento trasero. Sin embargo, no estaba teniendo mucho éxito con sus esfuerzos, y JungKook supo que terminarían en una zanja.
—Nunca hables así de él —rugió J-Hope antes de asestar otro golpe en la mandíbula del cambia-formas.

El nivel de ruido en el coche subió a volúmenes ensordecedores, y JungKook tuvo el impulso de cubrirse los oídos. En su lugar, envolvió ambos brazos alrededor de la cintura de J-Hope y tiró con toda su fuerza. 
— ¡ J-Hope, es suficiente!

Fue como apretar un interruptor. J-Hope se calmó al instante, libero su agarre del cuello del otro hombre, y se sentó. Sujetó a JungKook por la parte superior de los brazos y lo jaló sobre su regazo, y lo sostuvo allí con mano de hierro mientras continuaba gruñendo y rugiendo a los dos lobos en el asiento delantero.

—Pide perdón.

El pasajero se frotó su hinchada mandíbula y fulminó con la mirada, pero inclinó su cabeza hacia abajo y ofreció una farfullada disculpa a JungKook.

JungKook inclinó su cabeza a cambio y se acurrucó contra el pecho de J-Hope. Parte de él quería reprender a su amante por actuar como un niño, pero no pudo hacerlo. Nadie había estado nunca de su lado. Nunca nadie lo defendió sin pensar si estaba bien o mal. Ni siquiera sus amigos en Haven habían peleado alguna vez con tanta vehemencia por él.

—Gracias —susurró contra la erizada piel de la mandíbula de J-Hope—. Siento si causé problemas.

De ser posible, los brazos de -J-Hope se apretaron aún más en torno a él, y frotó su mejilla en la parte superior de la cabeza de JungKook. —No hiciste nada malo, cariño. Nadie tiene el derecho de tratarte de esa manera. 
Incluso cuando no esté alrededor, nunca te conformes con menos de lo que te mereces.

Cerrando los ojos y suspirando con satisfacción, JungKook sintió que se enamoraba un poco más del gran irlandés con brillantes ojos verdes. — Vamos a trabajar y encontrar a ese hada.

—¿Dónde diablos estamos?

—Mi sueño. —J-Hope enrolló los brazos alrededor de su pareja y lo arrimó contra su pecho. No estaba en ningún peligro, aún, pero le gustaba sostener a JungKook.

JungKook soltó un bufido cuando se echó hacia atrás cómodamente contra J-Hope. —Sé eso. Quiero decir ¿dónde está el coche?

—Ah, creo que estamos en Suzhou.

—¿Pueden tus hermanos hacer esto? Todo el mundo dice que eres un Rastreador asombroso, así que tengo que asumir que no pueden.

El pecho de J-Hope se hinchó de orgullo, y sus labios se estiraron en una amplia sonrisa. —No, no pueden. Son buenos Rastreadores por derecho propio, pero sólo un Kang por generación nace con la habilidad de soñar despierto.

—¿Tus hermanos son gay?

—Sí, lo son —Las cejas de J-Hope se fruncieron en confusión—. ¿Por qué lo preguntas?

—Va a ser un poco difícil para vosotros pasar este pequeño don si ninguno de vosotros folla mujeres.

—Bien, TOP no estaba follando a una mujer, ¿no? Además, tenemos primos. No es como si nos estuviéramos meando en el árbol genealógico.

—Brujo espetó JungKook. Brujo, brujo, brujo, creo que hay once no, doce de ellos.

—Muy bien, dulce corazón. —J-Hope estaba impresionado. JungKook había sido capaz de identificar el círculo de brujos incluso antes de que hubieran pasado a través de la niebla. No solo la compañía del pequeño hombre era bienvenida, si no que las cosas iban mucho más rápidas con él aquí.

—Libérales, J-Hope. —JungKook parecía presa del pánico—. Saben lo que está pasando. Están cantando. ¡Joder, hazlo ahora!

J-Hope cerró los ojos y mentalmente borró su control provisional de las mentes de los brujos. Cuando abrió los ojos de nuevo, se había ido, y soltó un suspiro de alivio. —¿Cómo haces eso?

—No tengo idea. Definitivamente es nuevo. Quizás sólo puedo hacerlo en sueños, porque sin duda nunca antes escuché a la gente en mi cabeza o pude sentir cuándo estaban asustados o enojados.

—Tiene sentido. Puedes manipular tus poderes para lo que necesites dentro del mundo de los sueños. No me quejo, porque está probando que es útil.

—Demonios, pero se sienten más como Henry que el aterrador de la última vez.

J-Hope asintió con la cabeza cuando cuatro hombres de mediano peso y estatura vagaban en medio de la niebla. No eran una amenaza, y no eran los que estaban buscando, así que los desestimó.

—Cambia-formas, cambia-formas —continuó JungKook de una manera aburrida—. Ca–¡Hada!

Cuatro de los hombres más grandes que J-Hope había visto en su vida se desviaron hacia el centro del claro, cada uno mirando a su alrededor o mirando la luz de la luna. —¿Cuál? —Imaginaba que un hada sería pequeño y delicado, al igual que Jiyong, el amigo de JungKook.

—Ese, —dijo JungKook, señalando hacia el que estaba más cerca de él— el que tiene el cabello negro y largo

—¿Puedes oírle?

JungKook sacudió la cabeza.

—¿Puedes hablar con él? — J-Hope tocó la sien de JungKook para mostrarle que no quería que hablara en voz alta.

—Lo intentaré.

Lo que sea que hizo funcionó porque el hombre que J-Hope asumió que era Xiumin se dio la vuelta para mirarles fijamente.

—Ese es Xiumin —confirmó JungKook—. Sabe que está en un sueño, pero aparte de eso, no tiene idea de donde está en el mundo real. Quiere saber si Lay está a salvo. —JungKook transmitía todo a J-Hope igual que lo haría un intérprete—. Lo están manteniendo drogado con sangre de cambia-formas. JungKook levantó la mirada y arrugó la nariz —¿De verdad? ¿Tu sangre enferma a las hadas?

J-Hope se encogió de hombros. —Realmente nunca conocí a un hada. No podría decirte.

—De acuerdo, así que ¿qué hacemos ahora? ¿Cómo llegamos hasta él?

—Necesitamos saber dónde está.

—Ya te dije que no lo sabe. —JungKook bufó de frustración—. Esto es una mierda. Quiero decir, está malditamente aquí, pero no está. Y ¿cómo diablos hacías esto sin mí?

J-Hope se rió entre dientes y besó la parte superior de la cabeza de JungKook. —Era mucho más difícil, y un gran problema. Sin tu ayuda, lo establezco más como un club, y para cada estado tenían su nombre y de dónde venían para poder entrar.

—Sí, eso suena complicado y consume mucho tiempo —coincidió JungKook—. ¿Qué hacías en caso de que no supieran donde estaban?

—Necesito que despiertes ahora, JungKook. —J-Hope sabía lo que tenía que hacer, pero no iba a arriesgarse a que JungKook lo hiciera.

—¿Por qué? ¿Qué estás haciendo?

—Voy a ir con él.

—¡No lo harás! —JungKook se dio la vuelta y entrecerró los ojos—. ¿Qué pasa si te quedas atascado? ¿Qué pasa si no puedes salir de su sueño?No voy a dejarte hacerlo.

—Hice esto antes, a ghrá. Sé lo que estoy haciendo.
—J-Hope empujó hacia atrás los oscuros rizos de la cara de JungKook y besó su frente—. Confía en mí.

—Me has llamado así antes. ¿Qué significa?

—Mi amor —susurró J-Hope —. No te estoy pidiendo que sientas lo mismo, pero conozco mi corazón.

—Pensé que yo era tu corazón. —Los ojos de JungKook centellearon, y una sonrisa apareció en la comisura de sus labios.

—Sí, eso eres. Y siempre protejo mi corazón, así que necesito hacer esto solo. Despierta ahora, JungKook.

Su pequeña pareja feroz le miró durante un largo tiempo antes de que finalmente asintiera con la cabeza y diera un paso hacia atrás. —Regresa a mí, Kang J-Hope. Lo digo en serio.

—Es el único lugar en el que quiero estar. —Igual que con los brujos, J-Hope cerró los ojos y liberó a JungKook de regreso a su propio sueño. Esperaba que fuese un final feliz.

Entonces una por una, liberó a las otras personas de pie en el claro hasta que sólo quedaron Xiumin y él. —Soy Kang J-Hope, y el Anciano Zhang me envió para llevarte de regreso a Ulsan.

—¿Lay está bien? —Preguntó Xiumin, y J-Hope se sorprendió de lo suave y musical que sonó su voz. Había esperado una resonante y profunda voz de barítono.

J-Hope asintió. —¿Sabes quién te está reteniendo? 
Xiumin sacudió la cabeza. —Sólo sé que son cambia-formas. Ni siquiera estoy seguro de que tipo.

—¿Cuánto tiempo has estado allí?

—No lo sé, pero creo que no mucho. Estuve con diferentes cambiaformas antes que ellos.

—¿Por qué te retienen, Xiumin? —Esta línea de interrogatorio no iba a ninguna parte rápido, pero J-Hope realmente no quería viajar al interior del sueño de Xiumin—. El Anciano Zhang dijo que estabas en la clandestinidad.

—Lo estuve durante mucho tiempo. Pero me encontraron. Estoy enfermo, Sr. Kang. Creo que me podría estar muriendo. Tengo algo que quieren.

—¿Qué tienes, Xiumin? —Preguntó J-Hope persuasivamente.

—Tienen la llave, pero no pueden encontrar el libro. No les daré el libro.

Una luz se encendió, y J-Hope casi se ahogó con su lengua. — Tienes el Libro de los Desterrados.

—Está bien escondido. Nunca lo encontrarán.

—¿La llave, Xiumin? ¿Quién es la llave?

—Ah, así que conoces la leyenda. —El hada asintió lentamente en señal de aprobación antes de doblarse por un ataque de tos. —Hwang Zitao no puede saber la localización del libro— habló con voz áspera cuando pudo respirar de nuevo . Han traído vampiros para intentar sacarme la información. Cada vez estoy más débil, y no sé cuanto pueda resistirme a ellos.

—¿Qué quieren hacer los cambia-formas con el libro?

—Lo mismo que quieren todos. —Xiumin levantó sus brazos hacia los lados—. Poder. Creen que los brujos les darán ese poder si entregan el Relegatis.

J-Hope sabía exactamente qué aquelarre esperaba beneficiarse del trato. Bien, quizás no exactamente, pero había visto sus caras cuando les había arrastrado a su sueño.

—Voy a ayudarte, pero necesito saber dónde está el libro.

¿Cuánto tiempo había estado guardando el libro de todos modos? En algún momento Thunder  tuvo que haberlo poseído para conocer los hechizos que había emitido en el cementerio, así como comprometiéndose para asegurarse de que ese lobo no pudiera matarle.

—No puedo decirte eso, porque nuestros sueños no son seguros. Libérame de esos cambia-formas, y podré darte el libro. —No fue una demanda tanto como una súplica.

—¿Conoces a Thunder ?

El rostro de Xiumin palideció, y sus labios se presionaron juntos en una delgada línea. Sacudió la cabeza rápidamente. J-Hope pensó que se negaba a responder la pregunta, no que estuviera respondiendo que no, esa 
fue toda la respuesta que necesitó.

—¿No puedes decirme nada de dónde estás? —Ahora que sabía que los brujos estaban involucrados, la idea de de aventurarse en los sueños de Xiumin era aún menos atractiva.

—Huele como sangre, excrementos, y animales muertos donde estamos siendo retenidos. La habitación es pequeña, pero creo que el edificio debe ser mucho más grande. Las voces hacen eco cuando la gente habla. No hay suelo, sólo tierra. Eso es todo lo que puedo decirte.

—Xiumin, voy a enviarte de regreso ahora. Alguien estará allí pronto. ¿Está Hwang Zitao contigo? 

—Sí.

J-Hope meneó la cabeza. —De acuerdo, entonces sólo quédate tranquilo. —Liberando su dominio de Xiumin, lentamente comenzó a derrumbar su sueño, invirtió los pasos que dio para construirlo. Cuando hubo terminado, cerró los ojos y básicamente se obligó a despertar. Realmente no sabía cómo funcionaba nada de esto, pero ser capaz de despertar a voluntad era muy útil cuando las cosas iban mal.

El hecho de que supiera donde comenzar a buscar a Xiumin y Zitao fue sólo pura suerte. Su Pa había insistido en que los chicos Kang eran lo suficientemente fuertes, lo que significaba que J-Hope tuvo un trabajo en el momento en que cumplió quince años. Había odiado cada minuto de ese verano, pero tenía un lado positivo, ya que ahora le era muy útil.

Abrió sus párpados de nuevo, bostezó y se apartó el pelo de la cara. Rodando la cabeza hacia un lado, sonrió cuando encontró a JungKook devolviéndole la mirada. —Hola, dulce corazón.

—Has vuelto —susurró JungKook—. Estaba preocupado.

—Estoy bien. Te dije que no te preocuparas. —Extendió la mano y tocó la punta de la nariz de JungKook con el dedo . Creo que sé donde está. Y ¿adivina qué?

—¿Qué? —Preguntó JungKook, jugando con una sonrisa tonta en los labios.

—Hwang Zitao está con él.

—¡Lo conseguimos! —JungKook hizo un bombeo con el pequeño puño que hizo reír a J-Hope.

Sentándose más erguido, se inclinó hacia arriba entre los dos asientos delanteros y se aclaró la garganta. —Necesitamos parar aquí. — Sorpresivamente, los lobos no discutieron. Diablos, el conductor ni siquiera encontró un estacionamiento. Simplemente se hizo hacia un lado de la carretera—. Uh, gracias.

—¿Qué estamos haciendo? ¿Dónde está? ¿Cómo llegamos? ¿Necesitamos refuerzos?

J-Hope levantó las manos para cortar las frenéticas preguntas de JungKook. —Tranquilo, cariño. Voy a llamar a MyungSoo ahora. —Sacando su móvil, presionó la marcación rápida y esperó a que el brujo respondiera. — Sé dónde buscar a Xiumin —dijo a modo de saludo cuando MyungSoo respondió.

—Dime que necesitas —respondió MyungSoo, todo negocios.

—Suga y Yoochun para mañana por la noche, y una lista de los mataderos dentro de un radio de ciento sesenta kilómetros de... —J-Hope se apagó y miró por la ventana como si eso le diera una idea—. ¿Dónde diablos estamos?

—Creo que la última señal decía Quanzhou —contestó el pasajero. J-Hope pensó que su nombre podría haber sido Scott, pero no podía recordarlo. Después de siete días, cualquiera pensaría que sabría sus nombres. No era que no le importara. Los lobos no eran buenos compartiendo.

—Dentro de un radio de ciento sesenta kilómetros de Quanzhou,  —le repitió a MyungSoo.

—¿Por qué coño necesitas mataderos, Kang?

El olor de excrementos, sangre, animales muertos, suelos sucios, habitaciones cavernosas, y paredes huecas, todo eso le trajo recuerdos del verano que había pasado trabajando en ese matadero en Limerick. —Ahí es donde vamos a encontrarles.



CAPITULO 12


—¿Estás preparado para esto? —Preguntó Suga.

JungKook estaba preparado para cualquier cosa. Finalmente tuvo su habitación en un hotel, una ducha caliente, y comida decente. La ducha caliente había incluido un cambia-formas muy hermoso y desnudo con ojos verdes de ensueño, así que prácticamente sentía que podría arrasar el planeta.

También había tenido una revelación. Mientras había estado sentado en el asiento trasero del infernal Tahoe viendo dormir a J-Hope y preocupándose de si volvería a verlo, se había maldecido por ceder y permitir que su pareja le alejara. J-Hope sabía lo que estaba haciendo, así que habría tenido más sentido que JungKook diera un paseo dentro de los sueños de Xiumin. Entonces si algo fuese mal, J-Hope, con un poco de suerte, podría haberle rescatado.

Si algo hubiese salido mal para J-Hope, él habría estado solo, porque JungKook no tenía idea de cómo rescatarle. Y mientras había estado pensando en eso, también se había dado cuenta de que si su amante no pudiera salvarle, había una posibilidad muy real de que acabara muerto. La mayor revelación fue que no le importaba. Si eso significaba que J-Hope estaba a salvo, bien, eso era todo lo que importaba.

Estaba dando impaciente por compartir este nuevo descubrimiento con J-Hope, pero no le pareció un buen momento. O bien habían estado elaborando estrategias o durmiendo. Ninguna se presentaba la oportunidad ideal para su declaración. Había estado la ducha, por supuesto, pero en realidad no quiso decir las palabras por primera vez con la polla de su amante enterrada en su culo. Eso parecería de mal gusto.

—¿ JungKook? ¿Estás preparado, a ghrá? —J-Hope tocó su brazo ligeramente, rozando sus dedos sobre la piel y haciéndola estallar en piel de gallina.

—¿Qué? —JungKook tembló y miró alrededor de la habitación a los otros hombres. ¡Mierda! Se había perdido completamente toda la conversación—. ¿A dónde vamos?

—Vuelve al camino por el que viniste —respondió Yoochun—. Hay un matadero justo al norte de Quanzhou que ha estado cerrado durante un par de meses. Es el mejor lugar para comenzar.

—¿Sólo vamos a estar nosotros? —JungKook no sabía cuántos cambiaformas había, pero asumía que serían extremadamente superados en número. J-Hope había dicho algo sobre brujos. ¿Qué pasa si el lugar tiene algún tipo de hechizo de protección a su alrededor?

—Realmente piensa en todo —le felicitó Suga cuando comentó sus preocupaciones con el grupo—. Desafortunadamente, no tenemos tiempo para esperar a que los refuerzos lleguen hasta aquí.

—Hay una buena probabilidad de que los brujos ya sepan que estamos aquí —añadió Yoochun—. Si no lo saben, lo sabrán pronto. Tenemos que movernos ahora.

—¿Qué pasa con Taehung y el niño pequeño? —JungKook sabía que no era realmente importante para su situación actual, pero no podía olvidar al pequeño hada.

—Tienen al niño pequeño y arrestaron al alfa, beta, y dos Ejecutores —respondió Kibum, uno de los cambia-formas lobo. Resultó que sí tenían nombres, y después de sacarles de la SUV, realmente no eran chicos tan malos.

Debió haberlo mostrado en su cara porque el otro lobo, Chunji, le sonrió y guiñó un ojo. —Siento lo que dije en el coche. Estuvo fuera de lugar, y no tengo excusa. Tienes una buena pareja ahí.

—Gracias. —JungKook echó un vistazo a J-Hope y sitió su interior todo sensiblero. Nadie tenía que decirle que tenía al mejor.

—También siento haber sido tan idiota —añadió Kibum con una sonrisa mientras arrastraba los pies incómodamente—. Estábamos teniendo algunos problemas personales antes de que Kyuhyun nos asignara este trabajo. Supongo que podrías decir que no estábamos exactamente felices por tomarlo, pero aún así no debimos habernos desahogado contigo.

JungKook le hizo una señal. —Lo entiendo. No he sido el más fácil para llevarse bien. Ocho días dentro de un coche harían eso a cualquiera, así que definitivamente estáis perdonados. —Todos se dieron las manos, e incluso J-Hope se unió con su propia disculpa por tumbar a Chunji.

—Así que, ¿qué pasa con el niño pequeño?" Preguntó
J-Hope una vez que todos terminaron con sus tareas pendientes. Calentaba el corazón de JungKook que su pareja estuviera tomando la situación con seriedad. También le dio la sensación de que sólo era porque
J-Hope sabía que era importante para él. ¿Quién no podría amar a un hombre como ese?

—No saben por dónde empezar a buscar a los padres del niño, así que van a llevarle de nuevo al Consejo —dijo Chunji—. Esa es toda la información que tenemos por ahora.

—¿Qué pasa con Hwang Taehung? —Preguntó Yoochun.

Ambos cambia-formas sacudieron sus cabezas.

—No pueden localizarle. MyungSoo está en camino, pero suena como algún mal mojo descendiendo . —Kibum se frotó la nuca y suspiró—. Si no pueden encontrarle para cuando terminemos aquí, se supone que tenemos que llevarlos de vuelta para reuniros con MyungSoo.

—Bien. Entonces vamos a hacer esto de manera que podamos volver pronto a casa —dijo Suga cuando se puso de pie.

JungKook estuvo de acuerdo. Sólo habían pasado ocho días, pero estaba preparado para regresar a Ulsan. Echaba de menos su cama, a sus amigos, y no estar en constante temor de que alguien intentara exterminarles antes de que pudieran alcanzar su meta,

Estaban tan cerca, demasiado. Sus enemigos ya les habían dado un trato de dos por uno con Xiumin y Zitao. Si fuesen afortunados, MyungSoo encontraría a su otro maldito hermano por su propia cuenta, y entonces todos podrían seguir adelante con sus vidas.

—¿Hay alguna posibilidad de que podamos morir?

Yoochun se encogió de hombros despreocupadamente. —Seguro. Siempre hay una probabilidad cuando salimos en una misión. —La manera en que lo dijo sonó más como si estuviera explicando a JungKook las posibilidades de conseguir un pinchazo en un partido de béisbol. Sí, podría ocurrir, y nadie podría verlo venir.

JungKook había imaginado hacer esto a la luz de las velas y con música suave, pero sabiendo que J-Hope podría no regresar, no estaba dispuesto a dejarlo ir sin decirle esto antes. —Chicos, ¿podéis darnos un minuto? Nos encontraremos en el coche.

Todos mascullaron su conformidad y salieron de la habitación. JungKook les vio irse y esperó a que cerraran la puerta antes de darse la vuelta para mirar a su pareja. —Necesito decirte algo.

—¿Qué es? —J-Hope no parecía inquieto en lo más mínimo. Diablos, su sonrisa era tan grande, que JungKook temía que le partiera la cara en dos.

Su corazón martilleaba, sus palmas comenzaron a sudar, y su lengua se le pegó en el paladar. —Yo... yo... —Nunca había pronunciado las palabras a otro ser humano. Ni a sus amigos, ni a su madre, ni siquiera a  Jimin habían sido dignos de las palabras. Sin embargo, J-Hope era diferente. J-Hope era todo. —Te amo.

Una vez que pasaron por sus labios, las palabras ya no parecían ser tan aterradoras. De hecho, JungKook se sentía liberado, como si hubiese llevado una gran carga, y de repente se hubiese levantado. —Nunca voy a sentir por otra persona lo que siento por ti. Moriría por ti de buena gana, Kang J-Hope, porque eres lo más importante en mi vida.

JungKook chilló cuando los brazos de J-Hope lo atraparon como bandas de acero, lo alzó y le giró en círculos. —Ah, haces que mi corazón repiquetee, cariño —bromeó. Sus labios encontraron los de JungKook, y compartieron un beso breve pero sensual antes de que J-Hope lo dejara de pie y se pusiera serio.

Acunando las mejillas de JungKook con ambas manos, se inclinó para que estuvieran cara a cara. —Te amo —dijo muy claramente.

Eso fue todo lo que dijo, pero en realidad, ¿qué más había? Era lo suficientemente para JungKook, y no sabía si su ritmo cardíaco regresaría a la normalidad. Si ese era el precio que tendía que pagar por tener el amor de un hombre como J-Hope, lo pagaría con mucho gusto. Diablos, tomaría un préstamo por si lo necesitara.

—Deberíamos irnos —dijo J-Hope después de otra larga pausa donde sólo se miraron.

—Te propongo un trato.

—¿Qué trato?

—Sácanos vivos de esto, y podrás reclamarme.

J-Hope sonrió cuando se puso de pie y tomó la mano de JungKook, llevándolo hacia la puerta. Me aferraré a ese trato .

Absolutamente odiaba que JungKook tuviera que estar allí, pero su pequeña pareja se había convertido en su arma secreta. Sería más fácil, más rápido, y mucho más seguro que JungKook hiciera un análisis y les dijera cuántos paranormales había en el edificio y de qué tipo eran. Sin embargo, una vez que su trabajo hubiese terminado, iba a quedarse en el coche a esperar tanto si le gustaba como si no.

—¿Necesitas acercarte más? —J-Hope rezaba para que su amante dijera que no.

JungKook cerró los ojos y se inclinó contra el lado de
J-Hope en el asiento trasero de la SUV. Podían ver el matadero abandonado por la carretera, pero con un poco de suerte, estarían lo suficientemente lejos para que nadie pudiera verles.

—Uno... dos... cinco... siete cambia-formas —dijo JungKook después de un minuto, aparentemente contándoles cuando se topaba con ellos o lo que fuese que pudiera sentir—. Un hada, un brujo, y creo que una cabra.

—¿Una cabra? —Preguntó Suga desde el asiento del conductor—. ¿En serio?

JungKook abrió los ojos y se encogió de hombros. —Los animales reales son más difíciles que los cambia-formas, pero creo que es una cabra.

—Bueno, tenemos la esperanza de que el brujo sea Hwang Zitao —dijo Yoochun antes de abrir la puerta y salir del vehículo—. Vamos a rocanrolear.

JungKook también alcanzó la manija de su puerta, pero J-Hope lo detuvo. —Quédate aquí.

—De acuerdo. —El hombre más pequeño se repantingó en su asiento y se quitó los zapatos dejándolos caer en el suelo.

—¿Eso es todo? — J-Hope se había preparado para rogar, implorar, y sobornar. La fácil conformidad de JungKook le dejó tambaleándose por qué decir a continuación.

—No puedo luchar. No tengo súper poderes, y no sano como vosotros. Sólo voy a estorbar, distraerte, o ser herido. Realmente no me gusta ninguna de esas opciones, así que me quedaré aquí. ¿Debo tocar el claxon si veo que viene alguien?

—No. Quédate ahí y guarda silencio. —Aunque sería bueno el preaviso de que la caballería se acercaba, no se arriesgaría a que JungKook expusiera su escondite. Sacando una daga de la funda de su cinturón, la volteó y se la tendió a JungKook. —Toma esto.

JungKook parecía que iba a rechazarla, pero J-Hope gruñó, y finalmente rodó los ojos y la tomó. —Lo mismo que la última vez —dijo con firmeza—. Vuelve a mí, Kang J-Hope, o buscaré a alguien más grande para que te patee el culo.

Riéndose, J-Hope se inclinó y besó los regordetes labios de JungKook antes de deslizarse fuera del coche y correr para reunirse con sus compañeros Ejecutores.
—¿Nos mantenemos juntos o separados? — Preguntó a Suga, quien técnicamente estaba al mando en ausencia de Hangeng, aunque a los Ejecutores de la Manada Cloud Peak probablemente no podría importarles menos quién daba las órdenes.

—Nos mantendremos juntos hasta que reconsideraremos desde allí.

Todo el mundo asintió su conformidad y salieron hacia la ruinosa estructura que parecía francamente espeluznante allí de pie a la luz de la luna. Manteniéndose bajo y pegado a las vallas cerca de los corrales, J-Hope fue el primeo en alcanzar la pequeña puerta lateral. Estaba ligeramente entreabierta, y parecía que se iba a caer de sus bisagras si resoplase mucho.

Deslizándose alrededor del lateral del edificio, buscó otra forma en la que fuesen menos visibles que básicamente derribando la puerta frontal. Las ventanas estaban demasiado altas para alcanzarlas. ¡Mierda! No vio otra puerta a lo largo del lado este, así que continuó hacia la parte trasera del establo donde trató de nuevo con la vista de las enormes puertas dobles. Sí, nadie se daría cuenta si empujaba directamente para abrirlas.

Pisando en silencio, se apresuró a regresar alrededor del edificio hacia los otros que aún esperaban cerca de los corrales. A medida que caminaba hacia ellos, sus ojos siguieron la valla, y una sonrisa se extendió sobre su cara cuando se dio cuenta que en realidad era una rampa que conducía a una puerta en lugar de una puerta interior del edificio.

Agitando su mano para conseguir la atención de los otros, hizo un gesto con la cabeza hacia la rampa y señaló la puerta. Cuatro pares de ojos siguieron sus movimientos, y todos asintieron con sus cabezas. Deslizándose entre dos de las tablas podridas, J-Hope se agachó en el interior de la rampa y esperó a que los otros se le unieran antes de ir hacia la puerta.

Era de metal en lugar de madera, pero no tuvo problemas para saltarla y aterrizar en el interior del edificio escasamente iluminado. Suga y Yoochun saltaron la valla después de él, y algo peludo rozó contra su mano donde colgaba sin fuerzas a su lado.

Bajando la mirada, se encontró con un enorme lobo rojizo mirando en la oscuridad de la cavernosa habitación. Explorando detrás de él, encontró otro lobo de pie cerca de Yoochun con sus ojos fijos en la oscuridad.

Doblando las rodillas, se puso en cuclillas al lado del lobo cercano a él y presionó sus labios en la oreja del animal. —Guíanos —dijo lo más silenciosamente posible. La oreja del lobo tembló, y se quedó en silencio resoplando antes de caminar hacia delante para ser engullido por las sombras.

J-Hope no podía ver, pero era capaz de seguir el suave acolchado de las patas del cambia-formas sobre el suelo de tierra. No había dado más de media docena de pasos cuando el otro lobo de su grupo salió lanzado delante de él, ladrando y gruñendo. La voz de su compañero se alzó con la suya, salvaje y feroz.

Sus ladridos y gruñidos estuvieron acompañados rápidamente por el grito infernal de un pterodáctilo. Siendo realistas, no sabía nada sobre un gran pájaro-reptil-extinto, pero estaba seguro que sonaba como uno.

Fuertes graznidos y chillidos como para sacudir las paredes hicieron eco alrededor de la habitación, y el aire se estremeció a su alrededor cuando los sonidos del aleteo compitió con los profanos gritos.

—¡ J-Hope! —Gritó Suga—. Ve a buscar al hada y a MyungSoo. ¡Nos encargamos de esto!

J-Hope nunca había sido una persona que se retirara en una pelea, pero comprendía la importancia de encontrar a esos tipos, así que salió corriendo hacia el interior del establo. Desafortunadamente para él, eso le llevó directamente hacia el pájaro monstruoso que estaba haciendo todo el escándalo. Afortunadamente, alguien tuvo la amabilidad de elegir exactamente ese momento para encender las luces fluorescentes que colgaban de las vigas.

Entrecerrando los ojos contra el repentino brillo, J-Hope obtuvo su primera buena mirada de sus enemigos y casi se enojó. Eran águilas doradas. Parecían lo que él imaginaba que serían las aves de rapiña si alguien les inyectara esteroides y posiblemente residuos radiactivos. Pájaros tan grandes simplemente no existían más allá de los fósiles.

Parecía ser una desventaja para ellos, ya que estaban teniendo problemas para permanecer en el aire. Aunque la habitación era grande, no era lo suficientemente grande para dar cabida a siete de ellos y permitirles dar vueltas libremente. Incluso mientras miraba, una de las águilas se golpeó contra las vigas y cayó en espiral hasta el suelo.

Decidiendo que los otros Ejecutores tenían las cosas bajo control, J-Hope buscó en la habitación a quienquiera que encendió las luces. Cerca de la esquina en el fondo de la habitación, oculto en las sombras, una figura oscura se dejó caer contra la pared y se deslizó lentamente hacia el suelo.

Saltando sobre uno de los pájaros caídos, J-Hope corrió al otro lado de la habitación, levantando polvo detrás de él mientras corría. Disminuyendo el paso, se acercó cautelosamente con las manos a la vista para demostrar que no era una amenaza. —¿Eres Hwang Zitao? —Gritó por encima del ruido de la lucha.

—Sí —dijo el hombre con voz ronca.— Estoy muriendo.

—Hoy no, no lo harás. ¿Dónde está el hada?

Zitao levantó una mano temblorosa y señaló hacia una puerta en la esquina.

J-Hope asintió y le dio unas palmaditas en el hombro al brujo. — Regresaré por ti. Sólo aguanta. Poniéndose de pie, se movió con cautela, manteniéndose de espaldas a la pared y comprobando por encima del hombro cada pocos pasos. Una vez que alcanzó la puerta, le dio un suave empujón con el pie para abrirla y se asomó a través del marco. —¡ Kim Xiumin!

El sonido de una tos fue su única respuesta, pero era mejor que nada. Nada quería decir que estaba muerto, y si estaba muerto tendría problemas con El Consejo. Además, tenía que convencer a la persona para que se hiciera el muerto.

No le tomó mucho tiempo localizar al hada y medio llevarle, medio arrastrarle fuera de la habitación para sentarle junto a Zitao. —Quedaos aquí —ordenó como si estuvieran en condiciones de moverse. Ambos parecían como si fuesen a llamar a las puertas de la muerte en cualquier momento.

En algún momento mientras había estado rescatando a los prisioneros, sus amigos habían decidido que no querían ganar. Yoochun estaba tumbado de bruces en el suelo. Ambos lobos estaban desplomados de costado sangrando profusamente. Se las habían arreglado para ganar a cinco de los pájaros, pero eso aún dejaba a Suga por su cuenta para que luchara contra dos de ellos. Así que, por supuesto, estaba perdiendo.

Una gran garra cortó el aire, alcanzando a Suga en el pecho derribándolo. No tardó mucho en ponerse de nuevo en pie para luchar y atacar como un loco, aún cuando la sangre fluía de su herida abierta en su pecho.

Si Suga estaba loco, J-Hope su ponía que él también lo estaba, porque al siguiente instante también se encontró corriendo hacia las enormes bestias. Probablemente fueran a perder, pero no se irían sin luchar.

Sin embargo, no fue necesario. Dos golpes amortiguados sonaron desde el otro lado de la habitación, y entonces ocurrió la cosa más extraña. Ambas águilas cambiaron a hombres desnudos en el aire y cayeron hacia el suelo donde quedaron inconscientes.

Sorprendido, J-Hope miró hacia la puerta para encontrar a su pareja allí de pie con una pistola tranquilizante en sus manos. —¡Pensé que te dije que te quedaras en el coche!

JungKook se encogió de hombros mientras avanzaba hacia adelante. —Y yo te dije que no dejaras que te mataran. —Dejó que la culata del rifle se apoyara en el suelo e hinchó su pecho, orgulloso y arrogante—. Pensé que si uno de nosotros iba a romper su promesa, debía ser yo.

J-Hope no se apaciguó. Gruñó y refunfuñó en voz baja mientras pisoteaba fuerte de un lado a otro y agitaba sus manos alrededor como un loco, delirando sobre cómo jungkook podría haber muerto. Cuando finalmente se detuvo, se dio la vuelta, cruzó los brazos sobre su pecho y lo miró fijamente. —¿Qué tienes que decir en tu defensa?

Su pareja levantó ambas cejas y sonrió con satisfacción. —De nada. 
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Tahoe: El Chevrolet Tahoe y GMC Yukon es un automóvil todoterreno del segmento F desarrollado por General Motors y vendido bajo las marcas Chevrolet y GMC. Ambos modelos poseen un motor V8 de 5 L. capaz de alcanzar una potencia máxima de 225 CV a 5200 RPM.

Mojo: bolsa de hechizos mágicos utilizados en vudú.

Pterodáctilo: Reptil fósil volador caracterizado por presentar una membrana entre las extremidades anteriores y el cuerpo, que le posibilitaba el vuelo; vivió en el periodo



CAPITULO 13



—Así que, ¿salvamos el mundo? —JungKook parpadeó inocentemente a J-Hope cuando todos se reunieron en el despacho de MyungSoo.

—Estamos a punto de descubrirlo —respondió J-Hope con una inclinación de cabeza hacia MyungSoo y Lay—. Al menos encontraron a Taehung.

JungKook meneó la cabeza ansiosamente al estar de acuerdo. Realmente no tenía ganas de ir a China y hacer todo de nuevo. —Nunca me dijiste qué succionó a Taehung fuera de ese sueño.

Tomando nuevamente la mano de JungKook, J-Hope acarició los nudillos con su pulgar. —Alguien lo despertó. —Miró a MyungSoo e hizo una mueca. —Taehung casi me vuelve loco queriendo saber porque lo arrastré a mí su sueño junto con otros brujos, parece creer que lo hice apropósito.

Había un montón de personas en el despacho, y JungKook estaba comenzando a sentir un poco de claustrofobia. —¿Por qué tenemos que estar aquí?

J-Hope no tuvo oportunidad de responder antes de que MyungSoo aclarara su garganta, llamando la atención de todo el mundo. —En primer lugar, quiero darles las gracias. —Inclinó la cabeza a cada uno de los Ejecutores en la habitación. Incluso Kibum y Chunji estaban allí. JungKook supuso que era un milagro que aún estuviesen vivos después de la manera en que esas aves los hirieron. —También, a nuestro nuevo francotirador.

MyungSoo le guiñó un ojo, y JungKook sintió que su rostro se ruborizaba. En realidad no había hecho mucho. La pistola tranquilizante sólo había estado apoyada en su maleta en la parte trasera de la SUV. Increíblemente no había sido capaz de averiguar por qué nadie más la había tomado. Se suponía que estaban entrenados para eso, ¿cierto?

Había tres diferentes conjuntos de dardos – azul, verde, y rojo – y sólo hizo una conjetura afortunada cogiendo el azul. Cuando esos pájaros se convirtieron en hombres y cayeron directamente desde el aire, JungKook lo escondió bien, pero había estado luchando por no vomitar, porque pensó que les había matado.

J-Hope le explicó más tarde que los dardos estaban rellenos con Inhibidores, Inductores y sedantes. Los Inhibidores evitaban que los cambia-formas cambiaran. Los Inductores les forzaban a cambiar a cualquiera, animal o humano. Y bien, los sedantes eran sólo sedantes, aunque especialmente diseñados para paranormales. JungKook decidió que era una muy buena cosa que sin saberlo hubiese cogido los dardos Inhibidores.

—Para aquellos de vosotros que no lo habéis conocido, este es mi hermano, Taehung. —Lo palmeó en la espalda, sonriendo de oreja a oreja—. Su cuerpo aún está asimilando las drogas que le dieron los cambia-formas, pero os aseguro, es un idiota más grande que yo.

JungKook decidió reservarse su opinión.

Taehung miró a su hermano mientras levantaba una mano para agradecer al resto de la habitación. —Ignoradle. Me siento mucho mejor, y sólo soy un idiota con MyungSoo.

Todo el grupo se rió, y JungKook se inclinó más hacia 
J-Hope cuando participó. De acuerdo, podía admitir que toda la cosa de la reunión familiar había sido buena, incluso si aún faltaban diez de sus hermanos.

Dándose la vuelta hacia el hombre a su otro lado. MyungSoo envolvió su brazo alrededor del hombro del chico y le apretó suavemente. —Este es mi otro hermano, Zitao. También está trabajando en sacar algunos sedantes fuera de su sistema, pero realmente es un chico bastante bueno.

Aunque MyungSoo y Taehung eran gigantescos para las estimaciones de JungKook, Zitao parecía ser de su tamaño. Era extraño ver a los tres hermanos juntos, dulce, pero extraño.

La atención de todo el mundo giró hacia Xiumin, que estaba sentado en el sofá con el Anciano Zhang encaramado en el reposabrazos derecho a su lado. —Este es Kim Xiumin —dijo Lay con una sonrisa cariñosa hacia el hada—. El médico lo examinó y dice que estará como nuevo en unos días. Hasta entonces, me temo que necesita descansar.

—Espere un minuto —interrumpió Suga—. Estuvimos terriblemente cerca de morir por rescatar a este chico, y nadie nos ha dado aún una razón de por qué. No creo que sea el único al que le gustaría una explicación.

Había dado en el clavo con esa pregunta. JungKook seguro que quería saber por qué MyungSoo y Lay habían sido tan reservados, y por qué incluso ahora, estaban intentando hacer desaparecer misteriosamente al hombre. Como si la mirada combinada de las personas en la habitación redujera al gigante de dos metros a una pila de escombros.

—Podemos discutirlo en otro momento —dijo MyungSoo lo suficientemente alto para ser escuchado sobre las quejas de todo el grupo— . Sólo faltan dos semanas para Halloween, y tenemos una reunión y una fiesta por preparar. Además, me gustaría pasar algo de tiempo con mi familia. Pasó mucho tiempo desde que nos vimos.

—¿Por qué está siendo tan formal y estirado? —Susurró JungKook a su pareja.

—Está escondiendo algo —dijo Yoochun desde el otro lado de JungKook—. No sé vosotros, pero yo no me iré hasta que averigüe lo que es.

—Sólo diles, Lay. Es mejor si lo saben todo. Confías en ellos, ¿no? Xiumin levantó la mirada hacia el elfo y sonrió suplicante. Había alguna historia ahí. JungKook se preguntaba si también tendría un futuro.

Lay y MyungSoo intercambiaron miradas, y luego MyungSoo susurró algo a cada uno de sus hermanos. Finalmente, pareció que todos llegaron a algún tipo de acuerdo, porque MyungSoo inclinó la cabeza con brusquedad, y Lay se puso de pie, extendiendo una mano hacia Xiumin.

Parecía casi doloroso para el hada enderezarse en el sofá, pero lo manejó, y se puso de pie con piernas temblorosas junto a Lay. Xiumin forcejeó con los botones de la camisa limpia que le dio El Consejo. Después de varios intentos fallidos, finalmente se rindió y se dio la vuelta para pedir ayuda a Lay.

Con dedos ágiles, Lay desabrochó los botones rápidamente y separó la tela para revelar el pecho liso, los hombros anchos, y los ondulantes abdominales de Xiumin.

—Podrías querer poner los ojos de nuevo en tu cabeza, JungKook. Y quizás limpiar la baba de tu barbilla.

—Oh, cállate. —JungKook golpeó la cadera contra su pareja—. No hay nada malo con mirar, y él es un bombón. Admítelo.

J-Hope presionó sus labios juntos y no dijo nada, lo que sólo hizo reír a JungKook. El hombre era un tonto, pero era una de las cosas que JungKook más amaba de él.

A pesar de que era un magnífico espectáculo, estaba teniendo problemas para entender por qué MyungSoo y Lay estaban mostrando el perfecto físico de Xiumin. Sin embargo, no comenzó a preocuparse hasta que MyungSoo se adelantó con un abrecartas en la mano.

Antes de que JungKook pudiera objetar, el brujo deslizó la hoja a través de su pulgar de modo que las gotas de color carmesí se precipitaron hacia la superficie y fluyeron hacia abajo de su palma. Untó la sangre sobre el pecho de Xiumin y bajó su cabeza, cantando palabras en un idioma que JungKook no entendía.

Justo ante sus ojos, aparecieron palabras brillantes, no sólo en el pecho de Xiumin, si no a través de cada centímetro de piel desnuda que

JungKook podía ver. Tenía la sensación de que había más oculto en la espalda y debajo de sus pantalones.

—¿Él es el Libro de los Desterrados? —La boca de Yoochun cayó abierta—. ¿Me estás jodiendo? ¿Cómo es eso incluso posible?

—¿Y cómo diablos se cierra a una persona? —Intervino Suga.

—De esta manera —respondió MyungSoo. Limpió la sangre del pecho de Xiumin con un pañuelo y murmuró más palabras que JungKook no entendió. Las palabras brillantes desaparecieron, dejando sólo la piel lisa, sin ninguna marca.

—Mierda —susurró Suga—. ¿Por qué no nos lo dijisteis?

—Nadie podía saberlo —respondió Xiumin—. Nuestras mentes nunca son tan seguras como creemos.

—¿Has sido siempre así? —JungKook agitó una mano para indicar el pecho de Xiumin. Realmente no estaba seguro de que era "esto", pero imaginó que obtuvo su punto de vista con el impresionante movimiento de manos. Bonita jugada, idiota.

Xiumin pareció entender, porque comenzó a reírse mientras Lay le ayudaba a recostarse de nuevo en el sofá. —No siempre, pequeño. Ya han pasado casi cinco siglos desde que fui maldecido, vinculándome al Relegatis para toda la eternidad.

—Wow —dijo JungKook—. Eres realmente viejo. J-Hope lo agarró nuevamente y le golpeó el culo como reprimenda. JungKook saltó y levantó la mirada hacia su amante mientras se frotaba su escocida parte trasera.

Xiumin se rió de nuevo. —Tendré setecientos veintitrés años en noviembre. Así que, sí, supongo que soy bastante viejo.

—¿Cómo conoces a Thunder ? —Preguntó J-Hope con un pequeño gruñido en su voz.

¿Y él pensaba que JungKook estaba siendo grosero? —Hipócrita — murmuró JungKook en voz baja. Sin embargo, como de costumbre, J-Hope le ignoró.

—Fui llamado a la propiedad del Líder Thunder para traducir algunos pergaminos que había encontrado. Pensó que podrían ser Faerine, ya ves, el antiguo idioma de mi gente. Hasta donde yo sabía, no había indicios en cualquier parte del mundo. Estaba ansioso por ver esos pergaminos.

—¿Pensé que LeeJoon era el líder?

J-Hope besó la parte superior de la cabeza de JungKook. —Le ganó la posición a su hermano.

Oh, bien, eso tenía sentido. JungKook realmente necesitaba dormir. Su pobre cerebro agotado simplemente no estaba funcionando correctamente.

—Así es como te hizo ir a él, pero la gran pregunta es por qué. ¿Cómo supo lo que eras? —Preguntó Hangeng, hablando por primera vez desde que se habían reunido en la habitación.

Xiumin tragó duro y puso los puños en su regazo. JungKook ya sabía la respuesta a esa pregunta, y pensó que todos los demás también la sabían. Sólo uno de los hermanos de MyungSoo podían haberle pasado la información a Thunder. Lo único que quedaba por reconstruir era quien de ellos lo había hecho.

—Baekhyun, pero no te traicionó. El chico parecía medio muerto cuando Thunder me lo trajo. Estaba enfermo y débil, por lo que fue fácil obligar a su mente.

De todo lo que J-Hope le había contado sobre Thunder  y toda la mierda que cayó en Jeju, JungKook vio que algunas cosas no cuadraban. Dando palmaditas en la mano de J-Hope cuando intentó detenerle, JungKook dio un paso hacia adelante e inclinó la cabeza hacia un lado, mirando primero a Xiumin, y luego a MyungSoo.

—Thunder murió aproximadamente hace tres años, ¿cierto? ¿Y cuándo murió tu padre?

—Hace quince años —suministró Taehung inmediatamente.

—Así que, perdiste contacto con el hombre que se suponía debías proteger durante quince años, pero Thunder  fue capaz de encontrarlo fácilmente con la ayuda de uno de tus hermanos hace sólo tres años. ¿Ves dónde esta historia no cuadra para mí?

—Sabías exactamente donde estaba hasta que fue secuestrado por esos cambia-formas águila —acusó Suga—. ¿Por qué simplemente no nos lo dijiste, MyungSoo?

MyungSoo se frotó la nuca y suspiró. —Si Xiumin había sido tomado por los brujos, no podía arriesgarme a que supierais demasiado. —Miró directamente a J-Hope cuando habló—. Te necesitaba para encontrarle, pero con la forma en la que realizas un seguimiento, era demasiado peligroso para ti saberlo todo. ¿Qué habría ocurrido si hubieses sido arrancado de tu sueño?

Habrían estado jodidos. JungKook recordaba el círculo de brujos que habían aparecido en ese campo del sueño. Daban mucho miedo. Sólo podía imaginar qué habría ocurrido si J-Hope no les hubiese forzado fuera del 
sueño cuando lo hizo.

—Brujos —susurró JungKook—. De eso se trata todo esto. Esos brujos saben que tú y tus hermanos sois las llaves. Han estado acorralándoos como al ganado, ¿no, MyungSoo? Tienen las llaves, pero necesitan el libro.

MyungSoo asintió lentamente. —Es una carrera entre los círculos de los brujos sobre quién puede encontrar el libro primero. La única ventaja que tenemos es que piensan que estamos buscando un libro real. Siento haberles mentido, pero fue por vuestra propia protección.

—Así que, ¿por qué esos cambia-formas tenían a Xiumin? — Preguntó Yoochun.

—Creen que tiene información sobre el libro —respondió Zitao, su voz un poco ronca—. Los brujos estás utilizando cambia-formas y vampiros para hacer su trabajo sucio, de ese modo pueden esconder el hecho de que están en posesión de una llave.

—Tenemos el Relegatis y tres de las llaves —dijo J-Hope después de un tenso momento donde nadie habló—. Digo que vayamos a buscar las otras llaves.

¿Cómo podía JungKook no amar al hombre? Su corazón era tan grande, y siempre veía el lado bueno de la gente. A pesar de que MyungSoo les había mentido, lo había hecho por su familia, y también para proteger a JungKook y J-Hope. Era una línea delicada, pero estar enojado tomaba demasiada energía. —Estoy dentro.

—Gracias, pero no puedo permitirles hacer eso. —MyungSoo sonrió, pero parecía triste—. Saben demasiado ahora. No me puedo. Tendremos que encontrar otra manera de localizar a mis hermanos.

—Lo tenemos a él —dijo Suga con indignación—. Con la ayuda de JungKook, es prácticamente pan comido.

—Sí, JungKook puede identificar a los brujos en el momento en que entren en el sueño. Encontraremos a tus hermanos.

Los ojos de MyungSoo viajaron sobre su grupo, y finalmente asintió. —Gracias. Sé que no merezco su ayuda después de haberles mentido, pero la necesito.

—Sólo deja de ser un gilipollas y ocultar cosas de nosotros —dijo Suga sin rodeos, pero estaba sonriendo—. Eres un buen tipo, y me gustas. Sin embargo, no me gusta que me escondan cosas cuando estoy intentando hacer mi trabajo. Desde ahora, trabajamos juntos. ¿Lo tienes?

MyungSoo sonrió. —Lo tengo.

—Necesitamos encontrar primero a Baekhyun —añadió Taehung, dándose la vuelta para mirar a Xiumin—. ¿Qué hizo Thunder con él?

—Algunos de los sirvientes me ayudaron a escapar, y no he visto a Baekhyun desde entonces. Sinceramente no sé que le ocurrió a tu hermano. Lo siento.

—Pregunta a LeeJoon —sugirió Hangeng—. Mejor aún, trae el culo de LeeJoon de nuevo aquí y que le pregunte al loco de su hermano.

—Tenemos el Relegatis, así que deberíamos estar a salvo por ahora. —MyungSoo unió los dedos detrás de su espalda y comenzó a caminar—. Todo el mundo necesita descansar y recuperarse. Nos reuniremos y discutiremos esto después de Halloween. Dondequiera que estén nuestros hermanos, no están muertos. No quiero sonar como un idiota engreído, pero somos demasiado importantes para los brujos para matarnos.

Para los extraños podría haber parecido arrogante, pero JungKook entendió exactamente lo que Torren quiso decir. Esos brujos no habían pasado años siguiendo a los Hwang sólo para masacrarles. Necesitaban un Hwang para abrir el libro, y eso no podría suceder si los hombres estaban muertos.

Dijeron algunas palabras más, pero JungKook se las perdió cuando la mano de J-Hope viajó por su espalda y comenzó a masajear su culo. JungKook hecho una gran promesa en esa habitación de hotel EN China, y no podía esperar para cumplirla. —Llévame a casa, tipo grande.

Los brazos de J-Hope se enrollaron alrededor de su cintura y lo levantaron de sus pies. —Vamos a casa. 




ULTIMO CAPITULO 



—Son idiotas, hasta el último de ellos. —JungKook se sentó en la hierba a lado de Ren y rió mientras J-Hope y sus hermanos se perseguían unos a otros alrededor del campo a la luz de la luna. Aunque habría sido divertido si hubieran sido humanos, lo era aún más ver seis enormes purasangres irlandeses revolcarse alrededor como niños.

Ren se rió entre dientes se inclinó hacia atrás sobre sus codos. —Se están divirtiendo. No han tenido suficiente diversión últimamente.

No, realmente. Hasta que fue lanzado a una misión con J-Hope, JungKook nunca apreció con cuánta mierda tenía que tratar su pareja en su trabajo. —¿Dónde está Mynhun?

—En Seul, ayudando a Siwon y a todo el mundo en la manada.

—¿ Kyuhyun les convenció para mudarse?

—Sí, no fue tan difícil como pensé que sería. Pero, creo que Heechul y Jin tuvieron un poco que ver con eso.

—¿Quién son?

Ren sacudió su cabeza se rió. —Baekho los llama los Gemelos Problemáticos. Verás por qué cuando los conozcas. Casi siempre están en algún tipo de problema, pero tienen unos grandes y bondadosos corazones. Me imagino que en cuanto Kyuhyun dijo que algunos cambia-formas necesitaban ayuda, Heechul y Jin estaban allí.

—¿Cuándo estarán aquí?

—La semana que viene. Supongo que se quedarán en la casa principal hasta que las cabañas estén en el nuevo terreno. Tratan de triplicar el tamaño de la tierra que poseemos ahora, y Hangeng cederá un centenar de hectáreas sólo para los Moonlighters.

—Supongo que Hangeng quiere que esto se haga lo más rápidamente posible. —¿No era esa la única razón para pedir a la antigua manada de Minhyun que viniera a Ulsan? JungKook no entendía muy bien a qué venía tanto alboroto, pero sabía que los cambia-formas de la variedad albina hacían que la gente se pusiera nerviosa.

—Sí —suspiró Ren—. Minhyun intenta adherirse de nuevo a la superficie cuando corre, y más a menudo cada vez, está tomando Inhibidores en la luna llena. Le impiden cambiar, pero siempre está mal durante los siguientes dos días. No me gusta eso.

—No se supone que en Haven pase eso. Todo el mundo es bienvenido aquí. Es donde los desamparados, abandonados, y maltratados vienen a buscar seguridad aceptación.

—La gente sólo está asustada, jungk. Ha sido así durante mucho tiempo, y va a tomar el mismo tiempo empezar a convencer a la gente que los Moonlighters no son malos. Vamos a llegar allí, pero por ahora, simplemente es mejor si todo el mundo está sobre aviso. —Ren levantó los pies y sonrió—. Las cosas se resolverán. Voy a coger a mi pareja y llevarle a casa. Te veré más tarde, JungKook.

—¡Puta! —le dijo JungKook a su amigo.

Ren sólo se rió y agitó una mano sobre su hombro cuando echó a correr a través del campo. JungKook no sabía cómo el vampiro podía distinguir entre todos aquellos caballos a tanta distancia, pero Ren se dirigió directamente a uno de ellos, tomó al equino alrededor del cuello y lo montó. Hizo que pareciera tan fácil. Estúpidos vampiros.

Mientras los demás trotaban por el campo, uno de los purasangres se separó y trotó hacia JungKook. Dejó caer su cabeza y resopló suavemente mientras embistió su nariz contra la mejilla de JungKook.

—Hey, J-Hope —dijo con una sonrisa—. Ya basta. ¡Hace cosquillas!

En el siguiente parpadeo, el caballo se desvaneció, 
y J-Hope comenzó a besar y a lamer la mejilla de JungKook mientras lentamente le echaba hacia atrás en la hierba. —Te eché de menos, a ghrá.

—Mmm, también te eché de menos. —¿Y qué si sólo había pasado media hora desde que se habían puesto las manos encima en el camino hacia el campo? Era una de esas cosas cursis que la gente decía cuando estaban enamorados. JungKook estaba a favor de estar enamorado.

J-Hope sabía exactamente lo que estaba pensando JungKook, pero no era cierto. No se limitó a decir las palabras porque sonaban dulces o porque venían con el hecho de tener una pareja. Las había dicho porque eran ciertas. Cada minuto que no estaba con JungKook, lo echaba de menos.

—¿Vas a reclamarme? — JungKook parecía inseguro, sus ojos brillando a la luz de la luna que flotaba entre los árboles.

Habían pasado tres días desde que regresaran de su misión, y su pareja se lo había pedido cada día. Sin embargo, J-Hope lo había seguido posponiendo – no porque no lo quisiera, si no porque quería que el momento fuese perfecto cuando finalmente ocurriera.

—¿Aquí mismo, en la hierba? ¿Es eso lo que quieres?

—Sólo quiero ser tuyo.

—Pero ya lo eres, cariño. —Y siempre lo sería. El mordisco de reclamación sólo sería la guinda del pastel. Había estado tan preocupado sobre eso antes, pero se había dado cuenta de que no lo necesitaba para sentirse cerca de su pareja y saber que se pertenecían el uno al otro. Sólo era un extra.

—Por favor, J-Hope.

Ahora ¿cómo iba a resistirse a semejantes dulces objeciones? Tomándose su tiempo, se deshizo de la ropa de su pareja, besando y acariciando cada centímetro de piel desnuda cuando era revelada. Cuando finalmente tuvo a JungKook completa y gloriosamente desnudo debajo de él,

J-Hope empujó los rizos de su cara y reclamó los labios de su amante en un beso apasionado.

JungKook se arqueaba debajo de él, presionando sus pechos juntos y gimiendo dentro de su boca. "Tócame", jadeó cuando se encorvó hacia arriba para moler su polla dura contra los abdominales de J-Hope.

—Mmm, alguien fue muy travieso, bromeó J-Hope cuando se encontró con la base plana de un tapón anal ubicado cómodamente entre las nalgas de JungKook.

—Quería estar preparado. Ahora, ¡sólo jódeme ya!

J-Hope se rió por la impaciencia de su amante. Agarrando la base de silicona, tiró el juguete fuera del estrecho canal de JungKook sólo un poco y lo movió a su alrededor. Entonces lo bombeó dentro y fuera lentamente hasta que su pareja comenzó a retorcerse y gemir.

—¡ J-Hope, maldición!

Oh, amaba burlarse de JungKook. El hombre siempre estaba intentando precipitarse. —Shh, amor. Es mucho mejor cuando tomas caminos secundarios. — J-Hope lo sabía por experiencia.

Continuó bromeando, bombeando el tapón dentro y fuera del agujero de JungKook, lamiendo sus duros pezones, y acariciando su hermosa polla hasta que JungKook no pudo hacer nada más que jadear y gimotear de placer.

Cuando J-Hope estuvo satisfecho de haber adorado el cuerpo de JungKook con lo mejor de su habilidad, suavemente extrajo el juguete y lo reemplazó con la cabeza de su polla. Permaneciendo inmóvil sobre el cuerpo brillante y sonrojado de su pareja, se empujó hacia adentro lentamente, gimiendo por el intenso placer que le asaltaba cada vez que hacía el amor a JungKook.

Sus embestidas eran vagas, un lento deslizamiento lánguido de sus caderas, nada más en el mundo existía solo el hombre debajo de él. JungKook le había hecho trabajar por ello. Le había entregado su cuerpo y corazón en bandeja de plata, y J-Hope lo amaba aún más por ello. Todos esos largos meses que había pasado persiguiéndolo, sólo hizo que la recompensa fuese mucho más dulce.

La intensidad aumentó, llevando a J-Hope a que incrementara su ritmo, y al poco tiempo estaba golpeando en el entregado cuerpo de JungKook con movimientos rápidos como rayos. Su columna vertebral se estremeció, sus bolas se apretaron, y un juego de maliciosos colmillos explotó desde sus encías.

Bien, eso fue nuevo. Decidiendo que su cuerpo sabía qué diablos estaba haciendo, J-Hope alejó el pensamiento y continuó hinchándose dentro del apretado calor de JungKook . Los tendones de su cuello se tensaron, sus músculos se fruncieron, y fuertes y primitivos gruñidos salieron de sus jadeantes labios.

—Ahora, J-Hope —susurró JungKook antes de cerrar los ojos y girar la cabeza hacia un lado. El acto fue tan sumiso por naturaleza, que J-Hope casi se corrió en ese momento.

Inclinando su cabeza, lamió la columna de la garganta de JungKook, y luego con cuidado utilizó sus nuevos colmillos alargados para pasar a través de la flexible carne. Con la primera salpicadura de sangre en su lengua sintió como que lo alcanzaba un rayo. Después de sólo un par de succiones, con mucho cuidado liberó su agarre del cuello de JungKook y lamió sobre la herida.

—Tu turno, mo chroi. Utilizando sus afiladísimos colmillos, cortó la yema de su pulgar y lo bajó a la boca de JungKook. Bendito dios, sintió como un latigazo mientras JungKook chupaba el dedo con fuerza.

J-Hope sintió cada tirón en su dedo como si estuviera directamente relacionado con su polla. Su longitud se hinchó y pulsó dentro del culo de JungKook y finalmente explotó con suficiente fuerza para robar el aliento de sus pulmones.

—¡ J-Hope! —JungKook tiró su cabeza hacia atrás y gritó una y otra vez mientras calientes cuerdas de perlado semen salían a chorros de su hendidura para salpicar por encima de su vientre y pecho.

Cayeron juntos, sudorosos y jadeantes, y J-Hope no podía recordar un momento en el que hubiera sido más feliz. Los sentimientos de amor y alegría de JungKook se apoderaron de él, bañándole con la luz que le calentaba el alma.

—Mío —susurró JungKook en su mente cuando se empujó hasta rozar sus labios con los de Bannon.

—Mío —dijo J-Hope en voz alta. El viaje que les quedaba sería largo y tortuoso, pero esperaba con interés recorrerlo con su pareja—. Te amo, JungKook . Más que cualquier cosa.

JungKook sonrió de oreja a oreja y sus pequeñas manos acunaron la cara de J-Hope. —También te amo, J-Hope.

J-Hope siseó cuando su polla blanda se deslizó fuera del agujero de JungKook. Envolviendo sus brazos alrededor de su amante, rodó hacia un lado y tiró y lo arrimó a su pecho. —¿Tienes frío?

—Un poco —murmuró JungKook, metiendo los brazos entre sus cuerpos—. Está tranquilo aquí. No me quiero ir aún.

Acariciando suavemente el cabello de su pareja, J-Hope miró hacia las estrellas y suspiró con satisfacción. Tenían un montón de trabajo por delante, pero sólo por un rato, podía fingir que no existía nada, excepto el hombre en sus brazos.

—Puedo sentir lo que estás sintiendo —dijo JungKook, y J-Hope podía oír la sonrisa en su voz—. Realmente por lo demás no me siento diferente. Pensé que se suponía que seríamos más poderosos después de que nos acopláramos. ¿No es por eso que MyungSoo estaba presionando tan insistentemente?

—Pienso que fue para que podamos compartir poderes y así cubrir más terreno creando sueños separados. ¿Entiendes?

JungKook asintió contra el pecho de J-Hope. —Sí, lo entiendo. ¿Funcionará?

—Probablemente, tendremos que probarlo antes de ir en busca de los Hwang.

—¿Qué tal si lo probamos ahora?

J-Hope se rió y rozó con sus dedos a lo largo del pliegue del culo de JungKook. Incluso se rió más fuerte cuando sintió la polla de su pareja comenzar a estimularse e hincharse entre ellos. —Algo me dice que podrías tener problemas para conciliar el sueño ahora mismo.

—Mmm —ronroneó JungKook cuando comenzó a mecer sus caderas, frotando su dura polla sobre los abdominales de J-Hope —. Entonces supongo que tendrás que agotarme, ¿no?

Con un gruñido juguetón, J-Hope les dio la vuelta, inmovilizó a su amante debajo de él y atacó su boca hambrienta. Ese es un reto que estaba más que dispuesto a aceptar.


Fin

2 comentarios:

  1. Hermosa no se si cheques este blog pero queria saber donde puedo leer tus adaptaciones por que en wattpad no me deja dice que ya tu usuario no existe y me quito de mi libreria tus historias 😢😢😢😭😭😭

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  2. a mi me paso lo mismo no encuentro ninguna de tus historias y me borraron las que tenia guardadas en esta pagina vas a subir todas las historias que tenias wattpad.gracias

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