martes, 30 de octubre de 2018

AL ESTYLO PARK 2 : EL CAMINO DE CAP (MinSoo)

CAPITULO 3

CAP se levantó de su silla tan rápido que cayó al suelo cuando corrió hacia el hombre que tenía las respuestas que necesitaba.

Al darse cuenta de que iba a chocar con Ren, agarró al compañero de su mejor amigo y lo tiró encima de 

su hombro.

—¿Qué coño te pasa, CAP? —gruñó Ren cuando CAP entró en la sala de estar. Una vez frente a Jacob, puso 

a Ren sobre sus pies y se acercó al hombre en el sofá que parecía como si hubiera visto un fantasma.



—¿Es verdad? ¿Realmente soy un Kyros? —preguntó CAP en voz baja, haciendo caso omiso de los gritos de 
asombro que recibió de Baekho y TOP a su derecha, cuando se puso de rodillas—. Dime lo que sepas, Jacob, por favor.

—Te pareces a tu padre, mi Señor —susurró Jacob con lágrimas en sus ojos cuando se acercó a tocar el rostro de CAP—. Eres un poco más alto, y tienes la nariz de Yuri, pero no hay ninguna duda en mi mente.


—Dijiste que rescataste al bebé, MinSoo. ¿Qué pasó? ¿Cómo terminé en un orfanato americano?


—Los Dard asaltaron el palacio y mataron a todo el mundo —dijo Jacob, y CAP sintió que sus compañeros y más gente se reunían en la sala de estar—. Ellos eran 

primos, por lo que nadie se lo pensó dos veces antes de dejarlos entrar por las puertas principales. Pero entonces llegó más gente con ellos y empezaron a matar a los guardias.

—¿Cómo lograste escapar, Jacob? —preguntó Heechul mientras se sentaba al lado del hombre de aspecto frágil—. 

¿Alguien más sobrevivió?

—Tu padre y yo estábamos en una reunión cuando comenzó. —Jacob resopló, obviamente los recuerdos eran dolorosos—. Yo llevaba su agenda y era su conductor, pero 

también éramos amigos. Mi esposa, Wendy, era amiga de tu madre y su dama de honor, a falta de un término mejor. Cuando los guardias nos informaron de lo que estaba 
pasando, el Señor MinWoo y yo corrimos a las suites reales. 
Llegamos allí, y Yuri ya estaba preparando una pequeña bolsa para ti. Exigió que te tomara y huyera contigo por los pasadizos secretos antes de que los Dard llegaran a tus 
habitaciones.

—¿Por qué no fueron contigo? ¿Por qué no escaparon todos? —preguntó CAP, todo su cuerpo estremecido por el dolor. Por mucho que le doliera el corazón y perdiera su cordura por conocer los hechos, necesitaba saberlo.


—Yuri era una mujer muy inteligente, Señor MinSoo —contestó Jacob en voz baja—. Sabía que si huían todos, los 

Dard les darían caza. Tu padre estuvo de acuerdo, te besó diciéndote adiós con lágrimas en los ojos, y luego se fue a por su espada. Tenían la esperanza de darnos el tiempo suficiente para salir y que nadie se diera cuenta de tu 
ausencia con la confusión. Los Dard sabían de tu nacimiento, por supuesto, y querían al único heredero 
también muerto. —Yuri nos dijo cómo salir y dónde buscar refugio.
También envió a su prima, Amber, con nosotros, sabiendo que tenía las conexiones y nos ponía ayudar. Tu madre lloraba mientras te entregaba a mi Wendy, y nos hizo jurar sobre nuestras vidas que haríamos todo lo que fuera necesario para mantenerte a salvo. Cuando abrimos los 
pasadizos, los Dard y sus seguidores ya venían de camino a las habitaciones reales. —Vi a tu madre, a quien amaba como a una hija, tomar 
una espada que estaba encima de la repisa de la chimenea y apresurarse a unirse a tu padre y sus guardias. Podían haber huido con nosotros, pero no estaban dispuestos a correr ese riesgo con tu vida. Se sacrificaron para darnos tiempo para salvarte, Señor MinSoo.

CAP abrió la boca varias veces, y la volvió a cerrar tratando de procesarlo todo y preguntar a la vez. Heechul se 

debió dar cuenta, porque  se hizo cargo.

—¿Cómo llegó CAP digo MinSoo a los Estados Unidos? —le preguntó mirándolo, y CAP asintió indicando que era lo que estaba tratando de preguntar.


—Habíamos estado corriendo durante unas pocas horas antes de llegar al lugar que Yuri nos había dicho — 

respondió Jacob, mirándose las manos. —Tan pronto como llegamos al coche escondido, en el que había documentos, dinero, y qué sé yo, salimos a la carretera para llegar al Complejo del Consejo. En la ruta, 
nos dimos cuenta de que nos estaban persiguiendo. Los Dard finalmente habían descubierto que el Señor MinSoo no estaba en el palacio y se dieron cuenta de que nos habíamos 
ido.—Decidimos dividirnos, Wendy y yo a pie, y Amber en el coche contigo. Acordamos con Amber que como no 
sabíamos hasta que punto llegaba la traición, existía la posibilidad de ir derechos a una trampa sin darnos cuenta. Ella pasaría a la clandestinidad contigo y se pondría en contacto con nosotros en un par de semanas para ver si era seguro llevarte al Complejo del Consejo. 
—Wendy y yo apenas pudimos llegar al Complejo antes de que los Dard aparecieran. Realmente el Consejo no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Los Dard que estaban a las 
puertas fueron puestos bajo custodia, mientras que a los otros se les dio caza. El Consejo envió guardias detrás de Amber para lograr ponerte a salvo. La hallaron muerta en el coche a un lado de la carretera, y tú no estabas.

—¿Así que nadie sabe lo que me pasó después de eso o si aún estaba con vida? —siempre se había preguntado las razones por las que lo dejaron con las monjas en los Estados Unidos, pero ahora todo tenía más sentido, sabiendo que había gente que lo quería muerto.


—El Consejo recibió un críptico mensaje de una llamada anónima diciendo que estabas a salvo —contestó Jacob, sacudiendo la cabeza—. Amber había sido seguida y te 

entregó a una pareja de vampiros que encontró, diciendo que estabas en peligro y que te dejaran en un lugar seguro donde nadie supiera quién eras. El mensaje decía que estabas a salvo en San Miguel, eso era todo.

—Ese fue el orfanato en el que crecí —susurró CAP mientras las lágrimas seguían cayendo—. ¿Por qué nadie 

vino a por mí? ¿Por qué me dejaron crecer con los seres humanos?

—El Consejo te buscó, mi Señor —respondió Jacob mientras todo el cuerpo de CAP empezaba a temblar—. 

Wendy y yo ayudamos a buscarte por todo el continente, en cualquier lugar que se llamara San Miguel que pudimos encontrar. Nunca cruzó por nuestras mentes buscarte en 
América. Pero al menos estabas a salvo y fuera de peligro. Me sorprende que nadie se lo imaginara antes. Pero si eres un guerrero, entonces, algunos del Consejo han tenido que 
verte y deberían haberlo sabido.

—¿A salvo? ¿Llamas a lo que me pasó estar a salvo? — gruñó CAP, poniéndose en pie, dándose la vuelta y arrancándose la camisa—. ¿A esta mierda le llamas estar a 

salvo?

—¡Dios mío! —exclamó Jacob, levantándose y tocando 

de nuevo a CAP—. Mi Señor, ¿qué pasó?

—Creían que era la semilla del diablo —gritó cuando se dio la vuelta y golpeó la mano de Jacob alejándola—. Me dejaron en la puerta de un orfanato con una nota que decía 

que mi nombre era MinSoo. ¡No tienes ni puta idea de lo que 
me hicieron! Tenía unos ojos de color violeta que no parecían humanos, y marcas en la espalda que no eran 
tatuajes. Trataron de sacarme el mal. 
»Cuando tenía diez años, las monjas llamaron a varios especialistas que intentaron de todo, desde exorcismos a ácido. Me azotaron y trataron de cortar las marcas. Una de ellas quería que mataran al ‘engendro de Satanás’, pero la madre superiora puso fin a eso. Pasé por mi transición solo 
y asustado, mientras las monjas hicieron todo lo posible para detenerla. Pensaban que el diablo estaba finalmente tratando de llegar a mí.

—No lo sabíamos, mi Señor —sollozó Jacob cayendo de rodillas—. Juro por mi vida que tratamos de encontrarte. 

Nunca dejamos de intentarlo, incluso después de mudarnos a Irlanda y tratar olvidar los horrores del pasado.

—Dios mío, es realmente cierto —exclamó una mujer desde la puerta principal—. HyunSeong llamó para decirme que Jacob fue rescatado, pero estaba divagando sobre un Señor 

MinWoo, y pensé que algo podría estar mal con él. Le pregunté a quién estaba llamando mini, y me dijo que a 
uno de los guerreros de los Estados Unidos.

—MinSoo ha sido encontrado, Wendy —gritó Jacob poniéndose en pie y dirigiéndose a su esposa. CAP se 

estremeció con la confusión emocional. Estas eran personas 
buenas, que obviamente habían intentado con todas sus fuerzas mantenerlo a salvo, y parecía que realmente habían amado a sus padres. Pero eso no borraba los recuerdos y las pesadillas que todavía tenía. Tampoco lo ayudaba a lidiar 
con lo que acababan de contarle.

—Mi Señor MinSoo, nos pondremos inmediatamente en contacto con el Consejo para decirles que te han encontrado —dijo Wendy con una sonrisa arrodillándose delante de él— 

. Es un gran día para nuestra especie, este en que el legítimo gobernante ha vuelto.

—¿Qué? —preguntó CAP, mirando a Wendy como si le hubiera crecido una segunda cabeza—. No soy un 

gobernante. No puedo liderar a la gente o pertenecer al Consejo.

—No estarás en el Consejo, Mi Señor —dijo Jacob mientras sostenía a su esposa y se trasladaba al sofá—.Serás el Jefe, como lo fue tu padre.


—No puedo hacer eso —balbuceó apartándose, ya que todos lo miraban fijamente—. No soy nadie. Ni siquiera 

tengo apellido.

—Ahora sí, muchacho —dijo Heechul suavemente, se puso de pie y se dirigió hacia él. CAP levantó las manos como si quisiera alejarse, sintiendo como si la casa se 

cerrara sobre él.

—Voy a informar al Consejo —dijo KangIn saliendo de la habitación, y la cabeza de CAP empezó a girar.


—No pensé que estarían muertos —murmuró CAP, y se centró en Heechul. Heechul había sido muy amable con él. Lo entendería—. Pensé que no me querían. Quiero decir, los vampiros no tienen orfanatos, así que simplemente pensé que no me querían y por eso me dejaron con los seres humanos.


—Pero ahora sabes la verdad, muchacho —dijo Heechul 

lentamente a medida que daba un paso hacia él—. Ahora es 
el momento de ser lo que realmente eres, CAP.

—Quiero irme a casa —respondió CAP, mirándolos de uno a uno, ya que sus rostros comenzaban a mezclarse. 

Encontró a Baekho entre el mar de gente y se dirigió a él—. Llama a Shindong. Él sabrá qué hacer y regresaré a casa. Necesito a Shindong y a Nari.

—¿Ya nos quieres dejar? —jadeó Niel, y comenzó a llorar. Ricky comenzó a caminar hacia CAP, el dolor se 

reflejaba en su rostro—. Pensé que nos querías para siempre.

—Os quiero —respondió CAP, un paso más lejos. Ni siquiera había pensado en meter a sus nuevos compañeros 

en la ecuación, con todo lo que estaba sucediendo—. No puedo manejar todo esto. Sólo quería respuestas, ahora 
estoy acoplado y se supone que tengo que gobernar. No puedo hacer eso. Sólo quiero irme a casa con mis 
compañeros.

—¿Quieres irte a los Estados Unidos? —preguntó Ricky pasando un brazo por los hombros de su hermano 

mellizo—. ¿No a Grecia?

—No, sí, no lo… —CAP empezó a responder, pero perdió su habilidad para hablar y su cabeza le estallaba. Se volvió para mirar a Baekho en busca de ayuda.


—CAP , no le puedes dar la espalda a esto, amigo — dijo Baekho suavemente mientras se movía hacia él. Sintió cómo sus ojos se ampliaban por lo que había dicho su amigo. Si alguien debería haber estado en el lado de CAP, ese debería haber sido Baekho.


—Acabo de contactar con nuestro Consejo y les he hecho saber lo de CAP —dijo KangIn mientras entraba en 

la sala de estar—. Ellos están deseando que vuele a Grecia 
inmediatamente.

Eso fue todo lo que se necesitó para impulsar a CAP sobre el borde. Se saturó, sacudiendo la cabeza mientras la gente seguía haciéndole preguntas para las que no tenía respuestas. CAP sintió que la pared golpeaba su espalda mientras sus compañeros trataban de tocarlo, no era capaz 

de oír lo que decían sobre sangre corriendo por su cabeza. 
Pensó que podría estar teniendo un ataque al corazón, ya que el pecho comenzó a dolerle, y se agarró el pectoral izquierdo.

—¡Que todo el mundo deje de gritar, tiene una crisis! — Ren gritó tan fuerte que incluso CAP registró sus 

palabras. Cuando todo el mundo se centró en el doc, CAP respiró. Corrió hacia la puerta principal y a tres pasos del porche sus piernas cedieron. Aterrizando a cuatro patas, 
empezó a vomitar sin control hasta que las luces destellaron detrás de sus ojos. Y entonces todo quedó a oscuras al caer a un lado hecho un ovillo.

—¡CAP! —Ricky gritó mientras miraba a su compañero caer y comenzar a vomitar. Niel y él salieron corriendo por la puerta hasta el porche donde estaba su compañero. Lo atraparon justo antes de que su cabeza 

golpeara el suelo—. CAP, necesitamos que te calmes, bebé.

—Está fuera —dijo Ren mientras se arrodillaba frente a él, poniendo los dedos en su cuello—. Se ha desmayado, probablemente tenía un ataque de pánico y se asustó aún 

más.

—¿Va a estar bien? —preguntó Niel, las lágrimas corrían por su rostro mientras tomaba la mano de CAP en 

las suyas—. ¿Cómo podemos ayudarlo?

—Debería estar bien. Su pulso es rápido, pero más calmado ahora —respondió Riley mientras se frotaba las manos por la cara—. Esto es demasiado para que cualquiera 

lo maneje, y después de todo lo que CAP ha pasado, se rompió. Lo siento, estaba ocupado con los otros 
sobrevivientes y no lo vi venir hasta que fue demasiado tarde. Me sorprendí al escuchar todo eso, y no estaba enfocado.

—Él despertará y no estará ido, ¿no? —Ricky le preguntó mientras movía la cabeza de CAP a su regazo y 

pasaba los dedos por el cabello de su pareja—. Quiero decir, ¿esto no es permanente?

—No, despertará cuando su cuerpo se calme — respondió el doctor, dándoles una débil sonrisa—. CAP 

necesita procesar todo lo que está pasando, más los añadidos, ¿de acuerdo? Sé que tenéis preguntas para él, sobre todo porque sois sus compañeros, pero tendréis que 
controlarlas. Permitidle que se enfrente a esto, y entonces 
podrá decidir lo que hará después.

—Se supone que debe estar de camino a Grecia —dijo KangIn cuando todos los demás se unieron a ellos—. No 

tiene tiempo para decaer.

—Pues está todo jodidamente mal, porque lo acaba de hacer. —Ren gruñó y le hizo un gesto a su compañero—. Que todos retrocedan. Vuelve a llamar al Consejo y diles que 

todavía no va a ninguna parte.

—Cuidado con cómo me hablas, doc —respondió KangIn, y Ricky vio la ira en los ojos de su padre—. Sé que 

eres amigo del muchacho, pero ahora tiene responsabilidades.

—No doy el culo de una rata por lo que tu Consejo crea que CAP debería hacer —gritó Ren poniéndose en pie y 

delante de la cara de KangIn—. No tienes idea de lo que CAP ha pasado. Ni siquiera yo lo sé todo, pero sí sé que les dio a tus hijos una versión abreviada, además de algunas otras cosas.

—¿No nos lo contó todo? —preguntó KangIn, abriendo mucho los ojos mientras su rostro palidecía.


—Todavía tiene pesadillas, pesadillas violentas que no ha podido olvidar, y se despierta empapado, pidiendo ayuda a gritos —dijo Ren.


Ricky vio al compañero del doc, 

Baekho, llegar y rodear con sus brazos a su compañero más pequeño—. Y después de todos estos años, finalmente se entera de quién es para descubrir que toda su familia está 
muerta. Entonces va todo el mundo y le exige que deje toda su vida, todo lo que ha conocido, y que tome el liderazgo del Consejo de la Europa del Este. Agregando que también hoy 
acaba de encontrar a sus compañeros.

—Sí, es demasiado para que un muchacho lo maneje — 

asintió su esposo mientras ponía su mano sobre el brazo de KangIn—. Tenemos que darle tiempo al muchacho. Llama al Consejo y cuéntaselo. Es el compañero de tus hijos, mi amor.

—Tienes razón, como siempre, mi amor —dijo KangIn mientras la abrazaba. Ricky sintió reducirse un poco la tensión que Niel y él habían estado conteniendo para proteger a CAP.


—¿Le has dicho al Consejo que CAP está acoplado? — preguntó Ricky suavemente mientras tomaba la mano de Niel en busca de apoyo—. ¿Vamos a perderlo?


—No, muchacho, vosotros también iréis a Grecia — respondió KangIn sonriéndoles—. Vuestro compañero os necesitará ahora más que nunca. Va a necesitaros a cada paso del camino.


—No vamos a fallarle —susurró Niel apretando la mano de Ricky con fuerza—. Iremos donde CAP quiera 

que vayamos.

—Sí mamá, papá y tú tenéis que subiros a un avión — dijo TOP por teléfono mientras salía al porche con 

Jiyong—. Un sobreviviente reconoció a CAP como el heredero de Kyros MinWoo.

Ricky casi se echa a reír al oír la exclamación de la madre de los hermanos Kim cuando TOP se apartó el móvil de la oreja. El guerrero negó antes de volver a ponérselo al oído.


—No, no vamos a dejar que le pase nada, mamá — respondió TOP mientras Baekho se reía—. Te lo prometo. Sí, lo saben y han contactado con el Consejo. Bueno, te 

pondré con él. ¿Ree? A mamá le gustaría hablar contigo.

—¿Sí, Nari? —dijo Ren con una sonrisa después de tomar el teléfono—.Tuvo una crisis, probablemente un 

ataque de pánico. Sí, no voy a dejar que nadie lo obligue a ir a ninguna parte, ordenes del doctor. Nari, cálmate, te prometo que CAP está bien. Simplemente se desmayó 
después de lanzar toda la emoción. Lo vigilaré hasta que llegues.

—Nuestra madre es como una mamá osa con CAP — explicó Baekho mientras sonreía ampliamente—. Por eso tor hizo la llamada.


—Sí, gracias por eso, cabrón —murmuró TOP haciéndole un gesto a Ren para que siguiera hablando con su madre—. Me estaba volviendo loco. Ni siquiera le dio el teléfono a papá. Todo lo que podía oír era como ladraba sus órdenes, y exigía que CAP no subiera al avión. Incluso soltó varios juramentos.


—¿Dijo palabrotas? —Baekho se reía, sus ojos ampliándose.


—Es CAP. —TOP se encogió de hombros cuando Ren finalmente terminó la llamada—. Sabes que es familia, incluso si no es de sangre.


—Amo a tu madre —Ren se rio mientras le entregaba a TOP el teléfono—, pero, maldita sea, esa mujer muerde cuando no le gusta una respuesta.


—Mirad, esto es divertido y todo, pero ¿podríais frenaros al menos hasta que dejemos a CAP en una cama? 

—gruñó Ricky, que ya había soportado suficiente cantidad 
de bromas a su alrededor. Su control pendía de un hilo y podía sentir el miedo de su mellizo por que pudieran perder a su pareja.

—Oh, mierda, lo siento —dijo Baekho, que tuvo la decencia de mirar avergonzado—. Lo siento, todavía estoy recuperándome de que mi mejor amigo sea el ‘Gran Premio’ 

de Europa.

—Lo comprendemos —dijo Niel con suavidad, cuando TOP y Baekho levantaron a su compañero—. Sólo quiero que no nos deje o no nos desee.


—CAP ha sido mi mejor amigo durante más de treinta 

años, Niel —respondió Baekho suavemente—. Nunca lo he 
visto mirar a nadie de la forma que os mira a vosotros. No hará nada sin antes hablarlo con los dos. Dadle un poco de tiempo, ¿de acuerdo?

—Sí, podemos hacer eso —suspiró Ricky mientras ayudaba a su mellizo a levantarse—. Es que nos sentimos 

inútiles por no poder ayudarlo.

—Todos nos sentimos así, Ricky —dijo Ren mientras seguía a los guerreros que llevaban a su compañero a la 

casa. Ricky sabía que Niel haría cualquier cosa por CAP, pero ¿cómo coño puedes ayudar a tu pareja cuando todo su mundo se ha puesto patas arriba?

CONTINUARA.....



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