martes, 30 de octubre de 2018

AL ESTYLO PARK 2 : EL CAMINO DE CAP (MinSoo)

CAPITULO 4

CAP gimió al sentir dos suaves lenguas lamiendo su polla mientras alguien masajeaba su saco. Abrió los ojos para ver la atención que Niel y Ricky le prodigaban a su cuerpo desnudo. Suavemente, se agachó y pasó los dedos por sus hermosos cabellos rojos.

—Te dije que era una buena manera de despertarlo. —Niel se rio y le dio un guiño a CAP.


—¿Tenéis una marca en el hombro? —preguntó CAP con el aliento que le quedaba después de jadear por el 

intenso placer que le estaban dando.

—Solamente uno de nosotros —dijo Niel con una sonrisa—. Es una marca de nacimiento y en caso de los gemelos es la única manera de que quien sea pueda distinguirlos.




—Oh, fóllame —exclamó CAP cuando Ricky ingirió la mitad de su polla.


—Todavía no, compañero. —Niel se rio mientras se movía en la cama. CAP agarró a su compañero por detrás 

de la cabeza y lo arrastró hasta sus labios. Niel se fundió con él mientras se besaban apasionadamente. Cuanto más lo chupaba Ricky, más desesperadamente metía CAP la 
lengua en las profundidades de la dulce boca de su compañero—. Bueno, esto es un infierno de buenos días.

—Estaba pensando lo mismo. —Gimió cuando sintió que sus huevos se contraían—. Ricky, voy a correrme, 

bebé.

—Eso es lo que queremos. —Niel ronroneó mientras lamía la marca de acoplamiento en el cuello de CAP—. 

Queremos darle a nuestro caliente compañero un poco de diversión.

—Entonces muérdeme, mi amor —susurró CAP mientras miraba a los ojos plata de Niel—. Reclámame de 

nuevo. Necesito sentirte.

—Con mucho gusto —se quejó Niel antes de hundir los colmillos en su piel.


—Sí —susurró mientras sentía a su compañero beber de él. Su polla explotó en la boca de Ricky, mientras 

sostenía a su otro compañero en su lugar. CAP gimió, ya que cada movimiento de su orgasmo lo golpeaba más y más duro. Cuando finalmente terminó, Ricky seguía lamiendo la ablandada polla, limpiándola. Niel levantó la cabeza y 
lamió la mordedura, cerrándola—. Yo también quiero darles placer a mis compañeros.

—He cuidado de mí mismo —se rio Ricky mientras sostenía la mano que estaba cubierta con su propia semilla. 

CAP se sentó para atraer a su compañero a su lado. Tan pronto como Ricky estuvo en el otro lado, CAP llevó la mano a su cara y lamió su semen. CAP se quejó con el sabor a tarta de moras y miel que traspasaba sus papilas gustativas—. Me estoy poniendo duro otra vez, compañero.

—No estábamos seguros de si estarías listo para nosotros, pero a pesar de todo lo que había ocurrido, te 

queríamos —dijo Niel en voz baja, y CAP sintió que se congelaba. El día de ayer lo golpeó como una tonelada de 
ladrillos, y de repente no estaba pensando en el sexo.

—No puedo respirar —exclamó CAP, cuando su corazón empezó a correr de nuevo. Trató de sentarse y 

levantarse de la cama, pero se enredó en las sábanas.

—Shhh, CAP, todo va a estar bien —le susurró Ricky mientras le pasaba las manos por la espalda—. Quédate con 

nosotros, compañero.

—Concéntrate en respirar —dijo Niel dulcemente mientras le acariciaba el pecho.


—Me falta el aire —dijo CAP mientras se desenredaba y se arrastraba de la cama—. Sé que estáis tratando de 

ayudarme, pero no dejo de sentir claustrofobia, y estar rodeado no me ayuda.

—Lo sentimos —susurró Niel mientras sus ojos se llenaban de lágrimas—. Solo queríamos hacerte sentir bien.


—Lo sé, y os lo agradezco. —CAP asintió cuando encontró sus pantalones y se los puso. Se quedó helado cuando vio a sus dos compañeros magníficos, desnudos, y 

abrazados, que lo miraban con tanta tristeza en sus ojos. Se inclinó y les dio un beso a cada uno suavemente—. Lo 
siento. Os juro que no estoy tratando de ser un hijo de puta y alejaros. No dejo de entrar en pánico, y las paredes se cierran a mí alrededor.

—¿Cómo podemos ayudarte? —preguntó Ricky quedamente, quedándose muy quieto—. Dinos lo que hacer, CAP, y lo haremos.


—¿Tener paciencia conmigo? —preguntó CAP, no muy seguro de lo que realmente necesitaba—. ¿No me 

dejareis porque no estoy manejando todo esto muy bien?

—No nos vamos a ningún lado, CAP —respondió Niel mientras se acercaba lentamente al borde de la cama. 

Se arrodilló frente a CAP y tomó su cabeza entre sus manos—. Seremos tan pacientes como necesites, ¿de 
acuerdo? Eso sí, no nos dejes fuera.

—Nunca le he permitido a nadie entrar, no sé cómo hacerlo —dijo CAP mientras sentía que sus propias 

lágrimas ardían en sus ojos—. Estaríais mucho mejor sin mí.

—No, CAP —jadeó Ricky, pero CAP de repente no podía seguir allí. Echó un vistazo entre los dos, sintiendo el 

horrible dolor que les causaba, antes de darse la vuelta y abandonar la habitación—. ¡CAP!

Su corazón se rompió al oír el dolor en la voz de Ricky cuando lo llamó, pero no sabía cómo arreglar eso. En 

cambio, corrió hacia la puerta principal.

—¿CAP, estás bien, muchacho? —preguntó Heechul, agarrándolo del brazo cuando iba a pasar de largo.


—No, no, no estoy bien, Heechul —se rio CAP, pero no en el buen sentido—. Estoy tan jodidamente perdido que ni 

siquiera es gracioso. Soy un desastre de hombre, y ellos no se merecen eso.

—Eso lo decidirán ellos, ¿no te parece? —contestó Heechul, 

levantando una ceja—. Permíteles ayudarte, muchacho.

—No creo que haya ningún tipo de ayuda para mí —dijo mientras se alejaba suavemente. Antes de que Heechul pudiera decir nada más, CAP salió por la puerta principal al aire fresco. Por fin sentía que podía respirar. Se inclinó y apoyó las manos sobre sus muslos mientras respiraba 

profundamente varias veces. No podía conseguir que su corazón dejara de correr ni llevar suficiente aire a sus pulmones.

—Más despacio, CAP —ordenó Ren agachándose delante de él. CAP miró a su amigo y médico a sus brillantes ojos azules haciendo lo que le había ordenado—. Respiraciones lentas y profundas. Eso es todo en lo que 

tienes que enfocarte. Aquí no hay nada ni nadie. Imagínate tu pecho subiendo y bajando con el aire.

—Gracias —susurró CAP varios minutos más tarde, cuando sintió el latido de su corazón normalizarse—. ¿Qué me está pasando, Ren?


—Aunque no lo parezca, has sufrido un trauma —dijo Ren con cuidado, mientras ambos se ponían de pie 

lentamente—. La mente solo puede aceptar cosas hasta cierto punto, CAP. Has tenido un exceso de noticias 
traumáticas. Tu mente se está volviendo loca, junto con tus 
emociones, tratando de ponerse al día.

—¿Qué debo hacer?


—Seguir respirando —contestó Ren mientras señalaba a la granja—. Da un paseo y despeja tu cabeza. Permítele a 

tu sique aceptar lo que ha ocurrido, y luego sigue a partir de ahí, ¿vale?

—¿Sólo pasear? —preguntó CAP, no estaba seguro de lograr nada con eso.


—Tu cerebro necesita descomprimirse después de toda la información y las emociones que experimentaste ayer por la noche. Date tiempo para adaptarte y pasar a través de lo que has descubierto. Luego da el siguiente paso.


—Haces que parezca tan fácil —susurró CAP mientras veía a la gente saliendo al porche delantero—. Todo el mundo quiere de mí respuestas o decisiones que no puedo darles.


—Deja que Baekho y yo nos preocupemos por eso —dijo Ren, dándole un pequeño empujón para alejarlo de la casa—. Shindong y Nari estarán aquí pronto. Despeja tu 

cabeza y procésalo todo antes de que Nari llegue hasta su bebé, tú.

—Buen punto —rio CAP entre dientes mientras le sonreía a Ren—. Estoy muy feliz de que Baekho y tú os 

hayáis encontrado el uno al otro. Eres un compañero maravilloso para él.

—Él cuida de mí —respondió Ren con un guiño, y luego se dirigió hacia la casa.

CAP se dirigió a los campos, de forma deliberada no miró a la casa donde se sentía atrapado. Mientras caminaba 
alrededor y se empapaba del hermoso paisaje, empezó a relajarse. Sabía que no había manera de que pudiera hacer frente a la idea de liderar a todos los vampiros de Europa 
del Este, por lo que se enfocó en lo que Jacob le había dicho.
Se sentía tan bloqueado por todo. Había pasado toda su vida preguntándose por qué sus padres no lo habían querido, y ahora encontraba que se habían sacrificado para salvarlo. Eso era suficiente para fundir su cerebro. Se abrió camino a través de este nuevo descubrimiento, mientras caminaba durante mucho tiempo. Una parte de él estaba 
muy contento de saber que había sido amado, y otra parte estaba dolida por la familia que podría haber tenido, pero que le fue arrebatada.
Y eso lo llevó a sus compañeros. Ellos querían ser su familia y lo amaban. Pero no tenía ni puta idea de cómo ser 
una familia. ¿Qué sabía acerca de las relaciones amorosas? Como si los poderes le estuvieran dando una señal, Shindong y Nari se detuvieron a un lado de la carretera, tocando el claxon para llamar su atención. Y CAP se dio cuenta de que tenía un ejemplo exacto de cómo debían amarse los compañeros unos a otros.

—CAP, ¿qué estás haciendo aquí? —preguntó Nari mientras saltaba del asiento del pasajero y corría hacia él—. ¿Qué pasó? ¿Estás bien?


—Estoy mejor ahora —respondió CAP mientras la abrazaba con fuerza—. Gracias por venir.


—CAP, eres de la familia, por supuesto que vendríamos —respondió con suavidad, poniéndose de 

puntillas para besarle la mejilla. Bueno, no lo habría conseguido sola, pero CAP sabía lo que quería y se había inclinado hacia abajo. Kim Nari  era una mujer feroz, a pesar de su engañosa estatura—. Puede que no seas de nuestra sangre, pero siempre has sido un hijo en nuestros 
corazones.

—¿Cómo lo llevas? —preguntó suavemente Shindong acercándose—. TOP le contó todo a Nari, y ella me puso al tanto.


—Es demasiado —susurró CAP mientras sentía las lágrimas otra vez—. Tengo compañeros, y ahí hay 

problemas con mi tamaño, son tan pequeños… Y entonces estoy tratando de solucionar eso, cuando me entero de que soy una especie de Rey, y que mis padres murieron luchando para darme la oportunidad de escapar. Quiero decir, ¿cómo proceso todo eso?

—Vamos a averiguarlo, hijo —respondió Shindong mientras sostenía a CAP en un abrazo—. Iremos paso a

paso, ¿de acuerdo? Eso es lo que vamos a hacer, avanzar de paso en paso.

—¿Cómo? Hay tantas cosas, que tengo problemas para saber por dónde empezar —admitió CAP mientras 

abrazaba al único padre que jamás había tenido realmente— Y tienen tantas preguntas para mí. Y el Consejo me quería en Grecia ayer, para que gobernara. No puedo hacer eso, 
Shindong.

—Hey, no te vayas a poner histérico ahora —dijo Nari con firmeza mientras ponía su brazo en el de CAP—. En primer lugar, vamos a la casa y conozcamos a esta familia. Me muero por ver a los hombres que te ha dado el destino.


—Pero ellos quieren respuestas —dijo CAP, sacudiendo la cabeza—. Cuando estoy allí, es como si las paredes se cerraran sobre mí.


—Eso fue antes de que yo estuviera aquí. —Nari sonrió brillantemente y CAP se dirigió hacia el coche—. 

Ahora estoy aquí, y tú sabes que nunca permitiría que nadie te hiciera daño o te forzara, ¿no?

—Sí, lo sé —respondió CAP deteniéndose junto al coche—. Eres la madre que nunca tuve. Quiero decir, que nunca supe que tenía o...


—CAP, para —susurró ella, interrumpiéndolo—. No vamos a tratar con nada de eso todavía, ¿de acuerdo? En este momento, me vas a presentar a tus compañeros y a su 

familia. Eso es una sola cosa. Después de eso, pasaremos a la siguiente. Puedes manejar esto, ¿verdad?

—Puedo hacerlo —respondió, tomando una respiración 

profunda—. Quiero que conozcas a Niel y Ricky. Son muy hermosos y llenos de vida, Nari. No sé cómo dejarlos entrar o ser un buen compañero.

—No vamos a preocuparnos por eso todavía —dijo Nari con firmeza mientras ponía su mano sobre la boca de CAP—. Shindong y yo sólo vamos a su conocerlos.


—Sabía que todo estaría bien una vez que estuvierais aquí —dijo CAP con una risita, la mano aún en su boca.


—Por supuesto que sí, todo lo que necesitabas es a gente de confianza para ayudarte. —Nari le sonrió mientras él sostenía la puerta del coche abierta para que ella entrara 

en el asiento trasero. Nari se acercó por su espalda y le tomó de la mano durante unos minutos hasta que se 
detuvieron en el camino de entrada. Salieron del coche y al instante Nari estaba allí rodeándolo con su brazo.

—Gracias —dijo suavemente mientras la miraba.


—Gracias por confiar en nosotros para ayudarte y hacer que nuestros chicos nos llamaran —respondió ella con un guiño. CAP se volvió hacia la casa y todas las personas de pie en el porche se quedaron inmóviles. Nari debió sentir su aprehensión, ya que frotó sus manos por su brazo—. Nosotros sólo vamos a conocer a tus compañeros, ¿verdad?


—Correcto —respondió, forzándose a poner un pie delante del otro—. ¿No podemos simplemente quedarnos 

aquí? Dentro me siento atrapado.

—Heechul —gritó Nari mientras le daba un guiño a CAP—. ¿Tienes un porche en la parte de atrás, donde todo el mundo pueda hablar y estar al aire libre?


—Por supuesto —sonrió Heechul pillándolo, antes de girarse hacia los demás—. Muy bien, muchachos, todo el mundo que de la vuelta y vaya atrás.

CAP empezó a relajarse cuando Nari le llevó alrededor de la casa, Shindong a su derecha. Heechul estaba en el borde del porche trasero en las escaleras, y les sonreía. 
Siguió recordándose a sí mismo que todo lo que iba a hacer era presentar a todo el mundo.

—Bienvenido de nuevo, muchacho —le susurró Heechul y lo besó en la mejilla antes de volverse a abrazar a Nari—. Me alegro de conocer a la madre de estos muchachos tan 

educados.

—Es bueno saber que se han estado comportando. —Nari se rio y todo el mundo la saludó, CAP parado en los 

escalones—. Ahora, quienes son los niños afortunados que se han acoplado con nuestro CAP?

—Esos somos nosotros, señora —dijo Niel mientras daba un paso hacia delante con Ricky, sus ojos nunca 

dejaron a CAP.

—Tenías razón, CAP, son muy guapos —dijo Nari antes de abrazarlos y susurrarles algo al oído. No estaba 

seguro de querer saberlo en ese momento, pero lo que ella les había dicho, hizo que ambos sonrieran y se relajaran.

—Hemos llamado a nuestro Consejo —comenzó a decir KangIn, pero Nari lo interrumpió.


—No estamos hablando de eso todavía —Nari le informó con firmeza—. Estamos haciendo las presentaciones y conociendo a los compañeros de nuestro hijo.


—Sí, ella es la versión americana de nuestro compañero. —Se rio entre dientes Leeteuk dándole un codazo a su hermano mellizo.


—Puedo verlo —respondió KangIn mientras le sonreía a Nari. Luego se volvió al resto del grupo—. A ver, como no estáis involucrados en esto, es mejor que nos dejéis, muchachos.


—¿Pueden quedarse Niel y Ricky? —preguntó CAP, porque no quería que sus compañeros se quedaran fuera de 

la conversación que les afectaba.

—¿Nos quieres aquí? —Niel respondió, sus cejas se alzaron hasta la línea de su cabello. Sin un pensamiento en su cabeza, CAP se movió y envolvió sus brazos alrededor de ellos.


—Lo siento —susurró, abrazándolos con fuerza—. Sí, quiero que estéis aquí conmigo, aunque no sé si puedo 

daros lo que necesitáis.

—Nada de eso, CAP —dijo Nari suavemente, pero al mismo tiempo con firmeza —. Nos hemos reunido todos, y de momento sólo vamos a hablar acerca de tu paseo, ¿de 

acuerdo?

—Sí, Nari —CAP rio sintiendo que su corazón se ralentizaba. Sus compañeros lo llevaron a uno de los 

asientos que había en el porche y se sentaron cada uno a un lado de él. CAP sintió que su ritmo cardíaco se aceleraba cuando miró a su alrededor y vi que todos lo miraban fijamente.

—Oye, céntrate en mí, hijo —dijo Shindong en voz baja mientras  ponía una silla cerca de ellos—. Aquí nadie te está juzgando ni quiere nada de ti. Queremos ayudarte, CAP.


—Sí, Shindong está en lo cierto. —Heechul sonrió mientras se sentaba entre sus compañeros. CAP asintió, 

respiró profundamente y miró a su alrededor. Baekho, Ren, TOP, Jiyong, MyungSoo, y SungJong estaban allí, y eran sus amigos. HyunSeong y sus compañeros, y el resto de los mellizos 
habían vuelto a entrar.

—Ahora, ¿en qué pensaste mientras caminabas? —le preguntó Nari mientras se sentaba en el regazo de 

Shindong.

—En que me sentía en conflicto —respondió lentamente, sus ojos danzando alrededor hasta que Nari lo 

saludó con la mano. CAP se centró en ella mientras le indicaba que solo le prestara atención a ella. Tomando 
profundas respiraciones, apretó las manos de sus compañeros y habló con Nari—. Toda mi vida, pensé que 
mi familia no me quería y por eso me habían dejado en el orfanato. Y ahora sé que no es cierto, pero no estoy seguro de qué hacer con esa información.

—Estás feliz de saber que te querían, pero triste porque tus padres están muertos, mientras que antes, era algo que no sabías —dijo Nari, más como una afirmación que como una pregunta.


—Sí, así es como me siento —respondió, mirando hacia abajo a sus manos en su regazo que se cada aferraban a las de sus compañeros—. ¿Está mal hacer duelo por la familia 

que podría haber tenido? Siento la pérdida, pero ni siquiera los conocía.

—¿Me permites? —le preguntó Ren a Nari, que miró a CAP buscando su aprobación. Asintió, sabiendo que 

Ren podría ser capaz de ayudarlo—. Me hablaste de algunas de tus pesadillas, CAP. Recuerdo una en la que tus padres finalmente llegaron a rescatarte de las monjas, pero 
luego terminaron haciendo lo mismo, ya que pensaban que eras el diablo.

—Si —le susurró CAP, y sus ojos empezaron a empañarse de lágrimas. No podía creer lo jodidas que 

estaban sus emociones desparramándose por todo el lugar. 
¿Por qué no terminaba de ponerlas bajo control?

—Estás llorando porque ahora sabes que si tus padres hubieran estado vivos, nunca hubieran dejado que eso 

sucediera —dijo Ren con suavidad, y CAP vio a Nari asentir—. Probablemente estabas enojado con ellos por tu infancia, hasta que te enteraste que no fue culpa suya, que 
dieron su vida para mantenerte a salvo, por lo que tus emociones se están descontrolando dentro de ti.

—Sí, más o menos lo resume todo. —CAP rio mientras qse limpiaba los ojos con el antebrazo—. Pero entonces 

estaba pensando en la oportunidad que tengo ahora de tener una familia con mis compañeros. Y me quedé 
pensando qué diablos sabía yo de ser miembro de una familia, o de acoplamientos.

—CAP —susurró Nari, pero siguió hablando, mirándola fijamente.


—Y como si me hubieran dado una bofetada, Shindong y tú os detuvisteis —concluyó, sonriendo—. Me di cuenta que sí sé lo que es ser parte de una familia y he sido testigo de lo que es estar acoplado. Pero entonces pensé que tal vez algo fallaba en mi interior. Estoy tan asustado de dañar a Niel y a Ricky, y ni siquiera estoy hablando físicamente. 

Pero Shindong y tú estáis juntos con tanta facilidad, que me pregunto si yo estoy roto.

CAP se sorprendió cuando Nari miró a Shindong y se echó a reír histéricamente. Entonces se dio cuenta de que todo el mundo, además de sus compañeros, también estaba

riendo.

—No estás roto, hijo. —Shindong se rio entre dientes mientras trataba de controlar su risa y abrazaba a Nari—. 

Encontrar a tu pareja no significa que todo se coloque en su lugar.

—Eres un maravilloso, cariñoso y divertido hombre, CAP —dijo Nari mientras se deslizaba de las rodillas de Shindong y se acercaba a él, sosteniendo la cara de CAP en 

sus manos—. Pero eres un estúpido, mi querido muchacho.

—Esa es una buena manera de decirlo. —Se rio MyungSoo, 

y SungJong le dio un codazo en las costillas—. Todos nosotros 
hemos tenido que trabajar en nuestras relaciones, CAP. No 
hay un interruptor que accionar cuando conoces a tu pareja,que haga que todo se coloque. SungJong y yo tuvimos problemas que trabajar, como lo hace todo el mundo.

—Lo que estamos diciendo, es que lo que estás sintiendo es completamente normal. —Nari le sonrió antes 

de besarlo en la frente—. Yo hice pasar a Shindong un infierno cuando nos conocimos.

—Yo pensé que Ren era una mujer, y tú estabas allí cuando pasó, CAP. —Baekho se rio cuando Nari se sentó 

en el regazo de Shindong.

—Jiyong era mitad humano, y pensé que mientras dormía me podía mover en sueños y aplastarlo —dijo 

Top.

—Tú acaparas la cama. —Jiyong se rio y apretó los labios para un beso. TOP le devolvió el beso a su compañero mientras le apretaba el culo.


—Sí, y mis compañeros, no querían compartirme —dijo Heechul, asintiendo en acuerdo con las historias—. Alguien pensó que solo era suyo.


—Eres demasiado lindo para no desearte solo para mí, muchacho—dijo Leeteuk con una sonrisa mientras besaba la mejilla de Heechul—. Pero todos ellos están en lo cierto, CAP. Mis muchachos están asustados de hacerte daño.


—¿En serio? —exclamó CAP, mirando de Niel a Ricky y luego de vuelta otra vez.


—Por supuesto —dijo Niel acariciando la mejilla de CAP—. Mira todo lo que ya has pasado. No sabemos cómo ayudarte con nada de esto. No eres el único que está asustado, CAP.


—No lo sabía —susurró CAP, mientras sus dos compañeros se subieron a su regazo y lo abrazaron. Se sentía en paz con ellos en sus brazos, no quería dejarlos ir jamás.


—¿Ahora te sientes mejor? —preguntó Niel, y CAP asintió—. ¿Ya tienes un par de cosas fuera de tu pecho?


—¿Qué viene ahora? —preguntó en voz alta tragándose el nudo en la garganta ante la idea de hablar de Grecia.


—A continuación, vete a jugar con tus compañeros —respondió Nari con suavidad, rodando los ojos cuando 

algunas personas se rieron—. No lo quise decir así.

—Sí, mi chica sucia —dijo Shindong con un acento grueso.


—Oh, ¿vas a hablar irlandés para mí? —Nari se rio y lo besó antes de volverse hacia CAP—. Ve a pasar algún tiempo con tus compañeros y conócelos. Id a caminar y hablar, CAP. Shindong y yo vamos a hablar con sus padres y ponernos al día, ¿de acuerdo?


—Puedo hacer eso —sonrió ampliamente bajando a sus 

compañeros de su regazo y poniéndose todos de pie.

—Puedo necesitar algo primero —dijo Niel, besando la mano de CAP antes de soltarla y correr hacia la casa. CAP 

se preguntó qué necesitaba su compañero para ir a caminar, 
pero compartió una mirada con Nari y sintió que sus mejillas se calentaban con la comprensión. Para ser 
honestos, CAP estaba agradecido de que su compañero pensara en el futuro.

CONTINUARA.....



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