CAPITULO 5
Niel metió un pequeño tuvo de lubricante en su bolsillo antes de regresar de nuevo con su hermano y su compañero. Habían decidido asegurarse de estar preparados para CAP. Con todo lo que estaba sucediendo, su compañero necesitaba algún tipo de distracción. Saludó a
todos los que estaban en el porche mientras pasaba por delante de ellos para reunirse con CAP y Ricky, que ya
estaban a unos cien metros de distancia.
—Creo que sé lo que lo que has ido a buscar —le susurró CAP al oído mientras lo abrazaba y lo levantaba en sus grandes brazos—. Y me tienes más duro que las rocas, bebé.
—No trataba de presuponer las cosas —jadeó Niel, tratando de mantener el control después de escuchar a CAP decir que estaba duro—, pero me pareció más inteligente no salir de casa sin él.
—Sucio, compañero de mente sucia —se rio CAP, y comenzó a caminar hacia el establo, Niel todavía envuelto
alrededor de él—. ¿Qué más has estado pensando, Niel?
—Ricky y yo llevamos puestos tapones anales para que nuestros culos estén estirados para ti —respondió Niel
lamiéndole el cuello. Su compañero quedó sin aliento y se tambaleó cuando las palabras de Niel lo calentaron—. Nos pusimos los más grandes, compañero. Eso significa que nuestros agujeros están preparados para ser follados.
—Joder, Niel —gimió CAP, cuando llegaron a un lateral de la granja, fuera de la vista de todos los demás.
Antes de que pudiera decir nada más, CAP lo apretó contra el granero y metió su lengua en la boca de Niel. Cuando CAP se separó, estaban realmente calientes—. Júrame que
si alguna vez soy demasiado duro, me lo dirás. Me moriría si alguna vez os hago daño.
—Lo juro —jadeó Niel, pero cuando iba a tirar de la cabeza de CAP hacia abajo, su compañero ya se había
vuelto para mirar a su hermano.
—También te lo prometo, CAP —juró Ricky mientras se movía para abrazar a CAP por detrás—. Nos comprometemos a ser honestos contigo, incluso si es algo que no nos guste.
—Gracias, muchas gracias. —CAP suspiró mientras apoyaba la frente contra la de Niel y sostenía a Ricky
pegado a él.
—A ti también podría no gustarte todo lo que nosotros hagamos, CAP —susurró Niel contra los labios de su
pareja—, por lo que todos necesitamos comunicarnos y
decir si hay algo que no queremos, ¿de acuerdo?
—Está bien, bebé —respondió CAP, y volvió a besarlo. Niel se sentía como si todo su cuerpo estuviera
quemándose de la necesidad. Empezó a tirar de su camisa, deseando sentir el pecho desnudo de CAP contra el suyo—. Impaciente, ¿verdad?
—Fóllame —exclamó Niel cuando lo logró—. Desde que probé tu sabor esta mañana, he estado deseando más,
mucho más.
—Bueno, no puedo dejar a mi compañero con sus necesidades insatisfechas. —CAP ronroneó mientras lamía la mandíbula de Niel. Su polla se puso tan dura con el
toque que Niel, que se sintió como un adolescente a punto de correrse en los pantalones.
—Yo no estoy recibiendo nada —dijo Ricky detrás de CAPap. Niel gimió cuando se dio cuenta que no podía
acaparar toda la atención de ese momento.
—Tenemos el resto de nuestras vidas, compañero —le susurró CAP al oído como si hubiera adivinado la angustia
de Niel. Dejó que Niel se deslizara sobre su cuerpo antes de girarse hacia Ricky y hacerle un puchero con sus labios. Ahora que su compañero estaba distraído, Niel no iba a dejar que se le escapara esta oportunidad. Alcanzando alrededor de CAP, abrió sus pantalones vaqueros—. Sucio,
pequeño y sucio compañero.
—Solo estoy ayudando. —Niel se rio entre dientes mientras bajaba los pantalones vaqueros de CAP por sus
caderas. Gimió cuando consiguió por primera vez una buena mirada de los globos musculares del culo de CAP.
Inclinándose hacia delante, pasó la lengua por ellos mientras los masajeaba en sus manos. Todo el cuerpo de CAP se estremeció bajo su contacto, y Niel se sintió como
un Dios por conseguir esa reacción del magnífico guerrero.
—Dulce infierno, bebé —CAP gruñó cuando Ricky y el cayeron sobre sus rodillas. Niel sacó el bote de su bolsillo
mientras su compañero se inclinaba hacia delante y rodeaba a Ricky con su cuerpo. Vertió un poco en sus dedos y los frotó sobre el pequeño agujero rosa de CAP. Su compañero
gimió y trató de extender más las piernas, pero se vio obstaculizado por los pantalones vaqueros que todavía
estaban en sus muslos—. ¡La ropa fuera, ahora!
—Me estaba muriendo por escuchar esas palabras —ronroneó Ricky mientras todo el mundo se movía para desnudarse lo más rápidamente posible. Antes de que Niel
consiguiera sacarse sus pantalones vaqueros y zapatillas de deporte, sintió una lengua rastreando la parte posterior de sus hombros.
—Sagrado infierno, compañero —exclamó Niel cuando toda la sangre salió corriendo de su cerebro. De
alguna manera terminó de desnudarse mientras se apoyaba
contra CAP con el culo en la hierba—. ¿Puedo ser el primero, Ricky?
—Sí, tu primero, mientras yo follo su culo —se rio Ricky entre dientes, sabiendo muy bien que de ellos dos,
era a Niel a quien más le gustaba estar en la parte inferior.
—¿Qué estáis tramando? —preguntó CAP mientras movía a Niel a su regazo y arrastraba a Ricky delante de
él—. ¿Tengo algo que decir sobre cómo va a ir esto?
—No —se rieron, y atacaron a su compañero y lo empujaron hacia atrás sobre la hierba.
—Entonces está bien —gimió CAP, ya cada uno estaba pegado a uno de sus pezones—. Es posible que necesitemos
pasar por alto alguno de los juegos previos, porque siento que ya estoy a punto de estallar.
—Oh, no, te correrás en mi culo —silbó Niel mientras rodaba sobre su espalda. CAP lo siguió y él movió sus
piernas para darle cabida al gran tamaño de su compañero.
Bajó a CAP para otro beso mientras este alcanzaba y jugaba con el tapón en su culo.
—Me encanta que estés preparado para mí de esta manera —gimió CAP contra sus labios, y entonces su
cuerpo se estremeció y jadeó. Niel echó un vistazo sobre el hombro de CAP, y vio a su hermano preparándole—. Nadie ha jugado nunca con mi culo.
—Dulce infierno, ¿seré el primero en estar dentro de ti? —preguntó Ricky con un gemido.
—Sólo he estado con algunas mujeres. —CAP se encogió de hombros mientras seguía torturando a Niel,
jugando con el tapón.
—Date prisa, hermano —exclamó Niel, agarrándose de los gruesos bíceps de CAP mientras lo miraba fijamente a los ojos—. Necesito que me llenes ya.
—Dame más, mi amor —le rogó CAP, moviendo sus caderas de manera que estuviera más disponible para la
preparación de Ricky—. Oh mierda, nunca pensé que sería tan bueno.
—Y solo son los dedos —rio Ricky—. Solo espera.
—Joder —exclamó CAP, y Niel vio que su hermano había usado su otra mano para acariciar y lubricar la enorme polla de CAP. Sintió que la emoción lo arrasaba, ya que la polla de su compañero pronto estaría dentro de él y finalmente lo reclamaría.
—¿Me vas a morder, compañero? —Niel ronroneó mientras pasaba las manos por los brazos y los hombros de CAP—. Quiero que hundas tus colmillos en mí mientras empujas ese gran pedazo de carne dentro de mi culo.
—Sucio, sucio compañero —jadeó CAP mientras sacaba el tapón de Niel lentamente. Niel se volvió loco,
echando la cabeza hacia atrás y gritando cuando el juguete
pasó a través de su próstata—. Oh, a mi bebé le gusta jugar con juguetes, ¿verdad?
—Sí —susurró Niel, cuando su agujero se quedó vacío—. Por favor, compañero, fóllame. Te necesito tan
jodidamente mal.
—Si insistes —dijo CAP mientras empujaba las piernas del hombre contra su pecho. Niel observó como
CAP alineaba su polla y empezaba a empujar en él.
—Dulce Madre de la Misericordia —gimió Niel cuando su culo se llenó más que nunca—. Más, CAP, quiero más de ti.
—¿No te hago daño? —preguntó CAP, su rostro contenido—. No quiero ir demasiado rápido.
—No, estoy preparado para ti. —Niel jadeó mientras envolvía sus piernas alrededor de las caderas de CAP y
tiraba de su compañero hacia él. Ambos gimieron cuando CAP por fin recorrió todo el camino dentro de él—. Joder estoy tan lleno, es increíble, compañero.
—Mi turno —gruñó Ricky detrás de CAP.
—Respira, CAP —dijo Niel dulcemente mientras le pasaba las manos por el pecho, sabiendo que la primera vez
podía ser dolorosa—. La quemazón pasará tan pronto como lo aceptes y empieces a moverse.
—Me gusta la quemazón. —CAP jadeó mientras miraba de nuevo a Ricky—. Dame más, mi amor.
—Sí —siseó Ricky mientras se empujaba hacia adelante, y Niel quedó sin aliento cuando CAP entró aún más profundo en él. Cuando comenzaron a moverse lentamente, bajó las piernas para no darle sin querer una patada a su hermano en la cara.
—Oh, joder, oh joder —gritaba CAP dejando que Ricky tomara la iniciativa—. Creo que me va a encantar estar en medio.
—Bien —se rio entre dientes Niel mientras señalaba a su hermano—. Porque siempre que tenemos un tampón, no pensamos en otras cosas.
—Gracias a Dios por eso —CAP ronroneó bajando la cabeza y pasando la lengua por los labios de Niel. Este le mordió el labio inferior mientras apretaba sus pezones, y
eso desbordó a su gran compañero, que gruñó y comenzó a empujarse duramente en Niel—. Necesito más, joder, tengo que ir más rápido.
—Hazlo —dijeron Niel y Ricky, ambos necesitaban lo mismo.
—Oh, infiernos, esto es mucho mejor que estar con mujeres —gimió cuando Ricky y él se movieron más duramente.
—Eso será porque eres gay, compañero. —Niel jadeó mientras se sostenía de los hombros de CAP.
—Es bueno saberlo —gruñó CAP sosteniendo las caderas de Niel apretadamente. Sintiendo que su
compañero se acercaba, Niel ladeó la cabeza, dejando al descubierto su cuello—. ¿Estás seguro, bebé?
—Sí, muérdeme, por favor —rogó Niel con ganas de completar el apareamiento—. Te necesito en mí en todos los sentidos, CAP.
—Te voy a amar para siempre, Niel —susurró CAP inclinándose y pasando la lengua por su cuello, moviendo
sus manos bajo sus hombros. Niel sintió un escalofrío pasar por él ante las palabras de su gran guerrero—. Pase lo que pase, nunca te dejaré ir, bebé.
—Yo tampoco, compañero —dijo Niel antes de gritar al sentir los colmillos de CAP perforar su piel. Su polla
explotó, disparando su semen en el espacio entre sus cuerpos. Cada trago que CAP tomaba de alguna manera
estaba conectado directamente con cada movimiento de su orgasmo. Niel sobrevolaba, sujetando a su compañero mientras hacía ruiditos debido al intenso placer que el
hombre sentía.
De repente, CAP empujó sus colmillos más profundamente y su polla comenzó a golpear el punto dulce
de Niel. El segundo clímax de Niel lo golpeó como un tren de carga, y gritó. Nunca había pensado que fuera posible tener orgasmos múltiples, pero allí estaba, disfrutándolos.
CAP levantó la cabeza y rugió su liberación, empujando duro en Niel, quien vio luces estallando detrás
de sus ojos mientras su compañero lo follaba más fuerte y rápido, llevando su orgasmo a extremos inimaginables. Y entonces la oscuridad nadó por encima de él cuando se desmayó.
—¡Más fuerte, mi amor! —rogó CAP, deseando que su felicidad continuara. Todavía estaba corriéndose cuando vio que Niel giraba sus ojos y se desmayaba. Si no hubiera estado montando su propio orgasmo, podría haberse reído de la sonrisa tranquila que había en el rostro de su bebé—.
Oh, Dios mío, Ricky, se siente increíble.
—Tu culo es como un vicio —gimió Ricky antes de darse rienda suelta, empujándose con más fuerza contra
CAP. Gimió ante las sensaciones de su compañero llenándolo con su esencia. Era el paraíso, y no podía esperar
para devolvérselo. Pasaron varios momentos, mientras Ricky montaba su orgasmo antes de derrumbarse en la parte superior de CAP—. Gracias, compañero.
—¿Por qué, cariño? —preguntó CAP, mientras sostenía a Ricky en su espalda para que su compañero no
se cayera. Bajó a Ricky a la hierba mientras salía suavemente de Niel.
—Por darte a nosotros por completo, por permitirme ser el primero en follarte. —Ricky jadeó mientras se
quedaba mirando a CAP—. Por prometer amar a mi hermano para siempre.
—Te prometo lo mismo, Ricky —dijo CAP con suavidad, sintiendo lástima de habérselo jurado solamente
a Niel—. Sólo quería esperar hasta que te reclamara para decírtelo. ¿Estás enfadado?
—No, en absoluto —respondió Ricky mientras le besaba la palma de la mano—. Sabía que lo harías, sólo
quería que supieras que me calienta el corazón saber que siempre amarás a mi hermano. Eres nuestro compañero, y quiero que ambos seamos felices contigo.
—Espero que siempre lo seáis —respondió CAP inclinándose y besando a Niel. Podrían ser hermanor, pero seguro como el infierno que no besaban de la
misma forma. CAP amaba como besaban, sintiendo como si él fuera el único hombre en el mundo para ellos.
—Es mejor que volvamos —dijo Ricky cuando se separaron—. Se supone que solo estamos dando un paseo.
—Un largo paseo. —CAP se rio entre dientes, y besó a su dulce compañero otra vez. Luego usó la camisa de Niel
para limpiarse él y a Niel, antes de entregársela a Ricky.
Miró como su compañero se limpiaba, y sintió que su propia polla tomaba nota. Wow, dos días con sus compañeros y se estaba convirtiendo en un perro caliente. El pensamiento
tenía a CAP sonriendo mientras vestía a Niel, que todavía estaba fuera.
—¿Que estás pensando? —preguntó Ricky, con la cabeza inclinada mientras se ponía los pantalones.
—Que me estaba poniendo duro mientras veía como te limpiabas —respondió CAP, ruborizándose, pero deseando ser siempre honesto—. Estaba pensando en que solo llevo
acoplado durante dos días y ya tengo un apetito sin fin por mis compañeros.
—Eso es una buena cosa —se rio Ricky observando con lujuria a CAP mientras este se vestía—. Porque estoy seguro que nunca hemos sentido lo mismo hasta que te hemos encontrado.
—Me alegro —se rio CAP mientras levantaba en sus brazos a Niel antes de inclinarse hacia Ricky y besarlo
otra vez—. Gracias por hacer que mi primera vez fuera tan perfecta, Ricky.
—¿En serio? —susurró mientras sus ojos se agrandaban—. ¿Crees que fue perfecta?
—Sí, fue todo lo que había esperado de mi compañero, o compañeros ahora —dijo sonriendo como un idiota.
Estaba completamente lleno de amor y alegría por haberlos encontrado y estar junto a alguien a quienes pudiera darles todo lo que tenía, sin que lo volvieran en su contra.
—Sólo para que conste —respondió Ricky en un murmullo mientras miraba a sus pies—. Si esto es lo que les hiciste a esas muchachas, nunca las trataste como a putas, CAP.
—Estaba pensando en lo maravilloso que era estar con unos compañeros que quieren que les de todo lo que tengo —dijo CAP cuando sintió su corazón dolorido—. Estoy muy
feliz de haberos encontrado, y no es sólo por el sexo.
—Sé lo que quieres decir —se rio Ricky, dándole un guiño mientras se dirigían a la casa—. Pero el sexo es
increíble, ¿verdad?
—Oh sí —gruñó, y le mordió el hombro a su pareja.
Ricky se reía mientras caminaban, sonriéndose uno al otro.
—¿Cómo ha ido vuestro paseo? —resopló Heechul, señalando a su hijo desmayado en los brazos de CAP.
—Lo reclamé —tartamudeó CAP, sintiendo que sus mejillas se calentaban ante la mirada de complicidad de su suegro.
—Niel estaba en la parte inferior del sándwich. —Ricky se rio mientras corría escaleras arriba.
—¡Ricky! —exclamó CAP, con ganas de castigar a su compañero.
—Por favor, he visto a CAP desnudo —Baekho arrastró las palabras sonriendo con picardía—. Es más como el periscopio de un submarino, que un sándwich.
—¡Baekho! —CAP, Heechul, Nari, y Ren, el compañero de Baekho, se sostenían el pecho de la risa.
Ricky asintió mientras Heechul y Nari se tapaban los oídos.
—¿En serio? —Key, uno de los hermanos de Niel y Ricky, ronroneó mientras miraba a CAP como un filete.
—Nosotros no compartimos —gruñó Ricky, poniéndose delante de su compañero. CAP se quedó
boquiabierto ante la reacción de su pequeño amor—. Encuentra tu propio compañero.
—Nos encantaría —gruñó Taemin antes de que ambos mellizos corrieran hacia la casa.
—¡Joder! —juró Ricky pasándose los dedos por el pelo. Se volvió para mirar a hee y suspiró—. No quería
que sonara así, mamá.
—Lo sé, muchacho —dijo, se levantó y lo besó en la mejilla—. La espera de un compañero puede ser dolorosa,
como bien sabes.
—Lo sé —respondió Ricky mientras miraba por encima de su hombro a CAP, y Heechul entraba en la casa.
CAP no podía dejar de sentirse confundido por la triste mirada en los ojos de su compañero. Quería abrazar a Ricky, pero aún tenía en sus brazos a Niel—. Taemin y Key tienen seiscientos cuarenta y tres años. Llevan esperando a su compañero mucho tiempo.
—¿Cuántos años tenéis Niel y tú? —preguntó CAP, tropezando con sus palabras debido a la vergüenza de no
haberlo preguntado todavía.
—Un poquito más viejos que tu, compañero. —Rickyse rio inclinándose y besándolo, ya que CAP seguía de pie en la parte inferior de las escaleras, quedando a la misma
altura que él—. ¿Tienes problemas con los hombres mayores?
—En realidad no —respondió CAP mientras miraba a sus compañeros. Ricky y Niel parecían dos jóvenes
sueños húmedos, pero por otra parte, CAP sabía que él parecía tener treinta años en lugar de cincuenta y tres.
—Cuatrocientos cincuenta y nueve del mes pasado —dijo Ricky en voz baja mientras buscaba los ojos de CAP.
—Bueno, supongo que tendré que ceder ante ti a menudo. —CAP se echó a reír al ver a Ricky levantar una
ceja—. Pienso que habrás aprendido una o dos cosas después de todos esos siglos.
—¿No te molesta? —preguntó Ricky con ojos suplicantes, esperando que el hombre dijera que no.
—No, en lo más mínimo —respondió CAP inclinándose y besando a su compañero.
—Mi turno —dijo Niel, despertando en sus brazos—. Quiero mi beso mañanero.
—Ya ha pasado hasta la hora del almuerzo. —CAP se rio, pero se inclinó y besó a su bebé—. Tal vez debería comerte como almuerzo.
—CAP —Nari se rio sintiendo su cara calentarse—. ¡Estimado señor, muchacho! ¿Qué le han hecho estos
irlandeses a mi dulce e inocente CAP?
—Sí, ese es el verdadero CAP, madre —se rio TOP chocando sus puños con Baekho—. Es bueno ver al listillo de
vuelta, amigo. Echábamos de meno tu lado fiero.
—De hecho, me siento más como yo —respondió CAP con una inclinación de cabeza. Se trasladó al banco en el
que se había sentado antes, sosteniendo a Niel con él
mientras su otro compañero fue a sentarse junto a ellos—. ¿Te gusta estar en mi regazo, bebé?
—Me gusta cuando me llamas bebé —dijo Niel en voz baja, sus mejillas rojo brillante. CAP no quería que se
sintiera avergonzado y se aseguró de que Niel notara lo duro que lo habían puesto sus palabras—. Me alegra que te guste y te haga esto.
—¿Qué te gusta? —preguntó Heechul, que salía de la casa con una enorme bandeja de sándwiches.
—¡Nada! —contestaron Niel, Ricky, y CAP antes de estallar en carcajadas.
—Me alegro de no perdernos la diversión —dijo Shindong saliendo con Leeteuk y KangIn, todos
transportando más alimentos y bebidas—. Mientras comemos, es hora de que abordemos el siguiente tema.
—Puedo hacerlo —respondió CAP con una inclinación mientras le sonreía a Ricky, cuando este le pasó el brazo
sobre los hombros—. Podemos hacerlo.
—Sí, podemos hacerlo muy bien, compañero —dijo Niel en voz baja mientras se inclinaba hacia atrás y
acariciaba el cuello de CAP—. Daremos un paso detrás de
otro.
—Pero, primero, tu compañero tiene hambre. CAP se rio mientras besaba a Niel. Todos comenzaron a
levantarse y a amontonar comida en sus platos. Oyó a Ricky disculparse con sus hermanos, Key y Taemin, por
su comentario y abrazarlos. Lo desecharon con la mano y
juraron que estaban felices por sus hermanos menores, pero aun así no podían dejar de sentirse celosos.
—Sé que Niel y Ricky te reclamaron antes de que supieran quien eres en realidad —dijo KangIn lentamente
entre bocado y bocado de su sándwich cuando todo el mundo se volvió a sentar y tenían sus bocas llenas—. Pero todos nosotros necesitamos discutir lo de Grecia. Sé que esto es un shock, pero realmente eres de la realeza, muchacho.
—Todo depende de ellos —dijo CAP con un encogimiento de hombros—. No me importa si soy ‘El Gran Premio’, como mi amigo Baekho me llamó.
—Baekho —Shindong y Nari, lo amonestaron, y CAP le sacó la lengua a su amigo, devolviéndole el golpe, después de todo. Nari se dirigió a él, sin ni siquiera mirarlo—Guarda esa lengua, CAP, se supone que debemos
comportarnos como adultos.
—Sí, Nari —respondió CAP mordiéndose el labio.
—Ni siquiera pienses en ello, Baekho —le ordenó Nari a su hijo, señalándolo con el dedo antes de que este pudiera hacer lo mismo—. Te lo juro, hombres con siglos de
antigüedad y se comportan como adolescentes.
—Sí, y tu solo tienes siete de ellos —se rio Heechul—. Yo tengo un par de gemelos y cuatro de mellizos Imagínate las bromas que le
han hecho a su pobre Ma, ya que la mitad del tiempo sólo podia distinguir a lis gemelos por sus marcas de nacimiento.
—Me inclino ante ti, querido —dijo Nari, dándole un guiño a Heechul—. Nunca he conocido a nadie que haya
tenido más niños que Shindong y yo, y puedo decir que lo mío es un caso aparte.
—Sí, pero sus transiciones son bastante histéricas con dos de ellos cada la vez. —KangIn rio mientras miraba específicamente a Donghae y HyukJae—. Estaban tan calientes
que corrían por ahí sin ropa y tomaban largas duchas durante horas y horas.
—Eso no es nada, comparado con Jiyong cuando Ren forzó su transición. —Se rio Baekho—. Trata de llevar a tu hermano y su compañero a su casa, mientras están
calentándose en el asiento de atrás.
—¿Nadie te ha dicho que controles tu boca cuando hay padres cerca? —preguntó Ren, dándole a su compañero un revés en la cabeza.
—Dije calentándose, no follando como conejos —respondió Baekho, sacando el labio inferior en un puchero.
Todo el mundo se echó a reír ante el patético gesto.
—He escuchado eso antes, pero no conozco toda la historia. —Heechul se volvió hacia Ren—. ¿Forzaste su
transición?
—Jiyong era mitad humano, y me di cuenta que había una manera de reactivar su transición y convertirlo en uno de nosotros. —Ren se encogió de hombros con humildad.
CAP estaba en una misión en ese momento, pero todavía lo asustaba lo que Ren era capaz de hacer.
—Pero sí, los efectos secundarios de un hombre en plena transición y a la
vez acoplado, eran um... bien.
—Yo era un perro caliente sediento de sangre. —Jiyong se rio, perdido en sus pensamientos cuando le hizo
un guiño a Ren—. Me sentí mal por TOP. Su familia dijo que parecía un muerto caliente.
—¿Cuánto comiste esa mañana? —resopló Shindong cuando TOP se ruborizó—. Creo que se bebió como veinte litros de sangre y se comió unos cuantos animales él solo.
—Entré a la cocina con Jongdae para hablar con TOP, y empecé a gritarle porque estaba bebiendo del cartón, y
entonces lo vi —continuó Nari, sacudiendo la cabeza—. Estaba tan pálido que era casi gris, y tenía decenas de marcas de mordeduras por todo el cuerpo. Eso terminó
siendo divertido después que nos diéramos cuenta de que estaría muy bien. Pero la transición de TOP fue una de las que más miedo me dio.
—¿Cómo es eso? —preguntó KangIn, y CAP se inclinó hacia adelante para escuchar. Nunca había oído hablar a
otros vampiros de sus transiciones, y estaba fascinado.
—TOP tenía la piel hipersensible después de su transición —dijo Nari cuando le tomó la mano a
Shindong—. Hemos bromeado sobre ello en el pasado, pero honestamente, pensé que íbamos a terminar perdiéndolo.
—Esa parte fue horrible. —Shindong suspiró mientras se inclinaba para besar a Nari—. Recuerdo lo mucho que tu madre lloró. No podíamos ni siquiera tocarlo, porque se ponía a gritar de dolor. Por supuesto, tampoco podía vestirse. Así que tuvimos a ese adulto, y gran guerrero, corriendo por la casa completamente desnudo, rompiendo las bolsas de sangre para abrirlas y desorganizándolo todo.
—Shindong trató de conseguir que se diera una ducha fría, pero tor atravesó el cristal rompiéndolo —dijo
Nari, continuando con la historia—. No podía abrir las bolsas de sangre sin que le doliera. Finalmente, Shindong
puso varios litros en una jarra grande y le puso una pajita. TOP estaba en la cocina desnudo y se inclinaba y bebía
trago a trago.
—Sigo pensando que las de Baekho y ZiTao fueron las mejores —Se rio entre dientes, TOP dándole un guiño a
su madre, dejando saber que conocía su dolor—. Baekho se convirtió en un cleptómano, exigiendo que todo era suyo y lo acumulaba todo en su habitación.
—Ah, ya recuerdo la de ZiTao. —MyungSoo se rio tan fuerte que se agarró un costado—. Juro que pensé que madre iba a criarlo con un biberón de sangre.
—Sí, eso fue lo mejor —dijo TOP, inclinándose para aporrear con sus puños a su hermano menor—. La garganta de ZiTao estaba tan seca debido a la sed, que no pudo
hablar durante dos días. Solamente se sentaba y se quejaba de cuando quería sangre. Ni siquiera se entendía a sí mismo, solo se sentaba allí, ponía morritos y hacía ruiditos de cachorro hasta que alguien le daba de comer.
—Sí, bueno, MyungSoo apenas podía caminar. —Se rio Baekho, entrecerrando los ojos hacia su hermano—. Las transiciones de los guerreros pueden ser mucho más duras que las de los vampiros normales. Nosotros no solo
pasamos la transición, sino que crecemos enormemente en
pocas horas. Lo admito, recuerdo que mis piernas se sentían como gelatina, pero MyungSoo estaba histérico. No pudo lograr que sus piernas lo sostuvieran durante unos días, cayéndose por todo el lugar.
—Aunque nuestros hijos no son guerreros no lo tuvimos más fácil, muchacho —dijo Leeteuk mientras
miraba a Heechul—. Los nuestros estaban especialmente calientes, con excepción de Niel y Ricky.
—Lo recuerdo —susurró Heechul mientras miraba a los compañeros de CAP con lágrimas en los ojos—. No éramos capaces de conseguir que bebieran sangre. Nos la escupían
encima. Era como si fueran niños con intolerancia a la lactosa. Eso nos asustó mucho a sus padres y a mí.
—¿Así que todo el mundo tiene una transición difícil? —preguntó CAP mientras miraba alrededor a toda la gente que se preocupaba por él, jóvenes y viejos—. Pensé que había sido sólo yo.
—Nunca he visto nada como tu transición, hijo —le susurró Shindong, mientras las lágrimas llenaban sus ojos.
CAP sacudió su cerebro y no pudo recordar haber visto nunca al fuerte Kim Shindong romperse. En realidad, lo hizo sentirse mejor en cuanto a cómo había sido su reacción
—¿Estabas allí?
—No cuando comenzó, pero si el día que fuiste traído al Complejo del Consejo —respondió Shindong mientras sus lágrimas comenzaban a caer—. En el momento en el que vi
el dolor que habías pasado y oí como te encontraron, supe que te adoptaría si fuese necesario. Estabas tan asustado, y tu cuerpo… ¡Dios mío! Llamé a Nari y la hice venir para
que pudiera entender por qué me llevaba a casa a un vampiro extraño.
—Nunca sacaste a colación tu transición, así que pensé que no querías hablar de ella con nosotros. —Nari sollozó mientras se apoyaba en el hombro de Shindong cuando él
envolvió su brazo alrededor de su esposa. CAP se quedó
mirándolos como si les hubieran salido alas—. Así que cuando hablaste de lo que las monjas te hicieron, lo
sabíamos, CAP. Dios mío, lo vimos, y hay algunas cosas que no puedo poner en palabras.
—¿Puedo preguntarte algo? —interrumpió Ren, mirándolo fijamente. CAP asintió, temiendo la
conversación que pensó que se avecinaba—. ¿Me permites
que sane tu espalda ahora que sabes lo que significan las marcas y hemos demostrado que no eres el engendro del diablo?

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