martes, 30 de octubre de 2018

AL ESTYLO PARK 2 : EL CAMINO DE CAP (MinSoo)

ULTIMO CAPITULO 


Un par de días más tarde, Niel fue capaz de escabullirse de su constante sombra después de una de sus reuniones con el jefe de los aquelarres de Polonia. Era uno de los hombres Nam, y aunque Niel entendía la necesidad de seguridad, tenía un plan que estaba supeditado a la sorpresa.

Caminó hasta la oficina de CAP mientras revisaba para asegurarse de que no había nadie alrededor. Su compañero estaba en su propia reunión, que debía terminar pronto. Niel se coló en la oficina, cerrando la puerta detrás de él y empezó a quitarse la ropa. Asegurándose de mantener todas las prendas con él, una vez que estuvo desnudo, se escondió debajo de la mesa, empujando su ropa detrás de él.




Niel había pensado en su propia fantasía y no podía esperar más para ponerla en práctica. Negó por la emoción y la anticipación mientras los segundos pasaban y permanecía sentado a la espera de su gran compañero. Pasaron unos diez minutos antes de que la puerta se abriera de nuevo y oyera a CAP hablando con Nam mientras entraban en la oficina.


—Sí, creo que la reunión fue muy bien, Nam —dijo CAP, y Niel se dio cuenta de que su compañero se acercaba a la mesa. Quiso golpearse por no haber pensado en la posibilidad de que CAP no viniera solo—. Niel está en una reunión con el jefe de los aquelarres de Polonia para encontrar un administrador para ellos. Creo que fue una idea fantástica tener corresponsales en lo que a nuestros aliados se refiere.


—Estoy de acuerdo, ahora tendremos diferentes enlaces con cada país —estuvo de acuerdo Nam cuando Niel le oyó dejarse caer en una de las sillas al otro lado del escritorio. Era algo bueno que la zona para que CAP metiera sus piernas debajo de la mesa no estuviera abierta por el otro lado, porque si no, el culo desnudo de Niel estaría asomándose—. Tus compañeros son un recurso increíble. Son lo suficientemente mayores para señalar con su experiencia y conocimiento a otros aquelarres cómo pueden manejar las cosas.


—Sí, ambos son realmente fuertes, ¿no? —CAP se rio entre dientes mientras sacaba la silla de su escritorio. Conteniendo el aliento, Niel esperaba que CAP no se volviera loco porque estuviera oyendo todo esto—. Niel es un diplomático increíble, creo que eso está claro. Y Ricky, parece ser capaz de fotografiar en su mente cada página de cada libro de la ley que lee.


—Voy a ir a buscar a Niel para ver cómo estuvo la reunión —dijo Nam. Niel cruzó los dedos por haberse quedado en este lado de la mesa.


—Suena bien, nos veremos en el almuerzo —respondió CAP, sentándose y acomodándose en su silla. Tan pronto como Niel oyó la puerta de la oficina abrirse y luego volver a cerrarse, pasó sus manos sobre las rodillas de su pareja. CAP dio un salto y se golpeó la pierna con la parte inferior del escritorio. —¿Qué coño?


—Quiero mi fantasía, compañero. —Niel ronroneó a medida que avanzaba hacia CAP cuando este echó la silla hacia atrás.


—Jesús, bebé, ¿estás desnudo debajo de mi escritorio?


—Sí, quiero que mi gran compañero me complazca mientras está trabajando —admitió Niel, sintiendo que sus mejillas se calentaban mirando a CAP—. ¿Eso te parece bien?


—¿Me veo tan estúpido como para decir que no a una oferta así? —Se rio entre dientes, se agachó y le acarició la mejilla—. Solo me sorprendiste, bebé. A partir de ahora miraré siempre debajo de mi escritorio.


—Y no encontrarás a nadie aquí abajo que no seamos Ricky o yo, y será mejor que lo hayas entendido bien, compañero. —Niel se burló, aunque vio rojo ante la idea de alguien más se ofreciera a su compañero.


—Nadie más es bienvenido aquí —dijo CAP con firmeza, inclinándose para besar a Niel—. Patearía fuera de esta casa a cualquiera que lo intentara tan rápido que no le daría tiempo ni a girar la cabeza.


—Sí, eres un buen compañero. —Niel se rio adelantándose y pasando las manos poco a poco sobre los firmes y musculosos muslos. Los ojos de CAP estaban llenos de lujuria al ver a Niel desabrocharle lentamente el botón y la cremallera de los pantalones su traje. Se quitó la chaqueta del traje él mismo, algo que habría sido un enorme esfuerzo para su pequeño compañero.


Él nunca se había puesto un traje antes de llegar a Grecia, ya que ese no era exactamente el código de vestimenta de un guerrero de combate. Niel y Ricky se habían reído como idiotas, cuando ayudaron a su compañero de gran tamaño a conseguir varios trajes. CAP había soltado varias combinaciones de palabrotas que Niel nunca había oído antes.


Pero se habían sentido especiales, porque siempre les pedía su opinión sobre los colores y estilos. Todos los trajes fueron escogidos en color carbón negro, o gris claro, que eran los que mejor le quedaban, ya que hacían que sus ojos de color lavanda brillaran y destacaran.


Niel tiró de los pantalones y de los bóxers de su compañero. CAP pilló la idea, levantando las caderas para que Niel pudiera sacarlos mientras él se quitaba la corbata. Niel pasó los dedos suavemente por la muy dura polla de CAP, mientras este se desabrochaba los botones de su camisa de vestir y se la quitaba.


—¿Puedes deslizarte un poco hacia adelante? — preguntó CAP, mirándolo vacilante, y Niel supo que no quería hacer nada que pudiera arruinar su fantasía—. No puedo ver tu maravilloso y muy desnudo cuerpo si estás tan escondido debajo de la mesa, cariño.


—Sí, puedo hacer eso. —Niel se rio mientras se arrastraba hacia adelante y entre las piernas de CAP cuando su compañero empujó la silla hacia atrás. Antes de que CAP pudiera decir algo más, o incluso sentarse más cómodamente, Niel lo pilló fuera de guardia mientras se metía la cabeza de su polla en la boca. Funcionó, porque CAP se quedó sin aliento y luego pasó los dedos por el cabello de Niel.


—Esta es la mejor sorpresa que he tenido después de una reunión. —CAP gimió mientras deslizaba más la silla y abría los muslos ampliamente para Niel—. Dios, me encanta tu dulce boca, bebé.


—Mmmm —dijo Niel como respuesta, dejándole saber que a él le encantaba envolver la boca alrededor de su polla. Pero no salió de esa manera, ya que estaba tratando de tragarse la enorme polla de 35 cm de su compañero en la medida que podía. Le encantaba el sonido que CAP hacía por el placer que le daba mientras la metía más en su boca hasta que golpeó la parte trasera de su garganta.


—Joder, bebé, eres capaz de tomarme casi entero. — CAP gimió, y Niel sabía que solo había tomado la mitad, pero su compañero estaba siendo un poco más que generoso en su valoración. Una de las cosas que Niel adorada de CAP, era lo humilde y cortés que siempre era con su vida sexual. CAP siempre se controlaba cuando le daban una mamada, nunca se forzaba en sus bocas, dejando que ellos marcaran el ritmo.


—Mi Señor MinSoo, Niel está perdido —gritó Nam irrumpiendo a través de las puertas de la oficina—¡Después de la reunión, le dijo a su guardia que tenía que trabajar en algo, pero cuando este llamó a la puerta y entró, Niel se había ido!


—Hmm... eh... —dijo Niel alrededor de la polla de CAP cuando Nam patinó hasta detenerse junto al escritorio. Al darse cuenta de que no había manera de salir graciosamente de esta, se apartó de la polla de CAP y miró a su nuevo amigo—. No estoy extraviado, Nam. Pero tú debes dejar de mirar fijamente la polla de mi compañero.


—Ah, sí, umm... lo siento —tartamudeó Nam a medida que apartaba la mirada de la ingle de CAP. Desafortunadamente, la desvió hacia el cuerpo desnudo de Niel, lo que causó que CAP comenzara a gruñir—. Sí, me voy, mierda, lo siento.


—¿Ya has conseguido una buena vista, Nam? —CAP le preguntó cuando Niel vio la sonrisa de su compañero porque su jefe de seguridad se había cubierto los ojos con las manos.


—Es solo que... eres enorme, CAP... mi Señor... una mierda. Y Niel desnudo y... joder, me voy. Lo siento otra vez, sí... me voy ahora —divagó Nam golpeándose el muslo en el escritorio—. ¡Joder!


—Descubre tus ojos, Nam —Niel se rio entre dientes por la vergüenza de su amigo—, pero no nos mires a mi compañero ni a mí.


—Lo que necesito es conseguir follar —se quejó Nam mientras se quitaba la mano y salía de la habitación. Niel y CAP se quedaron mirando la puerta que se cerraba, antes de mirarse el uno al otro y reventar de risa.


—Oh, mierda, eso fue muy divertido. —CAP se echó al mismo tiempo que se agachaba y levantaba a Niel. Abrió las piernas cuando su compañero se montó a horcajadas sobre su regazo. CAP le dio un beso profundo y Niel se fundió con él—. ¿Esto era parte de tu fantasía, bebé? ¿Ser atrapado con tu caliente boca alrededor de mi polla?


—No, esa no era la idea, compañero —Niel rio negando—. Me escapé de mi guardia porque sabía que de lo contrario no podría sorprenderte con la guardia baja. Tú sabes que si el hombre de Nam supiera que yo estaba aquí, estaría esperando en tu puerta. Aunque que Nam me pillara aquí me ha dado una idea.


—¿Y cuál es? —gruñó CAP en voz alta, mirándolo completamente cabreado, y Niel se dio cuenta de su error.


—No es lo que piensas, compañero —respondió Niel rodando sus ojos—. ¿A quienes conocemos que sean mellizos como Ricky y yo, pero que todavía no estén acoplados?


—Ah, sí, lo siento, bebé —dijo CAP en voz baja mientras lo besaba suavemente en los labios—. Creo que una visita de tus hermanos sería una gran idea, y no sólo para enganchar a Nam. Sería bueno que la gente que se preocupa por nosotros venga a ver nuestra nueva casa.


—Eres el mejor compañero —dijo Niel, abrazándolo con fuerza antes de inclinarse hacia atrás—. Pero siento que mi idea de divertirme se ha arruinado.


—Bueno, ¿cómo podríamos salvar tu fantasía, bebé?— preguntó CAP meneando sus cejas, la lujuria todavía en sus ojos. Su mirada corrió lentamente sobre el cuerpo de Niel, que se sintió endurecerse de nuevo ante la atención de CAP—. Quizás yo también tenga una.


—Ah, ¿y cuál sería, compañero?


—Tengo algunas ideas de cómo hacerles el amor a mis compañeros frente a la chimenea —contestó con un ronroneo mientras pasaba las manos sobre el pecho de Niel—. Los sofás de cuero son en realidad muy blandos. Y siempre podría doblar a mi bebé sobre el escritorio y follármelo.


—¿Y cuándo se te ha ocurrido todo eso? —Niel sonrió con una ceja levantada.


—Siempre estoy pensando en nuevas y creativas formas para hacer a mis compañeros felices. Entonces, ¿qué piensas?


—Me gusta la idea de hacer el amor en el sofá y bautizar tu oficina.


—Tus deseos son órdenes para mí, bebé —dijo CAP mientras lo levantaba y lo sentaba en la mesa. Se puso de pie y terminó de desnudarse poco a poco sin dejar nunca los ojos de Niel. En el momento que terminó, Niel estaba temblando de necesidad. Saltó de la mesa y corrió hacia el sofá más grande, dejándose caer sobre su espalda—. Alguien está listo.


—Sí, compañero, ya hemos tenido bastantes juegos previos e interrupciones suficientes —dijo Niel con un gesto pasando una pierna sobre el respaldo del sofá. Movió el tapón de su culo con una mano mientras acariciaba su polla con fugas con la otra y miraba a CAP intensamente.


—Toda esta fiesta es para mí. —CAP ronroneó mientras se dirigía a reunirse con Niel—. No sé por dónde empezar, bebé.


—No más juegos, compañero. Necesito que me folles ahora. No puedes burlarte, ya que es mi fantasía.


—Como mi bebé quiera. —CAP asintió, poniéndose de rodillas entre las piernas de Niel. Pasó las manos por los muslos de Niel subiendo antes de extraer el tapón anal lentamente. CAP se agachó y puso a prueba su preparación antes de frotar un poco de la lubricación extra que tenía el juguete sobre su polla—. Te amo, Niel.


—También te amo, CAP —dijo cuando empezó a penetrarlo poco a poco. Niel tiró de sus piernas más cerca de su pecho mientras su compañero metía su enorme polla en su apretado agujero—. Oh mierda, compañero, estoy en el cielo.


—Estaba pensando lo mismo, bebé —replicó CAP con los dientes apretados, mostrando a Niel el control que estaba usando. Se miraron a los ojos, haciendo de ese acoplamiento uno de los momentos más íntimos de la vida de Niel. Su compañero era todo el placer que Niel deseaba, por lo que lentamente sacudió sus caderas. Le tomó unos minutos más a CAP antes de meterse entero dentro de él.


—Ven aquí, compañero —jadeó Niel mientras sostenía los brazos abiertos, con ganas de sentir el peso de su compañero. CAP le sonrió mientras envolvía las piernas de Niel alrededor de su baja espalda antes de inclinarse y besarlo con suavidad. Era difícil para ellos estar en la posición del misionero, ya que CAP era mucho más alto, pero habían elaborado su sistema.


CAP movió los brazos debajo de los hombros de Niel, rodeando su espalda para que este pudiera inclinar la cabeza y mirarlo a los ojos. Pero luego se inclinó aún más, y hundió el rostro en el cuello de Niel mientras se movían lentamente juntos.


—Eres más de lo que esperaba, bebé —le susurró CAP salpicando un beso en su cuello—. Hacer el amor contigo es como completar mi alma. Cada vez que estoy con Ricky o contigo, es como si aliviarais todo el dolor de mi pasado.


—Y ha valido la pena, CAP —respondió Niel, abrazándolo estrictamente mientras empujaba sus talones en la parte superior del culo de CAP—. Amarte es la cosa más fácil que nunca he hecho en mi vida.


—Me siento de la misma manera. —CAP se quedó sin aliento cuando Niel apretó los músculos de su culo alrededor de su polla—. Oh, mierda, bebé, por favor, hazlo de nuevo. Eso es un nuevo truco que no sabía que podías hacer.


—¿Qué quieres decir, compañero? —preguntó inocentemente pasando las manos sobre la espalda de CAP. Antes de que este pudiera pedir más, apretó los músculos, consiguiendo un gemido del gran hombre por sus esfuerzos. Sintió un escalofrío arrasarlo porque algo tan simple y básico significara tanto para el gran hombre—.¿Hablabas de eso?


—Sí, cariño —ronroneó CAP mientras raspaba sus colmillos sobre la clavícula de Niel—. ¿Te gusta el suave cuero en tu espalda? Mejor que sobre la alfombra, que rasparía este perfecto culo si lo hiciésemos frente a la chimenea, ¿no?


—Valdría la pena con tal de estar contigo —respondió Niel, moviendo sus caderas más rápido, con la esperanza de que CAP recibiera el mensaje. Lo hizo, y presionó en el agujero de Niel con fuerza, pero no tanta como para romper el hechizo en el que estaban—. Yo amaría que lo hiciéramos. No estoy contra la idea de andar por ahí con la alfombra grabada en mi piel durante un día o dos, porque me hayas amado.


—Sucio, sucio bebé —se quejó CAP mientras se movía un poco más rápido—. Creo que necesito estar siempre en el interior de uno de mis compañeros.


—Sí, estoy de acuerdo con eso —Niel ronroneó frotando su polla contra el musculoso estómago de CAP, goteando aun más. Esa fricción envió deliciosos escalofríos por su espina dorsal.


—Sí, no eres el único, hermano —dijo Ricky, consiguiendo que le prestaran atención. Niel inclinó su cuello y le sonrió a su hermano, de pie en el extremo del sofá—. Continua, yo no quiero a interrumpir, pero CAP dijo algo sobre que necesitaba el afecto de los dos.


—Sí, lo dijo —dijo Niel cuando CAP le sonrió. Su mellizo se sentó en la otra silla mientras CAP se centraba de nuevo en Niel. Se perdieron uno en el otro a medida que se movían juntos, como una danza—. Te necesito, compañero.


—Bebe de mí, bebé —se quejó CAP en voz alta. Habían aprendido desde el principio que a CAP le encantaba ser mordido durante el sexo, por lo que sus compañeros bebían de él, conectándose de todas las formas posibles—. Te amo, Niel.


—Y yo a ti, compañero —ronroneó Niel lamiéndole el cuello. Tuvo que estirarse y girar el cuello de una manera incómoda para alcanzarlo, pero CAP valía cualquier sacrificio. Niel mordió con fuerza, sabiendo que a CAP le gustaba la línea entre el dolor y el placer.


—Joder, Niel, tan jodidamente bueno —gruñó CAP, y empezó a follarlo duramente. Movió sus caderas al ritmo de su compañero mientras bebía profundamente. CAP gruñó y mordió a Niel de vuelta. Su orgasmo golpeó a Niel tan rápido como si fuera un tren de carga que no hubiera oído. Gritó el nombre de su compañero mientras llenaba el espacio entre ellos con su esencia.


—CAP, es demasiado —Niel gritó cuando su orgasmo se hizo más fuerte con cada ola que lo arrasaba hasta que las luces destellaron detrás de sus ojos—. Y... yo, sobrecarga.


—Te tengo, bebé, déjate ir —dijo CAP después de retirar sus colmillos del cuello de Niel. Pasó la lengua por la mordida cerrándola, y luego se movió lo suficiente como para mirar a los ojos de Niel, que se aferraba a él como si fuera lo único que lo mantenía en la tierra. Haciendo lo que su compañero le había dicho, montó las olas de su clímax, a sabiendas de que CAP estaría ahí para atraparlo.


—Dios mío, compañero —jadeó Niel cuando su orgasmo empezó por fin a bajar. Se sentía como si hubiera durado horas en lugar de probablemente unos pocos minutos. Era como si CAP estuviera esperando para asegurarse de que Niel estaba bien, ya que en el segundo que Niel comenzó a relajarse de su resplandor post- orgásmico, CAP rugió su nombre y lo llenó con su semilla.


Niel miraba con asombro la felicidad escrita en todo el rostro de su compañero, dándose cuenta que era él quien le había hecho eso. Su compañero era caliente, pero cuando estaba así de abierto, sin esconder sus emociones en lo más mínimo, Niel podía ver su alma. CAP se contuvo para no desplomarse agotado sobre Niel. En lugar de dejar que su compañerolohiciera,Nieltiródeélhaciaabajo, permitiendo que todo el peso de CAP le cayera encima.


—¿Te hago daño, cariño? —jadeó CAP, y Niel sonrió considerando como su compañero se preocupaba aun cuando estaba tratando de recuperarse de su follada.


—Es perfecto, compañero —respondió Niel, pasando sus manos por los costados de CAP suavemente—. Eres maravilloso, y esta es una fantasía increíble.


—Me alegro de haber podido prestarte el servicio. — CAP se echó a reír mientras se inclinaba hacia atrás, sosteniendo a Niel en su contra. Enrollados uno en el otro, CAP se sentó sobre su trasero, asegurándose de que Niel estaba allí con él. Niel estaba a caballo en su regazo, con la polla aún en su culo, derretidos juntos contra el sofá.


—Ahora que habéis terminado... —Ricky, no sonaba feliz. Niel miró a su hermano gemelo por encima del hombro y, por supuesto, Ricky lo miró enojado. ¿Qué coño? Habían estado con CAP antes. El hecho de que ambos estuvieran acoplados con él, no significaba que siempre tuvieran que estar juntos cuando de sexo se trataba.


—¿Por qué estás enojado, hermano?


—Podría ser porque Nam me pasó por el pasillo, gruñendo sobre la polla más grande que había visto. Además de sobre que había visto a un jovencito caliente que no le estaba permitido tocar. ¿Os estabais exhibiendo? No me gusta que Nam os viera desnudos.


—No fue culpa nuestra —se rio CAP, y Niel sintió las vibraciones en su pecho— Niel estaba desnudo debajo de la mesa porque quería sorprenderme. Habíamos empezado a tocarnos cuando Nam entró corriendo porque Niel había desaparecido, cuando en realidad se había escapado de su guardia para sorprenderme.


—Él me pilló chupando duramente a nuestro compañero. —Niel rio, moviendo la cabeza con incredulidad por lo que había sucedido—. Por lo que hablé con CAP sobre la necesidad de que unos pelirrojos que parecen ser del tipo de Nam, nos visiten.


—Entonces no estabais buscando público, ¿no? — preguntó Ricky lentamente, mirándolos. Niel sonrió suavemente y sacudió la cabeza cuando CAP lo sacó de su polla—. Y podría ser una buena idea presentar a nuestros hermanos a Nam . Que se sienta tan atraído por nosotros, podría ser un indicio.


—No, mi pequeño y caliente compañero —rio CAP—. Nam fue una intrusión no deseada. Niel no estaba contento, y yo empecé a gruñir. No comparto a mis compañeros, y eso incluye que nadie os vea desnudos. Y creo, que con lo sexis que son mis hombres, es buena idea invitar a tus hermanos.


—Sí, puedo estar de acuerdo con eso —dijo Ricky asintiendo—. Puedo llamar a Donghae y HyukJae más tarde.


—¿Entonces, ya no estás enojado? —le preguntó Niel mirándolo.


—No, no lo estoy —Ricky rio cuando Niel se dio la vuelta sentándose a un lado de CAP y le indicó que se sentara en el otro lado del sofá. Su gemelo sonrió, se acercó a ellos, y CAP pasó un brazo alrededor de Ricky—. Y no estaba molesto, sino más bien confuso. Tal vez necesitaba refunfuñar un poco.


—Gruñe todo lo que quieres, mi amor —dijo CAP mientras lo besaba suavemente—. Siempre y cuando sepas que estamos diciendo la verdad.


—Sí, no dudo de que me estéis diciendo la verdad — dijo Ricky suavemente mientras miraba entre los dos—. Sois las personas más importantes en mi vida, por lo que la confianza viene implícitamente.


—Siento lo mismo, hermano —dijo Niel mientras tomaba la mano de Ricky y la apretaba—. Esta es nuestra propia familia.


—Y no podría estar más feliz con lo que tenemos juntos —dijo CAP mientras los miraba, abrazándolos más cerca de él. Niel no podría haberlo dicho mejor, pero planeo seguir demostrándoos como me siento en los años venideros.

Fin

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