CAPITULO 7
Era la mitad de la noche cuando Kwangmin se dio la vuelta y miró los ojos abiertos de HyunSeong.
―Estás despierto ―Kwangmin susurró―. ¿Youngmin está todavía
dormido?
―Él está fuera de combate ―HyunSeong le dijo igual en voz baja―. Yo te sentí moverte hace un rato. Y me desperté.
―Lo siento ―dijo Kwangmin, frunciendo el ceño―. No quise despertarte.
―¿Qué quieres, bebé?
―¿Te gustaría dar un paseo conmigo? ―Kwangmin le preguntó, buscando los ojos de HyunSeong.
―Sí, podemos hacer eso ―HyunSeong respondió, sonriendo cuando empezaron a salir de la cama. Tuvieron cuidado de no despertar a Youngmin, ellos se vistieron y salieron de la habitación.
Una vez que estuvieron fuera unos pocos minutos más tarde, Kwangmin tomó la mano de HyunSeong y comenzaron a caminar hacia el
granero. Caminaron en silencio por varios minutos, pero finalmente
HyunSeong habló cuando llegaron a su destino.
―¿En qué piensas, bebé? ―HyunSeong le preguntó mientras se
volvía hacia Kwangmin y quedaba frente a él―. ¿Por qué no puedes
dormir?
―Sé que dijiste que nos amabas, y no dudo de eso ―Kwangmin le dijo al golpear una roca en el suelo, mientras miraba sus zapatos―. Solo estoy preocupado de que renunciar a todo esté bien para ti ahora. ¿Pero, y en un siglo, después de que hayas tenido tiempo para calmarte y tal vez incluso termines perdonando a tu papá? ¿Estarás resentido conmigo y Youngmin entonces, debido a que dejaste todo por nosotros?
―Oh, Kwangmin ―susurró HyunSeong mientras acercaba a Kwangmin a sus brazos. Kwangmin cerró los ojos y respiró el masculino olor de su compañero. Cielos, él amaba la forma en que HyunSeong olía―. Eso no va a suceder, bebé. Te amo y a Youngmin con todo mi corazón. Ustedes no me han pedido que renuncie a nada. Fue mi elección.
―Ya lo sé ―Kwangmin respondió, levantando la frente del hombro
de HyunSeong para poder ver los ojos de su pareja―. La transferencia al
Consejo Europeo se puede deshacer. Si ya no eres feliz en Irlanda,
puedes pedir regresar. Pero ser el heredero de los Kwak, eso no se
puede deshacer. ¿Qué pasará si cambias de opinión más tarde?
―No puedo prometer que no me ponga triste algún día ―HyunSeong respondió―. Pero te puedo decir que siento que esto es lo correcto. Y no solo porque yo me pueda quedar aquí para estar contigo y Youngmin, sino porque me enteré cómo es mi papá en realidad. Yo estaba horrorizado con lo que le hizo a SungJong y a Jiyong. Yo
estaba avergonzado de ser un Kwak. ¿Puedes entenderme?
―No realmente ―dijo Kwangmin, encogiéndose de hombros―. Pero eso puede ser por causa de mi familia. No puedo ni imaginarme lo que has pasado. Mis padres nunca tratarían a
cualquiera de mis hermanos como el tuyo trató a los tuyos.
―Eso es parte de por qué me quiero quedar, Kwangmin ―HyunSeong
dijo, frotando las manos arriba y abajo de los brazos de Kwangmin―. Tu familia se ama mucho entre sí. Es algo que no quisiera que perdieras. Mierda, tú me has demostrado tanto amor que no quiero renunciar a eso. Mi madre murió al dar a luz a SungJong. Incluso antes de eso, ella estaba sometida a mi padre, ella nunca nos dio afecto abiertamente. Mi padre decía que nos hacía débiles y que éramos guerreros.
―No me puedo imaginar cómo es que puedes ser tan amoroso, cómo eres, sin haber sido criado así ―Kwangmin respondió, sacudió la cabeza.
Ni siquiera podía empezar a imaginar la vida que HyunSeong había llevado a lo largo de los siglos. Kwangmin amaba mucho a sus padres y ellos lo amaban. Él creció con constante amor y afecto.
― ¿Estás seguro que eso es lo que quieres?
―Sí, bebé, estoy seguro ―HyunSeong respondió, bajando la cabeza para darle a Kwangmin un rápido beso.
―¿Eso significa que decías en serio lo de que tu herencia es nuestra también? ―Le preguntó Kwangmin, mirando su cara para ver la
reacción de HyunSeong. Él sintió que su corazón latía de nuevo cuando
vio la ligera sonrisa en los labios de HyunSeong que fue creciendo en un
proceso lento, hasta una amplia sonrisa.
―Absolutamente, es de todos nosotros ―HyunSeong respondió―.
¿Por qué? ¿Hay algo que necesitas? Si lo hay, solo tienes que decírmelo y lo conseguiré cuando tengamos una cuenta en el banco, bebé.
―No para mí ―dijo Kwangmin, mirando sus pies de nuevo―. No
estoy seguro de si debo hablar de esto. No quiero que pienses que estoy tomando ventaja de tu bondad.
―Oye, ahora no nos ocultamos nada ―HyunSeong respondió mientras él cubría con suavidad la barbilla de Kwangmin con su mano y la levantaba para mirarlo―. ¿No dijiste que no más secretos? Y sé que no me amas por mi dinero. Yo no tengo una sola duda en mi cabeza sobre eso. Si tienes algo en tu mente, o si crees que puedes usar ese dinero para ayudar a tu familia, entonces solo lo hacemos.
¿Está bien, bebé?
―¿Cómo lo sabes? ―Kwangmin le preguntó en un susurro, sintiendo las lágrimas reunirse en sus ojos―. ¿Alguien te ha hablado sobre la sequía del año pasado?
―No, pero no estoy ciego ―HyunSeong se echó a reír mientras
tomaba a Kwangmin en un abrazo―. Sé que tu familia no tiene un montón de dinero. Me he dado cuenta del tamaño de la comunidad. Y aunque yo no sé mucho sobre la agricultura, asumo que la mayoría de las granjas de este tamaño tienen las manos necesarias, para ayudar con el trabajo. Al principio pensé que podría ser porque es más fácil ocultar que son vampiros, si ustedes no tienen gente a su alrededor todo el tiempo. Pero luego comencé a notar las
pequeñas cosas que mostraron que tu familia tenía problemas de dinero. ¿Qué podemos hacer para ayudarlos?
―Te amo. Lo sabes, ¿verdad? ―Kwangmin dijo, apretando a HyunSeong tan fuerte que no estaba seguro de que no iba a tener contusiones―. Eres mucho más de lo que esperaba de una pareja, eres más de lo que Youngmin y yo merecemos.
―Eso no es verdad, yo soy el que no los merece. ―HyunSeong respondió, besando la parte superior de la cabeza de Kwangmin―. Pero si merezco a los dos o no, eso no importa no me voy a dar por vencido.
―No nos abandones nuca, HyunSeong ―Kwangmin le dijo, mirando hacia arriba a su compañero con los ojos llenos de lágrimas―. No creo que seamos capaces de vivir sin ti ahora que por fin te hemos encontrado. Sé que no me gustaría.
―Te amo, también, bebé ―HyunSeong susurró contra sus labios―. Ahora, ¿qué podemos hacer para ayudar a tu, quiero decir, a nuestra familia?
―Me gusta cómo se escucha eso ―dijo Kwangmin, sonriendo
ampliamente―. Nuestra familia, tiene un timbre que me gusta.
―Lo tiene, ¿no? ―HyunSeong se echó a reír―. Tal vez podamos encontrar una sustituta como Baekho y Ren. No sé tú y Youngmin, pero me gusta la idea de tener una casa llena de pequeños gemelos Park nuestros.
―Sip, esa idea me gusta ―Kwangmin respondió, pasando sus manos sobre el pecho de HyunSeong―. Y unos pequeños HyunSeong's también.
No podemos olvidar eso también. Que se vean igual de bien que tú.
―Si quieres ―HyunSeong dijo, sonriendo ampliamente―. Ahora,
¿qué necesita tu familia?
―Bueno no necesitamos manos, como tú pensabas ―Kwangmin respondió―, realmente no las necesitamos, porque estamos
nosotros. Y sí, así es más fácil ocultarnos. Además, todos somos
mucho más fuertes que los seres humanos. En realidad no necesitamos mano de obra. Pero un nuevo equipo sí. El tractor es tan viejo, que incluso ya no es divertido. Yo sé que la sequía no afectó a todas las granjas de la zona, porque tenían irrigación
adecuada.
―Está bien, dame una cifra aproximada ―HyunSeong le dijo,
frotándose la barbilla mientras pensaba―. Digamos que puedo
conseguir quien nos ayude para hacer todo eso, porque no queremos extraños en la granja observándonos a nosotros. ¿Cuánto crees que necesitamos para la nueva maquinaria y los suministros
de riego?
―Realmente no estoy muy seguro ―Kwangmin respondió, con sus
ojos muy abiertos―. No significa que debamos hacer todo eso. Solo pensé en un nuevo tractor y algunas nuevas mangueras. Eso es todo, también podemos excavar un nuevo pozo para obtener más agua para los cultivos.
―Bueno, me gustaría que hicieras algunas investigaciones para mí ―HyunSeong dijo―. Pregúntales a tus hermanos mayores sobre lo que ellos necesitan. Pienso que deberíamos sustituir todo el equipo viejo y hacer lo que se necesite para excavar un ducto de riego para la granja. Y si somos capaces de comprar la granja de al lado todo esto va a ser necesario allí, también.
―HyunSeong, puedes estar hablando de millones de dólares. ―Kwangmin se quedó sin aliento. Él no estaba preparado para que esta fuera la respuesta de HyunSeong sobre sus preocupaciones―. ¡No creo que sea bueno que gastes gran parte de tu herencia de esa manera!
―Yo sí, bebé ―HyunSeong le dijo sonriendo―. ¿Pero qué caso tiene
tener todo ese dinero si no lo podemos utilizar para ayudar a las
personas que amamos?
―Vamos a hablar con Youngmin mañana ―Kwangmin le dijo,
asintiendo con la cabeza―, para comentarle, y después podemos ver
un poco el equipo, buscar algunas ideas, y hablar con Key y Taemin, ya que ellos son los mayores.
―Creo que es una gran idea, Kwangmin ―HyunSeong respondió,
abrazándolo de nuevo―. ¿Esas son las únicas dos cosas que te mantenían despierto?
―Bueno, esas solo eran las que me preocupaban ―Kwangmin dijo,
sonriendo contra el hombro de HyunSeong―. La otra cosa que me
mantenía despierto era pensar en lo bien que se sintió la palmada
que me diste en el culo antes.
―¿En serio? ―HyunSeong le preguntó, con su voz enronquecida.
Esto hizo que a Kwangmin le temblaran hasta los dedos de los pies―. ¿Y qué pensabas sobre que golpeara tu pequeño culo?
―Que me gustó ―Kwangmin ronroneó mientras él comenzó a
correr sus manos de lo alto a lo bajo de los músculos de la espalda
de HyunSeong―. No puedo estar seguro de por qué, pero me gustó tener tu mano en mi culo.
―¿Crees que mereces ser azotado, Kwangmin? ―HyunSeong siseó
cuando su lengua comenzó a recorrer los bordes de la oreja de Kwangmin―. ¿Has sido un compañero travieso?
―No estoy seguro, pero podría ser ―Kwangmin se rio al sentir a
HyunSeong comenzar a frotar su culo con las manos―. He tenido pensamientos sucios acerca de este enorme guerrero caliente que
llegó a nuestra puerta hace unos días. ¿Eso cuenta?
―Creo que puedo trabajar con eso ―HyunSeong se echó a reír cuando se volvió y abrió la puerta del granero. Su compañero entró en el granero y cerró la puerta detrás de ellos. HyunSeong se apartó de Kwangmin y buscó un fardo de heno para sentarse―. Ahora, quiero que
te quites la ropa poco a poco para mí. Entonces vendrás aquí y te acostarás sobre mis rodillas.
―Está bien ―Kwangmin chilló cuando él empezó a jalar de su camisa y la pasó a continuación, por encima de su cabeza. Se tomó su tiempo para pasar sus manos por su pecho desnudo, solo se detuvo cuando llegó al primer botón de sus jeans. Uno por uno, comenzó a desabrocharse los pantalones. Cuando terminó, él se
quitó los zapatos y luego se volvió de espaldas a HyunSeong. Tomó los
bordes de sus pantalones ahora abiertos, y se inclinó para quitárselos, y darle a HyunSeong una visión completa de su culo. Cuando terminó, se quitó los pantalones y caminó los pocos pasos que lo separaban de HyunSeong. Mirando a los ojos de su
compañero llenos de lujuria, Kwangmin se colocó sobre el regazo de HyunSeong.
―Eso estuvo perfecto, bebé ―HyunSeong susurró cuando empezó
a frotar una de las nalgas del culo de Kwangmin y luego la otra―. Dime si
lo hago demasiado fuerte o quieres que pare, ¿de acuerdo?
―Lo prometo ―Kwangmin respondió, agarrándose de la pierna de HyunSeong. Él gimió y movió su culo cuando sintió que una mano fue
directamente a la nalga derecha de su culo.
―¿Te gustó eso, bebé?
―Sip ―él susurró antes de sentir dos azotes más, sobre su culo―. Más fuerte, HyunSeong, más fuerte.
―¿Me estás exigiendo más mientras estás siendo castigado? ―HyunSeong se echó a reír mientras azotaba al culo de Kwangmin varias veces más antes de frotarlo. El calor de su culo se irradiaba hasta la ingle de Kwangmin, sobre todo cuando HyunSeong lo frotaba―. Oh, me gusta la forma en que mi marca se queda en tu culo, bebé.
―Más, por favor dame más ―Kwangmin rogó. Absorbiendo una
fuerte bocanada de aire cuando HyunSeong se lo dio, azotándole varias veces más. Kwangmin gritó alto cuando sintió los dedos mojados de
HyunSeong empujar en su culo―. Sip, sé duro conmigo, mi enorme y fuerte compañero.
―Yo me di cuenta de que te gusta un poco duro antes ―HyunSeong siseó cuando movió su dedo en el culo de Kwangmin. Mientras que aun tenía los dedos en el culo de Kwangmin, él empezó a azotarlo más duro en una nalga y luego en la otra. El alternar mientras jugaba con su apretado agujero fue casi suficiente para empujar a Kwangmin por encima del borde―. Oh, a mi bebé, le gusta esto.
Kwangmin frotó su dura polla contra la revestida polla de HyunSeong.
Amaba la forma en que la tela raspaba su pene, hasta ser casi doloroso. Justo en ese momento, HyunSeong metió otro dedo en su culo mientras al mismo tiempo alternaba dando un azote en una de las nalgas del culo de Kwangmin. El segundo dedo fue lo que finalmente empujó al borde a Kwangmin. Gritando el nombre de HyunSeong, Kwangmin llegó
a su clímax con tanta fuerza que pensó que se desmayaría.
―Eso fue jodidamente hermoso ―HyunSeong gruñó mientras
Kwangmin regresaba a la tierra. Sintió cómo HyunSeong se movía pero no se dio cuenta de lo que estaba haciendo hasta que HyunSeong lo puso sobre sus pies. Antes de que pudiera abrir y cerrar los ojos, HyunSeong estaba desnudo frente a él―. Y ahora yo te voy a joder más fuerte de lo que alguna vez hayas sido jodido antes, Kwangmin.
―Oh, cielos, sí ―Kwangmin respondió, todo su cuerpo temblando
por el deseo. HyunSeong empujó bruscamente a Kwangmin contra la pared del granero. Él apoyó las manos en la pared, apenas inclinadomientras
se apretaba contra HyunSeong.
―No tengo lubricante, bebé ―HyunSeong siseó cuando su polla se
apretó contra el apretado agujero de Kwangmin―. No quiero hacerte
daño.
―Me gusta rudo ―Kwangmin declaró, moviendo el culo―. Jódeme
tan duro que no pueda caminar por una semana, HyunSeong. Así que, si
no puedo caminar, tú solo tienes que llevarme todo el tiempo.
―Espera, Kwangmin, este va a ser un duro viaje ―HyunSeong le dijo
antes de escupir en su mano y frotar alrededor del agujero de Kwangmin―. ¿Quieres que tome las cosas con calma?
―No, entierra esa enorme polla tuya en mi culo ―Kwangmin le rogó, absolutamente loco de lujuria―. Jode a tu malo compañero contra la pared.
Kwangmin escuchó a HyunSeong gruñir, obviamente quería lo que
Kwangmin le estaba diciendo. En un solo empuje, fuerte y duro, HyunSeong hundió su polla en el apenas preparado agujero de Kwangmin hasta que tocó fondo. Ambos gritaron por la sensación de placer. Apenas tomando un momento para disfrutar de ella, HyunSeong comenzó a golpear el culo de Kwangmin con tanta ferocidad que Kwangmin apenas si podía recuperar el aliento.
―Follame, sip, mete toda tu polla en mi culo ―Kwangmin le gritó,
jadeando―. Marca mi agujero con tu polla.
―Mío, todo mío ―HyunSeong gruñó mientras tomaba ritmo. Kwangmin
se dio cuenta de que sus palabras empujaban a HyunSeong hacia el borde a punto de perder el control. Las manos de su compañero se
convirtieron en garras que se aferraban a sus caderas con tanta
fuerza que Kwangmin iba a tener marcas al día siguiente. Y cada vez que HyunSeong entraba en su culo, tocaba su dulce punto. Kwangmin estaba en una especie de cielo que él no sabía que existía.
Siempre había tenido miedo de decirle a alguno de sus amantes que le gustaba el sexo duro a veces. Pero con HyunSeong, se negaba a ocultarle nada. Obviamente, a su compañero le gustaba jugar duro también.
―Reclámame, HyunSeong ―Kwangmin jadeó entre estocadas, inclinó la cabeza sumisamente a un lado―. Márcame como tuyo para que
todos lo vean.
―Mío por siempre, para siempre mío ―HyunSeong gruñó fuerte
antes de que hundiera sus colmillos en el cuello de Kwangmin. Su
enorme guerrero nunca se detuvo o suavizó sus embestidas mientras bebía. La combinación de placer de la dura follada y el ser reclamado por su compañero envió a Kwangmin al borde.
―Te amo ―Kwangmin gritó mientras disparaba su semilla por toda la pared del granero. Chorro tras chorro de su semen golpeó la pared y el suelo, con más de lo que Kwangmin hubiera creído posible almacenar en su saco. Las embestidas de HyunSeong se hicieron erráticas cuando levantó la cabeza y gritó el nombre de Kwangmin cuando se corrió. Kwangmin se deleitó con la sensación de la semilla caliente de su compañero llenando su culo. Su orgasmo todavía seguía llegando en
oleadas aun cuando HyunSeong se unió a él.
Cuando terminaron, ambos se deslizaron hasta el suelo, la
polla de HyunSeong todavía en su culo. Ambos se arrodillaron juntos, los
brazos envueltos unos alrededor del otro mientras jadeaban.
―Santa puta mierda ―HyunSeong finalmente dijo―. Yo no creía
que fuera posible llegar tan duro.
―Eso fue jodidamente increíble ―Kwangmin dijo, inclinando la
cabeza para besar a HyunSeong en los labios en un largo beso―. Nosotros
necesitamos volverlo a hacer en algún momento. Incluso si tengo que hacerte cabrear para que me des lo que merezco.
―Mejor que no me hagas enojar ―HyunSeong se rio entre
dientes―, y yo encuentro motivos para azotarte y joderte de todas
formas.
―Tenemos un trato ―Kwangmin se rio entonces gimió cuando HyunSeong deslizó la polla fuera de su culo―. No creo que pueda
caminar.
―Yo tampoco ―HyunSeong dijo, sonriendo mientras se volvía y
envolvía a Kwangmin en sus brazos y lo movió para tumbarse juntos en
el suelo―. Tal vez podríamos simplemente dormir aquí.
―Nosotros oleremos algo violento en la mañana ―Kwangmin respondió mientras se acurrucaba en los brazos de HyunSeong―. Espero que valga la pena.
―Oh, sí, valdrá totalmente la pena. ―HyunSeong se rio―. Una follada vale la pena totalmente.
Ellos se miraron un momento antes de reírse a carcajadas.
Después de unos minutos de estar allí tendidos, se pusieron de pie y se vistieron. Fiel a su palabra, HyunSeong cargó a Kwangmin para volver a la casa y hasta su habitación. Youngmin todavía estaba dormido, se
desnudaron y se metieron en la cama. Kwangmin amaba su sándwich de
HyunSeong, pero también era agradable tener tiempo a solas.
A la mañana siguiente, HyunSeong se despertó solo para darse cuenta de que él estaba solo en la cama. Se levantó y se puso unos jeans y se dirigió hacia las escaleras para encontrar a sus compañeros. Se los encontró sentados en torno a la computadora de Kwangmin junto con sus hermanos, Key y Taemin.
―Buenos días, HyunSeong ―dijo Kwangmin mientras inclinaba la
cabeza hacia atrás para recibir un beso―. ¿Dormiste bien?
―Me desperté solo ―HyunSeong le susurró antes de darle a Kwangmin
y a Youngmin un rápido beso―. No me gustó.
―Perdón, pero después de todo lo que has pasado, nos dimos cuenta de que necesitabas dormir. ―Youngmin respondió, encogiéndose de hombros―. Además, Key y Taemin se quedaron vigilando toda la noche. Ahora es nuestro turno.
―No es como si nosotros hubiéramos tenido diversión en el granero anoche. ―Taemin se burló mientras miraba de Kwangmin a HyunSeong con una ceja levantada―. Definitivamente, algunos sonidos
interesantes procedían de allí anoche.
―¿Tuviste un poco de diversión sin mí? ―Youngmin le preguntó
con su labio inferior salido en un puchero.
―No fue así, bebé ―HyunSeong contestó mientras se inclinaba
sobre el respaldo del sofá y envolvía a Youngmin en sus brazos―. Kwangmin
no podía dormir. Él estaba preocupado por algunas cosas. Salimos para hablar y para no despertarte o a cualquier otra persona que estuviera dormida. Una vez que hablamos sobre todo ello, Kwangmin
quería…ummm, bueno.
―Probar algo nuevo ―Kwangmin finalizó, con las mejillas de color
rojo brillante.
―Sí los aullidos que procedían del granero fueron un indicio ―Key se rio entre dientes―, yo diría que te gustó mucho probar algo nuevo.
―Sip, en realidad, le gustó ―HyunSeong dijo sonriendo mientras le daba a Kwangmin un guiño―. No te preocupes, Youngmin. Vamos a tener un tiempo a solas también.
―Me aseguraré que recuerdes eso ―Youngmin le contestó en voz
baja mientras el resto de la casa comenzó a llegar a la sala de estar―.
Yo también podría querer probar algo nuevo.
―Espero que sí ―HyunSeong respondió, moviendo las cejas
sugestivamente hacia su pequeño compañero―. Si no es así,
podemos encontrar algo más novedoso que probar.
―Está bien, ahora los padres están en la sala. ―Heechul rio cuando se sentó en el sofá frente a donde ellos estaban―. Vamos a cambiar de tema.
―Lo siento, Heechul ―HyunSeong dijo, sintiendo el calor en su propio rostro avergonzado―. Kwangmin, ¿ya hablaste con tus hermanos sobre lo que discutimos?
―Nop, hemos estado trabajando en la vigilancia ―Kwangmin respondió, moviendo la cabeza.
―¿Qué es lo que están buscando? ―KangIn preguntó, inclinándose para ver en la portátil―. ¿Alguna información?
―Parece ser que son los mismos siete hombres los que visitan a los vampiros secuestrados ―Key dijo―. Dado que es lunes por la mañana, todos los empleados deben volver a su trabajo. Sin embargo, no hemos visto a nadie más, además de esos mismos siete hombres que saben acerca de ellos.
―Bueno, eso es una buena noticia ―MyungSoo dijo, asintiendo con la cabeza―. Eso hace que nuestro trabajo sea más fácil si solo se
trata de siete.
Antes de que alguien pudiera decir algo más, llamaron a la puerta de entrada. C.A.P había llegado por fin a la fiesta, HyunSeong adivinó. Efectivamente, cuando Baekho abrió la puerta, C.A.P entró.
―Siento llegar tarde ―C.A.P dijo, sonriendo mientras dejaba caer la bolsa que tenía en sus manos―. Sus padres les envían su amor y regalos para Heechul, KangIn y Leeteuk. Junto con regalos de felicitación para los nuevos y felices compañeros.
―¿Ella no te dejó salir hasta que te atiborró con sus regalos? ―TOP le preguntó riendo, refiriéndose obviamente a su madre―. Esa mujer es una zancadilla.
HyunSeong vio a un rígido C.A.P por el rabillo de su ojo y se volvió para mirarlo de frente. Dos metros de altura, ciento treinta kilos, C.A.P estaba temblando mientras su cabeza giró de golpe en dirección hacia los hermanos de Youngmin y Kwangmin. En un abrir y cerrar de ojos, CAP estaba detrás de Baekho. HyunSeong miró con ojos sorprendidos a CAP temblar.
―Mira el que se está escondiendo de nosotros ― dijo Niel, poniéndose de pie, al mismo tiempo que su hermano mellizo, Ricky, lo hiciera―. Yo creo que él es un tipo fuerte y silencioso.
―Puede que sea más divertido ―respondió Ricky, mientras
caminaba unos pocos pasos hasta Baekho, donde se encontraba
escondido detrás CAP. Lo cual por supuesto, era casi divertido ya
que CAP era más grande que Baekho por unos diez centímetros―. Sal de allí, pareja. No te vamos a morder, todavía.
Cuando Ricky se acercó demasiado, CAP colocó a Baekho en el camino de Niel. HyunSeong escuchó un desgarrón de tela y se dio
cuenta que CAP se aferraba a la parte trasera de la camisa de Baekho
con tanta fuerza que se rompió. Luego Niel trató de llegar a CAP
por el otro lado. Y CAP movió a Baekho como si lo estuviera usando
como un escudo, mientras trataba de regresar hasta la puerta.
―¿Qué coño te pasa, MinSoo? ―Baekho gruñó―. Vamos,
suéltame. ¡Maldita sea!
Como si su lengua se hubiera caído de su cabeza, CAP se limitó a negar con su cabeza y siguió haciendo su camino hacia la puerta.
―No te vayas todavía. Si ni siquiera has terminado de llegar, sabes ―Niel ronroneó mientras trataba de tocar a CAP―. Ya sabemos que somos tus compañeros.
Una vez más, CAP no dijo ni una palabra, asintiendo a lo que Niel le dijo.
HyunSeong estaba sorprendido hasta la médula. Listillo, siempre dispuesto para una buena broma o para alguna diversión, CAP estaba mudo. No solo eso, nunca había visto a CAP tan
asustado. ¿Por qué ahora? ¿Por qué se estaba escondiendo de dos hombres más pequeños que además eran sus compañeros?
―Niel, Ricky, creo que ustedes necesitan darle a este muchacho un poco de espacio ―Heechul dijo mientras agarraba a cada uno de sus hijos por los brazos―. Obviamente, él está asustado. Denle unos minutos. ¿De acuerdo?
―Él no puede tener miedo de nosotros. Somos sus compañeros ―Niel se burló de lo que su madre había dicho mientras trataba de alejarse de Heechul―. Lo quiero.
―Oh, sí. Yo también lo quiero ferozmente ―Ricky siseó cuando trató de alejarse también.
―Chicos, he conocido a CAP durante años ―MyungSoo dijo, de píe entre ellos y Baekho, donde CAP aún estaba detrás de su espalda―. Nunca lo he visto así, ¿de acuerdo? Solo denle unos minutos para que se calme. Solo vamos a llevarlo afuera para una
charla. No va a salir de la granja o de Irlanda. Solo vamos a hablar
con él, ¿por favor?
―Está bien, supongo que está bien ―respondió Niel a pesar de que su cuerpo involuntariamente estaba yendo hacia CAP.
Mientras salía de su asombro, HyunSeong fue hacia Baekho, mientras KangIn y Leeteuk fueron a ayudar a Heechul con sus hijos.
Una vez fuera, Baekho, MyungSoo, TOP, HyunSeong, SungJong, Jiyong y
Ren se quedaron allí mientras miraban a CAP. Todavía tenía
desorbitados los ojos y se aferraba a su pecho como si estuviera
teniendo un ataque al corazón.
―CAP, ¿puedes decirnos cuál es el problema? ―MyungSoo le preguntó, siempre había sido el más sensible de los hermanos Kim―. ¿Por qué tienes tanto miedo de corresponderles a tus
compañeros?
CAP abrió y cerró la boca varias veces, sin decir nada antes de sacudir la cabeza en respuesta.
―Nunca te había visto así, amigo ―Baekho dijo, dándole palmaditas a CAP en la espalda―. Siempre estás haciendo bromas o haciendo comentarios listillos para todos. Esto no debería ser diferente. ¡Has encontrado a tus compañeros, hombre! Eso es lo que todos realmente queremos.
―¿Alguien quiere decirnos qué coño está pasando? ―KangIn preguntó, gritando cuando él, Leeteuk y Heechul salieron al porche―. ¿Qué tienen de malo mis hijos que tú no los quieres?
―KangIn , cierra tu boca, y saca tu cabeza de tu culo. ―Heechul le dijo mientras zapeaba a su marido en la cabeza. Heechul hizo un gesto hacia CAP―. El muchacho no se ve disgustado por nuestros hijos. Tiene miedo, y tú le gritas a él como el idiota más grande y eso no será de ayuda.
―¡Ay! ―fue la única respuesta de k KangIn cuando su esposo lo
empujó en el porche y se acercó a CAP. Él trato de eludirla por un momento hasta que suavemente le puso una mano sobre el brazo.
Heechul se puso de puntillas y le susurró algo a CAP, que comenzó a
asentir vigorosamente con la cabeza. Todos ellos se quedaron allí en
estado de shock, mientras Heechul y CAP se alejaban de ellos.
―Nunca pensé que vería el día en que el enorme y malo CAP no estuviera de regreso ―TOP rio mientras cruzaba sus brazos sobre el pecho.
―¿Ustedes se han preguntado alguna vez por qué CAP siempre está haciendo bromas y nunca es serio? ―Ren les preguntó, levantando una ceja. Todo el mundo debió sentir el
mismo shock, como HyunSeong, ya que todos miraron a Ren como si le
hubiera salido una segunda cabeza. Ren se pasó la mano por la cara antes de continuar―. Es un mecanismo de defensa clásico. ¿Alguno de ustedes, incluso sabe su apellido?
―No, pero yo siempre pensé que se sentía avergonzado de su familia ―Baekho respondió, encogiéndose de hombros―. ¿Cuál es el gran secreto? ¿Cuál es su apellido?
―Él no tiene uno ―MyungSoo respondió―. ¿Esto tiene algo que
ver con que él haya sido criado por seres humanos?
―No estoy en libertad de hablar de ello ―Ren dijo, sacudiendo la cabeza―. Yo soy su médico. Tengo acceso total a su historial médico y a los archivos del consejo.
―Soy su mejor amigo, por supuesto que tú me lo puedes decir ―Baekho dijo obviamente desconcertado―. Y tú eres mi compañero. No debes guardar secretos de mí.
―Mi juramento como médico no tiene una claúsula que diga que tengo que revelar cosas confidenciales paciente-médico a mi compañero ―Ren le dijo, con la cara arrugada por el enojo―. No guardo secretos de ti acerca de nuestra vida, Baekho. Pero no puedo y no voy a decirte información privada.
―Por supuesto que sí ―Baekho soltó una risita―. Yo soy tu compañero.
―Sabes que yo era médico antes de emparejarnos, Baekho ―Ren escupió a su espalda―. Y sabes que ser médico es muy serio. Si te dijera lo que sé, no solo sería un error, sino que perdería mi licencia. Y no voy hacer eso por ti ni por nadie. Si no te gusta, es tu
jodido problema.
La mandíbula de HyunSeong casi toca el suelo por el estallido de Ren. Siempre lo había visto fresco, tranquilo, nunca conseguías que
Ren perdiera el estilo. Todos ellos miraron en silencio mientras
Ren se alejaba hacia el campo.
―Tiene razón, y tú eres un imbécil ―TOP dijo, cuando Ren estaba fuera de su vista―. Sabemos que hay cosas como guerreros que no podemos contarle a nuestros compañeros. ¿Por qué le preguntas a Ren lo que tú nunca dirías?
―Mierda ―dijo Baekho mientras se pasaba la mano por el cabello―. Es simplemente, no sé. Es CAP. Él es mi mejor amigo. Si él está lastimado o algo está mal, necesito saberlo para ayudarle.
―Trata de preguntárselo a él, y no trates a tu pareja como un idiota ―TOP soltó una risita―. Ve y arregla las cosas con tu pareja. Tú lo amas demasiado para lastimarlo de esa manera.
―Tienes razón ―Baekho suspiró luego se volvió y comenzó a
correr hacia donde se había ido Ren.
―¿Qué significa, que CAP fue criado por seres humanos? ―Leeteuk preguntó, volviéndose hacia MyungSoo. HyunSeong se interesó en
escuchar lo que respondía.
―CAP no tiene un apellido porque no lo sabe ―MyungSoo respondió en voz baja mientras envolvía sus brazos alrededor de SungJong―. Yo estaba en el complejo de los guerreros el día que lo trajeron, estaba a mitad de su transición y no iba bien. Estuvo a
punto de morir.
―Yo no sabía eso ―dijo HyunSeong sorprendido―. Pensé que iba por su formación al igual que el resto de nosotros. Un día él estaba allí en una misión, y él ha estado allí desde entonces.
―No, CAP es huérfano ―MyungSoo dijo, sacudiendo la cabeza―. No sabe cómo ni por qué, pero cuando era un bebé, terminó en un orfanato humano. Cuando llegó su tiempo de
transición, no fueron capaces de ayudarle. Por supuesto, no tenían
ni idea de lo que le estaba pasando realmente. Las monjas del orfanato buscaron a algún especialista en enfermedades. Una vampiro de un aquelarre local escuchó sobre él por un chisme en la ciudad.
―Ella fue a comprobarlo por sí misma, adivinando que CAP era un vampiro ―MyungSoo continuó mientras jalaba a SungJong más
contra si, como si necesitara apoyo emocional―. Efectivamente,
cuando ella fue hasta allí, lo habían atado a una cama porque la transición lo estaba golpeando fuertemente. Ella les dijo a las monjas
que les podía ayudar, y ellas estaban tan desesperadas en ese momento que la dejaron hacerse cargo. Ella lo llevó al Consejo para que lo ayudaran.
―¿Y lo llevaron al complejo guerrero? ―HyunSeong preguntó,
pensando en cómo llegaron a esa conclusión.
―No al principio ―MyungSoo respondió―. No fue sino hasta
después de su transición que se dieron cuenta que era un guerrero.
Pero CAP había crecido entre los seres humanos, para encontrarse no solo que los vampiros eran reales, si no que él era uno… Bueno, solo puedo imaginarme lo que sintió.
―Sí, pobre muchacho ―KangIn dijo, sacudiendo la cabeza―. ¿Así que nunca nadie supo quién era o cómo llegó al orfanato?
―No, nunca lo hicieron ―MyungSoo respondió en voz baja.
―Sé que Ren hizo algunos análisis de sangre y pruebas genéticas para él, para tratar de comparar su sangre con todos los linajes conocidos ―dijo TOP―. Él me lo dijo un dia, cuando le conté cómo nos enteramos de que Jiyong era un medio Kwak.
CAP estaba muy curioso al respecto y cuando le pregunté por qué, me dijo que no sabía quiénes eran sus padres. Le dije que hablara con Ren, que tal vez él podría ayudarle.
―¿Alguna vez te habló sobre los resultados? ―Leeteuk preguntó, bajando de la entrada y caminando para acercarse a ellos.
―Después de ese momento, lo vi un par de semanas más tarde ―TOP respondió encogiéndose de hombros―. Él no me comentó nada y sentí que no era correcto preguntarle. Pensé que si él nos hubiera querido contar algo, nos lo hubiera dicho.
―Pobre CAP ― Jiyong dijo, mientras iba y abrazaba a su compañero―. Él es un gran tipo. Yo no sabía que había tenido un pasado tan difícil. Siempre está haciendo bromas y siendo un tonto. Pero hoy parecía que había visto un fantasma. Quiero decir, alguien tuvo que decirle que los vampiros tenemos compañeros, ¿verdad?
―Estoy seguro de que lo sabe, bebé ―TOP respondió, besando la parte superior de la cabeza de Jiyong―. Él estaba allí cuando Baekho y Ren se encontraron. CAP fue el que descubrió que eran compañeros antes de que Baekho lo hiciera.
Todos ellos se quedaron allí durante unos minutos, perdidos en sus propios pensamientos. Pero la puerta se abrió de improviso cuando Youngmin corrió fuera capturando toda la atención. HyunSeong apenas
tuvo tiempo de abrir los brazos cuando su compañero se lanzó fuera
del pequeño porche hacia sus brazos. Haciendo que HyunSeong perdiera
el equilibrio, cayendo al sueño, con Youngmin encima de él.
―Te amo, te amo, te amo ―Youngmin le dijo mientras salpicaba la cara de HyunSeong con besos―. Kwangmin me dijo lo que hablaste con él,
HyunSeong, tú eres un hombre maravilloso. Te amo mucho.
―Te amo también, bebé ―HyunSeong se echó a reír bajo el asalto de su compañero con sus labios. Justo en ese momento, Youngmin besó
sus labios y se fundió con HyunSeong en un beso. Su única respuesta fue
un gemido y rodeó con sus brazos a Youngmin. Sólo cuando escuchó las
risas y risitas a su alrededor le hicieron darse cuenta que no estaban solos, HyunSeong rompió el beso―. ¿Supongo que estás de acuerdo con los planes entonces?
―No, lo odio ―Youngmin rio mientras se movía para ponerse de
pie―. Yo en realidad te estaba castigando por ser un asno.
―Mi turno ―Kwangmin ronroneó cuando apareció junto a Youngmin y
HyunSeong. Sin vacilar, se volvió para reclamar los labios de Kwangmin,
jalándolo entre sus brazos, junto con Youngmin. El beso se hizo más
profundo y movió hasta sus cimientos a HyunSeong. Quien deseaba que
todo el mundo desapareciera para que toda la sangre de su cuerpo
fluyera hacia su polla.
―Ah, bien, muchachos ―dijo KangIn, aclarándose la garganta para conseguir su atención―. Ahora, ¿qué plan podría ser ese?
―HyunSeong quiere usar parte de su herencia para reemplazar alguna de la maquinaria de aquí ―Youngmin dijo. Su emoción era evidente mientras bailaba de un pie a otro―. También quiere suministrar lo que podamos necesitar para poner un sistema de riego.
―Teníamos que abordar el asunto con cuidado ―HyunSeong dijo
mientras rodaba sus ojos hacia su hablador compañero. De todos
modos él jaló a Youngmin más cerca y besó la cima de la cabeza de su muy excitado compañero.
―Nosotros no necesitamos caridad de nadie ―KangIn gruñó, y fue ahí cuando HyunSeong finalmente se dio cuenta, al igual que Youngmin,
que KangIn estaba al borde de un ataque de ira―. Nosotros podemos
cuidar muy bien de nuestra granja.
―Pa, solo termina de escuchar al hombre ―Key dijo, viniendo desde atrás con Taemin. HyunSeong ni siquiera los había visto salir al exterior―. Sé que no quieres caridad. Pero él es parte de la família ahora.
―Además, incluso dudo que la compra de todo ese material haga mucha mella en su herencia ―sur soltó una risita―. Quiero decir, usted necesitaría un infierno de tierra para terminar con cuatrocientos veinticinco millones de dólares en maquinaria agrícola.
HyunSeong suspiró y rodó sus ojos otra vez. ¿Qué ocurría con todo
mundo hoy que estaban hechos unas bocazas? Se volvió hacia SungJong
y alzó una ceja.
―Gracias, hermano pequeño. Esa es la manera de lanzar una bomba.
―¿No se los dijiste? ―SungJong preguntó, levantando las cejas en
estado de shock―. Son tus compañeros, HyunSeong.
―Por supuesto que se lo dije a Kwangmin y a Youngmin ―HyunSeong dijo, levantando una mano para cortar a su pequeño hermano―. Pero yo no pensé que debería compartir nuestra situación financiera con toda su familia. Sobre todo porque yo no sé si tú y Jiyong tomarán su parte de la herencia.
―Oh, lo siento ―contestó SungJong, mirando sus pies―. Ese es un buen punto. Yo no pensé en eso, ups.
―TOP y yo hablamos de eso ―Jiyong dijo entre los brazos de su pareja―. Gracias por ofrecérmelo, pero no necesitamos el dinero. Nosotros oímos hablar de la sequía del año pasado. Y
creemos que ayudar a las personas de esta comunidad sería darle un
mejor uso a ese dinero.
―SungJong y yo estamos de acuerdo ―MyungSoo dijo, masajeando la
espalda de SungJong―. Pensábamos decírtelo hoy.
―¿Están seguros? ―HyunSeong preguntó, mirando de un hermano
a otro. Ambos se limitaron a asentir―. ¿Si alguna vez necesitan algo,
vendrán a mí, prometido?
―Si se trata de algo que nuestros compañeros no puedan hacer, si ―SungJong dijo sonriendo―. Te lo prometo.
―Yo también ―dijo Jiyong, alejándose de TOP para abrazar
a HyunSeong. Kwangmin y Youngmin salieron de sus brazos para que HyunSeong recibiera a sus hermanos. SungJong se acercó y lo abrazó también―. Te amamos, hermano mayor.
―Yo los amo, también, hermanitos ―HyunSeong se echó a reír
mientras besaba cada una de las cabezas―. Incluso si tú tienes una
bocota.
―Dije que lo siento ―SungJong respondió, rodando los ojos.
HyunSeong, simplemente se echo a reír y los abrazó de nuevo antes de
dejarlos ir con sus compañeros.
HyunSeong volvió a mirar a Kwangmin cuando le hizo señas con su mano. Siguiendo la dirección hacia donde Kwangmin le estaba
señalando, vio a KangIn y a Leeteuk que estaban sentados en los escalones del porche. Completamente en estado de shock, esa era la
única manera de describir la mirada en los rostros de los hombres.
Ambos tenían sus manos apoyadas en el porche con la boca abierta.
Antes de que HyunSeong pudiera decir nada, un camión de UPS
entró en el camino de entrada. Todos observaron cómo se acercó a la
casa y se estacionó.
―Tengo una entrega ―dijo el hombre, al salir de la camioneta
y miró hacia ellos―. ¿Está aquí Kwak HyunSeong?
―Soy yo ―dijo HyunSeong débilmente. Se aclaró la garganta y lo intentó de nuevo―. Yo soy Kwak HyunSeong.
―Firme aquí, por favor ―dijo el hombre mientras le entregaba una tarjeta electrónica cuando llegó hasta HyunSeong. HyunSeong rápidamente firmó y se la devolvió. El hombre a su vez le entregó un gran sobre―. Gracias.
HyunSeong apenas registró que el hombre se había ido mientras
miraba el sobre, como si se tratara de una serpiente venenosa.
―¿Esos son los papeles? ―Youngmin le preguntó cuando pasó un brazo alrededor de la cintura de HyunSeong. La única respuesta de HyunSeong fue un movimiento de cabeza―. ¿Esto es lo que tú quieres?
―Sip, estoy seguro ―HyunSeong le susurró mientras abría el paquete. Él sacó los papeles y leyó la carta de Shindong. Jadeando por la sorpresa, Kwak sintió que sus rodillas temblaban, y él cayó al suelo. Kwangmin y Youngmin se pusieron de inmediato de rodillas a su lado.
―¿HyunSeong, estás bien? ―Kwangmin le preguntó, buscando su mirada. HyunSeong sacudió la cabeza, lágrimas se acumularon en sus ojos. Sabiendo que no podía hablar, le entregó el paquete de papel, incluyendo la carta, a Kwangmin. Su compañero aparentemente rápidamente la leyó y se encogió físicamente―. Santa madre del puto culo.
―¡Kwangmin! ―Leeteuk, dijo, poniéndose de pie―. No voy a
permitir que utilices ese lenguaje.
―Tú lo dirás después de leer esto ―Kwangmin gruñó mientras
permanecía de pie. HyunSeong vio cómo su compañero le entregó el
paquete a Kwangmin, mientras Leeteuk también lo leía por encima del hombro.
―Oh, mi cielo ―Leeteuk abrió la boca, su mano voló hacia su boca―. Sí, puedes maldecir todo lo que quieras, Kwangmin.
―¿Qué está pasando? ―Youngmin gruñó mientras se levantaba y fue hacia sus papás. HyunSeong no podía soportar ser testigo de la escena
por más tiempo. Se puso de pie y se alejó de la casa caminando.
Después de unos pocos pasos, no pudo contener las lágrimas más. Fluían libremente por sus mejillas mientras caminaba a ciegas. ¿Cuánto más podría soportar en tan pocos días?
CONTINUARA........

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