CAPITULO 4
HyunSeong se despertó sintiéndose como si hubiera dormido durante semanas. Todavía se sentía un poco mareado, pero cuando trató de sentarse, alguien lo detuvo presionando sobre su hombro.
Inmediatamente se preocupó acerca de dónde estaba, y comenzó aluchar.
―Tranquilo, HyunSeong. Soy Ren ―Ren le dijo mientras enfocaba su rostro poco a poco―. ¿Cómo te sientes?
―¿Ren? ―HyunSeong preguntó, de pronto muy confundido―. ¿Todavía estamos en Irlanda? ¡Oh, cielos, Kwangmin y Youngmin!
―Están bien, solo preocupados por su compañero ―dijo Ren, riéndose ligeramente―. Tú tienes las manos llenas con los dos,HyunSeong. Nunca como doctor he conocido a dos grandes dolores de
culo como ellos. Y sí, todavía estamos en Irlanda.
―Nosotros te escuchamos ―Youngmin gruñó desde la puerta.
HyunSeong miró a sus compañeros. Youngmin y Kwangmin estaban en la puerta.
Los dos hombres parecían preocupados, incluso Youngmin, aunque era difícil ver a través de la atronadora expresión de su rostro, HyunSeong podía ver las líneas de preocupación en su rostro.
―Se los dije a la cara antes ―dijo Ren, caminando hacia la puerta―. Yo entiendo que estuvieran preocupados. Pero ambos siguen siendo un dolor en mi culo. Los dejo chicos para que cuiden a HyunSeong.
―¿Va a estaría bien, entonces? ―Youngmin le preguntó a Ren.
Mientras él y Kwangmin venían y se sentaban junto a la cama en lados
opuestos―. Realmente nos asustaste.
―Creo que estoy bien ―respondió HyunSeong, pasándose la mano por encima de la cara―. Sólo un poco aturdido y confuso.
―Fuiste golpeado por un tiro con un dardo lleno de una neurotoxina ―exclamó Kwangmin. Él se paró de la cama y comenzó a pasearse―. ¿Qué nos dijiste antes de dejarnos aquí?: He estado en situaciones mucho peores, esto no es peligroso, no deben preocuparse por mí. Entonces nuestros papás salen corriendo por la puerta porque ya estás en una especie de problema. Y todo ese tiempo, nosotros estamos sentados aquí, volviéndonos locos, preguntándonos qué era lo que te estaba pasando.
HyunSeong le sonrió a su pequeño compañero por su perorata. Él
nunca había tenido la intención de recibir un disparo o asustarlos,
pero la cantidad de atención que Kwangmin le mostraba calentó su
corazón.
―Entonces, ellos vuelven ―continuó Kwangmin, girándose para
enfrentar a HyunSeong con las manos en las caderas. HyunSeong no quería
reírse. Sus compañeros tenían derecho a sentirse molestos, pero
Kwangmin se veía tan condenadamente sexy cuando estaba cabreado―. Y ellos traen a nuestro inconsciente enorme y malo compañero guerrero en la parte trasera de la camioneta. Tuvimos que ayudarles para llevarte hasta la sala. Y una vez que Baekho, MyungSoo y el equipo del infierno se presentaron, fue que te trajimos a nuestra habitación. Ah, y TOP y Youngmin siguen teniendo un concurso de mear.
―Hey, HyunSeong es nuestro compañero. Nosotros podemos
decirles algo sobre lo que está pasando. ―Youngmin gruñó, poniéndose de pie para mirar a su hermano. Mientras agitaba su mano
violentamente en el aire―. No es mi culpa que el tipo sea un completo idiota.
A continuación, los dos se volvieron de nuevo hacia HyunSeong,
frunciendo sus magníficos ceños. Después de unos momentos,
HyunSeong dijo lo único que tenía en su corazón: ―Gracias.
―¿Por qué? ¿Por gritarte? ―Kwangmin preguntó, con el shock
escrito por todo su rostro cuando se sentó de nuevo en la cama―.
¿Quién le da las gracias a alguien por gritarle?
―Gracias por preocuparse ―respondió HyunSeong suavemente
mientras tomaba una mano de cada una de sus parejas―. Nadie ha
estado preocupado por mi antes.
Ustedes están lo suficientemente
preocupados para gritarme, para hacerse daño ustedes y asustarlos
a ellos.
―Por supuesto que nos importas ―respondió Kwangmin, mientras
se formaban lágrimas en sus ojos―. Eres nuestra pareja. Eres la cosa
más importante en nuestro mundo, y todo pasó en un solo maldito
día. No podemos perderte, HyunSeong. Ya no nos puedes dejar.
HyunSeong inmediatamente jaló a Shane bajo su brazo cuando el
hombre empezó a llorar. Extendió la mano y con su otro brazo agarró a Youngmin hacia sí. Justo en ese momento, lo único que necesitaba era esto. HyunSeong necesitaba su toque y era lo mismo que ellos parecían necesitar de él.
―Yo nunca voy a dejarlos, nunca me alejaré de ustedes, lo juro ―HyunSeong susurró, principalmente para calmar a Kwangmin―. Somos compañeros, ¿recuerdas? Esto es para toda la vida y vamos a tener largos y felices años juntos.
La cabeza de Kwangmin se movió rápidamente. ―No puedes prometernos eso, HyunSeong.
―Yo lo prometo, Kwangmin ―HyunSeong acunó un lado de la cara de Kwangmin―. Tengo demasiado que perder si algo me sucede a mi o a cualquiera de ustedes. Nuestra vida juntos acaba de empezar.
HyunSeong alargó la mano y acarició un lado de la cara de Youngmin.
―Ustedes solo tienen que esperar y ver, mis compañeros. Tenemos
mucho que ver, mucho que explorar, mucho que aprender unos de
los otros. Nuestra vida será maravillosa. Kwangmin sollozó.
―¿Puedes creer eso, entonces?
―Claro, mi compañero ―dijo HyunSeong volviéndose para mirar a
Kwangmin―, con todo mi ser.
HyunSeong deseaba poder explicarles a Kwangmin y Youngmin lo que
realmente significaban para él, pero no sabía cómo. Era un guerrero.
No había sido criado para tener emociones tiernas, no como él
quería demostrarle a sus compañeros. Había sido criado para ser un
luchador. Pero al ver las dudas en las caras de sus compañeros, sabía que tenía que intentarlo. Ellos necesitaban saber lo que realmente significaban para él.
―Ambos, tú Youngmin ―HyunSeong dejó de hablar y sacudió la cabeza
y empezó a reír―. Escúchenme. Estoy empezando a hablar como
ustedes.
―¿Y eso es algo malo, entonces? ―Kwangmin preguntó, mientras
las comisuras de sus labios empezaban a subir.
―No, en realidad, me parece divertido.
―¿Qué nos ibas a decir, HyunSeong? ―preguntó Youngmin, por lo que
HyunSeong se quedó serio. HyunSeong se pasó la mano por la cara, después agarró la mano del hombre y luego la de Kwangmin.
―Soy un guerrero. Eso es todo lo que he conocido desde el momento en que pude caminar. Siempre supe que esa iba a ser mi vida. Cuando tuve la suficiente edad, mi padre me envió para que me formaran como un guerrero, entonces yo me uní a la casta de los guerreros. ―HyunSeong hizo una mueca ante la angustia que podía ver en los ojos de sus compañeros―. Oh, no es una mala vida, compañeros. No vuelvan a pensar en eso. Hice mi deber y luché en pro de nuestro pueblo, los mantuve a salvo de los demonios.
―¿Eso significa que puedes parar, entonces? HyunSeong pudo ver la esperanza en la cara de Kwangmin cuando le preguntó. Por desgracia, sacudió la cabeza negativamente. ―No, me temo que no. Voy a ser un guerrero hasta que el Consejo considere que he servido el tiempo suficiente o que he producido guerreros para que tomen mi lugar. Pero ahora tengo que luchar por algo más allá que los rostros sin nombre de la gente de nuestro pueblo. Ahora
tengo dos compañeros y si eso no es motivación suficiente, no sé qué
lo es.
Kwangmin le golpeó el pecho con el puño cerrado.
―Te puedes lastimar y nosotros estaremos aquí sin saber qué te pasa. No puedo dejar de estar preocupado sin saber si vas a regresar a casa con
nosotros, HyunSeong.
―Solo puedo prometer que seré tan cuidadoso como me sea posible, Kwangmin.
―No sé si eso es suficientemente bueno.
HyunSeong frunció el ceño, sus cejas se juntaron.
―¿Me estás diciendo que ustedes no quieren estar acoplados conmigo?
―Yo solo digo que no sé si me puedo mantener tranquilo cuando estés peleando.
HyunSeong soltó la mano de Youngmin para abrazar a Kwangmin. ―Ven aquí, bebé. ―kr se metió en los brazos de HyunSeong. Él no era de los
que lloran, pero HyunSeong podía sentir los estremecimientos correr a
través de su cuerpo. HyunSeong frotó con las manos la espalda de Kwangmin.
―Vamos a trabajar en esto, un día a la vez, bebé. No puedo dejar de ser un guerrero. Eso es lo que soy, pero no quiero renunciar a ti. Tú y Youngmin son mi consuelo, mi razón de vivir y luchar con todo lo que tengo en mi.
HyunSeong empujó un poco hacia atrás a Kwangmin, entonces alargó
su mano para tomar a Youngmin. Él necesitaba sentir a sus dos
compañeros en sus brazos. Cuando Youngmin se subió, HyunSeong los
acomodó a cada uno bajo sus brazos y los mantuvo lo más cerca que
él podía conseguir sin jalarlos debajo de su piel.
―Soy un guerrero, y me han enseñado a luchar. Nunca me
enseñaron a tener emociones suaves. ―HyunSeong se echó a reír con tristeza―. De hecho, las emociones fueron prácticamente expulsadas
por mi padre. Pero quiero tanto decirles lo que significan para mí.
Hasta que los encontré, solo fue una batalla tras otra. No había amor
en mi vida, no había luz. No había una razón para luchar con todas
mis fuerzas.
―¿Y ahora? ―Kwangmin le susurró.
―Y ahora sé por qué nací.
―¿Para ser un guerrero? ―Youngmin le preguntó.
―Para amarlos a ustedes ―dijo HyunSeong con firmeza.
―¿Realmente crees, eso, entonces? ―Youngmin susurró mientras
ladeaba la cabeza hacia atrás para mirar a HyunSeong.
―Lo hago.
―¿Ahora?
HyunSeong se echó a reír y luego se inclinó hacia abajo para plantar un pequeño beso en los labios de Youngmin.
―Ahora suena bien para mí. Infiernos, tan sexy como ustedes dos son, en cualquier momento suena bien para mí.
Youngmin sonrió y se sentó. Él se inclinó sobre la mesita de noche
y regresó con una botella de lubricante en la mano, levantándola en el aire mientras se arrodillaba junto a HyunSeong.
―Yo sé que quieres otro sándwich de HyunSeong.
―Tú puedes conseguir su culo ―dijo Kwangmin, mientras sus ojos
se volvían negros por la lujuria moviéndose rápidamente para
ponerse de rodillas entre las piernas de HyunSeong. Él extendió la mano
para el lubricante―. Tú ya tuviste tiempo con su polla.
―Es mi turno ―dijo Youngmin mientras le daba una palmada a la
mano de Kwangmin.
―¿No tengo algo que decir sobre esto? ―HyunSeong se echó a reír.
―¡No! ―ambos hermanos dijeron al mismo tiempo. HyunSeong parpadeó.
―Bueno, supongo que he sido puesto en mi lugar.
―Tu lugar está aquí ―dijo Youngmin mientras señalaba la mitad del colchón desde la cabecera hasta el final de la cama. ―Será un
placer que te coloques ahí.
Kwangmin se echó a reír y se abrió paso más allá de HyunSeong quien
se recostó sobre su espalda. Él le entregó la botella de lubricante a
HyunSeong. ―Yo he visto el tamaño de tu... amigo. Voy a necesitar estar
muy resbaladizo.
HyunSeong tomó la botella y la abrió, dejando caer un chorro de lubricante en su mano y en los dedos antes de entregarle de nuevo la botella de lubricante a Youngmin.
―Que no se diga que no puedo obedecer órdenes. ―HyunSeong alzó sus dedos en el aire y esperó que
Kwangmin se moviera. Cuando el hombre no lo hizo. HyunSeong frunció el ceño―. ¿No te vas a poner sobre tus manos y rodillas?
―Uh-uh. ―Kwangmin sonrió―. Yo quiero ver tu hermosa cara.
―Nunca podría privarte de ese placer ―HyunSeong dijo mientras
se daba vuelta entre las piernas de Kwangmin y se ponía de rodillas―.
Así que, dime, hermoso, ¿vamos a omitir todo el juego previo y
vamos a ir derecho al placer o qué?
―Nop. ―Kwangmin sonrió mientras señalaba la mano lubricada
de HyunSeong―. Primero tienes que conseguir estirarme para tu
monstruosa polla. Y Luego podemos jugar.
Los ojos de HyunSeong casi se salen de su cabeza cuando la parte
más oculta de Kwangmin vibró, mientras extendía sus piernas
ampliamente alrededor del cuerpo de HyunSeong. Shane pellizcó con los
dedos los pezones de HyunSeong, y acarició todo su pecho.
HyunSeong gimió. De repente, comprendió exactamente lo que
Kwangmin estaba haciendo... el hombre estaba empeñado en conducir a HyunSeong al borde con un simple toque a la vez. Sin embargo, los dos podían jugar el mismo juego.
HyunSeong sonrió a la pesada inhalación que salió de los labios de
Kwangmin, cuando empujó un lubricado dedo en el apretado culo del
hombre. La rápida respiración de Kwangmin se convirtió rápidamente en un gemido cuando HyunSeong empezó a mover su dedo, estirando lo
suficiente al hombre como para agregar un segundo dedo.
Kwangmin estaba gimiendo y moviéndose, y HyunSeong pensó que
tenía controlados los juegos previos hasta que sintió cómo empujaban un resbaladizo dedo en su propio culo. Se quedó inmóvil mientras el dedo le causaba un fuerte dolor, pero
rápidamente se volvió en placer mientras Youngmin expertamente lo
extendía. HyunSeong pronto encontró que estar lleno le encantaba,
empujó de nuevo sus dedos en el apretado culo de Kwangmin.
―Cielos, Youngmin, tienes prisa. ―HyunSeong gimió cuando sintió su
endurecida polla como acero. La sensación que Youngmin creaba con sus dedos combinados con el conocimiento de que pronto estaría
profundamente enterrado en Kwangmin, fue más de lo que HyunSeong podía tomar―. No voy a durar mucho tiempo.
―Has lo que necesites hacer, pareja ―dijo Youngmin―. Yo estoy
trabajando aquí.
HyunSeong se echó a reír y rodó sus ojos. Podía ver su futuro con
sus dos compañeros y supo que iban a tenerlo totalmente envuelto
alrededor de sus dedos. Él estaba dispuesto a hacer lo que le
exigieran... con una sonrisa en su rostro.
HyunSeong sacó sus dedos del culo de Kwangmin y agarró al hombre
por las caderas, jalándolo hasta que sus cuerpos se encontraron. Él
sonrió y agarró su dolorida polla, empujando la cabeza contra la
arrugada entrada de Kwangmin. Kwangmin gimió, sus uñas pellizcaron las manos de HyunSeong mientras HyunSeong se hundía lentamente en él. HyunSeong
podía sentir cada músculo que lo apretaba, masajeándolo, era como
estar ajustado por una seda caliente. Cuando finalmente se hundió hasta el fondo, HyunSeong no solo se congeló, la sensación del acogedor
cuerpo de Kwangmin, era la cosa más excitante que hubiera conocido
jamás, a excepción quizás de cuando se lo hizo a Youngmin.
Una mano en el centro de su espalda lo empujó hacia adelante hasta que HyunSeong se inclinó sobre Kwangmin. Miró hacia abajo
para encontrarse con Kwangmin sonriéndole.
―Hola, ¿vienes aquí a menudo?
Kwangmin se rio y levantó sus piernas. HyunSeong gimió mientras se hundía un poco más en el cuerpo de Kwangmin. Demonios, esto era
demasiado bueno. HyunSeong decidió en ese momento que iba a hacer
todo lo que fuera necesario para mantener este sentimiento, incluso
si eso significaba desafiar al Consejo con su traslado a Irlanda. Él no
quería dejar a sus compañeros.
Esta decisión se vio reforzada cuando HyunSeong sintió cómo Youngmin empujaba su polla dentro de él. Se quedó inclinado sobre el cuerpo de Kwangmin, sus ojos se cerraron, cuando el éxtasis lo llenó, hasta que sintió que las bolas de Youngmin presionaban contra él. Si pudiera detener el tiempo en este momento, él en el culo de Kwangmin y Youngmin en el suyo, HyunSeong lo hubiera hecho. Era un recuerdo para
guardar en oro.
―Te puedes mover, guerrero ―Kwangmin le susurró―. ¿Estás
bien?
HyunSeong abrió sus ojos para ver cómo Kwangmin le sonreía. HyunSeong arqueó una ceja y flexionó sus caderas. Él se salió y empujó hacia adelante con tanta fuerza que los ojos de Kwangmin se abrieron a medida que se movía en la cama. HyunSeong rápidamente sonrió ante el gemido de Kwangmin y lo hizo de nuevo, y otra vez...
Descubrió que cada vez que se retiraba de Kwangmin la polla de
Youngmin entraba en su culo. Cada vez que entraba de nuevo en Kwangmin, la cabeza de la polla de Youngmin se inclinaba sobre su próstata. Mientras se mantenía en sándwich entre los gemelos, no había manera para que HyunSeong pudiera escapar del espiral de placer que lo atravesaba. Y él no quería escapar.
―¿Tú me reclamarás en esta ocasión, entonces? HyunSeong vio cómo Kwangmin arqueó su cabeza hacia atrás, dejando al descubierto su cuello. El pequeño pulso que latía con rapidez en el cuello de Kwangmin era más de lo que HyunSeong podía soportar. Era más de lo que cualquiera podría soportar. HyunSeong se inclinó y hundió sus
colmillos en la suave piel entre el cuello y hombro de Kwangmin.
Una parte de HyunSeong reconoció el gemido lleno de lujuria debajo de él, mientras un chorro húmedo de semen chocó contra su abdomen. Otra parte gruñó profundamente cuando la sangre, dulce y caliente, llenó su boca, mientras reclamaba a Kwangmin como todo suyo.
El hombre que golpeaba su polla en el culo de HyunSeong parecía saber exactamente qué tan duro empujar, a qué velocidad moverse, para conducirlo fuera de su mente. Con el apretado agarre de Kwangmin
sobre su polla, no tardó más que un par de empujones más antes de
que HyunSeong sacara sus dientes del cuello de Kwangmin y echara la cabeza hacia atrás, mientras él rugía su liberación.
Él solo tuvo la suficiente fuerza como para moverse a la izquierda con su culo apuntando al aire para arrastrar a Youngmin con él mientras se derrumbaba hacia abajo en la parte superior de Kwangmin, con la cabeza metida en la curva del cuello del hombre. Pequeños gemidos continuaron saliendo de su boca mientras Youngmin golpeó dentro de él varias veces más hasta que gritó. Líquido caliente llenó su culo y gran parte del peso del cuerpo de Youngmin cayó sobre su
espalda.
HyunSeong alcanzó su espalda y le dio unas palmaditas a Youngmin y
volvió la cabeza para besar la piel sudorosa de Kwangmin.
―Creo que podría acostumbrarme a esta cosa de ser el hombre de en medio. ―HyunSeong gritó un momento después, cuando sintió que Youngmin le golpeó el culo. Miró por encima de su hombro―. ¿Qué?
―Un sándwich de HyunSeong, mi gran guerrero. Youngmin estaba sentado a un lado de HyunSeong, Youngmin del otro lado.
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Todos estaban reunidos fuera en el porche trasero. Era casi cómico
como todos se encontraban teniendo un debate serio, tan importante, mientras estaban teniendo una barbacoa. Pero con los
trece Park, HyunSeong y sus seis amigos americanos, no había una
habitación en la casa que pudiera darles cabida a todos ellos
cómodamente.
―Muy bien, ahora que estamos todos aquí, vamos a empezar con las presentaciones ―KangIn dijo, poniéndose de pie, señalando a
cada persona al decir su nombre―. Yo soy KangIn, el mellizo de Leeteuk, y nuestro esposo, Heechul. Nuestros mellizos mayores, Taemin y Key, a continuación, SungYeol y SungKyu. Más alla, Niel y Richy. Ellos Donghae y HyukJae, y los menores, los gemelos Kwangmin y Youngmin, que son compañeros de HyunSeong. Los amigos americanos de HyunSeong, Baekho, que está con el doctor Jung. MyungSoo y SungJong, y, por último, TOP y Jiyong. ¿Alguien falta?
―Debemos iniciar nuestro propio equipo de futbol ―Key rio.
―Sí, y podemos utilizar tu enorme boca como objetivo. ―SungKyu
se echó a reír mientras su mellizo SungYeol lo golpeaba con el puño.
―Bueno, chicos, cálmense ―Heechul dijo, y rodó sus ojos―. Yo creía que nos habíamos reunido para intercambiar lo que habíamos
descubierto.
―Sí, señor, tienes razón ―dijo Leeteuk―. Stefan, ¿quieres compartir lo que los muchachos encontraron?
―Por supuesto. Volvimos y registramos la oficina de Jacob
―TOP dijo antes de mirar a HyunSeong―. Lo siento, hombre, no
sabíamos si te despertarías. HyunSeong tenía razón, si se tratara de demonios, tendría un infierno más de daños. Además, no tendrían
necesidad de un fármaco para poder capturar vampiros. Son, obviamente, humanos.
―Kwangmin y yo ya identificamos lo que contiene la neurotoxina
con la que estamos tratando ―Ren dijo mientras se ponía de pie―.
Es una combinación muy potente de benceno, cicuta, pez globo, atropina y laurel de la montaña. Si no sintiera miedo, estaría impresionado. HyunSeong ni siquiera recibió la dosis completa del dardo, y estuvo dormido un día entero. Kwangmin fue capaz de localizar unas instalaciones en las afueras de Belfast, que ha estado comprando grandes cantidades de todas esas sustancias. Esto no es algo que solo puedes ir corriendo a la farmacia y conseguir.
―Sip, como dijo el doctor ―agregó Kwangmin mientras miraba
por encima de su bloc de notas en su regazo―, va a ser un infierno
rastrear los artículos ilegales, pero seré capaz de hacerlo. No pude
encontrar a nadie y mucho menos a otra persona que los comprara,
incluso algunos de los ingredientes y mucho menos todos ellos. Imprimí los planos de las instalaciones. Para tener una mejor idea, necesito ver el lugar.
―¿Qué quieres decir con "ver"? ―TOP le preguntó, inclinando la cabeza a un lado, viéndose un poco confundido―. ¿Violar su seguridad?
―Sip, si puedo conseguir su conexión a la red ―Kwangmin dijo, sonriendo. Youngmin tuvo problemas para no reírse. Kwangmin sin duda era
el más tranquilo y reservado de los dos, hasta que tocaban el punto
de su inteligencia o su habilidad con una computadora. Entonces su
hermano no tenía ningún problema para que todos supieran cuán
talentoso y brillante era en realidad―. Podré conseguir ver todo lo que ocurre.
―¡Genial! ―MyungSoo exclamó―. Tenemos que empezar a conseguir chicos aficionados a la tecnología para ayudarnos más a menudo. ¡En serio! Normalmente vamos a ciegas y asaltamos el castillo. El disponer de datos reales de antemano nos haría la vida mucho más fácil.
―Vamos a tener eso en mente, muchacho. ―KangIn se rio
mientras permanecía de pie junto a Youngmin―. Muy bien, pensemos qué
hemos descubierto dónde está la fuga del vino y cómo taparla. Sabemos que los cinco bancos de sangre locales tienen un faltante y esa sangre podría ser suministrada a los vampiros. Por supuesto, trabajan allí un montón de seres humanos en las unidades de
donación y el voluntariado también es importante. Pero alguien podría haberse equivocado en algún momento.
―No parece ser algo generalizado, probablemente son solo unos pocos fanáticos que saben lo nuestro ―agregó Youngmin―. Si podemos recuperar a los vampiros desaparecidos, podemos
conseguirles nuevas identidades y reubicarlos. Conseguir un nuevo
trabajo y que sus familias empaquen y listo. Esos documentos deberían estar aquí mañana. Tenemos un muchacho que se encarga de manejar eso. Incluso si no podemos recuperar a los
desaparecidos, tenemos que mantener seguros a sus familiares.
―Yo dejaría eso en último lugar ―MyungSoo dijo, dando una
risita nerviosa mientras permanecía de pie―. Bueno, la mayoría de
ustedes no sabe esto, pero el don de HyunSeong es ser capaz de borrar los
recuerdos humanos y sustituirlos por recuerdos nuevos, los que él quiera. Mi don es hablar con los animales. Lo crean o no, había unas pocas criaturas peludas que fueron testigos del secuestro la otra noche. Tuve la oportunidad de obtener una descripción de los seis hombres implicados. Si hay más, en este momento, yo no lo puedo
decir.
―Está bien, así que lo primero es echar un vistazo en la instalación que Kwangmin ha encontrado ―Leeteuk indicó―. Lleven a Kwangmin, pero solo sáquenlo del coche si creen que es seguro para él llegar hasta la red. Después de que hagamos un reconocimiento y podamos ver lo que sucede en el interior, haremos un nuevo plan. ¿Todos están de acuerdo?
Youngmin asintió. Era un plan sencillo y directo. Todo el mundo
parecía estar de acuerdo, pero él se dio cuenta de que HyunSeong se
mordía el labio, con sus brazos cruzados sobre el pecho. Si Youngmin
tuviera que adivinar, su compañero guerrero no estaba contento con
la idea de que Kwangmin estuviera en la línea de fuego.
―Ren, ¿hay algo que tú y TOP puedan hacer para crear un antídoto para la
encima del tranquilizante? ―HyunSeong finalmente preguntó―. Si nos metemos en problemas, no quiero hacerle daño a los seres humanos. Creo que si podemos controlarlos por un momento, yo podría borrar sus mentes, cambiar los recuerdos y dejarlos en un bar o en
cualquier lugar para que despierten.
―Creo que podemos manejar eso ―coincidió Ren, asintiendo mientras miraba a TOP―. ¿Quieres tener un poco de diversión con las municiones?
―Siempre me gusta jugar con las armas. ―TOP se echó a reír con él, mientras frotaba sus manos con regocijo―. No será tan divertido como con las rondas ultravioletas que se nos ocurrieron, pero seguiremos jugando con armas de fuego y municiones.
―Voy a necesitar un poco de sangre para recuperar el resto de mi fuerza ―HyunSeong dijo, mirando a KangIn y Leeteuk―. No me gusta imponerme, pero yo no estaba preparado para lo que sucedió.
―Trajimos un montón de sangre con nosotros ―dijo Baekho, sonriendo―. ¿Crees que nuestro padre o madre nos dejaría salir del país sin asegurarse de que tuviéramos todo lo que pudiéramos necesitar?
―No, Nari es demasiado protectora con ustedes ―HyunSeong respondió, riendo―. Estoy casi sorprendido de que ella no viniera con ustedes para mantenerlos en línea.
―Hablé con ella antes de que tú te despertaras esta mañana. ―Heechul soltó una risita―. Es una maravillosa mujer, espero conocerla un día. Ella dijo que C.A.P llegaría esta noche, ya le pedí a los chicos que fueran por él.
―Uno pensaría que somos niños ―dijo TOP, rodando los ojos―. En lugar de centenarios guerreros acoplados. Pero tiene buenas intenciones. Y todos haremos lo que dice mamá. Ella nos tiene a los siete envueltos alrededor de su dedo meñique.
―Como debe ser ―dijo Heechul, sonriendo―. Bueno, ustedes
muchachos van a necesitar sangre y alimentos. Taemin, Key,
SungYeol y SungKyu, ustedes muchachos corran a la ciudad y obtengan una gran cantidad de suministros. Yo he hecho una lista y tengo el dinero en la cocina para ustedes chicos.
―Heechul, ustedes han sido más que hospitalarios con todos nosotros ―TOP dijo calurosamente, poniéndose de pie―. Me gustaría que Jiyong fuera con sus chicos y recogiera la camioneta. Aunque yo no quiero insultarte de ningún modo, pero no hemos venido a ser una imposición.
―Tonterías, ustedes son nuestros huéspedes ―KangIn dijo,
haciendo señas para que se fueran―. No necesitan ayudarnos para
alimentarlos, muchachos.
Youngmin mantuvo la boca cerrada, sabiendo que su familia
realmente no tenía dinero. No era como si alimentar al grupo los
fuera a llevar a la ruina, pero ellos eran granjeros. Y habían tenido
sequía el año pasado. Youngmin y la mayoría de sus hermanos habían
conseguido trabajos en la ciudad para ayudar. No era fácil alimentar
y vestir a trece personas. Pero todos ellos eran necesarios para hacer
funcionar la granja.
―Yo entiendo eso, y estamos muy agradecidos ―TOP respondió, asintiendo con la cabeza―. Pero usted ha hablado con nuestra madre, Heechul. Por favor, no me haga volver a casa y decirle que no nos dejaron al menos comprar una comida para todos mientras estábamos aquí.
―Oh, joder, nuestra madre nos golpeará hasta sacarnos la mierda a todos nosotros ―Baekho dijo, haciendo una mueca―. Nunca
vamos a oír el final de eso. Ella va a volar hasta aquí para disculparse por los malos modales de sus hijos.
―Está bien, pero solo porque comprendo que su madre vendría hasta aquí. ―Heechul rio. Tanto KangIn y Leeteuk iban a decir algo, pero Heechul se limitó a alzar una mano―. Si nuestros chicos
fueran de visita a la casa Kim en Estados Unidos, yo estaría
esperando que ellos hicieran lo mismo. ¿O me equivoco? ¿Tú no te
molestarías si llegaran a casa y te enteraras que no educaste bien a
todos tus chicos?
―Sip, estás en lo cierto ―respondió KangIn, sacudiendo la cabeza―. Como siempre, mi estrella mañanera, estás en lo correcto.
―Heechul, usted es la versión irlandesa de nuestra madre.
―MyungSoo se echó a reír cuando él se acercó y abrazó a la madre de
Youngmin. Youngmin no podía dejar de reír cuando Heechul le devolvió el
abrazo y le dio un fuerte beso en la mejilla. Era exactamente lo que
Heechul siempre hacía con sus hijos cuando estaba contento.
CONTINUARA....

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