ULTIMO CAPITULO
MyungSoo despertó, su compañero estaba acurrucado entre sus brazos. Le encantaba esa sensación. Saber que SungJong estaría allí, a su lado, todas las mañanas. En el mes que había pasado desde la reunión del Consejo, la vida había sido como un sueño. Pasaba sus días en el complejo de los guerreros entrenando a los nuevos guerreros cuando era necesario, mientras SungJong estaba en casa escribiendo. Por la noche pasaban el tiempo juntos, demostrándose su amor.
Sabiendo que su pequeño compañero estaba todavía dormido, agarró el lubricante de la mesita de noche. Se echó un poco en los dedos y con cuidado le separó las piernas. Gimió y se retorció en su sueño cuando acarició con sus dedos lubricados el pequeño agujero arrugado. Deslizó un dedo dentro del todavía dormido SungJong, quién lanzó un grito de placer.
Sonrió para sí mismo cuando su compañero movió sus caderas en el sueño. Añadiendo un segundo dedo comenzó a moverlos hacia delante y hacia atrás, en forma de tijera. No fue hasta que curvó los dedos y comenzó a frotar el punto dulce de su compañero, que éste abrió los ojos.
—MyungSoo. —Gimió SungJong moviendo sus caderas más rápido—. Jódeme, MyungSoo.
—Cualquier cosa que quieras bebé —respondió deslizando un tercer dedo e inclinándose para darle un beso— ¿Quieres mi polla en tu pequeño y apretado culo, SungJong?
—Sí. —Susurró su compañero agarrándose a los brazos de MyungSoo—. Te necesito dentro de mí.
—Tal vez lo que me guste sea precisamente lo que estoy haciendo.
—No, por favor, MyungSoo. —Gimió SungJong, manteniendo su mirada—. Por favor, fóllame. Haré lo que quieras, solo monta mi culo.
—Sabes lo duro que me pone tu pequeña boca sucia. — Respondió sacando los dedos. Alineó su polla y se deslizó dentro de su compañero de una sola envestida—. Tan perfecto para mí, tan jodidamente apretado, me vuelves loco SungJong.
—Soy todo tuyo. —Jadeó por el rápido ritmo impuesto por el musculoso hombre—. Solo tuyo, solo tú has tenido mi culo.
El control de MyungSoo se rompió después de eso. SungJong sabía lo que le estaba haciendo a su compañero. Siempre se había vuelto loco con la idea de haber sido el único con el que había estado.
—Mío, solo mío. —Gruñó mientras golpeaba en su pareja más rápido—. Todo mío, eres todo mío. Este culo es mío, tu corazón es mío.
—Sí, MyungSoo. —Replicó SungJong, los músculos de su culo exprimiéndole la polla. Sabía que su pequeño compañero se estaba acercando especialmente cuando echó la cabeza hacia un lado. MyungSoo golpeó con fuerza hundiéndole los colmillos en un flanco del cuello. La sangre dulce de su compañero le llenó la boca mientras gemía. Un instante después sintió unos colmillos en un lado de su cuello reclamándolo. ¿Colmillos?
—¿SungJong? —Susurró levantando la cabeza—. ¿Tus colmillos?
—Oh MyungSoo. —Se emocionó éste con los ojos abiertos retirándose del cuello—. ¡Están creciendo otra vez!
—Bebé, ¿sabes lo que eso significa?
—¡Qué también puedo reclamarte! —exclamó SungJong con alegría—. Mis colmillos están volviendo a crecer.
—Déjame ver —le pidió MyungSoo con ganas de verlo por sí mismo. Abrió la boca y sintió las lágrimas en sus ojos cuando vio los pequeños colmillos de su compañero—. Tienes colmillos de nuevo SungJong.
—No puedo creerlo. —Respondió éste con lágrimas en su rostro—. Realmente han vuelto.
—SungJong, eres increíble. —Dijo sosteniendo la cara de su compañero entre sus manos antes de besarlo—. Reclámame cuando nos corramos, bebé.
—Sí, por fin puedo reclamar a mi compañero —respondió SungJong cuando MyungSoo siguió donde lo habían dejado. Mientras se empujaba contra su compañero con alegría, el gran hombre inclinó la cabeza hacia un lado, amando la sensación de los colmillos de SungJong.
—Te amo SungJong. —Gritó cuando se corrió, su semilla brotó caliente dentro de su compañero. Eso fue suficiente para que su bebé se corriera también. Gritó su nombre cuando MyungSoo sintió llenarse el espacio entre ellos con el semen de su compañero.
—Te amo también MyungSoo. —Dijo mientras trataba de respirar—. Me haces tan feliz.
—Así es como debe ser, mi amor. —Confirmó envolviendo todo su cuerpo alrededor del otro.
MyungSoo no podía dejar de sonreír por su descubrimiento mientras besaba el pelo de SungJong. Sí, pensó para sí mismo, así es exactamente como debe ser.
Fin🌺🌹🌼🌷🌺🌹🌼🌷
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