miércoles, 24 de octubre de 2018

Saga de los Hermanos Kim 2. MyungSoo


CAPITULO 8 


SungJong nunca había visto el interior del edificio del Consejo. No parecía muy grande, había visto los juzgados antiguos en fotos. Agradeció que su compañero no le soltara la mano, cuando salieron del coche y se dirigieron hacia la entrada.

Esperanzado de haber estado preocupándose por nada, reunió todo su coraje. Ninguno de los familiares de MyungSoo parecía pensar en esta audiencia como algo más que un intento desesperado por parte de su padre para salvar la cara.


Thunder fue la primera persona que vio al entrar en la sala de audiencias. Su padre era alto, incluso para un guerrero, pero con los años SungJong se había enterado de lo que su padre era capaz. Siempre supo mantenerse alejado de su camino. Hoy, sin embargo, estarían frente a frente.

—HyunSeong, Luna. Bien, estáis aquí. —Dijo Thunder caminando hacia ellos y haciendo caso omiso de los demás—. Comenzaremos dentro de poco. Necesito que os sentéis con Aron.

—Estaremos sentados con SungJong, padre. —Dijo HyunSeong, colocando a Luna detrás—. ¿Qué te hizo pensar que estaríamos de tu parte en esta mierda?

—Porque eres mi hijo. —Gruñó su padre—. Y ella es una de mis empleadas. Hará lo que le diga y cuando se lo diga.

—Lo dejo. —Dijo Luna asomándose tras HyunSeong—. Sólo me quedé trabajando para un jefe cruel como usted por cuidar de SungJong. Ahora que está libre, me quedo con él.

—Óyeme bien, pequeña perra. —Susurró entre dientes—. Harás lo que se te diga o si no nunca encontrarás un empleo en ningún sitio.

—No te preocupes Thunder —se burló Shindong—. Luna ha sido como una madre para SungJong. La invitamos a que viviera en nuestra casa como familia.

—¿Ahora invitas a los sirvientes a tu casa, Kim? — Resopló Thunder—. ¿Dejar que los maricas vivan bajo tu techo no era suficiente? ¿Ahora tienes a un miembro de la clase baja en tu casa? De verdad que eres una vergüenza para tu raza.

—Kwak Thunder. —Dijo un miembro del Consejo en voz alta antes de que alguien pudiera responder a lo que le había dicho a su padre—. El Consejo está dispuesto a escuchar tus reclamaciones. Está audiencia se llevará a cabo por el cuerpo más sagrado de nuestra especie. Que todos los que hablen, digan solo la verdad. Este cuerpo encontrará el castigo.

—Yo, con la cólera de los Kwak, acuso a Shindong, MyungSoo y Hangeng Kim, de falso desquite en contra de mi hijo Kwak Aron. —Dijo en voz alta—. También acuso a Kim MyungSoo de forzar a mi hijo Kwak SungJong  a acoplarse.

—¿Cómo se declara, Kim? —preguntó un miembro del Consejo a Shindong.

—Las acusaciones son falsas Concejal. —Respondió—. Tenemos testigos, incluido a Kwak SungJong , Kwak HyunSeong, y Luna , quien ha trabajado para Kwak Thunder durante siglos.

—Muy bien. Este Consejo escuchará a Kwak SungJong  en primer lugar. —Dijo el portavoz—. Dado que estos cargos te implican, SungJong, por favor, da un paso adelante.

MyungSoo le dio un último apretón a la mano antes de que se acercara a los trece miembros del Consejo. Normalmente eran quince, pero con Shindong y su padre en la audiencia quedaban solo trece.

—Kwak SungJong  ¿Qué tiene que decir de estas acusaciones?—Le preguntó uno de los miembros.

—Son falsas Señor. —Respondió SungJong aclarándose la garganta—. Conocí a mi compañero Kim MyungSoo, cuando desperté en el hospital después de ser rescatado de los demonios. Supe al instante, para disgusto de mi padre, que era mi compañero. En ningún momento me forzó a acoplarme, ni forzó en mí sus marcas. Yo las pedí. No soy capaz sin embargo de reclamarlo igual.

—¿Y por qué? —preguntó el mismo miembro.

—Mi hermano, Kwak Aron, y su amigo Minho. — Respondió inquieto y nervioso—. Me secuestraron de la casa de mi compañero, Kim MyungSoo. Me drogaron para que no pudiera controlar mis colmillos, me llevaron a la casa Kwak y me arrancaron los colmillos—. Abrió la boca y les mostró a todos los miembros sus encías aún hinchadas y las llagas donde deberían haber estado sus colmillos. Aron me explicó que mi padre me quería muerto. —continuó, siendo interrumpido.

—Eso es mentira. —Gritó su padre—. Le han drogado y lavado el cerebro, Aron se llevó a SungJong para protegerlo.

—Y me arrancó los colmillos, ¿para qué, padre? —preguntó Aron—. ¿Qué tiene que ver eso?

—Eso también fue para tu propia protección. —Respondió Thunder—. Sabíamos que eran demasiados Kim para que estuvieras a salvo, por lo que decidimos que si tus colmillos eran arrancados no podrías acoplarte a MyungSoo. No te acoplarías con un hombre, SungJong. Ellos te drogaron y engañaron.

—Eso es mentira, padre. —Susurró—. Aron me dijo que me estabas castigando por ser gay, por manchar el glorioso nombre de los Kwak. Dijo que querías contratar a alguien para que me matara, pero pensó que con ese castigo sería suficiente.

—No sabes de lo que hablas. —Se burló su padre—. Aron te drogó para que no sintieras dolor. No había manera que supieras lo que estaba pasando en realidad.

—Las drogas no me quitaron el dolor. —Gritó de nuevo SungJong—. Grité hasta que perdí el conocimiento. Los meses que he sido prisionero de los demonios no han sido nada comparado con el dolor que me causó mi propio hermano. Los Kim no me habían drogado. Supe que era compañero de MyungSoo antes que ellos ¡Simplemente no querías a un marica por hijo!

—Puedo dar fe de eso también. —Dijo HyunSeong poniéndose en pie—. Mi nombre es Kwak HyunSeong, y llegué justo cuando mi hermano Aron sacaba el segundo de los colmillos de SungJong. Éste lo sufría. Podíamos oír sus gritos cuando nos acercábamos dónde mi hermano y Minho se lo habían llevado. Me llevé a la familia Kim para que me ayudaran a rescatarlo de Aron. Kim MyungSoo ama a mi hermano, SungJong. Y puedo confirmar que no ha estado bajo la influencia de otras drogas aparte de las que Isaac le dio.

—Eso no es verdad, Ren lo drogó en el hospital. — Respondió con cólera Isaac—. Pregúntale.

—Doctor Jung, por favor, de un paso adelante. —Dijo el confundido miembro del Consejo.

—Miembros del Consejo. —Contestó Ren de pie ante ellos—. Le di a SungJong calmantes para el dolor a su llegada al hospital. También lo conecté a la máquina de respiración asistida para mantenerlo con vida. Aron y HyunSeong  tropezaron con su hermano cuando llegaron a ayudar a los supervivientes. Escuché a los dos decir que ninguno tenía idea que había sido secuestrado por los demonios. Escuché que su padre les había dicho que SungJong estaba estudiando en el extranjero.

»Además, cuando Thunder llegó al hospital ordenó que lo desconectara de las máquinas y no lo ayudara. —Ren hizo una pausa mientras algunos de los miembros abrían la boca y se susurraban entre ellos—. Dijo que si SungJong estaba destinado a vivir, tendría que demostrar que era lo suficientemente fuerte como para sobrevivir sin ayuda. Cuando le informé que tenía licencia como médico humano, y que por tanto me sometía a sus leyes, me dijo que eso era basura y que no creía en los curanderos, por no hablar de uno que fuera maricón.

—¿Quién estaba allí en ese momento, doctor Jong? — Le preguntó un miembro diferente del Consejo.

—Mi compañero Kim Baekho, y yo. —Contestó Ren tratando de recordar—. Shindong y Nari, MyungSoo y Hangeng . Eso seguro. Hubo mucha conmoción ese día. Desafortunadamente mi objetivo principal no estaba en esa conversación, sino en mantener con vida a doce miembros de nuestra raza. Kwak Thunder, HyunSeong y Aron  también estaban allí.

—¿Afirman todos esos dar fe de esa conversación? — preguntó el miembro del Consejo.

Todo el mundo se levantó y manifestaron su acuerdo, Aron no se dio cuenta y acababa de aceptar. Su padre lo sujetó y negó la demanda.

—Muy bien, así que confirmamos las declaraciones del doctor Jung. —Declaró el Consejo—.Kwak Thunder ,
¿sabía que su hijo fue secuestrado por los demonios?

—No. No tenía conocimiento que había sido secuestrado en todo ese tiempo. —Respondió Thunder con calma, mintiendo entre dientes.

—Eso es mentira. —Dijo Luna de pie.

—¿Y su nombre es, Señora? —preguntó el Concejal.

—Luna , Señor. —Respondió ella adelantándose—. Informé a Kwak Thunder el mismo día que lo secuestraron, fue el día que intentó escapar de la casa Kwak.

—¿Qué significa escapar de la casa Kwak? Por favor, Señora Jennings, explíquese. —Preguntó otro miembro.

—Kwak Thunder  prohibió a su hijo SungJong salir de la propiedad. —Informó Luna—. Desde el día en que nació, su padre no se ha preocupado ni una pizca por él. Su pobre madre murió durante el parto. Thunder estaba devastado. Ignoró por completo a su hijo, lo culpaba de la muerte de su madre. Yo me encargué de cuidarlo. Su padre sencillamente lo dejó en la mesa al nacer y se alejó.

»Desde entonces ha vivido en la casa con los sirvientes. — Continuó—. Se alejaba de su padre, que odiaba a su hijo aún más cuando se dio cuenta que no sería lo suficientemente grande para ser un guerrero. SungJong había ideado un plan para abandonar el complejo y escapar del recinto. Los guardias no lo dejaban salir. Desafortunadamente los demonios lo capturaron justo a la salida. Informé a su padre inmediatamente.

—¿Qué hizo Kwak Thunder al respecto? —preguntó el Miembro.

—Nada, Señor. —Respondió Luna llorando—. Me ordenó a mí, y a todo el servicio no decir ni una palabra sobre esto. Algunos de nosotros tratamos de informar a los guerreros, pero se vieron frustrados y fueron reprendidos. Sus hijos, ni siquiera sabían que había sido secuestrado. No habló de ello. Además, puedo decir que SungJong nunca ha estudiado en el extranjero, o en cualquier otro lugar salvo con el personal de la casa.

SungJong vio la escena que se estaba desarrollando, las venas de la garganta de su padre estaban abultadas. Se encogió cuando el hombre del Consejo se volvió hacia él.

—¿Puede confirmar lo que la Señora  ha expuesto?

—Puedo, excepto la parte de mi nacimiento. — Respondió—. Y lo que pasó tras ser secuestrado. No sabía que Luna había informado a mi padre y que a él no le había importado hasta que hablé con ella de nuevo.

—Después del hospital, cuéntenos que pasó. —Pidió el Concejal.

—Fui con los Kim a su casa. —Explicó SungJong—. Dos días más tarde fui secuestrado por mi hermano y me arrancó los colmillos. MyungSoo y sus hermanos, y mi hermano HyunSeong, me rescataron y exigieron una retribución en mi nombre.

—¿Fuiste testigo? —preguntó el Concejal—. ¿Viste la retribución?

—Me desperté en medio de ella. —Respondió SungJong—. Vi lo que se hizo en mi nombre, no el proceso.

—¿Cuál fue el castigo? —Replicó el Concejal sonriendo. Todo el mundo había oído hablar de la retribución hecha a Aron y a Minho.

—Kim har les hizo un tatuaje a Aron y a Minho. —Dijo tratando de no reírse—. Como lo que me hicieron fue un crimen de odio gay, les tatuó algo en la espalda baja. Escribió: 'Fóllame Aquí' con unas flechas apuntando a sus culos. Los encadenaron juntos y desnudos y los dejaron sobre el césped frente a la casa de los guerreros para que los vieran.

—¿En algún momento Kim Shindong, participó en ese castigo?

—No, Señor. —Respondió SungJong—. Hangeng hizo el tatuaje, y HyunSeong y el resto de los hermanos de mi pareja los encadenaron y los llevaron a la casa de los guerreros. MyungSoo estaba ocupado cuidando de mí junto con el doctor Jung que me dio algo para el dolor.

—Tu padre Kwak Thunder, ¿apareció en ese momento?—Le preguntó el Concejal.

—Sí, Señor. —Le sonrió—. Thunder llegó una vez que ya estaba hecha la retribución y estaban tratando de quitarse las cadenas. Nunca me preguntó si estaba bien, ni siquiera me miró. Dijo que el castigo a Aron no se ajustaba al crimen, que los tatuajes son permanentes. MyungSoo le informó que también podría serlo la eliminación de mis colmillos. No estamos seguros de si volverán a crecer. Mi padre gritó que iba a buscar venganza por lo que le hicieron a mi hermano. MyungSoo y Shindong le informaron que no se puede tener una retribución de una retribución, y es por eso que estamos hoy aquí. Después de que Thunder liberase a Aron y a Minho, nos fuimos. No le he visto hasta el día de hoy. Recibimos la citación por la noche.

—Kim MyungSoo, ¿tu hermano realizó la retribución en tu nombre?

—Sí, Señor. —Respondió su compañero—. Yo quería cortarles las pollas. Mi hermano Hangeng, dijo que tenía otra idea.Algo que les humillaría públicamente, sin mutilarlos como ellos lo habían hecho con mi compañero. Yo estaba enfurecido y tenía problemas para no asesinarlos. Me fie de su buen juicio.

—Kwak SungJong ¿Te forzó a acoplarte Kim MyungSoo? — preguntó un miembro del Consejo, parecía enfermo por todo lo que estaba viendo—. Si pudieras, ¿reclamarías a Kim MyungSoo?

—MyungSoo no me forzó —respondió SungJong con voz firme—. Le pedí ser reclamado, y reclamaría a MyungSoo en un segundo si pudiera.

—Eso es todo lo que necesitaba oír. —Miró al resto de miembros—. Vamos a deliberar y volveremos con nuestro veredicto.

—Esperar. —Respondió Thunder acaloradamente—. No he tenido oportunidad de responder a sus mentiras.

—Hemos escuchado lo suficiente de 'sus' mentiras, Thunder. —El Concejal respondió—. Todos sabemos que piensas que los hombres no pueden acoplarse, no lo ocultas. Tratas de persuadir a los demás activamente. Personalmente he estado varias veces en tu casa y nunca había visto a SungJong. Nunca he oído hablar de él. Creo que todos sabemos lo que sientes por él. Vamos a deliberar.

No le dieron a su padre la oportunidad de decir nada más. Los miembros del Consejo se levantaron y salieron de la habitación, dejándolos a todos esperando. SungJong saltaba ansioso de un pie a otro. Parecía que los Miembros estaban de su lado,
¿pero y si realmente no lo estaban?

—Está bien bebé. —Dijo MyungSoo envolviendo los brazos a su alrededor por detrás—. Ya oíste lo que le dijeron a tu padre. No hay forma de que le den la razón después de todo lo que nosotros les contamos.

—Eso espero. —Le susurró de nuevo, sin estar seguro—. No podré ser capaz de vivir si algo os sucede por mi culpa, o la de mi padre.

—Verás. —Su compañero se echó a reír—. Dales unos minutos, volverán y le dirán a Thunder que se vaya al infierno, luego iremos a casa y lo celebraremos.

SungJong comprendió el doble sentido cuando MyungSoo empujó su erección contra su espalda. Ahogó un gemido con la idea de que su musculoso compañero estaría pronto dentro de él. Mirando a su alrededor vio a la familia Kim bromeando y riéndose entre ellos. Estaban completamente calmados. Al parecer todo el mundo creía que iban a votar a su favor.

Miró por encima del hombro, su padre y Aron se encontraban en un acalorado debate, silbándose uno al otro y agitando sus brazos. Parecía que sabían hacia donde se inclinaba el Consejo. SungJong dejó escapar un suspiro y calmó su desbocado corazón.

En ese momento la puerta trasera se abrió y el Consejo comenzó a entrar.

Demasiado tarde para calmar su corazón, pensó SungJong.

Todo el mundo prestó atención y regresaron a sus lugares asignados.

—Este Consejo ha encontrado todas las reclamaciones, falsas. —Dijo uno de los miembros—. Además encontramos que Kwak Thunder debe ser expulsado del Consejo por verter acusaciones falsas.

La mandíbula de SungJong cayó. No esperaba que sucediera nada por el estilo. Vio a Thunder arremeter contra él por el rabillo del ojo. No tuvo el tiempo suficiente para apartarse, solo pudo girarse por lo que el golpe mortal lo recibió en su espalda.

—Tú, pequeña mierda. Si te hubiera matado cuando tuve oportunidad. —Gruñó Thunder antes de que MyungSoo lo golpeara en la cara. Aunque las garras de su padre golpearon su espalda en vez de en su cabeza, su cuello y sus hombros fueron hechos trizas. Se dejó caer de rodillas antes de golpear el suelo boca abajo.

— SungJong, quédate conmigo. —Dijo Ren poniendo algo en su espalda—. Tenemos que llevarlo al hospital ahora.

Estaba vagamente consciente cuando la gente lo levantó y siguió hablando con él. El médico le aconsejaba permanecer consciente. SungJong encontró que era la mejor manera de aguantar. Después de lo que parecieron años lo pusieron boca abajo en una mesa de metal. Podía ver lo suficiente para ver que estaba en el hospital.

—¿MyungSoo? —preguntó—. ¿Estás bien?

—Estoy bien, bebé —dijo inclinándose para entrar en su campo visual—. No te preocupes por mí, ¿de acuerdo? Los dos estamos bien. Ren te curará y después nos iremos a casa.

—Suena bien. —Respondió antes de que el médico le hiciera algo en su espalda que lo hizo gritar.

—Solo te he puesto una inyección. —Explicó— Sé que duele, pero adormecerá la zona para poder trabajar. No es tan malo SungJong, te lo juro. Un par de días y de vuelta a la normalidad.

—Sin ánimo de ofender Doc. —Jadeó—. Pero estoy harto de este lugar.

—Puedo entenderlo. —Se rio Ren—. Después de todo esto, no quiero verte por aquí por lo menos en un año.

—Creo que por lo menos en cinco —Dijo su musculoso compañero dándole un beso en la mejilla—. Bebé, ¿quieres beber de mí?

—Más tarde. —Le susurró porque de repente se sintió somnoliento—. Te amo, MyungSoo.

—Te amo también, SungJong. —Dijo su compañero sin soltarle la mano—. Tenemos que empezar a planear lo que haremos para celebrar la caída de Thunder y tu liberación de él.

Pensó en eso. No tenía ganas de celebrar nada. Sólo quería que terminara, y que sus colmillos volvieran a crecer. Quería pasar mucho tiempo con su compañero, sin nada de estrés, y escribir. Al darse cuenta de cómo se sentía respondió.

—No habrá celebración. No es algo que quiera celebrar, sólo quiero seguir adelante con nuestras vidas y dejar esto en el pasado.

—Creo que es algo muy sabio, hijo. —Dijo Shindong de rodillas para que lo viera—. ¿Quieres oír el resto de la decisión del Consejo mientras Ren te sigue curando?

—Claro. —Respondió SungJong, tratando de permanecer consciente— ¿Qué dijeron?

—Thunder está expulsado del Consejo —dijo Shindong mirándolo bondadosamente—. Todas las reclamaciones han sido consideradas falsas, eso conseguiste oírlo. Lo que no has oído es que  Aron y a Thunder se les ha prohibido ponerse en contacto contigo o estar a tu alrededor. Tu padre tiene que pagarte un total de treinta millones de dólares.

—¿Treinta qué? —Escupió tratando de concentrarse. SungJong escuchó silbar a Remus y apretar su mano.

—Treinta millones, SungJong. —Shindong se rio entre dientes—. El Consejo considera que te ayudará por todos los años que has sido prisionero de tu padre. MyungSoo y tú tenéis más que suficiente, por supuesto, independientemente de lo que queráis hacer con ello, al menos, eso es todo por ahora.

—Esto ha terminado, bebé —dijo MyungSoo inclinándose para hablar en su oído—. Ahora podremos vivir nuestra vida.

—Sí, podremos. —Respondió sobre los labios de su compañero

CONTINUARA.......


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