CAPITULO 7
MyungSoo se despertó a la mañana siguiente con su compañero tumbado encima de él. Al darse cuenta que habían dormido así toda la noche, suavemente puso a SungJong sobre el colchón y lo tapó con las sábanas. Alcanzó unos vaqueros y fue escaleras abajo para saber que se había perdido. HyunSeong y Luna se suponía que llegaban ayer. Parecía que se lo habían perdido.
Dirigiéndose a la cocina, se detuvo en la puerta cuando vio a HyunSeong y a una mujer que no conocía hablando con sus padres.
—Buenos días. —Dijo dirigiéndose hacia el café—. No me di cuenta y nos quedamos dormidos desde ayer por la tarde hasta esta mañana. Disculpadme.
—No, te preocupes hijo —respondió su padre—. Después de tu lesión de ayer, tu madre y yo nos figuramos que hablarías con HyunSeong y Luna más tarde, y dormirías. ¿Qué hace SungJon?
—Está agotado. Me llevó un tiempo convencerlo de que realmente no estaba herido —respondió suspirando—. No puede seguir con toda esta angustia y drama. Va a volverse loco.
—Bien entonces, podrás darle buenas noticias —dijo su madre alegremente, dándole palmaditas en el brazo mientras se sentaba—. Hemos hablado con Luna, se ha comprometido a hablar con el Consejo en tu nombre y en el de SungJong. Además ha aceptado unirse a nosotros. Insiste en ayudar en la casa, por alguna extraña razón no nos escucha.
—Agradezco la oferta. —Dijo Luna riéndose entre dientes—. Pero los viejos hábitos tardan en morir. Además, cada uno tiene un trabajo y una forma de hacerlo. Estoy muy agradecida por estar cerca de mi pequeño SungJong. Oh, no quiero faltarle al respeto, MyungSoo. Es solo que he cuidado de él, desde que era un bebé. Lo he visto crecer hasta convertirse en el hombre que es ahora. Estaba tan feliz de que finalmente hubiera escapado, después de tantos años. Traté de convencerlo de que se fuera furtivamente. Pero no me escuchaba.
—Porque todo el mundo habría sabido que eras la que me permitió escapar —Dijo SungJong corriendo por la cocina hacia Luna. MyungSoo vio como su compañero envolvía sus brazos amorosamente alrededor de la mujer, besando su cabeza—. No podía irme y dejarte hacer frente a la furia de mi padre después de que me ayudaras a escapar. He encontrado una manera de salir Luna, mi amor.
—Sí, pero los demonios te cogieron —manifestó sorbiendo—. Se lo dije a tu padre, pero no quiso hacer nada al respecto. Se nos prohibió hablar, pero uno de los hombres finalmente recibió un mensaje que decía que uno de los demonios tenía a su hija. Se la habían llevado, pero no sabían dónde estaba el nido de los demonios. Ellos no sabían que tú estabas allí también.
—Estoy bien Luna. En realidad no fue tan malo —la tranquilizó sonriendo, mintiendo a través de sus dientes.
MyungSoo no dijo nada porque pudo ver el amor de SungJong hacia Luna y la forma en que ella estaba angustiada porque los demonios lo hubieran cogido.
—Eso me llevó hacía mi grande y fuerte compañero guerrero.
—Hey, hermanito —interrumpió HyunSeong abrazando a su hermano—. ¿Cómo lo llevas, chico?
—Estoy bien, estaré mejor cuando todo el lio del Consejo termine. —Respondió SungJong después de abrazarlo. Su pequeño compañero caminó derecho hacia MyungSoo y le dio un beso antes de saltar a su regazo. Era perfecto. No podía creer lo tierno y adorable que era. Siempre hacía que su corazón se calentase.
—Buenos días, bebé —dijo besándolo en la mejilla—. Siento haberte dejado solo, pero estabas tan tranquilo que no tuve corazón para despertarte. Cuando me di cuenta de todo lo que habíamos dormido pensé que debía bajar y ver qué estaba ocurriendo.
—Está bien, pero no hagas un hábito de esto. —SungJong hizo un puchero—. Creo que buscaré una forma para castigarte.
MyungSoo se rio entre dientes mientras lo acercaba a su pecho. Su pequeño volcán lo sujetaba con un dedo del pie. Se dio cuenta del doble sentido de la frase de SungJong. No estaba seguro de por qué la idea de ser nalgueado por su compañero lo estaba excitando, pero su dureza era evidente. Tuvo que ahogar un gemido cuando éste se dio cuenta y comenzó a retorcerse en su regazo, torturándolo.
—Así que Luna —dijo MyungSoo tratando de concentrarse en la conversación—. ¿Vas a tener algún problema por decirle al Consejo lo que Thunder ha estado haciendo?
—No, en lo más mínimo —respondió encogiéndose de hombros—. El hombre es horrible. Mira la forma en la que ha tratado a SungJong todos estos años ¿Ahora quiere matarle al compañero porque un Kwak no es gay? ¿Incluso sin importarle si eso mata a su hijo? Thunder es un hipócrita, preocupándose más por la imagen que por el amor, Thunder era un buen muchacho mientras crecía, pero ha pasado demasiado tiempo con su padre, ahora es igual que él.
—Luna tiene razón —dijo HyunSeong—. Mi hermano ha sido bueno. Pero al ser el heredero ha pasado la mayor parte de su vida alrededor de la retorcida mente de mi padre. Me salvé de ello por haber nacido en segundo lugar. Podría haber sido invisible pero nací guerrero, así que todavía tenía valor a los ojos de Thunder, mientras que el pobre SungJong, que no era un guerrero, siempre ha sido completamente prescindible para mi padre.
—Thunder tiene partidarios en el Consejo —dijo su padre tomando un sorbo de café—. Pero después de oír a dos de sus hijos y a alguien que ha sido un empleado leal durante siglos, estoy seguro que su apoyo va a terminar. He conocido a tu padre durante mucho tiempo, siempre he sabido que era un bastardo y un fanático, pero no tenía idea de hasta que punto llevaba sus demenciales ideas.
—Gracias —dijo SungJong bajito. La mayor parte de su cuerpo estaba enterrada en MyungSoo—. Agradezco todo el apoyo que me estáis dando.
—Tienes gente que te quiere bebé —le dijo MyungSoo acercándolo más y abrazándolo fuerte—. Creo que voy a asegurarme de que mi compañero descanse antes del gran día de mañana.
Todo el mundo asintió, comprendiendo que necesitaba estar a solas con SungJong. Lo sacó de la cocina hacia sus habitaciones, dándose cuenta de que su pequeña pareja estaba sollozando. MyungSoo se sentó en la cama, sosteniéndolo cerca, frotando su espalda y besando su cabeza.
—¿Estás bien SungJong? —preguntó viendo caer las lágrimas por sus mejillas.
—Sí. —Graznó SungJong con la voz áspera de tanto llorar—. Solo no esperaba tanta ayuda. Quiero decir, la esperaba, pero al verlos aquí, lo ha significado todo para mí.
—Lo sé. —Respondió MyungSoo presionando suavemente sus labios con los de su compañero.
SungJong dejó escapar un suave gemido y se hundió en él. Éste se volvió salvaje por la necesidad, cuando su compañero se movía con su toque de esa manera. Olvidó desembalar las cajas que tenía en su habitación, el gran guerrero sujetó a su compañero y comenzó a quitarle la ropa.
—Te necesito MyungSoo —dijo SungJon mirándolo—. Necesito sentirte.
—Yo también bebé —acordó MyungSoo quitándose la ropa, al verlo desnudo. Podría mirar a su hermoso compañero el resto de su vida—. Tengo que estar dentro de ti.
—Sí, por favor —gimió SungJong escalando en la cama y posicionándose a sí mismo sobre sus manos y rodillas—. Te quiero en mi culo.
MyungSoo gimió y perdió el resto de sus ropas. Agarró el lubricante antes de atacar a su compañero y rodar sobre él. Tenía que verle la cara cuando se lo follara. Extendió las piernas de SungJong mientras echaba rápidamente lubricante con los dedos. Sintió que su compañero temblaba mientras deslizaba un dedo en el pequeño agujero apretado.
—Te gusta, ¿verdad bebé? —preguntó bajando la voz—¿Te gusta que juegue con este pequeño agujero?
—Sí. —Susurró SungJong cuando deslizó un segundo dedo—Estoy listo. Ahora.
—Todavía no. Tengo que abrirte para mí —dijo haciendo tijera con los dedos cuando se inclinó y chupó el pezón. Se echó hacia atrás y vio con asombro como SungJong gritaba y su polla entraba en erupción. Amaba la vista de la crema dulce de su compañero disparada de su polla, deslizó un tercer dedo. MyungSoo estaba desesperado por conseguir entrar en SungJong, especialmente cuando lo miró y vio esos ojos vidriosos llenos de lujuria.
—Por favor, compañero mío, jódeme —gimió follándose en los dedos de MyungSoo—. Te quiero, necesito tu polla en mi culo. — MyungSoo no podía más. Rápidamente sacó los dedos y los remplazó con su dura polla. Entró de un solo golpe, haciéndolos gemir a ambos al sentirlo.
—Joder. Estás tan apretado bebé —gruñó cuando comenzó un ritmo fuerte y rápido—. Tu culo fue hecho para mí, SungJong. Perfecto para mi gran polla, ¿verdad?
MyungSoo amaba como gemía y se retorcía por sus sucias palabras. Su compañero tenía un lado pervertido que tenía previsto explorar el resto de su vida. SungJong envolvió sus piernas y brazos alrededor de él, dejando que este controlase cada embestida. Inclinando la cabeza, se entregó completamente a su gran hombre, quien dejó escapar un gruñido antes de lamer la marca de apareamiento. Cuando se dio cuenta que llegaba a su clímax cambió el ángulo de sus caderas.
—Sí, MyungSoo sí. —Exclamó gritando cuando su compañero tocaba con cada golpe su punto dulce. Este lo golpeó fuerte y rápido. Hundiendo sus colmillos en su cuello, gimiendo con el dulce sabor de su sangre golpeaba su lengua. Su pequeño compañero gritó su liberación momentos antes de que el hombre llegara a la suya. Los músculos de SungJong masajearon su pene enviándolo por encima del borde.
Alzando su cabeza, MyungSoo rugió su orgasmo, empujando unas pocas veces más. Se desplomó sobre su compañero, envolviéndolo con su protector cuerpo. Se quedó allí, en silencio, simplemente disfrutando de la relajación tras el sexo.
—Te amo, MyungSoo —susurró SungJong.
—Te amo también, bebé —respondió antes de rodar y tomar unas toallitas para limpiarse.
Así pasaron el resto del día, descansando en brazos del otro, confortándose mutuamente. MyungSoo amó cada íntimo minuto de eso. Necesitaban sentirse uno al otro tanto como fuera posible, antes de tener que enfrentarse al Consejo al día siguiente. Sintiendo que SungJoon y él estaban en la misma onda, que eran una unidad, finalmente se quedaron dormidos.
A la mañana siguiente, MyungSoo vio a su pequeño compañero algo nervioso. SungJong se puso seis trajes diferentes, no estaba seguro de cómo presentarse ante el Consejo. Finalmente dio con el adecuado y se puso en movimiento.
—SungJong, bebé —lo tranquilizó sentando a su compañero en su regazo—. Tienes que calmarte. Vamos a hablar con el Consejo, no a invadir un país extranjero. Todo lo que tenemos que hacer es ir y decir la verdad. Estaremos bien.
—No es tan sencillo —gimió SungJong—. Vamos contra mi padre. No sabes lo que le gusta a ese hombre salirse con la suya. Hará todo lo posible para ganar. Thunder ya te disparó, ¿qué se le ocurrirá hacer hoy? ¿Iremos andando?
—Sí, vamos a ir a pie —dijo masajeándole la espalda—. Y caminando juntos, iremos muy bien. Sí, nos enfrentamos a Thunder, eso es una putada. Pero tenemos a mi familia, a HyunSeong, y a Luna de nuestro lado. Es un montón de gente contra un hombre, del que mucha gente sabe que está loco.
—¿Qué pasa si no es suficiente? —susurró el pequeño vampiro contra su cuello.
—Lo es, SungJong —respondió MyungSoo—. Estoy seguro que esas locas acusaciones son porque tu padre está en el Consejo. Una vez que oigan nuestra versión, estarán felices de despedirlo.
—¿Cómo puedes estar tan jodidamente tranquilo? —Gritó, saltando fuera de su regazo—. Te enfrentas a un cargo de muerte, MyungSoo. Podrías morir hoy. He traído toda esta mierda a tu vida, porque me elegiste como pareja.
—Suficiente —gruñó MyungSoo—. Me siento honrado de que me eligieras como compañero. Te amo, SungJong. No me quedé contigo, y toda esta mierda, eres más digno que todo eso. Entiendo que estés asustado y molesto, pero no quiero volver a escucharte que me quedé contigo. No hagas como si no te quisiese, porque lo hago.
—Lo sé. —Respondió SungJong respirando profundamente—.Lo siento, no lo quise decir así. No puedo perderte.
—No, te preocupes. —Respondió tirando de SungJong hacia sus brazos—. No me voy a ir a ninguna parte. Y tú tampoco. Cada cosa a su tiempo, ¿vale? Vamos a desayunar y hablar con todo el mundo. Eso ayudará a que te calmes.
—Claro que lo hará. —Dijo girando los ojos—. Vamos a ver a todos a los que les estoy trastocando sus vidas. Eso si que debería calmarme.
MyungSoo trató de no reírse por la ironía de su pequeño compañero. SungJong estaba muy molesto y con razón. Pero era tan lindo cuando algo lo sacaba de quicio. Salieron de sus habitaciones y fueron hacia las escaleras. Comenzaron a escuchar voces a medida que las bajaban. Lo tomó de la mano y le dio un apretón.
—Oh, Baekho. Estoy tan feliz por ti. —Dijo su madre cuando entraron en la cocina—. Es una noticia maravillosa.
—Felicidades Ren. —Dijo su padre tirando de él y abrazándolo—. Hannah está en buen estado de salud.
—¿Qué pasa? —preguntó MyungSoo mirando a todo el mundo emocionado— ¿Y quién es Hannah?
—La madre de alquiler que hemos encontrado. — Respondió Baekho envolviendo sus brazos alrededor de su compañero—. Acabamos de descubrir que está embarazada. Ren la inseminó la semana pasada, y se ha quedado en el primer intento ¡Vamos a tener un bebé!
—Oh, hermanos. —Dijo MyungSoo avanzando rápidamente para abrazarlos—. Congratulaciones para su bebé y para que su madre lo lleve con seguridad.
—Gracias —dijo Ren con las lágrimas llenando sus ojos—Significa mucho contar con todo vuestro apoyo.
—¿Apoyo? Eres gay, puedes tener una familia. —Dijo Jessica golpeándolo en la cabeza—. Este es un día glorioso para nuestra familia. Por supuesto que íbamos a lanzar felicitaciones y alegría sobre vosotros.
—Excepto para mí. —Dijo SungJong en silencio antes de salir corriendo de la habitación.
—MyungSoo, lo siento mucho. —Dijo Baekho—. Debería haber esperado hasta después de la audiencia. Solo que no pude contenerme.
—Tonterías. —Respondió—. En un día como hoy, esta noticia alegre es especialmente bienvenida. SungJon... bueno, podéis imaginaros donde está su mente. Ahora volvemos.
MyungSoo corrió tras SungJong, preocupado por su pequeña pareja. Se lo encontró sentado en las escaleras llorando. Sentándose lo acunó en su pecho sin decir una palabra. Su pequeño compañero necesitaba sacarlo todo afuera. El gran hombre todo lo que podía hacer era estar ahí para él.
—¿Mejor bebé? —preguntó cuando las lágrimas pararon.
—Siento mucho haber arruinado las noticias de tu hermano. —Respondió—. Lo he estropeado todo.
—No, no lo hiciste SungJong. —Dijo MyungSoo, besando su mejilla—. No has arruinado nada. Creo que es una noticia maravillosa incluso en este caos en el que estamos. Es un recordatorio para luchar por nuestro futuro. Puede que un día nosotros anunciemos que vamos a tener un bebé. Piensa en ello, un bebé nuestro ¿No sería emocionante?
—Sí. Me gustaría tener un bebé que se pareciese a ti. —Dijo SungJong mirándolo—. Tal vez una niña, entre todos estos hombres. Si tuviéramos una hija, manejaría a todos sus tíos con uno solo de sus deditos.
—Ves, no has arruinado nada. —Respondió besándolo en los labios suavemente—. La vida continúa. No se detiene porque tu padre sea una porquería. Vamos a volver y unirnos a la celebración, ¿de acuerdo?
—Tienes razón, MyungSoo. —Dijo SungJong poniéndose en pie—.¿Qué haría sin ti?
—No va a pasar nunca, bebé. —Se rio entre dientes—. Nunca lo sabremos porque siempre estaré donde debo, justo a tu lado.
—¡Estoy agradecido por eso! —Se rio volviendo a la cocina.
—Lo siento SungJong. —Le dijo Ren abrazando a su cuñado—Deberíamos haber esperado para decíroslo a todos.
—No, estoy muy feliz por los dos. —Respondió correspondiendo al abrazo—. Sentí que al estar aquí os estaba frenando. MyungSoo me mostró que estaba siendo emocional. Creo que podéis comprender que mi cabeza esté en otras cosas. Deseo que todo vaya muy bien, y muchas felicitaciones. Espero poder echar a perder a mi sobrina o sobrino.
—Gracias SungJong. —Dijo Baekho abrazando a Ren y a su cuñado a la vez—. Significa mucho para nosotros.
—SungJong y yo hemos hablado de lo maravilloso que sería tener una pequeña niña más adelante. —Dijo MyungSoo uniéndose al abrazo—. Con todos sus grandes tíos corriendo tras ella.
—Una niña sería bienvenida a esta casa. —Dijo su madre uniéndose a ellos—. Creo que SungJong y tú seríais unos padres maravillosos.
—¿Interrumpimos algo? —Preguntó HyunSeong cuando él y Luna entraron en la cocina—. Podemos volver más tarde.
—Tonterías. —Respondió Shindong—. Estábamos celebrando. Que la madre de alquiler de Baekho y Ren ha descubierto que está embarazada con su niño.
—Un bebé. —Exclamó Luna—. Que maravilloso adición a la familia. No he estado cerca de un bebé desde que SungJong nació.
—Eso te pone por delante de todos nosotros. —Dijo su madre echándose a reír—. No hemos tenido cerca un bebé desde ZiTao y de eso hace setenta y cinco años.
—Espera a ver todos los nuevos inventos que han salido para los pequeñines. —Dijo luna abrazando a su madre—. Pañales desechables, monitores de bebé, todo tipo de artilugios útiles, y juguetes. Señor, los juguetes que hay ahora para los bebés. La ropa es más colorida, también. Que divertido que va a ser tener en esta casa un bebé. Baekho, Ren, un millón de felicitaciones por vuestra noticia.
—Que vuestro niño venga bien. —Añadió HyunSeong sacudiendo sus manos—. Es una noticia maravillosa.
—Gracias a todos. —Dijo Ren con una amplia sonrisa. Tanto Baekho como él parecían los padres más orgullosos del mundo en ese momento.
—Odio interrumpir la celebración. —Dijo su padre—. Pero es hora de irse.
—Sí, por supuesto. —Respondió Baekho—. Pero cuando esto termine tenemos que celebrarlo. SungJong y MyungSoo libres de los complots del loco de Thunder. Padre, espero que haya puros suficientes.
—Pues iréis a fumar afuera. —Respondió su madre riéndose entre dientes—. Odio esas cosas en casa.
Todos se rieron y hablaron sobre la futura celebración mientras salían de la casa hacia los coches. MyungSoo tomó la mano de SungJong con fuerza, sintió la angustia de su compañero. Quería besar a cada miembro de su familia por su facilidad para manejar esa situación.
Se sintió más tranquilo sabiendo que sus padres, en particular, veían la reunión del Consejo más como una molestia que como otra cosa. Esperaba que tuvieran razón y fuese así. Entraron en varios coches y se fueron.
El Consejo tenía un edificio que usaban para todo tipo de reuniones en el Complejo de los guerreros. Eso ayudaba a que estuviera cerca de los guerreros para cualquier situación que surgiese. MyungSoo envío una oración para tener hoy un resultado favorable antes de sentarse y echarse hacia atrás poniendo un brazo sobre los hombros de su compañero.
CONTINUARA.......
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