miércoles, 24 de octubre de 2018

Saga de los Hermanos Kim 2. MyungSoo

CAPITULO 6
SungJon en toda su vida nunca había sentido esa alegría en el corazón ¡Había tenido sexo! Joder, había tenido relaciones sexuales. MyungSoo era un animal en la cama, uno que planeaba examinar a fondo. Terminó de vestirse, corriendo hacia donde estaba su compañero, tirándole de sus pantalones hacia abajo, siguió corriendo mientras que este estaba en shock por lo que había hecho.
Corrieron fuera de sus habitaciones al pasillo, llegó a la parte de arriba de las escaleras antes de escuchar a su perseguidor, SungJon se lanzó por las escaleras y llegó a la cocina sin ser aún capturado por MyungSoo.


—Hola Nari. No me has visto —susurro riéndose cuando se escondió detrás de una de las encimeras.
—Hola mamá ¿Has visto a mi pequeño compañero corriendo por aquí? —preguntó cuando se deslizó dentro de la cocina parando al ver a su madre.
—¿Compañero? ¿Tienes compañero? —preguntó Nari fingiendo confusión—. ¿Y qué hizo tu supuesto compañero para que lo persigas?
—El pequeño me bajó los pantalones. —Respondió MyungSoo—. Huelo a mi sexi pequeño compañero ¡Sal, sal de donde estés!
—Dejaré jugar a los niños —se rio Nari—. Pero si fuera tú, iría a comprobar el exterior. Sabes cómo le gusta el aire libre.
—Gracias, mamá —rio MyungSoo  dirigiéndose a la puerta de la cocina. SungJon decidió entregarse por lo que se puso de pie y caminó hacia la puerta. Fue cuando estuvo a unos cinco metros por detrás de MyungSoo, que vio el punto rojo en la cabeza de su compañero.
—¡No! —Gritó lanzándose hacia el hombre cuando se dio cuenta de lo que era el punto. Según golpeaba a su compañero la detonación de un rifle sonó a través del aire. Dispararle a un vampiro, en general, lo único que conseguía era cabrearlo, a menos que pudieras pegarles varios tiros y que se desangrara, o le dieras en la cabeza provocándole una muerte cerebral instantánea. Incluso los vampiros no podían recuperarse de esa lesión.
Aterrizaron en una maraña, MyungSoo no se movía. SungJon se apresuró a cubrir la cabeza de su compañero con su cuerpo, mientras se agachaba. Se agachó, con el culo en dirección al disparo. Todo lo que tenía que hacer era mantener la cabeza oculta. El tirador no perdería balas disparando en otros sitios.
—¡Ayuda! Que alguien nos ayude, por favor —gritó una y otra vez—. Le han disparado a MyungSoo.
—SungJon, SungJon. —Finalmente escuchó el grito de alguien, levantó la vista para ver a Shindong .
—Al suelo. Hay un francotirador —gritó al ver a más familia reunirse alrededor.
—Hangeng y Jongdae  están buscando, SungJon. —Dijo Ren con calma en cuchillas delante de él—. Déjame ver a MyungSoo, SungJon.
Cuando finalmente se dio cuenta de que el peligro había pasado renunció a su protección y retrocedió para sostenerle la cabeza a su compañero. Había tanta sangre. Estaba en todas partes.
—Oh, SungJon. Te dieron —dijo Nari de rodillas a su lado.
—No es mi sangre —exclamó—. Le dispararon a MyungSoo. Traté de apartarlo, de empujarlo fuera del camino. Estaban tratando de dispararle a la cabeza. Me lancé contra su cabeza y empecé a gritar.
—Lo hiciste bien SungJon —dijo Ren revisando a su cuñado—. Le salvaste la vida. Necesito ayuda para llevarlo dentro. Ponedle boca abajo en una de las encimeras.
Vio aturdido como T.O.P y Baekho lo recogían con cuidado y lo llevaban dentro. Nari y Shindong los ayudaron cogiéndole los pies, siguiéndolos. Se dejó guiar a una de las sillas de la cocina mientras observaba la conmoción. Ren ladraba órdenes a todo el mundo, mientras empujaba toallas en el hombro derecho de MyungSoo.
El médico utilizó un cuchillo para hurgar el hombro de su compañero sacando una bala después de unos momentos. Después de eso las cosas empezaron a calmarse. SungJon lo escuchó gemir y corrió a su lado, agarrando su mano.
—Estoy aquí, MyungSoo. No te muevas. —Dijo con lágrimas borrándole la visión. Sabía que estaba temblando, la adrenalina seguía bombeando a través de él. Trató de respirar profundamente para calmarse y ser fuerte por su compañero.
—Vas a estar bien —dijo Ren—. Ya se está curando. Mira puedes ver cómo se está cerrando la herida. Una vez que esté cerrada, le limpiaremos toda la sangre y estará bien.
—¿Has oído eso MyungSoo? —preguntó SungJon —. Ren dice que vas a estar bien. Te amo, mi fuerte guerrero.
—También te amo —le susurró apretándole la mano.
—Gracias SungJon—dijo Nari agarrándolo y apretándolo con fuerza—. Salvaste la vida de mi hijo.
—No —exclamó SungJon apartándola—. Soy la razón por la que recibió el disparo. Mi padre le dijo a Aron que quería verme muerto, que iba a contratar a alguien para matarme. Pero no estaban apuntándome. El punto estaba sobre su cabeza. El tirador ni siquiera sabía que estaba aquí. Thunder ha debido pensar, que si MyungSoo estaba fuera de combate podría llegar a mí, o que si mi compañero estaba muerto ningún Kwak  estaría acoplado a un hombre. Todo es culpa mía.
—Escúchame SungJon —gritó Nari con severidad—. Esto no es culpa tuya, es culpa de Thunder , de sus dementes ideas. Te lanzaste para proteger a mi hijo, te pusiste en peligro para salvarlo. Lo hiciste. Lo salvaste, SungJon .
No podía discutir con ella sobre eso, la culpa era de Thunder . Aceptaría de buen grado la bala de MyungSoo. SungJon se desplomó contra Nari , llorando de angustia por su compañero. También llorando al darse cuenta que su compañero iba a estar bien.
—Lo sé SungJon —dijo Nari tratando de calmarlo—. Siento lo mismo. Todos lo hacemos.
—¿SungJon ? ¿Estás a salvo? —Gruñó el hombre.
—Estoy aquí, MyungSoo. —Respondió acercándose a su compañero.
SungJon caminó alrededor de la encimera para que lo viera.Se inclinó y besó los labios de su pareja.
—Estoy bien, y Ren dice qué vas a estar bien. La bala te impactó en el hombro. La sacó y la herida esta cerrándose.
—No llores, bebé —dijo MyungSoo—. He tenido heridas peores. Esto es solo un rasguño, de verdad.
—Rasguño, mi culo —respondió SungJon —. Te quedas ahí y te comportas. Deja a Ren hacer lo que tiene que hacer.
—Me encanta cuando hablas de tu culo —gruñó MyungSoo.
SungJon lo miró con incredulidad al oír a todos los que los rodeaban reírse. A su compañero le acababan de disparar y hacía un chiste. Él todavía sentía dolor en su corazón por el pánico y MyungSoo estaba haciendo bromas sobre su culo. ¿Qué demonios iba a hacer con su pareja?
—Pórtate bien —se inclinó y le susurró—. Y podrás tener mi culo en cualquier momento y postura que quieras.
—Es un trato —sonrió MyungSoo guiñándole un ojo.
SungJon se limitó a sacudir la cabeza y se alejó. Empezó a beber sangre, a sabiendas que a su compañero le gustaba beber de él. Una vez que la herida se cerró, se había tomado cuatro bolsas de sangre. Después Ren le dio a MyungSoo el visto bueno y este se sentó, se bebió dos bolsas de sangre. Saltó de la encimera y se le acercó como si nada hubiera sucedido.
—Increíble —le susurró a SungJon  cuando su compañero le dio un beso que hizo que sus dedos se encogieran. Se derritió contra MyungSoo , envolviendo su cuerpo. No era capaz de estar lo suficientemente cerca de él, especialmente después de casi perderlo hacía un par de horas.
—MyungSoo, tenemos que hablar antes de que vosotros dos salgáis corriendo. —Dijo Desmond aclarándose la garganta para llamar la atención.
—Por supuesto papá —respondió, rompiendo el beso. SungJon estaba agradecido de que el hombre lo sostuviera. Su cuerpo se quedaba hecho papilla después de esos besos.
—Hemos recibido una orden del Consejo hoy —dijo Shindong algo tenso—. Tenemos que ir ambos a responder por la acusación de buscar falsamente una venganza. A pesar de no tener nada que ver con eso, Thunder me incluyó, así que no estaré en el jurado. Por otra parte reclama que te acoplaste a SungJon en contra de su voluntad. Como SungJon no puede reclamarte, de eso se encargó Aron , dice que no tienes ninguna prueba de que seáis verdaderos compañeros.
—Ese hijo de puta —gritó Nari.
Los ojos de todos estaban fuera de sus órbitas cuando giraron la cabeza. Después de todas las veces que los había amonestado por usar tacos, eso fue un shock.
—Oh, pasar de eso. Suelto tacos también, pero no tan a menudo como vosotros. Creo que es muy apropiado para esta situación.
—No podía estar más de acuerdo Nari—dijo SungJon sonriendo—. Así que básicamente mi maravilloso padre está esparciendo un montón de mierda para lavarse la cara.
—Sí. —Respondió Shindong que parecía elegir cuidadosamente sus palabras—. Pero esas acusaciones son muy graves SungJon. Thunder tiene mucho tirón en el Consejo y sin mi voto, podríamos tener problemas.
—No estoy preocupado —respondió—. Pero me gustaría saber algo, ¿tenéis espacio en vuestro personal para una persona más?
—¿Por qué preguntas eso? —Le preguntó Shindong, y viendo al resto pendientes de él.
—Porque voy a necesitar que Lunahable frente al Consejo —explicó—. Trabaja para mi padre y puede dar fe de sus años de abandono y abuso. Thunder va a entrar en la reunión como un pobre padre amoroso al que le arrebataron a su hijo. Va a tratar de hacer pasar el secuestro de Aron como la protección de un hermano, cuando la gran y diabólica familia Kim interfirió llevándome en contra de mi voluntad.—HyunSeong puede evitar ese ángulo y mandarlo al infierno, es un testigo. Pero necesito a Luna para demostrar que a mi padre no le importa una mierda lo que sea mejor para mí. Que tiene que ver con el nombre de Kwak , y lo que mi padre siente que representa. Cuelga decir que Luna se quedará sin trabajo después de prestar declaración. Sé que está triste, básicamente se quedó allí por mí. Realmente me trata como si fuera su hijo.
—Eres tan sexi cuando utilizas ese cerebro tuyo —MyungSoo gruñó y lo besó otra vez. Esta vez SungJon se retorció y se alejó.
—Abajo, gran hombre —rio—. Vamos a manejar esto en primer lugar, entonces podrás hacerme lo que quieras. Déjame llamar a HyunSeong y ver con que podemos salir.
—Luna es más que bienvenida a nuestra casa —anunció Nari—. Ya sea como miembro de la familia o del personal. Si ha sido una madre para ti, será considerada de la familia.
—No podía estar más de acuerdo hijo —confirmó Shindong envolviendo un brazo alrededor de su esposa—. Has tus llamadas y déjanos saber el resultado.
—Gracias —contestó SungJon sonriendo mientras sacaba su teléfono móvil y llamaba a su hermano.
—¿Hola?
—HyunSeong , soy SungJon .
—Hey, hermanito, ¿cómo lo llevas?
—No muy bien. Necesito tu ayuda —respondió con un suspiro—. Padre envió a alguien para matar a MyungSoo. Está bien, pero querían darle en la cabeza.
—¡Joder! ¡Ese hombre es como un dolor en el culo! — Gruñó HyunSeong—. ¿Qué necesitas de mí?
—Dos cosas: primero, puedes sacar a Luna del Complejo Kwak y traerla aquí, ¿verdad? —preguntó SungJon .
—Sí, claro ¿Pero por qué? —preguntó HyunSeong haciendo una pausa—. Aron te ha llamado ante el consejo, ¿verdad?
—Sí, lo que me lleva a mi segundo favor —respondió tomando una respiración profunda—. Necesito que des testimonio de lo ocurrido, que Aron me secuestró contra mi voluntad, y que ayudaste a mi compañero a rescatarme. Padre afirma que Shindong y MyungSoo buscaron venganza sin razón, y que éste se ha emparejado conmigo contra mi voluntad.
—¡Mierda! Aparearse contra la voluntad de alguien es una sentencia de muerte, SungJon, ¿lo entiendes, verdad? —dijo HyunSeong suavemente.
—Sí, estamos en serios problemas —respondió—. No te lo pediría si no fuese el único camino. Sé que no es justo, estás en el medio, pero Thunder esta tratando de matar a mi compañero, y ponerme bajo su yugo como a un prisionero.
—Cualquier cosa que necesites, hermanito —dijo HyunSeong—.Llevaré a Luna a la casa de los Kim esta tarde.
—Gracias HyunSeong —respondió SungJon dejando escapar su aliento—. Eres el mejor hermano mayor.
—Todavía tengo mucho por lo que compensarte —alegó HyunSeong colgando antes de que éste pudiera decir nada.
SungJon realmente deseaba que su hermano no se culpase a sí mismo por lo que le había sucedido. Todo lo que quería era saber que HyunSeong no se avergonzaba de él, y que no estaba de acuerdo con su padre. Lo tenía ahora. No quería la culpa de su hermano.
—HyunSeong, nos ayudará —les confirmó a Shindong y a MyungSoo—. Traerá a Luna más tarde ¿Para cuando es la convocatoria?
—Mañana —contestó Shindong .
—Sí, eso suena como Thunder —resopló SungJon —. Hay otra razón por la que estoy preocupado. Habéis visto a mi padre en acción ¿De verdad crees que va a ser capaz de controlar su temperamento? Sigue actuando como si yo fuera el niño asustado que solía ser. Ahora, sin embargo sé que MyungSoo no lo dejará que se me acerque. Eso por si solo me vendrá bien con ese bastardo, para sacarlo de sus casillas y que muestre su carácter.
—Recuérdame que nunca te cabree SungJon —se rio entre dientes Shindong dándole palmaditas en la espalda antes de marcharse.
—Así que... ¿todo cubierto? —preguntó MyungSoo  en voz baja— ¿Estamos listos para patearle el culo a tu padre?
—Sí, creo que todo... —Comenzó a decir, pero se interrumpió soltando un chillido cuando su compañero lo levantó echándoselo al hombro, y dándole en el culo unos buenos tortazos.
—Ahora, es tiempo de tu castigo —gruñó el gigantesco hombre subiendo las escaleras—. Has sido un compañero muy malo SungJon .
—¿Qué he hecho? —Gimió éste moviéndose en el hombro de MyungSoo.
—Déjame pensar. Te pusiste en la línea de fuego del francotirador —respondió—. Pusiste tu seguridad en peligro, en lugar de ocultarte.
—MyungSoo—susurró SungJon cuando llegaron a sus habitaciones—. No podía quedarme ahí parado y dejar que te dispararan. Te amo, me moriría si te sucediera algo.
—Lo sé bebé —respondió el hombre poniendo a su compañero de pie. Se sentó en la cama y tiró de SungJon hasta ponerlo entre sus piernas—. No te pongas más en peligro, ¿de acuerdo?
—No, no voy a prometerte eso —respondió sorprendiéndolo—. Habrías hecho lo mismo por mí. Quiero decir que no te dejaré morir.
—Muy bien, buen punto —suspiró MyungSoo abrazando a SungJon —. Te amo, bebé. No quiero que nada te suceda. Podrías haber muerto tratando de ayudarme.
—Y tú podrías haber muerto si no lo hubiese hecho — susurró abrazándolo a su vez. Su compañero lo abrazó más fuerte cuando vio rodar las lágrimas por su rostro—. Hazme el amor, MyungSoo. Tengo que sentirte dentro de mí. Necesito saber que los dos estamos vivos.
—Sí. —Susurró. Quitándose su ropa y lanzando a un desnudo SungJon a la cama. Su compañero saltó encima de él esforzándose para que su peso no acabara encima del pequeño hombre. MyungSoo  se volvió loco, besándolo por todas partes, al mismo tiempo que le decía que lo amaba una y otra vez. Finalmente cuando lo tuvo gimiendo y retorciéndose de deseo agarró el lubricante.
—Fóllame MyungSoo—susurró mirándolo a los ojos. Éste lubricó su polla y sus dedos antes de tirar la botella. Lo observó mientras frotaba suavemente su estrecho agujero. SungJon dejó escapar un fuerte gemido cuando su compañero le deslizó un dedo dentro.
—A mi bebé le gusta esto, ¿verdad? —Ronroneó MyungSoo disparando el deseo del pequeño hombre hasta su dura polla.
—Sí, sí, joder, sí. —Gimió follándose en el dedo de su compañero. Comenzó a moverse más rápido cuando éste empujó un segundo dedo—. Casi estoy, casi.
—Córrete para mí, mi pequeño compañero. —Le susurró MyungSoo inclinándose para lamer sus pezones. Eso fue todo lo que necesitó. SungJon gritó el nombre de su compañero y se corrió. En algún momento durante el orgasmo el musculoso hombre deslizó un tercer dedo, sin bajar el ritmo. Su compañero estaba intentando alargar su orgasmo. SungJon amaba cada segundo de eso.
—MyungSoo, te necesito dentro de mí —susurró bajando de su orgasmo—. Por favor mi gran guerrero. Quiero sentirte.
—Sí bebé —musitó, sacando los dedos antes de empujarle las piernas hacia el pecho. Se deslizó en su compañero hasta la empuñadura de un solo golpe. Ampos gimieron—. Abrázame y aguanta bebé.
SungJon hizo lo que le había mandado, envolvió los brazos y piernas en el gran cuerpo. Hundió la cabeza en el cuello de su compañero besando cada centímetro de piel que pudiera alcanzar. Fue duro y rápido. Ninguno de ellos pudo atrapar algo de aliento como para hablar. La sala se llenó con sus gruñidos y los sudorosos golpes de piel contra piel. MyungSoo lo envolvió con sus brazos y lo abrazó con su cuerpo. Cada centímetro de ambos cuerpos se tocaban cuando se achucharon con fuerza.
MyungSoo enterró sus colmillos en SungJon, y éste gritó cuando la liberación de su semilla brotó entre ellos. Estaba empezando a bajar de su orgasmo cuando escuchó a su compañero gritar su nombre. Sintió la semilla caliente del hombre llenarle el culo mientras le empujaba la polla cuatro veces más antes de colapsar encima suyo.
—Joder, ha sido fantástico —gimió MyungSoo empezando a moverse.
—No, no me dejes todavía —susurró Noah apretando más fuerte a su compañero—. Todavía te necesito dentro de mí.
—Oh, bebé —exclamó MyungSoo alzando la cabeza y besándolo—. Nunca te dejaré, SungJon. Incluso si no estoy dentro de ti, siempre estaré contigo.
—Lo sé —dijo éste con lágrimas en los ojos—. Estaba muy asustado. Solo necesito que sigas aquí. Tengo que sentir cada centímetro tuyo.
—Bebé, no estoy herido —le dijo secándole las lágrimas a SungJon—. Estoy bien, te lo prometo.
—No, no es así. Casi te apartan de mí —gimió—. No puedes dejarme MyungSoo. No sobreviviré.
SungJon vio las lágrimas en los ojos del hombre, mientras descansaba la cabeza sobre él. Le habían disparado, y eso les había dejado una marca. El pequeño vampiro sabía que había estado a punto de perder lo mejor que le había pasado en la vida. Y necesitaba que le volviera a hacer el amor. Sólo para abrazar esa sensación de estar vivo, de estar juntos.
—Además, me gusta tenerte dentro de mí —susurró con una pequeña sonrisa en su rostro—. Creo que tu polla debe estar siempre en mi culo.
—Bebé —MyungSoo gimió mientras lamía su marca de apareamiento—. Creo que vas a matarme.
—No es divertido —dijo SungJon poniéndose serio—. Eso no es jodidamente divertido, en absoluto, y más después de lo que ha pasado.
—Oh, bebé —exclamó MyungSoo moviéndose hacia él—. Lo siento, no estaba pensando. No quise decir eso. Quería decir que me encanta la forma y lo mucho que me quieres. Eres bastante insaciable, para haber sido virgen hasta hace bien poco.
—Sí, pero amas cada minuto de eso —respondió SungJon con un guiño y un meneo de su cuerpo—. De lo contrario tu enorme polla no estaría poniéndose dura dentro de mi pequeño y apretado culo de nuevo.
—Solo mirarte me pone duro SungJon. —Susurró MyungSoo contra sus labios—. Y sabes lo que decir para que te necesite tanto que duela
—Bueno, no podemos dejar que te duela —dijo SungJon en broma, sus ojos viendo a MyungSoo—. Creo que no podrías follar a tu pequeño compañero si te doliera.
—Sabes lo que quiero decir. —Gruñó su compañero abrazándolo más fuerte, y rodando bajo él.
A SungJon le gustaba estar arriba, podía conducirlo a la locura de esa manera. Se retorció en el regazo de Remus solo para burlarse.
—Bebé, no te burles.
—¿Quién dijo que me estoy burlando? —Ronroneó éste inclinándose para lamer el pecho de MyungSoo—. Tu polla está en mi culo. No suena como si estuviera burlándome, mi gran guerrero.
—Buen punto. —Su compañero se echó a reír cuando agarró sus caderas y lo empujó hacia arriba—. ¿Te gusta así?¿Qué te parece, bebé? Sé que querías probar nuevas posiciones.
—Hmmm. No estoy seguro, ¿puedes hacer eso otra vez? — Gimió—. Necesito más información para tomar una decisión.
—Eres malo, un malvado pequeño compañero. —Se rio MyungSoo mientras empujaba algunas veces más—. ¿Necesitas más, bebé?
—Sí. —Dijo entre dientes apoyando sus manos en el pecho de MyungSoo—. Tal vez un pequeño castigo para darme una lección.
—Oh, joder sí. —Gimió su compañero empujando sus caderas mientras una de sus manos comenzaba a golpear con fuerza su culo—. ¿Así SungJon? ¿Te gusta así, mi pervertido pequeño compañero?
—Sí, más duro, azótame más duro —jadeó—. Fóllame más duro. Muéstrame lo fuerte que eres, gran hombre.
—Ahora me estás incitando. —Gimió MyungSoo apoyando sus pies en la cama para tener más fuerza en cada empuje—. Si sigues con esto no vas a poder caminar en una semana.
—Tal vez ese... es... mi... plan —balbuceó SungJon en medio de los golpes, amando la sensación de la mano de MyungSoo golpeando en su culo—. La... manera... en... que... me... tocas... por... todas... partes. Joder... eso... es... bueno. —SungJon decidió apretar sus músculos internos alrededor de la polla de su compañero como venganza.
—Oh, joder SungJon, haz eso de nuevo. —Gruñó su compañero, tomando aliento—. Sí, así SungJon.
Se sintió como si fuera un vaquero montando un caballo salvaje, pero dudaba que un vaquero se divirtiera tanto. Un pequeño apretón más y la polla de SungJon hizo erupción en el estómago y pecho de su compañero, lo que a su vez empujó a MyungSoo sobre el borde, gritando su nombre, empujó un par de veces más antes de que ambos se quedaran tumbados allí, incapaces de moverse.

No estaba seguro de cuánto tiempo estuvieron sin moverse, pero SungJon ni se enteró. Se quedaron dormidos así, todavía conectados, cuando pensó que tenía que levantarse. Casi se olvida que su hermano y Luna llegarían pronto.
CONTINUARA.....

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