La tragedia se llevó a su pareja hace casi cuatro siglos, dejando a SeungYoon hundido. Negándose a ser víctima de su pasado, se reinventó a sí mismo y se abrió camino a la cima. Ahora es el líder de un amplio y prestigioso aquelarre, pero nada de eso le ayudará cuando el destino le elija para darle una segunda oportunidad.
Envenenado por una maldad de su propia creación, Taehyun sabe que no pasará mucho tiempo antes de que la magia prestada tome el control y le consuma. Por esta razón, no se puede permitir acercarse a nadie, ni a su familia, y sin duda a su Infinity.
SeungYoon ve algo familiar cuando mira en el interior de los ojos de Taehyun, y no va a renunciar tan fácilmente. Pero luchar por su pareja será más difícil de lo que jamás imaginó, especialmente cuando lo único que él quiere es precisamente contra lo que está luchando, control.
CAPITULO 1
—Creo que tenemos que hablar.
No se apartó de la ventana, pero mantuvo su expresión neutral, sabiendo que el vampiro podría ver su rostro reflejado en el cristal iluminado por la luna. Durante semanas, se había estado volviendo loco para evitarlos a todos, especialmente a este hombre. Su dormitorio se había convertido en su santuario, el lugar donde se escondía del resto del mundo para revolcarse en su auto-odio y miseria.
—No hay nada sobre lo que hablar. —Regresó Taehyun, negándose a mirar a su visitante.
—No puedes dejarme fuera para siempre, Taehyun. No puedes sólo ignorar la situación y esperar que desaparezca.
Tal vez no, pero podría intentarlo. Debería haber sido un momento de gran alegría y celebración. Sus hermanos, su familia, finalmente estaban reunidos. Algunos de ellos no se habían visto en demasiado tiempo para recordarlo. Habían salvado a Junsu de un horrible y cruel destino, y se estaba recuperando, aunque el progreso era lento.
Cada día, observaba luchar a su hermano, angustiado de que aún estuviera delgado, pálido y roto. Cada vez que Taehyun daba un paso en el interior de la habitación de Junsu, la vista le atravesaba el corazón como una daga. Cómo había sobrevivido el hombre tanto tiempo como lo había hecho allí dentro estaba más allá de su conocimiento.
Muerto de hambre, golpeado, mojado, frío y obligado a donar la propia sangre que corría por sus venas sería suficiente para romper a cualquiera. Sin embargo, no a Junsu. Su hermano, aunque débil físicamente, tenía más fuerza interior que cualquiera al que hubiera conocido alguna vez.
Y luego estaba EunHyuk. El Infinity de Junsu, su Llama Gemela, su mitad desaparecida, y la única persona en la tierra que finalmente podría traer paz a la solitaria existencia de Junsu. Taehyun había albergado dudas al comienzo, pero observar la luz que surgía en el rostro de su hermano cada vez que miraba a EunHyuk, había apaciguado cualquier resentimiento que tuviera hacia el vampiro.
Y luego estaba el propio Infinity de Taehyun. Fuerte, poderoso, enigmático y casi de otro mundo, el hombre contenía más integridad en una sola hebra de cabello dorado que Taehyun en todo su cuerpo. Sin embargo, había perdido al vampiro incluso antes de que se hubieran conocido cerca de ese pozo en la parte posterior de la propiedad del Aquelarre Snake River. Acciones precipitadas e imprudentes decisiones le habían sellado en una eternidad de soledad.
—Así que, ¿eso es todo? ¿Sólo vas a fingir que ni siquiera estoy aquí?
—Más o menos. —Era demasiado difícil, y Taehyun no le tendría nunca más. Se había resistido al principio, pero finalmente había aceptado las consecuencias de sus acciones. De todas las cosas que había hecho para darse por vencido irrevocablemente, definitivamente su pareja era lo más doloroso.
Sin embargo, fue su elección permitir que el veneno entrara en su corazón, cuerpo y alma. Su elección y sólo suya, no permitiría que nadie más sufriera a causa de sus errores.
—Eres un maldito idiota, Taehyun .
Se encogió de hombros con indiferencia, pero mentalmente estuvo de acuerdo. Sí, era un idiota, pero era demasiado tarde para dar marcha atrás. —¿Hemos terminado?
Pisoteando a través de la habitación, su pareja le cogió por los hombros, le dio la vuelta y empujó rudamente su espalda contra la pared, sus pechos se moldearon juntos, y un fuerte muslo se insinuó entre las piernas de Taehyun, encerrándole en su lugar y lanzando su lujuria a toda marcha.
Entonces los labios con los que había fantaseado estuvieron en él, duros, rudos y exigentes. El vampiro no pidió permiso, ni intentó convencerle lentamente o persuadirle. Tomó lo que quería, empujando su lengua en la boca de Taehyun y dominándole con tranquila autoridad hasta que su cabeza comenzó a girar.
Justo cuando todas las razones de que esto era una mala idea comenzaron a desvanecerse, el hombre le liberó, le empujó lejos y caminó hacia el otro lado de la habitación. Haciendo una pausa en la entrada, se dio la vuelta y clavó a Taehyun con su reducida mirada. Sus ojos verde esmeralda brillaban con algo salvaje e indomable, pero cuando habló, su voz apenas fue más que un susurro.
—Ahora hemos terminado.
Con esa declaración de despedida, SeungYoon , líder del Aquelarre Snake River, salió de la habitación, golpeando la puerta detrás de él.
Taehyun permaneció apoyado contra la pared, cerrando los ojos y reprendiéndose a sí mismo mentalmente por su breve debilidad. El vacío de la habitación le rodeó, de alguna manera opresivo en su puesto vacante. Las paredes se sentían como si se estuvieran cerrando en torno a él, decididas a aplastarle.
Su garganta y pecho se apretaron, por lo que le era casi imposible sacar aire de sus pulmones. El único lugar que había sido su refugio ahora se sentía sofocante y poco acogedor. Maldito SeungYoon y su testarudez.
¿Por qué no podía simplemente dejar en paz a Taehyun?
Desde la noche que rescataron a Junsu del pozo cerca de los molinos de viento, SeungYoon había sido una constante espina en su costado. El hombre aparecía continuamente, sólo cuando Taehyun menos le esperaba, sin avisar y sin tiempo para lanzar sus defensas. De esta manera, Taehyun cambió a la única defensa que pudo, actuar como un completo idiota y esperar que pudiera alejar a SeungYoon.
Hasta aquí, estaba teniendo muy poca suerte con el teatro.
Recordaba cada una de sus vidas previas con vívido detalle, pero a diferencia de MyungSoo y ZiTao, nunca había encontrado a su Infinity hasta hace poco. Mayormente, sentía que era lo mejor. Ya había demasiada tentación en lo que a SeungYoon se refería. Si hubieran tenido una historia juntos, amarse en diferentes momentos durante siglos, la auto-impuesta separación sólo hubiera sido más dolorosa.
No era culpa del vampiro. No había hecho nada malo, ni tampoco poseía cualidades indeseables. De hecho, era un poco demasiado perfecto.
Cada hebra de cabello se curvaba expertamente en su lugar haciendo que se viera de manera casual azotado por el viento. Su cuerpo parecía cuidadosamente esculpido, y su impecable piel de marfil encerraba cada músculo cincelado dando la ilusión de piedra tallada en lugar de carne viva.
Y luego estaba su inquebrantable confianza. Si el hombre alguna vez se había sentido inseguro sobre cualquier cosa, Taehyun aún tenía que verlo. SeungYoon siempre sabía las respuestas, y delegaba tareas con la facilidad y eficiencia de un hombre nacido para liderar. ¿Era de extrañar que Taehyun le encontrara tan cautivador?
Siete vidas había vivido desde el año 1500, y en cada una había sido más temerario que en la anterior, siempre terminando de la manera más horrible y trágica. Tal vez si hubiera aprendido a tener la precaución de mezclarse con las sombras, había sobrevivido lo suficiente en una de sus vidas previas para haber conocido a su Infinity. Sólo quizás, ese encuentro casual habría golpeado algo de sentido común en él.
Cada vida había sido dirigida de manera dura y rápida. Para Taehyun, era la única manera de vivir, a toda velocidad, dándolo todo y experimentando cada día como si pudiera ser el último. El mundo era un lugar loco. Las personas en él estaban más locas. Para la mayoría, sólo había una oportunidad para hacer casi todo lo que quisieran.
Por otro lado, si no estuviera seguro de su reencarnación, quizás no habría actuado tan temerariamente. Sin embargo, lo dudaba. Simplemente no pasaba de puntillas por la vida ni seguía las reglas. Sus hermanos y unos pocos amigos cercanos era todo lo que necesitaba, lo único que realmente importaba. Mientras sus acciones no dañaran a nadie, no veía la necesidad de tener cuidado.
Bueno, hasta que la había jodido de manera espectacular. Si hubiera un premio al mayor gilipollas del mundo, definitivamente estaría en marcha hacia el título.
Mientras succionaba la vida y la magia de la bruja, Sully , realmente no había hecho daño a nadie, teniendo la venenosa magia oscura en su interior podría resultar peligroso para los que amaba. Él podría ser una amenaza para ellos, y eso era inaceptable. Quizás debería haber pensado en eso antes de haber dejado que su temperamento y frustración sacaran lo mejor de él.
Ahora era demasiado tarde para retractarse. No era como si pudiera volver atrás en el tiempo y cambiar las cosas estúpidas que había hecho. De esta manera, sólo tendría que ser más vigilante, tomar nota de cualquier cambio repentino en su actitud y mantener a todo el mundo a distancia. —Es lo mejor. —¿Por qué debería pagar SeungYoon por sus errores?—. Es lo mejor.
Así que, ¿por qué mierda le dolía tanto?
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—Terco, ridículo, estúpido masoquista —gruñía SeungYoon en voz baja mientras se precipitaba fuera de la casa de EL Consejo y bajaba los escalones de piedra.
Taehyun iba a llevarse una enorme sorpresa si pensaba remotamente que SeungYoon había terminado con él. Tenía casi mil años, líder de uno de los aquelarres más grandes del país y estaría condenado si un cachorro maleducado con un poco de magia fuera a alejarse de él.
No estaba seguro de qué le irritaba más, el hecho de que Taehyun pensara que no sabía sobre el desafortunado incidente con la magia maldita, o que pensara que SeungYoon fuera incapaz de manejar la situación. Sin embargo, una cosa era cierta, Taehyun era su pareja, y el hombre no podría esconderse para siempre.
Desde el momento en que SeungYoon había capturado su seductor aroma en el campo donde los molinos de viento, había sabido que podría hacer cualquier cosa para tener a Taehyun a su lado, en su cama y posiblemente incluso en su corazón. La terquedad y el orgullo habían causado que perdiera a una pareja hacía muchos años y no iba a permitir que sucediera de nuevo.
—¿Problemas? —preguntó su amigo y segundo al mando, Gideon, cuando SeungYoon se deslizó en el asiento del pasajero de la SUV.
—Nada que no pueda manejar. —Le aseguró el vampiro.
—Quizás estás yendo en la dirección equivocada, quiero decir, a los chicos también les gusta el romance, ¿cierto? Quizás deberías cortejarle o invitarle o como quieran llamarlo.
—Normalmente, estaría de acuerdo contigo. —Pero, esta no era una circunstancia normal—. Sin embargo, no estoy seguro de que Taehyun sea del tipo de vino y rosas. —Podía ver que sus intentos de seducir al brujo iban a ir terriblemente mal con ese enfoque—. No, creo que Taehyun necesita una mano firme.
—Podría ser que no sabe que le gustara ser cortejado —sugirió Gideon—. Quizás nadie lo haya intentado.
SeungYoon no había pensado en eso. De hecho, sólo había llegado a la conclusión de que las sutilezas no funcionarían en base a la apariencia y el temperamento de Taehyun. —Así que, ¿piensas que debería intentar algo más dulce?
Gideon se encogió de hombros mientras salía a la carretera principal. —No haría daño. Además, si eso no funciona, siempre tendrás un plan B. Esa mano firme de la que estabas hablando. —Clarificó con una risita ahogada.
—Hmm, quizás fui demasiado duro con él. —Muy raramente SeungYoon conseguía menos de lo que quería, y nunca dejaba que sus emociones le dominaran, no antes de que Taehyun hubiera llegado de todos modos. Esa escena anterior en el dormitorio de su pareja no había sido nada más que carga emocional.
Había pasado mucho tiempo desde que había tenido una pareja o incluso un amante. Como líder, era sensible a las necesidades de su aquelarre, pero cuando se venía abajo, siempre había hecho lo que pensaba que era mejor para ellos. Era posible que sólo hubiera asumido la misma actitud hacia Taehyun.
Sí, se preocupaba por los sentimientos y pensamientos de Taehyun, pero, ¿realmente se lo había demostrado? No. Había irrumpido directamente en la habitación del hombre, perdido los estribos y luego estallado como un niño irascible. Concedido, fue bastante desagradable que Taehyun se quedara allí de pie con la espalda girada e ignorándole, pero probablemente podría haber manejado la situación con un poco más de tacto.
—Da la vuelta. —SeungYoon estaba comenzando a cuestionarse seriamente si una pareja valía realmente la pena. Sus problemas con Taehyun le estaban convirtiendo en un idiota indeciso y sólo habían estado bailando alrededor del otro durante unos días. Obviamente la paciencia no era uno de sus rasgos más fuertes.
—¿Estás seguro? Podríamos intentarlo de nuevo mañana.
—Estoy seguro. —Pensar en su comportamiento le enfermaba. No podía dejar que las cosas se quedaran como las había dejado. Había visto el miedo, la desesperación y el anhelo en los ojos de Taehyun antes de que hubiera salido por aquella puerta. Sin embargo, había seguido su camino, sin querer ceder ni siquiera un poco.
¿Qué clase de hombre me hace ser? No tenía una respuesta exacta, pero sabía que no era la clase de hombre que quería ser. Y definitivamente no era la clase de hombre que merecía a alguien como Taehyun.
No importaba la imagen que interpretaba para los demás o la forma en que se veía a sí mismo, Taehyun era puro y desinteresado. Había tomado la magia oscura y maldita en su interior para proteger a la gente que amaba sin pensar en las consecuencias. Por supuesto que había sido imprudente y temerario, pero también había sido increíblemente valiente y sacrificado.
Taehyun era joven, impetuoso y rebelde. Vivía sólo con sus reglas. Era un solitario, inconformista, sin dirección y sin importarle que no tuviera destino en la vida. También era leal. SeungYoon dudaba que hubiera algo que el hombre no hiciera por sus hermanos. Había bondad, compasión y deseo de aceptación en esos hermosos ojos ónix, que imaginó pocos se tomaron el tiempo para darse cuenta de ello.
Sí, había conseguido todo eso de sólo unos breves encuentros y conversaciones entrecortadas. Llámalo muy observador. Sin embargo, un hombre no vivía tanto como él lo había hecho sin aprender un par de cosas en el camino.
Cuando Gideon se detuvo delante de la casa de El Consejo una vez más, SeungYoon se deslizó fuera del vehículo y agradeció a su amigo.
—Vete a casa, Gideon. No voy a marcharme hasta que mi querida pareja abra los ojos a la realidad.
Gideon se rio e inclinó la cabeza. —Buena suerte con eso, SeungYoon.
Espero que tengas mejor suerte que antes.
—Oh, a propósito...
—¿Sí? El vampiro arqueó una ceja, aplacando una sonrisa de oreja a oreja.
—Gracias por meterme algo de sentido común.
Gideon se encogió de hombros. —No hice mucho. Eres un gran líder. Sin embargo, no creo que eso vaya ayudarte mucho en este caso. Tendrás que aprender a ceder un poco.
Gracioso, justo estaba pensando en lo mismo. —Vete a casa, Gid.
Te veré pronto.
—Pónselo fácil. Parece duro por fuera, pero tengo la sensación de que hay todo un mundo de dolor en el interior.
SeungYoon bajó la cabeza y cerró la puerta, despidiéndose de Gideon con la mano antes de subir las escaleras para tocar el timbre. Compromiso era el nombre del juego, pero iba a tomar algo drástico conseguir que Taehyun abriera los ojos a la realidad.
—Wow, dos veces en una noche —dijo ZiTao cuando abrió la puerta— .Espero que estés aquí para patear el culo de mi hermano, porque está seriamente depresivo ahora mismo.
—No sé lo de patear su culo, pero me gustaría hablar con él de nuevo.
—Bien, entra. —ZiTao dio un paso hacia atrás y le hizo una seña para que entrara—. Aún está haciendo pucheros en su habitación.
Serpenteando su camino a través de la sala de estar y el largo pasillo, dio un paso en el interior de la habitación de su pareja sin aviso. No había regla que dijera que tuviera que tener plan A y plan B. quizás podría combinar los dos. Y si eso fallaba, bueno, siempre estaba lo de patear el culo que había mencionado ZiTao.
—Hola, Taehyun.
—Dioses, ¿alguna vez te das por vencido? Sólo vete.
—Vamos a hablar. Podemos hacer esto fácil o difícil. La elección es tuya.
Maldición, el hombre era magnífico. Cabello negro y espeso brillaba a la luz de la luna que se derramaba a través de las ventanas y los músculos de su torso desnudo ondulaban con cada movimiento agitado mientras cruzaba los brazos sobre su pecho. —Quiero que te vayas. ¿Eso es una opción?
SeungYoon suspiró mientras cerraba la puerta con llave. —Entonces supongo que lo vamos a hacer de la manera difícil. —Tomándose su tiempo, se desabotonó la camisa de rayas, se la quitó y la dobló cuidadosamente antes de colocarla en la cómoda de Taehyun—. Ven aquí, Taehyun.
—No.
—No era una petición. —SeungYoon bajó su voz, dejando que la autoridad se filtrara en su voz—. Ven aquí.
A pesar de que parecía escéptico, Taehyun descruzó los brazos y dio un paso hacia adelante hasta que estuvo a un palmo de SeungYoon.
—Más cerca.
Con un ligero temblor de sus hombros y un gemido casi silencioso, Taehyun acortó la distancia restante, presionando sus cuerpos medio desnudos. —¿Feliz?
—Aún no. —El hombre se sentía tan bien contra él y el aroma que desprendía estaba haciendo agua la boca de SeungYoon—. No vas a esconderte más de mí, Taehyun . Te prometo que soy lo suficientemente fuerte y capaz de manejar tu carga. —Su brazo rodeó la cintura de Taehyun en un ligero apretón—. No huyas de mí.
—Como puedes ver, no estoy huyendo. Sólo dime lo que quieras decir y vete.
—No voy a irme, así que puedes parar. —Su otra mano acarició la espalda de Taehyun hasta que sus dedos se enredaron en los suaves rizos del cabello del brujo—. Déjame ayudarte.
—No necesito ayuda, e incluso si la necesitara, dudo que pudieras ser el único en proporcionármela.
Oh, su pareja era un idiota orgulloso y terco como una mula como cuando llegaron. Con una velocidad y fuerza supernatural, SeungYoon giró alrededor, tomando a Taehyun con él y clavándole en la puerta. —Podemos hacer esto toda la noche, Taehyun. Deja de ser tan idiota.
—¿Por qué regresaste?
—Regresé porque me necesitas. Sólo puedo decir que siento no haberme dado cuenta con anterioridad.
—No necesito a nadie.
—Entonces, ¿por qué me estás sujetando tan fuerte? —Las manos de Taehyun estaban apretando sus costados en un agarre que SeungYoon estaba seguro dejaría hematomas al día siguiente. No le importaba. Apreciaría cada una de las marcas—. Deja de luchar contra mí. Te juro que no te dejaré caer.
Hubo una fracción de segundo en la que pensó que el hombre discutiría de nuevo. Sin embargo, cuando no lo hizo, SeungYoon tomó ventaja de la duda, tirando de la cabeza de Taehyun hasta que sus labios se encontraron en un toque casto y ligero. —No te dejaré caer. —Repitió el juramento en un susurro contra la flexible piel del cuello de su pareja.
Con un silencioso suspiro, Taehyun envolvió sus brazos alrededor de la espalda de SeungYoon en un apretado abrazo y atacó su boca con un beso que fue lo suficientemente caliente como para quemar lar arenas del desierto.
CAPITULO 2
Cómo se suponía que iba a permanecer firme y distante cuando el hombre estaba agitando justo lo que quería en su cara? En cuestión de un par de minutos, SeungYoon había logrado empujar todos y cada uno de los interruptores de Taehyun hasta que se rompió completamente.
No había habido ninguna razón para que el vampiro se quitara la camisa que no fuese poner a prueba el autocontrol de Taehyun. Ordenándole, utilizando esa voz apenas cargada de energía, había sido un truco singularmente disimulado. No quería ser el guardián o campeón de nadie. Quería un compañero fuerte, independiente y capaz, y SeungYoon era todo eso en un tentador paquete.
Entonces el hombre había dado un paso más, delineando las inseguridades y susceptibilidades de Taehyun, trayéndolas al frente de manera que no pudiera esconderse tras ellas. Como si eso no fuera suficiente, SeungYoon había abandonado la actitud autoritaria para adoptar un tono más suave y amable. Fueron la verdadera preocupación en sus palabras y el sincero cuidado en sus ojos los que finalmente habían ganado la batalla.
Sin embargo, Taehyun no era el sumiso de nadie. Si SeungYoon le quería, le aceptaría en sus términos. No aceptaba órdenes. No se inclinaba ante nadie. Estaba malditamente seguro que no iba a permitir que el vampiro le llevara como un perrito con cadena.
SeungYoon estaba ciertamente en forma, pero sus estrechos hombros y delgados músculos le daban una construcción más ágil como un nadador. Con una altura de 1,95 metros y construido como un defensa de fútbol, Taehyun tenía unos buenos 10 centímetros y al menos 18 kilos más que su pareja. Era más grande, fuerte y más adecuado para el papel de alfa, incluso si SeungYoon era más mayor y políticamente más poderoso.
Agarrándole por los hombros, SeungYoon clavó a Taehyun en la pared y jadeó en busca de aliento. —Fácil, ahora.
Bueno, ahí se iba su teoría sobre ser más fuerte que el hombre. — Deberías irte.
—Déjate de tonterías, Taehyun. Ese cántico es antiguo. No voy a ir a ninguna parte, así que deberías dejar de actuar como un idiota y hablar conmigo.
Sin embargo, no quería hablar. Quería lanzar a su pareja a la cama y joderle de seis maneras desde el domingo hasta que ninguno pudiera caminar durante una semana. Intentó desprenderse del agarre del vampiro, pero no sirvió de nada. Al igual que el acero forrado de terciopelo, los músculos de SeungYoon se flexionaban y resaltaban mientras inmovilizaba a Taehyun contra la pared.
¿Cómo demonios era que la cruda visualización de la dominación estaba haciendo que su polla se pusiera dura hasta el punto de que dolía?
—Así que, ¿qué va a ser, Taehyun?
—Podemos hablar. —Cedió—. Sólo déjame ir. —Por favor, déjame ir antes de que haga algo estúpido. Estar tan cerca de toda esa piel desnuda y aromática estaba haciendo que quisiera cosas que no tenía derecho a pensar.
—¿Cómo sé que no huirás de nuevo si te dejo ir?
—No huiré. —Claramente ser un bastardo maleducado no disuadiría al hombre. Tendría que tomar un enfoque diferente. — Podemos hablar. No creo que te guste mucho.
—Mentiroso.
Taehyun se encogió de hombros, añadiendo una pequeña inclinación de cabeza para el efecto. —Cree lo que quieras. Sé que todos tropiezan para hacerte feliz, pero no soy de esa manera. Eres arrogante y agresivo, y para ser sincero, estaba intentando dejártelo fácil. Me imaginé que si te ignoraba lo suficiente, cogerías la indirecta y te irías.
Por favor, déjame ir. Dame cinco minutos para aclarar mis ideas.
—Mentiroso. —Repitió SeungYoon—. No puedes fingir un beso como ese.
—Estoy caliente. Ha pasado un tiempo, y estás de buen ver.
Su Infinity simplemente se rio entre dientes mientras rozaba su nariz por el cuello de Taehyun. —Buen intento, draga. Sin embargo, vas a tener que hacerlo mejor.
—Es la verdad.
Liberando los hombros de Taehyun, SeungYoon dio un paso hacia atrás y cruzó los brazos sobre su fibroso pecho. —De acuerdo. Si así es como verdaderamente te sientes, me iré. Pero...
—¿Pero?. —Taehyun no sabía cómo sentirse con la declaración. Por un lado, quería a SeungYoon tan lejos como fuera posible. Por otro lado, no podía creer que el hombre renunciara a él tan fácilmente. Maldición, estaba hecho un lío.
—Quiero que me mires a los ojos. No quiero decir a través de mí, sino directamente a los ojos, y me digas qué es lo que quieres. Si puedes hacerlo, me iré y nunca regresaré. No te molestaré de nuevo. Tienes mi palabra.
Entonces cerró la distancia entre ellos de nuevo, presionando sus pechos juntos y acunando el rostro de Taehyun con ambas manos de manera que no tuviera más remedio que mirar esos ojos verde esmeralda.
—¿Qué va a ser, Taehyun? ¿Realmente quieres que me vaya?
Una guerra hacía estragos en su interior, una batalla épica de egoísmo y altruismo. Decir sí, sería una mentira, pero mantendría a SeungYoon a salvo. Sin embargo, si respondía la verdad, no estaba seguro de que pudiera perdonarse a sí mismo. ¿Quién demonios querría compartir un alma tan negra y fría como la suya?
—Estoy esperando. Sabes lo que quieres decir, así que sólo dilo de una vez.
—No puedo pensar —murmuró antes de que siquiera se diera cuenta de la intención de hablar. Su cabeza estaba girando, su corazón tronaba con fuerza contra sus costillas y respirar se estaba volviendo mucho más difícil de lo que debería ser.
—No quiero que pienses —contestó SeungYoon con una perversa y pecaminosa sonrisa—. Di la verdad, Taehyun. Esa siempre es la manera más fácil y no requiere de debates internos. —Sus labios dieron ligeros besos a lo largo de la curva de la mandíbula de Taehyun y sobre su mejilla, terminando en la comisura de su boca—. ¿Qué quieres?
Su polla dolía como una perra, luchando para liberarse de la cremallera y tenía los dedos enroscados contra sus palmas para evitar agarrar al vampiro presionado contra él. Cualquier decisión que mereciera la pena nunca era fácil, pero su situación actual era mucho más complicada que cualquier otra cosa que jamás hubiera enfrentado.
La oscuridad le consumiría, envenenándole y consumiéndole, hasta que no quedara nada excepto la existencia superficial del hombre que solía ser. Esperaba que cuando ese día llegara, alguien sería lo suficientemente amable como para sacarle de su miseria, porque ya estaría muerto en su interior. Pedir a SeungYoon que compartiera ese destino con él era lamentable, sin importar lo mucho que el pensamiento de dejarle ir rasgara su corazón.
Por una vez en su miserable vida, haría lo correcto. —¿SeungYoon?
—¿Sí, draga?
Dioses, realmente desearía que el hombre no utilizara esa dulce palabra de cariño que hacía sus piernas débiles y reblandecia su determinación. No. Era más fuerte que eso. Podía hacer esto. Sólo era una simple palabra, dicha con convicción. Eso era todo lo que se necesitaba para proteger a su pareja.
—Tu corazón está latiendo muy ruidosamente —susurró SeungYoon, colocando su oído contra el pecho de Taehyun mientras sus manos se deslizaban a su alrededor en un ligero abrazo, casi amoroso—. Estás temblando.
¿Lo estaba? No se había dado cuenta de ello. Bueno, tenía sentido. Estaba luchando una guerra en su interior después de todo. Estaba destinado a ser un poco turbulento. —SeungYoon, mírame.
Levantando la cabeza, el vampiro le miró a los ojos. Su expresión era completamente neutral, no revelando absolutamente nada. Probablemente el hombre haría su agosto en el póker. Abriendo la boca para decir a SeungYoon que se marchara, Taehyun dudó cuando capturó un pequeño destello en los ojos de su pareja. Pasó rápidamente, pero definitivamente había estado ahí, esa misma sombra de anhelo que Taehyun sentía cada vez que estaban juntos.
Cuando sus manos se colocaron a ambos lados del cuello de SeungYoon, sintió el mismo pulso rápido que hacía eco con el suyo. Su garganta constreñida sólo ligeramente, y su nuez de Adán se agitó cuando tragó, dándole a Taehyun otra pequeña señal de que el hombre estaba más ansioso por su respuesta de lo que dejaba ver.
—Podemos descubrirlo juntos —dijo finalmente SeungYoon, aunque su rostro permanecía impasible—. No tengo miedo, y tampoco deberías tenerlo. Si quieres alejarte, no te detendré, pero no tomes decisiones por mí.
—¿Y cuál es tu decisión?
—Te elijo —respondió con sencillez.
Todas las razones de que esto era una mala idea se desvanecieron, dejando sólo su deseo por el hombre en sus brazos. Ese pequeño atisbo de vulnerabilidad había destruido finalmente lo último de su determinación, desmoronando todas sus defensas. —Maldita sea.
Empujando a SeungYoon en un profundo beso buscado, caminó hacia atrás hacia la cama, manteniendo un brazo de manera segura alrededor de su compañero mientras su otra mano buscaba a tientas el cierre de los pantalones de SeungYoon.
En un veloz movimiento contra el que no pudo luchar, SeungYoon le hizo girar sobre sus talones, dejándole caer en el colchón antes de aterrizar sobre él. —¿Qué estás haciendo?
—Pensé que era obvio. —Sus ágiles dedos se pusieron a trabajar en los vaqueros de Taehyun, abriendo el botón y deslizando la cremallera hacia abajo con facilidad—. ¿Debería parar? —Apartó el material y metió la mano en el pantalón para agarrar la palpitante polla de Taehyun.
—No debo... no puedo...
—Debes y puedes —respondió SeungYoon con voz ronca—. La pregunta es, ¿quieres? —Sus labios se deslizaron hacia abajo por la desnuda piel debajo del ombligo de Taehyun y pellizcó la carne en su cadera—. No me respondiste, Taehyun. ¿Quieres que me detenga?
Sus vaqueros fueron quitados de sus piernas por los tobillos, dejándole completamente desnudo. Su pesada erección palpitaba dolorosamente, goteando traslúcidas perlas de humedad de la punta.
¿Quería que se detuviera? Un hermoso hombre tenía la polla de Taehyun en su mano, preparado y dispuesto a hacerle todo tipo de cosas traviesas.
Crujidos en la mesita de noche atrajeron su atención, y el aire quedó atrapado en su garganta cuando observó a SeungYoon extraer una botella de lubricante del cajón. Intelectualmente, sabía lo que significaba el resbaladizo gel, pero a nadie, nunca, se le había permitido el acceso a esa parte en particular de su anatomía. Arriba, Dominante, Alfa o cualquier etiqueta que la gente quisiera ponerle, eso era.
Su cuerpo vibraba con nerviosa energía, y una fina capa de sudor resbalaba por su piel. Su boca estaba seca como un desierto, sus labios se sentían entumecidos, y su entrada virgen se apretaba con firmeza ante la perspectiva de mostrar ese nivel de vulnerabilidad. Sin embargo, con todo eso, no pudo formar una sencilla protesta.
—Con calma —arrulló SeungYoon, trepando por su cuerpo una vez más para besar el cuello de Taehyun—. Relájate, mi draga. Si es demasiado pronto, todo está bien. No tenemos que ir más lejos. —Su puño bombeaba la polla de Taehyun con caricias lentas y medidas mientras su lengua y labios viajaban por la curva de su mandíbula. —Dime lo que quieres, Taehyun.
Era más fácil decirlo que hacerlo porque Taehyun no sabía qué infiernos quería. El miedo era un concepto totalmente ajeno a él hasta hacía poco, y no tenía idea de cómo encargarse de la nueva emoción.
Utilizando su fuerza y agilidad para invertir sus posiciones, SeungYoon puso a Taehyun sobre él y atacó su boca mientras se mecía contra él. —¿Esto es más cómodo para ti?
—Nunca he —comenzó, de repente sintiendo la necesidad de explicarse. Sin embargo, no llegó muy lejos antes de que su pareja le interrumpiera con otro ardiente beso.
—Lo sé, Taehyun. Está bien. —Sonrió diabólicamente, mostrando sus dientes blancos perfectamente rectos y relucientes—. Trabajaremos en ello. Nos gustará a ambos, así que iremos a tu ritmo. —La sonrisa se deslizó de sus labios, y su expresión adquirió una mirada perdida, casi atormentada—. Iré tan lento como necesites, pero no voy a desaparecer. Tienes que hacerte a la idea.
Un vampiro de mil años de edad y líder de su propio e importante aquelarre estaba sobre su espalda sometiéndose a él simplemente porque sabía que era lo que Taehyun necesitaba. SeungYoon entendía que él necesitaba sentir como si tuviera el control, incluso si ambos sabían que no era cierto. Desde la metedura de pata con el brujo, Taehyun no había sentido como si tuviera mucho control de algo.
Aunque su polla palpitaba sin misericordia, no tomaría ventaja de la situación. No tendría sometido a SeungYoon sólo para calmar su abusada mente. Sería bajo mutuo acuerdo, o no sucedería nada. Taehyun podría estar en mal estado emocional, pero no era un canalla.
Poniendo una mano en el pecho de SeungYoon para evitar que siguiera, se levantó de encima de su pareja y agarró los vaqueros del suelo. —No puedo hacer esto.
En lugar de discutir o reprocharle, SeungYoon se elevó sobre sus codos y ladeó la cabeza hacia un lado. —¿Qué es exactamente lo que no puedes hacer?
—Esto. Nosotros. Todo esto. —Agitó una mano alrededor mientras que la otra sostenía sus pantalones a medio camino por un muslo—. Mira, mentiras aparte, no voy a montarte como un perro en celo porque no pueda lidiar con mis propias emociones.
Para su sorpresa y disgusto, SeungYoon se rio de él. —¿De eso se trata todo esto? —Levantándose del colchón, se giró hacia Taehyun y tiró de la pernera de sus vaqueros hasta que se deslizaron de nuevo al suelo. Luego estiró ambas manos para acunar el rostro de Taehyun y sonrió. —No estaba mintiendo sólo para apaciguarte. Sí, disfruto de un culo apretado envuelto alrededor de mi polla.
Sus palabras deliberadamente crudas enviaron una sacudida de electricidad directamente a la ingle de Taehyun, y tuvo que morder el interior de su mejilla para evitar gemir. ¿Cómo sabía el hombre cómo actuar con él después de tan poco tiempo?
—Tengo muchas responsabilidades como líder de un aquelarre. — Continuó SeungYoon—. A veces es muy desafiante y estresante. Sin embargo, la marca de mi fuerza no está en mi habilidad para subyugar o dominar. Está en mi capacidad para someterme si la situación lo requiere. Todo se trata de compromiso, Taehyun. Sé que dicen que es mejor dar que recibir, pero disfruto mucho de la recepción.
El último comentario fue dicho con un guiño mientras tiraba de Taehyun para un prolongado beso. Parte de Taehyun realmente deseaba que el hombre dejara de hacer eso. Era muy difícil pensar con coherencia con los labios de su pareja en él. Una parte más grande y fuerte decía que cerrara la boca y simplemente disfrutara.
—¿Piensas menos de mí por eso?
—No —respondió Taehyun inmediatamente. Su falta de voluntad para rendirse en una lucha por el poder no tenía nada que ver con los sentimientos de inferioridad. Someterse a SeungYoon no haría que se sintiera menos que un hombre. Para Taehyun, se trataba de la vulnerabilidad y confianza que eran una parte integral del acto.
—Si esto es lo que ambos queremos, ¿cuál es el problema? Bueno, dicho de esa manera, Taehyun no tenía una buena respuesta.
O quizás era porque la mayor parte de la sangre de su cuerpo estaba
latiendo en su polla en ese momento. De cualquier manera, estaba claro que SeungYoon no iba a rendirse y alejarse.
Quizás podría hacer que funcionara. No había una regla que dijera que tuviera que reclamar a su pareja y unirles sólo para estar con él. Podrían tomar un día cada vez. Taehyun estaría más vigilante, y a la primera señal de auto-implosión, bueno, lo descubriría cuando llegara el momento.
Dándole un empujoncito juguetón al pecho de SeungYoon, envió al hombre de nuevo al colchón antes de zambullirse encima de él. —El problema, Sr.SeungYoon, es que tienes demasiada ropa.
CAPITULO 3
La poca ropa que le quedaba fue desgarrada y destrozada, arrojada sin ceremonias por la habitación. Las manos manoseaban a tientas, acariciando y amasando de manera exclusiva con poca preocupación por la gentileza. Sus bocas se encontraron, las lenguas entrelazadas, y gemidos se mezclaban en armonía mientras se movían al centro de la cama en una maraña de extremidades.
Su corazón golpeaba, su polla dolía y cada fibra de su ser ardía por el hermoso hombre encima de él. En todos sus muchos, muchos largos años, SeungYoon no podía recordar una sola vez que hubiera querido a alguien de la manera en que quería a Taehyun, con una excepción. Sin embargo, no quería pensar sobre ello. No era justo para ninguno de ellos que se revolcara en el pasado cuando el presente le estaba dando tanto placer.
Nunca había esperado encontrar otra pareja. No había muchos a los que se les diera una segunda oportunidad, y estaba determinado a hacer todo lo que estuviera en su mano para que esta vez funcionara. No podía obligar a Taehyun a aceptar su enlace, pero con tiempo, esperaba que el hombre pudiera llegar a estar de acuerdo por sí mismo.
El sonido de la apertura de la tapa de la botella fue vagamente registrado, pero estaba demasiado ocupado atacando la boca de su amante para investigar. No era su primera vez, y sabía qué pasaba. Como era de esperar, sólo un segundo más tarde, un dedo grueso y lubricado aflojaba su entrada con firmeza y constante presión.
El anillo guardián de músculos protestó momentáneamente, pero SeungYoon tomó una profunda respiración y la dejó salir para relajar su cuerpo. La quemadura era mínima, la presión no era incómoda, y una vez que dejó de luchar contra ello, su entrada cedió fácilmente al sondeo de los dígitos de Taehyun.
-Eso no es necesario. -No quería admitirlo a nadie excepto a su pareja, pero anhelaba un poco de manejo brusco de vez en cuando.
-Silencio -susurró Taehyun contra su cuello mientras pellizcaba la piel húmeda-. Supongo que ha pasado un tiempo, y no voy a hacerte daño".
Era dulce, pero completamente innecesario. -Me gusta la quemazón -admitió. No se consideraba masoquista, y no era como si pensara que hubiera pedido que Taehyun le atara y azotara hasta abrirle la carne. Un poco de dolor con placer era más que suficiente para él.
Los labios de Taehyun hicieron una pausa en su hombro, pero su dedo continuó para rascar perezosamente dentro y fuera del canal de SeungYoon. Claramente había un debate interno en la cabeza del hombre, y SeungYoon lamentó el haberle perturbado una vez más. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de decirle a Taehyun que lo olvidara, el brujo sacó los dedos, reemplazándolos con la lubricada cabeza de su polla.
-Dime si te hago daño. -No era una petición ni una pregunta, y SeungYoon se estremeció ante la orden mientras asentía con la cabeza.
La larga y gruesa longitud de Taehyun se adentró en sus profundidades y estiró sus paredes internas. La quemazón irradió hacia el exterior, yendo directamente a su polla de manera que palpitó alocadamente entre sus cuerpos humedecidos por el sudor. Un grito lujurioso se derramó de su boca, desencadenado y desinhibido, ya que cada movimiento fraccionado de la rígida polla de su amante disparaba la necesidad arañando en su interior.
Con su rostro presionado contra el cuello de SeungYoon para amortiguar su propio gemido de placer, Taehyun apuntaló sus manos en el colchón y comenzó un ritmo lento y sensual. No empujaba, sino que circulaba sus caderas, flexionando cada músculo firme en su poderoso cuerpo mientras sus musculosos abdominales se agitaban en olas, creando una fricción sobre el acampanado casco de la polla de SeungYoon.
Calor como nunca antes había sentido envolvía su cuerpo, quemaba su piel y hervían sus terminaciones nerviosas hasta que sintió que ardería en llamas en cualquier momento. Despiadados y sin arrepentimiento, sus instintos le traicionaron. Sus encías dolieron cuando sus colmillos se alargaron, y su boca se hizo agua con el deseo de clavar sus caninos en la suculenta y aromática vena que pulsaba en el cuello de Taehyun.
Luchando de nuevo contra sus impulsos naturales, sostuvo con fuerza los hombros de su pareja, meciendo sus caderas hacia arriba siguiendo el creciente ritmo de Taehyun. Había algo muy íntimo sobre la manera en que se sostenían, algo que había faltado en su vida amorosa durante demasiado tiempo, algo que ni siquiera se había dado cuenta que quería.
No hubo palabras dichas, porque no eran requeridas. Respiraciones pesadas, gemidos y gruñidos eran la única comunicación que necesitaban mientras el ritmo se hacía más exigente. Sus manos no deambulaban ni iban a tientas. No había besos, ni lamidas, pellizcos o mordiscos. Simplemente se sostenían en un fuerte abrazo como si no pudieran acercarse lo suficiente al otro.
Estar en los brazos de Taehyun no sólo se sentía bien, sino familiar, familiar en la manera de amantes de toda la vida. SeungYoon anticipaba los movimientos de su pareja e inexplicablemente conectaba con los pensamientos o emociones de Taehyun en esas acciones. Cuando la presión se construyó en su saco y sus bolas se acercaron a su cuerpo, deslizó una mano en el cabello corto de Taehyun, sabiendo que si tiraba ligeramente llevaría a su hombre a la locura.
Cuando un rayo atravesó su columna vertebral, su cabeza comenzó a girar y su corazón tronó, golpeando fuerte contra su esternón. Pre-semen se fugó más generosamente de su hendidura y cada inmersión en su ansioso agujero le empujaba más cerca del borde del orgasmo. Negándose a correrse solo, SeungYoon cerró su puño con fuerza en los rizos ébano de Taehyun y tiró de su cabeza hacia atrás sobre sus hombros.
Como predijo, el hombre gruñó, sus caderas se sacudieron de manera errática y un violento estremecimiento rodó a través de él cuando descargó una ráfaga de semen en el canal de SeungYoon. La ardiente humedad salpicó contra sus paredes internas, provocando un gemido ahogado que estalló de sus labios ante la sensación.
Fue la hermosa mezcla de placer y dolor en el hermoso rostro de Taehyun lo que finalmente le empujó de cabeza a la felicidad orgásmica. Su cuerpo se puso rígido, sus músculos se apretaron y su boca se abrió en un grito silencioso cuando interminables cuerdas de pegajosa crema salieron a chorro de su polla para pintar su apretado estómago.
Taehyun gruñó una vez más y se derrumbó sobre él de manera que quedaron tendidos juntos en un montón jadeante y sudoroso. Aunque más grande que él, el peso de Taehyun era más reconfortante en lugar de devastador, y SeungYoon sonrió a nada en particular mientras dibujaba círculos perezosamente en la espalda de su amante con la punta de sus dedos.
El sentimiento de familiaridad tampoco desapareció con el orgasmo. En todo caso, se sentía más conectado a Taehyun, de una manera que no tenía nada que ver con el espectacular sexo. Por supuesto, se sentía atraído por su pareja, pero iba más allá de eso. No creía en el amor a primera vista, y de todos modos, eso no explicaba con precisión sus sentimientos. No, era mucho más profundo, pero sólo no entendía por qué o cómo.
Sin embargo, lo bueno de ser inmortal era que tenía tiempo de sobra para pensar en ello más tarde. -¿Te sientes mejor?
-Dioses, sí -respondió Taehyun con un gemido cuando rodó a un lado de SeungYoon. Desafortunadamente, tenía puesto su rostro "serio", lo que no podía significar nada bueno-. Estoy dispuesto a resignarme al hecho de que eres un hombre adulto y sabes en lo que te estás metiendo. Sin embargo, como tu pareja, es mi instinto querer protegerte. Ahora mismo, lo único de lo que necesitas protegerte soy yo.
-Taehyun. -Estiró la mano para tocar el rostro del brujo, pero Taehyun le detuvo, sosteniendo su muñeca en un firme agarre.
-Escúchame. No quiero luchar contigo, porque francamente, es agotador. -Una sexy sonrisa inclinó una comisura de sus labios-. Estoy dispuesto a dar a esto una oportunidad, para ver si podemos hacer que funcione, pero tengo una regla.
-¿Sólo una?
-Por ahora.
-De acuerdo, ¿cuál es tu regla? -Le seguiría la corriente hasta que pudiera encontrar la manera de meter algo de sentido común a su joven pareja.
-Sin reclamaciones, ni por leyes vampíricas ni mágicas. -Taehyun elevó la mano de SeungYoon y rozó sus labios sobre los nudillos-. Lo intentaré, ¿de acuerdo? Eso es lo mejor que puedo prometer. No sé qué efectos tendrá la magia negra, y no te hundiré conmigo. Por favor, no me pidas que haga eso.
SeungYoon veía todo tipo de lagunas en esa regla, pero no sería justo para él extorsionarle. Por tanto, simplemente sonrió y rodó hacia adelante para depositar un casto beso en la mejilla de Taehyun. Su paranoico amante cambiaría de opinión muy pronto, y lo mejor que podía hacer era ser paciente hasta que ese día llegara.
-Obviamente eres un buen hombre, Taehyun. La gente no te respetaría tanto como lo hace si no lo fueras. Creo que eres más fuerte que cualquier supuesto demonio acechando en tu interior, pero estoy dispuesto a jugar a tu manera. -No le gustaba, pero al menos el hombre ya no estaría huyendo-. Nada de reclamaciones hasta que estés preparado.
Taehyun respondió a su modo de expresarse con una severa mirada, pero no hizo comentarios. -De acuerdo, entonces. Lo siguiente que tienes que saber es que soy un bastardo posesivo y territorial. A partir de ahora, no te alimentarás de nadie más excepto de mí.
Tuvo que morderse el interior de la mejilla para evitar sonreír, pero se las arregló para mantener su imperturbable expresión. Había un poco de dar y recibir en cualquier relación, pero SeungYoon había estado tomando sus propias decisiones durante demasiado maldito tiempo para dejar que un cachorro se moviera de manera campante en su vida con la idea de que mantuviera el espectáculo. Sin embargo, si Taehyun necesitaba el control, SeungYoon podría doblegarse por ahora.
Además, no era como si fuese una demanda irrazonable. No había tomado sangre de ninguno de los donantes desde que había descubierto la existencia de Taehyun, y salvo desafortunadas circunstancias, no veía que eso cambiara.
-Creo que será mejor si me quedo aquí por un tiempo. - Continuó Taehyun-. Tienes que estar en Snake River con tu aquelarre, y tengo obligaciones aquí.
-No. -Podía ser persuadido en un montón de cosas que Taehyun necesitara para estar cómodo, pero no sería separado de su pareja. No sólo le provocaría días de insomnio mientras se estuviera preguntando si Taehyun estaría a salvo y feliz, sino que simplemente no sería práctico.
-¿No? -A juzgar por la mirada en el rostro de Taehyun, probablemente debería dar alguna explicación antes de que el hombre desatara su infame temperamento.
-Si estuviera herido, necesitaría sangre de inmediato. Realmente eso no encaja con tu regla de que no puedo alimentarme de nadie más excepto de ti. También tengo todo un aquelarre, por no mencionar negocios, que mantener. Estar separados no solo crearía un descendente cambio dramático en el ambiente, sino que también sería molesto.
¿Cómo podría terminar cualquier trabajo si estoy constantemente preocupado por ti?
Para su sorpresa, Taehyun no discutió.
-Tienes razón. He sido totalmente inútil toda la semana. Incluso cuando no te quería aquí, no podía dejar de pensar en ti.
-Tienes razón. He sido totalmente inútil toda la semana. Incluso cuando no te quería aquí, no podía dejar de pensar en ti.
Más satisfecho por el comentario de lo que estaba dispuesto a mostrar, SeungYoon asintió una vez y se removió para deslizarse fuera del colchón. -¿Ducha?
-Sí.
Se rio entre dientes en voz baja.
-No te estaba preguntando si tenías una. Te estaba preguntando dónde estaba.
Taehyun también se levantó de la cama, su masculinidad cayendo a un lado como una fuerza tangible mientras caminaba hacia adelante.
- Creo que la pregunta que querías hacer es si podía mostrarte el camino. Esa es la pregunta que respondí.
- Creo que la pregunta que querías hacer es si podía mostrarte el camino. Esa es la pregunta que respondí.
Santo Dios, había creado un incorregible monstruo. O quizás simplemente había desatado a la bestia oculta en su interior. De cualquier manera, era lo suficientemente egoísta para cosechar las recompensas.
****************
-No, no, tío Taehyun, ¡no te vayas! -Jaejoong se envolvió alrededor de la pierna de Taehyun mientras lágrimas corrían por su carita-. ¡No puedes irte!
Había estado temiendo esto toda la semana. Había tratado con bastante facilidad con la sobreprotección de sus hermanos, pero desde el momento en que había tomado la decisión de mudarse a Snake River con su pareja, había sabido que sería la reacción del pequeño duendecillo la que más le importaría.
Levantando al niño en sus brazos, le limpió las lágrimas con la yema del pulgar e intentó parecer feliz. Algunos días cuando ni siquiera quería salir de la cama, sólo Jaejoong podía poner una sonrisa en su rostro.
¿Cómo iba a devolver ese amor incondicional abandonando al niño?
-Hablamos sobre esto, ¿cierto? No me voy muy lejos, y voy a venir a visitarte todo el tiempo.
-No es lo mismo -murmuró Jaejoong sorbiendo los mocos mientras enroscaba los brazos alrededor del cuello de Taehyun y se aferraba con fuerza-. También voy a echarte de menos todo el tiempo".
Dioses, el niño le estaba rompiendo el corazón. -¿Sabes por qué me mudo?
Jaejoong balanceó la cabeza.
-Porque ese hombre con el nombre divertido lo dijo.
-No exactamente -respondió Taehyun a través de la risa. SeungYoon habia estado usado un nombre muy insólito. Tendría que preguntar sobre ello en algún momento para que pudiera contárselo a Jaejoong-. ¿Sabes cómo se aman tus papás?
Jaejoong balanceó la cabeza de nuevo. -¿Amas a ese vampiro?
-Es muy importante para mí. -Evadió Taehyun. ¿Dónde demonios estaba SungJong? Era mucho mejor explicando cosas como éstas-. Sin embargo, aún seguiremos siendo mejores amigos, ¿verdad? ¿Qué tal esto? Te llamaré cada día. Si te sientes muy, muy triste, vendré a verte cuando quieras.
El duendecillo lo consideró durante mucho tiempo con el labio inferior fruncido en una mueca antes de que finalmente respondiera. -¿Prometido?
-Cruzo mi corazón.
-¿Cada día?
-Sí, Jaejoong. Te llamaré cada día.
-¿Y aún me querrás?
-Por supuesto, te quiero. Eres mi pequeño monstruo favorito,¿recuerdas?
Jaejoong chilló y rio cuando Taehyun le dio un golpecito en las costillas.
-¡De acuerdo, de acuerdo! -Cedió-. ¡Bájame!
Haciendo lo solicitado, Taehyun puso al chico en el suelo y desordenó su cabello. Sin embargo, Jaejoong se pasó la mano por él y fue hacia la cocina. -¿A dónde vas?
-A decirle a papá que necesito un teléfono en mi dormitorio.
Taehyun resopló con diversión mientras observaba a Jaejoong rebotar fuera de la habitación. Sí, vio que esa conversación iría más que bien. Por otro lado, MyungSoo era totalmente inocentón cuando se trataba de su hijo.
-Es lindo -dijo SeungYoon cuando entró en la sala de estar desde donde había estado escondido en el vestíbulo para darle algo de privacidad a Taehyun con su sobrino-. Sin embargo, no tengo un nombre divertido.
-Sí, lo tienes, pero encaja. -Inclinando el cuello ligeramente, dio la bienvenida a su pareja con un beso suave.
Habían estado juntos cada noche durante la semana mientras Taehyun estaba ocupado resolviendo cosas de manera que pudiera trasladarse. Durante el día cuando se veía obligado a estar solo, realmente comenzaba a entender lo que SeungYoon quiso decir sobre ser una distracción. Había habido muchas cosas que hacer para mantenerle ocupado, pero sus pensamientos se desviaban continuamente hacia el líder del aquelarre sin que se diera cuenta.
-¿Estás listo? ¿O quieres sobornar al niño con helado antes de irnos?
Taehyun se mordió la lengua porque si la promesa de la llamada telefónica no hubiera funcionado, el helado habría sido su siguiente oferta. Sin embargo, nadie tenía que saber lo idiota que era ante esas grandes lágrimas de cocodrilo. -Estoy bien. Vamos a salir de aquí antes de que alguien más intente hacerme sentir culpable.
-Se preocupan por ti, draga. No hay nada malo con eso.
-Estoy bromeando, SeungYoon. Aligera, viejo.
-Me disculpo -respondió SeungYoon con un aire de arrogancia-.Estaba asumiendo que no tenías sentido del humor.
Oh, el hombre iba a risa por minuto.
-Eres muy gracioso. Ahora, mueve tu apretado culo y deja de tirar de mi cadena.
-Sí, estoy seguro de que podemos idear algo más agradable para darle un tirón.
Taehyun dudaba que muchas personas se hubieran introducido en este lado juguetón de SeungYoon. Agradable no era la palabra que utilizaría para describir abiertamente a alguien tan poderoso como el Líder SeungYoon October Tuesday, pero no había ninguna regla que prohibiera pensar en ello. Aunque antiguo y mundano, había algo en su sonrisa y en la manera en que sus ojos se iluminaban que tenía a Taehyun queriendo enlazar las estrellas y presentárselas en una caja de plata brillante.
Metiendo la mano entre los muslos de su amante, masajeó la creciente erección de SeungYoon y le dio un pecaminoso beso en los labios.
-Estás ardiendo luz de luna, y es un largo camino a Snake River. Podría aburrirme en el camino.
-Creo que pueda mantenerte ocupado.
Taehyun sonrió con malicia contra los labios del vampiro.
-Estaba esperando que dijeras eso. -Y sólo tenía una cosa en mente para mantenerles distraídos hasta que saliera el sol.
Era lo suficientemente realista para saber que las cosas no siempre serían tan intensas entre ellos. Su relación era nueva y excitante, pero después de un tiempo, perderían la imperiosa necesidad de manosearse y tantear cada vez que estuvieran muy cerca uno del otro.
El incendio que ardía entre ellos disminuiría finalmente a un manejable rescoldo, pero hasta que eso sucediera, Taehyun paneaba disfrutar cada segundo.
CAPITULO 4
A los tres días de reubicarse, Taehyun se dio cuenta de que ser el consorte del ilustre gobernante de Snake River no era tan bueno como lo pintaban. Los guardias le seguían veinticuatro horas al día, siete días a la semana, sin darle ni un solo segundo de privacidad. Infiernos, ni siquiera podía hacer pis sin que hubiera alguien al otro lado de la puerta.
Aunque no era tan grande como la casa principal de Haven, el hogar de SeungYoon seguía siendo inmenso, frío y totalmente poco acogedor. El personal era bastante agradable, pero el propio edificio simplemente le daba escalofríos. Tapices colgados en casi cada pasillo. Extraños e inusuales artilugios adornaban los estantes en las habitaciones lujosamente decoradas. Taehyun ni siquiera sabía para que eran la mitad de las habitaciones ya que parecían no ser más que vitrinas demasiado grandes para los tesoros de SeungYoon.
Sin embargo, la biblioteca era absolutamente fascinante. Era una de las habitaciones más grandes de la casa con libros sobre libros apilados en filas ordenadas a lo largo de estantes que llegaban hasta el techo. Libros de tapa dura, de bolsillo, encuadernados en cuero, de referencia... libros que parecían tan frágiles y antiguos que Taehyun tenía miedo de tocarlos, y para su intensa diversión, toda una colección de libros románticos cubrían cada centímetro de las altas paredes.
Aunque los Ejecutores aún estaban de guardia fuera de las puertas de la biblioteca, nunca entraban a molestarle. Por esa razón Taehyun pasaba la mayor parte de su tiempo libre en el esponjoso sofá, hojeando libros mágicos y otros de hechizos. Incluso encontró un libro sobre la historia y aplicación de la magia. La mayor parte estaba totalmente equivocado, pero aun así era interesante.
Principalmente, se sentía inútil. No existía ningún trabajo dentro de Snake River para el que no fuera el consorte de SeungYoon. Echaba de menos a sus hermanos, su sobrino y a sus amigos, pero era más que sentir nostalgia. Los dolores de cabeza ahora eran una parte frecuente de su rutina diaria. Los músculos de sus hombros y parte superior de su espalda dolían por la tensión. Cosas por las que una vez se había preocupado ya no parecían importantes, y sería feliz si todo el mundo le dejara solo.
La puerta de la biblioteca se abrió, y SeungYoon entró en la habitación en cortos pasos medidos. Cualquier cosa que tuviera que decir, no parecía como si estuviera esperando con impaciencia la conversación.
—Te he estado buscando.
—Felicidades —respondió Taehyun sin levantar la mirada de la página que estaba leyendo—, me has encontrado.
—No hay necesidad de esa actitud, Taehyun. —Sentándose en el sofá junto a él, SeungYoon apoyó una mano en la rodilla de Taehyun—. Tenemos un problema.
Elevó ambas cejas pero no alejó la mirada de su libro. Aparte de incendiar las sábanas en cada posición imaginable, no habían sido muchos "nosotros" recientemente. Estaba SeungYoon y lo que quería, mientras que Taehyun hacía su mejor esfuerzo para mantenerse fuera del camino. No era necesariamente amargo, pero se había imaginado algo muy diferente cuando había estado de acuerdo en dejar todo atrás por su pareja.
—¿Qué problema podría ser? —preguntó en un tono monótono mientras volvía la frágil página de su envejecido libro.
Los dedos de SeungYoon se apretaron alrededor de su rodilla.
—¿Podrías mirarme, por favor?
Su pecho se elevó y bajó con un cansado suspiro. Marcando el lugar, cerró el libro y lo dejó a un lado del final de la mesa. Luego cruzó los brazos sobre el pecho y giró la cabeza a un lado para mirar a su pareja. —¿Sí?
—¿Eres feliz aquí?
Taehyun resopló y estiró las piernas, cruzando un tobillo sobre el otro.
—¿Ese es el gran problema?
—Lo es para mí. —SeungYoon lo dijo con calma, pero sus ojos estaban un poco demasiado redondos para la respuesta informal. Las puntas de sus dedos continuaban hincándose en la rodilla de Taehyun, sus hombros rodaron, curvando su columna vertebral, y hubo un ligero temblor en la pierna izquierda que descansaba contra el muslo de Taehyun.
No era ajeno a los conflictos, y honestamente, le gustaba un buen debate de vez en cuando. Con SeungYoon, era diferente. Hacía que su p qq pecho se apretara y su intestino se agitara cuando pensaba en el hombre siendo infeliz, especialmente si él era la cause de esa angustia.
Sin embargo, no sería bueno para ninguno que mintiera. ¿Cómo podrían mejorar las cosas si continuara tranquilo y fingiera que todo iba bien? —La respuesta corta a eso es no. No soy feliz aquí.
SeungYoon asintió con la cabeza lentamente, sus ojos mirando rápidamente hacia la ventana, a una estantería cercana, a la mesita de café, y básicamente a cualquier lugar excepto a Taehyun. —¿Cómo arreglamos eso?
Sus músculos finalmente se relajaron, y Taehyun descruzó los brazos, tomando la mano de SeungYoon entre las suyas. Siempre le sorprendía cuando veía esos pequeños destellos en su pareja que probaban que el hombre no era tan impenetrable como pretendía ser. Eso tenía una manera de recordar a Taehyun que SeungYoon era un hombre real, con verdaderas preocupaciones, miedos, dudas, y otras emociones que no se definían por su título.
—No soy un niño, SeungYoon. No necesito Ejecutores fuera de cada puerta. —Eso sólo era la cima de su lista de cosas que había que cambiar, pero podría empezar lento, siempre y cuando su amante estuviera dispuesto a comprometerse.
—Es por tu seguridad —argumentó SeungYoon con un seco movimiento de su mandíbula.
Taehyun tomó una profunda respiración y la dejó salir lentamente. Sólo cuando pensó que podría hablar sin elevar la voz o enojarse fue que finalmente respondió. —Entiendo eso, y aprecio que te preocupes lo suficiente por mí para querer protegerme. Cuando estemos fuera de Snake River, o incluso cuando estemos fuera de la casa, puedo aceptar la necesidad de esa protección. Sin embargo, ¿cuál es la posibilidad de que vaya a sucederme algo dentro de este museo?
Las cejas de SeungYoon se elevaron, e inclinó la cabeza durante un minuto. Sus labios se fruncieron mientras su mirada adquirió una expresión ausente, y su pulgar acariciaba la mano de Taehyun de manera distraída. La expresión se prolongó durante varios segundos antes de que sus ojos finalmente se enfocaran, y le dio una breve inclinación de cabeza.
—Puedo vivir con eso, siempre y cuando, estés de acuerdo en los guardias cuando estés fuera de la casa.
Ahora estaban llegando a alguna parte. —Trato.
—¿Qué más, draga? —La yema de su pulgar comenzó a moverse en trazos más decididos como si avanzara un poco más cerca—. Raramente te veo desde que llegaste aquí, y cuando lo hago, siempre te ves como si prefirieras estar en otro sitio. ¿Te arrepientes?
Esa era la razón exacta por la que Taehyun nunca había buscado activamente una pareja e incluso una relación a largo plazo. Nada era blanco o negro. Había muchas áreas grises, y complicaba las cosas muchísimo.
—No me arrepiento de venir aquí —respondió lentamente mientras pensaba como verbalizar lo que estaba pasando por su cabeza sin sonar como un niño enfurruñado—. Toda mi vida he tenido un propósito. He sabido exactamente lo que se esperaba de mí, exactamente lo que estoy haciendo, y nunca he tenido que responder ante nadie.
—No entiendo.
Eso tenía sentido, porque Taehyun estaba haciendo un trabajo de mierda explicando las cosas. —Era un Ejecutor en Haven.
—Aún eres un Ejecutor —dijo SeungYoon, interrumpiéndole.
Taehyun resopló sin humor. —Me siento en la biblioteca o camino por los jardines. Siempre hay alguien observándome. No tengo idea de cómo ser un consorte o cómo debería actuar delante de la gente. Nadie necesita interrogar a alguien. No hay redadas ni misiones de rescate.
Su voz se estaba elevando, y no podía frenar su acelerado pulso. La presión se construía, apretando su pecho y haciendo más difícil el respirar. Todas las cosas que había mantenido en su interior en los últimos tres días salieron a la superficie, arrojándolas por sus labios sin ningún tipo de filtro.
—Entiendo que tienes un trabajo que hacer, pero, ¿qué pasa conmigo? —Bueno, eso se oía mandón como el infierno—. No quiero decir que te necesite para que me colmes de atención o estés a mi disposición para llamarte a cualquier hora de la noche. —Eso se volvería molesto más rápido que un parpadeo—. ¿Cuál es mi propósito aquí? Sentarme a ver series, leer y comer bombones no va a funcionar.
Liberando las manos de SeungYoon, se levantó rápidamente de los almohadones y comenzó a pasear de manera espasmódica, dando grandes zancadas mientras enlazaba ambas manos en su cabello y tiraba. Lo peor es que ni siquiera sabía por qué estaba tan nervioso. No obstante, aún no podía controlar la inquietud que vibraba a través de él como una corriente eléctrica.
Cuanto más rápido paseaba, más duro latía su corazón, hasta que estuvo seguro de que estallaría en su caja torácica. Los músculos de la nuca se tensaron y anudaron, sus sienes comenzaron a palpitar, y su visión comenzó a hacerse borrosa alrededor de los bordes. Su piel se sentía demasiado apretada, y se estremeció como si un millar de pequeñas hormigas caminaran por su torso.
Un timbre comenzó a sonar en sus oídos, cada vez más fuerte y alto hasta que se convirtió en un pitido largo y continuo. Aún tenía suficiente presencia en su mente para darse cuenta de que estaba actuando como un completo psicópata, pero no había manera de que se detuviera. Cuanto más duro lo intentaba, más dificultosa se hacía su respiración. Cuanto mayor era el esfuerzo que manifestaba para calmar su errático comportamiento, más frío sentía hasta que sus dientes comenzaron a castañear.
Las luces en la habitación comenzaron a parpadear, lentamente al principio, pero luego más y más rápido como la luz intermitente de una llama, sólo que más intensa. La atmósfera en la habitación crepitaba con la carga de electricidad, y con sentido naciente de horror, Taehyun se dio cuenta de que todo venía de él. Lo que estuviera pasando a su alrededor, él era el causante.
La magia era una parte importante de él, como un apéndice extra, con lo que realmente tenía que tratar. Sin embargo, en ese mismo momento, no estaba intentando hacer algo bueno, malo o indiferente. Sacudiendo la cabeza hacia su pareja, le horrorizaba la reacción de SeungYoon, preocupado de ver miedo en el rostro del hombre.
SeungYoon no parecía sorprendido del todo. Mirando fijamente a Taehyun con una expresión casual, casi aburrida, se levantó fácilmente del sofá y unió sus manos delante de él. Esos brillantes ojos verdes perforaron a Taehyun, excavando en su interior como si el vampiro pudiera ver directamente su alma oscura y decadente.
Después de lo que improbablemente sintió mucho tiempo, finalmente SeungYoon caminó por el suelo de madera donde Taehyun se estaba volviendo loco, agarró su rostro firmemente con ambas manos, y le dio un apasionado beso. Sus labios y lengua se movían juntos en un breve y erótico duelo antes de que SeungYoon se alejara para examinar sus ojos de nuevo.
—Lucha contra ello, draga. La oscuridad sólo puede poseerte si se lo permites. —Su amante inhaló profundamente y liberó el aliento lentamente, queriendo obviamente que Taehyun le imitara.
No sabía cuánto tiempo estuvieron de pie en medio de la biblioteca, sólo mirándose fijamente y respirando, pero finalmente, el calor regresó, el dolor se desvaneció, y todo regresó a la normalidad. — Lo siento, SeungYoon. —No utilizaba la palabra con S con frecuencia, pero se sintió obligado a ofrecer algún tipo de compensación después de actuar como un completo cabrón.
—¿Mejor? —preguntó SeungYoon en lugar de reconocer su disculpa.
—Mucho.
Una preocupada y suave sonrisa inclinó una comisura de su boca, y SeungYoon se inclinó para besarle de nuevo. —Te prometí que no te dejaría caer, ¿recuerdas? Resolveremos esto juntos. —Sus manos frotaron los brazos de Taehyun, calentándole más—. Ahora, antes de que te perdieras completamente, pienso que tenías algunos argumentos válidos.
—Ni siquiera los recuerdo. —Tenía una colección de nuevos argumentos, pero lo que había dicho antes de que las luces comenzaran a parpadear era vago en el mejor de los casos.
—Nunca hago nada a medias, Taehyun, y eres demasiado importante para mí para tomarlo a la ligera. Los guardias te dejarán solo mientras estés dentro de la finca, pero fuera de estas puertas, será diferente. Hay demasiada gente que intentaría hacerme daño a través de ti, y no dejaré que eso suceda.
—Bien, recuerdo estar de acuerdo con eso.
—En segundo lugar, aún eres un Ejecutor. Solo porque te has mudado no cambia eso. Admito que me podría haber pasado un poco con las precauciones por tu seguridad. A veces tiendo a ser un poco agobiante. Puedes preguntar a cualquiera del personal si no me crees.
SeungYoon le guiñó un ojo, y Taehyun se encontró a sí mismo riendo entre dientes. "Dominante" era una buena manera de expresarlo realmente, pero no lo señalaría cuando finalmente habían comenzado a establecer algunas cosas. —Necesito algo para hacer. No importa lo que sea, pero no puedo sólo sentarme aquí todo el día. Este no soy yo, y hace que me vuelva loco.
—Es un poco más difícil ser Ejecutor y consorte, pero no imposible. Aunque hay un montón de cosas que puedes hacer dentro de Snake River, me temo que no puedo enviarte a misiones. —SeungYoon dio un paso más cerca y movió sus manos hacia abajo para apoyarlas ligeramente en las caderas de Taehyun—. No es que dude de tus capacidades, pero como dije antes, es una nueva situación ahora. No es sólo luchar contra los malos. La gente te estará persiguiendo activamente.
—Lo entiendo. —Sorprendentemente, lo hacía. Alguien no llegaba a ser tan poderoso como SeungYoon sin hacer unos cuantos enemigos en el camino—. Estoy bien con eso, aunque si mis hermanos necesitan mi ayuda, regresaré a Haven, donde me necesiten.
—Aún tenían grandes problemas con los brujos delincuentes y la situación no iba a resolverse sola.
—Es compresible, y no te detendré. Sin embargo, los guardias irán contigo si yo no puedo hacerlo.
Taehyun suspiró, pero si SeungYoon estaba dispuesto a comprometerse, suponía que también podría hacerlo. —De acuerdo, puedo vivir con eso. Así que dame un trabajo. Estoy a punto de subirme por las jodidas paredes.
—En realidad, esa es una de las razones por las que te estaba buscando. —SeungYoon se rio en voz baja y sacudió la cabeza—. Los calabozos se están desbordando en Haven, así como los calabozos de El Consejo , así que estuve de acuerdo en retener a algunos de los prisioneros aquí. Uno es un vampiro híbrido con el nombre de Thunder . ¿Le conoces?
—No personalmente, pero conozco a su hermano. Quiero decir que le he visto. Le he interrogado. Sin embargo, no somos exactamente los mejores amigos.
—Bien —respondió SeungYoon con un tono de alivio—. El Líder LeeJoon y su pareja, el Ejecutor Onew, estarán aquí mañana por la noche. Como yo lo entiendo, el Líder LeeJoon tiene magia, pero no es particularmente fuerte. Esperaba que pudieras ayudarle.
Ansioso por hacer otra cosa que estar sentado, Taehyun asintió con la cabeza con firmeza. —¿Qué necesitas que haga?
—Honestamente, no estoy seguro. No hay manera de que El Consejo vaya a dejar que Thunder camine libremente. Deduzco que él tiene información que ellos necesitan, por lo que ha sido retenido durante tanto tiempo.
—Ya lo he intentado, SeungYoon. —Había interrogado a Thunder. Varios Ejecutores vampiros le habían interrogado. Nada estaba funcionando, y no estaban más cerca de descubrir los secretos del bastardo. Sin embargo, no haría daño intentarlo de nuevo—. Le daré una oportunidad.
—Gracias, draga. —SeungYoon le apretó la cintura suavemente—. También hay un par de brujos que fueron transferidos aquí, y creo que tres shifters águila. —Su voz salió afilada cuando mencionó a los shifters que habían drogado a Taehyun y mantenido prisionero. De alguna manera, Taehyun tenía la sensación de que su querida pareja había solicitado ese traslado en particular.
—Así que, ¿quieres que lo intente y las respuestas broten mágicamente de todos ellos? —Aún tenía que hacer frente a los shifters o a los brujos, pero esperaba un desafío. Si había algo que odiaba, eran los asuntos pendientes—. ¿Cuándo comenzamos? —Incluso hizo crujir sus nudillos para darle un efecto dramático.
—Un tema a la vez. —Le recordó SeungYoon—. Tenemos que esperar a que llegue el Líder LeeJoon.
—Buena idea. —Estaba bastante seguro de que Thunder sabía dónde estaba su hermano Mark. Si el bastardo le había hecho daño de alguna manera, la muerte sería demasiado bueno para él en lo que a Taehyun se refería—. Estoy cansado.
—El sol saldrá pronto —confirmó SeungYoon mientras frotaba su mejilla contra el cuello de Taehyun—. Ven a la cama conmigo.
Agotado por cualquier extraña magia que había hecho erupción de él con anterioridad, Taehyun no pudo pensar un solo argumento contra ello. Además, justo en ese momento, no podía pensar en ningún lugar en el que prefiriera estar que envuelto alrededor de su amante, incluso si sólo fuese para dormir. Aunque estuviera ansioso por comenzar a trabajar en sus nuevas funciones, todos esos problemas aún estarían allí cuando despertara. Sorprendentemente, también estarían todas las buenas cosas en su vida.
Su mente ya estaba preparada para dormir, pero su estómago protestó con un sonoro y hambriento gruñido. Frotando su abdomen, besó a SeungYoon en la frente y se alejó con una sonrisa. —Conozco el camino. Deja que consiga algo para comer, y nos veremos enseguida.
SeungYoon movió sus cejas y comenzó a desabrocharse la camisa mientras él iba hacia la salida. —No tardes demasiado.
En el momento en que alcanzó la puerta, se las había arreglado para deshacerse de todos los botones, revelando su liso y desnudo torso. Lanzándose hacia adelante, Taehyun le agarró por la cintura, le levantó para ponerle sobre su hombro, y se precipitó por el pasillo hacia su dormitorio. Algunas veces, había cosas más importantes que la comida
CAPITULO 5
—Eres temerario, impulsivo y obstinado hasta la exageración, por no mencionar totalmente ingenuo. Los dioses te dieron un cerebro, ¿no? Utilízalo, SeungYoon.
—Tal vez sea esas cosas —respondió a su amante—. Sin embargo, esto es inevitable. No se debe jugar con las leyes de la manada, SeungHoon. El alfa dice que tengo que hacer acto de presencia esta noche, y así lo haré. Me gustaría que pudieras entenderlo.
—Bien —le replicó SeungHoon—. Entonces te acompañaré.
—No.
Odiaba mentir a su amante. Odiaba disimular para hacer la voluntad del alfa. Como un híbrido werelobo, estaba obligado por la ley de la manada. Desafortunadamente, ya que por sus venas también corría la sangre contaminada de un vampiro, tenía el rango más bajo en la manada. Cuando su alfa decía salta, lo hacía dos veces por si acaso. Las consecuencias por desobediencia eran duras y despiadadas.
—Como desees. —La aceptación de SeungHoon fue demasiado rápida y fácil. Sus ojos azules brillaban con determinación, y sus carnosos labios apretados en una delgada línea nunca significaban nada bueno—La luna está en lo más alto. Deberías darte prisa.
—No me sigas, SeungHoon. Lo digo en serio.
—Entiendo.
De nuevo, el consentimiento llegó con demasiada facilidad, pero SeungYoon no tenía tiempo para debatir. Estaba a más de un kilómetro de las tierras de la manada, y ya se le estaba haciendo tarde. Llegar tarde no era tolerado, junto con una extensa lista de otras cosas que el alfa aborrecía.
Sin embargo, no siempre sería la perra de la manada. Un día, sería fuerte, poderoso, y respetado por todo el mundo. Un día, dirigiría su propia manada. Una manada tan grande y temida que nadie se atrevería a desafiarle.
—Hablaremos más cuando regrese.
SeungHoon le devolvió la mirada a la parpadeante luz de las velas e inclinó la cabeza una vez. —Viaja con seguridad.
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Saliendo de su recuerdo, SeungYoon se alejó de la ventana de su oficina y se sentó en la silla detrás de su escritorio. Había un montón de cosas que habían sucedido en el último milenio, algunas buenas, otras malas, y la mayoría las podía recordar con sorprendente claridad. Sin embargo, el recuerdo de esa última noche con SeungHoon era el único que constantemente le atormentaba en sus sueños.
Desde que Taehyun había llegado a su vida, esos últimos minutos con su anterior pareja habían estado sucediendo en un bucle casi constante. Soñaba con la conversación cada vez que se quedaba dormido, y ahora el recuerdo irrumpía en sus pensamientos incluso en sus horas de vigilia.
Sí, echaba de menos a SeungHoon, le había echado de menos cada día durante cerca de cuatrocientos años. Tal vez si hubiera sido honesto y directo, nunca habría perdido al hombre. Si hubiera sido claro sobre su trato con el alfa en ese momento, quizás SeungHoon no hubiera sentido la necesidad de seguirle aquella noche.
En parte, fue el orgullo el que le había instado a mantener el secreto. Nunca quiso que SeungHoon descubriera la clase de cosas que estaba obligado a hacer o el hombre que él mismo había permitido convertirse. Mayormente, sólo había querido proteger a su amante de la crueldad y maldad de la manada del alfa. Obviamente, no había hecho un gran trabajo.
Vivir durante cuatro siglos con los lamentos de sus errores le había hecho demasiado cauteloso cuando se trataba de relaciones. Más de una vez, le habían dicho que estaba demasiado en guardia, y tuvo que estar de acuerdo. No confiaba con facilidad, y se mostraba reacio a abrir su corazón a la posibilidad de ese tipo de dolor de nuevo.
La había jodido demasiadas veces con SeungHoon, tomando todas las decisiones equivocadas, y siempre sería su carga para soportarla. Desafortunadamente, ahora estaba cometiendo los mismos errores con Taehyun. O quizás estaba cometiendo nuevos errores, permitiendo que su temor de repetir el pasado le empujara a una actitud protectora prepotente y casi tiránica.
Un golpe superficial precedió la entrada de Taehyun a su oficina, y el brujo le dio un rápido vistazo antes de señalar con su pulgar por encima del hombro. —LeeJoon y Onew acaban de pasar las puertas frontales.¿Quisieras reunirte con ellos o simplemente debería ir por delante y comenzar a trabajar?
SeungYoon bajó la mirada a los papeles en su escritorio y se frotó la frente con la punta de sus dedos. Justo después de la puesta de sol, había recibido una llamada telefónica informándole que sus Ejecutores finalmente habían localizado el aquelarre en las montañas de quienes habían estado involucrados en el secuestro del hermano de Taehyun, Junsu. La llamada también había traído la mala noticia de que no todos sus hombres volverían a casa con vida.
—Hey —susurró Taehyun mientras rodeaba el escritorio para quedar de pie detrás de él. Sus fuertes manos comenzaron a masajear los tensos músculos del cuello de SeungYoon, y Taehyun se inclinó para besar la parte superior de su cabeza—. ¿Está todo bien?
—El Ejecutor Kim fue asesinado en las montañas.
—Lo siento, SeungYoon. ¿Erais cercanos?
SeungYoon sacudió la cabeza. —Le conocía, por supuesto, pero no éramos cercanos.
—Aún es duro perder a alguien de esa manera.
—Sí, pero ese no es el verdadero problema. —El archivo del guardia estaba abierto en su escritorio, mirando hacia él. Había mucha información allí, pero sus ojos estaban constantemente atraídos por una palabra en la página—. Mino.
Los dedos de Taehyun hicieron una pausa en su asistencia, y se inclinó sobre el hombro de SeungYoon para echarle un vistazo al documento. — Kim Mino, cuatro años, hijo único. —Leyó con un dejo de tristeza—¿Dónde está el niño ahora?
—Creo que tiene una niñera que se queda con él cuando su padre está ausente en una misión. Cuando recibí las noticias, tuve que traerle aquí. Está abajo con parte del personal. —¿Cómo infiernos se suponía que iba a explicarle a un niño de cuatro años que su papá no regresaría?
—¿Lo sabe?
—Aún no. —No podía evitarlo eternamente, y cuanto más lo alargara, sería peor para todo el mundo, él incluido—. Hablaré con él después de que nos reunamos con el Líder LeeJoon.
—Trataré con LeeJoon. Ve a hablar con el niño. No serás capaz de concentrarte hasta que lo hagas. —Taehyun besó su sien y se alejó con una caricia prolongada en la nuca de SeungYoon—. Reúnete conmigo cuando estés listo. Estaremos en Hell Alley.
Hell Alley era lo que los Ejecutores llamaban la hilera de piedra, como un mausoleo que mantenían celdas al este en el límite de la propiedad. Había veinticuatro estructuras en total, doce a cada lado de un estrecho camino, y cada una mantenía un único prisionero a la vez. Realmente se veía como un cementerio familiar más que otra cosa, y SeungYoon era lo suficientemente morboso como para encontrarlo atractivo cuando había diseñado su versión de una prisión paranormal.
—Vigila tu espalda. —Sus instintos le gritaban que enviara guardias con su pareja, pero era un corto trayecto en coche a Hell Alley, y habría Ejecutores esperándole una vez llegara—. Estaré allí tan pronto como pueda.
—Tómate tu tiempo. LeeJoon es guay, y realmente es un hombre agradable. Lo entenderá. —Taehyun hizo una pausa con su mano en el pomo de la puerta, y miró sobre su hombro como si quisiera decir algo más. Sin embargo, se quedó de esa manera sólo durante un segundo, sacudió la cabeza, y salió de la habitación.
SeungYoon 1 se sentó durante varios minutos más, temiendo la tarea que tenía por delante. Sin embargo, preocuparse no iba a hacer que desapareciera o fuese más fácil hacerle frente. Aun así, no estaba esperando con impaciencia lo que tenía que hacer.
Probablemente había otros más adecuados para el trabajo, pero como líder de Snake River, sentía que era su obligación, incluso si el receptor de las noticias sólo tuviera cuatro años. Había encontrado un montón de muerte en su época, visto numerosos niños que quedaban huérfanos, pero nunca había sido su responsabilidad encontrar hogares adecuados para los más pequeños.
Mino tampoco sería fácil de ubicar. Como él, Mino era un híbrido con mezcla de sangre de vampiro y werelobo. El Ejecutor Kim había sido muy sincero con él cuando llegó al aquelarre, pero le pidió a SeungYoon que no divulgara la información a nadie. Sabiendo lo intolerantes que eran algunos de su especie con alguien diferente, no había dudado en estar de acuerdo.
Sin embargo, si Mino iba a ser ubicado en un hogar, sus nuevos tutores tendrían que saber de su linaje. Finalmente la información saldría a la luz, y tenía el potencial para ser un desastre si uno no era cien por cien honesto. Desafortunadamente, no había manera más fácil de encontrarle un hogar al niño.
Sabiendo que no podía posponerlo por más tiempo, se levantó de la silla con un gruñido, alisó las arrugas de sus pantalones lo mejor que pudo, y se pasó una mano por el cabello. —Deja de retrasarlo. —Se gruñó a sí mismo—. Al niño no le importará como te veas. —Sin embargo, el discurso motivacional auto-dirigido hizo poco para calmar sus nervios.
Había trabajado malditamente duro para convertirse en el gobernante de su propio aquelarre. Nunca más quiso caer bajo la autoridad de otra persona o volver a ser la persona que solía ser. Sin embargo, había algunos días en los que estar al cargo apestaba.
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—Oh, pobre niño —dijo LeeJoon cuando Taehyun explicó la situación y por qué SeungYoon no podía reunirse con ellos inmediatamente—. Lo entendemos completamente. No hay necesidad de disculparse.
—¿Quieres estar con él? —preguntó Onew, la pareja de LeeJoon.
Para ser sinceros, eso era exactamente lo que Taehyun quería. No solo quería estar allí para apoyar a su pareja y ayudarle con la difícil conversación sino que sus pensamientos seguían desviándose hacia Jaejoong. Sólo podía imaginar cómo se rompería el corazón de su sobrino si escuchara que uno de sus padres había fallecido. Tiró de sus fibras sensibles, y aunque había hablado con el chico hacía unas pocas horas, tuvo la urgencia de coger el teléfono y llamarle de nuevo.
—Adelante. —LeeJoon le dio una palmada en el hombro y un pequeño empujón—. Tendremos una charla con mi hermano hasta que regreséis. Dudo que vaya a sacarle algo, pero lo intentaré.
—¿Estás seguro? —Después de protestar un poco, finalmente le habían dado un trabajo en el aquelarre. Técnicamente ni siquiera había comenzado con la tarea, y ya estaba eludiendo sus obligaciones—. No debería llevar mucho tiempo.
—Hombre, hemos estado ahí —respondió Onew con un lento movimientos de cabeza—. Si lleva toda la noche, eso estará bien. Siempre podemos intentarlo de nuevo mañana. Algunas cosas tienen preferencia, y preocuparte por tu pareja es una de esas cosas.
—Decidido. —Nicholas se inclinó junto a su amante y sonrió—. No es como si Phillip fuera a irse a algún sitio. No te preocupes, Raith. Lo entendemos.
—Gracias —respondió respetuosamente—. Si no regreso en una hora, llámame. —Sin esperar una respuesta, echó a correr hacia el SUV— Enviaré otro coche para vosotros —gritó sobre su hombro antes de deslizarse en el asiento del conductor, encender el motor, y acelerar.
Después de un percance que involucró a un mapache en la carretera y casi arrancar un poste de luz, llegó sano y salvo, frenando directamente enfrente de la puerta. Una vez dentro, hizo una pausa antes de entrar en la cocina, tomándose sólo un momento para calmar su respiración y recomponerse. Cuando se sintió un poco menos frenético, dejó salir la respiración que había estado reteniendo y atravesó la puerta.
No estaba seguro de cómo sabía donde iba a encontrar a su pareja. Quizás era porque estaba acostumbrado a que las conversaciones más importantes se celebraran en la cocina. Lo más probable es que fuera el vínculo metafísico entre ellos que generalmente le volvía loco. Era un poco inquietante sentir siempre como si tuviera otra presencia con él. Esta vez, no se quejaría.
Sin embargo, dos pasos en la habitación y Taehyun tuvo que detenerse y morder el interior de su mejilla. Su enorme e importante pareja estaba sentado hombro con hombro con el pequeño, y ambos estaban acurrucados sobre la mesa con lápices de colores en las manos y la mayor mirada de concentración.
Tazones olvidados con helado medio derretido fueron empujados hacia el otro lado de la mesa, y el pequeño Mino aún tenía un poco de sirope de chocolate en su rostro. Cómo lo había conseguido en su cabello, Taehyun no quería saberlo nunca, pero después de vivir con Jaejoong, entendía que cuando se trataba de niños, podía pasar cualquier cosa.
—¿Interrumpo?
SeungYoon levantó la cabeza y dejó caer el lápiz verde como si le hubiera quemado. —Oh, hola, Taehyun. Pensé que estarías ocupado. —Sus ojos se clavaron en los tazones descartados, y se aclaró la garganta—. Sólo estábamos, um–
—Hey, pásame el rojo —dijo Taehyun, cortando a su amante y señalando hacia la caja de lápices mientras se deslizaba en la silla frente a Mino—. ¿Está bien si pinto contigo? —También había aprendido de su sobrino que era muy importante preguntar siempre, y no solo asumir porque era un adulto que podía hacer lo que quisiera.
—Sí —respondió Mino con una sonrisa que podría cautivar las estrellas del cielo—. Tenemos helado.
—Puedo verlo. —Taehyun le guiñó un ojo y señaló el cabello del niño—. Creo que algún pequeño monstruo va a necesitar un baño.
Mino arrugó su pequeña nariz y sacudió la cabeza tan rápido que su cabello negro y largo golpeó su rostro. —No me gusta bañarme.
—Y apuesto a que tampoco te gusta el brócoli o la hora de dormir.
—Nop.
Dioses, Taehyun no se había dado cuenta de cuánto echaba de menos a Jaejoong. Sólo había unos pocos años de diferencia entre los dos, y aunque ambos eran pequeños para su edad, Mino era positivamente menudo. ¿Nadie alimentaba al niño?
Mirando hacia SeungYoon, inclinó la cabeza de manera casi imperceptible hacia el niño. Se preguntaba si habrían tenido tiempo de discutir algo importante mientras pintaban y comían helado. Era genial hacer que el niño se sintiera cómodo y seguro, pero en algún momento se daría cuenta que su padre nunca regresó a casa. Por mucho que a SeungYoon le gustara barrer todo debajo de la alfombra, simplemente no era posible.
—Creo que Taehyun tiene razón. Tenemos que limpiarte y prepararte para dormir.
Mino levantó la mirada hacia SeungYoon como si hubiera anunciado que ya no quedara más chocolate en el mundo. —¡Aún es temprano!
—Para cuando te hayas bañado, elijas tu nueva habitación, y leas un cuento antes de dormir, no lo será —respondió Taehyun cuando SeungYoon pareció quedarse sin palabras. Aparentemente, el hombre no estaba acostumbrado a escuchar la palabra no.
—¿Tengo una habitación? ¿Una habitación de verdad? ¿Tendré que compartirla?
—Tendré que compartir, y no. —Taehyun se inclinó sobre la mesa para revolver el cabello de Mino—. No tendrás que compartirla con nadie. Así que, ¿cuál es tu hora normal de ir a la cama? —preguntó, buscando algo de información sobre el padre del niño.
—Cuando alguien me lo dice —respondió Mino, y el mocoso realmente puso los ojos como si Taehyun no fuera muy brillante—. ¿Puedo tener panceta para desayunar? ¿Tenéis alguna mascota? ¿Cuántos tienes? —Levantó cuatro dedos e hizo un gesto hacia Taehyun—. Tengo estos.
Inclinándose sobre la mesa, Taehyun levantó a Mino de su silla y le puso de pie mientras intentaba responder las preguntas del niño lo mejor posible. Por supuesto, no dijo más que unas pocas palabras antes de que Mino hiciera su siguiente pregunta, la cuarta o quinta.
Taehyun no sabía lo que estaba pasando, pero ya que SeungYoon no le había corregido, tuvo que asumir que Mino estaría viviendo en la casa principal hasta que pudieran encontrar tutores adecuados para él. Esperaba con interés tener al niño alrededor.
Aunque no había tenido mucha experiencia con niños antes de Jaejoong, amaba al pequeño mocoso, y descubrió que tratar con los jóvenes era algo que se le daba realmente bien. Probablemente tenía que ver con el hecho de que no era más que un niño grande, o lo que fuera. De la manera en que Taehyun lo veía, la mayoría de las personas se lo tomaban demasiado en serio de todos modos.
Mientras escuchaba a Mino parlotear sobre una amplia variedad de temas, a Taehyun le pareció extraño que nunca mencionara a su padre. No es como si esperara que toda la conversación fuera sobre el Ejecutor Kim, pero ni siquiera había habido una sutil referencia al hombre. El hecho de que Mino hubiera dicho "alguien" metiéndole en la cama tampoco había escapado a su atención. Definitivamente algo no estaba bien.
Y tan pronto como acostara al pequeño vampiro durante el día, Taehyun iba a encontrar a SeungYoon e interrogarle hasta que divulgara todo.
SeungHoon ex pareja de SeungYoon
(líder de winner)
CAPITULO 6
Mientras Taehyun atendía a Mino, SeungYoon se dirigió en el SUV a Hell's Alley para encontrar a sus invitados y disculparse por su desplante. Como predijo Taehyun, LeeJoon fue muy comprensivo acerca de la situación, diciendo que conocía muy bien los desafíos de ser un buen líder.
Afortunadamente, no se enojó por el hecho de posponer el interrogatorio. Después de un poco de persuasión, incluso estuvo de acuerdo en que él y Onew tomaran una de las habitaciones de invitados en la casa principal en lugar de regresar en el jet privado que habían conseguido de El Consejo para el viaje. En general, había ido mucho mejor de lo que SeungYoon había anticipado.
Con LeeJoon y su pareja instalados en sus alojamientos temporales, SeungYoon buscó refugio en su propio dormitorio. Los músculos de su espalda se sentían lo suficientemente tensos como para partir su columna vertebral mientras su cabeza palpitaba justo entre los ojos.
-¿Qué diablos voy a hacer? -Nunca le gustó hablar mal de los muertos, pero si la información que había recibido por la tarde era cierta, el Ejecutor Kim era un despreciable bastardo. Si no hubiese fallecido, sería uno más de los prisioneros de Hell's Alley.
Con el corazón encogido, se desnudó con movimientos lentos y se dejó caer en el edredón color púrpura oscuro sobre el colchón. No era omnisciente, y no había manera de que supiera cada cosa que sucedía en su aquelarre, pero debería haber sabido esto.
La puerta se abrió con un chasquido amortiguado por el suelo, pero SeungYoon no pudo conseguir suficiente energía para moverse. -¿Le metiste en la cama?
-Sí, está fuera de combate -respondió Taehyun mientras sus pasos se arrastraban hacia la cama-. Así que, ¿quieres contarme que sucedió?
Con un gemido derrotado, SeungYoon rodó hacia un lado y miró a Taehyun cuando el hombre se relajó en el colchón junto a él.
-Si digo que no, ¿vas a dejarlo pasar?
-Nop.
Por supuesto que no.
-Cuando envié a Eli a recoger a Mino y traerle aquí, encontró al niño en el sótano de la casa. No había nadie más allí, y parecía que había estado solo durante días, quizás más tiempo.
-¿Qué pasa con la niñera?
-Había una cuna, un baño, un frigorífico con agua y perritos calientes, un par de libros, un bloc de dibujo y algunas pinturas. Eso es todo. Aparentemente, no hay niñera. Kim sólo dejaba a Mino por su cuenta cuando marchaba a las misiones. -La ira aún hervía en su sangre, pero la tristeza de la situación eclipsaba su furia-. ¿Cómo hace eso alguien?
Taehyun no parecía sorprendido en absoluto por la noticia. -No creo que sólo fuera cuando iba a las misiones, SeungYoon. En todo el tiempo que estuve preparando al enano para acostarle, nunca mencionó a su padre. ¿No te parece un poco extraño?
Había pensado que era un poco extraño que Mino no hubiese mostrado mucha reacción a la noticia de que su padre había muerto. Si lo que Taehyun sugería era cierto, la indiferencia de Mino tenía mucho más sentido. -Cuando le dije que su padre había muerto, sólo me miró y parpadeó como si estuviera hablando en otro idioma. Entonces me preguntó si quería pintar con él. Pensé que quizás no lo había entendido. Después de todo, no tengo mucha experiencia con niños.
-Los niños son inteligentes. Comprenden mucho más de lo que la mayoría de los adultos creen, y estoy seguro de que Mino lo entendió perfectamente. -Un largo suspiro salió de sus labios mientras sus dedos comenzaron a trabajar a través del cabello de SeungYoon-. Creo que vamos a tener que hablar con él".
-Tenía miedo de que dijeras eso.
-Podría estar un poco asustado al principio, pero es el único que puede decirnos lo que realmente estaba sucediendo en esa casa.
SeungYoon tenía una horrible sensación en sus entrañas de que no quería saber el alcance total de lo que Mino había sufrido. -¿Realmente importa? Ya se acabó. Quizás no deberíamos tocar el tema.
-Lo sabes mejor que eso. Si vamos a encontrarle un hogar, tenemos que saber qué sucedió. -No parecía más feliz sobre la posibilidad que SeungYoon sentía, pero tenía un punto. Podría haber problemas en curso que deberían ser abordados, y no podían colocar a Mino en un hogar de crianza o adoptivo sin informar a sus nuevos tutores.
-Veo lo que estás diciendo, y estoy de acuerdo, pero esto simplemente no tiene ningún sentido para mí. ¿Por qué haría eso Kim?
-Quizás estaba avergonzado de lo que es Mino -respondió Taehyun con un encogimiento de hombros-. Dijiste que no quería que se lo contaras a nadie. Podría ser porque le daba vergüenza, en lugar de un tema de seguridad.
Desplazándose más cerca de su pareja. SeungYoon apoyó la cabeza en el muslo de Taehyun y cerró los ojos. Esa explicación golpeaba un poco demasiado cerca de casa, y su corazón se rompió un poco más por Mino. -Debería haberlo sabido. Debería haber hecho algo para detenerlo.
Sorprendentemente Taehyun se rio de él, pero era tranquila y sin mucho humor.
-No puedes salvar el mundo, bebé. Tampoco puedes controlarlo. Cosas malas suceden. Esa es la manera en que funciona la vida. Podemos tratar con ello, y avanzar.
Mira quien habla, porque SeungYoon estaba seguro de que Taehyun tenía que dejar de lado las "cosas malas" que le habían sucedido. Sin embargo, en aras de no hacer su dolor de cabeza aún peor, no hizo comentarios sobre la hipocresía de la declaración. En su lugar, eligió concentrarse en la parte donde era un fanático del control.
-No necesito el control de todo. Taehyun bufó.
-Sí, lo necesitas.
-Te doy el control.
El bufido se convirtió en una risita ahogada. -Sólo porque me dejas poner la polla en tu culo no quiere decir que estoy a cargo de nada.
-Muy elocuente, draga.
-No necesito palabras elegantes para explicarme bien. -Se bajó de la cama, y la cabeza de SeungYoon cayó de su muslo para rebotar contra el colchón-. Y mi punto es este. El universo no implosionará y la tierra no dejará de girar si no tomas todo lo que sucede como un fracaso personal.
Su cabeza dolía, su cerebro iba a salirse por las orejas, y lo último que quería hacer era entrar en un debate con su amante, especialmente cuando no sentía que algunas de las acusaciones incluso justificaran una respuesta.
Rodando sobre su espalda, lanzó un brazo sobre su rostro para bloquear la luz y respiró profundamente mientras Raith continuaba caminando por la habitación. ¿Por qué no podían tener una conversación normal que no terminara con uno o ambos enojados? - Joder -murmuró-. Estoy demasiado cansado par enojarme.
-¿Qué? No estoy intentando hacer que te enojes. -Pasos se arrastraron por el suelo y una mano aterrizó en el codo de SeungYoon-. Todo lo que estoy diciendo es que algunas veces la gente la jode, y eso está en ellos. No hay manera de que pudieras haber sabido lo que le estaba sucediendo a Mino, y no deberías culparte. Ahora estás haciendo lo correcto, y eso es lo que importa.
Largos dedos se enroscaron alrededor de su muñeca y alejaron el brazo de su rostro. SeungYoon parpadeó varias veces, pero finalmente se rindió y mantuvo los ojos cerrados. La suave luz de la única lámpara se sentía como mirar directamente al sol en un día despejado, y el dolor en su cabeza se intensificó hasta que su estómago rodó con náuseas.
No era ajeno a los dolores de cabeza inducidos por estrés, pero esto se sentía diferente. Dioses, se sentía como si estuviera muriendo, y como un ser inmortal, eso era decir mucho. Con la presión añadida de cuidar a una pareja en la parte superior de sus obligaciones como líder, quizás se había debilitado. Sin embargo, eso aún no explicaría el dolor cegador que hacía que su cabeza se sintiera como si estuviera en llamas.
-Hey -susurró Taehyun mientras retiraba el cabello de SeungYoon de su frente-. ¿Estás bien?
-No -respondió con honestidad-, no creo que lo esté. -Rodó hacia su pareja sin pensar, buscando instintivamente comodidad como un niño pequeño-. Esto no está bien.
-¿Hay un médico en el personal? Estás sudando como un loco, y tu piel está ardiendo.
SeungYoon intentó responder, pero cuando abrió la boca, todo lo que salió fue un agónico y patético gemido. Su estómago con arcadas, la garganta contraída, y saliva inundaba su boca. Levantándose del colchón, casi tropezó con su pareja mientras se tambaleaba hacia el baño.
La habitación no dejaba de girar, su visión era borrosa y atenuada en los bordes, y cada músculo de su cuerpo gritaba en protesta por los movimientos. A medio camino hacia su destino, sus piernas comenzaron a temblar como gelatina, y luego sólo fallaron completamente.
El suelo se precipitó a su encuentro, pero fuertes brazos rodearon su cintura antes de que pudiera plantar el rostro en la alfombra de color beige. -Por favor -gimió, poco dispuesto a humillarse por vomitar todo el piso.
-Con calma -respondió Taehyun con dulzura mientras envolvía un brazo alrededor de la cintura de SeungYoon, y prácticamente lo arrastró hacia el baño-. Casi llegamos, bebé.
Una vez que finalmente llegó al baño y estaba de rodillas delante del inodoro, golpeó con una mano el pecho de Taehyun, pero fue un intento débil. -Vete. -No había manera de que quisiera que alguien le viera de este modo, ni siquiera su pareja.
-Cállate. -Un brazo se mantuvo alrededor de su torso, y Taehyun se agachó detrás de él, asegurándole con sus enormes muslos. No habló con dureza, pero estaba claro que no iba a marcharse. Sus siguientes palabras sólo probaron las sospechas de SeungYoon-. No me voy a ningún lado.
Discutir no le haría ningún bien, pero no importaba de todos modos. Su estómago se retorció con violencia, su visión se oscureció, y todo lo que había comido alguna vez en su vida se precipitó por su esófago. Lógicamente, sabía que no era físicamente posible, pero seguro que se sentía como mucho más que una comida.
Después de lo que pareció una eternidad, las arcadas finalmente se detuvieron, y se dejó caer de nuevo en los brazos de Taehyun, demasiado débil y miserable como para preocuparse de su orgullo. Sin embargo, sorprendentemente Taehyun tomó todo con calma. Silenciosamente ayudó a SeungYoon a ponerse de pie, le preparó el cepillo de dientes, e incluso le ofreció limpiarle los dientes cuando la tarea resultó ser más difícil de lo que debería haber sido.
Finalmente, SeungYoon consiguió que sus dedos funcionaran y agarró el mango del cepillo, pero sólo hizo un par de pases por sus dientes antes de que comenzara a vomitar de nuevo. Abandonando el intento, se enjuagó la boca con agua y se derrumbó pesadamente contra el mostrador.
Cuando Taehyun le levantó en sus brazos, ni siquiera protestó. De hecho, se desmayó con la cabeza en el hombro de su amante incluso antes de que llegaran a la cama.
Sus ojos se sentían arenosos y doloridos, sus párpados caían pesadamente, y podría haberse quedado dormido unos minutos aquí y allí. Aunque su cuerpo estaba agotado, su cerebro no le permitía dormir verdaderamente.
Así que, permaneció despierto durante todo el día y observó dormir a su amante mientras se preocupaba sobre lo que podría haber causado tal reacción en un paranormal. Eran un grupo resistente en su mayor parte, inmunes a la mayoría de las enfermedades y dolencias que aquejaban a los humanos. No cogían resfriados, gripe, o cualquier enfermedad de transmisión sexual.
Sin embargo, podían ser envenenados, y ciertas sustancias, como oro, eran letales para los vampiros. Ya que SeungYoon era un híbrido, Taehyun no estaba seguro si el oro podría realmente matar a su pareja, y prefería no descubrirlo de la peor manera.
Sí, había sido reacio a iniciar una relación con SeungYoon, pero el hombre estaba comenzando a gustarle. Las cosas que parecían molestar a Taehyun en la mayoría de las personas, las veía entrañables en su amante. La obsesiva necesidad de control de SeungYoon le preocupaba más que irritaba. La peor parte era que el hombre ni siquiera se daba cuenta. En su mente, cedía el poder fácilmente de forma regular.
Bueno, Taehyun tenía malas noticias para él. Dudaba que SeungYoon pudiera entregar las riendas si alguien le apuntara con un arma a la cabeza. Aunque aún estaba al final de sus proezas sexuales, SeungYoon siempre ejecutaba el espectáculo. Ya fuera verbal o físicamente, controlaba la posición, el ritmo, el ángulo, y cualquier otro aspecto. Algunas veces, Taehyun sentía como si estuviera en un campo de entrenamiento en vez de estar haciendo el amor con su pareja.
Con doce hermanos, Taehyun era utilizado por la gente para que le dieran órdenes. Incluso si era el segundo después del mayor, eso nunca detuvo a sus mocosos hermanos de dar órdenes o hacer demandas. Normalmente, dejaba rodar sus hombros, haciendo lo que le pedían sólo si coincidía con lo que había estado planeando hacer en primer lugar.
Por otra parte, todo era diferente con SeungYoon. Taehyun no podía evitar complacer al hombre. Desgraciadamente, lo único que su amante deseaba por encima de todo iba a terminar matándole. No había manera de que una persona, sobrenatural o no, pudiera aguantar mucho estrés y no sufrir ninguna consecuencia. La escena justo antes de salir el sol parecía dar crédito a esa teoría, pero Taeyang sospechaba que había sido algo más.
-Te ves terrible -murmuró SeungYoon con voz soñolienta mientras se enroscaba más cerca del pecho de Taehyun-. ¿Dormiste?
-¿Cómo te sientes? ¿Aún te duele la cabeza?
SeungYoon le miró con una pequeña mueca. -Me siento completamente bien. Supongo que simplemente me exigí demasiado la noche anterior. -Se sentó más erguido en la cama y le dio un pequeño beso a Taehyun en la mejilla-. Gracias por cuidar de mí.
-No hice mucho. -No había sabido que infiernos hacer. En un momento dado, había pensado en llamar al médico, pero después de que SeungYoon se hubiera desmayado, la fiebre había desaparecido, y parecía perfectamente bien.
-Hiciste suficiente. -SeungYoon besó su mejilla de nuevo y rodó para salir de la cama-. ¿Te acordaste de llamar a Jaejoong?
-¡Mierda! -Arrojándose sobre el colchón, Taehyun se apresuró a coger su móvil de la mesita de noche. Su corazón se hundió, y la culpa se apoderó de él cuando se dio cuenta de que había pasado la hora de acostarse de Jaejoong-. No va a estar feliz.
-Probablemente no. -Estuvo de acuerdo SeungYoon-, pero lo entenderá. Vas a verle este fin de semana, ¿cierto?
-Depende de lo que suceda aquí con LeeJoon y su hermano. Había planeado hacerlo, pero si lleva más tiempo conseguir la información que necesitamos, entonces...
-Taehyun. -Le interrumpió SeungYoon-. Ve a ver a tu familia. Ve a ver a tu sobrino. Thunder no va a ir a ninguna parte.
-Sí, de acuerdo. Pensaré en ello. -Mantener la parte oscura de sí mismo bajo control tomaba un poco de esfuerzo cuando estaba tranquilo. Cuando se enojaba, o cuando tenía motivos para utilizar su magia, era mucho más difícil mantener la oscuridad a raya. Tratar con Thunder requería magia, y dudaba seriamente que hubiera sido capaz de mantener la calma mientras interrogara al idiota.
-¿Qué pasa con Mino?
-Hijo de puta -gruñó Taehyun. Saltando de la cama, agarró la ropa sucia del suelo y se la puso en un tiempo récord-. Apesto.
SeungYoon sólo se rio. -No apestas, draga. Todo va a estar bien. Jaejoong te perdonará. Hay todo un equipo capaz de cuidar de Mino si ya está despierto. No seas tan duro contigo.
-Y LeeJoon probablemente está esperando. Me escaqueé de él todo la pasada noche. -Quería ser una buena pareja, pero se estaba metiendo seriamente en el camino de su ética de trabajo-. ¡Maldita sea!
-Taehyun. -SeungYoon le agarró por los hombros y le dio una pequeña sacudida-. Para. Quiero que regreses a la cama y duermas un poco. Apenas puedes mantenerte en pie, y te ves como un vagabundo borracho. -Dio a Taehyun un pequeño empujón hacia el colchón-. He estado cuidando de mí mismo durante mucho tiempo. Te prometo que puedo manejar unas pocas horas sin ti.
Quería discutir. Sabía que debería decir no. Sin embargo, las cálidas sábanas y el suave colchón se veían tan apetecibles. Tal vez una rápida siesta no le hiciera daño. -Bien, pero sólo durante una hora o así.
-Descansa -alentó SeungYoon. La sonrisa en sus labios se volvió positivamente perversa, y alcanzó las piernas de Taehyun para agarrar su flácida polla-. Duerme tanto como necesites, draga. Te prometo que te despertaré muy, muy agradablemente.
Podría ser terco, pero no era idiota. Cuando una persona tan magnífica como SeungYoon implicaba todo tipo de intenciones traviesas a cambio de nada más que dormir, un hombre inteligente pondría su culo en la cama y se quedaría allí.
Y Taehyun creía ser un hombre bastante inteligente. O sólo estaba caliente. De cualquier manera, el cielo no se caería si se arrastraba a la cama por un tiempo. Si se despertara más tarde con algo caliente y húmedo envuelto alrededor de su polla, bueno, eso sólo sería un extra.
CAPITULO 7
—Esto no va a ninguna parte —gruñó Onew cuando encorvó la espalda contra la pared del calabozo de Thunder.
SeungYoon no podría estar más de acuerdo. Necesitaban desesperadamente a Taehyun, o al menos a otro miembro de la familia . LeeJoon era bueno con pequeños encantamientos y hechizos de protección, pero no estaba preparado para la tarea de romper las barreras que su hermano había construido alrededor de su mente.
El interrogatorio se estaba extendiendo a la cuarta hora, y hasta ahora, todo lo que realmente habían obtenido de Thunder eran algunas respuestas burlonas y un poco de burla. Era muy posible que no supiera dónde infiernos estaba Mark , y sólo estuvieran malgastando el tiempo. Sin embargo, hasta donde sabían, había sido el último en ver al brujo con vida.
Aunque se había confirmado que el alma de Mark estaba atrapada en algún lugar del Purgatorio, realmente no serviría mucho rescatarle del lugar si no sabían dónde estaba su cuerpo físico. Reconectar su espíritu y cuerpo podría crear potencialmente un tipo diferente de perdición para el hombre, dependiendo de donde se encontrara una vez que el reacoplamiento estuviera completo.
—¿Dónde demonios está Taehyun? —reclamó Onew—. ¿No se suponía que estaría aquí? Quiero decir, ¿no es la razón por la que volamos todo el camino hasta aquí al Quinto Pino, en ninguna parte?
Morder el interior de su mejilla fue lo único que le detuvo de lanzar obscenidades ante la falta de respeto a su pareja y aquelarre. Cuando sintió que podía responder con calma, SeungYoon pegó una agradable sonrisa en su rostro e inclinó la cabeza en dirección al Ejecutor.
—Me disculpo. Taehyun tuvo un día difícil. También te aseguro que por lo general las cosas no están tan desorganizadas en Snake River.
Onew no parecía apaciguado. LeeJoon, por otro lado, comenzó a reír. —No le hagas caso. Tampoco tuvo el día más relajante, y le pone de mal humor. ¿No es cierto, amor?
El guardia le gruñó a su pareja, pero las comisuras de sus labios temblaron como si estuviera luchando contra una sonrisa. La situación podría estar tranquila por el momento, pero SeungYoon gimió para sus adentros al otro potencial problema. —¿Hay algo mal con vuestra habitación? Puedo trasladaros a otro emplazamiento, si eso ayuda.
Su oferta para reubicarlos se encontró con otro ataque de risa de LeeJoon. —Oh, no creo que sea necesario. Nuestra habitación era perfecta. Fue el invitado inesperado lo que mantuvo al Sr. Rastreador despierto durante el día.
—¿Invitado? —¿Su personal les estaba molestando? SeungYoon no creía que eso fuera probable. Nunca había conocido a ninguno de sus empleados tratando a un invitado de manera grosera.
—Sí —respondió LeeJoon mientras se dirigía a la salida del calabozo—. El pequeño vampiro más diminuto que nunca he visto, con grandes ojos marrones y la sonrisa más dulce, llamó a la puerta justo después del amanecer.
SeungYoon realmente gimió en ese momento. —Lo siento. Justo llegó la pasada noche, y no está acostumbrado a la casa. Tendré a alguien para que hoy se quede con él, de manera que no os moleste. — Señalando con la cabeza a uno de los guardias, confirmó silenciosamente que habían terminado y que se dirigían de nuevo a la casa.
—No molesta. —Le aseguró LeeJoon cuando se deslizó en el asiento trasero del SUV—. Fue completamente encantador".
—Intenté que regresara a la cama, pero dijo que tenía miedo de la oscuridad —añadió Onew—. Así que nos quedamos despiertos, pintamos y vimos dibujos animados. Supongo que se quedó dormido justo antes del atardecer.
—¿Por qué no me llamasteis a mí o a alguien del personal? — preguntó SeungYoon desde el asiento del copiloto—. Eli habría estado feliz de ayudar.
—No habría estado feliz —discutió Eli desde detrás del volante—. No sé una maldita cosa sobre niños, y lo sabes. Mino es un amor, y me mira como el Tío Eli. Sin embargo, todo el asunto de baño-cuento-cama no sucederá.
SeungYoon entornó los ojos hacia su segundo al mando antes de regresar a la conversación con sus invitados. —Alguien se quedará con él esta noche. De nuevo, siento que vuestro sueño fuera interrumpido.
—¿Siempre estás tan tenso? —Estirando los brazos sobre el asiento de atrás, Onew jugueteó con el largo cabello de LeeJoon mientras estudiaba a SeungYoon—. Mira, entiendo que estás intentando ser un gobernante bueno y adecuado o lo que sea. Sin embargo, realmente no hay necesidad de formalismos. Si no hubiera querido cuidar del niño, no lo habría hecho y fin de la historia. Es lindo. Divertido. Y estuve más que feliz de hacerle compañía.
—Tiene razón —coincidió LeeJoon—. Si algo está mal, te lo haremos saber. Por lo demás, no te preocupes tanto. —Miró hacia su pareja brevemente antes de continuar—. Sin embargo, tengo curiosidad sobre por qué Mino está aquí. ¿Dónde están sus padres?
—Es una larga historia, pero la versión corta es que su padre murió recientemente. No tiene otra familia que podamos encontrar. Así que se está quedando en la casa principal hasta que podamos encontrarle una casa de acogida.
—¿Por qué tengo la sensación de que no va a ser una asignación fácil? —Onew levantó la pierna derecha para apoyar el tobillo en la rodilla izquierda—. ¿Cuál es el problema?
—Es... complicado. —No estaba seguro de cuánto debería contar a la pareja, no sabía lo comprensivos que serían con la situación de Mino.
—¿Es porque es un híbrido? —preguntó LeeJoon con una sonrisa socarrona.
—¿Cómo lo supiste?
—¿Quieres decir además del hecho de que está despierto durante el día? —Una suave risa retumbó en el pecho de Onew, y abrió la puerta del pasajero cuando el coche se detuvo delante de la casa de dos pisos de SeungYoon—. Si es un gran secreto, puede que quieras trabajar en su horario para dormir.
Sí, la falta de sueño de Mino durante el día sería un buen indicador de que no era un sangre pura. Pasaban años antes de que un vampiro aprendiera a controlar la reacción natural de su cuerpo para suspender el sueño durante el día. Los más jóvenes, especialmente antes de que alcanzaran la pubertad, no podían permanecer despiertos después de que saliera el sol aunque lo intentaran. Obviamente, ese no era el caso de Mino.
—No te preocupes. —Le aseguró LeeJoon—. El secreto está a salvo con nosotros. Sé lo que es, y no todo el mundo es aceptado.
—Finalmente voy a tener que contarlo si es que vamos a encontrarle un hogar, pero apreciaría que lo mantuvierais en secreto por ahora. —Supuso que sabía que LeeJoon también era un híbrido, pero no había pensado mucho sobre ello. Sin embargo, era agradable saber que había dos personas más cercanas a él si alguna vez necesitaba aliados para Mino.
Con suerte, no tendría que llegar a eso. Las cosas habían cambiado en los últimos siglos, y los híbridos eran aceptados más fácilmente en el mundo moderno. Desafortunadamente, ya que los vampiros eran inmortales, aquellos que sentían desprecio por los mestizos aún estaban vivos y bien. Tampoco eran fácilmente distinguibles de los más tolerantes de su raza.
Sí, lo mejor sería proceder con cautela hasta que supiera con certeza que Mino estaría en buenas manos con padres comprensivos, amables y cariñosos que pudieran cuidar de sus necesidades particulares.
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—Lo estás haciendo mal.
Taehyun miró hacia abajo al dibujo que estaba pintando e inclinó la cabeza hacia un lado. —¿Cómo lo estoy haciendo mal?
—La luna no es amarilla. —Le informó Mino la cuestión de manera tan casual que Taehyun tuvo que morderse el labio inferior para no reír—. — El cielo es demasiado azul. Tiene que ser más oscuro.
—¿Así está bien?
—Sip. —Su lengua se asomó por la comisura de la boca mientras añadía el toque final a su propia pintura—. ¿Ves? Como el mío.
Era una magnífica representación de un cielo nocturno, especialmente para alguien tan joven. —Wow. Ese es el mejor dibujo que he visto. Incluso creo que es de la calidad del frigorífico.
La cabeza de Mino se inclinó a un lado, y sus rizos largos de color ébano cubrieron un lado de su rostro. —Los dibujos no van en el fridginator. —La risita más linda burbujeó de sus labios, y sus ojos se iluminaron de alegría—. Eres tonto, Taehyun.
Amaba la manera en que reía el niño, pero era muy triste que Mino nunca hubiera tenido a nadie que colgara una de sus obras maestras en el frigorífico para que todos pudieran verlo y admirarlo. — Frigorífico —corrigió suavemente mientras apartaba el cabello de Mino de su rostro—. ¿Sabes qué? Creo que tengo una idea mejor. ¿Qué pensarías si pusiéramos esto en un marco y lo colgamos en tu habitación?
Mino lo consideró durante un minuto, y luego se giró para bajar la mirada hacia su obra de arte. —Puedes tenerlo si lo deseas. —Su rostro se levantó, y dio una palmada—. ¿Podemos ponerlo en tu habitación?
Tocado ridículamente por la oferta, Taehyun regresó la sonrisa del niño y tiró de la pintura hacia él en la mesa de la cocina, con cuidado de no mancharla. —Gracias, Mino. Me encantaría colgar esto en mi habitación.
—¡Yay! —Saltando de la silla, se lanzó a los brazos de Taehyun para un gran abrazo—. ¿Podemos tener helado ahora?
Aunque su corazón se derretía por el afecto, Taehyun no pudo evitar reírse. —Realmente te gusta el helado, ¿huh?
Mino asintió con la cabeza de manera entusiasta. —Es mi favorito.
—¿Qué más es tu favorito?
Su nariz de botón se arrugó, y sus labios se retorcieron como si hubiera probado algo amargo. —No sé. No me gustan los perritos calientes. —Sus ojos se redondearon, y levantó la mirada suplicante hacia Taehyun—. No tendré que comer perritos calientes, ¿no?
—Nah, no tienes que comerlos. Tampoco me gustan mucho. —Si Kim no estuviera ya muerto, Taehyun le daría caza y destrozaría con sus propias manos—. Sin embargo, creo que probablemente necesitemos comer más que sólo helado.
—De acuerdo. —Accedió Mino rápidamente—. ¿Qué comemos?
—Hmm, buena pregunta. —¿No había un cocinero en alguna parte? Levantándose de la mesa, cruzó el suelo de baldosas hacia el frigorífico y lo abrió—. Bueno, parece que tenemos un poco de sandía.¿Quieres eso?
Mino dio saltos a su lado, mirando de cerca alrededor de la pierna de Taehyun para examinar también el contenido del frigorífico. —¿Qué es eso?
—Es una fruta.
—¿Qué es eso?
De acuerdo, podría traer a Kim de entre los muertos de manera que pudiera matarle de nuevo. —Es bueno para ti. Además sabe muy bien. Y no es un perrito caliente.
Alcanzando la sandía en la balda inferior, Mino la pinchó con su dedo. —Es duro. ¿Estás seguro de que se supone que podemos comer eso?
—Bueno, mira, tienes que cortarla para abrirla. Lo bueno está en el interior. —La voz de SeungYoon flotó hacia ellos desde el otro lado de la cocina.
Taehyun recogió la sandía y se volvió con una sonrisa hacia su amante. —Hey, tú. ¿Cómo te fue? —Se sentía horrible de que no hubiera sido capaz de llegar a Hell's Alley para el interrogatorio, pero había sido despertado por un vampiro diminuto rebotando en su pecho, y Mino había exigido su atención desde entonces.
—No te preocupes por eso —respondió SeungYoon, habiendo leído claramente la mirada de disculpa en su rostro—. Así que, ¿qué estáis haciendo?
—A Taehyun le gusta mi pintura —anunció Mino orgullosamente mientras sacudía un dedo hacia la mesa—. ¿Quieres verla?
—Me encantaría verla. —SeungYoon lanzó un guiño en dirección a Taehyun y caminó hacia la mesa. Escuchó atentamente, moviendo la cabeza todo el tiempo con una sonrisa complaciente en su hermoso rostro—. Eso es maravilloso, Mino. ¿Estás seguro de que hiciste todo esto por ti mismo?
—Sip. —Se puso la mano sobre la boca y soltó unas risitas mientras señalaba hacia la pintura de Taehyun—. Taehyun lo hizo mal, ¿no?
—Oh, bueno, ciertamente no es tan bueno como el tuyo, pero creo que lo hizo bien. ¿Qué crees que está mal?
—Aparentemente la luna no es amarilla —respondió Taehyun. Sacando un cuchillo de su sitio, se puso a trabajar cortando la sandía, riéndose entre dientes mientras escuchaba la crítica de Mino de su arte.
—Ah, creo que o el problema. —SeungYoon se instaló en una de las sillas y levantó a Mino sobre su rodilla—. Ese es el sol. Ese es el por qué es amarillo.
—Nunca siembro el sol antes.
—Nunca antes has visto el sol —corrigió SeungYoon—, y eso es porque no es seguro para nosotros. Hará que tu piel esté muy caliente, y puede llegar a hacerte daño si estás fuera por mucho tiempo.
Dioses, el hombre era absolutamente natural cuando se trataba de niños. La manera en que explicaba las cosas y la cantidad de paciencia que mostraba con Mino era sorprendente. Taehyun pensaba que MyungSoo era un padre asombroso, pero no tenía nada que ver con SeungYoon. No había pausa antes de que respondiera a las preguntas, y cada respuesta era inteligente y sincera.
Por qué pensaba que no era bueno con los niños era un misterio, porque ver a la pareja juntos hacía que el pecho de Taehyun se hinchara con orgullo y afecto. —De acuerdo, ¿quién tiene hambre?
—¡Yo! —Mino saltó un poco en la rodilla de SeungYoon pero no hizo ningún movimiento para bajarse—. ¿Quieres un poco de agua de limón?
—Sandía —dijo Taehyun con una risita ahogada. Cómo había gente a la que no le gustaran los niños estaba fuera de su alcance. Decían las cosas más malditamente lindas, y podría escuchar hablar a Mino y Jaejoong durante horas. Era maravilloso ver el mundo a través de sus ojos.
—No, gracias, Mino —declinó SeungYoon con educación—. Creo que tengo hambre de algo más. —Inclinó la cabeza sobre sus hombros, y levantó la mirada hacia Taehyun con preocupación—. ¿Se alimentó? — Articuló con la boca.
Las cejas de Taehyun se juntaron mientras pensaba. —No que yo sepa, y ha estado conmigo desde que desperté. ¿Lo necesita? — Intelectualmente, sabía que los niños vampiro tenían que alimentarse de la misma manera que los adultos, pero por alguna razón, se sentía jodidamente extraño sobre Mino mordiendo a alguien. ¿La mayoría de los padres enseñaban a sus hijos a no morder?
—Lo discutiremos más tarde —respondió SeungYoon con una mirada mordaz—. ¿Estás preparado para ir a la cama, Mino?
—No.
—Bueno, el sol saldrá pronto.
—No.
SeungYoon suspiró y revolvió el cabello del chiquillo. —Tienes que dormir.
—No me gusta la oscuridad. —Mino terminó su rodaja de sandía y se limpió la boca con el brazo—. ¿Puedo dormir contigo?
Y ahí estaba el lado negativo de la paternidad. Realmente Taehyun había estado esperando llevar a su pareja a la cama y hacerle toda clase de cosas deliciosas. Sin embargo, ¿cómo podría decir no a ese adorable rostro?
No podía, así que sólo se encogió de hombros cuando SeungYoon le miró por ayuda. —Creo que estaría bien por una noche. Buscaremos una solución diferente para mañana".
—¡Yay! —Mino se movió hasta el suelo y se dirigió a la puerta, pero SeungYoon le cogió por el abdomen y le levantó en el aire.
—Oh, no, no lo harás. No treparás a mi cama todo pegajoso. Hora del baño, caballero.
—Puedo hacerlo solo —protestó Mino a través de sus risitas—. Soy grande.
—Sólo tienes que abrirle el grifo de manera que no esté demasiado caliente —confirmó Taehyun. Había aprendido mucho de ayudar con Jaejoong, y estaba muy orgulloso de ver a SeungYoon tomar un activo interés en el cuidado del niño.
Taehyun ya estaba medio enamorado del niño, y su pareja no parecía estar muy lejos de él. ¿Qué infiernos iban a hacer cuando Mino se fuera?
CAPITULO 8
Apoyándose contra la pared de azulejos en la ducha, SeungYoon gimió al sentir el agua caliente que caía sobre su dolorido cuerpo. Había muchas cosas esperando su atención, pero aunque había estado en la cama durante casi doce horas, había conseguido dormir muy poco.
—¿Cómo diablos puede alguien tan pequeño ocupar tanto espacio? —preguntó cuando Taehyun entró en la cabina detrás de él—. ¿Y dónde está el pequeño contorsionista?
El aliento de Taehyun vibró sobre su nuca cuando rio. Musculosos brazos se envolvieron alrededor de la cintura de SeungYoon, y Taehyun apoyó la barbilla en su hombro. —Eli le está haciendo el desayuno. Realmente no fue tan malo.
—Ocupó toda la cama —protestó SeungYoon—. Estuve hecho una bolita con sólo una esquina de la manta.
—Aww, pobre bebé. —Sus labios revolotearon sobre el cuello de SeungYoon—. ¿Necesitas que te bese para que todo mejore?
Lo que Taehyun le estaba proponiendo sonaba maravilloso, pero realmente no tenía tiempo para ello. —Tenemos que reunirnos con LeeJoon y Onew.
—Están desayunando con Mino. —Las manos de Taehyun comenzaron a deslizarse hacia abajo por su pecho y sobre sus apretados abdominales hacia la ingle—. Tenemos tiempo de sobra.
—No puedo pensar cuando haces eso.
—Bien. No quiero que pienses. ¿Puedes hacer eso por mí?¿Puedes cerrar el grifo sólo un momento?
¿Podría hacerlo? Había gente esperándole. Tareas que tenían que llevarse a cabo. Había transcripciones que revisar, documentos que firmar, comprobaciones que escribir, interrogatorios que dirigir, encontrar un hogar a Mino, y muchas otras cosas que necesitaban su atención.
¿Qué clase de líder sería si sólo se escaqueaba de sus responsabilidades por tórrido sexo en la ducha?
El pecho de Taehyun se elevó y cayó contra su espalda cuando su amante suspiró con cansancio. —Olvídalo. —Después liberó a SeungYoon y retrocedió para alcanzar el jabón en la balda superior—. Onew dijo que un poco de materia roja en el zumo de Mino todos los días estará bien por ahora. Le pedí a Eli que se encargara cuando le alimente.
—Bien. No necesitará alimentarse cada día ya que es un híbrido, pero necesita más que lo que obviamente le estaba dando su padre. — Tenía la sensación de que Kim no había estado alimentando a Mino con los nutrientes apropiados desde hacía un tiempo, lo que explicaría que el niño fuera más pequeño que el tamaño promedio.
Se lavaron y aclararon en silencio después de eso, sin tocarse excepto algún frotamiento ocasional de piel cuando cambiaron lugares de manera que Taehyun pudiera alcanzar el pulverizador. El silencio se extendió cuando se secaron e incluso después de que salieran del baño para comenzar a vestirse.
SeungYoon no sabía qué decir. No estaba seguro si estaban peleando, si Taehyun estaba enojado con él, o qué había sucedido. ¿De verdad el hombre esperaba que dejara todo por un poco de placer carnal cuando había tanto por hacer? Vivían juntos. Dormían en la misma cama. No era como si no pudieran rodar en las sábanas al final de la noche.
—¿Te acordaste de llamar a Jaejoong?
—Sí.
—¿Conseguiste limar asperezas?
—Sí.
¿Qué estaba sucediendo? No habían pasado ni diez minutos cuando todo había parecido estar bien. Ahora, Taehyun estaba actuando como si no pudiera alejarse de SeungYoon lo suficientemente rápido. —¿Vas a regresar con tu hermano este fin de semana?
—Sí. Pensé en llevar a Mino conmigo para que pueda conocer a Jaejoong.
—¿Quieres que os acompañe? —No se le había escapado a su atención que le habían dejado fuera de la lista de invitados. Podría entenderlo si Taehyun quisiera pasar tiempo a solas con su familia. Sin embargo, en ese momento su exclusión se sintió más como una bofetada en el rostro, y tenía una idea de que estuviera destinado a sentirse de esa manera.
—No, está bien. Estoy seguro de que tienes mucho que hacer por aquí este fin de semana. —Taehyun terminó de entrelazar su cinturón a través de las trabillas de los vaqueros y lo abrochó—. Sé que querrás guardias para que nos lleven allí, pero hay suficiente seguridad en la casa de El Consejo. No tienen que quedarse.
Eso estaba abierto a debate, pero SeungYoon lo guardaría para otro momento cuando Taehyun no estuviera de tan mal humor. Sí, había Ejecutores viviendo en la casa de MyungSoo, e incluso miembros de El Consejo para el caso. Sin embargo, no eran los Ejecutores de SeungYoon. Si Taehyun no le quería allí, eso estaba bien, pero no obstante, su seguridad y la de Mino era máxima prioridad.
Alisando el cuello de su camisa de botones, SeungYoon miró fijamente al espejo sobre su cómoda mientras se peinaba el cabello para que cayera sobre la frente como a él le gustaba. La humilde tarea tampoco fue fácil, ya que no podía dejar de mirar furtivamente el reflejo del hombre sentado a los pies de la cama.
—¿Estás preparado?
—Terminemos con esto. —Levantándose del colchón con un gruñido, Taehyun parecía como si se estuviera preparando para la batalla en vez de ir a interrogar a un prisionero.
—De acuerdo, ¿qué pasa contigo? —Había pensado que podría dejarlo ir y esperar que el mal humor pasara. Sin embargo, la agria actitud de Taehyun le estaba destrozando los nervios. Además, se sentía culpable, como si hubiera causado el cambio en su disposición, lo que habría estado bien si sintiera que realmente hubiera hecho algo mal.
—No quiero pelear contigo ahora mismo.
—No estoy buscando una discusión, Taehyun. Sólo quiero saber qué bicho te picó. —Ten misericordia, estar emparejado era un maldito trabajo de por sí. SeungYoon no se llamaría a sí mismo un experto en el tema, pero no pensaba que dos personas que estuvieran destinadas a estar juntas tendrían que trabajar tan malditamente duro sólo para tener una conversación civilizada—. ¿Es sobre el sexo?
Taehyun bufó groseramente. —Sólo tú pensarías eso.
—Habla conmigo o no lo hagas. No voy a jugar estos juegos ridículos contigo. Deja de actuar como un niño. —No iba a rogar y suplicar que Taehyun le dijera qué estaba mal. Si el hombre quería hablar sobre ello, SeungYoon quería escuchar. Sin embargo, no iba a sonsacarle la información a su amante. Ambos eran demasiado malditamente viejos para este tipo de juegos inmaduros.
—No quería esto. —Explotó Taehyun—. No quería nada de esto. Sólo quería que me dejaran solo, pero no. Eso era inaceptable para ti. —Su voz se suavizó, y sus hombros cayeron abatidos—. Haces todas las reglas. Dices cuándo, dónde, por qué, y cómo. Ni siquiera sé cómo hacer este trabajo, SeungYoon. Realmente no lo sé.
—Así que esto es sobre mí rechazando sexo.
Taehyun no pareció enojado por el comentario. Sus ojos estaban tan tristes cuando levantó la cabeza para mirar de nuevo a SeungYoon que traspasó directamente a través de su corazón. —El hecho de que creas que sólo demuestras esto, no va a funcionar. Trataré con Thunder, y luego regresaré .
—Así que, ¿eso es todo? ¿Las cosas se ponen difíciles, y sólo huyes? —¿Por qué le sorprendía? Taehyun tenía una larga historia de huir de sus problemas. ¿Por qué una pequeña turbulencia en su relación debería ser diferente?
—Las cosas no se pusieron difíciles. —Taehyun arrastró los pies hacia la puerta, puso la mano en el pomo, y suspiró—. Las cosas nunca mejoraron.
Era fácil ver por la expresión en el rostro del vampiro y la tensión de sus hombros que no estaba feliz. Taehyun no estaba intentando comenzar una pelea o jugar el juego de la culpa. No estaba siendo infantil u hormonal o cualquier otro nombre con el que SeungYoon probablemente lo estuviera llamando en su cabeza.
Realmente no se trataba del rechazo que había recibido en la ducha. Tal vez la declinación hubiera sido el catalizador que le permitió darse cuenta de que simplemente no eran compatibles, pero no era la única razón. Al igual que todo lo demás en su vida, el sexo era una cosa más para controlar para SeungYoon. La pasión y excitación eran un poco difíciles de conseguir cuando Taehyun tenía que pedir cita para que su amante pudiera guardar algo de tiempo para tener intimidad.
No buscaba hacerse cargo o cambiar a su pareja. A pesar de que mantenía un desprecio general por la reglas, sabía cómo seguir órdenes. Su posición como Ejecutor era importante para él, y tomaba el trabajo seriamente. Infiernos, ni siquiera necesitaba el control total en su relación. Sin embargo, tener algo que decir en su vida diaria sería agradable. Como estaba, simplemente sería feliz con tener más control sobre su propia vida.
Un suave golpe repiqueteó contra el exterior de la puerta, y Taehyun plasmó en su rostro una sonrisa que no sentía antes de saludar a su pequeño invitado. —Hey, hombrecito.
Mino tenia las manos escondidas detrás de la espalda, y se veía un poco nervioso cuando levantó la mirada hacia Taehyun.
—¿Estáis peleados?
¿Cuánto tiempo habría estado de pie en el pasillo? El instinto natural de Taehyun fue mentir y proteger a Mino, decir que no habían peleado y que todo estaba bien. Obviamente las cosas no estaban bien, y el niño no era estúpido. Incluso si no hubiera escuchado el grito, lo más probable era que detectara la tensión en la habitación.
—No te preocupes, Mino. Sólo estábamos teniendo una discusión, pero todo estará bien. ¿Terminaste de desayunar?
La preocupación permaneció en su expresión mientras miraba hacia atrás y adelante entre Taehyun y SeungYoon.
—Te traje tu dibujo. —Sacó las manos de detrás de su espalda y sostuvo la pintura para Taehyun.
Sorprendentemente, el papel estaba húmedo cuando Taehyun lo tomó, y se dio cuenta de que se habían añadido cosas desde la noche anterior. Bajo el cielo nocturno había tres personas, dos hombres, y un niño pequeño. Todos se sostenían las manos, y el niño sonreía mientras los dos adultos miraban hacia la luna.
Un nudo se formó en la garganta de Taehyun, y tosió bruscamente para enmascarar las emociones que revoloteaban en su interior. Arrodillándose sobre una rodilla, tiró de Mino hacia él con un brazo y le abrazó suavemente. —Gracias, hombrecito.
—¿Te gusta?
—Es hermoso, y me encanta.
Los pequeños brazos de Mino se envolvieron alrededor de su cuello en un fuerte abrazo. —No estés triste —susurró en el oído de Taehyun—Yo solía estar triste.
Apretando los ojos cerrados, Taehyun sostuvo al niño un poco más cerca.
—¿Aún estás triste?
—No, me gusta estar aquí. Hay mucha gente para jugar. —Se apartó y arrugó la nariz—. Pero necesitamos más juguetes.
Riéndose entre dientes, Taehyun se levantó y revolvió el sedoso cabello de Mino. —Bueno, tendremos que remediarlo, ¿no?
—¿Lo haremos? —preguntó Mino con obvia confusión—. ¿Qué es remediarlo?
—Significa que te conseguiremos juguetes nuevos —respondió SeungYoon con facilidad mientras se dirigía hacia ellos—. ¿Por qué no haces una lista de los juguetes que te gustan?
—No sé escribir. —Había un claro duh añadido al final de la frase, pero afortunadamente, el mocoso estaba demasiado bien educado para decirlo realmente.
—Bueno, supongo que necesitarás a alguien que te ayude.
—Tú podrías hacerlo.
—Bueno, podría, pero tengo que hacer un montón de cosas de adultos ahora mismo. Apuesto a que Eli estaría feliz de ayudarte.
Los ojos de Mino se iluminaron, y asintió con la cabeza ansiosamente.
—Oh, sí. Tío Eli en bueno en cosas como esa. Me tengo que ir. —Se lanzó hacia la puerta, pero se detuvo en el pasillo para darse la vuelta y apuntar con un dedo a ambos—. No más peleas.¿Comprendido?
—Comprendido —respondieron Taehyun y SeungYoon al unísono mientras sonreían al precoz pequeño vampiro.
—Bien, ya le escuchaste —dijo SeungYoon casualmente una vez que Mino hubo desaparecido por el pasillo—. No más peleas. —Tomó la mano de Taehyun en la suya y unió sus dedos—. Tampoco hablar más de irte. Te necesito aquí, Taehyun.
—Quiero estar aquí. —Realmente quería hacer que funcionara. Sólo que no sabía cómo. Taehyun necesitaba tener el control de su vida, mientras que SeungYoon necesitaba controlar todo. Era un conflicto de intereses, un choque de personalidades, y no tenía idea de cómo conciliar nada de eso.
—Así que, ¿qué vamos a hacer ahora?
SeungYoon tenía que entender que el cielo no se caería si no controlaba de forma excesiva cada detalle de cada momento. Infiernos, probablemente estaría muchísimo más feliz y menos estresado si cediera un poco de su control rígidamente sostenido. —Te propongo un trato.
—¿Qué clase de trato, draga? —El vampiro se veía preocupado, y probablemente lo estaría, pero Taehyun tenía un plan.
—Te propongo que me des el control total de nuestra relación durante las próximas setenta y dos horas. Aún podrás mantener todas las cosas diarias con el aquelarre. No sé nada sobre eso, y ni siquiera quiero intentarlo. Dentro de este dormitorio, o siempre que sólo seamos tú y yo, mandaré yo.
—¿Durante setenta y dos horas?
—Eso es, bebé. Obtendrás una advertencia cuando comiences a ponerte mandón, pero después de eso, serás castigado por cada infracción".
—¿Castigado? —La mirada en el rostro de SeungYoon se endureció, y parecía menos inclinado a estar de acuerdo con el plan de Taehyun—.¿Cómo me castigarás exactamente?
Taehyun sonrió con malicia y le dio un besito a su pareja en la mejilla.
—No te preocupes. Lo amarás.
Un tranquilo suspiro cayó de sus labios, y SeungYoon se inclinó hacia él ligeramente cuando los músculos de sus hombros y espalda comenzaron a relajarse. —De acuerdo, Taehyun. Tienes setenta y dos horas.¿Cuándo comenzamos?
Tirando de la camisa de su amante para sacarla de su cintura, Taehyun puso las manos bajo la tela para abarcar toda la carne suave y cálida de los abdominales de SeungYoon. Sus labios se arrastraron hasta la curva de la garganta del vampiro, y giró su lengua a lo largo de la pulsante vena.
Su polla se endureció dentro de sus vaqueros, hinchándose rápidamente mientras toda clase de cosas deliciosamente obscenas que quería hacer a su pareja revoloteaban por su mente. Su erecta longitud dolió cuando se presionó contra la cremallera, doblada en un ángulo antinatural y suplicando por libertad.
Sí, tenían trabajo que hacer, pero no mataría a LeeJoon esperar sólo unos minutos más. Tan revolucionado como Taehyun se sentía, era triste decirlo, pero probablemente no tomaría mucho más tiempo.
—Ahora mismo —dijo con voz áspera contra la clavícula de SeungYoon—. Comenzamos ahora mismo.
CAPITULO 9
Sabía que debía decir no. Sabía que debía decirle a Taehyun que no era de buena educación dejar esperando a los invitados. Tenían cientos de cosas diferentes por hacer antes de que el sol saliera y no mucho tiempo para lograr sus objetivos.
Sin embargo, había varias razones por las que no dijo no. Una, había hecho un trato, y nunca había dejado un contrato sin cumplir. Dos, su corazón se sentía como si hubiera sido destrozado y abandonado para que se desangrara en el suelo cuando Taehyun le había hablado sobre irse. Nunca más quería sentirse como lo había hecho durante esos escasos momentos horribles. La mayor razón por la que no detenía las itinerantes manos de su amante era porque se sentía demasiado malditamente bien.
Tal vez Taehyun tuviera razón. Quizás SeungYoon necesitaba dejar de lado algunas cosas. Aún más importante, necesitaba dedicar más tiempo a su pareja, tiempo donde pudieran estar solos sin las exigencias de su posición interfiriendo. No pensaba que hubiera estado intentando manejar la vida de Taehyun por él, pero Taehyun lo creía claramente, y por lo tanto, sus acciones eran algo que tendría que considerar con más cuidado en el futuro.
El pasado tenía una manera de repetirse, pero SeungYoon estaría condenado si dejaba que las cosas terminaran con Taehyun de la forma que lo hicieron con SeungHoon. Lo que su nueva pareja veía como autoritario y controlador, SeungYoon prefería ver como proteccionismo. Pudo haber ido un poco demasiado lejos a veces, pero todo fue hecho con el mejor interés de Taehyun en mente.
—Esto no va a funcionar con tu mente en otro lugar.
Sacándose de encima sus contradictorios y confusos pensamientos, SeungYoon se sumergió en el momento, enfocando toda su atención en la sensación de la boca y las manos de Taehyun en él. Su camisa fue desgarrada en un agresivo despliegue de poder que hizo estallar los botones de la tela y enviarlos volando alrededor de la habitación. El cierre de sus pantalones no recibió un tratamiento más suave, y en cuestión de segundos, Taehyun redujo su ropa a pedazos a sus pies.
¿Cuándo fue la última vez que había sido deseado con tanta intensidad? ¿Cuándo fue la última vez que alguien estuvo tan ansioso de tocarlo que no pudo esperar el tiempo suficiente para que se quitara la ropa de manera adecuada? Ser tan deseado era una sensación embriagadora, y su polla respondió con entusiasmo, alargándose e hinchándose tan rápidamente que lo dejó mareado.
Una vez estuvo completamente desnudo excepto los calcetines, Taehyun le dio la vuelta y le empujó agresivamente hacia el colchón. — Manos y rodillas —ordenó su amante con un tono de voz empapado de autoridad.
No dijo nada, no lo admitiría en voz alta, pero su polla palpitó y flexionó como prueba de lo mucho que le excitaba el manoseo. Todo el mundo le había tratado siempre con el máximo respeto. Había trabajado malditamente duro para alcanzar su posición, y sintió que se había ganado el respeto, pero estar en el poder quería decir estar siempre "on". Sin importar la situación o la compañía, tenía una imagen determinada que defender, y muy raramente conseguía ser sólo él mismo.
Todo el mundo le buscaba por respuestas y soluciones a sus problemas. Si surgía una crisis, se mantenía tranquilo y conseguía la resolución perfecta con la punta de sus dedos. Nunca podía demostrar debilidad. Nunca podía comportarse de una manera que no fuera adecuada o regia. Y nunca, bajo ninguna circunstancia, iba a mostrar a la gente una visión del hombre asustado e inseguro que había sido hace medio milenio.
—Deja de pensar tanto —murmuró Taehyun contra su piel mientras sus labios se arrastraban hacia arriba por la columna vertebral de SeungYoon—. Sólo relájate y déjame cuidar de ti.
Dos dedos lubricados rozaron a lo largo de su pliegue y presionaron entre los globos de su culo para concentrarse en su apretada entrada. —¿Qué?
Taehyun soltó un bufido y mordisqueó la carne alrededor de su cadera. —Da la casualidad de que soy un brujo, SeungYoon. ¿Pensabas que no tenía habilidades mágicas en lo más mínimo?
Era plenamente consciente del poder que Taehyun poseía, pero supuso que realmente nunca había pensado sobre si el hombre podía conjurar lubricante de la nada. No era el mejor uso de su magia, pero era malditamente útil en situaciones como estas.
—Relájate —persuadió Taehyun. Una palma pasó de manera tranquilizadora a lo largo de la columna vertebral de SeungYoon, aplicando presión hasta que cogió la indirecta y bajó su pecho hasta el colchón—. Olvídate de todo y sólo siente. Te prometo que todo aún estará esperando cuando salgamos de esta habitación.
Gruesos y largos dedos empujaron en el interior de su agujero sin previo aviso, sacando un confuso gemido de su pecho. La quemadura fue leve, y le dio la bienvenida como a un viejo amigo cuando Taehyun comenzó a bombear sus dígitos dentro y fuera del canal de SeungYoon. Taehyun no pasó mucho tiempo preparándole, sabiendo lo mucho que anhelaba la fugaz picadura de dolor que acompañaba el inicio de su acoplamiento.
Probablemente su pareja le conocía mucho mejor de lo que SeungYoon estaba dispuesto a admitir. Parte de ello podría ser simplemente intuición, pero cada vez que se unían, siempre era superado con la misma sensación de familiaridad que había sentido la primera vez. Aún no había descubierto lo que significaba. Quizás no quisiera decir nada. A pesar de todo, de algún modo no creía eso.
—Quiero verte. —Intentó moverse poco a poco, alejarse de las errantes manos de Taehyun de manera que pudiera darse la vuelta, pero no llegó muy lejos.
Una punzante y dura palmada aterrizó sobre su respingón culo, mientras la otra mano de Taehyun mantenía un firme control sobre su cintura, sosteniéndole con firmeza en su lugar. —No.
—Taehyun, detente y deja que me mueva.
—No —repitió su pareja—. Aquí no estás al mando. Si quieres parar, me detendré. —De repente los brazos de SeungYoon se lanzaron a los lados donde sus muñecas estaban clavadas en el colchón por alguna fuerza invisible—. ¿Quieres parar?
No importaba cuanto se esforzó, no pudo liberarse del agarre mágico en sus brazos, y estar inmovilizado añadió un aumento a su lujuria que no había esperado. Su corazón se disparó en un gran galope, un rubor hizo efecto a través de su piel, y su palpitante polla estaba lo suficientemente dura como para cortar cristal. Fuego ardía por su sangre. Se sentía mareado por la excitación, y su agujero se apretaba y relajaba con ansia, con ganas de ser llenado.
—¿Quieres que me detenga? —Repitió Taehyun mientras frotaba la cabeza de su polla sobre la apertura de SeungYoon de manera burlona.
Nunca antes había sido atado, pero estaría mintiendo si decía que no lo disfrutaba. Taehyun siempre le estaba sorprendiendo, y esta vez no sería la excepción. Sería un tonto si detuviera a su amante simplemente porque su modestia y sentido de la decencia apenas estaban colgando de un hilo, especialmente cuando quería tan desesperadamente todo lo que Taehyun pudiera darle.
—No —jadeó—. No te detengas. —Había algo liberador en su sumisión. Aunque sólo fuera por un breve periodo de tiempo, escondido en su dormitorio donde nadie pudiera ver, SeungYoon fue capaz de desconectar, dejarse llevar, y confiar en que su pareja estaría allí para cogerle cuando cayera.
—Bien. —Taehyun gimió guturalmente cuando se envainó en el interior del apretado canal de SeungYoon con una dura estocada. Sus dedos se clavaron en la jugosa carne del culo de su pareja , separando sus mejillas y extendiéndole para abrirle—. Deberías ver lo hermoso que te ves con tu apretado culo envuelto alrededor de mi polla.
Taehyun comenzó un ritmo lento, bombeando dentro y fuera del agujero de October en movimientos medidos. —Nunca antes has sido inmovilizado, ¿no?
—No. —El rígido eje de su amante estiraba sus paredes internas, y juró que podía sentir cada vena de la polla de Taehyun frotando contra los tensos músculos de su entrada—. Nunca.
Esas manos fuertes dejaron su trasero y viajaron hasta sus costillas en una caricia apenas existente. Taehyun seguía el movimiento con el resto de su cuerpo, enterrándose hasta la empuñadura mientras se inclinaba sobre October para cubrirle. —Sin embargo te gusta —dijo con voz áspera en el oído de SeungYoon—. Amas lo que te estoy haciendo.
Podía decir cualquier cosa que quisiera, pero su cuerpo traicionaría la mentira. —Sí —susurró.
Detestaba los sentimientos de vulnerabilidad o desamparo, pero esto era diferente. Taehyun podría estar al mando. Podría tener a SeungYoon a su merced. Sin embargo, una palabra podía cambiarlo todo. Con ese pensamiento en mente, SeungYoon pudo relajarse y sólo sentir sin preocupaciones o indecisiones sobre qué hacer a continuación. Por una vez, lo único que se le estaba pidiendo era no hacer nada más que simplemente respirar.
—Bien. —Taehyun se apartó de él, y SeungYoon apenas logró no sollozar cuando el aire fresco sustituyó la cálida y húmeda piel de su pareja.
Como si sus lazos invisibles estuvieran conectados a cuerdas igualmente intangibles, sus brazos fueron estirados detrás de él, girando y alargando lentamente de manera que sus nudillos descansaran contra la parte baja de su espalda. La enorme mano de Taehyun rodeó ambas muñecas, presionándolas sobre su columna vertebral mientras sujetaba la parte superior del muslo de SeungYoon en su otra mano.
El ritmo se incrementaba de manera constante, creciendo in crescendo hasta que Taehyun le condujo a una intensidad arriesgada. Cada dura y exigente zambullida en su canal se encontraba con el mismo entusiasmo de su parte, y utilizaba la poca ventaja que tenía para cumplir con cada embestida de su pareja.
Los primarios gruñidos de Taehyun hicieron eco alrededor de la habitación para mezclarse con los gemidos ahogados de SeungYoon. Sus músculos se tensaron, su corazón retumbó fuerte, y un brillo de sudor humedeció su piel mientras su cuerpo ardía por el deseo desenfrenado. Curvando su columna vertebral e inclinando sus caderas, presentó el ángulo perfecto para una penetración más profunda, suplicando silenciosamente por más.
Liberando sus muñecas, Taehyun deslizó sus manos en las de SeungYoon y entrelazó sus dedos. —Córrete para mí, SeungYoon. No te reprimas. Dámelo todo. —Tiró duro de los brazos de SeungYoon, levantando su pecho del colchón mientras continuaba su desafiante ritmo.
Incapaz de acallar los sonidos de su placer contra el edredón, sus gritos resonaron a través de la habitación y retumbaron en las paredes. Su polla se hinchó hasta el punto del dolor, sus testículos se agitaron con la necesidad de liberación, y corrientes de electricidad recorrieron de arriba abajo su columna vertebral. A pesar de ello, se negó obstinadamente a ceder a las órdenes de su pareja.
—Esa es la segunda. —Le avisó Taehyun, pero se oía demasiado satisfecho por la posibilidad de distribuir el castigo más tarde. Empujando a SeungYoon de nuevo sobre el colchón, Taehyun le sujetó en el lugar con una mano sobre su nuca mientras cerraba la otra en un puño sobre su palpitante polla por debajo de él—. Ahora —gruñó—. Córrete para mí.
Dos duros golpes de sus caderas y el roce de sus dedos a lo largo de la parte inferior de la corona de SeungYoon fue todo lo que necesitó. El dominio, el control, y el inflexible tono fueron afrodisíacos tan poderosos que SeungYoon no pudo contenerse por más tiempo si lo hubiera intentado.
Con un primitivo grito, se estremeció y corcoveó, retorciéndose bajo su amante mientras sus testículos se descargaban en un torrente de espesa y cremosa semilla. Sus paredes internas se contrajeron, agarrando la gruesa polla de Taehyun y aprisionándola, lo que causó que el brujo gimiera junto a él cuando todo su cuerpo se tensó.
Cálida humedad llenó sus convulsionadas profundidades, añadiendo otro nivel a las ya abrumadoras sensaciones que detonaban dentro de su cuerpo. Taehyun se derrumbó sobre él, cobijándole con su cuerpo mucho más grande y musculoso.
—¿Estás bien? Fui un poco brusco.
—Perfectamente —respondió SeungYoon con honestidad—.Gracias, draga.
Taehyun se rio entre dientes jadeando mientras besaba castamente la sudorosa sien de SeungYoon. —Confía en mí. El placer fue todo mío.
—No. —Se empujó hacia arriba, y Taehyun captó la idea, quitándose de encima y rodando a un lado. Dándose la vuelta de manera que pudiera mirar a su pareja a los ojos, SeungYoon extendió el brazo y apoyó la palma de su mano contra el cuello de Taehyun. —No te estaba agradeciendo por el sexo, aunque fue asombroso. Te agradezco por darme otra oportunidad.
—Me perseguiste el tiempo suficiente —respondió Taehyun—. No te rendiste conmigo, incluso cuando fui todo un bastardo. Me imaginé que al menos te debía lo mismo a cambio. —Esa arrogante y sexy sonrisa regresó, y bajó la cabeza para dar un besito a los labios de SeungYoon—. Sin embargo, eso no quiere decir que vayas a escapar de nuestro trato. Eres todo mío durante las próximas setenta y dos horas.
Taehyun podría no darse cuenta de ello, y SeungYoon no estaba preparado para admitirlo ante nadie excepto él mismo, pero ya pertenecía al brujo, y la propiedad iba a durar mucho más de tres días.
—Tenemos que ducharnos.
—Me gusta la idea de que camines por ahí con mi semen en tu culo.
La boca de SeungYoon se abrió exageradamente, y se quedó boquiabierto ante el hombre con escandalizada indignación. —¿Perdón?
—Ah, no tienes que suplicar, amorcito. Te daré cualquier cosa que quieras. —Le guiñó un ojo con picardía y se deslizó fuera del colchón—. Relájate. Estoy bromeando. —Golpeó a SeungYoon en las caderas, y le empujó alrededor de la cama—. Mueve esa dulzura detrás. Tenemos trabajo que hacer.
Rodando los ojos, SeungYoon se levantó y se puso a la misma altura que su pareja con una fingida mirada de desdén. —Eres un completo y absoluto idiota, Taehyun .
—Sip, y lo amas. Ni siquiera finjas que no lo haces.
No sólo el hombre tenía razón, sino que estaba comenzando a averiguar que no tenía sentido discutir con Taehyun de nada. De algún modo, el brujo siempre se las arreglaba para salirse con la suya. Si no lo conociera mejor, pensaría que estaba siendo manipulado. Sin embargo, Taehyun era demasiado directo para trucos como ese.
Después tendría tiempo para contemplar el enigma que era su pareja. En ese momento, tenían trabajo que hacer, y necesitaba concentrarse. Concedido, se sentía mucho más tranquilo y relajado sobre el deber después de su improvisado combate sobre estremecedor sexo.
—¿Estás listo para esto?
Taehyun iba a tener que utilizar magia real, no trucos baratos de salón como producir lubricante, por primera vez desde el desvío de magia oscura. SeungYoon no iba a negar que estaba un poco nervioso sobre cómo afectaría a su amante.
—Estoy preparado. —Le aseguró Taehyun, dejando caer el acento burlón en su tono. Se dio la vuelta para caminar hacia el baño, pero hizo una pausa y miró sobre su hombro con una mirada vacilante—. Sólo quédate cerca en caso de que algo vaya mal.
Las palabras salieron de manera natural, y SeungYoon se encontró haciendo la misma promesa que había emitido la noche que finalmente había convencido a Taehyun para que le diera una oportunidad. —No te dejaré caer, draga. —Y si por alguna razón fallaba en ese objetivo, estaría ahí para atraparle.
CAPITULO 10
—Está es la última vez que te lo pregunto. —Durante cerca de dos horas, había hecho todo excepto negociar y suplicar con el hombre para obtener información sobre el paradero de su hermano. Incluso podría haberse pasado una o dos veces en realmente golpear al idiota. Todo lo que Thunder hacía era sonreírle como si supiera el complejo funcionamiento del universo y no estuviera dispuesto a compartirlo.
—Pregunta de nuevo. —Se burló Thunder de él—. La respuesta aún será la misma. No sé dónde está Mark, y no me importa. Espero que se pudra en el Purgatorio.
Taehyun inclinó el brazo hacia atrás para golpear de nuevo la nariz del vampiro con su puño, pero SeungYoon le agarró por el codo y sacudió la cabeza. —Eso no va a funcionar. Eres mejor que eso, Taehyun.
Bueno, seguro como el infierno que no se sentía mejor que eso. Se sentía como si quisiera golpear al tipo hasta que Thunder divulgara cada secreto que hubiera guardado desde la guardería.
—Tiene razón. —Coincidió LeeJoon—. Esto no nos lleva a ninguna parte.
Sabía muy bien lo que LeeJoon estaba insinuando, y había estado demorándolo, intentando obtener información sin necesidad de recurrir a su magia. Cualquier cosa que se pusiera frente a su pareja, estaba más que un poco preocupado por la manera en que pudieran desarrollarse las cosas si recurría a eso. ¿Podría contenerlo? ¿O la oscuridad le dominaría y finalmente haría daño a alguien?
¿Qué pasaría si le gustara el poder casi infinito? ¿Sería capaz de encontrar el camino de regreso? Por lo que entendía, Thunder alguna vez había sido un buen hombre, pero había permitido que la maldad le envenenara. ¿Podría esa posibilidad ser el destino de Taehyun? Con la prueba viviente arrodillado delante de él, no creía que sus preocupaciones fueran totalmente injustificadas.
Sin embargo, no era por él. Tampoco era sólo por Mark. Algo mucho más grande que ellos se avecinaba. No podía ponerle un nombre, pero podía sentirlo como una carga en el aire justo antes de una tormenta. Había una razón por la que cada brujo de ese círculo original había nacido en la misma familia por primera vez desde que habían sido maldecidos. Había una razón por la que se suponía iban a juntarse, y Taehyun no podía interponerse en el camino del destino.
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—Dime dónde está. —Se escuchó decir las palabras, pero ya no estaba en la pequeña celda en Snake River. Taehyun ni siquiera estaba seguro de que fuera él quien realmente gritó las palabras.
—Dime dónde está. —Se escuchó decir las palabras, pero ya no estaba en la pequeña celda en Snake River. Taehyun ni siquiera estaba seguro de que fuera él quien realmente gritó las palabras.
Un hombre de pie delante de él, elevándose sobre él con una sonrisa que curvaba su labio superior como si pensara que Taehyun era algo que esperara con interés para aplastarlo bajo su enorme bota. —No sé a quién le estás hablando.
—Mierda —escupió Taehyun—. Sabes muy bien quién soy.¿Dónde está?
—Eres valiente para venir aquí sin protección. —Era el alfa de una manada local de werelobos. Taehyun no entendía cómo sabía eso, pero si indagaba un poco más profundo, estaba seguro de que también sabía el nombre del hombre.
—Y tú eres un insensato por pensar que no puedo cuidar de mí mismo. Ahora, dime dónde está mi pareja. ¿Qué has hecho con él?
—No le he hecho nada a tu precioso híbrido. Conoce su lugar.
—El tipo avanzó hacia él con malicia brillando en sus ojos color avellana—. Obviamente tú necesitas aprender del tuyo.
Taehyun saltó fuera del camino cuando el alfa se abalanzó sobre él. —Oh, ¿y crees que vas a ser quien me enseñe? —Se rio del ignorante arrogante—. ¿Tienes idea de quién soy?
El alfa se hizo eco de su risa, pero era escalofriante y cruel.
—Por supuesto, SeungHoon. —¿Quién demonios era SeungHoon? —¿Por qué crees que permito a mi mascota mantenerte? Una vez que te domestique, no tengo ninguna duda de que serás muy útil.
Exhibiendo sólo una pequeña muestra de sus habilidades, Taehyun utilizó su magia para obligar al alfa a que se arrodillara en el suelo justo delante de su propia casa. Con otra oleada de energía, envolvió una mano invisible alrededor de la garganta del were, ahogando su suministro de aire.
—No sé lo que le has hecho a SeungYoon, pero le liberarás. No es tu mascota. Te prometo que no tienes idea de lo que soy capaz, pero lo descubrirás si le haces daño a mi pareja. ¿He sido claro?
Los ojos del hombre se redujeron, pero asintió con la cabeza, sacudiendo su oscuro cabello en su rostro. Seguro de que se había hecho entender, Taehyun liberó el agarra mágico sobre su adversario y dio un paso hacia atrás. —No quiero verte de nuevo, Bale. —Sí, ese era el nombre del hombre—. Déjanos solos.
Luego se dio la vuelta para alejarse, agradecido de que hubiera sido capaz de asegurar la libertad de SeungYoon. Sintió la perturbación en el aire antes de escuchar el ruido sordo del gruñido de Bale, pero en el momento es que se dio la vuelta para investigar, ya era demasiado tarde. El lobo ya estaba sobre él, medio transformado cuando derribó a Taehyun en el suelo y le mordió en el cuello.
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—¡Taehyun! —Manos agarraron sus hombros, clavándose en su carne mientras era violentamente sacudido—. ¡Taehyun, respóndeme!
Parpadeando varias veces cuando la mal iluminada sala de piedra reapareció, Taehyun giró la cabeza para fijar la vista en la amplia y preocupada mirada de su amante. —¿Quién es SeungHoon?
—¿Qué? —Sin embargo, la mirada en los ojos de SeungYoon era demasiado astuta, y en todo caso, parecía aún más enojado de lo que estaba segundos antes—. —No sé...
—No me mientas —interrumpió Taehyun. El trance o lo que fuera que le hubiese pasado era desconcertante, pero no era estúpido. Si tuviera que adivinar, diría que fue un recuerdo. Sólo que aún no había comprendido cómo se refería a él.
Mirando sobre su hombro hacia los otros hombres en la habitación, SeungYoon suspiró con recelo y agachó la cabeza una vez. — Hablaremos sobre ello más tarde.
—Bien. —Podría ser un adulto y tratar sus asuntos privados a puerta cerrada, pero malditamente seguro que iban a hablar sobre ello en el momento que estuvieran de regreso a su casa.
Regresando su atención a Thunder, Taehyun gruñó cuando sacudió al hombre a sus pies. El episodio le había hecho sentirse de mal humor, y estaba cansado de juegos. Cuanto más rápido consiguiera lo que quería de Thunder, más rápido podría descubrir qué mierda le había sucedido.
Escudriñando en los ojos del híbrido, canalizó su energía mientras murmuraba encantamientos en voz baja. Thunder no era lo suficientemente fuerte para bloquearle de manera indefinida, pero no importaba. Taehyun no tenía intención de arrastrarse a través de los pensamientos de Thunder. Esto se había prolongado durante demasiado tiempo, y quería terminar con ello.
—¡No! —gritó SeungYoon, dándose cuenta claramente de lo que había planeado—. Taehyun, detente. No puedes hacer esto.
Ignorando la súplica, Taehyun continuó recitando en voz baja, obligando a Thunder a encontrarse con su mirada mientras desviaba cada onza de energía mágica del bastardo. Después de varios minutos, los ojos de Thunder se pusieron vidriosos, su boca se relajó, y se desplomó hacia adelante en los brazos de Thunder.
Arrugando la nariz con disgusto, Thunder lo empujó hacia Onew con una inclinación de cabeza. —Oblígale. Te dirá todo lo que queramos saber.
—Aún es un vampiro —respondió LeeJoon mientras fruncía el ceño—. Puede bloquearlo.
—Hombre, sólo está medio despierto. Estará débil por unos días, pero eso es todo. Confía en mí. Funcionará.
Onew se encogió de hombros, sujetó a su cuñado en la pared de roca y se inclinó más cerca hasta que sus narices casi se tocaron. —¿Dónde está Mark ?
—Louisiana.
Todos compartieron miradas, y un ceño fruncido tiró de las comisuras de los labios de Taehyun. —¿Qué demonios está haciendo allí?
—Nuestra familia es dueña de una casa a las afueras de Nueva Orleans. —Le informó LeeJoon.
—Está durmiendo. —Añadió Thunder en un tono monótono—. No despertará.
—¿Por qué le tienes? —Exigió Taehyun.
—Es valioso, pero no despertará.
LeeJoon, Onew, y Thunder rodaron los ojos y hablaron al mismo tiempo. —El Libro de los Desterrados.
—Sí —respondió Thunder, aunque realmente no había sido una pregunta—. Si despierta, me dará el libro.
—Llamaré a MyungSoo por la mañana. Tenemos que mantenerlo aquí hasta que estemos seguros de que tenemos a Mark.
SeungYoon sacudió la cabeza en lo que Taehyun asumió fue que estaba de acuerdo. —Buena idea.
—Podemos llevarle de regreso a Washington. —Ofreció LeeJoon— Técnicamente es mi responsabilidad, y sin su magia, puedo manejarle.
—Gracias, y sin ofender, pero me sentiría más cómodo si se quedara cerca por si necesitáramos más información.
—No lo tomo como ofensa. Sin embargo, tengo que regresar a mi aquelarre.
—Agradezco que estés aquí. —El líder no había sido una enorme cantidad de ayuda, pero Taehyun estaba agradecido de todos modos—.¿Os iréis esta noche?
—Sí, no creo que haya ninguna razón para quedarse.
—Le diré a alguien que os lleve a la pista de aterrizaje. —SeungYoon se oía distraído, y ya estaba saliendo de la celda mientras hablaba. En lugar de subir a la SUV como Taehyun esperaba, siguió caminando pasándola, diciendo adiós con la mano a Eli cuando el hombre le preguntó si estaba bien.
Claramente, estaba asustado por lo que había visto Taehyun. El nombre de SeungHoon era familiar para SeungYoon, y estaba escondiendo algo. Taehyun sólo tenía que descubrir lo que era. Sin embargo, a juzgar por la reacción de su pareja, tenía la sensación de que podría lamentar el saberlo una vez que tuviera todos los datos.
—De acuerdo, así que, ¿qué no me estás contando? Obviamente sabes quién es SeungHoon. ¿Qué pasa con Bale? ¿Ese nombre saca a relucir algún recuerdo sobre el que debería saber?
No era como si hubiera estado planeando mantener su pasado en secreto a Taehyun para siempre. Realmente tampoco había mentido sobre nada. Simplemente había elegido no revelar de manera voluntaria cierta información por el momento. —Bale era el alfa de una manada de werelobos en Connecticut, o lo que fue la Colonia de Connecticut en 1641.
Taehyun se negó a sentarse, y paseó alrededor de su dormitorio con pasos cortos y rápidos. SeungYoon entendía el sentimiento, pero deseaba que el hombre se sentara. El agitado movimiento le estaba poniendo nervioso, y ya estaba lo suficientemente ansioso mientras intentaba compartir la historia de cómo había perdido a su última pareja.
—Sabía que era un werelobo. —Taehyun se rio un poco de manera histérica mientras agitaba sus brazos alrededor en descoordinados movimientos—. Bueno, en mi alucinación, sabía que era un werelobo. — Se detuvo abruptamente y se dio la vuelta para señalar con un dedo el rostro de SeungYoon—. ¿Qué hiciste para enojarle?
—Respirar. —Suficientemente divertido, no estaba siendo sarcástico. Eso era todo lo que había enojado en aquel entonces a Bale , y SeungYoon no fue el único en sentir su ira—. No fue hasta finales del siglo XX que las opiniones sobre los híbridos comenzaron a cambiar. A mediados de la década de 1600, era vergonzoso y embarazoso.Estábamos un paso por debajo de un perro callejero sarnoso, y no estoy exagerando.
Las manos de Taehyun colgaban sin fuerzas a los costados, y había una mirada de lástima en su rostro que SeungYoon había tenido la esperanza de evitar. Afortunadamente, la eliminó rápidamente, adoptando una expresión cuidadosamente neutral. —Lo recuerdo. No tu situación, sino en general, recuerdo cómo eran tratados los híbridos.
—¿Cuántas vidas has vivido, Taehyun?
Había tenido casi cuatrocientos años cuando el círculo original había intentado destruir el Relegatis, el Libro de los Desterrados. Había escuchado la historia miles de veces, pero hasta hace poco, nunca antes había tenido la oportunidad de encontrarse con uno de los brujos de ese círculo.
La historia era legendaria entre los paranormales, pero había sido contada tantas veces que algunas partes se habían perdido o distorsionado a lo largo de los siglos. ¿Cuánto era cierto? ¿Y qué partes habían desaparecido?
—He vivido y muerto en seis vidas —respondió Taehyun—. Estoy convencido de la suerte del número siete.
—Parece como un número extremo de vidas para vivir.
Taehyun se encogió de hombros. —Digamos que no fui especialmente cuidadoso en ninguna.
—¿Las recuerdas? —Sabía por MyungSoo que algunos de los brujos recordaban inmediatamente con cada reencarnación, mientras que otros no recordaban sus vidas anteriores hasta después de un evento significativo, como reclamar a una pareja.
—No estamos hablando sobre mí. Quiero saber qué sucedió en Hell's Alley.
SeungYoon también tenía curiosidad sobre eso, pero pensó que ambos necesitarían retroceder al principio si querían entender el extraño recuerdo de Taehyun. ¿Incluso podría llamarlo recuerdo? Todo era muy extraño, y nunca antes había oído hablar de algo así.
—Vamos a comenzar desde el principio. Obviamente, está sucediendo algo importante, y creo que tenemos que regresar al comienzo. Te contaré mi historia. Tú me contarás la tuya. Quizás en algún lugar del camino, ambas se crucen, y podamos descubrir qué sucedió.
Con un fuerte suspiro, Taehyun se acomodó a pie de cama junto a él y chocó sus hombros. —¿Por qué siempre tienes que darle sentido? Estoy un poco asustado, y sólo estás ahí sentado todo fresco y lógico. ¿Cómo demonios lo haces?
Una suave sonrisa curvó hacia arriba la comisura de sus labios, y SeungYoon se inclinó hacia adelante para dar un tierno beso al cuello de Taehyun. —Años y años de práctica, draga.
—¿Alguna vez mencioné que me gusta cuando me llamas así?
—Me alegro, pero lo estás postergando. Cuéntame sobre esas vidas que has vivido tan alocadamente.
Un sonrojo muy atractivo tiñó las mejillas de Taehyun y se deslizó hasta tus orejas. —¿Es tan obvio?
—Se me hace difícil creer que te hayas reencarnado seis veces en sólo quinientos años a menos que no estuvieras cuidando de ti mismo. Cuéntame que sucedió, Taehyun.
—Realmente no es gran parte de una historia. Como dijiste, cada vez que moría era por algo temerario y ridículo, generalmente porque era demasiado estúpido, terco, y arrogante para mantenerme fuera de problemas. Morí poco después de que atáramos el libro a ese hada, Xiumin, allá por el año 1500. Estaba borracho y vengativo, no es una buena combinación.
—¿Y después de eso? —Odiaba estar obligando a Taehyun a revivir cada evento traumático, porque tenía una corazonada de que cada una de las muertes de su amante fue brutal. SeungYoon tampoco deseaba profundizar en su pasado exactamente, pero tenían que hablar abiertamente si querían seguir adelante.
—Me las arreglé para seguir con vida la siguiente vez hasta el invierno de 1766. Sin embargo, los siguientes años fueron un poco desastre, y encontré maneras de conseguir que me mataran en cuatro ocasiones diferentes entre 1766 y 1865".
—Dios mío, Taehyun. —El hombre no podía haber vivido más allá de los veinte durante cualquiera de esas épocas—. ¿Qué demonios estabas haciendo?
—Nada en realidad —respondió Taehyun con un encogimiento de hombros—. Generalmente eran peleas de bar, o algo más estúpido. — Bajó la cabeza y se inclinó para descansar los codos en las rodillas—. Sólo fui perseguido una vez debido al Libro de los Desterrados, y eso fue en la década de 1950. —Levantó las palmas hacia arriba y extendió los dedos—. Y aquí estoy ahora con los cazadores de brujos respirando de nuevo en mi cuello.
Había oscuras sombras bajo sus ojos, su piel parecía un poco más pálida de lo normal, y estaba temblando desde las puntas de su cabello hasta la suela de sus botas. El talón de su pie rebotaba contra el suelo, sacudiendo todo el colchón, y sus dedos se flexionaban y relajaban una y otra vez. Raith también parecía estar parpadeando más de lo normal, y su respiración se aceleró en bocanadas rápidas y poco profundas a través de sus labios entreabiertos.
Apoyando una mano en el hombro de su pareja, SeungYoon la apretó en consuelo. —¿Está todo bien?
Saltando de la cama, Taehyun retomó su anterior caminata, pero sus dedos continuaban flexionándose a los lados. —Sí, estoy bien. Supongo que no me di cuenta de lo jodido que estuve.
SeungYoon no se lo creyó ni por un segundo. —Es la magia, ¿no?
—Estoy bien —gritó Taehyun, sacudiendo la cabeza en la dirección de SeungYoon. Se tranquilizó casi inmediatamente, como si el arrebato no hubiera sucedido, y alargó sus zancadas mientras caminaba desde la puerta hasta la cama. Mantuvo su cabeza hacia abajo, mirando fijamente sus pies mientras caminaba, y sus labios se movían como si murmurara para sí mismo. —Te conté mi historia. Es tu turno.
—Nací en 1014 en Constantinopla. Mi padre era vampiro y uno de los Guardias Varangian. Sin embargo, mi madre era una werelobo. No sé si le sucedió algo o si sólo no pudo con la humillación de tener un hijo mestizo, pero nunca la he conocido. Mi padre fue muy franco acerca de la vergüenza que le había causado, y no pasó un día en que no me lo recordara.
—¿Ese es el por qué eres un defensor de Mino?
No pensaba que fuera alguien "defensor", pero empatizaba con la situación de Mino. —Si nuestra teoría es correcta, y su padre le encerraba en el sótano por vergüenza, definitivamente puedo identificarme con eso.
El labio superior de Taehyun se curvó, y un gruñido muy impresionante retumbó en su pecho. —¿Tu padre te encerraba en el sótano? —Su cabeza se inclinó hacia un lado, y un brillo perverso brilló en sus ojos—.¿Aún está vivo?
Una pequeña parte de él se reconfortó porque Taehyun se preocupara lo suficiente para que se enojara por algo que sucedió hace tanto tiempo. Mayormente, estaba preocupado por el extraño comportamiento de su pareja. Era cierto que el brujo tenía una vena testaruda, pero no era mezquino o cruel. La mirada en su rostro en ese momento decía que sería cualquier cosa menos misericordioso si realmente pudiera tener en sus manos al padre de SeungYoon.
—Murió hace mucho tiempo. El día que murió fue el día que gané mi libertad. Era SeungYoon. Era un Tuesday, y tenía casi trescientos años. — Sabía que el nombre que había elegido para él era peculiar, pero era importante para él—. Por supuesto, en aquel entonces, era SeungYoon Octobris Dies Martis, pero adopté la traducción al inglés en el siglo XVII.
—Bueno, mierda. —Se quejó Taehyun—. He querido preguntarte sobre tu nombre de manera que pudiera contárselo a Jaejoong, pero esa historia es deprimente. —Finalmente detuvo su caminata y se enfrentó a SeungYoon con las manos apoyadas en las caderas—. ¿Cuál era tu nombre antes de que lo cambiaras?
SeungYoon hizo una mueca y miró hacia otro lado. —SeungYoon Dedecus, significa vergüenza y deshonor.
—Tu padre es un bastardo. Que se joda. —Taehyun parecía haber perdido algo de su nerviosa energía cuando se recostó en la cama—. De acuerdo, avanza rápido hasta Bale y SeungHoon, porque no veo cómo podrían haberse cruzado nuestros caminos durante aquella época.
—SeungHoon era mi pareja. Bale era mi alfa, aunque yo también fuera un miembro parcial de un aquelarre en aquel momento. Era la ley que tuviera que pertenecer a ambos, y simplemente fue de conocimiento común que fui la puta para ambos.
Mientras volvía a contar su historia, su mente se dirigió de nuevo al tiempo anterior en su vida, un tiempo que había esperado no volver a recordar nunca. —Era el saco de boxeo de la manada, una herramienta de entrenamiento para los Ejecutores.
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—Corre, corre, pequeña mascota. —Se burló de él uno de los Ejecutores mientras le perseguían con un estruendo a través del bosque—. Eres rápido, pero no lo suficiente. ¿Qué crees que te voy a hacer cuando te atrape?
—Corre, corre, pequeña mascota. —Se burló de él uno de los Ejecutores mientras le perseguían con un estruendo a través del bosque—. Eres rápido, pero no lo suficiente. ¿Qué crees que te voy a hacer cuando te atrape?
SeungYoon no sabía que castigo estaba reservado para él durante este ejercicio en particular, pero tenía una imaginación muy vívida. No era frecuente que los Ejecutores le atraparan realmente, pero cuando lo hacían, nunca terminaba bien.
Los moretones y laceraciones sanaban antes de que tuviera que regresar a casa con su pareja, pero no impedía que los golpes dolieran un infierno. El Alfa Anderson lo llamaba "ejercicios de entrenamiento", pero SeungYoon sabía que esos juegos eran simples excusas para que la manada le golpeara.
Su objetivo era atravesar el bosque y llegar a un pequeño claro donde el resto de la manada esperaba antes de que los Ejecutores pudieran atraparle. Si perdía, terminaba en posición fetal mientras varios hombres grandes le pateaban, pisoteaban, le daban puñetazos, y le clavaba garras. Si ganaba, su recompensa era simplemente que su castigo no fuera tan brutal.
Volando a través del suelo del bosque, esquivaba los troncos de los árboles muy juntos y se metía debajo de las ramas más bajas. Los sonidos de pies pisando fuerte tronaban detrás de él, acompañados por los gruñidos viciosos de seis enormes werelobos. Sin embargo, estaba cerca, casi en el claro.
La luz del fuego brillaba delante de él donde los árboles comenzaban a escasear, y podía escuchar las risas y conversaciones del resto de los miembros de la manada. Los Ejecutores le estaban ganando, pero no podrían atraparle antes de que atravesara la línea de árboles y llegara al claro.
Como predijo, entró disparado en el campamento, sudando, agotado, y jadeando por aire. Veintiséis kilómetros eran un infierno de carrera, incluso para un híbrido.
—Enhorabuena —dijo el alfa arrastrando las palabras cuando le dio un golpe a SeungYoon en la espalda lo suficientemente fuerte para que cayera de rodillas—. Ganas de nuevo. Quizás tengamos que encontrar un uso diferente para ti.
—No lo entiendo, Alfa.
—Por supuesto que no. Te reunirás con otro alfa y dos de sus betas mañana por la noche en la luna llena. Harás cualquier cosa que te pidan. ¿Lo entiendes?
Oh, SeungYoon entendió todo demasiado bien, pero no iba a suceder. —No.
—¿Qué me dijiste?
—Dije no. —Poniéndose de pie, SeungYoon cuadró los hombros y miró directamente a los ojos del alfa—. Mátame si tienes que hacerlo, pero no lo haré.
—¿Matarte? —Una desagradable sonrisa estiró los labios de Bale—. ¿Por qué haría eso cuando sería mucho mejor jugar con tu pareja?
No era la primera vez que había utilizado a SeungHoon contra él, y SeungYoon no tenía dudas de que llevaría a cabo esas amenazas.
—No le mataría de inmediato. Es una hermosa cosita pequeña, ¿no?
Las reuniones entre hombres no eran del todo inusual en el mundo paranormal, no como lo eran con los seres humanos. Lo más probable es que Bale invitara a la manada para que vieran cómo violaba lo que pertenecía a SeungYoon. SeungHoon podría ser mágicamente poderoso, pero aún había maneras para dominarle y hacerle más dispuesto.
—Bien —dijo silenciosamente—. Lo haré.
La sonrisa de Bale se extendió más amplia, mostrando sus alargados colmillos. —Sabía que lo harías. —Mirando sobre su hombro, silbó a los Ejecutores—. Es todo vuestro, chicos. Sólo aseguraros de no arruinar su hermoso rostro. Nuestra mascota tendrá una reunión mañana por la noche.
CAPITULO 11
Taehyun no habló, no sabría qué decir incluso si pudiera forzar las palabras a través del nudo en su garganta. Se sentó en el colchón al lado de su amante, viéndole bajo una luz completamente diferente mientras describía un dramático cuadro de cómo había sido su vida.
La microgestión, la necesidad del control, su sobreprotección, ahora todo tenía sentido. Si Taehyun hubiera pasado más de seis siglos siendo objeto de abuso físico y mental, se imaginó que estaría acurrucado en el rincón de alguna habitación acolchada, acariciando su propio cabello y chupándose el dedo.
—La noche que se suponía iba a reunirme con aquel alfa fue la noche que SeungHoon murió. —Concluyó SeungYoon su historia—. Había planeado presentarme a la reunión, permitir que Bale pensara que estaba haciendo lo que había ordenado para conseguir algo de tiempo, y luego regresar a casa para llegar a SeungHoon. Sólo que a mi querida pareja se le metió en la cabeza que debía matar mis dragones.
—¿Pareja? ¿SeungHoon era tu pareja? —Era irracional e infantil para él estar celoso de un hombre que llevaba muerto más tiempo de lo que él había estado vivo, bueno, más tiempo que su vida actual. Sin embargo, eso no impidió que el monstruo de ojos verdes levantara su fea cabeza—¿Por qué no me lo dijiste?
—Iba a hacerlo, pero exactamente, ¿cuándo habría sido un buen momento? Todo lo que hacemos es pelear y joder. No veo que ambas situaciones sean la oportunidad ideal para dejarte caer esta información.
—Eso no es cierto —discutió Taehyun. ¿Realmente eso es todo lo que SeungYoon pensaba de su relación? Ciertamente, habían tenido un comienzo difícil, y aún encontraban baches aquí y allá, pero tenía a su pareja en mucha más estima que sólo un agujero dispuesto y caliente para hundir su polla.
SeungYoon se restregó las manos por el rostro y bufó. —No, no es eso. Siento lo que dije. No me gusta recordar esas cosas, y me hace ser un poco cabrón.
Podía entender eso. Sólo momentos antes había gritado a SeungYoon simplemente porque el hombre le había hecho una pregunta. En retrospectiva, desviar la magia de Thunder no había sido la mejor idea. Se había sentido un poco nervioso y en el borde desde que habían llegado a casa, y recordar algunas de sus aventuras más idiotas no había hecho nada por su personalidad.
—De acuerdo, así que SeungHoon era tu pareja. —Se mordió la última palabra, y le dejó un sabor amargo en la boca—. En la visión que tuve, él estaba amenazando a Bale, exigiéndole que te liberara de la manada.
—No estaba seguro de cuánto debería revelar—. ¿Sabes... cómo murió?
—Bale le destrozó —respondió SeungYoon con voz demacrada—. Me trajo el cuerpo de SeungHoon y se regodeó. Esa noche me juré que nunca más nadie tendría esa clase de poder sobre mí de nuevo.
Oh, estaban a la par. Ambos tan plagados de culpa y auto-odio que era un milagro que pudieran arreglárselas por las mañanas para salir de la cama. ¿Cómo se seguía adelante con las cosas que habían vivido? Si el tiempo curaba todas las heridas, Taehyun se imaginó que simplemente no había vivido lo suficiente, porque a veces sus cicatrices se sentían en carne viva.
—Sin embargo, aún no sabemos por qué estaba canalizando a tu pareja muerta. Incluso si estuviera intentando enviarte un mensaje, esa es más el área de Junsu. —Sin embargo, SeungHoon había sido un brujo. Tal vez el hombre se había llevado algo de su magia a la tumba con él.
—¿Canalizando? ¿Qué quieres decir?
—No sólo estaba viendo desarrollarse esto en mi cabeza. Yo era SeungHoon. Podía sentir todo lo que él sentía, sabía todo lo que él sabía. Fue malditamente espeluznante, y no tengo ningún deseo de repetirlo.
SeungYoon le inspeccionó con una mirada calculadora pero no dijo nada más sobre el tema. —Tal vez tus hermanos podrían saber más sobre esto.
—Esa es una buena idea. —Aunque nunca lo admitiría por la preocupación de inflar el ya enorme ego del brujo, MyungSoo tenía amplios conocimientos cuando se trataba de cosas mágicas. Si alguien podía darles alguna información, sería su hermano mayor—. Se lo preguntaremos este fin de semana cuando les visitemos.
—Tendrás que hacerme saber lo que descubras.
—O, podrías venir conmigo y escucharlo de primera mano. —Sí, había aireado antes a su pareja, pero había permanecido con un estado de ánimo cabreado. Nada le gustaría más que seu le acompañara de regreso a Casper para el fin de semana—. Además, esperaba que SungJong y ZiTao pudieran ayudarnos haciéndole alguna pregunta a Mino sobre su padre. Son mucho mejor que yo con ese tipo de cosas.
Una hermosa sonrisa iluminó el rostro de SeungYoon, y enroscó sus dedos en el cabello de Taehyun para darle un beso profundo y buscado. — Me gustaría, pero no hay necesidad de esperar al fin de semana. Podremos irnos tan pronto como el sol se ponga.
—Hey, aún estoy a cargo de nuestras cosas personales,¿recuerdas?
—Sólo era una sugerencia.
Taehyun le dio a su amante una diabólica mirada cuando le puso de espaldas al colchón y se alzó por encima de él. —Y fue buena. Sin embargo, aún cuenta como que eres un mandón. —Rozó su nariz a lo largo de la garganta del vampiro, gimiendo ante el aroma deliciosamente perfumado que era únicamente de SeungYoon—. Sabes lo que eso significa, ¿verdad?
Su pareja soltó un bufido de manera espectacular, pero sus ojos estaban brillando con entusiasmo cuando envolvió sus largas piernas alrededor del abdomen de Taehyun para empujarle más cerca. —Un trato es un trato, draga. —Sus brazos rodearon el cuello de Taehyun, y se arqueó contra él como un gato en celo—. Pagaré mi penitencia como un hombre.
—Buena respuesta. —Con una sola idea, utilizó su magia para quitarse la ropa, gimiendo profundamente desde su pecho cuando sus cálidas pieles se juntaron sin barreras entre ellos.
Aunque castigo y juego eran divertidos, su cerebro siempre se apagaba cuando estaban de esta manera. La mayor parte de la sangre de su cuerpo se precipitó directamente a su dolorida polla, dejándole un poco de sobra para cosas tales como pensamientos cognitivos. Era como si la carne desnuda de SeungYoon mantuviera algún tipo de propiedad mística que regresaba a Taehyun a sus veinte años cuando era un loco hambriento de sexo con exceso hormonal.
El cabello se le puso de punta en la nuca, y electricidad bailaba sobre su piel. Sus labios se juntaron en una dura y hambrienta batalla por la dominación, Taehyun se balanceó entre los muslos de SeungYoon, moliendo sus erecciones juntas mientras saqueaba las dulces profundidades de la deliciosa boca de su pareja.
Rodando sobre el colchón en una maraña de extremidades, Taehyun puso a su amante encima de él a horcajadas sobre sus caderas. Sus dedos se enredaron en las elegantes hebras rubias de SeungYoon, empujado de nuevo al vampiro a otro beso desesperado y profundo. Sus lenguas se enredaron y arremolinaron, cada nuevo sabor se ajustaba a su deseo hasta que su cabeza daba vueltas con ello.
Demasiado perdido en su propia lujuria, dependió de otro empujón de su magia para lubricar y estirar la entrada de SeungYoon, a sabiendas de que no podría ser suave si trataba de intentar el trabajo él mismo. SeungYoon jadeó de sorpresa y liberó el aliento en un gemido estremecedor mientras sus ojos se pusieron en blanco. Sus caderas se sacudían con movimientos esporádicos, frotando su pesada polla sobre los abdominales de Taehyun, mientras una hermosa mirada de rendición cruzó su bello rostro.
Levantándose sobre la rígida longitud de Taehyun, agarró el eje por la baso y posicionó la goteante corona en su entrada. —Oh, no, no lo harás —avisó Taehyun, envolviendo sus brazos alrededor de la cintura de su amante en un firme agarre para mantenerle en su lugar. Algo de razonamiento penetró en el río de lujuria en el que flotaba su cerebro, y mordisqueó la clavícula de SeungYoon en reprimenda—. Levántate y pon las manos detrás de tu espalda.
No era de extrañar que el hombre siempre se saliera con la suya. Bastaba una mirada a su cuerpo bellamente esculpido, y Taehyun apenas podía recordar su propio nombre, mucho menos que se suponía estaba demostrando algo. Más precisamente, estaba intentando enseñar a su hombre que algunas veces era mucho más divertido ceder el control que mantenerlo de manera tan inflexible.
Moviéndose de manera vacilante, SeungYoon se incorporó y se situó a los pies de la cama, uniendo las manos detrás de su espalda como se le indicó. Había algo de reserva en su postura, pero no discutió ni hizo demandas.
—No hay necesidad de verse tan nervioso. —Le tranquilizó Taehyun— Podría empujar tus límites un poco, pero nunca te llevaré a ningún lugar que no quieras ir. Sé que teníamos un trato, pero puedes decir no en cualquier momento.
—Sé que no me harías daño —admitió SeungYoon—. No es eso. —Un rubor se deslizó hasta su cuello, e inclinó la cabeza con un suspiro—. Sólo estoy comenzando a darme cuenta de cuánto de lo que me has estado diciendo es cierto. Ni siquiera puedo hacer el amor con mi pareja sin la necesidad de controlar cada aspecto de ello.
Arrastrándose hasta el borde del colchón, Taehyun se sentó y estiró las piernas mientras le hacía un gesto a SeungYoon para que se acercara.
—Ven aquí. —Colocó las manos en las caderas de su amante cuando el hombre se arrastró hacia adelante para quedar de pie entre sus rodillas—Deja de pensar tanto y sólo disfruta. —Entonces tiró de SeungYoon más cerca, capturando la cabeza de su gruesa polla entre sus labios.
Sus labios se estiraron tensos alrededor del eje de su pareja mientras lamía la esponjosa corona con su lengua, prestando atención especial a la zona sensible justo debajo de la cresta. Moviendo la cabeza, tomó un poco más de la longitud en su boca con cada deslizamiento hacia abajo, temblando con necesidad mientras su propia polla palpitaba alocadamente entre sus muslos.
Los jadeantes gemidos brotando de su amante no hacían nada para calmar su deseo. Los dedos de SeungYoon se enroscaron alrededor de los hombros de Taehyun, clavándose en la carne en un agarre doloroso. Las delgadas caderas bajo sus manos se estremecían, intentando empujar la gruesa polla más profundo en su boca, pero una demostración de la fuerza de su magia hizo que SeungYoon se rindiera completamente inmóvil.
Taehyun no estaba buscando un reemplazo. Eso no era nada sobre lo que trataba esto. No tenía deseos de dirigir cada aspecto de su vida amorosa o dictar órdenes dentro del dormitorio. Todo lo que quería era darle a SeungYoon una pequeña muestra de cómo podría ser entre ellos si el hombre simplemente pudiera superar su arraigada necesidad de coreografiar cada pequeño detalle.
Sacando la polla de SeungYoon con un travieso chupetón, también liberó el hechizo de retención antes de girar a su pareja y bajarle a su regazo. Ambos gimieron cuando la longitud de Taehyun penetró los flexibles músculos de la entrada de SeungYoon, invadiendo el apretado canal hasta que estuvo completamente asentado en la base.
—¿Quieres moverte? —susurró en el oído de su amante—. Ahora puedes moverte. Móntame, SeungYoon. Jódete tú mismo en mi polla.
Un jadeante grito cayó de la boca de SeungYoon cuando plantó ambos pies en el suelo y apoyó las manos en las rodillas de Taehyun. Su esbelto cuerpo se movía en sensuales ondas mientras subía y bajaba, empalándose a sí mismo en la polla de Taehyun dura como una roca.
Sus apretadas paredes internas rodeaban a Taehyun como un guante, moldeándose a su carne y masajeándola desde la raíz hasta la punta. Después de sólo unos pocos minutos, el ritmo cambió, y su pareja rebotaba en su polla, arqueándose hasta que sólo la corona permanecía y luego dejándose caer de manera dura y rápida de regreso al regazo de Taehyun.
—Joder —gruñó Taehyun contra la nuca de SeungYoon—. Eres demasiado bueno en esto. No voy a durar.
SeungYoon sólo gruñó en respuesta e incrementó su ritmo, cayendo con fuerza en la polla de Taehyun. Enroscando un brazo alrededor del pecho de su compañero, Taehyun agarró en un puño la saltarina polla de SeungYoon y la sacudió con rudas y rápidas caricias.
Su corazón latía demasiado rápido. No podía recuperar el aliento. Fuego ardía a través de su cuerpo, y su estómago se apretó, anunciando que su clímax se aproximaba. La polla de SeungYoon pulsaba en sus manos, y brillantes lágrimas de pre-semen se filtraban por su hendidura. El vaivén de sus caderas se hizo salvaje y descoordinado, sus músculos se tensaron, y su culo reprimió la polla de Taehyun en un inquebrantable agarre.
—Córrete para mí —le ordenó, torciendo su muñeca de manera brusca al añadir un poco más de fricción alrededor del casco de la polla de su amante—. Córrete en mi mano, SeungYoon.
—¡Taehyun! —El grito hizo eco alrededor de la habitación cuando SeungYoon se empujó hacia atrás contra su pecho y se sacudió a través de su orgasmo, recubriendo la mano y muñeca de Taehyun con una ráfaga de pegajosa crema.
Los sonidos, olores, el estricto control sobre su polla, todo fue demasiado. Presionó su rostro contra el cuello de su amante para ahogar su grito de finalización, estremeciéndose duro cuando llenó el canal de SeungYoon con su liberación.
Cuando la sensibilidad regresó a sus extremidades, y su cerebro comenzó a funcionar una vez más, se acurrucó más cerca de su pareja y le salpicó de besos su rostro. —Me alegra que vayas a venir conmigo a Casper.
—Me alegra que decidieras quedarte —contrarrestó SeungYoon, arqueando su cuello para capturar los labios de Taehyun.
—Mmm, yo también. —Sería un idiota para renunciar a esto. No sólo el sexo, aunque eso era espectacular, sino la cercanía que compartían en momentos como este. SeungYoon hacía tan fácil que olvidara todas las razones que originalmente había pensado que estar con el vampiro era una mala idea.
Siempre y cuando Taehyun se abstuviera de reclamar a su pareja, y luchara contra el creciente deseo de unirse con él para toda la eternidad, todo estaría bien. La magia que reconocía a SeungYoon como la parte que faltaba a su alma batallaba contra Taehyun, gritándole que completara la conexión, pero sus crecientes sentimientos por el hombre no le permitirían hacerlo.
Su tiempo juntos había sido demasiado corto para él para llamarlo amor, pero SeungYoon le importaba. Se preocupaba por el hombre, se inquietaba con la preocupación por la seguridad del líder, y sentía su estómago enfermo ante el pensamiento de que nunca sostendría a su pareja en sus brazos de nuevo. Todas las razones por las que debería continuar con el vínculo de apareamiento eran todas las razones por las que no podía hacerlo.
Con la oscuridad añadida de la magia de Thunder contaminando su alma, no se atrevía a ser tan egoísta. Era su carga, y había tenido éxito en amortiguar sus efectos hasta el momento, pero no obligaría a su pareja a sufrir en las sombras con él.
—Tienes que alimentarte.
—Has tenido una noche muy complicada, draga. Puedo esperar.
—Por favor. —Taehyun raramente suplicaba por nada, pero necesitaba darle algo al hombre. Su corazón no era lo suficientemente puro. Su alma estaba contaminada. Estaba demasiado preocupado sobre las consecuencias para incluso permitir que SeungYoon le reclamara, pero darse libremente de manera que su pareja pudiera alimentarse era lo único que podía ofrecer.
Girándose un poco en su regazo, SeungYoon estudió su rostro durante mucho tiempo. —De acuerdo entonces. —Sus labios revolotearon contra la garganta de Taehyun, y el mordisco que administró fue tan increíblemente tierno que trajo humedad a los ojos de Taehyun cuando las emociones le bombardearon.
Sin embargo, no tomó mucho, y cuando se apartó, Taehyun supo inmediatamente que algo estaba mal. —No de nuevo —gimió SeungYoon, doblándose mientras se aferraba a su estómago.
—Mierda. —Cogiendo al vampiro en sus brazos, corrió al baño y le depositó en el suelo frente al inodoro—. Relájate, caro. Está bien. Respira profundamente. —Retiró el oscuro cabello del rostro de SeungYoon, sintiéndose inútil e impotente como nunca se había sentido en su vida.
¿Su sangre había hecho esto? ¿Era la maldad en su interior tan poderosa que realmente podía hacer que alguien más se enfermara? El pensamiento le deprimió y enfureció al mismo tiempo. —Lo siento, SeungYoon. No quise que nada de esto sucediera. Sólo estaba intentando proteger a la gente que amo.
—No es eso. —Arrastró las palabras SeungYoon—. No es magia. — Exhaló de nuevo, y no había absolutamente nada que Taehyun pudiera hacer excepto acariciar su espalda y esperar a que pasara.
—¿Entonces qué?
Desplomándose contra él, SeungYoon se estremeció, y su cabeza cayó hacia un lado en su hombro. —Oro —dijo con voz áspera—. Tienes oro en tu sistema.
La única manera en que podía suceder era si alguien hubiera estado envenenando deliberadamente su comida y bebida. No había sido capaz de detectar un poco de polvo de oro, y era relativamente inofensivo para él. Sin embargo, era absolutamente mortal para su pareja.
Aparentemente, algún poder cósmico había decidido que no tenían suficiente cosas encima para hacerles frente. Ahora, podían añadir intento de asesinato a su creciente lista de peligros. Taehyun no tenía idea de quién querría hacer daño a su pareja, pero iba a averiguarlo.
Y que los dioses tuvieran misericordia del idiota cuando lo hiciera, porque Taehyun se estaba quedando sin maldita clemencia en estos días.
CAPITULO 12
—Tengo Ejecutores de camino a la finca familiar Thunder en Louisiana mientras hablamos. Si Mark está allí, le encontraremos.
—¿Y hablaste con LeeJoon? —preguntó MyungSoo.
SeungYoon inclinó la cabeza. —Sí, estuvo muy cooperativo y también enviará Ejecutores de su propio aquelarre. Deberíamos saber algo para mañana por la tarde.
—¿Y aún estás reteniendo a Thunder?
—Pensamos que sería una buena idea mantenerle cerca hasta que encontremos a Mark—respondió Taehyun—. Si algo va mal, podríamos necesitar más información.
No se le escapó la reseña de SeungYoon que convenientemente había omitido la parte donde había desviado la magia de Thunder. Actualmente, no afectaba a nadie excepto a Taehyun, de manera que no vio razones para divulgar la información. Ya había dicho su parte sobre el tema, y preocuparse por los otros o tener a los hermanos de Taehyun reprendiéndole no era un curso de acción productivo.
—De acuerdo. —MyungSoo juntó sus manos entre sus rodillas extendidas y balanceó la cabeza—. Lo hiciste bien, Taehyun. Gracias. Supongo que no queda mucho por hacer hasta que encontremos a Mark y Junsu se haga más fuerte.
El Kim más reciente para establecer su residencia en la casa era otro motivo de preocupación para SeungYoon. —¿Cómo está EunHyuk?
—Su asistente se había tomado una excedencia para pasar tiempo con su pareja mientras Junsu se recuperaba, y SeungYoon sólo había hablado con él dos veces en ese tiempo. Con Junsu tan débil, no sería ideal para EunHyuk alimentarse del hombre, pero él necesitaba alimentarse.
—EunHyuk es un chico grande. —Le recordó Taehyun como si leyera sus pensamientos con claridad—. Sabe lo que necesita hacer para mantenerse saludable.
Había una gran diferencia entre saber algo y realmente hacerlo. También estaba la necesidad arraigada de un vampiro de alimentarse de su pareja y sólo de su pareja. La idea de tomar sangre de otro prácticamente era nauseabunda para él, y no pensaba que fuera el único con esas sensaciones.
—No estoy tan desvalido como para no poder cuidar de mi pareja—dijo una voz indignada a sus espaldas.
—Es un maldito idiota. —Añadió EunHyuk mientras ayudaba a Junsu a sentarse en el único asiento desocupado en la sala y se acomodó en el brazo de la silla a su lado— .Por lo que tengo entendido, corre por su sangre.
SeungYoon miró hacia Taehyun y se rio entre dientes. —Cierto.
—Coincido. —Añadió SungJong burlándose de MyungSoo.
—Absolutamente. —Kris acurrucó a ZiTao en su regazo y le acarició el cuello—. Sin embargo, me gusta.
—Buena respuesta —contestó ZiTao con un beso en la mejilla de su pareja.
Era un sentimiento increíble ser tratado como un igual. Nadie le daba a SeungYoon un tratamiento especial o actuaba como si fuera algo más que sólo uno de los hombres. Eli era su amigo, probablemente su único amigo, pero no era como si pasaran el rato de manera regular, bebiendo cervezas, y vieran el partido en la pantalla plana.
El único problema era que no sabía cómo ser sólo un Joe normal. Había pasado los últimos cientos de años formándose como líder, y desconectar de todo eso no era como apretar un interruptor. —Estás siendo cuidadoso, ¿cierto?
EunHyuk dio un bufido y apartó el oscuro cabello de Junsu de su rostro con una caricia. —Sí, señor. Tomo un sorbo cada cuatro o cinco días, lo justo para tranquilizarle, pero consigo la mayor parte de lo que necesito de bolsas de donantes.
—Sí —prácticamente gruñó Junsu—, lo hace.
—Bien. —SeungYoon lanzó un guiño a su asistente y se giró hacia MyungSoo—. ¿Qué está pasando en Haven?
—Ya sabes que encontramos el aquelarre de las montañas, y era pequeño como dijo EunHyuk, sólo nueve miembros. Por supuesto, también encontramos cuatro rehenes, esclavos, víctimas, como quieras llamarlos. Todo el mundo ha sido puesto en cuarentena hasta que puedan ser evaluados.
—Hubo una brecha de seguridad reciente. —Amplió Kris—. De modo que ahora, cada vez que alguien nuevo entra, tienen que ser evaluados antes de que puedan ser ubicados.
SeungYoon frunció los labios e inclinó la cabeza a manera de entendimiento. —¿Habéis averiguado algo sobre los brujos? —Todo el mundo suponía que este aquelarre estaba trabajando con el círculo de brujos que había secuestrado a Junsu. SeungYoon no estaba negando la reclamación, pero tampoco tenía mucho en que basar una opinión.
La única prueba que tenían era las divagaciones de un vampiro desquiciado. Axton había sido uno de los suyos, un miembro de su aquelarre, y SeungYoon había confiado en él. Aún le enfurecía el hecho de haber sido engañado tan fácilmente. Había mucho de eso alrededor. El padre biológico de Mino sólo era una prueba más de eso. Dioses,¿realmente era tan crédulo?
Intentaba ver lo bueno en las personas y ofrecer segundas oportunidades. Desafortunadamente, estaba comenzando a ver que fácilmente podría ser su perdición. Ese lado misericordioso suyo podría destruir todo lo que había construido. Sin embargo, culpable hasta demostrar la inocencia parecía demasiado cínico.
—Aún no hay ninguna prueba. El líder del aquelarre niega cualquier delito, pero obviamente, los esclavos que estaban reteniendo demuestran lo contrario. Son vampiros, de manera que no pueden forzarles. Honestamente, no sé qué pensar, pero aún hay piezas que no cuadran.
Todos los ojos se giraron hacia Junsu, la única persona en la habitación con un conocimiento, aunque menor, de primera mano del aquelarre.
—Estuve allí cerca de dos años, y se alimentaban de mí con frecuencia. Sin embargo, Axton fue la única persona que alguna vez habló de los brujos. Bueno, que yo recuerde. Los primeros meses después de marcharme de Bélgica están borrosos.
—¿Lo que nos deja con? —preguntó Taehyun mientras se acomodaba en los cojines del sofá y envolvía un brazo alrededor de los hombros de SeungYoon en un abrazo casual—. Este aquelarre son un montón de estúpidos, pero, ¿podrían no ser cómplices del círculo que estamos buscando?
MyungSoo gruñó un poco en voz baja, pero extendió la mano, con la palma hacia arriba, y se encogió de hombros. —Eso suena bastante bien.
—Así que, básicamente —dijo Kris—, estamos exactamente donde comenzamos.
—Ayudamos a salvar a algunos inocentes —ofreció ZiTao.
—Sí, es cierto. —SeungYoon se inclinó hacia el lado de su pareja y sutilmente rozó con una mano el muslo de Taehyun—. Una victoria es una victoria, pero en este caso, no es de mucha ayuda.
Un fuerte ruido se escuchó desde el otro extremo de la casa. SeungYoon comenzó a levantarse, pero permaneció donde estaba cuando se dio cuenta de que nadie más parecía estar preocupado por el ruido. SungJong se puso de pie y bostezó, estirando los brazos sobre la cabeza. — De acuerdo, tengo que meter a Jaejoong en la cama. Mañana estará insoportable como ahora.
—Lo siento, SungJong. —SeungYoon se apartó del lado de Taehyun y también se puso de pie—. Mino duerme durante el día, así que ni siquiera pensé sobre ello.
—Sí, yo también he retomado todo el horario vampiro. —Añadió Taehyun—. Lo siento, hombre.
SungJong sólo les hizo un gesto con la mano. —Está bien. Tienen que divertirse, y no tenemos nada que hacer mañana. No hará daño si Jaejoong se duerme un poco más tarde.
—Cogeré a Mino y ayudaré a Jaejoong a prepararse para ir a dormir.—Se ofreció SeungYoon.
—Oh, sabía que te gustaba. —Mirando sobre su hombro, SungJong contempló de manera especulativa a MyungSoo—. ¿Cuánto tiempo crees que podrías mantenerle ocupado?
Taehyun se rio entre dientes, tomó la mano de SeungYoon, y comenzó a dirigirse al dormitorio de Jaejoong. —Conseguiré arroparle. Diviértete.
—¿Hay habitaciones seguras aquí? —preguntó SeungYoon cuando estuvieron fuera del alcance del oído de los otros.
—Me temo que sólo el sótano. Ahí es donde EunHyuk ha estado durmiendo. No es la habitación más bonita de la casa, y también es donde están las celdas de detención. Sin embargo es seguro, hermético a la luz, y bastante cómodo.
—No estoy seguro de cómo me siento sobre tener prisioneros alrededor de Mino, Taehyun.
—No te preocupes. Las celdas están en el sótano, pero también hay una enfermería que es una habitación completamente separada con media docena de camas. Además, vamos a estar ahí con él. No te preocupes tanto.
Llegaron al dormitorio de Jaejoong, y encontraron la puerta ligeramente entreabierta. Taehyun comenzó a entrar, pero SeungYoon le retuvo por el codo. Poniendo un dedo en sus labios, abrió la puerta un poco más de manera que pudieran ver el interior.
Jaejoong y Mino estaban acurrucados bajo una manta flotante, cortesía de la magia de MyungSoo, mientras trabajaban juntos, construyendo toda una ciudad de Lego. Sin embargo, no fue lo que estaban haciendo lo que llamó la atención de SeungYoon. Fue lo que estaban diciendo.
—¿Crees que escucharon eso?
Jaejoong levantó la vista y se encogió de hombros. —Sólo dejamos caer la caja de Lego.
Sin embargo, Mino no parecía convencido. —Sí, pero ni siquiera gritaron.
—¿Por qué deberían gritar?
—No sé —susurró Mino—. Mi papá solía gritar cuando yo hacía ruido.
Jaejoong asintió con su pequeña cabeza y frunció el ceño. —Antes de que me dieran a mis nuevos papás, tuve otro papá. También gritaba mucho.
Moviéndose con cuidado por el sitio en construcción, Mino se arrodilló al lado de su nuevo amigo y habló en voz tan baja que SeungYoon tuvo que esforzarse para escucharle. —Mi papá murió. ¿Se supone que tengo que estar triste?
—No lo sé. —En su favor, Jaejoong parecía estar pensando muy arduamente sobre ello—. ¿Te gustaba tu papá? Yo no estuve triste cuando mi donante de esperma murió, y papá dice que eso está bien.
—¿Qué es un donante de esperma?
SeungYoon se mordió la lengua hasta que saboreó sangre para evitar reírse. Sólo podía suponer dónde había escuchado el duendecillo esa particular frase antes.
—No lo sé —admitió Jaejoong—. Así es como el tío Kris llama a mi primer papá.
Se quedaron callados durante un momento, y luego Mino agachó la cabeza de manera que su oscuro cabello cayó alrededor de su rostro, obstruyéndole de la vista. —Mi papá era malo. Decía que yo era una abo... abomi... —Sus cejas se juntaron, y bufó por la agitación—. Abo... mi...a...ción. Y por eso tuve que vivir en una habitación oscura por mí mismo.
El corazón de SeungYoon se hizo añicos en su pecho, pero Taehyun estaba tieso como una tabla a su lado. Su respiración venía en gruñidos irregulares, y SeungYoon podía escuchar su corazón acelerándose. Las luces en el pasillo comenzaron a parpadear, lentamente al principio, y después más y más rápido. Una brisa barrió por el pasillo, ganando velocidad e intensidad hasta que estuvo arremolinada a su alrededor en una violenta tormenta.
—¡Taehyun! —Sacudió a su pareja, intentando sacarle de cualquier trance en el que estuviera—. Taehyun, mírame.
La puerta del dormitorio se abrió de golpe, y ambos chicos se quedaron de pie en el interior de la entrada con los ojos como platos. —¿Taehyun? —Llamó Mino con incertidumbre, dando un paso hacia adelante para tirar del pantalón del brujo.
—Jaejoong, ve a buscar a tu tío ZiTao.
Lanzándose por delante de ellos, Jaejoong corrió hacia la sala, gritando el nombre de ZiTao mientras corría. SeungYoon no tenía idea de cómo alguien podría perderse lo que estaba sucediendo, y dudaba seriamente que esa particular área de la casa estuviera aislada. Quizás los otros residentes aún no habían sumado dos y dos. De todas formas, necesitaba ayuda, y la necesitaba rápidamente.
Cristales rompiéndose hicieron eco por el pasillo cuando las bombillas explotaron. Un estruendo como un trueno hizo que tanto las paredes como el suelo bajo sus pies vibraran. Taehyun estaba completamente perdido, mirando fijamente al frente, y aparentemente inconsciente de la destrucción que estaba sucediendo a su alrededor.
—Mino, regresa a la habitación, bebé.
—¿Qué hay de malo en Taehyun?
—Va a estar bien, pero necesito que retrocedas, ¿de acuerdo?
Normalmente tan rápido para complacer, esta vez Mino sacudió la cabeza, e incluso se acercó hasta que pudo envolver sus brazos alrededor de la pierna de Taehyun. —Lo siento —murmuró—. Por favor, no te enojes, Taehyun.
El viento cesó inmediatamente, las luces restantes dejaron de parpadear, y todos los sucesos extraños se redujeron hasta detenerse. Cayendo sobre sus rodillas, Taehyun empujó a Mino a sus brazos y le abrazó con fuerza. —No eres una abominación, Mino. Eres absolutamente perfecto, y nunca, nunca tendrás que sentir tristeza por qué tu padre muriera si no lo deseas. ¿Entendido?
Los otros hombres en la casa se quedaron de pie al final del pasillo, con Jaejoong, mirando con una mezcla de preocupación y pena. SeungYoon no apartó los ojos de Taehyun, pero hizo un gesto con la mano detrás de él, dejándoles saber que ahora todo estaba bien.
—No quise dejar caer la caja —susurró Mino, aún atrapado en lo que pensaba que había hecho enojar a Taehyun.
—Oh, dulce corazón, no estoy preocupado por la caja. —Taehyun liberó al chico y sostuvo su dulce rostro gentilmente con ambas manos—Eres muy, muy especial, y quiero que siempre recuerdes eso. Nadie te hará daño de nuevo. Lo prometo.
—Mi donante de esperma era un hombre malo.
SeungYoon tosió para ocultar un bufido, y por el rabillo del ojo vio a Kris hacer una mueca de dolor. Sin embargo, era un término apropiado para el bastardo que había engendrado a su pequeño y dulce vampiro. SeungYoon no sabía que había sido de la madre del chico, pero esperaba que no hubiera sido tan espantosa como la suya.
—No quiero regresar al lugar oscuro. —Continuó Mino—. ¿Puedo quedarme contigo, Taehyun? ¿Por favor? Te prometo que seré muy bueno.
Agachándose al lado de las dos personas que más le importaban en el mundo, SeungYoon envolvió un brazo alrededor de la espalda de Taehyun y colocó su otra mano en el hombro de Mino. —¿Eso es lo que quieres?¿Quieres quedarte con nosotros?
Los ojos de Mino se agrandaron, y asintió con la cabeza con entusiasmo. —¡Sí! ¿Puedo? ¿De verdad? —Saltó hacia adelante y arrojó sus brazos alrededor del cuello de SeungYoon, dándole un enorme y sonoro beso en la mejilla.
—Sí, bebé. De verdad. Realmente me gustaría que pudieras ser parte de nuestra familia.
—¿Y Taehyun?
Taehyun se rio entre dientes y se acercó para unirse al abrazo. — Absolutamente.
—¡Yay! —chilló Jaejoong mientras corría a toda velocidad hacia ellos. Agarrando a Mino, tiró de él mientras los dos chicos reían y bailaban—.¡También conseguiste dos papás!
Mino se detuvo de manera abrupta y se dio la vuelta para mirar atrás a SeungYoon y Taehyun. —¿Papás?
—Si quieres —respondió SeungYoon lentamente.
—¡Podemos ser hermanos! —Añadió Jaejoong con entusiasmo.
—Primos —corrigió Taehyun—. Mino sería tu primo.
—¡Podemos ser primos!
—Tú decides, Mino. —SeungYoon extendió la mano, esperando a ver si Mino la tomaría—. Está bien si dices no. Nadie se enojará contigo. —Ni siquiera estaba seguro de si el niño entendía lo que le estaban pidiendo o si sabía lo que estaba pasando. ¿Cómo explicaría algo como esto a alguien tan joven?
—¡Sí! —Mino prácticamente gritó cuando se lanzó hacia ellos de nuevo.
—De acuerdo —dijo MyungSoo detrás de ellos, aunque su voz se oía un poco espesa como si estuviera luchando con las emociones—. Si Taehyun ha terminado de destruir la casa, es hora de que los niños pequeños se vayan a la cama.
—Pero aún está oscuro —protestó Mino.
—Vamos, cariño. —SeungYoon se puso de pie y levantó a Mino en sus brazos—. Podrás jugar con Jaejoong mañana. Has tenido un gran y emocionante día.
—¿Tienes tu polvo de sueño? —preguntó Taehyun cuando terminó de disculparse por el susto que les había dado a todos.
—¿Polvo de sueño?
Taehyun se encogió de hombros. —Te contaré sobre ello más tarde, pero él tiene que dormir. Estoy bastante seguro de que lo metí en su bolsa.
Un sentimiento de inquietud se instaló en las entrañas de SeungYoon.
—Taehyun, ¿a qué se parece ese 'polvo de sueño'?
—Es algo así como brillante y... —Taehyun se calló, y se quedó con la boca abierta—. No.
—Déjame adivinar, brillante y oro.
CAPITULO 13
—Mierda, no lo pensé. ¿Por qué demonios iba a tener polvo de oro? —Taehyun se sentía como el idiota más grande del mundo—. Iba con todas las cosas de Mino que trajo Eli. De verdad que no lo entiendo.
—¿No lo entiendes? —SeungYoon se acomodó en el sofá a su lado con un suspiro—. Después de todo lo que hemos escuchado sobre Kim, ¿realmente te sorprende que hubiera envenenado a su hijo?
No, no lo hacía, y Taehyun podía sentir la furia hirviendo en su interior de nuevo. Sin embargo, el episodio anterior le había dado un susto de muerte, y forzó la retirada de la magia de manera implacable cuando intentó controlarle una vez más. —¿Por qué no ha enfermado todo el tiempo?
—Mi conjetura es que es más hombre lobo que vampiro. El oro no le hace enfermar, pero sí le debilita. El oro no me preocupa mucho a menos que lo ingiera. Me debilita y agota, quizás un dolor de cabeza, pero nada grave.
—¿Y te has estado sintiendo más agotado últimamente?
—Sí, pero pensé que sólo era por el estrés.
Taehyun recordó esa primera vez que SeungYoon había caído enfermo.
—Comenzó la noche que trajimos a Mino a casa.
SeungYoon asintió con la cabeza estando de acuerdo. —Sí, tiene sentido cuando pienso en ello. Eli tampoco se sintió bien aquella noche, y es la única otra persona que tuvo contacto cercano con Mino.
—Aún no lo entiendo. —No era ni vampiro ni werelobo, y le daba vergüenza admitir que sabía poco sobre cualquiera de las especies.
—No creo que alguna vez lo sepamos con seguridad, pero creo que Kim le estaba dando el polvo a Mino para hacer que estuviera demasiado débil para cambiar. El polvo no tiene el mismo efecto en los werelobos, pero es más difícil cambiar para un híbrido de todos modos. Cuando estamos exhaustos o enfermos, es casi imposible.
—Pensaba que los werelobos y cambiaformas no cambiaban por primera vez hasta la pubertad.
—No lo hacemos, pero aparentemente, Kim no quería correr ningún riesgo. Puesto que mantenía al niño encerrado en el sótano, no había mucho peligro de que se envenenara a sí mismo.
—Realmente odio a ese cabrón.
—Yo también, pero ya se acabó, draga.
—Por tanto, estar cerca de Mino y sus cosas te debilita. Probablemente el polvo cae sobre mí cuando le estoy leyendo en la noche. Así que, cuando me muerdes, lo ingieres, y sobreviene el desastre.
—Esa es una evaluación bastante acertada. Al menos sabemos sobre ello y podemos prevenir que suceda de nuevo. —SeungYoon se inclinó hacia adelante y le dio un besito en los labios—. ¿Estás seguro de que estará bien en el sótano por sí mismo?
Taehyun aún estaba conmocionado por el hecho de que ahora técnicamente era padre. Se suponía que estaría solo todo el tiempo, pero ahora era oficial, se sentía muy cálido y ligero. —No está solo, bebé. EunHyuk y Junsu están con él, y Jaejoong consiguió con artimañas la manera de hacer allí una fiesta de pijamas. Nuestro pequeño hombrecito tiene mucha compañía.
—Es nuestro. —SeungYoon se oía tan maravillado como Taehyun se sentía—. Realmente es nuestro.
—Creo que siempre lo fue.
SeungYoon sonrió y sacudió la cabeza. —No, pero creo que siempre fuimos suyos.
Taehyun no pudo discutir eso, de manera que no se molestó en intentarlo. Además, sentado tan cerca de su amante, sintiendo el calor saliendo de él, y respirando su embriagador aroma, era una extremada distracción. —Bueno, aún falta una hora hasta que salga el sol. Todo el mundo está en la cama. —Se acercó más, invadiendo el espacio personal de su pareja hasta que SeungYoon estuvo tumbado sobre los cojines—. ¿Qué deberíamos hacer hasta la hora de dormir?
—Taehyun, realmente no creo qu... —Se interrumpió abruptamente, y una gentil sonrisa adornó sus labios—. Realmente no creo que eso dependa de mí. Aún estás al mando, después de todo.
Sin embargo, había un pequeño problema con eso. Taehyun ya no quería estar más a cargo. Había perdido el control de su magia, comenzó una tormenta en el interior de la casa, y destruyó las bombillas, todo a centímetros de las dos personas más valiosas de su vida. Alguien podría haber sido herido. Podría haber herido de manera involuntaria a Jaejoong o Mino. En su ira ciega, podría haber aniquilado la mitad de la residencia, incluyendo a su pareja, y ni siquiera se habría dado cuenta hasta que hubiera sido demasiado tarde.
—Lo hice de nuevo, ¿no?
—¿Qué es eso, draga? —SeungYoon retiró el cabello de la frente de Taehyun con una caricia y le miró fijamente con una mirada de consuelo y comprensión.
—Fui imprudente e impulsivo. Amo a ese pequeño, y el pensamiento de él excluyéndonos hace que mi corazón llore, pero la jodí. Necesita a alguien estable, alguien como tú. No puedo cuidar de él. SeungYoon, ni siquiera puedo cuidar de mí mismo.
SeungYoon no ofreció inmediatamente tópicos y decirle que estaba diciendo tonterías. Levantándose de su posición, tomó ambas manos de Taehyun y las llevó a sus labios para dar un suave beso en sus nudillos.
—No creo que tengas elección, Taehyun. Mino te necesita, a ambos, y ya está unido a ti. —Levantó la mano para detener la argumentación de Taehyun—. Sin embargo, estoy de acuerdo en que tenemos que abordar el problema de la magia negra. Está creciendo más fuerte, y me preocupa que finalmente asuma el control.
Por todo lo que había visto y oído durante siglos, eso era exactamente lo que sucedería. La oscuridad le consumiría hasta que no permaneciera nada bueno de él. —Debería irme. No eres tú, cariño. No es Mino. Simplemente ya no confío en mí mismo rodeado de gente.
Había hecho la promesa de que cuando se hiciera demasiado difícil de soportar, desaparecería a algún lugar lejano donde no pudiera herir a la gente que amaba. Había tanto que iba a perder, y su alma gritaba que se uniera con su otra mitad.
—Ahora eso sería imprudente e impulsivo, mi amor. No hay nada que hacer aquí si no podemos averiguarlo juntos. Tuve una pequeña charla con MyungSoo mientras metías a Mino en la cama.
Taehyun había estado escuchando, pero por alguna razón, su cerebro estaba atrapado en el 'mi amor', repitiéndolo una y otra vez como un disco rayado. —¿Qué dijiste?"
—Hablé con MyungSoo.
—No, antes de eso.
—¿Podemos resolver esto juntos? SeungYoon inclinó la cabeza hacia un lado y sus cejas se juntaron en una profunda V.
—No, no. —Taehyun se acercó de nuevo, agarrando la mandíbula de su pareja con ambas manos y sosteniéndole inmóvil de manera que pudiera mirar fija y directamente a sus ojos—. ¿Qué me llamaste?
El comienzo de la comprensión iluminó los ojos de su amante, y una fácil y lenta sonrisa estiró sus labios hasta que se mostraron sus dientes blancos. —Mi amor.
—Sí, eso. —Ahí estaba. Lo había dicho de nuevo. Simplemente Taehyun no estaba completamente seguro de lo que quería decir.
—Oh, Taehyun, realmente no tienes ni idea. —Deslizándose del agarre de Taehyun, SeungYoon se sentó a horcajadas sobre sus muslos y le presionó contra los cojines antes de capturar su boca en un largo y prolongado beso—. ¿Cómo podría no amarte? Te he echado muchísimo de menos.
Desde que conoció a tae, todo había sido condenadamente confuso. Básicamente habían sido extraños cuando SeungYoon descubrió por primera vez que el hombre era su pareja. La parte confusa era que estar con el brujo se sentía demasiado familiar, como si hubieran sido amantes durante toda la vida. Cada movimiento, cada sonrisa, y todos los sutiles matices de la personalidad de Taehyun eran cosas que recordaba, pero no había tenido ningún sentido para él.
¿Cómo podía recordar cosas que no había sucedido? ¿Cómo era posible predecir acciones y reacciones de Taehyun después de conocerle por un corto período de tiempo? Después de hablar con MyungSoo, finalmente tuvo sus respuestas. Ahora sabía exactamente cómo era posible ver el reflejo del amor perdido en los ojos de un extraño.
—Espera, espera, espera. —Taehyun empujó suavemente el pecho de SeungYoon, indicándole que necesitaba algo de espacio para procesar lo que estaba sucediendo.
Deslizándose hacia atrás sobre los cojines, SeungYoon esperó. Ahora que entendía lo que estaba pasando, era incluso más fácil detectar esas pequeñas peculiaridades que había adorado sobre SeungYoon , así como las que habían hecho que se subiera por las paredes. No era el hombre más paciente, y estar sentado en silencio cuando lo que realmente quería hacer era abrirse paso en la conversación, era difícil como mínimo.
Desafortunadamente, se hizo más difícil por la creciente expresión de ira oscureciendo los rasgos de Raith. —¿Me echaste de menos?
—Durante cuatrocientos años.
—Cuando SeungHoon murió.
—Cuando tú moriste. —Comenzó a tocar el brazo de Taehyun, pero el hombre se echó hacia atrás y se alejó lentamente de él—. Lo siento, draga. Debería haber sido más abierto contigo. Debería haber hecho las cosas de manera diferente, y entonces no habríamos perdido tanto tiempo juntos.
—¿Crees que soy SeungHoon? —Sus manos comenzaron a temblar cuando se apoyaron en sus rodillas—. ¿O quieres que sea tu pareja fallecida? —Esos profundos ojos ónice chispearon, y la luz dorada brilló alrededor de los iris—. ¿De eso es de lo que se trata? ¿Le echas tanto de menos que estás intentando hacerme creer que soy tu amante perdido hace tiempo?
—Taehyun, escucha.
—No. —Saltó del sofá y puso sus temblorosos puños a los lados—. Recuerdo cada una de mis vidas pasadas con tanta claridad como si fuese ayer, y en ningún momento fuimos pareja. Nunca fui mutilado por un werelobo, y mi nombre nunca fue SeungHoon.
Ciertamente esta no era la reacción que había esperado. Además del dolor que sentía ante las acusaciones, a SeungYoon también le preocupaba qué sucedería si no pudiera tranquilizar al hombre. Había conseguido una muestra aquí y allí de lo que Taehyun podía hacer, y con cada trastorno emocional, su poder crecía y se hacía más incontrolable.
—¡Basta, idiota! —Un muy despeinado MyungSoo entró arrastrando los pies en la habitación, llevando nada más que un par de pantalones de chándal negros—. Vas a despertar a todo el mundo en la casa, y entonces te patearé el culo. —Señaló con un dedo el rostro de Taehyun cuando el brujo abrió la boca para replicar—. Ahora, calla y escucha.
—Estoy escuchando —gruñó Taehyun.
—Bien. Esto ni siquiera sería necesario si dejaras de saltar a conclusiones y enojarte. SeungYoon podría habértelo explicado con la misma facilidad.
—O manipularme.
SeungYoon dejó caer la cabeza y suspiró mientras MyungSoo le miraba como si fuera a pegar a su hermano en la boca.
—No sé con certeza si fuiste ese chico, SeungHoon, pero no es tan descabellado como pareces pensar. Nos reencarnamos, ¿cierto? — Esperó a que Taehyun asintiera antes de continuar—. Y también nuestras parejas. —Taehyun asintió de nuevo—. Esta es mi teoría. Si moriste y SeungYoon no, se ha creado un obstáculo en vuestra conexión que no permitirá que recuerdes esa vida pasada juntos.
—Te veías de manera diferente en ese entonces. —Añadió SeungYoon—. Podía sentir algo familiar sobre ti, pero no podía encajar las piezas hasta que hablé con MyungSoo previamente. Eso es lo que estaba intentando decirte.
—Creo que una vez que completes la unión, la conexión se reparará, y tus recuerdos regresarán. —MyungSoo se enroscó los dedos en su largo cabello y soltó un bufido—. ¿Lo entiendes?
—¿Y estás seguro?
—No, Taehyun, no estoy seguro, pero tiene sentido. Lo que experimentaste antes fue un recuerdo, no una canalización mística de un fantasma. Es la magia intentando reparar la conexión. Deja de luchar y sólo permite que suceda.
La postura de Taehyun se relajó, el extraño brillo en sus ojos se desvaneció, y la ira fue reemplazada por una mirada de total y absoluto abatimiento. —No puedo hacer esto. —Su triste mirada se giró a SeungYoon—. Ya ni siquiera sé lo que me está sucediendo. Estoy enojado todo el tiempo por cualquier tontería. Es como si me desmayara cuando me pongo así y esta frialdad se filtra y me consume. No puedo vivir de esta manera, y no puedo pedirte que compartas esto.
—Bueno, realmente me alegra que dijeras eso. —Una arrogante sonrisa adornó el rostro de MyungSoo—. Si realmente quieres deshacerte de esa magia, ya sabes la única manera de hacerlo, ¿verdad?
—Tengo que morir —respondió Taehyun inmediatamente—. Lo sé.
—¿Estás preparado para eso?
—Ya no puedo vivir de esta manera —repitió.
—Entonces abre los putos ojos y reclama a tu pareja.
Taehyun se restregó las manos por el rostro y gruñó. —Sabes que no funciona de esa manera. Si estamos unidos, sé que no puedo morir a menos que él muera. No es técnicamente morir, y cuando despierte, aún tendré este mal en mi interior.
—Ahí es donde te equivocas.
La mirada de SeungYoon rebotaba entre los hermanos como si estuviera viendo un partido de tenis. No había escuchado esta parte, y no estaba seguro de lo que estaban hablando exactamente. Lo que sabía era que estaba rotundamente en contra de la muerte de Taehyun de cualquier manera, forma, o figura.
—Xiumin se mudó con Lay, y han estado haciendo un montón de investigación desde tu pequeño truco. Hay un ritual, magia de hadas. Combinada con tu magia y la conexión con tu pareja, Xiumin está seguro de que funcionará.
—¿Qué pasa si no lo hace? —Contrarrestó SeungYoon—. ¿Qué pasa si sólo muere?
—Mientras estéis unidos, no morirá. Lo peor que sucederá es que se despertará y aún tendrá la oscuridad en su interior. Luego, bueno, pasaremos a un nuevo plan.
Quizás valiera la pena intentarlo. Definitivamente merecía ser considerado. Reclamar a su pareja en aras de salvar su vida no sonaba tremendamente romántico, pero tampoco era la razón más horrible para reclamar a Taehyun.
—Gracias, MyungSoo. Tenemos mucho que discutir.
—Bien, hacedlo en silencio. —MyungSoo sacudió la cabeza y se arrastró de vuelta a su habitación con un bostezo.
—¿Qué piensas, draga?
—Si hacemos esto y no funciona, vas a compartir esta miseria conmigo. No sé si puedo arriesgarme a eso.
—Si funciona, podrías ser libre. —Levantándose del sofá, SeungYoon se acercó lentamente a su amante y alargó la mano, complacido cuando Taehyun no retrocedió de nuevo—. Déjame ayudarte.
—Incluso si es cierto que estuvimos juntos hace cuatrocientos años, no soy la misma persona. ¿Cómo puedes estar seguro de que quieres estar conmigo para toda la eternidad?
—Te amo —respondió simplemente SeungYoon.
Taehyun soltó un bufido, pero no se liberó de la mano de SeungYoon. — Amas un recuerdo. No fue hasta que te convenciste a ti mismo que yo era tu perdido SeungHoon que decidiste amarme.
—Eres un tonto. —Dio un paso más cerca, moldeándose a sí mismo en el pecho de Taehyun—. Sí, ahora eres una persona diferente, pero no tanto como piensas. —Poniéndose de puntillas, le dio un beso a Taehyun en el mentón—. Sin embargo, no importa realmente. No mentiré y diré que no hay sentimientos residuales ahí, pero te amo por el hombre que eres ahora. ¿Cómo podría no hacerlo?
—¿Quieres que te haga una lista?
Sin embargo, SeungYoon no mordió el anzuelo. —Está bien si tienes miedo. Incluso está bien si no te sientes de la misma manera. —Taehyun estaba caminando, prueba viviente de que incluso el más duro de los hombres tenía inseguridades y dudas. El brujo hacía un excelente trabajo escondiéndolas, pero sus vulnerabilidades sólo hacían que SeungYoon le amara más.
—¿Ahora quién es el tonto? —Una tierna sonrisa curvó sus labios, y finalmente envolvió sus brazos alrededor de la espalda de SeungYoon en un apretado abrazo—. Si no te amara, te diría que hiciéramos esto y a la mierda las consecuencias. Sin embargo, no quiero correr ese riesgo contigo.
—No lo harías aunque no me amaras. —Acurrucándose más cerca, apoyó la cabeza en el hombro de Taehyun y suspiró con satisfacción mientras escuchaba el constante ritmo de su corazón—. Esa es la clase de hombre que eres.
—¿Te importa? Estoy intentando tener un momento aquí. —Largos dedos se deslizaron bajo la barbilla de SeungYoon y levantaron su rostro de manera que estuviera mirando fijamente a su amante—. Te amo, SeungYoon. Incluso si eres un OCD, obseso del control. Te amo.
—Aww, dices las cosas más dulces. —Abandonó el acento burlón y borró la sonrisa de su rostro rápidamente—. Sé que quieres protegerme de todo esto, pero conozco los riesgos de involucrarse. Si existe la más mínima posibilidad de que este ritual pueda funcionar, siempre y cuando estés completamente a salvo, quiero hacerlo. Quiero seguir adelante con nuestra vida en común, y no podemos hacer eso con esta nube cerniéndose sobre nuestras cabezas.
—Tampoco quiero esa nube, bebé. Si estás seguro, si esto es lo que realmente quieres...
—Esto es lo que necesito. Necesito saber que estás feliz y bien.
Taehyun suspiró, envolvió un brazo alrededor de su cuello, y le acercó para besar su sien. —Hablaremos con Xiumin mañana..
CAPITULO 14
—Despierta, dormilón. —El sol se había puesto. Junsu y EunHyuk se habían llevado a los chicos arriba para introducir a Mino en el mundo de los videojuegos para su edad, y que finalmente Taehyun tuviera a su amante todo para sí mismo.
—Aún no puede haberse puesto el sol —se quejó SeungYoon—. Me quedé dormido hace sólo dos minutos.
De hecho, el hombre había estado roncando en su oído durante la mayor parte de las últimas seis horas, pero no pensaba que ganaría ningún concurso de popularidad divulgando esa poca información embarazosa. Su mente y corazón se sentían más ligeros, menos preocupados, y aún llevaba una sonrisa tonta por la confesión de la noche anterior.
No, no habían derramado versos poéticos entre sí. No había habido querubines cantando o coloridos fuegos artificiales, ni ramilletes de rosas, velas, o cualquier otro tipo de estridencia. Eso estaba bien con Taehyun. Cuando las palabras eran auténticas y las emociones detrás de ellas puras, una simple declaración valía más para él que algunas lujosas exhibiciones de afecto.
—Estamos solos —susurró de manera seductora mientras se enroscaba alrededor de la espalda de su amante y deslizaba una mano bajo la sábana para agarrar en un puño la semi-erecta polla de SeungYoon—. ¿Estás seguro de que no quieres levantarte?
Un gemido bajo y sordo vibró en el pecho de SeungYoon, y se arqueó contra él, empujando su hinchada longitud a través del agarre de Taehyun.
—Podría ser persuadido.
—Esperaba que pudieras. —Pasó los dientes sobre el hombro de su amante y arremolinó su lengua por la carne para calmar el escozor. Flexionando los dedos, apretó el eje de su pareja mientras lo acariciaba de la corona a la punta y sumergió el dedo en la goteante ranura para frotar las traslúcidas gotas de pre-semen.
Su propia polla dolía con intensidad, palpitando apoyada a lo largo del pliegue del culo de SeungYoon. Taehyun meció sus caderas,encorvándose contra el cuerpo del vampiro y luchando contra el gemido que se elevaba en su garganta por la deliciosa fricción.
En un movimiento demasiado rápido para que sus ojos lo siguieran, SeungYoon volteó y rodó encima de él, fijando los hombros de Taehyun al colchón mientras se cernía sobre este. —Mmm, ¿qué quieres, draga?
—Quiero que me ames.
—Te amo.
—No, quiero decir... —Taehyun se apagó, un poco inseguro de cómo pedirlo.
Sabía exactamente lo que quería, pero nunca antes había mostrado a nadie ese nivel de vulnerabilidad. Sin embargo, este era su pareja. Era el Líder SeungYoon October Tuesday, el hombre más honorable y dedicado que había conocido. Si alguien en el universo merecía su inquebrantable compromiso, era el vampiro que se cernía sobre él con una amable sonrisa y adoración brillando en su mirada.
—Lo sé —murmuró SeungYoon, insinuándose entre los muslos de Taehyun. Apoyándose con una mano sobre el colchón, acarició la mejilla de su amante con un dedo—. Tranquilo, mi amor. Voy a cuidar muy bien de ti.
—Lo sé. —Se hizo eco Taehyun. No podía evitar estar nervioso, pero sabía que SeungYoon nunca haría nada que le hiciera daño.
—Voy a necesitar una pequeña ayuda. —Su mano se hundió entre sus cuerpos, y su dedo índice avanzó sigilosamente a lo largo del pliegue de Taehyun—. No quiero hacerte daño.
Captando la indirecta, Taehyun chasqueó los dedos, generando aparentemente de ninguna parte una botella de gel transparente. Sin embargo, eso no era estrictamente cierto. La magia era complicada y con muchas capas. No podía generar algo de la nada. Por ejemplo, no había conjurado el lubricante que sostenía entre sus dedos, lo había convocado desde su bolsa en la esquina.
—Me encanta la magia. —SeungYoon tomó la botella de plástico de él con calma, pero el temblor de sus músculos delató su impaciencia.
Quitando el tapón con un silencioso chasquido, se recubrió los dedos con una generosa cantidad de resbaladizo líquido y escurrió otras pocas gotas sobre el expuesto agujero de Taehyun, por si acaso. No dijo nada, ni ofreció ningún tipo de tranquilizadoras palabras. Sólo miró fijamente a los ojos de Taehyun con una intensidad que le hizo querer retorcerse bajo el escrutinio.
SeungYoon bordeó su entrada con constante e inflexible presión, dando vueltas pero sin entrar. Se sentía extraño, pero no desagradable, y cuanto más tiempo masajeaba el único dedo resbaladizo, más relajado se volvía.
—Bien, draga. —Dejándose caer sobre el pecho de Taehyun, SeungYoon le dio un beso en la boca y golpeó su lengua en los labios, instándole a que la abriera.
Al instante, el beso estalló en un incendio de pasión y necesidad, y el delgado dígito de SeungYoon se metió en su agujero, estirando sus músculos de manera que se envolvieran alrededor de su dedo como la caricia de un amante. La sensación era rara, un poco incómoda, pero no del todo desagradable.
—Relájate —dijo SeungYoon con voz ronca antes de zambullirse de nuevo en el beso.
La cabeza de Taehyun daba vueltas mientras se atiborraba del sabor de su pareja. Levantando las piernas más alto, las acomodó sobre las caderas de SeungYoon, abriéndose a la exploración del hombre. El solitario dígito se movía dentro y fuera de su entrada, enviando sacudidas de placer directamente a su palpitante polla.
—Más.
Lamiendo y mordisqueando su garganta, SeungYoon ayudó, facilitando que su dedo quedara libre y empujando de nuevo con dos. La quemazón fue mínima, la presión más intensa, y Taehyun echó la cabeza hacia atrás en la almohada y gimió de placer. ¿Cómo había pasado tanto tiempo sin esto? Seguro, había estado nervioso al principio, pero ahora, todo en lo que podía pensar era en conseguir más de esta indescifrable sensación.
—Más —gruñó.
—Aún no. —Bombeando en el canal de Taehyun, SeungYoon giró su muñeca en una dirección y en otra, trabajando cuidadosa pero diligentemente para asegurarse que Taehyun estuviera bien estirado y preparado—. Casi.
—Estoy bien, SeungYoon. —Suplicar iba contra cada uno de sus instintos, pero sus instintos nunca se habían tropezado con las arremetidas de necesidad y deseo que sentía de repente—. ¡Por favor!
Esos talentosos dedos desaparecieron, la presión disminuyó, y Taehyun se mordió la lengua para evitar gritar en protesta. Sin embargo, no tuvo tiempo para sentirse despojado. SeungYoon estaba de regreso, acurrucado sobre él, y presionando la esponjosa corona de su polla en la fruncida estrella de Taehyun—. Respira profundamente.
Taehyun siguió las instrucciones, aspirando una gran cantidad de aire y dejándola salir lentamente a través de su nariz, dejando que cada músculo de su cuerpo se relajara. —¡Mierda! —Eso no era un puto dedo, y estaba bastante malditamente seguro que SeungYoon acababa de meterle toda una farola en el culo—. ¡Joder!
Su pareja mimaba y acariciaba su costado, pecho, y cara. —¿Quieres que me detenga? —La tensión en su tono de voz decía que realmente esperaba que la respuesta fuera no, pero que haría lo que fuese que Taehyun quisiera.
Sacudiendo la cabeza, Taehyun continuó respirando a través del doloroso escozor y apretó las piernas alrededor de la cintura de SeungYoon para alentarle. —Estoy bien.
Los labios de SeungYoon se estiraron en una sonrisa indulgente cuando le miró fijamente. En lugar de hacer más preguntas u ofrecer mayor comodidad, le dio de nuevo un beso en la boca y maniobró su mano entre sus sudorosos cuerpos para agarrar la hinchada erección de Taehyun.
Sus estrechas caderas se flexionaron, deslizando su polla sobre las estiradas paredes del canal de Taehyun mientras sus tensos y ajustados músculos daban paso a su circunferencia. La lengua batiéndose en duelo con la suya propia y el apretado puño alrededor de su polla sirvió como distracción a la que estaban destinados, y Taehyun apenas se dio cuenta cuando el ritmo aumentó.
El dolor se disipó, el placer se disparó, y escalofríos se perseguían mutuamente a lo largo de su columna vertebral. Su estómago se tensó, sus bolas se agitaron, y un rubor cruzó su piel hasta que se sintió recalentado. Arqueando la espalda y levantando las caderas, comenzó a moverse con su amante, uniéndose en la sensual danza. A medida que su confianza crecía, se mecía más rápido, persiguiendo desesperadamente el clímax que estaba fuera de su alcance, burlándose de él.
—Mío —susurró SeungYoon. Un segundo más tarde, mordió, enterrando sus caninos en el cuello de Taehyun y dejando una cicatriz.
Calor explotó en el interior del pecho y vientre de Taehyun. Se sentía mareado y aturdido. Sus ojos se pusieron en blanco, su cuello se tensó, y se aferró a su amante en un inquebrantable agarre cuando hilos de pegajosa crema hicieron erupción de su polla para llenar el espacio entre ellos.
Palabras que nunca antes había dicho, palabras que ni siquiera había escuchado antes, cayeron de sus entreabiertos labios, rodando por su lengua en un antiguo idioma, olvidado en su mayoría. Cuando las palabras cesaron, y sintió como todo en su interior era detonado en un efecto dominó, se dejó caer contra el colchón y gimió mientras estremecimientos sacudían su cuerpo.
—¡Taehyun! —gritó SeungYoon, se impulsó, y completamente calmado, liberó un torrente de ardiente lava en el convulso canal de Taehyun—. Siento...
—Sí, yo también —murmuró Taehyun cuando su pareja se derrumbó encima suyo.
Acarició el cabello de SeungYoon y cerró los ojos, estremeciéndose cada pocos segundos cuando los recuerdos comenzaron a inundar su mente, bombardeándole hasta que sintió que se ahogaba bajo las aguas. Sí, había sido llamado SeungHoon. También había sido un arrogante, engreído, y egoísta pedazo de mierda. Lo único que había tenido a su favor era SeungYoon, y dioses, había amado al hombre como a nada y nadie.
—Lo recuerdo.
—¿Y? —SeungYoon se movió hasta que estuvo a su lado, presionando pecho con pecho con Taehyun—. Siento como si estuviera en llamas. ¿Eso es normal?
Taehyun se rio entre dientes y agachó la cabeza para besar la nariz de su amante. —Se pasará. Puedo sentir tu corazón latiendo. —Presionó una palma sobre su propio pecho—. Justo aquí.
—Lo siento. —Estuvo de acuerdo SeungYoon—. Es extraño, pero bastante agradable. —Se arrimó un poco más—. ¿Qué recuerdas?
—Todo, supongo. Aunque, está viniendo en fragmentos en este momento. —Levantando una mano, acunó el rostro del vampiro y sonrió—. Recuerdo que habría hecho cualquier cosa por ti, y sólo me hace amarte más. Ahora lo entiendo, bebé.
—¿Recuerdas la última pelea que tuvimos?
—Ibas a la reunión de la manada, siendo muy reservado como siempre. Te negabas a reclamarme. —Taehyun suspiró y frotó la yema de su pulgar por la mejilla de SeungYoon—. Eso era inaceptable para mí. Tenía una idea de por qué estabas tan rotundamente en contra de nuestra unión, y se me pasó por la cabeza que iba a arreglarlo. Ambos vimos cómo terminó aquello.
—No importa. Eso fue entonces y esto es ahora. Sólo tendremos que trabajar más duro para asegurarnos de que la historia no se repita.
—Hablando de repetir la historia, ¿estás preparado para matarme?
SeungYoon arrugó la nariz y le dio una palmada en el pecho. —No lo digas de esa manera.
—¿Cómo lo dirías? —preguntó Taehyun en medio de las risas.
Su amante le miró con seriedad, incluso se elevó sobre un codo para poder juntar la punta de sus narices. —Te salvaré.
Después de una prolongada ducha que dio lugar a otro alucinante orgasmo, finalmente Taehyun se las arregló para mantener las manos lejos de su pareja lo suficiente para que se vistieran y subieran las escaleras.
—¡Tío Taehyun! —Jaejoong saltó del sofá e impulsó sus puños en el aire—.¡Estoy pateando el culo del tío Kris!
—¡Jaejoong!
Sus ojos se abrieron al máximo, y se dio la vuelta con aires de culpabilidad para ver a SungJong de pie justo detrás de él. —Oh, hola, papá. Tío Taehyun ha subido.
—Lo veo, pero eso no es excusa para tu lenguaje.
—¿Qué? —Jaejoong rebotó en el regazo de Kris—. Sólo dije culo.
Silencioso como un ratón, Mino se levantó del suelo y cruzó la habitación para quedarse de pie justo en frente de Taehyun. —Te estaba esperando.
—¿Oh? —Taehyun se arrodilló en el suelo y cruzó las manos en su regazo—. ¿Querías hablar sobre algo?
Mino asintió con la cabeza. —Traigo una pregunta.
—Tienes una pregunta —corrigió gentilmente SeungYoon cuando se agachó junto a Taehyun—. ¿Qué querías preguntar, dulce corazón?
—Así que, ahora sois mis papás.
Taehyun intercambió una mirada con su amante, se giró hacia Mino, y asintió con la cabeza. —Sí, si eso es lo que quieres.
—Así queeee... —Arrastró la última palabra y se fue apagando cuando levantó su dedo pulgar hacia la boca y comenzó a masticar la uña.
—Nadie va a enojarse contigo —dijo SeungYoon, aún hablando de manera suave. Tomó la pequeña mano de Mino y la alejó de su boca—. Puedes preguntar cualquier cosa que quieras.
—¿Puedo llamaros papá? —Soltó Mino.
El corazón de Taehyun casi explotó en su pecho, y una mirada de total asombro se apoderó del rostro de October. —Me gustaría mucho, Mino.
Incapaz de hablar más allá del nudo en su garganta, Taehyun sólo sonrió y asintió con la cabeza estando de acuerdo. El comportamiento tímido de Mino desapareció, y se arrastró hasta la rodilla de Taehyun y rebotó de felicidad. —Papá, ¿puedo tener un poco de mokey cheese?
—Uh, seguro. —Taehyun frunció el ceño y miró a SeungYoon en busca de ayuda, pero su amante parecía tan desorientado como él—. ¿Qué es exactamente el mokey cheese?
—Macarrones con queso —respondió SungJong entre risitas—. Realmente tendréis que aprender a hablar preescolar. —Hizo un gesto hacia Jaejoong y Mino—. Vamos chicos, podéis ayudarme a hacerlos.
—¡Yay! —gritaron ambos chicos mientras se precipitaban fuera de la habitación después de SungJong.
—¿Esa es una buena idea? ¿Deberían estar en la cocina mientras está cocinando?
Taehyun puso los ojos en blanco y golpeó su hombro con el de SeungYoon. —Relájate, Sr. Sobreprotector. Estará bien.
Las palabras apenas estaban pasando por sus labios cuando una enorme explosión sacudió las ventanas, y gritos gemelos hicieron eco hacia ellos desde la cocina. Un relámpago brilló fuera de las ventanas, seguido por otro trueno, y enormes gotas de agua apedreaban los cristales mientras el viento rugía más allá.
—¡No me gusta! —gritó Mino cuando corrió de regreso a la sala de estar con las manos en sus oídos—. ¡Haz que pare!
Recogiendo a su hijo en sus brazos, Taehyun sostuvo al chico contra su pecho y acarició su cabello. —Sólo es una tormenta, hombrecito. Estamos perfectamente a salvo aquí dentro. —Se acercó más a la ventana e instó a Mino para que mirara fuera a la lluvia torrencial—.¿Ves? Aquí no puede llegar a nosotros.
Un relámpago cayó de nuevo, y Mino gritó cuando se acurrucó más cerca y escondió el rostro contra el cuello de Taehyun. —¡No me gusta!
Su móvil vibró en el bolsillo, y Taehyun suspiró. Era más que probable que fueran noticias de Eli, y realmente necesitaba cogerlo. Pasándole Mino a SeungYoon, sacó el teléfono de sus vaqueros y con pasos tranquilos caminó hacia el vestíbulo por algo de privacidad.
—Taehyun.
—Hey, hombre, soy Eli.
—¿Encontraste a Mark?
—Bueno, suponemos que es tu hermano. Está inconsciente, y no se ve bien, hombre. Está conectado a todo tipo de cables y mierdas. Vamos a tener que conseguir un médico para moverle.
—Cualquier cosa que necesites, Eli. —Era lo que Taehyun había esperado, de manera que la noticia no fue sorprendente para él—. No te preocupes si no podéis despertarle. Sólo llévale a Casper.
—De acuerdo. Probablemente serán dos días más, pero llamaré con la información de última hora cuando los médicos lleguen aquí.
—Te lo agradezco, hombre. Déjame saber si necesitas algo.
—¿Y? —preguntó MyungSoo cuando él, ZiTao, y Thane se reunieron a su alrededor al segundo que desconectó la llamada.
—Encontraron a Mark. Necesitan un equipo médico para transportarle, pero parece que será necesario preparar una habitación.
—Eso es cinco de nosotros —dijo Junsu.
—Ni siquiera la mitad. —Añadió ZiTao.
—Encontraremos al resto. —Ese fue MyungSoo, siempre seguro sin importar la situación—. Vamos a contar a todo el mundo las buenas noticias.
—Hey, ¿podéis mantener un ojo en Mino durante un par de horas mientras vamos a hablar con el hada?
—¿Tienes que preguntarlo? —ZiTao miró sobre su hombro hacia donde SeungYoon estaba con Mino caminando alrededor de la habitación y murmurándole suavemente—. Es un gran chico, y os necesita. Enhorabuena, Taehyun.
Taehyun sonrió al recordar las anteriores palabras de SeungYoon. — Gracias. Es especial, pero no creo que nos necesite tanto como nosotros lo necesitamos a él.
CAPITULO 15
—¡No, no, infiernos no, absolutamente no! —Despotricó SeungYoon cuando estaban en la camioneta de Taehyun y regresando hacia la casa de El Consejo. No le importaba una mierda lo que Xiumin o Lay creían saber. Ambos habían perdido sus jodidas mentes, y no quería formar parte de ello.
—SeungYoon, tiene sentido —contestó Taehyun en un tono de persuasión—
Tiene que ser alguien que esté cerca de mí con el fin de separar la magia. He oído hablar antes de esto.
Tiene que ser alguien que esté cerca de mí con el fin de separar la magia. He oído hablar antes de esto.
—No.
—Vamos, bebé, ¿cómo es diferente a veneno, un hechizo o algo?
La boca de SeungYoon cayó abierta, y miró boquiabierto a su amante. —¿Lo dices en serio? ¿Cuál es la diferencia? La diferencia, mi amor, es que ¡yo no sería el que tiene que atravesar tu jodida espalda con una daga!
—Eres caliente cuando te enojas.
—Eres un idiota.
—No es el mayor de nuestros problemas. Además, no estarías apuñalándome la espalda.
—No, sólo tu corazón. Eso es mucho mejor. —Cruzando los brazos sobre su pecho, se hundió en su asiento y bufó por la agitación.
Taehyun rio, realmente una risa enloquecida, y SeungYoon estaba comenzando a debatir su postura en todo el asunto de no-puedo-matar- a-mi-pareja. —Lo entiendo, pero estás exagerando. Estamos vinculados. Realmente no puedes matarme.
—Ese es el punto. —SeungYoon se desplazó en su asiento de manera que pudiera mirar a Taehyun—. ¿Podrías hacerlo? ¿Podrías matarme?
—¿Si fuera para salvar tu vida? Sí. Lo haría en un instante.
—Mentiroso.
Taehyun se encogió de hombros y mantuvo los ojos en la carretera.
—La luna llena será en dos días. Técnicamente no te necesito. Uno de mis hermanos lo hará. He sido un idiota con MyungSoo el tiempo suficiente como para estar seguro de que estaría más que feliz de tomar tu lugar. Sólo tiene que ser alguien con el que tenga una conexión.
—Jódete, Taehyun.
—También te amo, cariño.
Por todos los dioses, ¿realmente lo estaba considerando? Tenía que tomar una daga de plata, clavársela a su pareja, a quien amaba más que a nada, y ver al hombre desangrarse en el suelo. Luego estaba la pequeña parte en la que alguien tendría que enlazar la magia negra cuando se separara de Taehyun. SeungYoon asumió que uno de los brujos residentes se encargaría de eso, porque él no tenía idea de por dónde empezar.
—¿Hay algo que no me estás contando? —No, no sabía nada sobre la magia, pero para empezar, no veía como todo esto era mágico. No había ningún encantamiento o poción especial. Ni velas o beber sangre. Sólo se suponía que matara a Taehyun y esperara lo mejor.
—Nop.
—Mentiroso. Al menos podrías intentar sonar creíble.
—¿Lo harás?
—¿Vas a decirme qué estás escondiendo?
—No.
SeungYoon suspiró y se pellizcó el puente de la nariz. ¿Qué opción tenía? Podría acosar a Taehyun para que le diera la información, pero dudaba que le hiciera algún bien. Podría negarse a pasar por ello, y Taehyun encontraría a alguien más.
—Sí, lo haré.
Taehyun alargó el brazo sobre la consola central y tomó su mano. — Gracias.
—Dije que lo haré, pero eso no quiere decir que me guste. Tampoco me gustan los secretos, Taehyun. Y por último, no me des las gracias, no por esto.
—Papá, ¿a dónde vas?
Habían pasado tres días desde que Mino había comenzado a llamarles "papá" y "papi". Había elegido los nombres él mismo sin ninguna indicación de él o Taehyun. Aún hacía que su corazón de hinchara, y una tonta sonrisa se estiraba sobre su rostro cada vez que lo escuchaba. SeungYoon imaginaba que siempre sería así.
Realmente nunca había pensado sobre tener un hijo. Cuando finalmente se había admitido a sí mismo que prefería más un toque masculino, había dado por perdido ser padre. Además, estaba el pequeño hecho de que no sabía absolutamente nada sobre niños.
Sin embargo, como MyungSoo le había explicado, realmente nadie sabía. Podría leer libros hasta que sus ojos sangraran y hacer mil preguntas diferentes sobre la crianza de un niño. Al final del día, todo se resumiría a sus instintos, y lo que sentía sería lo mejor para su hijo. No importaba cuanto conocimiento ganara, era inevitable que Mino hiciera algo, probablemente sobre una base diaria, para sorprenderle.
—Papi y yo tenemos algo muy importante que hacer. Vas a quedarte aquí con tus tíos y jugar con Jaejoong.
—De acuerdo. —Mino entrelazó los dedos detrás de su espalda y se meció hacia adelante sobre los dedos de los pies—. ¿Cuándo podremos ir a casa?
—¿No te gusta estar aquí?
—Me gusta. Sólo quiero ir a casa. Echo de menos al tío Eli.
—Tengo un secreto. ¿Quieres oírlo?
Mino asintió con entusiasmo, haciendo que su oscuro cabello rebotara alrededor de su angelical rostro.
SeungYoon se inclinó por la cintura y besó la frente de su hijo. —El tío Eli estará aquí aproximadamente en una hora.
—¿De verdad?
—Sip.
—¡Sí! —Lanzó ambas manos al aire y bailó en círculos—. ¿Papá?
—Sí, dulce corazón.
—¿Puedo ir contigo y papi?
—No, esta vez no. Además, pensé que querías ver al tío Eli.
—Quiero. Sólo que os echaré de menos cuando os vayáis.
Santo cielo, el niño tenía una extraña habilidad para derretirle. — También te echaremos de menos, Mino. Sin embargo, no nos iremos mucho tiempo, y vas a tener un montón de diversión aquí. Creo que el tío SungJong va a hacer galletas.
—¡Diablos!
—¿Perdona? —SeungYoon dio un paso hacia atrás y arqueó una ceja—. ¿Dónde escuchaste eso?
—Papi lo dijo.
—Uh-huh, bueno, no deberías repetir todo lo que dice tu papi. No quiero escucharte decir eso de nuevo.
—Sí, señor. —Dejó caer la cabeza y arrastró sus pies descalzos por la alfombra—. ¿Puedo ir a jugar?
Este asunto de ser padres era difícil. SeungYoon odiaba sentirse como el malo de la película, pero tampoco quería que Mino creciera para ser un delincuente. —Sí, puedes ir a jugar. —Apartó el cabello negro del rostro del niño y suspiró—. Te quiero muchísimo, Mino.
Levantando la cabeza, una sonrisa lo suficientemente brillante como para rivalizar con el sol, iluminó su rostro. —También te quiero, papá. —Luego se dio la vuelta y corrió por el pasillo, gritando el nombre de Jaejoong por el camino.
—Creo que acabas de ser engañado —dijo Taehyun riéndose entre dientes mientras avanzaba furtivamente detrás de él y besaba su nuca— ¿Estás preparado para marchar, cariño? Casi es la hora de las brujas.
No, no estaba ni de cerca preparado para la prueba ante ellos.
—Terminemos con esto.
No tenían que viajar lejos, sólo a una distancia suficiente para estar fuera de la vista en caso de que a alguno de los niños se le ocurriera asomarse por la ventana. —¿Dónde están los otros?
Taehyun señaló hacia la línea de árboles a la que se estaban acercando. —MyungSoo y ZiTao nos están esperando allí.
—¿Y aún no vas a contarme lo que estás escondiendo?
—La luna casi está en su punto más álgido —dijo Taehyun, cambiando de tema mientras miraba el cielo despejado sobre ellos—. Al menos es una noche agradable.
Había escuchado atentamente cuando Xiumin había expuesto el plan para ellos, pero la triste verdad era que no hablaba el idioma. Había habido conversación de uniones, aprovechamiento de la energía lunar, y algo sobre espejos. ¿O era reflejo? Nada de esto tenía sentido para él, y obviamente Taehyun no iba a darle ninguna información de manera voluntaria.
—Cuando tu parte esté hecha, MyungSoo te inyectara con un inhibidor para asegurarnos que no cambias a tu forma werelobo. Sólo es una medida de precaución para que no vayas todo sobreprotector psicótico contra nadie.
Como un híbrido, la luna llena no le llamaba tanto como a un were sangre-pura o cambiaformas. Su piel se sentía un poco tensa, y su pulso parecía ir un poco más rápido de lo normal, pero nunca antes había sentido realmente el aplastante tirón por correr bajo la luz de la luna. —¿Por qué habría de pasar? ¿Qué van a hacer? Taehyun, maldición, dame algunas respuestas.
—Mira, simplemente es mejor si no sabes algunas cosas. No estás en peligro, ¿de acuerdo? Esto funcionará. No estoy intentando ser un gilipollas, pero no quiero que te preocupes.
—¿Estás seguro de esto? —Ya estaba preocupado, y la vaga declaración de Raith hizo poco por calmar su ansiedad.
Deteniéndose justo dentro de la línea de árboles, su amante le cerró el camino y se dio la vuelta para enfrentarle. —Hay cero posibilidades de que yo muera para siempre. No importa lo que suceda, ni importa si nos las arreglamos para enlazar la oscuridad a otra cosa o no. Regresaré a ti.
—Entonces, ¿qué estás escondiendo?
Taehyun se quejó y murmuró en voz baja durante un momento antes de finalmente encontrarse con su mirada de nuevo. —Va a doler. Va a doler como el jodido infierno. Sin embargo, no significa nada para mí. Este es el precio que tengo que pagar. Es posible que me escuches gritar. Es posible que escuches huesos rompiéndose. Es posible que veas algunas cosas que asusten tremendamente. —Agarró a SeungYoon por los hombros y le sacudió bruscamente—. Cualquier cosa que veas o escuches, no pongas un pie dentro del círculo. ¿Lo entiendes?
—No puedes pedirme es...
Taehyun le sacudió de nuevo. —¿Lo entiendes? Prométemelo, SeungYoon.
El dolor y la muerte no le habían perturbado mucho, pero definitivamente esta parte del ritual tenía a Taehyun enloquecido. Sus ojos estaban enormes. SeungYoon podía escuchar su corazón acelerándose. Sus dedos se clavaron en el hombro de SeungYoon, y estaba temblando claramente hasta los dedos de los pies.
—Lo prometo, pero al menos dime por qué.
—Cuando muera, la magia prestada, la magia que no es mía, dejará mi cuerpo y buscará otro recipiente vivo para enlazarse a él. Nadie puede estar en el interior de ese círculo excepto yo.
—Pero, ¿no se enlazará a ti de nuevo una vez que hayas revivido?
—Esa es la idea, y también es el por qué va a doler. —Taehyun sonrió todo arrogante y seguro de sí mismo—. Vas a ser testigo de una batalla épica.
—Moved vuestros culos —gritó MyungSoo desde algún lugar más profundo en el bosque—. Tenemos siete minutos hasta medianoche.
—Esos somos nosotros, bebé. —Taehyun dio un besito en su mejilla rápidamente y salió disparado en dirección a la voz de su hermano, dejando que SeungYoon siguiera detrás de él.
—No sé si puedo hacer esto.
—Quiero a mis hermanos, y sé que ellos me quieren. Sin embargo, la conexión más fuerte la tengo contigo. Compartimos un alma. No se puede pedir nada más profundo que eso. Tu sangre nos dará la mejor oportunidad de éxito.
—Ya sabes, tus setenta y dos horas se extinguieron hace un rato. Creo que debería volver a tomar las decisiones en nuestra relación. —La primera de todas sería la de lanzar este proverbial plan por la ventana y encontrar otro, menos violento para librar a Taehyun de su carga.
—¿Qué tal si simplemente nos comprometemos y trabajamos juntos?
—Puedo vivir con eso. No te mataré, y no morirás. Ahí, eso es un compromiso.
Taehyun bufó y sacudió la cabeza. —Buen intento, bebé. Ahora, toma la daga y vamos a hacer esto.
MyungSoo y ZiTao esperaban en el pequeño claro, no más grande que el cuarto de baño principal de SeungYoon. Ya habían dibujado un círculo en el suelo con lo que supuso era sal. Justo dentro de las líneas blancas estaban los espejos, dos en la izquierda, dos en la derecha, y dos en la parte superior del círculo.
—Dos minutos —avisó MyungSoo cuando dio un paso hacia adelante y colocó el mango forrado en piel de una daga de plata en la mano de SeungYoon. —Deslízala por la palma de tu mano y repite después de mí.
Con manos temblorosas, SeungYoon pasó la hoja por la palma de su mano, silbando cuando cortó la carne. Una vez completado, sostuvo el cuchillo ensangrentado en un haz de luz de la luna y esperó a que MyungSoo hablara.
—Con el poder expresado, la luz está rota.
SeungYoon tragó duro, miró a su amante a los ojos, y repitió las palabras.
—El espíritu no perdurará esta noche, pero regresará a la luz de la mañana.
SeungYoon repitió las palabras, pero frunció los labios. Es posible que no supiera mucho sobre magia, pero las palabras de las que se hacía eco no sonaban como si se estuvieran refiriendo al mal dentro de Taehyun. Una pequeña voz, susurró en el interior de su cabeza que su tonta y obstinada pareja se las había arreglado para esconderle algo después de todo.
—Sellado en sangre y sacrificio, tomo de ti tu vida anterior.
—Hazlo —susurró Taehyun—. Te amo, SeungYoon. Regresaré a ti.
Con lágrimas en los ojos y su corazón rompiéndose, SeungYoon enrolló los dedos alrededor de la nuca de Taehyun, le dio un profundo beso, y hundió la daga en el corazón de la única persona que siempre había amado.
ULTIMO CAPITULO
—¡ZiTao, ahora! —MyungSoo agarró uno de los alargados espejos que estaba apoyado contra un árbol cercano mientras ZiTao agarraba el otro—. SeungYoon, muévele al centro del círculo.
—Taehyun dijo que no entrara en el círculo.
—Hazlo —le espetó MyungSoo—. No será un problema hasta que lo cerremos.
Las lágrimas corrían por sus mejillas y su visión era borrosa, pero levantó a Taehyun en sus brazos como si fuera lo más preciado en el mundo y le colocó suavemente en el suelo cubierto de hojas en el centro del círculo. —Te amo, draga.
Taehyun había prometido que regresaría a él. Tenía que aferrarse a eso. Esto era lo mejor. Era la única manera de que su pareja pudiera vivir la vida que quisiera sin ser obstaculizado por la maldad que le estaba devorando lentamente.
Era duro recordar todas las razones por las que había accedido a esto cuando sus manos estaban cubiertas de la sangre de su amante.
—SeungYoon, muévete.
Con un último beso en los inertes labios de su pareja, se levantó y regresó al otro lado de la línea blanca. Luchó para introducir aire a sus pulmones, luchando contra las emociones que rabiaban en su interior, mientras veía a MyungSoo y ZiTao poner los últimos dos espejos a los pies de Taehyun. Esto tiene que funcionar.
—¿Cuánto tiempo pasará antes de que despierte?
Las cejas de MyungSoo se juntaron, y miró a SeungYoon como si quizás no estuvieran funcionando a toda máquina. —Amanecer.
—¿Qué? —gruñó la pregunta, apenas reconociendo su propia voz.
—Tiene que pasar el tiempo suficiente para que la magia se desligue —explicó ZiTao mientras se acercaba más a su hermano—. ¿Taehyun no te lo explicó?
Aún quedaban varias horas hasta que el sol saliera por el este. Aunque estar sentado y esperando por el momento mágico sería bastante difícil, SeungYoon ni siquiera podría permanecer al lado de Taehyun durante el proceso.
Si, estaban vinculados, lo que significaba que mientras uno viviera, el otro tendría permitido burlar a la muerte. Si ambos morían, caería el telón, y todo por lo que habían pasado no habría servido para nada. Por lo tanto, no había manera de que SeungYoon pudiera quedarse a la intemperie vigilando a su pareja.
Rabia, dolor, traición, angustia, miedo, y un torrente de otras emociones innombrables se agitaban en su interior, haciendo hervir su sangre y quemando sus entrañas. Lo habían sabido. Todos lo habían sabido, y nadie se lo había dicho. Ya había perdonado a Taehyun por el paso en falso. El hombre habría sabido su reacción ante la noticia, y en su juicio, había estado protegiéndole.
El hombre también pasó a ser su alma gemela. Sin embargo, los otros no tuvieron el mismo pasado. Deberían habérselo dicho, lo hubiera preparado para este resultado. Para algunos, quizás no fuera un gran problema. Todo se desarrollaría de igual modo. Para SeungYoon, era como pedirle que se alejara del lecho de muerte de su marido y simplemente tuviera fe en que todo estuviera bien.
Todo lo que estaba sintiendo debía haberse mostrado claramente en su rostro, porque MyungSoo sacó una jeringa con tapa de su bolsillo y dio un paso hacia él, obviamente con la intención de administrarle una dosis con el inhibidor. Sin embargo, nunca se acercaría lo suficiente para inyectarle.
Utilizando su ira, así como el poder de la luna llena, SeungYoon concentró toda su energía en su transformación. La transición no se hizo esperar, mucho más rápido de lo habitual, con el sonido de ropa rasgándose y gruñidos.
Con un fuerte rugido, cargó hacia adelante, golpeando a MyungSoo en el suelo con su cuerpo más grande y poderoso. El lobo en él olfateó la sangre recién derramada, la reconoció como la de su pareja, y otro gruñido amenazador retumbó en su pecho.
No era frecuente que dejara libre a su werelobo, y cuando lo hacía, por lo general se sentía culpable por ello. Sin embargo, esta vez fue liberador. Se sentía completamente justificado, así como muy cabreado. Era más grande, fuerte, feroz, y más capaz de proteger lo que le pertenecía.
En ese mismo momento, estaba funcionando por puro instinto, y ese instinto le llevaba hacia Taehyun, instándole a montar guardia contra cualquier amenaza percibida.
—¡SeungYoon, no! —ZiTao se precipitó hacia adelante, pero se detuvo abruptamente cuando SeungYoon se dio la vuelta y le gruñó—. No puedes entrar en el círculo.
Podía ir a cualquier maldito lugar que quisiera. Dando otro paso hacia el círculo y su pareja, hizo una pausa y levantó la cabeza hacia el cielo, olfateando algo familiar en el aire. Reconoció el aroma. No sólo era similar al suyo, sino que lo había olfateado antes, cerca de los molinos de viento en Snake River la noche que habían encontrado a Junsu.
—Ah, mierda —se quejó MyungSoo cuando un enorme y peludo werelobo se abría paso a través de los árboles, yendo directamente contra SeungHoon—. ¡Kris, detente!
Sin embargo, fue demasiado tarde. El lobo de SeungYoon ya había visto y procesado la amenaza y decidió que la bestia definitivamente no era bienvenida en ningún lugar cerca de Taehyun. Cargaron uno contra el otro mostrando sus dientes. Fuertes y feroces gruñidos cortaban el aire de la noche, creciendo en volumen cuando chocaban.
SeungYoon abordó a su adversario en el suelo, rodando a través de suciedad y hojas mientras se golpeaban con fuerza mutuamente con garras y dientes. Sin embargo, realmente Kris no parecía estar luchando. Estaba bloqueando los golpes de SeungYoon, pero cada movimiento que hacía en represalia se orientaba más a someterle que a hacerle daño.
—¡Immotus!
SeungYoon se quedó completamente rígido, incapaz ni siquiera de parpadear mientras miraba fijamente al cielo desde donde estaba enroscado en una incómoda posición en el suelo. MyungSoo se precipitó hacia adelante y cayó de rodillas, clavando la aguja en la cadera de SeungYoon y presionando la jeringa.
El efecto fue instantáneo. Sus músculos se realinearon, el pelaje desapareció de su cuerpo, y su forma se encogió a su apariencia habitual. Una vez que el inductor hizo funcionar su magia, Torren le pinchó con otra aguja, ésta claramente conteniendo el inhibidor. Aparentemente, los brujos habían venido preparados.
Cuando su segundo cambio estuvo completo, el hechizo fue retirado, y SeungYoon se tumbó en el suelo del bosque mientras jadeaba en busca de aire.
Kris cambió de nuevo a su forma humana sin la interferencia de drogas, y quedó a gatas mientras jadeaba y tosía. —Joder, eres fuerte.
—¿Qué estás haciendo aquí? —reclamó MyungSoo.
—Mino se ha ido.
—No. —SeungYoon sacudió la cabeza sin ninguna duda—. Sólo se está escondiendo o algo. No puede haberse ido. ¿A dónde diablos iba a ir?
"Papá, ¿puedo ir contigo y papi?" Las palabras de Mino daban vueltas en su cabeza, y cerró los ojos con un agonizante gemido.
—Lo siento, hombre. —Kris se sentó sobre sus talones y se frotó el rostro—. Hemos buscado en todas partes.
—¿Dónde está Jaejoong? —preguntó MyungSoo, naturalmente preocupado por su propio hijo.
—Está bien, está con SungJong. EunHyuk y Junsu están destrozando la casa buscándole. Comprobé todo el exterior, y cuando no pude encontrarle, pensé que deberías saberlo.
—¿Escuchaste eso? —SeungYoon se enderezó e inclinó la cabeza hacia un lado.
—Lo escuché —confirmó Kris, poniéndose de pie de un salto y mirando hacia lo árboles—. Suena como...
—¿Papi? —llamó la pequeña voz de su hijo desde algún lugar en los árboles—. ¿Papá?
—Atrápale —instó SeungYoon a ZiTao, empujándole frenéticamente del pecho—. No puede ver esto. —No había manera posible de explicar la escena a su alrededor a un niño de cuatro años. Infiernos, apenas lo entendía él mismo. Todo lo que Mino vería es a su papi cubierto de sangre. Si eso no asustaba a un niño de por vida, SeungYoon no sabía qué lo haría.
ZiTao corrió en dirección a la casa, zigzagueando a través de los árboles mientras buscaba a Mino. —Necesito ropa.
—Trajimos ropa extra, por si acaso. —Le informó MyungSoo cuando sacó un par de vaqueros desteñidos de una desgastada mochila—. Idea de Taehyun.
A SeungYoon le importaba una mierda de quién fuera la idea, sólo estaba agradecido de que alguien hubiera sido lo suficientemente inteligente como para pensar con anticipación. —Gracias. — Poniéndoselos rápidamente, miró hacia atrás y adelante entre Taehyun y la dirección en la que había escuchado la voz de su hijo, dividido entre las dos personas que lo eran todo para él.
—Ve. —MyungSoo le dio un pequeño empujón entre los omóplatos—. No hay nada que puedas hacer aquí, y de todos modos, tienes que estar dentro antes de que salga el sol. Ve a cuidar de tu hijo. Prometo que no me alejaré de Taehyun, y en cuanto despierte te lo haré saber.
No era fácil alejarse, pero al final, Mino le necesitaba más que Taehyun. MyungSoo tenía razón, y había poco que SeungYoon pudiera hacer por su pareja, que no fuera estar de pie viendo y preocupándose, y podía hacer una de esas cosas desde su habitación en el sótano. —En cuanto despierte.
—Lo prometo.
SeungYoon hizo una mueca ante la quemadura en su garganta al tragar, le dio una última y persistente mirada a su pareja, y se fue a buscar a su pequeño vampiro.
—¿Dónde está papi?
Era la cuarta vez que Mino lo había preguntado en veinte minutos.
—¿No deberías estar durmiendo? —SeungYoon cambió de tema, justo como había hecho las otras tres veces que el niño había preguntado. No quería mentir a su hijo, pero tampoco podía decirle exactamente que su papi yacía muerto en el bosque.
—No estoy cansado.
—Lo estarás mañana si no duermes un poco.
—No, no lo estaré —discutió Mino.
—¡Mino! Por favor, sólo vete a la cama. —SeungYoon se sintió como el mayor idiota del planeta cuando el pequeño vampiro levantó la mirada hacia él con grandes y brillantes ojos—. Oh, dulce corazón, ven aquí. —Se arrodilló sobre una rodilla y mantuvo sus brazos abiertos, aliviado más allá de lo creíble cuando Mino se precipitó hacia ellos sin dudarlo—. Lo siento. No quise hablarte con esa brusquedad.
Estaba volviéndose loco de preocupación por Taehyun, pero eso no era excusa. No era culpa de Mino, y SeungYoon se sintió avergonzado de sí mismo por pagar su ansiedad con un niño inocente.
—¿Por qué estabas en los árboles, papá?
Hora de cambiar de tema de nuevo. —¿Qué tal un cuento antes de dormir? ¿Trajiste tu libro favorito contigo?
—¿Podemos leer dos? —Inclinándose hacia atrás, Mino se metió el cabello detrás de la oreja y le dio a SeungYoon la mirada más dulce y desgarradora jamás presenciada—. ¿Por favor, papá?
—Por supuesto. —Cedió SeungYoon. ¿Cómo podía siquiera decir no a un rostro como ese? —Trae los libros, y encontraré tu manta con estrellas".
—¿Papá?
—¿Sí, bebé?
—¿Tienes miedo por papi? ¿Está perdido? ¿Ese es el por qué estabas en los árboles? ¿Estabas buscándole? Puedo ayudarte. Soy bueno encontrado cosas.
SeungYoon sonrió para beneficio de Mino, agitó su cabello, y besó la parte superior de su cabeza. Papi estará pronto en casa. Ahora, ve a buscar tus libros y vamos a asearnos para dormir.
—De acuerdo. —Cedió finalmente Kris, buscando en su bolsa de viaje sus libros favoritos—. También voy a guardar uno para papi. ¿Eso está bien?
—Creo que es una gran idea.
Tienes a dos personas esperándote, Taehyun . No nos defraudes. Si su querida pareja no regresaba a casa al amanecer, SeungYoon iba a matarle.
El sol de la mañana le irradió, calentando su rostro y dificultándole que abriera los párpados. Su pecho aún estaba dolorido donde había sido apuñalado, pero la herida estaba completamente curada.
Después de la rápida evaluación de sus heridas corporales, lo siguiente que Taehyun notó fue lo fácil que le resultó respirar. Su pecho no se sentía constreñido como normalmente lo hacía, y no había vapor helado arremolinándose a su alrededor. La ira que constantemente burbujeaba bajo la superficie durante las pasadas semanas también estaba ausente, y Taehyun estaba tan aliviado que se le olvidó lo que venía después.
Humo oscuro y sin forma se enroscó y rodó a su alrededor dentro del círculo, girando cada vez más rápido como si buscara una manera de atravesar la barrera. Sin embargo, los espejos estaban haciendo su trabajo, reflejando la oscuridad de vuelta, y sus hermanos también habían enlazado el círculo.
Desafortunadamente, eso significaba que ahora Taehyun no era lo único viviente a lo que la magia podría enlazarse, y estaba a punto de entrar en un mundo de dolor. A medida que la nube se revolvía con más violencia, acercándose más y más a él, viniendo desde todos los lados,
Taehyun tomó una profunda respiración y se puso en pie, dispuesto a luchar por su libertad.
Podía ver a sus hermanos de pie observando a su alrededor, e incluso Junsu estaba allí para apoyarle en su batalla. Taehyun estaba malditamente agradecido porque iba a necesitar toda la ayuda que pudiera conseguir.
La entidad golpeó primero, pegando a Taehyun con la suficiente fuerza para que cayera de rodillas. Ya podía sentir la frialdad filtrándose en su piel una vez más, mientras la magia no reclamada buscaba un hogar.
Cerrando los ojos y bajando la cabeza, cantó en voz alta, repitiendo el hechizo que le desenlazaría una y otra vez hasta que sintió su garganta en carne viva. A su alrededor, también podía escuchar el canto de sus hermanos, prestándole su fuerza mientras la oscuridad continuaba su ataque.
Su piel se sentía tanto congelada como ardiente al mismo tiempo. Cada vez estaba encontrando más dificultades para respirar, y su cabeza latía como si fuera a explotar en cualquier momento. El humo pasó a través de él varias veces, incapaz de aferrarse a él, pero cada vez que sucedía, Taehyun sentía como si estuviera siendo apuñalado de nuevo.
Cuanto más doloroso se hacía el asalto, más fuerte cantaba hasta que estuvo gritando las palabras. Cada vez que repelía la magia, se replegaba, sólo para ser limitada por los espejos, formando una especie de compresión que lentamente estaba exprimiendo la vida ésta.
—¡Sigue adelante! —gritó MyungSoo—. ¡Está funcionando!
El viento se levantó, sacando escombros a su alrededor de manera que la ramitas y guijarros se arrojaron contra su rostro, brazos, y pecho. El suelo comenzó a temblar debajo de él, un demacrado rugido reverberó a través del claro, y el humo negro se hizo un ovillo pulsante.
Más alto y rápido, sus hermanos y él repitieron el conjuro, empujando con cada onza de energía que tenían. La nube por encima de él se hizo más y más pequeña, contrayendo y expandiéndose como un corazón latiendo mientras emitía un misterioso resplandor ámbar. Entonces de una sola vez, explotó hacia afuera con una enorme ráfaga de viento que derribó a todos.
Taehyun se desplomó hacia un lado, sudoroso, sin aliento, y completamente agotado. Sin embargo, había una gran sonrisa en su rostro, y no podría haberse deshecho de ella ni con una barra de hierro.
—Lo hicimos.
—Lo hiciste. —Corrigió MyungSoo mientras deslizaba un brazo bajo Taehyun y le ayudaba a ponerse de pie—. ¿Cómo te sientes?
—Cansado pero bien. Realmente se ha ido.
—Y no harás ningún truco así de nuevo, ¿cierto?
Taehyun se rio entre dientes mientras se inclinaba hacia su hermano para apoyarse. —¿Estás de broma? Tengo mucho que perder.
ZiTao le dio una palmada en el hombro y sonrió. —Bien.
—Sólo para que lo sepas. —Añadió Junsu—, vas a tener que besar un montón de culos cuando llegues a casa. ¿Por qué infiernos no le dijiste a SeungYoon lo que iba a suceder?
—Acabaría preocupándose, y no había nada que pudiera hacer sobre ello.
—Sí, vais a tener que trabajar en esas habilidades de comunicación.
—Tober tiene esta necesidad de controlar todo. Si no puede controlarlo, si no puede arreglar un problema, se tortura por el asentimiento de culpa. —Taehyun sabía lo que Junsu estaba intentando decirle, pero también conocía a su pareja mejor que nadie. Si le hubiera contado todo a SeungYoon, el hombre se habría puesto enfermo de preocupación en los días previos a la luna llena.
—Bien, aún deberías estar preocupado de que mastiquen tu culo—avisó MyungSoo.
—Sí, lo sé, y trataré con ello. —Realmente SeungYoon no era el tipo de guardar rencor, y generalmente podía quitarle el mal humor—.¿Qué pasa con Mark?
—Está en mal estado —respondió ZiTao con tristeza—. Incluso peor que Junsu cuando le encontramos en aquel pozo. Tuvieron que llevarle directamente a Snake River para recibir tratamiento médico.
—Sin embargo, ¿va a estar bien?
—Sí, pero vamos a tener que conseguir que su cuerpo se ponga más fuerte antes de que podamos intentar obtener su alma del Purgatorio —explicó Junsu—. Sin embargo, algunos líquidos y nutrientes, y estará bien. Estamos pensando regresar a Snake River contigo al caer la noche para ver cómo está e idear un plan.
Estaba feliz de que finalmente habían localizado a Mark y con ganas de ver a su hermano por primera vez en años, pero había poco que pudiera hacer hasta la puesta de sol. Mientras tanto, tenía a otra persona importante en su vida con la que tenía que hacer las cosas bien.
En el momento en que atravesó la puerta principal, Taehyun ya se sentía más fuerte y caminaba por su cuenta. Agradeció a sus hermanos de nuevo, aceptó las felicitaciones de los otros miembros de la casa, y se excusó para ir a buscar a SeungYoon.
Bajando las escaleras de dos en dos, entró en el sótano y fue directamente a la habitación temporal que compartían durante su visita. Apenas atravesó la puerta antes de que estuviera envuelto en un par de fuertes brazos que casi le aplastaron hasta la muerte.
—Tómate las cosas con calma, bebé. Vas a romperme una costilla.
—Oh, dioses, estás bien. —SeungYoon le apartó y comenzó a comprobar el cuerpo de Taehyun con sus manos—. Realmente estás bien. — Entonces tiró de él para otro abrazo aplastante.
—Estoy bien. Mejor que bien.
—¿Funcionó?
Le tomó unos momentos, pero finalmente Taehyun se las arregló para salir del agarre de su amante de manera que pudiera mirarle el rostro cuando habló. —Realmente funcionó. Soy completamente yo de nuevo.
Los ojos de SeungYoon estaban hinchados y enrojecidos, pero la sonrisa en su rostro fue lo más hermoso que Taehyun había visto en su vida.
—Ni siquiera me importa que no me cuentes las cosas. Me alegra que estés bien.
—Finalmente podemos comenzar a construir ese futuro.
Su pareja resopló y se frotó los ojos de manera ruda. —Creo que ya hemos sentado las bases, amor. El resto vendrá con el tiempo.
—¿Papi? —Le llamó una voz somnolienta, cuando Mino se deslizó fuera de la cama y caminó lentamente hacia él—. ¡Papi! —Todos los signos de cansancio desaparecieron, y corrió la distancia restante, levantando las manos para que Raith le agarrara, como cualquier otro niño del planeta cuando quería afecto.
—Hey, hombrecito. ¿No deberías estar durmiendo?
—Te eché de menos. ¿Dónde estuviste?
—Estuve en una fiesta de pijamas con mis hermanos.
—Oh. —Mino le miró y arrugó la nariz—. Hueles mal, y tu ropa está sucia. —Se inclinó hacia adelante para susurrar en el oído de Taehyun—. Papá va a darte un sermón ahora.
—Creo que esta vez puedo dejarlo pasar —dijo se con un guiño a Taehyun—. Sin embargo, tú, mi pequeño, tienes que dormir.
—¿Me leerás un cuento?
—Te leí un cuento antes.
—¿Por favor? —Sus ojos se redondearon y el labio inferior se deslizó en un adorable puchero—. ¿Sólo uno?
—Sí —respondió egu con un suspiro—, pero sólo uno.
—¿Puedo tener un gatito?
—No tientes tu suerte.
Mino ah se rio, besó a Raith en la mejilla, y se retorció hasta que 1 dejado en el suelo. —Conseguiré el libro, papi, también vienes.
1 y le besó en la mejilla—. Vamos a arropar a nuestro hijo.
1 y le besó en la mejilla—. Vamos a arropar a nuestro hijo.
Caminaron cogidos de la mano hacia la cama de Mino, y Taehyun se sentía como un gran bobo con toda la cálida, pegajosa, y derretida felicidad sacudiéndole. Por una vez, no le importaba. SeungYoon y Mino le amaban como era, y no tenía que fingir ser algo diferente.
Su vida iba a ser muy interesante de aquí en adelante, y por primera vez en la historia, realmente esperaba con impaciencia el viaje. Acomodándose en el colchón al lado de Mino, abrió el libro que el niño le entregó, y levantó la vista para sonreírle a SeungYoon que estaba sentado al otro lado de Mino.
Cada historia tenía un comienzo. Algunos serán se desarrollara. Su comienzo podría no haber sido uno muy feliz, y se había encontrado una gran cantidad de baches en el camino. Sin embargo, todo el mundo sabía que la parte más importante de un cuento era el felices para siempre del final.
—Te amo —murmuró a su pareja.
SeungYoon acunó a Mino contra él y puso una mano en el muslo de Taehyun. —Más que a nada —susurró de regreso.
Bajando la vista hacia las páginas del libro, Taehyun se preguntó si quizás éste era su verdadero comienzo. Quizás todas esas otras veces sólo eran práctica, preparándole para su verdadera historia. Y al igual que con los finales felices, todo el mundo sabía que sólo había una manera de que comenzara un cuento de hadas."
—Érase una vez en un reino mágico...
FIN.
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