El lobo Alfa Kai acaba de despertar en una arena donde espera para luchar y matar una pantera salvaje y cruel para salvar su propia vida. El premio por ganar? El joven hermoso encadenado al suelo de la arena. Él no puede recordar exactamente cómo llegó hasta allí, pero no está interesado en un compañero, especialmente uno tan joven. En cualquier caso, hará todo lo posible para proteger a Luhan en la arena. El Lobo Omega Luhan fue secuestrado después de buscar a su gemelo desaparecido, y ahora se encuentra a sí mismo estando con un alfa, y apareándose con él para que sus captores puedan tener un buen espectáculo.
Cuando Kai gana, Luhan y Kai ya no pueden negar la atracción que se está gestando entre ellos. Aunque esto es sólo temporal, incluso si la ayuda no llega, entonces por lo menos pueden consolarse entre sí mientras luchan por sus vidas como esclavos en el nido de un vampiro.
CAPITULO 1
― Damas y Caballeros, les presento al retador!
― Arriba! Por el amor de Dios, levantate!
Kai gimió cuando él se movió y abrió los párpados que se sentían demasiado pesados. Todo era un borrón, la superficie que estaba le heló la piel, sentía la suciedad, y definitivamente no era tan suave como su cama debía de ser.
― Arriba!― Ese ruido. ¿Qué mierda era ese ruido que estaba a su alrededor?
El desenfoque finalmente dejó sus ojos, y cuando lo hizo, lo único que le quedaba era el dolor de cabeza, y el deseo gigante que todo lo que estaba viendo fuera una gran pesadilla.
Él estaba en un círculo. En realidad en una de las arenas de luchas, donde los vampiros de mierda hacían luchar a alfas hasta la muerte, o en este caso, la lucha para proteger a un compañero. Kai no tenía idea de quién era el chico lindo que le gritaba para conseguir levantarlo de su culo, pero no importaba, se lanzó de un salto y se agarró a la pantera negra que se le acercaba.
Kai agarró al gato gigante alrededor de la garganta y se echó hacia atrás, tirando de la bestia pesada en el suelo, pero la cosa con los gatos era que eran ágiles, y ya estaba en cuatro patas lanzando golpes de sus afiladas garras contra él.
La mayor parte de los cuales Kai apenas logró esquivar. La multitud de vampiros nobles que miraban desde detrás de su capa protectora de cristal gritaban y vitoreaban cuando Kai se puso entre el omega encadenado y el animal que acabaría con su vida si Kai no lo detenía.
Kai apenas podía mirar tras de sí para ver qué estaba pasando. Las manos del omega fueron encadenadas al piso de concreto, tenía un corte abierto por el lado de su cara, que goteaba sangre.
Para conseguir la atención del gato grande, sin duda. Kai nunca había estado en uno de estos lugares antes. Tuvo suerte de eso, pero él sabía cómo se suponía que este juego trabajaba. Cuando un omega se ponía en la arena con un alfa y un animal salvaje, la única razón a que se debía era que los vampiros querían un espectáculo.
Querían ver un alfa por todo lo alto, luchar hasta la muerte si era necesario con el fin de defender a su compañero.
Los vampiros estúpidos no se dieron cuenta de que se trataba de mucho más que solo poner un alfa y un omega juntos para tener a un par acoplado. Kai nunca había visto a ese chico antes en su vida, pero él no
estaba dispuesto a dejar que fuera destrozado por una pantera hambrienta.
¿Dónde en el puto infierno estos vampiros lograron obtener una pantera negra? Era una locura!
El gato rugió y se lanzó, deslizó otra pata hacia él, Kai lo esquivó y rodó para salir del camino.
Por desgracia, puso a la pantera y al omega de su derecha frente a frente.
― ¡No!―, gritó el omega, tirando de sus cadenas para tratar de escapar, pero no había ningún lugar para que él huyera.
No tenía suficiente holgura en las cadenas para hacer cualquier cosa. No podía ocultarse. No podía correr. Él no podía defenderse, y la pantera de repente se olvidó de Kai.
― Oye! Hey!―, gritó Kai.
Quería llamar la atención de la puta cosa, pero sus ojos estaban en el omega. El joven miró directamente a Kai.
― Ayúdame! Por Favor.
Kai cambió. No creía que sería posible, pero su lobo explotó justo fuera de él, y gruñó y se abalanzó sobre el gato. La pantera se volvió hacia Kai y cargó contra él, golpeó a la criatura lejos del asustado omega en el suelo.
El gato podría haber sido ágil, pero Kai tenía la mente de un hombre todavía dentro de él, y no estaba dispuesto a dejar que esta cosa consiguiera ni de lejos al hombre detrás de él.
Podía oír los latidos del corazón del omega. Kai realmente podía oír que fluctuantes estaban, un asustado corazón saltando incluso a través de todo el ruido de los vampiros por encima de él, rodeándolos. El gato abrió su boca y rugió, y Kai podía ver en sus ojos que era desesperación y cansancio. Por un segundo, sintió lástima por él. Se estaba muriendo de hambre y tenía cicatrices en su cara y el cuerpo que surgieron incluso a través de lo que hubiera sido de otra manera una perfectamente lisa piel, negra. Un animal como este nunca debería haber sido puesto en cautiverio y golpeado hasta que se consideró en condiciones de dar un espectáculo apropiado.
Kai se armó de valor y bajó la cabeza, gruñendo de nuevo, sintiendo sus pelos de punta levantándose en su espalda. Aunque lo sentía por el animal, él no estaba dispuesto a dejar que destrozara al omega porque tenía hambre. Uno de ellos iba a morir, y Kai iba a elegir a la pantera.
Tenía que haber sido una vez una criatura orgullosa, así que efectuó una disculpa en silencio antes de que él cargara contra ella. La pantera rugió y corrió directamente hacia él.
Kai atacó con sus dientes, y la pantera más con sus garras, pero la fuerza de las mandíbulas de Kai era fuerte, más fuerte que cualquier otro animal que la pantera se habría encontrado en la naturaleza, o donde fuera que vinieron las panteras. Él mordió con fuerza, sus dientes pasaron a través de la piel y el músculo protector, le tomó por su garganta y torció hacia la derecha.
La sangre roció en todas partes, los vampiros por encima de él observaron con los ojos muy abiertos cómo la pantera se hundió y dejó de luchar en un solo movimiento. Ya fuera por la muerte que Kai había hecho, o la sangre que se derramaba por el suelo, no tenía ni idea, y no le importaba tampoco. Enzo se movió de nuevo en su forma humana, y se miró a sí mismo.
Tenía marcas de garras profundas por todo su cuerpo, se arrodilló y se puso la mano al lado de la pantera, sintiendo que ya no había un latido del corazón dentro de ella.
― Buena pelea linda― dijo, acariciando la piel y deseando que hubiera algo más que pudiera hacer. Lo único que podía hacer era comprobar al omega y averiguar qué demonios estaba pasando aquí.
Kai se apartó de la pantera, y la habitación entera se movió bajo sus pies por un segundo ya que el ruido a su alrededor parecía aún más fuerte. Se acercó a la dirección del omega, pero su visión era borrosa. El Omega estaba hablando con él, pero le tomó a Kai un poco de tiempo descubrir lo que el hombre más pequeño estaba diciendo.
― ¿Estas bien?, ― Decía el chico.
Kai cayó de rodillas delante del hombre, y negó con la cabeza, más para limpiarla de todo el ruido que para responder a la pregunta del omega.
― Creo... Creo que me drogaron, ― dijo Kai, y se agarró a la cadena que estaba vinculada a un aro de metal en el hormigón. La cadena se trasladó y se bifurcaba antes de que terminara en dos cadenas que se unían a las muñecas del omega.
El omega negó con la cabeza y puso una de sus manos en la frente de Kai.
― No, sólo estas lesionado. La pantera te golpeó un par de veces, ― dijo.║
― Eso sanara ― dijo Kai.
― Esperemos que sea antes de que estas sanguijuelas nos maten.
Se abrió una puerta en alguna parte, y Kai gruñó mientras varios guardias vampiros entraron y se llevaron el cuerpo de la pantera. Kai se fijó en la forma en que algunos de ellos incluso lamieron sus dedos mientras llevaban el cuerpo.
¿Cómo diablos llegaría hasta aquí? Qué había pasado?
Lo único que recordaba era estar de vuelta en su propia manada, KangIn se puso en contacto con Junho para que pudieran prepararse para una pelea con los vampiros.
El omega le tocó el brazo, agarrándolo y llamando la atención de Kai.
― Gracias por salvarme―, dijo, había un montón de admiración hacia su héroe en los ojos del joven, junto con genuina gratitud. A Kai le preocupaba que el joven empezara a llorar.
― No te preocupes por eso―, dijo Kai, sacudiendo la cabeza.
― Cómo no voy a preocuparme por algo así? No seguiría con vida si no hubieras hecho algo, y ahora estás herido.
― Te he dicho que me voy a curar―, respondió Kai. Él era la última persona en la tierra que merecía ser mirado como un héroe. Había hecho algo bueno y eso fue todo. Kai miró al omega, que seguía mirando hacia él, tocando la única parte de su brazo que no resultó herido, el hombre más pequeño parecía querer algo de él, pero Kai no podía entender lo que era.
― ¿Quién eres tú? ― Preguntó Kai.
― Señoras y señoras! ¿Puedo presentar a su nuevo campeón! ― Gritaba el locutor, lo que provocó un rugido de la multitud. Tenía que haber por lo menos dos centenares de personas por encima de él, mirando hacia abajo en el anillo que habían creado para su diversión. Kai volvió a mirar el omega, y suspiró. El omega no parecía feliz por eso tampoco, pero se encogió de hombros.
― Parece como si yo fuera tu nuevo compañero, ― dijo.
CAPITULO 2
Luhan estaba en lo más mínimo contento con la idea de ser dado a alguien como un premio, pero estaba dispuesto a aceptarlo, teniendo en cuenta que este hombre le había salvado de la peor clase de muerte que se podía imaginar.
Le habían hecho ver cómo otros omegas habían sido puestos en ese nillo. Luhan sólo había estado en esta casa por un mes, pero en ese tiempo, los vampiros a cargo, la familia real, había estado muy ocupada. Alguien tenía un cumpleaños, un pariente del Reino Unido había venido a visitarlos, Luhan sospechaba que era un Señor real, como les gustaba ser llamados, para reunirse con sus amigos para que la gran cantidad de ellos pudieran presumir a los políticos que habían sobornado o al fin de asegurarse de que sus casas se mantuvieron a salvo y seguras de cualquiera que pudiera cuestionarlos sobre lo que pasó con sus siervos.
Luhan despreciaba a gran cantidad de ellos, y después de un mes de estar aquí y no ver ninguna señal de su hermano, había empezado a temer lo peor, que Baekhyun había muerto, su otra mitad se había ido, y no había nada que pudiera hacer al respecto, porque ahora él estaba tan solo aquí como los demás. La peor parte de eso era que Luhan no había dicho a nadie a dónde iba.
No había dejado una nota, o una explicación en la que contaba historia que él estaba cubriendo, así que nadie tenía ninguna razón para buscarlo aquí. Pensó que era un hombre muerto cuando descubrió que había sido elegido para ser puesto en la arena con un alfa nuevo que había sido capturado, y peor aún, cuando trajeron a Luhan dentro y lo encadenaron al suelo, con el alfa todavía inconsciente.
Había intentado suplicar y gritar a los vampiros de forma que lo dejaran libre. ¿Cómo podría un alfa defenderlo si no se movía? Pero no les importó. Ellos querían ver algo, obtener una lucha sangrienta y no les importaba si Luhan sobrevivía o no.
Fue un milagro que Luhan estuviera vivo ahora. Sus cadenas tintinearon solamente un poco mientras limpiaba con un trapo húmedo la frente del alfa. Luhan había cambiado las vendas del hombre y limpiado después de que fueron traídos a esta sala, que le había dado a Luhan todo tipo de pensamientos sucios ya que él fue capaz de obtener una mejor visión de la fila de músculos que este alfa tenía.
Su pecho era absolutamente perfecto, el tipo de cosa que Luhan no podía esperar a tener ni siquiera en sus sueños más salvajes. Él siempre estaba en el lado flaco, y algunas personas incluso decían que parecía un poco una niña por tener su nariz y boca demasiado rosa.
Esa fue la única razón por la que no dejó crecer su cabello más largo. Este alfa, sin embargo, era toda testosterona masculina. Había una fina capa de pelo oscuro que comenzaba justo debajo del ombligo del hombre y se fue hasta el fondo de su región púbica.
Luhan lo había tocado una vez, justo antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo y se las arregló para detenerse. La peor parte de ello? Su polla estaba rígida y su pulso se había acelerado.
No podía mirar a este alfa sin que su boca se seque y su sangre estuviera corriendo caliente a través de sus venas. Quería al hombre. Quería ser doblado y jodido duro por él. ¿Sería este alfa capaz de tomar un compañero que vino de la arena en serio y reclamar a Luhan una vez que se despierte? La situación no llamaba para ello, escapar era una mejor prioridad, pero en todo eso Luhan podía pensar.
Después de la descarga de adrenalina que había tenido en la arena, quería tener sexo, y tomó sinceramente una gran parte de su esfuerzo para no besar al alfa dormido y exigir que lo tomara. Estaba tan condenadamente estúpido. Ni siquiera sé su nombre y yo quiero rasgarle la ropa y poner mi culo en el colchón. Estoy tan jodido.
Debido a que Luhan no tenía idea de quién era este hombre, incluso, decidió postergar lo de abusar sexualmente hasta que al menos pudiera conseguir su nombre. Los vampiros que lo habían traído aquí no habían sido tan próximos. Luhan también quería saber si este tipo era parte de una manada. Con abdominales así, tenía que ser. Cada manada quería al más fuerte y mejor, y este hombre había matado una pantera después de que acababa de despertar de... dondequiera que fuera que él había venido.
― Vamos, despierta y muéstrame a esos bonitos ojos oscuros, ― dijo Luhan.
― Quién eres tú para llamarme así?║
― Jesús Cristo!, ― Luhan gritó y saltó de la cama y se arrojó a distancia, en shock por lo que acababa de suceder.
El alfa frunció el ceño, gruñó, y luego abrió los ojos. Volvió su demasiado bello rostro para mirar a Luhan, y había una pregunta allí.
Luhan no pudo conseguir que su corazón volviera a la normalidad.
Esto era por lo que vivió con los humanos. No podía manejar la vida de la manada donde un alfa estaba siempre alrededor, siempre mirando.
― Eres tú ― dijo el alfa.
Luhan consiguió esbozar una sonrisa nerviosa mientras se ponía a sí mismo bajo control, lento pero seguro.
― Sí, soy yo, ― dijo. ― Te desmayaste casi inmediatamente después de que el locutor anunciara tu victoria.
El alfa frunció el ceño ante eso, y se sentó, haciendo una mueca por el dolor que sin duda sentía en su cuerpo.
― Ten cuidado!, ― dijo Luhan. ― La lucha fue ayer. Sigues sanando.
El alfa se miró a sí mismo y a todos los vendajes.
― No creo que los vampiros hicieran esto para mí? ― Luhan negó con la cabeza.
― No. Quiero decir, dejaron atras un botiquín de primeros auxilios para que yo lo usara en ti, pero aparte de eso sólo te dejaron aquí conmigo, te dejaron aquí para reclamarme en la forma que desees. El alfa asintió.
― Gracias, ― dijo Kai.
Luhan no lo entendió.
― ¿Qué?
El alfa lo miró.
― Mi nombre es Kai. Kim Kai
― Oh! Lo siento. Soy Xiao Luhan. Es bueno conocerte, ― dijo.
― Desearía poder decir lo mismo, ― respondió Kai.
Luhan sintió que la mayor parte del buen humor que había estado tratando de mantener fue desinflado, y sus hombros se hundieron. Kai lo miró, sus ojos tan malditamente oscuros lo perforaron.
― No sobre ti, sino a la situación. Hubiera sido bueno conocerte en cualquier otra situación que no fuera esta.
Eso tenía sentido, y Luhan se logró animar de nuevo al pensar en todas las posibilidades que este nuevo alfa podría traer a la mesa.
― Entonces, ¿De dónde vienes? ¿Tienes una manada?
Kai asintió.
― La tengo. Espero que todavía la tenga.
― Eso no suena muy esperanzador, ― Luhan respondió.
― ¿Dónde diablos estamos? Esto no se parece a los cuartos de un esclavo.
Luhan miró hacia arriba y alrededor de sí mismo.
En esencia, se les había dado su propia habitación, algo que parecía que podría estar en un hotel de cinco estrellas. Las alfombras rojas eran gruesas, la cama era grande y suave y Luhan lo sabía debido a que había dormido en ella ayer por la noche, incapaz de resistirse, incluso si él no podía tocar al alfa en curación todavía había un cuarto de baño con bañera lo suficientemente grande para cinco hombres adultos, y una ducha que era igualmente espaciosa.
― Lo que entiendo, es que este espacio se usa para el nuevo campeón, ― dijo Luhan. ― El último perdió a su compañero en la arena, y se suicidó después de eso. Supongo que por eso te trajeron y me encadenaron abajo.
La cara de Kai palideció, y luego miró todo muy enojado.
― ¡Hijos de puta, bastardos!, ― gruñó.
― Sólo nos dicen que debes agachar la cabeza si deseas mantener todos tus dedos, ― Luhan respondió. ― Tuve un vistazo alrededor. No todo es glamour si sabes qué buscar. El espejo en el cuarto de baño es en realidad hecho de metalplata y acero, así que no podemos romperlo y utilizar el vidrio como arma.
― En este caso, romper el metal, ― Luhan asintió.
― Me olvidaba que los alfas son tan fuertes, ― dijo.
― Estas llevando cadenas todavía, ― dijo Kai, mirando a las cadenas que unían las manos de Luhan juntas.
Luhan también miró hacia abajo, y suspiraba.
― Son... supongo que realmente son para ti.
― Para mí?― Dijo Kai.
Luhan apuntó hacia arriba por encima de la cabeza de Kai, y el hombre se levantó. Había una barra encima de la cama con un par de accesorios. Había una venda colgando de la cosa, así como látigos y más cadenas y una mordaza de bola.
― Supongo que puedes bajarlo si quieres con esa palanca de allí. Puedes encadenarme y mantenerte de pie o traerlo lo suficiente para que mis manos estén justo por encima de mi cabeza mientras me jodes. El resto de esas cosas, bueno, supongo que es obvio para lo que es todo.
Esta fue la parte en la que Luhan se preocupó. Realmente preocupado. Por mucho que quería poner su olor por todo este alfa, saltar a sus huesos, hacer todas esas cosas, él todavía no sabía nada del hombre. Por lo que sabía, Kai era cruel con sus amantes, y no tendría ningún problema con el uso de todo tipo de cosas BDSM*.
Ni siquiera podía recordar exactamente lo que BDSM representaba, y lo único que sabía de él era que lo asustaba como el infierno. Luhan tendía a ser un tipo sencillo hasta el final.
― No voy a utilizar cualquiera de esas cosas sobre ti―, dijo Kai.
Luhan dejó escapar un profundo suspiro.
― Gracias a Dios. Quiero decir, eres precioso y todo, y yo definitivamente quiero tener sexo contigo, pero no usaré nada de eso que está aquí.
― No estoy teniendo sexo contigo tampoco―, dijo Kai.
Esas palabras quitaron la sonrisa de la boca de Luhan, y su rostro de inmediato estalló con el calor mientras él y Kai se miraron.
El alfa parecía hablar malditamente en serio, y Danny no podía creer su propia estupidez por asumir algo así.
― Lo sé, solo estaba hablando sobre el tipo de escenario ¿sabes? Yo no estaba realmente hablando en serio, apenas nos conocemos! ― Luhan estaba sonriendo de nuevo, tratando desesperadamente de jugar fuera de lo ridículo que se sentía con humor.
Enzo se inclinó más cerca de él, y Luhan no podía moverse cuando el rostro del hombre se trasladó hasta el pecho de Luhan, justo encima de su corazón.
Porque estaba en grilletes, no tenía sentido que llevara una camisa. Estaba completamente desnudo del torso, y la nariz de Kai estaba literalmente a un par de pulgadas de distancia de la piel de Luhan. El hombre lo olfateó, obteniendo su aroma. Danny se inclinó hacia delante y le hizo la misma cosa. Kai lo miró bruscamente y Luhan se apartó, la humillación lo golpeó con toda su fuerza.
― Sí, estabas hablando en serio sobre esto, ― dijo Kai. Ahora, en lugar de jugar una broma, Luhan se puso a la defensiva.
― Lo que sea, esta bien? Nos metieron en una habitación solos, y eres bien parecido así que pensé que si querías tomar en serio este asunto de aparearnos, entonces no me hubiera importado.
― No somos compañeros, ― dijo Kai bruscamente. ― No importa lo que hicieron esos vampiros, no pueden hacernos estar juntos y esperar que eso hara que nos volvamos compañeros―. El miedo se levantó dentro del pecho de Luhan.
― Pero entonces... si quieren meterme en la arena de nuevo?
― Entonces te defiendo, pero no estamos acoplandonos. No funciona de esa manera. Cristo, ¿cuántos años tienes?, ― Dijo Kai.
― Veinte. Soy lo suficientemente mayor para saber cómo funciona esto, ― dijo Luhan.
― Claramente no lo eres, ― dijo Kai. ― Tú no tenías una manada que explicara esto para ti?
― Yo vivía solo con mi hermano. Estábamos en la ciudad y no necesitábamos una manada. ― Kai asintió.
― Bueno, ya que nunca tuviste un alfa o una manada para explicartelo, déjame hacerlo a mí.
Luhan no esperaba que el alfa que sólo lo había rechazado lo agarrara con ambas manos y lo sujetara de sus mejillas, tirando hacia adelante dándole un beso brutal. El tipo de beso que hizo que la polla de Danny se hinchara en su pantalón sucio, la llamarada de su corazón volvía a la vida, todo tipo de hormigueo caliente pasó a través de su boca y hacia abajo entre sus piernas, detrás de su vientre, cuando fuegos artificiales blancos salieron justo detrás de sus ojos.
Kai empujó su lengua en la boca de Luhan, y él gimió cuando su cuerpo inmediatamente reaccionó a eso. Kai se apartó de él, y se quedó mirando a Luhan con los ojos muy abiertos y una expresión de incredulidad.
― ¿Tú lo hiciste? ― Kai olfateó el aire. ¿Te acabas de venir?―, dijo.
Luhan se apartó del otro hombre, él no quería nada más que ocultar su rostro y nunca ser visto por él nunca más.
― Entiendo! Bien? Diste en el punto.
Luhan tuvo que salir de allí y entrar en el cuarto de baño para que pudiera limpiarse a sí mismo. Esta no era la manera que quería que esto continuara. Él no se había venido sin ser tocado de esa manera desde que tenía catorce años.
― Espera, ― lo llamaba Kai, pero Luhan no se detuvo.
Él estaba demasiado avergonzado para querer parar, empujó la puerta del baño que se cerró detrás de él y cerró con llave.
Quería patearse a sí mismo por eso. ¿Creía que una cerradura en la puerta del baño lo detendría? Mantenerlo fuera? Esta puerta fue reforzada para evitar la rasgadura de las bisagras, pero los bloqueos no eran exactamente resistentes.
Los vampiros no querían que sus esclavos escaparan a cualquiera de las habitaciones y se escondieran lejos de la mierda loca que pasa en la casa, después de todo.
Luhan se apoyó en la puerta y se quedó sin aliento. Su corazón estaba golpeando en su pecho, y toda su mente le daba una imagen mental de Kai tirando de su rostro hacia adelante para otro beso.
Luhan todavía podía sentir la sensación de la lengua de Kai deslizándose en la boca y lamiendo profundo. Por supuesto, su estúpida polla se apretó entre las piernas de nuevo sólo a partir de ese pensamiento, y Luhan gimió.
Ya se había avergonzado a sí mismo, y ahora estaba escondido lejos, no era algo muy valiente o maduro viniendo de él. Tenía que limpiarse, salir de aquí, y pretender que el rechazo no había sucedido. Necesitaba saber más sobre este alfa para que pudiera averiguar si existía la posibilidad de salir de aquí o no.
Con su hermano muerto, escapar era la única prioridad de Luhan.
CAPITULO 3
Kai suspiró y se recostó en la cama, mirando a la barra que fue atada al techo y todos los juguetes sexuales que estaban adjuntos. El chico podría superarlo. Kai podría haberse burlado, pero no iba a joder a un chico. Especialmente no a un chico que pensaba que se aparearían porque un grupo de vampiros los había tirado en una de sus arenas de batalla juntos.
No importa en lo más mínimo si este chico pasó a ser la cosa más preciosa en dos piernas que Kai había visto en su vida, estaba prácticamente arrojándose a Kai, y puso la polla de Kai dura y pesada entre sus piernas.
Esto estaba jodidamente mal. Tenía que salir de aquí. Mejor aún, tenía que recordar cómo había llegado aquí, para empezar.
No recordaba la existencia de una pelea, pero una vez más, su cerebro seguía martillando clavos contra la parte inferior de su cráneo, por lo que tal vez había sido golpeado en la cabeza? Si Pietro tenía algo que ver con eso, entonces él iba a encontrar ese hijo de puta y arrancarle la maldita cabeza.
La puerta del baño se abrió, Luhan llevaba una baja toalla alrededor de su cintura, en silencio salió por ella, agachando la cabeza y sin mirar a Kai mientras se movía a la cómoda.
Es probable que fuera a escoger algo limpio para llevar. Era difícil no mirar el culo del joven sumergido en la toalla, mostrando algunas de las olas de carne de allí, y un poquito de su grieta.
Kai luchó contra el impulso de gemir. Luego suspiró cuando quedó claro que Luhan no hablaría con él, o mirarlo. A veces se olvidaba de lo fácil que era para los jóvenes conseguir sus sentimientos heridos. No le cayó bien a Kai que el chico estaba con dolor y vergüenza, y sobre todo, no le cayó bien porque Kai fue la causa de la misma.
― Luhan, mírame, no hagas eso. ― Luhan lo miró bruscamente.
― Hacer qué? ― gritó.
― No pongas esa cara. Tienes que entender que no puedo hacer esto contigo―, dijo Kai.― No voy a dar a los vampiros lo que quieren, ellos quieren que te joda en contra de tu voluntad.
― No sería en contra de mi voluntad, ― dijo Luhan, sacudiendo la cabeza. ― Los vampiros no estarían obligandome a hacer este tipo de cosas.
Kai gimió y su lobo interior gruñó un poco también. Tuvo que ponerse mentalmente de pie en la realidad y selló al maldito lobo y a su maldita boca sólo para conseguir que se detuviera. No. El hecho de que Luhan estaba haciendo esto ridículamente fácil no significaba que se iba a aprovechar.
Abrió la boca para tratar de convencer al hombre más joven, cuando la puerta, no la del cuarto de baño, sino la pesada cerradura en el otro lado se deslizó fuera de lugar, y luego se abrió. Kai miró fijamente a los hombres que entraron.
Los vampiros, los nobles que tenían dinero, casi siempre parecían iguales.
Siempre eran muy pálidos en la cara, hasta el punto que estaba más allá de lo antinatural. A menos que algunos de ellos tuvieran un bronceado en spray, eran tan blancos como la nieve fresca. Los labios rojos como la sangre eran naturales de ver en ellos, y a veces sus mejillas tendían a hincharse luego que acababan de alimentarse.
El hombre que acababa de entrar estaba bien arreglado. Nada en absoluto como los vampiros salvajes que Kai había tratado con KangIn y el resto de su manada para erradicarlos.
Los chicos parecían los chicos malos de los tabloides más de la mitad del tiempo, sin sus trajes desgastados, pendejos nobles de pelo largo.
― Qué es lo que quieren? ― Kai dijo gruñendo cuando su lobo interior rayaba debajo de la superficie de su piel. Quería salir. Quería rasgar a este vampiro en tres pedazos, y Kai estaba de acuerdo con él.
El vampiro entró, como si fuera el dueño del lugar. Podría ser muy probable que lo fuera, pero solo se aclaró la garganta y luego chasqueó los dedos de nuevo a la puerta. Otros dos hombres lobo omega, en cadenas brillantes y con pantalones cortos apretados, se agacharon en el interior de la habitación. Tenían marcas de mordidas en el cuello, los brazos, y es probable que en sus muslos.
El corazón de Kai se hundió a la vista de ellos, fueron a la pequeña mesa de café al otro lado de la cama y colocaron dos bandejas con esas tapas de cúpula de metal que Kai sólo había visto en las películas.
Quitaron las cúpulas, y en el interior de una de ellas había una cena de carne humeante con pan fresco, verduras, patatas, básicamente, todo y cualquier cosa que Kai tendría en una buena comida. Por debajo de la otra bandeja había una botella de vino y una tarta. De postre? Que ocurría con darle alcohol?
― Su comida ― dijo el vampiro, asintiendo con la cabeza un poco en la dirección de Kai, pero manteniendo el contacto visual.
Kai podría rechazarla, tal vez tirarla a la cara del vampiro justo antes de que su lobo sacara los dientes y atacara al hombre, pero él estaba muerto de hambre, y la carne lo llamaba por su nombre.
― Los vampiros tienen la costumbre de alimentar a sus esclavos?, ― preguntó Kai.
― Lo hacemos cuando se espera que sus propiedades luchen de nuevo en dos días. Confío en que habrá tiempo suficiente para que pueda sanar? Puedo dejar que el maestro sepa de tu progreso.
Kai miró al hombre. Los omegas que habían traído el alimento chillaron y se escabulleron. Eso lo entristeció. Kai no les haría daño. No fue su culpa que fueran traídos aquí más de lo que era culpa de luhan haber sido emparejado con Kai.
― ¿Eso quiere decir que sí?, ― Preguntó el siervo vampiro, y había sacado un lápiz y un bloc de papel de uno de sus bolsillos del traje, listo para escribir la respuesta de Kai.― Usted y su nuevo compañero no quieren subir? ― dijo.
Kai parpadeó y miró a Luhan, quien avanzaba poco a poco lentamente al lado de Kai, buscando la comodidad y protección que los omegas eran propensos a buscar.
― ¿Qué tiene que ver con esto?
El vampiro frunció el ceño y golpeó su pluma en los labios. Luego chasqueó los dedos de nuevo y señaló a uno de los omegas casi desnudos, que saltó y corrió al lado del vampiro.
― Utiliza esa nariz tuya. ¿Ha tomado al omega?, ― Preguntó el vampiro. Los ojos de Kai se agrandaron.
¡Oh no!
El omega asintió al vampiro, y luego olfateó el aire. Él frunció el ceño un poco después de eso.
― Podría ser que sí. Huelo almizcle, pero no mucho. El omega se bañó poco después de lo que fuera que hicieran.
― Hmm―, dijo el vampiro, y comenzó a escribir en su libreta.
― Qué estas haciendo? ¿Qué estas escribiendo? ― Dijo Kai, y su cuerpo se tensó con la necesidad de actuar, para saltar hacia adelante, agarrar al vampiro y sacudirlo, sus heridas aún estaban sanándose, quemándolo.
Kai gruñía mientras caía hacia atrás contra la almohadas. Bueno, por lo que veía aún estaba bastante débil.
― Estoy marcando tu progreso con tu nuevo compañero. Si no te agrada, puede encontrarte otro.
― ¿Y qué va a pasar con Luhan? ― Preguntó Kai.
El vampiro se encogió de hombros.
― Cualquier tipo de cosas. Él podría ser objeto de uso en las cocinas, para limpiar la casa, o más probablemente ser utilizado como alimentador. Ha habido muchos partidos en los últimos tiempos, y los otros alimentadores están poniéndose débiles por suministrar gran parte de su sangre.
Kai volvió a mirar a los omegas flacos, estaban pálidos y temblaban ligeramente, como si pensaran que era frío aquí, cuando en realidad no lo era. La falta de sangre podría hacer eso.
Entonces Kai volvió a mirar a Luhan, que estaba tan pálido y temblando en igual medida, pero claramente por miedo más que nada.
― Ha sido sólo una leve comida. Me ha satisfecho ya, pero no lo he jodido todavía, ― dijo Kai.
Los labios rojos del vampiro se detuvieron en una sonrisa.
― Excelente. Me aseguraré de decirle al maestro que todo va bien. Él estará encantado de saber que te tendrá a ti y a tu nuevo omega en la arena de nuevo. Eso se convertirá en un buen espectáculo y los invitados estarán muy impresionados.
Kai no estaba seguro de querer saber la idea de este vampiro de un buen espectáculo, pero él sólo asintió y observó cómo los omegas trajeron toallas limpias.
Debe haber habido uno de esos carritos de servicio a la habitación afuera de la puerta o algo porque hicieron un trabajo rápido de quitar el polvo, comprobar los cajones para la ropa limpia, o tal vez las armas, y luego se fueron.
― Recuerden, ― dijo el vampiro con una sonrisa forzada en su salida, y señaló con el dedo a la derecha de Kai, dándole tiempo de observar lo largas que las uñas del chico eran. ― Dos días y estaras luchando para mantener a tu compañero. Den un buen espectáculo!
Kai gruñó cuando el vampiro salió de la habitación, y la pesada cerradura en el otro lado de la puerta fue cerrada en su lugar.
Él y Luhan se miraron durante un largo minuto.
― Ahora ¿Ves por qué esto es importante? ― preguntó Luhan.
Kai asintió.
― Sí, ellos te Convertirán en un alimentador si no follamos cada vez.
― O me lanzaran de nuevo en la arena con dos alfas para luchar otra vez. O convertirme en un esclavo sexual, ― dijo Luhan, y abrió el cajón y sacó un par limpio de pantalones.
Eran corredores simplemente elásticos. Por supuesto que no proporcionarían los pantalones vaqueros ajustados.
― Estas a punto de tener sexo conmigo porque estas obligado a hacerlo, ― dijo Kai con un gruñido. ― Eso mucho mejor que ser un esclavo sexual. La única diferencia es que no voy a beber tu sangre cuando estoy dentro ti.
Dios mío, ahora que básicamente tenía permiso para joder al hombre, una verdadera razón para hacerlo, su polla se hizo aún más dura, y el latido se convirtió en un dolor casi insoportable.
Kai tuvo que poner sus manos sobre su entrepierna sólo para mantenerla en su lugar.
― No es lo mismo que ser un esclavo sexual y no me Violaras ― dijo Luhan, sus cejas se juntaron en un gesto que fue incluso lindo en él. ― He estado aquí solamente por un mes, y he visto cómo los vampiros tratan a sus esclavos sexuales. Tienen que ser capaces de realizarlo a cualquier hora de la noche y el día, cada vez que el maestro quiera. Si el amo es demasiado áspero les golpea y les hace moretones, entonces es siempre culpa del esclavo, y si el maestro cree que el esclavo es demasiado feo para joder a causa de las heridas que tiene en la piel, el esclavo esta a salvo de ser violado, pero no comen ese día, ― dijo Luhan, y sus ojos estaban parpadeando ahora. ― Así que a menos que tengas algún plan de hacerme eso a mí, yo diría que este es el mejor trato.
Kai negó con la cabeza, pero entonces él estaba mirando hacia abajo a sus manos.
― Cristo!, no me di cuenta de lo que era... Dijiste que has estado aquí sólo por un mes? Por qué estás aquí? Pensé que habías dicho que viniste desde la ciudad?
Los hombros de Luhan se hundieron.
― Yo estaba buscando a mi hermano, ― dijo. ― Mi hermano mellizo mayor. En realidad no nos parecemos, sin embargo, es por lo que supongo que los vampiros no pusieron junto que había estado curioseando alrededor de su propiedad por una razón.
― Tú vigilabas por ti mismo? Eso fue increíblemente estúpido de tu parte. Un alfa con una manada para respaldarte debería haber estado haciendo eso.
― Yo estaba siguiendo su olor, ¿de acuerdo? ― Luhan soltó. ― Le dije a la policía a donde seguí su olor, pero que no querían investigar o hacer algo. ║
― Así que decidiste hacerlo por ti mismo, ― dijo Kai, sacudiendo la cabeza. ― Entonces ¿Dónde esta tu hermano? ¿Es uno de los esclavos?
― Él lo era ―dijo Luhan, y sus ojos comenzaron a lagrimear.
― Oh no. ¿Qué pasó?― Kai preguntó en voz baja. Todo dentro de él le instó a extender la mano y tocar el hombro de Luhan, tal vez la cercanía de un abrazo, algo que pudiera hacer para consolarlo, pero él se contuvo. Tenía el deseo genuino de tocar a este hombre, darle un beso, y follar con él aunque estaba en contra de Kai, y todavía no se atrevía a hacerlo. A pesar de las palabras de Luhan, Kai tenía miedo que sería una violación.
― Cuando yo estaba atrapado y fui llevado dentro, pregunté a mi alrededor, di una descripción, y me dijeron que un omega que se ajustaba a esa descripción había sido puesto en la arena. Dos alfas lucharon por él,
no el campeón del momento, pero dos muy grandes alfas, que querían luchar, no fue una gran idea, el alfa ganador no sólo mató a su rival, también mató a Baekhyun. Me han dicho que la multitud se volvió loca durante ese ocurrió.
― Cristo, niño, lo siento. ― Kai extendió la mano para tocarlo, pero Luhan golpeó la mano y lo miró.
― No me llames niño. Yo no soy un niño, yo no quiero que me conviertan en un esclavo sexual, o en un alimentador o violado y asesinado por el alfa que mató a mí hermano. Estas atrapado conmigo, ― Luhan lanzó, y esta vez él fue quien se adelantó y agarró la cara de Kai antes de besarlo.
Era el tipo de beso descuidado que provenía de alguien que era joven, desesperado, y no tiene un montón de experiencia. También fue jodidamente increíble, especialmente cuando la mano del pequeño diablo bajó entre las piernas de Kai y palmeó su polla a través de las mantas.
El aliento de Kai se profundizó. Todavía no podía hacer esto, cuando Luhan estaba tan asustado y desesperado. Kai no quería joder al hombre cuando sus emociones estaban en ese tipo de confusión.
Tomó todo lo que tenía, su cuerpo le gritaba por hacerlo, pero él se mantuvo firme en los hombros de Luhan y suavemente lo empujó hacia atrás. Luhan le frunció el ceño, sus labios estaban húmedos y brillantes después de haberlo besado. Tenía que mantener el control. Él iba a mantener el control.
― Sólo porque vamos a hacer esto no quiere decir que tenemos que hacerlo ahora. Sería muy bueno si tú pudieras darme al menos hasta esta noche cuando me haya recuperado más.
El rostro de Luhan estalló con el calor. Estaba demasiado malditamente lindo cuando se sonrojó.
― Oh! Esta bien, lo siento. ― Kai no pudo evitar sonreírle.
― No te preocupes por eso, ― dijo, y tiró las cubiertas de la cama y salió de ella.
Intentó, de todos modos. Fue sin duda la curación, pero se sentía como si le hubieran cortado con papel en todo el cuerpo, en el peor de los casos. Las rodillas de Kai se doblaron, y casi se postraron sobre su rostro antes de que Luhan se acercara y lo cogiera. Se miraron el uno al otro de nuevo, y Luhan fue el primero en apartar la mirada, no hizo nada para ocultar el rubor que estaba en su rostro.
Kai sonrió cuando él puso su brazo alrededor de los hombros del hombre más pequeño.
― Creo que debería estar acostumbrandome a esto ― dijo.
― Te molesta la necesidad de ayuda en todo? ― Luhan preguntó, y bajó suavemente a Kai en una de las sillas más cercanas a la comida.
― No, a tocarte, ― dijo Kai. Luhan se ruborizó otra vez. Kai tuvo que apartar la mirada de él. Todo lo que podía pensar era si la cara de Luhan brillaría en ese mismo tono de rojo cuando Kai pusiera sus piernas en el aire, empujando dentro de él. Si había un Dios en algún lugar allá arriba, entonces la única esperanza de Kai era que él iba a perdonarle las cosas que Kai estaba pensando, y las cosas que pensaba hacer al hombre más joven.
Kai volvió su atención a la comida frente de él. Era algo más que prestar atención, y todavía estaba muriendo de hambre. Sacó su plato hacia delante y observó cómo había un spork*, no un tenedor o un cuchillo. Supongo que los vampiros esperaban que cortara su carne con sus garras o dientes. Kai apuñaló el bistec con su spork*, con tanta fuerza que la cosa se pegó a su utensilio, y él la llevó a la boca y tomó su primer bocado.
Cristo. Quien cocinó esto realmente sabía cómo hacer un bistec.
Kai gimió un poco cuando se lo tragó, y no fue hasta que iba por su próximo bocado que él levantó la vista y se dio cuenta de que estaba siendo vigilado. Luhan estaba sentado en la silla de enfrente, y cuando sus ojos se encontraron, él miró hacia otro lado.
― Tú no vas a comer algo? ― Preguntó Kai, y luego un horrible pensamiento se le ocurrió. ― No habra droga, ¿verdad? ― Kai olió la comida un poco sólo para ver si podía recoger algo que no estaba destinado a ser digerido.
― Tengo que esperar hasta que hayas terminado ―dijo Luhan.
― Qué? ― Preguntó Kai. ― ¿Quién te dijo eso?
Luhan estaba frotando su brazo cuando se encogió de hombros, y estaba haciendo esa cosa que él hizo cuando estaba tratando de no llamar demasiado la atención sobre sí mismo.
― No lo sé, eso es sólo la forma en que se trabaja aquí. Los alfas deben comer primero y todo lo que queda, los omegas pueden tenerlo. ¿No es así como funciona en todas las manadas?
(*Spork: también llamado cuchara― tenedor o cuchador, es un utensilio similar a una cuchara con pequeños dientes parecidos a un tenedor. )
Kai miró la comida en la mesa, y se dio cuenta por primera vez que no había plato extra, ningún utensilio extra, nada de lo que Luhan podría utilizar al mismo tiempo que él.
¡Vampiros de mierda!
― Los vampiros piensan que saben cómo se supone que las manadas trabajan, y puede ser que han condicionado a los alfas aquí para cumplir con esas reglas, pero no es así cómo funciona, ― dijo Kai, y se acercó a la placa que tenía la tarta en él. Quitó el pastel, y luego, usando una de sus garras de lobo, cortó la carne a la mitad. Fue un corte desordenado, pero funcionó, y se lamió el dedo cuando terminó, deslizando la gran pieza para Luhan, junto con la mitad de las patatas y verduras. ― Ahí tienes. Espero que no te importe que se cortó con mi garra.
― No del todo, ― dijo Luhan, y debe haber tenido aún mas hambre que Kai porque no era tímido sobre como comer la carne con las manos.
Los ojos de Kai se abrieron una fracción mientras miraba al otro hombre, y él bajó la mirada hacia el utensilio ridículo en su mano antes de que él se encogiera de hombros, lo puso de nuevo sobre la mesa, y luego recogió su propia carne y comenzó a comer.
Los gemidos de Luhan eran casi pornográficos. Kai tenía que concentrar toda su atención en la comida que estaba comiendo sólo para tratar de ignorar esos sonidos, y para mantener su estúpida polla tranquila.
― Esto es tan bueno, ― dijo Luhan, pero con la boca llena sonaba más como Tischo estag buegno.
Kai se limitó a sonreír.
― Es una buena cosa que el pastel era ya pre cortado, así que no haré demasiado lío con él―, dijo.
Luhan se rió, era una vista interesante, ver a un hombre tratando de contener su risa en su rostro. Kai no sabía cómo el hombre logró ser tan alegre, teniendo en cuenta que todavía estaba encadenado. Tal vez la comida había sido un gesto más fuerte del que Kai había pensado.
― Tengo una manada que va a estar buscandome ― dijo Kai serio, Luhan miró hacia él, con los ojos muy abiertos y graves incluso con las mejillas hinchadas. El joven tragó rápidamente.
― Realmente? Oh, gracias a Dios, eso es tan impresionante. Así que vamos a salir de aquí?
― Pronto, apuesto a que así sera―, dijo Kai. ― KangIn no toma amablemente a los nidos de vampiro ilegales, e incluso si estos chicos están haciendo todo absolutamente limpio, siempre hay algo que se puede utilizar en contra de ellos, algo que ayudará a KangIn a entrar y conseguir a cada hombre lobo de aquí dentro fuera.
CAPITULO 4
― No podemos encontrarlos. ― KangIn dio un puñetazo sobre la mesa, rompiéndola por la mitad, lo que dejó caer los papeles que habían estado mirando en todo el piso. Junho lo miró.
― Muchas gracias por eso ― dijo. ― Ahora podemos ir a buscarlo sin ningún tipo de preocupaciones.
― Tiene que haber algo que podamos hacer, ― dijo KangIn con un gruñido.
Él se paseaba ahora y retorciéndose las manos con furia apenas contenida al pensar en dos de sus alfas atrapados en el interior de una mansión vampiro de mierda, convertidos en esclavos, alimentadores, o lo que es peor, en combatientes. Cada hombre lobo sabía acerca de cómo los vampiros, los que trabajaban en el lado equivocado de la ley, amaban las arenas de luchas.
― No, tiene que haber algo que podamos hacer, ― dijo KangIn de nuevo.
― Ese maldito vampiro dijo que trabajaba para la casa de la reina. ― Antes de morir, ― dijo Junho, y luego levantó las manos cuando KangIn le iba a responder. ― No estoy diciendo que no lo hicieras, sino que lo mataras después de que confesara de qué nido venía, pero él está muerto. Ya me he puesto en contacto con mi abogado y él básicamente dijo lo mismo. La familia de la reina no es sólo rica, son el tipo que se codean con el alcalde de la ciudad y su jefe de la policía. No podemos conseguir que nadie mire alrededor por ellos.
― ¿Son más ricos que tú? ― Preguntó Chanyeol, el beta de KangIn.
KangIn quería saber eso también. La casa en que Junho y su familia vivían era enorme, y ni siquiera podía ser llamada una casa. Realmente era una gran mansión gótica en una colina. Junho era increíblemente rico, así que la idea de que podría haber vampiros por ahí que vivían dentro de los mismos límites de la ciudad y hubieran jodido a KangIn sólo por su riqueza era algo así como un pensamiento aterrador.
― Sí, pero no por mucho, ― dijo Junho. ― Mi familia tenía dinero, y mis suegros tenían más, pero estos vampiros son del tipo que se bifurca de la familia de algún duque en alguna parte, y que han tenido un par de cientos de años para construir aún más riqueza. Esta familia hace que sea un hábito hacer que cualquier alcalde o senador esté dispuesto a mirar hacia otro lado cuando se trata de la investigación de los vampiros nobles de la zona. Es su nombre de la familia y el hecho de que están tan integrados en la política que les da su poder social. Vampiros pobres que roban abiertamente sus casas y su sangre es una cosa, odian a los vampiros pobres tanto como odian a los hombres lobo, por lo que no les importa si tu llevas a la destrucción a esos nidos. En todo caso, nos ven como una forma de control plagas.
KangIn sintió un nervio en su mandíbula con una contracción nerviosa ante la idea de ser sólo un exterminador para un vampiro.
― Ellos tomaron a Kai y Siwon, tenemos que conseguir que vuelvan. ― Falta Pietro también, ― dijo Aron.
― Considerando lo que sucedió con Jonghyun y ese último alfa con quien Pietro estaba, no podemos descartar que él pudiera haber tenido algo que ver con esto.
KangIn miró al hombre. Los enormes brazos de Aron cruzados, y él estaba mirando hacia el suelo, claramente infeliz consigo mismo y con la decisión que había hecho para que Pietro se quedara en la manada, a pesar de lo que había sucedido cuando Changmin, ex alfa de Pietro, secuestró a Key, y luego a su alfa después de eso, TOP, desafió a Aron por el derecho a Minhyun.
― Vamos a encontrarlo también, y luego veremos si sabe algo, ― dijo KangIn.
― Por ahora, los omegas están seguros, y también lo están los cachorros. Sólo tenemos que encontrar una manera de confirmar si Kai y Siwon están realmente en esa casa, y luego sacarlos lo antes posible.
― Podríamos hacer algo que no sea nada legal, ― dijo Junho. ― Tanto como los vampiros nos odian, se sabe que trabajan con nosotros de vez en cuando.
Eso inmediatamente tuvo la atención de KangIn.
― Dime qué quieres hacer. No me importa cuántas leyes tengo que romper. Voy a hacer lo que sea necesario.
KangIn escuchó atentamente a Junho, y el hombre realmente estaba fuera de su maldita mente.
― Esto es una locura. Esto es absolutamente loco. Oh Dios mío, voy a morir, ― dijo Luhan mientras se paseaba por la habitación, él y Kai habían estado compartiendo los últimos dos días, sus manos temblaban cuando trató de recuperar el aliento. Era como si de repente no había suficiente aire para un ratón dentro de la habitación espaciosa.
― Tú no vas a morir. Luhan! Relájate, ― dijo Kai, agarrando a los hombros de Luhan y deteniéndolo antes de que pudiera hacer un agujero en la alfombra.
Luhan no podía dejar de arremeter, y aunque estaba bastante seguro de que no le dolía a Kai en absoluto, todavía golpeaba al hombre en el pecho.
― Tú lo prometiste! Tu dijiste que tus amigos vendrían y que no tendría que volver a la arena!
Los vampiros vendrían en cuestión de minutos para tomar a Luhan y ponerle las cadenas, y llevar a Kai a una habitación diferente donde pondrían aceite en él hacia arriba para hacer su ya de por si impresionantes músculos verse aún mejor para los vampiros que le verían luchar.
― Algo debe estar entreteniéndolos, pero te prometo que no te vas a morir. Yo te protegeré, ― dijo Kai para calmar a Luhan.
― Eso es lo que el último alfa le dijo a su compañero, ― dijo Luhan. Estaba en su modo de pánico. ― Ellos estaban acoplados, y él ni siquiera podía protegerse a sí mismo o a su compañero.
― No estoy acoplado a ti. No significo nada para ti, no tienes que luchar tan duro para que no pierda la vida o que me tomen.
Eso fue la parte de lo que mató a Luhan en el interior. No sabía qué tipo de pelea sería. ¿Sería Kai en contra de otro alfa? ¿O pondrían a otro animal salvaje golpeado y muerto de hambre en la arena con él? No importa lo que hicieran los vampiros, el resultado sería siempre más o menos lo mismo si Kai perdía. De cualquier forma Luhan conseguiría ser mutilado a muerte por un animal, con el cuello roto por el alfa, o sería violado y adoptado por el alfa que ganó contra Kai.
― Escúchame! ― Gritó Kai, sacudiendo los hombros de Luhan esta vez más fuerte.
Luhan se soltó bruscamente de él. Kai debe de haber estado tratando de hablar con él, y Luhan apenas había oído una palabra de ello porque había estado demasiado consumido por sus propios miedos y pánico.
Los ojos oscuros de Kai eran duros, y parecía enfadado, pero no con Luhan. Había más determinación en sus ojos que cualquier otra cosa.
― No voy a dejar que nada malo te suceda. No importa si estamos acoplados o no. Eres mi responsabilidad ahora, y no voy a dejar que otro alfa te lleve, y no estoy dispuesto a dejar que algún animal salvaje esté cerca de ti.
― Tú podrías salir lastimado―, dijo Luhan sacudiendo la cabeza. ― Tú podrías lastimarte si luchas por mí, pero si me entregas y pierdes la pelea, entonces sólo puedes ir con los otros alfas, tal vez hasta ser convertido en un guardia o algo así. Tú no tienes que salir lastimado por mí.
― Ese es mi riesgo y voy a tomarlo―, dijo Kai, y luego sus ojos se abrieron ligeramente antes de levantar la vista hacia la puerta.
Luhan se volvió. Todavía estaba cerrada, pero ahora también podía oír los sonidos de pasos que se acercaban a su puerta. Los vampiros iban a estar aquí en cuestión de segundos y luego separarlos.
― Por qué arriesgarte? ― Preguntó Luhan. ― Tenías dos días para reclamarme como a un compañero, pero se pospuso a pesar de que dijiste que lo harías. Tú claramente no quieres ¿Por qué me lastimas con esto?
La cara de enojo de Kai se suavizó, algo que Luhan no podía entender, y cuando el hombre puso su mano en la mejilla de Luhan, una chispa de algo encendió un fósforo dentro de él, y su cuerpo repentinamente estaba más vivo de lo que había estado hace apenas diez segundos, pero en el buen sentido.
Luhan ya no está en estado de pánico. La puerta se abrió antes de que Kai pudiera decir lo que fuera que estaba a punto de decir, y no sólo eran tres siervos vampiro los que entraron en la habitación, cinco guardias hombre lobo alfa también lo hicieron.
Kai gruñó hacia ellos mientras sus enormes brazos se cerraron alrededor del cuerpo más pequeño de Luhan, sosteniéndolo cerca. La frecuencia cardíaca de Luhan se aceleró. Para él no había nada mejor, decía que él y Kai se aparearon solo basados en su reacción. Kai era bueno en hacer un espectáculo para convencer a estas personas, eso era seguro, Luhan enrolló sus brazos alrededor del cuello de Kai y se agarró con fuerza de todos modos.
Ellos no estaban acoplados, pero Luhan todavía confiaba en Kai más que en cualquier otro alfa que había venido a esta casa, y él no quería ser llevado lejos del hombre tampoco.
― Es hora, alfa, ― dijo uno de los vampiros, pero Luhan no estaba mirando a ninguno de ellos. Él se aferró a Kai con más fuerza. No quería dejarlo.
― No lo toques, ― Kai gruñó, y el aliento de Luhan se contuvo. Alguien debió de venir cerca y trató de poner su mano sobre el hombro de Luhan.
El vampiro chasqueó los dedos, y cuando Luhan miró por encima del hombro para ver lo que estaba pasando, él se horrorizó al ver que uno de los vampiros había tirado algo de su bolsillo interior, y cuando lo abrió, había algún tipo de arma en sus manos, pero con una aguja larga adjunta, y un compartimiento claro que mostró un líquido verde pálido. Luhan no creía que el arma se dispararía con la aguja.
El detonante fue probablemente sólo por la inyección, pero aun así fue un espectáculo increíblemente aterrador.
― Sé cómo los alfas pueden ser alrededor de sus compañeros. No hagas esto difícil, y no tendrás la desventaja de estar drogado antes de entrar en la arena, sin embargo, has estado fuera de sí la última vez y eso no te impidió mucho hacer las cosas, ― dijo. Kai gruñó, cuando Luhan levantó la vista hacia el hombre, él se sorprendió al ver que sus dientes de lobo estaban saliendo. Luhan podía sentir los pelos de lobo gruesos que fueron brotando directamente del cuello de Kai.
Si él luchaba contra ellos, entonces le harían tomar drogas y sacarían a Luhan fuera de aquí no importa qué. Kai estaría en desventaja, y bien podría morir o perder la pelea.
Luhan no quería que mataran a Kai. Le gustaba el hombre demasiado que quería lo mejor para él. Luhan se sacó a sí mismo de los brazos de Kai, y él se esforzó por no prestar atención a lo frío que se sentía ahora que ya no estaba en manos de aquel hombre, pero dio un
paso hacia los vampiros y los guardias lobo, ignorando el impacto en el rostro de Kai.
― Estoy listo para irme, ― dijo Luhan.
El vampiro responsable, que Luhan suponía que estaba a cargo, simplemente sonrió a Luhan.
― Muy bueno. Un sujeto dispuesto siempre es mejor para el espectáculo, ― dijo, y cuando él agarró el brazo de Luhan, el agarre del hombre no era tan fuerte como lo había sido la última vez que había sido tomado y obligado ir a la arena.
― Tengo un compañero ahora. Sé que va a ganar la pelea para mí, ― dijo Luhan. El vampiro dio una palmada.
― Maravilloso! Vendrás conmigo, y los demás lo van a preparar. Vamos, ahora, vamos, vamos.
Luhan odiaba mucho a ese hombre. Si alguna vez salía de aquí, quería encontrar a este tipo y sería él quien lo destrozaría. Luhan no podía evitarlo, pero se aseguró de no mirar detrás de él cuando fue sacado de la sala. No quería ver la mirada confusa en la cara de Kai, o cualquier decepción que era muy probable que estuviera sintiendo.
Luhan simplemente se dejó guiar por la casa hacia el ascensor más cercano. A pesar de que la habitación que compartía con Kai era agradable, cómoda, tenía agua caliente y buena comida, eran esencialmente las dependencias del servicio, los pasillos estaban blancos con alfombra fina. El ascensor básicamente parecía una caja de madera que los llevaría más abajo en las entrañas de la casa.
Luhan estaba temblando mientras entraba, estaba realmente preocupado, creía que iba a vomitar.
― Necesitas algo? ― le preguntó el vampiro.
¿En serio que necesitaba preguntar? Qué imbécil. Si Luhan tenía que estar enfermo entonces no iba a hacer todo lo que el otro hombre quería sólo para darle una lección. Él no vomitó, y fue llevado a la arena donde los vampiros nobles gustaban ver un deporte sangriento.
Los vampiros ya estaban sentados y charlaban entre ellos. Estaban teniendo un buen momento con sus siervos omega, ellos les vertían sangre fría en copas de vino. Nadie siquiera se molestó en mirar hacia abajo cuando Luhan fue llevado hacia donde se encontraban las cadenas.
El vampiro que estaba con él tranquilamente se apoderó de los grilletes que ya estaban en las muñecas de Luhan y entonces las unió a las cadenas que estaban atornilladas al piso.
Un timbre sonó en sus oídos, y el vampiro le estaba hablando, probablemente diciéndole lo afortunado que era al estar luchando en la arena, pero Luhan no podía oír una palabra de lo que él decía.
Entonces se había ido, el reloj temporizador que estaba por encima de él comenzó la cuenta regresiva. Dos minutos hasta para dar comienzo a la lucha. ¿Habría otro alfa, o sería un oso esta vez? ¿O tal vez un león o un lobo real?
Luhan había escuchado que a veces los vampiros utilizaban perros enloquecidos y que dominaron al alfa dentro de la arena y destrozaban al omega antes de que nada pudiera hacerse al respecto.
Un minuto para comenzar la lucha.
Dos puertas dentro de la arena se abrieron. Kai entró en una de ellas, escoltado por otros dos alfas, y estaba claro que él era el único que estaría luchando basado en el hecho de que sólo llevaba un par de ajustados, pero increíblemente frágiles pantalones.
Los otros estaban vestidos con uniformes que los señalaban como guardias. El retador no estaba todavía. Sólo estaba Kai usando muy poco, había sido engrasado hasta arriba y sus músculos estaban brillando.
Luhan no le había visto aceitado hasta el último momento, ya que ambos habían sido simplemente arrojados descuidadamente en la arena juntos, y a pesar de que Luhan se había imaginado esto, nada lo había preparado en lo más mínimo para imaginar que la cosa real se vería así.
Él era precioso.
Era como si hubiera una luz brillara en todo el cuerpo de Enzo, y no había nadie en el mundo más guapo y sexy que él, cuando Kai le miró, todas las células en el cuerpo de Luhan se recargaron, por una fracción de segundo casi pudo convencerse de que realmente estaba acoplado a este poderoso alfa.
Tal vez esto era realmente la razón de que a los vampiros les gustaran tanto las peleas. No era sólo por la sangre derramada, era por toda la energía cruda, sexual que retumbaba por el aire cuando un alfa defendía lo que era suyo.
Este era un mal momento para que su sangre estuviera viajando al sur. Luhan se estaba excitando, su polla estaba engrosándose entre sus piernas y su boca se llenó de humedad, incluso después de que apartó la mirada de Kai. Esa necesidad se mantuvo, y le gustó.
Casi lo convirtió en un charco en el suelo. Cristo, y todo esto pasaba justo antes de que Kai estuviera a punto de luchar por su vida.
Luhan no podía pensar en lo mucho que esperaba que Kai le tomara cuando todo acabara, que estuviera tan salvaje con la adrenalina de su propia victoria y él podría agarrar a Luhan, agacharse, rasgar su ropa lejos, y follarlo duro y rápido en una demostración de dominio justo frente a todos y cada uno de estos vampiros. Luhan había oído que sucedía de vez en cuando.
― Damas y Caballeros! ― dijo el locutor, llamando la atención de los vampiros en sus asientos, mientras que Kai y el otro alfa se mantuvieron en posición.
El otro Alfa era un hombre que Luhan inmediatamente reconoció de la guarida donde los otros esclavos omega y alfa dormían, y su corazón se detuvo completamente. No. Él era quien había matado al último campeón y al omega por quien se habían peleado.
Debe haber venido mientras Luhan fue atrapado en su fantasía sexual, pero ahora que él estaba aquí, Luhan no podía apartar su mirada de él.
Puta Mierda, no!
Luhan miró a Kai, pero sus ojos estaban en algo en la audiencia de los vampiros. No parecía que estaba prestando atención a su rival en lo absoluto.
― Yo les di a su campeón! Y les doy, a su rival! Ambos de los cuales lucharán por el derecho a reclamar a este omega como su compañero, ― gritaba el locutor.
Y luego la campana en el reloj de encima sonó tan rápidamente y con la misma gracia que llegó se fue dejando la arena. Kai debió darse cuenta finalmente de que la lucha estaba a punto de comenzar, porque volvió a mirar hacia el alfa en la arena y apenas logró levantar sus defensas antes de que fuera embestido y se estrellara en el suelo, con la cabeza puesta en un bloque con el alfa por encima de él preparado para encajarse en su cuello.
CAPITULO 5
Kai podía sentir la presión que este imbécil estaba poniendo en su cuello, y no podía creer el descaro del hombre. Este hijo de puta sucio iba a tratar de romper su cuello todo para hacer un buen espectáculo para los vampiros chupadores de sangre que estaban animando desde sus asientos con seguridad por encima de la multitud. Kai rugió y dejó que sus garras y dientes perforarán a través de sus encías y carne.
Tenía que mantener el cuello apretado para evitar que el alfa encima de él lo matara, soltó los brazos del gran alfa y extendió la mano para hundir sus garras en los ojos del hombre. Lo que hizo fue suficiente para forzar a que el alfa lo liberara inmediatamente del dominio sobre Kai, pero no antes de que pudiera hacerle algo de daño.
La multitud enloqueció cuando el alfa voló lejos de Kai y se aferró a sus ojos. Bueno, todos menos unos pocos elegidos se volvieron locos.
Kai no tenía que mirar hacia arriba para saber que algunas personas no estarían animando tanto como otros lo harían. Avanzó hacia su oponente y pateó al hombre en su estómago expuesto, y lo puso de rodillas.
Kai agarró al hombre por el pelo y tiró la cabeza hacia arriba. ― Para de pelear contra mí con tanta fuerza, ― dijo Kai con los dientes apretados.
Esperaba que los vampiros por encima de él pensaran que se estaba preparando para atacar al hombre de nuevo.
― No tenemos que hacer esto. Quiero ganar y ambos podemos salir de aquí estando relativamente ilesos.
Relativamente la palabra clave, si el daño que Kai había hecho a los ojos del hombre era permanente. Kai realmente se sorprendió al oír un gruñido saliendo de la boca del alfa.
― ¡Jódete!―, dijo, tirando de sus manos alejándolas de sus ojos y dando a Kai un infierno de un resplandor sangriento. ― Voy a matarte, y luego me voy a llevar a tu compañero, que huele a sexo, todo el camino de regreso a las salas del campeón, y si tienes suerte, no lo voy a matar por lo que le hiciste a mis ojos!
El alfa rugió y golpeó ambos puños con fuerza, cerrando a Kai en el pecho y dejándolo atrás, pero en realidad sin hacerle daño. Kai sólo podía mirar al hombre con horror.
― De eso es lo que se trata? Lo que deseas es quedarte en mi habitación?
El alfa se puso de pie.
― Esa habitación, solo es para el campeón actual, recibe la buena comida, agua caliente, y una cama caliente. No necesito compartir algo de eso con un omega llorón.
― Kai! Es él!, ― gritó Luhan.
Kai miró a Luhan por el rabillo del ojo, pero eso fue toda la atención que podía arriesgarse a dar al otro hombre, teniendo en cuenta la gravedad de la situación.
Luhan parecía absolutamente aterrorizado.
― Él es el que mató al último campeón y a su compañero! Es él!
Kai dio al alfa que tenía enfrente toda su atención, y no menos horrorizado estaba ahora de lo que había sido hace diez minutos. Kai gruñó.
― Tu Puto cerdo. Permanece lo más lejos posible de él, ― dijo Kai, poniéndose entre Luhan y el alfa. No iba a haber ninguna negociación con este hombre.
Kai iba a tener que tomar otra vida, pero si así mantenía a Luhan a salvo de ser violado y asesinado, entonces él iba a hacerlo y no lo pensaría dos veces.
El alfa solo le sonrió, lo cual fue suficientemente espeluznante con las lágrimas de sangre que salían por las mejillas. Era una mierda arrogante, eso era seguro. Quedó claro en su postura de que el hombre no creía que él era capaz de perder, o no le importaba morir.
― Ya me veo entrando en esa habitación, alfa. No sé quién eres, pero al igual que tu pequeña perra acaba de decir, yo maté al último campeón.
― ¿Y su compañero? ― preguntó Kai. ― Para qué? Entonces tú no querías compartir tu comida con él? ― El alfa se encogió de hombros.
― Acababa de matar a su compañero. Los vampiros podrían pensar que tienen todo el asunto de apareamiento descubierto, pero yo no habría sido capaz de dormir en la misma habitación con ese omega. Habría encontrado alguna manera de cortarme el cuello cuando mi guardia estuviera baja.
Este hombre mataría a Luhan en un santiamén si pensaba que Luhan iba a ser una amenaza para él también.
― Iba a tratar de hablar de esto, hacer un trato contigo para que pudiéramos trabajar juntos, pero vete a la mierda. Voy a matarte. ― El alfa se encogió de hombros y levantó las manos.
― Eso fue lo que el último chico dijo.
Los vampiros por encima de ellos estaban abucheando ahora. Ellos estaban gritando y golpeando sus manos sobre sus sillas. Alguien incluso arrojó su copa vacía en el suelo, donde se hizo añicos, estaban impacientes por un espectáculo.
Eso estaba bien, porque Kai estaba a punto de darles uno. Miro hacia el alfa rugiendo y deslizando sus garras hacia afuera. El alfa esquivó fuera de su camino el golpe de Kai, y evitó el siguiente también.
Él era la luz en sus pies y Kai se encontró persiguiendo al hombre por toda la arena sólo para tratar de conseguir un golpe de él. Tuvo que detenerse cuando se dio cuenta de lo que el alfa estaba haciendo. Él estaba tratando de conseguir que Kai se cansara con sólo perseguirle alrededor, así no iba a tener la energía para luchar.
Inteligente. Diabólico, pero muy inteligente.
Cuando Kai se detuvo, el otro alfa también lo hizo, y él sonrió. Kai odiaba esa sonrisa.
― Vamos, vamos, ven por mí, ― se burló el alfa.
Kai negó con la cabeza.
― No quiero perseguirte alrededor para matarte. Me siento mal por tener que acabar con la vida de un cobarde. ― El alfa frunció el ceño. ― Así es chico, grande. Vas a tener que venir hacia mí. ― El alfa dio un paso hacia adelante, pero luego hizo una mueca y miró hacia abajo.
Kai también lo hizo. El alfa había pisado algunos de los cristales de la arena, y había un poco de sangre en el suelo de cemento cuando levantó el pie para tirar la pieza de vidrio. El alfa sacudió la basura con disgusto, pero entonces cogió el tallo de la copa, que todavía estaba intacta. El hombre la sostuvo como si fuera un arma, pero Kai no estaba en absoluto preocupado por sí mismo hasta que el alfa empezó a caminar hacia Luhan.
Luhan vio el alfa venir e inmediatamente jaló hacia sus cadenas.
― ¡No! ― Gritó.
Kai seguía al alfa, e inmediatamente se dio cuenta de que esa era la trampa cuando el hombre se dio la vuelta y apuñaló a Kai en el pecho con el tallo de la copa de vino antes de romperla fuera de la base.
Kai rugió, el dolor le quemaba y parecía que lo consumiría, no tuvo la oportunidad de poner cualquier defensa cuando el alfa le dio un puñetazo en la cara, enviándolo hacia atrás. La multitud se volvió loca, pero la voz de Luhan era lo único que Kai podía oír.
― Kai! Kai, levántate! ¡Por favor! ― Luhan gritaba desesperadamente.
Kai abrió los ojos para mirar hacia arriba, para asegurarse de que el otro alfa no estaba sobre Luhan y preparándose para hacerle daño, pero el alfa no estaba con Luhan en este momento. El hombre estaba de pie junto a Kai, y él presionó su pie en el pecho de Kai sólo para mantenerlo abajo.
No presionaba en el lugar donde Kai había sido apuñalado, probablemente sólo porque sus pies estaban desnudos y él no quería lastimarse con sus pies ya heridos.
― ¿Qué fue lo que dijiste acerca de matarme? ― Preguntó el Alfa.
― Púdrete, ― dijo Kai apretando los dientes, ya que se hacía más y más difícil respirar. El alfa sonrió.
― Sólo para que lo sepas, esto no es nada personal, pero se sentirá realmente agradable cuando ponga mi polla dentro de ese omega Arghhh!
El pie del alfa de inmediato salió del pecho de Kai tomando su cabeza con ambas manos. Kai miró el objeto que había sido echado en él, y no podía creer lo que estaba viendo. Era un candelabro de metal.
Uno de los vampiros debe de haber derribado uno, o los habían tirado junto con las migajas de vidrio y de los alimentos cuando no había habido una pelea.
Luhan había logrado tenerlo en sus manos, y lo había tirado a la cabeza del alfa.
― Arriba! Kai ― Luhan gritó, con los ojos desorbitados por el terror.
― ¡Tú pequeña mierda!, ― gritó el otro alfa, sus dientes y garras de lobo ya estaban saliendo.
Kai se lanzó a sus pies con la energía que no se dio cuenta que aún tenía, y esta vez fue él quien derribó al otro alfa, inmovilizándolo antes de rozarle la garganta y el pecho del hombre con sus garras.
La multitud enloqueció, pero Kai no estaba haciendo esto para hacer un espectáculo para ellos. Él sólo quería acabar con la vida del hombre lo más rápido posible. El alfa trató de levantar sus manos para defenderse.
Se las arregló para devolver algunos golpes a la cara y el pecho expuestos de Kai, y Kai rugió cuando el alfa lo golpeó con sus sangrientas garras en la herida abierta que acababa de crear, pero Kai no se detuvo.
A pesar del dolor que lo cegaba, y a pesar de su odio hacia los desafíos alfa y muerte en general, no se detuvo hasta que el alfa bajo él dejó de moverse por completo.
La campana sonó cuando el alfa que estaba debajo de él dejó de moverse, Kai miró a la multitud, que comenzó a animar. Las puertas se abrieron, y el locutor vampiro, junto con algunos esclavos alfa más, entraron en la arena.
El locutor tenía una gran sonrisa en sus labios rojos, y Kai apenas logró reunir la energía que necesitaba para alejarse del alfa que acababa de matar para que los demás pudieran limpiar el desorden.
― Damas y Caballeros! Su campeón invicto! ― Gritó por su micrófono, y la multitud se puso de pie y aplaudió. Kai miró entre sus caras, pero luego volvió a mirar a Luhan.
Luhan había caído hacia atrás, y él estaba llorando, pero también estaba sonriendo mientras miraba a Kai.
Si estos vampiros querían un espectáculo, entonces él iba a darles uno, junto con un mensaje para los alfas que estaban limpiando el cadáver sangriento para dar con el resto de sus amigos en caso de que cualquier otra persona tratara de matarlo en la arena antes de salir de aquí.
Kai se alejó del locutor y se acercó otra vez a Luhan. Cada paso de mierda lo mataba e hizo difícil la respiración, pero llegó allí con el pecho y la cabeza bien alta.
Luhan ya no sonreía cuando Enzo se acercó, claramente preocupado de que algo no fuera bien hasta que Kai se agachó para agarrarlo por los hombros y lo levantó.
Estaba bastante seguro de que incluso sacó los pies de Luhan del suelo, pero Luhan no luchó contra él cuando Kai presionó su boca sobre los labios del hombre más pequeño.
― Veo que su alfa está dispuesto a reclamar a su compañero, ― dijo el locutor con algo de un tono coqueto.
Luhan envolvió sus brazos alrededor del cuello de Kai y lo agarró con fuerza. Puso presión contra la pieza de vidrio que estaba dentro del pecho de Kai, pero no le importaba en lo más mínimo y metió la lengua entre los labios de Luhan y lamió más profundo, lo devoraba para que todos en esta habitación pudieran ver que Luhan era suyo.
Lo vieron matar a otro alfa por él, ahora verían como él hacía su reclamo. Hubo algunos silbidos y el aroma de las flores aún en el aire.
Cuando Kai se apartó del beso y miró, pudo ver las rosas en el suelo.
Quería sacudir la cabeza y exigir saber si estas personas estaban jodidamente en serio o no, pero tuvo que permanecer tranquilo. Su cabeza le daba vueltas, y la única razón por la que todavía estaba en pie fue a causa de la adrenalina de la victoria y el placer pulsante que estaba disparando a través de él sólo por besar a Luhan en la boca.
― ¿Por qué me besaste? ― Preguntó Luhan, con los ojos muy abiertos y con sus pupilas dilatadas. Era la expresión más inocente que Kai había visto en un hombre que quería follar.
― Así todo el mundo sabrá que eres mío, ― dijo Kai, y él se agarró a la mano de Luhan, la levantó en el aire, y rugió para todos
Cada uno de los vampiros entonces aplaudieron más fuerte
CAPITULO 6
Luhan no podía creer cómo Kai apenas siseó de dolor cuando Luhan metió la mano en la herida con un par de pinzas, y luego sacó el tallo de vidrio con que había sido apuñalado. Fue sangriento y tan asqueroso.
Luhan apartó la vista de la sangre por ahora, pero el hecho de saber que era la sangre de Kai, y que había sido herido de nuevo por causa de Luhan, era suficiente para hacerlo marearse.
― ¿Estás bien?, ― preguntó Kai.
Luhan lo miró, dejó escapar un suspiro y sacudió la cabeza mientras tiraba a la basura el vidrio y se lavó las manos en el fregadero. Kai estaba sentado en el inodoro mientras Luhan lo atendía.
― Debes preguntarme eso. Tú apenas habías sanado, y ahora tengo que ponerte vendas de nuevo. Esto va a necesitar puntos de sutura y tienes suerte que no perforó algo vital. ¡Como tu corazón!
Luhan extendió la mano y suavemente tocó el pecho de Kai. A pesar de que estaba herido, él todavía lucía increíblemente poderoso y hermoso. Su piel era cálida, y Luhan habría jurado que el aliento de Kai le golpeó cuando Luhan lo tocó.
Kai se acercó y agarró su mano, sosteniéndola suavemente.
― Te dije que no dejaría que nada malo te sucediera, ― dijo. Luhan asintió.
― Sí, ― respondió, y luego estaban de pie tan cerca uno del otro, con Kai sosteniendo su mano y sus labios rozándolo, Luhan tuvo que darle un beso de nuevo.
Esa misma vorágine de electricidad que parecía iluminar cada vez que sus bocas se tocaban estaba allí de nuevo, y la polla de Luhan creció entre sus piernas cuando todos los nervios de su cuerpo actuaron como un imán que simplemente lo empujó al hombre más grande.
Luhan puso las manos alrededor del cuello de Kai y abrió la boca cuando el gran alfa deslizó la lengua entre sus labios. Luhan gimió. Lo único que le impidió subir al regazo de Kai fue el hecho de que el hombre aún estaba lesionado, y Luhan no quería poner nada de su peso contra él.
Kai agarró los hombros de Luhan, lo empujó hacia atrás, y Luhan tuvo que soportar el peso de dos toneladas de decepción que acababan de caer encima de él.
― Es sólo sexo, ― dijo Luhan, y él no retiró las manos de la parte posterior del cuello de Kai. Tenía que mantenerse tocándolo. Necesitaba el contacto piel a piel. ― Sé que no me ves de esa manera, y sé que lo que ocurrió en la arena era sólo para que los vampiros pudieran verlo, pero quiero hacer esto contigo. Tú no quieres aparearte conmigo, y eso está bien, no te voy a presionar por nada de eso, y te prometo que esto no está sucediendo, porque creo que te debo una deuda o algo así. Basta por favor, ― dijo Luhan, y eso era lo único que podía decir. No tenía más palabras para describir lo que estaba pasando a través de él. Él no se lo esperaba, pero seguía siendo agradecido y feliz, cuando Kai asintió con la cabeza.
― Está bien, déjame limpiarme primero, ― dijo.
― Oh! ― Dijo, Luhan recordando el hecho de que Kai todavía sangraba por donde había sido apuñalado.
Rápidamente limpió a Kai con un hisopo, y fue amable con los vendajes cuando los envolvió alrededor de las manchas en el pecho de Kai. Los arañazos ya estaban sanando, pero las heridas de arma blanca tuvieron que ser atendidas.
― Mierda! Todavía necesitas los puntos de sutura, ― dijo Luhan.
― No, no es así, ― dijo Kai, y su voz era todo jadeante y ronca, el tipo de sonido que disparó el placer físico hasta la polla de Luhan, como si nada acabó por envolverse el puño alrededor de su polla y se acarició a sí mismo.
Luhan tuvo que darle un beso de nuevo, y ambos gimieron cuando se inclinó sobre él. Luhan casi estaba avergonzado de sí mismo al venirse de nuevo, esta vez no fue por el beso, sino porque Kai rozó con sus palmas la punta de su erección a través de sus pantalones.
Dios Santo, Kai lo tocaba. Este alfa increíble en realidad tenía sus manos sobre su cuerpo y estaba frotando las bolas de Kai en sus manos.
― Tu sabor es tan condenadamente bueno―, dijo Kai, y él besaba y chupaba el labio inferior de Luhan. ― ¿Por qué no me di cuenta de eso antes?
― La adulación te llevará a todas partes, ― dijo Luhan, y ahora él era el que sonaba sin aliento y cansado, pero él no estaba cansado.
Estaba sin aliento, sin duda, y su corazón estaba teniendo problemas para ponerse al día con lo que estaba pasando, ya que sólo estaba latiendo en su pecho.
Luhan no era virgen, pero esto se sentía tan nuevo y emocionante, como si estuviera en territorio virgen de nuevo. Probablemente porque Kai era un alfa, y Luhan estaba bastante seguro de que ninguno de los otros hombres con los que había estado en el curso de su vida habría hecho las cosas que Kai había hecho por él sólo para mantenerlo con vida.
La mano de Kai se deslizó por debajo del elástico de los pantalones de Luhan, y como Luhan no usaba ropa interior, su polla estaba allí y lista para que Kai la tomara en su mano grande y sin ninguna otra cosa en su camino.
A pesar de que Kai era tan enorme, un alfa que era claramente un luchador con las manos, callosas y ásperas contra la carne sensible de la polla de Luhan, él todavía era increíblemente suave.
Luhan gimió.
― Oh mierda, ― dijo.
― Te gusta así?, ― preguntó Kai. Luhan se limitó a mirarlo.
― Se está poniendo una sonrisa en mi cara, ― dijo, y Kai sonrió de vuelta hacia él antes de inclinarse para tomar otro beso.
Luhan gimió y trató de envolver sus brazos alrededor del cuello de Kai, lo hacía para que sus manos lo cruzaran todo, pero la cadena maldita tintineaba y Kai se retiró.
Luhan miró hacia ella, y se dio cuenta de lo cerca que estaba de asfixiar al alfa. Luhan no tendría la fuerza para hacerlo, y la cadena todavía tenía un poco de holgura, pero los eslabones de metal estaban prácticamente presionando contra la garganta de Kai. Ya tenía problemas para respirar.
― Odio estas cadenas, ― dijo Luhan, y pensó que era una idea mejor que sólo mantener sus manos sobre los hombros de Kai, o en la espalda superior, sólo para mantener las cosas cómodas entre ellos. Kai tomó sus manos y presionó un beso en los nudillos.
― En el primer momento en que sea capaz, voy a quitártelos de encima y los pondré en el vampiro que te encadenó. Te lo prometo, ― dijo Kai.
Luhan negó con la cabeza.
― No hagas promesas que no puedes cumplir.
― Prometí que te protegería en la arena, ¿no es verdad? ― preguntó Kai. Luhan sonrió a eso, al darse cuenta de que el hombre más grande estaba en lo cierto.
― Sí, lo hiciste, ― dijo. ― ¿Podemos tener sexo ahora?
Kai sonrió. Su risa era contagiosa, y a pesar de las cadenas Luhan se sentía casi como una persona normal de nuevo, no como alguien que había sido secuestrado y convertido en un esclavo ilegal.
― Sí, pero no podemos hacerlo en el inodoro, y de pie en la ducha con estas vendas no suena como una muy buena idea.
― ¿Entonces a dónde?, ― preguntó Luhan, y él estaba casi lleno de la emoción que estaba construyéndose dentro de él. Como una tetera de las que tienen las personas mayores, y se llena de vapor suficiente, tuvo que salir con un grito.
Luhan se sentía que estaba al borde en este momento mientras se imaginaba todos los lugares en que Kai podía follarlo. Contra la pared, en esos pequeños sofás, en esa espesa alfombra en su habitación, o incluso en esa bonita mesa de café donde comían. Parecía que podría soportar el peso de un hombre totalmente maduro y un Alfa.
Los ojos de Kai brillaban y se pusieron rojos, pero no parecían los de un alfa enojado. Esto era sexual, y Luhan se estremeció.
― Voy a llevarte a la cama, ― dijo, y luego con una fuerza que Luhan no sabía que el hombre más grande todavía tenía después de luchar, recogió a Luhan en sus brazos y salió del cuarto de baño con él.
Kai ya no podía decir que no a este joven, no con la forma en la que Luhan se arrojó en él y no con el aluvión de sensaciones que sentía cuando Luhan lo besaba.
Había sido lo mismo cuando besó a Luhan en la arena, y era lo mismo cuando Luhan lo había besado en el baño. Ellos no estaban follando entre sí todavía, pero había toda una energía sexual cruda que pulsada por las venas de Kai, que iluminaron sus nervios y afilaron sus sentidos.
Fue cuando Kai ya había afirmado a Luhan con su boca, y no podía decir no más.
Luhan lo miró con tanta absoluta confianza y devoción cuando Kai lo colocó en la cama enorme, que por una fracción de segundo, a Kai le aterraba la idea de que podría haber perdido a este hombre en realidad en la lucha de hoy.
Kai habría muerto si Luhan no hubiera hecho algo, y luego Luhan habría sido violado y asesinado por el otro alfa quien podría tener una habitación cómoda para dormir.
― No te di las gracias, ― dijo Kai.
― Por qué?, ― preguntó Luhan, sus ojos brillaban mientras dejaba que sus manos se deslizaran por cada pulgada expuesta de carne en la piel de Kai.
Era una maldita distracción, teniendo en cuenta lo bien que se sentía.
― Por salvar mi vida, ― respondió Kai.
Las manos de Luhan se detuvieron en la piel de Kai, y sus grandes ojos se hicieron aún más grandes.
― Yo tenía que hacerlo, ― dijo. Kai no creía lo que el hombre más pequeño estaba diciendo porque de lo contrario Luhan habría muerto sin él.
Kai estaba bastante seguro de que había algo más profundo por la forma en que Luhan se expresó. Kai besó al hombre de nuevo, deslizando su lengua entre los labios de Luhan y dentro de su cálida y húmeda boca.
Joder, era tan condenadamente bueno. Iba a ir al infierno por esto seguro, pero no podía detenerse. La polla y bolas de Kai habían terminado oficialmente, y ahora ya no había vuelta atrás. La parte del cerebro de Kai que todavía estaba trabajando no quería volver atrás, sobre todo cuando los dedos de Luhan llegaron hasta pellizcar y tomar suavemente los pezones de Kai.
― Así?, ― preguntó Luhan.
― Joder, Sí, ― gimió Kai.
Todavía no estaba aún en la cama. Estaba inclinado sobre el otro hombre y tomaba el placer de ser tocado en la forma en que él estaba.
― Eres tan jodidamente bueno. Voy a poner mi polla en ti y te joderé hasta que estés gritando mi nombre.
― Luhan agarró algunos de los cabellos de Kai y tiró de él. ― Entonces por favor, por el amor de Dios, date prisa y hazlo antes de que yo me venga de nuevo.
Kai sonrió. Era joven e impaciente de nuevo. Kai podía recordar cuando todavía era un cachondo de veinte años de edad, y la idea de bajar lo más rápido posible siempre parecía mucho más atractivo que tomar su tiempo sacando provecho por el mayor tiempo posible, dando lugar a un orgasmo aún más fuerte.
Kai quería molestar al hombre más pequeño, por lo que iba a hacerlo.
― No sé qué puede significar esto, ― dijo, agarrando a Luhan entre las piernas y acariciando la longitud de su polla a través del pantalón. ― No puedes aguantar hasta que esté dentro de ti, ¿verdad? ― preguntó Kai.
Luhan gruñó mientras Kai lo tocó una y otra vez, sus palmas de las manos le acariciaban a través de sus pantalones. Kai estaba fascinado por la forma en que los ojos de Luhan rodaron a la parte posterior de su cabeza una y otra vez. Estaba luchando claramente con esto.
― Eso es exactamente lo que te estoy diciendo, ― dijo Luhan, entonces él gimió de nuevo cuando Kai inclinó y apretó su lengua en uno de los pezones expuestos de Luhan. Era difícil ir en contra de la boca de Kai, Luhan arqueó la espalda para acercarse aún más cuando Kai volvió su atención al otro.
― Mierda, Sí, eso es todo, tócame Kai, jódeme, ― dijo Luhan, jadeando cada palabra que salía de su boca, y la polla de Kai se hinchó entre sus piernas. No podía resistir durante mucho más tiempo tampoco.
Cada toque, cada sabor del hombre más pequeño a Kai le trajo más cerca del borde, y eso lo llevó a hacer cualquier cosa por su polla en ese momento.
Kai se levantó a sí mismo lejos del hombre más pequeño, y se echó a reír con el pequeño gemido que Luhan dejó escapar. El omega lo sujetaba hacia él, pero Kai salió fuera de sus manos.
― ¿A dónde vas? ― preguntó Luhan.
― No te preocupes, ― dijo. ― No voy a ir muy lejos.
Sonaba como si estuviera teniendo un ataque de pánico leve debido al pensamiento de Kai dejándolo, ni siquiera por un minuto. Kai acaba de mudarse al otro lado de la cama, donde estaba la mesita de noche.
No él estaba cerca de las cadenas de Luhan junto a ese bar que estaba por encima de sus cabezas, él no utilizaría cualquiera de esos juguetes con un joven que no tenía idea de cómo utilizar la mitad de ellos, pero había una cosa que sin duda necesitaba, y era bastante seguro de que los vampiros no habrían olvidado. Suspiró cuando encontró lo que estaba buscando en el cajón, lo sacó y se movió hacia el que pronto sería su amante.
― Vas a necesitar un poco de lubricante si quieres que yo realmente me divierta contigo, ― dijo. Placer recorrió el cuerpo de Kai al ver el escalofrío que latía a través de Luhan. El joven se quitó rápidamente los pantalones y los tiró al lado de la cama.
Kai rió y puso sus rodillas sobre el colchón. Luhan tenía esos bellísimos ojos encima, y el lobo en el interior de Kai aullaba para esa mirada. Era como si Luhan ya se hubiera apoderado de él, exigiendo una reclamación.
Ningún omega miraba a un Alfa así sin que exista algo entre ellos, y esto parecía que iba a ser uno de esos casos. Joder. Kai iba a romper el corazón de este chico cuando llegara el momento para ellos de separarse. Lo curioso de eso fue cómo el propio corazón de Kai se apretaba
dolorosamente en su pecho ante la idea de enviar a Luhan a la ciudad, a donde Kai no vivía y luego no volverlo a ver.
Esto era solo sexo. Eso era lo que Luhan había dicho, y el chico era lo suficientemente mayor para saber lo que quería, y saber en lo que se estaba metiendo.
― ¿Cómo me quieres? ― preguntó Luhan, y la mirada en sus ojos le dijo a Kai que el chico estaba dispuesto a hacer lo que Kai quería sólo para hacerlo feliz.
― Colócate sobre las almohadas, ― dijo Kai. ― Pon un brazo detrás de la cabeza y el otro debajo de tu espalda.
Luhan se apresuró para hacer lo que le dijeron. Era casi cómico lo ansioso que estaba, pero entonces estaba en posición mirando a Kai expectante, su polla dura en su mano, Kai ya sabía que era de un buen tamaño. Luhan nunca tuvo que preocuparse de eso, eso era seguro.
― Ahora qué? ¿Quieres que yo levante mis caderas para ti?, ― preguntó Luhan, claramente listo para la parte de la preparación de este.
Kai negó con la cabeza.
― No, ― dijo, se sintió raro por un momento cuando se dio cuenta exactamente qué era lo que él quería tanto. ― Quiero chuparte la polla, ― dijo Kai, y él se inclinó hacia abajo entre las piernas de Luhan para hacer precisamente eso, separando los muslos del hombre lo suficiente para prepararlo. Podía oír la forma en que el corazón de Luhan se aceleró cuando Kai se inclinó y cogió la polla del hombre.
― Bien, ― dijo Luhan, y siseó audiblemente cuando Kai lamió con su lengua por la columna de su polla dura. Kai alzó la vista hacia él, y no pudo evitar sonreír.
― No has tenido a mucha gente aquí abajo antes ¿verdad?, ― preguntó.
― No, quiero decir, una o dos veces, ya sabes, no muchas veces, creo. ― Un estruendo se puso en marcha en el pecho de Kai. Su lobo gruñía en señal de aprobación.
Luhan podría no ser virgen, pero claramente no hacía esto con mucha gente, y Kai se sentía halagado que Luhan quería que él fuera uno de los pocos hombres que hiciera esto con él.
― Bueno, prepárate porque voy a sacudir tu mundo, ― dijo Kai, y abrió los labios y los apretó alrededor de la cabeza de la polla de Luhan, tomando todo de él y llevándolo a lo profundo de su garganta.
Recibiendo un gemido de Luhan que era música para los oídos de Kai.
CAPITULO 7
Todo en la habitación se sentía más caliente de lo normal. Tan caliente. Sobre todo porque se trataba de una mansión vampiro, vampiros que tendían a ser fríos. Ellos odiaban el calor interno, por lo que el único calor que se suponía que iba a venir a esta habitación era del fuego disminuyendo en la chimenea.
Y a pesar de eso, Luhan podía sentir que era el infierno rugiente el que estaba en lo profundo de él cuando Kai chupó su polla, su cabeza con cabello oscuro se movía hacia arriba y hacia abajo, con los labios apretados, y cuando volvió sus ojos hacia arriba para mirar a Luhan, Luhan no pudo contenerse más, y gimió empujándose profundamente en la boca de Kai.
Ni siquiera tuvo la oportunidad de gritar una advertencia al otro hombre antes de que ocurriera. Lo que no parecía importarle en lo absoluto, porque Kai no se asfixiaría, todavía mantenía sus movimientos. Él sólo tragó todo de Luhan con un gemido bajo, que vibró a través de la carne sensible de la flácida polla de Luhan.
Luhan suspiró por la boca y tiró la cabeza hacia atrás mientras trataba tan condenadamente de recuperar el aliento, pero no pudo.
― Mierda. Oh, Dios mío, no puedo creer que hayas hecho eso, ― dijo Luhan.
― Hacer qué? ― preguntó Kai, comportándose todo inocente al respecto. Luhan no pudo detener que la sonrisa perezosa se propagó a través de su rostro.
― Y seguro sabías lo que estabas haciendo, ― dijo.
― Yo lo hago, ― Kai respondió, y empezó a arrastrarse hasta el cuerpo de Luhan, presionando besos a su paso, hasta que todos sus músculos firmes estaban en la parte superior del cuerpo de Luhan.
Luhan tuvo que tocarlo. Puso sus manos sobre los hombros de Kai, los brazos, el pecho, tocando cada pulgada de piel que pudo, incluso los vendajes, porque debajo de ellos seguía siendo musculo firme, a pesar del daño que se había hecho.
― Eres tan hermoso, ― dijo Luhan. ― Y sexy, que ni siquiera es gracioso lo sexy que eres. Estoy realmente... muy celoso.
Kai se echó a reír.
― Gracias por el cumplido. No estoy seguro de cómo se supone que debo no dejarlo llegar a mi cabeza, teniendo en cuenta lo que voy a hacer contigo, ― dijo.
Luhan se dio cuenta de que Kai tenía la botella de lubricante de nuevo en sus manos, y se estremeció.
― Joder, Sí, ― dijo, y extendió sus piernas bien cuando Kai se levantó sobre sus rodillas, abriendo la tapa y vertió un poco de lubricante en la mano.
― Voy a hacer que te sientas tan condenadamente bien, ― dijo Kai, y acarició brevemente su propia polla con la mano lubricándola antes de traer los dedos contra el pliegue apretado de Luhan. Luhan tuvo que relajarse.
Sabía que esto iba a pasar, y cuando Kai hundió un dedo dentro de él, empujando profundo de ida y vuelta, Luhan gimió suavemente.
― Eso está bien, ― dijo. ― Voy a poner mi polla aquí, ― dijo Kai, metiendo su dedo más profundo, y Luhan se sorprendió de que él podía sentir tanto placer aun después de llegar la primera vez. ― Voy a follarte, dime que quieres esto, ― dijo Kai, y luego había dos dedos dentro de él, empujando contra su próstata.
― Unghh! Lo quiero!
Luhan gimió y empujó su culo hacia atrás contra los dedos de Kai.
Luhan se estiró para agarrar las almohadas detrás de la cabeza sólo para poder tener algo a que aferrarse, y ni siquiera la sensación de las cadenas que se deslizaban sobre su piel podrían arruinar esto para él.
― Eso es lo que quería escuchar, ― dijo Kai, y luego presionó su boca brevemente sobre Luhan en un beso fugaz antes de retirarse, cuando Luhan abrió los ojos para ver lo que pasaba, se estremeció ante la visión de Kai y su polla, luego sintió la sensación de presión contra su agujero estirado.
― Mierda, Sí, ― dijo Luhan. ― Jódeme, pon tu polla dentro de mí, ― dijo, y luego gimió cuando Kai hizo exactamente eso, empujando duro y profundo él estuvo dentro con un solo movimiento hacia adelante. Luhan gritó por el dolor ardiente de ser penetrado por la polla gruesa de Kai, pero eso fue reemplazado casi de inmediato con el absoluto éxtasis de tener la polla de Kai presionando contra su próstata.
Kai gimió encima de él, casi cediendo cuando tenía todo el camino recorrido hacia el interior.
― Oh, Mierda. Eres tan apretado, ― dijo.
― No he hecho esto desde hace un tiempo, ― dijo Luhan. No desde que su último novio lo había tirado, pero esa no era una historia para contar cuando él estaba tratando de conseguir un nuevo amante.
Kai no parecía el tipo de hombre que se ajusta a la palabra de novio, sobre todo porque, básicamente, se veían obligados a permanecer en el interior de esta sala de juntas. Cualesquiera que sean los demás pensamientos que Luhan tenía se fueron al fondo de su cabeza cuando Kai comenzó a empujar dentro y fuera de él, empujando hacia atrás y adelante a un ritmo pausado al principio, para luego coger impulso con rapidez a medida que avanzaba.
El sonido de su carne chocando juntas llenó el aire, y se fue directamente a la polla de Luhan. Él ya estaba otra vez duro, su próstata se estrelló contra la cabeza de la polla de Kai otra vez, sólo ese sonido, junto con los gemidos de Kai y la sensación de sus manos sobre los muslos de Luhan mientras lo follaba, era mejor que cualquier porno que Luhan había visto en toda su vida. Ninguna porno se le compararía después de que él había tenido esto.
― Oh, sí, sí, ― dijo Luhan, una y otra vez.
― Así?, ― preguntó Kai.
Luhan estaba teniendo problemas para controlar su respiración de nuevo. Si él no estuviera siendo follado tan correctamente, asumiría que los amos vampiros estaban jugando deliberadamente con el suministro de aire o algo así.
― Sí, ― dijo.
― Tengo algo mejor para ti, ― dijo Kai, y cuando sonreía, Luhan podía distinguir el blanco de sus colmillos, y él se estremeció con la anticipación de lo que iba a suceder cuando Kai puso repentinamente las piernas de Luhan más arriba, hasta que sus tobillos estaban en la parte superior de los hombros de Kai.
Luhan se dio cuenta de lo que Kai estaba haciendo, y luego gimió más fuerte cuando Kai se inclinó mucho más, el alfa apoyó gran parte de su peso en la parte superior del cuerpo de Luhan, lo que le permitía ir más profundo que antes, Kai estrelló su polla dentro de él.
Nadie le había hecho esto a Luhan antes, él gritó con el placer de hacerlo. Él iba a venirse si se tocaba a sí mismo o no, rápidamente agarró su polla, acariciándose cuando semen caliente brotó desde su pene hasta su vientre.
Luhan gritó y se resistió contra la pelvis de Kai, y fue bueno. Tan jodidamente bueno que su orgasmo parecía durar minutos, y luego se bajaba de su placentera nube hasta la sensación de la simiente de Kai llenándole. Lo sentía muy dentro y era la cosa más calmante que Luhan jamás había experimentado.
Observó el rostro de Kai como se retorció de placer, los ojos del alfa estaban fuertemente cerrados, y dejó escapar un aullido cuando llegó antes de que su cuerpo se desplomara contra las piernas de Luhan.
A Luhan ni siquiera le importaba en lo más mínimo, y Kai salió de él, todavía jadeante mientras le pasaba la mano por el pelo.
Luhan se consideraba un chico cursi, por lo que rodó más cerca del alfa y puso su brazo alrededor de ese enorme pecho, aun siendo consciente de los vendajes que estaban en su cuerpo.
― Eso fue tan bueno, ― dijo Luhan, y ya dormitaba mientras escuchaba lo golpes del corazón en el pecho de Kai.
Luhan estaba satisfecho cuando sintió los dedos de Kai deslizándose por su cabello.
― Mmm, me alegro de que lo apruebes, ― dijo Kai.
La única preocupación de Luhan fue el hecho de que esto no significaba para Kai lo que había significado para Luhan.
Kai no había mordido su hombro ni lo había reclamado como un compañero, pero había algo en los ojos del hombre, algo posesivo y dominante que prácticamente había dicho esas palabras a Luhan en voz alta.
Lo que significaba que Luhan simplemente estuviera psicótico sobre toda la cosa. Estaba tan jodido. Él iba a conseguir su corazón roto porque él ya tenía algo más que sentimientos de adoración de héroe para el alfa que le había salvado la vida.
Dos veces.
Tal vez dos eventos que salvan vidas y el sexo fantástico era suficiente para él, para caer enamorado. Luhan generalmente se enamoraba rápidamente, pero nunca tan rápidamente. Sí, salvar vidas definitivamente tenía que ser una parte de eso.
― Dijiste que estabas aquí desde hace un mes antes de que me atraparan, ― dijo Kai. ― Sé que estabas buscando a tu hermano, pero que estabas haciendo antes de eso?
Luhan se encogió de hombros perezosamente.
― Escuela, en su mayoría. Yo estaba en periodismo en la universidad, y supongo que por eso pensé que podía encontrar a mi hermano cuando la policía no quiso ayudarme.
― Pensaste que podrías hacer algo de periodismo de investigación, ¿no? ― Preguntó Kai, y sólo había una pequeña cantidad de burla en su tono.
Incluso Luhan tuvo que reírse de sí mismo una vez que se dio cuenta de lo ridículo que sonaba.
― Sí. Yo estaba en mi segundo año. Debería haberlo sabido .
― Cualquier otra familia, aparte de tu hermano?
Luhan no estaba seguro de lo que estaba pasando con las preguntas, pero a él le gustaba. Si Kai quería llegar a conocerlo mejor, entonces tenía que ser una buena señal. Se puso el sombrero de periodismo y se daría cuenta de qué se trataba.
Cuanto más Kai sabía de él, más cerca estarían, incluso si esa cercanía en última instancia, sólo significara una profunda amistad en lugar de una relación romántica.
― No, éramos solo nosotros dos. Yo tenía un novio, ― dijo Luhan, y él se sintió estúpidamente complacido cuando sintió que Kai se tensó. ― Pero nos separamos un par de meses atrás. No estaba funcionando. Rompió mi maldito corazón.
― Siento escucharlo, ― dijo Kai, y aunque su voz sonaba triste, definitivamente había algo en su tono que sugería que estaba contento de que Luhan estuviera solo.
― ¿Qué hay acerca de ti?,― preguntó Luhan. ― Familia? He tenido la intención de preguntar más acerca de tu manada.
Kai seguía corriendo los dedos en el cabello de Luhan, fue muy amoroso.
― Sí, sobre mi manada,― Kai comenzó, y luego se detuvo cuando la puerta de su habitación estalló, y los dos se dispararon fuera de la cama. El corazón de Luhan martilló en el interior de su pecho mientras miraba al hombre que había entrado con una pistola en la mano.
Era el locutor que había hablado en el micrófono para los vampiros nobles en la arena. El hombre se quedó mirando a los dos por un momento, y Luhan se agachó detrás de Kai para protección, y también para ocultar su cuerpo desnudo ya que a Kai no parecía importarle que estuviera desnudo en lo más mínimo.
No se cubrió a sí mismo, y se mantuvo de pie, como se esperaba de un alfa, mientras miraba al vampiro.
― Qué quieres? Ya no estamos en la arena, ― escupió Kai.
Luhan miró por encima del hombro de Kai para conseguir una mirada del hombre, incluso estaba un poco sorprendido cuando el vampiro los señaló con la pistola que llevaba.
― Busquen ropa que ponerse. Vamos a salir de aquí, ― dijo.
CAPITULO 8
Kai no tenía idea de quién era este hombre, o lo que lo impulsaba a traicionar a su propio nido, pero él no iba a dudar. Cogió su ropa y ordenó Luhan hacer lo mismo.
― Vístete, ― dijo.
Luhan tampoco dudó, pero aún tenía los ojos abiertos, con una expresión de miedo en su rostro.
― ¿Lo conoces?
― No, pero estoy asumiendo que tú estás con...
― No digas una palabra más, ― dijo el vampiro, y esta vez apuntó el arma hacia Kai, eso fue suficiente para que cerrara la boca y diera un paso delante de Luhan. Sólo en caso de que el hombre decidiera apuntar el arma hacia el omega en lugar de a Kai.
Kai lo miró, y el vampiro bajó su arma.
― Esto es suficientemente peligroso sin mencionar nombres o cualquier sospecha que puedas tener. Así que date prisa. No tenemos una gran ventana para salir desde aquí.
― Kai todavía estaba enojado con el hombre, pero al mismo tiempo, él era justo. Salir de un lugar como éste era peligroso, y si Kai estuviera en su posición, estaría diciendo un par de amenazas, sólo para asegurarse de que nadie dijera nada incriminatorio o hablara demasiado alto.
Kai ya tenía una idea bastante buena de quién había enviado a este vampiro aquí, y le hizo preguntarse si KangIn se había encontrado con él para conseguir que se cumpliera.
Kai se vistió con tan sólo un par de pantalones sueltos, sin molestarse con los zapatos o una camisa en caso de que fuera necesario cambiar a su forma de lobo rápidamente.
Luhan no tenía ninguna camisa de todos modos, y el hecho de que estaba encadenado le impediría hacer el cambio.
Kai tendría que mantener una estrecha vigilancia sobre el hombre para asegurarse de que todo saliera bien. La idea de Luhan quedándose atrás y que fuera dejado aquí era inaceptable. Kai no dejaría que eso sucediera.
― Tú quédate cerca de mí, ¿de acuerdo? ― Pidió Kai poniendo su mano en el hombro de Luhan.
El chico parecía muerto de miedo cuando asintió con la cabeza. Sus fosas nasales quemaban y su corazón latía a mil por hora.
― Escúchame. Voy a sacarte de aquí. Pero tienes que mantener el ritmo. Voy a tomar tu mano, para que no te pierdas, pero quédate detrás de mí en caso de que haya cualquier disparo. ¿Entiendes?― dijo Kai.
Luhan asintió.
― Pero ¿Y tú? Si hay disparos qué vas a hacer?
Él se aseguraría de estar en el camino para que Luhan no se viera perjudicado. Eso es lo que iba a hacer. Kai sin embargo no lo dijo.
El vampiro se aclaró la garganta, y la expresión de su rostro era de pura impaciencia, como si no pudiera creer que Kai estaba perdiendo el tiempo consolando a Danny en vez de seguir en movimiento lo más rápido posible ahora que tenían la oportunidad.
― Tenemos que irnos, ― dijo Kai.
Luhan asintió y agarró la mano de Kai con fuerza entre las suyas.
Kai odiaba sentir el frío acero de esas malditas cadenas contra su piel. A la primera oportunidad que tuviera, cortaría esas cadenas fuera del hombre y las echaría en el río más cercano.
El vampiro, convencido de que los dos estaban finalmente listos, asintió y abrió la puerta antes de que mirar hacia fuera, comprobando, para asegurarse de que no había nadie cerca.
― Está bien, hay cámaras por todas partes por estos pasillos. Tenemos que ser rápidos, porque no se me permite estar caminando por los pasillos con ninguno de los dos, o traerlos a la planta principal. Manténganse alertas, quédense en silencio, y sólo concentrémonos en llegar al punto de reunión.
― Estoy preparado para ello, ― dijo Kai, y estaba prácticamente rebotando sobre sus talones con la energía que se precipitó a través de él. Estaba ansioso por estar fuera de aquí, para correr libremente, y tomar a este joven con él e ir a donde podrían conseguir algo de ayuda para los demás que habían dejado atrás.
Pero sobre todo, Kai sólo quería que Luhan dejara este infierno y regresara de nuevo a la escuela, darle la oportunidad de una vida real, donde él había pertenecido antes de que estos vampiros lo hubieran
alejado de ella.
― Vamos, ― dijo el vampiro, y salió de la habitación.
Kai aferró con fuerza la mano de Luhan mientras sacaba al hombre con él. Sí, el omega estaba definitivamente cagado de miedo.
Kai simplemente siguió tirando de él, mientras seguía al vampiro.
Evitaron el ascensor, que era algo inteligente, teniendo en cuenta que cualquier persona que los vio en las cámaras podría probablemente sólo cerrar la maldita cosa, pero fue suficiente para confundir a Kai, no tenía idea de a dónde se dirigían.
La habitación de Kai no era subterránea porque la mansión había sido construida en una colina, pero no había puertas que conducían fuera de esta parte de la casa. Él lo sabía debido a que había estado buscando la forma de escapar antes de ser enviado de vuelta a la arena.
El vampiro demostró que sabía lo que estaba haciendo cuando los sacó por el pasillo y empujó un punto contra el ladrillo. Toda la pared se deslizó a un lado, dejando al descubierto una puerta que estaba escondida detrás de él.
Entonces el hombre sacó un juego de llaves para desbloquearlo, mirando rápidamente detrás de él.
― Salida de emergencia. Sólo el personal sabe sobre esto, en caso de que el maestro o alguien que le importa quede atrapado aquí, ― dijo.
― Encantador, ― dijo Luhan, y Kai no pudo evitar sonreír ante la cantidad de sarcasmo que goteaba de su voz.
El vampiro simplemente frunció el ceño de nuevo. Suponían que no le gustaba recibir cualquier burla de la gente que estaba ayudando.
El vampiro abrió la puerta, y la única cosa chocante para Enzo fue el hecho de que él olía el aire fresco una vez que estaba abierta para ellos. La puerta daba al exterior. En realidad, los llevaría fuera, y no habría más barreras entre él y la libertad.
El único problema era que era de noche, así que podría ser que vampiros rondaran alrededor de la propiedad. Cuando la alarma se activó, a todo volumen, el ruido fuerte hacía difícil para Kai oír incluso sus propios pensamientos, luces rojas intermitentes se encendieron por el pasillo, tenía la certeza de que iba a tener que hacer frente a algunos guardias vampiros esta noche.
Tal vez incluso algunos hombres lobo alfa. Luhan tiró de las manos de Kai y las mantuvo cerca de sus orejas.
― Duele!― Gritó, pero Kai apenas oyó sus palabras.
Sí, la alarma era sin duda el tipo de tono alto que deshiciera cualquier intento de escape por parte de los esclavos hombre lobo.
Ahora Kai odiaba a estos vampiros aún más, tomó la mano de Luhan y tiró al hombre por la puerta.
El vampiro estaba corriendo ahora, ellos pisándole los talones, pero ese maldito ruido los siguió hasta el final, y los oídos de Kai no solo sonaban, estaba bastante seguro de que ellos estaban sangrando ahora.
― Joder. Rápido! ― gritaba su ayudante vampiro, al menos eso es lo que Kai pensó que estaba gritando, y apuntó su arma y disparó un par de balas a su izquierda.
Kai observó cómo algunos de los guardias corrían detrás de ellos. Cualquiera de ellos llevaba armadura, o este vampiro era un tirador de mierda. Siguió corriendo.
― No se detengan!
Kai no tenía ninguna intención de hacer eso, tiró de Luhan aún más, así no iba a ser visible para los vampiros persiguiéndolos, por si acaso alguno de ellos tenía armas propias.
Un dolor brusco y quemante en el hombro de Kai le dijo que tenían armas de fuego, y que las estaban usando. Otro disparo, y Kai fue golpeado de nuevo, esta vez en la pierna, y había más de ese dolor quemante.
― Kai! ― Luhan gritó, y el omega se detuvo para agarrar los brazos de Kai, tratando de arrastrarlo a lo largo.
Parecía que el vampiro los estaba llevando a un muro de piedra, era el tipo de cosa que hacía un círculo alrededor de la propiedad, para mantener fuera a los intrusos, y a los presos dentro.
No había manera de que Kai pudiera hacer algo así, pero se mantuvo de pie de todas maneras, luchando para poner un pie enfrente de él.
Podía ser que no fuera capaz de superar ese muro, pero aún podía ayudar a Luhan a superarlo, y si KangIn o Junho estaban en el otro lado, a la espera de cualquiera de ellos, confiaba en que su alfa y Junho ofrecerían protección al omega indefenso.
Al menos Kai sería capaz de hacer algo por el hombre más pequeño.
Estaban a sólo unos pies de distancia de la pared cuando el vampiro se detuvo. Se había vuelto lento, y luego cayó con el rostro en el césped perfectamente cortado.
Luhan se acercó a él, y trató de inclinarse y agarrar la pistola que el vampiro había tirado, pero luego el peso de Kai fue demasiado para los dos y cayó cuando Luhan no pudo sostenerlo más.
Kai gruñó cuando golpeó el suelo. Trató de conseguir poner su culo en marcha y volver a levantarse, él realmente lo intentó, pero al parecer simplemente no iba a suceder. Puso sus manos por debajo de él, pero no tenía la fuerza para mover sus pies, era una lucha para permanecer sobre las rodillas.
― Corre, bebé, no te detengas, sólo vete, ― dijo Kai, y su voz sonaba como si arrastrara las palabras. Estaba muriendo? Se miró el brazo, la pierna, en todos los lugares en los que había recibido un disparo, y en lugar de ver sangrantes agujeros de bala, había dardos grandes y desagradables que fueron saliendo de su piel.
― Ven más cerca y te dispararé!― Gritó Luhan y disparó. Ellos lo iban a matar por disparar un arma contra ellos.
― No, Luhan― dijo.
Kai, extendió la mano y agarró el tobillo del hombre, tratando de darle un tirón y llevarlo de nuevo a la seguridad, pero no había ningún lugar a donde ir para cualquiera de ellos.
Los vampiros estaban acercándose. Está hecho. Iban a morir aquí.
De repente, una voz detuvo a los vampiros de trajes negros antes de que consiguieran estar más cerca.
― Alto! No maten a ninguno.
Esa voz. Kai gruñó, y sus garras salieron lentamente, pero aún estaban lejos de salir completamente.
A la vista estaba Pietro, gruñendo. Peor aún Siwon estaba junto a él, la mano de Pietro estaba en la parte posterior del cuello del alfa.
Los ojos de Siwon estaban tan magullados e hinchados que Kai ni siquiera estaba seguro si Siwon podía verlo o no.
― Yo les advertí que podrían estar tratando de escapar. No creí que uno de los vampiros estaría ayudándolos a salir.
― Voy a matarte pedazo de mierda, ― dijo Kai, pero sus palabras sonaban débiles a sus propios oídos. Él quería nada más extraer la cabeza de ese hombre.
― Luhan, ponte detrás de mí.
― Oh, sí, Luhan, ponte detrás de tu nuevo compañero para que pueda protegerte.
― Cierra la boca!― Kai gritó, hizo otro intento de ponerse de pie, pero se tambaleó y se quedó abajo. El puto suelo estaba moviéndose a su alrededor, como si estuviera en una balsa en el mar. ― ¿Qué pusiste en mí?
― Yo no, pero este agradable señor lo hizo, ― dijo Pietro asintiendo con la cabeza a un hombre que llevaba una capa roja brillante.
Kai había visto al chico en la arena cuando había luchado por Luhan contra ese otro alfa. Él era claramente un guardia, alguien de alto rango, lo más probable un asesino, especialmente si mantenía su rostro oculto.
Llevaba una capa roja y capucha, como Caperucita Roja, pero su rostro estaba oculto tras una máscara de cuero marrón. Llevaba guantes de cuero sin dedos, y las botas le llegaban casi hasta las rodillas. El tipo tenía una maldita ballesta en su espalda, y había todo tipo de cuchillos y dagas atados a su pecho y cintura.
Kai no estaba seguro de por qué no estaba sorprendido.
― Es la misma mezcla que hay dentro de tu amigo aquí, ― dijo Pietro, sacudiendo el cuello de Siwon.
El alfa gimió, pero no opuso mucha resistencia. No es que no pudiera, aunque lo intentó, teniendo en cuenta las cadenas.
― Es un sedante mezclado con una buena dosis de plata. Ni siquiera estoy seguro de si él es consciente de exactamente dónde está ahora. Yo podría cortarle el cuello y él ni siquiera podría sentirlo.
― Déjalo ir, ― dijo Luhan, y Kai tuvo que parpadear y mover la cabeza para conseguir una imagen semi clara de Luhan apuntando con el arma a Pietro.
― Luhan, detente, ― dijo Kai. Pietro no parecía preocupado en lo más mínimo.
― ¿Siquiera sabes cómo usar esa cosa?
― Apunto y disparo, ¿verdad? ― Preguntó Luhan, pero no había mucho de una pregunta. ― Eso es todo lo que necesito saber.
Siempre había más que eso. Incluso Kai sabía que había mucho más y sólo había manejado armas de fuego un par de veces en su vida.
― Luhan, no lo hagas.
― Mi amigo rojo puede matarte a ti y a tu compañero antes de que tengas la oportunidad de abrir y cerrar los ojos, ― dijo Pietro.
― No seas estúpido! No soy tu amigo, ― dijo el hombre de rojo, su voz ligeramente amortiguada por la máscara.
Luhan estaba temblando ahora. Él sólo podría disparar la maldita cosa, pero podría terminar golpeando a Siwon por accidente, o uno de los vampiros podría decidir que no valía la pena el riesgo y simplemente le dispararía primero, independientemente de lo que Pietro dijera.
Kai sintió su lobo interior retumbando dentro de él.
― Luhan, baja el arma, ahora, ― dijo. Todo el lenguaje corporal de Luhan cambió. Él no estaba temblando más, y bajó el arma antes de dar vuelta y mirar a Kai.
Kai podría estar débil y en el suelo, pero seguía siendo un alfa, y parecía que Luhan definitivamente lo veía como un compañero. De lo contrario, no habría sido tan fácil para obligar al hombre a escucharlo.
Kai sólo podía mirar hacia detrás de él, estaba tan condenadamente mal por lo que sabía que iba a suceder.
― No le hagas daño, Pietro. Voy a hacer lo que quieras.
― Herir a quién? ― Preguntó Pietro, jugando deliberadamente al tonto. ― Tu amigo aquí? O a tu nuevo amante?
― Cualquiera de ellos, ― Kai confirmó.
Luhan se inclinó para poner suavemente la pistola sobre la hierba. Estaba levantándose de nuevo, lentamente y con sus manos levantadas, cuando uno de los vampiros lo agarró por la muñeca y tiró de él haciéndolo rodar por su espalda.
El corazón de Kai dolía, cuando escuchó el grito de dolor de Luhan, y kai estaba sufriendo con él. Podía sentir el dolor del hombre, y su lobo aulló para ir con él, defenderlo y detener a los vampiros de hacerle daño, pero no pudo hacer ningún movimiento.
― Voy a matarte por esto! Pietro, pedazo de mierda!― Kai gritó cuando los vampiros terminaron por golpear a Luhan. Luhan todavía estaba consciente, pero él estaba desplomado en el suelo, con las manos sobre su cabeza, haciendo todo lo posible para protegerse. Kai todavía podía sentir la agonía punzante que estaba latiendo a través del cuerpo de Luhan después de que varios hombres que eran más fuertes que él se habían aliado contra él.
― Como Jonghyun mató a mi ex-alfa? ― Preguntó Pietro.
― Que mierda!, Ese sucio hijo de puta secuestró a su compañero y amenazó con matar a su hijo. ¿De verdad crees que él estaba dispuesto a dejar que se saliera con la suya?
― ¿Piensas que iba a dejarlo pasar?― Preguntó Pietro. ― Primero Changmin, y luego TOP. Sigo buscando por alfas porque la gente en tu manada tiene la costumbre de matarlos.
― KangIn te llevó a su manada! Se hizo borrón y cuenta nueva y decidió darles otra oportunidad, a pesar de lo que hicieron.
― Yo no hice ninguna mierda! Excepto seguir las órdenes que se me dieron, ― Pietro espetó. ― Yo tenía una casa y una familia. Mi manada fue mi familia, y después de que Changmin fue asesinado, TOP me acogió.
Le debía todo, y luego lo asesinaron, también.
Kai observó con pavor cómo las garras de Pietro estaban saliendo, porque el hombre todavía tenía la mano en la garganta de Siwon, gotas de sangre comenzaron a correr por el cuello del otro alfa, y no había nada que Kai pudiera hacer al respecto. Él no podía salvar a Siwon y él no podría salvar a Luhan.
Joder.
Ni siquiera podía ayudar a ese pobre vampiro que había intentado sacarlos hacia fuera en primer lugar. Pero seguro que iba a vengarse de ellos más adelante.
― Tienes la mala costumbre de tratar con alfas que buscan robar los compañeros de los miembros de mi manada, ― dijo Kai. ― Aron y yo somos amigos. Aron mató a TOP, así que si quieres hacerle daño, lo puedes llevar a cabo conmigo, deja que Aron y Siwon se vayan.
― ¿Por qué habría de hacerlo? ― dijo Pietro, y sus ojos brillaron al rojo.
― Luhan es un niño me dijo que todavía estaba en la escuela por amor de Cristo. Él tiene toda su maldita vida por delante, y no debería estar aquí, ― dijo Kai.
― No! Kai, ― dijo Luhan, pero su voz era pequeña y débil, y cuando levantó la cabeza de sus brazos, había sangre en su rostro. Iba a tener un ojo negro muy pronto, y su labio inferior estaba roto. Tuvo suerte de que su nariz no estaba rota.
― ¿Y qué pasa con él? , ― Pietro preguntó, sacudiendo a Siwon sólo un poco. ― ¿Cuál es el motivo de que lo suelte esta vez?
Kai no estaba seguro de si era cierto o no, sobre todo porque Siwon estaba constantemente diciendo que él no era gay, pero Kai todavía pensaba en ese joven omega en la manada de Junho, que estaba enamorado de él, tendría su corazón roto si algo pasaba con el hombre.
― Tiene un compañero que lo espera. Él tiene amigos y la gente que lo ama y no quieren verlo salir lastimado. Tú mismo lo dijiste, que está tan condenadamente drogado que apenas sabe dónde está ahora.
― ¡Por favor, simplemente déjalo ir! ― dijo Luhan arrastrándose hacia él, Kai sólo tenía que tocar al hombre, para sentir su calor y darle un poco de consuelo, él puso su brazo alrededor de la espalda de Luhan y permitió que el hombre más joven se sostuviera sobre él.
Sólo quería sacar a estos dos de aquí, y todo estaría bien. KangIn ya debía saber sobre Pietro, considerando que eran KangIn y Junho a quién había visto sirviendo bebidas cuando estaba en la arena.
No habían sido capturados, de lo contrario Pietro no estaría frente a Kai, y este intento de fuga no habría siquiera comenzado. Pietro se detuvo un largo rato. Él parecía estar pensando en ello, y por esa razón, Kai tenía alguna esperanza de que Luhan fuera capaz de salir de aquí.
Debería haber sabido mejor que la esperanza, y la rabia lo llenó cuando Pietro le sonrió.
― No!, creo que voy a mantener a los dos aquí. Tal vez pueda convencer al Señor Reina para poner a Siwon en la arena juntos la próxima vez, y que puedas luchar por los derechos de apareamiento sobre tu pequeña perra.
Ira despegó dentro de Kai como si fuera vómito.
― Tú Desgraciado bastardo! Voy a matarte por esto!
― Kai! ― Luhan gritó cuando uno de los vampiros lo agarró y lo sacó de los brazos de Kai.
― No lo toques! ― Kai gritó, pero cuando él se acercó a su compañero, el hombre de rojo estaba encima de él, agarrando su mano y tirando de ella a sus espaldas.
Las cadenas fueron puestas sobre él, pero todavía estaban llevando a Luhan lejos, más lejos y más lejos de él, y Kai entró en pánico. Los dientes de lobo salieron por sus encías tan rápido a pesar de las drogas en su sistema, y él se acercó y mordió en el cuello a uno de los vampiros.
El hombre de rojo fue muy rápido y ágil, esquivando lejos antes de que Kai pudiera llegar a él, pero todavía consiguió alcanzar a uno de los vampiros, y eso era una buena cosa.
Más tarde, él pensaría que era irónico, pero por el momento, Kai estaba demasiado centrado en desgarrar la garganta del hombre, cosa que hizo, justo antes de que otro vampiro le diera un puñetazo en la cara varias veces, dejándolo inconsciente
CAPITULO 9
Kai se paseaba gruñendo en los confines de su habitación. Se había despertado con la mayoría de los muebles de la sala desaparecidos. La cama no estaba, pero el colchón, y la barra que había estado por encima de la cama seguía en su sitio.
Kai lo sabía porque sus cadenas se habían unido a él, lo mantenía en su lugar con las manos sobre su cabeza. Sin duda, eso explicaba por qué sus muñecas habían dolido tanto, y por qué había tenido tanta dificultad para respirar cuando se despertó. Su peso corporal lo sostenía hacia abajo, incluso cuando regresó a la conciencia y se puso de pie, no había suficiente holgura en las cadenas para que él pudiera bajar las manos.
Fue explicado más adelante cuando algunos vampiros vinieron con látigos en sus manos. Kai gruñó mientras pensaba en su castigo. Los latigazos quemaban como fuego, los vampiros burlaron y se rieron, pero Kai se había negado a ceder.
No había gritado, y no había pedido que se detuvieran. Él estaba en silencio mirando hacia delante, sabiendo en el fondo de su ser que en algún lugar de la casa, lo mismo le sucedía a Luhan.
Luhan era fuerte, pero su fuerza provenía del interior, no del exterior. Ellos se asegurarían de que gritara, iban a burlarse y reírse hasta que llorara y les rogara para que se detuvieran.
Después de que Kai fuera puesto en libertad, fue a merodear alrededor de su cuarto casi vacío, lo único que le quedaba por hacer era esperar a que le devolvieran a su compañero, si es que esa era su intención. Quería que Luhan volviera aquí donde Kai podía verlo, sostenerlo, tocarlo y consolarlo.
Eso era lo que su alfa interior pensaba, en algún nivel extraño, podía simplemente ver cómo Luhan estaba, mirar al hombre de nuevo con sus propios ojos, de alguna manera sería capaz de quitar el dolor de lo que le habían hecho.
Y Kai deseaba. Deseaba fuera de todas sus habilidades, poder quitar el dolor de su compañero. Kai todavía tuvo que esperar para cuando Luhan volviera. Cuando la cerradura del otro lado de la puerta finalmente hizo clic y se deslizó fuera de lugar, Kai volvió a mirar, esperando que la maldita cosa se abriera. Lo hizo, y Luhan se empujó dentro.
Tropezó con sus pies y cayó al suelo, Kai corrió a su lado, odiándose a sí mismo por ser demasiado lento para atraparlo. Luhan estaba sollozando. La posición en que estaba dio a Kai un buen vistazo de lo que le habían hecho a su espalda, y él gruñó hacia los vampiros que descuidadamente lo habían arrojado dentro.
Pietro no estaba entre ellos, lo que era una lástima, pero el hombre de rojo estaba allí, y aunque su voz era fría, hubo una leve nota de condolencia en sus ojos.
― No nos veas de esa forma, lobo―, dijo el hombre rojo. ― No somos los que intentaron escapar. Tienes suerte de que ninguno de ustedes esté muerto.
― ¡Sal de aquí de una puta vez! ― gritó Kai. Sus garras y dientes de lobo habían salido. La droga que había dentro de él había seguido su curso, y sentía picazón en su piel a medida que crecía a través de los poros de su piel.
Eso debe haber asustado a los chupasangres un poco porque ellos hicieron lo que se les dijo, cerrando la puerta detrás de ellos, mientras que el hombre de rojo casi no movió un músculo para salir del camino.
Kai oyó el cierre deslizarse en su lugar, y él suspiró cuando estaban solos. Puso toda su atención en Luhan, que seguía temblando en el suelo. Kai fue amable con él, puso sus manos bajo el cuerpo de Luhan, con cuidado de no tocar la espalda, o cualquier parte de él que parecía estar herido.
― Luhan, bebé, vamos, te tengo. Tienes que conseguir levantarte.
― Duele!― Luhan lloró, y cuando miró a los ojos de Kai, había lágrimas en esos bonitos ojos color avellana. Su pelo rojo-marrón se empapó de la parte superior de la cabeza con sudor. Kai tomó una última mirada rápida a la espalda de Luhan, e incluso tuvo una mueca de dolor por el daño que se había hecho.
Esas heridas dejarían cicatrices, independientemente de las capacidades curativas de Luhan.
― Lo sé, cariño, lo sé, pero no puedes cambiar con esas cadenas en ti, así que voy a ponerte en el baño y te limpiaré. Vamos, ahora.
Kai habría llevado al hombre si pudiera, pero con todas las heridas abiertas en la espalda de Luhan, él no pensó que sería una buena idea. Luhan era fuerte, sin embargo, y demostró su fuerza cuando asintió con la cabeza, apretó los dientes y se puso de pie, empujándose a sí mismo con la ayuda de Kai.
Kai se aferró a las manos del hombre, preocupado de que si tocaba en otro sitio, sólo causaría más dolor.
― ¿Hay algunas vendas aquí? ― Luhan preguntó, y él miró el pecho de Kai, señalando la falta de vendajes que estaban en él.
― Voy a encontrar algo, no te preocupes. Incluso podría tener un truco para ayudar a tu velocidad de cicatrización, pero no estoy seguro si va a funcionar, ― dijo.
― Voy a intentar cualquier cosa, ― dijo Luhan, y luego ellos estaban dentro del cuarto de baño.
Kai tenía a Luhan sentado en el mostrador mientras trabajaba. Llenó el fregadero con agua limpia y suavemente limpió la sangre seca, la suciedad y el sudor que estaba en la espalda de Luhan. No quería correr el riesgo de que el hombre más pequeño pudiera contraer una infección. Lo mejor que podía hacer era tomar por vendajes una de las sábanas blancas finas que todavía estaba en el colchón y romperla en tiras, pero primero tenía que hacer algo con el dolor de su compañero.
― ¿Qué estás haciendo? ― Luhan preguntó cuándo Kai puso una de sus garras y, a continuación, hizo una herida abajo del pulgar.
La mandíbula de Kai se apretó por el dolor, pero cuando las gotas de sangre comenzaron a salir, valió la pena.
― Este es un truco del que he oído hablar. Nunca había visto a nadie hacerlo antes, pero quiero ver si funciona.
― ¿Qué es? ― Luhan preguntó, y él trató de mirar por encima del hombro para ver lo que Kai le estaba haciendo. Apretó el pulgar hasta que estaba en llamas con el dolor, cada vez más de su sangre goteaba, dejándola caer en las heridas abiertas de Luhan.
― Estoy tratando de que mi sangre alfa desencadene tu curación. Se supone que fortalecerá tu curación y hará que tus heridas se cierren aún más rápido.
― Yo sanaría como un alfa, en lugar que como un omega, ― dijo Luhan, y luego cerró los ojos, la boca abierta solo un poco, como si estuviera recibiendo algún tipo de alivio.― Realmente se siente muy bien, ― dijo.
― Bueno, ese era el punto, ― dijo Kai mientras agitaba la mano para conseguir un poco de sentir de nuevo en ella, pero luego volvió a apretar más gotas de su sangre en las heridas de Luhan, asegurándose de que cada gota cayera en cada una de las heridas de Luhan, y no sobre su piel donde sería inútil, hasta que se convenció de que había suficiente allí para sanar.
Kai chupaba el dedo con su boca, deshaciéndose de cualquier exceso de sangre, y de una manera infantil, también tratando de acabar con el dolor hasta que su propia curación tomara el relevo. Sólo lo había hecho por un segundo cuando Luhan cogió la mano y la tomó, tirando de la parte herida del pulgar de Kai hacia su boca.
― Aquí, déjame hacer esto, ― dijo Luhan, y cogió el grifo para abrir el agua poniendo la mano de Kai bajo el flujo suave. Kai entre dientes, pero también protestó.
― Debo cuidar de ti primero, ― dijo.
― Lo hiciste. Me siento bien en este momento, ― dijo Luhan. ― Me vendarás más tarde. Quiero hacer esto por ti.
Kai dejó que el hombre hiciera lo que quería sin más protestas. Tal vez sería mejor dejar a Luhan hacer esto, le permitirá tener un cierto control sobre lo que estaba ocurriendo.
A Kai no le gustaba que su compañero envolviera una de las tiras alrededor de su dedo pulgar. Esas vendas eran para Luhan, pero el hombre simplemente lo hizo callar y le dijo que no era suficiente para los dos. Nadie hizo callar a Kai antes. El tipo que le gustó. Al menos eso significaba que Luhan todavía tenía algo de su espíritu, independientemente de lo que Pietro y los vampiros habían hecho con él.
― Ellos te hicieron...
Kai se detuvo a sí mismo. No sabía cómo expresar lo que quería preguntar. Es evidente que esos vampiros lo habían herido, pero Kai todavía quería hacer la pregunta.
Luhan lo miró.
― Hacer qué? ― preguntó.
Kai negó con la cabeza, y sintió que su ira se levantaba dentro de él.
― Sé que te hicieron daño. Yo sólo quiero saber quién lo hizo así sé lo mucho que voy a hacerles daño cuando finalmente les ponga las manos encima.
― Tus ojos están de color rojo brillante, ― dijo Luhan. ― Kai, es necesario que te calmes.
― Estoy tranquilo, ― dijo Kai, y de una manera, él lo estaba.
Sus manos estaban todavía suaves mientras envolvía la espalda de Luhan, y no dejaba que su rabia nublara su juicio.
― ¡Voy a matarlos por lo que te hicieron! Especialmente a Pietro.
Luhan asintió.
― Dijiste que estaba en tu manada? El habló de eso un poco.
Kai miró a Luhan bruscamente.
― Él estaba contigo? Él fue quien hizo esto? ― Luhan asintió.
― Sí. Parecía ansioso por usar los látigos. Los vampiros lo permiten. No se detuvo hasta que el hombre de rojo vino y le dijo que se detuviera.
Fue sorprendente que alguien había dejado hacer eso a Pietro, pero eso explicaría por qué la espalda de Luhan estaba mucho peor que la de Kai.
― ¿Cómo están de mal tus heridas?― preguntó Luhan, y se movió un poco, como si tratara de echar un vistazo a la espalda de Kai.
― No mucho. Ya estoy sanando, ― dijo Kai, y tocó la mejilla de Luhan. Estaba tan aliviado cuando el hombre más pequeño se inclinó hacia ella. Luhan incluso puso las manos en la parte superior de Kai. ― Te prometí que saldríamos de aquí, y lo haremos, ― dijo Kai.
Luhan asintió.
― Creo en ti, ― dijo.
La mirada en los ojos de Luhan decía que estaba diciendo la verdad sobre eso también. Kai sonrió.
― Tienes que guardar silencio sobre esto. Ni siquiera susurrar estas palabras más adelante, especialmente cuando estemos fuera de esta sala, en la arena, vi a mi alfa.
Los ojos de Luhan se agrandaron.
― Lo hiciste? ― Kai asintió.
― Sí, creo que es por eso que el vampiro nos estaba ayudando. KangIn debe ser quien lo contrató. Junho estaba con él, también. Es otro alfa de su propia manada. Se presentaron como sirvientes. Pietro no debe haberlos visto si él no lo mencionó a ninguno de nosotros. ― Luhan negó con la cabeza.
― No. Él no dijo nada acerca de alguien llamado Junho o KangIn. ― Kai asintió.
― Eso es bueno.
Su única preocupación ahora era asegurarse de que su alfa y Junho no quedaran atrapados. Eso, y conseguir sacar a Luhan fuera de este infierno.
― Luhan, es necesario que me prometas que la próxima vez que esté incapacitado, no te detendrás para ayudarme. Tienes que correr por ti mismo y no pensar dos veces en lo que ocurra conmigo. Las mejillas de Luhan estaban de color rojo brillante.
― Tuve que hacerlo. No podía simplemente dejarte.
Kai estaba tocado por eso, pero tenía que hacer que el hombre más pequeño entienda. Puso sus manos sobre los hombros de Luhan.
― Volviste por mí porque eres una buena persona. Es por eso que estás aquí, porque te preocupaste lo suficiente acerca de tu hermano para venir a buscarlo. Los vampiros saben eso y lo usarán contra ti, te lo prometo. No te puedes detener por mí la próxima vez.
― No podré dejarte!
― ¡Tendrás que hacerlo! ― dijo Kai, y cuando Luhan se encogió se dio cuenta de que había estado agarrando los hombros del hombre con demasiada fuerza.
Soltó al hombre y dio un paso atrás, avergonzado por ser tan áspero cuando Luhan ya había pasado por muchas cosas.
― Lo siento! ― dijo, Luhan estaba mirando hacia él con los ojos grandes desconfiados. Era demasiado para Kai de soportar.
― No podía dejarte, ― dijo Luhan, ese mismo tono tranquilo de su voz. Como si él no estaba tratando de discutir, simplemente constatando un hecho. ― ¿Podrías haberme dejado? ― dijo.
― Nunca, ― contestó Kai.
― Entonces no me pidas dejarte atrás de nuevo, ― dijo Luhan, y esta vez había un poco de fuego en su voz. A Kai le gustaba eso.
Que Dios le ayudara, pero le gustaba saber que había alguien ahí fuera que se preocupaba mucho por él, que iba a venir por él, quería estar cerca de él, no importa lo que pase.
Era halagador, eso es lo que era, Kai todavía no podía permitirlo, y negó con la cabeza.
― No agites tu cabeza hacia mí, lo digo en serio! ― Dijo Luhan. ― Realmente... me gustas, ¿de acuerdo?
― Por favor, no me digas que estás cómodo conmigo, ― dijo Kai y no podía dejar de sonreír por encima de su propia broma estúpida. Luhan le frunció el ceño.
― Jódete.
Kai no podía dejar de sonreír. De lo mal que su situación era, le gustaba burlarse de Luhan. Le gustaba que Luhan estuviera en buena salud lo suficiente para ser objeto de burlas, y no podía dejar de notar cómo sus mejillas ya no estaban pálidas. Luhan no estaba temblando de dolor, y el hombre se veía como si no sintiera los latigazos en su espalda en lo absoluto.
Lo único que se interponía en el camino de que lo hacía lucir completamente sano era su ojo negro y el labio roto.
― Sabes, eres lindo cuando estás molesto, ― dijo Kai. Los ojos de Luhan se agrandaron mientras miraba hacia él.
― Lo soy... realmente?
― De verdad, ― dijo Kai con un guiño.
― Pero yo...
Luhan se apagó y miró su cara en el espejo, como si estuviera decepcionado de las lesiones y lo que le hicieron a su aspecto.
Kai lo tomó de la barbilla y le obligó a mirarlo a los ojos.
― Se curará. No ocultan lo que realmente pareces, ― dijo Kai y no pudo contenerse más, tuvo que apoyarse suavemente y presionar su boca en los labios de color rosa de Luhan.
Luhan respiró hondo, como si no hubiera estado esperando eso de parte de Kai, y Kai pasó las manos por la parte posterior del pelo de Luhan mientras empujaba su lengua dentro de la boca de su compañero. Él no iba a negar esto nunca más, al menos no para sí mismo. Había estado pensando en Luhan como compañero por un tiempo. Él lo sabía muy bien.
El sabor y la textura de su boca era el mismo que cualquier otro hombre que Kai había besado antes en su vida, pero al mismo tiempo tan diferentes que Kai no tenía las palabras para describirlo. Besó a Luhan duro, como si pensara que sería su último beso vivo. Teniendo en cuenta el intento de fuga fallido, tal vez él estaba preocupado por esa misma cosa. Luhan gimió y envolvió sus brazos alrededor del cuello de Kai, como si no hubiera ningún dolor en absoluto de estirar la espalda de esa manera mientras chupaba la lengua de Kai.
Fue suficiente para que la polla de Kai despertara de una sola vez y realmente empezara a prestar atención. Kai tuvo que retirarse.
― ¿Te duele? Tu boca? ― Aclaró. Luhan negó con la cabeza.
― Puedo manejarlo, ― dijo y sus ojos estaban parpadeando con la lujuria, su voz sonaba sin aliento. ¿Cómo podría Kai no creer en palabras como esas?
Se besaron de nuevo. La polla de Kai se hinchó entre sus piernas hasta que estaba completamente dura. Pulsaba con la necesidad de estar en el interior de este hombre en sus brazos, y él iba a hacer eso. Ambos lo necesitaban, y Kai no tenía intención de negar lo que ambos querían.
Kai se puso entre las piernas de Luhan y cayó de rodillas. Con su altura, incluso con Luhan sentado en el mostrador, estaba a la altura perfecta que necesitaba con el fin de tirar de los pantalones de Luhan hacia abajo y ver cómo la polla de su compañero, literalmente saltó de sus confines, golpeándolo en el estómago. Luhan gimió ante eso, el sonido era nada comparado con el ruido que soltó cuando Kai lamió con su lengua las bolas de Luhan, todo el camino hasta su eje, y a la oscura cabeza de su pene.
CAPITULO 10
Siwon regresó de la neblinosa inconsciencia para sentir el hedor de ese traidor dentro de su habitación. Cuando abrió los ojos, estaba más que feliz de ver que Pietro no estaba allí con él. Era una de esas largas bombillas por encima de su cabeza, del tipo que parecía que pertenecía a un edificio de oficinas, y estaba parpadeando y haciendo todo tipo de ruidos eléctricos.
No es de extrañar que hubiera despertado. Le estaba dando dolor de cabeza. Siwon trató de mover las manos, pero el sonido del tintineo de metal contra el metal lo detuvo y se conmocionó como el infierno.
Levantó la vista y miró de soslayo. Suspiró ante la visión del pesado grillete alrededor de su muñeca. No estaba conectado con la miserable cama, pero estaba unido a un anillo de metal que sobresalía de la pared de hormigón. No tendría la fuerza para conseguir sacarlo fuera de él. Siwon sentía la peor clase de temor hundiéndose en el fondo de su estómago.
Era tan malo, porque él debería haber sabido que esto iba a pasar, más que sentirse enojado, o incluso molesto. Él había sido un esclavo en una casa de vampiros como ésta.
Esa era la razón porqué no tenía apellido. No sabía cuál era su apellido, había sido puesto en libertad poco después de que las guerras hombre lobo habían terminado, pero él siempre había pensado, en algún lugar en las profundidades de su alma, que todo iba a terminar.
Tarde o temprano, volvería a un lugar como este.
Los vampiros pensaban que estaban por encima de la ley, y era tan simple como eso. Nada volvería a cambiar, y ahora Siwon se encontró en la incómoda posición de ser atrapado aquí. Él probablemente iba a morir aquí, y cuando cerró los ojos, el único rostro que vio fue el de...
Heechul
Siwon abrió los ojos y negó con la cabeza a la imagen de su mente. Lo intentó, en todo caso, pero Heechul se negó a moverse de sus pensamientos, y su estúpida polla tembló y se hinchó entre sus piernas.
Eso fue sólo porque él había despertado. Siwon siempre tenía madera por la mañana, y el hecho de que él estaba saliendo de ser drogado era prueba de lo mágica que su polla era si aún podía tener una erección después de algo así.
Heechul era un buen chico, un buen omega que sería un buen compañero de alguien algún día, pero esa persona no iba a ser Siwon.
Siwon no era gay, por lo que Heechul sólo iba a tener que encontrar a alguien más para olvidar su flechazo porque Siwon no podía devolver el sentimiento.
Pensó en Heechul abrazando a otro alfa, o incluso a otro ser humano, besando el hombre como los dos se tocaban entre sí para que pudiera demostrarse a sí mismo que no le importaba.
No sólo su ritmo cardíaco aumentó sino también la ira de repente se precipitó a través de él, Siwon maldijo y se enfadó consigo mismo cuando se dio cuenta de que, en esa imagen mental que se había dado a sí mismo, había llegado a detalles muy gráficos al pensar en Heechul besando y lamiendo otro cuerpo, el de alguien que rasga su ropa justo al lado del hombre y luego se inclina sobre él.
Siwon estaba celoso, su estúpida pulsante polla palpitaba con la imagen mental, y él empezó a imaginarse a sí mismo en el lugar de esta persona en la fantasía que acababa de componer.
Tal vez había pensado que representarse a sí mismo lo haría sentir asco, que iba a resistirse a sí mismo por imaginar algo así y su estúpida polla finalmente bajaría.
No.
Eso no iba a suceder aquí en todo caso, su polla empezó a doler aún más, y Siwon tuvo que hacer llegar su mano por debajo del elástico de los pantalones raídos que llevaba y tomo en un puño su eje sólo para que el dolor que sentía disminuyera.
Estúpida polla con una estúpida mente propia. Siwon trató de pensar en grandes pechos y pelo largo oscuro, piel del color de la buena tierra de siembra, así como, ojos profundos.
El color del pelo se mantuvo igual, pero se convirtió en un poco más corto con cada golpe de la mano de Siwon. Los pechos se aplanaron despacio hasta que no quedó casi nada allí, sustituido por el músculo fibroso en lugar de piel suave.
Heechul estaba montando su polla. Heechul estaba empujando su cuerpo hacia arriba y hacia abajo, su culo apretado, su agarre en la polla de Siwon como un puño mientras el hombre se movía encima de él, y era Heechul, que se inclinó para besar a Siwon en la boca, el cuello, y luego presionó los labios y lengua sobre los pezones de Siwon.
Siwon se vino con un gemido silencioso, su corazón desbocado y sus dientes apretados mientras trataba de recuperar el aliento.
Ese puto niño! Siempre fue ese maldito niño.
Siwon ni siquiera podía masturbarse en paz sin pensar en él.
Desde que Heechul y él se habían encontrado por primera vez en la propiedad de Junho, Siwon había estado plagado de pensamientos de él, y se había puesto al día con ese tipo siguiéndole como un perrito enfermo de amor.
Siwon dejó escapar un suspiro de su boca, y se dejó caer en el colchón delgado e incómodo.
De todos modos ya no importaba más.
No importaba lo que Siwon estuviera pensando, él nunca iba a ver a Heechul de nuevo. Ese pensamiento debería haberle consolado, pero Siwon podía sentir que estaba vacío y miserable.
Luhan gimió y se agarró a los mechones de cabello de Kai formando puños mientras empujaba su polla más profundamente en la boca del hombre. No estaba seguro de por qué Kai parecía tan ansioso por ir sobre él. Había pensado que cualquier encuentro sexual que tuvo con el hombre sería básicamente reticente por parte de Kai, así como el hombre era, simplemente iría sobre él porque estaba caliente y quería jugar.
Chicos que egoístamente querían jugar no se preocupan por el placer de sus compañeros, no funcionan tan bien como este. No están tan ansiosos como para conseguir ponerse en sus rodillas, y ellos no usaban sus labios y lengua, así como Kai lo hacía ahora. Luhan tomó una bocanada de aire.
― Kai, voy a ven... Detente, estoy por venirme!
Kai sacó su boca inmediatamente, pero mantuvo su mano con fuerza alrededor de la base de la polla de Luhan.
― ¿Estás diciéndome que pare porque quieres que esto se detenga? O porque no quieres venirte todavía?― Luhan se quedó mirando al hombre con los ojos muy abiertos.
― Realmente tienes que preguntarme eso? Por supuesto que quiero seguir adelante, pero no me quiero venir todavía. Quiero venirme sabiendo que estás dentro de mí.
Kai sonrió con maldad, y Luhan se estremeció por la mirada en sus ojos.
― Bueno, quiero que te vengas ahora mismo― dijo, acariciando lentamente con el puño apretando arriba y abajo de la longitud de la polla de Luhan. ― Estoy bastante seguro de que serás capaz de hacerlo de nuevo muy bien cuando este dentro ti.
Luhan abrió la boca para protestar, pero todo lo que salió fue un gemido cuando Kai hundió sus labios hacia abajo y alrededor del eje de Luhan y ahuecando sus mejillas y dándole a los músculos en esa boca su buen uso, porque lo siguiente que Luhan sabía era que estaba teniendo espasmos cuando su placer de repente estalló libre de él.
Golpeó la parte posterior de la cabeza contra el espejo, fue un gran recordatorio para él que tenía que tomarlo con calma, pero aún así casi no pudo evitarlo. Todo estaba condenadamente bueno. Estaba sin aliento y sonriendo ampliamente cuando todo terminó, seguía volando alto en la cúspide de su orgasmo. Cuando Luhan abrió los ojos y miró hacia abajo, Kai tenía la expresión más orgullosa que Luhan había visto en su rostro.
El alfa estaba mirando a Luhan como si fuera la cosa más grande que había visto en su vida. Luhan realmente no se sentía tan bueno, teniendo en cuenta el mal estado de su cara, pero tener a este poderoso alfa mirándolo de esa manera era halagador. Se le hacía fácil olvidar todo sobre el hecho de que estaban prisioneros en este lugar.
Amaba a ese hombre.
― ¿Cuál es el problema? ― Preguntó Kai. ― Estás frunciendo el ceño . Kai llegó hasta tocar su boca, como si pudiera limpiar el ceño, pero Luhan rápidamente agarró la mano del hombre y le dio un beso en los nudillos. 84
― ¿Podemos ir a la cama ahora? ― preguntó. Por la forma en que la sonrisa de Kai regresó, estaba claro que el hombre sabía exactamente lo que Luhan estaba pidiendo. Luhan se inclinó hacia delante al igual que Kai, y él envolvió sus piernas alrededor de la cintura del gran alfa cuando Kai lo levantó.
Kai aún mantenía sus manos en el fondo del culo de Luhan para no tocar la espalda. Sus ojos se quedaron fijos en el uno al otro todo el tiempo. Kai no apartó la mirada ni siquiera para mirar a dónde iba.
Luhan no tenía idea de cómo el hombre sabía dónde iba sin mirar.
Tal vez el hecho de que había tan pocos muebles en la sala ahora lo hacía más fácil para llegar al colchón.
Kai depositó suavemente a Luhan en sus pies.
― No te quiero lastimar la espalda. No mientras estés así.
― Entonces ¿cómo me quieres? ― Luhan preguntó, y su polla ya estaba medio dura, y llenándose rápidamente con más sangre ya que la necesidad crecía dentro de él.
Él puso su mano sobre su polla y la acariciaba a un ritmo lento, mirando a Kai. Kai gimió ante la vista de él.
― Quiero que me montes, ― dijo. Luhan sonrió al imaginarse haciendo precisamente eso, y su polla se puso totalmente dura una vez más.
― Quiero hacer eso, también, ― dijo.
Los ojos de Kai brillaron, y se fue en busca de lubricante. Sorprendentemente, había sido una de las cosas que no habían sido tomadas de la habitación, y Luhan se sintió aliviado al ver a Kai tirar de ella fuera de su cajón habitual al lado de su cama, poniéndose de rodillas, Kai se unió a él en la cama.
Luhan se estremeció incluso cuando él puso sus manos sobre el pecho de Kai. Él realmente necesitaba esto. Quería que Kai lo amara, pero incluso si eso era imposible, entonces Luhan se conformaría con solo hacer el amor.
Confiaba en Kai lo suficiente para saber que, incluso si esto había comenzado como beneficio para uno al otro, Kai no era una persona sin corazón.
Luhan era algo más que una aventura de una noche para él, incluso si no estaban realmente enamorados. Kai se preocupaba por él, y eso fue suficiente para que Luhan deseara el tacto del alfa aún más.
Kai roció el lubricante en sus dedos antes de llegar alrededor del agujero de Luhan, metiendo un dedo dentro, Luhan suspiró y se apoyó en él.
― Eso es todo, estoy listo. Voy a tomar toda tu polla dentro de mí.
Kai lo miró con dureza, pero no había lujuria, sino asombro en sus ojos.
― No sabía que eras del tipo que puede hablar así.
― Voy a decir todo, si me quieres ― dijo Luhan, jadeando cuando Kai empujó su dedo dentro profundamente, tocando su próstata y haciendo que sus bolas se desplazaran para arriba en su cuerpo. ― Jesús― Dijo Luhan.
Kai lo estaba mirando directamente a los ojos.
― Tus ojos están dorados, ― dijo.― ¡Joder, tu lobo realmente quiere salir!
Y lo hacía, Luhan podía sentir al pobre animal allí debajo de la superficie de su piel, arañando y lloriqueando para salir.
― No porque él quiere ir salvaje, ― Luhan le aseguró. ― Él quiere estar contigo.
Kai rió, y él retiró su mano e insertó otro dedo, empujando profundamente en el culo de Luhan, haciéndole gemir.
― Bueno, por desgracia para tu lobo, no estoy a favor de tener relaciones sexuales en mi forma animal, o con cualquier otra persona en ella.
― No te preocupes, ― dijo Luhan. ― Él lo sabe. ¡Oh, mierda!, estoy listo, te quiero dentro de mí, ponte dentro de mí en este momento, ― dijo Luhan, y él se acercó y envolvió sus dedos alrededor de la longitud gruesa de la polla de Kai.
Reclámame!, estaba en la punta de su lengua. Sin duda fue lo que el lobo de Luhan quería decir, pero Luhan mantuvo la boca cerrada. Él sólo vio cómo Kai puso más lubricante en su mano, y acarició su polla con ella, por lo que la longitud brillaba hermosamente. Luhan no podía apartar los ojos de ella, hasta que Kai presionó la cabeza oscura contra su agujero estirado, donde Luhan no podía verlo, y luego empujó dentro sentando a Luhan en su regazo.
Luhan se quedó sin aliento con la quemadura, y disfrutó la sensación de estar tan absolutamente completo cuando Kai se hundió más en su cuerpo.
Luhan cerraba sus ojos, y su boca un poco, tuvo que agarrarse a la parte posterior de la cabeza de Kai para traerlo hacia delante por un beso. Él metió la lengua dentro de la boca de Kai, satisfecho como el infierno cuando Kai lo permitió, y el hombre chupó su lengua como si estuvieran haciendo el amor con la boca.
Kai no perdió el tiempo. Mantuvo sus grandes manos en la cintura de Luhan, probablemente para que no le hiciera daño al tocar su espalda, pero Luhan casi no sintió el dolor de sus heridas. Todo lo que sentía era la polla de Kai llenándolo, empujando hacia adelante y luego tirando hacia atrás. Luhan gimió, moviendo sus caderas hacia adelante a un ritmo lento. Era como si en verdad eran amantes desde hace mucho tiempo, y que esto era mucho más fácil.
Luhan casi podía engañarse a sí mismo pensando de qué se trataba todo esto. No quería nada más. Él sólo quería esto, y él quería que se quedara así para siempre. Luhan sacó su boca, jadeando y jadeando, y no podía dejar de notar lo brillante que los labios de Kai estaban por su saliva.
― Toca mi polla― dijo Luhan. ― Quiero que me toques mientras estás follándome.
Kai le sonrió, y sus ojos brillaban al rojo de nuevo cuando llegó entre ellos y así lo hizo. Luhan gimió y echó la cabeza hacia atrás cuando la mano de Kai, que todavía estaba un poco resbaladiza del lubricante, acarició el duro eje de su polla, y luego palmeó y rodó sus bolas
apretadas. Luhan gimió.
― Mierda!, Sí, eso se siente bien. Hazlo de nuevo, ― dijo Kai.
A Luhan le tomó un segundo para darse cuenta de lo que estaba hablando, ya que no estaba haciendo nada diferente. Sus caderas seguían moviéndose en un movimiento circular, pero entonces él sabía lo que Kai estaba pidiendo de él, y fue su turno de sonreír.
― Quiere decir esto? ― Preguntó, y él apretó su culo alrededor de la longitud de la polla de kai. Los ojos de kai se cerraron, poniendo esas largas pestañas negras en las mejillas.
― Sí!, así, así, ― dijo.
Luhan continuó moviéndose, esta vez más fuerte en la parte superior de la polla de Kai, y con cada impulso hacia adelante él apretó su canal alrededor de la polla de Kai tan duro como pudo, hasta que Kai perdió por completo el control y le agarró con fuerza alrededor de las caderas.
Luhan realmente tuvo que aferrarse para ese paseo cuando Kai lo empujó y tiró su cuerpo hacia abajo con toda la fuerza que tenía, y a Luhan le encantó.
― Sí, eso es jódeme con más fuerza. Allí mismo, ― dijo Luhan, y gimió cuando la cabeza de la polla de Kai otra vez empujó contra su próstata, y cuando Luhan se vino, se colgó con sus brazos alrededor de la espalda de Kai y mordió en el hombro del hombre, juró que era como tener su orgasmo.
El placer fue duro y rápido, y todo terminó demasiado pronto, dejando a Luhan jadeando y con espasmos en el regazo de Kai, gimiendo y adaptándose a las secuelas de su orgasmo. Con sus dientes en el hombro de Kai.
― Oh mierda. Oh mierda! ― Luhan gritó, pero no por lo que acababa de hacer, debido a que otro apuro placentero se apoderó de él cuando llegó una vez más al tener la sensación de la polla de Kai hinchándose dentro de su cuerpo, tirando semen caliente dentro de él y tocando su próstata.
Eso fue todo lo que necesitó para enviarlo por encima del borde. Kai rugió, con la fuerza de sus embestidas, Luhan pensó que era un milagro que no volara justo al lado de las piernas del hombre. Kai se aferró a él con fuerza, de forma segura, y ciertamente sin poner los dientes afilados sobre el hombro de Luhan.
A pesar de que Luhan bajaba de su nube, su pene y los testículos estaban demasiado sensibles hasta el punto de molestia por todo el placer que acababa de tener, el hecho de que había mordido el hombro de Kai todavía estaba en su mente. Las marcas de los dientes estaban allí, pero Luhan no había roto la piel.
Eso fue un testimonio de lo duro que Kai era si Luhan no podía romper la piel del hombre cuando le estaba mordiendo. Los dos estuvieron muy quietos durante los próximos segundos, y Luhan tuvo la certeza que Kai iba a meterlo en problemas, que el hombre iba a empujarlo y no hablar con él.
Luhan había hecho esto, porque se suponía que era sexo. Él fue quien rompió las reglas aquí, y si se hubiera roto la piel de Kai, entonces el hombre estaría básicamente, reclamado.
― Kai, Lo siento! ― Luhan dijo en voz baja, a la espera de la explosión. ― No fue mi intención. Te lo juro, sólo...
― Shh, está bien― dijo Kai, y él era sorprendentemente suave mientras corría sus grandes manos sobre la vendada espalda de Luhan.
― Está bien, no te preocupes por eso.
― No estaba tratando de hacer que tu... Quiero decir que solo...
― Yo sé. No te preocupes por eso, ― dijo Kai de nuevo. ― Vamos a tomar una siesta.
Luhan se sorprendió. Eso fue todo? Eso era todo lo que iba a suceder? Después de que casi había obligado a este alfa a tener un verdadero apareamiento y no algo que los vampiros acababan de arreglar?
De cualquier manera, el nudo de Kai no duró mucho tiempo, tal vez un minuto antes de que fueran capaces de separarse, y Kai era increíblemente amable con Luhan cuando se levantó para limpiar a ambos. Entró en el baño y salió con un trapo húmedo. Luhan sabía lo que
iba a suceder.
Al igual que la última vez, Kai iba a limpiar a ambos antes de que pudieran hacer un lío en el colchón y las sábanas. Luhan no sólo quería descansar y dejar que Kai hiciera todo el trabajo, por lo que insistió en que limpiaría el pecho de Kai, consiguió limpiar cada punto que pudo, antes de que Kai lo limpiara.
Luhan insistió en hacerlo entre las piernas por su cuenta. Incluso cuando terminaron, y Kai había apagado la luz en la habitación sacó la última de las sábanas finas de sus cuerpos, Luhan se sorprendió de nuevo cuando el hombre lo atrajo hacia sí y encrespó uno de sus grandes y musculosos brazos alrededor de la cintura de Luhan.
Luhan se acurrucó más cerca en la oscuridad. El cuerpo de Kai era cálido, y ahora que las luces estaban apagadas y estaban desnudos debajo de la sábana, Luhan apenas se dio cuenta de lo frío que había estado.
Quizás Kai sólo lo sostenía tan cerca por la calidez de él? Eso tenía sentido.
― Seguro que estás bien?― preguntó Luhan.
― Estás loco, no? ― Kai pasó la mano por el cabello de Luhan. ― No podría estar enojado contigo. Trata de dormir un poco. No sabemos cuándo los vampiros van a convocarnos.
Eso era cierto, y por eso, Luhan cerró los ojos y puso la oreja sobre el pecho de Kai, dejándose arrullar por el sonido de los latidos del corazón del hombre mayor. Kai no estaba enojado con él, y estaban juntos, que era todo en lo que Luhan iba a enfocarse. Todo lo demás podía esperar hasta más tarde.
A medida de que pasaba el tiempo, seguía siendo consciente del hecho de que Kai estaba tocándolo y acariciándolo suavemente, puso su mano con cariño en el cabello de Luhan, por encima del hombro, justo antes de dejarla descansar en su estómago.
CAPITULO 11
― Tiene que haber algo que podamos hacer ahora, ― dijo KangIn, enojado tirando fuera del traje de pingüino estúpido que se había visto obligado a llevar cuando había servido sangre a esos vampiros de mierda, infractores de la ley, vampiros esclavistas. Él estaba enojado.
Junho, por el contrario, parecía emocionado y eufórico mientras se quitaba la chaqueta de mayordomo.
― Hay mucho más aquí para que nosotros tengamos los papeles necesarios para entrar y sacarlos.
KangIn observó mientras Junho sacó uno de los botones que habían sido cosidos en la chaqueta. Era una cámara diminuta, y quitó la cosa como si fuera tan preciosa como un diamante. Eso era lo interesante de trabajar con Junho. KangIn podría ser lo suficientemente rico como para permitirse dispositivos como esos, pero nunca pensó cómo usarlos.
Junho, por el contrario, era todo sobre espiar y espionaje. Él estaba por encima de la idea de colarse en la mansión de un vampiro disfrazado de siervos para que pudieran filmar toda la mierda que había estado ocurriendo.
KangIn se había sentido como la mierda, cuando fue llevado al estadio, y tuvo que hacer su mejor esfuerzo para no mirar a Kai ir contra el otro alfa. Había derribado uno de los candelabros, fingiendo que había sido un accidente, cuando los otros vampiros abuchearon y se burlaban por su falta de una buena pelea, y KangIn estaba tan aliviado cuando el omega lo agarró y lo lanzó en la cabeza del otro alfa.
Él sabía sobre ese tipo de eventos. Pero nunca había visto de cerca antes, y le daba ganas de llegar a donde Kai y salir de allí pronto. El problema fue que no había encontrado a Siwon, y al segundo que KangIn había visto a Pietro, tuvo que señalar a Junho que ya era hora de sacar sus culos fuera de allí antes de que fueran vistos y arrojados a ese pozo junto con Kai.
― Seguro de que esto será suficiente?― Preguntó Aron, mirando el pequeño botón en los dedos de Junho, como si él no creía que todas sus respuestas podrían venir de algo tan pequeño. Junho simplemente le sonrió.
― Tú y tu alfa están acostumbrados a perseguir a los vampiros que están en los nidos que son obviamente ilegales. Cuando los seres humanos consigan un vistazo a esto, no hay manera de que nos vayan a negar la oportunidad de obtener una licencia para ir tras ellos, no es así Chunji?― preguntó Junho.
Chunji estaba en la esquina, haciendo algo en una tableta cuando se volvió la pantalla de modo que KangIn y Aron podrían echar un vistazo por sí mismos.
Observaron las horribles imágenes de Kai luchando por su vida, mientras que un omega estaba encadenado al suelo, y no pudo evitar sonreír.
― El video se ve mejor de lo que pensé que quedaría.
― Sólo lo mejor para una operación como ésta, ― dijo Junho. ― Voy a darte el nombre de mi distribuidor más adelante. Tenemos que llamar a la gente a cargo de darnos permiso para perseguir a estos hijos de puta.
Entonces podré ir a comprobar a Jaejoong.
Eso tenía sentido, el compañero de Junho había estado enfermo mucho más que de costumbre recientemente. Fue un recordatorio de que KangIn no había sido capaz de ver mucho de su propio compañero o hija en el último par de días debido a esta misión en particular.
Sunny era demasiado joven para entender, pero la esperanza de KangIn era que no iba a recordar esto en el futuro. Sungmin estaba continuamente impaciente. Él lo entendía. Había miembros de su manada que faltaban, y que el trabajo de KangIn era recuperarlos, y mientras él estaba ausente, su compañero y su beta estaban gastando una gran cantidad de su tiempo cuidando de la propiedad y las personas en ella.
Él los amaba mucho, y no podía esperar para regresar con ellos. Ellos estaban en la recta final ahora.
Esto está casi terminado.
― Quiero esta información impulsando una investigación en este momento, ― dijo KangIn. ― Dios quiera, los seres humanos no nos van a retrasar con el maldito papeleo.
― O política ― dijo Junho, recordando a todos del elefante gigante en la habitación.
― No hay que olvidar que estos vampiros particularmente están bien conectados, y había más de una familia de vampiros en esa arena. Vamos a tener muchos vacíos legales y la jerga política para hacer frente a todo el mundo antes de que vayan al grano y nos dejen hacer lo que tiene que ser hecho.
Aron parecía horrorizado por eso.
― Espera un minuto, ¿quieres decir que a pesar de que fuiste y tienes evidencia en video de lo que estos vampiros están haciendo, ellos todavía pueden salirse con la suya?
― No ― dijo Junho, frotando sobre su hombro. ― Pero vamos a tener que lidiar con un montón de gente argumentando que los hombres en la arena están allí por elección, que el material fue adulterado, sobre todo cuando es asesinado ese otro alfa, por Kai. Yo sé que él estaba defendiéndose a sí mismo, lo entiendo, pero esta familia todavía puede argumentar que la muerte era parte del espectáculo. También pueden afirmar que Kai vendió varios años de su vida para hacer precisamente este tipo de cosas. Así es como se salen con la suya. Cualquier evidencia que se ha interpuesto contra ellos se dejó de lado, y cualquier antiguo esclavo es acusado de ser parte de un contrato, y a veces son enviados de vuelta.
― Mierda!, ― dijo, KangIn frotándose la cara.
Junho asintió. No estaban en la recta final después de todo. De cualquier manera, KangIn juró que iba a salvar a Kai, Siwon, e incluso al omega por el que estaba luchando Kai para salir de allí. Incluso si era la última cosa que él haría.
― Eres demasiado delgado. Necesitas comer más para el cachorro ― dijo Kai, empujando un poco más de pollo en la dirección de Luhan.
Luhan sonrió y empujó el plato hacia él.
― Tú necesitas la proteína para mantener tus músculos en buena forma― dijo.
Kai sonrió a su compañero, y Luhan le devolvió la sonrisa. Esa fue una buena cosa. A Kai le gustaba que su compañero estuviera de buen humor. Levantaba su propio espíritu para saber que Luhan estaba en tan
buena forma, a pesar de todo lo que había sucedido.
Tenía la esperanza de que esta experiencia no pusiera una enorme nube gris sobre el resto de la vida de Luhan. Un mes había pasado desde su intento de fuga. Kai no había vuelto a la arena, Luhan no había sido tomado por ellos, y ninguno de ellos había sido torturado de nuevo.
Gran parte de los muebles agradables incluso habían sido traídos de vuelta a la habitación, pero una vez que Luhan comenzó a sentirse enfermo y Kai olía las feromonas de embarazo en él, sus problemas alimenticios se habían puesto en marcha.
Luhan no era capaz de comer mucho de nada sin que lo devolviera, y Kai no quería empujar al hombre demasiado. Quería que Luhan tuviera tanto control sobre su cuerpo como sea posible. La sonrisa de Luhan de repente desapareció de su rostro, y Kai estaba inmediatamente en estado de alerta.
― Luhan? Bebé, ¿qué te pasa? ― preguntó. Quería golpearse a sí mismo por dejar que la palabra "bebé" se deslizara de su boca, pero ahora ya no podía remediarlo. Todavía no había mordido a Luhan en el cuello, y no había hablado sobre lo que había sucedido aunque Luhan lo había hecho bien, también eso los había acercado.
No era la primera vez que Kai había llamado accidentalmente bebé al hombre, y es probable que no fuera a ser la última, por lo que no sabía por qué estaba luchando tanto.
― Ha pasado un mes― Luhan dijo en voz baja. ― ¿Estás seguro de que tus amigos vendrán? ― Esa última parte fue un susurro tan a la ligera que incluso Kai con su sensibilidad auditiva tuvo que luchar para coger lo que había dicho.
Kai salió de su asiento, caminó alrededor de la mesa, y puso sus brazos alrededor de los hombros flacos de Luhan.
― Si KangIn está vivo, entonces él vendrá por nosotros. Él va a hacer todo lo posible para asegurarse de que salgamos de aquí.
― No quiero dar a luz en este lugar, ― dijo Luhan, y Kai podía escuchar el modo en que su ritmo cardíaco estaba acelerándose. Estaba a punto de tener un ataque de pánico. ― Ellos no te han llamado a la arena aún, pero pueden hacerlo. En cualquier momento podemos volver allí. Pueden separarnos.
― Oye, eso no va a suceder, ― dijo Kai, y él sacó el asiento de Luhan un poco para que pudiera ponerse de rodillas delante del hombre. ― Mírame! Luhan, toma respiraciones profundas y mírame a los ojos.
Luhan asintió e hizo lo que le dijeron. Él estaba luchando tan condenadamente por no llorar, y mató a Kai que no había nada más que podía hacer por él.
― Yo sé que no he sido el mejor alfa para ti. Te prometí sacarte de aquí, y yo no lo he hecho todavía. Te dije que no tendría que volver a la arena, y pasó.
Luhan estaba sacudiendo la cabeza.
― Me mantuviste con vida, y también saliste con vida. Eso es todo lo que me importa.
Kai estaba constantemente afectado por la necesidad de su compañero para defenderlo, a pesar de que se suponía que fuera al revés.
― De cualquier manera no he estado a la altura de mis promesas, pero esto es algo que te puedo prometer. Yo sé lo que vi, ― él dijo, susurrando a sí mismo ahora. ― KangIn estaba allí. Él va a encontrar una manera de sacarnos. Yo sé que él lo hará.
― Te creo, ― Luhan dijo, asintiendo con la cabeza. ― Pero ¿Y si los vampiros hacen algo antes de que pueda llegar hasta aquí? Sé que tú no sólo haces promesas vacías. Me defendiste en la arena, y trataste de sacarme cuando ese vampiro vino por nosotros. Nunca voy a olvidar que me dijiste que te dejara atrás, pero algo todavía podía ocurrir que podría evitarnos el poder salir. Los vampiros podían simplemente matarnos antes de dejar a tu alfa venir por nosotros.
Kai sintió que sus ojos se ponían rojos.
― Si intentan algo así, ― dijo. ― Entonces voy a matar a tantos de esos chupasangres como pueda. Voy a acabar con toda esta casa de mierda si eso significa salir y sacar al cachorro.
Kai puso las manos sobre el estómago de Luhan. Todavía era plano, pero Kai sabía que el niño estaba allí.
Su hijo
Él no podría haber sido el que puso a Luhan en las cadenas de esclavos en que estaba, pero era sin duda era el responsable del embarazo mientras ambos eran esclavos.
Kai no dejaría que su hijo naciera en este lugar, iba a asegurarse de que Luhan saliera de aquí, que fuera cuidado lo suficiente, que terminara sus estudios y siguiera siendo un padre.
En caso de que el hombre perdiera sus sentidos cuando ambos estuvieran fuera de aquí, y decidiera que era demasiado joven para querer atarse a un alfa como Kai, necesitaría su educación con el fin de cuidar de sí mismo y el cachorro.
Luhan puso las manos sobre Kai, y su labio inferior temblaba. Sin embargo no comenzó a llorar. Kai siempre estaba impresionado con su compañero por el hecho de que podía pasar por todo esto, la pérdida de su hermano, estar atrapado aquí, y todavía se las arreglaba para mantenerse juntos.
Kai deseaba ser la mitad de fuerte como su compañero lo era.
― De una manera u otra, voy a conseguir sacarte de aquí― dijo Kai.
Lo haría, incluso si tenía que venderse a sí mismo como una puta de sangre a uno de esos vampiros. Realmente gustaban de tener alfas en sus camas para beber de sus cuellos, pero era difícil, incluso para sus esclavos, al parecer.
Los alfas no eran conocidos por simplemente dejar que los vampiros bebieran su sangre. Por eso sólo había omegas y esclavos humanos para ser forzados en dormitorios de vampiros.
― ¿Qué? ― preguntó Luhan.― Tienes una extraña mirada en tu cara.
¿Qué estás pensando?
― Acabo de encontrar tu boleto para salir de aquí― Kai dijo, y se puso de pie y se fue a la puerta de su habitación. Kai golpeó, sabiendo que había alguien ahí fuera custodiándola. Un guardia se había puesto en marcha desde el intento de fuga de hace un mes.
― Qué quieres decir? ¿Cómo vas a sacarnos? ― Kai lamentó la manera en que Luhan hizo esa pregunta, y por eso, no podía responder.
Luhan suponía que Kai fue incluido en este acuerdo.
No, Kai no podía ir con él. Realmente era un maldito idiota. Por qué no había pensado en esto antes?
― Kai? ― preguntó Luhan.
Kai golpeó más duro en la puerta, impaciente para que alguien trajera su culo aquí y le ayudara con esto. Cuando el bloqueo finalmente se deslizó fuera de lugar, Kai estaba conteniendo la respiración cuando la puerta se abrió.
Allí estaban no menos de cuatro guardias de vampiros en el otro lado, y Kai vio las barras de choque en sus manos.
― ¿Qué es lo que quieres, lobo? ― preguntó uno de los vampiros.
― Quiero hablar con el Señor Reina, ― dijo Kai. ― Tengo una oferta para él. Algo que puede utilizar para entretener a sus invitados en su próxima fiesta.
CAPITULO 12
KangIn no lo podía creer cuando un representante de la casa de la reina finalmente lo llamó, dispuesto a sentarse y hablar acerca de sus condiciones de liberación. Él y Junho, junto con algunos de sus alfas más fuertes, de inmediato salieron de la mansión gigante donde vivía Junho, y todos se subieron en cinco coches.
KangIn tenía que admitir, el lugar era bastante impresionante, pero no era nada comparado con la casa de Junho, con sus pilares puntiagudos y enredaderas que trepaban por las paredes. La casa de Junho era gótica, pero incluso se las arregló para hacerla parecer mucho mejor, y la casa de la reina era brillante y alegre como la mierda.
Cristo
― No importa lo que pase, ― dijo, KangIn cuando finalmente se detuvieron y bajaron de los coches. ― Quiero que todos tengan su mejor comportamiento. Todavía no tenemos la documentación que necesitamos para tomar este lugar.
― Y probablemente nunca vas a conseguirla, ― dijo Chanyeol, claramente enojado como el infierno por eso.
― Es por eso que tenemos que ser políticos sobre esto, ― Junho les recordó. ― La Reina nos llamó para hablar. Dudo que quieran una pelea en su propiedad, y todo el mundo que dejamos atrás sabe dónde estamos. Todo va a estar bien, y estaremos saliendo de aquí con Kai y Siwon.
― También con Pietro? ― preguntó Aron.
― Lo estoy deseando, ― dijo KangIn con un gruñido. Estaba ansioso como el infierno, porque la petición de una reunión había llegado durante la noche. Fue el único momento en el que la reina les permitiría ir a su casa.
KangIn estaba molesto, trabajaba con los vampiros que conocía que estaban en el lado correcto de la ley, como Jacob. El pobre bastardo probablemente estaba muerto, o fue vendido, por estar de acuerdo para ayudar a KangIn en primer lugar.
― Vamos, ― dijo. Fueron invitados dentro de la enorme casa de inmediato. Ni siquiera tuvieron que llamar a la puerta o tocar el timbre. Alguien abrió la puerta para ellos antes de que tuvieran la oportunidad de obtener un plazo de cinco pies de la maldita cosa, lo cual fue suficiente para saber que básicamente estaban siendo observados.
El siervo vampiro asintió a ellos.
― Señor Reina está esperando en el estudio. Si usted me sigue, por favor.
― ¿Esta Jacob aquí? ― preguntó Junho.
― ¿Quién? ― preguntó el sirviente. KangIn y Junho se miraron. Sí, el pobre hombre estaba definitivamente muerto.
― No importa, ― dijo KangIn. Iba a tomar todo su autocontrol para no rasgar a este vampiro miembro a miembro por lo que estaban haciendo aquí.
Estaba en la naturaleza de KangIn. Había luchado durante las guerras hombre lobo, aunque era poco más que un niño en el momento, y ahora estaba dentro de él para querer matar a más vampiros que vivían a su manera haciendo daño a otros hombres lobo en la actualidad.
El hecho de que tenía que jugar bonito con esta gente estaba cerca de matarlo. Fue llevado a un conjunto de puertas dobles de caoba que se abrió en un estudio. Un estudio frío increíblemente brillante. Los vampiros no tuvieron mucho cuidado para la calefacción central, pero les encantó la inserción de luces en sus casas que imitan la luz del día tanto como sea posible. Todo el mundo quería las cosas que no podían tener.
Era universal entre todas las especies. Señor Reina estaba sentado detrás de un escritorio que no sólo era más amplio que el de la oficina de Junho, pero por lo menos dos veces más grueso. No había ni siquiera un ordenador en él, y todos los estantes contenían tomos antiguos que parecía que debían estar detrás de vitrinas. Incluso el olor aquí era de madera vieja. Los labios rojo sangre del vampiro se retiraron en una sonrisa que dejaba ver sus colmillos.
Sorprendentemente acogedor.
― Kim KangIn y Jung Junho , supongo? Bienvenido, bienvenido, tomen asiento,― dijo, señalando una mano pálida hasta las sillas de cuero verde que estaban delante del escritorio.
Había sólo dos de ellas y Junho y KangIn habían traído tres hombres cada uno de sus propias manadas.
― Voy a quedarme de pie, gracias, ― dijo KangIn.
― Yo también lo haré, ― Junho respondió. ― Estoy suponiendo que nos llamaste aquí por una razón. Esperemos que se trate de los hombres de nuestras manadas, de lo contrario simplemente estaríamos perdiendo nuestra maldito tiempo.
Maldición. Junho llegó al punto y claramente no tenía miedo de andar de puntillas en torno a un hombre que fuera probablemente a balbucear un montón de mierda legal que KangIn apenas entendía. Estaba tan contento de que él y este hombre eran amigos.
― Sí, he estado recibiendo un buen montón de papeleo últimamente, ― dijo Reina, y él dejó una de sus manos tamizar suavemente a través de lo que tenía que ser no menos de trescientas páginas de documentos legales que se apilaban en su escritorio.
Otra razón por la que Junho era increíble como un amigo. Sabía de abogados buenos.
― Tengo que decir que fue una gran sorpresa al enterarme de que los hombres lobo que compré fueron de hecho, tomados de forma ilegal. Yo tenía la impresión de que habían firmado contratos que tendrían que llevar a cabo los próximos veinte años, por una cantidad no especificada de dinero, por supuesto.
― Por supuesto, ― Junho dijo sonriendo. ― También podría asumir que hubieras recibido la documentación que demuestra la reclamación, incluso cuando los hombres, sin duda, te dijeron que no estaban contratados como sirvientes?
― Por supuesto, ― Reina respondió, y él tendió unos papeles grapados a Junho para que los mirara.
Hubo una gran cantidad, por supuesto se habla en la buena sociedad.
KangIn quería obtener a sus hombres y salir como el infierno fuera de aquí, así nunca tendría que escuchar esta mierda nunca más.
Aron, sin embargo, no estaba de humor para ser cortés, a pesar de la advertencia que había recibido ese mismo día.
― Son falsos, ¿no? ― preguntó.
― Algunos de ellos podrían ser, ― Junho respondió mientras hojeaba los papeles, el miedo se apoderó de KangIn.
― Por qué esto está datado con la fecha de hoy, si Kai está aquí hace más de un mes?
Reina se encogió de hombros.
― Ese otro conjunto de documentos que estás sosteniendo son sus contratos, que dicen ser falsos cuando fue vendido a mí ilegalmente. El Sr. Kai, por el contrario, de buen grado ha firmado esos papeles allí, renovó su contrato para mí hace dos horas.
― Eso es una mentira de mierda! ― gritó KangIn, y sintió sus colmillos y sus garras salir. Todo dentro de él exigía que caminara derecho hacia ese pedazo de mierda vampiro y sacara la cabeza de sus hombros. Reina simplemente le sonrió, como si realmente no tuviera una sola preocupación en el mundo entero.
― Puedes preguntárselo tú mismo, si lo deseas. Como el contrato de Siwon es nulo, con mucho gusto les doy su custodia sin ningún tipo de molestias legales adicionales. Con el Sr. Kai por el contrario, vendió veinte años de su tiempo a cambio de uno de los omegas con quién se apareó mientras estuvo aquí.
El corazón de KangIn cayó justo en el estómago, y luego se dividió en dos y cayó a sus pies. Podía sentir esa misma emoción que atravesaba a todos los demás en la habitación, especialmente a Junho, que había estado caminando por ahí, fingiendo ser un siervo de los vampiros. Ambos habían visto a Kai luchando por ese joven encadenado.
Él no podría haber sido mayor que Sungmin, tal vez él era más joven, y mientras KangIn conocía el nombre del juego, todavía había una parte de él que estaba orando que Kai no se hubiera apareado con el hombre. Él se había dicho a sí mismo que no era probable, teniendo en cuenta el amor del hombre.
Kai se había apareado con él, y ahora se había vendido a sí mismo como un sirviente para comprar la libertad del hombre. No es de extrañar que la Reina los hubiera llamado a Junho y a él. Sólo quería terminar con todo esto de la lucha legal. Quería frotarles en sus rostros que aún guardaba a uno de los alfas que KangIn y Junho habían luchado tan duro para rescatar.
― Quiero ver a todos en este momento, ― dijo KangIn.
Reina asintió.
― Por supuesto.
No había un intercomunicador en su escritorio, o cualquier otra cosa que fuera electrónica. En su lugar, tomó una pequeña campana y sonó la maldita cosa. Se dejó escapar un sonido suave, y la puerta que estaba
justo a la derecha de la mesa de la Reina se abrió. Siwon era el primero en salir.
Tenía pesados grilletes alrededor de sus muñecas, parecía demasiado delgado para un alfa, y había contusiones que cubrían todo su cuerpo.
― ¡Oh, gracias a Dios! Les tomó bastante tiempo, KangIn, ― dijo.
Al menos él todavía estaba de buen humor.
― Vinimos aquí tan pronto como pudimos. Sácale esas cadenas, ― KangIn exigió.
Reina asintió y le hizo una seña a uno de sus hombres, que dio un paso adelante y desbloqueó los grilletes, tirándolos a la basura. Siwon frotó las muñecas, que sangraban en algunos lugares del roce de las cadenas, mientras caminaba hacia el lado de KangIn.
― Mis disculpas, ― dijo la Reina. ― Había intentado atacar de vez en cuando, así que era mejor mantenerlo encadenado.
Siwon podría haber perdido gran parte de su masa muscular, pero se las arreglaría para romper los dientes al vampiro detrás del escritorio, sus ojos brillaban intensamente rojo de ira.
KangIn le puso una mano en el hombro al hombre, y Siwon inmediatamente se calmó y miró a sus pies descalzos.
KangIn casi se sintió mal por tener que darle la señal de parar. Si alguien merecía estar enojado, entonces Siwon ciertamente lo merecía.
― ¿Dónde está Kai? ― Preguntó KangIn ― ¿Y su compañero? Quiero verlos a ambos.
― Están en camino, sin duda, ― dijo la Reina, y apenas las palabras salieron de sus labios la puerta se abrió de nuevo, y esta vez era un omega muerto de miedo, el mismo que KangIn había visto en la arena, el que había salvado la vida de Kai, y que Kai había besado delante de todos, entró en la habitación.
Estaba encadenado como Siwon, sin camisa, sin zapatos y sólo un par de corredores raídos, pero mucho más delgado, ya que no tenía mucho músculo como Siwon tenía.
Al segundo en que estaba en la habitación, su olor flotaba en la nariz de KangIn, supo de inmediato porqué Kai firmaría su vida para liberarlo. No fue sólo apareamiento.
No había ninguna cicatriz de mordisco en el hombro del omega. Pero el olor de su embarazo estaba sobre él. Llevaba el cachorro de Kai.
― Qué diablos está pasando? ― preguntó el omega, y él se apartó cuando uno de los vampiros se acercó para agarrarlo. Parecía mayormente confundido cuando los grilletes fueron sacados de sus muñecas. El omega miró a todos los vampiros que le rodeaban, y luego su mirada se posó en KangIn y Junho. Él no se movió, sin embargo.
Era como si no estuviera seguro de si los hombres lobo en la habitación estaban allí sólo porque trabajaban para la reina, pero luego sus ojos se posaron en Siwon, y él no apartó la mirada. El corazón de KangIn estaba con él. Era imposible saber lo que este joven había pasado. Al verlo de cerca, parecía aún más joven. No podía tener más de veinte años.
― Puedes venir aquí― dijo KangIn. ― Mi nombre es KangIn, soy el alfa de la manada de Kai y de Siwon.
Los ojos del omega se agrandaron. La alegría no era una palabra lo suficientemente fuerte como para describir lo que KangIn estaba viendo en los ojos color avellana del joven.
― Estás aquí para sacarnos? ― preguntó, y su voz se quebró un poco.
KangIn asintió, y el omega se precipitó hacia adelante. Fue a estar al lado de Siwon, y podía oír al omega preguntando en voz baja al hombre si estaba bien. Siwon solo asintió y puso su mano sobre el hombro del joven. Se habían visto claramente entre sí una vez o dos, mientras estuvieron en cautiverio.
― ¿Cuál es tu nombre? ― preguntó KangIn.
― Xiao Luhan, ― el omega respondió.
― Kai debería estar llegando en un momento, y él puede explicar la situación.
― ¿Qué situación? ― Luhan preguntó, mirando a todos los alfas que estaban de pie a su alrededor. Las cejas de Siwon se fruncieron en la confusión también.
― ¿Dónde está Kai?― dijo Siwon.
Tenía sentido para Siwon no saber lo que estaba pasando. Él no había compartido una habitación con Kai ni nada de eso, no como su compañero lo había hecho, pero KangIn sentía el cuchillo retorciéndose en sus entrañas un poco más al pensar en contarle al omega, el omega que estaba embarazado, y que podría no ser capaz de lograr salir con Kai de aquí hoy.
La puerta se abrió de nuevo antes que KangIn pudiera decir nada, y esta vez Kai fue traído. A diferencia de Siwon y Luhan, él no estaba delgado en lo absoluto. Parecía que había perdido algo de peso, con seguridad, pero no estaba tan mal como Siwon.
Adivinaba que a los combatientes en las arenas de vampiros se les daba más alimentos para comer para mantener su fuerza.
― Kai, ― dijo Luhan, y la sonrisa de su rostro era brillante y esperanzadora. Dio un paso hacia delante antes de que KangIn detuviera al hombre con una mano en el hombro, y KangIn negó con la cabeza.
Los grandes ojos de Luhan eran como la variedad de un cachorro pateado, y realmente parecía confundido ahora.
― ¿Qué está pasando? ― dijo Luhan.
Kai, por su parte, parecía que todo iba como él esperaba que lo hiciera.
― Luhan, bebé, hice un trato con el Señor Reina. Tú vas a desaparecer con mi alfa, y él va a asegurarse de que recibas atención.
― ¿Qué? No! ― gritó Luhan sacudiendo la cabeza.
Trató de caminar hacia su compañero de nuevo, pero KangIn mantuvo un firme control sobre el hombro del hombre. Sabía que Kai lo entendería. Reina era un tipo especial de enfermo, y era imposible saber lo que él habría hecho a un omega embarazado si Luhan se precipitaba hacia adelante y se agarrara a Kai, negándose a dejarlo ir.
Eso no impidió que Luhan tratara de empujar la mano de KangIn fuera de él, sin éxito alguno.
― Qué estás haciendo? Déjame ir!
― Bebé, deja de pelear con él, ― dijo Kai, y miró a KangIn como si estuviera enterado sobre todo el asunto. ― Él va a asegurarse de que tú y el cachorro estén bien cuidados. Vas a volver a la escuela y tener una vida. Todo va a estar bien.
CAPITULO 13
― No, No va a estar bien! ― Gritó Luhan. Esto no estaba sucediendo. Él estaba en una pesadilla y de un momento a otro iba a despertar y darse cuenta de que Kai estaba todavía a su lado en su cama compartida, detrás de él, como si estuviera tratando de proteger a Luhan y su cachorro con su cuerpo grande, incluso en su sueño.
El problema era que esto se sentía un poco real para que todo sea falso, y Luhan juró que estaba a punto de empezar a llorar. Incluso Siwon, a quien Luhan sólo había visto una vez, trató de ofrecer comodidad.
― Escucha, chico, está haciendo esto para ti y el bebé. Yo sé que es difícil, pero hay que ser fuerte para él. Tienes que dejarle saber que vas a ser fuerte, de lo contrario es simplemente más duro para él.
Luhan estaba tan enojado con eso, que él empujó a Siwon.
― Joder, Mierda! Ustedes no saben nada! ― Gritó, y luego se volvió a KangIn. ― Kai me habló de ti. Él dijo que ibas a venir por nosotros para tratar de salvarnos? ¿Por qué no viniste antes? Podemos en realidad solo dejarlo aquí!
El alfa parecía increíblemente incómodo con eso, y Luhan no tenía simpatía por él. Otro hombre hablaba, alguien con el pelo claro y los hombros anchos, que también dio la impresión de que él estaba al mando.
Tenía que ser Junho.
― Vamos a hacer todo lo posible para conseguir que este contrato sea negado, Luhan, pero hasta entonces no hay nada que podamos hacer. Estos documentos, que tienen tu nombre y el de Siwon en ellos, son probablemente falsos. Nunca he visto este papel con membrete antes. Los papeles que Kai firmó son reales. Estoy seguro.
― Pero tenemos... no puedes sólo...
Luhan estaba mirando a Kai, que parecía triste y miserable con lo que tenía que hacer, pero la Reina sonrió agradablemente hacia él, y luego a los alfas en la habitación, que también tenían la decepción en sus rostros.
Esto iba a suceder. Ellos ya sabían eso y no estaban planeando hacer algo al respecto. Nada inmediato, por lo menos.
Luhan puso su mano en su cabello y lo agarró con fuerza, solo para que pudiera concentrarse en algo que no sea el dolor que había en su corazón. No sirvió de nada, y sus ojos ardían, mientras miraba a Kai con cada respiración que tomaba.
― Esto es lo mejor, bebé. No te preocupes por mí. Toma el cuidado del cachorro y vuelve a la escuela. Eso es todo lo que necesitas estar pensando ahora.
― Esta es la razón por la que no me mordiste? ― Preguntó Luhan, y su voz se quebró.
El rostro de Kai cayó.
― Me estoy cansando de esto. Ahora que te di dos de los tres hombres que solicitaste. Yo sería feliz si te fueras de mi propiedad y callaras estas acusaciones ridículas contra mí, ― dijo la Reina.
― Pietro no está aquí, ― dijo KangIn, y sus ojos se volvieron de un brillante rojo. ― Tenemos negocios con él.― Reina no parecía impresionado.
― Tristemente, él era un empleado, y no un siervo, casi no podía obligarlo a quedarse cuando él me dio su renuncia.
― Él se fue? ― Preguntó Junho.
― Le pedí dimitir como mi supervisor de siervos. Teniendo en cuenta el grave error que hizo cuando compró estos contratos, pensé que era lógico. Él se ha ido desde hace algún tiempo. Pido disculpas. No había pensado que desearas tomar acciones legales contra él.
Luhan apenas prestaba atención al vampiro detrás de la mesa, el hombre que había obligado a Kai en una arena y disponer que Luhan estaría encadenado al suelo, esperando y con miedo sobre la idea de ser destrozado por una pantera, o haber sido violado y asesinado por otro alfa. Kai lo había defendido contra todos.
Kai no había querido matar a esa pantera, y él no quería matar a ese alfa tampoco, pero lo había hecho por Luhan, y ahora estos hombres estaban básicamente diciendo que Luhan tenía que irse sin el hombre, y que no había nada que se pudiera hacer por él.
― No me iré sin ti, ― dijo Luhan, sacó impulsivamente las palabras, como si él no tuviera control sobre su propia garganta y la lengua. Kai se limitó a sacudir la cabeza, dando a Luhan la misma expresión triste que los otros alfas en la habitación estaban usando. Señor Reina sonreía con tanta paciencia como siempre.
― Lo siento, mi querido muchacho, pero el contrato está firmado por tu compañero y es obligatorio.
― No a menos que lo libere de él, ― dijo Luhan.
― ¡No!
Luhan hizo caso omiso de la mano de KangIn cuando el hombre trató de aferrarlo a él de nuevo. KangIn lo miró sorprendido, pero tal vez eso era porque no estaba acostumbrado a que los omegas le desobedecieran.
A Luhan no le importaba, y volvió sus ojos hacia la Reina.
― Usted puede simplemente dejarlo ir. Si era serio acerca de no saber sobre siervos como Siwon, Kai y yo que no fuimos contratados, entonces debería dejarlo ir, también. Usted no necesita de él.
― Bebé― dijo Kai. ― Piensa acerca de por qué los muebles regresaron a nuestra habitación. Sabía que KangIn y Junho estaban luchando por nosotros legalmente en ese momento. Nos trataron mejor y no nos han matado porque él sabía que había personas que estaban buscándonos.
― Matarlos? ― dijo Reina, y él tenía una mirada de asombro en su rostro que era tan condenadamente falsa, Luhan apenas podía soportar mirarlo. ― Yo nunca haría una cosa así. Usted y sus amigos fueron puestos en confinamiento solitario, y alimentados muy decentemente mientras estaban allí, para el intento de fuga. Por no hablar de que uno apuntó con un arma a algunos de mis guardias, a mi mejor guardaespaldas, ― dijo Reina, apuntando con su mano en la dirección de Luhan.
Luhan vio como todo el cuerpo de Kai se tensó. Realmente parecía que estaba teniendo problemas para retener su temperamento. Luhan apenas se estaba conteniendo él mismo en ese momento.
Por supuesto que les apunte con un arma! Habían querido llevarlo de regreso a este infierno!
― Lo sé ― dijo Kai. ― Tomo la responsabilidad por lo que es mío. Si usted tiene que castigar a alguien, entonces con mucho gusto voy a tomarlo.
Luhan miró KangIn y Siwon, y la cara de cualquier otro lobo en la habitación, y había un tema de miedo enfermo en sus ojos al pensar en su amigo siendo castigado. Luhan todavía podía sentir esas heridas que había tenido hace un mes.
Las heridas se habían curado, pero él no quería que estos vampiros lastimaran a Kai.
― Estoy hablando en serio, ― dijo Luhan. ― Usted anulará ese contrato, o juro por Dios que voy a arruinarte, ― dijo Luhan.
― Jesús Cristo, KangIn! Detenlo ya! ― Dijo Kai, y ahora había verdadero pánico en su rostro. Pensó que claramente Luhan estaba firmando su sentencia de muerte.
Luhan trató de ponerse fuera del camino de la mano de KangIn, pero por supuesto, no era más rápido que un alfa. KangIn lo agarró por el brazo y tiró de él hacia atrás.
― No, ― Dijo la Reina, sus dedos entrelazados frente a él. ― Que Hable. Tengo curiosidad acerca de cómo me arruinaría.
― No, Señor reina, él no necesita. Ah!
― Kai! ― Gritó Luhan. Con un movimiento de su muñeca, la reina había ordenado silencio y uno de los guardias vampiros, llegó por la espalda de Kai y lo atacó duro y rápido en la parte posterior de las piernas con lo que parecía un palo electrificado.
Luhan hizo una mueca al ver a las corrientes de la ondulación de la electricidad a través del cuerpo de su amante, poniendo su forma grande y orgullosa sobre sus manos y rodillas. No había nada que pudiera hacer por Kai excepto esperar que el hombre se recuperara.
Cuando lo hizo, Kai jadeaba, y él estaba mirando hacia el hombre que lo había golpeado, sus dientes de lobo salieron y le gruñó al guardia.
Luhan no tenía qué ser un psíquico para saber lo que el hombre estaba pensando. Él iba a hacer todo lo posible para matar a ese guardia.
― Entonces, ― dijo la Reina. ― Antes que fuéramos tan groseramente interrumpidos, decías algo? ― Luhan se armó de valor y se adelantó.
Luhan no tuvo más remedio que dejarlo. Aun así, podía sentir pequeñas vibraciones en la parte posterior de su cabeza, alertándolo por ponerse en peligro a sí mismo si fuera necesario.
― Bueno? ― Reina preguntó, y él estaba empezando a parecer aburrido.
El muy bastardo.
Luhan apretó los puños.
― Soy un periodista encubierto. He estado trabajando con el periódico local en la universidad donde me inscribí antes de que me atraparan. El número de lectores es cierto, no es para tanto, pero he tenido historias publicadas en algunos de los periódicos locales antes, y no sería difícil para mí encontrar un foro para poner esta historia hasta donde decenas de miles de personas la verían.
Luhan estaba observando cuidadosamente la cara de la Reina y sus ojos. Había partes iguales de ira y preocupación allí.
Reina se reclinó en su silla.
― ¿Y por qué me estás diciendo esto?
― Ya sabes por qué ― dijo Luhan.
― Deja a Kai volver a casa conmigo. Anula su contrato en este momento, y no voy a poner todo lo que he pasado en la investigación. Tengo un buen recuerdo, sé cómo escribir, y yo sé lo que me hiciste. He estado fuera el tiempo suficiente para haber visto algo de mierda, y el decano de mi programa sabe que estoy aquí. Yo tengo documentado todo lo que dices, será mucho peor para ti, voy a hacerlo mucho peor que los alfas detrás de mí jamás lo harían.
KangIn eligió ese momento para hablar.
― Tendrás dificultades para convencer al público, o a la policía, que la cinta que le enviamos era falsa cuando tenemos un periodista que escribe sobre las cosas que le hiciste pasar, Reina.
Junho mantenía en sus manos el contrato de Kai.
― Dame tu palabra, y lo romperé ahora mismo.― dijo.
Señor reina ya no parecía que era la imagen de la paciencia. No más. Él estaba apretando las manos con tanta fuerza que los nudillos se volvían blancos.
― Sácalo de aquí. Puedo ver que sería nada más que una molestia para mí. Les doy lo que quieran.
Luhan dejó escapar el aliento que había estado conteniendo.
― De verdad? ― preguntó. ― No había esperado que fuera así de simple, y ahora dejarás a Kai salir de aquí.
Reina apenas lo miró.
― No me pongas a prueba, podría cambiar de opinión. Si ustedes, los lobos terminaron de acosarme, salgan de mi casa y no regresen!
Luhan no pudo contenerse más. Corrió hacia Kai y echó los brazos alrededor del cuello del alfa mientras sus cadenas estaban saliendo. Kai lo agarró con fuerza, poniendo su mano en el cabello de Luhan.
― Eres el más loco e indisciplinado omega que he conocido ― dijo.
Luhan rompió a llorar.
― Lo siento, ― dijo.
― Tenemos que salir de aquí, ― dijo KangIn, y Luhan estaba bastante seguro de que a través de la espesa bruma de sus emociones, podía escuchar el sonido de papel destrozado.
― Sí, ― dijo la Reina. ― Mi asistente les mostrará el camino. Voy a tener un contrato por fax próximamente para discutir los términos de la orden de suspensión de este joven periodista en la historia que estaba escribiendo. Una historia que él estaba tratando de publicar sin mi conocimiento y consentimiento.
― Boohoo para ti, ― dijo KangIn, y se acercó y puso su mano sobre el hombro de Kai. Luhan apenas podía mirar al alfa. No apartó su cara lejos del pecho de Kai. Él sólo se aferró al hombre tan fuerte como pudo mientras caminaban fuera de la casa de vampiros donde había estado preso por lo que pareció décadas de su vida, pero en realidad sólo habían sido un par de semanas.
No importaba. Todo ese tiempo que pasó allí, preguntándose cuándo iba a morir, si los vampiros lo matarían rápidamente, o simplemente dejarían de alimentarlos un día, todo había terminado, y Luhan estaba saliendo de allí con Kai.
Kai siguió agarrando a Luhan estrechamente, de manera protectora, todo el camino a los coches que estaban esperando por ellos. Besó el cabello de Luhan cuando estaban a salvo dentro y saliendo fuera de la propiedad, Dios sabría hacia dónde.
Lo único que Luhan sabía era que Kai iba con él.
― Me salvaste!, ― dijo Kai. ― De nuevo! ― No había decepción en su voz, como lo esperaba Luhan.
Kai tomó su trabajo como protector muy en serio, y él estaba constantemente culpándose a sí mismo por no ser capaz de hacer más por Luhan. Pero no, Kai no sonaba molesto o decepcionado. Sonaba orgulloso. Orgulloso de Luhan por ser valiente.
Luhan miró al hombre que amaba, y pensó en cómo Enzo había matado a la pantera, cómo había luchado contra un alfa, y cómo había estado dispuesto a vender años de su vida sólo para asegurarse de que Luhan permaneciera vivo y libre.
― Tenías que salvarme primero antes de que pudiera salvarte, ― dijo a Kai besándolo en la boca.
ULTIMO CAPITULO
― Esto apesta, es una mierda! Ellos no van a dejarte que vuelvas este periodo, ― dijo Kai, leyendo el correo electrónico sobre el hombro de Luhan, y enojado como el infierno con el decano del hombre.
― Yo he estado fuera por mucho tiempo. Dijeron que van a transferir mis créditos para el próximo periodo, ― dijo Luhan, y parecía bastante contento con la decisión de la universidad para mantenerlo fuera de la escuela por un par de meses. Kai no podía entender por qué.
― Les pagaste buen dinero para ir allí. Será mejor que transfieran tus créditos, ― dijo Kai.
Luhan giró en la silla y lo miró.
― Juraría, que pareces más enojado sobre esto que yo. Está bien. KangIn prácticamente se ofreció a pagar por mis clases para el próximo año de todos modos, así que no es como que estoy perdiendo por no terminar este período.
― Aun así...― dijo Kai, mirando hacia abajo en el estómago de Luhan. ― Me imaginé que sería mejor que pudieras terminar antes de que llegaras a estar demasiado grande. Va a ser más difícil para ti ir a la escuela cuando tu estómago esté a punto de estallar. Podrías incluso dar a luz a mitad de camino del próximo periodo.
― Y cuando eso suceda, voy a encontrar algo mejor, ― dijo Luhan.
― Te ayudaré. En todos los sentidos que pueda, ― dijo Kai.
― Lo sé, ― Luhan respondió, y él miró hacia abajo a sus manos. Habían pasado dos semanas desde que fueron liberados de las garras del Señor Reina.
KangIn y Junho aún estaban trabajando duro para conseguir la licencia para derribar el nido del hombre, y a pesar del contrato que Luhan había firmado, él ya había escrito su informe sobre lo que había pasado en las cuevas de esclavos.
Lo único que le impidió presentar cualquier documento, a las estaciones de televisión, o incluso ponerlo en Internet, era su temor de que la Reina sería capaz de hacer algo legalmente que requeriría que Kai volviera a él como un sirviente.
Junho seguía comprobando sobre cada palabra de ese contrato para ver si podía encontrar algo allí.
A Kai no le importaba. Quería a Luhan fuera de ese papel, no importaba lo que pasara con él, aunque regresó, de todos modos. Aún había otros esclavos hombre lobo en esa casa que estaban siendo maltratados.
Pero Luhan todavía esperó. Había expresado su preocupación y Kai tenía que decirle al hombre más de una vez que no era una persona horrible por tener miedo de hacerlo.
No era más que lo normal, y con miedo. Kai estaba impresionado de que él había tenido la valentía de hacer lo que hizo ese día, mintiendo en la cara de la Reina. Incluso Kai había estado convencido por unos
segundos que Luhan había dejado deliberadamente que lo atraparan por el bien de una historia, pero no lo había hecho. Todavía no era un periodista de pleno derecho, y él no había ido para una historia secreta, ni su decano conocía dónde estaba.
Esa era parte de la razón por la que Kai amaba tanto al hombre más joven. Él era especial. Él era diferente.
Kai levantó la barbilla de Luhan.
― Dime lo que está mal, bebé, ― dijo. ― Dime y voy a hacer todo lo posible para solucionarlo.
Los ojos de Luhan eran brillantes, y él tomó una respiración profunda, pero no apartó la mirada de Kai.
― Tengo miedo de que... Me gusta tener el resto del semestre libre porque, bueno, después de estar en esa casa, me siento como que si no he terminado de ajustarme a lo que ha pasado. Quiero ser normal por un largo tiempo.
Kai esperó más por si Luhan tenía más que decir, pero el hombre apretó los labios de una manera que lo hizo parar de hablar.
― Luhan? ¿Es eso todo? ― preguntó Kai. ― Tienes que hablar conmigo acerca de estas cosas.
Luhan frunció el ceño, y Kai se sorprendió cuando el omega resultó que fruncía el ceño hacia él.
― No me has tocado desde que llegamos aquí. ¿Por qué no? ― Exigió.
Kai parpadeó, completamente desconcertado. Ni siquiera sabía cómo se suponía que debía responder a una pregunta como esa.
― Créeme, bebé, no es porque yo no quiero, ― dijo Kai. Incluso ahora su polla estaba a media asta por debajo de sus pantalones. La ventaja de que sus vaqueros escondían mejor que los pantalones de algodón pésimos que había sido obligado a usar mientras que él era un esclavo en la casa de la reina.
Sólo de pensar en su estúpida polla, y lo cerca que estaba de Luhan estaba haciendo que su estúpida polla se hinchara aún más entre sus piernas. Definitivamente había ido a la cama cada noche con el peor caso de bolas azules conocidos entre hombres lobos, y ni siquiera la mano derecha o una ducha fría podría ayudar con eso.
― Entonces ¿Por qué no has hecho nada al respecto? ― preguntó Luhan. ― Yo apenas puedo bajar al comedor ahora, para socializar con los demás omegas porque cada alfa que no está con compañero tiene que cubrirse la nariz y salir de la habitación.
― Están oliéndote? ― preguntó Kai. Los celos surgieron dentro de él. Podía sentir a su lobo interior queriendo salir, con ganas de empezar una pelea con cualquiera de los alfas que sintieron el aroma de apareamiento en Luhan.
Luhan asintió.
― Sí. Supongo que tienes que morderme en el cuello para que el aroma se vaya. He estado duchándome como tres veces al día para tratar de hacer que se vaya, pero no lo hace.
Kai suspiró y se frotó la cara, luego se puso de rodillas delante de Luhan, extendió la mano, y lo sostuve en sus dos manos.
― No lo he hecho todavía, porque creo que eres tan joven, estás en la escuela, y tienes mucho que esperar, pero me siento culpable como mierda por embarazarte. No porque yo no creo que seas digno de estar conmigo. Nunca he conocido a un omega más digno que tú. Sin embargo, no vayas por ahí diciéndoselo a los chicos, pueden ser que piensen que estoy insultando a sus compañeros.
― Entonces ¿por qué no me quieres? ― preguntó Luhan.
― Cristo, que yo no te quiero, tan malditamente tanto, ― dijo Kai.
Esto no hizo más que herir a su polla. Negar a Luhan estaba haciendo daño a su corazón, de la peor manera posible. Apenas podía soportarlo.
― Es solo no tengo mucho de conocerte. Si nuestra manada fuera una clase de secundaria, entonces yo sería el que deseaba estar menos propenso a establecerse, y ahora te tengo embarazado, y tú todavía estás tratando de conseguir poner en orden tu futuro. Pasaste mucho en ese lugar, yo tomé cuidado de ti, sé lo que sientes por mí, pero yo solo quiero... yo quiero asegurarme que no solo se trate de gratitud. Yo quiero que estés un cien por ciento seguro de esto, porque si pongo un mordisco en el cuello, yo nunca seré capaz de mantenerme lejos de ti. Estaríamos atados por el resto de nuestras vidas, porque no voy a ser capaz de dejarte ir.
Luhan lo miró, parpadeando con sus grandes ojos como un búho en silencio, estudiándolo.
― De eso es lo que se trataba todo esto? Eso? Tú piensas que yo sólo, ¿qué? No sabía lo que quería? Como si yo fuera un chico que no puede tomar decisiones por sí mismo?
Mierda.
Había hecho enojar a Luhan.
― Eso no es lo que pienso.
― Joder con esa mierda si lo era! ― Luhan gritó, y dio un puñetazo a Kai en el hombro, sus ojos brillaban, su lobo quería salir y enseñarle a Kai una lección.
― ¿Crees que soy solo un chico estúpido! ¿Crees que me importa que hayas estado con otros chicos antes que yo? ¿Es que supone que es algún tipo de indicación de que vas a estar con otros hombres cuando estás conmigo?
― Por supuesto que no! ― Kai dijo, y él estaba enojado por el hecho que Luhan podría incluso sugerir algo así.
― Entonces, ¿Qué importa? ― Preguntó Luhan. ― Sólo sé honesto conmigo. No más de este escondernos entre sí, mierda. ¿Quieres un compañero? Me quieres para un compañero. No porque seas el padre de mi cachorro, y no porque nos conocimos en la arena. ― Si no te hubiera conocido, quizás hubiera caído en la arena, pero no lo hice y eso no va a cambiar. Yo no voy a venir a mis sentidos un día y pensar que eres un error.
El corazón de Kai estaba bombeando la sangre caliente muy rápido en sus oídos, y su adrenalina estaba corriendo hasta el punto en que apenas tenía control sobre su propio cuerpo cuando él se lanzó hacia delante, agarró a la cara de Luhan en sus dos manos, y luego lo atrajo hacia sí para darle un beso fuerte y rápido. No era gentil y amoroso, a pesar de lo emocionante que era.
Este beso contenía toda la lujuria y la frustración con la que Kai había estado lidiando por más de las dos últimas semanas, con Luhan tan cerca todo el tiempo, oliendo su dulce aroma, y sin embargo no poder hacer nada al respecto. Y Luhan era tan duro con él.
La boca del hombre se vino abajo y puso besos en los labios de Kai que hicieron palpitar su polla entre sus piernas. Cuando llegó a su mano y palmeó a Luhan entre las piernas, podía sentir que la polla del hombre estaba reaccionando a lo que estaba sucediendo, y Luhan gimió contra la boca de Kai.
Kai tiró a sí mismo lejos del hombre más pequeño, y él no pudo evitar gruñir un poco.
― Di que quieres esto. Dime que lo quieres porque yo no voy a detenerme después.
― Quiero, ― dijo Luhan. Kai gimió y se acercó de nuevo para otro beso brutal, pero también se levantó sobre sus pies, sin separar sus labios mientras Luhan se agarró a la parte posterior de su cuello y cabello. Estaban en la oficina de Junho.
KangIn y Junho básicamente habían estado trabajando juntos tanto que la mayor parte de la manada estaba aquí, y Kai realmente no podía molestarse para llevar a ambos a un dormitorio.
Cogió a Luhan fuera de la silla giratoria de cuero donde había estado sentado, y él metió el ordenador portátil que Luhan había estado usando fuera del camino para que pudiera albergar al hombre en el escritorio de madera pesada. Podía oír el ritmo cardíaco de Luhan palpitando, un aleteo rápido como un colibrí, que acabó incitando al lobo interior de Kai.
Tenía que hacer esto. Tenían que hacer esto
Luhan estaba jadeando cuando Kai tiró de la correa del hombre de los bucles en sus vaqueros.
― He esperado esto durante tanto tiempo. Las noches son solitarias cuando no estás allí.
Kai gimió.
― No eres el único que siente ese dolor, bebé, te lo juro.
― Y tú nunca vas a hacerme sentir ese dolor nunca más, ― dijo Luhan.
Kai miró al hombre cuando se puso de rodillas. Había determinación en sus ojos era todo un tipo de atractivo, Kai asintió y sonrió.
― Nunca.
― Bueno, ahora antes de chupar mi polla, vendrás aquí y me morderás, ― dijo Luhan, golpeando un dedo sobre su hombro.
― Me gusta esto― dijo Kai. ― ¿Siempre vas a ser tan agresivo?
― Cuando quieras que lo sea― Luhan respondió, tirando de su camisa. Kai no perdió más tiempo, y su lobo no lo hizo, ya sea porque sus colmillos estaban saliendo de sus encías en un tiempo récord, mordió justo en el punto donde el hombro de Luhan se unía a su cuello. Luhan gimió y se resistió en los brazos de Kai, pero Kai no quería soltarlo.
Todavía no, así que él se agachó y empuñó la polla del hombre, parando su orgasmo cuando Luhan gimió y se agitó en sus brazos.
― Mierda! Oh, Dios mío, mierda! ― Gritó Luhan.
Kai juró que sonaba como que estaba teniendo un orgasmo a pesar de que no lo estaba, y maldita sea él también estaba tan cerca sólo escuchando eso. El sabor de la sangre de Luhan en su boca era sensacional, y Kai fue tan suave como pudo cuando sacó los dientes y lamió la herida, sabiendo hecho su trabajo.
Luhan todavía jadeaba, habían hecho un desorden en el escritorio, pero sonreía.
― Si Junho se enterara lo que acabamos de hacer en su escritorio.
― No iremos más allá de esto, no te preocupes, ― dijo Kai, y se puso sobre sus rodillas delante del hombre.
Los dedos de Luhan se enroscaron en el cabello de Kai cuando puso su boca alrededor del eje largo de su compañero, chupando su polla y haciéndolo gemir mientras empujaba sus caderas hacia delante, empujando su polla más profunda entre los labios de Kai.
― Mierda, tan jodidamente bueno, extrañé esto ― dijo Luhan. Kai también había extrañado. Había sido un tonto al tratar de negar lo que ellos habían querido desde el principio, y ahora mismo, lo que Kai quería era sentir a Luhan venirse dentro de su boca.
Kai quería tragarse a su compañero y luego seguir chupando hasta que se pusiera duro otra vez. Kai palmeó suavemente las bolas de Luhan, tratando de obtener sólo esa reacción, y cuando él presionó sus dedos contra el trozo de piel entre sus testículos y su fruncido agujero, el agarre de Luhan en su cabello se hizo tan fuerte que era casi doloroso, y llegó con un fuerte gemido que toda la casa tuvo que haber escuchado, depositando su carga en la boca de Kai.
Kai gimió tomando el hecho de que la esencia de Luhan estaba ahora dentro de él, al igual que se habían reclamado entre sí por hacer esto.
― Oh, mierda, ― Luhan suspiró, y la única razón por la que Kai se apartó fue porque Luhan estaba empujando suavemente contra sus hombros. ― Bebé, detente. Necesito un minuto.
Kai apoyó la mejilla contra el muslo de Luhan, sonriendo hacia él.
― Me imaginé que te gustaría eso.
― Qué? ― Luhan preguntó, apoyándose en sus manos como si necesitara para sostenerlo o algo así. ― Joder, yo ni siquiera sabía que estaba a punto de llegar hasta que sucedió. Tienes que hacerme eso de nuevo.― Teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que Kai había estado esperando no creía que sería un problema para hacerlo de nuevo, muy pronto.
Kai apretó los labios contra el muslo de Luhan, todavía no había terminado con su compañero, cuando se dio cuenta de que había un ruido pulsante y rápido en el aire, muy claro a los oídos de Kai, y dejó lo que estaba haciendo para escuchar.
― ¿Cuál es el problema? ― Preguntó Luhan.
― Yo no... ― Kai miró alrededor de la habitación, tratando de identificar ese sonido.
Ciertamente no era el corazón de Luhan como él había pensado antes, pero mientras buscaba la fuente del ruido, se dio cuenta de que estaba saliendo desde dentro de él, y él sonrió. Todo tipo de orgullo se hinchó dentro de él, y Kai juró que casi se derretía. ¿Quién hubiera pensado que un pequeño ruido, y el hombre que lo llevaba dentro, serían su perdición?
― ¿Has oído eso? ― Preguntó Kai.
Luhan asintió.
― Sí, qué es eso? Es que está viniendo de mí? ― Preguntó Luhan, y estaba claro que él atribuía el ruido a tener un estómago que gorgoteaba demasiado.
― Es el cachorro, ― dijo Kai, deslizando sus manos hacia arriba y hacia abajo en los muslos de Luhan. ― Su corazón acaba de empezar a latir.
Los ojos de Luhan se ampliaron. Tan amplios que Kai tuvo que inclinarse y besarlo.
― Te amo! Te amo tanto que duele.
Los ojos de Luhan brillaban ante esas palabras, y el sonido de su corazón era tan poderoso que se estaba ahogando el sonido de su cachorro.
― También te amo.
Definitivamente ellos no podrían salir de allí. Por lo menos no en poco tiempo.
Fin
Genial. Gracias por compartir!!
ResponderEliminar