martes, 23 de enero de 2018

RAZA LUZ DE LUNA 7: DESDE ESTE MOMENTO

Con su olor casi tan idéntico como su apariencia, Kang  Minho no puede tener la certeza de qué gemelo es su pareja. Inexplicablemente se siente atraído por Taemin, pero si elige mal, las consecuencias podrían ser devastadoras para cada persona involucrada.  

Minho atormenta cada uno de sus pensamientos, pero Taemin no sabe qué hacer sobre ello. Prácticamente se ha arrojado a sí mismo al hombre, aunque Minho no parece regresar su interés. Ser sólo amigos es mejor que nada, pero Taemin aún no puede dejar de querer mucho más.  
Sin embargo, aclarar malentendidos sólo es el comienzo de sus problemas. Con el chip rastreador en el cuello de Taemin filtrando lentamente un veneno letal, el tiempo corre para encontrar una cura. Desafortunadamente, el único antídoto conocido está en manos de The Hive.  
¿Podrá Minho encontrar el evasivo laboratorio antes de que sea demasiado tarde? ¿O se verá obligado a ver como su recién descubierta pareja se consume hasta desaparecer?



CAPITULO 1


—¡Sí! ¡Más ! ¡Oh, joder!

Taemin presionó la almohada sobre su cabeza e intentó ahogar el ruido procedente de la habitación de al lado. Estaba más que feliz por Changmin y Junho, pero podía estarlo sin los espectáculos nocturnos. Además, simplemente no era justo para él tener que escuchar los gritos y gemidos de éxtasis cuando no tenía a nadie que calentara su cama por la noche.

¿La pareja cachonda nunca se detenía a pensar eso? Por supuesto que no lo hacían. Algunas personas simplemente no tenían modales en absoluto.

Estirando una mano sobre su cabeza, golpeó contra la pared. —¡Ya basta! —Los gemidos sólo se hicieron más fuertes. Genial.

En los casi tres meses que estaba en Haven, había visto una gran cantidad de magníficos hombres que desfilaban por los terrenos como un buffet de todo-lo-que-puedas-comer, pero ninguno de ellos mantuvo su interés más allá de una larga mirada de aprecio. Ninguno excepto uno, pero el hombre en el que había puesto su corazón le trataba más como un hermano pequeño que un potencial amante.

Taemin se giró sobre su estómago y golpeó la almohada con frustración mientras Changmin continuaba gimiendo desde el otro lado de la pared. Santo cielo, ¿Junho le estaba jodiendo o matando? Si no lo conociera mejor, supondría que lo último, pero era plenamente consciente de lo mucho que el enorme cambiaformas adoraba a Changmin. Era casi repugnante verles juntos, pero también enviaba una ola de celos a través de él.

Oh, no tenía intenciones con la pareja de su amigo, pero daría alguna parte vital de su cuerpo por encontrar a alguien que le mirara de la manera que Junho miraba a Changmin. Heechul, Jin, Luhan, Ren, y todos los amigos que había hecho en Haven eran delirantemente felices con sus parejas. En cualquier lugar que mirara, la gente vivía en sus finales de cuentos de hadas, y simplemente no era justo.

Seguramente al universo no se le había acabado la felicidad. Tenía que haber algo que quedara para él. Quizás sólo no estaba mirando en el lugar correcto. O quizás Kang Minho sólo era un gran idiota y no podía ver lo que estaba de pie justo en frente de él.

Piedad, pero el irlandés era magnífico. Desde la punta de su negro cabello en punta hasta las suelas de sus botas, era poco más de 1.83 metros de musculosa y bronceada perfección masculina. El vello facial bien recortado que adornaba su cincelada mandíbula era increíblemente sexy, y más de una vez, Taemin había fantaseado sobre ese vello corto erizándose sobre su piel.

Sin embargo, eran los deslumbrantes ojos verdes del hombre los que invadían los sueños de Taemin por las noches. Todos los hermanos Kang se veían muy similares en apariencia, incluyendo el color de sus ojos. Irónicamente, Minho incluso tenía un gemelo, aunque él y Jonghyun no eran idénticos Como Taemin y Kai.

TOP y Baekho eran los únicos acoplados, dejándole con una selección de los otro cuatro Kang, pero había algo en Minho que le hipnotizaba. Quizás era la manera en que sus ojos se iluminaban y centelleaban como esmeraldas cuando sonreía.

Dioses, tenía una magnífica sonrisa. Su risa era incluso mejor, y hacía que el estómago de Taemin se agitara cada vez que la escuchaba. Ellos bromeaban, y Minho escuchaba todas sus historias con complaciente interés, pero eso era lo más lejos que llegaba. Una vez, Taemin pensó que había atrapado algún destello en los ojos del hombre más allá de la amistad, pero fue fugaz, y la mirada ni siquiera podría haber sido para él.

Un último grito ahogado, y la habitación de al lado finalmente se calmó. Sin embargo, no importaba. No era como si de cualquier manera pudiera dormir. Tirando de las mantas, Taemin se levantó del colchón, se puso unos pantalones de dormir negros, y caminó lentamente descalzo por el pasillo hasta la cocina.

Como si sus pensamientos hubieran convocado al hombre, Minho  estaba sentado en la mesa ovalada, hablando en voz baja con Siwon y el vampiro Ejecutor, Suga. Para su irritación, Kai también estaba en la habitación, mirando fijamente a Minho con grandes ojos de gacela y una tonta sonrisa.

Realmente eso no era justo. Kai también estaba batiendo sus pestañas a Suga, pero a Taemin no podía importarle menos. Sin embargo, estaba siendo estúpido. No había reclamado a Minho y no tenía derecho a estar celoso – incluso si quería ir a frotarse contra el hombre y marcarle como tomado.

—¡Hey! —Gritó Kai brillantemente cuando se dio cuenta de que Taemin estaba de pie en el umbral—. Ven aquí. no creerás lo que hizo Siwon. Una oleada de nerviosismo le barrió cuando se acercó a la mesa, igual que siempre lo hacía cuando Minho estaba muy cerca. —¿Qué pasa? — Preguntó mientras se deslizaba en el asiento al lado de su hermano.

Estaba intentando ser despreocupado, pero no estaba seguro de que lo hubiera logrado porque su corazón palpitó en su garganta cuando Minho se giró con esa sonrisa suya de millones de vatios. Nadie debería parecer tan tentador tan tarde en la noche. Tenía que ser cerca de medianoche, pero Minho se veía tan delicioso como siempre.

No. Detente. No te pertenece. Oh, pero podría. Y Taemin también cuidaría maravillosamente del enorme y musculoso Ejecutor.

—¡Conseguimos guardaespaldas! —Exclamó Kai con un brillo malicioso en sus ojos—. Sexys, cuerpo duro, rudos y duros lobos cambiaformas, dice Siwon, que apenas exudan mal carater

Suga soltó un bufido, Siwon se rió entre dientes, y Minho río directamente desde su vientre. —Mal caracter, ¿no? —preguntó Minho cuando estuvo de nuevo bajo control. —¿Entonces no soy suficiente para ti?

Oh, era más que suficiente para Taemin, pero no pensaba que fuera exactamente lo que el hombre quiso decir con su pregunta. —Así que, ¿dónde están esos lobos? —dirigió su consulta a Siwon, haciendo todo lo posible por ignorar la manera en que Minho hacía que su polla se hinchara y su piel hormigueara.

—En realidad, están en una misión. Minho y Suga van a tomar turnos con Junho hasta que ellos lleguen. No creo que deba ser más de una semana aproximadamente antes de que los lobos estén de regreso. No hay ninguna habitación que no deje pasar la luz en los dormitorios, así que Suga no puede dormir aquí, pero pasará el rato por aquí en la noche.

¿Qué pasa con Minho? ¿Con qué frecuencia Minho va a —pasar el rato— en los dormitorios?

—Minho, —continuó Siwon—. estará aquí noche y día hasta que tengamos más guardias entrenados. Después de lo que le sucedió a Changmin, no podemos correr más riesgos con vuestra seguridad. —hizo una pausa y miró directamente a Taemin—. ¿Tenéis alguna pregunta o duda?

—¿Todos los guardias son solteros? —preguntó kai inmediatamente antes de que Taemin pudiera decir una palabra.

Siwon rodó los ojos y jadeó. —Eres tan malo como Jin. No tengo idea si están solteros o no. Supongo que sólo tendrás que preguntárselo cuando vengan.

Kai sonrió como el gato que se comió el canario y lamió su labio inferior. —Definitivamente haré eso.

—¿Taemin? ¿Tienes algo más que quieras preguntar?

—Dijiste que Minho se quedará hasta que los nuevos guardias estén entrenados. —Su mirada vaciló hacia Minho y rápidamente la regresó a Siwon—. ¿Eso quiere decir que aún será nuestra niñera cuando los nuevos lobos lleguen?

—Sí, a menos que se le necesite en otro lugar. ¿Por qué? — Un ceño fruncido tiró de los labios del alfa, y sus ojos se tensaron en las esquinas—. ¿Eso va a ser un problema?

—No, —respondió rápidamente—. Sin embargo, sólo hay cinco habitaciones. Sólo me preguntaba dónde va a dormir todo el mundo.

En realidad los dormitorios sólo eran enormes cabañas, rápidamente construidas una al lado de la otra para darles un lugar que pudieran llamar suyo hasta que las casas individuales fueran construidas. Una de las cabañas más pequeñas estaba completa, los dormitorios albergaban a los cambiaformas sin pareja que llegaban a Haven, incluyendo a Taemin, Kai, y su amigo, Niel.

—Bueno, hay una habitación extra por ahora. —Siwon se encogió de hombros—. Una vez que los hombres de Cloud Peak lleguen aquí, probablemente tendréis que compartir vuestras habitaciones. Lo siento, pero vuestras vidas son más importantes que conseguir vuestras propias habitaciones.

Taemin estuvo de acuerdo, y no tenía problemas con compartir espacio con alguien más. La habitación actualmente desocupada, sin embargo, estaba justo al cruzar el pasillo en frente de la suya. ¿Cómo se suponía que iba a conseguir dormir algo con Minho tan cerca todo el tiempo?

—Si no me quieres aquí, sólo dilo. —Había un filo en la voz de Minho que Taemin nunca antes había escuchado.

—Pshh. —se burló Kai—. Definitivamente te queremos aquí. — Su boca se suavizó y su mirada adquirió una cualidad seductora—. Incluso puedes compartir habitación conmigo.

Taemin estaba fuera de su silla y en mitad del pasillo incluso antes de que se diera cuenta que se estaba moviendo. —Vaya manera de ser un retardado, estúpido. —se reprendió a sí mismo mientras se entraba en el baño para echarse agua fría en el rostro.

La peor parte de todo era que ni siquiera entendía su reacción. Al principio, le había molestado un poco cuando su hermano o algún otro sin valor flirteaban con Minho, pero había sido capaz de no perder la cabeza. Infiernos, incluso había encendido el encanto de algunos de los otros Ejecutores, pensando que podría patear cualquier apego que tuviera por Kang Minho.

Obviamente, no había funcionado. Mientras pasaban los meses, su atracción por el irlandés se construyó lentamente, consumiendo la mayoría de sus pensamientos e infiltrándose en sus sueños. Apenas habían tenido unas pocas conversaciones, y ni una sola vez había estado realmente a solas con el hombre. Así que, ¿qué mierda estaba mal con él?

Acariciando su rostro seco, arrojó la toalla al cesto y arrastró los pies hacia su habitación, sintiéndose completamente miserable y derrotado. Las cosas sólo podrían ir a peor con Minho viviendo bajo el mismo techo veinticuatro horas al día, siete días a la semana. ¿Cómo se suponía que iba a deshacerse de esos sentimientos si tenía que sentarse a desayunar en la mesa del hombre todas las mañanas?

—Hola cariño. —arrastró las palabras una voz con acento desde la oscuridad cuando Taemin entró en su habitación—. Saliste como una bala, lo hiciste, pero no te preocupes. —La luz hizo clic a un lado de su cama, y Minho le sonrió abiertamente cuando se sentó en el borde del colchón—. Ahora, creo que estábamos teniendo una discusión.

¿Lo estaban? ¿Desde cuándo? —Uh... —Bueno, eso fue brillante. Aclararse la garganta mientras luchas por respirar no era tarea fácil, pero se las arregló de alguna manera. Ahora, si sólo pudiera dominar su pulso antes de que el corazón le saltara del pecho, estaría en buenas condiciones. ¿Qué infiernos estaba haciendo el hombre en su habitación de todos modos?

—Cuéntame, Taemin. —Su nombre rodó fuera de la lengua de Minho  como una caricia, y fue todo lo que pudo hacer para mantenerse en pie cuando sus piernas comenzaron a temblar—. Cuéntame por qué es que no me quieres aquí. —Nunca dije eso. —Maldita sea, iba a desmayarse si no entraba aire en sus pulmones pronto. Minho estaba demasiado cerca, mucho, demasiado cerca. Su olor impregnaba el aire a su alrededor, flotando fuera de él como una fuerza tangible que envolvía a Taemin como si fuera una manta viviente.

—No rotundamente, —admitió Minho—. Sin embargo, también podrías haber cerrado de un portazo la maldita puerta en mi rostro. — Quitándose las botas, se desplazó al centro del colchón y se inclinó hacia atrás contra el cabecero de la cama, uniendo sus dedos detrás de la cabeza—. No voy a marcharme hasta que consiga una respuesta.

—Entonces supongo que te quedarás aquí toda la noche. —Los labios de Taemin se apretaron, y apenas resistió el impulso de cerrar los ojos y gemir. ¿Realmente eso acababa de salir de su boca? No es que le importara compartir su cama con el sexy cambiaformas, pero dudaba que actividades de variedad nudista estuvieran en el menú para la noche.

La sonrisa de Minho fue rápida y confiada. —Estoy bien con eso.

Quizás esto era algún tipo de broma enferma y retorcida. De alguna manera Minho había descubierto su secreto, y ahora estaba allí para atormentarle con ello. Incluso podría haberlo creído, pero Minho nunca sería tan cruel. Con todo, no podía encontrar una alternativa verosímil de las razones por las que el hombre estaba repanchingado en su cama como si planeara establecer allí su residencia permanente.

Taemin no se había movido de la puerta, y sería muy fácil darse la vuelta y caminar de regreso. Fácil, excepto por el hecho de que estaba anclado en el lugar, incapaz de hacer nada más que parpadear y respirar.

Tal vez sólo debería sincerarse sobre todo. Quería que Minho le viera como algo más que un amigo. ¿Cierto? Sin embargo, era mucho más fácil pensarlo que decirlo. ¿Qué pasa si Minho le rechazaba? Era una posibilidad muy real, y entonces no estaba seguro si alguna vez sería capaz de mirar al hombre a la cara de nuevo.

No, definitivamente era mejor quedarse callado y al menos mantener alguna clase de amistad con el hombre en lugar de perder todo contacto con él completamente.

Un suave suspiro flotó hacia él a través de la habitación, y la arrogancia desapareció del rostro de Minho mientras se impulsaba de la cama. —Ven aquí.

Aunque su cerebro gritaba que era una mala idea, su cuerpo le traicionó, llevándole por el alfombrado suelo hasta que sólo estuvo a treinta centímetros del hombre lo que hizo que cada célula de su cuerpo doliera de anhelo. —¿Sí? —dijo con voz ronca a través de sus labios secos.

—Más cerca.

Dio medio paso, poniéndose tan cerca como pudo sin tocar realmente al Ejecutor.

Minho cerró esa última parte del espacio, rodeando la cintura de Taemin con un brazo y tirando de él hacia adelante hasta que sus pechos se moldearon juntos. —Mejor. —susurró mientras bajaba la cabeza para rozar con su nariz la curva de la mandíbula de Taemin.

Estremecimientos sacudieron su cuerpo, y su cabeza cayó hacia atrás sobre sus hombros, dándole a Minho más espacio para explorar. Taemin no sabía qué infiernos estaba sucediendo, y no le importaba. Después de meses de añoranzas, finalmente tenía a Kang Minho en sus brazos. Un rayo podría golpearle donde estaba, y moriría siendo un hombre feliz.

Esos labios satinados viajaron a través de su mejilla y la esquina de su boca con plumosos besos que le dejó sin aliento y desesperado por más. —Ah, así que mi pequeño zorro requiere un toque más suave. —susurró Minho—. Recordaré eso.

Entonces Minho acunó su rostro con ambas manos e inclinó sus bocas. Cuando Taemin jadeó, tomó toda la ventaja, hundiendo su lengua dentro para buscar cada centímetro hasta que la cabeza de Taemin comenzó a girar y su polla palpitó dolorosamente.

Electricidad corrió en espiral por su espina dorsal, su estómago se apretó, y las encías alrededor de sus colmillos comenzaron a picar como locas. La neblina que empañaba su cerebro se disipó lentamente, y una vez que su mente estuvo clara, todo finalmente se juntó. El conocimiento no encajó tanto en su lugar cuando le asaltó la cabeza con un cruel gancho de derecha.

Retirando su boca de la de Minho y respirando con dificultad, miró fijamente a esos hechizantes ojos verdes mientras una sola palabra cayó de sus labios. —Mío.

Minho sonrió de oreja a oreja mientras empujaba hacia atrás el cabello de Taemin de su frente. —No puedo decirte lo feliz que soy de escuchar eso. Estaba comenzando a pensar que no te gustaba en absoluto. —se inclinó y frotó sus labios sobre los de Taemin de nuevo—. Dilo, sólo una vez más, cariño.

Estaba feliz de hacerlo, pero había muchas otras cosas que quería decir. Con todo, cuando abrió la boca, esa sola palabra salió de nuevo, esta vez con un filo posesivo. —Mío. 

💗💕💞🌼🌺🌸🌷🌻💗💕💞🌼🌺🌸🌷🌻
Zorro se refiere a que Taemin es un cambiaformas zorro ártico. 
Como les dije en las otras historias hay cosas que no van a estar claras como que TOP esta emparejado pero esos pequeños detalles se aclaran en REFUGIO ( THE HAVEN)
Bueno aquí él primer capítulo mañana actualizare otros capítulos .



CAPITULO 2



—Eso es música para mis oídos —Minho había esperado meses por alguna señal de que Taemin estuviera interesado en él más que sólo un amigo o protector. Ahora que tenía lo que quería, no podría haber quitado la sonrisa de su rostro con una barra de hierro.
—No entiendo. —respondió Taemin, y se veía muy cauteloso mientras salía de los brazos de Minho, poniendo distancia entre ellos una vez más—. Si lo sabías todo el tiempo, ¿por qué nunca dijiste nada? Obviamente me siento atraído por ti. Tenías que saber eso. Así que... ¿por qué? —extendió las manos a los costados, las palmas hacia arriba, y se encogió de hombros—. Simplemente no lo entiendo.
—Ah, pero yo sabía. —Lo había supuesto desde hace algún tiempo, pero ya que Taemin nunca estaba sin la compañía de su gemelo, había un cincuenta por ciento para escoger al adecuado—. No hasta esta noche. — ,añadió—. Estoy pensando que el olor es algo curioso, y el tuyo es similar al de Kai. Ya que nunca estás sin él, se hizo condenadamente difícil averiguar cuál de vosotros estaba haciendo girar mi cabeza.
La mirada que Taemin le dio le dejó bastante claro que podría haber formulado su explicación con un poco más de delicadeza. —Espera. ¿Estás diciendo que soy tu pareja? —No parecía muy feliz acerca de la información.
—Sí. Pensé que lo sabías. —Una vez que había estado solo con uno de los gemelos, no había sido difícil darse cuenta de que definitivamente no era Kai el que hacía que su corazón latiera. El cambiaformas era sexy como el infierno, el completo reflejo de Taemin, y dulce como un pastel. Sólo que no era la pareja de Minho.
Cuando Taemin había salido pisando fuerte de la habitación después de la descarada invitación de su hermano para que Minho compartiera su cama, eso sólo había cimentado su convicción de que Taemin era su verdadera pareja, su sienota. Aparentemente, el pequeño cambiaformas zorro había actuado por puro instinto sin entender realmente por qué o que significaba.
—Nunca he tenido una pareja, ni siquiera sabía que existían hasta hace un par de meses. —Taemin envolvió los brazos alrededor de su abdomen y redondeó sus hombros como si estuviera intentando acurrucarse sobre sí mismo—. Pienso en ti todo el tiempo. —Sus mejillas se tiñeron de rosa con la confesión—. Sueño contigo. —El rubor se oscureció a un rojo brillante y se deslizó hasta las puntas de sus orejas—. Pienso que eres magnífico, y tengo este extraño impulso de frotarme sobre ti hasta que huelas como yo. Simplemente no sabía lo que esto significaba. Había sido una situación complicada desde el principio, y posiblemente Minho no la había manejado tan bien como podría hacerlo. Aunque no había estado seguro de cuál gemelo estaba destinado a estar con él, siempre había sentido más atracción por Taemin.
Desafortunadamente, eso había resultado que el problema se agravara en lugar de darle una solución. Aunque había sentido algo más por Taemin, no había estado seguro si era por el vínculo de pareja o sólo atracción general. ¿Qué pasa si Kai terminaba siendo su destinado? Escoger a un gemelo, sólo para descubrir que estaba destinado a estar con el otro, sería una receta para el desastre.
Luego estaba la cuestión de cómo Taemin había llegado para estar en Haven en primer lugar – desnudo, asustado, y casi muerto de hambre tanto de comida como de afecto. Había sido mera suerte que Minho y sus hermanos hubieran encontrado a Taemin y sus amigos dentro de aquella cueva .
Después de todo el infierno que habían atravesado, tanto dentro de ese laboratorio de mierda del que había escapado como huir de los hombres que lo hacían funcionar, Minho se mostró cauteloso de hacer cualquier tipo de movimiento que pudiera parecer desafortunado. Quizás sólo debería haber sentado a los hermanos desde el principio y poner todo sobre la mesa. No podía regresar y cambiar el pasado, pero podía comenzar a construir un nuevo futuro con su pareja.
—Nos tomaremos nuestro tiempo, Taemin. Puedes preguntarme cualquier cosa. No tengo nada que oculta.
—¿Por qué me elegiste? ¿Es sólo porque huelo mejor que Kai? Quiero decir, dijiste que no puedes distinguirnos.
—No es cierto. —extendiendo la mano para tomar la mano de Taemin, tiró al hombre hacia él una vez más y le envolvió en sus brazos—. Oh, cariño, no es lo que estás pensando. Estás en cada floreciente pensamiento que tengo. Amo tu sonrisa y tu risa. Amo la manera en que esos enormes ojos azules me están mirando ahora mismo.
—Así que, ¿no es sólo porque huelo bien? —Había mucha incertidumbre en su tono de voz, pero no estaba intentando alejarse de nuevo—. Quiero decir, si quieres a mi hermano...
—Kai es completamente impresionante. ¿Cómo puedo no pensar de esa manera cuando vosotros dos sois tan parecidos? No, no quiero a tu hermano, pero espero que podamos ser amigos. —agachando la cabeza, Minho rozó su nariz en la garganta de Taemin, inhalando profundamente—. Sí, hueles delicioso, pero eso sólo es un extra.
¿Cómo explicarlo para que Taemin lo entendiera? Sí, olía asombrosamente. Sí, Minho encontraba cada centímetro de su esbelto cuerpo magnífico. Seguro, había habido un poco de confusión al principio, pero cuanto más llegaba a conocer a Taemin, tanto más pensaba en él, hasta que casi se había convertido en una obsesión.
Sí, los gemelos eran idénticos en muchos sentidos, pero había algo sobre Taemin que hacía que su corazón latiera más rápido y sus piernas se debilitaran cuando estaban juntos. Mientras que Kai era muy abierto y con ganas de establecer relaciones, Taemin era un poco más reservado. Sin embargo, esa protegida reserva no le hacía parecer inaccesible. De hecho, a Minho le resultaba entrañable y refrescante.
La sonrisa de Taemin podía despejar la más oscura de las nubes por sí sola. Su corazón era tan grande como los espacios abiertos, y realmente escuchaba cuando alguien hablaba en lugar de simplemente esperar su turno para hablar. No se conocían mucho el uno al otro, pero Minho sentía que podía contarle al hombre cualquier cosa, y nunca tendría que preocuparse de si los superaría.
Dioses, su dulce pareja simplemente era hermoso por dentro y por fuera, y había veces que Minho pensaba que se volvería loco si no pudiera tener sus manos en el pequeño zorro. ¿Cómo explicaba todo eso a Taemin? 
¿Cómo podría hacerle ver que iba mucho más allá del olor y la atracción física?
Al final, se decidió por la verdad.
—Tu hermano me gusta mucho, pero no es él en el que pienso cuando estoy tumbado en la cama por la noche. Sí, vuestros olores son casi tan idénticos como vuestro aspecto, pero es un poco más imparcial que eso. Eres el único al que no puedo sacar de mi cabeza.
—Entonces, ¿por qué esperaste tanto? —Taemin no iba a ponérselo fácil, pero estaba bien. Minho no quería un felpudo por pareja, que sólo se diera la vuelta y aceptara cada cosa que dijera como verdadera.
—No escogemos a nuestras parejas, Taemin. El destino nos guía uno al otro.
—Lo sé. —Su linda nariz de botón se arrugó—. Bueno, quiero decir, no lo sabía. Sin embargo, Minhyun me dio algún tipo de explicación.
—Bueno, ahora, aunque me sentía confuso, sin estar seguro de cuál era mi pareja, estaba esperando que pudieras ser tú. —dio un pequeño beso en los labios de Taemin cuando comenzó a discutir—. Déjame terminar, cariño. Esperaba que fueras tú, pero no podía estar seguro, con tu hermano siempre pegado a tu cadera. ¿Qué pasa si hubiera seguido mis instintos, pero Kai terminara siendo mío?
El gruñido que retumbó desde el pecho de Taemin estaba lleno de posesiva rabia, y Minho sonrió por el sexy sonido. —Eres mío.
—Sí, lo soy. —confirmó—. Pero, ¿qué pasa si no lo fuera? El destino elige a nuestras parejas, y no podemos huir de eso, no importa lo mucho que lo intentemos. Sólo mira a Minhyun. Intentó huir, pero no llegó muy lejos, ¿no?
Minho estaba bastante seguro de que Minhyun estaba malditamente contento de que sus parejas hubieran sido lo suficientemente tercos como para ir tras él. Había sido inútil para él intentar negar su conexión en primer lugar. El hermano de !Minho, Baekho, era un idiota persistente, y podía ser muy persuasivo cuando tenía que serlo. Minhyun no había tenido una oportunidad contra el irlandés o su pequeña pareja vampiro, Ren.
—Así que... —Taemin se apagó, y sus cejas se juntaron en concentración—. Si me eligieras y descubrieras que no era tu pareja... — Sus ojos se redondearon cómicamente—. Oh, eso hubiera sido feo. Kai no me habría perdonado nunca.
—Precisamente. No quiero interponerme entre tú y tu hermano, Taemin. Sé lo importante que es para ti. —Minho tenía cinco hermanos, incluyendo un gemelo, y no había nada que no hiciera por ellos. Si uno de ellos hiciera una jugada por su pareja, sin embargo, rodarían cabezas.
—Lo es. —Chupando su labio inferior entre sus dientes, Taemin movió la cabeza lentamente—. Así que, ¿realmente eres mi pareja?
—Sí.
—¿Realmente eres mío?
Su necesidad de seguridad era adorable. —Sí, mi pequeño zorro, soy verdaderamente tuyo.
—Así que si quisiera besarte de nuevo, ¿eso estaría bien?
—Más que bien. —respondió Minho, su voz cada vez más profunda, más ronca. Avanzando poco a poco hacia atrás, se relajó en el borde de la cama y arrastró a Taemin entre sus muslos para compensar la diferencia de altura—. Sin embargo, no tenemos que hacer nada para lo que no estés preparado. Tan rápido o lento como quieras.
Como respuesta, Taemin se sumergió en su regazo, agarró su rostro con ambas manos, y atacó su boca con el suficiente calor como para incendiar la habitación.
Sí, su hermano era muy importante para él. Habían estado juntos desde el útero, y nadie en la tierra le conocía mejor que Kai. Compartían absolutamente todo. Bueno, esta vez no. Minho era suyo, irrevocablemente suyo, y Taemin le quería como nada que hubiera deseado en su vida.
Mientras su lengua se arremolinaba con la de Minho, su estómago se retorció arañando por la necesidad, y no podía acercarse lo suficiente. No podía aspirar suficiente aire en sus pulmones, y no le importaba. Esos mechones ébanos eran tan sedosos como los había imaginado, y ese cuerpo duro y esculpido era tan caliente, tan apetecible.
Una pequeña voz dentro de su cabeza insistía en que se estaba moviendo demasiado rápido. ¿Habían pasado qué, tres minutos desde que había descubierto que Minho era su pareja? Sin embargo, su atracción por el hombre no era nada nuevo. Había estado deseando al corpulento Ejecutor durante meses, y ahora que Taemin tenía sus manos en él, todo deseo reprimido estaba explotando, y no podría detenerlo si quisiera.
Sentimientos, emociones, compromisos, lealtad, devoción, amor... todas eran palabras que sólo le confundían y hacían que su corazón doliera. Sexo, sin embargo, se le daba bien. Lento y sensual, crudo y primitivo, y cualquier combinación entre ello era tan fácil como despertarse por la mañana.
Entonces la razón de que estas cosas fueran tan fáciles para él llegó corriendo al frente de su conciencia, sofocando su ardor en un cubo de helado auto-odio. Empujando el pecho de Minho, se levantó rápidamente del regazo de su pareja como si hubiera sido disparado por un cañón y sacudió la cabeza tan rápido que le hizo marearse. —Lo siento.
Minho parecía aturdido por un momento antes de que una sonrisa fácil y de comprensión inclinara las comisuras de su boca. —No mentiré y diré que no me divertí. Siéntete libre de violarme cuando te apetezca. — Mantuvo una mano extendida hacia Taemin y movió los dedos—. Ahora, ven aquí, y cuéntame lo que te tiene presa del pánico.
Ese suave acento y tono conciliador le convencieron para que fuera de nuevo a los brazos de Minho; lo que, por supuesto, era justo donde quería estar. —Sabes sobre The Hive y por qué estaba allí, ¿cierto?
—Conozco la mayor parte, sí. —Había una dulzura azucarada en su tono que fue más aterrador que si hubiera gritado. La sonrisa en sus labios no alcanzaba sus ojos, y sus dedos se flexionaban en las caderas de Taemin, mordiendo la carne en un amoratado apretón.
—¿Minho?
Su agarre se aflojó y enterneció una vez más, y estiró el cuello para dar un pequeño beso en la frente de Taemin. —Disculpa, cariño. ¿Qué estabas diciendo?
—Y sabes que soy un Desirable, ¿verdad? —Hizo una mueca cuando el agarre en la cintura se apretó de nuevo. Quizás debería ir al grano antes de que Minho le partiera por la mitad—. Lo que soy. ¿Te molesta?
—Sí, me molesta. —respondió Minho inmediatamente—. Enojarme condenadamente es lo que hace. Si quieres saber si hace que te vea de manera diferente, la respuesta es no.
—No puedo cambiar lo que soy. —Deseaba poder. Cada noche, daba vueltas, deseando con todo su ser que no fuera un bicho raro. Si hubiera alguna pastilla mágica que pudiera tomar que borrara todo en lo que The Hive le había convertido, se la tragaría sin preguntar.
—No te lo estoy pidiendo. —contestó Minho gentilmente—. Creo que eres bastante asombroso justo como eres.
El sentimiento era dulce, pero no arreglaba nada. —¿Sabes exactamente lo que es un Desirable?
—Algo sé.
—Puedo cambiar mi apariencia a voluntad, a cualquier cosa que quieras. Si me quisieras con el cabello castaño, podría hacerlo. —tomó una profunda respiración y forzó la magia a través de él, haciendo crecer su cabello hasta la cintura mientras el color rubio hacía la transición a un castaño oscuro—. O, si te gustaran brillantes ojos verdes en lugar de azules. —Otro escalofrío por su columna vertebral, y por la mirada en el rostro de Minho, sabía que ahora sus ojos eran verdes como había descrito.
—Taemin.
Sin embargo, no había terminado. —Quizás te gustaría que fuera más alto de manera que no tuvieran que inclinarte hasta aquí para besarme. —El alargamiento de huesos y músculos era un poco doloroso, pero en segundos, creció quince centímetros de sus normales 1.61.
—Taemin, detente. —Minho frotó los largos mechones oscuros de su rostro y acarició su mejilla—. Sé lo que puedes hacer, y esto no es necesario. Cambia de nuevo para mí, cariño. Este no eres tú.
No, realmente no lo era. Unas ondas de magia le recorrieron y recuperó de nuevo su aspecto habitual—. Eso no es todo lo que puedo hacer. —susurró, vergüenza y bochorno calentando sus mejillas.
—También sé eso. —confirmó Minho en una voz apenas más alta que un susurro.
Quizás conocía todo, y quizás no. De cualquier manera, Taemin tenía que sacarlo, tenía que purgarse a sí mismo antes de que se quemara bajo la presión. —Cualquier excentricidad imaginable, cualquier cosa que pudieras desear, desde juegos previos a juego de agujas, puedo hacerlo. Sólo tuve un año de entrenamiento, pero fue extenso.
Un suave y peligroso gruñido retumbó a través del pecho de Minho, y sus fosas nasales se dilataron mientras furia destellaba en sus ojos. Cuando habló, sin embargo, sus palabras fueron calmadas y medidas. —Ese no es quien eres. Cosas malas suceden, pero sólo nos definen si se lo permitimos. Eres deseable, Taemin, pero ya no eres un Desirable, no si no quieres serlo.
—No quiero serlo. —confirmó Taemin—. No quiero ser un monstruo.
Los dedos de Minho masajearon su nuca, amasando los tensos músculos. —¿Qué es lo que quieres?
—Sólo quiero ser normal. Bueno, normal para un cambiaformas. Quiero a mis amigos y familia cerca. Quiero cambiar cuando yo quiera y no tener que llamar a nadie Maestro. Quiero comer pizza fría para desayunar. Quiero ir de acampada, a pescar, de excursión, y todas esas cosas que nunca he hecho. Quiero tener sexo con quien yo quiera, cuando quiera, y porque yo quiero, ¡no porque está escrito en un jodido contrato!
—Ahora, esas son todas las cosas buenas para querer. —respondió Minho con una mueca de sus labios—. Sin embargo, estoy pensando que podríamos tener un problema con la parte de 'sexo con quien tú quieras'. No soy del tipo que comparte, ya ves.
La respuesta le detuvo en seco por un instante, y luego bufidos y risitas comenzaron a escapársele hasta que se estuvo riendo directamente desde su vientre. Minho sólo tenía una manera de hacer que todo pareciera menos temible, y Taemin no podía haber estado más agradecido. Ahora que no estaba sintiendo que iba a vomitar o romperse en mil pedazos, quizás era un buen momento para marcar una de esas cosas de su lista.
—Te prometo que serás el único al que quiera en mi cama, Kang Minho. —A horcajadas en los poderosos muslos del hombre, serpenteó sus brazos alrededor del cuello de Minho y la arrastró más cerca hasta que sus labios estuvieron separados un soplo—. De todos modos, compartir está sobrevalorado.             
Taemin
Kai

CAPITULO 3


La injusticia que Taemin había sufrido a manos de The Hive era inaceptable. Pagarían un alto precio por lo que le habían hecho a su pareja, pero en ese momento, Minho tenía cosas muy diferentes en su mente; como familiarizarse con cada centímetro del cuerpo de Taemin.

La ropa fue descartada y arrojada por la habitación desordenadamente. Sus labios cerrados, sus lenguas batidas en duelo, y la única vez que cualquiera de ellos acudiera en busca de aire fue cuando Taemin sacó la camisa de Minho por su cabeza. Después de meses privándose a sí mismo de su pareja, Minho no podía conseguir suficiente de esa deliciosa boca o de toda esa desnuda y cremosa piel expuesta sólo para él.

La ansiedad de Taemin sólo añadía intensidad a la experiencia, alcanzando la urgencia de Minho un nivel superior. A los veintiséis, no era una ruborizada virgen, pero nunca había querido a alguien como a Taemin. Una bestial necesidad de marcar lo que le pertenecía, asegurarse de que nadie buscara reclamar lo que era suyo, viajó duro por él hasta casi consumirle.

No podía contar el número de maneras que había fantaseado acerca de tomar a Taemin. Sueños húmedos sobre el espléndido cambiaformas zorro se habían convertido en un hecho casi todas las noches. Probablemente, el destino, debería haberle dado una pista sobre con cuál de los gemelos estaba destinado a estar, pero aún así, había elegido pecar por exceso de precaución.

Sin más dudas o incertidumbres acosándole, era libre de vivir esas fantasías nocturnas hasta que ambos cayeran de agotamiento. Y eso era exactamente lo que tenía intención de hacer.

Girándose hacia un lado, empujó a Taemin hacia atrás sobre el colchón y se insinuó entre los muslos de su pareja, aún cerrados en una batalla de lenguas, labios, y el ocasional roce de dientes. Su polla palpitaba hasta el punto de dolor, goteando transparentes gotas de pre-semen que mancharon la cadera de Taemin.

Si Minho hubiera tenido un tipo, definitivamente sería el hombre retorciéndose debajo de él. No discriminaba mucho, pero si tuviera la oportunidad, siempre habría preferido hombres más pequeños y menudos. Grandes y abultados músculos no le hacían absolutamente nada. No es que fuera narcisista, pero tenía un montón de músculos que podía admirar en el espejo si se daba el ambiente.

Mayormente, se imaginaba que su preferencia venía de un deseo de ser necesitado. Era un protector, un defensor de los más débiles, y había sido así desde que era un niño. Con hombres de su propio tamaño, era una constante lucha por la dominación, y simplemente no tenía la paciencia para ello.

Los dedos de Taemin se enredaron en su cabello, y sus piernas se envolvieron alrededor de la cintura de Minho, llevándose todos los pensamientos de su mente que no fuera conseguir estar dentro de su pareja tan pronto como fuera posible. No era muy romántico en él, pero con su Pura Sangre exigiéndole que reclamara a su pareja y cimentara la última pieza del vínculo, estaba luchando con uñas y dientes para seguir siendo gentil con su amante más pequeño.

Sus pollas desnudas se frotaron juntas cuando Taemin se encorvó en su contra, creando una fricción que tuvo temblando a Minho con contención. —No puedo ir despacio. —advirtió a través de jadeos de aire. Dioses, su pareja se merecía mucho más, pero habría un montón de tiempo para eso una vez que realmente pudiera pensar más allá de, —Mío. Joder. Sí. Ahora.

—No quiero que lo hagas. —respondió Taemin mientras tiraba del cabello de Minho para juntar de nuevo sus bocas—. Me siento como si estuviera ardiendo.

Si, Minho conocía bien ese sentimiento. Las brasas que habían estado ardiendo en su interior durante meses finalmente estallaron en un infierno, creciendo brillantes, más calientes, y más intensas a medida que las flamas amenazaban con engullirle.

Trazó un mapa de los músculos del delgado pecho de Taemin y luego repitió el camino con la boca. Lamiendo un pezón de color cobre, chupó duro  entre sus dientes y lo pellizcó ligeramente, gimiendo ante el sensual jadeo que salió de los labios de su amante.

El sabor de Taemin en su lengua, su olor en la nariz, y su cálido cuerpo ondulando debajo de él le tenía tambaleándose. La línea entre la fantasía y la realidad se emborronó, y su visión se ensombreció en la periferia, reduciéndola de manera que Taemin fue lo único que pudo ver.

Su corazón tronó, su polla se flexionó, y la presión se construyó dentro de su saco. Corrientes de deseo se arrastraban por su piel, sus abdominales se apretaron, y un cosquilleo comenzó en la base de su columna vertebral. La capacidad de respirar cada vez era más difícil, las encías alrededor de sus caninos estaban en llamas, y si no conseguía su parte, todo iba a terminar antes de que la señora gorda consiguiera su ovación.

La mesita de noche al lado de la cama sólo tenía un cajón, y cuando finalmente se las arregló para conseguir abrirlo, lo encontró completamente vacío. Gruñendo de frustración, lo cerró de un golpe con más fuerza de la necesaria. ¿Qué hombre gay – cualquier hombre, para el caso – no tenía lubricante en su mesita de noche?

Loción, aceite para masajes, crema anti-arrugas – en este punto se conformaría con cualquier cosa. Sin embargo, Taemin no le hizo sufrir mucho. Estirando la mano sobre su cabeza, sacó una pequeña botella medio vacía de lubricante de la parte superior de la cabecera.

—Chico listo. —carraspeó Minho con aprobación. Agarrando el lubricante de su pareja, no perdió tiempo abriendo la tapa y recubriendo generosamente sus dedos.

Deslizando un dedo en la agitada entrada rosada de Taemin, se detuvo en el primer nudillo y arqueó una ceja interrogante a su pareja. Aunque seguía siendo lo más apretado y maravilloso que jamás había sentido, el anillo de músculos se relajó rápidamente, chupando su dedo sin resistencia.

Taemin simplemente se encogió de hombros y le dio una sexy sonrisa. —Estaba caliente más temprano.

—Creo que deberías explicarme eso. —Los celos eran una nueva emoción para Minho, y no le gustaba mucho. Marcó su demanda con dos duras embestidas en el canal de su pareja. Cuando no recibió más respuesta que otro ilegible gemido, insertó un segundo dedo y dio un giro brusco de su muñeca.

—Vibrador. —gimió Taemin, azotando la cabeza hacia adelante y hacia atrás en el colchón—. Fue un vibrador.

Minho amainó, aserrando sus dedos dentro y fuera del culo de Taemin a un ritmo más pausado. —Y, ¿en qué piensas cuando te estás dando placer?

De nuevo, no recibió respuesta. Agarrando en un puño la hinchada polla de Taemin, acarició a su amante ligeramente, prestando especial atención al cúmulo de nervios justo debajo de la corona. —Dímelo, Taemin.

—No lo sé, —Mentira— sólo en cosas. —Mentira.

Sacando los dedos del apretado canal de Taemin, rodeó ligeramente el resbaladizo rosetón mientras mantenía un agarre sobre la polla de su amante. La urgencia aún estaba ahí, y era mucha más tortura para él que para Taemin, pero no se movería hasta que consiguiera su respuesta. — Dímelo.

Taemin gruñó e intentó follarse en su puño, pero Minho se le anticipó y movió su mano a la cadera de Taemin, clavándole en el colchón. —¡Tú! — gimió Taemin—. Pienso en ti cuando me masturbo. ¡Por favor, Minho! ¡Ahh!

Dioses, sí. Buscando a través de las enredadas mantas, finalmente encontró el lubricante, lo escurrió sobre su palpitante polla, y alineó la cabeza con la entrada de Taemin. —¿Sí? —Considerando que su pareja estaba prácticamente suplicándole, se imaginó que sabría la respuesta, pero necesitaba la confirmación una vez más.

Una vez que comenzara, no habría vuelta atrás, y no quería hacer suposiciones mientras su polla estuviera ganando la mayor parte de sus pensamientos.

—¡Joder, sí!

Ambos gimieron prolongada y profundamente cuando se enfundó a sí mismo hasta la raíz del cálido canal de Taemin. Las paredes internas de su pareja se apretaron a su alrededor, masajeando su polla, sujetándola en una aterciopelada caricia.

—Muévete. —exigió Taemin, respirando pesadamente mientras sudor corría por su frente.

Moverse se oía como una excelente idea, pero Minho necesitaba un momento para unirse, o se iba a apagar como una vela romana. Tomó varias respiraciones profundas, pero el olor del deseo de Taemin explotaba sobre él cada vez, no haciendo nada por dominar su desbocada lujuria.

—No puedo... —Con esa pequeña advertencia, finalmente su contención se rompió. Gruñendo como una bestia sin civilizar, echó sus caderas hacia atrás y golpeó hacia adelante, sumergiéndose en el dulce cuerpo de Taemin con un desenfreno que le asustó un poco.

—¡Minho! —gritó Taemin y se aferró a sus hombros, arqueándose para reunirse con él en cada embestida. Sus húmedas pieles se golpeaban, gemidos y gruñidos hacían eco alrededor de la habitación, y el aire se espesó con el aroma de la erótica pasión.

Una docena de golpes de sus caderas, y Minho sabía que estaba hecho para eso. Con la apretada succión de su polla y los pecaminosamente deliciosos sonidos desbordándose de los labios de Taemin hinchados por los besos, no había manera de que fuera a durar. Gracias a los cielos por la rápida recuperación de los jóvenes cambiaformas, porque no estaba satisfecho ni de cerca.

Un jadeo con hipo penetró la niebla alrededor de su cerebro, y cálida humedad salpicó contra su vientre cuando Taemin se desplomó sobre el borde en una orgásmica caída libre.

El aroma de la semilla derramada envió un escalofrío que recorrió su columna vertebral, y Minho enterró su rostro contra el cuello de su amante para amortiguar los sonidos de sus gemidos mientras bombeaba interminables cuerdas de semen en el convulsionante canal de Taemin. Sus caninos se alargaron, creciendo en afilados colmillos que le sorprendieron muchísimo.

Como un cambiaformas de tipo herbívoro, naturalmente no tenía colmillos. Sin embargo, aparentemente, la magia que vivía en su interior sabía exactamente lo que necesitaba para completar el vínculo de apareamiento. La necesidad de hundir su nuevo equipo en el cuello de Taemin era poderosa, pero era un paso que no podía hacer solo. Una vez vinculados, una vez reclamado, no había vuelta atrás. Después de una vida de ser utilizado y abusado, Taemin necesitaba control total de esta decisión.

Aunque apartarse fue doloroso, Minho se las arregló. En cierto modo, los cambiaformas tenían mucha parte animal y se regían por el instinto. La bestia en su interior reconocía a Taemin como su pareja y le quería, fin de la historia. Sin embargo, como hombre racional, Minho podía esperar. No sería fácil luchar contra su Pura Sangre, especialmente cuando lo que su cambiaformas quería y lo que él quería eran lo mismo.

Cuando se amante estuviera preparado, dejaría que lo supiera. Hasta entonces, Minho le prodigaría toda la atención y afecto que pudiera, y sólo estar agradecido de que le hubiera sido dado el regalo de alguien tan increíble como Taemin.

—Quiero morderte. —fue dicho a través de bocanadas de aire, pero Taemin se oía tan confuso que Minho no pudo evitar reírse entre dientes.

—Sí, pero creo que sería mejor si esperamos un poco a eso. Si te precipitas, me temo que me patearás más tarde. —empujó los húmedos mechones de la frente de Taemin y sonrió—. ¿Entonces estás de acuerdo, cariño?

—Oh, sí. —Una maliciosa luz brilló en sus ojos, y movió sus caderas de una manera que hizo gemir a Minho cuando su polla se despertó en un renovado interés en el cuerpo de su amante—. ¿Podemos hacer eso de nuevo?

—¿Ahora mismo?

—No, dentro de tres meses. —Taemin rodó los ojos y soltó un bufido—. Estoy dispuesto si tú lo estás. —arqueó su espalda, frotando su aún dura polla sobre los abdominales de Minho para mostrarle lo dispuesto que estaba.

—Dioses todopoderosos, vas a ser mi muerte.

—¿Eso es un sí?

Incluso si su polla no estaba palpitando una vez más, no había manera en el cielo o la tierra que Minho fuera a dejar pasar la oportunidad. —No eres un zorro. Eres un pequeño y descarado tramposo, eso es lo que eres. —Una sonrisa de confianza se deslizó en su lugar, y comenzó un lento y sensual ritmo, deslizándose dentro y fuera del esbelto cuerpo de Taemin—. Agárrate fuerte.

—Vas a tener que hacerlo mejor que eso. —se burló Taemin de él cuando llegó por encima de su cabeza y agarró el estante superior de la cabecera.

Si su pequeño zorro quería más, Minho podría entregárselo. Deslizándose fuera de la entrada de su pareja, agarró a Taemin alrededor de la cintura y le volteó fácilmente, empujándole de cara contra el colchón. Luego sostuvo su polla por la base y deslizó la punta a lo largo del pliegue de su amante, asegurándose de empujar en su reluciente entrada sin entrar.

Una y otra vez, continuó burlándose. Introduciendo su otra mano entre sus cuerpos, palmeó el apretado saco de Taemin y lo apretó con la suficiente presión para provocar un gemido ahogado. Cuando sintió que había atormentado suficiente a ambos, se introdujo de nuevo hasta que toda su longitud estuvo rodeada del sedoso calor de Taemin.

Sujetando con firmeza los muslos de su amante, golpeó en su interior con una fuerza que sacudía los huesos. Cuanto más duro embestía, más altos crecían los gritos de placer de Taemin hasta que estuvo seguro de que la mitad del aquelarre sería capaz de escucharle. Sudor rodaba por el cuello de Minho y sobre su pecho, su corazón golpeaba duro contra su esternón, y los músculos de sus muslos quemaban por el esfuerzo.

Sintiendo construirse su clímax, empujándole cerca del límite, disminuyó su ritmo gradualmente y se liberó del extremo agarre en su polla. Manejando a su amante como si no pesara nada, tiró de Taemin hacia arriba y le dio la vuelta de manera que se sentara a horcajadas sobre los muslos de Minho.

Colocando los pies en el colchón, Taemin bajó en una rápida caída, empalándose a sí mismo de nuevo en el rígido eje de Minho. Sus bocas chocaron juntas en un descuidado beso mientras su pareja rebotaba en su regazo, montando su dolorida polla como un campeón de rodeo.

Su suave y cremosa piel brillaba ante la poca luz de la lámpara en la mesita de noche como diamantes a la luz de la luna. Mechones rubio miel flotaban alrededor de su rostro y rozaban contra las mejillas de Minho en suaves toques como plumas que enviaban hormigueos corriendo a lo largo de su columna vertebral. Cada toque ligero, cada suave gemido, y cada dulce sabor le bombardeaban con sensaciones hasta que una vez más estuvo luchando por el control.

Sin embargo, estaba luchando una batalla perdida. Taemin ordenaba toda su atención, cautivándole de una manera que no había pensado que fuera posible y dejando que quedaran muy pocas neuronas para los pensamientos intelectuales.

Enroscando ambos brazos alrededor de la cintura de su amante, Minho guió sus movimientos, levantándole y tirando de él hacia abajo sobre su dura polla. Pequeñas manos agarraban su mandíbula mientras delgados dedos presionaban en el hueco justo debajo de sus orejas. Sus lenguas se enredaban y arremolinaban, imitando los movimientos de sus cuerpos, y los sonidos reverberando alrededor de la habitación crecían más primarios con cada castigadora embestida.

La polla de Taemin cabalgaba el surco entre los ondulados abdominales de Minho mientras su cuerpo se ondulaba en pecaminosas ondas. Serpenteando una mano por la columna vertebral del cambiaformas, Minho apretó los suaves cabellos de la nuca, tirando de su cabeza hacia atrás sobre sus hombros de manera que pudiera mirar fijamente a sus ojos.

—¿Entonces quieres correrte para mí, Taemin ? ¿Quieres decirle al mundo quién te hace volar?

Los párpados de Taemin se cerraron, su boca cayó abierta, y el nombre de Minho explotó de sus labios en un grito de éxtasis cuando llenó el espacio entre ellos con un torrente de pegajosa crema. Esas acogedoras
paredes internas se apretaron hasta cerca del dolor, y Minho rugió cuando su liberación se propagó.

Incluso mientras estaba bajando de la alta euforia, escuchó golpes contra la pared cerca de la cabecera de la cama.

—¡Obsceno hipócrita! — gritó Changmin desde la otra habitación.

—¡Sucia puta! —le gritó Taemin, aunque su respuesta fue un poco jadeante.

Las risas de Changmin fueron amortiguadas pero aún identificables. —Es genial, ¿no?

Mirando a los ojos a Minho, Taemin sonrió dulcemente mientras hundía la cabeza para rozar sus labios en un tierno beso. —Sí. Sí, lo es.       



CAPITULO 4


El cálido y musculoso cuerpo enroscado alrededor de la longitud de su espalda se desplazó con un gruñido, despertando a Taemin de su sueño. El claro y sutil aroma de jabón de lavanda de su compartida ducha hizo cosquillas en su nariz, invocando un suave suspiro de sus sonrientes labios.

Acurrucado en los brazos de Minho, Taemin pensó todas las formas en las que su vida había cambiado en un corto período de tiempo. De todos esos cambios, definitivamente Minho era el mejor. Los saltos mentales por sus recuerdos finalmente le llevaron a las actividades de la noche anterior y la razón de que actualmente tuviera a un magnífico hombre compartiendo su cama.

Sus mejillas se calentaron incluso cuando su polla se contrajo ante todas las increíblemente traviesas maneras en las que se habían unido en la oscuridad. Desafortunadamente, ese pensamiento le trajo al presente, y el presente no era tan acogedor. Seguro, Minho aún estaba durmiendo a su lado, pero, ¿cómo se sentiría cuando despertara?

Todo había sucedido tan rápido después del breve encuentro en la cocina. ¿Minho había reaccionado por puro instinto? ¿Había querido decir lo que había dicho bajo la influencia de su conexión? Más importante, ¿se sentiría igual con la luz del día?

El sol brillaba a través de la ventana, iluminando la habitación con sus rayos dorados y calentando el rostro de Taemin. Secretos vivían y se criaban en la oscuridad pero de alguna manera siempre encontraban su camino a la luz. Cuando Minho despertara, ¿qué encontraría exactamente Taemin en sus ojos? Sorpresa, posiblemente podría manejarlo. Arrepentimiento, sin embargo, le quebrantaría.

—¿Siempre piensas tan ruidosamente por las mañanas? —murmuró Minho mientras contraía los brazos, acercando a Taemin a su pecho mientras acariciaba con la nariz su cuello.

—Sólo esperando que estés feliz de verme. —respondió, intentando quitar importancia a sus preocupaciones.

—No puedo ver nada con el sol dándome en los ojos, pero estoy feliz de sostenerte. —apretó a Taemin alrededor del abdomen y le besó el hombro—. No te escaparás de mí tan fácilmente.

Alivio le inundó, y Taemin se rió cuando el nerviosismo comenzó a disminuir. —No te preocupes, guapo. Como puedes ver, no tengo prisa por moverme. —Su estómago se quejó ruidosamente ante el olor de tocino en el aire. Después de la extenuante sesión de ejercicios que le había dado Minho, estaba hambriento, pero no lo suficiente como para sacarle de la cama aún.

Nunca había sido sostenido de esta manera. Seguro, sus amigos y hermano le había abrazado, quizás incluso pusieron un brazo alrededor de sus hombros cuando estaba asustado o alterado, pero nadie le había sostenido. Quizás su madre lo hizo en algún momento de su infancia, pero no podía recordarlo, así que no contaba.

De hecho, no tenía recuerdos de sus padres. En su mente, eran personas maravillosas que habían sido horriblemente dañados. Eran amorosos y amables con dulces sonrisas y le habían amado a él y a Kai con todo el corazón. Cuando pensaba en sus inicios, Taemin imaginaba que él y su hermano habían sido secuestrados directamente de sus camas, y sus padres les habían estado buscando desde entonces.

Probablemente estaba a millones de kilómetros de distancia de la verdad, pero le daba un poco de consuelo pensar que sus padres no le habían puesto voluntariamente en manos de The Hive. En realidad, ¿qué clase de persona haría eso a su propia descendencia?

Un golpe sonó en la puerta, interrumpiendo sus pensamientos, y Taemin se sentó en la cama con un gemido. —¿Qué?

—Si ambos estáis vivos, —gritó Kai, la sonrisa evidente en su voz—. El desayuno está casi listo. —Su risita de diversión se desvaneció mientras se retiraba de nuevo por el pasillo.

Taemin también se rió entre dientes, recordando que había tenido el mismo pensamiento sobre Changmin y Junho la pasada noche. —Supongo que hemos sido convocados.

—Tus amigos sólo son pervertidos. Están esperando todos los sucios detalles. —Minho lanzó un guiño en su dirección cuando rodó fuera del colchón y alcanzó sus vaqueros—. ¿Qué les dirás?

—Nada. —respondió Taemin mientras caminaba hacia su armario—. No soy del tipo de besar y contar.

—Apostaría a que hicimos un poco más que besarnos.

Sí, —apostaba— lo mismo, pero eso no quería decir que sus entrometidos amigos necesitaran la primicia.

Vestido y presentable, salieron de la habitación y se dirigieron hacia el sonido de todo el alboroto. Ollas y cacerolas resonaban, tocino y huevos chisporroteaban, y la conversación resonaba por toda la cocina. Todo el mundo dejó de hablar a la vez cuando les notaron, sin embargo, y todas las miradas giraron en su dirección con un destello expectante.

—Buenos días. —dijo Changmin brillantemente—. ¿Cómo fue tu noche?

Taemin no se perdió la insinuación, pero sólo sonrió mientras se deslizaba en una de las sillas en la mesa. —Placentera. —movió las cejas a su amigo—. ¿Y la tuya? Estoy sorprendido de que incluso puedas caminar esta mañana.

—Le dijo la sartén al cazo. —dijo Junho con un bufido mientras comenzaba a transferir alimentos a los platos—. Pensé que iba a tener que llamar a una ambulancia en cierto momento. 

—O a un veterinario, —añadió Kai—. Se oía como si alguien estuviera sacrificando un pavo.

—Sólo sois un barril de risas.

Minho sólo se rió entre dientes mientras pasaba, haciendo una pausa para besar a Taemin en la parte superior de la cabeza y agitaba su cabello antes de deambular hacia el mostrador a por una taza de café. —¿Qué hay en la agenda del día? —preguntó, pero no porque le importara realmente.

—Nos reuniremos con Kyuhyun y Yesung de nuevo al mediodía, y luego Hangeng quiere una asamblea después de la puesta de sol. —Junho suspiró en lo que Taemin asumió era frustración. 

Definitivamente podía simpatizar con el gran hombre. Había pasado una semana desde que tres Drones de The Hive se había infiltrado en Haven e intentado secuestrar a Changmin. En ese momento, a él y sus amigos les habían hecho pasar por una serie de diferentes pruebas por una variedad de médicos para ver si había alguna manera de quitar los microchips de la parte posterior de sus cuellos.

Realmente Taemin no veía cuál era el maldito problema. Sí, los microchips en realidad eran una especie de dispositivo de seguimiento, pero The Hive ya sabía dónde estaban. Todo el mundo había decidido – sin pedir su opinión, podría añadir – que sería mejor quedarse que intentar huir. Los Ejecutores no querían que ningún miembro del aquelarre saliera herido, pero aún sentían que sería mejor si cumplieran con esta amenaza en sus propios términos.

No había duda en su mente de que más Drones vendrían a por ellos cuando los otros tres no regresaron. Fue bastante sorprendente que nadie más de The Hive hubiera aparecido aún. Con todo, Taemin no sabía si quedarse donde estaba y sólo esperar lo peor fuera la forma más inteligente para hacer frente a la situación.

Más que eso, se sentía muy mal por poner en peligro a tanta gente que había puesto todo en juego para ayudarles. Sabía que no podía pelear sus batallas solo, pero tenía que haber algo más que pudiera hacer para ayudar que sólo sentarse y esperar que más tipos malos vinieran.

—¿De qué va la reunión? —preguntó Changmin a su pareja, aunque aún estaba mirando fijamente a Taemin con una mirada que decía que iba a interrogarle por detalles en el minuto en que estuvieran solos.

—Yesung piensa que podría tener alguna información sobre donde está localizado The Hive. —respondió Junho mientras deslizaba un plato delante de Changmin—. Come.

Changmin cogió su tenedor y apuñaló sus huevos obedientemente. —¿Y qué hay sobre la reunión con Hangeng?

—Sólo cosas. —Hubo un malestar en el tono de Junho que llamó la atención de Taemin inmediatamente.

—¿Qué clase de —cosas— exactamente?

—Los Drones que capturamos finalmente están hablando. Más concretamente, los Ejecutores vampiros fueron capaces de sacarles la información.

—Eso tiene sentido. Gracias. —le dio Taemin a Minho cuando el hombre deslizó un plato lleno de tocino, huevos, y tostadas delante de él junto con una humeante taza de café.

—Mi placer, cariño. —contestó Minho con un beso en la frente de Taemin y una prolongada caricia por su cuello. Parecía que el hombre simplemente no podía mantener sus manos en sí mismo, y Taemin no podía haber estado más encantado por ello—. ¿Qué tiene sentido?

—Que los Drones no pudieran ser forzados. Tienen todo tipo de productos farmacéuticos en ese laboratorio. Nos daban D-212 para mejorar lo que nos hace cambiar. Luego estaban los medicamentos que realmente nos impedían cambiar.

—No olvides esas pequeñas pastillas azules que nos ponía cachondos. —dijo Kai con un pequeño escalofría—. Esas eran horribles.

Taemin movió la cabeza estando de acuerdo. —Luego estaban las pastillas verdes de la clase que realzaban nuestra susceptibilidad a la sugestión, como una droga de control mental, supongo.

—Así que, tiene sentido que a los Drones se les hubiera dado algún tipo de pastilla o inyección para prevenir el control mental. —concluyó Changmin mientras bajaba el tenedor y cruzaba los brazos sobre el pecho con una mirada hacia Junho—. ¿Qué está pasando? Obviamente estás escondiendo algo, así que escúpelo.

—No quiero que os alborotéis, pero podríamos tener un problema.

—¿Qué problema? —preguntaron Changmin, Taemin, Zuriel, y Minho al mismo tiempo.

Junho hizo una mueca, una reacción extraña para un hombre tan grande. —¿Esos pequeños microchips en vuestros cuellos?

—¿Sí? —preguntó Changmin peligrosamente. Taemin lo reconoció como su voz de —hermano mayor—, la que siempre utilizaba en él, Kai, y Niel cuando estaba enojado con ellos.

Hablando de Niel, ¿dónde infiernos está?

—Hablando con el nuevo jefe médico. —le susurró Kai, obviamente después de haber leído sus pensamientos. El pobre hacía todo lo posible por permanecer fuera de la cabeza de todos, pero no era una tarea fácil. Sin embargo, a Taemin no le importaba. No tenía nada que esconder a su gemelo.

Esperaba que el psicólogo o quien fuera que hubieran traído pudiera ayudar a Niel, pero tenía sus dudas. Tres meses, y el hombre aún no había dicho ni una palabra. Taemin no le veía exactamente abriéndose a un desconocido si ni siquiera hablaba con sus amigos.

—No se limitan a ser dispositivos de seguimientos. —continuó Junho, pero no se veía muy feliz sobre ello.

—Bueno, ¿qué son? ¿Botones de autodestrucción? —Changmin soltó un bufido y mordió un pedazo de tostada—. Esa es buena.

Excepto que Junho no se veía como si fuera una broma. Sus ojos se apretaron en las esquinas, sus cejas se sumergieron en una profunda V, y sus labios se presionaron en una mueca. —¡No puedes estar hablando en serio! —gritó Taemin, saltando de su silla tan rápido que golpeó la mesa y volcó su café. Apenas le prestó atención—. ¿Sólo somos bombas de relojería andantes y podríamos caer muertos en cualquier momento? ¿Qué mierda?

—Dime que estás bromeando. —dijo Changmin silenciosamente.

—No está bromeando. —confirmó Kai con una terrorífica expresión—. Oh, mierda. Oh, mierda. —Sus ojos se empañaron de lágrimas no derramadas, y comenzó a temblar—. No quiero morir.

—Nadie va a morir hoy. —dijo Minho con firmeza mientras tiraba de Taemin a sus brazos y le abrazaba con fuerza—. Fácil, pequeño zorro. — acunando la parte posterior de su cabeza, Minho frotó sus cálidos labios sobre la sien de Taemin—. Todo va a estar bien. Ya lo verás.

—¿Iba a dejar que alguien te hiciera daño? —preguntó Junho en un tono apagado mientras levantaba a Changmin en sus brazos y le abrazaba con fuerza contra su pecho—. Por lo que dijo este Drone, The Hive activará los microchips si no sois devueltos dentro de diez días.

—¿Cuánto tiempo es eso? 
—¿Su tiempo comenzó desde cuando los Drones dejaron The Hive? ¿O los diez días comenzaron en el momento que Changmin fue secuestrado? Era como un horrible juego de ruleta rusa, y Taemin lo odiaba.

—No lo sé. —Junho cerró los ojos con fuerza y sostuvo a Changmin incluso más fuerte—. Sin embargo, diría que muy pronto.

—Genial. —bufó Kai—. De manera que simplemente podría desplomarme en mi zumo de naranja en este momento. Sí, esa es una manera perfecta de joder mi día.

—Los microchips están diseñados para liberar una pequeña cantidad de toxinas en vuestro sistema durante un período de dos semanas. Por lo que entendemos, es completamente imposible de rastrear y sin cura conocida fuera de The Hive.

—La droga es imposible de rastrear, nadie sabrá cómo morimos, y sin pruebas, The Hive no puede ser culpado de ningún delito. —Changmin suspiró y se meneó en los brazos de su pareja—. Supongo que realmente no debería estar sorprendido.

—Las toxinas tienen unos catorce días para seguir su curso y... —Junho se apagó, aparentemente incapaz de terminar su pensamiento.

Sin embargo, Taemin entendió perfectamente. —Catorce días para seguir su curso y matarnos. —aclaró—. Bueno, supongo que eso es mejor que morir mañana.

—¡Nadie va a morir! —rugió Junho—. Sólo tenemos que encontrar ese jodido laboratorio.

—¿Y luego qué? —reclamó Changmin—. ¿Vais a entrar campantemente, secuestrar a un Médico, y obligarle a que os de la cura?

Junho cruzó los brazos sobre su pecho y gruñó. —Ese es el plan.

—¿Qué pasa con los Drones? —preguntó Kai—. Ese lugar está plagado de ellos.

—No hay problema. —respondió Minho antes de que Junho tuviera oportunidad—. Sólo necesitamos encontrar el lugar. El resto es fácil.

Taemin tenía serias dudas sobre eso, pero estaba un poco más preocupado por seguir vivo. Además, discutir con los dos tontos sobreprotectores no iba a llevarles a ninguna parte. —Quiero estar en la reunión esta noche.

—Yo también. —manifestó Kai inmediatamente.

—Lo mismo digo. —coincidió Changmin.

Junho y Minho compartieron una larga mirada antes de que ambos suspiraran y movieran las cabezas al unísono. —Es justo. —respondió Minho.

—¿Ninguno tiene idea de dónde está localizado ese lugar?

Taemin quería poner los ojos en blanco a Junho – o lanzarle algo al idiota. Si supieran algo útil, ¿realmente pensaba que se lo guardarían para ellos mismo? —Estuvimos huyendo durante semanas antes de que nos encontrarais en esa cueva. Seriamente dudo que pudiera llevaros de nuevo a ese maldito laboratorio. Recordar la localización no era realmente la principal prioridad en ese momento.

—Os hemos dicho todo lo que sabemos. —confirmó Changmin—. Desearía que fuera más.

—Lo sé. —pellizcándose el puente de la nariz, Junho refunfuñó por lo bajo—. Entre lo que nos dijisteis y los papeles que Siwon consiguió de ese idiota que apareció en la casa principal hace un par de semanas, tenemos una ubicación general.

—Sin embargo, no encontramos nada, —añadió Minho.

—Yesung hizo una búsqueda de centros para jóvenes problemáticos en esa región, pero todos los lugares que los Ejecutores han comprobado son legítimos. —Junho iba a tener arrugas permanentes si su frente se arrugaba más—. Es como si el maldito lugar hubiera desaparecido.

—¿Qué pasa con los Drones? —¿Los Drones no sabían dónde estaba ubicado el laboratorio? Ya que vivían y trabajaban allí, tendría sentido.

—Ya lo intentamos, —confirmó Junho—. Cuando los vampiros les obligaron, sólo consiguieron fragmentos. Es como si hubiera grandes agujeros grabados en sus memorias, y aparentemente, la ubicación de su lugar de trabajo es uno de ellos.

—Entonces, ¿cómo se supone que nos llevarían de regreso si tenían éxito en atraparnos? —preguntó Changmin, y Taemin tuvo que admitir que su amigo tenía un buen punto.

—No lo harían. Encontramos dispositivos de rastreo similares a los de vuestros cuellos. Mi suposición es que alguien vendría a ellos, no al revés. —Junho se oía cansado, y se veía incluso peor. ¿Exactamente cuánto tiempo hacía que sabía sobre esto antes de compartir la información? De alguna manera, Taemin dudaba que el enorme cambiaformas acabara de enterarse de la noticia esa mañana.

Dioses, realmente no quería hacer lo que estaba a punto de sugerir, pero era literalmente una cuestión de vida o muerte. —Llévame de regreso a la cueva.

—No. —interrumpió Minho.

Palmeó el pecho de su amante y sacudió la cabeza. —Sólo escucha, Minho. Llévame de regreso a la cueva, y volveré sobre nuestros pasos. Quizás pueda capturar un olor de algunos de los empleados. No ha pasado tanto tiempo. Si no ha nevado allí, incluso podría ser capaz de seguir el rastro de olor que dejamos atrás.

—Sólo podría funcionar. —dijo Junho lentamente—. Es el mejor plan que hemos tenido hasta ahora.

—Si estás tan malditamente preparado para arriesgar una vida, ¿por qué no llevas a tu pareja? —Minho se aferró a Taemin mientras lanzaba dagas con la mirada a Junho.

—Tengo la mejor nariz. —Era maravilloso que Minho quisiera protegerle, y realmente había esperado evitar regresar allí, pero no podía evitarse—. Si no encontramos The Hive pronto, voy a morir de todos modos. Puedo hacer esto, Minho. —hizo una pausa, dejando que las palabras penetraran por un instante—. Y tú estarás conmigo, ¿verdad?

—Estoy malditamente seguro que no me quedaré aquí mientras tú te pateas el condenado país, así que sí, supongo que iré. —Era algo lindo cómo cuajaba su acento cuando estaba enojado, pero Taemin no pensaba que su enojada pareja fuera demasiado amable con él diciendo eso.

—De acuerdo, así que, ¿cuándo nos vamos?

—Voy contigo. —Saltando de su asiento, Kai puso los puños en sus caderas y le devolvió la mirada tercamente a Taemin—. Lo que no podamos oler, yo podría ser capaz de escucharlo. —se dio unos golpecitos en la sien y arqueó una ceja—. Vas a necesitarme.

Taemin odiaba la idea de poner a su hermano en peligro, pero no estaba en posición de rechazar la oferta de ayuda. —De acuerdo, así que como dije, ¿cuándo nos vamos?

—Tenemos nuestra reunión esta noche, —respondió Minho, aunque aún se oía muy perturbado acerca de todo el plan—. Saldremos a primera hora cuando salga el sol.   



CAPITULO 5


Había aceptado el llevar a su pareja de nuevo a los idiotas sádicos que le había hecho daño, pero nadie le dijo que jodidamente tuviera que gustarle. ¿Alguien más estaría dispuesto a lanzar a sus parejas al fuego? El único consuelo de todo el lío era que él estaría allí para asegurarse por cualquier medio necesario de que nada dañara a Taemin.

Minho no se consideraba un hombre violento por naturaleza, pero deja que alguien intente poner una mano en su dulce zorrito, y les rasgaría los miembros uno a uno sin pestañear. Sí, Taemin era un poco pequeño para el estándar de un hombre y no exactamente el chico de cartel de la masculinidad. Con todo, no habría importado si fuera de dos metros y estuviera construido como una casa de ladrillos. Minho aún estaría fuera de su maldita mente con sólo pensar en lo que estaban intentando hacer.

—Yesung y Kyuhyun están aquí —anunció Taemin cuando entró en su habitación donde Minho estaba ocupado paseándose por el piso. Se rió entre dientes y sacudió la cabeza—. Acabo de conocer a su otra pareja, Sungmin. Ese chico es un huracán.

Sólo gruñó. Normalmente, encontraba a Sungmin un completo alborotador, pero ni siquiera el revoltoso elfo podría levantarle el ánimo en ese momento. —¿Entonces vas a venir? —Habría alejado a Taemin tanto como hubiera podido, pero si el chico estaba determinado a regresar a The Hive, probablemente fuera mejor si tuviera toda la información por adelantado que pudieran darle.

—Sí, primero voy a saltar a la ducha. Estaré allí en un minuto.

Cruzando la habitación, Minho enrolló un brazo alrededor de la cintura de Taemin y tiró de él hacia adelante hasta que sus cuerpos se juntaron. — No tienes que hacer esto.

—Tengo que hacerlo, —respondió Taemin con una sumisa sonrisa. Luego se puso de puntillas y le besó en los labios—. Todo el mundo está esperando. Mejor date prisa.

Apenas habían pasado veinticuatro horas desde que había afirmado que Taemin era su pareja. Ahora, su relación ya estaba siendo puesta a prueba. No solo había una posibilidad de que perdiera al hombre si hacía lo que había prometido y le llevaba a esta loca misión, sino que si se quedaban en Ulsan y no hacía nada, también podría perder a Taemin de esa manera. Luego había una pequeña parte de él que sólo quería estrangular al cambiaformas por sugerir algo tan peligroso.

De cualquier manera que lo planteara, el resultado parecía desolador. Así que en lugar de discutir o suplica a Taemin que lo reconsiderara, sólo le besó en la frente y salió de la habitación. Si se reunían de nuevo rápidamente, podría pasar el resto de la noche con su amante e intentar fingir que todo el día sólo había sido un mal sueño.

—De acuerdo, ahora todos estamos aquí, —anunció Kyuhyun cuando Minho entró a la cocina. —Creo que podríamos tener buenas noticias para ti.

A Minho le gustaban muchísimo las buenas noticias, especialmente si eran de la clase que mantenía a Taemin a salvo en la casa donde pertenecía. —¿Qué encontrasteis?

—Realmente no encontramos nada, —respondió Yesung, pero estaba sonriendo de oreja a oreja—. Sin embargo, creo que hemos logrado averiguar el por qué de esto.

Sungmin se aclaró la garganta y se sentó un poco más erguido desde su privilegiada posición en el regazo de Kyuhyun. —¿Quién lo descubrió?

Yesung se rió entre dientes cuando se inclinó hacia adelante para besar a su pareja. —Sí, bebé, eres un genio. —Retomando su asiento, cruzó las manos sobre la mesa y miró alrededor de la habitación los demás allí reunidos—. Sungmin tuvo la idea de que podrían estar camuflando ese laboratorio de alguna manera.

Si vivieran en un mundo normal, probablemente Minho encontraría la teoría ridícula. Ya que su mundo era todo menos normal – un mundo donde hombres y mujeres se transformaban en animales, y brujas, hadas, y elfos corrían desenfrenadamente – estaba un poco más inclinado a estar de acuerdo con la evaluación de Yesung de la situación. Además, Taemin y sus amigos eran la prueba viviente del tipo de poder que manejaba The Hive.

Si podía transformar cambiaformas ordinarios en raras y artificiales farsas de sí mismos, ¿por qué no sería capaces de esconder su localización?

—¿Realmente piensas que somos farsas? —Preguntó Kai con un vacilante hilo de voz.

Minho se sintió como un idiota total por no recordar que Kai podía escuchar sus pensamientos tan claros como si hubiera hablado en voz alta. —Sólo estoy alterado, —le aseguró al hombre—. No creo que seáis menos que nadie, Kai. Lo juro.

—No me lo creo, —dijo Junho, ignorando el cambio y hablando directamente a Yesung—. Estoy de acuerdo en que el lugar está escondido, pero si estamos hablando de encantos mágicos de ocultación o lo que sea, eso sólo se oye falso. Se necesitaría una gran cantidad de malditos brujos con un montón de maldito poder para lograr eso.

—Bueno, es lo mejor que tenemos. —Hubo un encogimiento de sus hombros, pero Yesung no parecía muy feliz con el argumento de Junho—. Hemos buscado en todos los hogares para jóvenes con problemas, incluyendo centros de detención juvenil, dentro de un radio de ciento sesenta kilómetros del lugar donde estaba la cueva en Ulsan. Incluso hemos buscado en edificios abandonados y embargados. No hay nada allí, Junho.

—¿Qué pasa con la direcciones en los otros contratos?

—Falsos. —confirmó Kyuhyun—. No existen tales lugares.

Minho escuchaba atentamente, devanándose los sesos por la pieza crucial que se estaban perdiendo del rompecabezas. No podía negar que Junho tenía un punto. Se necesitaría una gran cantidad de energía para ocultar algo tan grande como un laboratorio subterráneo. Así y todo, Yesung también tenía un buen punto. ¿Cuánto más podría estar escondido tan cuidadosamente?

—¿Por qué estamos buscando en hogares para chicos con problemas?

Con una inclinación de cabeza, Junho señaló a Changmin. —Eso es lo que dijo.

—¿Por qué pensarías eso? —Si los cambiaformas habían sido mantenidos bajo tierra, ¿cómo podía saber Changmin que tapadera utilizaba The Hive?

—Durante los exámenes, los Médicos garabateaban cosas en estas hojas de papel. En la parte superior de aquellas páginas estaba el nombre de un centro juvenil.

Kai asintió vigorosamente con la cabeza estando de acuerdo con Changmin. —También lo recuerdo. Era algo como 'Centro Bridgemont para Seriamente Jodidos.

Mientras Minho bufaba con diversión, Yesung sacó su ordenador portátil y comenzó a teclear. —Centro Bridgemont para Adolescentes Perturbados y Jóvenes Adultos, —leyó después de un momento—. Está a casi doscientos kilómetros de donde se encuentra la cueva. No buscamos tan lejos.

—Estoy en ello, —anunció Junho. Entonces deslizándose fuera de la cocina, sacando el móvil de los vaqueros mientras se iba.

No quería aumentar sus esperanzas, pero esto podría ser muy bien la grieta que había estado esperando. Si pudieran obtener una ventaja de Bridgemont, entonces quizás no tendría que continuar con una búsqueda inútil con Taemin a cuestas.

—Así que, —dijo Changmin, interrumpiendo los pensamientos de Minho— . ¿quién es Kim Suho? He oído su nombre varias veces, pero nadie explica lo que tiene que ver con todo esto.

Minho sólo conocía partes de la historia, así que no sentía que estuviera cualificado para explicar la sórdida historia. Su atención giró a Kyuhyun, y todos los demás siguieron su ejemplo, mirando hacia el alfa de Cloud Peak por una respuesta a la pregunta de Changmin. La verdad sea dicha, a Minho tampoco le importaría un poco más de información sobre este misterioso tipo malo.

—Para ir al grano, —comenzó Kyuhyun—. Kim Suho era el líder de este aquelarre hace unos años antes de su muerte. Tuvo dos parejas y al menos dos hijos, y una de esas parejas estaba obsesionado con encontrar una manera para que Suho y sus hijos caminaran bajo el sol. Ahí es donde el secuestro, comercio, y esclavitud de los paranormales que hemos estado tratando comenzó.

—Está bien, Kyuhyun. —Un profundo suspiro cayó de los labios de Yesung, pero cuando levantó la cabeza, había determinación ardiendo en sus ojos—. Una de las parejas de Suho era mi padre. Era el alfa de la Manada Cloud Peak antes de que Kyuhyun tomara el control.

—Es un poco jodido las cosas que la gente hace en nombre del amor.

Minho no podía estar más de acuerdo con la declaración de Kyuhyun. Había muy pocas cosas que no haría por Taemin, pero someter inocentes a tortura y esclavitud definitivamente era una línea que no estaba dispuesto a cruzar.

—Hemos supuesto desde hace un tiempo que la trata de esclavos comenzó mucho antes de que el padre de Yesung comenzara a intentar encontrar una cura para la alergia de un vampiro al sol. —pasando una mano a través de su corto cabello oscuro, Kyuhyun jadeó y sacudió la cabeza—. Hay nuevas víctimas que llegan todo el tiempo, y es demasiado grande para algo tan simple.

—Este laboratorio que estamos buscando impulsa la sospecha de que Kim Suho y mi padre estaban intentando algo mucho más grande. — coincidió Yesung. —. Sólo no sabemos lo que es. Los registros que encontramos sólo se remontan a un par de años, pero creo que podemos asumir con seguridad que esto ha estado sucediendo desde hace décadas, quizás incluso antes de que Suho conociera a mi padre.

—Así que, ¿dónde estamos ahora? —preguntó Changmin mientras masticaba la uña de su pulgar con nerviosismo.

—Suho está muerto, —respondió Kyuhyun—. Intentó atacar a mis parejas durante una reunión del Consejo. No pudo evitarse. —No se oía en lo más mínimo arrepentido por el fallecimiento del vampiro, y Minho no podía decir que le culpara.

—Mi padre—, añadió Yesung con un suspiro. —Bueno, vamos a decir que no le hará daño a nadie de nuevo. Tampoco se derramarán algunos de sus secretos a corto plazo. La última vez que le vi, sólo estaba mirando fijamente hacia adelante y balbuceando incoherentes tonterías.

—¿Por qué? —Entrando de manera ostentosa en la habitación con sus húmedos rizos pegados a su frente, Taemin llevaba una brillante sonrisa y no mucho más.

La camiseta de manga corta que se había puesto en realidad era de Minho, y aunque se lo tragaba, se detenía justo debajo de la mitad del muslo, mostrando sus largas y delgadas piernas. Sus pies desnudos amortiguaban casi en silencio sobre las baldosas mientras cruzaba la cocina y se sentaba en el regazo de Minho con un casto beso en su mejilla.

—Así que, —dijo, regresando su atención a Yesung—. ¿Qué le sucedió a tu padre?

—Sehun le sucedió. Minho no había estado allí durante el enfrentamiento entre el antiguo alfa y el cambiaformas leopardo, de manera que estaba tan confuso como su pareja. —Quizás quieras explicar los detalles para que el resto de nosotros pueda seguirte.

Yesung se encogió de hombros. —Mi padre hizo algunos comentarios bastante groseros sobre Luhan que Sehun se tomó un poco demasiado personal. Así que cambió y estuvo malditamente cerca de rasgar el rostro del hombre. Luhan quiso quitarle importancia, pero fue demasiado tarde.

—¿Por qué fue demasiado tarde? —La cabeza de Taemin se inclinó a un lado, y su nariz se arrugó—. Si Sehun no le hizo daño, ¿qué le sucedió?

Cambiando una mirada con Kyuhyun, Yesung se giró para mirar a Minho y finalmente regresó a Taemin. —¿Cuánto sabes sobre ser un Moonlighter?

—Bueno, sé que tenemos pelaje blanco, y la gente está un poco extrañada por eso. ¿Supongo que es algo malo? —La entonación en su voz hizo que la última parte se oyera como una pregunta, y su cabeza se inclinó hacia el otro lado—. Siwon y los otros intentaron explicarlo, y se supone que Debemos hacer que la gente enloquezca cuando cambiamos. No lo sé. Todo fue un poco confuso.

Minho había crecido escuchando las leyendas, y había sido tan culpable de los prejuicios contra la raza hasta que conoció a la pareja de su hermano, Minhyun. No eran los demonios que la gente les había hecho ser durante siglos. Ahora lo sabía. Aunque no temía a sus hermanos de pelaje blanco, aún había una buena dosis de respeto allí y por una buena razón.

—Los Moonlighters han sido temidos y cazados durante tanto tiempo que cualquiera pueda recordar, —explicó Kyuhyun con una voz calmada y tranquila. —Sólo hay un nacimiento en un clan, aquelarre, manada, o cualquier cosa por generación, excepto en casos de los múltiples.

—Como yo y Kai.

—O NamJoon y Sehun, —añadió Minho mientras le rozaba con los dedos la piel suave como la seda de los muslos de su amante de una manera calmante—. Supongo que incluso hay trillizos en alguna parte.

—Por la razón que sea, —continuó Kyuhyun— vuestra magia está sobrealimentada. La creencia popular es que esta magia es tan poderosa, de hecho, que va a conducir a la locura a cualquiera en cuestión de minutos si son lo suficientemente desafortunados como para estar cerca cuando un Moonlighter cambia.

—Otros Moonlighters son considerados como la excepción. —dijo Yesung, siguiendo donde su pareja lo había dejado—. Hubo un incidente hace unos años que hizo que Kyuhyun pensara que las parejas de Moonlighters también eran inmunes.

—Cuanto más tiempo pasaba con la manada de Siwon en Seul, más veía. Realmente las cosas no estaban teniendo sentido. —Sacando con cuidado a Sungmin de su regazo, Kyuhyun se levantó de su asiento y comenzó a pasear, algo que siempre hacía cuando se estaba preparando para una conferencia.

Minho sólo suspiró y se acomodó en la silla. Lo había visto una docena de veces y sabía que no había nada que pudiera hacer para detener al alfa hasta que Kyuhyun hubiera terminado con lo que quisiera decir. Continuó trazando círculos en los muslos de Taemin, moviéndose un poco más arriba con cada pasada. Realmente el chico no parecía necesitar ser reconfortado, pero Minho tampoco necesitaba realmente una excusa para tocar a su pareja. Simplemente no podía mantener sus manos fuera de él.

Cuando pasó la palma de su mano por la parte interior del muslo de Taemin bajo el dobladillo de la camiseta de gran tamaño, casi se tragó la lengua cuando sus nudillos se frotaron contra la desnuda polla del hombre. Su corazón latió un poco más rápido, su respiración se hizo un poco más superficial, y su polla tembló dentro de su chándal con interés.

Arrastrando la silla más cerca de la mesa bajo la premisa de reajustar su asiento, se aseguró de que la mitad inferior de Taemin estuviera escondida bajo la mesa antes de que estirara la mano entre las piernas de su amante de nuevo para acariciar su suave y liso saco. Realmente no importaba. Todo el mundo en la habitación podía oler la lujuria que desprendían, pero mientras Taemin no estuviera incómodo con que lo supieran, a Minho no le importaba.

Kai dio un estremecimiento visual, sacudió la cabeza, y rápidamente abandonó la habitación. No es que Minho pudiera culparle. No tenía duda de que él y Taemin estaban emitiendo más fuerte de lo habitual. Todos los ojos en la habitación estaban sobre ellos, todos excepto Kyuhyun que aún estaba paseando por el piso, agitando sus manos alrededor, y hablando a mil por hora.

Metiendo la mano más abajo, pasó un dedo sobre el perineo de su pareja hacia su entrada trasera y sonrió cuando sintió el apretado anillo lubricado, aflojado, u temblando de anticipación. Taemin había sabido exactamente lo que estaba haciendo cuando se había pavoneado en la cocina vestido de esa manera, y Minho aspiraba a hacer que su pequeña y sucia fantasía se hiciera realidad.

Deslizando la punta de su dedo medio en ese apretado túnel, utilizó su otra mano para coger la rígida polla de Taemin en un puño y bombear ligeramente con sólo su muñeca. No querían ser tan obvios, después de todo.

—Joder, —gimió Junho cuando volvió a entrar en la cocina, deteniéndose justo en el umbral. Sus fosas nasales se dilataron, y sus ojos se entrecerraron cuando se centraron en Changmin.

—Bueno, estoy agotado. —saltando de su silla, Changmin dio un ostentoso bostezo, estirando los brazos sobre la cabeza y arqueando la espalda—. Buenas noches, chicos. —Luego prácticamente huyó de la cocina con Junho pisándole los talones.

Kyuhyun, por supuesto, no se dio cuenta de nada, demasiado perdido en su monólogo.

La espalda de Taemin se asentó fuertemente contra su pecho mientras su cabeza caía sobre el hombro de Minho. Sus piernas minuciosamente más abiertas, y Minho podía escuchar sus dientes moliendo juntos mientras intentaba no hacer ruido.

Empujando los dedos más profundos, Minho se movía dentro y fuera del apretado culo de su pareja mientras aplicaba presión en los testículos de Taemin con la palma de su mano. Dioses, el hombre era impresionante. Y cuando esa mezcla de placer y dolor se apoderó de su rostro durante el orgasmo, fue lo más exquisito e impresionante que Minho hubiera presenciado.

La longitud dura como una roca en su mano se flexionaba y pulsaba, y la respiración de Taemin se aceleró en jadeos a través de su nariz. Manteniendo un agarre flojo en la polla de su amante, deslizó la mano a lo largo del eje y apretó los dedos justo debajo de la hinchada corona. Cuando trazó la punta con la yema de su pulgar, no pudo detener su sonrisa cuando encontró la hendidura goteando líquido pre- seminal.

Jugar era una cosa, pero la polla de Minho estaba dura y dolorida, doblada en una posición poco natural mientras el dulce culo de Taemin se frotaba contra él. No tenía idea de lo que Kyuhyun estaba diciendo, no le importaba que Yesung y Sungmin prácticamente se estuvieran devorando la boca mutuamente en el asiento frente a él.

Todo lo que quería era a Taemin, y como ya habían establecido, realmente no le gustaba compartir. Nadie necesitaba ver a su pareja desnudo o escuchar lo hermosos sonidos que hacía. Esas cosas sólo eran para Minho.

—Todo el mundo fuera, —ordenó, aún bombeando su dedo en la entrada de Taemin.

—¿Perdona? —Kyuhyun finalmente dejó de hablar y se dio la vuelta para enfrentarse a ellos. Sus labios se abrieron como si tuviera la intención de discutir, pero cuando tomó una profunda respiración, salió corriendo con un gemido estrangulado.

Sus ojos se desviaron hacia sus dos parejas, y Minho pensó que el hombre caería al suelo cuando todo su cuerpo se sacudió con un temblor. —Fuera. —repitió la orden de Minho, hurgando el botón de sus vaqueros mientras acompañaba a Yesung y Sungmin fuera de la cocina.

—Ahora te tengo todo para mí, mi travieso zorrito.

—¿Qué planeas hacer conmigo? —bromeó Taemin mientras se movía contra él con un sensual giro de sus caderas.

—Estoy pensando que necesitas algo de venganza. Una buena broma debería enseñarte mejores modales. ¿No crees, cariño? —pellizcó la oreja de Taemin, y luego enroscó su lengua alrededor de la carne para calmar el escozor—. Entonces, —dijo con voz áspera mientras deslizaba otro dedo en el aterciopelado calor de su amante— la verdadera diversión comienza ahora.             


CAPITULO 6


Entrar en la cocina con nada más que la descolorida camiseta amarilla de su amante había sido un movimiento arriesgado. Había querido seducir a Minho, y sí, una parte de él se emocionó ante la idea de que todo el mundo les observara mientras codiciaban lo que le pertenecía. Aunque no era racional, había una parte suya aún mayor que quería reclamar al irlandés, para asegurarse de que todo el mundo supiera que Minho era suyo.

Bueno, ciertamente había conseguido su deseo. Las palabras de Minho le tomaban el pelo mientras sus manos y boca jugueteaban con él. Yemas de los dedos rugosas por el trabajo trazaron un camino a través de su pecho y tiraron de sus erectos pezones, provocando suaves jadeos de los labios entreabiertos de Taemin.

Dos dígitos continuaban trabajando dentro y fuera de su apretado agujero, haciendo que su polla se sacudiera mientras su corazón retumbaba con fuerza en su pecho. Suaves y húmedos labios viajaban a lo largo de su garganta, y Minho arqueó las caderas, moliendo su dura polla sobre el culo de Taemin. Era una tortura deliciosa, y amaba cada segundo de ello. Sin embargo, seguramente el hombre no quería decir lo que dijo sobre las burlas.

—Por favor, Minho. —susurró mientras estiraba un brazo detrás de él para envolverlo alrededor del cuello de su pareja—. Por favor.

Su polla estaba prácticamente gritando por atención, pero Minho continuó ignorando la hinchada longitud, eligiendo en su lugar insertar otro dedo en el codicioso culo de Taemin. Un atormentado gemido llegó de su pecho, y sus ojos cerraron por propia voluntad mientras comenzaba a mecer sus caderas, intentando llevar los dígitos más profundo.

—No me necesitas para nada, ¿no? —Había diversión en el tono de Minho, y sus labios se estiraron contra la nuca de Taemin. Levantando las caderas, deslizó sus pantalones grises por sus muslos y se acomodó en la silla para retomar su asalto contra los sentidos de Taemin.

La suave camiseta de algodón fue quitada y arrojada sin 
contemplaciones al suelo, dejando a Taemin completamente desnudo mientras se retorcía en el regazo de su amante. La caliente longitud de la polla de Minho presionaba con fuerza contra su espalda, lubricando la piel con abundante cantidad de líquido preseminal.

La mano se deslizándose arriba y debajo de su pecho presionaba sobre su esternón, encerrándole en su lugar y tranquilizando sus movimientos. —Mmm, —ronroneó Minho mientras rozaba su nariz por la curva de la garganta de Taemin—. Hueles de maravilla.

Bueno, eso esperaba. Ese había sido el punto de su improvisada ducha. Había frotado cada centímetro de su cuerpo con su jabón favorito hasta que estuvo rojo y brillante. Luego había lubricado su agujero y jugado con uno de sus vibradores para prepararse adicionalmente.

La punzada de decepción que había sentido cuando Minho había ordenado a todos que salieran de la habitación se había disuelto bajo el hábil toque de su pareja. Además, la posesividad detrás de la orden fue extremadamente excitante. El exhibicionista en él aún hacía unos pucheros, pero si un hombre como Minho quería a Taemin para él solo, ¿quién era él para quejarse?

Los resbaladizos dígitos salieron con cuidado de su apretado canal, y Taemin tuvo que morder su labio para evitar gritar en protesta. Cuando esa mano fuerte y capaz se envolvió alrededor de su palpitante polla, sin embargo, no había nada que frenara su gemido de placer.

Minho le acarició lentamente al principio, torciendo su muñeca para que sus nudillos rozaran bajo el acampanado casco. —Más. —susurró, intentando arquearse hacia el agarre demasiado ligero.

Sin embargo, sus intentos fueron en vano. La mano de Minho se movió de su pecho, y su brazo rodeó la cintura de Taemin, sujetándole en un firme agarre mientras aumentaba gradualmente su ritmo. Gruñendo de frustración, cayó hacia atrás contra el pecho de su amante mientras su cuerpo vibraba con la necesidad de correrse.

—Por favor. —suplicó, desesperado por aliviarse.

—¿Por favor qué, cariño? —susurró la voz de Minho en su oído, gutural y ronca.

—Por favor, deja que me corra.

—No voy a detenerte.

—Jódeme. —suplicó Taemin, arqueando su cabeza hacia atrás cuando el agarre de su polla se apretó, y la mano de Minho aceleró sobre su longitud—. Por favor, Minho, jódeme.

—Ah, pero aún no, Taemin. Te prometo que estarás satisfecho cuando haya terminado contigo. Un millón de diminutas explosiones se detonaron en el interior de su cuerpo, y Taemin comenzó a temblar en serio, la parte superior de su cuerpo corcoveándose violentamente mientras Minho mantenía su parte inferior inmóvil. La fricción sobre su eje se sentía tan malditamente bien, demasiado bien, y la presión en sus testículos se construyó hasta que no pudo resistir más.

Con un largo e ilegible gemido, Taemin se quedó completamente rígido, presionando sus hombros con fuerza en el pecho de Minho; mientras de la hendidura de su polla brotaban cuerdas de nacarada crema, que salpicó sobre la parte inferior de sus abdominales y se agruparon en su ombligo. Recogiendo el semen de su piel, Minho le levantó con un brazo mientras recubría su propia larga y gruesa polla con la semilla de Taemin.

Después de su intenso orgasmo, todo se sentía demasiado sensible, como si el más leve contacto fuera a romperle en un millón de pedazos. Un sonoro grito fue arrancado de su boca cuando Minho le inclinó ligeramente hacia un lado y le alentó para que bajara de nuevo al regazo de su amante.

Dioses, Minho colgaba como un jodido caballo. La enorme polla invadió sus profundidades, estirándole ampliamente mientras sus paredes internas se sujetaban alrededor de la hinchada longitud. Taemin nunca se había corrido tan fuerte sin nada más que un trabajo manual, y no estaba seguro de que sobreviviera a otro orgasmo como ese.

—Shh, bebé, —murmuró Minho, alejando los húmedos rizos del rostro de Taemin antes de acunar su mejilla con ternura—. Agradable y fácil, ¿de acuerdo? —Luego presionó sus labios juntos en un profundo y buscado 
beso mientras sus manos libres acariciaban el pecho y vientre de Taemin con ligeras caricias.

Sus lenguas se enredaron en un íntimo deslizamiento, y Taemin enrolló su brazo derecho alrededor de los hombros de Minho, acercándole más mientras estiraba su cuello, ansioso por más del sabor de su amante. Sólo las manos de Minho se movían, trazando y explorando el cuerpo de Taemin. No empujaba, ni mecía, ni movía sus caderas en absoluto, aparentemente conteniéndose de besar y tocar mientras su polla se mantenía envainada hasta la raíz dentro del cálido canal de Taemin.

No había manera de que dijera que el tiempo transcurría, pero al poco tiempo, Taemin sintió el familiar endurecimiento en sus entrañas, y su polla comenzó a endurecerse, hinchándose con la excitación mientras le dolía de nuevo por liberarse. ¿La sensación desaparecería alguna vez? ¿Minho Siempre querría esto mucho? No conocía el futuro, pero no podía predecir que alguna vez se cansara del contacto del hombre.

—Muévete. —suspiró en la boca de Minho cuando movió sus caderas, moliendo su culo contra los muslos de su pareja.

Deslizándose hasta el borde de la silla, Minho serpenteó un brazo alrededor de la cintura de Taemin, cerrando en un puño su renovada erección. Su otra mano ahuecó la parte posterior de la rodilla de Taemin, levantando su pierna hacia su pecho y abriéndole para una penetración más profunda. Entonces sus músculos se flexionaron y sus caderas rodaron, bombeando su polla en el agujero de Taemin en un lento y sensual ritmo.

Sus poderosos muslos eran firmes e inflexibles como piedras bajo los globos redondos de Taemin. El calor brotaba del escultural cuerpo de Minho, calentando a Taemin hasta que el sudor se moldeó sobre su enrojecida piel. Cada embestida estiraba sus paredes internas, zambulléndose en su núcleo mientras Minho imitaba el movimiento con su lengua, revoloteando en la boca de Taemin y luego bailando fuera de su alcance.

Los gruesos vellos a lo largo de la línea de su mandíbula añadían un nuevo nivel de sensación, y cuando Minho abandonó el asalto de sus labios para besando por el lado de su cuello, el roce de su barba bien recortada envió escalofríos a lo largo de la columna vertebral de Taemin. Eróticas llamas de deseo y placer le envolvieron, chamuscaron, y le hicieron gemir desenfrenadamente mientras se ondulaba para encontrarse con cada una de las embestidas de su amante.

La silla de madera crujió y chasqueó contra el suelo cuando Minho aumentó su ritmo, llevando sus caderas hacia arriba mientras su enorme puño se convertía en un borrón sobre la polla de Taemin. Sus bocas chocaron de nuevo, más hambrientos y desesperados que antes, amortiguando los sonidos de su placer.

La pierna de Taemin fue levantada incluso más alto hasta que su rodilla tocó su hombro, y Minho liberó su control con un desenfreno que fue primario, agresivo, y excitó a Taemin de una manera que no pudo describir. Corrientes de electricidad zumbaban sobre su piel. Sus terminaciones nerviosas chisporroteaban. Su corazón latía en su garganta, dificultándole la respiración.

Cada célula de su cuerpo se sentía tensa, como una cuerda demasiado apretada de un arpa. Un golpe más, un beso más, una caída más profunda, y la cuerda se rompió, enviando a Taemin a toda velocidad a la euforia. Enterrado el rostro en el cuello de Minho, gritó cuando luces parpadearon detrás de sus párpados, y su polla hizo erupción una vez más en lo que parecía un río de semen.

—Taemin. —murmuró Minho en su cabello, terminando la solitaria palabra en un gemido gutural.

El brazo alrededor de la cintura de Taemin se apretó, los dedos que sostenían su muslo se clavaron en su carne, y ardiente lava llenó sus profundidades hasta el borde.

—Asombroso. —alabó Taemin mientras luchaba por controlar su respiración. Se dejó caer exhausto contra su pareja, inseguro de si sería capaz de moverse en absoluto antes de la mañana.

Minho se rió entre dientes tranquilamente contra su sien. —Oh, cariño, esto es sencillamente una interrupción.

—¿Cuál es el plan? Por favor, dime que hay un plan. ¡Han pasado tres días! Probablemente estoy siendo envenenado mientras hablamos. —Las manos de Taemin fueron a su garganta, y le dio a su pecho un dramático tirón—. ¡Puedo sentir que me está matando!

Realmente no era divertido, pero Minho aún tuvo que morderse el interior de su mejilla para no reírse. Oh, su zorro era enérgico. — Tranquilízate, Taemin. Vamos a recibir un informe en cualquier momento. Intenta no preocuparte demasiado.

—¿Cómo puedo no preocuparme? Quizás sucedió algo. Quiero decir, definitivamente deberíamos haber escuchado a alguien a estas alturas.

—Estas cosas llevan tiempo, —intentó explicar—. Los Ejecutores simplemente no pueden ir asaltando las puertas del castillo, ¿no?

—No veo por qué no, —discutió Taemin—. ¡Hay vidas en juego!

Considerando que la de Taemin era una de esas vidas, Minho entendía la preocupación. No había estado durmiendo muy bien por su constante preocupación por ese mismo hecho. Con todo, Taemin estaba llevando la reacción exagerada a un nuevo nivel. —¿Alguien está enfermo? ¿Te estás sintiendo debilitado?

—Bueno... —Taemin se apagó y cruzó los brazos sobre el pecho mientras se dejaba caer en el sofá en la sala común—. No, —respondió finalmente con una rabieta—. Me gustaría que siguiera siendo así, sin embargo, si es lo mismo para ti.

—No utilices ese tono conmigo, Taemin . —No quería ser irritable con su pareja, pero la verdad sea dicha, estaba muy enojado por la escasez de información.

Eso, combinado con su falta de sueño, le hacía estar enojado. Le enojó muchísimo que Taemin pensara que estaba haciendo cualquier cosa menos dedicarse totalmente a encontrar una cura para las toxinas que inundaban el cuerpo de su amante.

—Estoy aquí porque es mi trabajo. Eso es muy cierto. Sin embargo, si estás pensando que todo esto es un trabajo para mí, no me conoces en absoluto.

Los ojos de Taemin se redondearon, y su labio inferior comenzó a temblar mientras empujaba las rodillas más cerca de su pecho y aferró sus brazos alrededor de sus espinillas. —Lo siento, Minho.

Maldición, simplemente no era justo. ¿Por qué el hombre tenía que verse tan desconsolado? No era como si Minho incluso hubiera levantado la voz. Sólo no le gustó las suposiciones que Taemin estaba haciendo sobre lo que sentía o no.

Suspirando pesadamente, cruzó la habitación para sentarse suavemente en el sofá al lado de su amante. —De acuerdo. —envolviendo los brazos alrededor de Taemin, empujó al hombre más pequeño más cerca y acarició sus sedosos rizos—. Siento haberme enojado.

Taemin aspiró y se acurrucó más cerca. —No, tienes razón. No debería haber dicho eso. —Estuvo en silencio durante mucho tiempo antes de que hablara de nuevo en un vacilante susurro—. Tengo miedo, Minho. No quiero morir.

El mero pensamiento de perder al hombre en sus brazos hizo que su pulso latiera a ritmo acelerado por la ansiedad. Había estado perdido, completa e irrevocablemente cautivado, desde el momento en que Taemin había hablado con él por primera vez con esa voz musical. Había sido un maldito tonto por esperar tanto tiempo, y no había sido totalmente honesto sobre por qué lo hizo.

Sí, había estado confundido al principio. Parte de él había querido enfocar las cosas con cautela hasta que supiera qué gemelo despedía ese olor seductor. Luego había otra parte de él que sólo había estado asustado de su siempre amorosa mente. Si Taemin pudiera provocar esas emociones en él sólo como un amigo, ¿cómo de fácil sería dejar caer la cabeza sobre los pies del chico si se convirtieran en algo más? Cuando por fin había conseguido solo a uno de los hermanos y se dio cuenta de que sus instintos habían estado en lo cierto, no había habido más excusas detrás de las que esconderse.

—¿Recuerdas ese día que nevó, y estabas intentando enseñarme a mí y a Kai cómo construir un fuerte de nieve? —preguntó inesperadamente Taemin.

—Sí, lo recuerdo. —¿Cómo podía olvidarlo? Los pequeños mocosos habían fracasado estrepitosamente en la construcción de una fortaleza decente, pero eso no les había detenido de arrojarle bolas de nieve hasta que estuvo completamente mojado y congelado.

—¿Y recuerdas que Suga apareció después de la puesta de sol y luchó contra ti?

—Sí. —respondió Minho cuidadosamente. No sabía a donde llevaba la línea de preguntas, pero tenía la sensación de que no era nada bueno. —El enorme idiota estuvo cerca de romperme el maldito cuello.

—No me gustó. Estaba tendido sobre ti, clavándote en el suelo, y quise arrancarle cada cabello de su cuero cabelludo. —Inclinó la cabeza hacia atrás sobre sus hombros, y levantó la mirada hacia Minho con enormes e inocentes ojos—. ¿Eso me hace una mala persona?

—Suga es un idiota. —Señor, el hombre era todo excepto un tonto.

Sin embargo, un día, encontraría a su pareja. Un día, Suga conseguiría una agradable tajada de venganza por todo el infierno que había dado a las parejas acopladas en el aquelarre. Realmente Minho no podía esperar porque ese día llegara. Estaría en primera fila con una enorme sonrisa de idiota mientras observara flaquear al vampiro.

—Eso no es lo que pregunté.

—No, no te hace una mala persona. —Si lo hacía, bueno, Minho era un bastardo maniático, porque probablemente no habría sido capaz de mostrar tanto autocontrol si sus posiciones se hubieran invertido—. Te hace muy territorial. —dio un golpecito a Taemin en la punta de su nariz y le guiñó un ojo—. Sin embargo, te contaré un secreto.

—¿Qué secreto?

—Creo que eres lindo cuando estás celoso. —Luego arrojó a Taemin sobre su espalda en los cojines y se alzó sobre él, estimulando las piernas de su pareja alrededor de su cintura—. Te tengo.

—Hiciste trampa. —acusó Taemin, pero realmente no le importaba.

Sus brazos rodearon el cuello de Minho, bajando su cabeza para un beso largo y prolongado.

Ahora que había capturado al cambiaformas – o quizás Taemin le había capturado – tenía una respuesta para su anterior pregunta. Caer por el extraordinario hombre debajo de él era más fácil que respirar.   



CAPITULO 7


—Bridgemont investiga. —anunció Kyuhyun la siguiente noche en otra reunión – otra reunión que fue mucho menos concurrida, con sólo Kyuhyun, Yesung, Minho, y Junho reunidos en la sala común.

—El lugar es mayormente de fiar, —explicó detalladamente Yesung—. Es un instituto para adolescentes y jóvenes con problemas que oscilan desde ADHD hasta depresiones crónicas. Sin laboratorios subterráneos que podamos encontrar ni nada más maníaco que una enfermería.

Minho estaba escuchando, pero estaba más interesado en la parte — mayormente de fiar— de esa declaración. —¿Por qué siento que hay más que esto?

—Es curioso que lo preguntes. —avanzando poco a poco hasta el borde de los cojines del sofá, Yesung puso su portátil en la mesita de café y golpeó ligeramente el teclado—. Llevó un poco de trabajo, pero Luhan fue capaz de entrar en sus archivos restringidos. Aunque todo parece legítimo a primera vista, una vez que cavamos un poco más profundo, encontramos algunos datos muy interesantes.

—¿Vas a llegar a algún punto en algún momento de esta noche? — La emoción en la voz y expresión de Yesung ciertamente era algo bueno, pero Minho estaba cansado de los rodeos que estaba consiguiendo para que le entregaran la información.

—Bueno, —respondió Yesung distraídamente—. Lo siento. —hizo clic en algo en la pantalla, esperó a que se cargara, y giró el ordenador hacia Minho—. De acuerdo, así que esta es una lista de los traslados entrantes y salientes realizados en los últimos seis meses.

Nombres y fotos de nueve hombres y seis mujeres que oscilaban entre los dieciocho y los veinticuatro años componían la lista mostrada en el portátil. Estadísticas, tales como altura, peso, y tipo de sangre acompañaban cada nombre, junto con números y letras que no tenían sentido para Minho. —¿Qué es esto?

—Esta columna son los traspasos salientes. —Yesung señaló la lista de nombres de la derecha—. ¿Ves donde dice 'D-212R' bajo la foto? Creemos que significa que estos pacientes han sido recomendados para el programa D-212, la misma droga que The Hive le dio a tú pareja y sus amigos.

Sólo tres de los quince nombres estaban en la lista. —¿Qué pasa con los entrantes?

—De nuevo, sólo podemos teorizar, pero en este caso, pensamos que 'D-212UR' significa que los sujetos no respondieron al tratamiento.

—Así que, utilizan a esos pacientes hasta que se quiebran, y luego les envían a Bridgemont. —conjeturó Junho.

Minho había estado pensando exactamente lo mismo, aunque probablemente habría elegido algunos adjetivos más vistosos para describir —ellos—. Lo único que estaba perfectamente claro para él era que estaban en un montón de problemas. Cuanto más conocía, más comenzaba a darse cuenta de que esto era demasiado grande para que lucharan solos. Infiernos, ni siquiera tenía una pista de por donde comenzar.

¿Cortaban las piernas? ¿Y exactamente dónde estaba eso? ¿O iban directamente a por el corazón?(1) De nuevo, no tenía idea de dónde apuntar su proverbial espada. Aunque nunca había tenido ocasión de encontrarse al vampiro, estaba comenzando a ver a Kim Suho como un extraño cruce entre un calamar gigante y una Hidra. Tenía sus tentáculos en todo, incluso desde la tumba, y cada vez que cortaban una cabeza, crecían diez más – justo como sus problemas.

—¿Puedes decirnos a dónde están enviando a esos pacientes?

Yesung sacudió la cabeza y bufó con claro disgusto. —Es la misma dirección de mierda que en los contratos que Siwon robó.

—Así que, ¿dónde nos deja esto? —Minho ya sabía la respuesta. Les dejaba de regreso al jodido comienzo. Le enviaba de vuelta a poner en peligro a su pareja por llevar a Taemin a esa cueva y esperar que el chico pudiera volver sobre sus pasos al laboratorio. Jodidamente fantástico.

—Bueno, en realidad no es tan malo como piensas. —Yesung pinchó unas pocas claves más antes de que girara la pantalla de nuevo hacia Minho—. También fuimos capaces de entrar en sus registros financieros. No hay ningún cargo por vuelos ni nada que indicara que estaban viajando grandes distancias de ida y vuelta entre Bridgemont y The Hive.

—Quizás The Hive está pagando por todo, —argumentó Junho—. Tendría más sentido si fuesen los únicos transportando a esos pacientes de ida y vuelta.

—Cierto, pero Bridgemont también ha recibido grandes donaciones benéficas de las Corporaciones Kim.

—¿Nos dice algo que no supiéramos de antemano? —preguntó Minho.

—Si vais a ser tan negativos, ¿por qué estoy aún aquí?

—Bueno, si nos dijeras todo lo que es malditamente útil, quizás no seríamos tan jodidamente negativos. —gritó Minho.

—Sólo sigues hablando en jodidos círculos, —estuvo de acuerdo Junho con un gruñido en su tono—. Nada de lo que has dicho es de alguna ayuda. ¿Por qué aún tenemos estas ridículas reuniones?

—Estamos haciendo todo lo que podemos. —comenzó Kyuhyun en un tono apaciguador. Sólo Minho no se estaba tranquilizando.

—Y no es tu pareja quien se está muriendo, ¿no? ¿Qué tienes que perder, Cho Kyuhyun? ¡Ni una jodida cosa!

—¡Ya hemos perdido tres días, tres putos días, donde podríamos haber estado haciendo más que sentarnos en nuestros culos y esperar a que nos dijeras que no tienes absolutamente nada! —Su pecho exhalaba, sus fosas nasales se dilataron, y Junho parecía lo suficientemente enojado como para escupir fuego mientras se cernía sobre el alfa.

—Retrocede jodidamente, —ordenó Yesung, empujando a Junho en el pecho mientras intentaba introducirse entre su pareja y el enojado cambiaformas.

—Estoy haciendo lo mejor que puedo, idiota desagradecido, — devolvió Kyuhyun, ignorando completamente a Yesung—. No, Changmin y Taemin pueden no ser mis parejas, pero tengo parejas. sé exactamente lo que estás sintiendo, así que no me des lecciones sobre lo que está pasando.

—Si sabes tanto, ¿por qué no estamos más cerca de encontrar ese lugar? —exigió Minho, poniéndose de pie y quedando cara a cara con el lobo.

—No es tan simple.

—Bueno, haz que sea jodidamente simple, —contraatacó Junho cuando su labio superior se curvó sobre sus dientes.

—Todo lo que has hecho es manipular ese ordenador, y, ¿qué nos has conseguido? Podríamos haber estado fuera buscando ese lugar desde hace una semana, pero no. Hemos estado esperándote. ¿Cómo es que eso está bien, Kyuhyun?

—Es la manera más eficiente y segura para...

—Oh, jódete, Alfa. No me lo creo.

—Chicos, esto no nos lleva a ninguna parte, —imploró Yesung—. Todo el mundo tiene que tranquilizarse.

—Cállate, —le gruñó Junho.

—Puedes estar enojado conmigo todo lo que quieras, —respondió Kyuhyun fríamente mientras movía con cuidado a Yesung detrás de él—. Sin embargo, respetarás a mi pareja. Yesung apenas ha dormido en una semana, y está haciendo todo lo que puede para ayudar. Ten cuidado, Jung. Lo digo en serio.

—¿Y qué has hecho tú? ¿Dónde has estado todo este tiempo?

—Tengo responsabilidades. Tengo una manada que dirigir.

—¿Dónde están los Ejecutores que prometiste? —preguntó Minho, dejando que la acusación se deslizara en su tono—. Deberían haber estado aquí por ahora.

—Sus misiones están tardando más de lo esperado.

—Una mierda, —chasqueó Junho—. Regresa tu msnada Cloud Peak, Kyuhyun. Nos encargaremos desde aquí.

—Necesitáis nuestra ayuda. —introdujo Yesung silenciosamente.

—Sí, la necesitamos, —estuvo de acuerdo Junho—. Es una pena que no estemos recibiendo ninguna—.

—Ahora, escucha aquí...

Y después de eso, todo se disolvió de nuevo en un caos con cuatro hombres gritando y gruñendo unos a otros. Hubo insultos y acusaciones lanzados alrededor, y unas pocas referencias cuestionables a daños corporales que Minho no estaba seguro que fueran físicamente posibles. Sin embargo, eso no le impidió decirlas.

Estaban actuando como idiotas. Mejor dicho, estaban siendo infantiles, como niños pequeños en una pelea en un parque infantil. Sin embargo, ninguno de ellos parecía ser capaz de alejar la testosterona lo suficiente como para hacer algo al respecto. Cuanto más discutían, más imaginativos se volvían los insultos, y Minho se imaginó que probablemente habrían incrementado a contacto físico si Changmin no hubiera elegido ese momento para irrumpir en la residencia.

—Por favor, —suplicó con los ojos muy abiertos y un tembloroso labio—. Necesito ayuda. Por favor. —Luego volvió a desaparecer, corriendo al exterior como si los perros del infierno estuvieran tras su culo.

Minho no perdió tiempo con preguntas. Empujando a Kyuhyun y Yesung para pasar, corrió tras Changmin con Junho pisándole los talones. Su corazón latía frenéticamente mientras su cerebro proporcionaba horribles imágenes de cosas que su pareja podría haber sufrido mientas él estaba ocupado siendo un estúpido.

Sus botas resonaban sobre el suelo empapado mientras corría para alcanzar a Changmin. Para ser un chico pequeño, corría malditamente rápido. Sin embargo, Minho era más rápido, y en segundos, finalmente atrapó al cambiaformas, —¿Qué? ¿Qué pasa?

—Por aquí, —jadeó Changmin, sin aminorar el paso en absoluto—. Sólo estábamos caminando por el lago y se desmayó.

—¿Quién? ¿Quién se desmayó?— Sin embargo, Minho no esperó una respuesta. Su mente proporcionó lo peor, imaginando a Taemin tumbado en el suelo – pálido, frío, e inmóvil.

En un arranque de velocidad, pasó disparado a Changmin, corriendo tan rápido como sus piernas podían llevarle hacia la turbia laguna. El frío aire de enero quemaba sus pulmones y escocía en su rostro, pero apenas lo notó. En lo alto, las nubes oscuras y laminadas, batiéndose con la amenaza de la lluvia que venía y haciéndose eco de las emociones en el interior de su corazón.

Cuando atravesó los árboles al final del camino, su pulso atronador ahogó el resto de ruidos cuando vio a los gemelos en el suelo, uno arrodillado sobre el otro. Desde esa distancia, no podía decir quién era quién, y no hizo nada para tranquilizar su confuso pánico. Aunque era horrible sin importar quien estuviera inmóvil en el suelo, su parte egoísta rogaba que no fuera Taemin.

—Minho. —El rubio de rodillas le miró con ojos llorosos, rogando por su ayuda.

Sólo Taemin le miraba siempre de esa manera, y el alivio estalló en Minho como una bola de demolición, permitiéndole respirar de nuevo y pensar con claridad. —De acuerdo, bebé, cálmate. —agachándose en el barro junto a su pareja, Minho le arrastró a sus brazos y beso la parte superior de su cabeza.

—Se acaba de caer, —susurró Taemin densamente—. No puede morir. Por favor, Minho, no le dejes morir.

Minho no era médico, ni era un dios. No tenía poder sobre la vida y la muerte, pero haría cualquier cosa que pudiera para asegurar que Taemin no perdiera a su hermano. Tranquilizando al hombre más pequeño a su lado, se inclinó sobre la figura inmóvil de Kai y presionó dos dedos bajo su mandíbula para sentir el pulso.

—¿Está bien? —preguntó Changmin, apareciendo a los pies de Taemin con los brazos de Junho envueltos a su alrededor protectoramente—. ¿Tiene pulso? ¿Está respirando?

—Sí, estará bien. —El pulso de Kai era débil pero estable, y su pecho subía y bajaba con respiraciones profundas y serenas—. Le llevaré de regreso a los dormitorios. Alguien tiene que traer a NamJoon. —Como antiguo paramédico, NamJoon sabría qué hacer. En todo caso sabía mucho más que Minho.

—Yo lo haré. —se ofreció Taemin de inmediato mientras se ponía de pie.

—No. —A pesar de que Taemin parecía estar bien por el momento, Minho no quería a su pareja fuera de su vista.

Niel estaba tan silencioso como siempre, pero asintió con la cabeza bruscamente y echó a correr por el camino que se alejaba de la laguna. Minho no tenía idea de donde estaba NamJoon, pero si Niel no podía encontrarle, entonces quizás Kyuhyun pudiera llegar a él por teléfono. De cualquier manera, no tenía tiempo para reflexionar sobre ello en ese momento.

Recogiendo a Kai en sus brazos con el mayor cuidado posible, Minho le sostuvo cuidadosamente cuando comenzó el viaje de regreso a los dormitorios. —Quédate cerca. —le ordenó a su pareja, aminorando el paso para permitir que Taemin siguiera el paso a su lado. Si el hombre se desmayara como su gemelo, no había mucho que Minho pudiera hacer sobre ello, pero le hacía sentir mejor tener a su pareja a poca distancia.

—Esto es eso, ¿no? —preguntó Taemin con un aire de desesperanza que tiró de las fibras sensibles de Minho—. Está comenzando.

—También tengo miedo, Taemin. —Deseaba no tenerlo, pero con la prueba mirándole fijamente a la cara, sería un necio si lo negara. —Entonces no podemos esperar más. Tenemos que irnos ahora. Encontraré el laboratorio, Minho. Sé que puedo hacerlo.

Minho tenía plena confianza en su amante, pero eso no quería decir que quisiera enviar al hombre al fuego si podía evitarlo. Desafortunadamente, parecía que se quedaban sin otras opciones, y con Kai ahora enfermo, también se quedaban sin tiempo.

—Por favor, Minho, —suplico Taemin—. Tengo que hacer esto. Kai haría lo mismo por mí, y no puedo sólo sentarme aquí y cruzarme de brazos. —Su mano se posó ligeramente en el codo de Minho, deteniéndole justo antes de que alcanzaran el porche delantero de la cabaña dormitorio— . No dejaré que mi hermano muera, y haré esto sin ti si tengo que hacerlo. Por favor, no me hagas elegir.

No era del todo fácil, pero Minho entendía lo que el hombre estaba intentando decir. Si se pusiera en una situación donde tuviera que elegir entre Taemin y sus hermanos, Minho elegiría a Taemin, pero le mataría tener que hacerlo. Sin embargo, si pudiera salvar a su familia sin poner en peligro a su pareja, también haría eso. Todo era cuestión de perspectiva, y en ese mismo momento, sus puntos de vista estaban un poco sesgados por la preocupación por su amante.

—No te haré elegir, Taemin, pero lo haremos a mi manera. ¿Lo entiendes?

—Haré cualquier cosa que me digas siempre y cuando no incluya el no hacer nada.

Con un suspiro de resignación, Minho caminó hacia la casa e instaló a Kai en el sofá para esperar a NamJoon. —Quédate con tu gemelo. —acunó la mejilla de Taemin y juntó sus labios ligeramente—. Tengo cosas que hacer, pero regresaré.

—¿Qué tienes que hacer? —Los dedos de Taemin serpentearon alrededor de su muñeca, manteniéndole en el lugar mientras se acariciaba contra la palma de su mano—. ¿A dónde vas?

—Tengo que tener una conversación con mis hermanos. Prometo que no tardaré mucho. —Realmente no quería separarse de Taemin, pero si iban a seguir adelante con este loco plan, esperaba que su familia estuviera dispuesta a venir para una mayor protección.

Le daban cien patadas los otros Ejecutores del aquelarre, pero se sentiría más cómodo con sus hermanos allí para cubrirle la espalda. Simplemente no se fiaba de nadie como lo hacía con los hombres Kang. Eran familia, y de donde venía, eso significaba algo.

—¿Qué debería hacer?

Minho besó de nuevo los labios de su pareja y le tranquilizó. —Vigila a Kai hazle compañía. Dile a NamJoon lo que sucedió. —se pasó una mano a través de su cabello y agitó la cabeza con un resoplido—. Luego prepara una bolsa y estate preparado para irnos cuando el sol salga.   
💞🌻🌷🌸🌺🌼💞
(1) se refiere a que no sabe por dónde atacar The Hive, si de frente o por detrás.


CAPITULO 8


-¿Estás bien? ¿Te sientes mal? Podemos parar un rato, cariño.

Cuando Taemin había dicho que quería ir de senderismo y acampada, esto no era exactamente lo que había querido decir. -Estoy bien. Aún queda una hora de luz. Vamos a continuar.

Durante tres días, habían caminado a través de las colinas de Ulsan mientras Taemin intentaba desandar el camino que habían seguido desde The Hive. Los días eran fríos, pero las noches eran gélidas, y le había llevado a acurrucarse junto a Minho en su forma de zorro para mantenerse caliente.

Hasta el momento, no habían encontrado nada, pero Taemin podía sentir que cada vez estaban más cerca. Una o dos veces, incluso había recogido un aroma persistente de uno de sus amigos, pero cada vez, la había perdido con la misma rapidez. Con todo, era un buen indicio de que estaba en el buen camino y se dirigía en la dirección correcta.

Probablemente el viaje habría sido abrumadoramente aburrido si no fuera por los hermanos de Minho. Aunque la mayoría de ellos estaban ocupados cazando vampiros malos en las montañas de regreso a casa, Zhoumi y Baekho habían estado de acuerdo en hacer el viaje con ellos. Los dos habían hablado casi sin parar desde que habían comenzado, deleitando a Taemin con relatos de Minho cuando era niño.

-Así que, está gritando su idiotez a grito pelado como una lamentable alma en pena, -dijo Zhoumi a carcajadas.

-Todos vamos corriendo a la habitación de Minho, -continuó Baekho cuando Zhoumi tuvo que detenerse para recuperar la compostura-. Pensé que Pa iba a mojarse por reír tan fuertemente.

-¡Tenía cinco años! -bufó Minho con disgusto, lo que obligó a Zhoumi a poner una mano en su boca para ahogar sus risitas.

-Así que, Minho está en la litera de arriba, y santo cielo, aún no sé como lo logró, -añadió Baekho, ignorando la indignación de su hermano-. Pero está colgado boca abajo con una pierna atrapada en el carril, y Jonghyun está mirándole fijamente como si hubiera perdido su maldita mente.

-Así que, Pa pregunta qué piensa que está haciendo. -Zhoumi recuperó la historia, aunque aún tenía que hacer una pausa después de cada pocas palabras cuando comenzaba a reírse de nuevo-. Minho deja de gritar, retrocede hacia el colchón, cruza los brazos, y mira fijamente a nuestro Pa con el rostro tan atrevido como quieras pedir.

-¿Y qué le dijiste? -preguntó Baekho, chocando su hombro contra el de Minho.

-No lo recuerdo. -farfulló Minho, pero el brillo en sus ojos decía que estaba mintiendo descaradamente.

-Bueno, yo lo recuerdo, -parando en seco, Zhoumi cruzó los brazos sobre el pecho y arrugó la nariz-. 'Estoy entrenando para ser acróbata, Pa. No me detendrás. Huiré con el circo'.

-Oh, wow. -inhaló Taemin antes de que se deshiciera en risas.

-Sí, -respondió Baekho- pero se pone mejor.

Taemin no tenía idea de cómo los hermanos iban a superar eso, pero igual escuchó atentamente. -Así que, ¿qué pasó entonces?

-Bueno, Pa le dice que siga y huya con el circo si está tan preocupado al respecto. Minho, siendo el idiota rebelde que era, dice que hará precisamente eso.

-¿Realmente huiste? ¿A los cinco años?

-No conseguí llegar muy lejos, -respondió Minho con una risita.

-¡No llegaste al maldito porche! -gritó Zhoumi-. Durante toda una hora, estuvimos sentados en la entrada escuchándote decir cómo no podías huir porque no tenías ropa interior limpia.

-¿No pudiste huir porque no tenías ropa interior limpia? -se burló

Taemin, aunque estaba comenzando a acalambrarse en el costado de tanto reír-. Oh, eso es precioso.

El móvil de Minho comenzó a sonar, recobrando la sobriedad rápidamente en el estado de ánimo de todo el mundo, y Taemin se abalanzó hacia su pareja, extendiendo la mano con la palma hacia arriba. Sacando el teléfono del bolsillo, Minho echó un vistazo a la pantalla, movió la cabeza, y se lo pasó a Taemin. -Es Changmin.

-¿Changmin? ¿Cómo está? ¿Está mejor? ¿Cómo estás? ¿Qué tal Niel? ¿Alguien más está enfermo? ¿Kai aún está enojado porque le dejé allí?

Changmin había estado llamando dos veces al día desde que se fueron con información actualizada sobre el estado de Kai. Kai había despertado antes de que Taemin se hubiera ido, y habían tenido una buena pelea sobre la conveniencia de su hermano acompañándole a él y a los Kang. Al final, Minho había sido el que se puso de pie, diciendo que no serían capaces de cubrir mucho terreno con Kai tan enfermo.

Taemin agradeció el apoyo de su amante, y Minho tenía un excelente punto. Aún se sentía culpable sobre irse mientras él y Kai estaban enojados uno con el otro. Sin embargo, su gemelo tan solo tendría que superarlo, porque no iba a hacer nada que pudiera poner en peligro la vida de Kai.

-Hey, Taemin, soy Heechul.

-¿Qué? ¿Heechul? ¿Dónde está Changmin? ¿Qué sucedió? ¿Por qué tienes su teléfono?

Hubo una larga pausa, seguida por un bufido prácticamente silencioso para respirar. -Junho me pidió que llamará, dijo que estabas esperando información actualizada. Changmin tuvo un pequeño incidente hoy, y está descansando.

-¿Qué clase de incidente? Heechul, sólo dímelo.

-Kai y Changmin están vomitando, aunque Kai ha progresado hasta vomitar sangre. Están cansados y enfermos, pero NamJoon dice que realmente no hay mucho que podamos hacer por ellos que no sea líquidos y reposo en cama. -Heechul se oía tan triste y desesperado-. Lo siento, hombre. Desearía tener mejores noticias.

-¿Qué pasa con Niel? ¿Niel está bien?

-Ha estado durmiendo casi todo el día. Jin está sentado con él ahora mismo. Aún no ha comenzado a vomitar, pero NamJoon dice que deberíamos esperarlo pronto. -Heechul hizo una pausa de nuevo, y su voz fue medida cuando finalmente habló-. ¿Cómo te estás sintiendo, Tae? ¿Estás bien?

Honestamente, se sentía como si hubiera estando cabalgando duro y mojado. Todo su cuerpo dolía, sus ojos se sentían arenosos, y probablemente podría dormir durante la próxima semana. -Estoy bien. Estamos a punto de ir a la cama para pasar la noche, pero creo que cada vez estamos más cerca. Llámame por la mañana con información actualizada, ¿de acuerdo?

-Sí, de acuerdo. ¿Taemin?

-¿Sí?

-No vas a ayudar a nadie si caes muerto por ahí en medio de la nada. Si comienzas a sentirte enfermo, por favor díselo a Minho.

-Seguro. Me tengo que ir, Hee. Llámame mañana. -Luego colgó y le devolvió el teléfono a su amante-. Bueno, bien podríamos dejarlo para el día.

-Taemin, mírame. -Minho dio un paso en su camino y le agarró el rostro con ambas manos-. Tu rostro está pálido, tus ojos están vidriosos, y tu piel está ardiendo en mis manos. Dime la verdad, bebé. ¿Cómo te estás sintiendo?

-Estoy bien, -repitió Taemin, encogiéndose de hombros en el agarre de Minho-. Estoy cansado por caminar tanto, pero eso es todo.

-No, -gruñó Minho-. No me mientas.

Marchando delante de su pareja, Taemin se cubrió la boca para silenciar el sonido de la tos. Sólo era la alergia, pero Minho se volvería loco. La sangre salpicando los dedos y la palma de su mano cuando la apartó definitivamente no era una buena señal, pero estaban tan cerca, y no iba a rendirse ahora.

Limpiando rápidamente la sangre en sus vaqueros antes de alguien se diera cuenta, Taemin pegó una brillante sonrisa en su rostro y se dio la vuelta hacia Minho. -Estoy absolutamente bi...

Envolviendo ambas manos alrededor de su estómago, se inclinó en agonía mientras empujaba su estómago, expulsando un torrente de sangre sobre el suelo del bosque.

-¿Intestasteis darle sangre a Changmin? -Minho caminaba fuera de la tienda de campaña donde Taemin estaba descansando, frenético, asustado y fuera de su maldita mente.

-Sí, lo intentamos, -confirmó Junho-. Sin embargo, sólo lo vomitó. -El cambiaformas se oía tan aterrorizado como Minho se sentía-. No sé qué hacer. Hemos tenido todo tipo de médicos para tomar muestras de sangre, pero no pueden descubrir que está mal. -Un gemido fuerte y lleno de dolor hizo eco al fondo, haciendo que Minho hiciera una mueca de dolor-. Lo siento, hombre. Tengo que irme. Hazme saber si encuentras algo.

-Lo mismo te digo. -Minho terminó la llamada y se frotó el rostro. ¿Qué infiernos se suponía que iba a hacer ahora?

Había sabido que esto era una mala idea desde el comienzo. Ahora Taemin estaba enfermo, y estaban a kilómetros del hospital más cercano - no es que pensara que los médicos humanos pudieran hacer algo por su pareja. La única opción era seguir adelante, pero ¿cómo podía pedirle a Taemin que hiciera eso en su condición?

-Deja de preocuparte tanto. -Saliendo de la tienda de campaña, Taemin se tambaleó un poco pero se incorporó inmediatamente-. Sí, estoy enfermo, pero aún no estoy muerto. Si no vas a dormir de todos modos, creo que deberíamos continuar. Quizás podamos encontrar The Hive antes de que me encuentre mucho peor..

-No me gusta.

-No tiene que gustarte. Los dioses saben que a mí no me gusta. Sin embargo, es todo lo que tenemos. O encontramos a unos de los Doctor que puedan deshacer esto, o mis amigos estarán muertos. Entonces habríamos hecho todo esto para nada.

Minho sabía que su amante tenía cuidado de no incluirse a sí mismo con sus amigos y su situación, pero Minho era muy consciente de que podía perder a su pareja. También sabía que Taemin tenía un argumento válido. Si fuera alguien más, podría estar de acuerdo, pero sus emociones siempre se interponían cuando Taemin estaba preocupado.

-Tenemos que dar una caminata desde aquí para regresar a casa. Tenemos que caminar el resto del camino a The Hive. Realmente no veo mucha diferencia que no sea el hecho de que en casa no tienen una cura.

-Deja de darle sentido.

-Tiene razón, -estuvo de acuerdo Zhoumi mientras se acercaba lentamente a ellos-. Deberíamos continuar.

Fácil para él decirlo. No tenía una pareja muriéndose.

-Sé lo que estás pensando, -añadió Baekho cuando se unió a su grupo-. Sin embargo, tengo una pareja, dos de ellos, y haría cualquier cosa que necesitara hacer para mantenerles a salvo-. Miró en dirección a Taemin y de nuevo a Minho-. Si hacerle un poco de daño ahora le mantendrá con vida más tarde, vale la pena.

-De acuerdo. -Envolviendo ambos brazos alrededor de la cintura de Minho, Taemin frotó su mejilla contra su pecho-. Sé que estás preocupado por mí, pero esta es mi elección. Puedo morir en casa sin hacer nada, o puedo morir aquí intentando encontrar ese antídoto. Al menos aquí hay una oportunidad de que pueda sobrevivir realmente.

-Entonces supongo que será mejor que nos movamos.

-¿Ves? -ronroneó Taemin-. Eso no fue tan difícil, ¿no?

En realidad, había sido como sacarle los dientes sin Novocaína. Con todo, Minho podía admitir la derrota. -Sin embargo, no caminarás. Además, si él y sus hermanos cambiaban, podrían cubrir más terreno con mayor rapidez.

-Estoy bien con eso. Vamos a patear algunos culos.

-Fácil, RoboCop, -dijo Zhoumi con un movimiento de su mano-. No habrá Asesinato-Muerte-Matanza a menos que sea absolutamente necesario-.

-Eso es Demolition Man, -dijo Baekho con un bufido-. Consigue tus películas inmediatamente, Zhoumi.

-Lo que sea. Sólo tenemos que encontrar el lugar. Luego haré una llamada telefónica, y esta zona es un hervidero de Ejecutores. Con suerte, podremos evitar bajas.

-¿Hay alguien en el interior que podría ser un aliado? -Sería mucho mejor si pudieran conseguir lo que necesitaban y de hecho confiar en la persona dándoselo. ¿Cómo podrían estar seguros de que lo que The Hive les ofrecía era verdaderamente un antídoto para el veneno y no algo más siniestro?

-Hmm. -Taemin se frotó la nuca mientras su ceño se fruncía-. Había un Doctor.

Aún mejor. -¿Por qué piensas que podría ayudar?

-Siempre era mucho más agradable con nosotros que los otros. - Los labios de Taemin temblaron en las esquinas-. Creo que estaba loco por Changmin.

-Dejaremos esa parte para cuando hablemos con Junho más tarde.

Tamin se rió entre dientes y movió la cabeza. -Buena idea. Sin embargo, probablemente el Dr. Woods sea nuestra mejor apuesta. Siempre se disculpaba cuando tenía que hacernos pruebas, y veía que los Trainers le gritaban todo el tiempo. Realmente no creo que quiera estar ahí, pero me da la sensación de que tampoco sea la clase de lugar donde simplemente puedas renunciar.

-¿Por qué preguntas sobre los aliados? -Baekho se quitó la camisa y pateó sus botas a un lado, obviamente planeando cambiar junto a Minho.

Minho movió las cejas mientras comenzaba a quitarse la ropa preparándose para el cambio. -Podría ser de ayuda tener a alguien que realmente estuviera dispuesto a compartir información.

-Sí, tienes razón, hermano. Haría nuestro trabajo más fácil.

-Es un ataque ninja, -farfulló Taemin con cansancio-. El grupo es fuerte en esto.

-Sólo eres un barril de risas. -Las referencias a películas eran entretenidas, pero ni cercanamente de ayuda-. Vamos. Estamos perdiendo el tiempo.

¿Cuánto tiempo más tendrían Taemin y sus amigos? Realmente no había manera de saberlo con seguridad, pero juzgando por la rapidez en la que habían aparecido los síntomas, Minho suponía que no era mucho. Taemin estaba seguro de que iban en la dirección correcta y sentía que cada vez estaban más cerca. Sin embargo, ¿cuánto faltaba? ¿Cuánto tiempo llevaría llegar allí?

Lo más importante, ¿llegarían a tiempo?



CAPITULO 9



Montar en la parte posterior de un Pura Sangre de color castaño a la luz de la luna había sido bastante raro. Hacerlo desnudo simplemente era bizarro. Sin embargo, Minho había hecho un buen punto. Si Taemin necesitara cambiar rápidamente, su ropa sólo impediría sus movimientos.

Toda la noche y la mayor parte del día, habían estado caminando. Bueno, Tarmin no había hecho mucho caminando, pero sus muslos y nalgas estaban doloridos por cabalgar sobre la espalda de Minho. Sólo habían parado una vez para comer y conseguir unas pocas horas de sueño, pero con cada hora que pasaba, Taemin estaba cada vez más débil. Si no encontraban The Hive pronto, no sabía cuánto tiempo más tendría.

Tenía ataques de tos con más frecuencia y cada vez más violentos. No había sido capaz de comer mucho, pero lo que había logrado tragar sólo lo había devuelto. Su cuerpo se sentía sobrecalentado, sus músculos acalambrados, e incluso su jodido cabello dolía. Decir que era deprimente sería un eufemismo, pero también estaba determinado a alcanzar su destino y seguir con vida.

—Cada vez estamos más cerca, —masculló al Pura Sangre. Sus sentidos se estaban embotando mientras seguía enfermando, pero podía detectar aromas que no había olido en meses—. No debería estar mucho más lejos. —entrecerrando los ojos en la noche iluminada por la luna, intentó recordar que camino habían recorrido cuando habían huido de The Hive. Sin embargo, su huida había sido de día, y todo se veía diferente en la oscuridad.

En la distancia, divisó una gran roca que se recortaba contra el horizonte. Le recordaba un poco a una tortuga que estira la cabeza fuera de su caparazón para mirar las estrellas. Más importante, le era familiar—. Ese camino, —dijo a través de más tos, extendiendo el brazo para señalar hacia el sur—. Justo más allá de esa roca.

Campanillas musicales y gorjeos cortaron a través del silencio de la noche. Tarmin suspiró cuando apoyó su sien contra la nuca de Minho y enrolló los dedos en la espesa melena. —Zhoumi, tu culo está sonando.

Deteniéndose en medio del campo abierto, Zhoumi cambió de nuevo a su forma humana y excavó alrededor de la bolsa que había sido atada en su cintura pero que se había caído al suelo durante su transición. —Zhoumi, — respondió—. Sí, el enano cree que cada vez estamos más cerca. Quizás unos cuantos kilómetros.

Se quedó en silencio por un largo tiempo, moviendo la cabeza ocasionalmente o gruñendo mientras escuchaba a quien estuviera al otro lado de la línea. —Lo tengo. Estamos a unos veinte kilómetros dentro de la frontera de Busan.

Taemin rió por la forma en que el nombre del estado salió con el acento de Zhoumi, ganándose una mirada afilada del irlandés. —Lo siento. —artículo.

—Bien. Puedo hacer eso. Seguiremos moviéndonos hacia el sureste, y llamaré cuando encontremos algo. Gracias, Kyuhyun.

—¿Ese era Kyuhyun?

—No, era Santa Claus.

—No hay necesidad de ser insolente. —Taemin estaba demasiado cansado para discutir—. ¿Qué dijo?

Zhoumi dio un golpecito en la pantalla de su Smartphone durante unos instantes antes de responder. —Niel comenzó a tener convulsiones, y no consiguen que Kai despierte.

—No, —gimió Taemin desconsoladamente antes de que otro ataque de tos sacudiera su cuerpo, y el sabor cobrizo de la sangre llenó su boca—. Tenemos que darnos prisa, —añadió en un susurro ronco cuando el ataque se hubo calmado.

—Lo sé. Yesung está rastreando el GPS de mi móvil. Los Ejecutores están volando mientras hablamos. Estarán esperando en la ubicación de este laboratorio.

—Así que, ¿qué hacemos ahora? —Estaban tan cerca. No podía dar la vuelta cuando su destino estaba su alcance.

—Continuaremos siguiendo a tu nariz, —respondió Zhoumi  con una breve inclinación de cabeza—. Entonces te llevaremos de regreso a casa en helicóptero.

—Muy bien entonces. —Un gran bostezo llegó desde su diafragma, y Taemin se acurrucó más cerca del cuello de Minho. Mientras fuera capaz de encontrar The Hive antes de que le enviaran de nuevo a Ulsan, podría vivir con ese plan. No era como si fuera a ser de mucha utilidad en una lucha de todos modos.

—Quizás debería montar contigo. —inspeccionándole con clara preocupación, Zhoumi dio un paso adelante, pero no llegó lejos. Con un sonoro bufido, Minho giró la cabeza, deslizando su nariz en el abdomen de su hermano para verse obligado a retroceder varios pasos—. No tengo planes con tu pareja, —le aseguró Zhoumi a Minho—. Sin embargo, estoy preocupado porque vaya a caerse y se rompa el maldito cuello.

Minho  bufó de nuevo y sacudió la cabeza de manera que su melena se agitó en el rostro de Tarmin. Entonces muy cuidadosamente, se sentó en el suelo y cambió de manera que Taemin se encontrara envuelto alrededor de su muy desnuda pareja y muy humana espalda.

—Ya puedes mantener todas tus partes privadas para ti mismo, Kang Zhoumi. —La posesividad era evidente en el tono de su amante, y Taemin no pudo dejar de sonreír contra la piel cubierta de rocío del hombro de Minho—. Y mantendrás los ojos hacia arriba si tienes intención de conservar esas partes.

Considerando que Taemin y Zhoumi estaban desnudos como el día en que nacieron, podía entender los celos de Minho. Sin embargo, pensaba que su amante estaba exagerando un poco. Además la cabeza le latía como si alguien le hubiera clavado entre los ojos un bate de beisbol, y no apreciaba todo el griterío.

—¿Podéis por favor hablar más bajo? —preguntó con un patético gemido. Incluso el sonido de su propia voz le hizo sentir como si sus tímpanos fueran a sangrar.

Arrastrando a Taemin a su regazo, Minho le dio una mirada extraña. — Nadie está gritando, Taemin. —Minho agarró su barbilla e inclinó su cabeza hacia arriba—. ¿Qué tan malo es?

—Sólo un dolor de cabeza, —mintió—. Deberíamos continuar si vamos a encontrarnos con los otros.

—Tonto obstinado. —murmuró Minho  en clara frustración.

—No es nada importante. Puedo continuar. Con suerte, estaremos cerca, y entonces podremos pasar a la artillería pesada.

—No me gusta esto. —Se había convertido en el mantra de Minho  en la última semana, pero lo que hacía y no le gustaba no iba a cambiar nada. Con un malhumorado resoplido, se giró para acunar la mejilla de Taemin y darle un pequeño beso en los labios—. Entonces, ¿puedes aguantar?

—No voy a caer dormido o perder el conocimiento. No te preocupes. El enorme pene de tu hermano no llegará a ninguna parte cerca de mí. Minho gruñó y pellizcó a Taemin en el culo. —¿Cómo sabes cómo se ve la polla de mi hermano?

—¿Porque tiene el culo desnudo?

—Bueno, deja de mirar.

Taemin rió, aunque fue tranquilo y un poco ronco. Tenían que trabajar en los celos de su pareja, incluso si lo encontraba bastante lindo.

Un dolor agudo le apuñaló en su sien, causando que sus dientes rechinaran para evitar gritar. Su visión se oscureció, sus músculos se acalambraron, y otra ola de nauseas le atravesó.

Sería bueno que encontraran su destino pronto, porque no sabía cuánto tiempo iba a durar.

Esto era estúpido, idiota, temerario, imprudente, y un montón de otros sinónimos que describían cuando detestaba Minho arrastrar a Taemin por el bosque en su estado.

Para cuando habían alcanzado el otro lado de la roca con forma de tortuga, Taemin estaba temblando de la cabeza a los pies, su piel se sentía fría y húmeda, y cada respiración balbuceaba a través de sus azulados labios en un gorjeo sibilante. Su latido seguía siendo constante, pero se sentía más lento de lo que debería ser, y en cada nuevo ataque de tos rociaba más sangre en sus pálidas manos.

Sugerir que el hombre cambiara a su forma de zorro para que combatiera el frío había parecido una buena idea en ese momento. Sin embargo, después de escuchar los agonizantes gemidos cuando Taemin luchaba a través de su transformación, Minho se había reprendido internamente durante media hora.

Cuando las convulsiones comenzaron, nunca se había sentido tan inútil o impotente en su vida. Cambiar de nuevo a su piel humana había ralentizado su avance, pero con Taemin medio consciente, necesitaba brazos para llevar a su pareja.

Aproximadamente un kilómetro más allá de la roca, se encontraron con un camino de tierra que se bifurcaba hacia el norte y el sur. Minho no quería perturbar a su pareja, pero necesitaba saber qué dirección seguir. — ¿Por dónde, Taemin?

Levantando su peluda cabeza, Taemin olfateó el aire, señaló con su hocico hacia el norte, y gimió. Continuando su caminata, MInho frotó su mejilla contra la parte superior de la cabeza del pequeño zorro. —Aguanta, a ghrá8, —susurró cuando Taemin quedó inerte en sus brazos una vez más—. Quédate conmigo.

—Tiene que ser una broma, —gruñó Baekho veinte minutos más tarde cuando los árboles a cada lado del camino se abrieron para revelar un gran edificio de aspecto rústico, completado con un aparcamiento y cartel de bienvenida—. ¿Una estación de guardabosques?

Taemin se sacudió violentamente cuando se quejó y gimió con evidente miedo. Sus músculos se apretaron, su columna vertebral se puso rígida, y su cuerpo comenzó a cambiar de forma allí mismo en los brazos de Minho hasta que fue completamente humano de nuevo. La metamorfosis le tomó un tiempo inusualmente largo, y los torturados sonidos que se derramaban de su boca hacían que Minho se sintiera como si alguien hubiera rajado su corazón y le dejara sangrando.

—No, —jadeó Taemin, agarrando los hombros de Minho y aferrándose a él tanto como su menguante fuerza le permitía—. No puedo regresar allí. —tose—. Quiero regresar a casa ahora. —tose—. Por favor, llévame a casa. —La última súplica fue finalizada con un violento ataque de tos que hizo contraerse de dolor a Minho.

—Un coche viene de camino para llevarnos hasta el helicóptero, —le informó Zhoumi mientras empujaba su teléfono en el bolsillo—. Lo hiciste bien, Taemin.

—Oh, dioses. —Con esa pequeña advertencia, Taemin sacudió la cabeza a un lado y expulsó un chorro de color carmesí de sus labios. Sus ojos se quedaron en blanco, su boca se aflojó, y su cuerpo se volvió pesado. Entonces con una última bocanada de aire, dejó de respirar por completo justo cuando el destello de faros se elevaba sobre la colina.

—Vamos, —ordenó Baekho, corriendo hacia el vehículo que se acercaba—. Esos serán Siwon y NanJoon.

La SUV patinó hasta detenerse, derrapando por la tierra mientras se deslizaba hacia un lado en el camino. Zhoumi corrió hacia adelante, prácticamente desgarrando la portilla trasera y empujando a Minho y Taemin dentro antes de que él y Baekho se lanzaran al asiento trasero.

—Vamos, —instó Zhoumi, golpeando el respaldo del asiento frente a él. Luego giró a su alrededor con una mirada preocupada en su rostro—. ¿Está respirando? —No.

—¿Pulso?

—¡No lo sé! —gritó Minho mientras extendía a su amante lo mejor que pudo en el reducido espacio. Arrodillándose sobre él mientras la SUV pasaba por baches y se sacudía, presionó una mano sobre la otra, justo en el centro del pecho de Taemin, y envió una plegaria silenciosa a quien estuviera escuchando.

Contando treinta compresiones torácicas en su mente, Minho se desplazó hacia la cabeza de su pareja, le cerró la nariz con dos dedos, y cubrió la boca de Taemin con la suya para infundir aire en sus pulmones. — Vamos, Taemin, —instó mientras comenzaba otra ronda de compresiones— . ¡Vamos, maldita sea!

—Dale sangre, —instruyó NanJoon desde el asiento del copiloto mientras Siwon conducía a velocidades de vértigo por el camino de tierra—. Debería actuar como una sacudida a su corazón, igual que un desfibrilador.

La sugerencia no había funcionado para Junho y Changmin, así que Minho no tenía razón para creer que fuera a tener éxito para él. Sin embargo, eso no le detuvo de aceptar la navaja de bolsillo que le pasó NanJoon. Deslizando la cuchilla por la palma de su mano, forzó la sangre en la boca de Taemin y acarició su garganta con la esperanza de que le hiciera tragar.

Luego regresó con las compresiones torácicas, haciendo una pausa después de las siguientes treinta para poner el oído en el pecho de su amante. —Vamos, Taemin, vamos.

—Joder, —gruñó Siwon cuando el vehículo aceleró a peligrosas velocidades—. Tenemos compañía, chicos.

Aún presionando la palma de la mano sobre el pecho de Taemin en un ritmo rápido, Minho lanzó una mirada por la ventana trasera de la SUV. Dos conjuntos de faros iban a toda velocidad hacia ellos, un vehículo detrás del otro, y ambos desviándose peligrosamente en el estrecho camino. Calculó que la distancia sería por lo menos de medio kilómetro, pero sus perseguidores estaban ganando distancia rápidamente.

—¿A cuánta distancia está el helicóptero?

—Tres kilómetros, quizás cuatro, —respondió Siwon con firmeza mientras sus ojos se movían hacia adelante y atrás entre el parabrisas y el espejo retrovisor.

A la velocidad que viajaban, no debería tomar más de cinco minutos el alcanzar su destino. Con sus enemigos acercándose a ellos rápidamente y Taemin aún sin reaccionar, de repente cinco minutos se sentían como toda una vida.

—Lo conseguiremos, —le aseguró Zhoumi, aunque sus ojos no se apartaban de las luces detrás de ellos—. Es cuando dejamos que me preocupe.

Minho no tenía nada que cuidar o de que preocuparse además de su pareja. Nada de lo que estaba haciendo funcionaba. ¿Por qué no podía ser como en las películas? ¿Por qué no podía simplemente gritar a los cielos, profesar amar a Taemin, y gritar que el hombre no podía dejarlo? Entonces Taemin se despertaría milagrosamente, y todo estaría bien.

Con creciente desesperación, recuperó la navaja de bolsillo de donde la había tirado a un lado, puso la cuchilla sobre su muñeca, y cortó la carne profundamente con un gruñido. La sangre fluía libremente, brotando de sus venas, y presionó su brazo en los labios de Taemin, inundando su boca con el carmesí líquido vital.

—¿Qué infiernos? —jadeó Baekho—. ¿Has perdido tu maldita mente?

—Cállate, —gruñó Minho—. No me importa siempre y cuando funcione.

Cuando la oscura sangre roja comenzó a filtrarse por las comisuras de la boca de Taemin, apartó su brazo, levantó la cabeza de su amante en su regazo, y pellizcó su nariz. Luego inclinó la cabeza de Taemin hacia atrás y puso dos dedos en su boca, presionando su lengua en un intento de forzar el líquido por su garganta.

—Casi llegamos, —les informó Siwon—. Estad preparados para correr como nunca. Nosotros nos encargaremos de los idiotas que nos siguen.

Sin embargo, Minho apenas le escuchó. Estaba seguro de que había sentido el movimiento en la garganta de Taemin. —Eso es, a ghrá. Despierta. Vamos a casa. No querrás perderte eso.

La garganta de Taemin se contrajo de nuevo, con un poco más de fuerza, y comenzó a atragantarse y ahogarse mientras aspiraba una enorme bocanada de aire. Nunca abrió los ojos, ni se movió más allá de eso, pero el contante aumento y caída de su pecho y el fuerte latido de su corazón fue suficiente para Minho.

Desplomándose de nuevo contra la ventanilla, arrastró a Taemin a sus brazos y cerró los ojos mientras luchaba contra las lágrimas de alivio. Sin embargo, aún no estaban fuera de peligro, y no había tiempo para que fuera un desastre emocional.

Sólo un momento más tarde, el vehículo se detuvo bruscamente, las ruedas trastabillaron por la suciedad y el barro. La portilla trasera se abrió al instante, y alguien le gritaba que moviera su culo.

—¡Minho! ¡Vamos, hombre! —El vampiro Ejecutor, Suga, tiró de su codo mientras le sacaba de la SUV.

Había movimiento a su alrededor mientras hombres, vampiros, y animales se enfrentaban juntos en una batalla de puñetazos, patadas, garras, y colmillos. La docena de Drones de The Hive eran fácilmente distinguibles en su atuendo negro, y habían llegado con toda su fuerza, con varias armas automáticas.

Por mucho que le matara, tanto como le destrozaba interiormente, no podía dejar que sus hermanos y amigos lucharan solos. Acomodando a Taemin en los brazos de Suga , asintió con la cabeza de manera tajante y empujó los hombros del vampiro. —Llévale a casa, Suga, y cuida de él.

Por una vez, el hombre no ofreció una respuesta sarcástica. Miró a Minho directamente a los ojos y asintió con la cabeza seriamente. —Le mantendré a salvo. —Entonces se fue en un torbellino, saltando en el helicóptero en una muestra de fuerza y agilidad que Minho sólo pudo envidiar—. Hay otro helicóptero en camino, —gritó mientras el pájaro se levantaba del suelo.

Minho  esperaba vivir lo suficiente como para estar en el próximo helicóptero, pero no tenía grandes esperanzas. Incluso con el añadido de los Ejecutores que habían volado con Suga , aún eran superados en número doce a ocho, y ninguno de ellos tenía armas.

Disparos sonaban a través del campo de hierba, pero extrañamente, ninguno de ellos parecía estar golpeando sus marcas. Aunque Minho estaba a favor de la lucha limpia y totalmente en contra de matanzas sin sentido, si todo se reducía a él o sus oponentes, no tendría misericordia con ellos.

Los tres vampiros se movían con rapidez a través de los Drones, demasiado rápido para darles. En cuestión de segundos, habían igualado las probabilidades, derribando a cuatro de sus enemigos. Siwon y NanJoon merodeaban hacia adelante en sus formas cambiadas, un enorme tigre de Bengala y un elegante leopardo de las nieves, siseando y gruñendo mientras se abalanzaban sobre la espalda de dos Drones.

Zhoumi  y Baekho habían desarmado a otros dos guardias pero no estaban teniendo mucho éxito en derribarlos. Corriendo hacia adelante, Minho agarró a uno de los hombres encima de Baekho por el cabello y echó su cabeza hacia atrás antes de darle un feroz golpe en el cuello. Los Drones obviamente no estaban ahí para jugar. Ellos estaban ahí para matar sin remordimiento. Bueno, si querían bailar, Minho bailaría.

Finalmente Zhoumi  se desprendió del idiota en su espalda, enviándole a volar por el aire para aterrizar hecho un ovillo a pocos metros de distancia donde NanJoon se abalanzó sobre él antes de que pudiera darse la vuelta. Dos de los vampiros Ejecutores habían caído, pero aún no estaban fuera de combate. Los Drones estaban cayendo como moscas, y más sonidos resonaban, cada tiro era desviado más violentamente que el anterior.

El aire olía a sangre, sudor, suciedad, y el olor acre de la pólvora. Gruñidos, rugidos, chillidos, rasgaban a través de la noche, enviando un escalofrío por la espalda de Minho. El zumbido de las hélices en la distancia le hizo mirar hacia el cielo, distrayéndole lo suficiente para que uno de los Drones le derribara al suelo.

Colmillos brillaban en la luz de la luna cuando el bastardo se lanzó a por su garganta, pero Minho lo esquivó en el último segundo, agarró al vampiro por la nuca, y golpeó su rostro contra el suelo por encima del hombro. Desde que se convirtiera en Ejecutor, aún no había perdido una pelea, y no iba a comenzar con este idiota.

Rodando para salir de debajo del hombre más grande, se dio la vuelta, balanceando su pie izquierdo para que conectara con la parte posterior de la cabeza del Drone, dejándole fuera de combate. —¡El helicóptero está aquí! —gritó a sus camaradas cuando el pájaro de metal comenzó a bajar a tierra.

—Tenemos a este grupo, —dijo uno de los vampiros Ejecutores con una patada en las costillas de uno de los Drones—. Hay una unidad de transporte en camino que puede almacenar a todos ellos. Ahh, aquí están ahora.

El rugido de un motor le hizo mirar sobre su hombro cuando una enorme furgoneta del tipo SWAT9 retumbó en el claro y Kyuhyun, junto con cinco Ejecutores más, desfilaron por la parte trasera – esta vez werelobos. —Agradable de vuestra parte preparar esto, —les dio la bienvenida Minho-con una mirada sarcástica.

—Tuvimos que conseguir la furgoneta de transporte del aquelarre local, —le informó Kyuhyun con una ceja arqueada—. Esas cosas llevan tiempo.

Habían ganado, todos estaban vivos, y Kyuhyun  había venido – incluso si había tardado más de lo que a Minho le hubiera gustado. —Ten cuidado, —avisó—. Nos vemos de nuevo en Ulsan.

Un suave y casi imperceptible sonido a su izquierda atrapó su atención, y se dio la vuelta para investigar. Un único Drone arrodillado en los arbustos cerca de la línea de árboles junto a la carretera, su rifle apuntando al helicóptero donde los amigos y familia de Minho estaban subiendo. Antes de que pudiera gritar su advertencia o incluso moverse, el cañón brilló y el disparo se hizo eco a través del bosque.

Dos Ejecutores estuvieron sobre él inmediatamente, pero el daño ya había sido hecho. En el piso del helicóptero, un tigre blanco tendido mitad dentro y mitad fuera, su hermoso pelaje blanco bañado en sangre carmesí que se agrupaba bajo él.



CAPITULO 10


—¡Déjame entrar! —gritó Heechul mientras golpeaba sus pequeños puños contra el pecho de NamJoon—. ¡Me necesita! ¿Qué mierda estás haciendo? ¡Suéltame!

Habían regresado a Ulsan sin más incidentes, y Siwon  había sido llevado inmediatamente a las tierras de la Manada Cloud Peak – el lugar más cercano con un centro médico específicamente para paranormales.

Heechul les había encontrado en la puerta principal, obviamente con dolor y fuera de sí por la preocupación. Después de quince llamadas telefónicas el chico había hecho que NamJoon  volara a casa, sin embargo, Minho se lo había esperado. El vínculo entre un par acoplado era demasiado fuerte para que Heechul no lo hubiera sabido al segundo de haber sucedido.

También habían reubicado a Taemin  y sus amigos al centro, aunque ninguno estaba teniendo un poco de suerte en encontrar la manera de ayudarles. Los cuatro estaban descansando cómodamente con la ayuda de medicación para dormir, pero sus signos vitales estaban disminuyendo constantemente.

De pie en el umbral de la habitación de Taemin , Minho continuaba observando la acalorada discusión entre Heechul  y NamJoon. No podía decir que culpara al pequeño hombre. Estaría escupiendo fuego por la boca si alguien intentara mantenerle alejado de su pareja.

La operación para sacar la bala de la espalda de Siwon había ido bien, y habían llevado medio litro de sangre para Heechul para dársela por vía intravenosa. Sin embargo, casi doce horas más tarde, el alfa aún no había abierto los ojos. Para los humanos, quizás eso fuera normal. Para los cambiaformas, sin duda era motivo de preocupación.

—Heechul, no hay nada que puedas hacer por él ahora mismo, —dijo NanJoon tranquilamente—. Sólo vas a conseguir ponerte histérico, y eso no va a ayudar. Sabes que puede sentirte, y esto no es bueno para él. Sólo tranquilízate.

—Vete a la mierda, NamJoon, —respondió Heechul fríamente—. Déjame entrar por esa maldita puerta, o te arrancaré los huevos y te los daré de comer.

—Heechul...

—Déjale entrar, —interrumpió Minho—. Estará mucho más tranquilo dentro que aquí fuera.

NamJoon le miró fijamente durante mucho tiempo antes de que suspirara y diera un paso a un lado para dejar que Heechul entrara en la habitación de Siwon. —No estaba intentando ser un cretino. Es sólo que no quiero que esté disgustado.

—Lo sé, —reconoció Minho—. Tampoco es que estuviera demasiado feliz en este momento. No puedes esperar que esté bien con esto, NamJoon. Al menos se sentirá mejor si puede sostener la mano de Siwon y velar por él. —No había absolutamente nada que pudiera hacer por Taemin, pero sólo estar cerca de su pareja le hacía sentir un poco menos de pánico, lo que sabía por experiencia.

—Sí, tienes razón. —Una fuerte conmoción se oyó desde la parte frontal del edificio, y NamJoon intercambió una mirada de confusión con Minho—. ¿Qué–?

Juntos, corrieron a la zona de recepción, siguiendo el sonido de gritos y estruendo. —Todo está aquí, —declaró un Ejecutor. Su enorme mano estaba envuelta alrededor del brazo de un extraño que Minho nunca había conocido, y le sacudió violentamente. —¿Cuál es?

—Los morados. Juro que son los morados.

—El Doctor, —le susurró NamJoon innecesariamente.

—¿Cómo sabemos que no está mintiendo descaradamente? —exigió Minho, dando un paso hacia adelante para alejar al hombre del Ejecutor—. Si haces algo para dañar a mi pareja, me aseguraré de que no vivas lo suficiente para arrepentirte. ¿Está claro, Doc?

El hombre tragó saliva audiblemente y movió la cabeza en entendimiento. —No quiero hacerles daño, pero nos estamos quedando sin tiempo. Probablemente sólo tengan un par de horas como máximo. Si me dejáis, puedo salvarles.

Señalando con la cabeza hacia las cajas de frascos y botellas, Minho que alguien las llevara mientras arrastraba al Doctor por el pasillo hasta la habitación de su amante. Cuando el hombre dio un paso hacia adelante con una mano extendida como si fuera a tocar a Taemin, un feroz gruñido retumbó en el pecho de Minho, y agarró al Doctor por su muñeca en un agarre implacable. —¿Qué crees que estás haciendo?

—Por favor, —susurró—. Sólo quería comprobar su frecuencia cardíaca.

—No, —gruñó Minho—. Consigue el antídoto y manos a la obra.

Una triste mirada apareció en los ojos del Doctor, pero hizo lo que le fue ordenado, preparando una jeringuilla del vial de liquido color lavanda. Sin embargo, cuando fue a inyectar la droga en el hueco del brazo de Taemin, una sensación de paranoia se apoderó de Minho, y agarró al hombre una vez más por el codo.

—Minho, —dijo NamJoon lentamente, con cautela—. Todo está bien. Déjale ayudar.

—No le haré daño, —respondió el médico tranquilamente mientras bajaba la mirada hacia un dormido Taemin—. Nunca quise hacer daño a nadie. —La aguja perforó la piel de Taemin, y el líquido salvavidas llenó sus venas—. Le llevará un par de días regresar a la normalidad, pero debería estar bien ahora.

—Gracias, Doc—, dijo Minho con sinceridad cuando finalmente liberó el brazo del hombre y tomó la mano en su lugar. —Kang Minho—.

—Destin. Destin Woods. —sacudió la mano de Minho rápidamente antes de utilizar la bandeja de laboratorio rodante para preparar otras tres jeringuillas—. Debes pensar que soy horrible por no ayudarles a escapar. No soy un soldado, Sr. Kang, y estaba vigilado como un halcón. Habría terminado consiguiendo que nos mataran a todos.

—¿Cómo te mezclaste en este lío en primer lugar?

Destin suspiró y se reajustó las gafas en su nariz antes de retirar el cabello de su rostro. —Hace unos seis años, mi amante fue capturado y asesinado por un grupo de cambiaformas lobo por su pelaje blanco. No era mi pareja, pero te aseguro que le amaba profundamente. Cuando The Hive se acercó a mí, dijeron que podrían asegurarse de que nada de esto sucediera de nuevo. Había perdido a mi compañero, pero podía salvar las vidas de otros.

El hombre no necesitaba destacar que su amante cambiaformas no era su verdadera pareja. Los cambiaformas siempre se acoplaban con cambiaformas, y Minho no podía oler ni rastro de animal en el hombre. Con su largo y oscuro cabello, ojos color gris plateado, y orejas ligeramente puntiagudas, Minho le identificó como un elfo. Además, era un poco delicado. No era exactamente femenino, pero parecía un poco frágil, tanto física como emocionalmente.

Bienvenido al club. Después de todo, exactamente eso es lo que Haven era – un hogar para los destrozados y perdidos.

—Sin embargo, no fue lo que esperabas, —empujó, eligiendo discutir el estado paranormal de Destin más adelante.

—No. Intenté renunciar una vez que me di cuenta de lo que realmente estaba pasando allí, pero es un compromiso de por vida. Es o The Hive o la muerte. Supongo que debería haber leído la letra pequeña.

—Sí, debiste hacerlo. —Parte de Minho quería interrogar intensamente al hombre por más información, pero había cuestiones más urgentes a mano. Además, El Consejo, junto con los líderes de varios aquelarres y manadas, probablemente se estarían mordiendo las uñas por interrogar a Destin. Había averiguado todo lo que quería saber – y algunas cosas que probablemente no – muy pronto—. Te mostraré donde están los otros.

Dirigiendo a Destin por el pasillo, Minho se detuvo primero en la habitación de Changmin. Al instante que dieron un paso en el interior, supo que iba a haber problemas. Junho se levantó en toda su intimidante estatura, gruñendo salvajemente al Doctor. Un pensamiento al azar revoloteó a través del cerebro sobrecargado de Minho, y se preguntó si aún debería pensar en Destin como un Doctor con D mayúscula ya que ya no trabajaba para el laboratorio. Infiernos, ¿incluso el hombre tendría formación médica fuera de The Hive?

Sacudiendo sus pensamientos por el enfoque hostil de Junho, decidió preocuparse sobre eso más tarde cuando no tuviera a un cambiaformas gruñendo preparado para arrancar la garganta de alguien. — Está aquí para ayudar.

—¿Cómo sabes eso? Es uno de ellos.

—Sí, pero ya no más. —Técnicamente, ellos ya ni siquiera existían. Algunos habían huido, por supuesto, pero la mayoría del personal del laboratorio había sido detenido y trasladado a diversos centros de detención administrados por El Consejo—. Le dio a Taemin el antídoto. —Minho hizo una pausa, dejando que la información calara—. Confío en él.

Eso no quería decir que su confianza estuviera implícita, pero en ese momento, realmente no tenía otra opción. Aparentemente, Junho también se dio cuenta, porque finalmente dio un paso a un lado para permitir que Destin tuviera acceso a la cama de Changmin. El pobre hombre se veía como si se fuera a orinar encima mientras se deslizaba pasando a Junho y sacaba una jeringuilla del bolsillo. Con todo, sus manos estuvieron firmes cuando administró el fármaco.

—En un par de días arriba, —dijo, repitiendo la información que le había dado a Minho—. Estará como nuevo, lo prometo.

—Más te vale, —respondió Junho amenazadoramente mientras se movía con cuidado sobre el borde de la cama de Changmin  y tomaba su pequeña y pálida mano. Sin embargo, justo antes de que salieran de la habitación, Minho estaba bastante seguro de que escuchó una palabra murmurada de gratitud.

Aunque su recuperación había sido rápida gracias al fármaco que Destin le había dado, junto con su propia magia que regía en todos los paranormales, aparentemente no fue lo suficientemente rápido para Minho.

Taemin  había despertado con un dolor de cabeza esa primera mañana después de que el antídoto fuera administrado, y había estado débil algunos días después.

Aparte de eso, y los ocasionales episodios de nauseas que le habían atormentado los dos primeros días, había sanado sin complicaciones. Sin embargo, Minho estaba teniendo dificultades para dejar ir su ansiedad, y prácticamente saltaba fuera de su piel cada vez que Taemin  siquiera se aclaraba la garganta.

Era dulce al principio, y apreciaba cómo lo adoraba Minho, pero había estado fuera del hospital por más de una semana y realmente sólo quería que las cosas volvieran a la normalidad.

—¿Qué estás haciendo?

—Cocinar, —respondió Taemin con una brillante sonrisa, ignorando el filo de advertencia en el tono de su amante—. No sé cómo hacer muchas cosas, pero puedo hacer un sándwich de queso a la plancha promedio. ¿Quieres uno?

—Necesitas descansar. Yo lo haré. —Minho cruzó la cocina de la residencia e intentó tomar la espátula de su mano, pero Taemin saltó fuera de su alcance.

—Para. Estoy cien por ciento mejor, y no necesito que hagas todo por mí. Aprecio que quieras cuidarme, pero no soy un niño, y no lo necesito. Ahora, siéntate y déjame hacerte el almuerzo.

—Sólo me preocupo por ti, a ghrá. —Sus brazos rodearon la cintura de Taemin  desde atrás, y Minho  se acarició contra su nuca—. Casi te perdí.

Taemin  había estado inconsciente durante la mayor parte de ello, pero entendía que debía haber sido un infierno para su amante. Cuando NamJoon le dijo que había dejado de respirar y técnicamente había muerto, había estado malditamente aterrado. Sin embargo, ver la escena de dolor a través de los ojos de Minho como si estuviera reviviendo todo de nuevo casi le había roto el corazón.

—Pero me salvaste, —dijo en un tono suave y tranquilo. Era cierto.

No estaría vivo si no fuera por la determinación de su pareja de mantener su corazón latiendo—. No me abandonaste.

—¿Cómo podría? —preguntó Minho, su voz cargada de emoción mientras sus brazos se apretaban alrededor del abdomen de Taemin—. Mi corazón no late a menos que el tuyo lo haga.

Dioses, el hombre iba a hacer que se fundiera en una gran pila de baba allí mismo en la cocina. Girando el rostro hacia su amante, Taemin enroscó sus brazos alrededor del cuello de Minho y tiró del enorme cambiaformas en un tierno beso. —Tampoco podría vivir sin ti.

—Bien, porque te amo, y nunca voy a dejarte ir.

Taemin abrió la boca para responder pero la cerró con la misma rapidez. Seguramente no había oído correctamente. —Lo siento. ¿Puedes decirlo de nuevo?

—No te dejaré ir, —repitió Minho con una sonrisa de complicidad.

—No, eso no. La primera parte.

Minho presionó sus labios juntos de nuevo, hundiendo su lengua en la boca de Taemin en un beso que enroscó los dedos de sus pies. —Te amo, Taemin. Acostúmbrate a ello.

—Sí, —dijo Taemin  aturdido mientras intentaba hacer que su cabeza dejara de girar y su hinchada polla se comportara—. Creo que puedo vivir con ello. —Algo de la neblina se despejó, y una brillante sonrisa de oreja a oreja se estiró en sus labios—. También te amo, Minho. Te amaba incluso antes de que decidieras quererme.

—Ah, ahí es donde te equivocas, cariño. Siempre te he querido. Desde el momento en que te conocí, no quise nada más. Simplemente fui demasiado tonto para hacer algo al respecto, pero no más. Desde este momento, pasaré cada día mostrándote lo mucho que significas para mí.

—Deja eso. —Taemin sorbió la nariz y se secó los casi brumosos ojos—. Vas a hacerme quemar los sándwiches. —se alejó de las minuciosas manos de su pareja y se dio la vuelta hacia la cocina—. Así que, ¿qué ha estado pasando con el Dr. Woods? —Era duro llevar una conversación casual cuando estaba tan delirantemente feliz, pero tenía curiosidad por lo que los Ejecutores habían encontrado.

—Destin ha sido cooperativo. Desafortunadamente, no se le confió mucha información. Sin embargo, los Ejecutores metieron en cajas todo tipo de equipos, ordenadores y papeleo. Yesung  y Luhan están en ello, pero hay mucho.

—¿Qué hay sobre Bridgemont?

—Técnicamente, es una instalación humana, —respondió Minho con un suspiro de contrariedad—. No tenemos jurisdicción allí.

Taemin  puso los sándwiches en dos platos y los cortó por la mitad. — ¿Sólo se saldrán con la suya? ¡Eso no es justo!

—No, no lo es, —estuvo de acuerdo Minho—. Estamos buscando una forma de evitar la ley, pero ahora mismo, no tenemos nada. —cogió el pan tostado de su plato sin mucho interés—. Gracias, Taemin .

Acomodándose en la silla frente a su pareja, Taemin  deseó que hubiera algo que pudiera hacer para traer esa sonrisa de regreso al hermoso rostro de Minho. Desafortunadamente, la mierda seguía amontonándose sin importar lo mucho que intentaran combatirlo. —¿Qué hay de Siwon?  

Minho se frotó el rostro con cansancio mientras se desplomaba en su asiento. —Aún no hay sensibilidad ni movilidad en su brazo derecho. También es un mezquino bastardo estos días.

—¿Mezquino? ¿No debería estar feliz de estar vivo?

—Pensarías eso, pero estarías equivocado. Heechul dice que apenas deja su habitación, y no habla con nadie excepto para gritarles. Supongo que va a trabajar a través de ello, pero le llevará algo de tiempo antes de que vuelva a ser él mismo.

De acuerdo, bueno, esa línea de interrogatorio no había dado muy buenos resultados. —¿Dónde están los otros pacientes de The Hive? —en realidad no era muy amigo de ninguno de ellos, pero no le importaría saludar a un par de chicos.

—¿Otros pacientes? —Minho ladeó la cabeza hacia un lado mientras se enderezaba en la silla—. ¿Qué pacientes? Taemin, ¿había otros allí? Pensamos que todos habían sido transferidos a Bridgemont.

—Bueno, sí, —respondió confundido—. Quiero decir, supongo que podrían haberlos trasladado después de que huyéramos, pero aún había otros seis cuando me fui. —levantó la mano y comenzó a marcar con los dedos mientras recitaba sus nombres.

—Mierda, —escupió Minho mientras saltaba de la mesa y recuperaba el móvil de su bolsillo—. No encontramos ningún paciente. —se paseó por los azulejos mientras murmuraba en voz baja—. Sí, Baekho, tenemos un problema.

Era un hermoso día soleado con temperaturas por encima de los quince grados. Taemin había estado esperando para hablar con su pareja de un picnic junto al estanque más tarde. Eso obviamente no iba a suceder ahora. Algunas veces, estar enamorado de un Ejecutor sólo apestaba.

Por otro lado, no renunciaría a Minho por nada en el mundo, así que sólo tendría que aprender a tratar con ello. El hombre siempre estaba trabajando, algo siempre necesitaba su atención, y por supuesto, había la constante preocupación de que algo le sucediera mientras fuera en la misión.

—¿A dónde vas? —preguntó Minho cuando Taemin  se levantó de la mesa y se dirigió a la puerta de atrás.

Tenía que hablar con alguien, alguien que le entendiera, y sólo un nombre vino a su mente. —Voy a ver a Heechul .   


CAPITULO 11


—No quiero una maldita siesta. No quiero comer. ¡Y malditamente seguro que no quiero a un idiota chiflado aquí intentando hacer que mueva este inútil y jodido brazo!

—Bueno, se ve alegre.

Heechul suspiró cuando puso una taza de café delante de Taemin. — Sí, NamJoon ha estado ahí hablando con él durante casi una hora, y cada vez se pone peor.

—Lo siento, Hee. Realmente lo siento.

—Sí, bueno, lo superaremos. Ahora mismo se siente depresivo e inútil. Me alegro de que esté vivo para gritarle a todo el mundo.

—¿Por qué le dejas hacerlo? —Taemin no tenía la intención de dar el primer paso de esa manera, pero era la oportunidad perfecta.

Heechul bufó antes de tomar un sorbo de su propio café. —Nadie deja que Choi Siwon haga algo. Es tan terco como ellos, pero su corazón está en el lugar correcto. Ser un Ejecutor, ayudar a otros, le hace feliz.

—Sí, pero, ¿cómo lo soportas? Quiero decir, ¿no estás preocupado por él?

—Esto es acerca de Minho, ¿no?

Taemin cruzó las manos en su regazo y asintió con la cabeza. — Realmente siento que Siwon se hiciera daño, pero sí, estoy preocupado por Minho. Podría haber sido él con la misma facilidad. No sé qué hacer.

—No hay nada que puedas hacer, —dijo Heechul con una pensativa expresión mientras colocaba su taza de nuevo en la mesa—. Conocen los riesgos, y no podemos detenerles. Todo lo que puedes hacer es amar a Minho, apoyarle, esperar lo mejor, y recordarle que alguien le está esperando en casa.

—Y estar preparado para actuar como si perdieran una extremidad si se hacen daño, —añadió Jin cuando irrumpió en la cocina—. Maldición, Siwon va a arrancarle la cabeza a NamJoon. —Se puso la mano en la boca para amortiguar su risita—. Sé que no es divertido, pero están actuando como niños.

—Siwon es del tipo de 'perdí una extremidad', —dijo Heechul tranquilamente, sin su alegría de costumbre.

—Oh, pfft, —se burló Jin, golpeando a Heechul en el hombro—. Si dejara de ser un idiota y realmente hiciera su terapia física, estaría bien. Sólo está haciendo pucheros. —sus cejas se dispararon hasta el nacimiento del cabello y comenzó a menearlas diabólicamente—. Quizás deberías darle algún incentivo.

La sonrisa se difundió lentamente, pero en poco tiempo, Heechul estuvo sonriendo como un loco. —Creo que podría funcionar. —saltó de la silla y abrazó a su amigo con fuerza—., Eres un genio, Jin.

Jin sopló sus uñas y fingió pulirlas en su pecho. —Lo sé. —Una vez que Heechul hubo salido de la habitación, se giró hacia Taemin y apuntó con un dedo a su rostro—. Tú, deja de lamentarte. Casi moriste, pero no lo hiciste. Casi fuiste secuestrado, pero no lo fuiste. Tienes un magnífico y delicioso pedazo de irlandés adulándote. ¿Qué infiernos haces siendo ?

Bueno, cuando lo puso de esa manera, realmente Taemin no tuvo respuesta. —Iba a preguntarle a Minho para ir de picnic, pero entonces se puso a hablar por teléfono, y bueno...

—Bueno, nada. No importa lo que está pasando, puede tomarse media hora para masticar un hueso de pollo contigo. —agitó sus manos hacia Taemin—. Shoo. Ve por él. Por el amor de la Navidad, realmente debería huir de este lugar. Las cosas serían mucho menos dramáticas.

Taemin hizo lo que se le indicó, pero se rió todo el camino hacia la puerta. El nombre de Jin era sinónimo de drama. Infiernos, el chico volvía las tareas más mundanas en acontecimientos que cambiaban la vida. Se preocuparía de las vistas ligeramente disparatadas de Jin de sí mismo más tarde. En ese mismo momento, tenía una pareja que seducir.

No estaba tan lejos de la puerta trasera de la cabaña que compartía con sus amigos, pero la emoción le hizo jadear. —¡Minho!

Sin embargo, no fue su amor quien le recibió. —Creo que está en la ducha, —le informó Changmin en torno a un gran bostezo—. Maldición, estoy agotado. Junho me mantuvo despierto toda la noche. —sus mejillas se tiñeron de rosa por la confesión, y sus ojos se redondearon cómicamente. —Lo siento.

Taemin le despidió con una sonrisa. —Olvidas que nuestras habitaciones comparten pared. —Sin embargo, su pareja no había sido tan cercano con el amor físico desde que Taemin había caído enfermo. Algo que esperaba rectificar en los próximos minutos—. Es posible que quieras encender la televisión, —avisó a Changmin mientras echaba a andar hacia el cuarto de baño—. A todo volumen.

Minho dio un puñetazo a la pared de la ducha y gruñó mientras el agua caliente caía sobre su espalda. ¿Cuándo se iba a detener? Justo cuando finalmente conseguían establecer algo, surgían una docena más de problemas.

Afortunadamente, los otros pacientes que Taemin mencionó habían sido rescatados de The Hive, pero aún estaban recluidos en Busan. Habían sido llevados a la manada más cercana para tratamiento médico y retenidos allí para ser interrogados. De acuerdo con Baekho, llegarían a Haven a finales de semana.

Aunque buenas noticias, planteaban más inquietudes. ¿Tendrían los nuevos residentes aquellos chips de rastreo? ¿Estarían envenenados? ¿Habría más Drones siguiéndoles a Ulsan? Dioses, la lista nunca terminaba. Luego estaba el pequeño problema de eliminar realmente los microchips.

Destin fue rápido para decir que no había ninguna manera de eliminar los pequeños dispositivos de rastreo. Sin embargo, tenía una idea de cómo deshabilitarlos y disolverlos. Con la mala suerte de Minho, el método de Destin destacaba sin duda por causar a Taemin más dolor y sufrimiento. Simplemente no podía tomarse un maldito descanso.

—¿Qué te hizo la pared? —Gloriosamente desnudo y tan hermoso que hizo que el pecho de Minho doliera, Taemin se metió en la ducha delante de él y gimió cuando el chorro de agua cayó contra sus hombros—. ¿Por qué tan gruñón?

Con el aroma de su pareja impregnando el aire a su alrededor y toda esa deliciosa y lisa piel exhibiéndose, realmente no podía recordar por qué había estado de tan mal humor. Apenas podía recordar su propio nombre.

Agarrando a Taemin alrededor de la parte posterior de sus muslos, Minho le levantó con facilidad, fijando su espalda contra la pared bajo la ducha. —Lo olvidé, pero ahora me siento mucho mejor. —Sus labios viajaron por la curva del cuello de Taemin, y arremolinó su lengua en el hueco justo detrás de su oreja.

Con todo el caos sucediendo, realmente no había tenido tiempo para prestar la debida atención a su amante. Además, había una parte de él que se sentía culpable cuando el pensamiento pasaba rápidamente por su mente. Taemin había muerto a todos los efectos. Había sufrido más que nadie. Aunque había pasado su examen físico con creces dos días antes, Minho no podía simplemente borrar de su memoria todo lo que había sucedido.

—Te he echado de menos, —susurró Taemin contra su mejilla—. Incluso cuando estás a mi lado, estás a millones de kilómetros de distancia.

Era cierto y eso sólo se añadía a su sentimiento de culpabilidad. Incluso por la noche, cuando estaba sujetando al hombre en sus brazos, su mente daba vueltas con lo que había sucedido y lo que vendría. No había sobrado mucho tiempo para un uno-a-uno, y si era honesto, intentaba evitar hablar del momento que Taemin había estado enfermo.

Nada podría hacerle olvidar ese sentimiento de desgarradora desesperación, pero nunca quiso hablar de ello de nuevo.

—¿Qué quieres, pequeño zorrito? Cualquier cosa, te daré cualquier cosa.

—Sólo quiero que me ames, —respondió Taemin jadeante mientras mecía sus caderas, deslizando su dura polla junto los abdominales de Minho.

—Ah, pero te amo. Ya lo sabes. —bajó dando besos por la garganta de Taemin y su clavícula. Anclando a su pareja a las baldosas con su cuerpo más grande, deslizó una mano sobre el exterior del muslo de Taemin en una caricia sensual, amando los escalofríos que provocaba a su amante.

Su toque era sencillo y suave, apenas un roce de las puntas de sus dedos, mientras rozaba la suave cadera de Taemin por un lado y alrededor de su curvada columna vertebral. Los músculos de la espalda de Taemin se flexionaban y ondulaban mientras continuaba meciendo sus caderas. Gemidos de necesidad y gruñidos de frustración se mezclaban cuando salían de sus carnosos labios, y sus dedos se revolvían para agarrarse a los húmedos y resbaladizos hombros de Minho.

—Por favor, Minho. Ha pasado una eternidad.

En realidad, apenas habían pasado dos semanas, pero Minho lo entendía. Sentía el mismo deseo arañando mientras ardía a través de él como la pólvora. Su hinchada polla pulsaba rítmicamente con cada latido de su corazón, y la fricción causada por los movimientos de Taemin le estaban haciendo perder la cabeza.

Empujando su pecho con clara irritación, Taemin estiró la mano entre ellos y cogió la polla de Minho en un puño en un firme agarre. —Si esto no está en mi culo en los próximos tres minutos, yo... yo...

—¿Qué harás, exactamente? —se burló Minho, aunque estaba luchando contra un gemido—. ¿Estás tartamudeando?

—Kang Minho, —le espetó Taemin—. Jódeme de manera correcta y adecuada, o encontraré a alguien más que lo haga.

Un ruidoso gruñido, aunque de naturaleza humana, retumbó en su pecho, y Minho enredó los dedos en el cabello de Taemin, echando hacia atrás su cabeza sobre sus hombros mientras su amante se quedaba sin aliento. —¿Eso es así? —Minho se consideraba bastante tolerante, pero el pensamiento de su pareja en los brazos de otro fue suficiente para hacer que viera rojo—. ¿Y ya tienes a alguien en mente, Taemin?

—Nop. —Una sonrisa perversamente sexy curvó sus labios mientras sus ojos brillaban de deseo—. Sin embargo, tengo tu atención.

—Pequeña mierda. Vas a ser mi muerte.

En su corazón, sabía que Taemin nunca le traicionaría, pero alguna parte primaria suya aún necesitaba probar que era más que suficiente para su pequeño zorrito. Sus músculos se estremecieron, sus manos temblaban, y su boca se hizo agua mientras luchaba contra la bestia en su interior que quería marcar a Taemin, reclamarle para que todos lo vieran.

—Nop, —repitió Taemin— pero voy a mantenerte de puntillas. — movió sus caderas y tiró del cuello de Minho hasta que cedió y bajó la cabeza para un profundo y penetrante beso.

A medida que la intensidad del beso aumentaba, también lo hacía el hambre de Minho por su pareja. Su bestia le pateaba, exigiendo saber que infiernos pensaba al estar esperando. El agua del cabezal de la ducha llovía sobre ellos, haciendo que el cabello dorado de Taemin pareciera más oscuro donde se encrespaba en desorden alrededor de sus delicadas mejillas. Las gotas de humedad rodaban a lo largo de sus tensos músculos, brillando en la luz del techo de manera que su cremosa piel parecía brillar con etérea belleza.

Cuando se apartó jadeando en busca de aire, sus ojos se abrieron con una mezcla de lujuria y pánico. —¿Qué me está sucediendo? —El usual azul de sus iris se había diluido completamente, sustituido por el color ámbar profundo de su zorrito. Puntiagudos caninos ligeramente alargados asomándose por debajo de su labio superior hinchado por el beso—. ¿Minho? ¿Qué está mal? No puedo detenerlo. ¿Por qué estoy cambiando?

—Nada está mal, a ghrá. —De hecho, Taemin era la criatura más impresionante que había visto nunca—. No te asustes. No es un cambio real, sólo tus ojos y caninos. Sigue tus instintos.

Manteniendo el contacto visual con su pareja con la esperanza de poder tranquilizarle, Minho alcanzó la balda superior de la esquina, enroscando sus dedos alrededor del pequeño bote de lubricante resistente al agua. Compartir baño con otra pareja cachonda tenía sus ventajas. Lubricando sus dedos generosamente, metió la mano bajo el muslo de Taemin para tocar los agitados músculos de su entrada.

Ya que había pasado tanto tiempo desde su última incursión sexual, tomó gran cuidado en estirar a su amante con pausados y metódicos movimientos. En el momento en que tuvo tres dedos deslizándose fácilmente en el apretado canal de Taemin, ambos estaban vibrando con deseo reprimido mientras una erótica sinfonía de gemidos e ininteligibles palabras se derramaban de la boca de Taemin.

Agarrando su longitud de la base, Minho presionó la esponjosa corona contra la entrada de Taemin, liberó su aliento contenido, y se lanzó hacia delante, encerrándose en el sedoso calor del cuerpo de su amante. Cuando tuvo las pelotas profundamente enterradas, su ingle contra la parte inferior de su pareja, hizo una pausa con un silencioso gemido mientras luchaba contra la abrumadora necesidad de embestir fuerte y rápido.

Los lascivos gemidos y la manera en que Taemin se retorcía en su polla no hicieron nada para ayudarle con su autocontrol. Cuando un pequeño gruñido interrumpió sus pensamientos internos sobre cosas como el fútbol, esponjosos cachorritos y alianzas intergalácticas - de los cuales ninguno le estaba ayudando a dominar su lujuria - todo su enfoque se concentró en el hombre en sus brazos y la apretada succión alrededor de su eje.

Agarrando un puñado del cabello de Minho, Taemin se alzó como su fuera a dar un salvaje beso pero en su lugar enterró su rostro en el hueco del cuello de Minho. La punzada de dolor sólo duró un segundo antes de que el calor y el absoluto placer le invadieran, comenzando donde los caninos de Taemin estaban incrustados en su piel. Sus caderas se sacudieron, el pensamiento racional dejó de existir, y Minho se introdujo en el cuerpo de su amante con contundentes y profundas zambullidas. El rítmico sonido de piel golpeando contra la húmeda piel hizo eco a través de la cabina de ducha, rebotando en las baldosas y regresando a sus oídos, alimentando su desenfrenado deseo. Su pulso se aceleró, sus abdominales se apretaron, y sus encías dolieron cuando sus propios colmillos se alargaron.

Los sonidos, los aromas, y la vista del éxtasis en el rostro de Taemin mientras se levantaba y caía, satisfaciendo cada golpe de las caderas de Minho con entusiasmo, todo combinado hasta que la última deshilachada cuerda de resistencia finalmente se deshizo. Agarrando en un puño la saltarina polla de Taemin, bombeó al ritmo de sus embestidas mientras se lanzaba hacia delante, hundiendo sus nuevos colmillos temporales en la parte carnosa del hombro de su pareja.

El tiempo se detuvo, el ruido se silenció, y su visión se atenuó cuando pequeñas explosiones se encendieron por su columna vertebral en una reacción en cadena. La abrasadora humedad de la liberación de Taemin salpicó contra su estómago cuando el cambiaformas gimió y se aferró a él.

Siguiendo el instinto en lugar de cualquier forma de pensamiento, Minho extrajo sus caninos, los retrajo hasta la raíz, y se estremeció violentamente cuando su polla detonó, derramando copiosas cantidades de semen en las húmedas profundidades de Taemin.

Ya habían pasado por muchas cosas juntos, y con o sin la marca de apareamiento, Taemin siempre sería suyo. Con el intercambio de sangre, sus vidas se entrelazaron, sus almas se vincularon muy juntas.

—Santo infierno —jadeó Taemin, estremeciéndose un poco como si hubiera conseguido un repentino escalofrío—. Eso fue asombroso. —sus párpados se abrieron en una grieta y sonrió sinuosamente a Minhi—. Vamos a hacerlo de nuevo.

La lujuria, el amor, la felicidad de Taemin y cualquier otra emoción que estuviera sintiendo fueron empujadas hacia Minho, y rebotaron en su interior, difundiendo el calor a cada parte de su cuerpo. Probablemente habría días cuando esa particular parte de su vínculo sería más una maldición que una bendición, pero Minho no cambiaría esa conexión con su pareja ni por todo el oro del mundo.

—Me amas, —dijo Taemin con sobrecogida convicción—. Sé que ya lo dijiste, y te creí, pero puedo sentirlo. Puedo sentir lo que estás sintiendo.

—¿Es raro? —No. —Taemin sacudió la cabeza—. Me gusta. No deberíamos tener secretos. —Entonces sus ojos brillaron con picardía, y se irguió para presionar los labios en la oreja de Minho—. ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo?

La polla de Minho comenzó a hincharse una vez más cuando la lujuria de Taemin penetró en él e impulsó sus propios deseos. Oh, sí, su astuta pareja iba a ser su muerte, pero se iría sonriendo todo el camino hasta la tumba.            


CAPITULO 12



—¿Va a doler? Sólo sé que va a doler. ¿Por qué siempre tiene que doler?

—Destin dice que estarás dormido todo el tiempo. Intenta no preocuparte demasiado.

Taemin no se apaciguó demasiado por el consuelo de Minho. Dormido o no, el Dr. Woods iba a deslizar en su cuello y envenenarle con plata líquida. De acuerdo, puede que quizás no fuera técnicamente a envenenarle como la última vez, pero tampoco lo estaba esperando con interés.

No importaba lo que dijera Minho, el hombre estaba igual de preocupado. Taemin podía decirlo por la tensa expresión en su rostro y sus tensos hombros. Sólo estaba siendo valiente para el beneficio de Taemin. Probablemente fuera algo bueno, porque él se estaba volviendo lo suficientemente loco para ambos.

—Podemos ir de pesca después de esto, ¿verdad? ¿Podemos ir de picnic? En realidad, no sé por qué tenemos que hacer todo esto. —estaba balbuceando, pero no podía parar—. Quiero decir, The Hive está cerrado, ¿no? Nadie vendrá a por nosotros. Ya no tienen equipos para rastrearnos. Sí, esto es estúpido. Realmente no necesitamos hacer esto.

—¿Taemin?

—¿Sí?

—Deja de hablar—.

—De acuerdo.

Era muy consciente de que algunos de los empleados del laboratorio habían escapado de la redada, pero específicamente había elegido pasar por alto ese pequeño detalle. Sin embargo, ¿quién podía culparle? Iban a freír sus entrañas. Destin iba a dejar caer plata en una herida abierta, y la carne de Taemin chisporrotearía como el tocino salado a la plancha.

E iba a enloquecer del dolor.

—¿Vamos a ir a Cloud Peak? Todo el mundo allí es muy agradable. Los lobos me miran divertidos, pero no de mala manera. Bueno, espero que no sea de mala manera. Realmente no quisiera hacer un enemigo de una manada de lobos, ¿sabes?

—¿Taemin?

—¿Sí?

—Lo estás haciendo de nuevo.

—Lo siento.

Simplemente no podía evitarlo. Divagaba cuando estaba nervioso, y estaba más que un poco aterrorizado de que alguien fuera a cortarle. Su sangre debería quedarse en su cuerpo, justo donde debía estar, y nadie podría convencerle de lo contrario. Dicho esto, la plata no tenía cabida en cualquier lugar cerca de él y no era tímido para decirlo.

Aunque la joyería de plata no tenía efecto en sus pieles, la versión líquida de la brillante materia era una historia muy diferente. Una vez que la plata entraba en el sistema de un cambiaformas y se mezclaba con su sangre, se convertía en un tipo de ácido que quemaba y burbujeaba, y en suficiente cantidad, podría ser letal.

Destin no iba a utilizar lo suficiente para que eso sucediera – sólo una o dos gotas – pero se había anticipado demasiado diciendo que probablemente Taemin y sus amigos se sintieran como si tuvieran la gripe durante unas veinticuatro horas. Nunca había tenido la gripe, pero dudaba seriamente que pudiera ser peor que saber cómo se sintiera mientras era envenenado. Sin embargo, era muy conocedor de los efectos de la plata en su sistema, considerando que había sido otra de las maneras de los Trainers y Drones para controlarles y castigarles.

La noche estaba fría y ventosa, más lluvia en las previsiones, y Taemin quería desesperadamente regresar a su dormitorio y acurrucarse frente a la chimenea con Minho. En su lugar, iba caminando penosamente a lo largo del estrecho sendero que llevaba a la casa principal cerca de las puertas del aquelarre.

—Probablemente la gente piense que somos algún culto extraño con todas las cercas y guardias alrededor de este lugar. O quizás piensen que algún tipo de operación gubernamental. Oh, apuesto a que piensan que aquí tenemos alienígenas como en ese lugar en el desierto. Estuve viendo ese documental la otra noche acerca de...

—¿Taemin?

—Sí, —suspiró—. Lo sé. —empujando las manos al interior de los bolsillos de su chaqueta, dejó caer la cabeza y se obligó a estar en silencio.

Largos dedos serpentearon alrededor de su muñeca, sacando su mano izquierda del bolsillo y envolviéndola en la mano de Minho mucho más grande. Inclinándose ligeramente, susurró cerca de los nudillos de Taemin y le dio un pequeño tirón para que se moviera de nuevo.

—No, no vamos a ir a Cloud Peak. No, los lobos no te miran de mala manera. Sí, probablemente la gente del pueblo piensa que somos una secta, aunque la mayoría de por aquí son paranormales, por lo que entienden. Nunca me he encontrado con un alienígena, pero no me opongo a ello. Me pregunto que tendrían que decir. ¿Qué dijo tu documental?

—Te amo.

—¿Lo hizo ahora? —bromeó Minho— ¿Eso es lo que dijo?

Dioses, ¿cómo no podría amar a este hombre? Aunque obviamente también le concernía, Minho les estaba sosteniendo, firme y fuerte como siempre. Era la roca de Taemin, su puerto seguro, y más importante, era un amigo comprensivo esperando con un hombro para apoyarse y un oído para escuchar.

Sin embargo, en lugar de ser efusivo como un adolescente enfermo de amor, Taemin tomó una profunda respiración, la liberó lentamente, y comenzó a relatar las cosas que había aprendido mientras veía el programa de televisión. Minho escuchaba atentamente, meneando la cabeza o pidiendo más detalles ocasionalmente. Si estaba intentando distraer a Taemin de sus preocupaciones, funcionaba, porque en el momento en que llegaron a la enorme mansión, había olvidado completamente por qué estaban ahí.

Cuando vio a Changmin de pie en los escalones de la entrada junto a Kai, Niel, y Junho, todo regresó precipitadamente, y Taemin se detuvo en seco. —He cambiado de opinión.

En lugar de discutir con él, Minho le levantó, le arrojó sobre un musculoso hombro, y le golpeó en su culo respingón. —Protestas demasiado, Taemin, mi amor. Esto es por tu propio bien.

Lógicamente, sabía eso. No sólo era lo mejor para su seguridad si no para la seguridad de los que le rodeaban. Sólo realmente, realmente no le gustaba el dolor en cualquiera de sus diferentes grados. —¿Qué pasa si revuelve mi espina dorsal o quema mi cerebro? —argumentó mientras se meneaba en el hombro de Minho. —Podría quedar paralizado para siempre.

—Destin sabe lo que está haciendo. —había una sonrisa en la voz de Minho que Taemin no apreció en lo más mínimo—. Deja de ser una reina del drama.

—Sí, —dijo su gemelo—. Deja de preocuparte por todo lo de la muerte, colega. Quieres estar aquí, ¿cierto? Bien, tenemos que sacar estos chismes de nuestros cuellos. —Se aferró a la espalda de Suga con sus brazos envueltos alrededor del cuello del vampiro y una sonrisa de idiota en su rostro—. Realmente me gusta estar aquí.

Suga, por otro lado, parecía disgustado cuando Kai trepó más alto y lamió el cuello de Ejecutor—. Ya basta, —exigió, balanceando sus brazos alrededor salvajemente para intentar quitar a Kai de su espalda. El hombre parecía completamente ridículo y no estaba haciendo ningún progreso en su persecución del hermano de Taemin—. ¿Alguien me puede quitar a este pequeño puto monstruo?

—Aww, —arrulló Junho sarcásticamente—. Creo que le gustas, Suga.

—Oh, ha-ha, imbécil. —Suga giró en un círculo, haciendo una gran imitación de un perro persiguiendo su cola, pero no estaba más cerca de capturar a Kai—. Ven aquí, pequeño mocoso. ¡Ah! ¡Joder! —Suga miró a Junho se manera suplicante—. ¡Agarró mi polla! ¡Haz algo!

Taemin reía tan fuerte que no podía respirar. Los otros se unieron a él, los sonidos de su diversión rebotando en las paredes. Incluso Niel reía, el primer sonido que Taemin había escuchado de él en meses. Podría haber hecho algo grande de eso, pero tenía miedo de que la atención enviara a Cicero de regreso a su concha, y eso es lo último que quería que sucediera.

Así que continuó concentrándose en la lucha de Suga con Kai. Que le valiera como compensación por todo el infierno que le dio a todos en el aquelarre. Se preguntó vagamente si el enorme vampiro era la pareja de su hermano, porque eso sería hilarante. De alguna manera, no lo creía. A Kai le gustaban los hombres en general y trataba a la mayoría de ellos con el mismo tipo de atención.

Infiernos, si el agarre de pollas fuera equivalente a prenupciales, Kai estaría emparejado con la mitad de los hombres en Haven por ahora. No es que estuviera llamando puta a su hermano, pero si el zapato ajusta, probablemente Kai compraría un cinturón a juego y lo llevaría cualquier viernes determinado.

Honestamente, no tenía derecho a juzgar a nadie, y su gemelo era libre de vivir su vida de la manera que quisiera. Simplemente Taemin no quería verle herido. Por toda su mala conducta y traviesas payasadas, no era diferente de cualquier otra persona. Kai sólo quería a alguien que le amara, y aparentemente, aún no había encontrado al hombre adecuado – no es que eso le detuviera de seguir buscando.

—¿Estamos preparados? —preguntó Destin cuando entró en la casa donde todo el mundo estaba reunido con los dos Ejecutores flanqueándole.

No le habían puesto en una celda o tratado con dureza, pero nadie quería correr ningún riesgo. Hasta que se sintieran seguros de poder confiar en el hombre, estaría bajo constante supervisión. Sorprendentemente, Destin entendía y no protestaba por la invasión de su privacidad o las constantes sombras que le seguían a todas partes.

—Te quedarás conmigo, ¿verdad? —Taemin agarró ambas manos de Minho cuando su pareja le puso en el suelo y le miraba suplicante—. ¿Por 
favor, Minho?

—Seguro, me quedaré. —le dio un pequeño codazo a Taemin y le indicó que debía seguir al Dr. Woods.

En el momento que Taemin estuvo vestido con una bata azul que mostraba su culo y tumbado boca abajo sobre una mesa fría y metálica, estaba temblando de pies a cabeza por los nervios. —No quiero esto.

—Esa es mi línea, —respondió Minho con un guiño cuando se asentó en una silla al lado de la cabeza de Taemin—. Respira profundamente. — Una máscara fue colocada sobre su nariz y boca, y Taemin siguió las indicaciones—. Cuenta hacia atrás desde diez. —inclinándose hacia adelante, Minho le dio un beso en la frente y le retiró el cabello del rostro—. Estaré aquí cuando despiertes.

—De acuerdo, —murmuró antes de comenzar su cuenta atrás. Sólo llegó a siete cuando la anestesia hizo su trabajo, hundiéndole en la oscuridad.

—¿Estás seguro que no sentirá nada? —Hasta cierto punto, Minho confiaba en Destin Woods, pero cuando se trataba de su pareja, nadie era inmune a su sobreprotección.

—Te prometo que no sentirá nada. El procedimiento llevará unos diez minutos en total. Su cuello estará dolorido durante una o dos horas, y podría sentir nauseas o dolor de cabeza las próximas veinticuatro horas. Eso es todo.

—¿Qué pasa con su médula espinal? —No quería asustar a Taemin más de lo que estaba, pero el chico había sacado un tema bastante preocupante—. ¿Cómo sabes que esto no romperá algo vital?

—No lo sé, —respondió Destin con seriedad—. Sin embargo, los chips están debajo de la médula y lo suficientemente profundos para que la plata no debiera causar ningún problema. Si los microchips estuvieran menos profundos, no lo intentaría por miedo a que la plata ardiera demasiado profundo y dañara la médula espinal. —tomó una profunda 
respiración y la dejó salir lentamente—. Estaría mintiendo si no dijera nada que algo pudiera salir mal, pero este método representa la menor cantidad de riesgo.

—De acuerdo. —Por supuesto, sabía que había una cierta cantidad de riesgo. Sin embargo, realmente no había otra opción, y quería eliminadas todas y cada una de la amenazas a su pareja. Podrían haber ganado esta vez, pero si hubiera una próxima, podrían no ser tan afortunados—. Adelante, Doc.

Destin hablaba mientras trabajaba, probablemente para tranquilizar a Minho y distraerle, lo que estaba bien para él. —Así que, ¿cuál es la historia de Junho? ¿Siempre se ve de esa manera? ¿O sólo es algo intimidatorio? —La cuchilla del bisturí brillaba con la luz fluorescente mientras la deslizaba por la nuca de Taemin—. No tengo aquí las herramientas adecuadas. ¿Puedes mantener esto abierto?

Haciendo una mueca cuando la sangre de su pareja se deslizó en sus dedos, Minho hizo lo mejor para mantener la herida abierta mientras Destin obtenía una pequeña botella de cristal de color ámbar. —Por lo que deduzco, está atrapado en esa manera. Alguna casualidad genética, dice. — Los que conocían a Junho no les importaba un comino como se veía, pero Minho entendía que el hombre fuera medio consciente de su apariencia—. ¿Por qué preguntas?

—Bueno, eso es algo de mi especialidad. —Destin sostenía un cuentagotas sobre la herida abierta en el cuello de Taemin, dejando gotear plata líquida dos veces antes de alejarlo—. Si me dejara, podría ser capaz de ayudarle.

—Eso es algo que tendrás que hablar con él, —respondió Minho con una mueca de dolor. La sangre de Taemin siseaba y burbujeaba, y el olor elevándose de su cuello hizo que su nariz se crispara—. Dios santo, esto es horrible.

Destin mantenía una estrecha vigilancia sobre su reloj, anunciando la marca de dos minutos mientras alcanzaba una botella de clara solución salina y vertía la mitad del contenido en la abertura para eliminar la plata. —Tendré que suturar a Niel y Kai, pero esta vez tendremos suerte. — agarrando la muñeca de Minho, hizo un gesto con la mano y atravesó la punta de su dedo índice con el bisturí. Luego pasó el dígito de Minho sobre el corte de Taemin donde mantenía la carne unida.

En cuestión de segundos, la piel cortada se unió de nuevo, dejando sólo una línea de color rosa tenue que probablemente se desvanecería antes de que pasara una hora. —¿Funcionó?

—Vamos a averiguarlo. —levantó algo de la mesa que parecía como un detector de metales de los que utilizaban en los aeropuertos. Destin presionó un par de botones, lo agitó sobre la parte superior del cuello de Taemin, y sonrió—. Funcionó.

—¿Qué es eso?

—The Hive tiene programas en los ordenadores para rastrear estos pequeños dispositivos, pero vuestros Ejecutores los confiscaron. Esto estaba en mi material médico. Es una especie de dispositivo de rastreo móvil. —le dio la vuelta de manera que Minho pudiera ver la pequeña pantalla—. En su mayoría sólo utilizan esto para asegurarse de que los chips sean activados, ni siquiera para seguimiento real, pero sirve para nuestros propósitos.

Destin quitó la máscara del rostro de Taemin y lo colgó en un gancho cercano. —Debería despertar en unos veinte minutos más o menos, y entonces podrás llevarle a casa. Intenta mantenerle en cama al menos hasta mañana.

—Lo tengo.

—Oh, y quizás podrían contribuir con alguna palabra por mí ante Siwon, si pudieras. Puedo trabajar con él para conseguir tener su brazo en forma de nuevo, pero no dejará que me acerque a él.

Siwon aún estaba siendo un hijo de puta con casi todo el mundo, incluyendo su pareja, Heechul. Minho entendía un poco como se estaba sintiendo el alfa. Era muy raro que un cambiaformas no sanara completamente de sus heridas, pero Minho estaba con Taemin en esto. Siwon había sido malditamente afortunado por escapar con sólo un brazo jodido. Quizás alguien necesitara recordárselo – con un golpe en la cabeza.

—Veré que puedo hacer, pero es un obstinado terco.

—Bueno, no va a mejorar si no lo intenta. —Después de eso, Destin abandonó la habitación con los dos guardias pisándole los talones.

Minho utilizó un paño húmedo y caliente para limpiar la sangre del cuello de su amante. Una vez que la tarea fue completada, sacó su móvil del bolsillo y marcó rápidamente. Estaba a punto de pedir su primer día libre desde que llegó a Haven. Parte de él se sentía un poco culpable, pero fue capaz de apartarlo fácilmente. Después de todo, tenía a alguien muy importante con quien pasar el día.

Como predijo, sólo pasaron quince o veinte minutos cuando Taemin comenzó a retorcerse en la mesa metálica. —¡Estoy ciego!

Minho se mordió el interior de la mejilla para evitar reírse. —Abre los ojos, a ghrá.

Lenta y cuidadosamente, Taemin abrió con fuerza los párpados, parpadeando varias veces contra el crudo resplandor. —Oh, lo sabía. — arrastraba un poco las palabras, y parecía estar un poco atontado. Por otra parte, parecía estar bien, y Minho fue capaz de respirar un poco más fácil.

—Destin dice que podemos irnos a casa, si quieres.

—Sí, por favor. Odio el olor de este lugar. De todos modos, ¿qué es este sitio?

—Es una especie de enfermería improvisada para lesiones menores en todo el aquelarre.

—Bueno, no estoy enfermo. Llévame a casa. —Taemin se sentó un poco demasiado rápido y casi perdió el equilibrio en la mesa—. Uh, quizás deberías llevarme en brazos.

¿Tener una excusa para sujetar a su pareja cerca de él? Minho no conocía a nadie que pudiera quejarse por ello, y ciertamente no iba a hacerlo. —Entonces, vámonos.

Agarrando la ropa de Taemin, la puso en las manos del chico y le levantó fácilmente de la mesa. Ahora sólo tenía que descubrir una manera de mantener a su revoltoso amante en cama durante las siguientes doce horas.

Hmm, las mamadas no son tan extenuantes. ¿Cierto?

—Bueno, no diría que no a una, —respondió Taemin con un lindo bostezo—. Sin embargo, ¿puedes no pensar tan alto? Hace que mi cabeza duela.

—Perdona, cariñ—.

—Escucharte en mi cabeza es extraño. Ahora sé cómo se siente Kai. —Sus ojos se abrieron de par en par, y levantó la cabeza de golpe, clavando en Minho esos enormes ojos azules—. ¿Los otros están bien?

—Estarán en casa pronto. —Técnicamente no era una mentira, pero no quería informar a su amante que no se había molestado en comprobar a sus amigos. Afortunadamente, su clase sanaba rápidamente, de manera que sabrían algo en breve.

—De acuerdo. ¿Vamos a ir a pescar mañana?

—Si te sientes bien para ello.

—Lo estaré, —le aseguró Taemin mientras se acurrucaba en sus brazos—. Nunca he ido a pescar.

—Lo recuerdo. —Con suerte, si todo iba de acuerdo con el plan, sería un día que su amante nunca olvidaría. 




ULTIMO CAPITULO


—Así que, ¿Siwon aún no ha llegado? —Era una pregunta estúpida. Si ese fuera el caso, Heechul estaría con su pareja en lugar de estar en la cocina de Taemin.

Heechul miró por encima de su taza de café con una mirada muerta y hueca. —No. Infiernos, apenas sale de su habitación. No sé que más hacer.

—Bueno, ¿intentaste la sugerencia de Jin? —Taemin sentía mucha pena por su amigo. Era evidente, por las hinchadas ojeras bajo sus ojos, que no había dormido mucho.

—Lo hice. Aparentemente, la pérdida de movimiento en su brazo está directamente relacionado con su polla. No lo sé. —Heechul suspiró y restregó ambas manos sobre su rostro—. He estado durmiendo en el sofá desde que regresó a casa. Al principio, era porque no quería alterarle. Ahora, bueno, realmente no creo que me quiera ahí de ningún modo.

—Oh, cariño, estoy seguro de que eso no es cierto. Sólo está un poco gruñón ahora mismo. Lo superará. —Taemin tenía muy poco para basarse en esa opinión, pero esperaba por el bien de Heechul que fuese cierto.

Heechul y Siwon tenían una de las relaciones más amorosas que hubiera visto. Ciertamente, había sido testigo de que tienen algún que otro desacuerdo – generalmente concerniente a la seguridad de Heechul – pero poco después siempre se reconciliaban. Si hubiera algo malo en su relación que no pudiera ser arreglado, eso rompería el corazón de Taemin.

—Minho intentó hablar con él sobre trabajar con el Dr. Woods esta mañana, pero se puso como loco. No quiere hablar conmigo, así que ni siquiera sé por qué está actuando de esta manera.

—Quizás Destin no es el médico adecuado. —Una brillante idea surgió en la cabeza de Taemin, y le tomó sólo un segundo darse palmaditas en la espalda por ello—. Niel ha estado viendo al Dr. Park un par de veces a la semana, y creo que realmente ayuda. Quiero decir, aún no habla, 
pero le he escuchado reír un par de veces.

—Creo que le he visto por ahí, —admitió Heechul—. ¿El hombre alto con el cabello rubio casi blanco y gafas?

—Sip, ese es él. Es psicólogo o algo así. Quizás pueda ayudar con Siwon. Heechul pareció reflexionar sobre ello durante un rato antes de que finalmente asintiera con la cabeza. —Creo que la mayoría no es físico sino emocional y psicológico. De todos modos no perjudicará. Bueno, a menos que Siwon no hable con él, por supuesto.

—Ya veo, —respondió Taemin lentamente—. Creo que ese es el trabajo del Dr. Park. Ya sabes, conseguir que la gente hable cuando no quieren hacerlo. Como dijiste, no puede perjudicar el intentarlo.

—Me he enterado de que hay un hombre deliciosamente medio desnudo en tu habitación ahora mismo, —anunció Jin mientras se paseaba por la habitación. ¿El chico nunca caminaba en ninguna parte?

¿Y qué infiernos estaba haciendo allí de todos modos? De nuevo, era el mejor amigo de Heechul. Quizás había venido a buscar a Heechul para ofrecerle un poco de apoyo moral. Probablemente también tenían mucho sobre lo que discutir. Taemin sabía de buena fuente – Jin se quejaba constantemente, por así decirlo – que no era más feliz que Heechul en la sección de amor en estos días.

Aparentemente, el nuevo puesto de NamJoon como Ejecutor le estaba alejando del hogar mucho más de lo que su impetuosa y preocupada pareja quisiera. Definitivamente Taemin podría compadecerse. Quizás no había tenido que tratar con ello aún, pero el día estaba llegando cuando Minho regresara a sus obligaciones habituales.

—¿A qué estás esperando? —preguntó Jin cuando Taemin continuó sentado allí.

Casi saltó de su silla, pero se contuvo por pura voluntad, desgarrado entre el deseo de ver a su pareja y quedarse para ser un buen amigo para Heechul. Levantando la mirada hacia Jin, intentó preguntar con los ojos que debería hacer. A cambio, recibió un guiño cuando el rubio se dejó caer en la silla al lado de su amigo.

—Yo no esperaría demasiado, —bromeó, y luego articuló silenciosamente—. Yo me quedo.

Sabiendo que los dos habían sido amigos mucho más tiempo de lo que conocía a Heechul, confiaba en que Jin pudiera entender mejor cómo manejar el problema que tenía. —Hazme saber si hay algo que pueda hacer para ayudar. Sé que soy joven y acabo de comenzar una relación, pero al menos puedo escuchar.

—Gracias, Taemin. —Heechul se levantó de la silla y rodeó la mesa para darle a Taemin un gran abrazo—. Realmente me alegra de que ahora seas parte de nuestra familia.

Las lágrimas picaban en el rabillo del ojo, pero Taemin luchó contra ellas implacablemente. No iba a llorar como un niño sólo porque finalmente tenía una verdadera familia. —También me alegra conocerte, Heechul.

—Ve a buscar a tu hombre. —entonces liberó a Taemin y le dio un pequeño empujón hacia la puerta.

Nadie tuvo que decírselo de nuevo. Corriendo por el pasillo, prácticamente entró disparado en su habitación en su afán de ver a Minho. Se detuvo bruscamente cuando encontró al objeto de sus deseos de pie en el centro de la habitación, llevando sólo unos vaqueros y sujetando una sola rosa roja en su pecho de manera que los pétalos se frotaban bajo su barbilla.

—Hola, a ghrá.

Tragando ruidosamente, Taemin cerró la puerta detrás de él mientras su pecho se estrechaba con emoción. —Hola, —respondió con voz ronca.

—¿Estás preparado para el día?

Estaba preparado para abordar a su pareja en el colchón y hacerle cosas muy obscenas. —Sí.

—¿Por dónde comenzamos, Taemin?

Con tu polla en mi boca. —Uh, no sé. Decide tú.

—Ven aquí. —Minho levantó su mano libre y dobló un dedo hacia él.

Como si estuviera conectado a una línea invisible que le atrajera, Taemin flotó a través del suelo alfombrado como si estuviera en trance, muy similar a la primera noche que Minho había estado esperando en su habitación por él. Era difícil de creer que conociera al hombre tan solo unos meses en lugar de años.

—¿Te gusta? —preguntó Minho, presionando el tallo de la rosa en las manos de Taemin.

—Es hermosa. Gracias. —Era hermosa, y el sentimiento detrás era incluso más hermoso. Sin embargo, en ese momento, a Taemin no podría importarle menos la flor.

Dos dedos calientes se deslizaron bajo su barbilla, inclinando su cabeza hacia arriba para esperar los labios de Minho. El beso fue lento y tierno, gritando más fuerte que cualquier palabra. —Te amo, Taemin . Sólo para que lo sepas.

¿Cómo podría olvidarlo? El hombre era firme expresando su devoción en cada cosa que hacía. A pesar de todo, era agradable escuchar las palabras. —También te amo, Kang Minho. —hizo una pausa para un efecto dramático antes de lanzar la rosa a un lado y abordar a su amante en la cama, justo como quiso hacer desde que entrara en la habitación—. Realmente me encantaría que estuvieras desnudo.

—¿Estoy haciéndolo bien? ¿Creo que estar haciendo lo correcto? ¿Por qué simplemente no podríamos utilizar cañas de pescar? Esto es ridículo. Los peces me están mirando divertidos.

Por qué demonios Minho había insistido que intentara pescar en su forma de zorro, era algo que nunca sabría, pero no estaba yendo muy bien.

—Estás salpicando demasiado, —le instruía Minho—. Estás asustando a todos los peces.

No estaba asustando al pez. En todo caso, le estaban mirando como si él fuera la cena. Vadeando un poco más lejos en el agua helada, inspeccionaba a los peces nadando alrededor de sus patitas, intentando evaluar cuál parecía el más pequeño y débil.

En un rápido movimiento, hundió el hocico en el agua, pero sólo acabó mordiendo su propia pata. —¡Ow! Maldición. Vaya mierda. — Entonces para rematar la faena, uno de los estúpidos peces saltó fuera del agua y le golpeó en el rostro con la cola. —¿Estás seguro de que son peces de verdad? Quizás son cambiaformas y no aprecian que esté intentando comérmelos.

—Son peces de verdad, —le aseguró Minho. Parecía bastante aburrido allí sentado con un palo y una navaja. ¿Quién infiernos tallaba, de todos modos?

—¿No quieres estar aquí? —El picnic había sido agradable, y por mucho que se quejara, realmente estaba disfrutando con la pesca. Sin embargo, si Minho estaba preparado para regresar a casa, siempre podrían regresar otro día. No era como si el estanque fuera a irse a ningún lado.

Levantando la mirada del trozo de madera en sus manos, Minho sonrió y le guiñó un ojo. —Estoy feliz donde estoy. Tengo mi surtido de pescado creciendo en Irlanda, pero es tranquilo aquí. Me gusta.

Algo se movió cerca de la orilla del estanque, y Taemin no pudo resistir el ir a investigar. —Hey, ¿qué es eso? —Fuera lo que fuese, venció rápidamente el intentar capturar peces con su boca y tenerle básicamente riéndose en su rostro.

—¡Taemin, no! —Minho saltó de su lugar debajo de un árbol deshojado y comenzó a correr hacia él—. ¡No!

Sin embargo, fue demasiado tarde. Aullando con locura, Taemin se echó hacia atrás y comenzó a sacudir la cabeza, gimiendo y ladrando a la tortuga que estaba mordiendo su nariz. Cuando sacudir la cabeza como un idiota no hizo ningún bien – la tortuga sólo se dejaba caer con él – cayó sobre el sucio suelo y comenzó a patear a la pequeña bastarda.

—¡Minho, quítamelo de encima! ¡Duele! Cambié de opinión. Realmente odio la naturaleza.

Su pareja se veía como si estuviera teniendo un momento muy difícil conteniendo la risa mientras se arrodillaba al lado de Taemin. En poco tiempo, había quitado la tortuga y arrojado de nuevo al agua, pero sus hombros aún estaban temblando, y su rostro era de un brillante rojo.

Sin embargo, Taemin no encontraba la situación divertida. Cubriendo su hocico con sus patitas delanteras, gimió patéticamente mientras su nariz seguía doliendo y quemando. —¿Dónde está tu compasión? Ve a patear el culo de esa tortuga por poner en duda mi honor.

Bueno, eso fue suficiente. Minho cayó hacia atrás sobre su culo mientras soltaba incontrolables carcajadas que hicieron eco a través de los árboles que les rodeaban. —Oh, mi pobre cachorro. Entonces, ¿tu dignidad ha sido robada?

—Sí, junto con parte de mi nariz.

—Taemin, ni siquiera está sangrando, —, le informó Minho entre risas—. Ven aquí, y deja que lo vea. Arrastrándose hacia adelante sobre su vientre, Taemin levantó la cabeza hacia la rodilla de Minho y miró a su pareja con tanta miseria como fue capaz. —Duele. —Era cierto, pero podría jugar un poco para conseguir la simpatía de su pareja.

—Aww, ¿te gustaría que te besara para que mejore?

Cambiando a su forma humana, Taemin se dejó caer en el regazo de su amante con una enorme y cursi sonrisa. —Sí, por favor. —Su nariz ya había dejado de doler, y la tortuga caído en el olvido. Bueno, quizás no completamente olvidada, pero se ocuparía del bichito más tarde—. Uno de nosotros está demasiado vestido para la ocasión, Sr. Minho, y no soy yo.

Ya habían tenido un buen encuentro entre las sábanas previamente, pero no podía tener suficiente de su magnífica pareja. Destin había dicho que nada de actividades extenuantes durante veinticuatro horas, pero, ¿cómo se suponía que iba a resistirse cuando Minho apareció en su 
habitación medio desnudo y llevando una sola rosa roja? Había sido lo más romántico que nadie había hecho por él, y había devuelto el favor con gran entusiasmo.

Además, se sentía mejor que bien, así que realmente no pensaba que las reglas de Destin se aplicaran a él.

Con un gruñido juguetón, Minho cerró sus brazos alrededor de la espalda de Taemin como si fueran bandas de acero y le rodó por el suelo, quedando encima de él mientras se insinuaba entre las piernas de Taemin. —¿Cómo te sientes?

—Nunca me he sentido mejor. —Afortunadamente, había escapado de la pequeña intervención con sólo un dolor de cabeza, que incluso había desaparecido con un par de pastillas—. Deja de ser tan protector y bésame como tú sabes.

La fría hierba bajo él penetraba en su piel, pero el calor de Minho ahuyentaba cualquier escalofrío. El enredo de sus lenguas comenzó un fuego descontrolado en sus vientres, y cada sensual deslizamiento sólo avivaba más las llamas. Antes de que el beso terminara, Taemin estaba gimiendo en la boca de su amante y meciendo sus caderas, frotando su dura polla sobre la camiseta de algodón de Minho.

Los últimos rayos de sol brillaban sobre ellos, iluminando el pequeño claro y reluciendo los rizos ébano de Minho. El roce del vello facial de su amante le hacía cosquillas en la barriga mientras Minho le besaba su torso, haciendo su camino hacia la prominente polla de Taemin. Minho lamía y mordisqueaba a lo largo del hueso de su cadera, el pliegue del muslo, y arremolinó su lengua alrededor del apretado saco de Taemin antes de hacer lo mismo en la otra cadera. La provocación era una deliciosa tortura, intensificando la lujuria de Taemin hasta que casi estuvo delirando de necesidad.

Cuando suaves y húmedos labios rodearon la cabeza de su erección, sus hombros se elevaron del suelo, y casi se corrió allí. Un férreo control alrededor de la base de su polla le impidió avergonzarse a sí mismo, pero no pudo detener los salvajes gemidos vertidos a través de sus labios.

Estrecho, húmedo, e indescriptiblemente placentero, la boca de Minho trabajaba arriba y abajo su palpitante eje, succionando más de la longitud de Taemin con cada sacudida de su cabeza. Largos y talentosos dedos acariciaban sus testículos y rozaban su perineo, añadiendo más sensaciones designadas a empujarle más cerca del límite.

Su orgasmo se construía, apretando sus abdominales y enviando corrientes eléctricas por su columna vertebral, pero justo cuando la liberación estaba a su alcance, Minho sacó su polla de la boca con un travieso chupetón. Sus labios brillantes e hinchados se estiraron en una diabólica sonrisa que sólo hizo que Taemin jadeara con dificultad. Lo que su amante hubiera planeado, estaba seguro que involucraba todo tipo de travieso y erótico placer.

—Tan ansioso, —arrulló, acariciando los costados de Taemin con delicadas caricias.

Desabotonando sus vaqueros y bajando a cremallera, Minho separó las solapas y empujó la tela por sus caderas hasta que su gruesa y goteante polla surgió libre. Una botella de lubricante fue sacada de su bolsillo, y se tomó su tiempo, lubricando su longitud mientras miraba fijamente a los ojos de Taemin con calor y pasión.

Incapaz de aguantar más la provocación, Taemin saltó de la hierba y se lanzó sobre su amante. Derribando a Minho sobre su espalda, se sentó a horcajadas sobre las caderas del hombre y agarró su eje en la base, posicionando la punta en su ansiosa entrada.

—Taemin, espera.

Sin embargo, no quiso esperar. Dejando salir una profunda respiración, relajó cada músculo de su cuerpo mientras bajaba lentamente sobre Minho, empalándose en la polla de su amante. Estaba un poco apretado – siempre lo estaba – pero la intensa presión y la ligera quemadura sólo incrementaban su placer, cuando el ahogado gemido que retumbó en el pecho de Minho hizo que se arqueara contra él.

Plantando sus pies en el suelo al lado de los muslos de su pareja, Taemin no comenzó lento. Cabalgó a su hombre duro y rápido mientras una mano pellizcaba los pezones de Minho. Humedeciendo sólo el dedo corazón en su boca, mostró su flexibilidad cuando alcanzó detrás suyo, deslizando su mano entre las piernas de Minho.

Permitiendo que Minho se hiciera cargo de las exigentes embestidas, hizo presión entre los redondeados globos de su amante, buscando el apretado anillo de músculos que le hacía señas. Minho le agarró alrededor de la muñeca, sus dedos mordiendo la carne mientras se mecía hacia arriba, hundiendo su polla en el hambriento agujero de Taemin.

Agarrando su saltarina polla, Taemin acarició la dolorida longitud mientras insertaba su dedo corazón en el apretado y cálido canal de Minho. Bombeando el dígito conjuntamente con el puño que masturbaba su polla, estableció un ritmo que en poco tiempo le estaba dando salvajes sacudidas de placer.

Los gemidos y jadeos de Minho crecían en volumen mientras golpeaba a Taemin. Sus párpados fuertemente cerrados, su cabeza inclinada hacia atrás en la hierba, y los fibrosos músculos de su garganta tensos, creando un glorioso cuadro para el placer de la vista de Taemin.

—Cerca, —avisó, empujando su dedo sólo un poco más profundo en el culo de su pareja—. Córrete conmigo, Minho.

Su mano voló sobre su polla como un borrón cuando sus músculos se tensaron, y sus paredes internas se apretaron contra la longitud invasora de Minho. Fue difícil decir cuál de ellos gimió más fuerte cuando la semilla cremosa salió a chorros de la polla de Taemin para pintar el bronceado y ondulado estómago de su amante. La espalda de Minho se inclinó, llevando sus testículos más profundo en el flexible cuerpo de Taemin, y húmedo calor le llenó a rebosar.

Sacando el dedo del agujero de Minho, Taemin se derrumbó en el pecho de su pareja, luchando por recuperar el aliento y que su pulso regresara a la normalidad. —Cada vez se pone mejor.

—Sí, —respondió Minho sin aliento—. ¿Qué me hiciste?

—¿Te gustó? —La respuesta era obvia, y la prueba estaba goteando en la parte interior de sus muslos. —Definitivamente. 
La prueba se encontraba goteando entre sus piernas.

Taemin sonrió contra el cuello de Minho y besó la salada piel. —Bien. Tengo mucho más que enseñarte.

Minho le sostuvo durante mucho tiempo, acariciando silenciosamente su espalda o su cabello. —¿Cuándo comienzan las lecciones? —preguntó finalmente cuando su polla comenzó a aumentar y endurecer contra las nalgas de Taemin una vez más.

Levantándose de manera que pudiera ver los ojos de su pareja, Taemin le dio una mirada muy seria antes de perder la compostura y reír inmensamente. Sin embargo, realmente no pudo evitarlo. Para un hombre tan grande, Minho era absolutamente adorable algunas veces.

—Desde este momento, por supuesto.

FIN  

No hay comentarios:

Publicar un comentario