Han pasado dos años desde que Kim Heechul se enamorara de su compañero y pareja, Siwon. Vivir con una manada de cambiaformas malditos no ha sido fácil, pero moverse a Ulsan se supone que sería un paso en la dirección correcta, un nuevo comienzo. Eso fue antes de que la tragedia golpeara. Choi Siwon nunca pidió ser un alfa, pero es una responsabilidad que toma seriamente. Recibir una bala en el hombro mientras estaba en una misión sólo era parte del trabajo, pero la parálisis resultante no debía haber sucedido. Sentir impotencia e inutilidad no son emociones que esté acostumbrado a experimentar. Está de mal humor, poco
cooperativo, y aleja a todos los que le importan, incluyendo a su pareja.
Cuando Heechul llama la atención no deseada de un clan cercano de goblins ya ninguno de sus problemas parece tan importante. Siwon daría su vida por Heechul , y antes de que las cosas se calmen, podría tener que demostrarlo.
CAPITULO 1
Inclinándose contra el marco de la puerta de su dormitorio, Heechul cruzó los brazos sobre su pecho y miró fijamente a su durmiente pareja. La luz del sol entraba a raudales por las ventanas, destacando la suave piel de caramelo que se tensaba sobre su esculpido pecho. Su cabello color ébano se esparcía sobre la blanca almohada debajo de su cabeza, creando una impresionante imagen que podría compararse con un gran y poderoso guerrero.
Sin embargo, incluso dormido, líneas de preocupación enmarcaban su ceño, y sus besables labios se retorcían en una mueca. Era una apariencia que Heechul se estaba acostumbrando demasiado a ver en el rostro de su amante. Su vínculo aseguraba que sentía todo lo que sintiera Siwon ,
soportando todas las emociones en conflicto directamente junto con su compañero. Experimentaba la frustración, ira, desesperanza, y la desesperación como si fueran suyas, y era jodidamente agotador.
En los dos años que habían estado juntos, nunca había envidiado la conexión entre ellos. Sin embargo, últimamente se había estado alejando a propósito e intentando bloquear a su pareja. La culpa pesaba sobre su corazón, porque sabía que Siwon estaba sufriendo, pero no podía aguantar más. Sería diferente si el hombre estuviera haciendo algo para intentar cambiar la situación, pero no estaba haciendo nada. Se deprimía en su habitación todo el día y gruñía a cualquier persona que estuviera cerca, incluyendo a Heechul .
Bueno, todo eso estaba a punto de cambiar.
Cruzando la habitación con determinadas zancadas, abrió las cortinas y dio un empujoncito en el colchón con la rodilla. —Despierta, amor.
—Vete, —gruñó Siwon .
—Casi es mediodía. Tienes que levantarte y ducharte. El Dr. JunMyeon estará aquí en media hora.
—No veré a ningún médico.
—Sí. Lo harás. No has salido de esta habitación en días, y no voy a sentarme aquí y dejar que te destruyas.
Heechul , ¡me dispararon! —Finalmente Siwon abrió los ojos y se incorporó en la cama con su brazo sano. —Estoy paralizado. Nadie puede arreglar eso.
—Sí, tu brazo derecho está paralizado. Sin embargo, eso no quiere decir que tu vida se haya terminado. Esto tiene que parar, Siwon . No puedo soportarlo más.
—Así que todo esto es sobre ti.
Heechul se encogió de hombros y le quitó las mantas a su amante. — Tómalo como quieras, pero lo digo en serio. Sé que esto es duro, pero no vas a conseguir mejorar por dormir todo el día y sentir lástima de ti mismo.
—No siento lástima de mí mismo.
—Nunca lo habría imaginado.
Probablemente se oía como un insensible idiota, pero no sabía de qué otra manera hacer frente a este nuevo y melancólico Siwon . El hombre del que se había enamorado había sido objeto de una gran cantidad de cambios en las semanas desde que recibió un disparo en aquella misión, y ninguno de ellos era para bien. Heechul estaba encantado de que su pareja hubiera salido vivo de la terrible experiencia, y no entendía por qué Siwon no podía verlo de esa manera.
—La terapia física no va a arreglar esto. —siwon agarró su muñeca derecha con la mano izquierda, levantó el brazo en el aire, y lo dejó caer de nuevo de manera flácida en su regazo.
—Eso no lo sabes, porque ni siquiera lo has intentado. Además, el Dr. JunMyeon no es un fisioterapeuta.
Siwon frunció el ceño y ladeó la cabeza hacia un lado. —Entonces, ¿qué clase de médico es exactamente?
—Un psicólogo.
—¿Crees que estoy loco?
Suspirando con fuerza, Heechul cerró los ojos y se pellizcó el puente de la nariz. Cinco minutos con Siwon , y su cabeza ya estaba comenzando a palpitar. —¿Necesitas ayuda en la ducha? —No, no pensaba que el hombre estuviera loco, pero tampoco sentía que el estúpido comentario mereciera una respuesta.
—Puedo bañarme solo, Heechul . No soy un niño.
—¡Entonces deja de actuar como uno! —explotó Heechul . Lo estaba intentando con todas sus fuerzas y todo lo que quería era que Siwon le encontrara a mitad de camino. Infiernos, estaría feliz si el hombre hiciera cualquier movimiento hacia él. Pero cuanto más duro intentaba sacar al hombre de su depresión, con mayor fuerza se resistía Siwon .
Girando sobre sus talones, salió de la habitación y cerró la puerta detrás de él por si acaso. Sí, era infantil. Sí, era melodramático. Sin embargo, realmente no le importaba una mierda. Había intentado jugar al compañero cariñoso y comprensivo, y sólo había sido rechazado una y otra vez.
Había llegado el momento de adoptar medidas drásticas, porque si no encontraba la manera de llegar a Siwon , su relación estaba condenada.
—No te lo tomes como algo personal. —NamJoon le estaba esperando cuando entró en la habitación común de su cabaña tipo dormitorio—. No quiere decir eso.
Dejándose caer en el mullido sofá, Heechul apoyó los codos en las rodillas y dejó caer su rostro en sus manos. —Lo sé, —murmuró a través de sus dedos. —Lo estoy intentando, NamJoon . Sólo no sé cómo ayudarle.
—Quizás lo estás intentando con demasiada fuerza—. Largos dedos masajeaban los tensos músculos de su nuca. —No estoy diciendo que le abandones, pero te has estado dando golpes contra la pared . Es estresante y emocional, y lo entiendo. Sin embargo, creo que necesitas retroceder un poco, y comenzar a cuidar de ti antes de que explotes.
—Ya sabes que tiene razón. —Sehun entró en la habitación y se sentó en uno de los sillones mientras que su pareja, Luhan , tomó asiento en el suelo entre las piernas de Sehun—. Has perdido peso.
—Estás más pálido, y las bolsas bajo tus ojos podrían sostener comestibles dignos para una semana, —añadió Luhan .
—Ve a tomar un poco de aire fresco, —le instó NamJoon —. Ve a la ciudad. Almuerza con Jin. No me importa lo que hagas, pero tienes que salir de esta casa por un tiempo.
Heechul sacudió la cabeza. —Quizás más tarde, pero ahora mismo no puedo dejarle. El Dr. JunMyeon estará aquí pronto.
—Y viene a ver a Siwon , no a ti.
—Simplemente no puedo dejarle.
—Heechul , —le gruñó Sehun . —Vete. Nos ocuparemos de Siwon .
¿Cuándo fue la última vez que escribiste algo? —preguntó Luhan con una triste entonación en su tono de voz—. No te he visto trabajar desde que llegamos aquí.
—Sólo no ha habido tiempo. —Primero fue la mudanza de Seul a Ulsan . Luego parecía que cada vez que se daba la vuelta había más drama sucediendo. Ahora, era Siwon el que le preocupaba, y sus novelas gráficas no estaban arriba en su lista de prioridades.
—Saca tiempo, —dijo Sehun con simpleza.
Heechul se chupó el labio inferior y lo mordisqueó mientras debatía sus opciones. ¿Realmente podría marcharse? Siwon le necesitaba. Simplemente no podía salir a almorzar mientras el médico visitaba a Siwon . ¿Podría?
—Estoy preparado, —dijo Siwon en voz alta mientras se contoneaba en la habitación. Se detuvo de manera abrupta y miró a Heechul de arriba a abajo con ojo crítico—. Oh, cariño, no llevarás eso a la ciudad, ¿cierto? Sé que estamos en el quinto pino, pero debes cambiarte.
—Me tendiste una trampa, —acusó Heechul a NamJoon , pero estaba sonriendo como un bobo cuando lo dijo. Ni siquiera podía recordar la última vez que sólo había ido a pasar un día de diversión con su mejor amigo.
—Olvida el cambiarte, —dijo Jin con una sonrisa maliciosa—. Vamos de compras. Estaremos todo el día, y no regresaremos hasta que te veas tan fabuloso como yo. —Se pasó las manos por la camiseta de algodón negra y delgada que cubría su plano abdomen—. Bueno, casi tan fabuloso, porque este nivel de atractivo sexual lleva años de experiencia.
Jin había madurado mucho desde que se había emparejado con NamJoon , y sobre todo, lo satisfacía. Heechul no se había dado cuenta de lo mucho que se había perdido de esta parte de su amigo, pero estaba un poco preocupado por la reacción que recibirían en la ciudad. —Es posible que desees bajar un poco el tono, Miss Scarlet. Es posible que seas cinturón negro en moda, pero no creo que vaya a ser de mucha utilidad si algún vaquero quiere patear nuestros culos.
—Oh, amo un hombre en botas. —Jin le lanzó un guiño a NamJoon , agarró la muñeca de Heechul , y le alzó de golpe del sofá—. Deja de portarte como un bebé y vámonos.
—No te preocupes, —le tranquilizó NamJoon —. Nos aseguraremos de que Siwon no se coma al buen doctor.
—Gracias. —No se sentía adecuado, pero realmente no sabía qué más decir.
Somos familia, —respondió Sehun con un encogimiento de hombros—. Es lo que hacemos.
—Si pregunta por mí...
—Le mandaremos al garete. — NamJoon giró los ojos y resopló. —Es un chico grande, Hee . Podrá sobrevivir unas pocas horas sin ti.
Aún se sentía incómodo al respecto, pero los chicos le había dado un argumento lógico. Quizás sólo haría una salida rápida. Un almuerzo tranquilo y agradable sonaba como el cielo en ese momento.
—De acuerdo.
Agarró las llaves de la camioneta de Siwon del tablero e hizo un gesto con la mano por encima del hombro. —No tardaremos mucho.
Jin soltó un bufido y le empujó por la puerta principal. —Cierto— sacudió la cabeza en clara exasperación mientras se daba la vuelta hacia su pareja. —No me esperes levantado.
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—Hola, Siwon . ¿Cómo te sientes hoy?
Siwon miró al extraño, le encontró débil, y arrugó la nariz con desprecio. Había arrastrado el culo fuera de la cama y se había duchado como su pareja le había pedido, todo para descubrir que Heechul sólo se había levantado e ido, dejándole por su cuenta para que hiciera frente a este loquero. Para empezar, todo había sido idea de Heechul , pero no, ni siquiera podía estar allí para verlo.
—Mira, Doc.
—Por favor, llámame JunMyeon .
—Bien. JunMyeon , no sé lo que oíste, pero no necesito un charlatán jugando dentro de mi cabeza. —El hombre parecía bastante amable, y Siwon no quería ser un completo gilipollas, pero no había estado de acuerdo con esto en primer lugar.
—Bueno, es algo bueno que no sea un charlatán, ¿verdad? —Su sonrisa nunca vaciló, y metió un largo mechón de su plateado cabello detrás de la oreja con gracia y calma. —Déjame ser perfectamente contundente, Siwon . Nadie me está pagando por estar aquí. No recibo nada, y para ser honesto, no quiero perder mí tiempo más de lo que tú quieres.
Se recostó en el sillón y agitó una mano alrededor de la sala de estar.
Así que, puedes cooperar, o puedo marcharme. ¿Qué va a ser?
Heechul tendría sus bolas en un plato sucio si echaba al hombre, pero maldición, sólo quería estar solo. —Si no te están pagando, ¿por qué estás aquí?
—Heechul lo pidió.
—¿Eso es todo?
JunMyeon juntó los dedos bajo su barbilla y asintió con la cabeza. —Eso es todo.
Los celos que no había sentido en mucho tiempo burbujeaban en su interior, y Siwon apenas logró contener el gruñido que se hinchó en su pecho. ¿Qué tan cercano era este hombre a su pareja que ofrecía su asistencia sin ningún tipo de compensación?
—Permíteme hacer las preguntas más lógicas—continuó JunMyeon cuando Siwon no hizo más comentarios. —¿Has intentado cambiar desde que te dispararon?
—No—Ya era bastante malo que no tuviera el uso de su brazo mientras estaba en forma humana. Ciertamente no quería ser reducido a un animal de tres patas.
—¿Se te ha ocurrido pensar que el cambio podría arreglar lo que está dañado en tu brazo?
No, no se le había ocurrido nada. Le habían disparado en su forma de tigre e hizo de nuevo la dolorosa transición a humano. La situación le pareció bastante clara, y no veía cómo otro cambio cambiaría algo.
— Heechul dice que te has negado a terapia física.
—Sí, —gruñó Siwon , ni siquiera molestándose en ocultarlo esta vez.
—¿Qué tiene que ver eso con esto?
—Sólo estoy intentando descubrir por qué estás tan en contra de mejorar.
—¿Qué infiernos te hace pensar eso? —Estaba enfermo y cansado de sentirse tan malditamente inútil. No había vuelto a sus deberes como Ejecutor desde que fue dado de alta del hospital, y no veía qué iba a suceder en un futuro cercano. ¿Cómo se suponía que debía proteger o guardar cualquier cosa cuando ni siquiera podía atarse el botón de sus vaqueros sin ayuda?
JunMyeon sonrió e inclinó la cabeza hacia un lado. —No has hecho absolutamente nada que me haga pensar lo contrario.
—Tú, arrogante, pomposo, insen...
Voy a detenerte ahí. —Inclinándose hacia adelante en su silla, JunMyeon le miró directamente a los ojos, abandonando todo rastro de su antigua simpatía. —No es arrogante señalar los hechos. Pomposo es redundante. Finalmente, voy a asumir que quisiste llamarme insensible.
Sus ojos se estrecharon, y su voz se redujo una octava más baja. —No me hace insensible simplemente porque me niegue a soportar tu mierda como todos los demás.
Había una carga en el aire que Siwon no había notado antes, y el aire a su alrededor prácticamente chisporroteaba. El hombre que estaba sentado frente a él no era un cambiaformas, pero era poderoso, incluso más poderoso que Siwon . —¿Eres un Moonlighter?
—Prefiero el término Lunician. Así nos llamábamos, después de todo, antes de que esos idiotas del antiguo Consejo decidieran que eran muy inteligentes., — JunMyeon se acomodó en los cojines y adoptó un aire amigable una vez más.
—¿Cuántos años tienes? —Los cambiaformas no vivían mucho más que un humano normal, pero el hombre hablaba como si hubiera existido durante mucho tiempo.
—Eso no importa ahora mismo. No estoy aquí para hablar sobre mí.
—Bueno, va a ser malditamente tranquilo, porque tampoco tengo nada de qué hablar.
—De acuerdo. —Junmyeon se levantó de su asiento, alisó las arrugas de sus pantalones, y se dirigió hacia la puerta.
—¿Eso es todo?
Haciendo una pausa con la mano en el picaporte, JunMyeon miró sobre su hombro y se encogió de hombros. —No puedo obligarte a hablar conmigo. Ni siquiera voy a intentarlo. A decir verdad, la gente como tú me cabrea.
—¿Gente como yo? —¿Qué infiernos estaba mal con él?
—Sí, gente como tú que tienen mucho a su favor, y sólo lo desprecian porque se encuentran con un pequeño bache en el camino. Tienes una pareja que piensa que colgaste la luna y las estrellas, y sin embargo, estás tan envuelto en tu propia miseria que ni siquiera puedes ver lo que le estás haciendo.
—¿Qué clase de médico eres? —¿Desde cuándo era aceptable para los médicos reprender a sus pacientes, especialmente alguien en el campo de la medicina de JunMyeon ?
—Uno malditamente bueno, —respondió JunMyeon con un toque duro en su tono de voz. —Sin embargo, reconozco una causa perdida cuando la veo. Te has rendido, Siwon , y no puedo hacer que te importe—Bajó la cabeza con brusquedad y abrió la puerta. —Buena suerte.
—Espera un maldito minuto. —Sí, había estado un poco ensimismado últimamente, pero pensó que tendría una licencia para eso, teniendo en cuenta que le había disparado y casi muere.
—No soy una silla rota que tires porque la pata está un poco tambaleante.
—Era corregible. Tenía algunas cualidades buenas.
Quizás.
Probablemente.
Siwon dejó caer la barbilla en su pecho y suspiró. —Soy un jodido idiota.
La puerta se cerró con un suave clic, y JunMyeon regresó a su asiento, con una sonrisa de un millón de vatios en su rostro. —Sí, lo eres, pero vamos a cambiar eso. Puedo ayudarte si me dejas.
—No veo como hablar sobre mis sentimientos va a arreglar mi brazo.
—Probablemente no lo hará, pero te hará menos gilipollas.
La primera sonrisa real que había utilizado en semanas tiró de las comisuras de su boca, y una risa baja y retumbante se derramó de sus labios. No sabía de dónde infiernos había salido este hombre, pero le gustaba su actitud de no gilipolleces.
Si no hacía algo y rápido, iba a perder a Heechul . Había sido un idiota certificado para todos, incluyendo a su pareja, y tenía que parar. El disparo había dolido como el infierno, pero no sería nada comparado con la agonía si finalmente Heechul se hartaba y le dejaba. Eso, no estaba seguro de si sobreviviría.
—De acuerdo, Doc—No sabía si le ayudaría, pero JunMyeon había puesto todo frente a él de una manera que nadie más había hecho, y a Siwon no le gustó lo que vio. —Estoy dentro.
CAPITULO 2
—Así que, he estado pensando.
—Uh-oh, —bromeó Heechul mientras empujaba la pasta en su plato con el tenedor. —Alerta a los medios de comunicación.
—Lo sé, lo sé, pero escucha. Todas las series están terminadas, y no hemos producido nada nuevo desde hace tiempo.
—Han pasado muchas cosas en el último año.
—No estás escuchando. —Jin se inclinó hacia atrás contra la cabina y cruzó los brazos sobre el pecho mientras le daba a Heechul una mirada severa. —¿Qué pasa si fuéramos en una nueva dirección? Quiero decir, ¿alejarnos de las novelas gráficas e intentar algo más?
Heechul apartó el plato y cruzó los brazos sobre la mesa. Estaba a punto de pedir información adicional cuando un enorme y fornido vaquero se contoneó hasta ellos, puso las palmas de sus manos contra la mesa, y se inclinó más cerca, cerniéndose sobre ellos.
—Creo que es hora de que los niños se vayan.
—Acabamos de llegar, —argumentó Jin , aunque habían estado dentro del pequeño café cerca de una hora.
Todo el mundo había dejado de comer, y la habitación estaba mortalmente silenciosa cuando les observaron con la sentencia para Jin y Heechul en sus ojos y la aprobación para el vaquero. Era exactamente lo que había temido que sucediera, pero por supuesto, no había sido capaz de convencer a Jin . ¿Por qué no podían pasar el día en Cloud Peak? Estaba poblada en su mayoría por cambiaformas, y nadie les habría mirado dos veces.
Jin había argumentado que Cloud Peak era aburrido, y que no tenían un lugar adecuado para que le arreglaran su cabello y uñas. Al final, Heechul había cedido, como siempre lo hacía, y habían conducido dos horas a Total .
Habían recibido unas pocas miradas extrañas cuando entraron en el spa, pero las señoritas del personal habían sido sorprendentemente agradables después de la incomodidad inicial. Jin se había lustrado y pulido hasta brillar, y Heechul incluso se había concedido un resaltado y estilizado corte de cabello. Vestido con vaqueros, camiseta, y zapatillas deportivas, no podía ver cómo se veían diferentes de otros grupos o parejas de hombres en las diferentes mesas.
—Este es un pueblo agradable, y aquí no toleramos a los de vuestro tipo.
—¿Y qué tipo sería ese?—preguntó Jin con una agradable sonrisa. —¿Alguien increíblemente bien parecido? No te preocupes, cariño, no hay necesidad de estar celoso. Estoy seguro de que te acostumbrarás.
Heechul se hundió de nuevo en su asiento y gimió. No, no se veían diferentes de los otros hombres aquí, pero eso era antes de que Jin abriera la boca y su discurso saliera a borbotones.
—Vamos, —instó, e intentó deslizarse fuera de la cabina, sólo para encontrar su camino bloqueado por otro corpulento vaquero. —No queremos problemas. Nos marchamos.
—Creo que tomaré una taza de café. —Jin parecía ser la imagen de la tranquilidad mientras agitaba su mano hacia la camarera.
Heechul , por el contrario, iba a vomitar si no salían pronto de allí.
—Jin, por favor, vámonos. —Seul no había sido exactamente la meca de la tolerancia, pero Heechul había conocido los lugares para evitarlos. Esto era como otro planeta, y si regresaban a Haven de una sola pieza, podría no salir nunca de nuevo.
El primer hombre que se acercó a su mesa agarró un puñado de cabello de Jin y le arrastró fuera de la cabina. Los espectadores se quedaron sin aliento y murmuraban en voz baja, pero nadie se movió para ayudarles. — No queremos a los de tu tipo aquí, —repitió. —Entrad en vuestra sofisticada camioneta y volved a donde venís.
—Déjale ir. —Estaba temblando tan violentamente que ni siquiera estaba seguro que sus piernas pudieran soportar el peso, pero no podía quedarse allí sentado mientras su mejor amigo era asaltado. Heechul no se consideraba un cobarde. Sólo era realista, y de manera realista, iba a conseguir su culo pateado por estos dos imponentes paletos.
Él y Jin no habían comenzado el altercado, y la ley estaba de su lado. Con franqueza, eso no confortaba mucho, teniendo en cuenta que el arresto no vendría hasta después de que le hubieran molido a golpes.
El amigo del vaquero agarró el brazo de Heechul en un férreo control y le levantó. Heechul siseó cuando su cadera chocó con la mesa, reemplazando el dolor en el hombro cuando el tipo le dio un tirón en la muñeca. —¿Tienes algo que decir?
Armándose de valor, Heechul miró directamente a la gélida mirada de su atacante y enderezó su columna vertebral. —Dije, déjale ir.
—Chicos, —llamó un anciano detrás del mostrador, y Heechul suspiró interiormente, pensando que finalmente alguien iba a auxiliarles—. Eso es suficiente. Id afuera.
—Nos vamos, —declaró Heechul con tanta calma como pudo reunir.
Se soltó del agarre que el idiota tenía sobre su brazo, tomó a Jin por el codo, y le arrastró hacia la salida sin preocuparse por pagar su comida. Nadie le siguió, pero no liberó la respiración que estaba sosteniendo hasta que estuvieron a salvo en el interior de la camioneta y de regreso a Haven.
—Desordenó mi cabello.
Sí, por supuesto, eso es exactamente por lo que había estado preocupado. Olvida el hecho de que apenas escaparon sin ser golpeados. Deberían estar preocupados por el cabello de Jin .
—¿Por qué no puedes mantener la boca cerrada alguna vez?
—¿Qué? Ese tipo era un completo idiota.
—Sí, y también dos veces tu tamaño.
—Relájate, Heechul . Estamos bien, esos tipos se han quedado atrás, y el día no fue un fracaso total. —Se movió en su asiento de manera que quedó inclinado contra la puerta del pasajero. —Tu cabello se ve maravilloso.
Heechul iba a estrangularle. Estaba a punto de hacerse a un lado de la carretera, llegar tranquilamente a través de la consola, y estrangularle. — NamJoon va a ponerse como loco cuando lo descubra.
—Precisamente por eso no vamos a contárselo. —Los ojos de Jin se apretaron en las esquinas, y señaló con su dedo índice hacia Heechul .
—No sucedió nada. No estamos heridos. Algunos idiotas intolerantes nos confrontaron, vaya cosa. No es como si no hubiéramos tratado antes con esta mierda.
Era cierto, pero Heechul no pensaba que pudiera escondérselo a Siwon . Le contaba todo a su compañero, y no sentía correcto esconderle algo como esto. Por otra parte, probablemente sólo comenzaría una pelea, y ya había tenido suficientes discusiones en su relación.
Como si llamara a su pareja a través del pensamiento, su móvil comenzó a sonar con el tono especial de Siwon desde donde estaba apoyado en el soporte para vasos. Se debatió sólo durante un latido de corazón antes de agarrar el teléfono con una temblorosa mano y responder. —Estoy bien.
—¿Qué sucedió? —exigió Siwon , obviamente habiendo sentido su angustia a través de su vínculo.
—Sólo algunos tipos buscando problemas. Ahora estoy de camino a casa. Podemos hablar sobre ello más tarde cuando llegue.
—Chulo, puedo escuchar temblar tu voz. Incluso si no estás herido, no estás bien. Dime lo que sucedió.
Habían pasado semanas desde que Siwon le había llamado por el cariñoso apodo, y Heechul sintió un nudo formándose en su garganta. Quería comentar cómo escuchaba mucho mejor a su amante, pero cuando abrió la boca, toda la historia de lo que había sucedido en el restaurante se derramó en su lugar.
—Estábamos comiendo a las afueras de Mokpo , y este tipo apareció de la nada en la mesa y nos dijo que nos fuéramos. —Mientras hablaba, su pecho se aflojó, como si se hubiera quitado un enorme peso de encima. No omitió nada, ni siquiera la parte donde los vaqueros les habían agredido. — Así que, supongo que no fue tan malo. Sólo estoy un poco aturdido.
Siwon había escuchado en silencio, sin interrumpirle ni una vez hasta que hubo terminado. —¿Cuánta gasolina te queda en la camioneta?
—Uh, casi el depósito lleno. —Heechul frunció el ceño ante la extraña pregunta. No era todo lo que había esperado que dijera Siwon después de escuchar su historia. —¿Por qué lo preguntas? .
—Quiero que conduzcas directamente a casa. No pares. No salgas del coche. Sólo ven a casa.
—Tengo que hacer pis, —dijo Jin en el momento justo.
Siwon suspiró al otro lado de la línea, y Heechul sólo pudo imaginarle pellizcándose el puente de la nariz como hacía cuando estaba frustrado. La imagen mental le hizo sonreír, y le dio algo de esperanza que no había sentido en mucho tiempo.
—Tendré cuidado, y nos veremos en aproximadamente hora y media. — Miró a Jin por el rabillo del ojo y soltó un bufido. —No se lo digas a NamJoon .
—Ya sabe que algo está pasando, pero esperaré y dejaré que Jin se lo cuente. Hablaremos más tarde cuando llegues.
—Gracias, amor. —Comenzó a desconectar la llamada, pero Siwon dijo su nombre de nuevo. —¿Sí?
—Te amo, bebé.
Una enorme sonrisa se extendió en sus labios, y Heechul apretó el teléfono un poco más fuerte. —También te amo, chico grande—Entonces realmente colgó.
—Gracias por no delatarme a NamJoon .
—Vas a tener que contarle algo cuando lleguemos a casa. —Deslizó de nuevo el teléfono al soporte para vasos y puso ambas manos en el volante. —Sabe que algo está mal.
—Malditos cambiaformas, —murmuró Jin en voz baja. —Vamos a escribir un libro para niños.
Heechul abrió la boca para responder pero la cerró rápidamente. Después de toda una vida de amistad, estaba acostumbrado a la extraña manera en que Jin se comunicaba, pero aún le cogía con la guardia baja de vez en cuando. —¿De dónde vino eso?
—Estábamos hablando de ello en el restaurante. —Jin entornó los ojos. —Nunca me escuchas.
El hombre estaba loco, pero Heechul le quería como a un hermano.
—De acuerdo, ahora estoy escuchando. Seré todo tuyo durante los próximos ochenta kilómetros.
—Le hemos dado muchas vueltas a la idea antes. Puedo hacer las ilustraciones, y tú escribir la historia. Estaba pensando que podríamos hacer algo divertido con ello—se sentó en su asiento y agitó las manos alrededor por la emoción, gruñendo cuando sus nudillos pegaron contra la ventana.
—Podríamos escribir historias sobre este pequeño y lindo cambiaformas. A los niños humanos les encantaría, y los niños cambiaformas estarían encantados de la vida.
—Realmente no es una mala idea.
Habían discutido algo similar en el pasado, menos los cambiaformas, pero nunca había llegado a buen término. Definitivamente podría utilizar un cambio de ritmo, y realmente no había nada que les retuviera. Su serie Quest estaba finalizada, y no había comenzado nada nuevo. Infiernos, no había hecho nada productivo durante más tiempo del que podía recordar.
—Vamos a hacerlo.
—¿De verdad?—Jin parecía sorprendido por su fácil aceptación.
Heechul se encogió de hombros. —Seguro, ¿por qué no?
—Bueno... —Jin dejó la frase colgando como si no supiera qué decir. Era evidente que había estado preparado para defender su caso. — De acuerdo entonces.
El resto del viaje pasó con bastante rapidez mientras aportaban ideas sobre donde debería fraguarse el libro y qué tipo de cambiaformas utilizarían. ¿Sería un solo libro o querían escribir toda una serie del mismo mundo? Había mucho que considerar, pero nunca se sentía como trabajo. —De acuerdo, —dijo Jin un poco después. —No estaba bromeando. Realmente tengo que hacer pis.
—Estaremos allí en diez minutos.
—¿Has notado ese montón de chatarra ahí detrás? —señaló con su pulgar sobre el asiento hacia la ventana trasera. — No sé cuánto tiempo han estado siguiéndonos, pero les vi por primera vez hará una hora.
Sí, Heechul también lo había notado, pero no había pensado mucho sobre ello. Estaban viajando por una carretera de dos carriles sin ningún tipo de salidas y sólo unos pocos desvíos. —Probablemente sólo se dirigían hacia algún lugar.
—Han estado pegados a tu defensa durante cincuenta kilómetros, Heechul .
Heechul bajó la mirada hacia el cuentakilómetros y luego regresó al espejo retrovisor. Estaba conduciendo al límite de velocidad. Quizás las personas detrás de él tuvieran prisa. Aflojando el pie del acelerador, desaceleró el vehículo y sacó el brazo por la ventana, indicando que era seguro para la furgoneta adelantar.
Escuchó las revoluciones del motor detrás de él, pero en lugar de
adelantar, la camioneta chocó contra su defensa, haciendo que el volante se sacudiera en sus manos mientras su vehículo se tambaleaba hacia adelante. —¿Qué cojones?
—Son esos idiotas del restaurante, —le informó Jin cuando se dio la vuelta en su asiento para tener una mejor visión. Sin embargo, a diferencia de cuando estuvieron comiendo, esta vez realmente parecía asustado.
—Ponte el cinturón de seguridad y llama a NamJoon . —No estaban lejos de las puertas delanteras de Haven, y si pudieran llegar tan lejos sin ser sacados de la carretera, todo estaría bien.
Jin se volteó y se abrochó el cinturón de seguridad. Estiró el brazo para alcanzar el teléfono, pero antes de que pudiera marcar, comenzó a sonar en su mano. —Suwon, tenemos problemas.
—Pásamelo.
Jin sacudió la cabeza y señaló a través del parabrisas.
—Conduce. Pondré el manos libres.
—Heechul, ¿qué sucedió?
—Casi estoy en las puertas delanteras. —Apretó más fuerte el acelerador pero se desvió peligrosamente cerca de la cuneta cuando la camioneta le envistió de nuevo. —¿Qué mierda está mal con estos tipos? —Tenían que ser seriamente homofóbicos para seguirles las dos horas de regreso a casa.
—Mantén ambas manos en el volante y pisa a fondo. Nos encontraremos con vosotros en las puertas. —La línea se cortó, y Heechul no pudo evitar sentirse un poco abandonado. Lógicamente, sabía que no había nada que Siwon pudiera hacer por él hasta que lograra llegar al aquelarre, pero se había sentido un poco mejor teniendo a su pareja al teléfono con él.
La camioneta detrás de ellos se desvió hacia la línea divisoria de la carretera y aceleró una vez más, golpeando la defensa de Heechul en la esquina. El volante giró en sus manos, y la parte trasera comenzó a derrapar. Justo cuando pensaba que iba a ser capaz de recuperar el control, fueron golpeados de nuevo, y Heechul supo que esta vez no iba a ser capaz de mantenerse en la carretera.
Dos de las ruedas dejaron la carretera, inclinándose lateralmente sólo un segundo, antes de que la gravedad se hiciera cargo, volteara sobre la cuneta y diera vueltas en el campo adyacente.
Cuando finalmente el mundo dejó de girar, Heechul se encontró colgado boca abajo por el cinturón de seguridad. Estaba temblando, un poco de dolor cuando el airbag le había golpeado en pecho y rostro, pero milagrosamente estaba ileso.
—¿Jin? Jin, ¿estás bien? Dime algo.
—Sí, —gimió Jin . —La cabeza me duele un montón donde me golpeé contra la ventana, pero estoy bien. Los chicos no van a dejarnos salir de la casa de nuevo.
—¿Les culpas? —Heechul estiró el brazo por encima de su cabeza y puso las palmas de sus manos contra el arrugado techo.
—Desengancha mi cinturón de seguridad.
—¿Escuchaste eso? —susurró Jin . —Escuché pasos.
Heechul se tensó, pero su ansiedad pasó rápidamente cuando escuchó gritar su nombre. —La caballería ha llegado. —Y nunca había estado más agradecido por el rescate.
CAPITULO 3
—Estoy bien,—resopló Heechul cuando estuvieron de regreso en la sala de estar del dormitorio. —Siento lo de tu camioneta.
—Me importa una mierda mi camioneta. — Siwon acunó a su pareja en su regazo con su brazo sano, negándose a dejar que se moviera un centímetro. —Está asegurada. Tú no.
Pensó que se saldría el corazón por la boca cuando escuchó el choque. Cuando vio el montón de metal destrozado, estuvo bastante seguro de que la maldita cosa había dejado de latir. Cómo habían sobrevivido Heechul y Jin con nada más que un par de golpes y algunos raspones iba más allá de su alcance.
—¿Viste a los tipos que nos estaban siguiendo? ¿Llamaste a la policía? ¿Qué pasa si regresan?
—No, no vimos a nadie. Se habían ido para el momento en que llegamos allí. —Metió la cabeza de Heechul debajo de su barbilla y tomó una profunda respiración, intentando alejar su ira. Desafortunadamente, cada vez que inhalaba, había un olor pútrido que le hacía cosquillas en la nariz y alimentaba su rabia. —Estoy casi seguro de que regresarán.
—¿Qué? —Heechul se enderezó y le miró fijamente con los ojos como platos. —¿Por qué? ¿Qué quieren? Esto es de locos. ¿Nos siguieron todo el camino hasta aquí e intentaron matarnos porque somos gay?
—Oh, chulo —frotó su pulgar justo por debajo de un corte en la mejilla de Heechul . —Bebé, no creo que les importe mucho si sois gay o no.
—Entonces, ¿qué infiernos quieren? —exigió Jin desde el regazo de NamJoon . —Dijeron que no toleraban a los de nuestro tipo. ¿Qué más podría significar eso?
Significaba que tenían un maldito gran problema. —Quiere decir que probablemente pudieron olerme a mí y a NamJoon en vosotros, y se estaban refiriendo a los cambiaformas, no a vuestra orientación sexual.
—Así que, ¿son criaturas sobrenaturales? —Heechul inclinó la cabeza hacia un lado y frunció el ceño. —¿Por qué odiarían a los cambiaformas? ¿Qué son, Siwon ?
Nunca antes se había encontrado con ese olor, pero era similar al de los demonios, sólo que de alguna manera más frío, como humo helado. —No estoy seguro, pero definitivamente no son humanos. —Un golpe sonó en la puerta, y Siwon dio permiso para que su visitante entrara.
—Le pedí a JunMyeon que viniera, —explicó cuando Heechul arqueó una ceja.
—¿Ahora os tratáis por el primer nombre? ¿Debería estar aliviado o preocupado?
Dioses, Siwon amaba esa vena posesiva, pero no había necesidad de que Heechul estuviera celoso. —Sabes que eres para mí. No seas malcriado.
—Grandioso, —refunfuñó JunMyeon cuando su nariz se arrugó y su labio superior se frunció. —¿Dónde infiernos tropezasteis con goblins?
Jin resopló burlonamente y le lanzó una mirada de incredulidad. — ¿Goblins?
Ya no había mucho que sorprendiera a Siwon , pero entendía la actitud de Jin . Intelectualmente, sabía que había un gran número de cosas que no sabía sobre el mundo y sus habitantes. Sin embargo, los goblins parecían demasiado fantásticos para ser reales.
—En realidad, —respondió Heechul con una mirada hacia su amigo—, ellos chocaron con nosotros, literalmente.
—Sí, lo escuché, y lo siento. Me alegro que estéis bien. — JunMyeon se sentó al otro lado del sofá pero se levantó rápidamente y se movió al otro lado de la habitación. —Normalmente los goblins viven en grandes clanes, y creo que la ciudad a la que fuisteis es uno de ellos porque apestáis. —Inclinó la cabeza hacia Heechul y luego hacia Jin .
—Sin ofender.
—Estos tipos no se parecían a ningún goblin sobre los que he leído. ¿Estás seguro? — Heechul no se oía polémico, sólo escéptico.
—No son los pequeños creadores de travesuras de los cuentos de hadas, Heechul , y tienes que tomarlos en serio. Tienen mucha memoria, y una vez que te han marcado como objetivo, no renunciarán.
—¿Cómo sabes todo esto?
—He visto mucho en mi vida, —respondió JunMyeon vagamente.
—Continúa e informa del accidente, pero no creo que esto sea asunto de la policía humana.
—¿Cuál es su problema con los cambiaformas? — Siwon estaba seguro de que esa era la referencia sobre el 'tipo' de Heechul y Jin , pero no tenía conocimiento de ninguna clase de disputa entre las especies.
Infiernos, hasta hace dos minutos, ni siquiera había sabido de la existencia de los goblins.
—Realmente no es nada personal. Te dije que viven en grandes clanes, y permanecen con los de su misma especie. Desconfían mucho de otras razas, aunque toleran a los seres humanos. Son muy fáciles de ofender, muy territoriales, y pueden guardar tanto rencor como una mujer despreciada.
—Genial, —bufó Jin —Así que un montón de goblins territoriales con un perpetuo ciclo menstrual nos tienen rencor a todos porque nos detuvimos a almorzar. —Se inclinó hacia atrás contra el pecho de NamJoon y entrelazó sus dedos sobre su regazo. —La comida ni siquiera fue buena.
—Así que, ¿qué hacemos? —Inclinándose hacia adelante, Heechul besó a Siwon en la mejilla y le palmeó el pecho antes de ponerse de pie. — ¿Regresarán?
—Oh, sin duda volverán. — JunMyeon se alejó de la pared y entrelazó las manos detrás de su espalda. —Lo único que podéis hacer es estar preparados para luchar.
Sin mediar palabra, Siwon se levantó del sofá y salió de la habitación, yendo directamente hacia la cocina para hurgar en la nevera. No tenía hambre. Ni siquiera estaba sediento, pero de todos modos agarró una botella de agua y arrastró los pies para dejarse caer en una de las sillas de la cocina.
El depredador en él quería dar caza a la amenaza hacia su pareja y ponerle fin a su existencia sin valor. Sin embargo, eso no iba a suceder. Apretó la botella de agua entre sus muslos para sostenerla en el lugar mientras hacía girar la tapa. Sin embargo, en el instante en que retiró la tapa, la botella se aplastó, derramando la mitad del contenido en su regazo.
—¡Joder! —gruñó de frustración. ¿Cómo se suponía que protegería a Heechul cuando ni siquiera podía abrir una maldita botella sin hacer un desastre?
Al menos le iría un poco mejor si fuera zurdo, pero no. Su único brazo utilizable era su brazo débil, e intentar hacer incluso las tareas más simples sólo le hacía sentir impotente e inútil.
—Hey, tú—Heechul habló en voz baja, y sus pasos eran lentos y vacilantes cuando se acercó a él. —¿Estás bien?
Siwon puso su puño en la mesa de la cocina y cerró los ojos. —No. — Era la primera vez que realmente lo había admitido desde el disparo y confesar la debilidad hizo que sus entrañas ardieran de vergüenza.
—¿Quieres hablar sobre ello? —Heechul aún se estaba moviendo con cautela, y se oía tan inseguro, casi como si tuviera miedo de decir algo equivocado.
Todas las veces que le había gritado a su amante o alejado en las últimas semanas regresaron a toda velocidad, y Siwon apretó los párpados con fuerza mientras la culpa le abrumaba. Cuales quiera que fueran sus problemas, Heechul no los había causado, y no merecía el tratamiento que Siwon le había estado dando.
Abriendo los ojos, levantó la cabeza y se dio la vuelta en su asiento para enfrentar a su amante. —Ven aquí, chulo.
Su corazón se hinchó, y la calidez se apoderó de él cuando Heechul corrió hacia él y se sentó a horcajadas sobre sus muslos, envolviéndole en un amoroso abrazo. —Siento que esto te sucediera, amor. Sé que estás enojado, pero no puedes seguir dejándome al margen—Se inclinó hacia atrás y agarró el rostro de Siwon con ambas manos. —Te echo de menos.
—También te echo de menos, bebé. Vuelve a la cama. —Sabía exactamente por qué Heechul había pasado las noches en el sofá, pero hasta que JunMyeon no le metió algo de sentido común, había estado tan envuelto en su miseria que no le había importado lo suficiente como para hacer algo al respecto.
Su brazo podría ser inútil, pero el resto de él funcionaba muy bien, y tenía que comenzar a recordar eso. Tenía mucho por lo que arrastrarse y pedir perdón, y no sabía si alguna vez sería capaz de compensar a Heechul . Era una suerte que tuviera una pareja que le amara lo suficiente como para quedarse a su lado, incluso cuando estuvo actuando como el mayor gilipollas del mundo.
—¿Ahora mismo?
Heechul se veía tan excitado que Siwon no pudo evitar la risa que retumbó en su pecho. —No diría que no.
—Sí, por favor, y deprisa.
El chico siempre era apasionado en sus relaciones sexuales, pero su repentino entusiasmo acababa de demostrar que Siwon había estado descuidando a su pareja en más de un sentido. Wow, que capullo egoísta eres, Choi Siwon .
Sujetando a Heechul alrededor de la cintura con su brazo sano, se levantó de la silla y salió de la cocina, ignorando las extrañas miradas que recibió cuando pasó a través de la sala común. Una vez dentro de su dormitorio, puso a Heechul de pie y se bajó sus propios pantalones de chándal por sus piernas hasta los tobillos.
Heechul se lanzó sobre él como un animal salvaje, lo que le hizo tropezar hacia atrás hasta que estuvo presionado contra la puerta cerrada. Arrodillándose, agarró la base de la hinchada polla de Siwon en un puño y envolvió sus carnosos labios alrededor de la corona sin preliminares. Su lengua se enroscó alrededor de la sensible punta, y succionó duro hasta que sus mejillas se ahuecaron.
Entrelazando sus dedos por el corto cabello en punta de Heechul , Siwon dejó caer su cabeza hacia atrás contra la puerta y gimió cuando el increíble y húmedo calor se envolvió alrededor de su dolorida polla.
Heechul trabajó en la mitad inferior de su longitud a través de su puño, apretando y acariciando, y en poco tiempo, se estuvo tambaleando peligrosamente cerca del borde.
—Cama, —ordenó cuando agarró a Heechul del cabello y echó su cabeza hacia atrás. Dudó durante un momento, pero este era Heechul . Podía contarle cualquier cosa y saber que nunca sería juzgado. —Voy a necesitar algo de ayuda.
Heechul se levantó con gracia pero mantuvo un firme agarre de la polla de Siwon mientras retrocedía hacia el colchón, tirando de Siwon con él por su polla. —Deja de pensar tanto. Puede que tengamos que hacer las cosas un poco diferentes, pero lo descubriremos juntos.
Deteniéndose cuando sus piernas golpearon el borde de la cama, Heechul liberó su agarre de Siwon , se desnudó rápidamente, y se arrastró hasta el centro del colchón donde se tumbó sobre su espalda.
—Voy a asumir que no has olvidado cómo funciona esto.
Siwon estuvo agradecido por la hermosa sonrisa que siempre le hacía sentir tres metros de alto e invencible. Aún recordaba la primera vez que vio esa mirada de total confianza y adoración en el rostro de su amante. A pesar de que había sido bendecido con frecuencia con ella en el tiempo que habían estado juntos, nunca dejaba de calentarle y hacer que se le acelerara el pulso.
Estirándose por encima de la cabeza, Heechul se las apañó para encontrar el lubricante, ubicado en la esquina de la cabecera encajonada, sin ni siquiera mirar. Luego abrió la tapa con su pulgar, mientras levantaba su otra mano y doblaba su dedo índice, haciéndole señas a Siwon . —Puedo hacer esto por mí mismo, pero creo que sería más divertido si te unieras a mí.
Acomodándose en el borde de la cama, Siwon miró la botella que Heechul le ofrecía y frunció el ceño. Su mano dominante no era útil, y nunca antes había intentado estirar y preparar a su pareja con su mano izquierda. Eran pequeños momento como estos los que le recordaban lo mucho que había dado por sentado. Incluso la más sencilla de las tareas ahora le llevaba el doble de tiempo y esfuerzo.
Podría seguir poniéndose de mal humor y enojarse con el mundo, o podría adaptarse. Cuando bajó la mirada hacia toda esa piel suave y cremosa en exhibición y prácticamente rogándole por su toque, regresar a la tierra de los vivos pareció una opción mucho mejor que revolcarse en la autocompasión.
Extendiendo la mano con la palma hacia arriba, tomó una profunda respiración y la liberó lentamente cuando Heechul recubrió sus dedos con el resbaladizo gel. Allá voy.
Siwon se introdujo entre las rodillas de su amante e inclinó la cabeza hacia un lado. Definitivamente esto no iba a funcionar. —Date la vuelta.
Dispuesto a complacerle, Heechul maniobró alrededor hasta que estuvo sobre su estómago y dobló las rodillas, levantando el culo en el aire para un acceso más fácil. —¿Así?
—Muy bonito, —alabó Siwon cuando se inclinó hacia adelante para pellizcar un globo perfectamente redondo.
Continuó lamiendo y besando la parte baja de la espalda de su pareja dirigiéndose hacia su cadera mientras deslizaba sus resbaladizos dedos a lo largo del pliegue de Heechul . El amortiguado gemido que recibió cuando encontró la palpitante estrella de su pareja fue música para sus oídos y un sonido que no había escuchado en mucho tiempo.
Le llevó un poco más de trabajo de lo normal, y era consciente de la cantidad de presión que ejercía cuando penetró en el anillo de músculos con sólo un dedo. El aterciopelado calor que envolvió su dedo fue una bendición, y un ahogado gemido retumbó a través de su pecho cuando las paredes internas de Heechul se restringieron a su alrededor.
Estirar a su amante le llevó más tiempo y concentración de lo habitual, pero Siwon se dio cuenta de que no le importó. En algún momento de su relación, habían caído en una rutina donde cosas pequeñas como juegos previos no se habían incluido a menudo. Era una extraña plata la que recubría su herida, pero no perdería la oportunidad para ralentizar las cosas y volver a conectar con su pareja.
—Siwon , por favor.
Ah, amaba los sonidos que hacía Heechul , y al igual que siempre, no podía negarle nada al hombre. —Ven aquí, chulo. —Puede que sólo tuviera un brazo sano con el que sostener a Heechul , pero era mejor que nada.
Ayudando a su amante a colocarse en su regazo, mantuvo un firme agarre en la cadera de Heechul cuando el hombre tomó en un puño la base de su polla, manteniéndola en posición vertical de manera que la goteante punta presionara de manera insistente contra la entrada de su amante. Centímetro a tortuoso centímetro, Heechul bajó sobre la polla de Siwon , empalándose a sí mismo hasta que su culo respingón se apoyó en la parte superior de los muslos de Siwon .
Su longitud se flexionó en el interior de cálido y acogedor canal de Heechul , y una serie de escalofríos recorrieron por completo su columna vertebral. Su pareja ni siquiera le dio oportunidad para orientarse antes de que comenzara un ritmo rápido y duro que dejó a Siwon sin respiración.
Los dedos de Heechul se clavaban en sus hombros, y su cabeza fue hacia atrás mientras la mirada más exquisita de entrega cayó sobre sus rasgos. Su corazón latía a un ritmo rápido que Siwon podía sentir y escuchar, y una sinfonía de sonidos deliciosamente eróticos se vertieron de su boca.
Inclinándose ligeramente hacia atrás para darle a Heechul más ventaja, Siwon agarró en un puño la saltarina polla de su amante y sacudió la longitud con rápidos y largos movimientos. Disfrutaban de una vida sexual sana, pero tener a Heechul envuelto a su alrededor como un guante de seda después de pasar semanas sin ello, estaba causando estragos en su resistencia.
Sus pelotas rodaron, sus testículos se tensaron, y flamas de necesidad y deseo le envolvieron. Aunque Heechul estaba haciendo la mayor parte del trabajo, sudor perlaba la frente de Siwon y bajaba por su pecho. Su respiración de redujo a rápidos y cortos jadeos acompañados por el gruñido ocasional, y no iba a durar mucho más tiempo.
Cambiando el ritmo, trabajó sobre el eje de Heechul con su resbaladizo puño, prestando especial atención a la sensible piel justo debajo de la corona. —Vas a hacerme trabajar para conseguirlo, ¿no, bebé?
Heechul sacudió la cabeza rápidamente. —Cerca. ¡Joder!—Sus movimientos se volvieron espasmódicos y descoordinados cuando dejó caer su frente en el hombro de Siwon .
Para sorpresa de Siwon , un hormigueo familiar hizo cosquillas en sus encías, y sus colmillos se alargaron cuando sus ojos cambiaron a los de su bestia. Aparentemente su tigre tampoco pudo negar a su pareja. Abandonado la atención a la polla de Heechul , Siwon agarró el cabello de su pareja y echó su cabeza hacia atrás para exponer la esbelta curva de su garganta.
Golpeó con fuerza, incrustando sus colmillos en la flexible piel y gimiendo profundamente en su pecho cuando el primer chorro de sangre bañó su legua. Un largo y distorsionado grito escapó de los labios de Heechul , y su cuerpo se puso rígido cuando cuerdas de cremosa semilla fueron lanzadas desde la punta de su polla.
Su apretado canal convulsionó en ondas, masajeando la longitud de Siwon y exigiendo su liberación. Sacando sus colmillos, enroscó su brazo alrededor de la cintura de Heechul , le bajó con firmeza a su regazo, y se estremeció con violencia cuando un torrente de pegajoso semen llenó las profundidades de su pareja.
—Gracias, —jadeó Heechul mientras sus brazos rodeaban el cuello de Siwon , y acariciaba con la nariz su garganta. —Te amo demasiado, y me alegra que hayas vuelto.
Sí, había sido complicado durante un tiempo, pero Siwon tenía demasiado por lo que vivir para continuar su espiral descendente hacia el abismo. Era lo suficientemente inteligente para saber que no todo iría viento en popa. Lucharía contra su depresión, y algunos días serían mejores que otros, pero daría su vida por Heechul . ¿Qué era un pequeño brazo en comparación?
—También te amo, Heechul . —Incluso cuando se había rendido, Heechul nunca lo hizo, y Siwon estaba determinado a ser digno de esa devoción. —Por cierto, me gusta tu cabello.
Suaves labios se estiraron en una sonrisa contra su cuello, y Heechul se acercó más. —No estaba seguro de que te dieras cuenta.
—Estaba un poco preocupado por ti casi muriendo, pero sí, me di cuenta. Se ve bien.
Heechul le apretó con fuerza, y una respiración tranquila flotó sobre la piel de Siwon . —Probablemente deberíamos ducharnos.
—¿Por qué?
Su amante se inclinó hacia atrás y le dio una mirada de incredulidad.
—¿Lo dices en serio?
Siwon sonrió diabólicamente y movió las cejas mientras bajaba a Heechul de nuevo al colchón y se cernía sobre él. —La ducha puede esperar.
—Oh, —dijo Heechul con los ojos como platos. —¿Otra vez?
Riéndose por lo bajo, bajó su boca para inclinarse contra su amante en un beso ligero y provocador. —Y una, y otra, y otra vez.
CAPITULO 4
Incluso con la amenaza de algunos goblins locos empeñados en una rigurosa venganza cerniéndose sobre sus cabezas, la vida de Heechul estaba progresando a mejor. Siwon aún no podía mover su brazo derecho, pero en la semana que desde que había comenzado las sesiones con el Dr. JunMyeon , su actitud había cambiado radicalmente.
Había veces en que Heechul le atrapaba con la mirada perdida en el espacio, o sentía un atisbo de frustración flotando sobre su amante. Supuso que era de esperar. Nadie se recuperaba de un evento que le hubiera cambiado la vida como si nunca hubiera sucedido, sobre todo cuando Siwon era acosado con un constante recordatorio diario de lo que había perdido.
Lógica e intelectualmente, sabía esto. Sin embargo, las emociones eran cualquier cosa menos racionales. No le importaba si Siwon no pudiera mover su brazo, pierna, o cualquier cosa del cuello para abajo. Sólo quería que su amor fuera feliz. Siwon estaba mejorando. Sonreía con más frecuencia y raramente gritaba a sus amigos. Sin embargo, Heechul no se engañaba a sí mismo que todo hubiera vuelto a la normalidad.
NamJoon y Sehun habían llevado a Siwon para hacer un poco de entrenamiento. Prácticamente habían tenido que pegarle en la cabeza y arrastrarle fuera del dormitorio, pero Heechul sabía que sería bueno para su pareja. Si Siwon quería regresar a sus deberes como Ejecutor, iba a tener que fortalecer su brazo débil y aprender a luchar de una manera diferente para compensar su desventaja.
Heechul tampoco estaba seguro de cómo Siwon iba a hacer frente a la luna llena que se acercaba. Seguro, el hombre podía tomar un Inhibidor y pasar la noche en casa, pero de alguna manera, sentía que crearía más problemas de los que resolvería. Técnicamente, no había nada que dijera que Siwon no pudiera cambiar, pero por alguna razón, estaba siendo muy terco acerca de todo esto.
—¿Estás preparado?
Heechul levantó la vista de su taza de café e inclinó la cabeza hacia Jin . —Sip, supongo que deberíamos ir haciendo todo el asunto del Comité de Bienvenida.
La manada de werelobos finalmente había liberado a los prisioneros de The Hive, los prisioneros que Siwon había estado ayudando a rescatar cuando había sido disparado.
Habían estado en Haven durante casi cuarenta y ocho horas, pero con la reciente brecha de seguridad que había dado como resultado el secuestro de Changmin , fue necesaria una cuarentena de dos días hasta que fue determinado que se podía confiar en ellos.
Ahora que habían sido llevados a la cabaña de al lado para que establecieran su residencia con Changmin y sus amigos, era trabajo de Heechul y Jin darles la bienvenida a la manada y ayudar a que los nuevos miembros comenzaran a aclimatarse a la vida fuera del laboratorio. Aunque realmente no eran cambiaformas ni siquiera podían cambiar sus uñas había sido decidido que Heechul y Jin eran la mejor elección para la introducción inicial ya que eran mucho menos intimidantes que sus parejas de mayor tamaño.
Los días se estaban volviendo más cálidos a medida que la primavera se acercaba, y Heechul no sentiría decir adiós a la nieve y temperaturas heladas. Al crecer en el sur , era partidario de la calidez y los rayos solares, aunque honestamente no echaría de menos la humedad, inundaciones, o los mosquitos del tamaño de un pájaro.
—¿Escuchaste que uno de los chicos nuevos es un Shenhari? —preguntó Jin mientras recorrían la corta distancia hacia la puerta trasera de la cabaña vecina. —Namjoon dice que son realmente raros.
—Siwon dijo lo mismo. —Heechul se encogió de hombros cuando llegó al picaporte. —Supongo que ser un Moonlighter y un Shenhari, es como insólito, a juzgar la manera en que ha reaccionado todo el mundo.
El único Shenhari, verdaderos cambiaformas, capaces de transformarse en cualquier animal de su elección, que conocía era Sungmin . Aunque había visto más del pequeño elf híbrido desde que se habían mudado a Ulsan , aún no conocía bien al chico.
—Bueno, creo que es asombroso, —defendió Jin , aunque Heechul no hubiera dicho nada despectivo los nuevos miembros de la manada.
—Creo que sería endiabladamente aburrido cambiar a lo mismo todo el tiempo.
Liderando el camino hacia la puerta y entrando en la cocina de la cabaña de al lado, Heechul se detuvo tan bruscamente que Jin chocó contra él por detrás, empujándole hacia adelante un par de pasos.
—¡Hola! —Fue recibido con alegría. El hombre más cool que alguna vez hubiera conocido, y conocía a Jin después de todo, dio un saltito hacia adelante y empujó su mano hacia Heechul . —Soy Jinwo , Kim Jinwo.
—Encantado de conocerte, Jinwo . —Heechul tomó la mano que se le ofrecía, haciendo una mueca cuando el recién llegado se la estrechó con tanta fuerza que pensó que le arrancaría el brazo—. Soy Heechul , y él es Jin .
Changmin y Taemin se sentaron juntos en la mesa con las manos sobre sus bocas mientras observaban la escena que se revelaba. Bufidos surgieron de sus narices, y ambos estaban rojos por el esfuerzo de contener la risa. — Hola, Heechul , —llamó Changmin y se golpeó de nuevo la boca con la mano.
—Oh, cariño. —empujando a Heechul a un lado, Jinwo miró a Jin de arriba a abajo con un gesto de aprobación. —Tú—señaló con el dedo derecho hacia el pecho de Jin . — Eso, —su mano se movió de arriba a abajo para indicar los vaqueros ingeniosamente rotos y el chaleco de punto verde neón de Jin . Luego chasqueó los dedos y ladeó la cadera hacia un lado. —¡Salvaje!
Jin apoyó las manos en sus caderas y se giró hacia un lado y luego hacia el otro de su cintura. —Bueno, sí, soy bastante asombroso.
—¡Sólo quiero meterte en mi bolsillo! —exclamó Jinwo cuando dio un paso más cerca, agarró la barbilla de Jin , y giró su cabeza hacia un lado. —Tu cabello es fabuloso, amor.
Jin lanzó una mirada a Heechul y sonrió burlonamente. —Le gusto.
No era que a Heechul no le gustara el chico. Sólo había estado momentáneamente aturdido cuando había mirado por primera vez a Jinwo . De pie no pasaba de 1, 67 metros con una estructura delgada, era un hombre muy atractivo. Tenía los ojos de color verde más pálido que Heechul jamás hubiera visto, pero complementaban su cremosa tez. Sin embargo, nada de eso era lo que le había dejado sin palabras.
El cabello corto y en punta de Jinwo era de un tono vivo, casi cegador de rosa neón. Cada oreja estaba perforada en cuatro lugares diferentes. Había un pequeño adorno de color rosa en su nariz, y un aro fino y dorado curvado alrededor de su regordete labio inferior. Oscuro delineador de ojos adornaba sus párpados inferiores y se extendía más allá de la comisura de sus ojos.
Su mitad superior estaba cubierta con una fina camiseta blanca que moldeaba su pecho y abdominales como una segunda piel. Sin embargo, debajo de esta, llevaba lo que Heechul supuso era una falda escocesa, aunque en lugar de los tradicionales colores, era a cuadros de color rosa neón y sostenida por un cinturón ancho y grueso. Luego, para rematar todo el conjunto, grunge botas del ejército negras cubrían sus pies y con los cordones atados hasta la mitad de sus espinillas.
Haciendo lo posible para no mirarle fijamente, Heechul se asentó en la mesa para hablar con Changmin . —¿Dónde están los otros? —Por lo que sabía, había habido seis pacientes rescatados del laboratorio y transportados a Haven. De manera que, ¿dónde estaba el resto de ellos?
—Bueno, dos eran hembras, y uno era un demonio. Aparentemente, esta es una hermandad sólo para varones. —Changmin se encogió de hombros—. El demonio se está quedando en la casa principal, y Henry le está ayudando a adaptarse. Mihail y Nikola están en el estanque con Kai y nuestros nuevos Ejecutores lobo.
—¿Nuevos Ejecutores? —Haven se estaba llenando más rápido de lo que Heechul podía llevar un registro. Se sentía como si hubiera más gente presentando solicitudes cada día, y el lugar ya estaba lleno a su capacidad. Con el invierno llegando a su final, con suerte, la construcción de las nuevas cabañas y dormitorios se aceleraría con el clima más cálido.
Taemin reprodujo el encogimiento de hombros de Changmin . —Siwon y Hangeng sintieron que necesitábamos más guardias hasta que estemos seguros de que The Hive no va a venir detrás de nosotros. Creed y Rhodes han sido cedidos por Cloud Peak.
Heechul sentía como si su cerebro fuera a salirse por sus orejas. Había demasiados nombres, demasiada gente, y demasiado maldito drama. Las cosas no habían estado precisamente tranquilas de regreso en Seul , pero esto era de locos. —¿Cuántas personas viven en Haven?
—¿Incluyéndonos? —preguntó Changmin . Esperó a que Heechul asintiera con la cabeza su afirmación. —No tengo ni idea.
—Un poco menos de cuatrocientas, —respondió Junho , la pareja de Changmin , cuando entró en la cocina y se inclinó para besar la parte superior de la cabeza de su amante. —Una vez que las cabañas estén terminadas, los cambiaformas y werelobos se mudarás aquí, a las tierras de la manada.
—¿Desde cuándo comenzamos a segregar?—exigió Jin frunciendo su labio. —Pensé que todo el mundo era bienvenido aquí.
—Lo son. —Junho entornó los ojos y agarró una brillante manzana roja del frutero en el centro de la mesa. —Sin embargo, los cambiaformas y weres necesitan cazar. Es más fácil si tenemos un área designada para hacer eso. Técnicamente, los casi tres kilómetros cuadrados siguen siendo propiedad de Haven, y los residentes pueden entrar y salir cuando quieran.
Estaba confirmado. La cabeza de Heechul iba a explotar por el exceso de información.
Sin embargo, la mayor parte de ella no se refería a él, de manera que decidió concentrarse únicamente en las partes que lo hacían. —De acuerdo, Jinwo , Mihail, y Nikola son los nuevos miembros de la manada. Todos son Moonlighters, y todos son antiguos Desirables, ¿cierto?
—Tienes razón, —respondió Jinwo con una brillante sonrisa. —Has dado en el clavo. —Sus uñas pintadas pasaron por su pecho cubierto de algodón, y sacudió sus caderas de manera sugestiva.
—Aunque, creo que aún soy deseable.
La habitación explotó en un coro de risas, y Heechul tenía la sospecha de que Jin y Jinwo iban a hacerse amigos rápidamente. —Ahora, ¿qué clase de cambiaformas eres? —preguntó al nuevo hombre de manera directa. —He oído que eres un Shenhari. ¿Es cierto?
Jinwo sacó pecho e inclinó la cabeza. —Ese soy yo.
—Ya sabes, me he estado preguntando algo. —Jin golpeó a su nuevo amigo en el culo cuando pasó por su lado, provocando una linda risa en Jinwo . Luego se acomodó en el asiento junto a Heechul y cruzó los brazos sobre su pecho—. Si podéis cambiar diferentes partes del cuerpo y esas cosas, ¿por qué no podéis cambiar a cualquier animal que queráis.
—No sé, —respondió Changmin mientras jugueteaba con su botella de agua. —Sólo no funciona de esa manera. Los potenciadores D-212 sólo funcionan con nuestras formas humanas.
Tenía sentido para Heechul , pero por otra parte, no entendía nada sobre manipulación genética o ingeniería biológica. —De acuerdo, ¿qué pasa con los otros dos? —pudo sonar como si estuviera siendo entrometido, pero ese no era el caso. Saber en qué tipo de criaturas se transformaban los nuevos miembros de su manada era importante ya que cada especie tenía diferentes necesidades en luna llena.
—Nikola es un lobo, —respondió Junho . —Nada fuera de lo común. Mihail... —lanzó una mirada a Changmin , y el dúo intercambió una mirada que Heechul no pudo descifrar.
—Mihail es un cambiaformas tigre como Siwon —respondió finalmente Changmin después de una pausa larga y embarazosa.
Heechul palideció ante la información, pero no dijo nada. Hasta ese momento, Siwon había sido el indiscutible alfa de su manada como el más rudo en ambas formas, humana y animal.
No quería saltar a conclusiones antes de que tuviera más información, pero realmente esperaba que Mihail no tuviera pensamientos de asumir el control de su manada.
Siwon no sólo era el más feroz, también era el más adecuado para el trabajo. Cuidaba de ellos, tomaba las decisiones difíciles, y trataba a todo el mundo con respeto. Aunque había dicho con frecuencia que nunca había querido el cargo, Heechul sabía que su amante no vería con buenos ojos a un desconocido que viniera e intentara ponerse en su posición.
Era justo casi hasta la exageración, y si sentía que Mihail estuviera mejor adaptado para ser alfa, más capacitado para cuidar de la manada, dejaría el cargo sin luchar. Sin embargo, después de todo lo que había sucedido en las pasadas semanas, Heechul no estaba seguro de cómo su pareja iba a hacer frente a algo como esto.
La puerta trasera se abrió de golpe, interrumpiendo sus depresivos pensamientos, y tres hombres trastabillaron en el interior de la cocina, empujándose unos a otros mientras se reían. El trío estaba cubierto de sudor y apestaban, pero el líder del grupo aún se veía lo suficientemente bueno para comérselo.
—Hey, Heechul . —Siwon le alcanzó en dos enormes zancadas y levantó a Heechul de golpe de su asiento en un agarre de un solo brazo.
—¿Me echaste de menos?
—¡Siwon! —regañó Heechul —. ¡Bruto! Bájame. Hueles como si te hubieras revolcado sobre un cadáver.
—Hola, ángel, —ronroneó NamJoon .
Jin saltó de su silla y retrocedió, levantando las manos para defenderse de su vagabunda pareja. —Oh, no, no lo harás. Quédate ahí.
—Ah, ¿no hay beso?
—Primero ducha, y luego hablaremos.
—No quieres decir eso. —Una sonrisa diabólicamente engreída se extendió a través del rostro del hombre, y dio un salto hacia adelante, levantando a Jin y aplastándole contra su pecho empapado de sudor. — ¿Ves? ¿No es esto mejor?
—¡Oh NamJoon RapMoster ! — jin chillaba como un cerdo mientras se daba la vuelta, intentando liberarse de los brazos de NamJoon .
—Mierda, voy a tener que quemar esta ropa.
—Bueno, hola, hermoso. —Jin se contoneó hasta Sehun y raspó con una uña el brazo del cambiaformas. —¿Y cuál es tu nombre?
Sehun arqueó una ceja con incredulidad e inclinó la cabeza hacia un lado como si no estuviera muy seguro de que lo que estaba viendo. —No disponible.
—Bueno, infiernos. —la seductora sonrisa cayó de la boca de Jin , y su labio inferior sobresalió en un puchero. —¿No hay solteros en todo este maldito lugar?
—Mmm, hueles bien.
—Bueno, sí, —respondió Heechul a su pareja con un bufido. —Sucede que utilizo esa pequeña cosa llamada jabón—cediendo ante los buscados labios de su pareja, contuvo la respiración juntaron sus bocas en un breve beso. —Realmente hueles como un animal atropellado, amor.
—Dúchate conmigo.
La evidencia del deseo de su amante se estaba construyendo detrás de su cremallera y presionando contra el trasero de Heechul . ¿Cómo iba dejar pasar una invitación como esa? —Bueno, probablemente necesites supervisión. —Estaba pensando en más que una mano de ayuda.
El corazón del Heechul se aceleró, y su respiración se detuvo en la garganta cuando Siwon empujó una saludable dosis de sus lujuriosos sentimientos hacia él. —Sí, es posible. —Maldición, ya ni siquiera sabía lo que estaba diciendo. La sangre que se suponía iba a estar ayudando funcionar a su cerebro había viajado al sur para acumularse en su ingle, hinchando su polla hasta que latió y dolió dentro de sus vaqueros—. ¿Ahora?
La mirada que Siwon le dio fue pura malicia. —Oh, sí. Ahora mismo.
CAPITULO 5
—Aún tienes que saludar a los nuevos miembros de la manada. Tenemos que descubrir si tienen esos malditos chips, y si los tienen, necesitamos conseguir que el Dr. Woods los saque. Se supone que pronto habrá una reunión de El Consejo para hablar del tema de los Ejecutores llevando armas. Sin embargo, no recuerdo cuando.
Heechul enumeraba los elementos con sus dedos mientes los apuntaba.
Siwon estaba prestando atención, pero no podía borrar la sonrisa satisfecha de su rostro. Heechul seguía retorciéndose en el sofá, obviamente intentando ponerse cómodo, y cuando habló, su voz estaba un poco ronca de todos los gritos que había dado en la ducha.
—Ya has conocido a Jinwo , —continuó Heechul . —También están Mihail y Nikola. Aparentemente, los dos lobos Ejecutores de Cloud Peak finalmente también llegaron. Creed y Rhodes, creo que dijo alguien—hizo una pausa y de un golpe alejó la mano de Siwon de la parte superior de su muslo. —¿Me estás escuchando?
—Sí.—La lucha siempre hacía fluir su sangre y pateaba su sobreexcitada libido. Su ducha compartida había sido larga y agradable, pero ni de lejos había terminado con su pareja.
Sin embargo, ¿cómo podía no sentirse de esa manera? ¿Había alguien más en el planeta tan magnífico como Heechul ? Si lo hubiera, Siwon aún tenía que verlo. Firme y delgado, el cuerpo más pequeño de Heechul ajustaba perfectamente contra él cuando dormían. Su cremosa piel, como melocotones y miel, era tan increíblemente suave, y se tensaba en cada bajada y curva.
Sin embargo, sus ojos fueron los que había cautivado a Siwon desde el momento en que se encontraron por primera vez. Eran de un color verde brillante, como la hierba fresca en primavera, y lo suficientemente cálidos y amables como para fundir el más frío de los corazones.
—Quizás no vayan a regresar.
—¿Huh? —Perdido en contemplar a su amante, obviamente Siwon se había perdido algo importante. —¿Quién?
—¿Ves? Sabía que no me estabas escuchando— Heechul gruñó cuando se reclinó contra los cojines, pero la sonrisa en sus rosados labios le traicionó. —Te estaba preguntando sobre los goblins. Nadie ha regresado, y casi ha pasado una semana. Quizás no vaya a ser un gran problema como pensamos.
Era un buen pensamiento, pero improbable. —Ha habido una camioneta pasando por las puertas frontales todos los días de esta semana al atardecer, chulo. Lo más probable es que estén buscando una debilidad, sincronizando los cambios de guardia, y buscando otro camino hacia la propiedad.
—¿Por qué no me lo dijiste?
Realmente aún no había sucedido nada. No era una amenaza directa, y Siwon no iba a permitir que Heechul dejara el aquelarre hasta que el asunto se resolviera. —No hay nada que podamos hacer sobre ello ahora mismo. Acercarse a ellos sólo va a empeorar las cosas. Apretó la rodilla de Heechul y suspiró. —Lo siento, bebé. No quería que te preocuparas.
—Lo sé, Sr. Sobreprotector. —puso su mano sobre la de Siwon y entrelazó sus dedos. —Sabes que amo que quieras protegerme de todas las cosas malas del mundo, pero necesito saber cosas como éstas. No más secretos, Siwon . Se supone que somos un equipo, ¿verdad?
Habría construido una impenetrable burbuja alrededor de Heechul si pudiera. No era que dudara de las capacidades del hombre. La idea de que algo le sucediese a su pareja le volvía un desastroso neurótico. Sin embargo, Heechul podía reducirle un poco la tensión. Ambos sabían de primera mano que toda su vida podía cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
Fue su mala suerte que el hombre hiciera un argumento válido. Sí, eran un equipo. Eran compañeros, siempre cuidarían uno del otro, y nunca tendrían secretos. De todas formas, esconder cosas a su amante no era el camino que quería tomar. Los secretos sólo eran malditas complicaciones.
—Tienes razón.
—Lo siento. — Heechul se enderezó con una mirada de fingida sorpresa. —¿Puedes repetir eso? ¿Dijiste que tengo razón?
—Mocoso—riéndose por lo bajo, Siwon se inclinó hacia adelante para besarse lenta y sensualmente. —Si descubro algo más, te lo haré saber.
Un golpe en la puerta interrumpió el momento, y Heechul frunció el ceño cuando miró fijamente a través de la habitación. —Lo haré.
—Uh, está bien. Soy JunMyeon .
—Oh. —echando un vistazo por encima de su hombro, Heechul miró el reloj sobre la chimenea y balanceó la cabeza.
—Supongo que no me di cuenta de qué hora era—girándose de nuevo hacia Siwon , se removió en su asiento e hizo girar las manos en su regazo. —¿Te importaría si me quedara?
Hizo una pausa en su camino hacia la puerta, inseguro de cómo responder. Había prometido no esconder nada de Heechul , pero esto era un poco diferente. Sus sesiones con JunMyeon no era exactamente como quería que su pareja le viera. Aunque se sentía mejor después de hablar con el doctor, también se sentía agotado, y normalmente necesitaba un poco de tiempo para él mismo antes de que pudiera hacerle frente a alguien. Tener a Heechul observándole atravesar eso, parecer débil delante de su pareja, no era un pensamiento atractivo.
—Está bien—murmuró Heechul cuando se levantó del sofá y comenzó a dirigirse hacia la cocina—. Comprobaré si los chicos nuevos necesitan algo para ayudarles a instalarse. Te veré cuando hayas terminado.
— Heechul , espera.
Su pareja hizo un además de despedida. —No, realmente está bien. Te veré más tarde.
—Te amo.
Heechul sonrió, aunque parecía un poco triste. —También te amo.
— ¿Te perdiste de camino a la puerta?
Siwon se apartó arrastrando los pies para permitir que JunMyeon entrara en la casa. El hombre era al menos quince centímetros más bajo que él, y probablemente no pesaría más de sesenta kilos con el estómago lleno, pero había algo sobre él que hacía que Siwon se sintiera como un niño pequeño cuando hablaban.
—Lo siento
—¿Escuché a Heechul
—Uh. — Siwon se frotó la nuca mientras con aire de culpabilidad sus pies descalzos. —Sí, estaba aquí
—¿Le pediste que se fuera
—No fue exactamente de esa manera —No había desalentado la partida de Heechul , pero tampoco le había ordenado marcharse.
JunMyeon se sentó en la silla que normalmente ocupaba durante sus sesiones y cruzó una pierna sobre la otra. —Sin embargo, haría que te sintieras incómodo que él estuviera aquí. Piensas que te verá como un débil. No sabía cómo infiernos el hombre hacía eso, arrancar los pensamientos directamente del cerebro de Siwon .
—Sí, pero se oye peor cuando le dices de esa manera.
—Bueno, ¿cómo más podría decirse? ¿Crees que Heechul te ama?
—Sí, —respondió Siwon inmediatamente—. Sé que me ama.
—¿Su amor es condicional? ¿Tienes miedo de que no te ame de la misma manera si ve que tienes miedos y vulnerabilidades como todo el mundo?
—No se supone que sea como todos los demás. Se supone que le protejo, le mantengo a salvo. Ahora mismo, no duda de mi habilidad para hacer eso.
—Pero si sabe acerca de las cosas que te preocupan, pensaría que serías demasiado cobarde para cuidar de él, porque después de todo, él no es capaz de cuidar de sí mismo.
—¡No dije eso! —gritó Siwon . —Deja de poner palabras en mi boca.
JunMyeon suspiró y unió los dedos sobre su rodilla. —Quizás no dijiste esas palabras exactas, pero eso es lo que escuché. Cuando te lo repito de nuevo, ¿oyes lo ridículo que suena?
—¿No se supone que eres un loquero que sólo se sienta ahí, asiente con la cabeza, y me pregunta cómo me siento?
—Debí haber estado ausente el día que enseñaron eso. Sólo estoy improvisando.
—No creo que Heechul no pueda cuidar de sí mismo. —No sólo era Heechul . No quería que nadie le viera en sus peores momentos. —Sin embargo, es mi trabajo. No sólo como su pareja, sino también como el alfa de esta manada. Todos me buscan por respuestas. No se supone que los alfas tengan defectos o muestren debilidades.
JunMyeon estornudó dramáticamente y se frotó la nariz. —Lo siento. Debo ser alérgico a las sandeces.
—¿Alguien te ha dicho alguna vez que eres un cretino?
—Con frecuencia. No estamos aquí para hablar sobre...
—Ti, —interrumpió Siwon . —Sí, recibí el memorándum. —Su estado de ánimo estaba cayendo en picado rápidamente, y tampoco tenía ganas de hablar de sí mismo. Sin embargo, la experiencia le dijo que JunMyeon no le dejaría ir de rositas. —La gente depende de mí, y eso me asusta.
—Tienes miedo de decepcionarles. —descruzando las piernas, JunMyeon se inclinó hacia adelante para apoyar los codos en las rodillas.
—Ya estemos dispuestos a admitirlo o no, a todos nos preocupa decepcionar a las personas que queremos. —Una pausa embarazosa siguió a su declaración y se dio un golpecito en los labios con el dedo índice. — ¿Cómo está el brazo?
—Aún inservible—gruñó Siwon , ignorando deliberadamente la parte de decepcionar a sus amigos y familiares. Algunos días, pensaba que podría haber sido mejor si sólo perdiera la maldita cosa completamente. El miembro entumecido estaba constantemente en su camino, y podía sentir las miradas compasivas que recibía cuando caminaba por el recinto.
—¿Aún no has intentando ninguna de las sugerencias que te di?
—No—En parte se debía simplemente a terquedad. Mayormente, tenía miedo de poner sus esperanzas y luego caer de nuevo en la depresión si ninguna de esas cosas funcionaba. Sin embargo, sólo faltaban dos días para la luna llena, y tenía que tomar una decisión pronto.
Odiaba esos malditos Inhibidores. Hacían su trabajo e impedían el cambio, pero la magia le obligaba a ponerse en contra de la luna llena y a luchar con fuerza contra ello, y normalmente terminaba con la sensación de que tenía la madre de todas las resacas.
JunMyeon inclinó la cabeza como si hubiera esperado la respuesta. No parecía contento con ello, pero se abstuvo de hacer comentarios.
—¿Cómo fue el entrenamiento de hoy?
—Bien, supongo. —No se molestó en preguntar como sabía JunMyeon sobre su sesión de entrenamiento con NamJoon y Sehun . El hombre parecía saber todo—. Golpearon mi culo un montón. —Su brazo paralizado dificultaba sus movimientos y le quitaba equilibrio, pero al final del entrenamiento, fue mejorando.
—¿Y cómo te hace sentir? —preguntó JunMyeon con una sonrisa satisfecha.
—Idiota, —murmuró siwon —. No me molestó mucho porque... —¿Porque?
Tenía la sensación de que el doctor sabía exactamente lo que estaba en la punta de su lengua pero quería que dijera las palabras. —No me importó ser golpeado porque no me lo estaba tomando en serio. Sólo éramos tres amigos pasando el rato.
—Levanta.
Siwon frunció el ceño pero hizo lo que le pidió. Aún estaba intentando descifrar hacia dónde iba esto cuando JunMyeon dio un salto y le pegó en el rostro. Agachándose hacia un lado para esquivar el golpe, terminó con los pies enredados en la alfombra y cayó al suelo. Sin el uso de su brazo izquierdo para agarrarse, chocó dolorosamente contra la madera.
Sin embargo, no hubo tiempo para gemir por el dolor. Apenas tuvo tiempo de rodar sobre su estómago antes de que JunMyeon fuera a por él de nuevo. El hombre podría ser más pequeño que él, pero era fuerte, y utilizó el brazo inmóvil de Siwon a su favor, inmovilizándole con facilidad en el suelo.
Largos y delgados dedos se enredaron en su cabello y tiraron su cabeza hacia atrás sobre su hombro cuando JunMyeon presionó su boca abierta en el cuello de Siwon . —Así de rápido puedes estar muerto, —dijo con firmeza. —¿Aún esto es un juego, Siwon ?
La puerta trasera se cerró de golpe, y los pasos se hicieron más fuertes cuando se acercaron. —Hey, —llamó Heechul . —Quería que supieras... —Hubo un largo e incómodo silencio, y Siwon sólo podía imaginar lo que la escena debía parecerle a su pareja. —Uh, siento la interrupción. Sólo, uh, está bien.
—Joder, —gimió Siwon cuando los pasos de su amante, se retiraron de nuevo a la cocina. —¡Heechul!—La puerta trasera se cerró silenciosamente sin ninguna respuesta de Heechul , y Siwon quiso golpearse la cabeza contra el suelo. —Bájate.
—No me respondiste, —exigió JunMyeon mientras se levantaba con gracia y daba unos pasos hacia atrás. —¿Entiendes lo importante que es tu entrenamiento?
—Sí, —gruñó Siwon . —Lo entiendo, pero ahora mismo tengo problemas jodidamente más grandes.
— Heechul lo entenderá.
—Jódete. —poniéndose de pie, comenzó a dirigirse hacia la entrada posterior, determinado a alcanzar a su pareja y arreglar las cosas.
—Vamos.
—¿Yo? ¿Por qué?
—Tú empezaste esta mierda, y tú vas a ayudarme a arreglarlo.
Descendiendo por los escalones de la terraza posterior, Heechul siguió caminando hacia adelante en línea recta. No estaba seguro de a dónde estaba yendo, no tenía un destino en su mente, pero sabía que necesitaba alejarse tanto como fuera posible.
Quizás estaba teniendo un mal sueño. Quizás se despertaría todo cálido y acogedor en su cama con Siwon enroscado contra su espalda en lugar de en el suelo con alguien que definitivamente no era Heechul encima de él. Quizás, pero no iba a contener la respiración.
—No —deteniendo sus pasos, Heechul puso los puños a ambos lados y giró sobre sus talones. Había una explicación perfectamente lógica para lo que había presenciado. No importaba como de inestables hubieran estado las cosas últimamente, Siwon no le haría eso a él.
Incluso si fuera exactamente lo que parecía, habían pasado por
demasiado para simplemente acabar con todo. Quizás su unión no estuviese legalmente reconocida, pero se había comprometido de por vida en el momento en que Siwon le reclamó.
Si Siwon se la estaba jugando, patearía el tramposo culo del bastardo de un extremo del estado al otro, pero no iba a marcharse sin luchar.
—¡Heechul!
Viendo a Siwon trotando hacia él. Heechul se dio cuenta de que no había ido muy lejos en su caminata. Infiernos, aún podía ver los malditos dormitorios. Realmente apestaba jugar al amante despechado y traicionado. Se maldijo a sí mismo silenciosamente por ser un adulto maduro cuando huir de sus problemas sería mucho más sencillo.
— Heechul , espera.
No había movido un músculo desde que Siwon había dicho su nombre la primera vez. ¿Qué infiernos pensaba el hombre que iba a hacer? ¿Correr a toda velocidad hacia el bosque como una liebre? —Estoy aquí de pie.
En lugar de ofrecer una disculpa o pedir perdón, Siwon acunó su nuca y se inclinó hacia él de manera que su columna vertebral se curvara cuando su amante plantó un beso abrasador que disparó la presión arterial de Heechul e hizo que sus dedos se enroscasen. A medida que se profundizaba el beso, su cabeza comenzó a dar vueltas por la falta de oxígeno, pero no pudo importarle menos. Habían compartido un montón de besos durante su relación, pero uno como éste uno que le consumía completamente se habían convertido en pocos y distantes entre sí.
—No es lo que piensas. — Siwon le sostuvo cerca y besó la parte superior de su cabeza y rostro. —Lo juro, chulo. Eres para mí. Eres al único que quiero.
—Estaba intentando probar un punto cuando entraste, —añadió JunMyeon cuando se acercó a ellos. —Estoy seguro de que se vio muy lascivo para ti, pero no lo fue.
Los ojos de Heechul se entrecerraron mientras evaluaba al doctor.
—¿Qué punto sería ese?
En un abrir y cerrar de ojos, Siwon fue arrancado de su abrazo e inmovilizado en el suelo. JunMyeon cubrió su espalda, creando una escena casi idéntica a la de la sala de estar. Entonces sacudió la cabeza de Siwon y se inclinó de manera que sus labios se cernieron sólo a un milímetro de la palpitante vena.
—Maldición, —bufó Siwon . —Quítate de encima.
JunMyeon se puso de pie y de manera casual sacudió la suciedad de su ropa.
—Sólo estaba demostrando la rapidez con la que alguien podría rasgar la garganta de tu pareja si no comienza a tomar en serio su entrenamiento.
Heechul no sabía qué infiernos decir a eso. De manera que sólo se quedó allí de pie con la boca abierta como un idiota. Aunque definitivamente aliviado porque no había sido lo que había temido, este nuevo acontecimiento le dejó una sensación de frío
Había sido un desastre total desde la noche en que Siwon recibió el disparo. En algún lugar del camino, se había engañado en la creencia de que su pareja era un cambiaformas, y por lo tanto, indestructible. Verle desangrándose en una camilla mientras corrían a cirugía había sido una gran llamada de atención.
Siwon podía morir. Podría ser un poco más resistente que Heechul , pero ciertamente no era inmortal. Obviamente, había algunas heridas que los cambiaformas no podían sanar. Esa sólo era otra mentira que Heechul se había estado diciendo a sí mismo. Si Siwon podía estar paralizado incluso si sólo era un brazo ¿qué otro daño permanente podría sufrir
—Lo entiendo, y reaccioné de manera exagerada. —girándose hacia JunMyeon , señaló con un dedo el rostro del hombre. —No toques a mi pareja de nuevo. — Siwon no era el único posesivo en su relación.
—Eres caliente cuando estás celoso. —le provocó Siwon .
Oscilando su brazo para que el dedo extendido apuntara hacia su amante, Heechul le fulminó con la mirada, no viendo nada de humorístico en la situación. —Tenemos que hablar.
—¿Podemos hacerlo desnudos?
—Esto no es una jodida broma, Choi Siwon . Por mucho que me duela decirlo, JunMyeon tiene razón. Si no comienzas a tomar esta mierda en serio, vas a terminar muerto. —enojándose con cada segundo que pasaba, pasó junto a los dos hombres y se dirigió directamente hacia el dormitorio. — Ven a buscarme cuando abras los putos ojos. —avisó sobre su hombro.
Era algo que iban a discutir, pero primero necesitaba tranquilizarse. De otra manera, sólo terminaría gritando, Siwon se pondría a la defensiva, y no se conseguiría nada. Si Siwon pensaba que sólo iba a sentarse mientras el idiota terminaba asesinado, se equivocaba profundamente.
Y Heechul metería esa idea en la densa cabeza de su querida pareja aunque tuviera que golpearle con un mazo.
CAPITULO 6
Siwon no era el típico que ahogaba sus penas en el fondo de una botella, pero tener una bebida – o cinco – sonaba como una buena idea en ese momento. En su lugar, se levantó del suelo, se limpió el polvo, y caminó penosamente de regreso a casa para tomar las represalias como un hombre.
Todo el mundo estaba haciendo una maldita montaña por nada, en lo que a él se refería. JunMyeon había decidido que ya que Siwon había estado haciendo el ganso con sus hermanos de manada, obviamente no se tomaba sus limitaciones en serio. Eso había sido bastante malo, pero luego, había sido capaz de convencer a Heechul de ello.
Su pareja podría ser la mitad de su tamaño, pero cuando su temperamento estallaba, todo el mundo huía para refugiarse, incluyendo Siwon . Había hecho la misión de su vida el proporcionar todo lo necesario para que Heechul se sintiera seguro, protegido y amado. Quizás estuviera avergonzado por sus nuevas limitaciones. Quizás no fuera del tipo sentimental. Sin embargo, cuando se trataba de su pareja, era un desvergonzado.
Con ese pensamiento mente, entró en la cocina a través de la puerta trasera y vagó por la sala común, sabiendo que Heechul podría estar esperándole en el sofá. En su mayor parte, nunca habían tenido discusiones o debates intensos en su dormitorio. Ese era su santuario, un lugar para alejarse de los problemas del mundo. Ninguno quería mancillarlo con energía negativa.
Sin embargo, Heechul no estaba en el sofá. Estaba de pie en la ventana, mirando fijamente hacia la menguante luz del sol.
—Me gustaría salir. —dijo sin darse la vuelta.
—Heechul, sabes que eso no es una opción, no hasta que sea seguro. — Odiaba decirle no al hombre, pero había cosas que simplemente no podía permitir.
—Deja que lo reformule. Quiero que me invites a salir esta noche. No hemos tenido ningún tiempo a solas en meses.
Esa no era una petición tan horrible, y fue mucho mejor que el argumento que había estado esperando. Desafortunadamente, tampoco era una petición que pudiera cumplir. —Lo siento, chulo. Puedo echar a todo el mundo, y podemos tener una noche, pero ahora mismo es demasiado peligroso dejar Haven.
—Primero, —dijo Heechul peligrosamente cuando finalmente se dio la vuelta y cruzó los brazos sobre el pecho— no soy tan estúpido como para pensar que puedo enfrentarme a un par de goblins solo. Aprecio mi vida y no deseo morir a corto plazo. En segundo lugar, —continuó, mientras vagaba hacia adelante con una mirada de determinación en sus ojos. — Estarás conmigo para asegurar que nadie ni siquiera estornude en mi dirección.
—No.
—No estoy preguntando. —replicó Heechul— Vamos a ir a la ciudad esta noche. Vamos a tener una buena cena y dar un paseo. Luego vas a besarme a la luz de la luna, y ¡vas a disfrutar jodidamente cada maldito minuto!
—¡No puedo protegerte! —gritó Siwon mientras golpeaba su brazo derecho.
Heechul no pareció sorprendido por su estallido. Se acercó más, moviéndose lentamente pero sin vacilación. —Así que, ¿estás demasiado asustado para invitarme a cenar, pero aún te niegas a hacer algo sobre ello?
—No tengo miedo de nada. —replicó siwonr sin pensar realmente su respuesta. Una vez que hubo procesado lo que su amante le había dicho realmente, un leve gemido retumbó en su pecho. — ¿Qué quieres que haga, Heechul ?
—Quiero que te lo tomes en serio. Quiero que lo intentes. —dio el último paso que le presionó contra el pecho de Siwon . —Me alegra que estés hablando con el Dr. JunMyeon , incluso si es un poco inusual, pero sólo lo hiciste porque te obligué. ¿Siempre quieres sentirte como si fueras el segundo mejor? ¿O vas a salir ahí y hacer algo sobre ello?
Era muy difícil sentirse sin esperanza cuando Heechul le sonreía de esa manera. Cuando esos ojos verdes le traspasaban el alma, era como si el sol invadiera cada parte de él. —Te amo, bebe.
—También te amo, pero no cambies de tema. —Sus dedos frotaron el brazo derecho de Siwon . —Esto sólo es una parte de ti.
—Podemos hablar sobre ello más tarde en la cena. — Siwon no se había dado cuenta de cuánto estaba preocupando a su pareja, no había entendido que su dolor también era el de Heechul . Ser un bastardo malhumorado era una cosa, pero era inaceptable causar sufrimiento a Heechul por sus acciones. —¿A dónde te gustaría ir?
—¿En serio? —Su rostro se iluminó, haciéndole parecer como el ángel con el que Siwon le había comparado en su primer encuentro.
—¿Podemos ir realmente?
Acunando el rostro de Heechul , Siwon sólo le miró fijamente, completamente asombrado de que una persona tan increíble pudiera amarle de manera incondicional. —Cualquier cosa que quieras, chulo. Elige lugar y hora, e iremos.
Los cambios estaban en orden, y salir de la maldita casa para ir a una cita con Heechul sonaba como un buen punto de partida. —JunMyeon tuvo algunas ideas que podrían ayudar con mi brazo. Quizás deberíamos intentarlas.
—¿Qué? ¿Cuándo fue eso? ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Qué dijo? ¿Crees que funcionará? ¿Por qué no lo has intentado? Siwon, ¿qué está mal contigo?
Siwon no pudo evitar la risa que rodó por sus labios. —Respira, ¿de acuerdo? —La sonrisa cayó de su rostro, y sacudió la cabeza. —No lo sé. ¿Cuál es la probabilidad de que cualquiera de ellas realmente pueda funcionar?
Heechul soltó un bufido y rodó los ojos. —¿Qué pasa con los alfa? No, quizás no funcionará, pero no lo sabrás hasta que lo intentes. ¿Qué tienes que perder? No es como si tu brazo fuera a desprenderse o algo más extremo. Lo peor que sucederá es que no haya cambios.
Iba a lamentar las siguientes palabras que salieron de su boca, pero eso no lo detuvo de decirlas. —Tienes razón. Soy desdichado sentado alrededor de la casa. Siento como si estuviera decepcionando a todo el mundo. El aquelarre está debilitado con la seguridad como está ahora, y necesito estar ahí patrullando.
—Pero no quieres hacerte ilusiones y luego ser decepcionado. —Heechul balanceó la cabeza una vez. —Lo sé, amor, pero creo que deberíamos intentarlo.
— JunMyeon sugirió que el cambio podría arreglar lo que fuera que estuviera dañado
—Bien, vamos a hacerlo.
Siwon dudó, aun teniendo dudas sobre sus opciones. —Quizás deberíamos esperar hasta la luna llena. Sólo es pasado mañana.
—De acuerdo,—aceptó Heechul con facilidad. —Iré contigo. Haremos esto juntos.
Era difícil estar deprimido en presencia de tanta esperanza y resistencia. —Eres la persona más asombrosa que conozco.
Se inclinó lentamente para besar los labios de Heechul con un beso suave y relajado. —Gracias por ser mío.
—Ahí está el hombre del que me enamoré. —entonces Heechul le dio una sonrisa maliciosa, se subió a él como si fuera un árbol, e inclinó sus bocas en un beso que hizo chisporrotear las terminaciones nerviosas de Siwon . —Llévame a la cama.
La sangre de su cerebro fue en estampida hacia el sur, pero recordó que ya había tomado a su amor dos veces ese día. Heechul se movía con cuidado, y era obvio que estaba dolorido de sus previos revolcones.
No importaba lo mucho que su polla doliera por ser enterrada en el apretado calor del hombre, Siwon no haría nada que dañara a Heechul .
—Estoy un poco reventado—mintió. —Vas a tener que hacer la mayor parte del trabajo.
Heechul sonrió y se mordisqueó el labio inferior. —Mentiroso, pero estaré más que feliz de cuidar de ti.
Muy raramente Heechul era el atacante. No era porque fuera más pequeño y débil que su compañero. Sólo era la manera que ambos preferían. Sin embargo, habría estado mintiendo si dijera que no le divertía tomar el control en el dormitorio. Afortunadamente para Siwon , esto sucedía en uno de esos momentos cuando se encontraba el ambiente adecuado para un pequeño cambio.
Sus lenguas se enredaron, danzaron, y exploraron mientras tropezaban por el pasillo hacia su dormitorio. Su falta de atención hizo que chocaran varias veces con las paredes, pero apenas fue registrado por Heechul . Adoraba la manera en que Siwon le besaba, amaba esa sensación de ahogo mientras se perdía completamente en su pareja alfa.
La urgencia creció una vez que finalmente hicieron entrada en su habitación, y Heechul ya estaba jadeando por aire. Su polla se flexionaba en anticipación, mientras pre-semen se filtraba desde la punta para manchar el gris oscuro de su chándal. Manteniendo un firme agarre del cuello de Siwon , aseguró sus tobillos alrededor de la espalda del hombre y sacudió sus caderas, frotando su palpitante polla contra los abdominales de Siwon como una perra en celo.
Desnudarse fue un poco complicado, pero entre los dos, se las arreglaron para desprenderse de la mayor parte de su ropa sin separarse. Una vez en pie, se quitó el chándal y empujó a Siwon por el pecho, enviándole sobre el colchón con un rebote.
Quería tomarse su tiempo, hacer que durara, pero el intenso incendio que embravecía en su interior había hecho cortocircuito en su cerebro.
—Lo siento—se disculpó, o quizás fue un aviso. De cualquier manera, si no conseguía entrar pronto en el culo perfectamente musculoso de Siwon , se inflamaría de manera espontánea.
En respuesta, Siwon tiró sus rodillas hacia su pecho, exponiendo su agitada entrada a la vista de Heechul . —Métela, Heechul .
Zambulléndose en la cama, Heechul arrebató el lubricante de la cabecera, se contoneó hacia abajo por el cuerpo de su pareja, y se colocó entre sus muslos. Sus manos temblaron cuando abrió la tapa y recubrió sus dedos con el resbaladizo gel, y sus músculos temblaban con anticipación.
Agarrando la gruesa polla de su amante en un puño, utilizó sus resbaladizos dedos para rodear los músculos guardianes de la entrada de Siwon . Habían pasado meses desde que él mismo se había encontrado en esa posición, y no quería hacer nada que lo jodiera. Así que tomó profundas respiraciones, intentando dominar su lujuria fuera de control para que pudiera tomarse tiempo para preparar adecuadamente a su gran y corpulento guerrero.
La cabeza de Siwon cayó hacia atrás contra el colchón, y un profundo gemido gutural vibró a través de su pecho cuando Heechul deslizó su dedo en el apretado canal y comenzó a acariciar la rígida polla en su puño. Adoraba la mirada sensual en el rostro de su amante cuando el hombre se soltó y se perdió en el placer erótico. Sus gruesos labios se separaron ligeramente. Esos llamativos ojos marrones le devolvieron la mirada, párpados caídos y chispas de deseo.
Retrocediendo sobre sus rodillas, Heechul se inclinó por la cintura, con cuidado de mantener su mirada fija en la de Siwon mientras envolvía sus labios alrededor de la esponjosa corona y lamía las traslúcidas gotas de presemen que goteaban de la hendidura. Siwon gruñó de nuevo e inclinó la espalda, arqueando sus caderas hacia arriba para empujar su longitud más profundamente en su boca, y Heechul sonrió alrededor del erecto eje.
Dejando que su pareja se saliera con la suya, relajó su mandíbula y abrió su garganta mientras deslizaba un segundo dedo, girando su muñeca y haciendo tijera con los dedos en el interior del caliente y sedoso canal de Siwon . Su propia polla palpitaba alocadamente, sacudiéndose entre sus piernas en una demanda de atención.
—Haz eso con tu lengua. —ordenó Siwon jadeando mientras deslizaba los dedos por el cabello de Heechul y tiraba de las hebras.
Sonriendo interiormente, Heechul arrastró sus labios hacia abajo del eje caliente, permitiendo que la corona invadiera su garganta. Entonces abrió la boca todo lo que pudo y sacó la lengua, bañando el suave saco de Siwon . Mientras su pareja gemía y retorcía, Heechul tuvo la oportunidad de añadir un tercer dedo y dio un giro brusco de su muñeca.
—Para. — Siwon se estremeció hasta los dedos de sus pies y tiró del cabello de Heechul , retirándole de su reluciente polla. —No voy a durar.
Heechul secundó eso. Hacer feliz a su hombre siempre tenía su motor en marcha, y ya estaba cerca sin ni siquiera haber tocado su propia dolorida polla. Agarrando el lubricante de al lado de la cadera de Siwon , recubrió su longitud rápidamente, se puso de rodillas, y posiciono la punta en la apretada y estrecha estrella de su pareja.
Clavando sus dedos en la parte posterior de los muslos de Siwon , se lanzó hacia adelante, gimiendo como una puta de veinte dólares cuando su polla fue envuelta por paredes calientes y aterciopeladas. Sus ojos se pusieron en blanco, y estuvo cerca de correrse cuando Siwon apretó su culo y se balanceó hacia adelante a su encuentro. —Joder, no hagas eso.
Por supuesto, Siwon lo hizo de nuevo, y esta vez, Heechul no pudo mantener el frágil dominio de su autocontrol. Golpeando sus caderas, entró en su pareja una y otra vez con un salvaje desenfreno que no podía dominar. Gritos y gruñidos brotaron de sus hinchados labios, y sus nudillos estaban blancos donde se agarraba a las piernas de Siwon en un agresivo apretón. Su cabeza giraba, mareada con todo el placer que lo estaba consumiendo, y se incorporó la presión en su saco, atrayendo sus bolas cerca de su cuerpo.
—Santa jodida. —gimió Siwon mientras agarraba su hinchada polla y comenzaba a bombear con bruscos y descoordinados golpes. Su espalda se arqueó una vez más, y un sonido a medio camino entre un gruñido y un ronroneo brotó de sus labios para hacer eco en las paredes de su habitación.
-Santa jodida- era correcto, y sin importar lo mucho que lo intentara, Heechul no iba a durar mucho más. Cada zambullida en el acogedor cuerpo de Siwon enviaba corrientes eléctricas por su columna vertebral, y los ruidos que su hombre estaba haciendo ponían su lujuria a toda marcha.
Afortunadamente, no iba a tener que avergonzarse, porque dos embestidas más tarde, Siwon se puso rígido, rugió el nombre de Heechul , y pintó su pecho y abdominales con una descarga de espesa y cremosa semilla. Libre de pasar el límite, Heechul dejó caer su cabeza hacia atrás sobre sus hombros y gritó al techo, empujando fuerte cuando su orgasmo le golpeó como un tsunami.
Un escalofrío recorrió su espalda, su piel se sentía acalorada, y sus extremidades hormigueaban. Una ola de euforia se apoderó de él, incluso cuando sus ojos se cruzaron por el apretado agarre de su polla, y un fuerte jadeo flotó de su boca cuando sus bolas se descargaron, derramando un río de semen en las profundidades de su pareja.
Sudoroso y jadeante, cayó hacia adelante para despatarrarse sobre el pecho de Siwon . —Lo siento. Quería durar más, pero se sintió malditamente demasiado bien.
Siwon se rio entre dientes y acarició el cabello húmedo del rostro de Heechul . —¿Aún quieres salir a cenar esta noche?
—Sí, —respondió con un gran bostezo— justo después de una ducha y siesta.
—¿A dónde te gustaría ir?
—No me importa. Sorpréndeme. —Era un idiota por todo eso de las cosas dulces, y sorprendentemente, Siwon podía ser increíblemente romántico cuando ponía su mente en ello.
Siwon se quedó en silencio por un largo tiempo antes de tocar la cadera de Heechul para animarle a que se moviera. —Ve a la ducha, bebé. Tengo que hacer algunas llamadas telefónicas, y luego me uniré a ti.
—¿A quién vas a llamar?
Balanceando las piernas por un lado de la cama, Siwon le miró por encima de su hombro e hizo un guiño. —Es una sorpresa.
CAPITULO 7
El pequeño restaurante mexicano que había elegido no parecía mucho desde el exterior, pero Siwon sabía de buena tinta que el lugar era justo lo que tenía en mente. Sehun había llevado a Luhan un par de veces, y le había asegurado que era tranquilo, la comida y el servicio eran de primera categoría, y lo mejor de todo, era propiedad de una pareja de cambiaformas.
Cuando aparcaron en el aparcamiento, había estado a punto de estrangular a Sehun . El lugar era absolutamente diminuto, con pintura descascarillada de color amarillo y un aspecto casi desolador. Por otro lado, a Heechul le había parecido encantador, de manera que Siwon se había tragado los comentarios negativos, y acompañado a su pareja a la entrada. Sin embargo, una vez dentro, había tenido que resistir la tentación de
regresar a la puerta para comprobar que estaban en el mismo lugar.
Había unas pocas mesas, pero estaban lo suficientemente separadas para permitir la privacidad. Adornos de color rojo intenso y dorado adornaban la parte superior de cada mesa, a juego con la decoración del resto de la habitación. Su servicio era eficiente y amable, sin ser entrometidos y fastidiosos, y Siwon estaba bastante seguro de que el hombre era un elf.
—¿Cómo encontraste este lugar? —Heechul no había dejado de sonreír desde que se habían sentado. —Realmente es muy agradable aquí, y nuestro camarero es un bombón.
—No me había dado cuenta.
Heechul rio mientras sacudía la cabeza. —Te he visto revisarle al menos dos veces. No me importa, amor. Mira todo lo que quieras, sólo mantén las manos quietas. —La última parte la dijo con un guiño, y Siwon recordó lo afortunado que era, y cuánto lo había estado dando por hecho últimamente.
Sin embargo, no había mirado a su camarero más de lo necesario para hacer su pedido. —No lo hice. Deja de ser un malcriado y come tus patatas fritas.
Les habían ofrecido una amplia gama de bebidas, desde sangría hasta margaritas heladas, pero no le había sorprendido que Heechul hubiera rechazado cualquier bebida alcohólica. En todo el tiempo que habían estado juntos, sólo había visto beber a su pareja una vez. Incluso entonces, sólo fue una copa de champán en la boda de NamJoon y Jin .
Deslizando la mano a través de la mesa, la giró de manera que sus nudillos se apoyaran en la mesa y movió los dedos. La sonrisa de Heechul se amplió cuando colocó su mano dentro de la de Siwon y entrelazaron sus dedos. —Gracias, Siwon . Estoy teniendo un momento maravilloso.
Su comida llegó, y ambos estuvieron de acuerdo en que la comida era excepcional. Hablaron sobre cosas sin importancia, igual que dos viejos amigos poniéndose al día de los viejos tiempos. Heechul le dio un resumen de todo lo que había descubierto sobre los tres nuevos miembros de su manada. Era muy firme en que Siwon encontrara tiempo para reunirse con ellos, y cuando habló de uno en particular, su frente se arrugó con líneas de preocupación.
—De acuerdo, ¿qué pasa? ¿Por qué te ves como si alguien hubiera pateado a tu cachorro?
—Oh, no es nada. —Su expresión se despejó, y rápidamente pinchó con el tenedor un enorme bocado de enchilada para llevársela a la boca.
—Heechul. —Siwon dejó su propio tenedor sobre el plato y entrecerró los ojos. —Cuéntamelo.
Su manzana de Adán se meneó cuando tragó la comida, y juntó las manos en su regazo un una expresión de resignación. —Mihail es un cambiaformas tigre.
—¿Y? —Habían pasado muchos años desde que se había encontrado a otro como él, y una sensación de emoción brotó en su pecho. —¿Por qué es algo malo?
Heechul se encogió de hombros, pero no miraría a Siwon a los ojos.
—No lo sé. Aún no me he reunido con él. Ni siquiera estoy seguro de como se ve.
Le llevó a Siwon unos pocos segundos descifrarlo, pero cuando lo hizo, no estaba seguro de si debería reír o arrastrar a Heechul encima de la mesa y besarle hasta dejarle sin sentido. —Crees que va a intentar hacerse cargo de la manada. — Heechul siempre estaba pendiente de él y cuidándole, incluso cuando Siwon no lo supo. Sin embargo, en este caso, las preocupaciones de su pareja eran injustificadas.
Si un poco de carne fresca llegaba a la manada y pudiera hacer un trabajo mejor, Siwon entregaría el título de alfa con mucho gusto. Nunca había pedido la posición, y francamente, era mucha jodida presión para estar al mando. Si Mihail quisiera esa responsabilidad, bueno, más poder para él.
—No creo que eso vaya a suceder. —continuó. Todos los hombres que había conocido de The Hive no tenían ningún interés en estar al mando de nada. Sólo querían vivir sus vidas y sentirse a salvo en su nuevo hogar. — Nos reuniremos con todos los principiantes por la mañana, veremos qué pasa. ¿Eso te haría sentir mejor?
—Creo que esa es una buena idea, pero aún me preocupa. No creo que nadie pueda hacer el trabajo como tú.
Siwon estaba bastante seguro de que si le contaba a Heechul que podía subir al cielo y traerle la luna, el hombre no dudaría de ello ni un segundo. No podía recordar a otra persona en su vida que hubiera tenido tanta fe en él. Sin embargo, en lugar de sentirse presionado, encontró que le daba una nueva sensación de determinación para ser el hombre que Heechul veía.
Sin pensarlo, se inclinó hacia adelante para tocar el brazo de su amante y terminó volcando su vaso en el proceso. El agua se derramó sobre la superficie de la mesa y hacia un lado, directamente al regazo de Siwon para empapar sus pantalones.
—Mierda. —murmuró mientras agarraba su servilleta y se echó hacia atrás de la mesa. Un resoplido le llamó la atención, y levantó la mirada hacia Heechul en señal de advertencia. —No lo hagas.
Heechul se llevó una mano a la boca y asintió con la cabeza, pero no sirvió de nada. Risas ahogadas brotaron de sus labios, y cerró los ojos con fuerza mientras sus mejillas se teñían de un seductor tono rosado. —Lo siento, —jadeó a través de sus risitas— voy a buscarte más servilletas.
Su risa fue contagiosa. Con una risa silenciosa, Siwon se levantó de su asiento y sacudió más agua de sus pantalones. —Voy al baño para ver si puedo limpiar algo de esto.
Impulsándose, Heechul también se levantó y sacó la cartera de su bolsillo trasero. —Pagaré la cuenta e iré a poner el Jeep en marcha. Hace más frío esta noche que las otras.
Habían presentado la reclamación al seguro de su camioneta, pero pasarían varias semanas antes de que viera algo de ese dinero. Utilizar el SUV de NamJoon estaba bien, pero Siwon prefería tener su propio vehículo. —Mañana iremos a buscar una camioneta. Tenemos algo de dinero ahorrado, y no me gusta estar sin coche. —Podría suceder cualquier cosa, y no quería tener que depender de alguien más para que le llevaran a donde tuviera que ir si surgiera alguna emergencia.
—Creo que esa es una buena idea. — Heechul habló con calma, pero la mirada en su rostro era como si alguien le hubiera dicho que este año la navidad se celebraría dos veces. —¿Dos días de tenerte todo para mí? No me quejaré sobre eso.
Siwon estaba de muy buen humor cuando se dirigió al baño. Sin embargo, después de diez minutos de frotar su entrepierna con toallas de papel, finalmente tuvo que admitir la derrota. Se las había arreglado para eliminar la mayor parte del agua, pero no hubo nada que hacer por la mancha de húmedas en sus caros pantalones grises.
Era una noche fría y nítida, y probablemente se le congelarían las pelotas deambulando por ahí con los pantalones húmedos. Sin embargo, Heechul quería un beso a la luz de la luna, y Siwon pretendía cumplir. Pasase lo que pasase, la noche sería perfecta.
Alisando las arrugas de su blanca camisa de cuello, comprobó su reflejo en el espejo una última vez, y se dio la vuelta para salir. Una abrumadora sensación de pánico inundó sus sentidos en el instante en que salió de la habitación. Su corazón latía frenéticamente cuando se alojó en su garganta y le cortó el aire. El sudor cubrió de gotas su frente y espalda. Las luces se volvieron más brillantes cuando sus pupilas se dilataron, y su estómago se retorció en nudos.
Comenzó a trotar pero aceleró rápidamente hasta que corrió hacia la salida. Un camarero rodeó una de las mesas, poniéndose directamente en su camino, pero Siwon no tuvo tiempo suficiente para esquivarlo. El joven giró una vez antes de caer al suelo, y la bandeja que había estado llevado chocó contra la mesa, derramando comida y bebida sobre todos los clientes que estaban allí sentados.
Toda la escena sólo fue registrada en su periferia. Se disculparía más tarde y repararía el daño, pero en ese momento, el único pensamiento dominante en su mente era alcanzar a Heechul lo antes posible.
Un penetrante olor que sólo había olfateado una vez antes le golpeó cuando salió hacia la fría y nítida noche. La SUV de NamJoon estaba donde lo había dejado, el motor funcionando a ralentí, y todo parecía normal, todo excepto la puerta del copiloto completamente abierta.
Candente ira que todo lo consumía le hervía la sangre y calentó su piel hasta que vapor se elevó de su carne y alejó la brisa helada. Un escalofrío se propagó desde su nuca hasta sus caderas cuando la bestia en su interior rechinó los dientes y gritó. Lava ardiente se instaló en sus entrañas, energía sin paliativos danzando en todas sus extremidades, y su labio superior se enroscó cuando un gruñido retumbó en su pecho.
Su torso comenzó a alargarse. Sus brazos y piernas a reducirse. Afilados y puntiagudos colmillos explotaron en sus encías, y aterciopelada piel blanca le cubrió desde las orejas hasta la cola. Con un chirriante siseo que hizo eco a su alrededor, salió disparado hacia el este, siguiendo los olores de los goblins. Un ruido hacia el ángulo oscuro de la zona de aparcamiento hizo que sus oídos se contrajeran, y aumentó la velocidad, volando a través del pavimento en una búsqueda decidida.
Su tigre quería sangre, y Siwon estaría más que feliz de dársela.
Patear, revolcarse, morder, y arañar, Heechul luchaba como un demonio para liberarse de sus captores. Casi estaban en la oxidada camioneta que le había sacado de la carretera, y si les arreglaban para meterle dentro, dudaba que volviera a ver la luz del día de nuevo.
El goblin que le sujetaba gruñó y se tambaleó cuando el talón de Heechul conectó de manera sólida con su espinilla. Aprovechando el agarre alrededor de su abdomen, retorció su cuerpo y echó el codo hacia atrás, haciendo una mueca cuando se estrelló contra la nariz de su atacante. Encontró consuelo en el hecho de que probablemente dañó al idiota detrás de él mucho más que su codo.
Gruñendo en clara frustración, el goblin se puso de pie, le dio la vuelta por el hombro, y le dio con el dorso de la mano directamente en su mejilla. Dolió un infierno, pero Heechul se mantuvo en pie, dejando que el dolor alimentara su ira.
Un grito aterrador rasgó a través de la noche, y ambos goblins se veían como si se hubieran meado encima. —Métele en la camioneta. —ordenó el más grande de los dos en un fuerte susurro de voz, presa del pánico mientras abría la puerta del copiloto.
—Mueve tu jodido culo. —Sangre corría por el rostro del hijo de puta, y Heechul no pudo evitar la sonrisa que curvó la comisura de sus labios.
—No.
Un puño descendió hacia su palpitante mejilla, pero Heechul estuvo preparado para ello en esta ocasión. Cayendo al suelo, se lanzó hacia adelante a las piernas del goblin, utilizando el propio impulso del idiota para derribarlo. Siendo el hombre inteligente que era, no se quedó para ver el resultado. Pegando los brazos a sus costados, se impulsó a través del aparcamiento, bombeando sus piernas tan rápido como ellos se movieron.
Un enorme tigre blanco voló por encima del capó de un coche directamente delante de él, y Heechul chilló como una niña cuando se cayó sobre sus manos y rodillas para evitar la colisión. Lógicamente, había sabido que Siwon iría a por él, pero no todos los días un hombre tenía trescientos diecisiete kilos de gato enojado viniendo volando en su rostro. —¡Joder! —gritó uno de los goblins— ¡Vamos, vamos, vamos!
Un motor aceleró, neumáticos chillaron contra el asfalto, y la camioneta giró bruscamente cuando huyó a toda velocidad del aparcamiento. Por un momento, Heechul pensó que Siwon realmente iba a perseguirla como un perro callejero, pero redujo la marcha hasta detenerse cuando alcanzó la carretera principal, se dio la vuelta, y regresó trotando al lado de Heechul .
—¿Estás bien? Déjame ver. Levanta la cabeza.
La adrenalina de la lucha estaba comenzando a menguar, y Heechul apenas era capaz de mantener la compostura. Sus manos temblaban, sus músculos se estremecían, y su abusada mejilla dolía como una perra. Lanzando los brazos alrededor del cuello de Siwon , enterró el rostro en la suave piel de su amante y respiró profundamente por la nariz
—Estoy bien. Estoy bien —Se mantuvo repitiendo las palabras, no estando seguro de si estaba intentando convencerse a sí mismo o a Siwon . —Sólo salieron de la nada.
Un ronroneo sordo vibró en sus oídos mientras el gato se frotaba contra su hombro. —No debería haberte dejado solo. Lo siento mucho, bebé.
—Para. Nada de esto es tu culpa. —Un repentino pensamiento le golpeó, y liberó a Siwon para rebuscar su móvil en el bolsillo. Marcó rápidamente y presionó el teléfono en su oído, acariciando distraídamente la piel de Siwon mientras esperaba a que Jin cogiera en el otro extremo de la línea.
—¿No se supone que estabas en una cita?
—Jin, ¿estás bien?
—¿Huh? Estoy bien. ¿Tú estás bien?
—No, realmente no, pero te lo explicaré cuando regrese. Mete a todo el mundo dentro, cierra las puertas, y aléjate de las ventanas. Voy en camino. —colgó sin darle a Jin una oportunidad de cuestionar sus órdenes.
—Pensamiento inteligente. —le alabó Siwon —. Siento que nuestra cita fuera arruinada, pero tenemos que irnos.
—Estoy de acuerdo —se puso de pie de un salto y se sacudió la arena y guijarros del trasero—. Vámonos.
—Tú conduces. Las llaves están puestas.
No corrieron, sino que se movieron a un ritmo rápido de regreso al coche. Heechul encontró la ropa de su amante hecha jirones cerca de la entrada del restaurante y sacudió la cabeza cuando las recogió y arrojó en un recipiente cercano. Luego corrió de regreso al lado del copiloto para abrirle la puerta a Siwon .
Había algo diferente sobre su compañero, algo que sentía que debía ser obvio, pero no fue hasta que el enorme gato saltó sobre el asiento que finalmente puso las piezas juntas. —¡Siwon!
—¿Qué? —Había alarma en el tono de su pareja cuando se dejó llevar en la mente de Heechul , y sus orejas se enderezaron mientras sus músculos se enroscaban preparándose para una pelea.
—¡Tu pata! Bueno, quiero decir, supongo que sería tu brazo, pero ¡santa mierda! Mírate. ¿Cómo se siente? ¿Duele?
El tigre levantó la pata delantera derecha e inclinó la cabeza hacia abajo para examinarla. —Ni siquiera me había dado cuenta hasta ahora. Parece bien. Ni dolor ni molestia. No está insensible, lo que definitivamente es una buena señal. —entonces levantó la cabeza y fijó a Heechul con su amarilla mirada. —Sin embargo, no te hagas ilusiones. Podría no significar nada cuando cambie de nuevo.
Quizás sí y quizás no, pero Heechul podía sentir la creciente emoción de Siwon . Incluso si su brazo aún estuviera paralizado en su forma humana, tenía el uso de las cuatro patas como tigre, y definitivamente eso era algo para celebrar.
Desafortunadamente, su dilema actual arrojaba una sombra oscura sobre las felices noticias. Nunca había sido de los que entraban en batalla, pero tampoco iba a ser un prisionero en su propia casa, ni se sentaría alrededor de la gente que amaba estando amenazados. No había duda en su mente de que los idiotas utilizarían a su familia y amigos para atraparle.
Rodeando el vehículo, subió detrás del volante y se puso el cinturón de seguridad. —Agárrate fuerte, amor—metiendo la marcha atrás, miró por encima del hombro e hizo una pausa antes de soltar el freno.
—Uh, aunque no tan fuerte. NamJoon va a cagar gatitos si destruyes sus asientos de cuero.
El enorme gato se veía complacido como si se estuviera riendo.
—Sólo no me tires al suelo del coche, y seremos buenos.
—Sin promesas—avisó. —Tenemos gente a la que ver, cosas que hacer, y una pelea que planificar. —salió a la carretera y apretó el acelerador a fondo. —Ya sabes, lo normal.
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La sangría es una bebida alcohólica y refrescante típica d normalmente consiste epicada, un endulzante y algún licor. Según normativa de la Unión Europea, la sangría sólo puede producirse en España y Portugal
La margarita es ucompuesto por ey jugo d a menudo se sirve con sal en el borde de la copa. La bebida se sirve sacudido con hielo (en las rocas), mezclado con hielo (margarita frozen), o sin hielo (hacia arriba). Aunque se ha vuelto aceptable para servir a una margarita en una amplia variedad de tipos de vidrio, que van desda la pinta vasos e incluso grandes goletas, la bebida se sirve tradicionalmente en el vaso de margarita del mismo nombre, una variante de diámetro escalonada de un cóctel vidrio o coupé champán algo parecido a un sombrero invertido.
La enchilada es un plato que ese elabora cobañada en algunutilizanden su preparación. Dependiendo del estilo, la enchilada puede ir acompañada o rellena de carnes o queso; además de ser acompañada de alguna guarnición adicional, que generalmente consiste en cebolla fresca picada o en rodajas, lechuga, crema de leche y queso.
CAPITULO 8
El sol estaba ascendiendo lentamente por el este cuando finalmente todo el mundo caminó fatigosamente hacia la cama. Sus amigos habían estado debidamente indignados a favor de Heechul , pero después de horas de deliberación, no estuvieron más cerca de encontrar una solución a su aprieto goblin. Heechul no era tan ingenuo como para pensar que las cosas no terminarían de manera violenta, pero esperaba evitar bajas, de ambos lados, en todo lo posible.
Sehun quería luchar contra los goblins en su propio terreno, mientras que NamJoon pensaba que sería mejor llevar la lucha a la pequeña ciudad justo a las afueras de Mokpo . Siwon no tuvo mucho que decir sobre el tema, pero cuando lo hizo, Heechul fue el único que lo escuchó ya que el hombre se negó a cambiar de nuevo a su forma de dos piernas.
De esa manera, Heechul había sido forzado a retransmitir la información a los otros, y había recibido varios empujones y cabezazos en el muslo cuando se había vuelto perezoso y decidió parafrasear. Siwon había estado en contra de ir a por los goblins, recordándoles que aunque sus problemas eran sólo con dos de ellos, era más que probable que el resto del clan se involucrara si un grupo de Ejecutores invadían su territorio. También había estado firmemente en contra de escabullirse en las tierras del aquelarre.
Al final, todo el mundo había lanzado las manos al aire de manera figurativa he ido a la cama, exhaustos, frustrados, y preocupados por lo que les traería los siguientes días. Todo el mundo, que fue, excepto Siwon , que continuó merodeando por la sala común con movimientos agitados y bruscos mientras recorría el área alfombrada entre la chimenea y el sofá.
Heechul había informado a sus amigos que la negativa de Siwon a cambiar era porque estaba con su habitual sobreprotección. Era la explicación más simple, y una que no se cuestionaría. Sin embargo, tenía una buena idea de que la duda de su amante tenía mucho más que ver con la ansiedad acerca de cómo afectaría la transformación a su brazo.
—No subirás a la cama y llenarás las sábanas de pelo. Con el tiempo tendrás que cambiar de nuevo, así que vamos a terminar con esto. —se arrodilló delante de su pareja y acunó su peludo rostro. —¿Recuerdas lo que hablamos? Lo peor que puede suceder es que nada cambie
Siwon cerró los ojos, y un cálido y húmedo aliento se dispersó sobre su rostro. Cuanto más grandes son, más duro caen. El tópico flotó por la mente de Heechul , y su corazón se rompió por su amante.
Los inconexos pensamientos de Siwon se mezclaban con los suyos, dándole una imagen más clara de por qué la simple tarea era tan difícil para el alfa.
Todo el mundo se había dado cuenta de que Siwon tenía el uso de sus cuatro patas, y le habían sido dadas un montón de felicitaciones. Si la transición no le sanara el brazo, tendría que hacer frente a las miradas de lástima y condolencias cuando la manada despertara.
—Que se jodan, —dijo con férrea convicción. —Quiero a nuestra familia, pero si piensan menos de ti por esto, entonces no son los hombres que creo que son. —Poniéndose de pie, dio un paso hacia atrás y apoyó las manos en sus caderas cuando adoptó la patentada expresión sensata de Siwon . —Ahora, me voy a la cama. ¿Vas a venir conmigo o no?
Ver cambiar un tigre a un hombre adulto no era algo que se presenciara con frecuencia. Huesos y carne contorsionados y moldeados de nuevo. Cabello retrocediendo en algunos lugares mientras crecía en otros. Dedos brotaron de las garras, y labios rosados se formaron sobre afilados y puntiagudos dientes.
No fue la primera vez que lo había visto, pero tampoco era algo a lo que alguna vez se acostumbrara. Afortunadamente, fue un proceso rápido, y en segundos, su sexy guerrero latino estuvo acurrucado desnudo a su lado.
Heechul se quedó congelado en su lugar, esperando con gran expectación que Siwon se moviera, hablara, gruñera, o infiernos, hiciera algo. No hizo nada de esas cosas. Sólo se tumbó ahí, de espaldas e inmóvil. Un peso muerto se formó en la boca del estómago de Heechul , y un nudo en su garganta.
Moviéndose hacia el lado de Siwon , se puso en cuclillas sobre su amante y acarició la curva de su espalda. —No pasa nada, amor—Dolía ver al hombre que amaba con tanto dolor.
—No pasa nada. Retiró el cabello negro del rostro de Siwon y se inclinó para besarle suavemente en la sien. —Ven a la cama conmigo.
Un largo y cansado suspiro salió de los labios de su pareja, y sus hombros se giraron cuando comenzó a rodar hacia Heechul . Había otras cosas que podrían intentar para sanar su brazo. La cirugía no era exactamente la especialidad del Dr. Woods, pero Destin podría saber algo que pudiera ayudar. Sin embargo, después de esta última decepción, probablemente pasaría un tiempo antes de que Siwon estuviera preparado para hacer otro intento.
—¿Qué pasa con Sungmin ? —La pareja de Kyuhyun había sanado el corazón de Sehun . El elf tenía habilidades diferentes a todo lo que Heechul había visto antes.
Si alguien podía ayudar, definitivamente sería él. Podría haberse golpeado a sí mismo por no haber pensado en ello antes. —Le llamaré cuando nos despertemos.
—No.
—Xander...
—Dije que no, —repitió Siwon con los ojos entrecerrados. —Nadie más tiene que ser involucrado.
—Bueno, eso es amable... pero jódete. Todo esto del orgullo de macho que tienes aquí no funciona para mí. —sacudiendo sus pies, comenzó la marcha hacia su dormitorio sin mirar hacia atrás.
Habría seguido a Siwon al fin del mundo, incluso si el hombre tuviera demasiada testosterona para detenerse y preguntar el camino. Quizás era porque estaba demasiado acostumbrado a la fuerza y confianza de Siwon , pero la negatividad del hombre y la falta de cooperación le estaban volviendo loco. No estaba intentando ser insensible, pero quería tirarse del cabello y gritar. No había absolutamente nada que pudiera hacer por su pareja si Siwon no iba a dejar que le ayudara. Y lo peor era que Siwon obviamente también tenía algo en contra de ayudarse a sí mismo.
—Nunca he conocido a un bastardo más obstinado, terco como una mula, pesimista... ¡oomph!
Más de metro noventa y ocho de carne desnuda y cálida salió disparado detrás de él y le derribó. Sus brazos estaban estirados sobre su cabeza y fijados en la alfombra allí mismo, en el pasillo mientras Siwon atacaba su boca como si fuera el último trago de agua fría en el infierno.
Cuando sintió una segunda mano amasando su cadera, la comprensión penetró la sensación de mareo del beso, y Heechul empujó los hombros del alfa. Le llevó varios comienzos y paradas para dejar salir las palabras mientras jadeaba en busca de aire, y no sabía si debía estar eufórico o furioso con su amante. Al final, se estableció en algún punto intermedio.
—Eres un gigantesco idiota, Choi Siwon , —le acusó con una amplia sonrisa—. ¿Por qué me haces esas cosas?
—Porque eres lindo cuando estás enojado.
—No soy lindo.
—Eres adorable y lo sabes. Ahora, deja de fingir estar enojado y bésame de nuevo.
Heechul dio un excelente y exagerado suspiro y rodó los ojos cuando agarró el rostro de Siwon y lo atrajo hacia sí una vez más. —Tan exigente. Y no lo haría de ninguna otra manera.
Para celebrar la recuperación de su brazo, Siwon hizo buena aplicación del apéndice en una variedad de formas, que mayormente involucraban fijar a Heechul en una superficie plana. La única desventaja de sus energéticas hazañas fue que les quedaba muy poco tiempo para dormir. Sin embargo, Siwon no cambiaría un minuto de ello. Dormiría cuando estuviera muerto.
Se había pasado diez minutos reprendiéndose por esperar tanto tiempo para tomar el consejo de JunMyeon , pero estaba demasiado emocionado por estar completo de nuevo para reunir el nivel adecuado de auto-degradación.
Sí, la había jodido y había sido un idiota descomunal, pero todo el mundo tenía derecho a una crisis nerviosa en algún momento.
Cayendo hacia atrás en la dura silla de madera en la mesa de la cocina, se frotó los ojos con picazón y bostezó. Arrastrarse de nuevo hacia la cama sonaba como el cielo, pero eran cerca de las tres de la tarde, y tenía una lista de tareas de un kilómetro de larga.
—¿Cuándo tengo que reunirme con los nuevos chicos?
Heechul rodeó la mesa y besó la parte superior de su cabeza. —Le dije a Junho que estaríamos allí en unos diez minutos. —Una taza fue colocada en la mesa, y el vapor se elevó desde el oscuro líquido en su interior, flotando hacia él, el glorioso aroma del café recién hecho.
—Aquí, esto ayudará.
—Eres demasiado bueno para mí.
—No lo sé, —respondió Heechul con una sonrisa burlona. —De hecho, trae eso contigo y vamos a terminar con esto. Aún tenemos que ver al médico sobre esos microchips, y luego tienes que reunirte con Hangeng después de la puesta de sol. Oh, y JunMyeon vino mientras estabas en la ducha. Dijo que regresará más tarde esta noche para hablar contigo.
—¿Dijo por qué? —Le debía mucho a JunMyeon y realmente necesitaba localizar al loquero y agradecerle. Sin embargo, tuvo la impresión de que no sería una visita social.
—No, pero se veía enojado. De hecho, en cierto modo me preocupa. Creo que nunca le he visto más que confiado.
Los problemas se estaban acumulando por todas partes y necesitaban su atención, y eso estaba en la parte superior de la ya extensa lista de cosas que había abandonado mientras había estado jugando a la víctima herida. Dioses, realmente quería patearse el culo, pero no tenía tiempo para ello. Quizás podría programar una conversación consigo mismo para más adelante en la semana si nada más surgía antes de esa fecha.
Agarrando su café, tomó un gran sorbo, mientras seguía a Heechul al exterior y cruzaba la corta distancia hacia la segunda cabaña. El dormitorio estaba lleno de actividad cuando entraron por la puerta trasera. La música sonaba por los altavoces de la sala de estar, mientras un hombrecito bailaba por toda la cocina, golpeando ollas y cacerolas mientras preparaba una cena temprana.
Había pensado que Heechul era pequeño. Luego había conocido a Changmin , Niel, y los gemelos, y había tenido que reevaluar esa definición. Sin embargo, el hombre balanceando sus caderas al otro lado de la habitación era positivamente pequeño. Por un momento, Siwon pensó que podría ser un niño.
Finalmente el renacuajo se giró con una sonrisa y les saludó alegremente con la mano. —¡Hi! Debéis ser Heechul y Siwon .
—¿Cuántos años tienes? —soltó Siwon antes de que pudiera detener las palabras.
Sin embargo, el pequeño pelirrojo se rio. —Cumpliré veintiséis en julio. Sé que me veo pequeño. —frunció el labio superior y gruñó. —Pero estoy en la media. —Luego se deshizo en risas, y Siwon se encontró bufando con diversión.
El gruñido había sido más una tos ronca y cualquier cosa menos feroz. Ciertamente olía a felino, y los ruidos que hizo apoyaron las sospechas de Siwon . —Mihail, supongo.
—Sip. —saltó, se limpió la mano en los vaqueros, y la empujó hacia Siwon . —Encantado de conocerle, señor—Había una ligera pronunciación en su acento, pero de donde quiera que fuera, no había vivido allí por un tiempo.
Siwon sacudió la mano ofrecida, sonriendo todo el tiempo a la desconcertada mirada en el rostro de Heechul . El tamaño de la persona no siempre se correlacionaba con el tamaño de su animal, y Mihail una pequeña, burbujeante, y enérgica prueba de ello.
—Anne Hathaway es elegante y hermosa. —gritó alguien desde la sala común. —Iría directamente a por esa mujer. —Una breve pausa siguió a esa declaración. —De acuerdo, no, no lo haría, pero aún es fabulosa.
Heechul y Mihail se miraron mutuamente y se echaron a reír. —Jinwo , —dijeron al unísono, mientras Siwon sólo miraba entre ambos con confusión.
—Ven aquí, chico grande. Vas a quererle. —Heechul aún se estaba riendo cuando tomó su mano y lo condujo a la sala de estar.
Se veía mucho más relajado ahora que se habían reunido con Mihail, y había visto que no había mucha amenaza de que el cambiaformas desafiara a Heechul por el derecho a dirigir la manada. Aún no le habían visto en su forma cambiada, así que técnicamente, la posibilidad aún podía existir, pero por la manera en que Mihail se había dirigido a él como —señor— no prestaba mucha credibilidad a la idea.
—¿Qué sucedió con tu cabello? —preguntó Heechul a Jinwo cuando entraron en la sala común.
—El rosa es tan... —Jinwo miró sobre su hombro hacia el reloj— de hace veintisiete minutos. El verde se ve mucho más bonito con mi piel, ¿no lo crees? —frunció los labios y giró la cabeza en una dirección y luego en la otra, mostrando sus brillantes mechones puntiagudos de color verde lima.
—Te ves como brócoli mutado —dijo otro extraño desde la chimenea donde estaba asando malvaviscos sobre las llamas con unas pinzas de metal. Sin embargo, en el minuto en que puso los ojos en Siwon , dejó caer el utensilio con un sonido metálico y se puso en pie.
—Lo siento, Alfa. No le había visto.
—Nada de eso. Sólo soy Siwon , y es bueno conocerte. Nikola, ¿cierto?
—Sí, señor.
—¿Qué acabo de decir?
—Lo siento, señor. Mierda. —sus ojos se agrandaron, y tragó saliva de manera audible, haciendo que su nuez de Adán se balanceara.
—Quiero decir... lo que quise decir... sólo, bueno... oh, mierda. —sus mejillas se tiñeron de rosa, saltaba nerviosamente de un pie a otro, y la tensión en su cuello y hombros le estaba dando a Siwon dolor de cabeza.
—Relájate, Nikola. Ahora somos una familia, y no dependo de las formalidades. Llámame Siwon , o idiota, o cualquier que te llame la atención como inteligente. No me importa mucho.
—¿Y dónde está ese increíble amigo sexy vuestro? —preguntó Jinwo con un ronroneo lascivo.
—Uh...
—Sehun . —le susurró Heechul .
Siwon intentó verse severo, pero probablemente sólo resultó tan confuso como se sentía. —Supongo que está con su pareja, Luhan .
Un melancólico suspiro salió de los carnosos labios de Jinwo . — Realmente es una lástima. —entonces se encogió de hombros, y esa sonrisa al-acecho regresó a plena potencia. —Bueno, sólo tendré que poner la mira en otro lugar
—¡Yo, yo, yo! —Kai saltó arriba y abajo y agitó su mano en el aire—. ¡Estoy en otro lugar!
Oh, que los dioses se apiadaran de él, porque no estaba preparado para hacer frente a esto. El comportamiento coqueto de Kai prácticamente era leyenda en todo Haven, y el chico sólo había estado ahí unos meses. Por lo que Siwon sabía, realmente no había llevado a nadie a su cama, pero no era por falta de intentos. Uno como él era lo suficientemente malo. Dos sólo eran problemas esperando suceder.
—Ah, ahora eres uno de los favoritos, pero hemos hablado sobre esto. — Jiwon lanzó un beso a Kai—. Tú, mi precioso pastelito, no eres mi tipo.
—Bueno, al menos tiene estándares. —murmuró Siwon .
—Nah. —Los ojos de Heechul brillaron hacia él con una chispa de humor. —Sólo le gustan grandes y musculosos. Hay una diferencia.
—Si tú lo dices. —Era más bien indiferente a las actividades sexuales de la manada. Mientras nadie se hiciera daño y todo el mundo consintiera, no era de su incumbencia. —De acuerdo, —dijo más alto, dirigiéndose hacia los chicos nuevos en la habitación— la luna llena será mañana por la noche. Si alguien no quiere cambiar, hay un medicamento que podéis tomar para prevenirlo. Sin embargo, seré honesto, los efectos secundarios son desagradables.
—Realmente me gustaría correr con otro tigre, —respondió Mihail de inmediato.
—Oooh, ¿también puedo ser un tigre? —levantando las manos al lado de su rostro como garras, Jiwon arrugó la nariz y jodidamente maulló.
Vagamente recordaba a Heechul diciéndole que uno de los recién llegados era un verdadero forma-cambiante. Ya que Shenhari prefería gatos como su animal de elección, la transición debía ser fácil para el pequeño alborotador.
—Nunca llegamos a cambiar en el laboratorio. —añadió Nikola.
—Creo que a todos realmente nos gustaría una oportunidad para estirar las piernas. —sus mejillas se encendieron de nuevo, y Siwon prácticamente pudo sentir el calor vertiéndose de su piel. —Uh, iba a decir 'estirar las alas' pero entonces dije 'estirar las piernas', y sólo un poco de todos mezclados. —sus hombros cayeron, y bajó la cabeza de manera que su barbilla descansó sobre su pecho.
—Por favor, sólo dispárame ahora.
—Oh, no, no tendremos nada de eso. —Jinwo estaba doblado de la risa mientras lágrimas de diversión corrían por sus rosadas mejillas. —¡Creo que esa fue una idea sensacional!
—Perra. —dijo Heechul a través de un falso estornudo.
Jiwon no perdió el ritmo. —Salud. Ya sabes, dulce corazón, realmente deberías sacarte el palo del culo. Aparentemente, eres alérgico a ello.
—Jiwon, no mires ahora, pero tu perra se está mostrando. —dijo Mihail, saliendo en defensa de Heechul . Sin embargo, Heechul sólo se veía como si alguien le hubiera golpeado, con un dos-por-cuatro.
—Bueno, al menos ella es refinada y brillante. —Jiwon sopló sobre las uñas de sus manos y las frotó sobre el pecho. —Está bien estar celoso.
A menudo, la manada se refería a Heechul y Jin como los Gemelos Problema, pero estos chicos hacían que el par se viera domesticado en comparación. Problema ni siquiera comenzaba a describirles, y Siwon veía un montón de dolores de cabeza en su futuro. También veía muchas risas y buenos momentos que tendría con esta familia más grande. Al final del día, supuso que era todo lo que realmente importaba.
—¿No se supone que aquí hay algunos Ejecutores de Cloud Peak? —No había visto un solo cabello de esos hombres desde su supuesta llegada.
Aunque podrían no ser parte de su manada oficial, aún estaban bajo su liderazgo durante toda su estancia.
Podría no importarle mucho la formalidad o el protocolo, pero se tomaba la seguridad de sus hermanos mortalmente en serio. Si alguien no estaba haciendo su trabajo, quería saber sobre ello.
—Están aquí—respondió Junho desde cerca de una de las ventanas frontales. —Creed y Rhodes han ido a la ciudad con Niel en busca de comestibles. Deberían estar de regreso por ahora.
—Sin embargo, ¿todo se está resolviendo? ¿Ningún problema?
—Son geniales, hombre. Sabes que no te doraría la píldora en algo así.
Confiaba en el juramento del enorme cambiaformas, pero si la mierda descendiera, sería sobre su cabeza, no la de Junho .
—No dudo de ti, pero aún me gustaría reunirme con ellos cuando regresen—se dio la vuelta hacia los otros y aumentó el volumen para llamar su atención. —Vamos a dirigirnos hacia la casa principal para ver al Dr. Woods. ¿Os habló de los microchips cuando llegasteis por primera vez?
—Sí. —respondieron a la vez Nikola y Mihail.
—Bien, bueno, Destin puede explicar mejor sobre el procedimiento, pero todo el mundo debería sentirse lo suficientemente bien como para cambiar mañana por la noche. Sin embargo, eliminar esos chips es la máxima prioridad. —Había visto lo que podía suceder una vez que los venenos eran activados, y no quería que nadie tuviera que pasar por eso de nuevo.
—¿Alguien tiene alguna pregunta o preocupación? Ahora es tiempo para preguntar.
Cuando nadie respondió, Siwon bajó la cabeza y cruzó la habitación hacia la puerta frontal. —Entonces vamos.
—Te alcanzaré más tarde, —le dijo Heechul cuando comenzó a dar marcha atrás hacia la cocina. —Tengo que reunirme con Jin , y realmente no me necesitas para esto de todos modos.
Que le llamen paranoico, pero a Siwon no le gustaba la idea de su pareja estando fuera de su vista. —¿No puede esperar?
—Les llevaré a la casa, —se ofreció Junho cuando se deslizó pasando a Siwon para liderar el camino. —Nos reuniremos contigo allí. — Siwon , estaré bien. Ni siquiera vamos a dejar la casa. NamJoon , Sehun , y Luhan están aquí. —utilizando su dedo índice, Heechul dibujó una X sobre su corazón. —Lo prometo. Estaré perfectamente a salvo, y te veré esta noche después de tus reuniones.
Entonces se dio la vuelta y se fue corriendo antes de que Siwon pudiera seguir discutiendo. Podría correr detrás del chico y probablemente comenzar una pelea, o podría dejarlo ir y confiar en sus hermanos de manada para mantener seguro a Heechul durante unas horas. Además, estaría dentro de la casa todo el tiempo. ¿Qué es lo peor que podría suceder?
CAPITULO 9
—De acuerdo, así que estos son los bocetos que he hecho. —Seis hojas de papel diferentes estaban extendidas sobre la mesa frente a él. Cada una era de un lobo, pero con diferentes características, expresiones, y detalles. —Así que, una vez que decidas cuál te gusta más, puedo seguir desde ahí.
Saboreó el amargor de la culpa en su lengua y se instaló en la boca de su estómago cuando escuchó hablar a Jin . Con todo lo que estaba sucediendo, Heechul no había pensado mucho en su nuevo proyecto. Jin , al parecer, había estado muy ocupado.
—Todos se ven bien.
—Bueno, por supuesto que se ven bien. — Jin rodó los ojos y soltó un bufido cuando se dejó caer en el suelo al otro lado de la mesita de café. —Sin embargo, no estaba seguro de lo que sentirías. Quiero decir, ¿lo quieres realista o lindo y tierno? También hice algunos de dibujos animados. —dio un golpecito a uno de los bocetos con un adorable cachorro de lobo negro. —Necesito un poco de orientación, cariño.
Heechul se sentía horrible por su falta de participación, pero las disculpas no harían el trabajo. Así que, se mordió la lengua y miró los bocetos, examinando cuidadosamente cada uno e intentando darle sentido con una historia.
—Si vamos a orientar esto hacia chicos paranormales, creo que deberíamos ir con realismo, pero más tenue—No era un artista, así que no conocía todos los términos técnicos, pero Jin parecía hablar su idioma.
—Como éste—dio un golpecito a un boceto que podía haber sido una fotografía de lo real que parecía. —Lo quieres menos anguloso y más expresivo.
—Exactamente.
—De acuerdo, puedo hacer eso. ¿Crees que deberíamos añadir otras criaturas sobrenaturales, como vampiros y elves?
—Creo que esa es una idea brillante. —Todo un mundo de ficción comenzó a tomar forma en la mente de Heechul . —No quiero dar lecciones a los niños sobre el bien y el mal, pero creo que estas historias deberían tener un mensaje, algo que les diga que está bien ser diferente.
—Pensé en un pequeño problema.
Heechul levantó la mirada de los dibujos e inclinó la cabeza hacia un lado. —No me gustan los problemas.
—Bueno, sabes que los cambiaformas realmente no hacen esa primera transición hasta la pubertad.
De acuerdo, eso realmente no era un problema. Con un poco de libertad creativa, podrían dar forma a estos libros en lo que quisieran.
—Es ficción, Jin . Estás perdiendo completamente el punto.
Jin se encogió de hombros, se estiró en la alfombra a sus espaldas, y entrelazó los dedos detrás de la cabeza. —Sólo pensé en sacar el tema. Eres un poco quisquilloso acerca de los detalles.
Deseaba que todos dejaran de hablar sobre su culo. No era quisquilloso, tenso, aguafiestas, o cualquiera de los otros sinónimos para la permanente no-diversión. En los dos años desde que había conocido a Siwon , había sufrido algunos cambios. Ser golpeado, casi quemado hasta la muerte en su propio apartamento, y disparar accidentalmente a su ex novio sólo había sido el comienzo. Después de eso fue cuando la verdadera diversión había comenzado.
Se sentía como si alguien siempre se la tuvieran jurada, demonios, vampiros, laboratorios secretos, organizados comerciantes de esclavos; y ahora, aparentemente, goblins. Los buenos momentos eran mucho más numerosos que los malos, pero ninguno de ellos sabía lo que deparaba el futuro. Cada día era un salto al vacío a través de un barranco cada vez más extenso. Algunas veces, Heechul aterrizaba con ambos pies firmemente al otro lado, pero otras veces, entraba en una espiral en caída libre, esperando que alguien le atrapara antes de que tocara fondo.
—¿Alguna vez te arrepientes?—preguntó Jin , utilizando su asombrosa habilidad para descifrar los pensamientos de Heechul de un solo vistazo. —¿Alguna vez deseas que aún siguieras sin saber nada acerca de todas estas cosas paranormales?
—No, no lo creo. Incluso si no supiéramos sobre ello, todo seguiría sucediendo a nuestro alrededor. —agitó una mano por encima de su cabeza en un impresionante gesto que estaba seguro le hizo verse inteligente. — Tampoco habría conocido a Siwon .
No había suficientes demonios en el mundo para hacer que se arrepintiera de caer por su pareja. —¿Y tú? ¿Te arrepientes?
El silencio se prolongó durante varios segundos antes de que Jin finalmente respondiera. —Estoy por encima de toda la mierda y el drama, pero supongo que no sería muy diferente si aún siguiéramos sin saber. Sólo sería diferente mierda y drama. —se levantó sobre sus codos y sonrió con satisfacción. —Y sí, definitivamente NamJoon merece la pena.
Su amigo tenía razón hasta cierto punto. Si no hubieran conocido a sus parejas y hubieran llegado a vivir una aburrida existencia humana, dudaba que se hubieran enfrentado a eventos potencialmente mortales con tanta frecuencia.
Las cosas habían cambiado mucho en el pasado par de años. Heechul había cambiado. Cosas que habrían parecido escandalosas ahora eran algo corriente en su vida. Prácticamente estaba casado con un cambiaformas. Tenía una enorme y extensa familia que consistía en vampiros, demonios, pixies, faeries, elves, werelobos, y otros seres que una vez habían sido criaturas de cuento de hadas en su mente.
En lugar del tráfico en hora punta y fechas de entrega, estaba ayudando a que una gran variedad de especies de cambiaformas se integraran en su manada. Ya no iba y venía con nerviosismo y se preocupaba cuando Siwon era llamado a un incendio. Ahora, iba y venía con nerviosismo y pasaba muchas noches en vela cuando su amante era enviado a misiones que eran mucho más peligrosas que cualquier edificio en llamas.
Las comidas de empresa habían sido reemplazadas por reuniones de El Consejo. Un simple viaje a la ciudad en busca de provisiones requería que un Ejecutor le escoltara, y la comunidad privada que llamaba hogar no tenía teclado para introducir un código de seguridad, era patrullada día y noche por un pequeño batallón de guardias armados.
—Bueno, nunca nos aburriremos, ¿cierto?
Jin parpadeó hacia él durante un momento, y luego lanzó la cabeza hacia atrás sobre sus hombros y su risa rebotó por toda la sala de estar. — Estás en lo correcto—Levantándose de la alfombra, comenzó a recoger sus bocetos y señaló con la cabeza hacia la cocina. —Vamos a la mesa más grande y nos pondremos a trabajar.
—¿Qué pensarías acerca de donar una parte de las ventas a la guardería?
En los últimos meses, el número de niños abandonados siendo transferidos a Haven casi se había triplicado, obligando al aquelarre a construir una especie de orfanato que estuviera cerca de la casa principal, pero escondido fuera de la vista entre los árboles. No era porque alguien se avergonzara de los pequeños, sino que era por su propia seguridad en caso de que los problemas llamaran a su puerta.
—En realidad, creo que esa es una gran idea. Básicamente todo lo que necesitamos es proporcionado por el aquelarre o El Consejo, y no necesitamos el dinero. Quizás incluso podamos comenzar la hora del cuento en la guardería y obtener alguna información de nuestro específico público.
La mayoría de la gente veía las ropas ajustadas, las uñas pintadas, y el delineador de ojos. Después declaraban a Jin gay extravagante y materialista, y eso era todo. Sin embargo, si realmente se tomaran tiempo para mirar bajo la superficie, se sorprenderían de lo que encontraran.
Seokjin tenía un corazón tan grande como corea y una necesidad casi paralizante por ser aceptado que enmascaraba con una personalidad desmesurada. También era muy inteligente, un artista extremadamente talentoso, y una de las personas más increíbles que Heechul había tenido la suerte de conocer.
—Probablemente no diga esto lo suficiente, pero realmente te quiero, Jin . Estoy honrado por llamarte mi amigo.
—Estás horriblemente sentimental esta noche. —Sin embargo, hubo un sospechoso destello en sus ojos, y cuando giró la cabeza, Heechul pensó que podría haber escuchado una silenciosa aspiración. —Así que, ¿vamos a trabajar o no?
A pesar de sus famosos debacles, Jin no era intenso en los momentos emotivos, especialmente cuando estaban dirigidos hacia él. El humor y sarcasmo eran su escudo y espada, y los manejaba con una precisión asombrosa. Estaba tan malditamente asustado de ser rechazado que rara vez le daba a la gente la oportunidad de llegar a conocerle, lo que era una lástima. Afortunadamente, NamJoon se las había arreglado para romper esa barrera, y Heechul no podía haber escogido un mejor compañero para su amigo.
Los microchips fueron eliminados, y los miembros más recientes de la manada descansaban en sus camas. Había tenido su reunión con Hangeng para hablar de su regreso al servicio de patrulla y posibles acuerdos para su lucha contra los goblins. Desafortunadamente, el líder del aquelarre no sabía más que Siwon acerca de su enemigo, y su respuesta había sido esperar y tener la esperanza de que los goblins se cansaran de su persecución.
Sin embargo, según JunMyeon , esta batalla sólo estaba comenzando, y sus enemigos no se detendrían hasta que fueran abordados por la fuerza o conseguido su objetivo. El objetivo de los goblins era poner a Heechul y Jin en bolsas para cadáveres, y ya que no estaba jodidamente sucediendo, sólo se quedaron con la primera opción.
Aunque Haven se había convertido en un aquelarre de tamaño considerable, la mayoría de los residentes ni estaban en condiciones de luchar, ni se les debería pedir que participaran en algo que no tenía nada que ver con ellos.
La Manada de Cloud Peak y el Aquelarre Snake River se habían convertido en poderosos aliados con un mayor número de Ejecutores. Sin embargo, se requeriría una gran cantidad de personal para superar a toda una ciudad, y ninguno de ellos tenía las cifras para ofrecerles ayudantes y aún proteger a su propia gente.
Al acercarse a los dormitorios, el debate interno de Siwon se puso en espera cuando una figura salió de entre las sombras cerca de los escalones de la entrada. Se tensó durante sólo un momento antes de que la brisa emanara un olor familiar en su dirección, permitiéndole relajar su postura defensiva.
—Junmyeon.
—Buenas noches, Siwon .
—Heechul dijo que viniste antes. —subiendo las escaleras hacia el porche de madera, apoyó una cadera contra la barandilla y cruzó los brazos sobre el pecho. —Así que, ¿qué pasa?
—Felicidades por el brazo. — JunMyeon inclinó la cabeza e hizo un gesto hacia el brazo derecho de Siwon . —Así que, supongo que encontraste una manera de sanarlo.
—Sí, eso es en parte debido a ti, así que gracias. Te debo una por conseguir que abriera los putos ojos. —Sin embargo, tenía la esperanza de que el hombre llegara al punto en breve. JunMyeon no se veía exactamente enojado, pero en su expresión faltaba algo de su habitual confianza, al igual que Heechul había descrito—. Sin embargo, no viniste aquí para hablar sobre mi brazo.
—Me gustaría correr con la manada mañana en la luna llena.
—Hecho. —Sin embargo, eso fue demasiado fácil. Tenía que haber algo más que quisiera para venir a buscarle tan tarde en la noche.
—Me doy cuenta de que ahora mismo no hay mucho espacio, pero he decidido quedarme y hacer de Haven mi hogar. Ha pasado mucho tiempo desde que fui miembro de una manada o conociera a un alfa al que respeto lo suficiente para seguirle. — JunMyeon entrelazó las manos detrás de su espalda y bajó la cabeza en señal de respeto—. Tú eres ese alfa, Siwon , y me gustaría unirme a tu manada.
—No pareces muy feliz por ello. ¿Estás seguro de que es lo que quieres?
JunMyeon hizo una mueca cuando se retiró el largo cabello plateado del rostro. —Mi mal humor no tiene nada que ver con la unión a tu manada. Estoy muy seguro.
—De acuerdo entonces— Siwon se apartó de la barandilla y extendió la mano. —En ese caso, bienvenido a la manada. El segundo dormitorio está bastante abarrotado, pero aquí tenemos una habitación extra si lo deseas.
—Me he estado quedando en la casa principal, pero admito que no soy aficionado al horario vampírico. — JunMyeon tomó la mano de Siwon y le dio una rápida sacudida, regresando un rastro de su habitual chulería.
—Te aceptaré esa oferta.
—Bien hecho. Puedes mudarte cuando estés listo. — Siwon no quería ser grosero, pero habían pasado horas desde que había visto a su pareja, y estaba ansioso por entrar en casa y encontrar a Heechul .
—¿Estás seguro de que no quieres decirme qué puso esa mirada de contrariedad en tu rostro? —Por favor di no.
—¿Quién es el psicólogo aquí?
—Sólo por ser amistoso.
—Lo aprecio, pero no. —bajando por las escaleras, JunMyeon le hizo un pequeño saludo con la mano por encima del hombro antes de que se dirigiera al camino que le llevaría a la casa principal. —Te veré aquí mañana por la noche.
Siwon le observó alejarse hasta que desapareció en las sombras. Todo el mundo que venía a Haven tenía una historia que contar, y estaba seguro que la de JunMyeon sería una interesante. Sin embargo, mientras sus acciones no pusieran a nadie en peligro, no era asunto de Siwon . Era un amigo, un alfa, y proporciona ayuda cuando se le pedía, pero era lo suficientemente inteligente para saber cuándo meter la nariz en los asuntos de otras personas.
Al igual que las historias, todo el mundo tenía un pasado, y las cosas tenían una manera de desarrollarse en Haven. Tenía pocas dudas de que finalmente averiguara el pasado del que JunMyeon parecía estar huyendo, sin importar que el hombre quisiera que él lo supiera o no.
Una vez seguro de que no hubo testigos para ver cómo hacía el ridículo, se dio la vuelta y saltó hacia la puerta, empujándola para abrirla y entrar disparado. — Heechul .
Su compañero estaba sentado en el sofá con un bolígrafo en la mano, garabateando en el cuaderno en su regazo. Hizo una pausa cuando Siwon gritó su nombre, colocando el bolígrafo entre las páginas y cerrando el libro.
—¿Por qué demonios estás gritando? —se sentó en el cojín acolchado en la mesita de café y estiró los brazos por encima de la cabeza con un gemido. —¿Qué hora es?
—Las diez pasadas. —Finalmente su corazón comenzó a latir en un ritmo normal, y cerró la puerta con calma, asegurándose de que estuviera cerrada antes de pavonearse hacia su pareja y levantara a Heechul en sus brazos. —¿En qué estás trabajando, chulo?
—Sólo cosas. —respondió vagamente Heechul cuando serpenteó sus brazos alrededor del cuello de Siwon y frotó sus narices juntas. Nunca revelaba su trabajo hasta que estuviera satisfecho con el producto final, pero Siwon siempre preguntaba de todos modos. —¿Cómo estuvo la reunión?
—Poco satisfactoria. —Sus dedos amasaron el firme culo en sus palmas, y deslizó la nariz a lo largo de la garganta de Heechul . —¿Qué hay de ti? ¿Cómo fue tu tarde con Jin ?
—Productiva. —Hubo un tono tenue y distraído en su voz, y sus
delgados dedos se enredaron en los rizos de Siwon , instándole a que se acercara. —¿Cómo están los chicos nuevos?
Lamió y pellizcó la suave carne de Heechul , dejando un rastro de besos húmedos hacia su oreja y chupando el lóbulo entre sus dientes.
—Descansando. Todo fue bien.
Esquivando el sofá, Siwon mantuvo un agarre firme en su amante cuando recorrió el camino hacia su habitación. La cabeza de Heechul cayó hacia atrás sobre sus hombros, y un silencioso y lujurioso suspiro se derramó de sus labios color rosa. —¿Hablaste con JunMyeon ?
—Sí. —empujando la puerta entreabierta de su habitación, Siwon llevó a Heechul directamente al baño privado, uno de los beneficios de ser el alfa. —No más charla.
—Mmm. —ronroneó Heechul con un meneo de sus caderas. —Sí, señor.
Poniendo a Heechul de pie, Siwon se desnudó con una mano mientras ajustaba los mandos de la ducha con la otra. Dioses, amaba utilizar ambos brazos de nuevo. Hacía mucho más fácil realizar tareas múltiples, y podía conseguir el doble hecho. Luego podría pasar a actividades más placenteras.
En el momento se deshizo de su ropa y ajustó la temperatura del agua, Heechul estaba hundiéndose en la ducha, exquisita y suculentamente desnudo.
Los delgados músculos de sus muslos flexionados con cada movimiento, su culo respingón sobresaliendo ligeramente de la pendiente de su columna vertebral, y su suave y cremosa piel tensa, brillando cuando el agua cayó en cascada sobre él.
Probablemente otros le considerarían parcial, y quizás era cierto, pero Kim Heechul era el hombre más impresionante, por dentro y por fuera, que jamás hubiera conocido. Siwon nunca había conocido a otra persona que pudiera sacar adelante la mezcla de gracia y tenacidad que poseía su pareja. Heechul era todo lo bueno y correcto en el mundo, y por algún milagro, era todo de Siwon .
—¿Qué estás mirando tan fijamente? —Esa sonrisa marca registrada inclinó las comisuras de sus labios mientras dejaba caer la cabeza hacia abajo para mojar su cabello. Tampoco era falsa modestia. El hombre no tenía idea de cuan maravilloso era realmente, y la humildad sólo le hacía más atractivo.
Completamente encantado con la tentación a sólo unos metros, Siwon entró de lado en la ducha y se moldeó sobre su amante, presionando su dura polla en la parte baja de la espalda de Heechul . Trazó cada curva y bajada, deslizando sus palmas sobre la resbaladiza carne de Heechul como si fuera la primera vez que explorara ese apretado cuerpo.
Bajando los dedos por los flancos de Heechul , acunó la curva de sus caderas y le echó hacia atrás, moliéndose contra él mientras su lengua se arremolinaba sobre la pulsante vena a un lado de su cuello. Utilizando su pie derecho, dio un golpecito en los tobillos de Heechul , alentándole a separar más sus piernas cuando llegó entre los delgados muslos para acariciar los testículos de su amante.
—Pon las manos contra los azulejos y no las muevas.
Una sexy onda rodó por la columna vertebral de Heechul , y un silencioso gemido hizo eco alrededor de la cabina. Levantando los brazos sobre la cabeza, presionó las palmas de sus manos contra la fría pared y arqueó las caderas, dándole a Siwon más espacio para jugar.
Alcanzando el lubricante que mantenían en la balda superior, los minuciosos dedos de Siwon encontraron algo largo y rígido metido en la esquina detrás de la botella de plástico. Sacándolo de su escondite, examinó el delgado vibrador en sus manos con una ceja levantada.
—¿Qué es esto exactamente?
—Un vibrador. —respondió Heechul , descarado.
—Puedo ver eso. ¿Por qué está en la ducha?
—Bueno, realmente no estuviste en condiciones de hacer el tango horizontal por un tiempo, y un chico tiene necesidades, ¿sabes? —Sus manos aún estaban apoyadas en los azulejos, pero había enderezado la columna vertebral de manera que pudiera mirar sobre su hombro.
—Supongo que lo olvidé.
Fue un golpe a su ego que hubiera sido incapaz de cuidar de su pareja, pero él mismo lo había provocado. —Wow, soy un gilipollas.
—Tú lo dijiste, no yo.
Siwon golpeó a su amante en el culo y le dio un golpecito en la barbilla con un dedo. —Date la vuelta, bebé.
Arrodillándose en el suelo, equilibró el falo de goma en su muslo, agarró las nalgas de Heechul , y estiró los carnosos globos para revelar la fruncida entrada de su amante. Lamiendo y pellizcando el trasero de Heechul , se abrió paso hacia el interior y movió la punta de su lengua sobre los palpitantes músculos de color rosa.
Heechul jadeó y se sacudió contra él, inclinándose hacia atrás para empujar su culo más cerca del rostro de Siwon . Sus muslos temblaban, su agujero se contrajo, y un dulce gemido vibró a través de su garganta.
—Joder
Los gritos silenciosos y suaves gemidos eran música para sus oídos, y ansiaba los sonidos hechos por su hombre. Mientras arremolinaba su lengua y empujaba la entrada de Heechul , presionó el botón en el lateral del consolador hasta que el juguete zumbó a la máxima intensidad. —Así que, ¿te gusta jugar con juguetes, chulo?
—Siwon, ¿qué estás... qué estás haciendo?
—Relájate —presionó la punta del vibrador en la entrada de Heechul , sonriendo cuando el chico gritó y se estremeció claramente hasta los dedos de los pies. —¿Quieres más? —La acampanada cabeza se deslizó en el interior, y Siwon bombeó con empujoncitos.
—Huh, ¿Heechul? ¿Quieres más?
—Sí. —Esa única palabra fue sacada en un ahogado gemido que hizo que el pulso de Siwon se disparara a toda velocidad.
Su polla latía y se sacudía, goteando líquido pre-seminal, y fuego ardía en sus entrañas con una intensidad que le dejó jadeante.
Le tomó cada pizca de autocontrol que albergaba para mantener sus movimientos relajados y controlados mientras empujaba el consolador dentro y fuera del canal de Heechul .
Girando y bombeando, jugó con Heechul como un violín, empujándole hasta el borde y luego dando marcha atrás justo antes de que pudiera caer. Empujando el juguete liso y negro con movimientos largos, Siwon raspó sus dientes sobre la cadera de Heechul y metió la mano entre sus piernas para agarrar su pulsante polla alrededor de la base.
—No te corras.
—¡Maldición, Siwon ! —gimoteó Heechul .
Se rio entre dientes jadeando mientras sacaba el juguete, lo dejaba caer en el suelo de la ducha y agarraba el lubricante resistente al agua de la balda. Luego recubrió su polla con una generosa cantidad de gel, giró en torno a Heechul , y le puso de pie. Enroscando los codos bajo las rodillas de su amante, Siwon le extendió de manera amplia cuando le ancló a la pared.
—¿Un poco de ayuda?
Heechul introdujo una mano entre sus resbaladizos cuerpos para agarrar en un puño la polla de Siwon y alinear la punta con su entrada. —Por favor, —suplicó. —Estoy jodidamente cerca.
Apenas se había tocado a sí mismo, pero Siwon se estaba sintiendo al mismo nivel. Se elevó a las ardientes profundidades de Heechul , gruñendo directamente desde su vientre cuando las apretadas paredes le envolvieron, succionándole más profundamente en el canal de su pareja. Apoyando las palmas de sus manos en los azulejos, enterró su rostro contra el cuello de Heechul y desencadenó la necesidad primaria en su interior.
Gruñidos y gemidos se mezclaban en una sinfonía erótica mientras se hundía en el núcleo de Heechul , estirando sus paredes internas y buscando el haz de nervios que enviaría a su compañero a la luna. Uñas romas se arrastraban sobre sus hombros y bajaban por sus brazos, creando una escocida mordedura de dolor que sólo sirvió para elevar su adrenalina y lujuria. Cada dura y exigente embestida enviaba electricidad en espiral a lo largo de su columna vertebral para acumularse en su apretado saco.
Sus bíceps sobresalían donde sujetaba el peso de Heechul , y sus muslos temblaban ante su inminente orgasmo. El calor comenzó en la parte baja de su espalda y se fundió hacia el exterior para abarcar el resto de su cuerpo.
La sangre se precipitó hacia su dolorida polla, causando que se hinchara y pulsara dentro del agarre de Heechul .
Sus colmillos se alargaron, su visión se atenuó en los bordes, y el mundo a su alrededor se desvaneció. Un grito distorsionado hizo eco a su alrededor, y Heechul se retorció en su polla cuando se puso rígido, bombeando cuerdas de cremosa lava entres sus cuerpos húmedos. Su apretado túnel se contrajo, sujetando a Siwon con mano de hierro que hizo que su cabeza girara con delirio.
Manteniendo a Heechul estable con un solo brazo, golpeó la pared con la otra con un rugido animal que probablemente pudo ser escuchado con claridad en la entrada principal del aquelarre. Los latidos de su corazón de aceleraron a velocidades peligrosas, no podía recuperar el aliento, y su interior ardía cuando la presión acumulada en su saco fue demasiada.
Cuando pensó que no podría aguantar más, todo se mezcló y explotó, enviándole de cabeza a un orgasmo tan intenso que no estaba seguro de que sobreviviera. Gruñidos, aullidos, gemidos, y gritos brotaron de su boca cuando golpeó sus caderas, chocando contra su pareja y liberando un torrente de caliente y pegajoso esperma para llenar las profundidades de Heechul .
—No sé qué mosca te ha picado, pero me encanta. —Heechul se
desplomó contra su pecho y jadeó. —Eso fue increíble.
Aún disfrutaban de una fuerte relación sexual, pero en algún momento en el último año, algo de la pasión e intensidad había disminuido, especialmente desde que se mudaron a Ulsan . Su horario de trabajo les separaba con mayor frecuencia, y cuando estaban juntos, sus acoplamientos habían perdido algo de esa urgencia que habían compartido en el comienzo de su relación.
Siwon suponía que era la progresión natural de las cosas, pero no le gustaba. Nada en su vida era más importante que Heechul . Había hecho un montón de promesas desde que se habían conocido. Algunas las había mantenido y otras se habían desvanecido en el camino. Fue una maldita vergüenza que hubiera recibido una bala en el hombro y el accidente de coche de Heechul le recordó lo muy afortunado que era.
Había crecido satisfecho y dado por sentado el regalo que el destino le había dado. Era hora de una promesa más, y una que mantendría hasta que tomara su última respiración. Durante el tiempo que viviera, nunca dejaría que pasara un solo día sin decirle a Heechul lo mucho que le apreciaba. Nunca llegaría la puesta de sol sin mostrarle a su pareja lo mucho que le amaba. Las llamas que le habían consumido en el comienzo no disminuirían sino que arderían más calientes y brillantes.
Cuando estuvieran viejos y canosos y no pudieran hacer nada más que sujetarse las manos en sus mecedoras en el porche, el deseo y la devoción seguirían siendo tan fuertes como siempre.
Era emocional y sentimental y algo que probablemente nunca diría en voz alta, pero no obstante se hizo la promesa a sí mismo.
Sin embargo, para Heechul , sus pensamientos estaban condensados en tres simples palabras. —Te amo, chulo.
Aunque Heechul no pudiera escuchar sus pensamientos, podía sentir los sentimientos arremolinándose a través de Siwon . Era el don o maldición de su vínculo, dependiendo de la situación. Tal vez hubiera sentido esas emociones sinceras, porque cuando levantó la cabeza, sus ojos estaban húmedos por las lágrimas contenidas. Sin embargo, probar por qué eran tan perfectos el uno para el otro, no cuestionaba lo que estaba sintiendo de Siwon .
Simplemente sonrió, besó sus labios, y suspiró. —También te amo, Siwon .
CAPITULO 10
—¿Destin también verificó a las chicas?
Los tres cambiaformas viviendo en la puerta de al lado estaban libres del chip y totalmente recuperados. Sin embargo, Siwon no había mencionado nada sobre las dos chicas que estaban alojadas en los dormitorios femeninos o el demonio que actualmente estaba residiendo en la casa principal. Heechul no quería sonar paranoico, pero no veía nada malo en ser cauteloso y cubrir sus culos.
—Tranquilo, Heechul . Todo está bajo control. Los chips de las chicas fueron eliminados junto con los de Jinwo y los otros, y el del chico demonio lo eliminarán mañana.
—¿Qué? ¿Por qué mañana? —Cada día que esperasen podría tener horribles consecuencias para el joven. —De todos modos, ¿cuál es su nombre?
Siwon se encogió de hombros mientras se ponía un par de pantalones de chándal viejos y raídos y se retiró el largo cabello del rostro. —No sé su nombre, pero Destin dijo que hubo complicaciones.
—¿Qué complicaciones?
—Tampoco puedo decirte eso. Todo está bien, el microchip será eliminado mañana, y no hay nada sobre lo que tengas que preocuparte, bebé. Deja de estresarte tanto. Van a salirte arrugas
Mirando sobre su hombro hacia la ventana, Siwon asintió con la cabeza como si estuviera confirmándose algo a sí mismo y se dirigió hacia la puerta. —El sol se pondrá pronto. Tengo que ir a la puerta de al lado y reunir mi colección de fieras o inadaptados mutantes.
Heechul se mordió el interior de la mejilla, pero sirvió de poco cuando la risa burbujeó a través de sus labios. —Buen uso de la palabra. Particularmente disfruté de la aliteración.
Siwon lanzó un guiño en su dirección. —Sí, pensé que eso te gustaría. —agarró el pomo de la puerta y señaló con la cabeza—. ¿Vienes?
Aunque no pudiera correr con ellos en el bosque, era una especie de tradición para él y Jin despedir a la manada en sus cacerías mensuales. —Sí, estoy justo detrás de ti. —Quizás tuvieran compañía por la noche.
—¿Van a venir Niel y Changmin ? —Las dos últimas lunas llenas, ambos hombres habían elegido quedarse detrás debido a su menor tamaño en su forma cambiada. Tener un pequeño erizo blanco corriendo por la sala de estar realmente fue un poco divertido.
—Niel se queda, pero creo que Changmin va a correr con Junho .
—Pensaba que Junho no podía cambiar—Destin estaba trabajando en una cura de todo tipo, pero hasta ahora, no había habido ninguna evolución.
—No puede. Van a quedarse cerca de la casa, pero Changmin quiere correr esta noche.
—Oh. De acuerdo. —El cambiaformas mariquita no era tan divertido, pero Niel era bastante lindo. Mayormente, Heechul sólo sentía pena por él. Hubo muchas veces en que le gustaría poder cambiar y correr con la manada, pero no pensaba que le importaría mucho para ser un error. Sería demasiado peligroso ser aplastado.
—Suga va a pasar el rato aquí esta noche de manera que los nuevos Ejecutores también puedan correr. —le recordó Siwon cuando llegaron a la otra cabaña. —No tienen que cambiar, por supuesto, pero será incómodo para ellos si no lo hacen.
—Entiendo. —Era la tercera vez que Siwon lo había explicado, y
parecía nervioso acerca de dejar a Heechul solo con el vampiro.
—¿Tienes algo contra Suga?
—No, —prácticamente gruñó Siwon . —Es un chico lo suficientemente agradable, y confío en él para hacer su trabajo si algo sucede.
—Entonces, ¿cuál es el problema?
—Mejor que mantenga sus jodidas manos en sí mismo, o le arrancaré las entrañas y las utilizaré como cinturón.
Ah, ahora entendía en problema. Jiwon y Kai podrían ser coquetos, pero Suga tenía reputación de ser el playboy del aquelarre. Qué parte de la reputación estaba realmente justificada, Heechul no lo sabía, pero había escuchado rumores que escaldarían los oídos de una prostituta. —Creo que a Suga sólo le gusta sacar de quicio a la gente. Dudo seriamente que realmente intentara algo.
—Por su propio bien, mejor que tengas razón.
Heechul no conocía tan bien al Ejecutor, pero sabía una o dos cosas acerca de los rumores. Por eso optó por no escuchar los rumores que viajaban por radio macuto sino formarse sus propias opiniones instruidas.
Suga podría hablar de un gran juego, y sin duda la gente amaría hablar sobre él, pero Heechul aún no había sido testigo de nada que le diera una razón para creer algo de las descabelladas historias que había escuchado.
—Ahora, ¿quién necesita dejar de estresarse? —Los celos eran infundados, y no servían para nada. Sin embargo, la posesividad era algo caliente.
Siwon eligió ignorarle, a parte de un vistazo por el rabillo del ojo.
—Que todo el mundo escuche, —dijo cuando entraron en la sala común.
—Todos nos quedaremos en el bosque justo detrás de las cabañas. Nadie cruza las verjas, y nos mantendremos en guardia.
—Los werelobos no son una amenaza, pero tened cuidado de cualquier otra persona que veáis esta noche, —añadió Junho .
—Los miembros del aquelarre son más tolerantes que la mayoría, pero algunos aún desconfían de los Moonlighters. No queremos que nadie salga herido porque algún idiota entre en pánico.
—Tratad con esto como una guardería y seguid con el sistema de compañeros.
—Sentiros libres para vagar por la zona seccionada, —continuó NamJoon , resumiendo las reglas. Sin embargo, que nadie vaya por su cuenta.
—¡Me pido al doc! —paseando por la habitación, Jiwon entrelazó sus dedos con los de JunMyeon y se presionó contra el costado del hombre.
—¿No es delicioso?
Pobre JunMyeon , se veía como si alguien le hubiera dado una colleja.
—Um, sí, supongo que podría estar bien.
Heechul tuvo que darse la vuelta para esconder su sonrisa. Parecía que Jinwo había encontrado un nuevo objetivo para su cariño, y JunMyeon no parecía saber qué hacer con él. Felizmente, no parecía oponerse a la atención, más bien como un ciervo encandilado por los faros
Heechul , sin embargo, estaría sorprendido si la pareja pasara la noche sin matarse el uno al otro. Definitivamente JunMyeon no era la clase de hombre que le gustara el drama, y Jinwo era todo drama envuelto en un paquete muy colorido. —Me gusta el cabello, —dijo a su nuevo amigo.
—Sí, bueno, fue un día melancólico.
—Puedo ver eso.
No sólo su cabello era de un tono azul eléctrico que Heechul no pensaba que encontrara en cualquier caja de Crayola, sino que Jinwo también se había puesto un par de pantalones cortos a juego que dejaba muy poco a la imaginación. Por si fuera poco, eso era todo lo que llevaba además de un par de botas de vaquero turquesa con estampado de cebra.
—Así que, ¿puedes cambiar el color de tu cabello a voluntad?
—Sí, señor—No hubo ninguna sonrisa, y el habitual aire de extravagancia de Jinwo estaba ausente cuando rascó la punta del pie sobre la alfombra. —No puedo cambiar lo que me hicieron en ese laboratorio, pero imagino que al menos puedo tener algo de diversión con ello.
Todo el mundo en la habitación se inquietó y miró a su alrededor de manera incómoda ante la mención de The Hive. Los antiguos Desirables del grupo incluso parecían más inestables al tener su horrible pasado arrastrado al frente.
—Bueno, creo que es impresionante, —declaró Heechul . —Haz lo que te haga feliz y al diablo con lo que piensen los demás.
—¡Voy a brindar por eso! —Jin elevó la voz cuando golpeó su hombro contra el de Heechul . —Te esfuerzas, amiguita.
La tensión se desvaneció cuando todo el mundo se rio acerca de la exclusiva marca de ánimo de Jin . La puerta principal se abrió de golpe, llamando la atención de todo el mundo cuando Suga se pavoneó en la habitación con una sonrisa en los labios.
—De acuerdo, aquí estoy. Ahora puede empezar la fiesta. —se frotó las manos con impaciencia mientras inspeccionaba la habitación.
—Ahora, ¿a quién tengo que cuidar?— Entonces sus ojos aterrizaron en Kai, la sonrisa desapareció, y realmente dio un paso hacia atrás.
—Por favor, dime que aquél va contigo.
—Sólo está jugando duro para obtenerlo, —le susurró Kai en voz alta a Jinwo . —Secretamente quiere meterse en mis pantalones.
—¡Me agarraste la polla! —exclamó Suga .
—Y lo amaste.
Heechul no podía dejar de reír cuando cayó contra Jin y luchaba para recuperar el aliento.
Tener una familia tan grande y extensa no siempre era divertido, pero momentos como éstos hacían que la otra mierda valiera la pena. Ver a un enorme y duro vampiro acobardarse ante alguien tan pequeño como Kai fue el punto culminante de su día, y sólo podía imaginar qué otras payasadas sucederían antes de que el sol se elevara por la mañana.
—De acuerdo, que todo el mundo salga de aquí y limpia tus patas antes de volver a casa. —Hizo movimientos de ahuyentar con sus manos mientras conducía a todos a la puesta principal y les observó salir en fila hacia el claro de luna.
También fue un buen momento porque no hicieron más que bajar los escalones de la entrada antes de que la manada comenzara la transición a sus contrapartes animal. Mihail y Jinwo eran hermosos en su forma de tigre pero no tan increíbles como Siwon .
—Ten cuidado ahí fuera esta noche— Heechul envolvió sus brazos alrededor del cuello de Siwon y se puso de puntillas para ofrecer un beso abrasador. No tenía razones para pensar que algo sucediera, pero no pudo evitar la incómoda sensación que se instaló en su estómago.
—Te veré por la mañana.
—Quédate dentro y cierra las puertas con llave. Probablemente Junho y Changmin regresarán temprano, pero tienen llave. Por otra parte, no dejes que nadie entre, ni siquiera si les conoces. ¿Lo tienes?
Fue un poco drástico, pero claramente Siwon estaba teniendo la misma sensación inquietante, y si había alguna cosa que el mundo paranormal le había enseñado, era a seguir sus instintos. —Lo tengo.
Siwon besó suavemente sus labios una vez más, acarició su mejilla, y le dio una última mirada antes de saltar fuera del porche para comenzar su propia transformación.
Todo estará bien. Heechul se lo repitió a sí mismo varias veces mientras entraba en la casa y cerraba la puerta detrás de él. Luego fue directamente a la cocina para comenzar a preparar una taza de café. Sí, todo estaría bien, pero dudaba que el sueño le encontrara hasta que llegara el amanecer y Siwon estuviera de nuevo en casa y a salvo.
Nada cayó del cielo. Nadie saltó de detrás de un árbol con un arma letal. Ni un solo miembro de la manada se hizo daño en la realización de esta película.
Siwon podía bromear sobre ello ahora que el sol estaba comenzando a elevarse, pero había estado en el borde la mayor parte de la noche. Cada crujido de hojas, chasquido de ramitas, o perturbaciones en el aire le tuvieron en estado de alerta, pero afortunadamente, la luna llena había trascurrido sin incidentes.
Cuando se reunieron en el patio delantero del dormitorio y comenzaron a cambiar de nuevo a sus formas humanas, Siwon suspiró de alivio. Heechul había estado nervioso antes de su salida. Quizás eso hubiera alimentado un poco su propia ansiedad, pero no pensaba que ese fuera el caso. La sensación de algo acechando fuera del campo visual se atenuó cuando estuvo de pie sobre dos patas en lugar de cuatro, pero su tigre aún paseaba inquieto en su interior, incapaz de asentarse incluso después de una noche de libertad.
La puerta principal se abrió de golpe mientras subía los escalones, y Heechul salió disparado a través de la entrada como si hubiera sido lanzado desde un cañón, saltando a los brazos de Siwon y abrazándole con fuerza. No era inusual para su pareja saludarle la mañana después de la carrera, pero el nivel de entusiasmo fue un poco preocupante.
—Hey, hey, ¿qué está pasando? —sostuvo a Heechul en su pecho y le besó la sien. —¿Qué sucedió?
—Nada. No sucedió nada. Fue una noche aburrida y sin acontecimientos notables. Sólo me alegro de que estés en casa.
Podría habérselo tragado si no fuera por la inestable respiración que hicieron temblar las palabras de Heechul . —¿Dónde está Suga?
—Tuvo que irse hace una media hora para llegar a casa antes de que saliera el sol. No te preocupes, Junho y Changmin regresaron aproximadamente una hora después de que te fueras.
—¿Qué sucedió? —preguntó de nuevo con más autoridad en su tono de voz.
—Nada, —repitió Heechul .
Siwon iba a obtener la información de su amante, pero se negó a discutir en el porche mientras mostraba su culo desnudo a todo el mundo. —Necesito una ducha, y vas a venir conmigo.
—Oh, me gusta este plan.
—No va a ser esa clase de ducha. —No al principio de todos modos. Quizás una vez que Heechul decidiera sincerarse podrían diversificarla en otras actividades más favorables.
—Siwon. —Heechul soltó un bufido y rodó los ojos. —En serio, no sucedió nada. Sólo me sentí raro toda la noche, y me dejé llevar un poco cuando vi que estaba de vuelta. Déjalo correr, amor.
—¿Alguien más siente como que algo no está bien? —pensaba que Heechul no se había tropezado con nada inusual en la noche. Si ambos estaban teniendo la misma sensación de peligro inminente, eso era algo que tenía que abordar.
—Lo siento, —respondió NamJoon con el ceño fruncido. —No sé lo que es, pero lo he sentido desde la pasada noche.
—Aquí lo mismo, —confirmó JunMyeon . —Es como una pesadez en el aire.
—Siento como si alguien me estuviera observando, —añadió Mihail con un visible estremecimiento. —Es raro, pero creí que sólo estaba siendo paranoico.
Fue suficiente para la confirmación de Siwon , pero sin un enemigo tangible, no sabía qué demonios hacer al respecto. Hasta que tuvieran más detalles, lo mejor que podía hacer era ordenar que todo el mundo entrara y hacer que permanecieran juntos.
Eso era exactamente lo que estaba a punto de hacer cuando un fuerte lamento se propagó a través de las copas de los árboles como una sirena de tornado. —¿Qué demonios es eso? —preguntó Jinwo mientras se llevaba ambas manos a sus orejas . —Es horrible.
—Es la alarma del perímetro. Hay una incursión en la puerta principal.
Tenía que ser una maldita gran invasión para superar las puertas de hierro forjado, fuertemente custodiadas.
—¿Qué significa eso? —gritó Jinwo para ser escuchado por encima de la sirena. —¿Puedes hablar español?
—Los chicos malos están aquí para patear nuestros culos, y han encontrado una manera de entrar. ¿Es lo suficientemente simple para ti?
Siwon no tenía tiempo ni paciencia para la conversación. Quienquiera que hubiera penetrado sus defensas era inteligente. La mayoría de los ataques venían en la noche, dándoles la ventaja. Un asalto a gran escala a la luz del día reducía sus números aproximadamente a la mitad, ya que los Ejecutores vampiros estaban limitados a la oscuridad hasta la puesta de sol.
— Taemin y Kai, entrad y quedaos allí. Heechul , necesito que consigas a Junho . — Siwon se dio la vuelta hacia los Ejecutores lobo visitantes en cuanto Heechul corrió dentro con los gemelos. —Lo siento, pero vamos a necesitar vuestra ayuda.
—Estamos aquí para ayudar—respondió Creed sin dudar. —Abre camino, y te seguiremos.
Siwon asintió con la cabeza su gratitud antes de dirigirse a los otros.
—Jinwo, Mihail, y Nikola, tenéis elección. Podéis quedaros aquí donde es seguro, o podéis luchar.
—Voy a luchar—Mihail dio un paso hacia adelante con confianza.
—Puede que sea pequeño, pero mi gato no lo es. Esta es la primera familia que he tenido, y haré lo que pueda para ayudar a protegerles.
—Yo también, —estuvo de acuerdo Nikola. —Estoy dentro.
—No soy un luchador, pero puedo cambiar en algo realmente grande e intimidante. —Jinwo se unió a sus amigos y cruzó los brazos sobre el pecho. —Yo voy.
Siwon alababa su valentía pero rogó que no les estuviera conduciendo a sus muertes. —¿Alguien más quiere quedarse? Nadie os lo echará en cara.
—Este es nuestro hogar, —anunció JunMyeon mientras hacia un gesto con la mano para abarcar su manada. —Todos queremos protegerlo.
—No me quedaré aquí. — Heechul emergió de la puerta principal con determinación ardiendo en sus ojos.
—Sí, lo harás.
Heechul no tenía garras, colmillos, u otras armas naturales para defenderse de lo que les esperaba. Siwon le ataría en el armario, si tuviera que hacerlo, pero no había manera en el infierno de permitir que su pareja se uniera a ellos.
Necesitaban cada persona capaz que pudieran conseguir, pero no creyó por un segundo que Heechul pudiera quedarse quieto. El hombre había demostrado una y otra vez que cuando se trataba de la gente que quería, era imprudente en la búsqueda de su bienestar.
—Junhon, mantenles dentro. Nadie deja esta cabaña hasta que dé el visto bueno.
—Lo tengo, jefe.
El enorme cambiaformas arrastró a Heechul y le sacó por la fuerza del porche. Sin embargo, Heechul no entró tranquilamente. Pateó y gritó, haciendo todo lo posible para infligir daño corporal a cualquier parte de Junho que pudiera llegar.
Sin embargo, Siwon no se arrepintió de su decisión. Si Heechul se mantenía vivo e ileso, el pequeño buscapleitos podría estar enojado con él durante la siguiente década. —De acuerdo, —llamó a las bestias que se pusieron alerta y a la espera de sus órdenes.
—Corred con firmeza y rápido. Atacad primero y preguntad después.
Las bajas eran una parte inevitable de la guerra, pero Siwon no toleraría una masacre inútil. —El objetivo es incapacitar, no matar, a menos que sea necesario.
Sus instrucciones fueron recibidas por ladridos y gruñidos de entendimiento.
Cambiando ahí mismo en el porche, Siwon se sacudió la momentánea desorientación y saltó por las escaleras, corriendo hacia las puertas delanteras con su manada siguiéndole de cerca.
CAPITULO 11
Las ilustres puertas de tres metros de altura no eran nada más que destrozados montones de metal en el momento en que Siwon llegó a la entrada del aquelarre. Dos camiones de carga pesada con ruedas de gran tamaño y máquinas quitanieves unidas a las parrillas delanteras bloqueaban la salida mientras el humo se derramaba desde sus arrugados capós.
Sus compañeros Ejecutores ya estaban completamente envueltos en el combate, luchando con uñas y dientes para defender a los residentes de Haven de la amenaza de los goblins. Incluso si el pútrido olor no hubiera alertado a Siwon del tipo de enemigo que enfrentaban, los invasores habían elegido tomar sus verdaderas formas. Con piel casi transparente, acerados ojos azules, y sin nada de vello en ninguna parte de sus cuerpos, se parecían a algo salido de sus pesadillas más oscuras.
Pálidos labios azules revestían filas de afilados dientes, y mortales garras largas y curvadas desde la punta de sus dedos que utilizaban para desgarrar y rajar cualquier cosa a su alcance. Sus gritos de combate eran algo cercano a la risa de una manada de hienas, pero no hacía nada para disipar su espeluznante factor.
Los brazos de los goblins se extendían casi tanto como sus piernas, dándoles un mayor alcance, y cuando corrían, parecían más similares a los humanoides. Un rápido conteo estimó sus filas en un total de más de treinta. Con los vampiros escondidos en el interior durante el día y varios otros guardias fuera en misiones, los goblins superaban a los Ejecutores de Haven dos a uno, y no tuvieron piedad en utilizar su superioridad numérica en su beneficio.
Mientras Siwon estaba ocupado analizando la situación, su manada de aspirantes a guerreros cargó delante de él, ladrando, gruñendo, y chillando cuando saltaron sin reparos a la pelea. Lobos, tigres, leopardos, y werelobos luchaban unos al lado de otros, rechinando sus dientes y golpeando con fuerza a sus adversarios.
El enorme león blanco era el que más destacaba del grupo, y Siwon estuvo momentáneamente sorprendido ante el poder en bruto que exhibía JunMyeon cuando redujo a dos goblins en pleno salto con un poderoso rugido que sacudió el suelo bajo sus pies. La incorporación de su manada igualaba la lucha en el campo y mejoraba sus posibilidades de victoria, pero los goblins eran implacables en su asalto.
El aire estaba pesado con el aroma de sudor y sangre. Algunos Ejecutores apenas estaban en pie, mientras que otros habían caído y yacían sobre la hierba cubierta de rocío.
Sin embargo, los goblins no eran intocables, y mientras la batalla progresaba, sus filas continuaban disminuyendo. Tres de las criaturas pasaron a través del aire en un ataque coordinado dirigido a jiwon que había elegido retomar su forma de tigre. Sin embargo, antes de que Siwon pudiera parpadear, JunMyeon agarró entre sus dientes a uno de los goblins por sus tobillos y tiró a la bestia al suelo con un repugnante crujido. Sin dejarse intimidar por la pérdida de su compañero, los otros dos dieron en el blanco, aterrizando sobre la espalda de Jiwon en un ataque vicioso de colmillos y garras.
Saliendo disparado a través de la muchedumbre, Siwon se impulsó con sus patas traseras, catapultándose a sí mismo hacia Jiwon. Agarró a uno de los goblins por la garganta, mientras que su impulso logró enviar al otro dando volteretas a través del suelo donde fue rápidamente despachado por uno de los werelobos.
Jiwon se veía en mal estado mientras la sangre corría en ríos por espalda y flaco derecho, pero se estaba moviendo, luchando para conseguir levantarse. Seguro de que el chico estaría bien hasta que pudieran evaluar más sus lesiones, Siwon volvió su atención a otro par de goblins que parecían empeñados en rasgar la yugular de NamJoon .
El leopardo danzaba alrededor de ellos, más rápido y ágil, pero ciertamente no era rival para su fuerza combinada. El sigilo era inútil, y de todos modos no había tiempo para un ataque sorpresa. Dejando caer su cabeza y alargando su columna vertebral, se utilizó a sí mismo como un ariete, cargando hacia adelante y conectando en ángulo recto con la cadera del goblin. En el momento en que golpeó contra el suelo, NamJoon estuvo encima de él, incapacitándole mientras Siwon apretaba sus poderosas mandíbulas alrededor del muslo de la segunda bestia y le tiraba al suelo.
El resto de los goblins siseaban y chillaban, obviamente comunicándose de alguna manera ya que volvieron sus esfuerzos y atención hacia los cambiaformas con pieles blancas. Los Moonlighters podrían tener un poco de magia loca en ellos, pero sólo parecía eficaz cuando la ira les consumía. En ese momento, todo el mundo estaba demasiado ocupado luchando por sus vidas para incluso procesar lo que estaba pasando, y mucho menos estar enojado al respecto.
Sin embargo, los goblins estaban remediando el problema sin ni siquiera darse cuenta. Un ataque a Luhan puso furioso a Sehun . Otro atentado contra la vida de Jiwon fue suficiente para empujar a JunMyeon al límite. Cuando un grupo de cinco convergió sobre Nikola, que ya estaba en el suelo e inmóvil, la naturaleza del despreciable acto pareció empujar al resto de la manada en un frenesí.
Todo lo que Siwon tuvo que hacer fue pensar en la razón por la que los goblins estaban ahí en primer lugar. Mientras inspeccionaba la carnicería a su alrededor, imaginó que cada gota de sangre derramada pertenecía a Heechul , y una asesina neblina roja se asentó sobre su visión. Su ritmo cardiaco se aceleró, su sangre hirvió, y sus músculos se estremecieron con gran expectativa cuando su gato gritó por venganza.
Por supuesto, el único problema con ser un Moonlighter era que una vez alcanzado ese punto, atacar era algo innecesario. Cuando la ira se agitó a través de la manada, la magia dentro de ellos explotó hasta que incluso Siwon pudo sentir la electricidad creada en el aire.
Uno por uno, los goblins comenzaron a caer, gritando al cielo de la mañana mientras cambiaban a sus formas humanas, se agarraban las cabezas, y se mecían con movimientos descoordinados en el suelo. Afortunadamente para los otros Ejecutores, su furia sólo estaba dirigida a sus enemigos. Eso no quería decir que no se vieran afectados por la magia, pero con suerte, sólo sería una molestia temporal.
Cuando el último de sus enemigos estuvo arrodillado y balbuceando tonterías a sí mismo, Siwon tomó varias respiraciones profundas para calmar su acelerado pulso y vibró en su transición de regreso a humano.
-¡Que todo el mundo cambie de nuevo!-ordenó de manera inmediata.
-Sí, por favor, -suplicó uno de los Ejecutores werelobo desde donde estaba acurrucado en el suelo y agarrándose las sienes.
Tomó unos minutos para tranquilizar a algunos de los cambiaformas más jóvenes, pero al final, todo el mundo estuvo de pie en sus dos piernas de nuevo.
-Hay muchas pollas y testículos exhibiéndose por aquí. -Hubo una tensión en la voz de Jiwon cuando se apoyó con fuerza en JunMyeon , pero el dolor que tenía que estar experimentando no parecía estar alterando su sentido del humor.
-Reunid a los goblins y llevadles a las celdas de detención, -continuó Siwon . -Si hay algún muerto, llevadles a la enfermería. Contactaremos con su clan para que vengar a recogerles.
Sí, eran el enemigo y les habían atacado sin ninguna provocación real, pero su conciencia no le permitiría dejar que simplemente se pudrieran en el fondo de una tumba sin nombre. No importaba lo que hubieran hecho, aún eran familia de alguien, el hijo, padre, o hermano de alguien.
-Eres un buen hombre, Siwon .
Inclinó la cabeza hacia JunMyeon en reconocimiento, pero no estaba buscando alabanzas. Demasiada sangre había sido derramada en vano, y aunque estaba agradecido por su victoria, aún sería un día de tristeza.
Acercándose a un goblin que parecía algo coherente, agarró al hombre por la barbilla y levantó su cabeza. -¿Cuántos?
Los labios del hombre se movieron, pero no hizo ningún sonido. Sus ojos tenían una mirada lejana, vacía, y estaba temblando de pies a cabeza. Gruñendo de frustración, Siwon le liberó y se dio la vuelta, buscando a alguien que pudiera darle respuestas.
Un goblin se desplomó contra la rueda delantera de uno de los camiones con la cabeza colgando sobre sus hombros. Dando zancadas hacia él, Siwon se agachó para estar al nivel de sus ojos y le inmovilizó con una mirada estrecha. -¿Cuántos?
-Éramos treinta y siete, -respondió el hombre con un confuso murmullo. -Mi cabeza se siente divertida.
Era afortunado de que eso fuera todo lo que le había sucedido. Sin embargo, Siwon no hizo ningún comentario más. En su lugar, se levantó y escaneó el área, contando en voz baja mientras giraba en un semi-círculo. -Treinta y cuatro, treinta y cinco...
Un peso de plomo se instaló en su estómago, y la bilis se elevó en su esófago. Rápidamente contó de nuevo, pero aún le salían dos menos.
-¡Joder!
-¿Qué sucede? -le gritaron varias personas cuando corrió de regreso a los dormitorios, pero no pudo responderles a causa del pánico que contrajo su garganta.
-Esto es una mierda, -gritó Heechul mientras hacía su enésimo intento de pasar a Junho que más o menos le mantenía de rehén en el sofá.
-Siéntate. -le gruñó de nuevo Junho , agarrándole por el codo y empujándole de regreso a los cojines.
-Si Siwon resulta herido... -se apagó, dejando su amenaza sin concluir.
-Es menos probable que Siwon resulte herido si mantienes tu culo aquí. -Un bufido de frustración cayó de sus labios, y Junho se pasó una mano por su largo cabello.
-Sé que quieres allí a la carga como un caballero de brillante armadura, pero detente y piensa. Todo lo que vas a ser es una distracción. No puedes defenderte contra cosas que asustan en la noche, y Siwon será asesinado intentando protegerte.
-Tiene razón, -dijo Jin desde su lado. Era la primera vez que había hablado desde que la manada se había ido, y su rostro tenía una palidez fantasmal. -¿Recuerdas lo que sucedió la última vez que pensamos que podríamos ayudar?
Heechul lo recordaba todo demasiado bien, y sólo había sido un demonio contra el que habían estado luchando. Sin embargo, un solo momento de distracción fue todo lo que le había tomado a ella para casi rasgar en pedazos a Siwon . -Simplemente no puedo sentarme aquí.
Intelectualmente, entendía lo que estaban intentando decirle, pero la lógica se había tomado unas extensas vacaciones de sus habilidades de razonamiento. Aunque no lo había admitido en voz alta, sabía exactamente quién había atacado las puertas. Los goblins habían venido por él, y quizás en menor medida, por Jin . Era su culpa que estuvieran aquí, y la culpa recaería sobre sus hombros si la gente que quería saliera herida o peor. Sentarse seguro en casa mientras su pareja luchaba por él se sentía cobarde y egoísta.
-Lo siento, Heechul . -Junho se acomodó en el sillón frente a él y apoyó los codos en sus rodillas. -Sé cómo te sientes, pero confía en mí. Nada bueno vendrá si dejas la casa.
-Lo sé, -concedió. -Sólo siento como si debiera hacer algo más. Siwon no estaría allí fuera si no fuera por...
-Silencio. -dijo Junho , interrumpiéndole mientras levantaba una mano pidiendo silencio y giraba la cabeza hacia la puerta.
-¿Escuchasteis eso? -levantándose de su asiento, Junho les devolvió el gesto mientras se agachaba y caminaba de costado hacia la ventana.
De pie al lado del marco, separó las persianas sólo un centímetro y bajó la cabeza para mirar hacia el porche delantero.
-¡Mierda! -se dejó caer hacia el suelo y rodó por la alfombra justo cuando el cristal se hizo añicos hacia el interior, y dos de las criaturas con el aspecto más vil que Heechul había visto alguna vez irrumpieron a través de la ventana rota en la sala de estar.
Los monstruos aterrizaron de pie y giraron sus cabezas hacia él cuando olfatearon el aire. Heechul se sentó clavado en el suelo, paralizado de miedo mientras observaba a los goblins acechándole.
Había visto muchas cosas extrañas desde que se había mudado a Haven, pero nunca en su vida había cruzado caminos con algo tan horriblemente grotesco. Las cosas que le acechaban parecían casi deformes, sus extremidades y cabezas desproporcionadas con el resto de sus cuerpos. La elegante calvicie de sus cúpulas brillaba a la luz del sol que se filtraba por la ventana, y sus pequeños cráneos parecían estar compuestos principalmente de los ojos y dientes, ya que eran las características más destacadas.
-¡Chicos, corred!
Poniéndose de pie, Junho se lanzó hacia los intrusos, sólo para ser aplastado hacia un lado como si no fuera nada más que una mosca, lo que sólo hizo que los goblins fueran más aterradores. Changmin , Niel, y los gemelos ya estaban en la cocina y escapando por la puerta trasera, pero Heechul no podía moverse.
-¡Heechul, vamos! -le gritó Jin cuando agarró la muñeca de
Heechul y tiró de él para que se levantara. -¡Vámonos de una puta vez! De pie erguido debía ser la señal para el ataque, porque ambos goblins se abalanzaron sobre ellos con sus brazos extendidos. Esquivando el avance, Heechul envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Jin , le arrastró al suelo, y rodaron bajo la mesita de café cuando sus atacantes voltearon sobre el respaldo del sofá.
-¡Vamos, vamos, vamos! -gritó, empujando a Jin para que se levantara de nuevo.
No llegaron muy lejos antes de encontrar el camino bloqueado de nuevo. Los monstros caminaron hacia ellos en círculos en direcciones opuestas, acercándose más con cada paso. Heechul se puso espalda con espalda con Jin , manteniendo un ojo en el goblin frente a él, y esperando como el infierno que Jin estuviera haciendo lo mismo con el otro.
Sobre el hombro de su atacante, Heechul observó cómo Junho se tambaleaba al ponerse de pie y limpiaba la sangre que goteaba desde su frente hasta sus ojos. Los goblins también debían haber sentido o escuchado su movimiento, porque el juego del gato y el ratón se detuvo en seco cuando les secuestraron a él y Jin y se escurrieron por la salida trasera.
La lucha de Jin se encontró con dos golpes rápidos en la parte posterior de su cabeza, dejándole inconsciente de manera que colgó inerte en los brazos de la criatura. El acto despiadado debería haber sido una advertencia, pero el asalto a su mejor amigo sólo sirvió para alimentar la ira de Heechul , y se negó a ir en silencio sin luchar.
Con sus brazos apretados a los costados por la bestia que le estaba sujetando, no había mucho que pudiera hacer con la parte superior de su cuerpo, pero pateó de manera salvaje, balanceando las piernas para conectar con cualquier parte del goblin que pudiera alcanzar. También giró su cabeza, sacudiendo los hombros en un intento de liberarse, pero aparte de un par de siseos y gruñidos, sus esfuerzos no le estaban llevando lejos. Las pesadas botas de Junho tronaban por el suelo, pero incluso sin verle, Heechul sabía que el guardia no iba a atraparles a tiempo. Efectivamente, un momento más tarde, fue llevado a través de la puerta trasera hacia los cegadores rayos de sol. Sin embargo, en lugar de dirigirse de nuevo hacia la parte delantera del aquelarre, los goblins les llevaron hacia los bosques cercanos, la carga de llevar a dos hombres adultos no les ralentizó en lo más mínimo.
Junho era rápido, y Heechul podía escuchar al cambiaformas pisando fuerte después de que ellos atravesaran la maleza, pero sus secuestradores se movían con una fluidez y rapidez sorprendentes. Mientras la distancia entre ellos y Junho crecía, algo de la esperanza de Heechul menguó. Sin embargo, no estaba a punto de jugar a la damisela indefensa en apuros.
-Siwon va a rasgar tu jodida cabeza cuando te atrape. -No tenía idea de dónde estaba su pareja, pero había una ira construyéndose en él que no tenía nada que ver con sus propias emociones. El enorme tigre estaba en movimiento, y era un gatito cabreado.
Su atacante le ignoró, estúpido movimiento de su parte, y continuó arrastrándole más profundamente en el bosque hacia el límite trasero propiedad del aquelarre. El grito más espeluznante perforó a través de las sombras e hizo eco en los árboles, haciendo que el goblin que le sujetaba tropezara. Sin embargo, Heechul no podía borrar la sonrisa de comemierda de su rostro.
Sus secuestradores eran total y absolutamente retrasados mentales. Si hubieran sido inteligentes, simplemente les habrían asesinado en la cabaña y huido como el infierno. Quizás tuvieran planes más grandes para él y Jin , pero su sed de tortura iba a ser su perdición. Heechul aún podía escuchar a Junho siguiendo detrás de él, y a sus pesados pasos pronto se unió el sonido de patas en estampida.
-El respaldo está aquí. -murmuró Jin aturdido.
Sí, lo estaba. Las pisadas eran demasiado sonoras para una sola bestia, y prácticamente podía sentir las vibraciones en la tierra. Poco dispuesto a esperar a ser rescatado, Heechul redobló sus esfuerzos, luchando como un demonio mientras contorsionaba su cuerpo, utilizando cada truco sucio que se le ocurrió para conseguir liberarse.
Lanzando su cabeza hacia atrás en el hombro de goblin, se las arregló para retorcerse lo suficiente para hundir sus dientes en el cuello de la criatura. El sabor cobrizo de la sangre llenó su boca, haciéndole vomitar cuando su estómago se revolvió, pero no le soltó. Agitando las piernas y doblando las rodillas, buscó la parte carnosa del muslo del goblin con sus talones, gruñendo de satisfacción cuando finalmente encontró su marca.
Sin embargo, el idiota simplemente no iba a caer. No importaba cuánto dolor le infringiera Heechul , apenas le ralentizó, aunque estaba haciendo sonidos bastante horribles mientras la sangre caía en cascada por su cuello para empapar la camisa de Heechul .
Los árboles comenzaron a disminuir, la luz bañó su rostro una vez más, y el cerco perimetral apareció a la vista sólo unos pocos metros delante de ellos. El pánico se apoderó de él, y su corazón se desplomó de nuevo en su pecho. Si lograban pasar el cerco con una ventaja, era poco probable que la manada pudiera atraparles antes de que alcanzaran las montañas y sus números escondrijos solitarios.
Sin embargo, sus temores resultaron ser infundados. A sólo tres metros de distancia del cerco, el goblin que le llevaba chilló como un pájaro prehistórico y lanzó a Heechul al suelo mientras giraba en un círculo, intentando alcanzar la daga clavada en su hombro. La fracción de segundo de vacilación causada por la herida que hizo su compañero fue todo el tiempo que se necesitó para que un rugiente leopardo de las nieves saliera de la línea de árboles y aterrizara en su espalda.
Arrastrándose por el suelo del bosque cubierto de hojas, Heechul agarró a Jin por la cintura y le puso de pie.
-¡Corre! -Sí, estaban a salvo, pero parecía bastante estúpido para él quedar atrapado en el fuego cruzado.
Jin se tambaleó y tropezó, confiando en Heechul para soportar la mayor parte de su peso, mientras presionaba la palma de su mano en su sangrante sien. -Ese cabrón golpea como un camión Mac15 -enroscó su labio y gimoteó cuando examinó el carmesí en su mano.
-Mi cabello está arruinado.
-Alégrate de que aún tengas la cabeza unida a los hombros. Ahora, muévete.
-Lo tengo. -Junho corrió hacia adelante y levantó a Jin en sus brazos con un guiño a Heechul - Lo hiciste bien, Heechul , pero puedes dejar de correr ahora.
El ruido se había disipado, y el silencio casi era sobrenatural. Girando sobre sus talones para evaluar los daños, todo el aire salió de sus pulmones en un silbido cuando encontró a Siwon elevándose por encima de los goblins, desnudo y sudando mientras su acaramelada piel brillaba en la luz del sol. Era el epítome de la masculinidad, y en ese momento, vio cada pedacito del guerrero que Heechul siempre había sabido que era.
Probablemente no era una buena idea. Se dijo a sí mismo que no lo hiciera. Sin embargo, la desesperación hizo caso omiso del sentido común, y antes de que se diera cuenta, estaba corriendo hacia adelante y trepando a Siwon como un jungle gym. Envolviendo sus brazos y piernas alrededor del enorme alfa, inclinó sus bocas en un entusiasmo inapropiado considerando el lugar.
-¿Estás bien? ¿Estás herido? ¿Qué sucedió en las puertas delanteras? ¿Dónde está el resto de la manada? -tomó una profunda respiración y frunció el ceño cuando Siwon comenzó a reír entre dientes. -No hay nada gracioso en esto.
La sonrisa desapareció, y su pareja le miró a los ojos, atravesándole hasta el alma. -No, no lo hay. Sólo estoy feliz de que estés bien. -bajó la cabeza y se besaron de nuevo, aparentemente imperturbable por la sangre que aún manchaba la boca de Heechul .
-Estoy tan malditamente orgulloso de ti, chulo. Luchaste como el infierno, y ganaste.
-No hice nada. Si no fuera por ti y Junho y los otros, probablemente estaría a medio camino de morir en este momento.
Siwon sólo le sonrió. -Discutiremos sobre eso más tarde. -agarró a Heechul por el pecho y le puso de pie. -Necesitas limpiarte, y yo tengo una llamada telefónica que hacer.
-¿Qué quieres que hagamos con esos dos? -preguntó Junho mientras casualmente pateaba a uno de los goblins caídos, sacando un gemido de los labios azules del idiota.
-Llevadles a las celdas de detención con los otros. -Siwon bajó la mirada a las criaturas y suspiró. -Dudo de que vayan a darnos algún problema.
Teniendo en cuenta que los hombres estaban inmóviles y mirando fijamente al cielo mientras susurraban tontamente, Heechul imaginó que su amante tenía razón. -¿Cuántos son así? -preguntó silenciosamente.
-La mayoría de ellos. -respondió JunMyeon cuando se unió al círculo.
-Siempre he odiado esa parte. -hizo un gesto hacia los goblins.
-Quita toda la diversión a la lucha.
-¿A quién vas a llamar? -Heechul se imaginó que era a El Consejo, pero quería la confirmación -Al rey goblin.
El bufido que escapó de su nariz no pudo evitarse. -¿El qué?
-El líder del clan goblin, -explicó Siwon. -Esto se detiene ahora.
-¿Y qué te hace pensar que va a estar dispuesto a negociar contigo?
Siwon arqueó una oscura ceja e inclinó la cabeza hacia un lado.
-Tengo a un montón de su jodida gente. Por eso.
ULTIMO CAPITULO
Al caer la noche, todo el aquelarre estaba alborotado sobre los acontecimientos de la mañana. Hangeng se veía lo suficientemente enojado como para escupir fuego porque su aquelarre hubiera sido atacado mientras no había sido capaz de hacer nada por defenderlo. Suga, por otro lado, sólo estaba enojado por haberse perdido una buena lucha.
Las celdas de detención estaban atestadas, desbordadas con sus prisioneros. Sólo tres habían perecido en la batalla. Había una gran cantidad de heridos entre los Ejecutores, y los médicos estaban ocupados atendiendo esas heridas, pero afortunadamente, no había habido víctimas mortales de su bando.
Para su sorpresa, la llamada telefónica al líder goblin, Kristoff, había sido una conversación bastante agradable, y el hombre estuvo de acuerdo en reunirse con ellos una vez que el sol se pusiera. Había reconocido que el ataque había sido a los cambiaformas, pero informó a Xander que sólo eran buenos modales reunirse también con el líder del aquelarre. Siwon, a su vez, le dijo a Kristoff que quizás debería enseñar a su clan algunos de esos buenos modales.
Había sido un día largo y extenuante, lleno de limpieza de los restos de las puertas, reuniones con los Ejecutores, y yendo de un lado a otro entre las cabañas para comprobar a la manada. Heechul había sido un jodido soldado, no se había quejado ni una sola vez, y Siwon aún le amaba más por eso. Sin embargo, una vez que las cosas estuvieran resueltas, había prometido compensar a su pareja.
Colocándose en una esquina del sofá en la biblioteca de la casa principal, tiró a Heechul en su regazo y acurrucó al hombre en el hueco de su brazo. Supuestamente se estaban reuniendo para negociar la paz, pero no confiaba en ninguno de los goblins por lo que podría echarlos. Una mirada en la dirección equivocada a Heechul , y alguien iba a terminar perdiendo una parte del cuerpo.
Bajo circunstancias normales, probablemente habría dejado a Heechul en casa mientras atendía la reunión. Sin embargo, después de los recientes acontecimientos, entraba en pánico cada vez que su amor estaba fuera de su vista.
—Esta enemistad entre nuestras especies tiene que parar—dijo Kristoff mientras se paseaba por el suelo. —He perdido a demasiados miembros de la familia por una guerra antigua que ya no tiene nada que ver con nosotros. —¿Qué propones? —Hangeng apoyó una cadera en el escritorio y cruzó los brazos sobre el pecho.
—Propongo que te vayas a la mierda. —interrumpió Siwon con un ligero gruñido en su tono. —Mi pareja fue cazada y atacada porque se detuvo en tu pueblo para almorzar. Eso es todo.
—Te aseguro que los dos hombres responsables de liderar el ataque en el aquelarre y acosar a tu pareja serán tratados con severidad.
Eso no era ni de lejos lo suficientemente bueno para Siwon .
—¿Quiénes son?
Kristoff unió las manos detrás de su espalda y frunció el ceño a sus pies. —Son mis hijastros.
—¿Por qué? —preguntó Heechul con voz débil— ¿Por qué nos odian tanto?
—Los jóvenes están llenos de agresión y desprecio, —explicó Kristoff.
—Está en nuestra naturaleza ser conflictivo e intimidar en nuestras actividades. Siento decirlo, pero no eras el objetivo pretendido. —Se oía cansado y un poco triste. —Ya ves, no es que olieras a cambiaformas cuando entraste en esa cafetería. Fue la energía que estabas desprendiendo.
—No lo entiendo. —moviéndose alrededor en el regazo de Siwon , Heechul se sentó un poco más erguido cuando se dirigió al líder goblin.
—¿Qué energía? No soy un cambiaformas. Pensé que sólo olieron a Siwon en mí.
—Sí, tienes un ligero aroma, pero la energía es lo que atrajo a mis chicos. Obviamente, no eres un Moonlighter, pero al estar acoplado a uno, también tienes un poco de esa magia en ti. Es muy sutil, pero está ahí de todos modos.
—Así que, ¿tus hijos estaban utilizándome para llegar a Siwon? — Heechul sacudió la cabeza. —Eso no tiene ningún sentido. Intentaron matarme a mí y a mi mejor amigo. Nos secuestraron. No fueron a por cualquiera de la manada.
—Te estaban utilizando como cebo, —dijo Siwon cuando comenzó a entenderlo en su cabeza. —No sabían cómo de grande era la manada, así que estaban intentando engañarnos para que saliéramos de aquelarre para derribarnos uno a uno.
Heechul miró sobre su hombro con los ojos como platos. —¿Qué? ¿Por qué? Jamás se habían encontrado contigo.
—Por deporte., —respondió Siwon con simpleza.
—La primera vez que nos conocimos te dije que los Moonlighters han sido cazados por siglos. Las cosas están mejor aquí, pero hasta donde se preocupa la mayor parte de nuestro mundo, aún estamos malditos, aún somos una amenaza que necesita ser exterminada.
Había vivido con el entendimiento toda su vida, pero Heechul sólo había sido informado del hecho hacía un par de años. En ese tiempo, el estatus de Siwon como un cambiaformas de piel blanca nunca había sido puesto en cuestión. No era de extrañar que pareciera tan estupefacto por la idea de que alguien pudiera odiarle simplemente por el color de su pelaje.
—¡Oh, por todos los santos! —, explotó Heechul en clara exasperación. Se dio la vuelta de nuevo y señaló con un dedo a Kristoff. —¿No has escuchado? El racismo es cosa del siglo pasado. Evoluciona con los tiempos y deja de ser un intolerante gilipollas.
El hombre se rio entre dientes en voz baja mientras sus ojos se iluminaban de alegría. —Bien dicho, Sr. Kim. —luego se puso serio de nuevo, una expresión dura y melancólica cubriendo su rostro.
—Siento el problema que mis hijos han causado. Te prometo que no sucederá de nuevo.
—Bueno, si tus chicos son de los idiotas que están en las celdas de retención de la planta baja, no creo que vayas a tener que repartir mucho castigo. —inclinándose hacia atrás contra los cojines, Siwon estiró el brazo en el respaldo del sofá y se encogió de hombros.
—La mayoría de ellos ya ni siquiera saben sus propios nombres.
Kristoff cerró los ojos y se pellizcó el puente de la nariz. —No debería decirlo, pero ellos se lo buscaron. —Abrió los ojos y miró a Hangeng .
—No hay mucho que pueda hacer El Consejo con ellos en su estado actual. Me gustaría pedir permiso para poder llevar a mi gente a casa conmigo. Dudo seriamente de que sean un peligro para la sociedad.
—Mientras no tenga que tratar con ellos, no me importa una mierda— Hangeng bajó la cabeza en la dirección de Siwon .
—Sin embargo, es tu decisión. Estaré detrás en cualquier decisión que tomes.
—Sólo quiero terminar con esto. —Dioses, estaba jodidamente cansado. —Llévalos contigo. Sin embargo, no quiero ver a otro goblin a menos de un kilómetro de Haven.
—Es compresible—estuvo de acuerdo Kristoff. —Juro que me encargaré de las cosas por mi parte, y ésta será la última vez que nos veas.
Siwon asintió con la cabeza de manera cortante y golpeó ligeramente a Heechul en su cadera para que se pusiera de pie. —Bien. Me voy a la cama.
—No tenía nada más que decir, y Hangeng podía manejar los detalles del transporte. Tomando a Heechul de la mano, sacó a su pareja de la biblioteca, ansioso por sólo un minuto de paz.
—¡Es marzo! ¿Por qué demonios está nevando? —Era en momentos como este que Heechul echaba de menos Seul . Los copos blancos habían estado cayendo del cielo durante cerca de veinticuatro horas y se había acumulado más de treinta centímetros de esponjosa nieve en el suelo. —Esto apesta. —No es tan malo, y está amainando— Siwon se unió a él en la ventana y envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Heechul desde detrás. — Creo que es hermoso.
—Creo que es frío y húmedo, y cuando se derrita sólo será asqueroso lodo.
—Cierto, pero ahora mismo es hermoso.
Heechul rodó los ojos, pero Siwon hizo un argumento válido. Con la luz de la luna reflejándose en los montículos de nieve, la noche estaba iluminada con un suave resplandor azulado que era realmente bastante asombroso. Podía apreciar la belleza de la Madre Naturaleza. Sólo que no deseaba ir penosamente a través de la porquería al igual que el resto de la manada.
—Vamos. — Siwon le empujó contra su pecho y se inclinó para besar su cuello. —Vamos a dar un paseo.
—¿Estás bromeando?
—¿Por favor? ¿Por mí?
Simplemente no era justo. Nunca había aprendido a resistir ese tono juguetón y suplicante. Si por casualidad echara un vistazo a su pareja, sabía que encontraría esos ojos grandes y marrones brillando hacia él con una calculada mirada de anhelo. —Bien. Deja que coja mi abrigo.
Envuelto en varias capas de ropa para protegerse de las gélidas temperaturas, siguió a Siwon en la noche, curioso en cuento a lo que era tan importante que no podía esperar hasta la mañana, o primavera.
Sin embargo, Siwon no le reveló nada. Recogiendo a Heechul en sus brazos, le llevó a través de la nieve profunda que cubría el jardín frontal, sin dejarle en el suelo hasta que llegaron al estrecho camino que les llevaría hasta la laguna. —Alguien limpió la carretera. —dijo, afirmando de manera innecesaria lo obvio.
—Sí, tenemos que mantener limpios los caminos y carreteras de manera que los Ejecutores puedan hacer su trabajo. Esos camiones con palas quitanieves que dejaron en las puertas delanteras han sido bastante útiles. —hizo un guiño a Heechul cuando colocó una mano en la parte baja de su espalda para empujarle.
—¿Cuándo pusieron esas luces? —Concedió que no se aventuraba fuera de noche muy a menudo, pero no recordaba haber visto nunca las farolas que bordeaban el camino.
—Hace un par de días, supongo. Está demasiado oscuro aquí atrás en el límite de la propiedad. Fue decidido que representaba un riesgo de seguridad.
—Suena legítimo.
Caminaron en un agradable silencio después de eso. Heechul se acurrucó cerca del lado de su amante por calor, suspirando felizmente cuando Siwon le abrazó. Aunque hacía un poco más de frío del que prefería, realmente era una noche hermosa. El cielo estaba comenzando a clarear, la nieve había dejado de caer, y el aroma de los árboles de hoja perenne flotaba en la brisa.
—¿Vas a decirme qué estamos haciendo aquí?
—Pronto.
—Oh, wow. —resopló Heechul cuando se acercaron a la laguna. La luz de la luna aún estaba reflejada en la superficie del agua, y miles de pequeñas luces parpadeantes colgaban de varios de los árboles cercanos a los bancos. —¿Hiciste esto?
—Tuve un poco de ayuda. — Siwon dejó de caminar y tiró de Heechul para enfrentarle.
—Sé que esto no compensa todo lo que te hice atravesar, pero espero que sea un comienzo—caminando hacia atrás, acercó a Heechul a la pequeña fogata cerca de la orilla del agua. —Es una noche fría, pero no nos quedaremos mucho.
Mientras las flamas saltaban y bailaban en el hueco de piedra, Siwon se acomodó en el acolchado sofá de dos plazas que era parte de la colección del patio, y puso a Heechul en su regazo. Luego le cubrió con una manta, la metió alrededor de sus hombros, y le abrazó con fuerza.
—No sé lo que sucederá mañana. No sé dónde estaremos en un año. No puedo predecir el futuro o prometer que nada malo va a suceder de nuevo. Sin embargo, lo que puedo prometer es que te amaré con todo lo que tengo por el resto de mi vida, y pasaré cada segundo de cada día haciéndote feliz.
Cálidas lágrimas ardían en las esquinas de sus ojos, y un bulto se formó en su garganta, haciéndole difícil tragar saliva. Sí, las cosas habían sido difíciles últimamente, pero toda relación tenía sus altibajos. Lo que Siwon dijo era cierto. Ninguno de ellos sabía lo que depararía el futuro, pero Heechul estaba seguro que lo enfrentarían juntos. A través de las más oscuras de las sombras, cuando no hubiera sol para iluminar el camino, siempre tomarían ese vacío mano a mano.
—No necesito mucho para ser feliz, Siwon . Esto es hermoso. —hizo un gesto con su mano alrededor para abarcar el entorno romántico que su amante había preparado para ellos. —Mientras nos comprometamos a encontrar tiempo para estos momentos especiales, creo que no puedo pedir nada más.
—Realmente lo siento, bebé. Fui un completo idiota, y nunca debería haberte tratado de esa manera.
—No, no debiste hacerlo, pero aunque no lo creas, lo entiendo. Dolió que me alejaras, pero sabía que sólo necesitabas tiempo para tratar con ello. —acariciando el brazo de Siwon , apretó el bíceps y se inclinó hacia arriba para acariciar con su gélida nariz la garganta de su amante.
—Sin embargo, me alegra que todo se resolviera.
—Sí, bueno, me tomó bastante tiempo. —hizo un sonido de disgusto, pero afortunadamente, no se detuvo en el desagradable pensamiento.
—¿Quieres hacer malvaviscos?
—¿De verdad? — Heechul reía agarrándose el vientre mientras Siwon recuperaba los elementos necesarios de debajo de su asiento.
—Creo que esta es la mejor cita.
—Hablando de citas, hay una razón por la que te arrastré aquí afuera, y no fue para rellenarte de chocolate y galletas.
—No olvides los malvaviscos. Esa es la mejor parte.
Siwonb resopló y le dio un golpecito en la punta de su nariz. —Nuestra cita fue interrumpida la otra noche, y me parece recordar que exigiste un beso bajo la luz de la luna.
Comenzó a estar de acuerdo, pero antes de que pudiera pronunciar las palabras, los labios de Siwon estaban cubriendo los suyos, y su resbaladiza lengua acariciaba el interior de la boca de Heechul en un lento y sensual beso. No hubo ninguna urgencia, pero no fue menos apasionado. Aunque había un trasfondo de necesidad y deseo, el beso transmitió una gran cantidad de amor y devoción que hizo que los ojos de Heechul se nublaran una vez más.
Ser el centro del mundo de alguien llevaba una gran responsabilidad. A través de los buenos y malos tiempos, y todos los altibajos por medios, había probado que era digno de tal lealtad inquebrantable y la regresaba por diez.
Cuando sus pulmones comenzaron a arder y su cabeza comenzó a girar por la falta de oxígeno, finalmente se alejó jadeando por aire. Siwon no le dejó ir lejos, pero no era como si hubiera otro sitio en el que Heechul quisiera estar. Estaba teniendo demasiada diversión enamorándose de nuevo de su pareja.
—Hey, Siwon .
—¿Hmm? —ensartando dos malvaviscos en el extremo de la brocheta, Siwon se lo tendió a Heechul para que lo tomara cuando comenzó la preparación de una segunda pegajosa brocheta.
—Gracias. Esto es realmente agradable, y ya no tengo frío. —Sostuvo sus malvaviscos sobre las llamas, cerró los ojos, y sonrió mientras agradecía a quien estuviera escuchando por toda la gente asombrosa en su vida. —Te amo, chico grande.
Suaves labios se rozaron contra su nuca. —También te amo, chulo. Así que, ¿vas a decirme en que habéis estado trabajando Jin y tú?
—No es exactamente un secreto, pero tampoco está ni por asomo terminado. Decidimos colaborar en una serie de libros para niños y donar las ganancias a la guardería del aquelarre.
Pasaron varios minutos hablando sobre las ideas de Heechul para las historias, y Siwon respondió con el entusiasmo adecuado, haciendo preguntas inteligentes que mostraban que realmente se preocupaba por el amor de Heechul por la escritura.
—No sé cómo lo haces. Juro que estoy completamente maravillado de ti.
El hombre estaba bateando a mil, y si seguía así, iba a conducirle directamente a una mamada. —Bueno, tampoco sé cómo haces la mitad de las cosas que haces. Supongo que eso es el por qué encajamos tan bien juntos.
—Probablemente — Siwon señaló al fuego—. Tus malvaviscos estás ardiendo.
—Oh, mierda.
Siwon se rio de él, una vez que se hubo extinguido su sorpresa, Heechul también comenzó a reírse entre dientes. Eran un desastre total, pero no lo quería de ninguna otra manera. Algunos hombres llevaban a sus amantes a restaurantes de lujo o viajes por todo el mundo. Ellos iban al cine, o a bailar, o quizás salieran a tomar un cóctel.
Su hombre le llevaba a la laguna para asar malvaviscos.
Y era absolutamente perfecto.
FIN
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