Ser maltratado por un werelobo y reclamado delante de audiencia no es la experiencia romántica que Hwang Zitao imaginó para su acoplamiento. Fuerte y dominante, Kris es todo lo que pide de un compañero, pero el hombre también es una especie - algo que Zitao teme que su pasado destruya. Wu Yifan mas conocido como Kris puede ver la necesidad de entrega en los ojos de Zitao, y todo lo que quiere es envolverle y protegerle del mundo. Sin embargo, aunque la sumisión de Zitao calma a su lobo, Kris quiere un compañero, no un felpudo.
La carrera para encontrar al resto de los brujos Hwang ha comenzado, y un aquelarre aliado de repente se convierte en su enemigo. Con un vampiro convencido de que Zitao es su pareja - yendo tan lejos como para morderle - el Consejo da un paso para encontrar la verdad. ¿La relación de Kris y Zitao se desmoronará bajo la política? ¿O podrán probar que su amor está destinado a durar para toda la eternidad?
PROLOGO
—No hagas trampa—, advirtió Zitao al pequeño renacuajo cuando puso el juego en pausa y fue a responder al timbre de la puerta.
Jaejoong reanudó el juego al minuto que le dio la espalda y se rio como un loco mientras hacía correr su coche hacia la línea de meta. — ¡Gané!
— ¡Tramposo!— Gritó Zitao, riendo tan entusiasmado como Jaejoong. El hada de cinco años era la maldita cosa más linda que jamás había visto en su vida. Era joven, tan lleno de vida, y todo era mágico y emocionante para él.
Nunca antes había estado tan cerca de los niños, no sabía nada sobre ellos, pero le había llevado aproximadamente diez minutos enamorarse de Jaejoong. Sin embargo, sabía que no estaba tan perdido como su hermano, MyungSoo. Con suerte, con un poco de suerte, MyungSoo y su pareja, SungJung, serían capaces de adoptar a Jaejoong y darle un verdadero hogar.
Aun riendo, alcanzó la puerta principal y la abrió. La risa murió en su garganta, y sintió como si el viento le hubiera puesto fuera de combate. El hombre más impresionante que jamás hubiera visto estaba de pie en el umbral, con el negro cabello corto, apenas rizado hasta sus orejas. Alto, mucho más alto que Zitao, con músculos que parecían estar esculpidos en mármol a manos de un experto artista.
Suave y cremosa piel, con sólo el toque del sol, firme sobre los altos pómulos que destacaban magníficos e hipnotizantes ojos azules. Zitao podría haber continuado su tranquila exploración del extraño, pero se encontró a sí mismo perdido en esos ojos azul zafiro, incapaz de apartarse, moverse, o incluso respirar.
El extraño le regresó la mirada fijamente, un bajo gruñido retumbando en su pecho como un trueno. El calor del deseo destelló en sus ojos, volviéndolos de un tono azul más oscuro. Inclinándose hacia delante ligeramente, sus fosas nasales se dilataron cuando olfateó el cuello de Zitao.
El sonido de tela rasgándose sacó a Zitao de su hipnosis, pero no antes de que consiguiera una buena mirada del enorme lobo color rojizo lanzándose hacia él. Sin miedo por él mismo, sino por la seguridad de Jaejoong, Zitao retrocedió, con la intención de dar un portazo en la cara de la bestia.
Sin embargo, el lobo fue más rápido, bloqueando la puerta con un peludo brazo mientras merodeaba más cerca, su mirada fija en la pulsante vena en la garganta de Zitao. Su otro brazo salió disparado, serpenteando alrededor de la cintura de Zitao y aplastándole en un amplio y extenso pecho cincelado.
Pasos golpearon detrás de él cuando el werelobo le llevó al interior de la casa, y varios jadeos sonaron. — ¿Qué mierda?— Gritó Taehung, agarrando a Jaejoong del sofá y sujetándole protectoramente.
El Ejecutor Kang J-Hope observaba con curiosidad, sus ojos arrugándose en las esquinas mientras estudiaba la escena ante él. — ¿ Kris?
El werelobo levantó la cabeza y gruñó, apretando su agarre hasta que Zitao apenas pudo respirar. Zitao luchó, intentando escapar del enorme bruto, pero supo que sería inútil incluso antes de que comenzara. El hombre había sido mucho más grande que él antes de su cambio, pero ahora era positivamente enorme.
— ¿Kris?— JungKook dio un paso al lado de J-Hope y ladeó la cabeza hacia un lado. — ¿Qué te pasa? Bájale.
La nariz de Kris comenzó a acariciar el lado del cuello de Zitao, y el estruendo en su pecho se aceleró hasta que casi fue un ronroneo. Su lengua serpenteó, lamiendo un lento y húmedo camino que hizo que los huesos de Zitao se derritieran. No era estúpido. Sabía exactamente lo que estaba pasando.
Kris era su Infinity, literalmente la mitad perdida de su desgarrada alma. El vínculo era más intenso que el de una pareja normal predestinada, y el animal de Kris estaba reaccionando a esa conexión. Todo era muy lógico y racional cuando lo ponías de esa manera, pero eso no quería decir que Zitao disfrutara siendo manejado como un pedazo de propiedad.
—Bájame—, ordenó.
Algo silbó a través del aire una fracción de segundo antes de que golpeara contra la nariz de Kris. JungKook estaba danzando alrededor del werelobo, golpeándole con un periódico enrollado mientras le escupía órdenes para que liberara a Zitao. Ya que era exactamente lo que quería, Zitao no discutió, pero la ira brotó en él porque JungKook hubiera atacado a su pareja.
Dividido entre el deseo de permanecer en los brazos de Kris para siempre y vencer la mierda de lo Neandertal, Zitao tuvo un mal presentimiento de que iba a ser un tema recurrente para el futuro de su relación.
—Bájale—. JungKook le fulminó con la mirada y pisó muy fuerte con su pie. —Ahora mismo, Kris. ¡Lo digo en serio!— Algo golpeó contra su nariz de nuevo. — ¡Ahora!
Kris le dio al hombre más pequeño una fugaz mirada y soltó un suspiro molesto. No había esperado encontrar a su pareja cuando había saltado a su camioneta y había conducido a Seul para hablar con MyungSoo. Después de que la sorpresa inicial desapareciera, la atracción, la necesidad fue demasiado intensa para ser ignorada.
Nada en la vida le había preparado para el doloroso deseo de acurrucarse alrededor del hombre en sus brazos y nunca jamás dejarle ir. Se dijo a sí mismo que debía poner al chico de pie y dejarle ir, pero no pudo. Casi estaba temeroso, como si el mundo fuese a dejar de existir y su alma sangrar si no pudiera sostener al hombre, tocarle, olerle, saborearle.
— ¡Déjame ir, estúpido, grandísimo, bola de pelo!—. Su pareja luchaba contra él, pero eso sólo excitó al lobo de Kieran. Incluso cuando una sólida patada conectó con su rodilla, su cerebro apenas registró el dolor. Todo le hacía girar alrededor del hombre. Antes de que hubiese encontrado a su pareja, había estado vagando por la vida sin objetivos, esperando que algo le diera sentido a una existencia ordinaria.
— ¿Qué infiernos está pasando aquí?—, MyungSoo entró pisando fuerte en la habitación, obviamente de mal humor, pero se tambaleó al detenerse cuando sus ojos aterrizaron en Kris. Bien por él. Quería a todo el mundo tan lejos de su pareja como pudieran.
—Umm, voy a adivinar que Zitao es la pareja de Kris—. El amante de MyungSoo, SungJung, intentó explicarlo. Su voz sonaba un poco temblorosa, pero Kris no estaba seguro si era de miedo o diversión. —Y no se ve como que vaya a dejarle ir a corto plazo.
El nombre de su pareja era Zitao. A Kris le gustó. Se ajustaba a su pequeño hombre.
—Wu Yifan, voy a llamar a tu hermana.
JungKook podía hacer cualquier maldita cosa que quisieran si sólo desaparecía y dejaba a Kris solo con su pareja. Sin embargo, aparentemente al mocoso no le gustaba ser ignorado, porque el periódico enrollado se arqueó de nuevo en el aire. Sin embargo, esta vez JungKook le alcanzó, golpeando a Zitao en el hombro en su lugar.
La furia llegó rápidamente, cayendo sobre él como una neblina rojiza hasta que fue más animal que hombre, impulsado únicamente por el instinto. Dejando caer a Zitao sobre sus pies y empujando al hombre detrás de él, rugió lo suficientemente alto como para hacer vibrar cada ventana en la casa.
J-Hope fue igual de rápido, agarrando a JungKook por la cintura y tirando de él hacia atrás mientras gruñía directamente a Kris. Hubo muchos gritos, jaleo, e insultos cuando J-Hope y MyungSoo avanzaron hacia él, pero a Kris no le importó. ¿Qué clase de hombre sería si no protegía lo que era más importante para él?
—Oh, por el amor de la Navidad—. Zitao sonaba irritado cuando rodeó a Kris y le empujó en el pecho. El sonido de su voz fue suficiente para tranquilizar a Kris, pero el increíble aroma de Zitao le empujó a un frenesí por una razón completamente diferente.
— ¿Dejarías eso ya?—. Cuando no respondió a las palabras, Zitao agarró un puñado de pelo del pecho de Kris y tiró de él hacia adelante mientras desnudaba su garganta en un último acto de rendición. —Sólo acaba de una vez.
Ni siquiera hizo una pausa para pensar sobre ello antes de estrujar a Zitao más cerca una vez más y hundir sus caninos en la suave y perfumada piel justo por encima de la clavícula. El mordisco fue profundo, pero Kris quería estar seguro de que permanecería, sin que se desvaneciera, y doliera durante días, dejando que Zitao supiera exactamente a quien pertenecía.
Zitao se resistió en sus brazos, arqueándose contra él de manera que su atrapada erección se frotaba contra la cadera de Kris, llevándole a la locura con lujuria. El aroma de la semilla recién derramada golpeó su nariz, y los ojos de Kris se pusieron en blanco cuando liberó el cuello de Zitao y lamió perezosamente su marca de acoplamiento con satisfacción.
Mientras frotaba su cabeza sobre el rostro de Zitao, su cuello, y cada parte de él que pudo alcanzar, marcando efectivamente al hombre con su aroma, sintió su cuerpo contrayéndose, regresando a sus normales 1,95. Cuando pudo ver los colores de nuevo, su corazón golpeó duro contra su esternón mientras asumía lo desgarradoramente hermoso que era Zitao realmente.
Sus manos subieron para acunar el hermosísimo rostro de Zitao, y se aseguró de llevar la sonrisa de un idiota enamorado. Entonces duros nudillos conectaron con su mandíbula, enviándole un par de pasos hacia atrás para mirar fijamente a Zitao en confusión. ¿Qué infiernos acababa de suceder?
—Ahora desaparece—. El tono de Zitao era tan gélido, que Kris se sorprendió de que no se formaran carámbanos en la instalación de la luz. Sin darle a Kris una oportunidad de tomar represalias, y giró sobre sus talones y salió de la habitación como si los perros del infierno le estuvieran persiguiendo.
Sin embargo, Kris no estaba herido o enojado. Debajo de esa rabia cuidadosamente construida, había visto el miedo en los ojos de Zitao, el miedo de un hombre que había sido herido demasiadas veces. Y contra viento y marea, demostraría a Zitao que podría ser el único que se llevara todo.
CAPITULO 1
A pesar de que se había puesto al otro lado de la biblioteca, sentarse en la misma habitación con Kris era pura tortura. Zitao no había pegado un ojo desde que el hombre le había reclamado en la sala de estar de la casa que compartía con sus hermanos. Cada vez que trataba de cerrar los ojos, aparecían las imágenes del impresionante rostro de Kris, su corazón palpitaba de forma errática y su polla se hinchaba en un tiempo record.
Había logrado distanciarse durante el encuentro y la reunión que siguió en el campo, siempre desapareciendo cada vez que Kris se acercaba demasiado. ¿Sabía el werelobo lo sexy que parecía merodeando alrededor de la fogata? El resplandor de las llamas había rozado su cabello, su cuerpo, dando la ilusión de que era Kris quién iluminaba el claro.
Cuando la mierda golpeó el ventilador, Zitao voluntariamente empujó sus problemas personales a un lado para ayudar en todo lo que pudo. Había tenido la sensación de ser observado la mayor parte de la noche y sentía que algo siniestro colgaba en el aire. Así que cuando MyungSoo le había ordenado ir a la casa principal para proteger el interior de la residencia, recorrió todo el camino sin discusión.
Ahora que todo el mundo estaba a salvo, la amenaza había pasado por el momento y habían planeado seguir buscando al resto de sus hermanos desaparecidos, finalmente el agotamiento pudo con él. Su magia era fuerte – aunque no tan poderosa como la de MyungSoo – pero aún se estaba agotando por mantener un hechizo de protección durante tanto tiempo. Añadir eso encima de su fatigada mente y cuerpo privado de sueño y Zitao pensó que probablemente podría dormir durante la próxima semana.
Desafortunadamente, se marcharía a Snake River en cuanto el sol se pusiera la siguiente noche. MyungSoo tenía razones para creer que habían encontrado a su hermano Junsu allí, y Zitao había aprendido a lo largo de los años que MyungSoo generalmente tenía razón. No es que se lo dijera a ese bastardo arrogante, pero aun así, lo sabía.
Acurrucado en una de las butacas en una esquina de la habitación, vio a Jaejoong envolver sus brazos alrededor del cuello de MyungSoo y apretar con fuerza. —Te quiero, papá.
Las palabras fueron silenciosas, Zitao apenas alcanzándolas. Eso causó que un bulto se formara en su garganta, y sus ojos picaron cuando vio las emociones reproduciéndose por el rostro de MyungSoo. A pesar de sus muchos defectos, MyungSoo merecía ser feliz, tener a alguien que le amara incondicionalmente. Zitao no tenía dudas de que MyungSoo sería un padre asombroso.
Debió haberse quedado dormido después de eso, porque cuando regresó de nuevo, la gente estaba murmurando despedidas y marchándose de la librería. Sin embargo, Zitao no podía conseguir que sus cansados miembros se movieran para levantarse de su lugar de descanso. Sus párpados comenzaron a caer de nuevo, sintiendo la cabeza demasiado pesada para levantarla.
Despertándose de un tirón cuando sintió fuertes brazos deslizándose debajo de él y levantándole de la butaca, comenzó a protestar, pero Kris ya estaba sentándose, colocando a Zitao de forma segura en su regazo. Dioses, era tan caliente. Y Zitao estaba débil. Sabía que necesitaba levantarse y alejarse, pero ¿cómo podría cuando era exactamente donde había querido estar toda la noche?
—Silencio—, le susurró Kris, acariciando el cabello largo hasta los hombros de Zitao, hundiendo sus dedos para masajear la parte posterior de su cuero cabelludo. —Sólo descansa, dulce. Te tengo.
—No debería querer esto.
Kris no discutió con él, no dijo nada mientras continuaba acariciándole, calmándole de una manera que no había sentido en mucho tiempo. Su cerebro comenzó a apagarse, dándole la primera ración de paz que había tenido en semanas. Sus párpados no se quedaron abiertos, sucumbiendo a la gravedad y sumergiéndole en la oscuridad.
Su pareja.
Su Infinity.
La mitad perdida de su alma que había sido arrancada de la esencia de su ser y dado en hogar a la única persona que siempre estaría a su lado para entenderle, defenderle, apreciarle... amarle.
El principio y final de Zitao.
Kris era su respuesta, pero ¿cuál era la pregunta? Y si Kris era la pregunta, ¿cuál podría ser la posible respuesta?
Los interminables acertijos continuaron agitándose, rodando, girando dentro de su cerebro, una y otra vez hasta que pensó que se volvería loco. Kris era la luz en su oscuridad, dado a Zitao para equilibrar su autodestructivo comportamiento. ¿Cómo podría en conciencia permitir que la frialdad en su interior se filtrara y contaminara a su pareja?
Wu Yifan era puro. Su corazón era amable, cálido, el lugar que una persona desearía para establecer su residencia y pasar el resto de sus días. Sin embargo, estar con Zitao podría cambiarle. Le cambiaría de una manera que Zitao no quería ni pensar.
—No puedo—. No podía hacerlo. No podía manchar a Kris de esa manera, no enturbiaría su alma con entumecida oscuridad. Así que luchó, intentando alejarse. Empujó el pecho de Kris, levantó sus hombros, retorció uno y luego el otro.
Kris le agarró con fuerza mientras se retorcía, no cediendo al pánico de Zitao. Ásperos y callosos dedos agarraron su barbilla, empujando la cabeza hacia atrás sobre sus hombros. —Tranquilo—, ordenó Kris, su voz suave pero firme, con un agarre de acero aterciopelado que hizo temblar a Zitao desde la base del cráneo hasta la punta de los pies.
¿Kris vio sus temblorosos músculos? ¿Se dio cuenta de que Zitao se había calmado a la vez? ¿Estaba disgustado con la reacción de Zitao hacia él? Cualquier cosa que estuviera pasando dentro de su mente, su rostro no revelaba nada.
— ¿Cuándo fue la última vez que dormiste?
—Hace dos noches—, respondió Zitao automáticamente.
Kris delineó bajo los ojos de Zitao con la punta de sus dedos. — ¿Cuándo fue la última vez que dormiste realmente? No me refiero a cerrar los ojos durante un par de horas, sino a dormir realmente.
Zitao se mordió el interior de la mejilla y sacudió la cabeza. Entendía la pregunta, pero honestamente no podía recordar la última vez que había tenido una buena noche de sueño. Al estar tan cerca de Kris, no podía pensar en otra cosa que el calor vertiéndose fuera del cuerpo del hombre, los duros músculos bajo la suave camisa y lo increíblemente bien que olía.
—Eso es lo que pensé—. La voz de Kris era baja, ronca y goteaba de excitación. Se removió en su asiento, y Zitao sintió la evidencia de ese deseo presionado contra su culo.
Su propia polla se endureció en respuesta, hinchándose hasta empujar contra su cremallera. Cuando la mano de Kris aterrizó en la parte superior de su muslo y apretó, Zitao pensó que se había corrido allí mismo en sus vaqueros. El gemido que jadeó a través de sus labios le avergonzó, pero no pudo detenerlo.
—Vamos—. Kris se puso de pie, aún acunando a Zitao en sus brazos mientras pisoteaba a través de la habitación y salió al pasillo.
— ¿A dónde vamos?
—Voy a ponerte en mi cama, y vas a dormir.
Zitao comenzó a luchar. Tanto como había amado estar en la cama de Kris, era una idea terrible. —No. Me quedaré aquí. Tiene que haber una habitación libre que pueda utilizar.
—Imagino que la habrá, pero dije que vendrás conmigo.
La autoridad en su voz fue directamente a la polla de Zitao. Su erección dio un tirón, escapando líquido pre-seminal de la hendidura hasta que pudo ver la pequeña mancha extendiéndose por la parte delantera de sus pantalones. Sin embargo, montar en el final de la cola de la lujuria era una sensación abrumadora. ¿Kris conocía su secreto? ¿Podría verlo con solo mirarlo?
—Kris, bájame—. Intentó ser firme, hablar con convicción, pero incluso a sus propios oídos, pudo oír la súplica subyacente. Quizás debería armarse de valor y golpear a su pareja de nuevo. Eso parecía haber funcionado la última vez excepto que se había sentido enfermo por ello desde el momento en que había sucedido.
Le habían dado un regalo, y no solo le había abandonado y rechazado, sino que había ido tan lejos como para abusar de ello. ¿Qué demonios estaba mal con él?
Kris podía sentir temblar a Zitao en sus brazos, pero no sabía a qué tenía miedo. Allí había ansiedad. Kris podía sentirlo así como sentía un ligero aroma de ello en el aire. Con todo, no creía que Zitao le tuviera miedo, nada más que el hombre estaba nervioso a su alrededor. Nunca lo diría en voz alta, pero disfrutaba saber que Zitao estaba más afectado de lo que pretendía.
Mirando a MyungSoo y Taehung, cualquiera podría esperar que Zitao fuera igual de grande y musculoso. Estarían muy decepcionados. Aunque no era mucho más grande que SungJung o cualquiera de las otras parejas en la casa, Kris podía sentir los duros músculos agrupándose bajo sus palmas, sabía que si consiguiera desnuda a su pareja, esos músculos serían esculpidos y definidos.
Sin embargo, nada de eso le importaba. El hecho de que Zitao era magnífico desde las puntas de su brillante cabello negro hasta sus pies más pequeños que el promedio sólo era la guinda del pastel. La belleza que buscaba se escondía en el interior. Bajo la apariencia de fría indiferencia, había un alma amable en busca de alguien que le cuidara y le trajera a la superficie.
Kris sabía que estaba más que preparado para el trabajo.
—Kris, bájame.
Era linda la manera en la que su pareja discutía con él, pero eso no iba a suceder. — ¿Alguna vez dejas que alguien cuide de ti?
Pues no. Pudo ver la confusión escrita en el rostro de Zitao.
—Puedo cuidar de mí mismo.
—Eres adorable cuando haces pucheros—. Kris se rio entre dientes de la mueca en los regordetes labios de Zitao. —No tengo dudas de que puedes hacer cualquier cosa que te propongas, pero ese no es el punto. Todo el mundo necesita ser mimado algunas veces.
Bajando a Zitao finalmente, Kris se aseguró de comprobar que el vestíbulo estaba libre de cualquier cosa que fuera alérgica para los vampiros y marcó el código de acceso para que las planchas de acero que cubrían la puerta se deslizaran.
Tomando la muñeca de Zitao, le sacó al sol de la mañana, cerró la puerta detrás de ellos y esperó hasta que oyó la puerta cubrirse de nuevo.
— ¿Dónde vives?
Sonriendo para sus adentros, Kris sujetó la mano de su pareja mientras le llevaba por el camino de tierra que les llevaría hasta la cabaña que compartía con sus hermanos.
—No está lejos. Justo al otro lado de la curva en la carretera. Amber y Kristal solían compartir la cabaña con nosotros, pero se mudaron a la casa principal después de que los cachorros fueran secuestrados. Una vez que las cosas se calmen, se mudarán a una de las cabañas al otro lado del lago.
Siguió hablando en voz baja y suave, ofreciéndole conversación con la esperanza de calmar algo del nerviosismo de Zitao. El agarre en de su mano se mantuvo estable, firme, así que lo tomó como una buena señal.
— ¿Qué piensa la gente que está pasando aquí?— Zitao agitó su mano alrededor vagamente. —Quiero decir, este lugar es enorme. No es como que podáis esconderos de las personas de la ciudad, incluso si la salida está aquí en las estacas.
—Bueno, diría que probablemente los humanos piensan que somos una especie de culto o comuna. Sin embargo, la mayoría de los pueblos de los alrededores están ocupados por paranormales, así que realmente no es un problema. Saben lo que somos, y en su mayoría, nos dejan.
Realmente nunca había especulado sobre lo que los seres humanos creían de su pequeña comunidad, pero ahora, la idea le hizo reírse entre dientes. No dudaba de que tuvieran todo tipo de espantosas ideas sobre lo que sucedía en el interior de las puertas de hierro de Haven.
—Lamento haberte golpeado—. Las palabras fueron dichas tan silenciosamente que Kris casi pensó que las había imaginado hasta que Zitao habló de nuevo. —No tenía derecho a hacerlo. Mi única excusa es que entré en pánico y reaccioné de la peor manera.
Kris no respondió, pero apretó la mano con la suya de manera tranquilizadora. No había estado enojado por el gancho de derecha de Zitao en su mandíbula. Tal vez un poco aturdido, muy confuso, pero nunca tuvo en cuenta la ira en la ecuación. La disculpa de Zitao era sincera, pero algo en la manera en que lo dijo no estaba bien con Kris.
Desde el momento en que Kris le había levantado de la butaca en la librería, Zitao había dicho una cantidad de cosas que no tenían sentido para él. No había dicho que no quería que Kris le sostuviera, había dicho que no debería quererlo.
Tampoco escapó a su atención la manera en la que Zitao prácticamente temblaba cuando Kris utilizaba su voz de alfa. Ni se perdió como su pareja se había tranquilizado al mismo tiempo que kris lo había ordenado. Solo había querido evitar que Zitao se hiciera daño, pero no podía negar que la reacción del hombre había enviado una sacudida directamente a su dolorida polla. Simplemente no entendía nada de lo que eso significaba.
— ¿Dije algo malo?
Estudiando la cabeza inclinada de Zitao, sus abatidos ojos y la manera en que sus hombros rodaron como si se hiciera más pequeño, Kris sintió los primeros hilos de incertidumbre. Obviamente había algo que se estaba perdiendo, algo que Zitao necesitaba de él pero tenía miedo de pedirlo. Zitao no era de la manada, no debería responder de la manera que lo hacía a las órdenes de Kris. A pesar de todo, era más... obediente que cualquiera de los hermanos de kris.
Obediencia. Que palabra tan extraña para utilizarla con un ser humano, pero era lo único que podía pensar para describir el comportamiento de Zitao. Kris estaba acostumbrado a tomar el control y estar al mando. Aunque sabía de hablar con MyungSoo que Zitao tenía algún poder mágico malvado, el hombre era tan modesto que nadie podría darse cuenta de ello.
Zitao estaba comenzando a temblar de nuevo, su mano tambaleándose en el asimiento de Kris. Era obvio que estaba incómodo con la falta de comunicación de Kris.
Sin saber otra manera de consolar al hombre, Kris lo levantó en sus brazos, le acarició el lateral del cuello y emitió un sonido entre gruñido y ronroneo. Zitao se calmó inmediatamente, exhalando un suspiro de satisfacción mientras se acurrucaba más cerca y cerraba los puños en la camisa de Kris.
Fue un truco sucio, pero funcionó, y Kris tomaría cualquier ventaja que pudiera hasta que descubriera qué infiernos estaba pasando con su muy peculiar pareja.
CAPITULO 2
Subiendo al porche frontal de la gran cabaña, Zitao tuvo una momentánea sensación de pánico cuando los hermanos de Kris salieron y formaron fila, haciendo una barricada en la entrada de su casa. Dulce infierno, ¿estaban poniendo esteroides en el agua? Todos a los que había conocido excepto SungJung y sus amigos eran lo suficientemente grandes como para doblar un granero de lado. Incluso MyungSoo y Taehung parecían más adecuados para un cuadrilátero de lucha libre en algunas regiones apartadas en Ulsan.
Una mano firme se posó en su zona lumbar y frotó suaves círculos. —Chicos, este es mi pareja, Hwang Zitao . Zitao, estos idiotas son mis hermanos, Kibum, Baekhyuny Eli.
—No parecen muy felices de verme—, comentó, acercándose un poco más a Kris.
—No son grandes admiradores de MyungSoo, así que obtienes un mal de ojo por asociación. Sin embargo, no te harán daño—. Kris le empujó para que avanzara, y sorprendentemente, los hermanos se apartaron para permitirles la entrada a la casa.
—Kris, si no me quieren aquí quizás debería regresar a la casa principal.
—Nah, es genial—, respondió uno de los hombres. Zitao sabía sus nombres. Solo no sabía quién era quién. —Soy Baekhyun, y tu hermano es un cabrón egoísta. Tú pareces aceptable, pero me reservaré el juicio.
— ¡Baekhyun!— Ladró Kris. —Vete a otro lugar a ser estúpido.
—Soy Kibum—. Parecía ser el más joven del grupo.
—Probablemente mi hermana cortaría mis testículos si fuera grosero contigo, así que si hablas con ella, dile que me estuve preocupando por mis modales—. Extendió su mano, la cual Zitao tomó tímidamente.
—No te preocupes por estos idiotas—. El último, que tenía que ser Eli, empujó a Kibum fuera del camino y le arrebató la mano de Zitao, dándole un firme apretón antes de soltarle. —Estamos contentos de tenerte aquí. En cuanto a que estés acoplado a Kris, bueno, buena suerte con eso. Es un idiota más grande que tu hermano.
Zitao frunció el ceño hacia el suelo. No pensaba que los hombres estuvieran siendo nada justos. Kris no parecía un idiota. Aunque, por supuesto, no conocía muy bien al hombre. MyungSoo podía ser un poco arrogante y prejuicioso, pero hablaban sobre él como si fuera Atila el Huno o algo parecido.
—MyungSoo es un buen hombre con un gran corazón. Sé que puede pasar por vanidoso, pero la mayoría es para esconder todas sus inseguridades. Haría cualquier cosa a su alcance para ayudar a cualquiera de vosotros.
Baekhyun solo gruñó, aparentemente convencido. Eli y Kibum miraron fijamente a Zitao como si estuviera hablando en otro idioma. Kieran, sin embargo, estaba sonriendo de oreja a oreja mientras envolvía un brazo alrededor de la cintura de Zitao y se inclinaba para acariciarle la nuca. Hacía mucho eso, pero Zitao no iba a quejarse ya que le encantaba.
—He estado intentando decirles lo mismo durante meses. Sin embargo, te explicaste mucho mejor de lo que yo pude. Nunca tengas miedo de defender a las personas que te importan, bebé. Te cubriré la espalda.
Bueno, en ese caso...
—Y Kris tampoco es un idiota. Es amable, cálido, valiente y leal. También es vuestro alfa, y deberíais tener más respeto—. Zitao estaba temblando violentamente para el momento en que había terminado de hablar, pero Kris dijo que debía proteger y defender a las personas que le importaban. Aún podría no saber mucho sobre su pareja, pero ya se preocupaba demasiado como para dejar que alguien calumniara al hombre que sabía que Kris era.
—También es nuestro hermano—, dijo Baekhyun soltando un bufido. —Solo estamos jodiendo con él. ¿No les das mierda a tus hermanos? Eso es todo. Solo estamos intentando asegurarnos que su cabeza no se hinche tanto que no pueda entrar por la puerta.
—De acuerdo, ya basta. El patrullaje comenzará en treinta minutos. Vais a tener que ir sin mí. Aseguraros de comprobar a los nuevos Moonlighters y ver cómo se están instalando. Además, preguntad al alfa, Siwon, si hay algo que necesite. Aron y Yoochun se dirigirán a Snake River esta noche junto con Zitao...— Se fue apagando, un gesto tirando de las comisuras de sus labios.
—Y quieres ir con ellos—, conjeturó Eli. —No te preocupes por eso, hombre. Aquí tenemos la mierda cubierta. Serás una ruina preguntándote sobre Zitao y no serás de utilidad por aquí de todas formas.
—Gracias, cachorro—. Kris dio una palmada a su hermano en el hombro. —Sabía que podía contar con vosotros—. Luego tomó la mano de Zitao le dio un pequeño tirón. —Tiempo para conseguir que te instales. ¿Te gustaría tomar una ducha primero?
Una ducha caliente sonaba como el cielo. —Por favor—, prácticamente gimió.
Todo el mundo se rio entre dientes, y Kris se inclinó y le dio un beso en la frente. —Nada de nuestra ropa te valdrá, pero iré a ver si puedo encontrar algo que no te vaya a tragar por completo—. Condujo a Zitao a través de lo que supuso era el dormitorio de Kris y señaló hacia el baño. —Todo lo que necesitas está aquí. Te dejaré algo de ropa en la cama y te daré algo de privacidad.
Después de asentir con la cabeza que había comprendido, Zitao cerró la puerta del baño silenciosamente pero la dejó desbloqueada. Parte de él esperaba que Kris se uniera a él en la ducha. Esa parte probablemente estaba conectada a su polla, que había estado dura y palpitante desde que Kris le había levantado por primera vez en sus brazos en la mansión.
La parte más grande y racional de su cerebro estaba exigiendo saber qué demonios estaba haciendo allí en primer lugar. Nada bueno podría venir de su apareamiento con Kris.
MyungSoo no había recordado nada de sus vidas anteriores con SungJung hasta después de que hubiera reclamado a su pareja. Zitao no tenía ese lujo. Recordaba cada minuto de cada una de sus tres vidas con vívidos detalles. Aunque Kris no le entendiera, lo más amable que podía hacer por su nueva pareja era correr en dirección opuesta y nunca mirar hacia atrás.
Incluso mientras lo pensaba, los hermosos ojos azules de Kris invadieron su mente, mirando directamente a través de él como si pudiera ver su alma. Con un suspiro de derrota, y sabiendo que lo lamentaría más tarde, Zitao negó con la cabeza y se metió en la ducha.
— ¿Estás seguro sobre este chico, Kris?
—Sí—, respondió Kris brevemente mientras hurgaba en su armario, buscando algo que Zitao pudiera llevar. Salió con unos pantalones de chándal que al menos tenían cordón y una descolorida camiseta azul. No era gran cosa, pero tendría que valer.
—Mira, sé que es tu pareja y eso, pero también es un Hwang—. Baekhyun era como un perro con un maldito hueso. No iba a dejar el tema hasta que Zitao se demostrara o Kris le pusiera en su lugar.
No queriendo arrastrar a Zitao al centro de todo cuando ya parecía estar al borde, Kris se imaginó que iba a tener que tratar con esto por sí mismo. Dejando caer la ropa en la cama, giró a Baekhyun por su hombro y le empujó hacia la puerta, esperando que Zitao no escuchara por casualidad su conversación. Además, solo quería decirlo una vez.
Reuniendo a todo el mundo en la sala de estar, les indicó que se sentaran mientras se quedaba de pie en el centro de la habitación y cruzaba los brazos sobre su pecho. —Zitao es mi pareja. Ya le he reclamado. No es, y repito no es, MyungSoo, así que cualquier queja que tengáis con su hermano, no os desquitéis con Zitao. Si alguien tiene un problema con él estando aquí, entonces que lo escupa ahora.
—No sabemos nada sobre este chico. ¿Cómo sabemos que no te hechizó a algo así?
Kris miró fijamente a Baekhyun con incredulidad. — ¿Cuál es tu problema con los brujos? Realmente no puedo creer que me dijeras esa mierda. En todo caso, no quiere estar aquí. Infiernos, me derribó de un golpe en la mandíbula después de que le reclamé. ¿Eso suena como alguien que hechizaría para quererle?
Baekhyun tuvo la sensatez de parecer avergonzado de sí mismo mientras se chupaba el labio inferior entre los dientes y apartaba la vista. —No, supongo que no—. Entonces sus ojos se elevaron y una lenta sonrisa se extendió por su rostro. — ¿Realmente te golpeó?
—La pequeña mierda tiene un buen gancho de derecha—. Kris se frotó la mandíbula y rio. —Así que, sugeriría no enojarle.
—No parece como que pudiera hacerlo—, comentó Kibum.—Quiero decir, es, bueno, actúa un poco tímido y a la defensiva. Pensé que iba a salirse fuera de su piel cuando nos estaba riñendo por hablar mierda sobre su hermano, como si tuviera miedo de enfrentarse a nosotros.
Si, Kris tampoco lo entendía. Sin embargo, tenía mucho tiempo para aprender el funcionamiento interno de su pareja. Probablemente. Con suerte. —Así que, ¿estamos bien? No quiero hacerlo, pero si tus tonterías van a ser algo continuo, entonces tomaré a Zitao y regresaré a la casa de El Consejo en Seul. ¿Está claro?
—No tengo problemas con el chico—. Eli se encogió de hombros, le ofreció una sonrisa ladeada y deambuló fuera de la cocina.
—Te gusta, así que me preocupa su salud mental, pero por lo demás, pienso que está bien—. Kibum se levantó del sillón y golpeó a Kris en el brazo. —Felicitaciones, hermano.
Eso solo dejaba a Baekhyun. El hombre se sentó hacia adelante en el sofá y enlazó sus dedos entre las rodillas. — ¿Realmente te preocupas por él? ¿Ya? ¿Después de un día?
—Sí—. No podía explicarlo, mucho era culpa del vínculo de pareja, pero no obstante ahí estaba. —Es importante para mí.
Baekhyun bajó la mirada hacia sus manos entrelazadas y asintió con la cabeza lentamente antes de levantarse y ofrecer la mano a Kris. — Entonces lo descubriré. No obtendrá más mierda de mí. Estoy feliz por ti, Kris. Me alegra que encontraras a tu pareja.
Apretando la mano de su hermano, Kris tiró de él a un abrazo con un solo brazo. —Gracias. Significa mucho, Baekhyun.
Obviamente incómodo con la exhibición de emociones de Kris, Baekhyun le liberó con un gruñido y salió pitando hacia la cocina. —Entrará en razón—, ofreció Kibum antes de que fuera tras él, dejando a Kris de pie solo en medio de la sala de estar.
Kris no sabía cuál era el problema de Baekhyun o por qué tuvo una reacción tan adversa a todo sobre los Hwang, pero tenía intención de averiguarlo. Casi estaba en la cocina cuando oyó cerrarse la ducha al final del pasillo. Haciendo una pausa a medio paso, se debatió entre confrontar a Baekhyun y correr directamente hacia su habitación y Zitao.
Debió haber permanecido allí más tiempo del que pensó, porque la decisión fue tomada repentinamente cuando Zitao entró por la puerta y se volvió hacia él. Su cabello negro estaba húmedo y elegante, rozando la parte superior de sus hombros y un poco rizado en las puntas.
Los pantalones de chándal azul oscuro estabas doblados varias veces en la parte inferior y, Kris imaginó, varias veces en la cintura. La camiseta que le había dejado era una de sus favoritas, bastante gastada y suave después de tantos lavados. Quedaba un poco holgada en Kris, pero engullía completamente a Zitao. Las mangas solo caían hasta sus codos, mientras que el borde le quedaba a mitad del muslo.
Decidiendo que sus testículos le gustaban justo donde estaban, Kris no dijo una palabra sobre cómo de dura estaba su polla ante la vista de Zitao en su ropa y sabiendo que el hombre estaba completamente cubierto por su olor. Tampoco mencionaría que eso era el por qué había sugerido la ducha y el cambio de ropa.
Había detectado varios olores diferentes en Zitao, algunos que conocía y otros que no. Sin embargo, ninguno de ellas había sido de Kris y eso simplemente no podía ser. Aunque no hizo ningún comentario sobre sus pensamientos, no pudo detener la sonrisa de satisfacción.
—Te ves un poco demasiado satisfecho—, observó Zitao, devolviéndole a Kris una tímida sonrisa.
—Nada de eso—. Caminó por el pasillo, sin detenerse hasta que tuvo sus brazos alrededor de su pareja, levantándole para poder capturar esa dulce y sensual boca. Parte de su cerebro gritó que estaba yendo demasiado rápido, que debía dar marcha atrás hasta que Zitao estuviera más cómodo con él, pero se había estado muriendo por una muestra desde la primera vez que había puesto los ojos en el brujo.
Zitao gimió sin aliento, sus brazos deslizándose alrededor del cuello de Kris y sosteniéndolo con fuerza. Deslizando su lengua hacia atrás y adelante a lo largo de la unión de los labios cerrados de Lynk, Kieran gruñó mientras su lobo aullaba con aprobación. —Ábrete para mí—, ordenó, apenas reconociendo su propia voz.
—Oh, dioses—, susurró Zitao, sus labios separándose para permitir la entrada a Kieran.
Tomando toda la ventaja, Kris se hundió en el interior, barriendo la lengua en la boca de su pareja, saqueando las húmedas profundidades. Luces danzaron detrás de sus párpados cerrados, electricidad chisporroteó a través de su cuerpo y pensó que realmente podría desmayarse cuando su polla se hinchó hasta el punto de dolor y golpeó contra su cremallera.
Zitao permanecía pasivo, permitiéndole dominar el beso, pero sacudió sus caderas, moliendo su erección sobre los abdominales de Kris mientras los gemidos más deliciosos se le escapaban, vertiéndolos en la boca abierta de Kris. Sus lenguas se encontraron, se arremolinaron juntas en una danza resbaladiza. Entonces los dedos de Zitao encontraron su camino hacia el cabello corto de Kris, enredando y tirando como si estuviera desesperado por tenerlo más cerca.
Manteniendo una mano en el firme culo de Zitao para sostenerle, Kris deslizó su otra mano bajo el dobladillo de la camisa de su pareja, empujándola hacia arriba para conseguir llegar a la carne desnuda bajo ella. Justo como había imaginado, la piel de Zitao era suave y malditamente cálida, fuertemente tensada, temblorosa y de apretados músculos.
Tambaleándose hacia atrás en su habitación, pateó la puerta para cerrarla y se dio la vuelta para dejar caer a Zitao en el colchón, siguiéndole hacia abajo y rondando su cuerpo. Sintiéndose como si estuviera ardiendo desde adentro hacia afuera, se quitó la camisa por la cabeza y luego regresó su atención a la de Zitao, prácticamente destruyéndola en su necesidad por conseguir desnudar a su hombre.
Un quejido muy poco viril burbujeó en su garganta cuando finalmente consiguió una buena mirada al torso desnudo de Zitao. Musculosos y definidos hombros, amplios pectorales y ondulados abdominales, el hombre era un anuncio andante de sexo, solo de tamaño viaje. Los pantalones de chándal demasiado grandes se deslizaron por su desnuda cintura, mostrando los huesos de sus caderas donde sobresalían ligeramente para formar el valle triangular de la ingle.
El premio que Kris buscaba, sin embargo, estaba actualmente formando una tienda de campaña en la parte frontal del suave algodón, elevándose para saludarlo como un amigo perdido. Incluso a través de los anchos pantalones, la silueta de la polla de Zitao fue suficiente para hacerle la boca agua y abrir sus fosas nasales.
Por mucho que amara deslizar una mano en la cinturilla de Zitao y envolverla alrededor de la erecta carne, la elección no era suya. Zitao respiraba con dificultad, su cuerpo respondiendo en todas las formas adecuadas, pero sus ojos, que siempre parecían saber más de lo que decía, estaban demasiado abiertos, demasiado asustados.
Tambaleándose por su deseo, Kris rodó hacia un lado y se apoyó sobre un codo mientras pasaba la mano sobre el estómago de Zitao, intentando calmarle en lugar de excitarle. —Si prometo comportarme, ¿me dejarás dormir a tu lado mientras descansas?
Zitao parecía un poco sorprendido, pero no hizo ningún comentario durante mucho tiempo mientras estudiaba a Kris, tal vez buscando la verdad en sus ojos. Kris mantuvo su expresión neutral y no revelaba nada. Cualquier decisión que fuera tomada, no influiría en su pareja de una u otra manera.
Entonces justo cuando pensaba que Zitao no iba a responderle, una suave y tentativa sonrisa curvó las comisuras de sus labios, y su cabeza se inclinó casi imperceptiblemente. —Me gustaría.
Resistiendo la urgencia de gritar de alegría como un niño pequeño en la mañana de navidad, Kris se deslizó en la cama y bajo las mantas, manteniendo un rincón para que Zitao se acurrucara a su lado. Para su completa satisfacción, Zitao se acurrucó directamente en su pecho, suspiró suavemente y cerró los ojos.
Ignorando su persistente erección, Kris enrolló ambos brazos alrededor de Zitao, le acercó y besó la parte superior de su cabeza.— Gracias.
—No—, susurró Zitao. —Gracias a ti.
Kris no sabía por qué era la gratitud, pero no iba a cuestionarlo en ese mismo momento. Por primera vez en su vida, sentía como si todo estuviera bien en el mundo y era exactamente donde se suponía que debía estar.
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CAPITULO 3
No era fácil conciliar el sueño con su cuerpo hiperconsciente de la proximidad de su pareja. Aunque había disfrutado de todo lo que Kris le había hecho, ahora mismo su actitud agresiva de hacerse cargo, había puesto a Zitao en apuros para controlar la ansiedad que le invadía. Si tenían alguna oportunidad de un futuro juntos, iba a tener que ser claro con el werelobo. Sin embargo, envuelto en los brazos de Kris, sintiéndose seguro y querido como nunca antes se había sentido, era difícil preocuparse por esa clase de cosas.
Finalmente debió haberse quedado dormido, porque lo siguiente que supo fue que Kris estaba dejando un rastro de besos húmedos en su nuca para despertarle. —Tienes que reunirte con Aron y Yoochun dentro de una hora—, murmuró, sin detenerse en su intento de sacar a Zitao fuera de su mente.
¿Por qué iba a querer reunirse con un par de vampiros que lo llevarían a ver incluso a más vampiros cuando tenía todo lo que quería en la cama con él? Oh, cierto, porque Torren tenía razones para creer que su hermano, Junsu, residía en algún lugar dentro de las paredes del Aquelarre Snake River.
Encontrar a sus hermanos era la máxima prioridad, por no mencionar que Zitao echaba de menos a su familia cercana. Sin embargo, no era estúpido o ingenuo. Encontrar a Junsu en Snake River iba a provocar una guerra que no sabía si estaba preparado para luchar. Si el aquelarre estaba manteniendo prisionero a Junsu, eso significaría que en algún momento también habrían retenido a la pareja de MyungSoo, SungJung, como esclavo.
En la mejor de las circunstancias, MyungSoo no dejaría correr algo como eso, a causa de SungJung, el hombre al que amaba más que a nadie en la tierra, y acabaría pidiendo una batalla de proporciones épicas. Luego estaba el pequeño detalle sobre Snake River siendo el antiguo hogar y aquelarre no solo de Hangeng sino también de todos sus Ejecutores.
Aunque esperaba encontrar a Junsu rápidamente y sobre todo ileso, si le encontraban con ese aquelarre en particular, iba a desatarse todo el infierno.
—Hey, ¿qué pasa?— La mano de Kris se deslizó hacia arriba por el pecho de Zitao y le acarició en círculos lentos. —Todo va a estar bien, Zitao. Lo prometo.
—No puedes prometer eso. ¿Te das cuenta de que estamos jodidos de cualquier forma que se mire esto? Si encontramos a Junsu, MyungSoo va a querer aniquilar todo el aquelarre, no solo por lo que le han hecho a nuestro hermano sino por lo que le sucedió a SungJung. Si no encontramos a Junsu, nos habremos hecho un enemigo por llevar a Snake River bajo sospecha. No hay manera de ganar.
—Si tienen a tu hermano, tendrán que ser llevados a la justicia, bebé. Lo que he aprendido desde que estoy aquí es que esa clase de cosas no solo suceden en grupos de dos y tres. No se sabe cuántas personas están reteniendo o han vendido, comprado o comerciado. Tienen que ser detenidos antes de que alguien más sea herido. En mi opinión, eso es ganar.
— ¿No piensas que Hangeng luchará contra ello? Ese es su antiguo aquelarre—. Zitao rodó hasta que pudo enfrentar a su pareja, muy interesado en lo que Kris tuviera que decir sobre el asunto. Amaba escuchar hablar al hombre. Kris era inteligente, pero no utilizaba palabras elegantes o actuaba como si fuera mejor que nadie. Simplemente decía lo que era.
—Honestamente, no. Henry vino de una situación como la de SungJung, incluso peor. No hay una sola cosa más importante en este mundo para Hangeng que su pareja, ni Haven, ni su antiguo aquelarre, nada. Y eso es exactamente como debería ser.
Zitao se preguntó sobre los cambia-formas águila que le habían retenido a él y al hada, Xiumin, en ese matadero abandonado. —Los cambia-formas de Pensilvania, no están en los calabozos de la casa de Seul—. De acuerdo, no era una pregunta, pero ni siquiera estaba seguro de lo que quería saber, mucho menos cómo preguntarlo.
—No, no lo están—. Kris gruñó, y por primera vez, fue más aterrador que sexy. —Están en Haven, en los calabozos del sótano de la casa principal. Quieres averiguar qué brujos están trabajando con ellos antes de que El Consejo dicte sentencia.
Después de dejarlo digerir durante unos segundos, Zitao bajó la cabeza en comprensión y salió de la cama. En el instante en que se puso de pie, los pantalones de chándal se deslizaron por sus caderas y se agruparon en la alfombra alrededor de sus tobillos.
—Pues buenos días para ti también—, le tomó el pelo Kris, pero Zitao no se perdió el fuego en sus ojos o la manera en que su lengua se lanzó hacia afuera para lamer sus labios.
Tampoco hizo nada para enfriar el ardor que sentía zumbando a través de su cuerpo. Solo por estar tan cerca de su pareja, su polla ya estaba dura y llorosa. Ahora que Kris le estaba mirando como si quisiera comerle, la polla de Zitao dio un tirón y sus testículos se apretaron con fuerza a su cuerpo, prácticamente rogando atención.
Emocionalmente, no estaba seguro de cómo se sentía sobre Kris. Su alma vinculada con el hombre estaba siguiendo de esa manera y confundiéndolo todo. Carnalmente, sin embargo, nunca había querido más a nadie. Posesivo, dominante, seguro, Kris era todas las cosas que le gustaban en un hombre envuelto en un paquete increíblemente tentador.
—Tenemos que conseguirte algo de ropa que te ajuste—, dijo Kris, sacudiéndose apartando la mirada de la ingle de Zitao.
Cogiendo la cinturilla de los pantalones de chándal, Zitao los regresó a sus caderas y los sostuvo con ambas manos. —Todas mis cosas están en Seul—. No tenía mucho, solo un par de vaqueros y un puñado de camisetas, pero no había habido mucho tiempo para cosas como ir de compras desde que había sido rescatado de los cambia-formas águila.
— ¿De dónde venías? Quiero decir, antes de que fueras secuestrado, ¿dónde vivías? ¿Tienes algo que tenga que ser enviado aquí?
— ¡No!— Zitao se mordió los labios y se sonrojó claramente hasta las puntas de sus orejas. —Yo... yo, umm, todo lo que tengo está en Seul—. Técnicamente no era una mentira. Ninguna de las cosas en aquella enorme casa le pertenecían.
—Tenemos provisiones extra de ropa, zapatos y cosas así escondidas encima de los dormitorios—. Kris salió de la cama y caminó pesadamente hacia el baño, sin ni siquiera mirar a Zitao. —Nunca sabemos cuándo aparecerán personas sin nada más que la ropa sobre sus espaldas, y algunas veces ni siquiera eso. Puedes tomar prestado lo que necesites.
El corazón de Zitao latió un poco más rápido por el tono independiente en la voz de su pareja. No estaba exactamente seguro de lo que había hecho, o que había sucedido, pero era obvio que Kris estaba menos que feliz con él. Tomando una profunda respiración para reunir su valor, arrastró los pies hacia el baño, haciendo una pausa justo dentro de la puerta.
La ducha ya estaba corriendo, golpeando contra la parte inferior de porcelana de la bañera mientras Kris se quitaba la ropa, dando la espalda a Zitao todo el tiempo. Con sus sentidos aumentados, tenía que saber que Zitao estaba allí, aun así no hizo alarde de reconocimiento.
— ¿Hice algo para que te enojaras?
—No—. Dando un paso al interior de la ducha, Kris cerró la puerta con la suficiente fuerza como para que el cristal vibrara. —Solo espera en la sala de estar y te llevaré a la parte superior de los dormitorios cuando haya terminado.
La indecisión le invadió. ¿Debería hacer lo que le había dicho y dejar solo a Kris? ¿O debería hacer un movimiento audaz, dar un paso al interior de esa ducha y exigir saber qué estaba pasando? No estaba en su naturaleza ser agresivo o atrevido, pero odiaba el calambre en el estómago al pensar que Kris pudiera ser infeliz con él por alguna razón.
Actuando por instinto, dejó caer los pantalones de chándal, se los quitó y deslizó de nuevo la puerta para revelar la parte trasera de Kris húmeda, curtida y desnuda. El werelobo se tensó, pero no dijo nada para disuadirlo, así que Zitao dio un paso al interior de la ducha, cerró la puerta y esperó. Cuando Kris continuó sin darse la vuelta y mirarle, Zitao pensó que vomitaría.
En su lugar, cogió el gel de la balda, derramó una generosa cantidad en su palma y lo calentó antes de enjabonar la espalda de Kris. Ignorando todo lo demás, se concentró en la suave piel y apretados músculos bajo sus palmas, frotando los hombros, espalda, caderas y el glorioso y firme culo de su pareja.
Cogiendo más jabón, lo calentó una vez más en sus manos antes de agacharse para lavar cada pierna de Kris, comenzando con sus enormes muslos y bajando hasta los tobillos sorprendentemente delgados. Luego tiró de la muñeca de su pareja, complacido cuando Kris se volvió hacia él, pero sintiendo una leve punzada cuando mantuvo los ojos cerrados.
Repitiendo la rutina, Zitao acarició y limpió los hombros, pecho, abdominales, cada muslo de Kris y pasó rápida y clínicamente sobre su dura polla y apretado saco. —No puedo alcanzar tu cabello—, susurró.
Sin decir nada ni abrir los ojos, Kris se arrodilló en la bañera, sentándose sobre los talones y apoyando las manos en el regazo. Dolía verle de esa manera, pero Zitao empujó la culpa que amenazaba con destruirle y comenzó a frotar el champú en el corto cabello de kris, tomándose su tiempo para masajear las sienes y el cuero cabelludo.
—Inclina la cabeza hacia atrás, por favor.
Kris lo hizo y rápidamente Zitao enjuagó la espuma, persistiendo solo un poco más de lo necesario porque de momento no se atrevía a soltar al hombre. Cuando finalmente se obligó a alejarse, fue detenido por las manos de Kris en sus caderas.
—Quédate quieto—, ordenó Kris, su voz profunda y ronca. El cuerpo de Zitao obedeció sin una decisión deliberada de su parte.
Kris le acarició el estómago con la nariz, frotando la mejilla sobre los tensos músculos antes de poner un suave beso en el ombligo de Zitao. Sus dedos se apretaban y relajaban, amasando la carne de las caderas de Zitao y le arrastró más cerca. Después de pasar rozando la nariz por el pecho de Zitao, inhalando profundamente durante todo el camino, Kris siguió hacia abajo, dejando besos húmedos por su resbaladiza piel.
—No me mientas—. No era una petición. Hubo un trasfondo duro y exigente que hizo que Zitao temblara de pies a cabeza. — ¿Entiendes? —Sí, señor.
Las palabras estallaron a través de sus labios, apenas más altas que un suspiro, pero Kris gruñó su aprobación antes de pellizcar la cadera de Zitao. —No te esconderás de mí.
—No, señor.
Kris gruñó de nuevo, esta vez más alto, y Zitao casi se corrió justo donde estaba parado. —Ahora, dime, Zitao, ¿quieres que me detenga?— Su lengua lamió la punta de la polla de Zitao y se arremolinó alrededor de la hinchada corona.
—No—. No podía apartar los ojos de esos gruesos labios mientras se extendían alrededor de su palpitante miembro. Sus rodillas temblaban, amenazando con ceder con cada deslizamiento de la lengua de Kris a lo largo de la parte inferior de su longitud.
Kris le dio un par de buenas caricias con la boca antes de alejarse y sentarse de nuevo sobre sus talones. — ¿Qué quieres, Zitao?
La pregunta le confundió. Nunca le habían hecho esa pregunta y no estaba seguro de cómo responder. Definitivamente quería que Kris siguiera chupando su polla, pero no podía pedir eso. Kris no deberían haber estado de rodillas en primer lugar.
Vergüenza y culpa le golpearon, haciendo que su garganta presionara dolorosamente. Sus pensamientos corrían fuera de control, persiguiendo mutuamente en su cerebro mientras luchaba por encontrar una forma de solucionar este problema. —Quiero chupar tu polla, señor.
Los largos dedos de Kris rodearon su eje y lo apretaron. —¿Estás seguro sobre eso, Panda?
—Sí, señor—. Zitao asintió con la cabeza rápidamente incluso mientras luchaba por permanecer inmóvil y no lanzarse al apretado agarre de Kris.
— ¿Qué pasa si no quiero eso?
Bueno, mierda. —Cualquier cosa que te satisfaga, señor. Cualquier cosa que quieras.
Sintió más que oyó el suspiro de Kris, pero no lo entendió. Tampoco tenía mucho tiempo para contemplar lo que significaba. Esos talentosos dedos le apretaron más fuerte, sacudiendo su polla desde la base hasta la punta con hábiles movimientos.
—Quiero que te corras para mí, Zitao—. Kris giró la muñeca, frotando el dedo índice a lo largo del grupo de nervios justo debajo de la corona. —Ahora.
Como una bomba esperando para detonarse, Zitao gimió silenciosamente cuando su orgasmo le golpeó, un montón de semilla saliendo a borbotones de su ranura. Cuando la boca de su pareja se cerró sobre la cabeza de su polla y chupó duro, ordenándole a Zitao que le diera todo, pensó que moriría del intenso placer.
El clímax parecía que seguiría para siempre y cuando bajó de su elevada euforia, se encontró acunado en el regazo de Kris. Le había dado al hombre exactamente lo que había pedido así que, ¿por qué se sentía como si hubiera fallado de alguna manera? —Lo siento.
—No quiero oír esas palabras de nuevo. ¿Está claro?
Sintiéndose más confundido y acongojado de lo que podía recordar, Zitao asintió con la cabeza en señal de conformidad. —Sí, señor.
—Límpiate y vístete—. Kris le levantó de su regazo y se puso de pie con la mano en la puerta de cristal. —Tengo que hacer las maletas antes de llevarte a los dormitorios.
— ¿Hacer las maletas?— ¿Kris se iba a algún lugar?
—No pensarías que iba a dejarte ir a Snake River solo, ¿no?
—Yoochun y Aron estarán conmigo—, respondió Zitao automáticamente.
Kris simplemente le sonrió burlonamente antes de salir de la ducha. —Sí, pero ellos no son yo.
No, definitivamente no lo eran. En lo que a Zitao se refería, no había otra persona en la tierra como Kris. — ¿Puedo preguntar por qué vienes con nosotros?
—Puedes—. Zitao oyó abrirse la puerta del baño mientras alcanzaba el champú y se detuvo para esperar la respuesta de Kris. —No quiere decir que responda—. Luego la puerta se cerró con un silencioso chasquido poniendo fin a la conversación con eficacia.
CAPITULO 4
Después de asaltar las provisiones de los dormitorios por ropa y zapatos para Zitao, Kris dirigió a su pareja a través de la luz de la luna hacia la casa principal para reunirse con los Ejecutores vampiros. No era que no confiara en Yoochun y Aron para que mantuviera a salvo a Zitao, sino que ninguno tenía un interés personal en el bienestar del brujo, no como lo tenía Kris.
Por otra parte, no le gustaba la idea de Zitao entrando a una posible situación volátil donde sus dos protectores principales fueran obstaculizados por la luz del sol. Solo porque iban a un aquelarre vampiro no quería decir que no hubiera otras amenazas hacia Zitao a la luz del día.
Entrando por la puerta frontal, fueron inmediatamente saludados por Yoochun, Aron y los dos alfas de las nuevas manadas que se habían instalado en Haven. Kris no estaba seguro de cómo se sentía acerca de un grupo de Moonlighters merodeando por el lugar. Había crecido escuchando las leyendas en torno a la raza de piel albina, que habían dicho en repetidas ocasiones cómo podía llevar a cualquiera a la locura en cuestión de minutos con solo cambiar delante de ellos.
Desde que estaba en Haven, también había contado cómo todo era un grupo de caballos de hockey. Sin embargo, no era fácil borrar toda una vida de enseñanzas. Ahora que tenía que preocuparse por Zitao, no iba a seguir a ciegas sin alguien ofreciéndole alguna prueba. De acuerdo con Hangeng, la raza sólo representaba una amenaza cuando hubieran cambiado y sólo a la persona a la que era dirigida su rabia. Quizás sí, pero aún se reservaría su opinión.
Los hombres no hicieron ningún movimiento para acercarse a ellos, lo que les hizo ganar puntos a juicio de Kris. —Soy Wu Yifan y este es mi pareja, Hwang Zitao. Bienvenidos a Haven—. Dejó caer su mochila al suelo y le tendió la mano al hombre más cercano a él, más que impresionado cuando el cambia-formas se la estrechó con firmeza, pero no hizo ningún movimiento para intentar intimidarle con su mayor tamaño. —Choi Siwon—, se presentó. —Hangeng me pidió que viniera para agregar más músculo en caso de que las cosas se tuerzan. A diferencia de estos idiotas, no me freiré al sol—. Se rio cuando Aron le dio un fuerte empujón en el hombro, obviamente cómodo con el Ejecutor.
El otro alfa dio un paso hacia adelante y también le tendió la mano. —SeungHo—. Le estrechó la mano, dio a Zitao una inclinación de cabeza y se alejó para situarse en uno de los sofás de la sala de estar. El gesto podría haber sido considerado grosero para algunos, pero Kieran hizo caso omiso. Si había algo que había aprendido desde que se unió al aquelarre, era que todo el mundo tenía una historia.
—Hola—, dijo Zitao silenciosamente, ofreciendo una temblorosa mano.
Siwon tomó la mano gentilmente, estrechándola con las enormes garras mientras sonreía tranquilizadoramente. —Es un placer conocerte, Zitao. Mi pareja, Heechul, habla muy bien de ti—. Habló en voz baja y tomó la mano de Zitao sólo un instante antes de liberarle y dando a Kris una inclinación de cabeza, respetando los límites no escritos de una pareja acoplada.
— ¿Heechul es tu pareja?— Los ojos de Zitao se iluminaron y en las comisuras de sus labios apareció una media sonrisa. —Le conocí a él y a Jin antes, en la reunión de la pasada noche. Estaban intentando hablar con Hangeng sobre la construcción de una piscina cubierta. Son un par interesante.
Siwon rió entre dientes y sacudió la cabeza. —Por separado, son problemáticos. Juntos, son problemas con P mayúscula. Ya han corrompido a Ren y tengo la sensación de que conseguirán a Henry y sus amigos dentro de poco. Dios nos ayude.
La felicidad se veía bien en Zitao y Kris amaba la manera en que brillaban sus ojos castaños. Por lo que había presenciado, su pareja se guardaba la mayoría para sí mismo, pero quizás algunos amigos nuevos era justo lo que necesitaba para hacerle salir de su caparazón. —Quizás Heechul podría llevar a Zitao a la ciudad cuando regresemos. Necesita algo de ropa nueva, un abrigo y un buen par de botas para la nieve antes de que el invierno se instale.
Zitao abrió la boca para discutir, pero Siwon habló antes de que pudiera decir una palabra. —Esa área es más de Jin, pero sé que Heechul no perdería una oportunidad de ir a la ciudad.
Zitao estaba comenzando a temblar, obviamente incómodo. Kris no quería sonar como un idiota, ni avergonzar a su pareja señalando su nerviosismo, pero necesitaba hacer algo antes de que Zitao tuviera un ataque de pánico.
Afortunadamente, Siwon vino al rescate, haciéndolo con tacto y sutileza. —Creo que SungJung dijo algo sobre la ropa que tenían para Jaejoong quedándosele pequeña. Creo que está un poco nervioso sobre ir solo a la ciudad y MyungSoo no puede quitar tiempo a El Consejo ahora mismo.
Oyendo no solo un nombre familiar sino a alguien que aparentemente consideraba un amigo, Zitao se relajó y el temblor disminuyó. Kris tenía una idea de que mucho de ello también tenía que ver con Jaejoong. No conocía a una sola persona que pudiera resistirse al duendecillo de cabello negro. El pequeño podría hechizar a los pájaros directamente desde los árboles con una sola sonrisa.
—MyungSoo querría que yo cuidara de su pareja—, dijo Zitao después de un momento de silencio. —Si Heechul pudiera conducir, estaría feliz de ayudar a SungJung y Jaejoong. Si eso está bien—, añadió, mirando a Kris a través de sus pestañas.
—Sé que SungJung apreciaría la ayuda—. Kris enrolló un brazo alrededor de la cintura de Zitao y bajó la cabeza ante Siwon en agradecimiento por su intervención. — ¿Está aquí MyungSoo?
—En la cocina observando a Henry y Jaejoong devorar gofres—. Aron señaló con el pulgar por encima del hombro. —Nunca pensé que conocería a alguien que amara los gofres tanto como Henry, pero creo que Jaejoong le ha superado.
Kris rió y le dio a Zitao un pequeño empujón entre los omóplatos. —No has comido nada desde anoche. Ve a conseguir algunos gofres antes de que se los hayan terminado. Estaré allí en un minuto.
Zitao pareció sorprendido pero asintió con la cabeza y se apresuró a buscar a su hermano, dejando a Kris solo con los otros hombres. —Pensé que ahora eras un Anciano—, le dijo a Siwon. — ¿Cómo conseguiste permiso para ir a esta pequeña aventura?
—Nop—. Siwon sacudió la cabeza. —Les rechacé. No tengo deseos de estar a cargo de nada. Mi juramento como Ejecutor fue hace una hora.
— ¿Y tú, Alfa SeungHo?— Preguntó Kieran a Ridley, que aún estaba encaramado en el sofá, mirando al vacío. —Sé que Xander es más alfa por poderes, pero tú tienes toda una manada para gobernar—. Quizás no estaba en posición para preguntar, pero eso no iba a detenerle. —Seguramente toda tu manada no aceptó mudarse a Haven, así que ¿por qué estás aquí?
—Desde hace una hora, es el Ejecutor Thatcher—. Se movió para mirar a Kris. —Sólo somos yo, mi ex beta y otros dos Ejecutores—, respondió SeungHo con calma, aunque incluso Kris podía admitir que el interrogatorio había sido un poco hostil. —La Manada de China ya tiene un nuevo alfa, un hombre al que confiaría mi vida. Estará a salvo y bien gobernados. Sin embargo, mis razones para estar aquí son mías. En cuanto a los otros miembros de mi antigua manada y por qué están aquí, tendrás que preguntárselo.
—Me parece justo—. Kris aún sentía curiosidad pero entendía que no consiguiera más del cambia-formas en ese momento, por lo que regresó su atención a Siwon. —Planeo acompañar a mi pareja a Snake River.
—Y preferirías que yo no lo hiciera—. Siwon no parecía enojado. Realmente sonaba como si hubiera estado esperando el anuncio. —Lo entiendo, y espero que finalmente llegues a confiar en mí. Sin embargo, tengo una pareja por la que haría cualquier cosa, así que sé a dónde vas. Hablaré con Hangeng—. Luego se alejó, aparentemente en busca del líder del aquelarre.
—Es un buen tipo—, reprendió Aron a kris. —No tienes que ser semejante idiota insufrible.
Kris respetaba la amistad que Aron tenía con Siwon, pero el vampiro no tenía su propia pareja, no podía entender la distancia que Kris podría recorrer para proteger a Zitao. —Lo tendré en cuenta.
El truco era que en realidad le gustaba a Siwon. Sólo era su estatus como un Moonlighter que era un poco más difícil de conciliar. Sin embargo, desde que era visto como el hombre que iba a ser un elemento permanente en torno a Haven, Kris supuso que tendría tiempo de sobra para llegar a conocerle y saber más sobre su maldición.
—Kris, ¿puedo hablar un momento?— MyungSoo fue hacia él desde la cocina con el ceño fruncido en su rostro.
Podría haber estado afectado si no fuera por el hecho de que MyungSoo siempre parecía medio enojado por una cosa u otra. —Seguro—. Se alejó de los otros y siguió al Anciano hasta medio camino de uno de los largos pasillos antes de que el brujo se detuviera y lo mirara. —¿Qué pasa?
— ¿Has tenido la oportunidad de hablar con Kyuhyun?
—No, en realidad no ha habido tiempo. ¿Por qué? ¿Sabes algo?— Descubrir que MyungSoo no había engendrado a los cachorros adoptados de Amber había sido una sorpresa. También darse cuenta de que podría haber alguien que pudiera reclamar a los gemelos y alejarlos de su hermana no le cayó bien. Sin embargo, tenían que descubrirlo de una manera u otra, así que podrían estar preparados si ese día llegaba.
MyungSoo sacudió la cabeza lentamente. —He estado un poco preocupado. JungKook dice que los cachorros son híbridos, pero sólo puede captar un cambia-formas. Eso me lleva a creer que su padre es muy probablemente humano. Podría ser difícil encontrarle si ese fuera el caso.
Aunque parte de él estaba contento por la noticia porque eso significaba que también sería más difícil para el hombre encontrar a los gemelos, otra parte se sentía avergonzado por su felicidad. Era probable que este tipo, quienquiera que fuera, ni siquiera conociera la existencia de sus hijos. O peor, la conocía y ahora estaba en algún lugar de luto porque pensaba que estaban muertos. De la manera en que lo veía, había una obligación moral sobre sus hombros que no le permitirían dejarle solo.
—No quiero que Amber y Kristal pierdan a los cachorros, pero creo que tenemos que encontrar al padre. No sólo es lo correcto si no que no puedo soportar la ansiedad de constante espera a que este tipo simplemente aparezca de pronto. Cualquier cosa que suceda, quiero hacerle frente y acabar de una vez.
En una sorprendente acción, MyungSoo le dio una palmadita en el hombro y lo apretó para reconfortarle. —Te equivocas, lo sabes. Habrías sido un gran líder.
—No. Puedo hacerme cargo cuando lo necesito, pero no estoy hecho para gobernar a toda una especie—. Entendía sus defectos y limitaciones y estaba bien con ello.
No se arrepentía de rechazar la oferta de tomar el asiento de Anciano por lo werelobos. Amber estaba mucho mejor situada para esa posición y haría grandes cosas con su nuevo papel de liderazgo.
Sin embargo, había algo más que tenían que discutir. —Voy a ir con Zitao.
MyungSoo asintió con la cabeza y sonrió torcidamente. —Tenía la sensación de que lo harías. Solo... ten cuidado con él.
Kris recordó el extraño comportamiento de Zitao en la ducha. — No me dirá donde estuvo antes de ser secuestrado. Infiernos, prácticamente saltó fuera de su piel cuando le pregunté. No sé si yo pueda ser lo que necesite.
—Eres la otra mitad de su alma, literalmente. No hay nadie en el universo más adecuado a sus necesidades. Tómalo con calma y llegarás a donde necesites ir.
Bueno, eso fue de muy poca ayuda. Deja que MyungSoo sea impreciso y misterioso. —Dame algo, MyungSoo. No tengo que saber la historia de su vida, pero dame alguna clase de jodida dirección. Me estoy ahogando aquí—. Era obvio que Zitao respondía a órdenes en lugar de peticiones. Simplemente Kris no sabía si era algo bueno o un subproducto de algo mucho más siniestro.
—Tampoco me ha contado toda la historia—. MyungSoo cruzó los brazos sobre el pecho y se inclinó contra la pared. —Puedo contarte esto. Todos tenemos nuestras cruces que cargar, esqueletos en los armarios si lo prefieres. Probablemente Zitao es la persona más inteligente que he conocido, pero viene con un precio.
— ¿Qué precio?— Y más importante, ¿qué podía hacer Kris para facilitar la carga de su pareja?
—Últimamente has estado estresado por encontrar al hombre que engendró a tus sobrinos, ¿cierto?— Esperó a que Kris asintiera. —Tu mente siempre está ocupada, agitándose constantemente y probablemente sólo consigues paz de esos pensamientos cuando duermes.
Así era exactamente como se sentía, pero aún estaba teniendo problemas para ver el punto que MyungSoo estaba intentando mostrar. —No entiendo—, cedió finalmente.
—Imagina vivir toda la vida de esa manera, incluso en sueños. La mente de Zitao está en un estado constante de caos, siempre trabajando, nunca dándole algo de paz. Lo deja en el borde, nervioso y abre la puerta a conjeturas y dudas.
— ¿Cómo puedo ayudarle?— Kris haría cualquier cosa que tuviera que hacer, ser cualquier cosa que Zitao necesitara que fuera.
—Tienes que ayudarle a bloquearlo y a relajarse.
— ¿Cómo?
—No puedo decirte eso—. Apartándose de la pared, MyungSoo hizo una pausa durante un momento, bajando la mirada hacia sus pies antes de que levantara la cabeza y se encontrara con la mirada de Kris. —Sigue tus instintos y haz que se sienta bien. Tu alma vinculada te guiará.
—Sí, de acuerdo—. vio como se alejaba el brujo y sacudió la cabeza.
¿Qué mierda se supone que significaba eso?
CAPITULO 5
—No te lo tomes a mal, pero ¿por qué te envía MyungSoo en lugar de Taehung?
Zitao cruzó las manos sobre su regazo y miró a Kris mientras viajaban en el asiento trasero del SUV de Aron. No estaba ofendido y podía entender por qué Kris cuestionaba la decisión de MyungSoo. Taehung debería haber sido la opción obvia ya que era más grande, más fuerte y tenía menos probabilidades de salir herido si las cosas iban mal.
—Tengo una conexión con Junsu. Si está en alguna parte dentro del aquelarre, seré capaz de sentirle.
El ceño de Kris se frunció e inclinó la cabeza hacia un lado. — ¿Porque es tu hermano? ¿No deberían MyungSoo o Taehung ser capaces de hacer lo mismo?
Sonriendo por la confusión de su pareja, Zitao negó con la cabeza minuciosamente. —Junsu es mi gemelo. Incluso podemos hablar telepáticamente si estamos lo suficientemente cerca.
Kris no parecía satisfecho por ese pedacito de información, pero no hizo ningún comentario sobre ello y Zitao no preguntó. —Así que, ¿estamos intentando encontrar a un chico que se parece a ti?
—No—. Zitao rió entre dientes ante lo absurdo de que alguien le confundiera con Junsu. —Se parece más a MyungSoo o Taehung. Supongo que soy el pequeño de la familia. Bueno, LJoe y Ricky también son pequeños, y son casi idénticos, pero tienen diferente madre.
—Espera—. Kris levantó la mano mientras su ceño se profundizaba. — ¿Hay otro par de gemelos en tu familia?
—Cuatro en realidad. Dos parejas de nuestra madre y luego dos parejas de nuestra madrastra.
—De acuerdo, así que sois trece. Explícalo detalladamente para mí. Sé que MyungSoo es el mayor. Luego Taehung, tú y Junsu, pero ¿quién sigue?— Kris sacudió la cabeza y se rascó la nuca. — Esto va a sonar horrible, pero una vez más, ¿por qué tú? Si Junsu es mucho más grande, ¿por qué MyungSoo no quiso que le encontráramos primero?
—No te preocupes, Kris. No me ofendes. No estoy seguro de cómo funciona, pero supongo que ya que Junsu tiene el tamaño y la fuerza, yo tengo la magia. Soy un poco más poderoso que él en ese aspecto.
Kris tomó su mano y la apretó mientras se inclinaba hacia adelante y besaba la frente de Zitao. —Nunca dudé de tus habilidades. Sólo estoy intentando entenderlo—. Se acomodó de nuevo en su asiento, pero no liberó la mano de Zitao. —De acuerdo, así que cuéntame sobre tus hermanos. ¿Dijiste que había cuatro parejas de gemelos?
Aunque dudaba seriamente que Kris estuviera deseoso de oír hablar sobre su árbol genealógico, a Zitao le calentó la idea de que su pareja estuviera tomando interés en su vida. —De acuerdo, después de mí y Junsu está Mark.
—MyungSoo dijo que sólo Junsu podía sacar a Mark del Purgatorio. No lo entiendo.
—Todos somos brujos y poderosos, pero algunos de nosotros tiene habilidades extra. Junsu puede comunicarse con los muertos. Cuando un Hwang muere, cuando un cuerpo deja de respirar y su corazón deja de latir, otro cuerpo nace. Es como una reencarnación, pero recordamos nuestras vidas pasadas—. Zitao hizo una pausa, no estando seguro de cuánto debía revelar sobre lo que había sucedido en primer lugar.
—Y esto tiene que ver con vosotros siendo las llaves del Libro de los Desterrados, ¿cierto?
Zitao asintió con la cabeza lentamente. —El círculo original de trece brujos intentó destruir el libro pero fue maldecido en el proceso. El libro en sí se vinculó al hada, Xiumin. Las almas de los brujos fueron rasgadas en dos y la mitad de cada alma fue enviada al universo. Aquellos trece siempre protegerían el libro—. Zitao hizo una pausa, intentando averiguar cómo terminar su abreviada versión de la leyenda.
MyungSoo dice que nunca antes ha sucedido que los trece hayan nacido en la misma familia—, brindó Yoochun desde el asiento delantero de pasajero.
No se dio cuenta de que nadie más conocía la historia y se preguntó cuánto más había dicho MyungSoo. Parte de él comenzó a entrar en pánico y rezó para que Yoochun mantuviera la boca cerrada sobre cualquier cosa que supiera. Eventualmente Zitao tendría que decirle a Kris, pero aún no estaba listo para eso.
Afortunadamente, Yoochun no era de los que divulgaban secretos o que ofrecían mucho de una pequeña charla. Se acomodó de nuevo en su asiento y giró la cabeza para mirar por la ventana. Aron continuó conduciendo en silencio, sin ni siquiera mirarles. SeungHo estaba dormido o haciendo una buena imitación de ello en la tercera fila de asientos.
Kris se aclaró la garganta, llamando de nuevo la atención de Zitao sobre él. —Me perdí de nuevo. Si se supone que Mark ha renacido, ¿cómo es que está en el Purgatorio?
—Bueno, porque no está muerto. No sabremos cómo quedó atrapado allí hasta que lo traigamos de vuelta y nos lo cuente.
— ¿Y por qué SungJung no pudo sacarle?
—Demasiado peligroso—. Zitao negó con la cabeza. —SungJung aún no entiende su poder y no puede controlarlo. Podría terminar dejando escapar el espíritu equivocado y dañarse a sí mismo en el proceso.
—De acuerdo—. Kris hizo una pausa y una gran sonrisa iluminó su rostro. —Te dejaré la cosa de brujería porque no entiendo la mayoría. Sólo golpearé las cosas realmente fuertes.
Zitao soltó la primera carcajada real que recordaba en mucho tiempo.
—Me parece justo.
—Así que, más sobre tus hermanos—. Kris no sólo estaba preguntando para entablar una conversación. Zitao podía verlo en sus ojos y en la manera en que se inclinaba hacia adelante cuando estaba realmente interesado. ¿Quién había estado interesado en lo que Zitao tuviera que decir?
—Bueno, el gemelo de Mark es Im JaeBum. Nuestra madre murió poco después de su nacimiento y nuestro padre se volvió a casar un par de años más tarde. Sin embargo, no creo que ninguna de las dos fuera su verdadera pareja—. Zitao se encogió de hombros. Su padre había parecido feliz y eso era todo lo que le importaba.
—MyungSoo dijo que vuestra madrastra era una cambia-formas.
Zitao asintió con la cabeza. —Es cierto. Era una cambia-formas jaguar como lo son mis medio-hermanos. Hoya es el mayor de ese grupo. Luego los gemelos WooHyun y G.O. Después nació Key, seguido por la segunda pareja de gemelos LJoe y Ricky y finalmente Yesung".
—Interesantes nombres—, comentó Kris, pero no sonaba como si estuviera siendo un idiota. —Siempre deseé que mi nombre fuera más genial.
—Me gusta tu nombre. Te queda bien.
Kris se encogió de hombros. —Es un poco endeble.
—En absoluto. Es un nombre fuerte que se ajusta a un guerrero. Como dije, te queda bien.
Su pareja podría haber argumentado más, pero el vehículo comenzó a detenerse y Aron anunció que se estaban aproximando a las puertas delanteras del Aquelarre Snake River. El estómago de Zitao intentó retorcerse en nudos, desoídos por las respiraciones profundas que aspiraba para intentar calmar su acelerado corazón. No quería parecer nervioso o temeroso, pero su cuerpo le estaba traicionando lentamente.
Un brazo se envolvió alrededor de su cintura le deslizó a través del asiento hasta que estuvo presionado directamente contra Kris. Zitao había estado tan perdido en sus frenéticos pensamientos que ni siquiera se había dado cuenta que el hombre le había desabrochado el cinturón de seguridad. Oh, esto iba a ir tan mal. Ni siquiera estaban dentro y no podía mantener la calma.
—No va a sucederte nada—, susurró Kris en su oído. —Juro que no dejaré que nadie te toque.
Las palabras pronunciadas en ese timbre profundo calmaron sus crispados nervios como una brisa fresca la sobrecalentada carne. Los suaves labios que se frotaban sobre su cuello sólo hicieron que su polla se endureciera, pero agradeció el gesto de igual manera. —Gracias, Kris.
Kris cepilló el cabello de Zitao hacia atrás y le acarició con la nariz justo debajo de su mandíbula. —Eso es por lo que estoy aquí, Panda.
Oh, Zitao estaba en problemas. Era demasiado débil cuando su pareja estaba interesado. Amaba la manera en que Kris siempre le acariciaba con la nariz, gruñía por él, las tontas caricias que utilizaba. El hombre rápidamente se estaba convirtiendo en alguien del que Zitao no podía alejarse y eso podría ser un problema.
Los guardias debían haber estado esperándoles porque uno miró a Aron y sólo les hizo señas a través de las puertas. La casa principal se alzaba delante de ellos, no era pequeña desde cualquier punto, pero tampoco tan grande como la de Haven. Con todo, a Zitao le gustaron las cuatro grandes columnas que alineadas a lo largo del porche delantero.
— ¿Puedes sentir algo?— Preguntó Yoochun, dándose la vuelta en su asiento para mirar a Zitao. Obviamente estaba tenso, sus ojos muy abiertos y alerta, preparado para problemas. Nada tranquilizaba a Zitao que no fueran a terminar como un tentempié de medianoche para los residentes del aquelarre.
Cuanto antes pudiera determinar si su hermano estaba cerca, más rápido podrían salir de allí. Cerrando los ojos y recurriendo a la fuerza que Kris le ofrecía, Zitao extendió su mente, flexionó su magia y tanteó el terreno por Junsu.
Le tomó aproximadamente medio segundo antes de que los ojos de Zitao se abrieran y jadeara. —Está aquí.
— ¡Mierda!— Maldijo SeungHo desde el asiento trasero. —Esto va a explotar bolas de cabra.
Kris estuvo de acuerdo. Aunque le alegraba que hubieran localizado a Hwang Junsu, sacar al brujo del aquelarre iba a ser harina de otro costal. — ¿Qué hacemos ahora? No es como si pudiéramos entrar y acusarles de estar enfangados.
—Deberíamos regresar y dejar que El Consejo trate con esto—, respondió SeungHo. —Sabemos que está aquí. Eso debería ser suficiente para que envíen aquí todo el ejército de Ejecutores.
—Somos Ejecutores, chiflados entumecidos—. Aron gruñó y golpeó con su puño el volante cuando se detuvo al otro lado de las puertas dobles delanteras. —Estoy de acuerdo en que no podemos ir allí y exigir que nos lo entreguen, pero si nos vamos ahora parecerá sospechoso.
— ¿Tenemos tapadera?— Preguntó Kris. —Quiero decir, ¿hay una razón por la que estemos aquí?
—Solíamos ser parte de este aquelarre—. Yoochun miró por la ventana a la enorme casa. —Sólo venimos para ver algunos antiguos amigos y ver si nuestro antiguo líder tiene nueva información para nosotros sobre paranormales esclavizados.
—Bueno, entonces vamos a terminar con esto para que podamos irnos—. SeungHo golpeó la parte trasera del asiento de Kris. —Este lugar me pone nervioso.
—Que todo el mundo mantenga la calma y actúe con normalidad—. Aron les miró sobre su hombro. —El líder es un vampiro de nombre October Tuesday.
Kris soltó un bufido mientras trataba de contener la risa, pero al final fue demasiado. Había pensado que los Hwang tenían nombres interesantes, pero este tipo se llevaba el pastel. Infiernos, conocía a strippers con nombres menos ridículos. ¿Qué infiernos había estado fumando su madre cuando le dio a luz?
La mirada con la que Yoochun le arrasó calmó su regocijo al instante. —No dejes que su nombre te engañe. Tiene sobre mil años y es letal. No jodas con él.
—No enojar a la persona cuyo nombre es el mes y día en que nació—, recitó Kris. —Lo tengo.
—Dios, líbrame de los tontos—, murmuró Aron. —Esa es la clase de actitud con la que encontrarás tu cabeza separada de tus hombros. Sólo mantén la boca cerrada a menos que te hagan una pregunta. Ahora, vamos.
Salieron de la SUV y subieron los escalones de la entrada como una unidad. Antes de que alguien pudiera llamar o anunciar su presencia, una de las dos puertas se abrió y una vampira alta y demasiado flaca les hizo señas para que entraran mientras alisaba las arrugas de su vestido. —El líder Tuesday les espera—. Mantuvo la cabeza abajo, sus ojos mirando alguna parte alrededor de sus rodillas cuando les dio la bienvenida.
Apenas había pronunciado las palabras cuando Kris escuchó varios grupos de pasos que se acercaban en su dirección. No estando seguro de la postura del aquelarre sobre parejas del mismo sexo y no queriendo avergonzar a Zitao, Kris se quedó cerca, pero mantuvo las manos para sí mismo.
— ¡Yoochun, Aron, es tan bueno veros de nuevo!
Si ese era el Líder Tuesday, se veía malditamente bien para su edad. Con 1,83 metros más o menos con anchos hombros, cabello rubio corto y una sonrisa sacada de una película, era todo lo que la mayoría de los hombres querían ser. Sólo parecía un poco falso para Kris.
Otros tres vampiros le flaqueaban, dos más grandes y vestidos de negro de la cabeza a los pies, obviamente la guardia personal del hombre. El hombre a su izquierda era bastante normal en tamaño y apariencia. ¿Tal vez el asistente del líder?
—Líder Tuesday—, dijeron Aron y Yoochun al unísono mientras inclinaban la cabeza en respeto. Luego Aron hizo las presentaciones, dándole a Kris una mirada de advertencia cuando dijo su nombre.
—Sí, sí, todos sois bienvenidos—. Tuesday hizo una señal con la mano, indicando a los hombres que le rodeaban. —Recordáis a Axton, Gideon y Eunhyunk, por supuesto.
Ninguno de los hombres parecía feliz de estar allí, pero reconocieron sus nombres con cortos asentimientos de cabeza. Todos excepto el tipo pequeño, Eunhyunk, que parecía como si hubiera sido golpeado en la cabeza. Estaba mirando fijamente en la dirección de Kris, pero sus ojos estaban vidriosos como si no viera nada ni a nadie en la habitación.
Kris abrió la boca para comentar el extraño comportamiento, pero antes de que pudiera decir nada, Eunhyunk voló a través de la habitación, más rápido de lo que Kris había visto moverse a alguien. Tuvo a Zitao por la cintura y presionado contra su pecho en un parpadeo, tirando su cabeza a un lado para exponer su cuello.
— ¡Mío!— Gruñó Eunhyunk, justo antes de que hundiera sus colmillos en el cuello de la pareja de Kris.
CAPITULO 6
Zitao gritó.
No se detuvo a pensar si lo hacía parecer débil o menos varonil. Cuando ese vampiro idiota incrustó sus perversos y afilados colmillos en su cuello, dolió como los siete matices del infierno. También se asustó porque era casi seguro que Kris iba a matar al tipo.
El protocolo prohibía a un brujo utilizar sus poderes dentro de otra casa a menos que estuviera bajo coacción. Bueno, tener a un chupasangre haciendo un Slurpee de su cuello se sentía como una coacción para él. Con unas pocas palabras pronunciadas con los dientes apretados, Zitao tuvo al vampiro en el suelo aullando de dolor.
En el instante en que fue libre, Zitao suprimió el hechizo y corrió hacia Kris. Sin embargo, fue demasiado tarde. En los cuatro segundos que le había llevado a Eunhyunk morderle y a Zitao quitarse al tipo de su arteria, aparentemente Kris había perdido su maldita mente. Zitao estaba bastante seguro de que también era de mala educación cambiar a un werelobo de 2 metros en medio del vestíbulo de alguien, pero eso no iba a detener a su pareja.
Piel de color rojizo, una larga cola, orejas puntiagudas y brillantes dagas como dientes - Kris asustaba como el infierno. No acechó a su presa. Cargó contra el vampiro como una manada de elefantes en estampida. Gruñendo y rugiendo, el par rodó por el suelo, golpeándose mutuamente mientras puños y pies volaban en todas direcciones, algunos conectando en el blanco, otros fallando por completo.
Yoochun, Aron, SeungHo y ambos guardias de Tuesday intentaron separarles, pero terminaron siendo lanzados a varios metros de distancia. Cuando uno de los guardias extrajo una daga de su cinturón, Zitao había visto suficiente. Lanzando sus manos frente a él, congeló a todo el mundo en su lugar y miró al Ejecutor con la daga.
- ¿Vas en serio? ¿Ibas a apuñalarle? Puedo romperte la columna con un chasquido de mis dedos-. Mantuvo el pulgar e índice juntos, desafiando al hombre a que le diera un motivo para hacerlo. Cuando sintió que tenía total atención de todo el mundo, concentró su poder y sólo liberó a Kris de sus invisibles ataduras. -Por favor cambia de nuevo.
Dioses, iba a vomitar. Odiaba cualquier tipo de confrontación, pero ver a Kris en peligro había quebrado algo dentro de él. Ahora que la situación estaba bajo control, sólo quería volver a ser invisible.
Aunque parecía resistente, Kris bufó, se arrodilló sobre las baldosas y cambió de nuevo a su forma humana. -Sólo quiero matarle-, se quejó. -Sólo es un pequeño vampiro. Nadie le echará de menos.
Zitao no encontró al hombre divertido en absoluto cuando se adelantó y se lanzó a los brazos de Kris. - ¿Estás bien?
-Yo debería preguntarte eso-. Pasó los dedos por las sangrantes perforaciones en el cuello de Zitao y gruñó. -Necesito... no puedo... tengo...- Al parecer la rabia había matado las neuronas del werelobo y le hacía imposible formar frases coherentes. Afortunadamente, Zitao entendió lo que Kris estaba intentando decirle.
Tirando su cabello a un lado, inclinó la cabeza, ofreciendo su cuello a su pareja. Kris gruñó de nuevo, sus brazos apretando alrededor de Zitao hasta que casi no pudo respirar. Aunque no cambió totalmente, sus colmillos irrumpieron a través de sus encías y sus hermosos ojos azules se convirtieron en un espeluznante amarillo justo antes de que atacara.
Los colmillos de Kris penetraron la piel justo sobre la marca de Eunhyunk, eliminando cualquier rastro del reclamo del vampiro a Zitao. Donde Eunhyunk sólo había causado dolor, la mordida de Kris envió calor extendiéndose por su cuerpo hasta que su polla le dolió de necesidad.
Luego su larga y resbaladiza lengua lamió la herida, sellándola para que sanara. Sin embargo, no se detuvo ahí. Acarició con la nariz a Zitao de manera exclusiva, frotando sobre cada centímetro que pudiera alcanzar. Sólo le tomó un segundo a Zitao darse cuenta de que Kris le estaba cubriendo con su aroma.
Con su muy posesivo werelobo distraído y poco probable que desmembrara a alguien, Zitao liberó al resto de los hombres de su hechizo, aunque mantuvo un firme control sobre su pareja por si acaso. La cabeza de Kris se levantó de repente y gruñó ferozmente cuando Eunhyunk se puso en pie y se sacudió el polvo. - ¡Mío!
Eunhyunk gruñó de nuevo, dando unos pasos más antes de que ambos Ejecutores del aquelarre le agarraran y le mantuvieran inmóvil. - ¡Quítale las manos de encima!- Ordenó Eunhyunk, dando tirones contra su dominio. - ¡Deja de tocar a mi pareja!
- ¿Qué infiernos está pasando aquí?- El líder Tuesday dio un paso entre ellos y cruzó los brazos sobre su pecho. -Será mejor que alguien comience a hablar-. Su voz era baja, fría y recargada de amenaza.
-Ese hombre es mi pareja-, gruñó Eunhyunk.
- ¡Mío!- Rugió Kris, aferrando a Zitao más cerca de su desnudo cuerpo mientras sus colmillos se alargaban de nuevo y se hundían al otro lado del cuello de Zitao.
Esta vez no hubo nada que detuviera su orgasmo. Le golpeó, robándole el aliento mientras disparaba semen a través de su hendidura para manchar la parte frontal de sus pantalones. Aunque apreciaba que Kris no pudiera controlar sus instintos primarios, no había muchas veces que un hombre pudiera ser mordido antes de que la pérdida de sangre se convirtiera en un grave problema.
Así que, cuando finalmente pudo hacer que sus miembros funcionaran de nuevo, dio un golpe en la parte posterior de la cabeza de Kris. -Detén eso-, murmuró. -Ya lo han cogido.
Kris extrajo sus caninos y lamió la herida cerrada pero se negó a liberar a Zitao. No es que se estuviera quejando ya que probablemente terminaría en un charco en el suelo si Kris le soltara.
-Este es mi pareja, Wu Yifan-, dijo Zitao lo suficientemente alto como para todo el mundo le oyera. -Ese hombre-, señaló a Eunhyunk, - no es mi pareja. Estoy bastante seguro de que lo sabría si lo fuera-. Era difícil hablar de una manera digna cuando Eunhyunk le estaba jodiendo con la mirada, Kris tenía el culo desnudo y había esperma frío sobre su propia polla.
Yoochun y Aron parecía como si desearan que un agujero se abriera en el suelo y les tragara. El rostro de SeungHo estaba rojo brillante, probablemente porque tenía una mano que le tapaba la boca y nariz, cortándole el flujo de oxígeno mientras intentaba controlar la risa ante la situación.
El líder Tuesday no parecía como si encontrara la situación divertida en absoluto.
-Es común que tanto vampiros como werelobos tengan más de una pareja. Si Eunhyunk dice que eres suyo, le creo.
-Aunque eso suceda con werelobos y vampiros-, respondió Zitao en un tono sumiso, -no es el caso para brujos, especialmente un Hwang. Sólo tengo una pareja y actualmente me está lamiendo como si yo fuera el Especial de la Noche de los Jueves-. De nuevo dio un manotazo a Kris donde el hombre estaba dejando un rastro con su lengua en su garganta. -Concéntrate.
Kris sólo hizo ese estruendoso sonido en su pecho, algo entre gruñido y ronroneo, que hizo que la polla de Zitao se endureciera y su pulso se acelerara. Con su mente cayendo fuera de control y su cuerpo hiperconsciente de la cercanía de su pareja, Zitao no pudo mantener los escudos en su lugar por más tiempo. Cada pedazo de emoción de Kris lo sentía fluir en él, invadiendo su corazón, cuerpo y alma.
El lobo en Kris se había hecho cargo, dando un paso hacia adelante para defender su posición como pareja de Zitao. Furia y una feroz posesividad fueron las fuerzas dominantes, pero bajo eso acechaba una dulzura y una determinación para mantener a Zitao a salvo a toda costa porque era lo único que le importaba.
Era el alfa por excelencia, el hombre que otros hombres deseaban poder ser y en ese momento Zitao se dio cuenta de por qué estaban tan perfectamente adaptados el uno al otro.
Necesitaba la fuerza de Kris, su actitud de hacerse cargo y no hacer prisioneros. La estructura, disciplina, el control, el cariño, la comprensión y protección, ansiaba, anhelaba por ello, hambriento por un poco de la paz que le traería. Era un desastre, fuera de control, en una espiral descendente hacia el abismo negro y sólo Kris podía salvarle.
Sólo Kris podía domarle.
Sólo Wu Yifan podía dominarle.
-Quizás deberíamos regresar en otro momento-, dijo Aron, interrumpiendo la epifanía de Zitao.
-No. Creo que este es un asunto que debe ser resuelto ahora-. El líder Tuesday no sólo era un hombre excesivamente grande si no que no hacía que fuera menos aterrador. Un murmullo pasó por el grupo, un profundo estremecimiento como la causada por los vientos glaciales en un día de invierno.
-No hay manera de que se resuelva-. SeungHo se izó hasta su total e intimidante altura y apretó los puños a los costados. -No puedes forzar a alguien para que se empareje contra su voluntad. Nos vamos ahora.
Tanto veneno vertido de SeungHo, Zitao se sorprendió de que el líder del aquelarre no se marchitara bajo el veneno sólo en la mirada. Por qué el antiguo alfa daba la cara por él, no lo sabía, pero no estaba dispuesto a darles la espalda a aliados dispuestos. Infiernos, ni siquiera se apartaría de aliados reacios en este momento.
Si había algo que había aprendido de MyungSoo, era que la magia tenía su tiempo y lugar. Sería tan fácil congelar a Tuesday y sus guardias y salir corriendo. Sin embargo, no podía mantenerles de esa manera para siempre y antes o después, y apostaba que sería más pronto, tendrían que enfrentar las consecuencias de sus acciones precipitadas.
Así que, no haría nada mientras estuviera en el abrazo de Kris y esperó a que el vampiro hiciera el siguiente movimiento. Nada de esto tenía sentido para él. ¿Por qué a Tuesday le importaba una mierda con quién se acoplara? A menos, por supuesto, que tuviera algo que ver con el apellido de Hwang y el deseo del hombre por tener algún derecho sobre un Hwang. Pero ya tenía a Junsu. ¿Qué quería con Zitao?
Tal vez Tuesday le veía como débil, más fácil de manipular por la amenaza y el castigo. Debido al tamaño más pequeño de Zitao, era concebible que podría resultar menos intimidante para doblegarlo a su voluntad de lo que sería Junsu. Y la única razón por la que el aquelarre querría a ambos era por el Libro de los Desterrados.
-Fácil-, susurró Kris en su oído. Su palma acarició de arriba abajo el esternón de Zitao, acariciándole como un gatito. -Respira, bebé. Te tengo.
Zitao dejó salir el aliento que no se había dado cuenta que estaba reteniendo y se fundió de nuevo en los brazos de Kris, absorbiendo su confianza. ¿Cómo se habían torcido todo tan rápido? Ni siquiera habían ido más allá del vestíbulo por el amor de Dios.
-No estoy obligando a nadie a hacer nada-, contestó Tuesday a la acusación de SeungHo después de una larga pausa. -Tenemos una circunstancia muy inusual aquí y simplemente deseo llegar al fondo del mismo. Encontrar la pareja de alguien debería ser un motivo de celebración. Somos atraídos a nuestra otra mitad. Es poco probable que Eunhyunk haya cometido un error al pensar que el Sr. Hwang es su pareja.
-Bueno, es la palabra de Zitao contra la del Chico Colmillo-. Eunhyunk hizo un gesto despectivo hacia Eunhyunk. -No hay manera de probar quien está diciendo la verdad.
-Ah, pero sí que la hay.
- ¿Cómo?- Preguntaron SeungHo, Zitao y Kris en estéreo.
-Si Zitao es la verdadera pareja Eunhyunk, será inmune a la coacción de Eunhyunk.
Técnicamente, los vampiros en la habitación sólo podían obligarle si él lo permitía. Aunque no estaba exactamente en su lista de deseos, Zitao pensó que esta vez podía permitirlo si eso significaba demostrar que pertenecía a Kris.
A pesar de que tenía el pensamiento, otro le siguió inmediatamente. ¿Y si era una trampa? ¿Y si toda la escena había sido orquestada para llegar a este momento? Eunhyunk le atacó, le mordió y reclamó para ser su pareja. Ahora la única manera de probar que mentía era que Eunhyunk permitiera que el tipo le obligara.
¿Y si todo era sólo un ardid inteligente diseñado para forzarle a decir el paradero del Libro de los Desterrados? Si Zitao lo permitía, tendrían la información que querían. Si se negaba, parecería culpable. Si aceptaba y luego bloqueaba a Eunhyunk fuera de su mente, se vería como si fuera la verdadera pareja del vampiro.
Era una táctica inteligente, pero Zitao estaba con ellos ahora. ¿Por qué el Líder Tuesday metía la nariz en un asunto personal y trivial? ¿Y por qué infiernos Aron y Yoochun sólo estaban de pie, sin decir una maldita palabra en su defensa?
-Espera-, dijo Aron, dando un paso hacia adelante con ambas manos elevadas. Aunque había querido esto, Zitao aún tuvo que resistir la tentación amordazarle con un hechizo por miedo a que dijera algo que empeorara la situación. - ¿Qué pasa con Kris? ¿No tiene derecho a probar que Zitao también es su pareja?
-Sí-, respondió Tuesday herméticamente. -Es lo justo, supongo.
De acuerdo, genial, algo que por fin iba a su manera. - ¿Cómo lo probamos?- Susurró a su pareja.
El cuerpo de Kris estaba rígido como una piedra y había comenzado a gruñir como un perro rabioso. -No.
-Si Kris falla su prueba, entonces Eunhyunk tendrá la oportunidad de probar que es la verdadera pareja de Zitao-. Bueno, al menos Yoochun finalmente había dicho algo útil.
- ¡No!- Escupió Kris. -Nos vamos. Si te acercas a él, voy a destrozar a todos y cada uno de vosotros con mis propias manos y reiré mientras lo hago.
-Eunhyunk ha dejado huella en Zitao-. Tuesday parecía demasiado contento para el gusto de Zitao. -Hasta que se pruebe que no estás coaccionando al Sr. Hwang a negar su vínculo con Eunhyunk, él permanecerá aquí-. Miró alrededor del círculo formado libremente. - Todos permaneceréis aquí.
- ¡No puedes retenernos aquí!- Gritó SeungHo.
Tuesday rió entre dientes sombríamente y sacudió la cabeza. - Muchacho, puedo hacer lo que quiera. Axton, Gideon, por favor mostrad a nuestros invitados sus habitaciones.
-Vete a la mierda-. Kris levantó a Zitao en sus brazos y se giró hacia la puerta principal, sólo para encontrar una barricada formada por una docena de Ejecutores.
Sabiendo que habría serias consecuencias, pero no viendo ninguna otra manera de salir de esa situación, Zitao concentró todo su poder, enviando una ráfaga de magia a través de la habitación para atar a los vampiros de Snake River en su lugar.
-De prisa-. Aron los condujo a través de las puertas hacia su SUV. - ¡Mierda, mierda, mierda!
-Estamos completamente jodidos-, añadió Yoochun mientras se deslizaba en el asiento del pasajero.
-Jodida mierda-, gritó SeungHo desde la parte más trasera del vehículo. No exactamente elocuente ni de ninguna manera útil, por lo que Zitao no le hizo caso.
- ¿Qué vamos a hacer ahora?
-Vamos a ir directamente a Seul y vas a contarle a MyungSoo todo lo que ha sucedido-, dijo Aron mientras pisaba el acelerador.
- ¿Por qué yo?- Exigió Zitao.
Yoochun le miró sobre su hombro y se encogió de hombros. -Porque a ti no te matará.
CAPITULO 7
— ¿Hiciste qué?— Bramó MyungSoo.
Kris, vestido con ropa extra de su mochila, empujó a Zitao detrás de él y se enfrentó al Anciano con una mirada de desprecio. — ¿Qué infiernos querías que hiciera?— No importaba si MyungSoo era hermano de Zitao. Nadie hablaba a su pareja de esa manera.
— ¿No podemos presentar cargos contra ellos por intentar forzar a Zitao en un emparejamiento?— Preguntó SeungHo.
MyungSoo se retiró el negro cabello de la frente y gimió. —No lo sé. Tendremos que hablar con el Anciano Daesung . No conozco todas las reglas de la sociedad de vampiros. Daesung podría ser capaz de contarnos más.
—Junsu está allí—, dijo Zitao silenciosamente, intentando empujar a Kris a un lado y bufando cuando Kris se negó a dejarle. —La conexión es débil, pero está ahí. Supongo que está siendo sedado.
— ¿Soy el único que encontró la exhibición de posesión de Eunhyunk un poco demasiado convincente?— Yoochun se encogió de hombros cuando Kris le gruñó. —No se veía como un plan. Se sintió real.
—Bueno, esos dientes en mi cuello ciertamente se sintieron reales.
Kris envolvió su brazo alrededor de los hombros de Zitao y le arrastró más cerca a su lado. Sólo pensar en el chupasangre mordiendo a su pareja era suficiente para hacerle temblar de rabia. También había una pequeña parte de él que se sentía culpable. Había prometido mantener seguro a Zitao, juró que nadie le tocaría. A los cinco minutos de haber puesto un pie en aquella casa, había roto su promesa.
Sin embargo, todo había sucedido demasiado rápido. Un minuto estaban jugando limpio y haciendo las presentaciones y al siguiente, Eunhyunk tenía a Zitao apretado contra él y tomando un aperitivo de su yugular. Después todo fue un poco borroso, pero Kris aún sentía la necesidad de partir al hijo de puta en dos y retorcerle como a un pretzel.
—Es posible que realmente pensara que Zitao era su pareja—, dijo MyungSoo después de un largo minuto de silencio. Se deslizó en una de las sillas de la cocina e hizo señas para que todos los demás hicieran lo mismo. Aparentemente esta iba a ser una larga discusión.
—Pero, no lo es—, dijo Zitao cuando Kris colocó al hombre en su regazo. Estuvo más que un poco contento cuando su pareja no discutió con él. — ¿Por qué pensaría eso?
MyungSoo se pellizcó el puente de la nariz y cerró los ojos, aunque parecía como si quisiera golpearse la frente contra la mesa de la cocina. — Podría ser la pareja de Junsu. Al ser tu gemelo, vuestras energías son muy similares. La conexión entre vosotros dos aún estaba abierta cuando este vampiro se acercó a ti. Es posible que esté sintiendo a Junsu a través de ti.
—Oh, jódeme corriendo—, gimió Taehung. —Así que, ¿qué hacemos ahora? ¿Simplemente no podemos ir allí y coger a Junsu?
—No sabemos dónde está siendo retenido—, argumentó MyungSoo.
—Zitao puede encontrarle.
—Nunca dejarán que nos lo llevemos sin luchar.
— ¡Eres un maldito Anciano!— Explotó Taehung. — ¿Por qué no das marcha atrás?
—Snake River es uno de los aquelarres más grandes del país—, contestó MyungSoo con calma. —No tenemos suficientes Ejecutores para luchar contra ellos y no tenemos pruebas para arrestar a nadie.
—Sabemos que Junsu está allí.
—Pruébalo—, le devolvió MyungSoo con una ceja arqueada.
— ¿Por qué tenemos que probar algo?— Exigió Kris. Habían rescatado a muchos prisioneros con poco más que una corazonada o mala señal. ¿Por qué esto era diferente? Estaba dispuesto a apostar todo lo que tenía que Hwang Junsu no era la única persona que estaba siendo retenida contra su voluntad en Snake River.
MyungSoo parecía agotado hasta los huesos mientras miraba fijamente a Kris. Era comprensible teniendo en cuenta como las cosas estaba descendiendo progresivamente para el mundo paranormal. Los brujos que habían intentado atacarles durante su reunión de Halloween sólo fue el comienzo. Vendrían más y, la próxima vez, llegarían preparados.
Aún estaban intentando encontrar a los restantes hermanos Hwang. Estaban informando de más prisioneros por todo el país. Aún había niños desaparecidos y más apareciendo drenados de sus poderes cortesía de distintos aquelarres de brujos hambrientos de poder. Era mucha responsabilidad para echarse al hombro.
—No estoy seguro de que importara si tuviéramos pruebas—, dijo MyungSoo tranquilamente. —Snake River tiene más Ejecutores que todo El Consejo. Eso sin contar el número de guardias del aquelarre que no están registrados como Ejecutores. Ese lugar está más herméticamente cerrado que Alcatraz.
Aron y Yoochun se sentaron con la cabeza baja y las manos apretadas sobre la mesa casi en idéntica pose. —No lo sabíamos—, murmuró Aron. —Juro que no lo sabíamos.
—Nadie os está culpando—, les aseguró MyungSoo.
Kris tampoco les culpaba, pero el comentario de Aron provocó otro pensamiento. —Si no lo sabíais, entonces es posible que nadie más lo haga. ¿Y si sólo es una pequeña facción como el círculo interno de Tuesday?
—Ese es un buen punto—. La frente de MyungSoo se arrugó cuando la frotó con sus dedos como si quisiera allanar las arrugas. —Me pondré en contacto con los otros Ancianos y convocaré una reunión especial para esta noche.
—Papi—, una silenciosa y dormida voz llamó desde el umbral de la puerta. Jaejoong estaba allí de pie, agarrando el cerdo de peluche más feo que Kris había visto en su vida. —Tuve un mal sueño.
—Todo el mundo es bienvenido a quedarse—, dijo MyungSoo mientras rodeaba la mesa y levantó a su hijo en brazos. — ¿Quieres hablarme sobre tu sueño, amigo?
Jaejoong negó con la cabeza, envolvió sus brazos alrededor del cuello de MyungSoo y enterró su pequeño rostro en la garganta de MyungSoo. — ¿Me contarás una historia?
SungJung deambuló en la cocina, dando un gran bostezo mientras saludaba a todo el mundo con un gesto. — ¿Quieres que me lo lleve para que puedas terminar aquí?— Preguntó a su pareja.
MyungSoo se inclinó y le dio un beso en la frente. —Ya terminamos—. Sus dedos serpentearon sobre la nuca de SungJung y apretó ligeramente. — Vamos, dormilones. Vamos a llevaros a la cama.
El trío desapareció, pero Kris continuó mirando fijamente el lugar donde habían estado, incapaz de tragar el nudo en su garganta. Quería eso. Aunque tenía a sus hermanos, y ahora a los gemelos de su hermana, quería su propia familia.
Tomando la mano de Zitao, la llevó a sus labios y besó suavemente los nudillos. Se quedarían allí un día. Apenas habían pasado tres días desde que se habían conocido y aún había una cantidad de problemas para resolver en su relación antes de llegar a ese punto.
—Vamos a regresar a Haven—, anunció Yoochun. —Alguien tiene que poner a Hangeng al día sobre lo sucedido.
—Y tenemos que prepararnos para cualquier reacción contra Haven—, añadió SeungHo, poniéndose de pie junto a los vampiros. — ¿Necesitas algo de allí, Kris?
—Eso sería genial. Llamaré a Baekhyun y lo tendrá preparado si no te importa cogerlo antes de la reunión de mañana.
—No hay problema. Nos veremos más tarde chicos—. Luego también se fueron, dejando a Kris solo con su pareja por primera vez desde que el sol se había puesto.
— ¿Quieres que me quede?— Probablemente debería haber pensado en preguntar a su pareja antes de que todo el mundo se fuera. Sin embargo, había un montón de habitaciones libres e incluso algunos sofás si llegaba el momento.
—Por supuesto que quiero que te quedes—. Zitao le miró con sorpresa. — ¿Por qué pensar de manera diferente?
Porque estoy inseguro y confundido como el infierno. —Sólo quería asegurarme de que estábamos en la misma página. Así que, ¿cuál es tu habitación?
Zitao se puso de pie, tomó la mano de Kris y tiró de él suavemente. —Te la mostraré.
Acurrucado en la cama, su cabeza descansando en el pecho de su pareja, Zitao expresó en voz alta la pregunta que había estado pesando en su mente desde el fiasco en Snake River. — ¿Cómo probarías que estamos acoplados? ¿Por qué te enojaste por ello?
Kris suspiró y le abrazó acercándole más. —Tendrían que separarnos en luna llena. No confío en esos idiotas. No había manera que permitiera que te alejaran de mí.
— ¿Qué sucedería en luna llena?— Zitao se enroscó más cerca y sonrió, le calentó que Kris quisiera tenerle cerca.
—Cambiaría, te buscaría y reclamaría. Puedo ser muy intenso y un werelobo hará lo que sea necesario para llegar a su pareja en luna llena. Puede ser físicamente doloroso para mí si no te encuentro y reclamo.
—Así que, tengo que mantenerme cerca de ti en luna llena.
—Eso se agradecería—. Kris rodó a un lado e inclinó la cabeza de Zitao con una suave presión bajo su barbilla. —Puedo dar miedo. Te reclamaré en mi forma cambiada y probablemente sea bastante gruñón. Sin embargo, aún soy yo y nunca haría nada que te hiciera daño, ¿de acuerdo?
—Cuando me reclames... eso incluye sexo, ¿cierto?— Kris bajó la cabeza una vez, sin apartar los ojos de los de Zitao. Zitao había visto a su pareja en su forma cambiada y tenía serias dudas de que esa monstruosa polla entre sus poderosos muslos encajara, pero estaba más que preparado para el desafío. De hecho, lo esperaba con interés. —De acuerdo. ¿Cuándo es la siguiente luna llena?
—No hasta final de mes.
— ¡Querían mantenerme allí durante cuatro semanas!
—Supongo que querían mantenerte allí más tiempo que ese—. Kris gruñó y sus brazos se apretaron alrededor de Zitao momentáneamente antes de que recuperara el control sobre sí mismo. — ¿Puedo hacerte una pregunta ahora?
—Seguro—, respondió Zitao soñolientamente. Era difícil quedarse despierto con Kris envuelto a su alrededor y acariciando su cabello.
— ¿Qué es un alma vinculada?
Toda somnolencia huyó y Zitao se puso rígido. — ¿Dónde oíste eso?
—MyungSoo dijo algo sobre ello. ¿Qué es, Zitao?
—No te asustes, ¿de acuerdo?— Sí, ese fue un brillante comienzo para la conversación. Ciertamente se aseguraría que Kris permaneciera tranquilo. Zitao apenas resistió el impulso de rodar los ojos.
—Soy un werelobo, Zitao. Creo que soy del tipo que acapara el mercado de lo extraño. Sólo dime lo que está pasando.
El hombre no tenía ni idea. Su particular afinidad por la luna llena era leve en comparación con la bomba que Zitao estaba preparando dejar caer sobre él. — ¿Recuerdas cuando ayer hablamos sobre el círculo original de brujos que intentaron destruir el Libro de los Desterrados?
Kris asintió con la cabeza, aunque aún parecía tranquilo. — Estabas maldecido y parte de tu alma fue arrancada de tu cuerpo.
— ¿Qué dijiste?— Zitao se sentó rápidamente, envolviendo la sábana alrededor de su cintura mientras miraba fijamente a Kris en atónito silencio.
—No soy estúpido, Zitao—. Kris bufó e intentó echarle de nuevo en el colchón, pero Zitao negó con la cabeza y levantó las manos.
— ¿Sabías que yo era uno de los originales?
Kris asintió con la cabeza, sonriendo como un bobo. —Lo deduje. Así que, ¿en qué vida estás? ¿Recuerdas cualquiera de tus otras vidas?
—Eres mi Infinity—, espetó Zitao. Tomó una profunda respiración y la dejó salir lentamente pero mantuvo los ojos cerrados mientras habló de nuevo. —Literalmente somos dos partes de un todo, un alma en dos cuerpos, Almas Gemelas. He tenido tres vidas anteriores, pero esta es la segunda vez que me encontrado contigo.
El silencio se prolongó hasta que Zitao no pudo soportarlo más.
Abriendo los ojos y preparándose para lo peor, se sorprendió al encontrar a Kris aún sonriéndole. Quizás el hombre estaba sorprendido y la expresión se había congelado en el lugar.
—Deja de preocuparte, Panda. En realidad tiene mucho sentido. Cuando te vi la primera vez, sentí como si me fuera a romper en mil pedazos si no podía tenerte. No entendí por qué en ese momento, pero creo que estoy comenzando a entenderlo. ¿Cuántos años tienes?
—Cincuenta y nueve—, respondió Zitao automáticamente. — Dejamos de envejecer cuando alcanzamos la edad a la que fuimos maldecidos. Tenía veinticuatro. Puedo ser asesinado, pero ninguno de nosotros morirá de viejo o enfermedad.
—Lo que significa que yo tampoco ya que estamos vinculados, ¿verdad?
—Bueno, primero tengo que reclamarte. Pero sí, tienes razón. Una vez que se entrelacen nuestras almas, básicamente se unirán de nuevo, ninguno de nosotros podrá ser asesinado mientras el otro siga respirando—. Zitao frunció el ceño y sacudió la cabeza. —Bueno, con pequeñas excepciones como la decapitación.
Kris se rió entre dientes y tiró a Zitao sobre el colchón. —Lo entiendo, Zitao. No tengo miedo y no voy a huir. ¿Seré capaz de recordar nuestro tiempo juntos una vez que me reclames?
—Sí, creo.
—Entonces, ¿a qué estás esperando? — Antes de que Zitao tuviera oportunidad de responder, Kris le sujetó a la cama y atacó su boca con el suficiente calor como para incendiar la habitación.
La inmersión de la lengua de Kris en su boca abierta imitó las traviesas maneras en la que el hombre haría el amor a su cuerpo. Aunque Zitao debería haber dejado que las cosas siguieran su curso natural, aún había cosas que decir, cosas que podrían hacer que Kris se replanteara querer atarse a Zitao para siempre.
Empujando el pecho de su amante, Zitao separó la boca y jadeó por un momento antes de que pudiera obtener suficiente aire en sus pulmones para hablar. —Espera. Yo... Hay más que tengo que contarte. Sobre mi vida antes de que viniera aquí.
—No importa—. Kris persiguió sus labios de nuevo, pero Zitao giró la cabeza, luchando contra su deseo de cerrar la boca y dejar que su pareja le violara.
—Importa. Tienes que saber todo antes de que te reclame—. Su corazón latía fieramente y su cuerpo temblaba de nervios. Las cosas que secretamente anhelaba en la oscuridad de la noche ya había abierto una brecha entre ellos con anterioridad. Si estaba destinado a que sucediera de nuevo, quería saber por adelantado antes de que su corazón estuviera demasiado implicado.
—Zitao, ya te he reclamado. Nada de lo que puedas decir va a hacer que me aleje de ti. No te presiones. No estás preparado, pero me dirás cuando lo estés.
—No podré deshacerlo una vez que te reclame. Tengo que contártelo ahora antes de que suceda—, argumentó Zitao, perdiendo el valor con cada momento que pasaba.
—Tampoco puedo deshacerlo. Estás atrapado conmigo.
Dándose cuenta de que las palabras eran ciertas, un pequeño trocito del corazón de Zitao murió, ¿Cuánto tiempo pasaría antes de que el resto también se hiciera añicos?
CAPITULO 8
No sabía lo que había dicho mal, pero obviamente la había jodido de alguna manera. Zitao estaba tan rígido, sus músculos tensos y sus articulaciones inmovilizadas. También se había quedado muy callado y no miraba a Kris a los ojos.
—Zitao, mírame—, persuadió, acariciando el rostro de su amante. — Dime qué está mal.
—Quizás pueda esperar.
Hace dos minutos, Kris hubiera estado de acuerdo. Ahora, quería saber qué infiernos estaba pasando en la hermosa cabecita de Zitao. Cualquier cosa que fuera, le tenía agarrotado y simplemente no lo haría. — Puedes contarme cualquier cosa.
No quería presionar y hacer que su amante se sintiera incómodo, pero parecía haber una enorme pared de piedra construida entre ellos. Hasta que pudiera derribarla, no tenía ninguna esperanza de tener el tipo de relación que quería con Zitao.
— ¿Puedo prometer que te lo contaré más tarde?— Zitao se acercó tímidamente y deslizó los dedos por el valle entre los músculos del pecho de Kris. Era el primer contacto que había iniciado entre ellos y Kris no pudo reprimir el escalofrío que corrió por su columna.
—Zitao—. Intentó hablar con firmeza, pero la única palabra salió precipitadamente en un tembloroso suspiro mientras su polla se hinchaba y su pulso galopaba.
Desde la primera vez que había capturado el embriagador aroma de Zitao en los escalones de la casa, había estado conteniendo sus instintos básicos para reclamar completamente a su pareja, dentro y fuera. Aunque Zitao llevaba su marca de acoplamiento en el cuello, no era suficiente. La bestia de Kris estaba aullando por tener a su pareja bajo ellos, desnudo, gimiendo y retorciéndose, delirando con el placer de su toque.
—Cuando sea el momento adecuado—, susurró Zitao, estirando el cuello para capturar los labios de Kris. —Prometo que te lo contaré pronto, Kris. Por favor—. Su resbaladiza lengua se arremolinó alrededor de la prominente vena en el cuello de Kris. —Te necesito.
Aunque parte de él reconocía que estaba siendo manipulado, realmente a Kris no le importó una mierda. Según Zitao, tenían la eternidad para compartir los secretos de sus pasados. Cualquier cosa que estuviera al acecho en los oscuros lugares en la mente de Zitao, finalmente Kris los desentrañaría. El truco estaba en tomar un día a la vez, demostrarse así mismo que era digno de la confianza de su amante. Todo lo demás caería en su lugar mientras continuaran.
—Por favor, señor—, susurró Zitao contra la mandíbula de Kris.
La silenciosa súplica le golpeó y un primitivo gruñido retumbó en su pecho cuando de nuevo inmovilizó a Zitao en el colchón y atacó su boca con una intensidad salvaje. Una mano se cerró en un puño en el cabello de su pareja para mantenerle en el lugar mientras la otra hacía un rápido trabajo quitando los bóxers de Zitao, destruyéndolos hasta que los restos de desprendieron para dejar sólo piel suave y bronceada.
—Podía haber hecho eso—, jadeó Zitao antes de sumergirse de nuevo en el beso. En el siguiente latido, los bóxers de Kris desaparecieron y gimió en la boca de su amante cuando sus cálidas pieles se encontraron.
Por mucho que se estuviera divirtiendo, tenían que avanzar o iba a estallar incluso antes de que llegaran a lo bueno. Se había estado conteniendo tanto, intentando mantener su deseo a raya y ahora que le había sido dado el visto bueno para desatar su deseo, estaba cayendo rápidamente en una espiral fuera de control.
Afortunadamente, a Zitao no parecía importarle, si los gemidos y quejidos que derramaba eran una indicación. Sus delgados músculos se flexionaban y estiraban mientras se retorcía en la cama, meciendo su pelvis para que sus duras pollas se molieran juntas.
Una fina capa de sudor brillaba sobre su suave piel, casi haciéndole brillar intensamente en la suave luz de la lámpara de noche. En ese momento, con su rostro sonrojado y los ojos cerrados, obviamente su mente perdida en el placer en lugar de dando vueltas con dudas y preocupaciones, estaba sin defectos. Kris nunca había visto una creación más perfecta en toda su vida.
Mientras se perdía en la contemplación de su amante, Zitao rodó hacia un lado y rebuscó en el cajón de la mesita de noche, regresando con una botella de lubricante apenas utilizada que ofreció a Kris como un sacrifico virginal. —Puedo prepararme si quieres.
Que pregunta más ridícula. — ¿Por qué me perdería la oportunidad de tocarte, sugar?— Cogió la pequeña botella y la aferró en su puño antes de aplastar sus labios de nuevo y ahondar en el interior del otro para saborear las húmedas profundidades de la boca de Zitao.
—Por favor, señor—, prácticamente sollozó Zitao. —Por favor, date prisa.
Kris no entendía el deseo de su pareja de llamarle señor, pero no negaría que eso explosionaba su libido. Eso era algo sobre lo que tendrían que discutir, mucho, mucho más tarde. —Tranquilo, bebé. Déjame cuidar de ti.
Zitao se tranquilizó al instante y su cuerpo se relajó mientras la expresión más dichosa se instaló sobre su rostro. Contento de ser capaz de poner esa sonrisa en el rostro de su hombre, Kris zigzagueó hacia abajo por el cuerpo de Zitao, arrastrando besos por su húmeda piel. Esos pequeños y morenos pezones le gritaban, prácticamente rogándole por ser chupados, pellizcados y ser atendidos con atención.
Cuando tuvo un pezón erecto, hinchado y rojo por su atención, se trasladó al otro mientras utilizaba sus manos para amasar la blanda carne alrededor de las caderas de Zitao. Su pareja hacía los ruidos más excitantes cuando olvidaba estar todo correcto y muy nervioso. Aunque su polla estaba dura como una piedra y goteando libremente de la hendidura, Kris estaba más que feliz de ignorar sus propias necesidades y derramar atención en su amante.
Moviéndose más abajo por el cuerpo de Zitao, Kris arremolinó su lengua alrededor del ombligo del hombre y lamió cada ladrillo de la fuerte musculatura abdominal. Su esculpido cuerpo era un tesoro y en ese momento, era el campo de juego de Kris. Nunca antes había visto tantos músculos hermosos en un hombre tan pequeño.
Aunque no solía sentirse atraído por grandes hombres como él, siempre había tenido una fascinación con los músculos. Había vuelto a ser un dilema hasta que Zitao había aparecido en su vida. Fue como si hubiera sido hecho solo para Kris, moldeado para que todas sus fantasías y deseos cobraran vida.
Mientras adoraba el cuerpo del hombre con su lengua, abrió la tapa del lubricante y untó los dedos con el gel. Instando al hombre para que abriera más las piernas, pasó rozando el pliegue del culo de Zitao antes de empujar entre los globos redondos y enfocarse en su tembloroso fruncido.
Gimiendo contra el estómago de Zitao, rodeó los tensos músculos, persuadiéndoles para que se relajaran hasta que pudo introducir un dedo en el apretado y cálido canal. Bombeó perezosamente, estirando el agujero de Zitao mientras movía su lengua sobre la cabeza de su goteante polla. Su hombre se volvió salvaje, sacudiéndose y corcoveándose, empalándose en el dígito de Kris. Sus gritos de placer se elevaron, rebotando en el techo y paredes y regresando a los oídos de Kris como una dulce sinfonía.
—Por favor—, suplicó Zitao. —Puedo tomarlo. Por favor, tómame, señor.
Aunque estaba seguro de que Zitao se ajustaría perfectamente a él, envolviéndose alrededor de su polla dura como el acero como un guante, no se precipitaría, no haría nada para siquiera dañar inadvertidamente a su amante. —Tranquilo—, le exigió de nuevo mientras insertaba un segundo dedo y envolvía la hinchada corona de la polla de Zitao en su boca.
— ¡Oh, queso y galletas saladas!— Gritó Zitao.
Kris rió entre dientes alrededor de la pulsante carne en su boca. Nunca había oído esa particular maldición durante la agonía de la pasión, pero siempre y cuando su amante se estuviera divirtiendo, Zitao podría gritar cualquier cosa que quisiera.
Preguntándose qué otras frases extrañas tendría Zitao en su repertorio, empujó un tercer dedo. Al mismo tiempo, tomó la polla de su pareja hasta el fondo de su garganta y tragó alrededor de la punta.
— ¡Palitos de pescado, dulce de azúcar, hijo de un mono!
Oh, Dios, Kris no podía recordar la última vez que se había reído tanto durante el sexo. Era la maldita cosa más linda que nunca había oído y sólo le hizo querer a Zitao mucho más. Haciendo estallar la polla de su amante, enterró su rostro en el pliegue del muslo de
Zitao y se rió entre sientes suavemente mientras continuaba trabajando sus dedos dentro y fuera del apretado canal de Zitao.
Cuando tuvo tres dedos deslizándose sin problemas y sin resistencia, facilitó la salida y se posicionó de manera que quedara de rodillas entre las temblorosas piernas de Zitao, agarrando la base de su polla para evitar el orgasmo. No hizo nada para ayudar a su serenidad cuando Zitao enrolló sus brazos debajo de sus rodillas y tiró de sus piernas hasta el pecho, colocando su lubricado agujero en clara exhibición.
—Ah, joder, Zitao—. La respiración de Kris se alojó en su pecho cuando se lanzó hacia adelante, encerrándose en el cálido túnel de Zitao.
—Sí, sí, joder a Zitao—, balbuceó adorablemente su pareja mientras su cabeza se azotaba adelante y atrás en la almohada y sus dedos se aferraron a los hombros de Kris.
Las paredes internas de Zitao se convulsionaron alrededor de su longitud, apretando y masajeando hasta que Kris pensó que sus ojos se cruzarían. —Maldición, estás apretado—. Salió, atormentando el agujero de Zitao con la punta de su polla y luego entró de nuevo hasta la raíz. Lo hizo de nuevo. Y de nuevo.
—Oh, oh, oh—, gritaba Zitao. Su polla se sacudió entre ellos, levantándose antes de golpear contra su estómago y cubriendo su piel con claras gotas de líquido preseminal. —Voy a correrme. Por favor, ¿puedo correrme, señor?
—No—, gruñó Kris. —No te atrevas a correrte hasta que te diga que puedes—. No entendía por qué Zitao le hacía esa pregunta. Incluso entendía menos por qué se lo había negado a su amante. La mayoría de la sangre en su cuerpo estaba agrupada en su polla, dejando muy poca en su cerebro para cosas tales como procesar pensamientos coherentes.
Ahí había pistas, piezas del puzle que le darían una mirada más profunda a lo que Zitao necesitaba de él. Sólo no podía concentrarse lo suficiente para ponerlas juntas.
Cada dura embestida en el acogedor cuerpo de Zitao le enviaba un poco más cerca del borde del precipicio. Sus testículos dolían mientras su saco se extendía apretadamente a su cuerpo. Su polla se hinchó y latió en el interior del agujero de Zitao y nada más importó excepto ver esa mirada de placer-dolor en el rostro de su amante.
Los abdominales de Zitao se apretaron, los tendones en su cuello se tensaron y su polla se flexionó con los latidos de su corazón. Era obvio que necesitaba liberarse, pero la negativa de Kris parecía estimularle, elevando su lujuria. Sus ojos se abrieron de par en par, como grandes platos de cena y miraron fijamente a Kris mientras pensaba que había atado la luna con una cuerda y presentado a Zitao con un hermoso lazo rojo.
Nadie le había mirado de esa manera antes, como si pensara que no sólo era la persona más importante en la tierra sino la única persona en el universo. No sabía qué hacer con ese nivel de devoción, así que lo empujó al fondo de su mente para reflexionar más tarde.
El sudor en su frente, el cabello humedecido y rodó por su pecho y espalda. Su corazón tronó contra sus costillas, su piel hormigueando y diminutas explosiones detonadas por su cuerpo. Más duro, más rápido, aumentó en el culo de Zitao, golpeándole en el colchón con la fuerza suficiente como para sacudir sus propios huesos.
Zitao gritó, clavó sus cortas uñas en la espalda de Kris y suplicó por más. Justo antes de que el orgasmo le alcanzara, Kris sintió sus colmillos estallando a través de sus encías y sus ojos cambiaron de manera que todo existiera en blanco y negro. Intentó sacárselo de encima, para someter a su lobo, pero fue una batalla inútil.
—Por favor—, susurró Zitao, inclinando la cabeza a un lado de manera sumisa mientras instaba a la boca de Kris en su cuello. —Lo necesito.
Con un sonoro rugido, Kris incrustó sus caninos en el vértice del hombro de Zitao, gruñendo como una bestia salvaje con la primera oleada de sangre en su lengua. Sus ojos se cerraron en contra de su voluntad, su cuerpo se tensó y su polla hizo erupción cuando el orgasmo más embrutecedor salió disparado como una locomotora.
Bombeando con furia a través de lo que parecía un clímax interminable, Kris sacó sus colmillos y lamió sobre la marca.
—Córrete—, gruñó, apenas siendo capaz de decir una palabra antes de que otra descarga de electricidad corriera por su columna.
Zitao gritó hasta que la ventana tembló y su polla descargó entre ellos, cubriendo su pecho y abdominales de ríos de caliente y pegajosa semilla. Las palabras se derramaron de sus labios en un idioma que Kris no entendía y se imaginó que era nada más que balbuceo incoherente hasta que de repente sintió como si el sol hubiera estallado en su pecho.
— ¡ Zitao!— Gritó, realmente gritó, mientras su cuerpo convulsionaba, sus caderas se sacudieron, golpeando su polla más profundamente en el cuerpo de Zitao e hizo erupción una vez más. Justo antes de que su mundo se oscureciera y fuera absorbido por el vacío, oyó a Zitao susurrándole sobre los latidos de su corazón y el jadeo de su respiración.
—Dada libremente. Dos corazones como uno. Te vinculo a mí. Te ofrezco todo lo que soy y el compromiso de mi amor eterno.
Decidiendo que sonaba bastante malditamente bueno para él, Kris tuvo la suficiente consciencia para derrumbarse al lado de su amante y luego todo se alejó flotando.
CAPITULO 9
—Esto termina ahora. ¡No voy a seguir haciendo esto!
—Por favor, señor. ¿Qué hice mal? Sólo dime lo que hice mal—. Zitao se arrodilló en el suelo con las manos apoyadas en los muslos y la cabeza inclinada. Lo intentaba una y otra vez, devanándose los sesos por alguna infracción que pudiera ser la causa de que su Amo estuviera enojado con él.
—No hiciste nada mal—. Kris suspiró y dejó caer la cabeza, pasando las manos a través de su cabello que le llegaba hasta la cintura. Estaba completamente desnudo, su polla blanda aún brillante con la saliva de la boca de Zitao. La luz de las velas jugaba sobre sus músculos, destacando su definición y haciendo agua la boca de Zitao por sólo una muestra más.
Sin embargo, sus ojos estaban ensombrecidos, duros y quizás sólo un poco tristes. —No lo entiendo—, susurró Zitao. —Si sólo me dijeras qué hice para disgustarte.
— ¿Me amas, Zitao?
Zitao inclinó la cabeza a un lado, confundido por la pregunta. —Te adoro, señor. Lo eres todo para mí.
Aparentemente, esa fue la respuesta incorrecta, porque Kris gruñó y dio un puñetazo en la pared de su pequeña cabaña de troncos. — No quiero que me adores. Hay más en la vida que yo, Zitao. No debería ser tú todo. ¿No quieres nada para ti mismo?
—Te quiero—, respondió Zitao con honestidad. ¿Qué más había? Había dedicado los últimos tres años de su vida a complacer a su amante, pareja y Amo.
— ¿Qué más?— Preguntó Kris casi suplicante. — ¿Qué más quieres?
Su confusión estaba creciendo más por momentos. —No quiero nada más. Eres todo lo que necesito.
— ¡No!— Rugió Kris y su cuerpo comenzó a vibrar. — ¿Qué vas a hacer cuando ya no esté a tu lado?
— ¿Q–Qué? ¿A dónde vas?— Zitao resistió el impulso de ponerse de pie de un salto y lanzarse hacia su pareja. — ¿Por qué no estarás aquí?
Kris dejó caer la cabeza de manera que su barbilla se apoyó en el pecho y los puños en sus caderas mientras suspiraba profundamente. —No voy a ningún sitio, pero no sabemos que podría suceder. ¿Qué pasa si muriera mañana, Zitao? ¿Qué harías entonces?
—No—. Zitao negó firmemente con la cabeza. —No morirás. No te lo permitiré. Estamos vinculados. Juntos para siempre.
—No puedo seguir haciéndote daño, Zitao. Esto me está matando. No entiendo lo que necesitas y no me lo dirás. Sólo sé que ya no puedo hacer esto.
— ¡Pero lo necesito!— Gritó Zitao. —Es la única manera de hacer que todo desaparezca. ¡Es la única manera de conseguir algo de paz!
Kris no dijo nada mientras se ponía los pantalones y se ataba los cordones. Ni siquiera se molestó en ponerse camisa o zapatos mientras cruzaba la habitación y se detenía en la puerta donde habló sin darse la vuelta. —Lo siento, Zitao—. Luego se alejó, dejando solo a Zitao, aún arrodillado en el suelo en medio de la habitación.
No estaba seguro de cuánto tiempo pasó mientras estuvo allí sentado en un entumecido silencio. Todo lo que sabía era que su vida había terminado. Si Kris no regresaba, nada más importaría. Mientras tenía la mirada perdida en la pared, un escalofrío le recorrió la columna cuando fue atacado con una onda mágica que no era suya.
El pánico se apoderó de él y se puso de pie de un salto, saliendo corriendo de la habitación, sin preocuparse por su desnudez. — ¡Kris!— Corrió tan rápido como pudo por la casa hasta la puerta principal totalmente abierta, pero no fue lo suficientemente rápido.
Zitao se despertó con un grito, jadeando en busca de aire mientras lágrimas corrían por sus mejillas. Habían pasado años desde que había tenido ese particular sueño, pero aún era tan doloroso como si lo hubiera vivido sólo momentos antes.
Cuando la mano de su pareja le acarició la espalda, se dio la vuelta y se acurrucó en los brazos de Kris, aferrándose a su cuello como si el gran werelobo fuera a desaparecer si no mantenía un fuerte control sobre él. — Lo siento tanto—, susurró contra el cuello de su pareja. —No fui lo suficientemente rápido. Nunca debí haberte dejado ir de aquella manera. Lo siento, Kris.
Kris le hizo mimos en su cabello, retirándolo de su rostro. Fue solo entonces que Zitao se dio cuenta de que su amante le estaba sujetando igual de fuerte mientras su gran cuerpo temblaba y su respiración era rápida y superficial contra la sien de Zitao. Los dedos de su otra mano se clavaron en la cadera de Zitao, agarrándole con la fuerza suficiente como para dejar moratones.
—Iba a regresar—, susurró con voz temblorosa. Que apropiado que hubieran estado teniendo el mismo sueño. —Sólo necesitaba aire, necesitaba pensar. Era muy joven por aquel entonces y no lo entendía.
Ahora lo hago, Zitao. Sé lo que tengo que hacer. Esta vez no lo arruinaré. Por favor perdóname.
Si alguien debería pedir perdón, era Zitao. Era el único que había empujado demasiado a su joven pareja. Había tenido casi quince años más que los veintidós años de Kris en el año 1600. Perdido en su propio egoísmo, no había visto lo que entonces le había estado haciendo a Kris. Había presionado demasiado, pedido mucho.
Kris siempre había sido mucho más grande y fuerte que él, pero era trabajo de Zitao proteger a su Infinity. Kris era un tesoro, un regalo que le había dado el destino y en lugar de fomentar y estimar ese regalo, lo había descuidado. Eso no sucedería de nuevo.
Su amante no era el único que había tenido una revelación sobre errores del pasado. Zitao precisamente entendía donde se había equivocado y lo que tenía que hacer de manera diferente esta vez.
—No tienes nada por lo que disculparte, amor—. Acarició el cabello de Kris, sus hombros y espalda. Los papeles se habían invertidos y ahora se encontraba a sí mismo siendo el que consolaba. Sorprendentemente, era una posición en la que estaba completamente cómodo. Tanto como necesitaba a Kris, estaba comenzando a darse cuenta de que Kris también le necesitaba.
Había una razón por la que estaban hechos el uno para el otro. Desde sus almas vinculadas y vidas pasadas hasta el momento actual, estaban tan íntimamente conectados, cada uno diseñado exclusivamente para el otro. Era la razón por la que ninguna de sus relaciones pasadas había funcionado, por lo que todo se sentía hueco y superficial.
—Eran brujos, ¿no?— Preguntó Kris. —Sólo llegué al patio delantero cuando me di cuenta de que estaba actuando de manera inmadura. Salieron de entre los árboles justo cuando estaba dando la vuelta para volver a entrar.
Zitao tragó duro e inclinó la cabeza una vez. —Sí, eran brujos. Querían el Libro de los Desterrados—. Ese libro había causado demasiados problemas durante mucho tiempo. Tenía que haber una manera de destruirlo. Sólo tenían que encontrarla. —Iba a por ti cuando sentí la magia en el aire, pero no fui lo suficientemente rápido. Vi la daga hundirse en tu pecho y quise morir—. Zitao dejó caer la cabeza y cerró los ojos con fuerza. "Me dieron mi deseo cuando no les dije donde estaba el libro.
Kris no respondió, aparentemente perdido en sus pensamientos y Zitao volvió a deslizar los dedos por la espalda de su amante. Ambos habían cometido errores en el pasado, pero eso no quería decir que la historia tuviera que repetirse. Zitao no lo permitiría.
—Es como si hubiéramos estado jugando un juego—, reflexionó Kris, sus músculos finalmente relajándose bajo la atención de Zitao. — ¿Sabes lo que quiero decir?
Ni idea. —Dímelo.
—Bueno, es como si nunca hubiera encajado en ningún lugar. Siempre he cuidado de mis hermanos y era el beta de mi antigua manada. He hecho lo que se suponía que hiciera toda mi vida, pero siempre me he sentido un poco como un zombi—. Acercó más a Zitao a su lado y le acarició con la nariz. —Ya no me siento de esa manera.
—Tampoco me siento de esa manera—. Aunque no entendía completamente que la vida de Kris hubiera sido de esa manera, conocía la sensación de vacío y estar fuera de lugar.
Reclamar a Kris fue como regresar a casa. No cambiaba necesariamente las cosas que anhelaba, pero sí le daba una sensación de plenitud que había echado de menos. De alguna manera, de algún modo, había descubierto cómo frenar sus deseos. Esta vez las cosas funcionarían. Todo sería perfecto.
Un sentimiento de proteccionismo se apoderó de él, algo que nunca había sentido por nadie excepto por sus hermanos. No tenía mucho sentido. Kris no necesitaba protección, especialmente de alguien mucho más pequeño que él. Sin embargo, estaba allí de todos modos.
— ¿Recuerdas cuando te enseñé a nadar?
Zitao parpadeó varias veces antes de que se echara a reír. —Era mediados de noviembre y me lanzaste al río. No creo que eso cuente exactamente como enseñarme a nadar.
—Hey—, replicó Kris con indignación. —Fui detrás de ti, ¿no?
—Casi me ahogué, idiota.
Kris se rió entre dientes y les rodó de manera que cernió sobre Zitao. —Sin embargo, aún me amabas.
Su sonrisa se suavizó cuando estiró la mano para acunar la mejilla de Kris. —Nunca he dejado de amarte. Ha pasado mucho tiempo y he vivido varias vidas, pero nunca te olvidé—. Pasó los dedos por el corto cabello de Kris para desenredarlo. —Sin embargo, me gustaba el cabello más largo.
—Entonces lo dejaré crecer—. Kris lo dijo con seriedad y Zitao supo que no estaba bromeando.
Parte de él quería decirle a su amante que no importaba cómo se viera o llevara el cabello. Sin embargo, realmente había amado esos mechones largos y sedosos. Así que sólo sonrió y mantuvo la boca cerrada.
— ¿Puedo preguntarte algo?
—Puedes preguntarme cualquier cosa—. Kris frotó su mejilla sobre la palma de Zitao durante un momento antes de que inclinara la cabeza y juntara sus labios. — ¿Qué quieres saber?
— ¿Cómo terminaste en Haven? Dijiste que eras el beta de tu manada.
— Mi padre es el alfa y es un bastardo—, dijo Kris con total naturalidad. —Los miembros de la manada era mordidos hasta la muerte por ser gay. A los cachorros se les enseñaba a desconfiar y odiar a cualquiera excepto a otros werelobos. Cuando mi hermana y Kristal se dieron cuenta de que eran pareja, tuvimos que mantenerlo en secreto durante mucho tiempo.
—Eso es horrible—. Zitao no podía imaginar tener que esconder lo mucho que Kris significaba para él.
—Lo es. Bueno, nuestra madre las atrapó juntas un día y ella no es mucho mejor que nuestro padre. Siempre nos hemos mantenido juntos y hemos mirado unos por otros, así que cuando la mierda cayó, huimos. Nos escondimos durante un tiempo hasta que oímos rumores sobre un lugar donde las personas eran aceptadas y todo el mundo era cuidado. Olfateamos alrededor del lugar durante unos días hasta que finalmente tomamos la decisión de hablar con Hangeng. Nos dio un hogar y por eso, siempre estaremos en deuda con él.
—Vivía al sur de donde me encontraron en aquel matadero —. Su boca estaba seca y su garganta encogida, intentando evitar que hablara, pero Zitao siguió adelante, de todos modos. Después de lo que Kris había compartido, era justo que también revelara su pasado. Además, no avanzarían en su relación hasta que las cartas estuvieran sobre la mesa.
—Voy a suponer que no vivías solo.
Zitao no creía que había imaginado el gruñido en la voz de Kris, pero tampoco era como si su celoso amante hubiera sido monaguillo antes de que se conocieran. —No, no vivía solo. Era la casa de mi Amo. Cuidaba de mí, pagaba por todo, me compraba todo lo que necesitaba.
— ¿Amo?— Kris se burló de la palabra con tanto desprecio que dejó a Zitao helado. —¿Igual a como lo utilizabas para llamarme Amo?
Zitao asintió con la cabeza lentamente. Sabía que Kris siempre había odiado el término, pero para Zitao había sido una forma de cariño.
— ¿Y qué te llamaba a ti, Panda?
—Esclavo—, respondió Zitao silenciosamente. —Eso es lo que era. No era como tú. Era humano. No podía arriesgarme a involucrarme con otro paranormal. Sin embargo, no me di cuenta de que tenía conexiones con nuestro mundo. Un minuto estábamos bebiendo champán en el balcón y al siguiente, estaba boca abajo en el suelo de aquel matadero".
— ¿Cuánto tiempo estuviste allí?
—Un par de semanas, creo, pero en realidad no estoy seguro. Me mantenían sedado, así que todo fue borroso después de los primeros días.
—Voy a ir a correr—, dijo Kris después de un largo silencio. Inclinó la cabeza de nuevo para besar los labios de Zitao. —Sin embargo, no voy a huir. Hay un montón de mierda pasando por mi cabeza ahora mismo y correr me ayuda a pensar. Quédate aquí donde estás a salvo y mantén la cama caliente para mí. Regresaré en una hora más o menos.
Zitao mordió su labio inferior y asintió con la cabeza lentamente. La última vez que Kris había salido a tomar aire, había terminado en tragedia. Sin embargo, no podía seguir sentándose a esperar que sucedieran cosas malas. No era como si pudiera encerrar a su amante en la habitación y no dejarle salir nunca. —Por favor ten cuidado.
—Lo prometo—. Kris se deslizó de la cama y se puso los vaqueros, dejándoles sin atar de manera que mostrara una pizca de su ingle. —Regresaré, Zitao. Intenta dormir.
Aún debía parecer renuente, porque Kris se acomodó en un lado de la cama y apretó su barbilla entre el pulgar y el índice. — Mírame, Panda—. Esperó a que Zitao le mirara a los ojos antes de continuar. — ¿Quién cuida de ti?
—Tú.
—Eso es correcto. ¿Confías en mí?
—Sí, señor.
—Entonces confía en mí cuando te digo que estaré bien. No soy un niño tonto como la última vez. Quiero que tomes una ducha caliente y luego te acurruques bajo las mantas y duermas hasta que regrese—. Su sonrisa era arrogante mientras se levantaba de la cama y arqueaba una ceja. —Y si realmente me necesitas, sólo grita.
— ¿Cómo hiciste eso?— Zitao se sentó, con la boca abierta como una olomina. —Te escuché en mi cabeza.
—También puedo escucharte, lo sabes. Inténtalo.
— ¿Por qué no me lo habías dicho antes? ¿Por qué no sabía esto la última vez que estuvimos juntos?
Kris se rió entre dientes y sacudió la cabeza. —Era humano la última vez que estuvimos juntos, Panda. Sin embargo, ser un werelobo tiene sus ventajas. Ahora haz lo que te dije y regresaré pronto.
—Lo mismo va para ti—, ordenó Zitao. —Si me necesitas, estaré allí. Esta vez seré lo suficientemente rápido—. Con suerte no se sometería a esa prueba tan pronto después de encontrar a su pareja de nuevo, pero en caso de necesidad, esta vez estaría listo. Estarían enfrentando un montón de cosas malas en su futuro, pero Zitao no iba a perder a Kris por segunda vez.
Kris le guiñó un ojo y desapareció por el pasillo. Sin embargo, no podría haber hecho mucho más cuando Kris le escuchó en su cabeza. — Hey, ¿Panda?
— ¿Sí, Kris?— Zitao sonrió para sí mismo ante la alegría de su pareja. Tan feroz como era, era inesperado, pero no desagradable.
—Tampoco dejé de amarte nunca. Sólo no me di cuenta de ello hasta ahora.
CAPITULO 10
— ¿Cómo proponéis que ganemos aliados dentro del Aquelarre Snake River?— El Anciano Daesung se dirigió a los miembros de la reunión desde su silla en el estrado.
Honestamente Kris no tenía interés en la reunión o en ganar aliados. La única razón de que estuviera allí era para apoyar a Zitao. Como un Ejecutor, su trabajo era ayudar a rescatar a cualquiera que estuviera prisionero en Snake River. Como pareja de Zitao, su trabajo era soportar esas aburridas reuniones y fingir que estaba interesado cuando en realidad, alguien podría informarle cuando todo estuviera dicho y hecho.
—Esto también tiene que ver contigo, lo sabes. Estoy seguro de que el líder Tuesday va a intentar utilizar el supuesto reclamo de Eunhyunk a mí como ventaja. Sin embargo, no sé qué espera lograr con esa parte.
Le tomó hasta la última gota de fuerza de voluntad que no tenía el gruñir como un animal, agarrar a Zitao y gritar, "¡Mío!" Sin embargo, Kris lo consiguió, conformándose con un gruñido de fastidio en su lugar. Dejar que alguien intentara alejar a su pareja de él. Ellos se atrevieron.
—Te pones muy sexy cuando estás celoso—, observó Zitao, empujando sus pensamientos en la mente de Kris.
—No estoy celoso. Soy... territorial.
—Sí, señor—, respondió Zitao, pero Kris pudo ver las comisuras de sus labios contraerse como si estuviera luchando contra una sonrisa.
Después de llegar a casa tras su carrera, había encontrado a Zitao recién duchado y durmiendo tranquilamente, todo acurrucado en las mantas. Había sido un espectáculo tan conmovedor que estuvo de pie junto a la cama durante mucho tiempo, viendo dormir a su amante. Luego se había duchado rápidamente y pasado el resto de la noche, y parte del día, simplemente sosteniendo a Zitao en sus brazos mientras dormían. Aún le asombraba como el simple acto le había traído tanta alegría.
—Fue agradable. No he dormido así de bien en mucho, mucho tiempo. Sin embargo, es tan fácil sentirse seguro contigo.
Si Zitao no se detenía, estarían abandonando la reunión temprano tanto si su pareja más pequeña quisiera o no. Lo romántico en él se sentía muy sentimental ante la declaración. El alfa en él, sin embargo, quería encontrar la superficie plana más cercana y joder a Zitao hasta la semana siguiente.
La mano de Zitao se colocó en la parte superior de su muslo y apretó mientras inclinaba la cabeza a un lado, dejando al descubierto su cuello. La vena que serpenteaba a lo largo de su garganta pulsaba con los latidos de su corazón y Kris tuvo que cerrar los ojos y tomar varias respiraciones profundas para calmarse.
Inclinándose más cerca, mordisqueó el lóbulo de Zitao e hizo ese ruido especial, parte gruñido, parte ronroneo que tanto amaba su pareja. — Ten cuidado, bebé. Estás jugando con fuego.
—Quizás deberías castigarme—, susurró de regreso Zitao con una maliciosa sonrisa.
Recordando las cosas que Zitao consideraba castigo, Kris se tensó y se echó hacia atrás. Le mataba cada vez que su amante le había pedido esas cosas. Incluso si Zitao disfrutaba del dolor, aún hacía que las entrañas de Kris se apretaran dolorosamente.
Había sido joven e impulsivo esos larguísimos cuatrocientos años atrás. Realmente no había entendido lo que significaba estar en una relación, pero había estado tan atraído por Zitao. Se había sentido como si su alma se marchitara y muriera si estuvieran separados. Lo que, por lo que había aprendido la noche anterior, fuera probablemente cierto.
En aquel entonces había sido un mimado. Sus padres tenían dinero y fueron muy generosos con su único hijo. Nunca tuvo que preocuparse por nada. Las cosas habían dado un giro de ciento ochenta grados en esta ocasión y había tenido que crecer rápido. Algunos días se sentía mucho más viejo que sus treinta y cuatro años.
Quizás podría encontrar un compromiso, una manera de equilibrar las necesidades de Zitao con su instinto natural de evitar cualquier daño que fuera a su equivocado amante. Zitao le había dicho una vez que el dolor era lo único que alguna vez le daba paz. Bueno, Kris estaba determinado a cambiar eso. Tenía que haber otra manera y la descubriría para ambos.
—Así que, ¿estamos de acuerdo?— Preguntó MyungSoo.
¡Mierda! Se había perdido completamente lo que estaban diciendo. No es que realmente le importara. Alguien le informaría de los puntos más delicados después de la reunión. Sin embargo, tal vez debería prestar atención.
Bueno, todo el mundo parecía estar de acuerdo en lo que fuera que habían estado hablando. La gente estaba asintiendo con sus cabezas u ofreciendo concurrencias verbales. Suga estaba pie por alguna extraña razón y parecía tener la atención de la mayor parte del grupo.
—He conocido a Gideon durante mucho tiempo. Le tantearé y veré qué sabe sin ser demasiado obvio.
Kris tuvo que suprimir un bufido ante esto. Suga no era exactamente conocido por su sutileza. Sin embargo, la historia entre él y el Ejecutor de Snake River era curiosa. Kris hizo una nota mental para fastidiar al vampiro más tarde. Suga amaría eso.
—Compórtate—, susurró Zitao, pero estaba sonriendo como el gato de Cheshire.
Tener siempre a Zitao hurgando en su cabeza le tomaría algún tiempo para acostumbrarse, pero Kris pensó que no era tan malo. Desde que podían sentir las emociones del otro y escuchar pensamientos privados, sería inútil intentar mentir u ocultar cosas el uno del otro. No es que hiciera cualquier cosa, pero aun así estaba bien que la tentación hubiera sido retirada de su camino.
—Oí eso—, se burló Zitao de él.
El hombre se estaba volviendo cada vez más relajado con él desde que había revelado los esqueletos en su armario. Una vez se dio cuenta que Kris no iba a desbocarse, a pesar de que ya sabía todo sobre la oscuridad y retorcidos secretos de Zitao, había estado dejando caer sus defensas poco a poco.
— ¿Ha contactado el Líder Tuesday al El Consejo por lo que sucedió ayer?— Preguntó Amber desde donde estaba sentada al lado de MyungSoo.
Kris estaba tan malditamente orgulloso de ella que podría explotar. Su pequeña hermana no sólo tenía una pareja y bebés si no que ahora era una Anciana de El Consejo, utilizando su brillantez para ayudar a traer la paz a su mundo. Siempre había sabido que ella era inteligente y feroz. También era asombroso ver a otros reconociéndolo.
—No—, respondió el Anciano Daesung con una sacudida de cabeza. —Eso me concierne. Cualquier otra persona habría estado al teléfono o a la vuelta de la esquina en cuestión de minutos después del incidente.
—Lo que lo hace ver como si tuviera algo que ocultar—, comentó Henry al otro lado de Amber.
La verdad sea dicha, Kris también estaba malditamente orgulloso del enano. Había llegado a Haven sin nada – ni siquiera ropa. No fue hace tanto tiempo que había tenido miedo de su propia sombra y ni siquiera podía hablar con su pareja, Hangeng, prácticamente sin llorar. Ahora tenía un asiento en El Consejo, proporcionando representación para los demonios. Todos los cambios que habían tenido lugar en Haven en el último año eran un poco surrealistas.
Escaneando a la multitud, Kris encontró a Hangeng sentado en la primera fila, sonriendo a Henry como si fuera el primer rayo de sol después de una vida de oscuridad. Justo a su lado, SungJung estaba mirando a MyungSoo de manera similar. Todos alrededor de la sala de reuniones, los diferentes grupos de parejas se tocaban con una intimidad sutil o haciéndose ojitos unos a otros.
Hace tres días, Kris habría rodado los ojos y atragantado antes sus acciones enfermas de amor. Ahora, bajando la mirada a su mano apoyada ligeramente en la parte interior del muslo de Zitao, la forma en que se apoyaban juntos, el simple hecho de que no podía dejar de mirar a su pareja, tenía la sensación de que se había convertido en lo que una vez se había burlado. Sorprendentemente, no le importaba.
Estaba feliz, realmente feliz por primera vez en su vida. No era falso o forzado. No tenía que fijar una sonrisa en su rostro y jugar a estar contenido. Los sentimientos venían fáciles, naturalmente ahora. En realidad estaba un poco asustado teniendo en cuenta el poco tiempo que había conocido a Zitao, pero por otra parte, tenían una larga historia juntos.
—Esto...— MyungSoo se apagó mientras revolvía unos papeles delante de él. —Lee Eunhyunk. ¿Alguien ha oído una queja de él? Si pensara que mi pareja estuviera siendo alejada de mí, estaría pegando a la puerta de alguien y exigiendo saber por qué.
—No, amor—, dijo SungJung con una risita contenida. —Habrías cortado cabezas, literalmente.
—La misma cosa—, respondió MyungSoo con un despreocupado movimiento de su mano. —Mi punto es que parece sospechoso que fuera tan vehemente en reclamar a Zitao y, sin embargo, no le haya perseguido más.
Cuando nadie dijo nada más, Kris apretó la pierna de Zitao y se puso de pie. —Pensamos que era una treta para mantener a Zitao en Snake River de manera que pudieran cuestionarle sobre cierto tipo de magia—. Mantuvo su vaga respuesta, inseguro de cuantos de los asistentes sabían sobre el Libro de los Desterrados, o que Hwang Junsu estaba siendo retenido en el aquelarre.
MyungSoo sabía todo esto, por supuesto, pero tal vez otros miembros de El Consejo tendrían una mayor comprensión. Si Eunhyunk estuviera verdaderamente emparejado a Junsu como habían teorizado, iba a causar más problemas que resolverlos, pero al menos ayudaría a que Kris pudiera descansar con facilidad. Sólo pensar en cómo el idiota había mordido a Zitao le hizo querer correr a Snake River y rasgar el corazón del vampiro con sus propias manos. Probablemente no sería el mejor movimiento para las relaciones entre especies, pero le haría sentir un infierno mucho mejor sobre la dura prueba.
—Gracias por tu discreción, Kris, pero creo que todo el mundo aquí sabe sobre el Libro de los Desterrados—. El Anciano Lay cambió en su silla y puso su largo cabello rubio plateado detrás de sus hombros. —Sin embargo, no estoy seguro de que coincida. Antes de que llegaras, ¿te dio el Líder Tuesday algún indicio de que trajeras a Hwang Zitao contigo?
Kris miró al otro lado del pasillo a Yoochun y Aron por respuestas. Ya que se habían colado en lugar de ser invitados, no tenía idea de que medidas habían sido tomadas.
—No—, respondió Aron frunciendo el ceño. —Hablé con Eunhyunk personalmente y le informé que Yoochun y yo le estaríamos visitando con invitados. Nunca dije quiénes eran esos invitados.
—Ahí lo tenéis—. El Anciano Xiumin asintió con la cabeza lentamente mientras se frotaba la barbilla. Era su primera reunión de El Consejo desde que había sido nombrado representante de los fae. En realidad Kris nunca lo había conocido antes, pero había imaginado un hada igual de pequeño y menudo como su amigo, Jiyong.
Sin duda, Xiumin era el hombre más grande de la habitación y el lugar estaba lleno de grandes y musculosos Ejecutores. Sin embargo, su voz era suave y musical, no la profunda voz de barítono que Kris había esperado. El hombre era un completo misterio para él y juzgando las miradas de confusión en la mayoría de los rostros, no era el único.
—No habría habido tiempo suficiente para que el Líder Tuesday ideara un plan tan elaborado. Creo que el Sr. Lee cree que Zitao es su pareja, así que la cuestión es por qué—. Xiumin ladeó la cabeza hacia un lado y consideró a Zitao durante mucho tiempo antes de volver a hablar. — Cualquier cosa que el Líder Tuesday esté planeando, si hay algo, no creo que Eunhyunk esté en ello.
—Así que, ¿qué hacemos?— Quiso saber Hangeng.
MyungSoo bajó la mirada a la fila de sus compañeros Ancianos y suspiró. —Doblaremos el número de Ejecutores patrullando los terrenos. Suga se pondrá en contacto con quien quiera que sea Gideon y Aron, voy a pedirte que intentes contactar con Eunhyunk de nuevo.
—Alguien debería hablar directamente con el Líder Tuesday.
Kris gimió y se acomodó de nuevo en su asiento. Respetaba a Hangeng como líder y persona, pero simplemente no entendía por qué el hombre siempre sentía la necesidad de hablar. Algunas veces era más fácil conseguir resultados haciendo saltar mierda o pateando. Esta parecía ser una de esas situaciones.
— ¿Te estás ofreciendo voluntariamente?— Preguntó Henry con una ceja arqueada. Obviamente no le gustaba la idea, pero estaba claro que no iba a discutir o disminuir la autoridad de Hangeng frente al resto de El Consejo. Realmente era la perfecta pareja para el tenso líder vampiro.
—Estaba pensando en alguien desconocido para él y sin pretensiones. Alguien que no intimide o planteé una amenaza para él.
—Yo lo haré.
Kris rió entre dientes cuando JungKook se puso de pie. No había manera en el infierno que J-Hope fuera a dejarle hacer algo tan imprudente.
— ¡No, malditamente no lo harás!— J-Hope gritó en el momento justo mientras cogía a JungKook por la cintura y le ponía de nuevo en su asiento.
—Espera—, llamó Henry y levantó ambas manos. —Podría estar en lo cierto—. Rodó los ojos cuando J-Hope le gruñó. —No quiero decir que vayamos a enviarle a Snake River por su propia cuenta. Sin embargo, ¿qué hay sobre caminar en los sueños? ¿Puedes crear un paisaje de ensueño donde el Líder Tuesday se sienta lo suficientemente relajado como para que JungKook pueda investigar sus pensamientos? Quizás también atraer a Eunhyunk, Gideon y el otro Ejecutor, Axton.
—Realmente eso es una buena idea—, estuvo de acuerdo MyungSoo. — No se lo esperará.
— ¿También podríamos poner a Junsu en el sueño?— Zitao se puso de pie y apoyó las manos en el banco frente a él. Si eso es posible, creo que yo también debería ir. Tengo la conexión más fuerte con él.
—Bueno, si él va, yo también—. Era una buena idea y Kris podía admitir eso. No detendría a Zitao de intentar ayudar a su hermano, pero quería estar allí para ver a su pareja en caso de que las cosas fueran mal.
—Es la mejor manera para que Aron y Suga contacten a sus amigos—, añadió Hangeng. —Sería mucho más seguro que una llamada telefónica.
Todos los ojos se giraron hacia J-Hope y JungKook. — ¿Podéis hacerlo?— Preguntó MyungSoo.
J-Hope inclinó la cabeza. —Será un mundo de ensueño complicado, pero puedo hacerlo. Voy a necesitar un par de días para poder resolver la logística.
El alivio por tener finalmente un plan factible era obvio en los rostros de las personas en la habitación. Kris estaba feliz de que no tuvieran que confrontar físicamente a sus enemigos sin tener primero más información sobre ellos.
—Gracias.
Kris arqueó una ceja en forma de pregunta cuando Zitao se acomodó a su lado en el banco. — ¿Por qué me estás agradeciendo?— ¿Y su gratitud se extendería a ellos estando desnudos? Sin embargo, no dijo esa parte en voz alta.
Zitao rio en voz baja. —Eres incorregible. Gracias por no tratarme como si fuera débil o desvalido—. Hizo una pausa y su sonrisa se volvió malvada. —Te agradeceré apropiadamente cuando regresemos a casa.
Kris se puso de pie de un salto, agarró la muñeca de Zitao y tiró de él hacia las puertas dobles de la parte posterior de la habitación. En lo que a él le concernía, la reunión había terminado.
—Estabas hablado sobre la parte de estar desnudos, ¿verdad?— Probablemente debería haber aclarado eso antes de arrastrar a su pareja tras él como un Neanderthal, pero la mayoría de sus neuronas ahora se encontraban en su polla.
Los ojos de Zitao se elevaron y su asentimiento de cabeza fue moderado. —Sí, señor.
— ¿A qué distancia está la casa?
—No lo sé. ¿Seis o siete minutos, quizás?
Kris cogió a Zitao alrededor de la cintura, le levantó y presionó su espalda contra la pared del largo pasillo. Entonces aplastó sus bocas mientras deslizaba la mano bajo el dobladillo de la camisa de su amante.
Tan duro como palpitaba su polla, ese era demasiado tiempo para esperar.
CAPITULO 11
Zitao pensó que probablemente debería sentirse avergonzado por haber sido maltratado en un lugar público, pero todo en lo que podía pensar era, ¡sí, sí, sí! En realidad, ¿cómo se suponía que pensara algo diferente con las manos de su pareja sobre él?
Durante toda la reunión había sido golpeado por la ola de deseo de Kris y bombardeado con los lujuriosos pensamientos del hombre. Su polla había estado dura y sus testículos doloridos desde que habían pisado la habitación por primera vez. Cada pequeño toque o sonrisa casual de su amante sólo había servido para intensificar todo lo que ya estaba sintiendo.
La lengua de Kris se enredó con la suya, retorciéndose, deslizándose y acariciándose. Sus manos estaban en todas partes, dejando la piel de Zitao ardiendo donde le acariciaba o manoseaba. Mientras Kris había perdido el juicio aparentemente, Zitao estaba en el cielo – viviendo cada una de sus fantasías.
Un gran macho alfa le había clavado contra la pared y no era tímido para tomar lo que quería. Estaba completamente a merced de Kris, siendo dominado por un hombre que ni siquiera podía esperar a llegar a casa antes de que tuviera que tenerle. Mientras que una pequeña voz se preocupaba por ser atrapados, la mayor parte sensual suya encontraba el episodio aún más erótico.
Aunque Kris era fuerte y agresivo, aún tenía el control. Lo que podía parecer como movimientos frenéticos o desesperados para otros, Zitao sabía que cada toque, cada beso y cada giro de los labios de Kris eran decididos y calculados, diseñados para traerle tanto placer como fuera posible.
"Las manos sobre la cabeza". La vos de Kris era roca y áspera, escurriendo excitación.
Zitao cumplió inmediatamente, enderezando los brazos sobre la cabeza y presionando los nudillos contra la pared. Dedos ágiles tuvieron el botón de su vaquero desabrochado y la cremallera bajada en un tiempo record, liberando su tensa erección de su confinamiento.
Siseando entre dientes, Zitao cerró los ojos y dejó caer la cabeza hacia adelante cuando Kris pasó la mano por su longitud y comenzó a masturbarle con un ritmo rápido y constante. Zitao podía haber ayudado con un poco de magia. Podría haber hecho desaparecer sus ropas. Podría haber lubricado y estirado su agujero, preparándose a sí mismo para la gruesa polla de Kris.
Sin embargo, en el corto período que habían estado juntos, había descubierto que su pareja estaba rotundamente en contra de tales cosas. Habían encontrado su camino juntos dos veces durante la noche y en cada ocasión Kris se había negado a dejar que Zitao utilizara su magia. Aparentemente disfrutaba el viaje tanto como lo hacía con el premio final, lo que estaba más que bien con Zitao. Le hacía sentir especial en lugar de sólo un compañero dispuesto que Kris estuviera utilizando para su propio beneficio.
En poco tiempo, Kris tuvo su propia polla libre, alineándola con la de Zitao y ambas en un puño. Zitao podía sentir pulsar la polla de Kris, observaba como una gota de pre semen caía por un lado de la corona. Estaba fascinado, completamente fascinado por la solitaria lágrima de clara humedad que manchaba entre sus pollas mientras Kris comenzaba a acariciar ambas a la vez.
El brazo alrededor de su cintura le sujetaba firmemente en el lugar, ni siquiera permitiendo el más mínimo empuje de su parte. No se requería mucho más de él excepto que se sentara y disfrutara del viaje, así que eso fue exactamente lo que hizo. Sus párpados se cerraron de nuevo y su cabeza cayó hacia atrás contra el yeso. La fricción deslizándose arriba y abajo de su eje enviaba ondas eléctricas por su espalda y le causaban que se le pusiera la piel de gallina.
Kris gruñía y jadeaba contra su cuello, su aliento caliente y suaves labios creando una reacción en cadena en el cuerpo de Zitao. Sus hombros se sacudieron, sus músculos se tensaron y sus testículos rodaron dentro de su apretado saco. Su polla se hinchó dentro del puño de Kris y el calor se infundió en sus mejillas mientras un hormigueo corría por sus extremidades.
—Por favor, señor—, rogó cuando sus abdominales inferiores se apretaron con su inminente clímax.
—Abre los ojos, Zitao.
Sus párpados se abrieron de golpe y levantó la cabeza para mirar a su amante.
—Pon los brazos alrededor de mi cuello.
Zitao se estremeció mientras se apresuraba a obedecer, su cuerpo ardiendo de deseo ante la autoridad en la voz de Kris. Sus frentes descansaban juntas, sus narices casi tocándose y apenas centímetros separaban sus bocas, pero Kris no le besó como él había esperado.
—Dime a quién perteneces, Panda.
—A ti, señor—, jadeó Zitao, luchando por contener su orgasmo mientras Kris le sacudía más duro y rápido.
— ¿Me necesitas?
—Sí, señor—. Más de lo que crees.
—Más importante, ¿quieres necesitarme?
Realmente nunca había pensado en ello de esa manera, pero no podía negar la verdad en las palabras. —Sí, señor.
Kris cerró los ojos y gimió cuando sus caderas se sacudieron y su ritmo titubeaba. —Ruégame, Zitao. Ruega por lo que quieres.
—Por favor, señor. Necesito correrme. Por favor, ¿puedo correrme?
Kris gimió de nuevo y su puño se apretó alrededor de sus ejes. — Entonces córrete para mí, Zitao. Ahora—. Retorció su muñeca de manera que sus dedos frotaron justo debajo de la cresta de la corona de Zitao y aplastó sus bocas juntas en un demandante beso que encrespó los dedos de los pies de Zitao dentro de sus botas.
Música para sus oídos, las palabras lo liberaron de su autoimpuesta restricción y Zitao hizo erupción como un geiser, rociando caliente semilla de su hendidura y haciendo un lío en sus camisas. Kris le siguió rápidamente, gimiendo en la boca de Zitao mientras semen salía de su polla y se mezclaba con el de Zitao.
Aunque dudaba que alguna vez se hubiera corrido tan duro por un trabajo manual, Zitao quería más. Su culo se apretaba codiciosamente, con ganas de ser estirado y llenado. Su polla aún estaba dura, aún dolorida, necesitando más de la atención de Kris. El intenso clímax había hecho poco para frenar las ansias por su amante. Incluso podría haber hecho la necesidad más fuerte.
Kris se quitó la camiseta e hizo un tibio intento por limpiarles. Sin embargo, la multitarea no era algo que obviamente destacara en él. O quizás estaba mucho más interesado en su exploración de la boca de Lynk. Fuera lo que fuese, para cuando Kris terminó el beso, ninguno estaba muy limpio y Zitao estaba gimiendo de frustración mientras su polla continuaba palpitando.
— ¿Seis o siete minutos?—, Murmuró Kris contra sus hinchados labios.
—Más o menos—, le devolvió Zitao, la excitación fluía a través de él ante la implicación de la pregunta.
Kris le puso de pie y le sostuvo con firmeza mientras intentaba en vano ponerse de nuevo sus ropas. Finalmente se rindió y arrastró a Zitao hacia la salida con un gruñido. —Puedo hacerlo en cuatro.
—Inclínate hacia atrás contra la puerta y ponte los pantalones—.
Kris mantenía la mayor atención en la carretera pero miraba a hurtadillas a Zitao por el rabillo del ojo. Cogiendo la botella de tamaño viaje de lubricante del portavasos, lo arrojó hacia su pareja, sonriendo con satisfacción cuando los ojos de Zitao se agrandaron y apretó el tubo como si estuviera hecho de oro.
No había estado seguro de si habría querido golpear a sus insensatos hermanos o cantar sus alabanzas cuando había encontrado su camioneta en el estacionamiento con la botella de lubricante y una nota sobre el asiento del conductor diciéndole que disfrutara de su regalo. Viendo a Zitao despojarse de sus botas y pantalones vaqueros y luego extender sus piernas de manera que una cubriera el respaldo del asiento, estaba inclinado por esta última.
—Acaríciate la polla métete un dedo en tu agujero, pero no te corras—. Buscó a tientas el botón de sus pantalones para que pudiera liberar su propia tensa polla y darle espacio para que respirara antes de que se hiciera un daño grave a sí mismo.
—Sí, señor—. Zitao lubricó sus dedos y no perdió tiempo en insertarse dos dedos en su temblorosa entrada. Sus ojos se clavaron en la llorosa propia de Kris mientras cogía su propio eje con el puño y bombeó sus caderas, deslizando su rígida longitud a través de su apretado agarre.
— ¿Ves algo que te guste?— Manteniendo un estricto control sobre el volante y disminuyendo la velocidad, Kris deslizó dos dedos bajo su polla y la levantó para el placer visual de Zitao.
Zitao chupó su labio inferior entre sus dientes y asintió con la cabeza.
—No puedo oírte, Panda.
—Sí, señor. Me gusta mucho—. Ambas manos se movieron en tándem, hundiéndose en su agujero y volando sobre su polla. El sudor rebordeando su frente, humedeciendo su cabello ébano de manera que se aferraba a su rostro y su respiración se volvió grandes jadeos.
Los sentimientos de lujuria de Zitao golpearon a Kris como un tsunami mientras la cabina de la camioneta estaba impregnada con el tentador aroma de sexo y entrega carnal. —Añade otro dedo, Panda.
Su pareja extrajo ambos dedos, añadió un tercero y puso los tres en su apretado canal. La tensión en su hermoso rostro era evidente mientras sus ojos estaban cerrados con fuerza y los tendones del cuello tensos, su boca abierta en un grito silencioso. Generosas cantidades de líquido pre seminal filtraba de la punta de su polla, cubriendo la corona de manera que brillaba por la luz de la luna que se filtraba a través de las ventanas.
La espalda de Zitao se arqueó, sus caderas se sacudieron hacia arriba y Kris pudo ver su corazón pulsando en la vena de su garganta. Apenas se había tocado a sí mismo y Kris ya sentía su orgasmo construyéndose sólo de ver a su amante dándose placer. Mierda, ¿por qué aún no estaban allí? ¿Se habría perdido en alguna parte?
—Sólo pasa esa fila de árboles—. Zitao respondió su pregunta no formulada a través de ahogados gemidos.
Como prometió, el largo camino apareció a la izquierda en pocos segundos. Conduciendo de manera que estuviera fuera del camino principal, Kris pisó el freno y echó la camioneta hacia el parque. Empujando el asiento hacia atrás tanto como pudo, arrebató el lubricante del asiento donde Zitao había abandonado la botella y utilizado para lubricar su dolorida polla.
—Ven aquí—, ordenó, sujetando su eje vertical por la base.
Zitao estuvo fuera de su asiento y arrastrándose en el regazo de Kris al siguiente parpadeo. Tampoco esperó por un permiso u orden. A horcajadas en los muslos de Kris, Zitao se hundió sobre él, empalándose a sí mismo hasta que la polla de Kris estuvo enterrada hasta la raíz en el calor más apretado e increíble.
—Oh, joder—, gimió, dejando caer la cabeza hacia atrás en el asiento y empujando hacia arriba mientras clavaba los dedos en la carne desnuda en la cadera de Zitao.
—Esa es la idea—. Zitao musitó en la garganta de Kris mientras subía y bajaba, dejándose caer duro en el regazo de Kris una y otra vez. —Por favor, señor. Más, necesito más—. Introdujo una mano entre ellos, alcanzando su eje donde se frotaba contra los abdominales de Kris.
—No. Las manos en el asiento detrás de mí.
Zitao gimió, pero hizo lo que se le dijo, presionando ambas palmas contra el asiento a cada lado de los hombros de Kris. —Soy todo lo que necesitas, Kris. ¿Lo entiendes?
—Sí, señor.
Kris golpeó sus caderas, tirando de Zitao hacia abajo sobre su polla con cada contundente caída. La camioneta se sacudía con sus movimientos. Las ventanas se empañaron con su rápida respiración cuando un infierno rugió a través del cuerpo de Kris.
—Necesito... necesito...— Zitao apoyó su sien contra la cabeza de Kris y gimió cuando su cuerpo se estremeció, claramente al borde del clímax.
—Me necesitas.
—Sí—, siseó Zitao. —Te necesito.
Kris arrastró la lengua por la piel salada del hombro de su amante. —Entonces córrete para mí, sugar. Estrangula mi polla. Hazme sentir—. Lamió de nuevo antes de que golpeara, hundiendo sus caninos en la húmeda carne mientras sus brazos se cerraban alrededor de la cintura de Zitao como bandas de acero.
Su pareja gritó lo suficientemente alto como para hacer que sus tímpanos dolieran cuando explotó, su polla chorreando y sus paredes interiores convulsionando alrededor de Kris, masajeando su polla, ordeñándola. —Córrete para mí, amor—, jadeó Zitao, moliéndose contra la ingle de Kris.
El orgasmo que le recorrió le robó el aliento de sus pulmones y le dejó momentáneamente sordo y ciego. Su rugido fue lo suficientemente alto como para que las ventanas vibraran mientras llenaba a Zitao hasta el borde, desbordando su ajustado canal con su semilla.
—Maldición, cada vez se pone mejor—, dijo Kris con voz ronca cuando finalmente la voz regresó a él. — ¿Estás bien, Panda?— Deslizó la mano por la espalda de Zitao y salpicó besos por su rostro.
Zitao se acurrucó contra su pecho mientras su cuerpo se estremecía con temblores. Sus brazos serpentearon alrededor del cuello de Kris, aferrándose a él con fuerza. —Mejor que bien.
Un movimiento fuera de la ventana capturó la atención de Kris justo antes de que un gran puño golpeara contra el cristal. — ¡Hombre, estás bloqueando el camino!
Limpiando la niebla, Kris mantuvo su otro brazo alrededor de Zitao y sonrió al hermano del hombre. —Hola, MyungSoo.
MyungSoo soltó un bufido y rodó los ojos. —Consigue una habitación. Ese es mi hermano pequeño, ya sabes. Realmente no necesito ver esto.
—Entonces cierra los ojos o vete—, dijo Zitao, sin intentar alejarse del regazo de Kris.
—Sólo mueve la maldita camioneta—. Luego el Anciano Hwang se fue pisando fuerte, presumiblemente a su propio vehículo aparcado justo detrás de ellos.
Kris y Zitao se echaron a reír y Kris de repente se sintió como un adolescente siendo atrapado en el asiento trasero de su coche por el padre de su pareja. Sin embargo, el lugar de temer por su vida, encontró toda la situación hilarante.
Dioses, la vida con Zitao era mejor que cualquier cosa que hubiera experimentado por su propia cuenta. Haría lo que fuera para no perder ese sentimiento. Había sido demasiado joven y estúpido para aferrarse a esto antes, pero no dejaría que se escapara de sus manos de nuevo.
CAPITULO 12
— ¿Qué quieres decir con que no puedo ir?— Zitao puso los puños en sus caderas y gruñó a su hermano y su pareja. Durante dos días había estado esperando a que
J-Hope propusiera una secuencia de sueño adecuada que les permitiera extraer la información que necesitaban para salvar a Junsu. Ahora que todo estaba en vigor, Torren y Kieran le estaban diciendo que él no iba a ayudar.
—Es demasiado peligroso—, dijo Kris. Zitao estaba seguro de que iba a calmarse y relajarse, pero no estaba funcionando.
—Además de eso—, interrumpió MyungSoo, —tu presencia podría hacer más mal que bien. Todo lo que se necesitaría es que Eunhyunk o el Líder Tuesday te reconocieran y todo se echará a perder. Esa es mi decisión final y no voy a dar marcha atrás.
— ¿Qué pasa si nos disfrazamos? Pensé que dijiste que J-Hope podía hacer eso—. Señaló con un dedo en la dirección de Kris. — ¿Y por qué él puede ir? ¿No piensas que le reconocerán?
Cuando ninguno de los hombres tuvo una respuesta preparada, Zitao encontró que su sospecha despertaba. Estaban escondiendo algo de él. Más importante, Kris estaba guardando secretos.
—Zitao, no vas a ir—, insistió Kris, dejando caer todos los pretextos de amante que apoya. —Perdería mi maldita mente si te sucediera algo. Por favor, no discutas conmigo en esto.
—Regresaremos—, añadió MyungSoo, su rostro sombrío. —Quiero rescatar a Junsu tanto como tú, pero no elegiré entre vosotros dos. No sacrificaré a un hermano para salvar a otro. No me pidas que haga eso.
No estaban jugando limpio. Zitao no les estaba pidiendo que sacrificaran nada. Podría no ser el todopoderoso MyungSoo, pero era malditamente poderoso y podía ayudar. ¿Por qué nadie creía en él? Había pensado que Kris lo hacía, pero ahora entendía lo equivocado que había estado.
A menos que... — ¿Qué sucedió?
—Nada—, respondió Kris un poco demasiado rápido. De repente encontró una mancha en el brazo del sofá muy interesante.
—Me apoyabais para que hiciera esto mientras pudierais estar a mi lado—. Zitao se levantó del sillón y vagó hacia su pareja. —No pensabas que era demasiado peligroso o que yo era demasiado débil hace dos días. Dime qué cambió.
—Sólo estaba intentando apaciguarte—. Kris aún no le miraba. — No quise hacer una escena en la reunión.
Mentira. Zitao prácticamente podía oler la falsedad saliendo de su amante. —Wow, y pensaba que MyungSoo era un pésimo mentiroso.
—No lo soy—, murmuró MyungSoo en voz baja sin una pizca de convicción.
Bueno, dos podían jugar ese juego. ¿O eran tres? Lo que fuera. — Bien. ¿Cuándo se supone que J-Hope estará aquí?
—Mañana a las cinco—, respondió Kris. —Tenemos que esperar a que todos los vampiros estén durmiendo durante el día. Suga y Aron estarán aquí antes de que el sol salga y pasarán el rato en el sótano hasta que llegué la hora.
—Y no vas a decirme qué sucedió que de repente cambiaste todo, ¿no?
—No
Bueno, al menos ya no le estaba mintiendo. —De acuerdo, bien, si realmente piensas que es demasiado peligroso para mí...— Zitao se apagó y se encogió de hombros. —Me voy a la cama. ¿Vienes?
— ¿Eso es todo? ¿Eso es todo lo que vas a decir?— Las cejas de Kris se fruncieron y sonó incrédulo por decir lo mínimo.
— ¿Qué querías que dijera? Es obvio que no vas a ceder en esto, así que, ¿cuál es el punto en discutir?— Zitao levantó su mano derecha y la agitó delante de él. La ropa de Kris desapareció. —Quiero decir, ¿qué podría hacer para ayudar?
— ¡Hey!
Zitao chasqueó los dedos, atando a Kris al sofá de manera que sólo sus ojos y labios pudieran moverse. —Obviamente soy demasiado débil para participar en un proyecto tan peligroso.
—Hwang Zitao, juro por todo lo que es sagrado, si no...
Chasqueó los dedos de nuevo, cortando efectivamente la amenaza de Kris. — ¿Qué harás exactamente?— Cierto, necesitaba la fuerza de Kris. Se derretía bajo el dominio del hombre. El silencio de su torbellino de pensamientos sólo podía llevarse a cabo por lo que su compañero le podía dar.
Sin embargo, eso no quería decir que fuera a rodar y exponer su vientre cuando la gente que amaba estaba en peligro. Kris podría tener varios centímetros y casi dieciocho kilos más que él, pero cuando se pasaba a la logística, Zitao siempre ganaría. No era un niño. No estaba indefenso. Y le condenarían si dejara que le trataran como tal.
—Zitao, eso no va a ayudar—, amonestó MyungSoo, aunque parecía que lo estaba teniendo difícil para mantener un rostro serio.
Muy bien entonces. Zitao agitó una mano hacia su hermano, desnudando a MyungSoo y murmuró en voz baja. Todo de una vez. MyungSoo voló hacia atrás, se clavó en la pared y las manos extendidas sobre la cabeza. — ¿Qué estabas diciendo?
—Sabes que soy más fuerte que tú—. Los músculos de MyungSoo se agruparon cuando se tensó contra sus invisibles ataduras.
—Pruébalo.
Su hermano sonrió perversamente y lo siguiente que supo Zitao fue que estaba enroscado como un pretzel en el suelo con los pies detrás de la cabeza. Tan indigno.
Kris sacudió la cabeza por las carcajadas, aunque aún fuera incapaz de abrir los labios. Su diversión ante la difícil situación de Zitao era menos que entrañable. Fue solo la suerte de Zitao que SungJung eligiera ese momento para entrar en la habitación. La pareja de MyungSoo se detuvo en seco, inclinó la cabeza hacia un lado y arqueó una ceja.
— ¿Qué estás haciendo?— Preguntó casualmente, dirigiéndose a MyungSoo como si nada inusual estuviera sucediendo.
—Zitao comenzó.
SungJung bufó. —Cierto. Es por eso que se ve como si estuviera intentando meter la cabeza por su culo—. Volvió su atención hacia Kris. — ¿Va a estar bien? Parece que está a punto de tener un derrame cerebral.
Zitao se balanceaba como una tortuga que hubiera sido volteada sobre su concha para poder ver mejor a su amante. Ese pobre hombre parecía que estuviera a punto de estallar con el rostro casi púrpura de tener que contener la risa. Decidiendo tener compasión de él, Zitao liberó su hechizo mordaza. Una vez liberado, Kris estalló en carcajadas, todo su cuerpo vibrando por ello.
Aún bloqueado en la posición embarazosa e incómoda, Zitao de repente se encontró a sí mismo levitando del suelo hasta que estuvo suspendido a sesenta centímetros de la alfombra. Sólo tuvo un segundo para mirar fijamente a su hermano antes de que comenzara a girar en círculos tan rápido que pensó que iba a vomitar cuando la habitación pasó zumbando como una mancha.
— ¡De acuerdo!— Finalmente gritó. — ¡Me rindo!
Sin embargo, MyungSoo no dio tregua. Giró más y más rápido, algunas veces incluso dando un salto mortal en el aire hasta que sintió como si su cerebro fuera a explotar por la parte superior de su cráneo y el estómago se alojó en su garganta. Desafortunadamente, sabía por experiencias pasadas que MyungSoo no se detendría hasta que Zitao vomitara o se desmayara. Había sido la manera favorita de MyungSoo para torturarle cuando eran niños.
La risa de su pareja le detuvo bruscamente y estuvo en el sofá y gruñendo en el rostro de MyungSoo incluso antes de que Zitao registrara lo que estaba sucediendo. —Déjale.
Sin hacer caso de la advertencia en el tono de Kris, MyungSoo se rió entre dientes y envió a Zitao a dar volteretas por el aire alrededor de la habitación. Fue en ese momento que Kris hizo lo peor que podría haber hecho. Envolvió sus dedos alrededor del cuello de MyungSoo y apretó, rompiendo la concentración del brujo.
Zitao dejó de girar y cayó sobre la mesita de café como una tonelada de ladrillos, rompiéndose como si estuviera hecha de cartón y causando que gritara de dolor. Abandonando su dominio sobre MyungSoo, Kris voló a su lado, sus manos cerniéndose sobre Zitao, obviamente sin estar seguro de donde o si tocarle.
—Oh, mierda. Zitao, háblame. ¿Estás bien? ¿Dónde te duele, Panda?
—En todas partes—. La habitación aún estaba girando y sentía como si la mesa no fuera lo único roto. —Esto es por tu culpa.
—Sí—, respondió Kris solemnemente. —Lo es. Lo siento. Te diré todo lo que quieras saber. Puedes venir con nosotros al sueño de J-Hope. Cualquier cosa que quieras.
No era como si lo hubiera planeado para obtener el consentimiento de su pareja. Sin duda, podría haber sido de una manera menos dolorosa. Sin embargo, logró lo que se había propuesto hacer. Sólo, hubiera querido demostrar que podía controlarse, sin tener a Kris adulándole porque había terminado entregándole el culo a su hermano mayor. —Estás desnudo—. Era muy difícil para Zitao pensar con coherencia con su pareja cerniéndose sobre él, gloriosamente desnudo y oliendo tan maravillosamente.
— ¿Y de quién es la culpa de esto?— Kris le arqueó una ceja, aunque estaba sonriendo con esa sonrisa tan confiada y especial que siempre volvía a Zitao masilla.
—Oh, cierto. Revelabit—. Instantáneamente, la ropa de Kris reapareció, aunque Zitao estaba un poco apenado por ver toda es piel bronceada y tersa tapada. Sin embargo, no era como si no tuviera acceso a ella siempre que quisiera. Kris nunca se lo negaría, siempre viéndoles como iguales.
Ese pensamiento pasó de largo suavizando su agitación ante el secreto guardado de Kris. Cualquier cosa que su pareja estuviera escondiendo, lo hacía para proteger a Zitao, no porque pensara que Zitao era débil, sino porque era de esas personas que lo hacían cuando amaban a alguien. Iban a extremos para protegerles, incluso de ellos mismos.
— ¿Puedes moverte?
El dolor ya había comenzado a disminuir y ya no se sentía tan mareado. Zitao movió los dedos de pies y manos de manera experimental y sacudió la cabeza de un lado a otro sobre su cuello. Nada se sentía roto. — Estoy bien. Probablemente estaré un poco dolorido mañana, pero todo está donde debería estar.
—Vamos, Zitao—. Kris le ayudó y le levantó en sus brazos. —Un agradable baño caliente debería ayudar y veremos si el Anciano Jackass puede preparar algunos medicamentos para el dolor.
—Quizás podrías liberarme primero de la pared antes de hablar con el Anciano—, gruñó MyungSoo, aun luchando contra el hechizo de sujeción que Zitao había colocado sobre él.
SungJung parecía como si fuera a romper algo de tanto reír.— ¿Finalmente conseguirá librarse sin ti?
—Podría liberarse ahora si realmente estuviera concentrado en ello— . Zitao no tenía ilusiones sobre ser más poderoso que su hermano. Tampoco es que se preocupara mucho de él, acurrucado en los brazos de Kris.
—En ese caso, continúa y ten ese baño—. SungJung dejó de reír y le dio a MyungSoo una seductora sonrisa satisfecha. —Cuidaré bien de él.
MyungSoo dejó de luchar y miró fijamente a su pareja de arriba abajo, prácticamente desnudándole con los ojos. —Vete—, ordenó, sin ni siquiera mirar en la dirección de Zitao.
La mirada de lujuria en sus ojos fue suficiente para hacer que Zitao se estremeciera. —Vamos. Definitivamente esto no es algo que quiera ver.
—No te preocupes—. Kris dejó caer un beso en la parte superior de su cabeza mientras le sacaba de la habitación. — Encontraremos un poco de privacidad y haremos nuestra propia magia.
Lo único que había querido era evitar que Zitao fuera herido. En su lugar, sólo había sucedido lo contrario. Aunque no había sido nada más que una pelea entre hermanos, podría haber sido mucho peor.
Colocando a su amante suavemente en la cama, Kris frotó sus labios contra los de Zitao y sonrió. —Comenzaré el baño.
Sin embargo, Zitao no le devolvió la sonrisa. — ¿Qué sucedió? ¿Alguna vez me lo vas a contar?
Suspirando con resignación, Kris se tumbó en el colchón al lado de su pareja, dándose cuenta de que el baño en la bañera tendría que ser pospuesto para actividades menos agradables. —Eunhyunk ha solicitado una audiencia formal con El Consejo. Está protestando por nuestro acoplamiento y solicitando el derecho a retarme.
— ¿Retarte por el derecho de reclamarme como pareja?— Zitao se alzó tan rápido que sus frentes chocaron. Sin hacer caso de la herida, Zitao sólo sacudió la cabeza como si estuviera arrojando agua y miró boquiabierto a Kris. — ¡No puedes estar hablando en serio! No puede hacer eso. ¿Puede hacerlo? Ya me has reclamado. ¡ Eunhyunk no es mi pareja!
—Ahora calla—. Kris le acarició el rostro, metiendo su cabello detrás de la oreja. —Lo sé, Panda. Lo sé. Sin embargo, MyungSoo no tiene más remedio que concederle la audiencia. Además, Eunhyunk tiene al Líder Tuesday respaldándole.
— ¿Qué va a suceder en esa reunión?
—No lo sé. Si Eunhyunk argumenta su caso de manera convincente, asumo que El Consejo estará obligado a concederle el derecho a retarme—. Kris deseaba tener mejores respuestas, pero en verdad, no sabía qué esperar de los días venideros.
— ¿Cuándo es la audiencia?
Kris se estremeció. —Uh, mañana por la tarde.
— ¡Excelente!— Zitao refunfuñó unas pocas pseudo-maldiciones en voz baja antes de recuperar el control. —Así que, sólo tenemos una oportunidad en esto del sueño. Si no averiguamos nada útil, estaremos jodidos en la audiencia.
—También existe la posibilidad de que podamos averiguar sobre Junsu, pero nada que nos ayude con Eunhyunk.
Kris se rió entre dientes cuando su pareja le gruñó. —Muchas gracias por el giro optimista sobre nuestra situación. Es de mucha ayuda. ¿Hay algo que podamos hacer para evitar este desafío?
—Si J-Hope no puede ayudarnos a descubrir nada útil, entonces podemos intentar demostrar nuestro caso—. Esta vez Kris fue el único en gruñir. No le gustaba la idea para nada. Dejaría a Zitao demasiado expuesto, demasiado vulnerable y no estaría lo suficientemente cerca para protegerle si algo sucediese.
Por otro lado, en su forma cambiada en la luna llena, no habría absolutamente nada que le evitara el llegar a su pareja. Sin importar dónde estuviera Zitao ni a qué distancia o los obstáculos que se presentaran en su camino, Kris le encontraría.
— ¿Eso no querrá decir que Eunhyunk también será capaz de proporcionar evidencias para demostrar que soy su pareja? ¿Cómo funciona eso? ¿Cómo lo sabes con certeza con los vampiros? ¿Y por qué a nadie le importa lo que quiero?"
Todas eran buenas preguntas, pero desafortunadamente, Kris no tenía respuesta. —A mí me importa lo que quieres, Zitao, pero no conozco todas las reglas. No entiendo nada de política, especialmente política de vampiros—. Empujó a su amante de nuevo al colchón y le inmovilizó por los hombros mientras se cernía sobre él. —Sin embargo, te prometo esto. Sin importa lo que suceda o lo que esos idiotas de El Consejo digan, no dejaré que nadie te aleje de mí. ¿Entiendes?
—Lo mismo va para ti—, respondió Zitao con firmeza. —No me importa lo que digan. Eres mi pareja y he esperado mucho tiempo para recuperarte. No te voy a dejarte ir ahora.
Saber que Zitao lucharía tan apasionadamente por él, por ellos, envió una ola de calor que fluyó desde el pecho hasta las extremidades de Kris. Sin embargo, realmente debería haberlo pensado mejor antes de dudar de los sentimientos de Zitao por él. El hombre se había enfrentado a un grupo de enojados vampiros por él. Si eso no era prueba suficiente de que Zitao le amaba, no sabía lo que era.
—Resolveremos esto. Nadie irá a ningún lado. Aunque, sería un infierno más fácil si podemos encontrar a Junsu. Si la teoría de MyungSoo sobre que es la pareja de Eunhyunk es correcta, podría ahorrar un montón de problemas y estrés.
—Nada me gustaría más pero, ¿cómo propones que encontremos a mi rebelde hermano?
Kris no podía dejar de sonreír. Dioses, amaba la manera en la que Zitao hablaba algunas veces, como indicios de sus antiguas vidas se escapaban en sus intervenciones. Lo amaba aún más cuando se desprendía de esa capa de formalidad y reducía al hombre a un desastre lujurioso de balbuceos. No había nada más que saliera de la boca de Zitao cuando estaba en medio de la pasión. Era adorable, si también un poco chistoso.
—Supongo que comenzaremos con J-Hope.
— ¿Por qué no me lo dijiste? No soy tan frágil, Kris.
Eso lo sabía. Una vez que la citación para una vista formal había llegado, había perdido la cabeza sólo un poco. El único pensamiento que se filtraba a través de la ira era proteger a Zitao de cualquiera que quisiera separarles. —Supongo que entré en pánico. No quiero que te preocupes por esa clase de cosas. Para eso estoy aquí. Ese es mi trabajo.
—Eso es muy dulce de una extraña manera. Puedo manejar esto, Kris. He luchado contra tipos malos antes. Incluso tengo una capa y todo.
Tomó un segundo para Kris darse cuenta de que Zitao había hecho un chiste. Estaba tan lejos de su carácter que Kris se quedó en silencio, aturdido, por un momento antes de que rompiera en carcajadas. —Eres un superhéroe real, ¿huh?
El comportamiento de Zitao se volvió serio cuando sus brazos se levantaron en el aire para rodear el cuello de Kris. —Algunas veces te necesito para hacer que todo desaparezca. Algunas veces necesito darte ese control y dejar que tomes las decisiones por mí. Siempre anhelo tu dominio. Esas dinámicas no cambiarán, pero no soy la misma persona que fui en nuestra vida anterior. Igual que tú eres una persona muy diferente a la anterior, al mismo tiempo que eres el mismo hombre del que me enamoré con el corazón.
—Eso lo entiendo y siento lo mismo. Amo las cosas que recuerdo de nuestra vida juntos, pero estoy disfrutando por conocer a la persona que eres ahora—. Sin embargo, el punto de esta discusión aún le estaba eludiendo. — ¿Qué estás intentando decir?
—Que no necesito que me cuides todo el tiempo—, susurró Zitao. — Algunas veces, también necesito cuidarte. No soy una damisela en apuros o un niño que teme al monstruo bajo su cama. Puede que no me gusten las confrontaciones, pero sé cómo luchar mis propias batallas, luchar por las personas que amo y esta vez, necesito que me dejes hacer eso.
—Así que, lo que estás intentando decir es que debería dejar de mimarte y creer en ti para que tomes las decisiones correctas para lo que sea mejor—. Kris inclinó la cabeza una vez. —Puedo hacer eso—. No sería fácil. Su instinto natural de hacerse cargo y salvar el día siempre estaría ahí, pero Zitao tenía razón.
Eso no significaba que tuviera que gustarle, pero la sexy sonrisa y el caliente beso que su pareja le concedió hicieron un poco más fácil que compartiera parte de la carga que se extendía ante ellos.
CAPITULO 13
— ¿Realmente este es el mejor disfraz que pudiste conseguir?— Zitao bajó la mirada con repugnancia hacia su ropa y frotó la descuidada barba que adornaba su barbilla y mejillas. Se veía como un vagabundo. Sus pantalones estaban sucios y rasgados. La camisa que asumió pretendía ser blanca estaba más amarilla que nada con un lugar cerca de su ombligo que parecía... — ¿Eso es sangre?
—Sigues siendo hermoso—, le aseguró Kris con un suave beso en la parte posterior de la oreja de Zitao.
Zitao no sabía cómo el hombre podía siquiera soportar tocarle, mucho menos darle un beso. Tenía el cabello grasiento y enmarañado, su piel rebajada con toda la suciedad que la recubría y olía a algo que perteneciera a un establo. —Esto es asqueroso.
J-Hope, JungKook, Suga y Aron se veían exactamente como lo hacían normalmente. El normalmente cabello negro de MyungSoo ahora era rubio platino y sus rasgos faciales eran un poco más agudos. No era mucho para un disfraz, pero Zitao admitió que no habría reconocido a su hermano si no supiera ya que era MyungSoo.
Kris, sin embargo, estaba vestido de la cabeza a los pies completamente de negro. Su hermoso cabello oscuro ahora caía por debajo de sus hombros y estaba teñido del azul eléctrico más impactante. El delineador de ojos a lo largo de los párpados le daba un aspecto peligroso en lugar de femenino. Todo combinado para formar una erótica imagen de tentación por la que Zitao estaba teniendo un momento difícil para resistirse. ¿Quién sabía que estaba en esa clase de cosas?
—Estás impresionante—, susurró, su boca seca y su polla amenazando con hincharse dentro de sus lamentables pantalones.
Kris le dio una sonrisa de idiota y dio un tirón al dobladillo de su chaqueta de cuero. — ¿Te gusta?
Una garganta aclarándose les interrumpió antes de que Zitao pudiera avergonzarse a sí mismo, por lo que estuvo inmensamente agradecido. —
Tenemos que comenzar ahora—, dijo J-Hope con su suave acento irlandés.
—Así que, ¿cómo hacemos esto?— Preguntó Aron casualmente como si hiciera este tipo de cosas todos los días.
—Organizaremos una fiesta—, respondió JungKook, obviamente familiarizado con la manera de actuar de su pareja. —J-Hope puede poblar el sueño con la gente suficiente para mantener a todos distraídos el tiempo necesario para que habléis con quien necesitéis y recopiléis toda la información que podáis conseguir.
—Al reunir a la mayoría de Snake River en este paisaje de ensueño, esperamos que eso someta fácilmente a Tuesday y no levante sospechas—, añadió MyungSoo. —Si estuviera soñando con una fiesta, sólo tendría sentido que incluyera a miembros de su propio aquelarre.
Sí, todo tenía perfecto sentido aparte de que Zitao necesitara parecer y oler como un vagabundo. — ¿No piensas que un vagabundo en esa extravagante fiesta será algo así como una bandera roja?
—Es una fiesta de barrio—, J-Hope le guiñó un ojo. —Sólo déjate caer contra una pared y la gente te ignorará. Eso te facilitará hacer tu trabajo sin ser interrumpido—. No esperó una respuesta cuando se apartó de Zitao, tomó la mano de JungKook y cerró los ojos.
—Podemos hacer esto—, susurró Kris en su oído. —Sólo encuentra a Junsu—. Un casto beso fue dejado en los labios de Zitao antes de que Kris retrocediera, moviéndose en el enorme y vacío campo.
La niebla circulando, sombras oscuras y fantasmales rayos emitidos por la luna comenzaron a intimidarle. Estaba demasiado silencioso, como si todo el ruido en el universo hubiera sido silenciado antes de pasar a través de las espesas y grises nubes que flotaban a su alrededor.
Un enorme edificio apareció de repente de la nada justo detrás de él, elevándose sobre la tierra como si brotara de una semilla. Zitao jadeó y retrocedió, mirando fijamente a su alrededor con la boca abierta. Más edificios aparecieron, junto con brillantes luces así como parpadeantes luces en cadena. El volumen en el interior de su pequeño mundo explotó de repente en estruendosa música, estridentes risas y animadas conversaciones.
Había gente por todas partes, algunos con bebidas en sus manos, otros de pie juntos en pequeños grupos, sonriendo, charlando y pareciendo muy satisfechos sólo por estar donde estaban. Ninguna persona parecía confundida o sospechosa por encontrarse de repente arrojada a una fiesta donde no habían estado momentos antes. El poder de los sueños era algo mágico.
Sin embargo, Zitao no vio a ninguno de sus compañeros. Todos se habían dispersado entre la multitud, dejándole en gran medida por su propia cuenta. Un pequeño estremecimiento de pánico se abrió camino por su columna vertebral, pero se recuperó y preparó para lo que tenía que hacer. No sabía cuanto tiempo tenían, así que necesitaba hacer la mayoría en su tiempo establecido.
Colocándose contra la pared del edificio de ladrillo detrás de él, se deslizó hasta la acera de hormigón y trató de parecer tan modesto como fuera posible. Una botella de whisky barato apareció en su mano derecha, el tapón quitado y sólo la mitad de su contenido. Zitao la miró fijamente durante un momento antes de que soltara un bufido y rodara los ojos. Kang J-Hope sólo era un barril de risas, el idiota.
Enroscando la botella cerca de su pecho, Zitao imaginó que bien podría interpretar el papel de vagabundo borracho. Así que, extendió las piernas delante de él, dejó que su cabeza cayera mustiamente a un lado de manera que su oreja se apoyara en su hombro e hipó un par de veces para lograr el efecto.
Internamente, vació su mente de todo pensamiento, dejó fuera todo ruido a su alrededor y bajó sus escudos, abriéndose a su hermano perdido. — ¿Junsu? ¿Estás aquí?
—Hola, hermano—. Junsu se oía débil, su voz amortiguada como si estuviera hablando a través de una bola de algodón. —Ha pasado mucho tiempo.
—Vamos a ayudarte. Te sacaremos de aquí, pero necesito saber dónde estás. ¿Te está reteniendo el Líder Tuesday en Snake River? ¿Estás encerrado en un calabozo en alguna parte?
Zitao oyó a su hermano soltarle un bufido a través de su vínculo mental. — ¿Un calabozo? ¿Tal vez también me tiene vigilado por un dragón? La solitaria y asustada doncella, obligada a lamentar la pérdida de su libertad hasta que el caballero de brillante armadura llega en su valiente corcel para escalar los muros del castillo.
—De acuerdo, ahora estás siendo un idiota—. Zitao rodó los ojos. Junsu siempre había sido un poco teatral y dramático.
Su rica y cálida risa viajó a través de su enlace, cada vez más fuerte y definida. —Lo siento, Zitao. Sin embargo, es tan divertido molestarte.
—Sí, me lo has dicho en numerosas ocasiones. Sin embargo, eso no es de ayuda ahora mismo. Necesito saber dónde estás si vamos sacarte de aquí.
—Estoy justo aquí, por supuesto.
— ¡Junsu!— Tomó una gran cantidad de control para que Zitao permaneciera sentado y no se lanzara hacia su gemelo. Para los de fuera, parecía como si ni siquiera se relacionaran, mucho menos que hubieran compartido el mismo vientre.
Donde él era pequeño y delgado, Junsu era de más de metro ochenta y musculoso. Su cabello era rubio dorado como el sol en un campo de trigo, un marcado contraste con los rizos medianoche de Zitao. El cabello de Junsu estaba más largo que la última vez que Zitao le había visto y tenía una urgente necesidad de cortárselo.
—Te ves como la mierda—, comentó Junsu con un guiño mientras se colocaba en el suelo al lado de Zitao. — ¿Dónde estamos de todos modos?
—Uno de nuestros Ejecutores es un constructor de sueños. Y mi apariencia es una estratagema. ¿Cuál es tu escusa?
— ¿He sido retenido como rehén durante los últimos dos años? ¿Pasé los últimos meses de ese cautiverio dentro de un pozo? ¿Esas escusas son lo suficientemente buenas para ti?— Junsu no se oía amargo. De hecho, había un poco de diversión en su tono.
Sin embargo, Zitao estaba horrorizado. — ¿Dónde? ¿En Snake River? ¿Lo hizo el Líder Tuesday? ¿Son los guardias? ¿Por qué no puedes utilizar tu magia para escapar? ¿Qué es lo que quieren contigo?
Junsu se rió entre dientes. —Tranquilízate, Zitao—. La sonrisa se deslizó de su rostro y se volvió seria. —Sabes exactamente lo que quieren, pero no les diré dónde está el Libro de los Desterrados. Ese es el por qué me abandonaron en el pozo. Se están desesperando e intentaron que me rompiera. Estoy siendo retenido por vampiros, pero no sé sus nombres ni donde estoy. ¿Snake River? ¿Dónde está exactamente?
—En Ulsan—, suministró Zitao y luego se calló para que Junsu pudiera continuar.
—Hmm—. Junsu se rascó la descuidada barba de la mandíbula, los pelos de un tono más oscuro que los arenosos rizos que caían desde su coronilla hasta frotar la parte superior de sus hombros. —No estoy seguro de cómo llegué hasta Ulsan. Estaba en Bélgica cuando me cogieron.
Zitao no sabía qué hacer con ese pedazo de información, así que se lo guardó para discutirlo con los otros más tarde. — ¿Cómo te mantienen allí?
—Me mantuvieron sedado el primer mes. Ahora, sólo me alimentan lo suficiente para mantenerme vivo de manera que puedan beber de mí o extraerla con sifón en viales. Creo que mi magia está muriendo junto con mi cuerpo. Me ha abandonado—. Se oía tan triste, casi avergonzado de las cosas que le habían hecho.
Mirando a su hermano de nuevo con ojo crítico, Zitao se dio cuenta de que Junsu parecía pálido y su masa corporal se redujo en gran medida de lo que recordaba. Con todo, parecía más grande que la vida para Zitao, que siempre había levantado la vista hacia su gemelo, tanto literal como figurativamente.
Un proteccionismo feroz le llenó, invirtiendo las posiciones que habían adquirido cuando eran niños. El gemelo más grande y fuerte, Junsu, había aceptado el papel de protector de Zitao y nunca se quejó de la tarea, incluso tomando el lado de Zitao contra sus otros hermanos. Ahora, sin embargo, era Zitao quien sería el campeón de Junsu, un trabajo que se tomaría muy seriamente.
—Voy a sacarte de esta. Sé fuerte sólo un poco más, ¿de acuerdo?
Junsu presionó su dedo índice directamente entre los ojos de Zitao y afirmó. — ¿Qué está pasando aquí dentro? ¿En qué problemas te has metido?
Zitao frunció el ceño. — ¿Quién dijo que estoy en problemas?
—Eres un terrible mentiroso. Probablemente creo que es un rasgo Hwang. De cualquier manera, sé que algo está pasando, así que bien podrías contarlo.
—Hay un vampiro llamado Eunhyunk que piensa que soy su pareja.
—Pero no lo eres.
—Correcto. Tengo una pareja. Una enorme y posesiva pareja werelobo que va a terminar comiéndose a ese vampiro de postre si no conseguimos solucionarlo pronto—. Si Eunhyunk llegara a acercarse a él, Zitao tenía pocas dudas de que Kris reaccionara muy violentamente.
Junsu silbó bajo. — ¿Dijiste un werelobo? Bien hecho, hermano—. Le guiñó un ojo con picardía y cruzó los brazos sobre su pecho. — ¿Por qué ese vampiro piensa que le perteneces?
—Tengo una teoría—. Zitao se mordió el labio y miró hacia otro lado, inseguro sobre cuanto revelar. Si Junsu supiese que tenía una pareja fuera esperando por él, de todas las personas su Infinity, quizás le diera más razones para luchar por su vida y libertas. O podría ser contraproducente y explotar en el rostro de Zitao.
—Sólo dilo—. Junsu bufó con obvia exasperación. —Finalmente voy a sacártelo, así que ahórranos tiempo y problemas.
—Creo que Eunhyunk puede ser tu pareja—, soltó Zitao, observando a Junsu intensamente por su reacción. —Cuando estuvimos en Snake River hace unos días, te estuve buscando a través de nuestro vínculo. Estuve abierto a tu energía. Creo que quizás Eunhyunk está confundido.
—Una pareja vampiro—, reflexionó Junsu con una sonrisa torcida.
— ¿Está aquí?
Bueno, esa no era la reacción que Zitao había estado esperando, pero supuso que era mejor a que Junsu se enojara porque estaba siendo alejado de su pareja predestinada, una pareja que podría haber estado perdida durante cientos de años. —Se suponía que estuviera aquí, pero realmente no sé donde están. Se han dispersado—. Zitao agitó la mano alrededor delante de él, indicando la fiesta en pleno apogeo a su alrededor.
— ¿Qué pasa con esa pareja tuya? ¿Puedes conseguir bloquearle?
Zitao sonrió. —Oh, sí. Espera por favor—. Cerró los ojos y empujó sus pensamientos hacia su amante, buscándole entre la multitud.
—Hey, Panda. ¿Encontraste a Junsu?
—Por supuesto. ¿Sabes dónde está Eunhyunk?
—No, pero nuestro tiempo se acaba. Prepárate para irte en unos tres minutos.
—Tengo que irme—, dijo Zitao a su hermano en voz alta. Abrazó a Junsu, apretándole con fuerza antes de saltar sobre sus pies. — Vendremos a por ti. No te rindas aún.
Junsu sonrió, lenta y fácilmente como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo. —Estaré esperando justo donde estoy. Oh, e intenta evitar que tu werelobo se coma a mi pareja antes de que tenga una oportunidad de conocerle.
—Eres un idiota—. Con todo, Zitao no pudo evitar reírse. —Lo haré lo mejor que pueda. ¿Realmente crees que tengo razón y Eunhyunk es tu pareja?
—Rara vez he conocido que estuvieras equivocado de algo, así que sí. Creo que Eunhyunk es mi pareja—. Junsu inclinó la cabeza a un lado y se frotó la barbilla. — ¿Has intentado explicárselo? Podrías ganar un aliado si pudieras convencerle.
—Se bloquea con el hecho de que realmente cree que soy su pareja. Hay una posibilidad de que esté cumpliendo órdenes en un intento de separarme de todo el mundo y mantenerme en Snake River.
—No lo sabrás hasta que no lo intentes. No todo el mundo es tu enemigo, Zitao.
Zitao frunció el ceño, sacudió la cabeza y caminó hacia atrás mientras se daba cuenta de que el sueño comenzaba a derrumbarse a su alrededor. —Tampoco hace que todo el mundo sea mi amigo. Culpable hasta que pruebe su inocencia.
—De acuerdo, así que, ¿qué sabemos?— Preguntó MyungSoo cuando se reunieron en una de las habitaciones en el sótano después de despertar del sueño inducido por drogas. Con Aron y Suga uniéndose al grupo, era el único lugar en la casa hermético a la luz en el que podían reunirse y que protegía a sus amigos contra los dañinos rayos de sol.
Lo que Kris había sentido como pocos minutos en realidad habían sido cerca de dos horas. Siempre había pensado que era exactamente lo contrario. Unos pocos minutos en el mundo real equivalieran a varias horas en un sueño. Era un poco desconcertante demostrar que todas sus nociones preconcebidas eran falsas.
—Nunca vi al Líder Tuesday—, facilitó cuando nadie más habló.
— ¿Alguien más?
Todo el mundo sacudió la cabeza con idéntico ceño fruncido en sus rostros. —Reconocí a muchas personas como miembros del Aquelarre Snake River, pero no vi a su infame líder—, añadió Suga. —Sin embargo, fui capaz de hablar con Gideon.
— ¿Metió a mi hermano en el pozo?
Todas las cabezas se giraron y cada par de ojos en la habitación aterrizaron en Zitao. Sin embargo, no se inmutó ni encogió bajo su escrutinio. La mirada de enojo y determinación que brillaba en su rostro era sexy y provocativa. No se imponía con frecuencia, pero cuando lo hacía, siempre dejaba a Kris en un estado de gran excitación.
— ¿Junsu está en un pozo?
Zitao le echó un vistazo, sus ojos suavizándose sólo un poco en las esquinas antes de que la máscara cayera sobre su rostro una vez más, y se enfrentara al resto de la habitación. —Junsu dijo que está encarcelado dentro de un pozo, pero que no sabe quién le está reteniendo. También dijo que fue secuestrado mientras estaba en Bélgica y traído a Ulsan hará unos dos años.
— ¿Qué más dijo?— MyungSoo se veía ansioso por la información, una expresión nada común en el rostro del anciano.
Zitao dejó caer su barbilla y suspiró. —Piensa que deberíamos intentar conseguir que Eunhyunk esté de nuestro lado. Si podemos convencer a Eunhyunk que Junsu es realmente su pareja, entonces hará todo lo que pueda para encontrarle. De todos modos, esa es la teoría de Junsu—. Finalmente levantó la cabeza y miró a través de la distancia a MyungSoo. —No sé qué pensar o en quien confiar.
—No confiaremos en nadie hasta que se demuestre lo contrario—. Kris no iba a jugar con la seguridad de Zitao por una corazonada. Hasta que alguien tuviera una evidencia sólida que le convenciera de lo contrario, Eunhyunk aún era un enemigo.
MyungSoo le estudió durante un momento e inclinó la cabeza por lo que Kris asumió que estaba de acuerdo. Entonces juntó las manos detrás de su espalda y se giró hacia Suga. — ¿Qué dijo Gideon?
—No mucho. Sin embargo, se disculpó por todo el desastre con Zitao y Eunhyunk. Me hizo pensar que si algo está pasando en Snake River, Gideon no está en ello. Le he conocido durante mucho tiempo, y estoy seguro que podría decir si estuviera mintiendo.
Aún eran rumores y no lo suficientemente bueno para Kris. Apoyando la espalda contra la pared, envolvió su brazo alrededor de los hombros de Zitao y le acercó más hacia él. No era de naturaleza sexual, pero necesitaba el contacto físico con su pareja. Quizás si le sostuviera lo suficientemente apretado, podría proteger al hombre de todo y todos.
— ¿Qué pasa con Eunhyunk?— Preguntó JungKook mientras el enfoque de todo el mundo giraba hacia Aron. — ¿Conseguiste sacarle algo?
—Insiste en que Zitao es su pareja—. Aron soltó un bufido y sacudió la cabeza. —También fue jodidamente inflexible al respecto. Si está actuando, es malditamente bueno. Tan bueno, de hecho, que probablemente debería hacer las maletas y dirigirse a Hollywood.
El vampiro se veía exhausto. Su normalmente pálida piel estaba casi gris. Los oscuros círculos bajo sus ojos se destacaban en relieve, y parecía estar teniendo problemas para mantener la cabeza erguida. Suga no se veía de mejor manera, y Kris se dio cuenta de que estar despierto durante el día les estaba pasando factura a los hombres.
—Así que, estamos exactamente donde comenzamos—. El gruñido de MyungSoo rodó desde su pecho y rebotó en la paredes de la habitación. — Básicamente, estamos jodidos.
—Bueno, tenemos una localización más precisa de donde está Junsu—, respondió Zitao de manera razonable. —No diría que fuese una total pérdida de tiempo.
No, pero Kris tampoco llamaría a su excursión un éxito. Aunque continuaron discutiendo los eventos del sueño y analizando diferentes conversaciones, un escalofrío se avivó en su columna vertebral, señalando el descenso del sol hacia el horizonte. Sólo podía verse obligado a cambiar en la luna llena, pero aún estaba conectado a la diosa lunar durante el resto del mes.
Quizás era hora de enfrentar sus problemas cara a cara. ¿Qué era lo peor que podría suceder por acusar abiertamente al Líder Tuesday de secuestrar y encarcelar a un miembro paranormal?
Kris frunció el ceño y abrazó a Zitao más fuerte. Conociendo su suerte, el cielo podría caerse o algo igualmente horrible sucedería. Con todo, no era como si fueran a andarse con rodeos y jugar relajados.
Si el Líder Tuesday no sabía nada sobre la captura de Junsu, podría llegar a ser un poderoso aliado. Si estaba detrás de todo... bueno, las cosas podrían ponerse mucho peor de lo que ya estaban. ¿Cierto?
CAPITULO 14
-Tienes que tranquilizarte-, susurró Kris por la comisura de su boca. Zitao estaba vibrando tan violentamente por los nervios que sacudía el muslo de Kris donde sus piernas estaban presionadas juntas en el banco de madera dentro de la sala de reuniones de El Consejo.
-Lo estoy intentando-, replicó Zitao.
Girándose hacia su pareja, Kris agarró la barbilla del brujo y apretó, forzando la cabeza de Zitao de manera que sus ojos se encontraran. -Tranquilo-, ordenó, aunque no con dureza. -Todo saldrá bien. Ya te dije que no voy a dejar que nadie te aleje de mí-. Se inclinó más cerca hasta que sus narices casi se tocaron y dejó gotear su tono de autoridad. - Tranquilo, Panda.
Zitao se tranquilizó de inmediato, los temblores amainaron, y sus músculos se relajaron hasta que se hundió contra el costado de Kris. - Gracias-, murmuró.
Envolviendo a su amante más cerca de él, Kris besó la parte superior de su cabeza y suspiró. -Vamos a estar bien-, respondió por lo que sentía que era la millonésima vez. Aún no estaba seguro de creerlo, pero tenía que aferrarse a ese poco de esperanza.
-Por favor, diga su nombre para El Consejo-. MyungSoo habló casualmente, pero sus ojos brillaban con malicia e ira mientras miraba hacia abajo hacia el estrado donde estaba Eunhyunk.
El vampiro se movió al centro de la pequeña área justo más allá de los bancos, a medio camino entre los ancianos y los reunidos detrás de él. -Lee Eunhyunk , miembro del Aquelarre Snake River.
-Sr. Lee-, comenzó el Anciano Daesung con su voz ligeramente acentuada, - ¿puede por favor informar a los miembros de esta asamblea por qué está aquí?
Eunhyunk se puso de pie erguido y orgulloso, sus manos unidas delante de él y los hombros hacia atrás. -El werelobo Ejecutor, Wu Yifan, ha reclamado lo que es mío por derecho. Hwang Zitao es mi verdadera pareja, y como tal, deseo presentar una queja formal contra el Sr. Wu por violar una de nuestras leyes más sagradas. Si se niega a renunciar a su reclamación hacia Zitao, pido permiso a El Consejo para desafiarle, como es mi derecho.
Hubo varios silbidos y gruñidos entre el público por su tediosa declaración. Era malditamente bueno ver a tanta gente de su parte. Infiernos, había tratado al nuevo Moonlighter, Siwon, como un maldito leproso, y el hombre aún estaba ahí para apoyarle.
Sorprendentemente, fue su hermana, Amber, por la que sentía más lástima. Era su trabajo como anciana representativa de los werelobos ser imparcial y equitativa. Cuando uno de los miembros en el juicio pasó a ser su hermano mayor, se imaginó que no sería una tarea fácil para ella.
Sin embargo, se veía decidida, y el pecho de Kris se hinchó de orgullo. Cualquier cosa que sucediera, incluso si ella fallaba en su contra, no sentiría nada diferente hacia ella. Sabía sin duda que ella haría lo que sentía fuese en el mejor interés de todas las partes involucradas, y no podía pedir más que eso.
Bueno, podía, pero no estaría bien. Podría ser su hermana pequeña, prácticamente podría haberla criado, pero no era como si fuera a ponerla sobre sus rodillas si ella desordenaba esto. La pequeña astuta que era no permitiría jamás algo tan indigno. Sólo el pensamiento le tenía luchando para no reírse.
Desafortunadamente, también se dio cuenta de que estaba en clara desventaja. Aunque conocía a cada miembro de El Consejo y tenía amistad con la mayoría, realmente podría ser un obstáculo en esta situación. Probablemente querrían fallar a su favor, pero se preguntaba cuántos irían en su contra, sólo para probar que no tenían favoritos o lealtades que influyeran en sus decisiones.
- ¿Por qué un desafío?- Preguntó Daesung. - ¿Ha intentado demostrar su derecho al Sr. Hwang?
-No, señor. No se me ha dado la oportunidad.
-Bueno, ahora la tiene-. El Anciano Daesung miró sobre la habitación y directamente hacia Zitao. -Sr. Hwang, preséntese aquí si quiere.
Zitao comenzó a temblar de nuevo, pero no había nada que Kris pudiera hacer esta vez. -Está bien, bebé. Sólo deja que tenga su prueba, y luego todos sabrán que no le perteneces. Es la manera más rápida de acabar con esto.
-Cierto. De acuerdo. Seguro. Lo tengo-, balbuceó Zitao, su cabeza moviéndose hacia arriba y abajo como si fuera un muelle mientras pasaba a Kris y arrastraba los pies hacia el frente de la sala de reuniones.
Tomó cada gramos de la fuerza de voluntad que poseía Kris no volar por la habitación, agarrar a Zitao, y desgarrar la garganta de Eunhyunk cuando Zitao se detuvo justo al lado del vampiro. Esto estaba mal. Zitao le pertenecía, y todo el mundo lo sabía. ¿Por qué tenían que jugar estos jodidos juegos para probarlo?
-Diga su nombre para el registro-, dijo MyungSoo tranquilamente. Estaba más allá de toda duda que no estaba más contento con lo que estaba sucediendo que Kris. Con todo, tenía que seguir el protocolo, ponerse los zapatos y bailar para que todos pudieran ver que estaba jugando bien.
-Hwang Zitao .
-Zitao, entiendes que no tienes permitido utilizar cualquier tipo de magia para resistir la coacción del Sr. Lee, ¿correcto?- El Anciano Lay era probablemente el hombre más benevolente que Kris hubiera conocido. Sin embargo, había algo en él, un aire de poder y gran sabiduría que le proporcionaba respeto por nada más que la respiración.
-Sí, Lay.....er, señor-. Zitao se mordió el labio y se sonrojó por el lapsus. A Kris le resultó entrañable. De acuerdo con la sonrisa del Anciano Zhang, a él también.
-De acuerdo, Sr. Lee, puede proceder.
Las manos de Kris se cerraron en puños en la parte superior de sus muslos, las uñas cortas clavándose en sus palmas mientras luchaba por permanecer en su asiento cuando Eunhyunk apoyó una mano en el lado del cuello de Zitao, justo encima de la marca de reclamación de Kris. Podía hacer esto. Podía pasar por esto. Todo habría terminado en un minuto.
Eunhyunk se inclinó hacia adelante, mirando fijamente a los ojos de Zitao, sus labios sólo a un suspiro de la pareja de Kris. Las puntas de sus colmillos brillaban bajo las luces del techo asomándose justo debajo de su labio superior.
Kris saltó de su asiento y gruñó ferozmente. - ¡Detente!
Nadie pareció sorprendido por su arrebato. Era casi como si lo hubieran estado esperando. - ¿Sí, Sr. Wu?- Preguntó su hermana con una sonrisa en sus labios pintados.
Sintiéndose menos que estable y no pudiéndose quitárselo de encima, le tomó un tiempo a Kris antes de que sintiera que podía hablar sin gruñirla. - ¿Tiene que tocarle?
-No, supongo que no-, respondió el Anciano Daesung en su lugar. -Sr. Lee, no tocará al Sr. Hwang durante el resto de esta audiencia.
Eunhyunk no parecía feliz con ello, pero dejó caer su mano, y Kris finalmente se sintió un poco más en control de sí mismo. Sin embargo, se negó a sentarse. Si Eunhyunk no cumplía con su palabra, Kris estaría preparado. Cruzaría la habitación y le patearía el culo antes de que pudiera parpadear.
-Bésame-, ordenó Eunhyunk a Zitao, pero lo suficientemente alto para que toda la habitación le escuchara.
Zitao se apartó y bufó. Era un sonido muy humano, pero Kris lo aprobó, y un rugido de satisfacción vibró en su pecho.
Frotándose un lado de su cuello, Eunhyunk estaba sonriendo realmente cuando se giró hacia los ancianos. -Sólo necesitaba saber su reacción sin coacción, así puedo decir si está fingiendo o no-. Entonces volvió a concentrarse en Zitao, mirando profundamente a sus ojos.
Kris supo el momento exacto en que funcionó porque su vínculo con Zitao se desvaneció hasta que apenas fue un susurró entre ellos. No le gustaba, no le gustó estar desconectado de su pareja, pero se dio cuenta de que eso probaría un punto muy vital. Zitao no era la verdadera pareja de Eunhyunk.
-Desnúdate-, ordenó Eunhyunk.
En trance, los dedos de Zitao comenzaron a buscar a tientas los botones de su camisa. Miraba hacia el frente, aunque no estaba claro si en realidad estaba viendo algo. Sin embargo, cuando hubo desabrochado la mitad de los botones, Kris había visto suficiente. -Zitao-, llamó. - Detente.
Los dedos de Zitao se detuvieron instantáneamente, aunque no miró a su alrededor.
-Ven aquí, ahora.
Toda la audiencia observó como Zitao giraba sobre sus talones y se deslizaba por la habitación, moviéndose rápidamente pero con gracia hasta que se detuvo directamente delante de Kris
Ahuecando el rostro de su amante con ambas manos, Kris inclinó la cabeza y presionó sus labios juntos, inhalando el dulce aroma que era único de Zitao. -Deja esto, Zitao. Me perteneces a mí, no a ese idiota.
Un pequeño estremecimiento se abrió camino a través del cuerpo de Zitao, parpadeó varias veces, y luego sus cejas se juntaron en confusión. - ¿Cómo regresé aquí? ¿Funcionó?
- ¡Por supuesto que está fingiendo!- Gritó Eunhyunk. - ¡Lo planearon todo! Exijo un desafío.
- ¡Suficiente!- Para sorpresa de Kris, fue el Líder Tuesday quien habló, levantándose de su asiento delante de la habitación y dando un paso hacia adelante para dirigirse a los ancianos. -Mis disculpas-. Dio una pequeña inclinación de respeto. -Sólo apoyé a Eunhyunk porque creí que su reclamo era verdadero. Es lo que hace un buen líder, y como alguien que ha perdido a su propia pareja, no quería ver a un miembro de mi aquelarre pasar por ello. Ahora puedo ver que Eunhyunk está equivocado, y yo también.
- ¿Qué?- Jadeó Eunhyunk. - ¡No! Puedo sentirle. Puedo sentir su alma tirando de la mía.
-Tal vez deberíamos llevar el resto de esta reunión en privado-, sugirió el Anciano Xiumin con su musical voz.
-No-. El Líder Tuesday se acercó más a la plataforma. -No tenemos nada que esconder.
-Ya lo veremos-, murmuró Kris, tomando la mano de Zitao y caminando al frente de la sala para quedar junto al Líder Tuesday. Había tenido suficiente. Quería respuestas, y si nadie iba a hacer las preguntas pertinentes, seguro como el infierno que él lo haría. - ¿Dónde está Hwang Junsu?
- ¿Perdón?- El líder del aquelarre parecía genuinamente perplejo por la pregunta. - ¿Hwang Junsu?
Kris dio a Zitao un pequeño empujón entre los hombros, ofreciéndole apoyo pero animándole a que contara lo que sabía. -Mi hermano, Junsu, está siendo retenido en un pozo en tus tierras. Ha estado ahí durante varios meses, estando famélico y siendo alimentado de restos.
No hubo sorpresa, ni desprecio escrito en la expresión de Tuesday. Sin embargo, hubo un frío y duro cálculo que heló la sangre de Kris. Girándose hacia los reunidos, Tuesday señaló con un dedo largo y delgado a sus guardias, Gideon y Axton. - ¿Conocéis el pozo?
-Sí, señor-, respondió Gideon al instante, mientras Axton simplemente inclinaba la cabeza asintiendo.
-Quiero que lo comprobéis personalmente. No digáis a nadie lo que estáis haciendo o por qué estáis allí. Si os encontráis con resistencia, regresad e informadme inmediatamente. ¿Entendido?
Una cosa era cierta. Si estaba detrás del secuestro de Junsu o no, el Líder October Tuesday, que nombre tan ridículo, había nacido para ser líder. Infiernos, incluso Kris quería hacer lo que el hombre ordenaba cuando utilizaba ese tono confiado.
-Sí, señor-, respondieron ambos guardias en estéreo antes de caminar por el pasillo entre los bancos y desaparecer a través de las puertas dobles en la parte posterior de la habitación.
Kris no estaba completamente convencido de que no hubiera sido sólo un espectáculo, pero las acciones del vampiro debían de haber influido en Zitao de alguna manera. -Gracias-, dijo con respeto. Tuesday arqueó una esculpida ceja e inclinó la cabeza en reconocimiento. Luego Zitao se giró hacia Eunhyunk. -Creo que hay algo que tienes que saber.
- ¿Tiene que ver con que estás fingiendo que no puedes sentir la conexión entre nosotros?- Cada palabra fue forzada a través de los dientes apretados, y Eunhyunk parecía lo suficientemente enojado como para escupir clavos.
-En realidad, sí-, respondió Zitao, y Kris podía oír la sonrisa en su voz. -Sin embargo, no estoy fingiendo nada. No siento una conexión entre nosotros porque simplemente no existe. Kris es mi pareja, mi pareja destinada.
Eunhyunk gruñó y dio un paso hacia adelante, pero su líder le detuvo con una mano en su pecho. -Cálmate y escucha lo que el chico tiene que decir.
Zitao no parecía muy feliz por haberse referido a él como un chico. Sin embargo, no hizo comentarios, eligiendo en su lugar hacer frente a Eunhyunk con sus siguientes palabras. -Junsu es mi gemelo. Compartimos una energía, lo que significa que nuestra magia está hermanada y más potente cuando estamos juntos. Incluso podemos hablar de manera telepática si estamos lo suficientemente cerca uno del otro.
Quizás Eunhyunk aún estaba demasiado enojado para seguir el hilo de pensamientos de Zitao a su conclusión, pero Kris podía ver la aclaración naciendo en los ojos de Tuesday. Sin embargo, en lugar de interrumpir, el vampiro sonrió tranquilizadoramente, alentando a Zitao para que continuara.
-Creo que estás sintiendo la energía de Junsu fluyendo de mí. No lo sé con seguridad, pero creo que eso es el por qué piensas que soy tu pareja aunque realmente es Junsu en quien deberías estar concetrándote.
- ¿Junsu?- La mirada en el rostro de Eunhyunk no tenía precio y era casi cómica. - ¿El hombre que dijiste estaba siendo mantenido cautivo en un pozo? ¿Ha estado tan cerca de mí desde hace meses?- Entonces sus rasgos se oscurecieron, sus colmillos se alargaron, y las venas alrededor de sus ojos destacaron contra su pálida piel. -Alguien en quien confié le está haciendo daño, y ese alguien pagará por ello.
Probando una vez más por qué era el líder de su aquelarre, Tuesday no esperó a ser preguntado. Le dio una palmadita a Eunhyunk en el hombro, dándole un pequeño empujón hacia la puerta. -Ve a por tu pareja, Eunhyunk, pero sé inteligente al respecto. Si te dejas cegar por la ira, podrías hacer más mal que bien.
Eunhyunk pareció calmarse un poco, e hizo un gesto con la cabeza en lo que Kris pensó que podría haber sido comprensión. -Gracias, señor.
-Debería ir contigo.
Zitao había perdido su maldito juicio si pensaba que Kris iba a permitirle ir al territorio enemigo sin él. -No, no lo harás.
-Tengo que hacer esto, Kris. Si alguien se da cuenta de lo que está pasando y traslada a Junsu, soy el único que podrá encontrarle.
Era lógico y práctico, pero a Kris aún no le gustaba. -Entonces iré contigo.
-Le protegeré-, se ofreció Eunhyunk, ganándose una mirada furiosa y un gruñido de Kris. No necesitaba que un chupasangre protegiera a su pareja.
-Yo voy.
-Sabes que te amo, pero puedo cuidar de mí mismo, Kris. Tengo que hacer esto-. Zitao se puso de puntillas y besó los labios de Kris. - Quédate aquí y haz lo que puedas para ayudar-. Sus ojos parpadearon hacia Tuesday antes de regresar a él. -No puedo estar en dos lugares al mismo tiempo sin tu ayuda-, susurró en la mente de Kris.
Odiaba la propia idea de Zitao de estar lejos de él. Iba contra cada uno de sus instintos naturales. Al final, sabía que su pareja tenía razón. El hecho de que Zitao podía convertir a todo el mundo en sapos con su magia también hizo mucho en la toma de su decisión. -Si te metes en problemas, quiero que te escondas. No me importa si hiere tu orgullo o no. Te escondes y me esperas. ¿Entendido?
-Entendido-, susurró Zitao, dándole un último beso. Luego se fue, desapareciendo a través de las puertas traseras con Eunhyunk.
-Iré con ellos-, anunció Taehung, poniéndose de pie. El brujo había estado sombrío y distante desde Halloween, pero Kris sabía que haría lo que fuera necesario para mantener a sus hermanos a salvo, así que ofreció un gesto de agradecimiento.
Taehung regresó su gesto y se apresuró a salir de la sala de reunión.
-Bueno, supongo que podríamos habernos ahorrado un montón de tiempo y problemas si hubiéramos escuchado a Kris en primer lugar-. Henry bufó y se dejó caer en su asiento, viéndose muy descontento.
- ¿Por qué no lo hicisteis?- El Líder Tuesday se oía curioso y nada más.
-Sin ofender-, comenzó MyungSoo y luego se detuvo para aclarar su garganta. -Eres un hombre poderoso con un aquelarre extremadamente grande.
- ¿Por qué debería sentirme ofendido por tales maravillosos elogios?
Kris resopló una carcajada ante el baile de diversión en los ojos color miel de Tuesday. El hombre no era tan egoísta ni despiadado como le habían hecho creer.
-Tober, no seas idiota-, amonestó el Anciano Daesung con una sonrisa. -Conoces a estos novatos. Prácticamente los tenías meándose en sus pantalones-. Los vampiros compartieron una buena risa antes de serenarse.
- ¡Tú estuviste de acuerdo con todo lo que dije!- Acusó Henry, agitando su dedo en el rostro de Daesung. - ¿Por qué no fuiste y preguntaste en primer lugar?- Se inclinó hacia adelante en su silla y señaló hacia la fila de ancianos a Lay -Y probablemente también le conoces. ¡Lo sabes todo!
Lay sonrió de manera retorcida. -Por supuesto que conozco a Tober. Ha sido una espina en mi culo durante años.
-Dolor en el culo es más correcto-, refunfuñó Daesung.
Kris estaba cada vez más confundido, y no se sentía bien con ello. - ¿Qué infiernos está pasando aquí?
-Mira-. Daesung mantuvo ambas manos en un gesto conciliador. -Lay y yo hemos conocido al Líder Tuesday desde hace muchos años. Pero, también lo han hecho Hangeng y sus Ejecutores. ¿Por qué no cuestionaste su decisión de atraerle bajo sospecha?
-Bueno...
-Te diré por qué-, interrumpió Daesung, lo que fue bueno ya que Kris no tenía idea de lo que había planeado decir. -Queremos creer lo mejor de la gente, pero siempre hay potencial para el mal. Si hubiera la más mínima posibilidad de que Tuesday se hubiera vuelto contra nosotros, entonces tendría que ser tomado muy en serio.
-No podemos cargar en una situación volátil contra un enemigo poderoso sin antes pensar en las consecuencias-, añadió Lay se oía inusualmente serio.
-Me siento alagado-. Girándose hacia Kris, Tuesday se encogió de hombros despreocupadamente para alguien que acababa de ser acusado de una gran cantidad de malas acciones. -Sin embargo, están en lo correcto. No es por presumir, pero Snake River es uno de los más grandes en el país. Si hubiera albergado mala voluntad hacia alguno de vosotros, tendrían que haber formado un ejército para derrotarme.
Hablaba de un gran juego, y ciertamente se oía convincente, pero la naturaleza sospechosa de Kris no le permitía confiar ciegamente. Hasta que fuera probado más allá de toda duda que el Líder Tuesday era tan inocente como decía ser, Kris no bajaría la guardia.
-Además, nunca dije que fuera culpable-. Inclinándose hacia atrás en su asiento, Daesung parecía el epítome de la seguridad. -Sólo pensé que era sospechoso que nunca presentara sanción contra Zitao por su pequeño truco de magia.
El Líder Tuesday se rio entre dientes. -Se me pasó por la mente, pero afortunadamente, triunfó el sentido común. Entendí que el Sr. Hwang no solo temía por su vida si no por la seguridad de sus compañeros. No puedo culpar a un hombre por tomar cualquier medida para proteger a aquellos que le importan, ya que es lo mismo que yo haría.
El vampiro hablaba como si fuera de otra época, y en algunos aspectos lo era. Después de haber vagado por la tierra durante más de mil años, Tuesday había vivido a través de todos los cambios a los que el mundo y sus sociedades se habían sometido. Su hablar y modales eran formales, apestando a clase y sofisticación. Quizás había elegido las etiquetas sociales del período de tiempo que más le había gustado y sólo quedarse con ellas.
-Sólo por curiosidad, ¿cómo supiste que tu hermano está retenido en mi aquelarre?
-Zitao sintió su energía cuando llegamos el otro día-, se apresuró a decir Kris, no queriendo que nadie revelara demasiada información. - También pueden comunicarse telepáticamente como dijo Zitao. Hablaron en un sueño esta mañana-. Ahí. Que respondiera la pregunta sin revelar demasiado de sus secretos.
Levantando la mirada hacia MyungSoo, se dio cuenta de que el anciano le estaba mirando fijamente con gratitud y tal vez un poco de admiración.
Era bueno saber que no era el único que seguía escéptico.
-Junsu dijo que había sido secuestrado en Bélgica-, añadió MyungSoo tranquilamente, pero estaba examinando cuidadosamente a Tuesday, pareciendo ansioso por su reacción.
La actitud de Tuesday se volvió gélida, y un músculo de su mandíbula se marcó cuando apretó los dientes con tanta fuerza que Kris realmente pudo escucharlo. No era la respuesta que había esperado, y tampoco sabía lo que significaba.
- ¿A qué velocidad podéis llevarnos a Snake River?- Preguntó, mirando directamente a los ojos de Kris.
- ¿Qué tan rápido necesito?
-Hace cinco minutos. Eunhyunk tiene familia en Leuven, Bélgica. Les visita cada año por primavera.
CAPITULO 15
- ¿A quién estás llamando?
Acababan de detenerse ante las puertas de Snake River cuando Eunhyunk agarró su móvil del salpicadero de la SUV y comenzó a marcar. -A Gideon. Deberían estar en el pozo a estas alturas-. Presionó el teléfono en su oído y esperó.
Zitao jugueteaba nerviosamente en su asiento, dividiendo su atención entre Eunhyunk y la vista más allá del parabrisas. Realmente quería dejar fuera todo e intentar conectar con Junsu, pero primero quería saber lo que Gideon y Axton habían encontrado.
-No responde-. Eunhyunk frunció el ceño a la pantalla mientras llegaba a una parada frente a la casa principal, las luces de su interior brillando y dando la bienvenida. Entonces se sacudió mentalmente y abrió la puerta. -Tomaremos los coches todoterreno de aquí.
- ¿Dónde está el pozo?- Preguntó Taehung, oyéndose mucho más hostil de lo que Zitao sentía que la situación justificaba.
-Conozco el camino. Sólo seguidme.
-Eso no es lo que pregunté.
-No tengo tiempo para dibujarte un maldito mapa. ¡Vamos!
Zitao no se tranquilizó por la evasión de Eunhyunk. Era una pregunta simple que podía haber sido respondida con la misma facilidad. ¿Qué estaba escondiendo?
Corriendo detrás del vampiro, Zitao rodeó la esquina de la casa justo a tiempo para escuchar maldecir a Eunhyunk. -Los todoterreno no están.
Vamos a tener que ir a pie. No está demasiado lejos de aquí.
Que conveniente. A Zitao no le importaba ir a pie, pero llevaría más tiempo, lo que sería más tiempo para que algo saliera mal. También estaba comenzando a obtener muy malas vibraciones de Eunhyunk, y eso no hacía nada para calmar sus nervios.
Cuando comenzaron a cruzar el césped hacia los árboles que rodeaban la casa, Zitao permitió que Taehung le dirigiera, tomando la oportunidad para intentar conectar con Junsu. Concentrando toda su energía y dibujando a Junsu en su mente, empujó con todo lo que tenía, esperando que pudiera alcanzar a su hermano.
En cambio, sólo había ligeros arbustos que hacían que los pelos de sus brazos se erizaran, como el zumbido de un muy bajo consumo de electricidad. Ya fuese que Junsu estuviera sucumbiendo a sus heridas y al hambre, o hubiese sido trasladado más lejos.
-Apenas puedo sentirle-, susurró a Taehung. Incluso mientras decía las palabras, la conexión se hacía más débil hasta que fue más como un suave aliento haciendo cosquillas en su nuca.
- ¿Falta mucho?- Preguntó Taehung a su guía.
-No mucho-. Eunhyunk se estaba moviendo a un buen paso ahora que habían salido al otro lado de los árboles a campo abierto. Sin disminuir la velocidad, señaló delante de ellos a tres grandes molinos de viento en pie como centinelas a la luz de la luna. -El pozo está en la base del que está en medio.
Incluso desde la distancia y en la penumbra, Zitao podía decir que el área alrededor de los molinos de viento estaba desierta. - ¿Dónde están Gideon y Axton?
Eunhyunk sacudió la cabeza pero no respondió, aumentando sus zancadas hasta que Zitao tuvo que correr para mantenerse a su lado. Subiendo la cuesta que se inclinaba hacia los molinos de viento, una sensación de peligro se apoderó de Zitao, haciendo que tropezara y casi se cayera de frente si Taehung no le hubiera agarrado.
- ¿Qué pasa?
-No está aquí-. En lugar de hacerse más fuerte como debería haber pasado cuando se acercó más al pozo, la energía de Junsu era casi inexistente ahora. Sin embargo, había otra fuerza dentro del claro, algo malévolo, observándoles, esperando por ellos. -Alto. Tenemos que regresar.
-Ya estamos aquí-, argumentó Eunhyunk, cargando sobre la cima de la colina en su determinación por alcanzar los molinos de viento.
-Tenemos que asegurarnos-, añadió Taehung a regañadientes. -Al menos tenemos que ver si hay alguna prueba de que Junsu estuvo aquí alguna vez.
Fue con una gran cantidad de miedo que Zitao se acercó al antiguo pozo de piedra. Eunhyunk estaba inclinado sobre el borde, escudriñando las profundidades con el ceño fruncido en su rostro. - ¿Hola?- Gritó, su voz haciendo eco detrás de él.
- ¡Zitao!
En el intento de establecer la conexión con Junsu, Zitao había estado bloqueando involuntariamente a su pareja.-Estoy aquí, Kris. Algo no está bien. No creo que Junsu esté aquí.
-Sal de ahí. ¡Aléjate de Eunhyunk ahora! Corre tan rápido como puedas y escóndete. Voy por ti.
El miedo y la urgencia en la voz de Kris le propulsaron para que se moviera, pero sólo había dado media docena de pasos alejándose del pozo cuando un gemido roto flotó desde el pozo. - ¡Junsu!- Sin pensarlo, corrió a toda velocidad hacia adelante, agarró el borde de piedra, y se inclinó tanto como se atrevió. - ¡Junsu! ¿Estás bien? ¿Puedes hablarme?
Sólo recibió un gemido agonizante en respuesta.
-Vamos a sacarte de ahí. Sólo aguanta un poco-. Si no le sacaban pronto, sería demasiado tarde. Junsu se cernía justo al borde de la muerte, su energía cada vez más débil con cada segundo que pasaba.
Un fuerte gruñido detrás de él llamó su atención, y Zitao comenzó a darse la vuelta para investigar. Un nauseabundo dolor explotó en su sien, cegándole temporalmente y enviándole tambaleándose hacia atrás, directamente sobre el borde de piedra del pozo y sumiéndole en la oscuridad.
Debido al ángulo incómodo en el que había caído, la parte posterior de su cabeza se golpeó contra la implacable pared, y todo se volvió oscuro.
- ¿Zitao? ¡Zitao!- Kris pisó a fondo el acelerador. - ¡Zitao!"- Gritó, sobresaltando a sus pasajeros.
El Líder Tuesday ocupaba el asiento del acompañante mientras que los otros tres hermanos de Kris se habían hacinado en el asiento trasero de la cabina extendida de la camioneta, decididos a ayudar en todo lo que pudiesen.
Casi estaba ahí. Las luces que iluminaban la entrada principal bañaban la carretera sólo medio kilómetro delante de él. Al mismo tiempo, estaba demasiado lejos. Su conexión con Zitao no había sido cortada, pero era como recibir estática a través de una línea telefónica cuando sabía que la otra persona aún estaba allí, pero sólo captaba retazos de la conversación.
Apenas tocó el freno, dio un volantazo, girando la camioneta en el largo camino y yendo directamente a través de las puertas abiertas. Nadie intentó detenerle. - ¿Por qué están las puertas abiertas?
-Llamé con antelación-, respondió Tuesday distraídamente. Sus ojos estaban centrados en la casa principal, y alcanzando a señalar a través del parabrisas. -Ese es el coche de Eunhyunk.
Con los neumáticos chirriando, la parte trasera de la furgoneta se deslizó lateralmente cuando Kris pisó el freno y se echó al parque. Ni siquiera se molestó en apagar el motor antes de salir volando por la puerta del conductor y correr hacia la enorme casa de ladrillo.
No tenía idea de donde estaba localizado el pozo o hacia donde estaba yendo, pero aún podía sentir a Zitao, así que siguió esa fina cuerda de reconocimiento, permitiendo que le guiara, atrayéndole. Sus pies golpeaban sobre la irregular tierra, haciendo crujir la hierba seca bajo sus botas. Lanzándose hacia la línea de árboles, nunca aminoró el paso incluso cuando estuvo obligado a esquivar ramas bajas y saltar por encima de troncos caídos.
Cuando salió hacia el otro lado del pequeño bosque, finalmente se detuvo y esperó a que sus compañeros le alcanzaran. -Ahí-. No fue una pregunta cuando señaló hacia tres enormes molinos de viento elevándose desde el suelo. El vínculo con su pareja estaba creciendo más fuerte y claro. Podía sentir el pánico de Zitao como si fuera propio, pero lo empujó hacia el fondo de su mente, necesitando concentrarse si esperaba rescatar a su amante.
-Justo en el fondo del central-, confirmó Tuesday.
Kris salió volando de nuevo, corriendo hacia la pequeña pendiente y quitándose la ropa mientras llegaba. Deteniéndose una vez más cuando hubo alcanzado la parte superior de la pendiente, se quitó las botas, los vaqueros, y dejó que la furia en su interior provocara su cambio. Una vez completamente transformado, echó la cabeza hacia atrás y aulló a la luna.
Su enemigo sabría que estaba de camino.
Eunhyunk había tomado a su pareja, el sol de su oscuridad y el mismo aire que respiraba. La muerte sería demasiado indulgente como castigo, pero dejar que el chupasangre viviera estaba fuera de cuestión.
Más aullidos rasgaron la noche, seguidos de feroces gruñidos mientras sus hermanos avanzaban para flanquearle ambos lados. No fue hasta ese momento que Kris se dio cuenta que había cuatro enormes bestias, dos a cada lado.
Así que el Líder Tuesday era un híbrido.
Aunque la información era sorprendente y le produjo un montón de preguntas, ese no era el mejor de los momentos. Además, no le afectaba de ninguna manera. En todo caso, Kris se alegraba de tener músculo extra a su lado. Mientras merodeaba hacia su destino, los ojos lupinos de Kris atravesaron la oscuridad, detectando fácilmente las tres figuras caídas en el suelo. Sin embargo, todos mucho más grandes que Zitao. Así que, ¿dónde estaba?
Su oído superior recogió el choque de las pisadas sobre las ramas de los árboles detrás de él, pero no hizo caso. Ese sería MyungSoo con refuerzos, pero una vez que Kris pusiera sus manos en Eunhyunk, no los necesitaría.
Un suave gemido salió a través de sus labios cuando Zitao despertó finalmente. Ojalá hubiera podido seguir durmiendo. Su cabeza latía, sintiéndola demasiado grande para el resto de su cuerpo. Cuando abrió los ojos, fue golpeado con la sensación momentánea de pánico cuando no pudo ver nada de inmediato.
-Con calma-, respondió una voz ronca a su temor silencioso.
- ¿Junsu?- Oh, dioses, incluso el sonido de su propia voz iba a dividirle el cráneo en dos. Intentando utilizar su inteligencia, sólo entonces Zitao se dio cuenta de que estaba inclinado contra otro cuerpo con un gran brazo envuelto alrededor de su pecho evitando que resbalara bajo la gélida agua que le llegaba hasta el ombligo.
-Estoy aquí-. La voz de Junsu era débil y ronca, saliendo apenas un susurro débil. - ¿Estás bien?
Metiendo los pies debajo de él, Zitao salió con cuidado del agarre de su hermano, temblando cuando el agua helada subió hasta sus hombros cuando sus pies tocaron el fondo del pozo. -Estoy bien-. Sus dientes castañeaban y sus músculos vibraban continuamente, intentando subir su temperatura corporal. ¿Cómo había sobrevivido Junsu aquí abajo tanto tiempo?
-La ayuda vendrá.
Zitao no tenía duda sobre eso. Kris ya venía en camino antes de que Zitao se desmayara, y se había oído furioso. Lo que le preocupaba era mantenerse él y Junsu con vida hasta que su pareja les alcanzara. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que había caído a las profundidades del pozo? No podía haber sido mucho, pero cada segundo que pasaba, sus esperanzas de supervivencia disminuían.
-Dijiste que se alimentan de ti. ¿Cómo entran?
Junsu tomó su mano en la oscuridad y tiró de él hacia el otro lado del pozo. Los dedos envueltos alrededor de su palma estaban mucho más fríos y delgados, e hizo que a Zitao le doliera el corazón. Sin embargo, no tenía mucho tiempo para detenerse ante la injusticia de lo que su hermano había sufrido. Su brazo estaba levantado, y su mano presionada contra una tabla de madera.
- ¿Qué es esto?
-Puerta-, respondió Junsu y luego cayó en un ataque de tos que destrozó todo su cuerpo.
-De acuerdo, shh-. Zitao frotó la espalda de Junsu. -Sólo descansa. Voy a sacarnos de aquí.
El estridente aullido de un hombre lobo muy enojado estalló en la noche, haciendo eco en el pozo y rebotando en las piedras hasta que fue como si la bestia estuviera confinado con ellos. El sonido fue terrorífico, pero hizo sonreír a Zitao. Luego otros cuatro aullidos, cada uno claramente diferente del otro, atravesaron la brisa, y el corazón de Zitao latió con furia cuando la emoción le abrumó.
-Mi pareja está aquí, y realmente está muy poco contento.
Los hombres inconscientes en el suelo resultaron ser Taehung, Axton, y Gideon. Sin embargo, ¿dónde estaba Zitao? ¿Y dónde infiernos estaba Eunhyunk?
- ¡Kris!
El sonido de la voz de su pareja le golpeó como un camión de carga, y Kris prácticamente se zambulló hacia el pozo. - ¿Zitao? ¿Estás bien? ¿Estás herido?
-Me di un golpe en la cabeza, pero estoy bien. Sin embargo, Junsu no va a durar mucho más. Hay una puerta aquí que pienso podría llevar a uno de esos molinos de viento. Voy a intentar atravesarla.
- ¿Dónde está Eunhyunk?
La voz de Zitao regresó dentro de su mente, fría y dura. -No lo sé, pero cuando le encontremos, será mío.
-No si llego a él primero. Voy a suponer que esa puerta lleva al molino de viento central. Intenta abrir la puerta ahora.
Oyó unas cuantas palabras murmuradas y luego una fuerte explosión que hizo temblar el suelo bajo sus pies. -Aún no-, le gritó Zitao, orgulloso y arrogante.
- ¿Puedes ver algo?- Sin embargo, no hubo respuesta. -Zitao, háblame, Panda. ¿Qué ves? ¿Qué está pasando?- A pesar de todo, no escuchó nada.
Sin embargo, antes de que pudiera ponerse demasiado histérico, hubo otra enorme explosión. La puerta del molino de viento cayó desde sus bisagras en un montón de escombros, y Zitao estaba ahí de pie, sonriendo de oreja a oreja. - ¿Puede alguien ayudarme?
Baekhyun estuvo a su lado al instante, levantando a un hombre muy delgado y de aspecto frágil en sus brazos. Kris apenas lo notó. Todo su mundo se había reducido a su pareja mientras Zitao corría hacia él. Abriendo los brazos, capturó al hombre más pequeño y le estrujó contra él, rugiendo en su pecho mientras acariciaba con su nariz la cabeza, el rostro, y el cuello de Zitao.
-Estoy bien, Kris. Un nudo del tamaño de Memphis en la parte posterior de mi cabeza, pero por lo demás, estoy bien.
-Estoy tan orgulloso de ti, Panda-. Alguien se acercó junto a ellos, intentando alejar a Zitao de sus brazos, y Kris golpeó al intruso, gruñendo ferozmente.
-Cállate-, le regañó MyungSoo. -Sólo quiero ver que mi hermano está bien.
-Estoy bien, MyungSoo-. Zitao señaló hacia el molino de viento. -Junsu es el único que necesita ayuda, y rápido. Además, creo que tendrás que retroceder antes de que Kris te coma.
Sí, tenía que hacerlo. Aunque Kris entendía el vínculo entre hermanos, Zitao era su pareja, y no iba a liberar su dominio sobre él justo cuando acababa de encontrarle a salvo y casi sin daños.
Con la incorporación de MyungSoo, Suga, J-Hope, y el mayor de los hermanos Kang, Zhoumi, ahora había ocho hombres deambulando por el pequeño claro. Y ni siquiera había incluido los tres cuerpos inconscientes en el suelo, a Zitao, o él mismo. Realmente Haven era como una inmensa familia. Si alguien se metía con uno de ellos, todo el aquelarre se unía con intenciones hostiles.
- ¡Dame el libro!
Kris se dio la vuelta, Zitao aún sostenido protectoramente en sus brazos, y frunció los labios ante la vista frente a él. Axton estaba de pie, sus ojos desorbitados y enloquecidos mientras atrapaba a Suga, una cuchilla dorada apoyándose contra la garganta del vampiro.
- ¿Dónde está Eunhyunk?- Contrarrestó el Líder Tuesday, habiendo vuelto a su forma habitual.
- ¡Dime dónde está el libro!- La cuchilla se presionó más insistentemente en la carne de Suga, y el Ejecutor se estremeció como si le quemara. Quizás lo hacía. El oro era altamente tóxico y con frecuencia letal para los vampiros.
- ¿Para quién estás trabajando?- Gruñó MyungSoo, avanzando hacia Axton. - ¿Por qué quieres el libro?
-El círculo me recompensará si les devuelvo el libro. Me dieron al brujo, me llevaron a donde estaba escondido, y confiaron en mí para vigilarle. Tengo que enseñar el libro ahora-. Axton alejó la daga del cuello de Suga y la agitó alrededor violentamente. - ¡Dime dónde está!
- ¿Quién te llevó hacia el brujo? ¿Cuándo?- Habló el Líder Tuesday con un aire de serena autoridad, a pesar de que se estaba enfrentando a un vampiro trastornado con una cuchilla dorada, sin mencionar el pequeño hecho de que el líder del aquelarre estaba con el culo al aire en el frío viento de noviembre.
- ¡El círculo!- Gritó Axton. -Me encontraron cuando regresé a casa con Eunhyunk. Me dieron la llave-. Señaló a Junsu para indicar lo que quería decir con la llave. -Vienen y cosechan su sangre. Ya están casi preparados, pero necesitan el libro. Tengo que darles el libro si quiero el poder que pueden darme.
Kris realmente esperaba ser él mismo quien le diera la noticia al idiota de que no importaba si entregaba el Libro de los Desterrados o no.
Estaría muerto mucho tiempo antes de que los brujos pudieran
"recompensarle".
-Eunhyunk ha sido un buen amigo tuyo-. Tuesday cruzó las manos delante de él e inclinó la cabeza hacia un lado. -Su familia te dio la bienvenida en su casa. ¿Qué has hecho con él, Axton?
-Está vivo.
- ¿Dónde?
-No soy estúpido-, escupió Axton. -Si te lo digo, entonces no tendré ventaja. Me necesitas o nunca le encontrarás. Ahora, ¡dame el jodido libro!
Zitao se meneó en los brazos de Kris y cruzó los brazos sobre su pecho. -Sé dónde está Eunhyunk.
Kris no estaba seguro de si su pareja estaba se echando un farol, pero se oía convincente. Aparentemente, Axton estuvo de acuerdo, porque sus ojos se desorbitaron más, y se lanzó hacia adelante para agarrar a Zitao por la parte superior de su brazo. -Dame el libro o le destriparé como a un pescado-. El estúpido chupasangre miró directamente a Kris mientras hablaba, provocándole, incitándole.
Como si una neblina de furia asesina hubiera descendido sobre él, la mente de Kris se quedó completamente en blanco y su bestia se hizo cargo, exigiendo venganza. Los siguientes segundos pasaron en un torbellino de gruñidos, mordidas, desgarres, y zarpazos en cualquier parte de Axton que pudiera alcanzar. Cuando Kris finalmente recuperó el juicio, tenía a Zitao en sus brazos una vez más, y Axton estaba extendido en el suelo, sus ojos sin vida mirando hacia la luna mientras la sangre se acumulaba en la hierba debajo de su cuerpo sin vida.
Zitao se veía un poco verde alrededor de las branquias, y estaba temblando mientras se aferraba a Kris. Así que, cuando finalmente habló, sus palabras fueron tan inesperadas que Kris realmente se rió complacido.
-Bien, algo bueno es que realmente sé dónde está Eunhyunk.
Zitao no había sabido personalmente donde estaba Eunhyunk, pero Junsu sí. Aunque no habían estado vinculados, su conexión estaba ahí, permitiendo a Junsu sentir la presencia de su pareja. Habían especulado sobre ello un poco, pero fue un poco liberador saber que su suposición de por qué Eunhyunk había estado tan obsesionado con él había sido correcta.
No habían tardado mucho en encontrar al vampiro bajo una trampilla en el molino de viento de la izquierda. Había sido drogado y atado, pero estaba un poco aturdido en los detalles de cómo exactamente Axton había conseguido caer sobre él. Aunque el comportamiento de Eunhyunk había parecido sospechoso cuando les dirigió al pozo, realmente había estado preocupado por Junsu y con prisas por llegar a él. Zitao podía entender tener sólo en mente la búsqueda cuando se trataba de la seguridad de las personas que más le importaban.
Taehung estaba maldiciendo enojado, gruñendo y quejándose de Axton drogándole también. Una vez que se hubo enterado de que el vampiro idiota había sido el único responsable que empujó a Zitao al pozo - así como de los horrores por lo que había pasado Junsu - Zitao se imaginó que Axton debería alegrarse de que ya estuviera muerto. Lo que Kris le había hecho probablemente sería como un juego de niños comparado con la furia de Taehung.
En realidad no había sido un plan muy bien pensado o ejecutado. Claramente, Axton no había sido muy brillante, en paz descanse. Parte de Zitao lamentaba la pérdida de vidas, pero su parte racional entendía que no podía haberse evitado. Incluso si Axton no hubiera muerto a manos de Kris, El Consejo habría ordenado su ejecución casi inmediatamente.
Sólo le hubiera gustado haber tenido tiempo para descubrir el nombre del círculo de brujos para los que había estado trabajando. Por otro lado, suponía que tenían suficientes pistas para dirigirles en la dirección correcta. Tenía que ser un aquelarre local, uno con lazos en Bélgica.
También existía una alta probabilidad de que se tratara del mismo grupo que les había atacado en Halloween. No sería exactamente fácil identificarles, pero Zitao tenía confianza en que eventualmente les encontrarían.
También habría más. Todo el mundo, aquelarres, manadas, círculos, y todo tipo de paranormales estaban buscando a los Hwang, desesperados por tener la llave del Libro de los Desterrados. Por ahora, sin embargo, el libro estaba a salvo, y Zitao y sus hermanos habían sobrevivido una vez más. Habían encontrado a uno de sus hermanos desaparecidos, su familia se estaba reuniendo lentamente, y Zitao tenía a su Infinity.
Como iban las cosas, se imaginaba que era un chico bastante afortunado.
ULTIMO CAPITULO
—Quiero ver a mi pareja—, exigió Eunhyunk.
—No—, contrarrestó MyungSoo. —Tengo algunas preguntas para ti, además Junsu no está en condiciones para emociones fuertes ahora mismo.
Zitao estaba teniendo un momento difícil escogiendo un bando. Aunque quería algunas respuestas y ciertamente quería proteger a su hermano, estaría haciendo un lío tremendo si alguien intentara mantenerle alejado de Kris.
—Responderé tus preguntas—. Eunhyunk se desplomó sobre los cojines del sofá de la sala de estar de la casa que Zitao compartía con sus hermanos y pareja donde todos estaban reunidos. —No voy a hacerle daño. Sólo necesito verle.
El vampiro se oía agotado, pero se había negado a dejar a Junsu. Así que aunque el Líder Tuesday había limpiado el desorden en su aquelarre, Eunhyunk había viajado de regreso a Seul con ellos. Sin embargo, nadie le permitía acercarse a Junsu, y Zitao se sentía un poco culpable por ello. A pesar de todo, MyungSoo dijo que era lo mejor hasta que Junsu pudiera recuperarse de su terrible experiencia, y por una vez, Zitao estuvo de acuerdo.
Junsu apenas era más que piel y huesos, cubierto de magulladuras, marcas de mordiscos, cortes, y heridas de mal aspecto. Era un milagro que incluso aún estuviera vivo después de lo que había soportado.
— ¿Cómo consiguió Axton introducir a Junsu en el país?— Preguntó MyungSoo, inclinándose hacia adelante en su silla y cruzando las manos entre las rodillas mientras miraba fijamente a Eunhyunk sin pestañear.
—No sé cómo lo hizo—. Hubo un momento de silencio mientras Eunhyunk aparentemente intentaba ordenar sus pensamientos. —Axton no tiene familia, y realmente nunca encajó en Snake River. Supongo que sentí pena por él—. Suspiró pesadamente, pero mantuvo la frente en alto y sus hombros hacia atrás. —Siempre regreso a Bélgica para visitar a mi familia en primavera. Hace algunos años, le pedí a Axton que viniera conmigo.
— ¿Se lo pediste? ¿No fue a la inversa?
Zitao no sabía por qué era importante la diferencia, pero confiaba en Eunhyunk para conseguir la información que necesitaban.
—Sí—. Eunhyunk asintió con la cabeza. —Fue justo después de que hubiera llegado a nuestro aquelarre, y aún estaba teniendo problemas para hacer amigos y encajar. Pensé que le haría bien alejarse por un tiempo. Esa fue la primera vez que le llevé conmigo. Después eso se convirtió en algo anual.
— ¿Cómo encontró a esos brujos en Bélgica?— Acomodándose en su sillón reclinable, Kris extendió sus muslos y le tendió una mano a Zitao para que fuera con él mientras hablaba con Eunhyunk.
Sin importarle lo que cualquiera de los hombres en la habitación pensara, Zitao se levantó del suelo y se colocó en el regazo de su pareja. Enroscándose en el cuerpo mucho más grande del hombre, Zitao apoyó la cabeza en el hombro de Kris, suspirando de felicidad cuando esos brazos grandes y musculosos se envolvieron alrededor de él de manera protectora.
Claramente su amante aún tenía reservas sobre Eunhyunk. Desde que ese idiota había llegado tan lejos como para morderle, realmente Zitao no podía culpar a Kris por su desconfianza. Sin embargo, el vampiro era el Infinity de Junsu, y por lo tanto, familia. Tarde o temprano, Kris iba a tener que superar su aversión por el hombre.
—Axton dijo que quería darme algo de tiempo a solas con mi familia, y que iba a ir a explorar la ciudad. Había estado viniendo a mi casa durante cinco o seis años para ese momento, así que conocía bien el área. A esas alturas, era bastante común que fuera por su cuenta mientras estábamos allí, así que tampoco le di importancia. Supongo que fue cuando se encontró con los brujos.
— ¿Piensas que el círculo es responsable de que Junsu regresara a Korea?—. Zitao movió la cabeza, frunciendo el ceño en concentración mientras intentaba seguir el camino de la lógica. —Eso tiene sentido, pero, ¿dónde le estaban reteniendo? Junsu dijo que había estado cautivo cerca de dos años, pero sólo los últimos meses los pasó en ese pozo.
—No puedo responder a eso—. Su labio superior se frunció, y Eunhyunk parecía soberanamente cabreado. —Sin embargo, prometo que lo averiguaré—. Miró directamente a los ojos de MyungSoo y gruñó. —Haré que paguen por lo que le hicieron.
—Quizás Junsu pueda contarnos más cuando despierte—, se apresuró a añadir Zitao, intentando calmar la hostilidad centelleando en los ojos del vampiro. —No creo que sea una gran exageración asumir que los brujos que nos atacaron en Halloween podrían estar involucrados en esto. Creo que tenemos que averiguar lo que saben.
MyungSoo inclinó la cabeza en dirección a Zitao. —Estoy de acuerdo. Tenemos a Junsu con nosotros, y una vez que esté más fuerte, también podremos centrarnos en recuperar a Mark. Sin embargo, cómo llegó a estar en ese pozo es importante. Tenemos que asegurarnos que no le suceda a nadie más.
—Hablar de lo que está sucediendo con otras personas, Kris se sentó un poco más derecho, reposicionando a Zitao en su regazo — Comenzamos a buscar a Junsu en Snake River porque SungJung dijo que estaban reteniendo a un esclavo de sangre en un aquelarre cercano. Snake River es el único en la zona—. No dijo nada más después de eso, pero la acusación era clara en su voz.
—No somos el único aquelarre—. Sus cejas se juntaron, y Eunhyunk sacudió la cabeza una vez más. —Hay otro aquelarre que vive cerca de la base de las montañas no demasiado lejos de aquí. Es un aquelarre pequeño, sólo diez o doce miembros.
— ¿Cómo sabes eso?— MyungSoo parecía disgustado mientras se frotaba la parte posterior del cuello. — ¿Por qué no sabía eso?
Eunhyunk se encogió de hombros. —Como dije, son pocos y mayormente se mantienen a sí mismos. Axton vivía con ellos antes de venir a Snake River.
Las alarmas se dispararon en la cabeza de Zitao, y se sentó tan rápidamente que la parte superior de su cabeza se golpeó contra la barbilla de Kris. Sin embargo, apenas lo sintió. —Cerca de las montañas, lejos de zonas densamente pobladas, suena como el lugar perfecto si alguien tiene que esconder algo.
—O a alguien—, gruñó Eunhyunk. —Piensas que Axton mantuvo a Junsu allí—. Gruñó de nuevo pero movió la cabeza estando de acuerdo. — Tienes razón. Tiene sentido, y todo está demasiado conectado para ser mera coincidencia.
— ¿Puedes mostrarnos dónde está ese aquelarre?
Saliendo de sus pensamientos, Eunhyunk levantó la cabeza para enfrentar a MyungSoo de nuevo y asintió con la cabeza. —Conozco el área en general.
—Creo que todos necesitamos descansar esta noche, pero mañana haremos otra reunión para repasar la situación y planificar un curso de ataque—. MyungSoo parecía mucho menos volátil ahora que tenían un plan. — Eres bienvenido a pasar el día aquí, pero Junsu tiene que descansar ahora.
—Sólo quiero verle—. Había dolor en los ojos ámbar de Eunhyunk, y se oía muy triste. —No le molestaré, pero necesito ver que está bien. ¿Por favor?
—MyungSoo—, dijo Zitao suavemente, sus ojos suplicando para que su hermano dejara de ser un monstruo del control por una vez en su vida.
Con un pesado suspiro, MyungSoo se levantó de la silla y le hizo señas a Eunhyunk para que fuera con él. —Sígueme, y te mostraré donde está durmiendo.
—Gracias—, susurró Eunhyunk a Zitao antes de girar su mirada hacia Kris. —Sé que probablemente me odias, y no puedo culparte, pero estoy muy arrepentido por lo que te hice pasar.
Para completa sorpresa de Zitao, Kris le ofreció su mano al vampiro. —Lo entiendo. Haría cualquier cosa para traer de regreso a mi pareja si pensara que alguien le estuviera alejando de mí.
—Eso estuvo muy bien por tu parte—, le susurró Zitao a su pareja una vez que estuvieron solos en la habitación. —Creo que es un buen hombre. Me alegra que estés dispuesto a darle una oportunidad.
Kris soltó un bufido y besó la parte superior de su cabeza. —Sí, bueno, no vamos a romper los lazos de amistad por ahora. No le mataré, pero eso es todo lo que voy a prometer ahora mismo.
Agachando la cabeza para ocultar su sonrisa, Zitao sabía que era un gran paso para Kris. Considerando su posesiva actitud y problemas para controlar la ira, no asesinar al vampiro era un buen punto de partida.
—He venido por ti, Zitao.
—Cuento con ello—, devolvió su amante desde la distancia.
Kris podía oír la sonrisa en la voz de su pareja, prácticamente sentir la anticipación fluyendo de él. Era un juego que solían jugar con frecuencia en las cálidas noches de verano, uno que siempre esperaba con interés. La luna iluminaba su camino, su vínculo tiraba de él profundamente en el bosque, y cada parte de Kris vibraba con el deseo de poner las manos sobre su pareja.
Sabía por experiencia que encontraría a Zitao dentro del bosque, gloriosamente desnudo, extendido para él como un festín para un rey. Más cerca, más cerca, casi estaba ahí. Su boca se hacía agua, su polla dolía, y la necesidad se apoderó de él.
Sacudiéndose de su recuerdo, Kris sonrió para sus adentros mientras acechaba a su presa. Habían jugado tantas veces este juego en sus vidas anteriores, pero nunca se aburrían. Esta vez, sin embargo, tenía la ventaja añadida de los sentidos de su werelobo para guiarlo a través de la noche.
Había sido reacio al principio cuando Zitao lo había sugerido, pero como siempre, su pequeña pareja le había sometido. Ayudaba que estaban en los terrenos de Haven, y Kris sabía que había Ejecutores patrullando los terrenos, siempre vigilantes por cualquier peligro. A pesar de todo, se había sentido mucho mejor cuando alcanzó a Zitao. El hombre era astuto, volviendo sobre sus pasos varias veces para intentar que Kris perdiera su olor, pero Kris no se distraería. El premio era demasiado grande, y su objetivo era ganarlo.
A pesar de todo, acechaba lentamente a través de los árboles, permitiendo que la necesidad y el deseo crecieran dentro de ambos, prolongando la exquisita tortura hasta que estuvieran reunidos una vez más.
Había habido una oleada de actividad en las semanas posteriores a la prematura muerte de Axton, y Kris se encontró a sí mismo en más reuniones de las que quisiera. Aún no habían localizado el aquelarre cercano a las montañas, pero había señales que indicaban que estaban bastante cerca.
Desafortunadamente, no le dejaba mucho tiempo libre para calentar las sábanas con su pareja. Kris lo odiaba, pero por el lado positivo, sólo hacía eso mucho más explosivo cuando finalmente encontraron su manera para estar juntos.
Empujando a un lado una rama sin hojas, Kris gruñó de satisfacción cuando entró en un pequeño claro, lo suficientemente grande para una manta que se extendía sobre el frío suelo. Su pareja extendido sobre la suave lana en su espalda, sus rodillas hacia atrás contra su pecho, mostrando claramente el juguete de silicona presionado entre sus nalgas.
— ¿Qué te llevó tanto tiempo? Pensé que iba a tener que terminar sin ti.
Fin del juego. Kris se abalanzó, zambulléndose a través del espacio entre ellos y cubriendo a su amante en un rápido movimiento. El pelaje que cubría su cuerpo envolvió a Zitao, afortunadamente calentándole mientras Kris lamía y acariciaba la carne de dulce olor a lo largo de la garganta de Zitao.
Teniendo cuidado de sus garras, dibujó cada contorno del cuerpo de su pareja, memorizando cada depresión, curva, y muesca. Aunque partes de él eran más de bestia que de hombre, su polla y mente eran mucho más humanas, y ambas exigían la sumisión de Zitao.
Con cada segundo que pasaba, la necesidad de Kris crecía, hinchándose en su interior hasta que los últimos restos que quedaban de su autocontrol se hicieron añicos. Agarrando la base del tapón anal, bombeó dos veces, duro y rápido en el agujero de Zitao antes de girarlo libremente.
Su pequeño hombre gritó, su espalda se arqueó, y esa hermosa mirada de placer-dolor que Kris adoraba iluminó su hermoso rostro. — Por favor, señor. Por favor.
Kris había estado aprendiendo poco a poco los entresijos de la necesidad de Zitao de ser dominado y por qué lo ansiaba tan desesperadamente. Mayormente, no le importaba tomar las riendas en el dormitorio, pero se negaba a herir a su pareja. Afortunadamente, Zitao nunca se lo pidió como lo había hecho en aquella vida hace muchos años.
Sólo era que la mente de Zitao siempre estaba trabajando, siempre pensando tres pasos por delante de todos los demás. Algunas veces, necesitaba que Kris tomara el control, ayudarle a limpiar el desorden en su cerebro, y permitirle simplemente existir por ese pequeño espacio de tiempo. Esto, sin embargo, no era una de esas veces. No para Kris de todos modos. Aquí y ahora, no eran Amo y esclavo, Dom y sub, nada además de pareja e iguales.
—Kris. Me llamarás Kris.
—Sí, Kris. Por favor. Te necesito. Ya estoy tan cerca.
La suave súplica fue música para sus oídos. Kris enrolló el brazo por debajo de la rodilla de Zitao y le extendió ampliamente mientras alineaba la hinchada corona de su polla con el palpitante agujero de su amante. Sus cuerpos y almas estaban en tal sintonía con el otro que de inmediato sintió el anillo de músculos relajarse para él, abriéndose para permitirle sumergirse en el interior del canal de Zitao, envolviéndose hasta la base.
Ambos gimieron ante la invasión, aunque el de Kris fue más un gruñido estrangulado. Duro y rápido, montó a su pareja con brutal intensidad, encantado cuando Zitao se aferró a él y le exigió más.
El orgasmo de Kris salió disparado de él, y no hubo manera de detenerlo. La luna llena agudizaba sus sentidos, haciendo todo mucho más claro, nítido, y el tacto de terciopelo del canal de Zitao masajeando su palpitante polla fue demasiado para que pudiera resistir.
Justo cuando no podía luchar por más tiempo, Zitao comenzó a corear palabras que Kris no entendía, pero no obstante, encontró la letanía hermosa. Cuando hubo terminado, Zitao inclinó la cabeza hacia un lado en perfecta rendición, dejando al descubierto su garganta para Kris. Sus delgados dedos se envolvieron alrededor de la nuca de Kris y le obligaron a bajar. —Reclámame, Kris.
Algo se estaba construyendo dentro de él que no tenía nada que ver con su inminente clímax. Kris tenía un sentimiento que estaba directamente relacionado con las palabras que su amante acababa de decir, pero no podía hacer que su cerebro funcionara correctamente para saber lo que significaba.
Siguiendo el instinto, aumentó su ritmo, golpeando incluso más duro en el rendido cuerpo de Zitao mientras hundía sus colmillos a través de la flexible carne en el hueco del cuello de su amante. El tentador sabor de la sangre sobre su lengua hizo que su cabeza girara, sus testículos se apretaran, y su polla se hinchara dentro del ajustado pasaje de Zitao.
Entonces luces brillantes estallaron dentro de su visión, su corazón latía salvajemente, y su cuerpo se calentó hasta que sintió que su propia sangre hervía. Un chorro de calor líquido recubrió su vientre, acompañado por los fuertes gritos que salían de los carnosos labios de Zitao mientras caía en una felicidad orgásmica.
Aún desorientado por la intensas emociones que le recorrían, la liberación de Kris le cogió por sorpresa, golpeando en su interior llevándole bajo una ola de placer inimaginable hasta que no estuvo seguro de que sobreviviría.
Cuando finalmente flotó de regreso a la tierra, se encontró a sí mismo sobre su espalda con Zitao sobre él como una manta viviente. — Te amo, Zitao.
—Yo también te amo, Kris. Soy tan afortunado por haberte encontrado de nuevo.
Sin embargo, Kris sabía la verdad. Él era el único afortunado. A pesar de que había jodido las cosas en su última vida, el destino le había considerado digno de una segunda oportunidad. Tampoco quería darlo por sentado, y apreciar cada uno de los días como el regalo que eran. Como el regalo que era Zitao.
Su vida juntos no sería siempre sol y margaritas. Lucharían. Probablemente Kris se encontraría en la caseta del perro en más de una ocasión. Más personas vendrían a por Zitao, y ninguna de ellas vendría con intenciones amistosas.
También estaba la cuestión de encontrar al hombre que había engendrado a sus sobrinos. Aunque parte de él sólo quería barrer todo el asunto bajo la alfombre y olvidarse de ello, sabía que ninguno podría descansar hasta que tuvieran algunas respuestas. También sabía que eso significaba que iba a tener que aguantarse y ponerse en contacto con el Alfa Choi de la Manada Cloud Peak para que le ayudara. Sin embargo, podía esperar otro día.
En ese momento especial con Zitao, bajo la luna y las estrellas, rodeados por el bosque y arropados juntos, justo en ese mismo segundo, el universo se Kris era perfecto.
FIN
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