Kim SeungHyun (TOP) descubrió pronto que su deseo por los hombres no solo estaba mal visto, sino que además, pensaba que era algo prohibido, así que lo escondió de todo el mundo hasta adquirir la suficiente confianza en si mismo. Cuando dos de sus hermanos, encuentran a sus parejas masculinas, y reciben el pleno apoyo familiar, comienza a cuestionarse lo que cree saber.Decidiendo que necesitaba alejarse un tiempo para llegar a un acuerdo consigo mismo, TOP, hace un viaje por carretera. A lo largo del camino, se introduce en la escena gay en busca de respuestas. Nunca imaginó que encontraría a su compañero, Jiyong, en un club gay. Desde luego, no esperaba encontrárselo encadenado a una mesa, realizando una escena sexual en público contra su voluntad. No le importaba si Jiyong estaba atrapado en una situación creada por él, o por el sádico hombre que lo mantenía como rehén y que lo quería de vuelta. TOP tan solo sabe que tiene que rescatar a su compañero.
CAPITULO 1
TOP se dirigía hacia Nueva York. Su viaje para encontrarse a así mismo lo había traído hasta aquí. Tras años de amistad con la familia Kwak, pensando que todos los vampiros odiaban a los gays como ellos lo hacían, por fin era libre.
Primero, su hermano Baekho, había encontrado a su compañero Ren. Pensando que su familia se sentiría del mismo modo que sus amigos, TOP pasó a la ofensiva, propinándole a su cuñado un montón de insultos. Pero luego se enteró que su familia no tenía ningún problema con que el compañero de su hermano fuese un hombre. Además de eso, su hermano menor, MyungSoo, admitió que era homosexual, y sus padres ya estaban enterados.
Luego MyungSoo encontró a su compañero, Kwak SungJong. Y por primera vez se dio cuenta de lo equivocado que había estado sobre la familia Kwak, exceptuando a SungJong. El padre de éste trató de matarlo por ser gay. No quería que su amado nombre familiar fuera empañado por tener un hijo así. TOP se había sentido tan avergonzado por haber pensado alguna vez que ser gay era algo malo.
La mayor parte de su confusión venía del hecho de que siempre se había sentido atraído por los hombres. Cuando era joven e ingenuo, había estado mucho por la casa de los Kwak y escuchó a Kwak Thunder despotricar sobre un vampiro por ser gay. ¿Qué podía saber TOP? El viejo vampiro era un guerrero legendario, un miembro del Consejo de los Vampiros, y el cabeza de una de las familias fundadoras. TOP había sido un chico confundido, había creído en lo que charlaba con sus amigos y el padre de estos.
Así que desde hacía siglos escondía su atracción por los hombres, asumiendo todo tipo de prejuicios para aquellos que eran gays. Hasta que Ren entró en sus vidas, y TOP se dio cuenta que en su familia era el único intolerante de mierda. Eso lo había sacudido en toda su esencia. Además, realmente le gustaba su cuñado. ¡Era atractivo como el infierno! Trabajaron colaborando estrechamente en el diseño de nuevas armas para ayudar a liquidar demonios.
Ren había sido de gran ayuda para que TOP, comenzara a escucharse a sí mismo, en lugar de a otros. Tuvieron un montón de largas conversaciones, y le relató a su cuñado lo que le había sucedido siendo muy joven. Éste fue realmente comprensivo con todo el asunto, explicándole a TOP: "Sólo sabes lo que has conocido". Si todo lo que había escuchado sobre ser gay lo había aprendido de los fanáticos, era comprensible que creyera que todo el mundo pensaba igual.
Pero TOP era un adulto. Podía pensar por sí mismo. Esa fue la parte que perdió por el camino. Había tenido tanto miedo de que la gente descubriera que le gustaban los hombres, que nunca había estado dispuesto a plantearse la cuestión. Estaba tan profundamente escondido en el armario que construyó un muro de odio y condena a su alrededor.
Esa parte de su vida había terminado. Ahora iba a decidir por sí mismo como se sentía sobre esos temas. Y para empezar, no creía que hubiera nada malo en ser gay. Lo era, incluso si no había estado jamás con un hombre. Por lo tanto TOP se había tomado un tiempo para viajar un poco, mientras abrazaba lo que realmente era. Había hecho algunas investigaciones y había encontrado algunos sitios donde los humanos gays iban, y decidió echarles un vistazo.
No estaba muy seguro que ese fuera el camino correcto para explorar lo que era ser gay, pero fue lo que se le ocurrió.
TOP decidió seguir con ello. Ahora, estaba a pocos kilómetros de Nueva York con una lista de clubs gay que quería ojear. Al ver su salida, tomó el camino que lo desviaba de la autopista y siguió la dirección. Nueva York no era como nada que hubiera visto jamás.
Sí, había viajado mucho, era un guerrero de su raza. Pero los demonios normalmente no vivían en las grandes ciudades, preferían vivir en las afueras para ocultarse.
Los demonios fueron una vez vampiros, que decidieron que no querían la sangre sólo para alimentarse. La querían por el poder, para matar. Los vampiros siempre habían vivido con un estricto código, el de no hacer daño a los seres humanos y ocultar toda evidencia de su existencia. Durante las últimas décadas. Con bancos de sangre por todas partes, la mayoría de los vampiros ni siquiera bebían directamente de los humanos excepto en situaciones de emergencia.
TOP pensaba en cómo había reaccionado su familia cuando les dijo que iba a hacer un viaje. No hubo nada más que amor y preocupación. Sin ningún juicio, ni palabras duras
¿Cómo había pensado alguna vez que la familia Kwak estaba en lo cierto? Realmente deseaba haber sido lo suficientemente prudente como para preguntarles a sus padres acerca de la homosexualidad en aquellos años. Por lo menos su familia lo comprendía lo suficiente como para disculparlo y demostrarle su apoyo, especialmente sus padres.
Kim Shindong y Nari tenían siete hijos. Hangeng, TOP, Jongdae, Baekho, Luhan, MyungSoo y ZiTao. Kim era un nombre que todos los vampiros conocían. Eran casi como si fueran la Realeza de su mundo. Su padre se había retirado de la lucha unos cientos de años atrás y tenía un asiento en el Consejo Superior. Teniendo en cuenta que los vampiros podían vivir durante siglos, Shindong podría estar en ese puesto durante un tiempo muy, muy largo.
Por supuesto los vampiros podían morir. Pero no como la mayoría de las leyendas decían. El ajo no les hacía nada, las cruces tampoco, la plata no era lo más importante, y podían estar a la luz del sol.
Por supuesto no era su pasatiempo favorito, porque eran bastante sensibles a ella, pero desde luego, no estallaban en llamas.
Volviendo al presente, dejó su coche delante del aparcacoches que estaba esperando frente a la puerta del club. TOP salió, le dio al chico un billete de veinte, y se dirigió a la entrada. De lo que había leído de este club, era un sitio de todo vale. Quería decir que los miembros tenían varios grados de perversión, según sus gustos. Había llamado antes y había comprobado que podía entrar incluso si no era miembro.
Parecía ser que el propietario dejaba entrar a gente que no fuera miembro todas las noches para ver el club y ver si querían llegar a serlo. TOP le mostró su identificación al hombre que estaba en la entrada del club, tres miembros de seguridad lo rodeaban. Tal vez esa era la forma humana en todos los clubs,¿tener una seguridad potente por si acaso?
No estaba seguro de cuánto tiempo se iba a quedar, rechazó la oferta de una mesa y se quedó en la barra. Pidió un ron con Coca-Cola, y estuvo mirando el paisaje que había alrededor de la barra mientras esperaba. Había hombres haciendo lo que fuera por todas partes. Era de esperar en un club privado donde el alcohol fluía libremente. Tomó su bebida y le pagó al camarero, decidiendo dar una vuelta.
TOP casi escupió su bebida cuando vio a un camarero vestido solo con un tanga y una pajarita haciéndole una
mamada a un cliente. Tratando de no mirar, apartó la vista y se dio cuenta que la parte principal del club estaba rodeada de cristal que daba a habitaciones privadas, en la primera sala se veía a un hombre follando a otro que estaba inclinado sobre una silla.
mamada a un cliente. Tratando de no mirar, apartó la vista y se dio cuenta que la parte principal del club estaba rodeada de cristal que daba a habitaciones privadas, en la primera sala se veía a un hombre follando a otro que estaba inclinado sobre una silla.
—¿Le gusta lo que ve? —preguntó un hombre acercándose.
—No estoy seguro, nunca he estado en un sitio como este antes. —Respondió TOP.
—Bueno. Déjeme mostrárselo todo. Soy Al Pritchard, el propietario. —Dijo el hombre tendiéndole la mano.
—Kim SeungHyun pero llameme TOP, encantado de conocerle. —Se presento sacudiendo su mano—. Le agradezco la invitación para venir a su club esta noche.
—De nada, TOP. —Contestó Al, tratando de darle una vuelta discretamente—. Tenemos las referencias de los nuevos miembros, pero a veces es bueno tener sangre nueva. Mantiene a los clientes felices.
—Lo comprendo perfectamente. —Dijo.
—Así que ha comprobado lo que hacía uno de nuestros camareros. —Comentó Al con una sonrisa. TOP pensó que la sonrisa del hombre le recordaba a un tiburón enseñando los dientes—. Los camareros realizan ciertos servicios que no tienen nada que ver con ir a buscar bebidas, pero con discreción. Hay unas reglas y los camareros pueden participar en algún juego, por una cuota monetaria, por supuesto.
—Por supuesto. —Respondió TOP sorprendido de que se les permitiera.
—Las habitaciones con vistas pueden ser utilizadas por los miembros del club a los que les gusta ser observados. —Añadió Al—. También proporciono algunos entrenamientos adicionales para los demás miembros. Hay habitaciones privadas en el piso de arriba que son para nuestros miembros BDSM y tienen que ser reservadas con antelación. Si quieren ser observados o quieren compartir a sus mascotas dejan las puertas abiertas.¿Alguna pregunta?
—No, realmente no. —Respondió TOP—. Solo quiero explorar el lugar, ver si es un sitio de mi tipo.
—Por supuesto, no dude en consultarme libremente si hay algo que le guste. —Acordó Al—. Todo lo que pedimos es el respeto a las puertas cerradas. Aparte de eso, siempre y cuando ambas partes estén de acuerdo, todo vale aquí. Lo que sucede aquí es en la más estricta intimidad y confidencialidad, lo mismo que hemos hablado por teléfono.
—No se preocupe. —Le dijo TOP mostrándole su mejor sonrisa—. No estoy aquí para revelar las perversiones de nadie, sino simplemente para ver si es un sitio del cual pueda disfrutar.
—Eso nos agradaría. —Aceptó Al riéndose entre dientes—. Si necesita cualquier otra cosa, o tiene alguna duda, pregunte al personal y me encontrarán.
—Se lo agradezco. —Respondió TOP asintiendo antes de alejarse. Podía sentir los ojos de Al, acechándolo. Ese hombre le ponía los pelos de punta. Si hubiera sido humano saldría por patas fuera del club. Se sacudió esa sensación y decidió seguir explorando.
—Hey, cosita caliente —le dijo un hombre acercándose—.¿Te gusta arriba o abajo?
—¿Tú qué crees? —preguntó TOP con una sonrisa. Sabía que era un hombre grande, de uno noventa y dos de estatura y ciento nueve kilos, con el pelo castaño y ojos verdes. Entendía la
diferencia entre arriba y abajo, pero la escena BDSM no le interesaba.
diferencia entre arriba y abajo, pero la escena BDSM no le interesaba.
Sí, quizá era un poco retorcido o un poco brusco a veces, pero el juego maestro-mascota no era lo suyo.
—Creo que eres un activo que se muere por ser pasivo. — Susurró el hombre pasando la mano por la cadera de TOP.
—Podrías estar equivocado. —Respondió retirando la mano del hombre—. Discúlpame. —Se alejó tratando de no reírse por su aproximación. Apreciaba que la gente fuera sincera y descarada, pero el hombre lo había dejado algo espeso.
TOP fue a por otro trago y continuó mirando a su alrededor. Había una impresionante pista de baile, y una zona al aire libre que recorría toda la segunda planta. Siguió por ese camino, decidiendo que le gustaba la idea de echar un vistazo a todo lo que sucedía de una vez.
Subiendo las escaleras, un hombre le dio una palmadita en el culo y le dijo que quería meterle la polla en el culo. TOP le dijo cortésmente. "No" y siguió caminando. Después de algunas propuestas extravagantes, estaba pensando en marcharse. Esto podía ser algo habitual en la escena, pero por ahora, era tan nuevo en lo de ser gay, que en este lugar le parecía como zambullirse en la parte honda cuando aún no sabía nadar.
Acababa de continuar por las escaleras cuando una plataforma elevada rodeada de mesas llamó su atención. Había un hombre encadenado, boca abajo, sobre una pequeña mesa. Un hombre follaba su culo, mientras otro follaba su boca. Este debía ser uno de esos actos sexuales en público de los que le habían hablado. Los dos hombres estaban follando al tercero encadenado como si fuera el mejor momento de sus vidas. El hombre que estaba follándole la boca gruñó, se puso rígido, se retiró de la boca y se corrió.
TOP se congeló cuando vio el rostro del que estaba encadenado. Este hombre no parecía estar disfrutando en absoluto. Ahora que su boca estaba libre, parecía gritar con cada golpe que el de detrás daba en su culo, golpeándolo lo suficientemente fuerte como para dejar marcas. Continuando por las escaleras acercándose a la acción, olfateó un atractivo olor dulce.
Una vez que estaba de pie junto a la plataforma, TOP se indignó al ver al hombre encadenado, tenía lágrimas recorriendo sus mejillas, incluso se indignó aún más al darse cuenta que ese seductor olor provenía de él. «¡He encontrado a mi compañero, y está encadenado, ¡y otro hombre se lo está follando!» Intentó mantener la calma. El hombre no sabía que era su compañero, y era libre para hacer lo que quisiera hasta que TOP lo reclamara.
Saltó hacia la plataforma con un suave impulso y se arrodilló frente al hombre.
—No estás disfrutando de esto, ¿verdad? —Le preguntó a su encadenado compañero.
—Por supuesto que sí. —Gruñó contestando éste en medio de los empujones, pero sus ojos le decían a TOP que estaba mintiendo.
Dio la vuelta para apartar al hombre de su pareja cuando éste dejó salir un aullido y se corrió.
—¿Quieres probarlo, hombre? Es un pedazo de culo caliente, ¿verdad? —El hombre que se lo había follado le preguntó simplemente, golpeando a su compañero en el culo.
—Sí, sí lo es. —Respondió, tomando hasta la última gota de su autocontrol para no matarlo—. Pero ahora es mío.
Sin decir una palabra más, TOP rompió las cadenas y deslizó fuera de ellas a su compañero. Se quitó el abrigo y envolvió al pequeño hombre, lo levantó y se dirigió hacia la puerta. Escuchó a unos pocos hombres gritarle que era sus turnos y que se había colado. Si no hubiera estado tan preocupado por su pareja, les habría cortado a cada uno sus gargantas.
Moviéndose más rápido que los humanos, atravesó la multitud. Cuando llegó a la puerta de entrada tres guardias de seguridad se posicionaron en su camino. TOP vio llegar a más desde el otro lado del club, dejó escapar un gruñido, mirando a todos, dejando que se extendieran sus colmillos, ligeramente. Quería asustar a esos mierdas de humanos, no revelar lo que era.
Los guardias de seguridad se movieron, y parecieron confundidos por lo que estaban viendo. Justo cuando TOP oyó que recibían instrucciones por sus auriculares, aprovechó esa distracción y se deslizó como un rayo. Sabía que ningún ser humano o cámara habría sido capaz de seguir sus movimientos. Para ellos, parecería como si hubiera desaparecido. Agarró las llaves del tablero que tenía el aparcacoches y sin disminuir la velocidad fue hacia su coche.
Una vez en el coche, lo abrió y puso a su compañero en el asiento del copiloto. Saltó sobre el coche, y se metió en el asiento del conductor. TOP puso en marcha el coche y aceleró saliendo del parking y dirigiéndose a la autopista.
—¿Estás bien? —preguntó TOP.
—No puedes llevarme. No puedo salir de allí. —Respondió el hombre—. El Maestro se va a molestar. Me golpeará hasta matarme si no me llevas de vuelta.
—Nadie va a pegarte, te lo prometo. —Le aseguró TOP—.¿Estás herido?
—No más de lo habitual —susurró—. ¿Eres mi nuevo Amo?¿Te has hecho cargo de mi deuda?
—¿Amo? ¿Deuda? —preguntó TOP confundido—. ¿De qué estás hablando? —Cuando el hombre no respondió y vio lágrimas correr por su rostro, decidió intentar algo más—. Soy TOP ¿Cómo te llamas?
—Ji... Jiyong, Kwon Jiyong. —Balbució su compañero.
—Encantado de conocerte, Jiyong. —Dijo TOP con voz suave—. ¿Trabajas en el club?
—Algo así —contestó.
—¿Me puedes decir que significa "algo así" Jiyong? —Le preguntó TOP
—¿Eres policía?
—No, Jiyong. No soy policía. Pero te prometo que nadie te hará daño nunca más. Puedes confiar en mí.
—Está bien —susurró.
—¿Tienes hambre? —preguntó TOP pasando por delante de varios establecimientos de comida de regreso a la autopista.
—Podría comer —dijo Jiyong.
—Bueno, eso es un comienzo. —Dijo TOP sonriéndole a su pequeño compañero—. ¿Qué te apetece?
—¿Me dejas elegir? —preguntó Jiyong casi con asombro.
—Claro —respondió TOP—. Podemos ir donde te apetezca. Todo lo que tienes que hacer es decírmelo. —Jiyong pareció pensar en ello durante un rato, como si pensara que el enorme hombre le estaba tendiendo una trampa.
En lugar de responder señaló el cartel de una cadena de restaurantes.
—Muy bien, iremos allí. Cogeré la mochila de la parte de atrás y te daré algo de ropa. Sé que vas a nadar en ella pero es mejor que solo la chaqueta.
—Gracias —respondió Jiyong.
—¿Está bien si te pregunto más cosas para conocerte mejor? —preguntó TOP.
—Sí —contestó éste inmediatamente. Después de un rato mientras tomaban la salida para el restaurante continuó—. ¿Te puedo hacer preguntas también?
—Claro —respondió. —Probablemente tengas un montón de preguntas que hacerle al loco que te secuestró del club.
Jiyong pareció pensar en eso durante un minuto y se echó a reír. Cuando TOP entró en el aparcamiento del restaurante finalmente le pegó un vistazo a su compañero. Era un joven pequeño, especialmente comparado con él. Mediría alrededor de un metro setenta y dos y pesaría unos cincuenta y siete kilos, definitivamente mal alimentado. Hermoso cabello rubio y rizado, justo debajo de sus orejas y ojos plateados que parecían violetas en la oscuridad.
Trató de ignorar la lujuria que se disparó a través de él cuando salió del coche y cogió una maleta. Volvió al asiento del conductor y le entregó una bolsa a Jiyong.
—Tus ojos son muy sexis Jiyong
—Quieres besarme, ¿verdad?
—¿Cómo lo sabes? —preguntó TOP en un susurro.
—He visto mirarme así a los hombres.
—¿Quieres besarme, tú?
—Sí —respondió Jiyong apoyándose en el enorme vampiro.
Sabía que no debía agobiar a su compañero después de todo lo que le había pasado, pero sencillamente no podía parar. Sus labios rozaron sobre los de Jiyong y los dos dejaron escapar un gemido. TOP se quedó mirando los ojos del pequeño joven y vio el deseo, probablemente era un reflejo del suyo propio. Se inclinó de nuevo, besándolo profundamente esta vez.
—Wow —exclamó TOP mientras levantaba la cabeza.
—Sí —acordó el joven antes de acercarse más.
Esta vez Jiyong inició el beso y se fundió con TOP. Abrió su boca, invitándolo a entrar. Se tomó las cosas con calma, moviendo la lengua alrededor de la boca de Jiyong, explorando las profundidades de su boca. Cuando la lengua del pequeño hombre se encontró en la boca de TOP, envolvió sus brazos alrededor de su compañero, tocándole el pelo con una mano.
—Bueno. Vamos a encontrar ropa para ti —le dijo el vampiro jadeando.
—¿No te gusta besarme? —preguntó Jiyong con voz triste.
—Adoro besarte, pero me temo que no voy a parar.
—No deseo que lo hagas.
—De momento, creo que deberías —le aconsejó TOP—. Necesitamos que comas algo y poner distancia entre nosotros y el club.
—¿Podremos besarnos más tarde? —indagó Jiyong.
—Oh, sí —le contestó el gran hombre—. Definitivamente nos besaremos más.
El delgado joven se rio de su respuesta, y a TOP le encantó la forma en la que la cara de su compañero se iluminaba cuando lo hacía. Se prometió que haría que la cara de su compañero se viera de esa manera muchas veces. Jiyong se puso unos pantalones cortos sujetándolos con un cinturón para que no se le cayeran. Luego se colocó una camiseta de tirantes. El vampiro agarró la bolsa y la lanzó hacia atrás.
—TOP —dijo el pequeño hombre antes que entraran en el auto-servicio—. No tengo nada de dinero.
—Está bien, Jiyong —lo tranquilizó éste sonriéndole. — Fue idea mía, yo pagaré.
—Te lo devolveré.
—Es una invitación.
—No quiero deberte nada —negó el joven, su tono de voz se volvió más firme.
—No me debes nada Jiyong. —Dijo TOP mirando a su compañero y notando su cara de susto—. ¿Qué te parece si tú me invitas la próxima vez cuando tengas dinero?
—Está bien —aceptó éste dejando escapar un largo suspiro.
¿Qué demonios le había sucedido a su compañero?¿Jiyong tenía miedo de deberle un poco de dinero incluso después de que lo invitara? Tenía la mala sensación de que tenía algo que ver con la deuda que le había mencionado anteriormente. Quería averiguar lo que estaba pasando pero decidió tomarlo con calma, TOP recogió la comida y volvió a la autopista. El joven hombre estaba asustado y obviamente habían abusado de él. Tendría que ser muy cuidadoso con su pareja.
—Jiyong —dijo TOP después de comer en silencio durante unos minutos—. Quiero que sepas que no estoy secuestrándote ni nada. Quiero decir, no eres un rehén. Te saqué del club porque me di cuenta que había algo mal. No tienes que decirme nada, si no estás listo, todo lo que quiero es mantenerte a salvo, ¿de acuerdo?
—Está bien —respondió Jiyong en voz baja.
—¿Siempre has vivido en Nueva York? —preguntó TOP cambiando de tema.
—Sí, ¿y tú?
—Vivo en una zona rural de Virginia, a un par de horas de Charleston1.
—¿Tienes familia? —le preguntó con curiosidad Jiyong.
—Mi madre, mi padre —respondió TOP—, y mis seis hermanos. Ah y dos de ellos están casados. Uno de mis hermanos está esperando un bebé en unos meses, ¿tú tienes familia?
—No, mi madre murió hace unos años. Solo éramos nosotros. Nunca conocí a mi padre.
—Lo siento Jiyong. Debe haber sido duro, ¿puedo preguntar cómo murió?
—Cáncer —respondió éste en voz baja—. Estuvo mucho tiempo en el hospital. El seguro médico no lo cubría todo, y su seguro de vida fue para pagar el funeral. Así es cómo me metí en tantas deudas.
—¿Esas son las deudas de las que hablabas cuándo nos conocimos?
—Sí —respondió su compañero—. Estaba buscando un trabajo que pagaran bien, así podría permitirme un piso y empezar a pagar las facturas médicas. Un tipo que conocí me dijo que tratara en el club. Los camareros allí ganan mucho dinero. Así que fui y encontré el trabajo. Me dijeron desde el principio que si queríamos, podíamos tener sexo con los clientes para ganar unos extras, pero que no era obligatorio. Yo no quería así que no me preocupó.
—¿Qué pasó entonces? —preguntó TOP.
—Un par de semanas después de que comenzara, el Maestro, el señor Pritchard, me llamó a su oficina y me dijo que había pagado toda mi deuda. Que ahora, o le devolvía el dinero, o me meterían en la cárcel. Le dije que no tendría problemas con pagar la deuda, que se la estaba pagando también al hospital. Pero, me dijo que no quería mi dinero, que quería negociarla. Me dijo que serviría para el sexo y para hacer mamadas, que cada cosa que hiciera me lo iría descontando de la deuda. Al principio le respondí que se fuera a la mierda.
—¿Y no funcionó?
—No —Jiyong soltó un bufido—. Al día siguiente un policía vino a mi apartamento y me llevó a la cárcel. Me costó recordar dónde lo había visto antes. Es miembro del club. Algún alto cargo, por lo que ningún otro policía me ayudaría. Después de un par de días en la cárcel finalmente llegué a un acuerdo.
—¿Cuántos años tenías?
—Diecisiete.
—¿Diecisiete? —le preguntó sorprendido TOP tratando de mantener la calma—. Ni siquiera tenías edad para trabajar en ese club.
—No, estaba pagándolo todo bajo cuerda, en efectivo — respondió Jiyong—. Al principio no era tan malo. Solo tenía sexo con el Maestro y con algunos de sus amigos, con nadie más. Pero después de un par de semanas, algunos amigos del Amo le dijeron que otros de sus amigos querían tener también sexo conmigo. Todos están en la escena del BDSM duro. Lo siguiente que sé, es que el Amo me esposó en la cama de su suite privada en el club y me folló frente a... como ocho tipos. Estuve pensando, está bien, esto es una mierda pero son solo un montón de pervertidos a los que les gusta mirar.
—Eso no fue lo que pasó, ¿verdad? —le preguntó TOP suavemente tomándolo de la mano.
—No, cada uno de ellos tenía un turno para follarme. — Contestó el delgado joven—. Algunos de ellos me azotaron y me dieron con un látigo. Cuando finalmente me quitaron las esposas, tuve un par de palabras con él. Le dije que nunca estuve de acuerdo con ser azotado y que si me utilizaban otra vez para esa mierda, el acuerdo se cancelaba, cárcel o no cárcel. El Amo no dijo ni una palabra, pero cuando salió de la habitación entraron dos tipos de seguridad. Me pegaron una paliza y luego me violaron. Después el Maestro regresó y me dijo que no le hablara nunca más, que le pertenecía y que era su mascota. Haría lo que quisiera y cuando quisiera, y que yo no podría hacer una mierda al respecto. Que no me dejaría salir
jamás del club, que me tendría encerrado en una habitación. No me permitiría comer a menos que él me alimentara, y que sólo podría lavarme cuando él me bañara.
jamás del club, que me tendría encerrado en una habitación. No me permitiría comer a menos que él me alimentara, y que sólo podría lavarme cuando él me bañara.
—Oh, bebé, lo siento mucho. —Dijo TOP apretándole la mano—. Nunca te hará daño de nuevo, te lo prometo. No tendrás que hacer nada que no quieras, nunca más.
—¿De verdad?
—De verdad. Tan solo mantenerte fuera de esa prisión, ¿de acuerdo?
—Traté de escapar. —Añadió Jiyong que parecía querer terminar la historia antes de perder los nervios—. Me atrapaban cada vez, y me encadenaban a la mesa de la plataforma, dejando que los clientes me hicieran lo que quisieran como castigo. Cada vez que el Amo decía que era una mala mascota, ese era mi castigo. Es por eso que tuve que mentirte, si decía la verdad, y te hubiese dicho que el cliente estaba haciéndome polvo y que me estaba forzando, me habrían golpeado tan fuerte que no podría moverme durante semanas.
»Después de eso, mantuve la boca cerrada. Hice todo lo que me decía sin decir que no, tratando de encontrar una salida. Pero aún así, el Amo, me castigaba aunque no hiciera nada mal, parecía que le gustaba mirar que todos esos hombres me jodieran. —Finalizó el joven sollozando.
—Todo está bien Jiyong —lo consoló TOP—. No tienes que volver, ni siquiera tienes que llamarlo 'Maestro' jamás. Te puedes referir a él como el gilipollas si quieres.
—¿En serio? —preguntó Jiyong—. ¿Por qué decidiste rescatarme?
—Vi el dolor en tus ojos, y eso me mató. —Respondió TOP—. En realidad no estaba pensando con claridad. Cuando me di cuenta que estabas mintiendo, estaba tan enojado de que te estuvieran haciendo daño que solo quería golpearlos. En cambio decidí salir de allí y mantenerte a salvo.
—¿Cómo rompiste las cadenas? —lo interrogó Jiyong.
¡Mierda! Aquí viene la parte mala, tener que explicarle que era un vampiro. Esta no era una conversación para tenerla en el coche.
—Te responderé en un momento. —Le contestó TOP—. Estoy muy cansado ¿Te importa que paremos y encontremos un hotel para pasar la noche? No estoy para conducir hasta Virginia.
—Umm, sí. —Aceptó el pequeño hombre.
—No voy a parar para que tengamos relaciones sexuales Jiyong. Quise decir lo que dije. De ahora en adelante, lo que hagas es tu elección. Incluso pediré una habitación con dos camas, ¿de acuerdo?
—Gracias TOP. —Dijo su compañero apretándole la mano. Ahora que el joven estaba algo más relajado, ¿cómo iba a soltarle la siguiente parte?
CONTINUARA.....
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