SungJoong despertó y se dio cuenta que no estaba en la cueva¿Dónde demonios estaba? Trató de sentarse para mirar alrededor pero comenzó a asfixiarse. Sintió como el pánico inundaba su cuerpo cuando se dio cuenta que había algo en su garganta.
—Ren, está despierto —oyó que alguien gritaba. Asumió que se referían a él.
Un vampiro con bata de laboratorio llegó dentro de su campo de visión. El hombre era más o menos de su tamaño, bien, de su tamaño antes de estar muerto de hambre y sed durante semanas.
—SungJong , soy el Doctor Jung —dijo el hombre tomando su mano, con la que estaba tratando de quitarse lo que tenía en la garganta—. Debes dejarlo. Sé que es incómodo y sientes como si te estuvieras ahogando, pero no es así. Solo relájate y respira normalmente. Si me entiendes parpadea dos veces, no intentes hablar.
Parpadeó dos veces, tratando de relajarse. Se dio cuenta que el médico tenía razón. Tan pronto como se calmó, la sensación de ahogo desapareció, lo seguía molestando pero podía volver a respirar.
—Los guerreros te encontraron en la cueva donde estabas retenido —continuó el Doctor Jung—. Ahora estás a salvo,¿de acuerdo? Uno de tus pulmones estaba colapsado y tenías un traumatismo en la garganta y el esófago. Dejo el tubo para ayudarte con la curación. Deberíamos poder quitártelo en un par de horas. Voy a estar en cirugía durante un tiempo, pero volveré a revisarte cuando haya terminado. Parpadea dos veces si me comprendes.
SungJong parpadeó dos veces. El doctor le soltó la mano y se fue. Sintió que las lágrimas afloraban a sus ojos. Estaba a salvo. Se sacudió cuando notó que le tocaban la cara, abrió los ojos para ver al hombre más hermoso que jamás había visto. El hombre limpió sus lágrimas y le acarició la cara. Tenía unos brillantes ojos verdes, una nariz elegante, labios exuberantes, y corto pelo castaño con algunos bucles.
¡SungJong estaba enamorado!
—SungJong , ¿me oyes cariño? —preguntó el guapísimo hombre. SungJon parpadeó dos veces—. Bueno dos veces para sí, y una para no, ¿Sabes quién soy?
Confundido, SungJong parpadeó una vez, con las cejas juntas.
—Soy Kim MyungSoo—le dijo el hombre—. No estaba seguro si podías olerme debido a las máquinas.
Pensó por un minuto ¿Por qué necesitaba oler... «¡Su compañero!» Es por eso que MyungSoo le preguntaba sobre su olor. SungJong aspiró, y el aroma más seductor e intenso llegó a su nariz. Era picante, con un toque de fuego de campamento. Sintió que sus ojos se agrandaban. Este ardiente y sexi hombre era suyo. Si no hubiera estado en una cama de hospital, estaría de pie y bailando de la alegría.
—Lo has notado ahora, ¿verdad? —Le preguntó MyungSoo. SungJong rápidamente parpadeó dos veces, luego hizo un gesto con los dedos como si estuviera escribiendo.
—Vuelvo en un minuto.
SungJong intentó no hundirse cuando el hombre fue a buscar papel y boli. ¡Wow! Estaba a salvó y había encontrado a su ultra sexi compañero. Echando la vista atrás, estaba bastante seguro que este era uno de los mejores días de su vida. No es que tuviera mucho tiempo de vida. Especialmente para los vampiros, todavía era joven.
—Aquí tienes, cariño. —Dijo MyungSoo volviendo con un bloc y un bolígrafo—. Esto nos ayudará.
No dejes que mi padre vea que recibo asistencia médica. No cree en ella. Me dejaría morir. Sería un alivio para él.
Escribió SungJong .
—Ya ha estado aquí —dijo MyungSoo con cara de tristeza—. Sí, no quería que tuvieras atención médica. El Doctor Jung, Ren, lo manejó. Le dijo a Thunder que tiene licencia médica humana, y desde que tenemos que respetar esas leyes, está obligado a hacerlo. Una de las leyes es que eres lo suficiente mayor para tomar tus propias decisiones, al no ser capaz de decir lo que querías, Ren era el que tenía que decidirlo. Mi padre hizo salir al tuyo. Ah y también a Aron . HyunSeong está aquí, ayudando.
¿Mi padre sabe que somos compañeros?
Sí, se lo dije para tratar de mantenerte aquí —le explicó—. Dijo que no eras gay. Aron también, aunque no con esas palabras.
Lo soy. Aunque nunca he estado con ningún hombre, ni con ninguna mujer de hecho. Pero me atraen los hombres, no las mujeres. Así qué, ¿mis padres y hermanos lo saben?
—Sí. HyunSeong está feliz por ti. —Respondió MyungSoo pasándose los dedos por el pelo—. Thunder y Aron no tanto.
¡Joder! Eso va a ser un problema.
—¿No quieres estar acoplado conmigo? —preguntó MyungSoo con los ojos llenos de lágrimas.
SungJong se sintió como si hubiera abofeteado al hombre. No quería decir eso. Escribió tan rápido como pudo, tratando de explicarse.
¡No! Quiero estar acoplado contigo. Mucho. ¡Eres sexi como el infierno! Y eres realmente dulce conmigo. Dije, ¡joder! Porque si mi padre lo sabe, va a tratar de matarme. No va a permitir que un Kwak, un hijo suyo sea gay. Mucho menos que esté acoplado a un hombre. Va a matarnos a los dos si tiene la oportunidad.
—No va a pasar bebé —lo tranquilizó—. Hablaré con mis hermanos y mis padres, resolveremos esto. No dejaré que nadie te haga daño nunca más.
Gracias, MyungSoo.
—De nada, pequeño. —Dijo sonriéndole. A SungJong le encantó la forma en la que MyungSoo le acarició la mejilla. Luego se inclinó y le besó la frente antes de susurrar—. Ahora eres mío SungJong . No voy a dejar que nadie te aparte de mí. No va a suceder.
Sabía que estaba incapacitado, no podía ni sonreír ni hablar, por lo que subió un pulgar hacia arriba. Eso hizo reír a al hombre. Solo su voz lo tenía duro. Era una profunda voz de barítono que enviaba escalofríos hasta los dedos de los pies de SungJong.
—¿Por qué tus hermanos no sabían que habías desaparecido? —Le preguntó MyungSoo.
Mi padre se avergüenza de mí. Dice que soy una vergüenza porque no nací guerrero. No es mi culpa, pero normalmente me mantiene oculto o me envía fuera porque ni siquiera quiere verme.
—Vaya un cabrón —gruñó MyungSoo—. ¿Cuántos años tienes?
Treinta y dos, por lo que todavía estoy bajo su tutela. Rara vez salgo de casa. Empecé a ganarme la vida, porque no se me permite el acceso a nada de los Kwak. He estado esperando una oportunidad para escapar, finalmente tenía una, y los demonios me apresaron. Mi padre tenía que saber que me había ido.
—Cuando dices escapar, ¿quieres decir que te mantenían en una celda o algo así? —preguntó MyungSoo confuso.
No nada tan drástico. Normalmente me mantenían en la casa de los sirvientes. Pero los guardias sabían que me estaba prohibido salir. No es que pudiera con ellos.
Escribió SungJong, señalándose a sí mismo, hacia su estatura y cuerpo más pequeño.
—No te hicieron daño, ¿verdad? —preguntó MyungSoo extendiendo sus colmillos.
No. Solo me ignoraban. Mi madre murió cuando nací. Me culpó. Pero lo primero y principal es que no era un guerrero. Me criaron los criados de la casa. Mi padre me hubiera dejado morir. Luego, algún tiempo después me trasladaron a casa, algunas mujeres me enseñaron a leer y escribir. Así que yo ayudaba en su casa y leía cualquier cosa que pudiera caer en mis manos.
—Has dicho que empezaste a ganarte la vida, ¿Cómo lo hacías?
Empecé a escribir. Cuando era más joven, solía escribir historias y se las leía al personal después de la cena. Me compré un ordenador hace unos años y empecé a escribir mis historias. Una de las mujeres, Luna , envió algunas y me encontró un agente. Publicaron mis historias en un libro infantil. Desde entonces he estado escribiendo. Fue mi primer libro infantil. Normalmente escribo historias para jóvenes, de fantasía.
—Wow. Inteligente y sexi ¿Cómo he podido tener tanta suerte? —preguntó MyungSoo con una amplia sonrisa.
Cuando me conozcas mejor, no dirás eso. Soy muy torpe. Mi familia me quiere muerto. No me siento bien si hay gente a mí alrededor, soy muy tímido. Tal vez debería contarte las razones por las que no deberías quererme.
MyungSoo se echó a reír cuando leyó la última frase. SungJoon se enamoró de su risa, quería escucharla todos los días el resto de su vida.
—No te preocupes pequeño. —Respondió con una sonrisa—. Seguiré queriéndote. Estás herido, en un hospital después de haber tenido un horrible trauma, y todavía me haces reír. Tengo la sensación de que me voy a enamorar rápidamente. Me vas a tener comiendo de tu mano en poco tiempo.
¡Ok!
Escribió SungJong sonriendo. MyungSoo volvió a reírse. Entonces se le ocurrió algo.
MyungSoo, ¿cuántos años tienes?
—Tengo trescientos cincuenta y tres años —respondió.
Te gustan los hombres jóvenes, ¿verdad?
—Ahora sí. —Respondió con la voz llena de calor y lujuria.
¡Gracias al cielo!
—No, gracias a ti. —Dijo MyungSoo besando su frente—. No podía haber imaginado un compañero mejor que el que tengo.
¿Cómo llegamos aquí? Fuimos rescatados, ¿verdad?
—Sí. Mi hermano Hangeng , nuestro amigo C.A.P y yo hemos estado siguiendo a los demonios. Encontramos la cueva, y esperamos a que salieran de caza para poder rescataros.
¿Qué pasará con los demonios?
—Hemos puesto en las cuevas bombas de luz ultravioleta.—Dijo MyungSoo con una sonrisa. No era una sonrisa de felicidad, pero después de lo que le hicieron a SungJon, se alegraba de matarlos.
Genial. Me rescataste.
—No sé si lo hice personalmente —respondió—. Era muy difícil ver ahí dentro, o poder oler bien con toda la sangre y desperdicios. No supe que eras mi compañero hasta que estuvimos aquí.
Sigues siendo uno de los que me salvó la vida. Gracias.
—No hay de qué SungJong . —Dijo quitándole el papel y el boli—. Descansa un poco ahora, bebé. Necesitas ponerte bien, para que vengas a casa conmigo.
A SungJong le gustaba como sonaba. A casa. No escondido en la casa de los criados, en un verdadero hogar, libre para hacer lo que quisiera. Una casa con MyungSoo. Despertarse cada mañana con él. Le gustaba cómo sonaba eso. Soñaba con compartir una vida con su compañero cuando se quedó dormido.
Cuando se despertó, su garganta no le dolía. Sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta que podía tragar. El tubo estaba fuera. Esperaba que eso significara que había pasado lo peor¿Dónde estaba MyungSoo?
—Hola SungJong . —Dijo su padre moviéndose hasta quedar delante de él.
Se apresuró a incorporarse. Se dio cuenta que solo podía moverse un poco, pero aun así, era mejor que enfrentarse a su padre acostado.
—Señor Kwak—contestó secamente. Su voz sonaba áspera, probablemente debido al tiempo que había tenido el tubo en la garganta.
—Por favor, SungJong —arrulló su padre—. Somos familia ¿Por qué tan formal hijo mío?
—¿Hijo tuyo? ¿Desde cuándo? —resopló. Miró a su alrededor para ver a sus hermanos, a MyungSoo y al señor Kim.
—¡Desde siempre! —Thunder puso una falsa expresión de sorpresa en su cara—. Los demonios deben haberte golpeado demasiadas veces. Mi pobre muchacho.
—Bien, puedes irte a la mierda, padre —dijo SungJong girando los ojos—. Sé que estamos en público y todo eso, pero no voy a mentir por ti.
—¡Moveos! —dijo el doctor en voz alta detrás de ellos acercándose a la cama—. Hey SungJong, ¿cómo te sientes?
—Mejor muchas gracias, doctor. —Respondió sonriéndole al médico—. Tengo la garganta un poco seca, pero me figuro que es normal.
—Sí. Tienes razón. —Dijo el doctor soltando una riéndose entre dientes—. Ya es de día. Has dormido toda la noche, y te estás recuperando maravillosamente. Te voy a dar una lista de instrucciones y medicamentos para el dolor.
—No va a necesitarlos —espetó su padre.
—Thunder, una palabra más y te vas. —Dijo el doctor Jung girándose hacia el hombre—. Estuve de acuerdo en dejarte pasar, pero te advertí de las reglas. SunJong es mayor de edad. Debido a mi juramento y a las leyes humanas, es mi paciente. Es el único que tiene voz aquí. Ahora o cierras la boca, o te vas de mi hospital.
—Es posible que quieras recordar con quien estás hablando —siseó Thunder.
—Aquí, hablo con el grosero padre de un paciente —le lanzó el médico—. Aquí, soy el Doctor Jung para ti, me he roto el culo estudiando ocho años de medicina para ganarme ese título, hasta que tú lo hagas, si puedes, me muestras el debido respeto.
Thunder gruñó, pero mantuvo la boca cerrada. SungJong hizo una mueca interna. Eso significaba que tenía un as en la manga, lo cual nunca era bueno.
—Ahora SungJong —continuó el doctor suavizando su voz—. Voy a darte una lista de cosas que tienes que hacer para mejorar y algunas medicinas. Son relajantes musculares, necesito que los tomes para que tu cuerpo pueda sanar adecuadamente. Casi drenaron toda tu sangre, por lo que tu cuerpo se está recuperando más lentamente de lo normal. Si te comprometes a seguir mis instrucciones y volver en una semana, te dejaré salir.
—Lo prometo, doc —respondió—. Me salvaste la vida. Me dices que salte, y te preguntaré hasta donde. —Oyó reírse a MyungSoo. Su padre resopló y sacudió la cabeza.
—Ahora llega el circo —continuó Ren—. Como has tenido un gran trauma, tengo que dejarte con alguien que te cuide.
—Vendrá a casa con su familia, por supuesto —se burló Thunder.
—¡Joder, no! Me voy con mi compañero —soltó SungJong mirando a su padre como si le hubiera crecido otra cabeza—. No me voy a ninguna parte contigo. Me llevarías a la casa de los criados, y dejarías que me muriese.
—¡Pobre muchacho, su cerebro está todo revuelto! —dijo Thunder apretando los dientes—. ¿Encontraste a tu compañero SunJong? ¿Dónde está?
—Está ahí —contestó señalando a MyungSoo. Se encontró con su mirada y sintió un fuerte dolor cuando su padre le dio una bofetada.
—¡Mientes! —Gritó Thunder—. No eres maricón. Ya es lo suficientemente malo que seas tan patético que no puedas ser un guerrero. No puede ser que también seas marica. Debería haberte matado en la cuna.
SungJong simplemente se quedó aturdido, tocándose la mejilla cuando se lio la pelea. MyungSoo se lanzó contra Thunder con garras y todo. HyunSeong sujetó a un muy cabreado Aron . Parecía que iba a perder la batalla en cualquier momento. Otro hombre, asumió que era Baekho se puso delante del médico. El señor Kim lo alcanzó a él en un santiamén.
Dos hombres que se parecían a MyungSoo retiraron al compañero de SungJong de su padre, mientras que otros dos alejaron a Thunder de la sala. Y otro ayudó a HyunSeong a sacar a Aron por la puerta. El señor Kim lo puso otra vez suavemente en la cama antes de seguir a los hombres. SungJon sólo se quedó sentado ahí, con la boca abierta, parpadeando¡Joder, eso fue algo grande!
—Bebé, ¿estás bien? —preguntó MyungSoo corriendo hacia él.
—Estoy bien. —Respondió apoyando su cabeza en la mano de MyungSoo que le acariciaba la mejilla.
—Bueno, vámonos a casa. —Le dijo MyungSoo, levantándolo y envolviéndolo con una sábana. Agarró la lista y las medicinas que le tendía Ren cuando se fueron.
—Está bajo mi protección ahora Thunder. —Gritaba el señor Kim cuando salieron por el pasillo.
—A la mierda, es mi hijo. —Respondió su padre, con sus manos apretadas—. No es el compañero de un jodido hombre. No doy una mierda por las cosas que permites en tu casa, pero en la mía, no hay parejas masculinas.
—Bueno, se viene a mi casa. —Gritó el señor Kim acercándose a Thunder—. Así SungJong podrá reclamar a su compañero si quiere, pero aunque no lo hiciera, está bajo mi protección. ¡Si no te gusta, llévalo al Consejo!
—Eres un hijo de perra. —Gruñó Thunder lanzando su puño hacia el señor Kim . Éste se agachó fácilmente y le devolvió el puñetazo sentando a su padre de culo.
—Padre —dijo Aron levantándolo—. Iremos al Consejo. No hay nada que podamos hacer ahora mismo.
—Sí. Dos contra nueve es muy mala probabilidad.
—¿Dos? ¿Nueve? ¿De qué hablas HyunSeong? —Thunder preguntó confuso. SungJong no estaba muy seguro de que estaba diciendo pero tenía una conjetura.
—¿Crees que estoy de tu lado padre? —preguntó HyunSeong cruzando los brazos sobre el pecho.
—Por supuesto que sí. —Espetó Thunder —. Eres un Kwak.
—Igual que SungJong—dijo HyunSeong gritando—. Y mira como lo has tratado. Nos dijiste que estaba estudiando en el extranjero. Y todo este jodido tiempo lo has tenido en la casa del servicio¿Cómo has podido? Es tu hijo. Me avergüenza llamarte padre. Me quedo con la familia Kim. Si pones una mano sobre SungJong , que Dios me ayude, te mataré yo mismo. Lo juro por mi honor, padre.
Todo el mundo se congeló cuando HyunSeong soltó aquello. Si un guerrero juraba por su honor, era algo importante. Oír a HyunSeong jurar que mataría a Thunder si tocaba a SungJong , bueno, mierda. Nunca había oído algo así. SungJon sintió caer sus lágrimas por su rostro. Pensaba que sus hermanos sabían lo que le estaba pasando y no les importaba.
—No puedes hacer eso. —Respondió Thunder con el rostro pálido.
—Puedo y lo haré, padre. —Respondió HyunSeong dando un paso más cerca—. Toda esta gente es testigo de mi juramento¿Por qué no me golpeas a mí? —HyunSeong hizo una pausa marcando el punto. Thunder sabía que no podía luchar contra él. Sabía que perdería—. Eso pensaba, padre. Sólo golpeas a los que no pueden luchar. Aron llévalo a casa, aparta este pedazo de mierda fuera de mi vista.
Aron con la boca totalmente abierta tiró del brazo de su padre. Eso pareció despertarlo. Thunder dejó que se lo llevara. Luego todos los hermanos Kim , el señor Kim y SungJon miraron a HyunSeong .
—HyunSeong , ¿qué has hecho? —le preguntó a su hermano en bajito.
—Algo que habría hecho hace mucho tiempo si hubiera sabido lo que padre te estaba haciendo. —Respondió HyunSeong yendo hacia él y MyungSoo—. Te juro que no tenía ni idea, padre dijo que había hablado con tu escuela y estabas estudiando en Europa. Nunca pensé que te estaba escondiendo. Manteniéndote como si fueras un secreto.
—Pensaba que lo sabías, y no te importaba. —Respondió a punto de llorar— Pensaba que también os avergonzabais de mí.
—No, SungJong , nunca. —Dijo HyunSeong acercándose, haciendo una pausa para ver la reacción de MyungSoo. Sintió que éste asentía y lo dejaba en brazos de su hermano—. Admito que estaba ocupado siendo un guerrero, pero no es excusa, hermanito. Debería haber sabido lo que estaba haciendo. Lo siento mucho,¿podrás perdonarme?
—¿No estás avergonzado de mí? —preguntó SungJong — ¿No te importa que sea gay y que esté acoplado a un hombre?
—No, hermanito. Nunca he estado avergonzado de ti. —Le contestó HyunSeong abrazándolo más fuerte contra su pecho—. Siempre fuiste inteligente. Pienso que es genial que uno de nosotros no sea un guerrero. Y gay o hetero, quiero que seas feliz. Te amaré no importa lo que seas. Sólo quiero hacerte feliz, hermanito.
—Gracias. —Respondió SungJong envolvió sus brazos alrededor del cuello de su hermano—. Te perdono ¿Quieres venir a visitarme? Me encantaría tener a mi hermano.
—Me tienes SungJong. Claro, sí a tus suegros no les importa. — Dijo HyunSeong asintiendo al señor Kim —. Iré a visitaros.
—Gracias HyunSeong . —Dijo sonriéndole a su hermano. Siempre lo había adorado. Lo que más le dolía era que pensaba que se avergonzaba de él.
—MyungSoo. —Dijo HyunSeong , mirando a su hermano—. Debería haber cuidado y protegido más a mi hermano. SungJong quiere estar contigo y estoy bien con eso. Sí le haces daño, te destriparé como a un pez, ¿ha quedado claro?
—Como el cristal, HyunSeong. —Dijo MyungSoo tomando a SungJong de nuevo en sus brazos—. No tengo ninguna intención de hacer daño a mi pequeño compañero.
—Bien. Ahora si me disculpan. —Dijo asintiendo a todos los hombres—. Tengo algunas cosas que atender antes de que mi padre trate de volar en pedazos mi vida.
SungJong envolvió los brazos en el cuello de MyungSoo cuando lo sacó del hospital. Estaba muy emocionado por comenzar su vida con MyungSoo. Sentía que por fin comenzaba a vivir.
CONTINUARA.....
UYYY HYUNSEONG JURO POR SU HONOR QUE MATARA A SU PADRE THUNDER SI LE HACE ALGO A SUNGJONG QUE PASARA,NO REO QUE THUNDER SE QUEDE DE BRAZOS CRUZADOS .
No hay comentarios:
Publicar un comentario