jueves, 14 de enero de 2021

MAS ALLA DE LOS HERMANOS KIM 01: KWAK ARON

                                                                                    ULTIMO CAPITULO


No pasó mucho tiempo antes de que llegáramos a nuestras habitaciones y nos desnudáramos. Había visto a Minhyun caliente antes, pero nunca como esta vez. Tenía todo el control, éramos todo manos y labios a medida que caíamos en la cama. Yo gemía y me retorcía, abrumado por las maravillosas sensaciones que le estaba causando a mi cuerpo.

—Me encanta este jodido tatuaje —ronroneó cuando me puso sobre mi estómago—. Sé que odias cómo lo conseguiste y el significado detrás de él. Pero para mí, es como mi invitación personal a amarte.


—Me alegro de que me lo digas. —Di un grito ahogado cuando hundió sus dientes en mi culo mientras empujaba un dedo lubricado en mi agujero. Supongo que esta vez yo estaría primero abajo—. Estaba pensando en pedirle a Ren si podía curarlo ya que tiene ese don.

—Oh, bueno, eso tiene sentido si tu quieres —dijo Minhyun suavemente. Casi podía sentir su tristeza, como si fuera la mía, y eso no es lo que quería en experimentar en nuestra primera vez en celo.

—No, no me importa, si te gusta —dije alegremente cuando me giró. Se trasladó fuera del camino de mis piernas, manteniendo los dedos dentro de mí. Sonriéndole ampliamente, me puse las rodillas en mi pecho—. Creo que es caliente, si lo ves como tu invitación. Mi culo es todo tuyo, después de todo.

Mi compañero ronroneó con fuerza mientras frotaba su olor en mi piel y empujaba un segundo dedo. —¿Así que te parecería genial mantenerlo? Quiero decir, que no lo sentirás como un recordatorio constante.

—No, estaba preocupado por ti, de que lo vieras como un recordatorio constante de mis crímenes del pasado.

—Te agradezco tu preocupación, pero quiero conservarlo. Tal vez agregue Minhyun . —Y se rio entre dientes. Gemí cuando sus dedos frotaron mi punto dulce mientras rápidamente me estiraba—. Vas a tener que beber de mí, Aron . No has tomado sangre en días.

—¿Estás seguro? —Mis colmillos se extendieron todo el camino ante la simple mención del fuego líquido de su sangre. Me había convertido en un casi tan adicto a ella como a mi propio compañero.

—Oh, sí, me encanta cuando me muerdes. —Minhyun se estremeció mientras lo decía, y sabía que me estaba diciendo la verdad. Maldita sea mi compañero era jodidamente caliente.

—Está bien, estoy estirado lo suficiente. Fóllame, bebé —le supliqué, montando sus dedos con todo lo que tenía—. Quiero a mi hermoso leopardo.

—Como podría decirte que no a eso. —Se rio mientras retiraba sus dedos. Jadeé mientras se frotaba el resto del gel con los dedos sobre su polla, listo para que ese delicioso ardor que estaba por llegar. Se alineó con mi agujero y lentamente se empujó dentro.

—Oh, sí, dámelo todo, bebé —gemí cuando Minhyun se empujó hacia adelante duramente. Se inclinó sobre mí después de haber tocado fondo e inclinó su cuello. Lo golpeé rápidamente, consiguiendo un grito de asombro de él cuando le hundí mis colmillos. Cada nervio de mi cuerpo estaba en llamas después de mi primer sorbo. De repente, sus golpes no eran suficientes.

Nos rodé girándonos y comencé a montar su polla con todo lo que valía la pena. Retirando mis colmillos, lamiéndole la herida y cerrándosela después de que había tomado bastante. Minhyun quedó sin aliento cuando puse mis manos a ambos lados de su cabeza y lo miré a los ojos mientras me empalaba duro y rápido.

—¡Oh, mierda, Aron ! Móntame, compañero mío —clamó Minhyun . Envistiendo con sus caderas hacia arriba, encontrándonos empuje tras empuje. Estábamos en un frenesí. No pasó mucho tiempo antes de que nos corriéramos. Lloramos juntos cuando nuestros orgasmos nos abrumaron. Tiré mi carga por todo su pecho mientras me llenaba el culo con su semen.

—Sigues estando duro —jadeé mientras me derrumbaba a un lado para no aplastarlo—. También sigo duro.

—Bienvenidos a lo que es estar acoplado con un cambiaformas en celo —dijo con un ronroneo y se acurrucó a mi lado a medida que recuperábamos nuestro aliento—. Vamos a estar así durante los próximos días, con nuestros alientos rotos.

—Recuérdame decirle a Hester después que les diga a los sirvientes que suban las bandejas y las dejen fuera de la puerta.

—Sexi y listo —Minhyun lamió mi cuello, y me estremecí—. Estoy contento por todo lo que solucionamos hoy. Quiero decir, no ha cicatrizado completamente, pero ha sido como quitar la tirita, así que ahora todos podemos enfrentarnos a las cosas de un modo adecuado y seguir adelante.

—¿Eso crees? No estoy tan seguro. Otras veces he llegado a treguas con HyunSeong .

—¿Se ha disculpado alguna vez antes? Creo que también tienes que tener en cuenta que parece diferente a como me lo describiste ahora que se ha acoplado.

—Sí, eso parece cambiar a los hombres Kwak para mejor—le contesté, envolviendo mis brazos a su alrededor—. Sé que quiero ser un hombre mejor, Minhyun . Pero tienes razón. Nunca me había dicho que lo sentía. Realmente espero que esto siga así, y que podemos empezar a conocernos uno al otro de verdad. Sería bueno conocer a nuestra familia.

—Eso suena bien —susurró Minhyun y enterró su cara en mi cuello, mientras se movía hasta acostarse sobre mí—. Nunca he tenido una verdadera familia antes.

—Lo haremos, pero no creo que ellos realmente sepan lo que eso significa. ¿Tiene eso sentido?

—En cierto modo, lo entiendo, pero es difícil de comprender ya que realmente yo, no he pasado por esto como tú. —Nos quedamos en silencio unos minutos, intercambiando caricias suaves a medida que nos perdíamos en nuestros propios pensamientos—. ¿Quieres que sea honesto contigo siempre, verdad?

—Por supuesto, bebé —le contesté, inclinando la cabeza para darle un beso rápido— ¿Qué hay en tu cabecita?

—Tu habitación es escalofriante —contestó, mirando alrededor de la habitación—. Quiero decir que parece salida de una película de Drácula. Tal vez deberíamos añadirla a la lista.

—Podemos, pero he pensado en movernos a la suite principal, sacar todo lo que hay allí y almacenarlo. No quiero ver las cosas de mi padre, y el resto puede tirarse. Sé que hay algunas cajas con cosas de mi madre que estoy seguro que a mis hermanos les gustaría conservar, porque no creo que pueda manejar entrar allí, tal cual está.

—Me ocuparé tan pronto como el ciclo lunar termine — dijo Minhyun suavemente—. Le pediré a Hester que me ayude. Ella sabrá lo que era de tu madre o lo que debemos guardar de tu padre. El resto creo que debemos donarlo. No me gusta la decoración de esta casa más que a ti, pero tirarlo me parece un desperdicio. Porque tienes cosas muy buenas aquí.

—Sí, lo sé —le susurré mientras lo miraba a los ojos. El hecho de que Minhyun asumiera esa tarea para ayudarme tenía a mi corazón henchido de amor y orgullo, por tomar tiempo extra para asegurarse de que las cosas que no queríamos fueran a los menos afortunados—. No sé lo que he hecho para merecerte, bebé. Pero voy a pasar el resto de nuestras vidas asegurándome de que sepas lo mucho que te amo y te valoro.

—Sé que lo harás, Aron , y me siento muy afortunado por haberte encontrado. Ya siempre me pones en primer lugar, y nunca he tenido eso antes. Me gusta, mucho. —Me sonrió ampliamente mientras agarraba el lubricante. Vi como rociaba un poco en mi polla antes de extenderlo con sus dedos. Minhyun se dio la vuelta, así tenía una gran vista de su culo y de su muy rosado orificio—. Quiero que te sientes ahí y mires, mi enorme compañero.

—Está bien —jadeé mientras empujaba dos dedos dentro de sí mismo. Temblé por el deseo y la restricción. No quería nada más que saltar sobre él y follármelo en la cama. Pero asumí que mi compañero tenía algo más lujurioso previsto, y lo quería. Sí, soy un codicioso bastardo.

—Voy a hacerte el vampiro más feliz de toda la historia — dijo con un ronroneo y luego quedó sin aliento mientras empujaba un tercer dedo. Miraba, completamente fascinado por el espectáculo—. Siempre te sentirás amado y querido, Aron . Y haré todavía más, siempre estarás satisfecho.

—Te creo. —Gemí, cuando él ronroneó de nuevo y me guiñó un ojo por encima de su hombro—. ¿Quieres montarme, mi amor?

—Oh sí, agradable y lento esta vez. —Rory sacó sus dedos cuando estuvo dilatado y luego se trasladó a horcajadas sobre mis caderas. Sostuve mi polla por la base y me quedé mirándolo a los ojos mientras poco a poco iba bajando sobre mí. Cuando hizo todo el camino y estuvo sentado, se limpió la mano en las sábanas antes de llevarlas a mi pecho—. Dime que me amas, Isaac.

—Lo hago, bebé. Dioses. Te amo con todo mi corazón y mi alma. —Juré, cuando empezó a moverse lentamente sobre mis caderas. Sus brillantes ojos azules nunca se apartaron de los míos.

—Dime tu más profunda fantasía. —Las pestañas de Minhyun se agitaron cuando entré plenamente en él, y sabía que tenía mi polla frotando su punto dulce.

—Nunca tuve una hasta que te conocí —gemí porque mis palabras lo habían afectado. Los músculos de su culo masajeaban mi polla a la vez que los apretaba—. Quiero conseguir uno de esos libros Kama Sutra y poner a prueba qué tan flexible eres, quiero que toda esta casa se llene de buenos recuerdos y se vayan los malos.

—Eso es una fantasía genial. Me gustaría mucho cumplirla para ti.

—¿Cuál es el tuya, Minhyun ?

—Lucha Libre —jadeó mientras cogía el ritmo—. Quiero luchar contra ti en un gimnasio sobre las esterillas donde podamos quedarnos atrapados. Y el ganador se folla al perdedor hasta que ninguno de los dos pueda caminar.

—Oh mierda, bebé —gemí, y mi polla dentro de él tembló ante la idea—. ¡De verdad eres la pareja perfecta para mí!

—Bien, porque estás pegado a mí, desde que te encontré.

—Soy todo tuyo, Minhyun .

—Necesito más, Aron —se lamentó, y sabía exactamente lo que quería decir. Agarré sus caderas y comencé a empujar hacia arriba, dándoselo todo. Mi gatito echó atrás la cabeza y rugió mientras cubría sus manos con las mías. Dioses, era hermoso. No había ningún artista o una imagen que pudiera llegar a captar de verdad la impresionante vista que tenía delante de mí.

—Córrete para mí, bebé. Márcame con tu semilla —le susurré. A su leopardo debió de haberle gustado porque levantó su cabeza y me miró. Vi que sus pupilas se dilatan, y sus dientes se extendían—. Hola, mi compañero leopardo.

—Mi gato te ama tanto como yo —respondió. A continuación, se puso rígido unos segundos antes de gritar mi nombre cuando se corrió sobre mí. No hizo falta que ninguno de los dos tocara su pene, y me hizo sentir como un dios del sexo ya que podía conseguir esa respuesta de él.

—Minhyun —exclamé, cuando el olor de su semen me golpeó la nariz. Mi orgasmo me invadió cuando él todavía estaba empalándose. Bombeé todo lo que tenía en mi dulce y amoroso compañero, feliz con el sentimiento de su agujero lleno con mi esencia.

—¿Crees que podrás manejar tres días más o menos cada mes? —Minhyun me preguntó con una sonrisa traviesa, ya que ambos jadeábamos y tratábamos de recuperar el aliento.

—Me encantaría todos los días. —Me reí cuando me di cuenta que ambos estábamos duros—. Sé que tu sangre es como Viagra líquida, pero creo este calor interno es tuyo.

—No sé —respondió mientras se movía para acostarse a mi lado. Nos acostamos con nuestras caras, frente a frente, nuestras manos unidas, y nuestras miradas enganchadas una en la otra—. No es porque yo esté caliente. Es porque todo en mí me grita que soy el dueño de cada centímetro tuyo. Tú eres mío, y tengo que mostrártelo en todos los sentidos, si es que eso tiene algún sentido.

—Sí, me siento de la misma manera —le susurré contra sus labios mientras movía mi mano para pasarla por encima de su cadera desnuda. Mi compañero se estremeció bajo mi atención, y sabía que no iba a tomar un largo descanso—. Prométeme que nunca me dejarás, Minhyun . No sobreviviría si no te tuviera, ahora que te he encontrado.

—Te lo prometo, Aron . —Nos sonreímos uno al otro, y pude ver las ruedas girando en su cabeza—. ¿Tienes piscina?

—Sí, pusimos una hace una década, o algo así. —Me reí, amando cómo trabajaba su mente—. Tenemos una cubierta y una al aire libre y un jacuzzi cubierto.

—Oh, tenemos que comprobarlos más tarde —arrastró las palabras, moviendo las cejas hacia mí sugestivamente—. Me gustan los deportes de agua estando desnudo. O por lo menos me gusta la idea de ellos, nunca los he practicado.

—¿Qué tal si comenzamos con la ducha —gruñí mientras envolvía mis brazos alrededor de su cintura. Dejó escapar un chillido cuando me moví de la cama y lo tiré encima de mi hombro—. Dioses, es caliente saber que mi semilla todavía está dentro de ti.

—Úsalo como lubricante —ronroneó, frotando su dura polla en mi hombro—. Soy el jefe en la cama, ¿recuerdas? Esto significa que aunque el sexo no sea en una cama lo soy igual. Y digo que me folles en la ducha contra la pared de azulejos.

—Cualquiera cosa que mi compañero quiera —le respondí con alegría. Lo dejé caer sobre el lavabo y luego me volví para abrir el agua. Antes de que pudiera decir nada, regresé de nuevo entre sus piernas y lo besé. Diablos, no era sólo un beso... Yo devoraba sus labios con todo lo que poseía. Rory se sometía a mí tan maravillosamente cuando yo tomaba el control. Cuando supe que el agua estaba lo suficientemente caliente, metí mis manos debajo de su culo y lo levanté.

—¡Amo jodidamente lo fuerte que eres! —jadeó mientras envolvía sus piernas alrededor de mi cuerpo—. Muéstrame como machacas mi culo.

—Mierda, eres insaciable. —Cerré la puerta de la ducha detrás de nosotros y luego nos posicioné bajo el chorro. Tan pronto como sus hombros golpearon los azulejos, agarré mi polla y la estrellé contra su agujero, estaba en casa—. Ajuste perfecto.

—Sí, sí, lo es —jadeó Minhyun cuando apretó sus piernas alrededor de mis caderas—. Ahora fóllame con todos esos músculos firmes.

Oh, ¡siempre! Y embestí su dulce culo, mis labios no salían de los suyos. Minhyun hacía los más deliciosos gemidos y ruidos en mi boca, estimulándome. Así, cuando me acercaba, mi compañero echó atrás la cabeza y le rugió a los cielos, corriéndose. Lo seguí derecho, la lujuria me atravesó, cuando me di cuenta de que mi semen se salía de él, porque estaba ya tan pleno. Los dos parecíamos estar experimentando orgasmos interminables mientras ola tras ola seguían golpeándonos.

¡Fóllame, eso fue cachondo!

—Creo que ya te follé, bebé. Si no estás seguro, podría hacerlo de nuevo.

—Después de que nos limpiemos. —Se rio mientras yo salía de él. Tres veces y aun así ninguno de nosotros perdíamos nuestras erecciones. Minhyun sonrió a sabiendas, cuando lo bajé a sus pies—. Sencillamente parece que no puedes tener suficiente de mí.

—No, no puedo —gruñí, cayendo de rodillas y lamiendo la corrida de su estómago antes de que el agua lo lavara todo y se fuera por el desagüe. Cuando lo dejé limpio de semen, él temblaba de deseo otra vez—. Pásame el jabón, mi amor.

Minhyun asintió, buscando a ciegas mientras me miraba. Momentos después lo metió en mi mano. Me tomé mi tiempo para limpiarlo, empezando con cada pie que puso en mi muslo. Después de que sus pies estuvieron lavados, me mudé a sus piernas.

—¿Quién diría que una ducha podía ser tan seductora? — Lo miré a la cara. Sus ojos estaban llenos de lujuria mientras se mordió el labio inferior—. Me siento muy querido y especial.

—Lo eres, Minhyun . Eres todo mi mundo, bebé. —Tomé más tiempo con su ingle y culo, asegurándome de tener los dedos bien enjabonados antes de jugar con su agujero dulce. Después de que estuvo limpio allí, me abrí camino hasta sus estrechas caderas, su estómago plano y su ágil pecho.

—Mi turno —gruñó tan pronto como terminé con sus brazos y hombros. Me empujó contra el cristal, se arrodilló detrás de mí, y hundió sus dientes en mi culo—. Tal vez habría que añadir algo a este tatuaje. Me gusta la idea de que me ofrezcas tu culo para follármelo y morderlo.

—Está bien —me quejé, toda la sangre había emigrado de mi cerebro cuando su lengua lamió mi agujero. Di un grito ahogado mientras añadía dos dedos, y fue entonces cuando me di cuenta de que no me estaba estirando para el sexo. Me estaba frotando con los dedos mi próstata para que me corriera otra vez—. El mejor compañero, siempre.

—MH-hm —gruñó él, su lengua ocupada en mi culo. Unos minutos más tarde estaba muy cerca, con la frente apoyada contra el vidrio, yo gemía y jadeaba. Cuando Minhyun pasó la uña del dedo sobre mi pequeña glándula, y sopló. Grité su nombre y disparé blancos chorros de perlado esperma por toda la mampara de cristal. Las luces comenzaron a parpadear tras mis parpados mientras continuaba con sus atenciones.

Mi compañero se levantó y envolvió sus brazos alrededor de mi cintura, soportando mi peso antes de que me cayera en un montón. Y mi erección seguía allí.

—¿Entiendo que te ha gustado? —Ronroneó Minhyun cuando me di la vuelta y se restregó contra mí.

—No hay palabras para describir lo que sentí —le susurré, ahuecándole la cara con mi mano—. Eso fue irreal, bebé.

—Creo que tu culo siempre debería estar en el menú de la cena. —Lo miré un momento antes de reventar en carcajadas.¡Qué diablillo! Nos abrazamos y luego terminamos de ducharnos.

Cuando salimos cerré el agua, Minhyun me entregó una toalla. Me echó un vistazo y luego se apresuró hacia mí lanzándose a mis brazos. Dejó escapar un grito cuando cubrí su cuerpo mojado con el mío mientras corría de nuevo al dormitorio.

—¿No quieres secarte? —Se rio cuando comencé a tirar de las sábanas usadas. No funcionó mientras lo sostenía, así que lo bajé a sus pies.

—Me gusta la idea de que estar mojado y deslizarte por todo mi cuerpo. —Le sonreí por encima de mi hombro, y soltó un ronroneo fuerte. Una vez que conseguí quitar la ropa de cama, cogí ropa de cama limpia y la puse.

—Nosotros únicamente vamos a conseguir que todo esté sucio de nuevo a los dos segundos —Minhyun se echó a reír y luego se dejó caer sobre la cama. Casi me trago mi lengua por la imagen que vi. Húmedo y extendido como si fuera un postre para mí, su pelo rubio blanco extendido sobre la cama, dándole un aspecto casi etéreo.

—Sí, pero mi bebé se merece sábanas limpias cuando está todo limpito —le dije suavemente mientras me arrastraba en la cama entre sus piernas—. Sobre todo después de todas las veces que me has llevado al cielo hoy.

—¿Entonces que le darás a tu pareja? ¿Algo que no sea tu culo? Tengo hambre —preguntó, aleteando sus pestañas hacia mí. Asentí, aturdido por sus bromas y su belleza cuando me acerqué al teléfono de la mesita. Le expliqué brevemente a Hester cuál era la situación, y dijo que entregaría la comida y llamaría a la puerta cuando estuviera allí. Pero que la dejaría fuera de la puerta para no interrumpirnos. Necesitaba aumentarle el sueldo a esa mujer.

—Dijo que alrededor de una media hora —le dije después de que colgué el teléfono y me dejé caer sobre la cama junto a él. Pasé mis dedos suavemente por encima de su muslo que lo había estirado encima del mío— ¿Qué vamos a hacer hasta entonces?

—¿Piensas que media hora es tiempo suficiente?

—Depende de lo que hagamos. —Me soltó una risita. Moví mi otro brazo, y Minhyun de inmediato movió la cabeza en mi hombro mientras yo seguí acariciando su muslo—. Creo que deberíamos poner una bañera enorme cuando renovemos la suite. Me gusta la idea de tomar un buen baño en tus brazos y practicar algunos deportes acuáticos privados.

—¿Hay una chimenea aquí?

—Sí, es muy bonita en realidad. De piedra maciza es hermosa.

—Debemos mantenerla entonces —dijo después de un momento, llegando y tomando mi mano entre las suyas—. Y me gusta que los pisos sean de roble acabado. ¿Te gustaría tener alfombras en nuestra habitación?

—Tal vez sólo una alfombra —respondí mientras volvía a poner su pierna sobre la mía—. Te amo, Minhyun.

—¿Por qué quieres mantener los pisos de madera?

—Bueno, eso. Siempre es importante apreciar las cosas bellas. —Me reí y lo besé en la sien—. Eso me parece bien. Ya que el sexo es increíble entre nosotros. No me puedes negar eso. Pero ahora mismo estoy disfrutando acostado aquí contigo hablando acerca de nuestro futuro tanto como deseo hacerte el amor. Eres tan increíble que no importa lo que estemos haciendo, siempre que este contigo.

—A mí tampoco, Aron—susurró, y se dio la vuelta para quedarse acostado encima de mí, mirándome fijamente a los ojos—. Y te amo, ahora y siempre. Somos una verdadera pareja de enamorados, casados. No es solo el buen sexo y todo las demás mierdas. Esto es real, y sé que vamos a lograrlo.

—Sí, sé que lo haremos, bebé. —Esa era la verdad. Amaba a Minhyun , y él me amaba. Y por primera vez en mi vida, era feliz. Todo era perfecto.

Encontré a mi compañero, y era más de lo que jamás podría haber soñado. La gente que me gustaba ya no me odiaba, y estábamos trabajando para que las relaciones fueran verdaderas. Shindong iba a hablar con el Consejo sobre convertirme en instructor. Y Thunder se había ido. No importa lo que hubiera pasado, era como si el peso que había tenido sobre mis hombros desde el día que había hecho esa promesa se hubiera desvanecido. Y que me aspen si iba a permitir que el pasado me detuviera cuando tenía al hombre perfecto en mi futuro.


FIN


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