Estaba
casi enamorado de mi pareja para el momento en el que llegamos a nuestro hotel
en Florencia. Habíamos hablado durante todo el vuelo, intercambiando historias
de cómo terminamos en ese aeropuerto. Le conté todos mis problemas, lo que
había hecho, y había sido tan fácil hablar con él. No me miraba como un
monstruo o me enjuiciaba. Todo lo que vi fue preocupación y comprensión en sus
grandes ojos azules.
Por
su parte, Minhyun me dijo que sus padres habían sido asesinados por los cazadores,
cuando era un bebé. Su manada lo había criado por el sentimiento de obligación,
y un montón de veces fue trasladado de casa en casa porque la gente se cansaba
de cuidar de alguien más pequeño. Minhyun tuvo que lidiar con el hecho de que era
gay y que vivía en una manada que no lo aceptaría.
Eso
fue hasta que cometió el error de emborracharse en su vigésimo primer
cumpleaños, y cuando alguien le preguntó qué quería para su cumpleaños, le
espetó: ‘Un novio’. Después de eso le
habían dicho que dejara la manada. Vendió su coche, que era en realidad su
única posesión, y se montó en un avión con la esperanza de comenzar una nueva
vida lejos de la manada que nunca lo había amado, y mucho menos le gustaba. Era
una mierda, pero los dos sabíamos realmente cómo se sentía el otro de alguna manera.
Mi
corazón se calentó cuando me di cuenta de que los dos estábamos cansados, pero
no queríamos dejar de aprender el uno del otro. Cuando salimos del taxi, la
mandíbula de Minhyun casi choca contra el pavimento mientras
miraba el hotel de cinco estrellas, al que había llamado para reservar una habitación, antes de
coger el avión.
—Aron, te he mencionado la parte en la que soy pobre,¿no? —Me preguntó mientras yo recogía el equipaje y le pagaba al
taxista.
—Creo
que tenemos que hablar de eso y sacarlo del camino—le contesté en voz baja mientras lo miraba a los ojos, que no se
encontraban con los míos—. Vamos a nuestra habitación, y entonces podemos
hablar de esto, ¿de acuerdo? No sé tú, pero yo estoy hecho polvo.
—Está
bien —respondió Minhyun mientras miraba a sus pies. Me incliné hacia abajo y le
besé la mejilla, lo que hizo que sonriera. Nos registramos y nos dieron la
llave, pocos minutos después nos dirigimos a nuestra habitación. Una vez allí,
le abrí la puerta a Rory y cogí las maletas—. Aron, esto es precioso.
—Lo
es —le dije mientras miraba la enorme suite con su propia sala de estar y
balcón. Dejé las maletas en el suelo junto
a la cama antes de irme hasta las puertas de cristal de la terraza, las
abrí de par en par y salí. Minhyun se unió a mí, tomando mi mano, y sólo se quedó
mirando la hermosa vista—. Creo que Italia fue una elección perfeca, Minhyun.
—Sí,
creo que lo fue, Isaac —dijo moviéndose entre la barandilla y mi persona—. Sé
que dijiste que tenemos que hablar, y lo entiendo. Lo hago. Pero también me
estoy muriendo por tocarte, y quería saber si dieciséis horas después de que
encontraras a tu pareja es lo suficientemente largo antes de pedirte que metas
tu polla en mi culo.
Parpadeé
hacia él en varias ocasiones antes de que sus palabras se enterrasen en mi
cerebro. Dejó escapar un chillido cuando lo levanté rápidamente llevándolo al
dormitorio, como si fuera una pelota de fútbol. Lo lancé a la cama, cayendo encima de él,
con cuidado de no aplastarlo.
—¿Así
que asumo que no piensas que soy una puta barata?—Jadeó Minhyun, mirándome fijamente mientras me movía entre mis piernas—.
Porque realmente no lo soy, Aron, te lo juro. Sólo he estado con dos hombres.
—Nunca
más, Minhyun —gruñí mientras me inclinaba—. No volverás a estar con nadie más,
jamás, ¿verdad?
—No,
no soy un adúltero —respondió mientras miraba hacia mí con los ojos muy
abiertos—. ¿Son los vampiros especialmente posesivos, o lo eres solo tú?
—Sí,
somos muy posesivos, territoriales, somos jodidamente propensos a preocuparnos
por nuestros compañeros.
—Eso
es muy sensual —admitió Minhyun cuando sus mejillas se pusieron rojas de nuevo—.
Los cambiaformas gatos somos muy cariñosos, nos gusta dejar nuestro olor en
nuestras parejas, y somos muy orales.
—¿Estás
diciendo que esto es lo que quieres, entonces? —le pregunté en un susurro, mi
corazón saltaba golpeándome mientras contenía la respiración, esperando su
respuesta.
—Soy
tuyo si quieres, Aron —dijo mientras acercaba su mano y me acariciaba la
mejilla—. Nunca me había divertido tanto en mi vida, y todo lo que hemos hecho
en realidad es compartir nuestras experiencias durante un vuelo de catorce
horas.
—Yo
también, bebé —le contesté, volviéndole la cara hacia la mano, así que me besó
la palma—. Te quiero, pero también estoy asustado de mi mente, Minhyun. Nunca he
estado con un hombre, y he hecho daño a tanta
gente. ¿Qué pasa si te hago a ti lo que le hice a ellos?
—Entonces
tendré que ser paciente contigo —respondió Minhyun cuando una suave sonrisa cruzó
sus labios—. ¿Me prometes escuchar y hablar conmigo si hago algo que te
moleste?
—Te
lo prometo, y nunca rompo una promesa —le dije, asintiendo.
—Entonces
vamos a desnudarnos y a acoplarnos —replicó, moviendo sus cejas hacia mí. Gemí,
estaba en problemas cuando trituré mis labios en los suyos. Hasta ahora sólo
habíamos intercambiado unos pocos besos suaves, y esto era muy diferente. Minhyun gimoteó cuando me echó los brazos alrededor al cuello, y me encantó la
sensación de mi cuerpo sobre el suyo.
—La
próxima vez tendremos más juegos previos, pero ahora mismo me siento como si
estuviera a punto de estallar. — Yo jadeaba contra sus labios cuando nos separamos.
Asintió y sonrió, así que nos bajamos de la cama para desnudarnos. Lo vi
desnudarse mientras me arrancaba mi ropa. Era aún más impresionante, sin ropa
que con ella.
—Aron,
eres enorme —jadeó mientras miraba la rigidez de mi polla—. Vas a tener que
estirarme mucho para que la pueda aceptar.
—Nunca
te haría daño, Minhyun—dije mientras tiraba de su cuerpo contra el mío—. Tengo
una idea básica del sexo con un hombre, pero vas a tener que guiarme.
—Insertar
la ficha A en la ranura B, repetirlo a menudo aumentando la frecuencia y la
fuerza. —Minhyun me guiñó un ojo, y pensé que iba a estallar
simplemente por su pequeño y sexi guiño—. Tengo lubricante en mi bolsa.
—Cógelo
antes de que muera por favor —le supliqué, y se quedó congelado.
—¿Puedo
pedirte algo? —susurró mientras miraba hacia mí. Tenía la sensación de que
sabía lo que venía y asentí—. No bromees acerca de lo que va a pasar, por
favor. Sé que le juraste a tu amigo que no te matarías, pero después de lo que
has pasado me da miedo que desees morir.
—No
era tanto como que quisiera morir, bebé —le contesté mientras frotaba mi pulgar
sobre sus labios y pensaba en cómo expresar lo que sentía—. Se trataba de
querer que el dolor, la soledad y la culpa pararan. ¿Y qué si todavía voy a tener
problemas con lo que he hecho? Sí, por supuesto que los tendré. Pero no quiero
morir, Rory, especialmente después de haberte encontrado.
—¿Me lo prometes?
—Sí, lo prometo, bebé —le dije, me incliné para besarlo otra vez. Me
miró una vez más antes de darme una rápida inclinación de cabeza y ponerse a
buscar en su bolsa. Gemí mientras veía su culo firme mientras se inclinaba. Minhyun debió haber sabido lo que estaba en mi cabeza porque lo movió mientras me
miraba por encima de su hombro—. Sé bueno, mi pequeño compañero.
—Tengo
la intención de ser muy bueno —ronroneó Minhyun mientras se dirigía hacia mí con
lubricante en la mano. Extendí la mano para agarrarlo, pero saltó sobre la cama
antes que pudiera cogerlo. Gruñendo, me arrodillé en la cama y acosé a mi
compañero mientras este ronroneaba, mirándome fijamente con los ojos muy
abiertos—. ¿Estás seguro que no necesitas verme cambiar primero? No estoy
seguro de si eso es algo que se hace en el pre-apareamiento.
—Me
gustarías aunque te convirtieras en un elefante verde, bebé —le respondí, al
ver la mirada insegura en sus ojos—. Creo que es sexi que mi compañero sea un
gatito ronroneador.
—Nunca
me han llamado gatito antes. —Se rio y luego gimió cuando acaricié con mis
manos sus piernas—. Juegos preliminares la próxima vez, ¿verdad?
—Sí,
muchos —le respondí cuando rocié un poco de lubricante en mis dedos. Lo miré
fijamente mientras sus labios se abrieron, aunque mucho más sus ojos cuando
llegué abajo y los froté sobre su apretado agujero—. Dime si te hago daño,¿vale?
—Sólo
tienes que ir de uno en uno cada vez y estaré bien — dijo mientras movía sus
manos hacia mis brazos—. Así que muchos músculos grandes, es realmente
caliente, Aron. Pero son tus ojos de color marrón claro en contraste con tu pelo rubio lo que creo que es más sexi.
—¿Crees que lo soy?
—Oh,
sí, mi grande vampiro guerrero —gimoteó Minhyun mientras empujaba un dedo
lentamente. Miré su cara por si veía alguna señal de dolor mientras lo movía.
Todo lo que vi fue placer. Cuando estuvo lo suficientemente dilatado como para
mí, deslicé un segundo dedo dentro mientras ponía sus piernas contra su pecho—.
Me he dado cuenta de algo.
—¿De qué, bebé?
—Sabes
que voy a tener que estar dentro de ti, en algún momento en el tiempo,
¿verdad?, para reclamarte —me preguntó, el miedo escrito en su rostro—. Quiero
decir, estoy bien con ser el pasivo. Pero es que cuando reclamamos a nuestro compañero
es así, y por lo menos una vez cuando hay luna llena voy a tener que hacerlo
porque estaré en celo.
—Estoy
dispuesto a hacer eso para ti, Minhyun —susurré mientras me inclinaba para
reclamar sus labios suaves—. No puedo prometerte que me vaya a gustar. Pero si
eso es lo que necesita mi compañero, estoy más que dispuesto.
—Gracias, Aron —dijo con los ojos llenos de lágrimas—. No pienses que te quise ocultar
esa parte. Honestamente, no lo consideré.
—Lo sé, Minhyun.
—¿Así que estás de acuerdo con todo eso?
—Estoy muy bien con que me reclames como tuyo —le respondí con
honestidad, sonriéndole—. Puede que me guste. Además creo que es justo que mi
compañero sea el único que haya estado alguna vez en mi culo, ¿no?
Tan
rápido como las palabras salieron de mi boca, Minhyun se apartó y se fue contra la
cabecera con las rodillas contra su pecho. No tenía ni idea de lo que acaba de
pasar, pero estaba temblando mientras me miraba con tanto miedo que casi podía
palparlo.
—¿Qué
he dicho mal? —le pregunté, totalmente desconcertado.
—Estás
molesto porque no soy virgen, ¿no es así? —dijo mientras las lágrimas llenaban
sus ojos. Reproduciendo mis palabras en mi cabeza, quería patearme. Dejé caer
mi cabeza hacia delante por el lío que había hecho—. Lo siento, Aron. No creí
que jamás encontraría a mi compañero o saldría de mi manada.
—Minhyun,
detente —le respondí con suavidad cuando lo interrumpí y me moví hacia él—. No
me molesta en absoluto, bebé. Yo no soy virgen, ni de cerca, lo soy. He estado
con cientos de mujeres a través de los siglos.
Minhyun gruñó, tirando de sus labios cuando sus colmillos de felino se extendieron.
Parece que no era el único que era posesivo. Levanté una ceja. Sus ojos se
desorbitaron cuando se dio cuenta de lo que había hecho. Lo sostuve en mis
brazos empezamos a reírnos, y rodé hasta que estuvimos de vuelta en nuestra
posición original.
—Te
juro que no quise que sonara así —le dijo contra sus labios—. No me molesta que
hayas tenido sexo. Sólo me importa ser la única persona con la que lo tengas
desde ya.
—Prometo
que lo serás, Aron —me tranquilizó mientras llevaba sus piernas hacia arriba—.
No fue mi intención perder los papeles contigo.
—No
lo hiciste. —Le sonreí mientras empujaba dos dedos de nuevo en él—. Vamos a
aprender estas cosas el uno del otro y cómo leer las reacciones del otro a
medida que avancemos. Sé que voy a cometer errores, pero tengo que confiar en
que me los señalarás. De lo contrario, no voy a ser el compañero que te mereces.
—¿Nos
acoplaremos ahora? —Minhyun se quedó sin aliento cuando abrí mis dedos hacia atrás
y adelante en forma de tijeras. Vi el deseo y la desesperación en sus ojos de
pertenecer a alguien, lo mismo que yo sentía.
—¿Estás
seguro, Minhyun? —le demandé, empujando un tercer dedo. Sonrió ampliamente hacia
mí y asintió con furia. Mi corazón se llenó por la confianza que vi en sus
emociones—. Juro por mi honor que siempre voy a poner tus necesidades y deseos antes que los míos. No
voy a estar con ningún otro desde este momento, y te entrego mi vida inmortal
solo a ti,Minhyun.
—Tómame,
por los dioses, por favor, tómame — lloriqueaba mientras ponía sus piernas un
poco más atrás. Gemí mientras veía a mi pequeño y ardiente compañero doblarse
tanto que las rodillas estaban a los lados de sus oídos—. Soy medio gato, Aron. Soy muy flexible.
—No,
tu eres más sexi que el infierno, bebé. — Rápidamente saqué mis dedos de su
agujero extendido y alineé mi polla. Comprobando su rostro en busca algún signo
de que había cambiado de opinión, me empujé hacia adelante cuando no vi
ninguno. Fui poco a poco a pesar de que todo en mí me gritaba que me enterrara,
porque estaba en casa y se sentía muy bien.
—Tan
pleno —exclamó Minhyun cuando subió sus manos y se agarró a mis bíceps. Mi
compañero no estaba bromeando sobre que era flexible. Sus rodillas estaban por
sus orejas, y todavía podía mover los brazos.
—Te
amaré muchísimo y para siempre —le susurré en el oído después de que toqué
fondo en su interior y me incliné hacia delante.
—Sí, por favor.
—Envuelve
tus piernas alrededor de mí, bebé. —Hizo lo que le pedí, y empecé poco a poco a
entrar y salir de él. ¡Joder! Esto era un mundo totalmente diferente a tener
sexo con una mujer, y me encantaba. Estaba en el paraíso, y no sabía si era
porque estaba haciendo el amor con mi pareja, o porque era un hombre. ¿La verdad?
Realmente no me importaba. Estaba contento de que se tratara de Minhyun.
—Sé
gentil conmigo, Aron —dijo mi pequeño gatito en mi oreja antes de morder mi
lóbulo. Sabía que no quería decir físicamente durante el acto sexual. Se
refería a su corazón.
—Voy
a hacer mi mejor esfuerzo,Minhyun. —Gruñí cuando empecé a follarlo más
rudamente—. He jodido toda mi vida, pero no quiero estar sin ti. Te juro que
siempre te escucharé, así que por favor solo prométeme que me lo dirás cuando
me equivoque.
—Si
haces lo mismo conmigo —gimió mientras que me metía en él más rápido.
—Sí,
lo prometo. —No dijimos nada durante unos instantes, simplemente disfrutando de
nuestra primera vez juntos. Me incliné lo suficiente para mirar esos brillantes
ojos azules y perderme en sus profundidades—. Bebé, me estoy acercando. ¿Estás
listo para correrte conmigo? —Mi compañero asintió, respondiendo en su lugar,
con la inclinación de su cuello en
sumisión. Gruñí mi aprobación, mis colmillos se extendieron aún más a la vista.
Me incliné y pasé la lengua por su cuello un par de veces, haciendo que el
cuerpo de Minhyun se estremeciera.
Todo
eso me sacudió rápidamente, sobre todo mi deseo de reclamarlo. La sangre de Minhyun era el cielo, tanto como estar dentro de él. Era como un vino de cereza
dulce, y sabía que iba a ser para siempre un adicto a mi compañero. Mientras
bebía de él, mi cuerpo se encendió como una llama. Había tomado sangre humana y
de vampiro antes, pero nunca de un cambiaformas. ¿Todos ellos sabían tan bien,
o era sólo porque era mi pareja?
—Aron —gritó Minhyun cuando su cuerpo se estremeció. Entonces sentí su semilla llenar el
espacio entre nuestros cuerpos. Pero seguí bebiendo, completamente adicto a su
sabor. No estoy seguro
de cuánto tiempo
estuve tomando, haciendo caso omiso a esa pequeña voz en el fondo de mi mente que me decía que
ya era suficiente—. Aron, creo que tienes que parar. Siento que me voy a
desmayar.
—Mierda
—susurré, levantando la cabeza mientras sus palabras penetraban en la neblina
que me envolvía. Rápidamente, lamí la mordedura para cerrarla, y antes de que
pudiera decir nada más, toda la fuerza de su sangre me sacudió. Entre en su
dulce culo unas cuantas veces más antes de rugir mi liberación.
«¡Mío, mío!
Todo mío, alguien que realmente me ama. Soy su compañero. No puede deshacerse
de mí, no importa lo que pase. ¡Por favor, que me ame!»
—Bebé,
te he oído —jadeaba cuando bajé de mi orgasmo. Me moví para poder ver su
rostro, maldije mi acto de egoísmo. Minhyun estaba tan pálido. Me preocupaba
porque había bebido hasta casi secarlo. Rápidamente salí de él, mi polla
todavía dura como una roca, por alguna razón, y lo levanté en brazos—. Joder,
lo siento mucho, Minhyun. No quise tomar tanto. Pero tu sabor es tan jodidamente
bueno que era como si no pudiera concentrarme en nada más.
—La
sangre Shifter sacude mucho más fuerte que la vampira o la humana —susurró,
temblando en mis brazos. Corrí al baño, abrí la ducha, y lo sostuve mientras lo
calentaba. Cuando parecía que estaba bien, pero débil por la pérdida de sangre,
me tomé mi tiempo limpiando a mi compañero. También me di cuenta de que no me
había duchado desde la noche en la que había matado a Thunder. Asqueroso.
—¿Cómo
puedo oír tus pensamientos en mi cabeza? — pregunté mientras cerraba el agua y
lo sentaba sobre el mostrador para coger las toallas.
—Es
el vínculo entre los cambiaformas cuando se aparean—respondió Minhyun, sus ojos se ampliaron en estado de shock—. No sabía
que se podía en un cruce entre especies. Sólo he oído hablar de esto cuando se
trata del mismo tipo de cambiaformas.
—¿Puedes oírme?
—Sí
—Me susurró, y me dio una gran sonrisa—. Esto significa que realmente estamos
acoplados y ambos aceptamos que somos pareja.
—Sé
que lo hago. —Lo levanté de nuevo en mis brazos cuando estuvimos secos y lo
llevé de vuelta a la cama. Primero lo principal, iba a alimentar a mi
compañero. Después de la cantidad de sangre que había bebido, necesitaba
rápidamente combustible—. ¿Qué te gustaría comer?
—No
como mucho, Aron —dijo Minhyun, mientras se retorcía en la cama antes de meterse
bajo las sábanas—. Y tú todavía estás duro.
—Tomé
demasiada sangre de ti, bebé. Necesitamos abastecerte de combustible, y tú eres
mi principal preocupación. Mi polla puede esperar. Ahora por favor dime lo que
te gusta comer, Minhyun, o voy a pedir todo el menú, y te alimentaré yo mismo.
—Usa
esa voz en la cama —ronroneó, y me miró por encima del menú y pude ver la
lujuria en sus ojos. También me di cuenta de la tienda de campaña que tenía
debajo de la sábana. Oh, sí, eso iba a ayudarme a concentrarme en los
alimentos. Me aclaré la garganta y agité la carta del menú. Minhyun suspiró
dramáticamente, pero capte la sonrisa en su rostro—. Tomaste una gran cantidad
de sangre, por lo que los carbohidratos probablemente serán lo mejor para
repostar. Pero soy gato en parte. Así
que me gusta la carne.
Recorrí
el menú y vi que tenían lasaña con salchicha italiana. Eso iba a funcionar.
Después de confirmar con Minhyun lo que le gustaría, cogí el teléfono del hotel.
—Hola,
me gustaría cuatro platos de lasaña —dije por el teléfono después de que el
servicio habitaciones respondió. A medida que especificaba todo lo que
queríamos, incluyendo los panes, bebidas y ensaladas, Minhyun se arrastró hacia
mí. Casi me trago mi lengua, cuando la sábana se deslizó hacia abajo, dejando
al descubierto su desnudo y sexi cuerpo. Estaba sentado frente a la cabecera y
a punto de terminar mi llamada cuando pasó la lengua por la cabeza de mi
polla—. Treinta minutos está muy bien, gracias.
Apenas
conseguí colgar el teléfono cuando ya estaba tomando mi polla en su boca,
ronroneando alrededor de ella. Mis ojos estaban a punto de revolverse de nuevo
en mi cabeza cuando me acordé de que estaba débil por la sangre y no debíamos
jugar.
—Bebé,
con lo mucho que quiero esto, debes descansar. — Gemí, mi cuerpo quería lo que
estaba ofreciéndome.
—Puedo
sentarme aquí y lamerte —respondió. Como para probar su punto, se tumbó entre
mis piernas, su cabeza sobre mi muslo, mientras me lamía la base de mi polla—.
Esto no es extenuante para nada, y mi compañero está tan duro por mí.
—Debido
a que tu sangre era como la lava en mis venas. — Me estremecí ante las
sensaciones que me producía su lengua poniéndome más duro de lo normal,
mientras disfrutaba de la oleada de energía que me daba su sangre.
—La
sangre de los cambiaformas, especialmente la de un compañero, es casi tan veloz
como Viagra líquida, Aron. Creí que sabías eso.
—No,
no, no lo sabía —jadeé mientras acariciaba mis huevos—. Todavía estaba
machacándome a mi mismo por lo que había sucedido hacía unos días, por la
sangre que derramé. Pero si hubiera sabido eso, habría sido más cuidadoso.
Siento mucho haberte lastimado de esa manera,
bebé.
—No
estoy herido, solo un poco cansado —Gimió antes de tomarme de nuevo en su
boca—. Y en celo. Dios, estoy tan caliente.
—¿Estás entrando en calor?
—No
—Minhyun se rio entre dientes, mirándome—. Estoy acoplado a un sexi dios guerrero
vampiro. ¿Cómo no voy a estar caliente? Estar contigo ha sido la experiencia
más intensa de mi vida, Aron.
—Para
mí también —le susurré, y era la verdad—. Pero me estás poniendo difícil que me
comporte.
—Tengo
la intención de mantenerte duro. —No pille la idea de sus palabras antes de que
me tomara profundamente. Parecía que cuando mi compañero quería algo, no podía
ser disuadido. Y en ese momento,
quería que perdiera
la cabeza.
¡Qué estúpido sería si le dijera que no!—. Joder, bebé, tu
boca es el cielo. Casi tan buena como tu dulce culo.
Sorbió cuando me la chupaba más fuerte, su mirada no dejaba la mía. No
pasó mucho tiempo hasta que me corrí, teniendo en cuenta sus atenciones. Grité
mi orgasmo cuando disparé mi carga en su garganta. Minhyun se mantuvo ronroneando, tragándose todo lo que tenía
que darle con un brillo en sus ojos. Siempre tendría el mejor compañero.
CONTINUARA.................
CONTINUARA.................

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