lunes, 29 de marzo de 2021

AL STYLO PARK 03: LOS CHICOS DE MINHO

 CAPITULO SIETE 


MINHO
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«Un ascenso». Ese era el único pensamiento que pasaba por mi cabeza de camino a casa. «Me han dado un ascenso». Wow, ¿por qué no lo vi venir? Y tuve la sensación de que tenía algo que ver con Aron. Probablemente también con Shindong y Nari. Pero, ¿por qué? ¿Por qué yo?

No fue hasta que entré en la finca Kwak, que otro pensamiento me golpeó. Joder, mis compañeros. ¿Qué iba a decirles? No habíamos hablado de nada. ¿Estarían dispuestos a quedarse aquí? ¿Qué sobre Irlanda?

Sabía que el Consejo Europeo le había pedido a HyunSeong que pusiera en marcha en Irlanda un pequeño y avanzado centro de entrenamiento para algunos guerreros. Pero realmente no creía que pudiera trabajar día a día con él. Aron fue capaz de perdonarlo, pero HyunSeong no era mi familia, por lo que yo no estaba demasiado cómodo con todo lo que había pasado.


Sí, su acoplamiento había hecho que sacara la cabeza de su culo, y parecía que realmente sentía haber estado tan ciego todos estos años. Pero esto no significaba que alguna vez fuéramos a ser buenos amigos, sostenernos las manos ni trenzarnos el pelo por la noche. Simplemente quería decir que podría ser civilizado con él cuando nos viéramos.

Dios, «¿podría dejar a Aron?» Realmente era la única familia que tenía. Pero de otra manera, Taemin y Key tendrían que dejar Irlanda... «¿Y por qué demonios los árboles de la finca Kwak tenían hojas cuando estaba nevando?» Sin duda los medicamentos que tomaba me hacían algún extraño efecto, eso o algo raro estaba pasando.

¿Era ese un pensamiento estúpido? Sí, pero mucho más fácil centrarse en eso que en todo lo demás que giraba en mi cabeza. Esa era una pequeña pregunta en lugar de las grandes que tenía en mi mente. Eché un vistazo al tablero del coche y me di cuenta de que realmente no podía entretenerme más. Pasaban 15 minutos de las seis, y supuse que estarían esperándome para cenar.

Suspiré con resignación puesto que lo que necesitábamos discutir esta noche no sería fácil, y salí del coche. Eché un vistazo a los jardines. Todo lo que asomaba por debajo de la nieve era verde, y estaba seguro de que mi percepción de los demás colores no estaba jodida. Tenía que estar pasando alguna otra cosa, no podía ser que las pastillas de la felicidad que me daba Ren, me estuvieran volviendo loco.

Corrí a la casa, me quité la chaqueta, la colgué en el armario de la puerta principal, y me dirigí al comedor. Efectivamente, mis compañeros me estaban esperando, sentados juntos a un lado de la larga mesa de madera que estaba cubierta con un mantel de color verde oscuro. Ellos me miraban muy nerviosos, la tensión crepitaba en el aire.

—¿Te han despedido? —Key espetó, los ojos muy abiertos. Como si se hubiera dado cuenta de lo contundente que había sido, se llevó la mano a la boca. Empezó a pedir disculpas, pero negué para hacerle saber que no era un gran problema.

—No. —Me reí, dándome cuenta de que estaban nerviosos por mí. Caminé y le di a cada uno un beso antes de sentarme. Minhyun y Aron se miraban uno al otro como si el gato se hubiera comido al canario—. ¿Lo sabíais?

—Sí, desde que me enteré ayer de que íbamos a trabajar juntos, mi cabeza se volvió loca. Ha sido jodidamente difícil mantenerlo en secreto —dijo Aron con una gran sonrisa.

—Espera, antes de meternos en lo sucedido, tengo una pregunta. ¿Por qué todo está verde en vuestra propiedad en pleno diciembre? No soy el único que lo ve, ¿verdad? —Mi curiosidad me estaba jodiendo. Aron me guiñó un ojo y señaló a mis compañeros.

—Les pregunté la semana pasada.

—Ese es nuestro don —dijo Taemin mientras uno de los empleados nos servía las ensaladas. Me puse un poco de aderezo italiano en la mía antes de levantar el tenedor y tomar un bocado. Mastiqué el alimento unos momentos antes de hablar de nuevo.

—¿Podéis lograr que las hojas sean de color verde en invierno? —les pregunté, no estaba seguro de que jamás hubiera oído hablar de ese don.

—No. —Key se echó a reír, sacudiendo la cabeza mientras picoteaba su comida.

—La vida vegetal nos responde. No es como la mayoría de los dones, donde tienes que enfocarte para usarlos. Es algo que está en nosotros. En cualquier lugar que estemos, la vida vegetal que nos rodea nos responde y crece a lo loco.

—Entonces no podéis dejar Irlanda —susurré, mi corazón hundiéndose al darme cuenta—. Vuestra familia os necesita en la granja, ¿no?

—Sí, pero sólo tendríamos que visitarlos un par de veces al año durante aproximadamente un semana —dijo Taemin lentamente, mirándome—. Hemos decidido quedarnos en Estados Unidos, si eso es lo que quieres. —Bajó su mirada de nuevo a su ensalada, nervioso por lo que yo pudiera decir.

—¿En serio? —Me sorprendió que hicieran ese gran sacrificio por mí.

—Sí, compañero —respondió Key con una sonrisa.

—Díselo —dijo Minhyun entusiasmado, rebotando en su asiento—. Ellos van a estar encantados. —Tuve que sonreír ante su entusiasmo.

—¿Qué? —Taemin levantó una ceja mientras miraba entre nosotros.

—Me han ascendido. No estoy en problemas en absoluto. Parece que el Consejo pensó que presentarme y admitir lo que estaba pasando, poniendo mi seguridad y la de los demás antes que nada, era admirable. Había una vacante en el cuerpo docente, y me han pedido que la ocupara.

—¿Ya no estarás en peligro nunca más? —Key parecía que estaba a punto de reventar de la alegría.

—A veces —eludí, tratando de averiguar cómo explicárselo—. Cuando los guerreros entrenan pasan por muchos niveles.

—Tienen que manejar el entrenamiento táctico y bélico — explicó Aron, ayudándome. —Se trata de combatir con los nuevos guerreros que acaban de pasar su transición para enseñarlos. Así es como hacemos las cosas.

—Tiene sentido. ¿Qué tienes que hacer? —preguntó Taemin. Aprecié su interés, ya que esto era algo muy importante para mí.

—Cuando llegan a un cierto nivel, alguien tiene que enseñarles cómo comportarse en el campo.

—¡No! —gritó Key, golpeando sus manos sobre la mesa, poniéndose en pie. Todos nuestros platos y cubiertos se sacudieron por la fuerza de su golpe. Me sorprendió la frialdad en su tono—. No vas a ser el conejillo de indias que envíen con los cachorros guerreros para ver si son capaces de luchar. Si quien está a tus espaldas no está bien entrenado, podrías morir.

—No, cariño, no es así —le dije suavemente con una sonrisa, comprendiendo ahora por qué había explotado y me había interrumpido.

—Oh. Vale, entonces lo siento. —Se aclaró la garganta, con el rostro enrojecido de vergüenza y volvió a sentarse, agarrando la servilleta de la mesa y entreteniéndose en colocarla en su regazo. —Acabo de ver la vida parpadear delante de mis ojos pensando que tú puedas resultar lastimado porque alguien no sepa lo que está haciendo.

—No es nada de eso, te lo juro —le respondí rápidamente—Mi trabajo sería ayudarlos a mezclarse con los seres humanos cuando lo necesiten. A veces, los demonios no se quedan en la periferia de la sociedad, y no podemos solo ir, cargar y llamar la atención sobre nosotros.

—Lo que significa es que Minho tomaría unos pocos cachorros guerreros, como los has llamado, y los llevaría a la ciudad, algo parecido a un trabajo de campo, mostrándoles cómo alquilar un coche, o como moverse por el aeropuerto como hacen los humanos. En qué hoteles quedarse, cómo interactuar y aprender a moverse por las áreas metropolitanas, para que cuando empiecen a salir en misiones, no tengan que tratar de entenderlo todo e imaginarse cómo funcionan las cosas además de luchar contra los demonios.

Quería besar a Aron por exponerlo de esa manera. Yo no había estado haciendo un buen trabajo explicándolo. Pero eso no era todo.

—Y transportar armas a otros aquelarres —dije con cautela—. Podría salir en alguna misión real, pero no iría tras los demonios. Tal vez algún trabajo de exploración y proteger algún convoy. El objetivo principal sería enseñarles a no ser vistos por el mundo real, a mezclarse.

—Y si alguna vez hay un ataque cerca de casa y todas las manos están ocupadas, instructores o no, serían convocados — dijo Minhyun suavemente. Él lo sabía bien. Había tenido que pasar por todo esto hacía varios meses—. Principalmente entrenarán, pero son guerreros, por lo que necesitan hacer frente al peligro.

—Podemos manejar eso —dijo Taemin, poniendo su mano sobre el brazo de Key como si dijera, 'esto ha llegado'—. Lo sabíamos cuando regresamos. No podemos manejar la imprudencia o que esté rodeado de otros que sean imprudentes y puedan hacer que lo maten. Cuando TOP nos visitó, pasamos tiempo con él. Conocemos los riesgos, pero también sabemos lo bien entrenados que están y las mejoras que han realizado en las armas. Podemos manejar que seas un guerrero.

—Y estamos dispuestos a vivir aquí, si eso es lo que quieres, Minho —añadió vacilante Taemin, sin mirar a nadie—. Pero tenemos algunas preguntas. ¿Dónde viviríamos? ¿Qué haremos ahora si no podemos cultivar? ¿Podremos visitar y ayudar a nuestra familia con nuestro don en los cultivos?

—Puedo responder eso —dijo Aron con una amplia sonrisa.

—¿Qué has hecho? —gemí, con ganas de golpearme la cabeza contra la mesa.

—Tenemos un regalo por tu ascenso y vuestro apareamiento. —Minhyun se rio, haciéndoles a mis compañeros un guiño. Negué cuando el segundo plato, salmón sobre una cama de arroz, fue servido, y se llevaron los platos de la ensalada.

Estaba agradecido de que hubieran traído una jarra de sangre. Había estado bebiendo sangre como si fuera agua, tratando de mejorar y ganar músculo. Le serví a Aron, y luego a mí, bebiéndome todo el vaso y volviendo a llenarlo.

Saludé con la mano a Aron en el momento que sentí que tenía un poco de combustible en mi sistema.

—Está bien, soltadlo. ¿Qué habéis hecho? —Wow. Cuando la sangre me golpeó, me desvanecí un poco. «¿Qué había en esa cosa?»

Aron tenía una sonrisa de oreja a oreja mientras empezaba a explicarnos. —¿Recuerdas la viña que linda con el Complejo de los Guerreros? —preguntó, una sospecha se hundió en mí, sabía en lo que nos había metido.

—Sí, la que tiene todos esos invernaderos, pero dejaron el negocio —le contesté, echándoles un vistazo a mis compañeros.

—Bueno, el dueño abandonó el negocio debido a que su pareja humana murió hace aproximadamente una década y no tenía herederos. Algunas personas trataron de comprarla y seguir adelante con el negocio, pero creo que todas las personas que compraban el vino lo hacían porque su pareja era muy buena en eso. Pero después de que se vendió, no siguieron comprando.

—¿Nos has comprado una viña? —exclamó Taemin uniendo las piezas. Sí, eso es lo que yo había supuesto.

—¡Sí! —exclamó Minhyun risueño, soltándolo todo—. Solo estaréis a unos veinte minutos de distancia de nosotros. El Complejo está ahí. Los Kim están a menos de una hora de distancia. Vais a estar rodeados de todas las personas que se preocupan por vosotros. —Sus ojos azules brillaban de alegría sonriéndonos a los tres.

—¿Dijisteis invernaderos? —Los ojos de Key estaban muy abiertos, mostrando alegría.

—Sí, y hablé con los cocineros del Complejo...

—Espera —dije en voz baja, moviendo la cabeza—. Ese lugar es enorme. ¿Cómo van a ser ellos solos capaces de manejar toda esa tierra y no colapsar después de veinte horas al día? —Las caras de mis compañeros cayeron—. Lo siento. Pero tengo que saber que hacer esto no va a terminar siendo demasiada tensión para los dos.

De repente me sentí muy caliente... y muy duro. ¿Qué demonios? Mandar normalmente no me encendía.

—Sí, eso es justo, ya que estábamos igual de preocupados por tu nuevo trabajo —Key admitió con un guiño. Wow, las cosas realmente habían mejorado entre ellos y habían dejado ir el pasado. Estaba preocupado de que saltaran sobre mí. Tomé otro vaso de sangre, sintiéndome peor en vez de mejor. Cuando iba por el tercero, sentí como si mi piel se fuera a desgarrar. Agarré la servilleta para secarme el sudor que podía sentir formándose en mi frente.

—Me he ocupado de eso. —Aron se echó a reír—. Sabes lo mala que es la comida en el Complejo. Me enteré de por qué. Obtenían todos nuestros productos orgánicos de un agricultor humano, pero creo que comenzó a hacer muchas preguntas. Empezó a curiosear sobre a donde iba toda la comida, y dejaron de comprarle. El coordinador está de acuerdo en darle a cada guerrero una mañana o una tarde a la semana para ayudar a Taemin y Key, y así todos contentos. Es ganar o ganar.

—Habéis pensado en todo. —Me reí, moviendo la cabeza.

—Tú eres mi familia —dijo en voz baja, mirando a mis compañeros—. Siento haberme metido en vuestros asuntos chicos, pero durante un largo tiempo, Minho fue todo lo que tenía. No lo podía perder.

Taemin y Key intercambiaron una mirada con una sonrisa antes de concentrarse en Aron. —Lo hiciste por la razón correcta, y te agradecemos la ayuda. No es como si nos hubieras secuestrado o algo así. Nos diste otras opciones y no nos forzaste.

—Gracias por la comprensión —respondió Aron con una sonrisa. Bebió de su vaso de sangre, abriendo mucho los ojos cuando dejó el vaso—. Minho, ¿estás bien?

—En realidad no —admití, descruzando y volviendo a cruzar las piernas—. Siento que me voy a salir de mi piel y follar la mesa. —Estaba tratando de ocultar mi malestar, pero ahora que lo había mencionado, el deseo me invadió.

—Minhyun —se quejó Aron y le hizo señas a su vaso—. ¿Cómo es que estamos bebiendo tu sangre?

—Oh, mierda —exclamó Minhyun, sus ojos ampliándose aun más que los de su compañero.

Sólo les prestaba la mitad de mi atención, ya que estaba centrado en lo hermosos que eran mis compañeros. Taemin se tragó parte de su comida, y yo estaba prácticamente jadeando de lujuria al ver los músculos de su garganta trabajar. No hacía daño recordar cómo su boca me había hecho otras cosas ese mismo día.

—¿Minho? ¿Estás bien? —pregunto Key tocando mi mano. En un instante, me levanté de mi silla, sacándolo de la suya, empujé los platos lejos y lo tiré sobre la mesa.

—Mierda —se quejó Minhyun—. Está empezando.

—¿Qué? ¿Qué está empezando? —le pregunté, casi en un ataque de pánico, y me obligué a tratar de detener mis manos. Key se veía muy preocupado por mis repentinas acciones—.¿Por qué no puedo pensar en nada, solo en follar a mis compañeros?

—Bienvenido a beber sangre de un cambiaformas — ronroneó Aron mientras sentaba a Minhyun en su regazo—. Es como la velocidad y la viagra, todo en uno.

—¿La sangre de Minhyun estaba en una de las bolsas? —le pregunté, centrado en ellos hasta que oí a Key gemir. Miré hacia él y me di cuenta de que le había destrozado la ropa. Ahora estaba desnudo sobre la mesa para que todos lo vieran. Sabía que debía estar celoso porque los demás lo estaban viendo, pero en todo lo que podía pensar era en su carne pálida y gloriosa. Me incliné y lamí uno de sus pezones, que se endureció cuando mi lengua hizo contacto.

—Ren me tomó algunas muestras —se quejó Minhyun. Miré y vi que se estaba quitando sus ropas—. Pensé que era el último recurso si no podíamos conseguir que se unieran. Lo puse en la parte trasera de la nevera, juro que lo hice. No iba a usarla hasta que hablara con Aron. ¿Cómo llegaste a ella con tantas bolsas delante?

—Lubricante —gruñí antes de deshacerme de mis pantalones vaqueros y levantar las piernas de Key.

—¿Me vas a follar aquí mismo? —preguntó jadeando, con el deseo reflejándose en sus ojos vidriosos.

—¿No querías que te follara antes en el gimnasio? Esto es lo mismo, solo que con otros testigos distintos. —Saqué mis colmillos y me incliné hacia adelante, y Key, simplemente asintió, mirando como si estuviera demasiado superado por la lujuria como para hablar—. Va a ser rápido y sucio, bebé. —Él asintió de nuevo y algo me golpeó en el pecho.

—Siempre llevo lubricante conmigo. Aron es un perro caliente. —Se rio Minhyun. Efectivamente, había un pequeño tubo de lubricante sobre la mesa donde aterrizó después de rebotar en mí. Le di a Key una sonrisa salvaje cuando lo recogí—. Además, llevo un tapón anal.

—No por mucho tiempo —gruñó Aron, y oí el sonido de succión cuando retiró el juguete—. Móntame bebé.

Miré a Taemin después poner lubricante en mis dedos. — Prepárate, porque tú serás el siguiente.

—Sí —susurró Taemin tomando el lubricante de mi mano, el deseo en sus ojos antes de girarse hacia Minhyun—. ¿Cómo consiguieron tu sangre?

—Ahora somos más vampiros aquí bebiendo —gruñó Aron, follando a su compañero. Yo apenas escuchaba, ya que tenía un dedo dentro de Key.

—Me gusta la quemadura —me susurró suavemente. Le sonreí y empujé un segundo dedo. Me alegré, porque por la forma en la que me sentía, no creía que pudiera ir despacio. No era así como había previsto tomarlos por primera vez, pero esto era mejor que nada. No había tiempo para ponerse nervioso, y no es como si cualquiera de nosotros fuera virgen.

—Y Minho ha estado tomando mucho más que la mayoría, para recuperar su fuerza —agregó Aron a su explicación.

—Menos hablar y más follar a tu pareja —le rogó Minhyun gimiendo. Lo vi rebotando por el rabillo de mi ojo, y normalmente, podría haber sido interesante verlo. Pero en ese momento solamente quería centrarme en Key.

Empujé un tercer dedo mientras torturaba sus pezones con mi boca. Él gritó y abrió más las piernas, colocando sus pies en el borde de la mesa.

—Fóllame. Estoy listo. Fóllame compañero —gimió, con la cabeza golpeando sobre la mesa.

—Gracias, bebé —le susurré mientras sacaba mis dedos. Estaba siendo muy comprensivo y dándome lo que necesitaba, lo que hizo que terminara de enamorarme de él. Por supuesto, sabía que estaba enamorado de ambos, incluso antes de que accedieran a quedarse en los Estados Unidos, pero mi cerebro todavía discutía con mi corazón.

Le di un tirón a sus caderas hasta colocarlo al borde de la mesa y golpeé mi polla dentro de él. Key gritó, arqueando la espalda en la mesa.

—Dame la vuelta —gimió Minhyun—. Quiero verlos.

—Sucio gatito —ronroneó Aron. Supongo que lo hizo, pero mis ojos nunca salieron de Key. Sabía lo que quería, simplemente no sabía cómo pedirlo. Decidí simplemente dejarme ir con lo que estaba sintiendo.

—¿Aún quieres que te muerda? —No esperé su respuesta, follándolo dura y rápidamente para que no pudiera formar las palabras. Hablando de gallina. Quería a mis compañeros, pero tenía miedo de que no estuvieran preparados.

Pero Key encontró una manera de darme su respuesta sin palabras. Puso sus brazos alrededor de mi cuello, inclinándome encima de él, e inclinó su cabeza, empujando la mía hacia ella. Tomé eso como un sí.

—Duro, fóllame duramente y muérdeme —dijo con voz entrecortada por la falta de aire.

—Te amo —le susurré al oído, mientras aumentaba mis embestidas hasta que parecía un ritmo de castigador. Por los ruidos que hacía, me di cuenta que estaba disfrutando, por lo que supuse que a mi compañero le gustaba un poco áspero a veces.

—Sí, lo sé —dijo antes de gritar mi nombre a los cielos. Golpeé dentro de él mientras llegaba a su clímax, y gemí con el dulce sabor de su sangre. Se corrió, su caliente semilla llenó el espacio entre nosotros.

Yo lo golpeaba como un hombre poseído, empujando mi polla en su apretado agujero una y otra vez. Cuando había bebido lo suficiente como para reclamarlo adecuadamente, levanté mi cabeza y rugí mi liberación. Mi corazón se disparó. Era mío. Ahora Key era mío para siempre.

—También te amo —susurró mientras yo le lamía la mordida para cerrarla. Cuando terminé de correrme, me derrumbé encima de él, pero mi polla seguía estando tan dura como una piedra.

—Lo sé. —Me reí entre dientes mientras salía de él—. Volveré para más. —Tiernamente, aparté un mechón de su húmedo pelo de color rojo de su frente.

—Mmm, suena divertido —ronroneó. Minhyun gritó el nombre de Aron, y supuse que ellos también habían acabado. Pero yo no. Le di a Key un beso rápido y lo cubrí con una parte del mantel para que no se quedara allí tumbado desnudo y pareciendo libertino. Entonces me volví hacia Taemin.

—¿Listo? —gruñí mientras me movía hacia él. Asintió y sacó los dedos de su culo. Mientras que Key había terminado completamente desnudo, Taemin simplemente se bajó los pantalones un poco y se inclinó sobre la parte de la mesa de la que había apartado el mantel. Infiernos, su polla estaba escondida debajo de la mesa. Bien por mí. Solo lo quería a él. No me importaba la forma en que quisiera hacerlo, como le fuera más fácil.

Joder, esa sangre era increíble. Me veía totalmente follando a mis compañeros toda la noche y no cansándome nunca. Sabía que Aron había dicho que la sangre de Minhyun era como fuego líquido, pero pensé que estaba exagerando y que tendría ese efecto en él debido a que Minhyun era su compañero. Pero la sangre de cambiaformas era realmente algo de alto nivel.

—Esta vez lo quiero duro —exigió Minhyun. ¡Joder! ¿Era así su vida sexual normalmente? Estaba casi celoso. Casi.

—¿Vas a dejar que te muerda? —le pregunté seductoramente cuando acomodé mi cuerpo contra la parte posterior de Taemin.

—Sí —gimió, empujando su firme culo contra mi polla—.Hazme tuyo, compañero.

—Respuesta correcta. —Me incliné sólo lo suficiente para quitarme mi camisa antes de rasgar la suya de su cuerpo con un tirón rápido.

—Oh Dios —gimió, retorciéndose debajo de mí—. ¡Empuja esa enorme polla en mi culo!

«¿Cómo decir que no?» «¡Sí, correcto!» Puse un brazo alrededor de él, protegiéndolo de la madera de la mesa, alineé mi polla, y me estrellé en su cuerpo dispuesto. Taemin gritó, y yo había llevado mi otro brazo debajo de él, antes de ponerme en plan hombre de las cavernas.

—Mío —gruñí, rastrillando mis colmillos en su cuello—.¡Tú eres todo mío! —Lo sentí temblar de placer debajo de mí.

—¡Sí! Sí, soy tuyo —gritó. Me gustaban sus gritos. Joder, me encantaban sus gritos de felicidad y quería más. Mis caderas se movían con su propio acuerdo, follándolo más rápido y más duro de lo que pensé que fuera posible.

—Vas a romper la mesa. —Key se rio mientras se bajaba. Vi su culo desnudo, y eso sólo me estimuló más.

—No te vayas a ninguna parte —gruñí antes de centrarme de nuevo en Taemin—. ¿Te gusta mi polla, bebé?

—Oh, Dios, sí. Háblame sucio —suplicó. Genial. Tenía unos sucios compañeros.

—Tienes un culo muy apretado. —Lamí el largo de su cuello, una emoción me atravesó cuando tembló—. Y esa mamada que me diste hoy, fue algo de otro mundo. Puedes visitarme en el trabajo en cualquier momento.

—¿Me vas a follar delante de todos sus amigos? —me preguntó en voz baja.

—¿Mi bebé es un exhibicionista? —ronroneé, estrellándome contra él, incluso más duro.

—¡Sí! —gritó, corriéndose en mi mano. No me contuve más, hundiendo mis colmillos en su cuello. Taemin se volvió loco, gritando lo suficientemente fuerte como para sacudir las ventanas cuando se corrió otra vez. Gruñí alrededor de su cuerpo, llenando su culo con mi semilla. Ya estaba hecho. Ambos eran míos.

Oí un crujido fuerte y tuve tiempo suficiente para levantar a Taemin antes de que la esquina de la mesa en la que habíamos estado, se quebrara. Estaba luchando por aire, mientras seguía teniendo réplicas de mi orgasmo. Fue entonces cuando me di cuenta que lo había follado con tanta fuerza que había empujado la mesa a unos tres metros a través de la habitación.

«¡Vaya!»

—Has roto mi mesa —gruñó Aron mientras movía a Minhyun contra la pared y seguía golpeando a su compañero.

—La culpa es de Minhyun —murmuró Taemin. Le lamí la mordedura cerrándola, amando su sabor. Era casi como el de Key, pero con un toque de acidez.

—Te amo —le susurré al oído mientras me arrodillaba en el suelo de madera dura, y lo bajaba.

—Sí. Yo también te amo, compañero —dijo con un suspiro de felicidad, acariciando mi mejilla. —Ahora ve a follar a Key de nuevo. Sé ve que sigues duro.

—Gracias por ser tan comprensivo —le contesté, besando su hombros y sentándolo a un lado.

—Sí, es una verdadera carga para mí. —Se rio, sus ojos plateados brillaban con alegría mientras yacía allí como un fideo mojado. Ni siquiera se molestó en subirse los pantalones—. Sufriré de esta manera otra vez, en cualquier momento.

—Es bueno saberlo. —Solté una risita. Le eché un vistazo a Key acechándolo como un depredador sobre mis manos y rodillas. Su mirada era espesa por la lujuria cuando se estremeció. Le di una sonrisa malévola—. Corre.

Asintió, se puso en pie, y cruzó el comedor con su desnudo y pálido culo al aire. La persecución estaba en marcha, pero sabía que iba a disfrutar mucho de él cuando lo atrapara.

CONTINUARÁ........

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