CAPITULO OCHO
KEY
Minho me alcanzó en la parte superior de las escaleras y me tiró al suelo. ¡Joder, era rápido! Y silencioso. Ni siquiera lo había oído detrás de mí hasta que fue demasiado tarde.
—Te amo —le susurré antes de que me depositara en el suelo sobre mi estómago y metiera su enorme polla dentro de mí. Grité su nombre, tenía la esperanza de hablar con Minhyun para que compartiera su sangre con nuestra pareja de nuevo. Aunque solo cuando nosotros lo planeáramos.
Minho me dio la follada de mi vida, cubriendo con cuidado mis partes privadas para que la alfombra no me quemara. Cuando llegó el momento, me mordió otra vez y me corrí encima de su mano. Sentí su liberación bombeando dentro de mi culo, sintiéndome bien follado.
Cuando todo terminó, me levantó, sosteniéndome contra su cuerpo, y me llevó a su habitación. Estaba demasiado agotado para saber qué estaba pasando, pero esperaba que tal vez los días de dormir en cuartos separados se hubieran ido.
—Volveré. Tengo que saber que Taemin está bien —dijo con ternura cuando me acostó cuidadosamente en la cama, y se apartó de mí.
—Sí, hazme saber cuando estás listo para más. —Me reí entre dientes, frunciendo los labios para un beso.
—Siempre, hombre sexi, sexi —gruñó antes de besarme. Luego se marchó. Me moví alrededor, colocándome para ponerme más cómodo.
Debí quedarme dormido, porque me desperté pensando que había un terremoto. Entonces me di cuenta de que Taemin estaba gritando y moviendo su cabeza. No, no era un terremoto, sólo nuestra pareja follándolo.
Entonces fue mi turno de nuevo. Minho me llevó contra la pared y me dijo que me iba a dar un repaso. Obviamente lo logró.
Creo que dormí un rato, antes de que me despertara para más sexo. Una parte de mí quería preguntar cómo no se había caído su pene todavía. ¿Puede un hombre, incluso siendo un guerrero vampiro, follar diez veces en una noche? ¡Oh, mañana mi culo iba a estar en carne viva!
Y amaría cada minuto de ello.
A la mañana siguiente me desperté el primero. Me di cuenta de que no nos habíamos metido debajo las sábanas, simplemente nos habíamos derrumbando en la cama absolutamente agotados. Abrí los ojos y lo primero que vi fue la cara de Minho desmayado en la cama, un brazo por encima de cada uno de nosotros. Di un grito ahogado de sorpresa. Estaba en medio de nosotros. «¿Se asustaría cuando se despertara?»
No estaba seguro, pero no quería correr ningún riesgo. Poco a poco me salí por debajo de su brazo, con cuidado de no despertarlo, y me metí en la ducha. Una vez que lo hube hecho, corrí rápidamente por el pasillo hasta mi habitación solo con la toalla, y me vestí.
Dado que ambos estaban dormidos, decidí traer algo de comida y sangre. Todos nosotros necesitamos reponer nuestros sistemas. Pero no con sangre de cambiaformas.
Bajé las enmoquetadas escaleras, apenas consciente de a dónde iba debido a mi agotamiento. Encontré mi camino de regreso al comedor, riéndome cuando vi la mesa rota. Todo lo demás había sido limpiado, por supuesto. «Debía ser bueno tener sirvientes».
—¿Cómo fue la noche? —preguntó Minhyun en un tono bromista desde el otro lado la habitación. Miré hacia arriba y vi que sostenía una bandeja de comida, sangre, y café. Llevaba una túnica roja y su cabello estaba pegando en un ángulo extraño a un lado. Si yo no estuviera acoplado, me lo habría follado de lo lindo que era.
—Mi culo arde, pero aun así no me quejaré —respondió con honestidad—. ¿Nos donarías sangre de nuevo algún día? Sólo que no tanto, solamente un poco para mi compañero.
Me dio una mirada extraña, cuando me acerqué a él. —¿Tú no quieres probarla?
—No había pensado en eso. —Me encogí de hombros.¿Cuál era el problema?—. Solo quiero a Minho comportándose de nuevo como todo un hombre de las cavernas y follándonos en el suelo, la cama, la pared, y...
—Lo entiendo. —Se rio, moviendo la cabeza—. Solo ten cuidado. Mi manada me advirtió que no dejara que un vampiro bebiera de mí, porque puede ser adictivo.
—Oh. —Sí, no estaba preparado para eso—. ¿Aron está bien?
—Sí, gracias —respondió Minhyun, una sonrisa tirando de sus labios—. No creo que funcione con los compañeros, pero sólo quería advertirte.
—No quiero que tome mucha. —Me reí, frotándome la quemadura ya curada que la alfombra había dejado en mis antebrazos—. Tal vez solo una vez, para condimentar las cosas.
—No creo que haya nada por lo que preocuparse al respecto. Ren ha probado mi sangre y me dijo que no hay nada que la haga adictiva, pero pensé que era justo compartir las advertencias. —Se inclinó y bajó la voz, tomándose un momento para mirar de un lado a otro para comprobar que nadie más iba a entrar habitación—. Entre tú y yo, Ren dice que si no fuera por los efectos sexuales, querría poner en la dieta de los guerreros sangre de cambiaformas. Somos más rápidos que los vampiros.
—¿En serio? —le pregunté, levantando una ceja, no estaba seguro de si comprar eso. Había visto a Minhyun moverse y él no era tan rápido, pero...— ¡Mierda! —Minhyun estaba en el otro lado de la habitación en un abrir y cerrar de ojos. Sí, eso fue rápido.
—No estaba tratando de ser un imbécil, pero podía ver que no lo creías, ya que no has crecido alrededor de los cambiaformas —dijo con modestia mientras caminaba hacia mí—. Quería hacerte una pregunta. Bueno, a Taemin o a ti.
—Es increíble para mí que haya alguien que no nos confunda. —Me reí entre dientes, sacudiendo la cabeza. La mayoría tenía que mirar nuestra marca de nacimiento distintiva para distinguirnos.
—Vosotros oléis de forma diferente para mí.
—Así que tu sentido del olfato también es mejor. —Solté una risita.
—Soy en parte gato —respondió, rodando sus ojos.
—Me parece justo. ¿Qué querías preguntarme? —Le di las gracias cuando sacó otra bandeja del aparador y me ayudó a prepararla para mi mellizo y mi compañero.
—Bueno, acerca de la viña, hay una barraca en el borde de la propiedad que necesita algunas reparaciones —explicó Minhyun, torciendo sus manos, como si quisiera quemar algo de energía nerviosa—. Todavía tengo algunos lazos con la comunidad de cambiaformas, y saben de algunas personas que han sido exiliadas como yo. Y le preguntaría a Aron, pero él es importante... —Sus ojos se agrandaron, su rostro enrojecido, y chisporroteó desvalidamente mientras trataba de explicarse. Le di una sonrisa de complicidad.
—¿Te refieres a que como es de una de las familias fundadoras de la zona está bajo la atenta mirada de todos? — dije, decidiendo ayudarlo.
—Sí, gracias —suspiró, su cara todavía de color rojo brillante—. ¿Sabes? No soy un elitista, ni nada. Caray, soy un pobre huérfano. —Minhyun señaló al gran comedor—. He tenido que adaptarme a todo esto. Así que no quiero que tú...
—Minhyun, lo entiendo. —Me reí levantando una mano para cortarlo—. Los Park también somos una de las familias fundadoras de Irlanda. Eso lleva consigo un cierto nivel de escrutinio, como estar en el gobierno o algo así. —Eché un vistazo a todas las elegantes decoraciones. La araña ornamentada de oro que resplandecía sobre nosotros desde el techo, era hermosa, y había un intrincado tapiz que representaba alguna escena con un árbol, un hombre y un caballo—. Aunque no todos tenemos las ventajas de ser suciamente ricos.
—Sí, todavía me estoy ajustando a eso —dijo Minhyun con un suspiro, pasando sus manos por su despeinado pelo blanquecino. Luego dio un respingo, como si se hubiera dado cuenta de algo—. Si eres parte de una familia fundadora, entonces estarás bajo el mismo escrutinio. Maldita sea, entonces esto no funcionará.
—¿Qué no va a funcionar? —le pregunté frustrado, dispuesto a matar al gato—. ¡Escupe el problema y trataré de ayudarte a encontrar una solución!
—Muy bien, es justo —respondió con un gesto.
Terminamos sentados en la mesa con una taza de café. La comida tendría que esperar un poco más. Tenía la sensación de que lo que fuera que le estuviera pasando a Minhyun, lo había estado molestando por un tiempo, y era necesario que lo sacara de su pecho antes de que explotara.
—Cuando un cambiaformas es exiliado, ya sea por ser gay o por cualquiera otro delito cometido ante los ojos de la manada, lo dejan sin nada. Yo apenas tuve cinco minutos para meter lo que pude en mi mochila antes de que literalmente me tiraran fuera de la casa donde me estaba quedando.
—Eso es horrible —le susurré. Tal vez mi flamante curiosidad sobre los cambiaformas no era tan interesante, si era así era cómo trataban a sus parientes.
—Y no siempre se necesita mucho para que te expulsen. En mi caso fue debido a que era gay —él echaba chispas, sacudiendo la cabeza—. Conocí a alguien que fue expulsado básicamente porque era demasiado grande, y el Alpha se dio cuenta que el tipo podría desafiarlo algún día. Así que fue exiliado. —Rory me miró con sus ojos suplicantes y llenos de lágrimas. —No fue tan malo para mí, porque mis padres habían muerto, pero cuando un cambiaformas es exiliado, eso es todo.No hay vuelta atrás, no pueden hablar con su familia a menos que quieran correr la misma suerte, no hay esperanza.
—¿Tú quieres ayudarlos de alguna manera? —Supuse, no estaba en contra de la idea, pero no estaba seguro de qué hacer—. ¿Cómo?
—Vais a cultivar un enorme viñedo, y por lo que he visto que vosotros podéis hacer sobre la finca necesitaréis toda la ayuda que podáis conseguir. Puedo contratar alguna ayuda para arreglar el barracón y...
—No, no veo la logística de cómo podemos ayudarlos una vez que están aquí —le dije rápidamente, deteniéndolo otra vez—. ¿Cómo van a llegar hasta aquí? No podemos limitarnos a sacar un anuncio en un periódico. ¿Y cómo sabremos que fueron exiliados por razones de mierda en comparación con aquellos que no son buena gente? No voy a correr riesgos o dañar a mi familia tratando de ayudar a los cambiaformas. — Mis palabras salieron en un tono firme.
—No, no, eso lo sé. Eso es totalmente justo —divagó Minhyun, asintiendo en acuerdo como un perrito obediente. O un gato, supongo—. No estoy diciendo que abramos un centro de reinserción social ni hacerlo de conocimiento público. La comunidad de cambiaformas es como la escuela secundaria, está llena de chismes. Cuando uno de nosotros es exiliado, es una gran noticia de la que todos hablan. Y todos sabemos por qué. Las manadas siempre publican las razones.
—Está bien, pero tú fuiste exiliado, ¿verdad? —le pregunté, pellizcándome el puente de mi nariz. Algo faltaba en esta foto. Minhyun me dio una rápida inclinación de cabeza, parecía que todavía sentía como una patada en los huevos incluso hablar de ello—. Entonces, ¿cómo sabes algo acerca de cualquier cambiaformas exiliado? ¿No deberían no hablarte?
—Oh, sí. Totalmente, no deberían, pero las reglas están hechas para romperse —respondió con una risita—. A mi manada no le gustaría, ya que estoy exiliado, pero conozco a gente de otras manadas o especies diferentes de cambiaformas. A veces es difícil seguir la pista de quién ha sido exiliado y quién no. Recibo e-mails de unos pocos amigos que tenía, pero no es como si pudiera entrar en las tierras de la manada y decir hola.
«Hay vamos», suspiré mentalmente, finalmente comprendiendo. —Está bien, ¿de cuántos estás hablando para empezar?
—Conozco a dos que no tienen dónde ir y están viviendo en las calles. Por supuesto, no podrán estar en esa zona por mucho tiempo, pero es todo lo que me dijeron sobre ellos. Ah, y hace unos meses apareció un lobo.
—¿Qué has dicho? —le pregunté, abriendo mucho los ojos en respuesta a su indiferente comunicado.
—Cuando tuve que ir a la ciudad para reunirme con un tratante de arte para ver algunas pinturas para la casa y otras que queríamos vender, apareció un lobo. Es un cambiaformas lobo. Creo que está estancado y no puede cambiar de nuevo a su forma humana.
—¿Eso puede suceder? —Bueno, en este momento, me sentía como si mis ojos se me fueran a salir de las cuencas.
Minhyun asintió con pesar, parece muy triste. —En casos de traumas extremos. Es manso. Sabe lo que es, no es salvaje, como ocurriría si hubiera perdido a su compañero o algo así. Creo que alguien lo ha herido muy malamente.
—¿Volverá a cambiar? —Eso era fascinante y espeluznante para mí. Estar atrapado en una forma animal para el resto de la vida, me parecía un infierno.
—Nadie lo puede decir. Lo llevaría a ver a Ren, pero no creo que sepa lo suficiente sobre los cambiaformas como para ayudar. Y dada la importancia de Ren, por ser el médico designado por el Consejo para los guerreros, tendría que informar sobre el lobo. ¿Qué pasa si el chico fue abusado y se escapó sólo para que nosotros lo entreguemos?
—Sí, eso sería malo —estuve de acuerdo, frotando la parte de atrás de mi cuello cuando la gravedad de la situación me llenó—. Está bien, vamos a revisar la viña, mientras Aron y Minho están en el trabajo. Lo revisaremos todo, comenzaremos a hacer la lista de lo que necesitamos, y nos pondremos en serio con el invernadero juntos. —Hice una pausa, dándome cuenta de algo.
—¿Tú quisiste decir que lo habías comprado o que lo comprarías para nosotros si lo queríamos?
—Oh, no, lo hemos comprado y lo pusimos a vuestros nombres la semana pasada. —Minhyun se rio entre dientes, su estado de ánimo luminoso había vuelto.
—¿Cómo sabías que noso...? —empecé a preguntar, pero luego me di cuenta que no quería saberlo. No había forma de que ellos realmente lo hubieran podido saber a ciencia cierta, y Minhyun podría tomarse la siguiente hora explicándome su golpe de suerte—. Vosotros os arriesgasteis a que no nos acopláramos.
—Lo sabíamos, pero valió la pena. Además, el Consejo quería que lo comprara una de las familias de vampiros, ya que colinda con el Complejo de los Guerreros. Aron lo vio como ganar y ganar. —Hizo una pausa, la esperanza llenaba su cara—. Y si nosotros tenemos a más cambiaformas aquí, tal vez Ren pueda trabajar con su sangre para ayudar a los guerreros. Podría mantener a nuestros compañeros más fuertes y seguros.
—Buena oferta. —Me reí entre dientes. Era difícil mantenerse al día con Minhyun y cómo los vampiros hacían las cosas por aquí, pero lo haríamos—. Bueno, supongo que necesitamos hacerlo, pero tengo que hablar con mis compañeros antes. Además, si escuchas de más cambiaformas en el exterior que se necesiten ayuda, mi Ma les daría la bienvenida con los brazos abiertos, y la granja siempre necesita más ayuda.
—No sé de ninguno más, pero mantendré mis oídos bien abiertos. —Su sonrisa era tan brillante que me hizo feliz y tuve la esperanza de tener un nuevo amigo. Los dos nos levantamos y tomamos nuestras llenas bandejas—. Y voy a confesarle a Aron lo que está pasando. No quiero que Minho tenga que guardarle secretos a su mejor amigo. Joder, me ha estado matando tener que ocultar al lobo. No quería enredarlo en nada, sólo porque yo quisiera ayudar.
—Buena suerte con eso. —Me reí, no lo envidiaba. Pero entonces, una vez más, yo no le guardaría algo como esconder a un lobo cambiaformas a mi compañero durante meses.
—Sí, tal vez debería hacerle una mamada primero para que se relaje algo —murmuró Minhyun mientras se alejaba con su bandeja. Esa era una idea. Eché hacia atrás la cabeza y comencé a reír mientras lo seguía fuera del comedor. Nos separamos en la parte superior de las escaleras y quedamos en encontrarnos en su SUV después de que los guerreros se fueran a trabajar.
Cuando llegué a la habitación de Minho, me costó un poco abrir la puerta, pero de repente se abrió de golpe.
—Me desperté con un compañero desaparecido —se quejó Minho, entrecerrando los ojos hacia mí. Alcé una ceja y levanté la bandeja un poco más alto, como para mostrar lo que había estado haciendo—. Oh.
—¿Pensaste que había salido corriendo? —Me burlé, entrando en la habitación y dejando la bandeja. Cuando me volví alrededor, vi a Minho mirando a sus pies. ¡Oh mierda!—. No, Minho.
—Está bien. —Se encogió de hombros y se ajustó la toalla alrededor de sus caderas mientras se sentaba en la cama. Pero me di cuenta que seguía preocupado, por lo que sin otro pensamiento en mi cabeza que el de hacer que se sintiera mejor, fui hacia él y me dejé caer en su regazo—. Es que estuviste mucho tiempo fuera sólo para traer el desayuno.
—Oh, Minho —suspiré, tirando de su cabeza hacia abajo para un beso. «¡Mmm, menta fresca!»—. Minhyun quería hablar conmigo de una cosa.
—¿Por qué dejaste la cama sin despertarme? —me preguntó vacilante, parecía perdido y distraído, mientras me frotaba la espalda.
—¿Sinceramente? Debido a que me desperté y estabas en medio de nosotros y me preocupé de que enloquecieras. Además, necesitabas dormir bastante después de lo de anoche. Fui a buscar la comida y comencé a hablar con Minhyun. Eso es todo, Minho. No iré a ninguna parte sin ti nunca más.
—¿En serio? —Sus ojos se iluminaron con la esperanza.
—Sí, de verdad. —Me reí—. Nos reclamaste, chico. Ahora estás atrapado con nosotros.
—Bien. —Minho me dio otro beso justo cuando Taemin salía del cuarto de baño, recién duchado—. Y sabía que estaba en medio de vosotros dos. —Se encogió de hombros, actuando como si no fuera gran cosa, cuando sabía que lo era—. Simplemente se sentía bien. No estoy diciendo que esté curado y que estar rodeado ya no me asuste, pero ayer por la noche, eso era todo lo que quería. Quería estar entre mis compañeros.
—Un sándwich de Minho —ronroneé, moviendo mis cejas.
—No —se echó a reír Taemin—. Kwangmin y Youngmin me dijeron que ellos decían 'sándwich de HyunSeong'. No permitirían que nadie más tomara ese nombre. Y Niel y Ricky llaman a CAP 'el pie largo'. Creo que nos estamos quedando sin indirectas.
—El pobre Minho —susurró nuestro compañero en voz tan baja que apenas lo oí aun cuando estaba sentado en su regazo.
—Eso no es agradable —lo reprendí con suavidad.
—Pero soy pobre —respondió con una sonrisa suave—. Y al mismo tiempo ya no soy un muchacho, o el que era. El dinero no tiene importancia, ni mi infancia de mierda, siempre y cuando os tenga a los dos. Puedo ser 'el pobre sándwich irlandés'.
No estaba seguro de haber entendido eso, pero parecía importante para Minho, como un intento de superar su pasado. Eché un vistazo a Taemin, y pude sentir que no se sentía cómodo con ello. Los dos asentimos y nos giramos hacia Minho.
—Todo lo que quieras, mi amor —dije con una sonrisa—.Esta noche haremos nuestro primer 'pobre sándwich de Minho'.
—Me gustaría eso. —Sus ojos se encendieron con lujuria durante un momento y luego frunció el ceño—. ¿Estáis bien después de lo de anoche? No fui exactamente suave.
—No te atrevas a pedir disculpas por eso —gruñó Taemin mientras se sentaba en la cama—. Nos encantó cada minuto. No puedo esperar para hacerlo de nuevo en nuestra propia casa — sonrió maliciosamente a Minho.
—De acuerdo —dije con firmeza. Minho sonrió y asintió, no preguntó ninguna otra cosa al respecto. Bien. Teníamos otras cosas a las que hacer frente en lugar de que estuviera sintiendo una culpa que no debería sentir—. Hablando de nuestra propia casa, tengo que hablaros de algunas cosas.
Los dos me miraron con aprensión, pero asintieron. Comimos, y les expliqué todo lo que Minho me había dicho. No pude contener mi risa cuando la mandíbula de Minho se abrió y dejó caer el tenedor después de que le conté lo del lobo.
—No estoy en contra de ayudar —dijo Minho, cuando se recuperó—. Y me gusta la idea de que tengáis ayuda extra mientras estoy en mis cortos viajes. Pero tenemos que jurar que no nos esconderemos las cosas como Minhyun ha hecho. No lo estoy juzgando, entiendo por qué lo hizo, pero no habrá secretos en nuestro apareamiento.
—Respuesta correcta —ronroneé, dándole un beso caliente.
—Sí, estamos de acuerdo en eso —bromeó Taemin. Y por primera vez desde que conocimos a nuestra pareja, no me cupo la menor duda de que las cosas saldrían bien. Estábamos en la misma página, como las parejas debían estar.
CONTINUARÁ......

No hay comentarios:
Publicar un comentario